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XXVII FESTIVAL NACIONAL DEL TANGO

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Crónica y Análisis Periódico On Line  

Cubrirá en este año  el FESTIVAL NACIONAL DEL TANGO a efectuarse del 17 al  22 de Julio en el Auditorio Municipal de LA FALDA - CÓRDOBA.

Así como lo venimos haciendo año tras año con el  Festival Nacional del Folclore en Cosquín, con la invalorable colaboración del Licenciado ALFREDO FERRARASSI  llevaremos minuto a minutos todos los pormenores de este importante evento. 

 

 

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XXVII Edición

Los Orígenes del Festival

Programa
Primera Noche
Segunda Noche
Expo Tango
Tercera Noche
Cuarta Noche
Quinta Noche
Expo Tango II 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXVII EDICIÓN

Nuevamente La Falda se vestirá de Tango en el año del Bicentenario, solo que en esta edición tendrá la novedad de ser durante dos fines de semana, más la ya tradicional Expo Tango 2010.

La apuesta no deja de ser un tanto riesgosa habida cuenta que hay una serie de acontecimientos que pueden llegar a condicionar los eventos programados en el Valle de Punilla.

En efecto, Punilla ha programado desde hace un par de años una serie de encuentros para no solo tener una oferta acorde al público que la visita en las vacaciones invernales, sino como una manera de promocionar a este alicaído valle.

Así Cosquín propone su “Cosquín de Peñas” y Carlos Paz un Festival de Jazz de calidad y factura indiscutida. La Falda entonces apuesta a dos fines de semanas, el del 17 y 18 y el comprendido entre el 23 y el 25 del corriente. Pero la pregunta que todos se hacen es si existirá una convocatoria acorde, ya que hasta este fin de semana las vacaciones son prácticamente inexistentes, en cuanto a asistencia de turistas, un tanto por que Córdoba y Santa Fe han salido una semana antes y otro tanto por el impacto que en las arcas han tenido, en primer lugar la disimulada crisis económica y por otro el tema de las compras de aparatos de plasma,  LED y  LCD que se han vendido por la euforia mundialista, que pueden haber condicionado a quienes tenían pensado salir en Julio a gozar de unos días de descanso.

Por lo tanto es una jugada, los dos fines de semana festivaleros, de altísimo riesgo para los organizadores del encuentro.  Ya que las dos provincias citadas estarán volviendo a su ritmo habitual, aunque el recambio puede resultar una ecuación favorable. En este panorama el segundo fin de semana será el que estará cubierto casi en exclusividad por quienes llegan desde Buenos Aires y que por otro lado son amantes del tango.

Otra novedad es la presencia de artistas de amplia convocatoria pero con una vinculación escasa con el género tanguero. Así, por caso, María Serra Lima puede contar en su repertorio algunos tangos, no es precisamente este su perfil más conocido, igualmente sucede con Sandra Mihanovich o el excelente cantor cruzdelejeño que se ha convertido en un “todo terreno” en los festivales del país.

En cuanto al humor, en los primeros festivales hubo un espacio para el mismo y en este caso estará representado por dos exponentes de auténticos exponentes de Córdoba: Cacho Buenaventura (de Cruz del Eje también) y el Negro Álvarez de la Capital de la poesía (Villa Dolores) que sin dudas harán que se deje de añorar aquellos primeros años.

El resto de los artistas son de primerísimo nivel y sin dudas serán del beneplácito de los asistentes. Desde este punto de vista no hay nada que se pueda objetar dado que los “invitados” o los tangueros tienen tras de sí una larga y exitosa trayectoria. Sin embargo, la pregunta es ¿por que dos fines de semana? y no son pocos los que se responden por que en el primer tercio del año será seguramente la renovación de autoridades municipales y es el momento de poner todo en el asador para tener una continuidad administrativa, aunque el costo puede no ser del todo, al menos en los números, favorables a las arcas municipales, aunque Maquiavelo mediante, el fin justifica los medios y en el momento epocal que se avecina todo estará permitido, ya sea en la “previa” o en la “diaria” para alcanzar la meta propuesta.

Será entonces el propio Festival Nacional del Tango el que tenga la respuesta o al menos la llave para las mismas cuando comience la XXVII edición del mismo.

