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02/08/2010
¿QUÉ
TIENEN EN LA CABEZA?
(Hay
que cambiar todo)
Por
Malú Kikuchi (*)
Hechos.
Martes 27/7/10, casa de comidas “Margareta”,
Avda. Santa Rosa 1967, Castelar Norte, hora,
22,30. Pocas mesas ocupadas, en una de ellas, de
civil y de vacaciones, el subteniente Ángel
Insaurralde con su mujer y su bebé de 16 meses.
Hechos.
Entran al lugar dos muchachos, uno de ellos de
15 años con una pistola 9mm. Exigen dinero y
todo lo que puedan llevarse. El “menor” de
15 años, apoya la pistola sobre la cabeza del
bebé. Realizado el robo, los ladrones escapan
del lugar.
Hechos.
El policía los persigue, se tirotea con ellos y
hiere a los dos; el mayor huye y el del
“chiste” de la pistola en la cabeza del bebé,
queda herido en las piernas, es detenido y
enviado al hospital Posadas.
Crónica
judicial.
Hechos.
El caso cae en el Juzgado de Responsabilidad
Penal Juvenil de Morón nº 2. El juez/a libera
al menor y lo coloca bajo la tutela de la madre,
de acuerdo a la ley nº 22.278 de 1980, cuyo artículo
1º establece que: “no es punible el menor que
no haya cumplido 16 años.”
Hechos.
El fiscal general de Morón, Federico Nievas
Woodgate dice: “el proceso penal está
terminado y conforme a lo que sostiene la ley
vigente de nuestro país, el menor es
inimputable.” El fiscal de Morón Javier Rodríguez
Rey, apela la liberación ordenada por el
juez/a.
Hechos.
En 1980, Argentina adhirió al Tratado
Interamericano de Derechos del Niño, que se
incluyó en la reforma constitucional de 1994.
Al tratado se le suma la ley 22.278, modificada
por la ley 22.803(1983).
Resultado.
Los menores de 16 años en Argentina son todos
“00”, como los agentes secretos británicos,
tienen permiso para matar (James Bond, 007).
Hechos.
Argentina hoy es un país con pobreza e
indigencia crecientes, es importador, fabricante
y consumidor de droga, con un 25% de jóvenes
menores de 24 años “Ni Ni”, que ni estudian
ni trabajan. ¿Qué hacen? En su mayoría,
delinquen.
Hechos.
En los países desarrollados existen institutos
sólo para menores, donde los chicos
delincuentes son detenidos, obligados a terminar
el secundario, se les enseña un oficio con
salida laboral y de ser necesario, son
hospitalizados hasta que sanan sus adiciones.
Hechos.
Daniel Arroyo, ministro de desarrollo social
bonaerense, dijo el 17/12/08: “Lo ideal son
institutos especializados régimen cerrado, de
20 a 24 chicos, que tengan espacio para que
completen la escuela y desarrollen instancias
deportivas. No es tan sencillo hacerlo.”
Sencillo
no es, pero no es imposible. Otros países lo
hacen, Argentina no.
Hechos.
En la provincia de Buenos Aires, la más poblada
y la más conflictiva con respecto a la
delincuencia, existen 19 centros, de los cuales
16 para menores de 21 años, y sólo 3 para
menores de 16 años.
Hechos.
En esos 3, en 2007, (no hay datos más
recientes), con capacidad para 274 internos, había
956. Proliferan las denuncias por hacinamiento,
insalubridad, y carencia de contención sicológica.
Hechos.
Argentina debe ser, en proporción de
habitantes, el país con más sicólogos, pero
no hay para atender menores en situación
personal de riesgo y con capacidad para poner en
riesgo a la sociedad.
Preguntas.
¿Qué tienen en la cabeza los menores que le
apuntan a un bebé con una pistola? Se puede
suponer que mucha droga. Se puede deducir que
viven en un mundo donde es ley matar o morir. Y
esa, la cumplen a rajatabla.
Preguntas.
¿Qué tienen en la cabeza los jueces que
liberan a un menor que robó a mano armada, le
apuntó a un bebé y se tiroteó con la policía?
La respuesta está en la ley que así lo indica.
¿Qué tenían en la cabeza los que dictaron la
ley? Una inverosímil teoría que acusa a la
sociedad por los crímenes cometidos por los
delincuentes.
Preguntas.
¿Por qué a esa ridícula teoría de
responsabilizar a las víctimas por la conducta
de sus victimarios, se la mal llama
“garantismo”? Garantistas son los que creen
y aplican la Constitución Nacional, los otros
son meros abolicionistas del código penal.
Preguntas.
¿Por qué un juez/a que se supone tiene
raciocinio, capacidad intelectual y una íntima
convicción sobre lo que es justo o injusto, razón
por la cual, el honor, el patrimonio y la
libertad de las personas están en sus manos,
pone bajo la tutela de padres que obviamente no
se han ocupado de controlar a sus hijos, a
menores delincuentes?
Preguntas.
¿Qué tienen en la cabeza los presidentes, los
gobernadores, los legisladores provinciales y
nacionales de los sucesivos gobiernos, que no
solucionan, ni intentan solucionar el problema
de la delincuencia en la minoridad?
Preguntas.
¿Cómo pueden perder el tiempo y el dinero de
los contribuyentes en crear inexistentes e
improductivas empresas estatales, como ENARSA,
¿existe todavía?, o LAFSA, empresa aérea sin
aviones? ¿Cómo pueden pagar comisiones por un
tren bala innecesario, cuando el problema son
menores delinquiendo?
Preguntas.
¿Porqué hay plata para salvar a General Motors
Argentina, o para una línea de bandera que
pierde millones por día y es negocio de unos
pocos, pero no se les ocurre construir y poner
en marcha un sistema de institutos de menores,
donde entren delincuentes y salgan personas
aptas para vivir en sociedad?
Preguntas.
¿Si no hay plata para los jóvenes que son el
futuro, cómo hay plata para “fútbol para
todos” y para la propaganda gubernamental de
un programa como “6,7,8” o para enviar
barras bravas al mundial? Así, Argentina no
tiene fututo.
Preguntas.
¿Qué hacen los legisladores nacionales y
provinciales que siempre encuentran plata para
aumentarse los sueldos, pero no son capaces de
dictar una ley que ordene construir cárceles
modelos (aunque sea por leasing), que además
darían empleo a los sin trabajo?
El
problema de la delincuencia de los menores
abarca demasiados aspectos socio/económicos y
evidencia el corazón del famoso “modelo”
del gobierno K, que no creó el problema, pero
lo agravó. ¿Eso es progre?
Cada
vez más pobres, cada vez más droga, cada vez
menos trabajo por falta de inversión genuina,
cada vez peor educación pública, cada vez más
clientelismo y menor contención social, cada
vez mayor permisividad judicial; es una forma de
gobernar.
Todos
y cada uno de los que tienen que ver de cerca o
de lejos con esta fábrica de menores
delincuentes, son responsables en mayor o menor
medida. Hay que cambiar todo y empezar de cero.
Se
necesitan leyes con sentido común, control
sobre la droga, institutos que rehabiliten,
jueces que usen su raciocinio, políticos que
piensen en el bien común y actúen en
consecuencia, ciudadanos ejerciendo sus derechos
y aceptando sus deberes; inmigrantes, si,
marginales, no.
En
agosto 2011 se votan las primarias, en octubre
las presidenciales. De nosotros depende cambiar
el sistema. El voto es una herramienta para
construir una nación mejor. Antes de votar por
un candidato y una lista, pregúntese, ¿qué
tienen en la cabeza?
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo de Malu Kikuchi, por gentileza de su
autora.
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01/08/2010
APROVECHANDO
PARA PENSAR
Por
el
Dr. Guillermo
Enrique Avogadro (*)
“Se
gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías,listas
negras y arsenales;
resulta
bochornoso verlos fanfarronear
a
ver quién es el que la tiene más grande”.
Joan
Manuel Serrat
Más
allá de las panzadas que debe estar dándose
don Néstor en Olivos, contemplando el circo en
el que ha vuelto a transformarse el universo
opositor, con los distanciamientos entre De Narváez
y Macri –que ponen en riesgo la jugada de éste
en la Legislatura porteña- o entre Carrió
y el resto del mundo, que están haciendo
volar por el aire a la Coalición Cívica,
debemos reconocer que la política nacional se
ha tomado un merecido descanso durante las dos
últimas semanas, en coincidencia con las
vacaciones de invierno.
Ha
contribuido a esa calma chicha la desaparición
de las bambalinas mediáticas de algunas causas
resonantes –como la de los jóvenes Noble
Herrera, por ejemplo (¿será cierto que se ha
firmado un armisticio entre Clarín y los K?)- y
la pelea de Moyano por acceder al podio del PJ
bonaerense tampoco ha conseguido mover el amperímetro
de la gente.
Y
los temas principales en la preocupación de la
ciudadanía también han perdido algún brillo:
la corrupción, por abrumadora y reiterada; la
inflación, por su ninguneo como complicación;
y la inseguridad, por su incorporación a la
realidad cotidiana. Sólo el terrible caso de la
embarazada baleada ha hecho temblar, en estos días,
las pantallas informativas.
Para
ratificar la chatura, ni siquiera el ¿error? de
Manzur en el manual del aborto, preludio de la
próxima batalla de los “progres”, ha
encendido las alarmas que debiera. Tampoco ha
sido demasiado registrada la maniobra del
Ejecutivo de aumentar, con anuncios predatados,
las jubilaciones, y así tratar de desinflar el
ataque sobre el 82% móvil.
El
“matrimonio” gay, que tanta tinta e imagen
consumiera, se ha mostrado como lo que en verdad
era, esto es, una cortina de humo para ocultar
negocios turbios con trenes chinos. Es cierto,
sin embargo, que ese affaire tuvo una frutilla:
permitió a don Néstor reincorporar (alquilar)
a otro verdadero Don, un verdadero ícono de la
“patria contratista”, capaz de entregar a su
hijo por unas monedas (cierto que muchas, pese a
la necesidad de compartirlas) para su sacrificio
en el altar de los K.
Esta
calma, y la compulsión de escribir, me permiten
este frío sábado reflexionar sobre un tema
que, pese ser notablemente trascendente para el
futuro de nuestro país, resulta siempre
postergado por las urgencias de un escenario
local que no para de modificarse y de
asombrarnos.
Me
refiero al universo sudamericano, que está
sufriendo importantes modificaciones, todas
ellas decisivas para nuestro futuro, sobre todo
económico.
El
hecho regional que más afectará a nuestro país
se producirá en octubre, cuando los doscientos
millones de brasileños sean llamados a votar
para elegir a su próximo Presidente,
gobernadores, senadores, diputados, etc..
En el horizonte de esa contienda
electoral sólo se perfilan dos candidatos, hoy
en un virtual empate técnico. Son ellos Dilma
Rousseff y José Serra, ambos carentes por
completo de carisma. Nada parece modificar
un escenario de ballotage entre ambos, y en él
tendrá esencial importancia el 10% del
electorado, que votará, en el primer turno, a
Marina Silva, la candidata “verde”, y que se
inclinará por la candidata del PT.
Dilma es la actual Ministro-Jefe de la
Casa Civil, después de haber sido,
sucesivamente, Secretaria de Energía de Rio
Grande do Sul y Ministro de Minas y Energía del
actual gobierno. Tiene un pasado de
guerrillera;, como tal, fue presa dos o tres
veces y, según se dice, torturada; su carácter
guarda un enorme parecido a nuestra Diana Conti.
De ganar las elecciones, probablemente se
acercará más a Chávez y a posiciones de
“socialismo siglo XXI”.
Por su parte, Serra fue Ministro de Salud
de Fernando Henrique Cardoso, cargo en el que
hizo tan buen papel como el que, hasta hace
poco, ratificó como Gobernador de São Paulo;
es un eficaz y correcto administrador, y lo ha
demostrado. Pero, de ganar, tendrá hacia
Argentina y el resto de los países del MERCOSUR
una política mucho más dura; considera que ese
tratado ha sido un fracaso y que ha perjudicado
a Brasil, que hoy debe sostener a sus socios con
dinero que, a su criterio, debe destinarse a
desarrollar la región Nordeste del país, la más
atrasada.
Es decir que, en ambos casos y por
diferentes razones, el próximo Presidente de
Brasil no será, para el nuestro, lo mismo que
fue Lula para Kirchner, un padre tolerante con
un hijo descarriado. Y, si pensamos cuánto
depende la economía argentina de las
importaciones brasileñas, deberíamos comenzar
a poner las barbas en remojo.
El
otro hecho importante serán las elecciones
legislativas de septiembre en Venezuela, donde
la torpeza y la corrupción de Chávez sufrirán
un grave golpe de manos de una oposición
desmembrada, personalista y heredera de algunos
de los muchos también malos gobiernos
anteriores (¿Les suena esa historia?). El
oficialismo no perderá, casi con seguridad, su
mayoría en la Asamblea Nacional, pero la
resistencia al papagayo caribeño podrá
comenzar a hacerse oír y, tal vez, a
organizarse.
Finalmente,
cabe una breve reflexión ante la recientemente
descubierta vocación de don Néstor por ejercer
roles internacionales, después de haber
cometido, en ese aspecto, todos los desaguisados
posibles durante su mandato presidencial.
Es
posible que, para ejercer tanta presión para la
obtención del cargo de Secretario General de la
UNASUR, lo haya movido la envidia respecto a un
Duhalde, a quien su rol en la cúpula del
MERCOSUR le permitió –me consta- aprender
mucho sobre cómo funciona el mundo en realidad
y establecer lazos de verdadera amistad con
todos los líderes españoles e íbero-americanos.
Ahora, don Néstor pretende ganar
protagonismo mundial con su oferta como mediador
(como Secretario General de UNASUR) entre una
nación que ha sufrido enormemente y que ha
conseguido superarse y triunfar en el concierto
mundial y otra que, pese a sus enormes reservas
de petróleo y gas, sólo ha conseguido
retroceder en el tiempo, tratando de asemejarse
a una Cuba que ya es, únicamente, una triste
remembranza de un pasado horroroso.
Pero esto, en verdad, es una verdadera
minucia frente a lo trágico de la situación
actual, en la que un socio –en la política y
en el delito- de Chávez, una de las partes en
litigio, pretende mediar con la otra –Uribe,
su declarado enemigo- en un grave conflicto.
La guerra formal no parece ser probable,
porque Chávez “no come vidrio” y sabe que,
si se le ocurriera hacer “la gran Galtieri”,
sería derrotado por una Colombia mejor equipada
y entrenada, con gran apoyo tecnológico de
Estados Unidos. Por ello, el energúmeno sólo
podrá continuar con sus gritos y movilizar
tropas a la frontera para intentar contener la
crisis económica interna que, con seguridad, le
pasará una dura factura en las elecciones
legislativas del próximo septiembre. Y esperar
que Santos, que asumirá como Presidente de
Colombia el 7 de agosto, tenga una actitud más
flexible y tolerante que su antecesor frente a
sus disparates.