Alfredo Ferrarassi

En exclusiva para Crónica y Análisis

 

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HISTORIA DEL FESTIVAL DE TANGO DE LA FALDA

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LOS ORÍGENES DE LA FIESTA NACIONAL DEL TANGO  

Corría la década del 60 pletórica en logros, no tan altisonantes, pero sólidos en cuanto al nivel de la sociedad argentina, ya sea en su estándar económico, en la estabilidad laboral, en las expectativas de crecimiento real, en la certeza que estudiando se aseguraba el futuro, en que se habrían puertas con el esfuerzo personal, en que solo había lugar para los decentes, que la coima era algo inusual, en que la Argentina era una gran familia.

La Falda no era ajena a aquellos parámetros, era una cuidad pujante, la de mayor desarrollo departamental, con un ingreso per capita envidiable, al grado que se trabajan solo tres meses  y con ello alcanzaba para el resto del año.

Cosquín había puesto en marcha el Festival del Folklore y comenzaba a ser un notable convocante turístico al que había que imitar, sino se quería correr el riesgo de quedar fuera de esta modalidad de festivales veraniegos.

Así un grupo de inquietos vecinos de La Falda comenzaron a gestar la idea de hacer una fiesta que fuera representativa de la idiosincrasia de esta ciudad y dado que entre los habitantes había una notable cantidad de vecinos de origen “porteño” y que eran la mayoría de los turista de se origen, se pensó que la convocatoria debía estar en torno a música ciudadana.

Pretender centrar en una sola figura o en unas pocas la “paternidad” de esta idea sería un despropósito, ya que la misma surgió, no solo de una necesidad concreta, sino del esfuerzo y apoyo de todo un pueblo que se sumo a un proyecto que la representaba y la proyectaba.

Sin dudas las figuras de los Hermanos Rametta, dueños de la única Disquería de  La Falda , del Doctor Enrique Laperie, del Dr.  Reinaldo Cicarilli, Director del Hospital Regional de La Falda , del Dr. Juan Carlos Vigliocco, de Amador Almozny, de Arnaldo Carulli, de Tito Pousa corresponsal de La Capital de Rosario, de Pablo Mazzuco, de Don Alda Tamburini, que puso su generador eléctrico a disposición por si había cortes del luz por alguna tormenta, siendo así el Primer Festival encontrar con este adelanto, de Roberto Chaumont y de otros tantos que la memoria nos hace evocarlos, en algunos casos habiendo olvidados sus nombres, como el del Sr. Canepa o el de los cientos de comerciantes que de manera silenciosa compraron los abonos sin los cuales no se hubiera podido contar con una base de dinero que permitiera este gran paso.

El sitio elegido para erigir el Anfiteatro Municipal del Tango fue sobre la Ruta 38, Córdoba Sur en aquellos años, Boulevard Dante Alighieri, la actual Carlos Gardel, completando la manzana la actual Ingeniero Copello.

La vieja estructura de Primer Auditorio en nada se parece a la actual, por ello estimamos necesario describirlo para poder entender lo que significó aquella estructura imponente con capacidad para 7000 personas cómodamente sentadas.

El estrado y vestuarios se levantaron sobre la parte oeste del manzano, como buscando protección del Cerro La Banderita que cobijaba sus espaldas. Aquel escenario fue construido totalmente en piedra bola con una amplitud de boca que permitía no solo Orquestas compuestas por varios músicos, sino además el despliegue de escenografía y bailes.

El piso del Auditorio era de granito pulido, con lo cual se había pensado dotar al mismo de otras alternativas, cosa que ocurrió con un Festival de Patín Artístico, o la inolvidable Semana del Pugilismo. Aquel piso tenía una superficie de 24000 metros cuadrados y estaba protegido por un techo de chapas de aproximadamente 60 por 40, con lo cual se daba cobijo en caso de un fuerte meteoro a los asistentes.

Dado que las lluvias estivales en las sierras de Córdoba son acompañadas de vientos, se hizo un inteligente cerramiento “casero” del mismo colocando “cortinas de nylon enrolladas en las vigas del techo las cuales iban de columna a columna y que al producirse un empeoramiento del tiempo se desenrollaban hasta el suelo estando tensadas por un caño que se había incorporado y que servía para enrollarlas sobre él.

Demás esta decir que las lluvias se produjeron y que el sistema daba resultados, pero lo que interesa destacar era que por precaución, dado que siempre había una pequeña cantidad de agua que salpicaba, los amplios espacios entre pasillos de los tres sectores en que se había divido en mismo, A, B y C, derecho e izquierdo,  de acuerdo a la cercanía al escenario, más el pasillo central que producía esta división, se modificaban con el corrimiento de las sillas, sucediendo todo esto en un clima de respeto por los lugares y por el vecino y turista que nos acompañaba en esta fiesta.