Hasta aquí, entonces, esta breve
aproximación al escenario regional inmediato en
el que deberá desenvolverse la Argentina en el
segundo semestre.
A partir de ahora, comienza un caliente
agosto que, seguramente, traerá mucha tela para
cortar, tanto en el Congreso cuanto en el PJ de
la Provincia de Buenos Aires, con la sorda lucha
entre don Hugo y don Néstor, este par de
verdaderos artífices de nuestra triste
realidad.
(*)
Crónica
y Análisis publica el presente artículo del
Dr.
Guillermo
Enrique Avogadro por gentileza de su autor.
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01/08/2010
¿UNA
VICTORIA PÍRRICA EN ARIZONA?
Por
Andrés Oppenheimer (*)
Al
igual que muchos, celebré la noticia de que
una jueza suspendiera las partes más duras de
la xenofóbica ley inmigratoria de Arizona la
semana pasada. Pero cuanto más lo pienso, más
me temo que la decisión judicial terminará
siendo contraproducente para los hispanos.
El
dictamen suspende las provisiones de la ley de
Arizona que permiten a las policías locales
exigir documentos inmigratorios a personas por
la mera sospecha de que residen ilegalmente al
país. Eso podría haber llevado a que la
policía interrogue a todos los hispanos con
quienes entra en contacto, ya sean residentes
legales o indocumentados, por su mero aspecto.
Pero
contrariamente a la opinión generalizada de
que el fallo fue una victoria de las fuerzas
pro inmigración, podría tener un impacto
negativo en las elecciones legislativas de
noviembre, y terminar resultando perjudicial
para los inmigrantes.
En
primer lugar, la resolución judicial fue tan
sólo el primer paso de lo que probablemente
sea una prolongada batalla legal. La
gobernadora de Arizona, Jan Brewer, una
abierta defensora de la ley estatal, ya ha
dicho que ha apelado el dictamen y que está
dispuesta a llevar el caso hasta la Suprema
Corte. La batalla legal recién empieza.
Los
defensores de la ley estatal y de otras leyes
similares que han sido presentadas en 17
estados dicen que ante la inacción del
gobierno federal, los estados deben tomar
medidas propias para detener el flujo de
inmigrantes ilegales. El gobierno del
presidente Obama y los grupos pro inmigración
dicen que la ley de Arizona viola derechos
fundamentales, y reclaman una reforma
inmigratoria integral.
En
segundo término, el dictamen judicial
posiblemente sirva para energizar a los
republicanos en las lecciones de noviembre.
Los
grupos republicanos que apoyan la ley de
Arizona lo utilizarán como grito de guerra
que aliente a votar contra el gobierno, y
elegir un nuevo Congreso más favorable a
medidas draconianas contra la inmigración.
``Me
temo que la consecuencia no buscada de este
dictamen sea redoblar los esfuerzos de los
partidarios de la ley de Arizona a nivel
nacional, para detrimento de los
inmigrantes'', me dijo el profesor de leyes de
Temple University Peter Spiro. ``Se están
dando contra la pared a nivel estatal, de
manera que redoblarán sus esfuerzos a nivel
federal''.
En
tercer lugar, y lo más importante, la noticia
de la suspensión de las partes más severas
de la ley de Arizona puede llevar a que muchos
hispanos pierdan interés en votar en
noviembre. Sin el apoyo de los hispanos,
muchos candidatos a congresistas que se oponen
a leyes como la de Arizona podrían perder las
elecciones, y eso podría dar lugar a un
Congreso más ``duro'' en materia migratoria.
Obama
ganó la elección presidencial del 2008 con
un 67 por ciento del voto hispano. Pero una
nueva encuesta de Associated Press y Univision
dice que sólo el 57 por ciento de los
hispanos aprueba su gestión actualmente.
``Definitivamente,
el mayor temor del Partido Demócrata es que
los hispanos no vayan a votar en noviembre'',
me dijo el encuestador demócrata Sergio
Bendixen. ``Si los hispanos no salen a votar,
el partido podría sufrir pérdidas mucho
mayores de las esperadas''.
Además
de la percepción de que la ley de Arizona ha
dejado de ser una amenaza inminente, muchos
hispanos posiblemente no vayan a votar porque
están decepcionados con Obama por no haber
cumplido su promesa de campaña de presentar
una reforma inmigratoria integral al Congreso
al comienzo de su mandato, dijo Bendixen.
Aunque
pocos encuestadores predicen que los
republicanos se apoderarán de la Cámara de
Representantes, muchos afirman que los
republicanos pueden ganar en el Senado.
Mi
opinión: Sé que esto suena raro, pero si la
jueza no hubiera bloqueado las partes más
severas de la ley de Arizona, la legislación
estatal podría haber muerto por causas
naturales. Las fuerzas policiales de Arizona
pronto se hubieran dado cuenta de que no
tienen recursos para actuar como agentes
federales de inmigración, ni ganas de ser
vistas a nivel mundial como un símbolo de prácticas
racistas.
Si
la ley estatal hubiera entrado en vigor
intacta, el enojo en la comunidad hispana se
hubiera traducido en una votación masiva a
favor de los demócratas en noviembre, lo que
le ayudaría al Partido Demócrata a conservar
la mayoría en ambas Cámaras del Congreso, y
luego negociar una reforma inmigratoria
integral desde una posición de fuerza.
Ahora,
será más difícil que los hispanos vayan
masivamente a las urnas, y podríamos terminar
con un nuevo Congreso con más legisladores
antiinmigrantes que el actual. Ojalá me
equivoque, pero es una posibilidad real.
(*)
Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami
Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del
equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del
Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey
de España, y ganador del Emmy. Es autor de
varios libros. Artículo publicado en el Nuevo
Herald.
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31/07/2010
AUTOJUICIO
POLÍTICO PARA CONOCER LA VERDAD
Por
el Dr. Jorge R. Enríquez (*)
Sin
duda, la situación generada por la confirmación
del procesamiento a Mauricio Macri sigue siendo
el hecho político más relevante de estos días.
Al
poco tiempo de producirse el mismo,
en una conferencia de prensa, el propio
Jefe de Gobierno porteño sacudió el avispero
al declarar que los legisladores de su corriente
promoverían su juicio político, con el propósito
de que esta cuestión se dilucidara rápidamente.
Esta
iniciativa generó opiniones encontradas. En
general, fue rechazada por la oposición. Esa
postura resultó atendible en quienes ya habían
propuesto la constitución de una comisión
investigadora, como la Coalición Cívica. En
cambio, resultó curiosa la posición de algunos
legisladores de izquierda que habíendo votado
antes por el juicio político, luego, cuando éste
fue postulado por el propio Macri, mudaron
ciento ochenta de grados de posición y lo
denunciaron como una maniobra del oficialismo.
Elisa
Carrió sostuvo que vivíamos en un país extraño:
un gobierno pedía que lo destituyeran y la
oposición se negaba.
Es que, en verdad, nunca se dio un caso similar. El juicio político tiene como finalidad la
remoción de los funcionarios enjuiciados y, por
lo tanto, lo promueven quienes consideran que
deben ser removidos. Nadie pone en marcha un
juicio contra sí mismo.
¿Por
qué, entonces, lo promueve el macrismo? Porque
entiende que debe dar una respuesta categórica
y rápida a la situación creada por el
procesamiento del Jefe de Gobierno, habida
cuenta que las apelaciones judiciales no serán
resueltas con la necesaria celeridad.
Esa
posibilidad, en cambio, no se produciría si se
creara una comisión investigadora, porque ella
no tendría un cometido preciso ni un plazo
determinado, permitiendo que
el tema continuara vivo por mucho tiempo y,
poniendo, así, un manto de sospecha sobre la
conducta de la máxima autoridad porteña.
Es
en ese contexto que surgió la idea del
"autojuicio".
El jurista y diputado radical Ricardo Gil
Lavedra considera que la idea es heterodoxa, que
quizás no es la solución ideal, pero que de
ninguna manera es inconstitucional. Más aún,
entiende que por razones prácticas es
conveniente no obstaculizarla, ya que el
oficialismo porteño había adoptado esa decisión,
a fin de que existiera un ámbito para la
averiguación de la verdad, más allá de las
investigaciones judiciales.
Hay
que aclarar que Macri no se está imputando a sí
mismo la comisión de delito alguno o el mal
desempeño en el ejercicio de sus funciones,
sino que se ve obligado a apelar a este
mecanismo para obtener un esclarecimiento rápido
y contundente de la verdad y lograr, de tal
modo, una especie de voto de confianza.
Busca deslindar toda responsabilidad política en relación a
los hechos que se le imputan y poder, así,
seguir gestionando sin tener que debatirse en un
clima de permanentes sospechas, a la vez que
evita el manoseo incesante al que lo quiere
someter el kirchnerismo para esmerilar sus
aspiraciones presidenciales, porque advierte que
el alcalde porteño se ha convertido en un serio
aspirante para ocupar el sillón de Rivadavia en
2011.
Es
que a esta altura de los acontecimientos, nadie
puede dudar que es el oficialismo de Olivos
quien fogonea este tipo de operaciones cada vez
que vislumbra la posibilidad de un crecimiento
sostenido por
parte de aquellos adversarios (enemigos
según la jerga empleada por el matrimonio
presidencial) que puedan disputarles con éxito
un amplio apoyo popular.
Antecedentes
sobran: estas maquinaciones se urdieron contra
Enrique Olivera, Elisa Carrió y más
recientemente Francisco de Narváez, con suerte
diversa, pero mientras tanto, salpicados por
infamias goebbelianas (“calumnia, calumnia,
que al fin algo queda”) debieron enfrentar
actos electorales. Luego, claro está, salió a
la luz la verdad, cuando el tiempo desnudó las
tropelías cometidas. Pero ya era tarde: esas
mendacidades habían conseguido obtener un grado
de influencia en un electorado desprevenido y crédulo.
Esto
es precisamente contra lo que el ingeniero Macri
se rebela y, queriendo evitar ese escarnio, el
cual advierte como inexorable, se autodenuncia
para demostrar,
siquiera en el plano político, la ausencia de
responsabilidad por los hechos que se le
atribuyen.
En
este punto, pareciera que los seudo adalides de
los derechos humanos y las garantías
constitucionales han sepultado algunas de ellas,
como la presunción de inocencia, obligando a
que el ciudadano Macri deba invertir el “onus
probandi” y demostrar que no es culpable.
Al
día de hoy, nada asegura que el oficialismo
cuente con la mayoría necesaria para promover
su propio juicio político. Para iniciarlo se
requiere de mayoría simple, es decir, más de
la mitad de los presentes. Si están los 60
legisladores, es de 31.
Luego,
en la Sala Acusadora se exige para que la
acusación prospere una mayoría de dos tercios
del total de miembros, que la oposición no podría
alcanzar.
El
tema sigue abierto y seguirá teniendo vigencia
por mucho tiempo. Mauricio Macri se juega en él,
en buena medida, su futuro político.
¡MAO
Y PERÓN… UN SOLO CORAZÓN!.
Hace
un tiempo, desde esta columna sostuvimos que
nuestra Presidenta había comparado a Obama con
Perón. Ahora, con otra mirada ideológica
pretende asimilar a Mao con el fundador del
Partido Justicialista.
En
efecto, en su reciente visita a China, a falta
de resultados concretos -ya que no logró que el
país oriental retomara las compras de aceite de
soja-, la presidenta se dedicó, además del
turismo, a dar rienda suelta a su vocación por
la oratoria y la docencia.
Así,
pretendiendo halagar a los anfitriones pero al
mismo tiempo desnudando del modo más elocuente
su concepción del poder, la señora de Kirchner
lamentó que en la Argentina, a diferencia de lo
que ocurre en China, no haya habido un
"proyecto político y económico" de
larga duración. También sostuvo -lo que sin
dudas es un aporte original a la historia de las
ideas políticas-que el peronismo y el maoísmo
tienen orígenes comunes.
El
elogio al "proyecto" chino es
llamativo. Más allá de los progresos económicos
de las últimas décadas - basados precisamente
en la incorporación de ese capitalismo tan
denostado, por lo menos en la faz retórica, por
el kirchnerismo y sus corifeos, como los
intelectuales a sueldo de la Carta Abierta -, el
sistema político chino es una cerrada
dictadura, sin libertades públicas ni vigencia
de los más elementales derechos humanos, esos
que los Kirchner alegan defender.
Creer
que la perduración en el tiempo de una
dictadura es un ejemplo digno de ser seguido
refleja a las claras la vocación hegemónica
del poder del kirchnerismo. Para quienes creemos
en la democracia, por el contrario, son
plausibles los avances económicos de China pero
altamente censurable su régimen político.
Por lo demás, el peronismo y el maoísmo tienen orígenes
bien distintos. El de éste es el marxismo; el
de aquél, el sistema vigente en Italia desde
1922, que se presentaba como la contracara del
marxismo. Es decir, la biblia y el calefón.
Pero todo es posible en la dimensión oratoria
del kirchnerismo.
REVOLUCIÓN
DEL PARQUE.
Se
cumplieron el pasado 26 de julio, 120 años de
la Revolución del Parque, que en lo inmediato
provocó la caída del gobierno de Miguel Angel
Juárez Celman y, como resultado perdurable,
generó la creación de la Unión Cívica
Radical, el primer partido político moderno de
la Argentina, el más antiguo de la Nación y
uno de los primeros de América.
Se
trató, claro, hay que decirlo con todas las
letras, de una revolución, pero no de un golpe
de Estado para imponer una dictadura sino, por
el contrario, para promover una verdadera
democracia. Recordemos que se vivía entonces en
una democracia restringida, de carácter oligárquico.
La
Revolución contó con el consentimiento y la
participación de numerosos dirigentes, de
diversas extracciones, los que se agruparon en
la Unión Cívica. Más adelante, como una
escisión dentro de este núcleo, nacería la
Unión Cívica Radical.
El
líder de la Revolución fue una figura
extraordinaria, Leandro N. Alem, cuya temprana
muerte por propia mano lo rodeó de una aureola
de romanticismo. Era Alem un fogoso y brillante
orador, un político principista y un demócrata
y republicano a carta cabal.
¿Qué
proponían los cívicos? Los unía, sobre todo,
la lucha contra el "unicato", como se
llamaba entonces a la conducción personalista y
autoritaria de Juárez Celman. Querían que
rigiera efectivamente la división de poderes,
que el sufragio libre y transparente fuera una
realidad, que no hubiera corrupción, que se
respetara el federalismo.
Son
banderas que, lamentablemente, hoy pueden
levantarse otra vez.
El
legado de Alem fue asumido por su sobrino, Hipólito
Yrigoyen, que organizó realmente al partido en
todo el país y, veinte años después de la
muerte de Alem, lo llevó a la presidencia de la
Nación, tras una lucha paciente y muy larga
contra el fraude.