Los lugareños, como buenos conocedores de las inclemencias de tiempo, preferían las sillas que estaban sobre los tres sectores izquierdo, ya que el derecho daba al sur, que no solo era más frió, sino que el sufría los vientos o las lluvias en caso de bruscos cambios de tiempo.

La Falda se ponía en marcha preparando esto desde mediados de Diciembre y en la segunda semana de Enero daba comienzo al Festival Mayor del Tango de la Argentina.

La Fiesta de Tango estaba tan instalada en la sociedad faldense que cada año la elección de sus autoridades llegaba al grado de ser superior en prestigio y popularidad a los cargos políticos.

Por ello en vísperas del  acto de renovación de autoridades se barajaban los nombres de los posibles candidatos y hacia ellos se inclinaban los sectores de la sociedad que no era ajena a este acontecimiento.

De aquellas épocas se debe rescatar como  elemento distintivo el espíritu de participación comunitaria que había en La Falda, en donde cada vecino sentía orgullo por colaborar y aportar lo suyo, ya que más allá de la magnitud del mismo, sabia que ello contribuía en el crecimiento del pueblo, ya sea porque había más ventas en los comercios o porque se ocupaban mas plazas hoteleras, todo lo cual redundaba en mayor trabajo y mayor bienestar para los vecinos.

Debemos destacar que los primeros miembros de las Comisiones no cobraron sueldo alguno y que solventaron los gastos de su propio peculio, lo cual es un indicador indiscutible del significado de la Fiesta para la comunidad y de la importancia que tenía participar.

No hubo en los comienzos especulaciones políticas, nadie pensaba en el rédito que podría significar ocupar un sitio dentro de la estructura de la Comisión. Esto la hizo grande y le posibilitó competir, no solo con Cosquín, aunque no eran simultaneas, pero sí en los mismos días con Festirama, que era una Fiesta que había lanzado Río Ceballos y que comprendía todos los géneros musicales y que estaba animada por el entonces muy popular Antonio Carrizo.

Las calles laterales al Auditorio estaban pobladas por numerosos vecinos que asistían a los quioscos y stans que se habían levantado en la misma, a excepción de calle posterior al escenario que era la memos transitada y solo  servía como vía de entrada y salida de músicos.

El Boulevard Dante Alighieri, con sus dos manos era un permanente paseo que quienes no entraba hacían, ya sea para degustar platos típicos en los fogones o para mirar el festival desde la acera ya que no se concebía obstaculizar la visón y menos privar al que no tenía de poder gozar del mismo.

La Ruta Nacional Nº 38 era cortada a lo largo de casi cuatro cuadras y desde allí a la arteria principal, Avenida Edén, el transito de personas era incesante, lo cual le daba un marco festivo difícil de olvidar.

La Primera Comisión tuvo la brillante idea, estimamos jamás repetidas de juntar al final de cada noche a la totalidad de las orquestas típicas intervinientes, las cuales por aquellos años, eran de por si  numerosas, dando así un marco único y multitudinarios de Profesores interpretando piezas como La Comparsita, El Choclo, etc, también cuando se contaban con cantores estables en cada Gran Orquesta, éstos entonaron a varias voces temas que hicieron poner de pie a la asistencia aplaudiendo este regalo que concientes estaban no se volvería a repetir.

De aquellos épicos cierres, quedan anécdotas graciosas, como aquella de uno de los fotógrafos mas conocidos de La Falda, de reciente desaparición, que al ser el único que se  hallaba a la hora del cierre, se le pidió hiciera las tomas correspondientes a tan importante acontecimiento. El mismo hizo posar a cuatro orquestas, una de las cuales era la del maestro Aníbal Troilo, y dado el alto número de componentes pidió que algunos se subieran en sillas para si poder tener a la totalidad de los mismos, luego de largos minutos de ajustes escénicos y cuando se aprestaba a sacar tan valioso documento, exclamo en vos alta ”uyyy…. no tengo rollo”, esto genero desde las rizas de los espectadores que se habían quedado para saludar a sus ídolos, a la reprobación de los miembros de la Comisión presente ante tan bochornoso suceso.

Quien escribe estas crónicas, era en aquellos años un adolescente que junto a un grupo de compañeros, colaboraban como acomodadores ya que con lo recaudado ampliaban los fondo para pagar el viaje de estudios a finalizar el secundario.

Todas las siestas de esos Eneros calientes, junto a algunos miembros de la Comisión, no solo baldean y secaban el piso del auditorio, para luego ayudar en el reemplazo de focos que se hubieren quemado o tubos fluorescentes que fueran defectuosos, pero la tarea que se nos encomendaba con mayor celo, era la de llevar un martillo para volver a ajustar los clavos los cuales al ser las sillas de madera, solían aflojarse y producir los lamentables sietes” en los vestidos y pantalones de los asistentes. Por suerte eran otros tiempos y ante el irreparable daño, algunos haciendo uso de un excelente humor sostenían...”por suerte este viene con dos pantalones”, claro que las damas no podían decir lo mismo, ya que La Falda era una sola.  

La Fiesta Nacional del Tango tuvo en sus primeros años como Maestro de Ceremonia al recordado Juan Carlos Mareco “Pinocho”, quien no solo presentaba los números, sino que entre una Orquesta  y otra, en donde se debían hacer ajustes técnicos, hacía sus conocidas animaciones y entonces deslizaba algún “chiste verde”, ocurrencias estas que  eran festejadas por los presentes.

Aquel compartía el escenario con  Presentador Oficial, el cordobés Aníbal Cufré, quien tenía una hermana en La Falda , situación esta que lo decidió a aceptar ser quien condujera el Festival Mayor.

La participación de los ahora llamados “notables”, al igual que en Cosquín, fueron haciendo grande el estival, ya que la fenómeno artístico, se le sumaba el humano, que era en definitiva el que los vecinos y turistas destacaban.

Por ello es necesario destacar el caso de un famoso parto realizado por el Doctor Enrique Laperie en el Hospital regional de La Falda en pleno Festival y que al tener un final feliz los flamantes padres decidieron nombrar padrino del bebe al músico José “Pepe” Basso, acontecimiento este que fuera destacado por diarios y revistas de todo el país.

Tampoco se podrá olvidar la presentación estelar del maestro Mariano Mores quien presentaba entre otros a su hijo Nito como uno de sus cantores. El solo nombre del autor de Adiós Pampa Mía es por si solo un atractivo, pero para las oportunidades especiales Mores preparaba una formación multitudinaria que era más allá de la calidad interpretativa un acontecimiento en si mismo.

Pero en el cierre de su número, el cual era vitoreado por mas de 7000 personas, el músico divisó de pie y en medio de los asistentes al Presidente de la Comisión del Tango, Dr. Juan Carlos Vigilioco, y dejó el piano a cargo de otro de sus músicos y en un inesperado trote bajo del escenario y se estrechó en un emotivo abrazo con este sellando así no solo el afecto que sentía por este Festival, sino por el esfuerzo que los interpretes reconocían de todos los que organizaban este evento.

También queremos destacar que los mismos no usaron   sus atribuciones de poder ocupar un lugar preferencial en  las primeras filas, ya que todos los integrantes habían renunciado a ello para que fueran ocupados por turistas, gesto más que elocuente de lo que sucedía dentro y era vislumbrado por todos, mereciendo la aprobación de la sociedad.

El Auditorio del Festival que ocupaba una parte de la manzana, tenía fuera del recinto techado una explanada en donde se había montado una parrilla con amplias mesas desde donde se podía ver y gozar del espectáculo. Las mismas solían ser ocupadas por figuras del mundo artístico y por los asistentes. Esto permitía un permanente y fluido dialogo e intercambio entre los mismos, lo cual le daba una frescura y un clima muy particular que hacía de este acontecimiento un fenómeno social único.

La Fiesta del Tango  no pudo desgraciadamente contar  con la presencia de uno de los cantores más populares de la década y dueño de un estilo y personalidad que aun perduran a pesar de su lejana muerte. Hacemos referencia al uruguayo Julio Sosa, quien había prometido su asistencia, la cual hubiera desbordado todos los cálculos previos, ya que éste recio cantor había acercado o diluido los espacios generacionales y al momento de su absurdo accidente automovilístico, era seguido tanto por jóvenes como por los tradicionalistas amantes del 2 por cuatro.

Sin embargo la parte mas juvenil del publico encontró una figura representativa en el por entonces cantor de tangos con influencias de baladas y el cual había surgido al amparo de un fenómeno único y ampliamente convocante como fue el Club del Clan. Así la actuación de Néstor Fabián generó un lleno total y ciertos gritos y exclamaciones de los entonces “teen ager” que hacían sentir su afecto por el ídolo que los representaba,

Era pues en las primeras ediciones una verdadera fiesta popular en donde la música ciudadana era la encargada de convocar a multitudes noches tras noches, era una Argentina diferente, en donde para asistir en pleno Enero, si bien se lo hacía de sport, el saco o los vestidos en las señoras eran una constante, en donde se podía asistir luciendo joyas, en donde la sociedad gozaba de una justificada alegría, en donde el nivel artístico era superlativo y se podía disfrutar de estos eventos sin tener que pensar en nada más que gozar del espectáculo o de las vacaciones que ofrecían estas inolvidables veladas.