El
radicalismo se dividió varias veces. La más
notoria fue en 1956, entre la Unión Cívica
Radical del Pueblo, liderada por Balbín, y la
Unión Cívica Radical Intrasigente, conducida
por Frondizi. Luego de la traumática renuncia
de Fernando De la Rúa, víctima de un golpe de
Estado, llegó
a su piso histórico y muchos le extendían el
certificado de defunción.
Pero
en los últimos tiempos puede decir, como en el
texto literario, "los muertos que vos matáis
gozan de buena salud".
Enhorabuena,
porque en momentos de zozobra institucional se
requiere de un partido que centre su prédica en
la defensa de las libertades públicas y de los
valores republicanos.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge
R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.
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31/07/2010
LA
VERDAD SOBRE DUHALDE Y LAS DROGAS
Por
Claudio Izaguirre (*)
Como
presidente de la Asociación Antidrogas de la República
Argentina me siento en el deber de comunicar la
verdad sobre Duhalde y las drogas, tras analizar
los distintos expedientes en los que aparece su
nombre. Esta resonante historia de mentiras que
apuntan a Eduardo Duhalde desde la década pasada,
es menester desmenuzar en cada uno de sus capítulos,
que fueron escritos por distintos mitómanos que
transitan la vida política y psiquiátrica de
Argentina.
Un
papel importante juega en esta cuestión el
septuagenario periodista de Página 12 y líder de
las comunicaciones del kirchnerismo, Horacio
Verbitsky, quien siempre tuvo una tendencia
liberalizadora con respecto a las drogas y que
desde ese diario en forma permanente y sistemática,
apunto con malicia a todos aquellos que dedicamos
nuestra vida a la lucha frontal contra los
mercaderes de la muerte.
Fue
desde aquel diario que surgió la idea de
destrozar a Eduardo Duhalde, eligiendo la confección
de un libro a tal efecto, que tendría una gran
cobertura periodística y llevaría a la fama a un
ignoto redactor de Página 12. Herman López Echagüe
(empleado de Verbitsky) sería el encargado de
rasguear esas líneas, lo que convenía a un Menem
que necesitaba al igual que “El Príncipe” de
Maquiavelo, aplastar a quien lo había llevado a
la presidencia de la Nación y por otro lado esta
acción favorecía las intenciones del propio
Horacio Verbitsky de maniatar a uno de los
principales actores de la lucha contra las drogas
en la República.
Dos
vías de razonamiento se unieron a través de los
años para endilgarle a Eduardo Duhalde el mote de
narcotraficante, por un lado la política
partidaria y por el otro la liberalizadora de
drogas; de lo producido por ambas, se colgaron
algunos políticos en esta última etapa con un único
fin, abatir al presidenciable Eduardo Duhalde.
Los
juicios que Duhalde inicio a cada uno de estos
personajes finalizó demostrando que no solo el
caudillo era inocente, sino que además sus
detractores habían mentido en forma orgánica y
armónica, dando información en algunos casos a
personas de conocida enajenación mental, que
actuaron como conejillos de indias en los estrados
judiciales.
Las
columnas sobre las que se edificó la mentira política
más saliente de los últimos años, fueron dos
hechos; la primera sobre el fallecido Bujía y la
segunda sobre un expediente supuestamente perdido.
El
primero de los casos a mostrar fue la investigación
de las acciones de un señor de apellido Bujía
quien era en los años ´90 uno de los secretarios
de Eduardo Duhalde, que falleció en un accidente
automovilístico y al que un adversario político
conocido como Coco Mouriño, adjudicaba la
comercialización de drogas en oficinas del
Congreso Nacional.
El
otro asunto a investigar fue una causa judicial
que llevaba el número 2860 y que se ventilaba en
los tribunales de Mar del Plata, afirmando que el
entonces juez Pettigianni, había perdido el
expediente adrede, porque sus fojas afectaban la
vida pública de Eduardo Duhalde y que en
agradecimiento a ese hecho, el entonces gobernador
de Buenos Aires, había catapultado al juez como
Ministro de Seguridad de la provincia, luego que
le permitiera ser candidato a Intendente de Mar
del Plata.
Todas
estas cuestiones son develadas en 4 juicios cuyos
acontecimientos dieron por tierra con las
pretensiones de los detractores del dirigente
bonaerense.
Rita
Ester Molina es Fiscal Federal en los tribunales
de San Isidro, quien actúa de oficio contra
Eduardo Duhalde tras leer en los medios de
comunicación las denuncias de Luís D´Elía,
agregando al expediente la denuncia de Cesar Abel
Matoso, el libro El Otro de Hernán López Echagüe,
el libro El Entorno de Daniel Otero y el libro
Narcogate de Román Lejman, además de artículos
periodísticos de Horacio Verbitsky, Raúl Kollman
y Jorge Lanata.
También
la investigación se centró en dos supuestos
informes de la SIDE (Secretaría de Inteligencia
del Estado) y de la DEA (Drug Enforcement
Administration).
En
esta causa el testigo Luís D´Elía, afirmó que
el policía Claudio Smith, custodio de la esposa
de Duhalde había sido procesado por narcotráfico,
comprobándose que en aquella causa Smith no fue
ni siquiera procesado, además de demostrase
ampliamente que el policía no tenía relación
alguna con las denuncias formuladas por el
piquetero.
Otra
imputación del kirchnerista fue la supuesta
desaparición del expediente Nº 2860 caratulado
“Div. Atlántica/s solic. Interv. telefónica
que se ventiló en el Tribunal Federal Nº 1 de
Mar del Plata, donde supuestamente se habían
grabado conversaciones entre narcotraficantes que
mencionaban a Eduardo Duhalde.
En
este caso se comprobó que la causa jamás se había
perdido, que fue investigada y que finalmente fue
archivada al no encontrarse ninguna conexión
entre las escuchas y el líder peronista.
La
valoración que se hace respecto de la causa Nº
2860 es que no existe causa concreta y comprobable
que puedan imputar a Eduardo Alberto Duhalde con
ese expediente. También se expresó que no existe
contemporaneidad entre el paso del Dr. Pettigianni
por ese tribunal y la causa en cuestión.
El
piquetero D´Elía también afirmó que se habían
investigado varias pistas clandestinas en la zona
de Necochea y que eran propiedad de Eduardo
Duhalde, lo que fue investigado por la denuncia de
Rita Molina y dio resultado negativo.
En
el expediente se aclara que ninguna de estas
cuestiones alcanza siquiera para ser tomadas como
indicio y que en todas ellas no existe ningún
grado participativo de Duhalde.
También
D´Elía afirmó en el expediente “Rita
Molina”, que la DEA investigaba a Duhalde en
relación al trafico de drogas entre Argentina y
España, pero al responderles desde la oficina en
Buenos Aires de la DEA, que nada de eso era cierto
y que jamás se elaboró ningún tipo de informe
respecto de Eduardo Duhalde y las drogas, se
comprobó una vez más que la mentira reinaba en
el expediente.
Aparece
también en la causa “Rita Molina” la condena
de la que fuera objeto Hernán López Echagüe y
Editorial Planeta por las calumnias vertidas sobre
Eduardo Duhalde en el libro El Otro, texto que
fuera ofrecido como prueba fundamental por D´Elía.
El
Dr. Daniel Sarwer presentó una serie de denuncias
sobre Eduardo Duhalde y el narcotráfico
sosteniendo entre otras cosas una supuesta
investigación de la DEA sobre la persona del líder
peronista.
Se
afirma en la investigación judicial que otro
magistrado el Dr. Daniel Rafecas, ya había
investigado la denuncia de Sarwer y en el
expediente quedo plasmada la dolencia que
sobrelleva el denunciante, donde se aclara que se
trata de una persona que presenta un cuadro de síndrome
delirante crónico y sufre ideación delirante de
contenido megalómano persecutorio y posee juicio
desviado, siendo su madre la curadora.
Matozo
adjudicó (dentro del expediente Sarwer) a Eduardo
Duhalde haber vendido en persona un cargamento de
cocaína a Europa y que luego ordenó (el mismo
Duhalde) decomisar su droga para que no llegue a
Alemania.
En
ese expediente, Matoso acepta haber estado
internado en el Hospital Neuropsiquiátrico Borda,
aunque su diagnóstico fue producto de una
“coima” que recibió el médico que lo atendía.
Mas
adelante aclaró que era testigo del caso AMIA y
que esta causa deberían investigarla las fuerzas
armadas y el comando montoneros.
Aclaró
además Matoso que había sufrido un atentado en
su domicilio por parte de Duhalde, con una
descarga de 380 voltios que había destruido su
computadora que estaba sin el correspondiente
estabilizador, dado que el idiota de su hermano lo
había vendido para comprar comida.
Los
comprobados problemas mentales de Matoso eximen
cualquier tipo de análisis.
En
declaraciones periodística Luís D´Elía afirmó
que “el duhaldismo era un gran cártel de la
droga”, y en la audiencia conciliatoria dijo que
ratificaba todos sus dichos.
Pero
cuando se inicio el juicio oral y se le preguntó
si el había dicho que el duhaldismo era un cártel
de la droga” el piquetero dijo “…no recuerdo
porque pasaron muchos años”.
También
le preguntaron si vinculaba o no a Duhalde con el
narcotráfico y D´Elia respondió “que el juez
(Pettigianni) que perdió la causa tuvo una
carrera política meteórica de la mano de
Duhalde”.
Se
le preguntó si había dicho que Duhalde y el
narcotráfico son dos caras de una misma moneda,
contesto que “no recordaba”.
Se
le preguntó si sabía del narcotráfico por
medios suyos o por terceros, respondiendo que
“lo único que conozco del narcotráfico es por
la bibliografía existente. Algunos, como López
Echagüe, no llegaron a tener más pruebas, como
las que tenemos nosotros”.
Se
le repreguntó ¿QUIENES SON NOSOTROS?
Respondiendo que “hablaba de un sentido de
equipo”
Se
le preguntó si sabía del narcotráfico mas allá
de los libros y contestó “NO”.
Se
le preguntó si sabía como estaba manejado el
narcotráfico en la Provincia de Buenos Aires y
contestó “no se mas que lo que dicen los siete
libros”
Una
nueva pregunta fue si el narcotráfico lo manejaba
Duhalde o el duhaldismo, respondiendo “lo único
que conozco del narcotráfico es por la biografía
existente que la he leído toda”.
En
otro momento de la audiencia se le preguntó a
Joaquín Morales Solá si tenía alguna versión
respecto de Duhalde y las drogas, respondiendo que
“nunca me llegó al respecto una versión mínima
fiable”.
A
su tiempo el testigo interrogado fue el periodista
Román Lejman a quien se le preguntó que había
escrito respecto de Duhalde y las drogas en su
libro Narcogate, respondiendo que “en mi
investigación no encontré ningún vínculo entre
Duhalde y las drogas. No surgieron indicios en
ninguno de los viajes que hice por Argentina y
varios países del mundo con motivos de mis
investigaciones de una vinculación del Dr.
Duhalde con el narcotráfico y que por el
contrario las declaraciones de éste último
plantearon un conflicto de poder al mencionar a
funcionarios de Menem presuntamente vinculados al
narcotráfico. Siendo el Dr. Duhalde quien planteó
el problema de la familia del entonces Presidente
Menem con el narcotráfico”.
La
defensa le preguntó a Lejman quien había
nombrado en Aduana a Ibrahim al Ibrahim y este
repondió “Duhalde, por pedido de Amira Yoma”.
Luego
fue traída al estrado Amalia Beatriz Yoma de
Marchetti alias (Amira) a la que se le preguntó
si sabía de alguna vinculación entre Duhalde y
el narcotráfico, contestando que “no existe
ninguna vinculación”.
Sobre
el nombramiento de Ibrahim al Ibrahim al frente de
la Aduana, Yoma respondió que “el decreto lo
había realizado Menem con quien tuvo una fuerte
discusión y que lo refrendó Duhalde porque el
entonces presidente estaba de viaje”.
Llego
el turno de escuchar a Jorge Vanossi quien fue
Ministro de Justicia cuando ocupó la Presidencia
de la Nación el Dr. Eduardo Duhalde quien a firmo
que “por orden del Presidente Duhalde puso en
funciones dentro de la orbita de su ministerio la
UIF (Unidad de Información Financiera), que tenía
por objeto denunciar, investigar maniobras de
lavado de dinero y operaciones sospechosas.”
Agregó además que “durante el gobierno del Dr.
Duhalde hubo reducción de la oferta y la demanda
de drogas”.
Más
tarde se avino a declarar Hernán López Echagüe
autor del libro “El Otro” a quien se le
preguntó si su libro establecía una conexión
entre Duhalde y las drogas a lo que respondió que
“el libro no establece una conexión” y agregó
que en su libro “El hombre que ríe”,
reproduce declaraciones de Coco Mouriño quien
afirmó que Alberto Bujia secretario de Duhalde
distribuía y vendía drogas a la sazón en el
Congreso Nacional.
Se
le repreguntó en que modo vinculaba a Duhalde
como jefe el cártel del narcotráfico, a lo que
respondió “No me consta”.
Tras
la comprobación del bagaje de mentiras expuesto
por Luis D´Elía en este expediente se lo condenó.
La
causa Elisa Carrió, de por si es breve pero
contundente. Dijo en los medios de comunicación
“yo nunca hubiera hecho una alianza con Duhalde,
porque siempre dije que controlaba la droga en la
provincia de Buenos Aires y lo reitero, jamás
hubiera hecho una alianza con el poder mafioso”
La
dirigente del ARI hizo varias afirmaciones a lo
largo de su declaración en juicio “pido perdón
al Dr. Duhalde si se ha sentido ofendido por mis
declaraciones”, “nunca desee afectar el honor
de nadie y menos el de la familia de Duhalde”,
“nunca imputé a Duhalde delito criminal”
A
lo largo de la amplia lectura de los expedientes
no solo se comprueba las insostenibles mentiras
del bloque antiduhaldista que D´Elía referencia
con el nombre “nosotros”, sino que en ninguno
de los expediente surge un solo atisbo de una
presunta relación entre Duhalde y las drogas; es
más, su ultima acción contra el narcotráfico
durante su presidencia fue la creación de la UIF.
Creo
que todos los argentinos debemos una extensa
disculpa al caudillo bonaerense y todo el
desprecio para aquellos que mediante engaños
impusieron la idea de que Duhalde era un
narcotraficante.
Creo
que los mezquinos personajes de esta dolorosa
historia no han sido suficientemente castigados
por la opinión pública.
Hoy
sabemos que hay detestables personajes, que a través
de la mentira destruyen la vida de quienes
queremos luchar contra las drogas. Lo hicieron con
Eduardo Duhalde, con Alberto Lestelle, con José
Ramón Granero y con quien escribe estas líneas.