En aquellos primeras Fiestas la presencia de músicos de renombre dio un perfil inimaginado, ya que era impensado, que la cantidad de Orquestas convocadas pudieran estar juntas sino fuera en un Festival como el de  La Falda.

Córdoba apostó a sus valores provinciales, aunque alguno de los ellos, por su trascendencia, ya no residían en la provincia. El encargado de abrir el fuego fue el renombrado Lorenzo Barbero, quien presento una inédita propuesta de bailar el tango “a los saltitos” tal cual lo hacían los jóvenes por esos años, claro que con otros ritmos. Para esto contó con la presencia de su hijo el cual fue acompañado por una joven que desde pequeña pasaba los veranos en ésta y así entre salto y salto, el tango intentó ajustarse a una moda que por cierto fue muy efímera.

Otro que hizo una aparición muy emotiva fue el clásico Ciriaco Ortiz, quien  con una agrupación pequeña, comparada con otras orquesta del festival demostró el porque de su permanencia y su éxito, no falto por cierto el tradicional tema suyo “Viaje a Argüello”.

En este esquema no pudo faltar el “Fantasista del Teclado”, Don Jorge Arduth, aquel que no solo asombró a La Falda con sus mágicas escalas musicales en La Comparsita, sino a Japón y otros países del mundo.

Como olvidarnos del “Gordo” bueno de Aníbal Troilo, o de las orquestas de Armando Portier, el Quinteto Real, Osvaldo Pugliese, Florindo Sasone, el ya citado José Basso, Mariano Mores, Donato Raciatti, Alfredo D’Angelis, Héctor Varela, José Libertella y a los renovadores Horacio Salgán y Ubaldo De Lio que fueron los que dieron pie a que un músico joven, Astor Piazzolla,  presentara sus primeros temas revolucionarios, los cuales no fueron comprendidos, en ese momento, por los asistentes, pero que años después son un clásico de la música ciudadana argentina.

El magnetismo de Alba Solís causó furor  y un recordado baile de ella con Tito Lusiardo, en donde terminaron bailando solo con las frentes apoyadas, levanto de las butacas a los presentes que aplaudieron de pie esta brillante interpretación.

La recia voz de Enrique Dumas, o la personalidad sensual de Ruth Durante, el particular estilo de Hugo Del Carril, la ronca voz lunfarda de Edmundo Rivero, la simpatía de Miguel Montero y el por entonces excelente cantor Roberto Goyeneche, por solo citar algunos de los nombres de los artistas que pasaron por el escenario de La Falda.

Un tornado quiso que el techo del Auditorio fuera arrojado por aires y las chapas quedaran inutilizadas, pero esto no fue ápice para que se no se prosiguieran realizando los Festivales con sostenido éxito y asistencia de publico.

Pero la Argentina comenzaba a sentir los efectos de los cambios políticos, ya que muchos de los “pioneros”  de los primeros festivales dejaron sus puestos y fueron reemplazados por otros, sin embargo o por inercia por continuidad de un estilo esto no impactó de inmediato.

Pero la característica de población aluvional de La Falda y otras localidades serranas, hizo que se acercaran a la Comisión vecinos sin experiencia ni convocatoria ocuparan los más altos cargos y que los nuevos aires modificaran la idiosincrasia de la Fiesta. Así algunos vieron un filón económico y con el argumento de que era muy caro al peculio particular, como agotador y hacía desatender las actividades privadas viajar a Buenos Aires para contratar los artistas se ofrecieron con un estilo cuasi neoliberal a ser ellos (dos personas) las que contrataran a los artistas, lo cual abarataría costos y permitiría concentrar los esfuerzos en otras actividades.

Esto impacto negativamente en la comunidad toda vez que estos noveles empresarios comenzaron a tener un estándar de vida diferente, en especial uno de ellos, que no solo llevaba músicos a los restaurante, sino luego de cada edición cambiaba su automóvil por un imponente cero kilómetro.

El resultado no pudo ser otro que la desinteligencia y el abandono de las ediciones de la Fiesta, que si bien era un referente de la convocatoria tanguera, en la practica tuvo bochornosos acontecimientos en el cuanto a las finanzas de la misma.

Así perdida aquella característica de festival organizado por el pueblo, con cuentas claras y objetivos precisos, dejo lugar a experiencias que años posteriores también se repetirían en otros lugares con resultados nefastos al privatizar festivales.

En lugar de luchar por reconstruir el techo, una comisión de una sociedad internacional de servicios de origen francés, ante la supuesta necesidad de tener que realizar un encuentro de ribetes “mundiales” de su organización pidió permiso para realizar obras y en un gobierno de facto, las topadoras arrasaron con el  piso que era un orgullo y se hicieron tres ollas, no solo aislando el auditorio del pueblo, sino que al no respetar la topología del suelo se inundaba cuando llovía.

Luego vinieron privados que trataron en nombre de su pasado artístico organizarlo y entonces ya no fue en verano, sino que paso a ser un festival corto en invierno y aunque había ahora, con el advenimiento de la Democracia, recuperado su techumbre, era insoportable el frió en las noches invernales.

Hace pocos años se pudo calefaccionar y esta tratando, con menos días de aquellos primeros años, de recobrar la grandeza que tuviera.

Sin dudas de no haberse perdido ese espíritu,  modalidad y convocatoria a todos los sectores de la sociedad local, sin banderías, orígenes sociales, solo el deseo de trabajar por el pueblo, hoy estaríamos celebrando el 43º Festival Nacional del Tango de La Falda.

Hacemos votos para el éxito de esta Fiesta, para que vuelvan aquellos duendes comunitarios a impulsar el barco de los emprendimientos que se hagan, para que se tenga en claro que solo cuando se deja de lado el egoísmo personal, el mercantilismo, las empresas comunales siempre arriban a buen puerto.

 

Alfredo Ferrarassi

En exclusiva para Crónica y Análisis

 

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PROGRAMA  

Programación del Festival Nacional de Tango 2010

SABADO 17
MARIA MARTA SERRA LIMA
MARIA GRAÑA
SOLEDAD VILLAMIL
ARIEL ARDIT Y SU ORQUESTA TÍPICA
ORQUESTA DE MÚSICA CIUDADANA DE CÓRDOBA 
CRISTINA ZARATE SEXTETO
MARCELO SANTOS

*MILONGA*


DOMINGO 18
GUILLERMO FERNÁNDEZ Y SU ORQUESTA TIPICA
CACHO BUENAVENTURA
EL SEXTETO MAYOR
JUAN CARLOS GODOY Y LALO MARTEL
MARIA JOSÉ ROJAS
LUCILA JUÁREZ
ORQUESTA DE CARLOS NIETO


VIERNES 23
JAIRO 
ORQUESTA DE MÚSICA NACIONAL JUAN DE DIOS FILIBERTO 

CON LA DIRECCIÓN DEL MAESTRO ATILIO STAMPONE 

Y LAS VOCES DE RAMONA GALARZA Y FILIPELLI
ESTEBAN RIERA
ANNA SAEKI
LUCIANA
MIGUEL BACCOLA
LOS HERMANOS HEREDIA
1ER. NOCHE DEL CERTAMEN DE VOCES


SABADO 24
SANDRA MIHANOVICH
EL SHOW DEL VIEJO ALMACEN CON VIRGINIA LUQUE , HUGO MARCEL Y ELENCO
ERIKA DI SALVO Y SU ORQUESTA TÍPICA
OSVALDO PIRO Y OMAR MOLLO
SILVIA LALLANA
PABLO FUNES
JUAN PEINADO
CARLOS ABIAGUE
2DA.NOCHE DEL CERTAMEN DE VOCES

*MILONGA*

DOMINGO 25
NELLY OMAR
RAUL LAVIE Y ULTRATANGO
EL NEGRO ALVAREZ
RODOLFO LEMOS
LAS ROSITAS
ORQUESTA DE TANGO DE RAFAELA 

FINAL DE CERTAMEN DE VOCES

CRÓNICA Y ANÁLISIS cubrirá esta Fiesta Nacional de nuestra música ciudadana como en 2009, haciendo llegar a Uds. cada noche los comentarios de este acontecimiento musical.  

Alfredo Ferrarassi

En exclusiva para Crónica y Análisis

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XXVI Edición

Los Orígenes del Festival

Programa
Primera Noche
Segunda Noche
Expo Tango
Tercera Noche
Cuarta Noche
Quinta Noche
Expo Tango II 

 

 

 

 

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