(*)
Claudio Izaguirre es Presidente de la Asociación
Antidrogas de la República Argentina - Director
de CINCOMETAS.COM diario digital - Diplomado en
Adicciones (UNTREF) - Entidad Miembro de ONU DC
- Delegado por Argentina ante la Drug Watch
International - Embajador para la Paz (UPF) - Entidad
Afiliada a EURAD (Europa Contra las Drogas)
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30/07/2010
LA
PARÁBOLA DE LA PLANIFICACIÓN
Por
Alberto
Medina Méndez (*)
Existe
una creencia muy arraigada en la sociedad, que
mas se parece a una ilusión que al resultado de
las evidencias que la respaldan. Su origen tiene
que ver con algo tan natural en los humanos,
como lo es su manifiesta obsesión por tener
absolutamente todo bajo control, para evitar la
incertidumbre y generar certezas.
Y
no es que esa tendencia en si misma sea nociva,
ni mucho menos. Resulta parte de la esencia
de la especie y no hay motivo para renegar de
ello. Lo peligroso es intentar que esto que
resulta tan natural para un individuo se
extienda para convertirlo en una regla universal
que sea financiada por todos.
Ese
espejismo que consiste en controlar la totalidad
de las variables y que cada cosa que suceda
forme parte de lo proyectado anticipadamente, ha
llevado a exacerbar esa leyenda y suponer que
todo puede ser programado. Así nació la idea
de la planificación estatal, cuya versión más
extrema la promueve el socialismo en su economía
centralmente planificada.
Lindando
con esa construcción intelectual, muchos políticos
en el mundo entero, intentan aproximarse a esa
idea y suponen, equivocadamente, que si orientan
ciertos recursos de la sociedad hacia un fin,
podrán prever los hechos y estar mejor parados
frente a lo que se viene.
Esa
misma idealización de los acontecimientos les
hace creer que pueden establecer que carreras
universitarias hay que estimular o cuales
desterrar, que sectores económicos promover y a
cuales otros desalentar, y así con casi
cualquier actividad humana.
La
idea de proyectar no parece tan disparatada y
habrá que insistir con que forma parte de la
esencia humana. Lo extremadamente temerario,
ineficaz e inmoral, es ejercer esa visión
invirtiendo los dineros públicos, utilizando el
monopolio de la fuerza del Estado para
imponer coercitivamente a través de los poderes
de la República, recaudando impuestos,
comprometiendo el futuro al endeudar a las
comunidades o emitiendo moneda
irresponsablemente.
Asignar
los recursos públicos para subvencionar los
caprichos del funcionario de turno, sus
especulaciones sobre el mañana, su perspectiva
del porvenir, definitivamente es jugar a la
ruleta….. pero con dinero ajeno.
El
futuro es básicamente impredecible. Su característica
central es la incertidumbre. Suponer que alguna
persona puede reunir el cúmulo suficiente de
información necesaria para proyectar el ahora
es desconocer la infinidad de fenómenos que
concurren al mismo tiempo para que se produzcan
los acontecimientos.
Ni
siquiera reuniendo a una comisión de expertos
que lograra nuclear las mentes mas brillantes
del planeta podría lograrse una proyección
siquiera aproximada. Y no porque esas personas
no tengan buenas intenciones. Hasta es posible
que los movilicen los más nobles objetivos. No
se trata de eso.
Es
que las grandes invenciones de la historia,
surgieron gracias a la peculiar genialidad de
unos pocos. Fueron creaciones de mentes que
atravesaron obstáculos impensados, a contramano
del sentido común, de lo que decían los
libros, refutando teorías, contradiciendo a la
ciencia y a la totalidad de las demostraciones
vigentes en su tiempo.
Existen
en el mundo entero, en este mismo instante,
millones de seres humanos desafiando lo
conocido, intentando transitar senderos nunca
antes recorridos. Ellos se están encargando
ahora mismo de modificar el rumbo de cualquier
proyecto de esos con los que sueñan los
ingenuos e ilusos planificadores.
Cada
invención exitosa, cada progreso de la especie
humana, cambia drásticamente los paradigmas
imperantes de su época. Con ellos nacen nuevas
actividades y oportunidades inimaginables. También
sucumben otras. Desaparecen muchas, algunas para
siempre.
Pretender
que ese riesgo de proyectar lo asuma el Estado,
la sociedad toda, es pedirle a esa comunidad que
financie las ocurrencias de los planificadores públicos,
esos que cobran un sueldo seguro, y que cuando
sus proyecciones fracasan, siempre encontrarán
explicaciones inteligentes para justificar sus
propios errores. Ellos entienden que la sociedad
debe sostener con sus impuestos esa aventura,
pero en el proceso no apuestan un centavo de sus
patrimonios personales.
El
afán de los seres humanos por preverlo todo,
los hace recorrer esta parábola. Esta leyenda
se reinventa constantemente, descubre novedosas
interpretaciones frente a la innegable decepción
de cada uno de sus intentos, de cara a los
descalabros que producen cada uno de los planes
que se ha trazado y que han caído al vacío.
Vale
la pena insistir. Planificar no es mala palabra.
Hasta puede ser saludable cuando se constituye
en un rumbo hacia donde orientar esfuerzos. Lo
inmoral es que esa planificación recaiga en el
sector público porque para ejecutar su propósito
obliga a TODOS a pagar ese azaroso esquema. El
ciudadano medio aparece así financiando la
aventura, y es el único que asume concreta y
dramáticamente los riesgos del fracaso.
Tantas
frustraciones y tan pocos aciertos, deberían
haber amedrentado no solo a los dirigentes del
mundo, sino a una sociedad que no parece querer
aprender la lección, cuando reclama mas de lo
mismo, creyendo que el problema radica en los
gurúes y no en el pecado original que sustenta
la mismísima teoría que renueva el desafío.
Pero
alguna lógica sigue esa dinámica. Muchos
“servidores” públicos viven, literalmente,
de esta fábula. Si la idea de que el Estado no
debe ejercer la planificación con sus recursos
fuera superada y desterrada, ellos se quedarían
sin trabajo. Miles de oficinas estatales,
organismos públicos, entidades supranacionales
le deben su existencia a estas conjeturas y
albergan a millones de personas entre sus
empleados, gracias a este falaz credo instalado
en la comunidad.
Sin
esa ficción no tendrían tarea y por lo tanto
tampoco quienes abonen sus sueldos. De este
modo, mientras siga vigente la idea de que el
Estado debe planificar, ellos conservarán sus
salarios, sus empleos, y seguirán proyectando
nuestro futuro, yendo de fracaso en fracaso, de
justificación en justificación, para confirmar
una vez más la parábola de la planificación.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de
Alberto Medina Méndez por gentileza de su autor.
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30/07/2010
SEÑALES
CONTRADICTORIAS
Por
Susana Merlo (*)
Últimamente,
la falta de protestas “fuertes” de parte del
sector agropecuario en reclamo de mejores
condiciones para producir (transparencia
en los mercados, menos intervenciones, libertad
para exportar, reglas mas claras y estables,
etc.), puede llevar a muchos a la
confusión de creer que los problemas del campo,
como por arte de magia, desaparecieron.
La
realidad es diametralmente opuesta y, en el
interior, hay un malestar solapado pero cada vez
menos ocultable, tanto más evidente cuanto
peores son las condiciones climáticas que le
impiden a los productores trabajar, tanto por
exceso de agua (como por ejemplo, en algunas
zonas de Entre Ríos), como por déficits como
se está viviendo con la seca que afecta hoy a
buena parte de la superficie productiva.
Pero
la aparente calma externa confunde, de la misma
forma que, seguramente, desde el sector oficial
se intentará hacer ver que el movimiento turístico
de las vacaciones de invierno, o el lleno de los
teatros y cines infantiles en la calle
Corrientes y, ni hablar, de la cantidad
de público que esta asistiendo a la Rural de
Palermo, es el reflejo de una espectacular salud
económica del país cuando, en realidad,
según los entendidos, es la resultante de una
gran liquidez producto de la creciente emisión
en la que cayó el Gobierno (más los fondos del
Anses y otras yerbas) que, en algún momento,
habrá que pagar aunque la sociedad en general,
todavía no se esté dando cuenta de la
encerrona.
Lo
cierto es que para el campo, aunque las
cotizaciones internacionales de varios de sus
principales productos, por distintas razones,
vuelven a estar refortalecidas y muy atractivas,
al punto de compensar los crecientes costos
internos de la producción (combustibles,
fletes, arrendamientos, contratistas y
fertilizantes, entre otros ítems), la realidad
local es bastante distinta, pues las
intervenciones oficiales fuerzan un recorte
artificial de las cotizaciones que determinan
que los productores reciban precios muy por
debajo de la paridad que les correspondería.
Las excepciones, claro esta, son la carne
y la leche cuya caída de producción
fue tan marcada, que la propia demanda interna
(aunque ampliada por un poder de compra
artificial) sostienen sus precios por encima,
incluso, de los firmes valores internacionales.
Algo similar comienza a ocurrir con el trigo,
con el agravante de que lo poco que queda de la
última cosecha, en gran parte no alcanza la
calidad panaderil que requiere la industria, lo
que complica adicionalmente a la molinería
local.
Pero
los mejorados precios alcanzados por estos
rubros en estas condiciones, no son genuinos, ya
que corresponden a una estrepitosa caída
de la oferta, sumada a una demanda fortalecida
artificialmente por la cantidad de circulante
que se lanzó al mercado.
Pero,
en algún momento el globo se va a pinchar,
porque ninguno de los dos términos de la ecuación,
ni la oferta ni la demanda, son genuinos.
Y
de ahí la confusión. Es que más de uno puede
creer, por ejemplo, que los altísimos precios
de hoy de la hacienda (por encima de los U$S 2
el kilo vivo) permitirán una inmediata
recuperaciones de la jaqueada ganadería local.
Y, lamentablemente no va a ser así, aunque algún
funcionario o legislador obsecuente con el Poder
Ejecutivo intente hacer creer lo contrario.
¿O
alguien seriamente cree que un productor chico,
de 300 cabezas (que son alrededor del 80% del
total de los ganaderos del país), que estuvo
liquidando vientres a precio vil hasta hace
pocos meses atrás, puede ahora reponer lo que
mandó a faena cuando los valores de una
vaquillona preñada superan los $ 2.000?. Es
matemáticamente imposible, por más que el
precio del ternero ronde los $ 2 el kilo vivo.
No le alcanza y no hay crédito de fomento, ni
política de recuperación de mediano y largo
plazo, que posibilite que la ganadería vacuna
se recupere de los golpes que recibió,
especialmente en el último quinquenio, con
prohibiciones de exportación incluida (tanto la
formal de marzo de 2006, como la solapada, no
escrita, de marzo pasado).
De
ahí que los algo más de $ 200.000 que ya se
pagaron por algunos reproductores bovinos en la
Rural esta semana, aunque parezcan un gran
precio, son unos U$S 55-60.000 que
están muy lejos de los niveles que alcanzaban
otrora, cuando la ganadería era una promesa al
alcance de la mano. Es más, varios de los
precios destacados en la Rural, los pagaron cabañeros
de los países vecinos para quienes (sin
retenciones ni restricciones cuantitativas para
vender carne) estos valores por reproductores
destacados, son más que atractivos, y muy
rentables. Los vecinos vienen de “shopping”
a la Argentina, usando un término que se puso
muy de moda estos días, aunque no referido,
exactamente, al sector ganadero…
La
complejidad no es menor y sigue ampliándose, ya
que a los productores ganaderos y a los frigoríficos,
se agregan ahora las usinas lácteas, los
molinos harineros, los productores trigueros, y
así sucesivamente.
La
fuerza de una cadena es la de su eslabón más débil.
A
nadie le sirven estos valores extremos y a los
bandazos, entre otras cosas, porque ni los
mismos, supuestamente beneficiados, creen que
sea posible estabilizarlos en el tiempo, o que
el Gobierno acepte que se mantengan.
Es
como si fuera la crónica de una muerte
anunciada, aunque en general tanto el
Gobierno como algunos sectores (mitad
interesados y otra parte desinformados), siguen
intentando hacer ver que está todo muy bien,
que “aquí no ha pasado nada” y, mientras
patean la pelota para adelante, sostienen que no
hay problemas, sólo “sensación” de
problemas…
(*)
Crónica
y Análisis publica el presente artículo de la Ingeniera
Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.
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29/07/2010
LIBERTAD
DIVINO TESORO
Por
Armando Ribas (*)
La liberación de 11 presos políticos
cubanos mediante la sabia intervención de
la Iglesia
y del gobierno español ha puesto de manifiesto
una vez más el cinismo y la hipocresía que
impera en nuestro mundo occidental y cristiano. No
podemos menos que alegrarnos de que estos presos
políticos hayan sido puestos en libertad. Pero
al mismo tiempo no puedo menos que lamentar que
este hecho aparezca ante los ojos del mundo como
una gracia del régimen castrista. Es así que
la dicha liberación de presos que no debieran
haber estado presos, de conformidad con toda la
patética doctrina de los derechos humanos, se
olvidan o se pretenden ignorar 51 años de crímenes
de los hermanos Castro y su pandilla. Y tampoco
podemos olvidar que ya en anteriores
oportunidades han liberado presos y nada cambió
en el régimen totalitario que rige en Cuba.
Ante
esta realidad no puedo menos que recordar con
tristeza que en Octubre del año pasado, el Papa
Benedicto XVI envió a
La Habana
al Cardenal Bertoni a felicitar a Fidel Castro.
Así el Cardenal Bertoni reconoció que había
crecido el respeto por la religión y que ya la
apertura era total. Y como si fuera poco elogió
al régimen por su insistencia en el deber de
cultivar la civilización de la solidaridad, de
la necesidad de ayudar a los pobres y
desheredados y de promover el desarrollo humano;
y añadió que Castro no ha dejado de dar el
buen ejemplo". Casi al mismo tiempo que
aparentemente
la Iglesia
en Cuba mantiene
buenas relaciones con el régimen
marxista comunista, en Venezuela el Cardenal
Jorge Urosa da cuenta de las
pretensiones dictatoriales y marxistas
del supuesto socialismo del siglo XXI.. Parecería
que lo que es bueno en Cuba sería malo en
Venezuela
Teniendo en cuenta estas relaciones, no
es de extrañarse que hubiese sido a través de
la Iglesia
que se iniciase la nueva pantomima de la
liberación de presos de "conciencia"
Y por supuesto quien sino España bajo la égida
socialista y desastrosa de Zapatero, y del
canciller Moratinos quien habría de participar
en esta falacia de liberación, en que se ignora
que es
la Isla
una prisión. Es por esa misma razón que
proponen que
La Unión Europea
le levante las sanciones a Cuba, y por supuesto
manteniéndoselas a Honduras por haber dado un
golpe de Estado.
Podemos
ver entonces que Thomas Sowell, tiene razón
cuando dice que la izquierda se ha apropiado de
la ética, y los que se le oponen no solo están
equivocados sino que son pecadores. Así vemos
que cada vez más los defensores internacionales
de los derechos humanos se preocupan de las
diferencias de riqueza pero este hecho se ignora
en Cuba. O acaso creemos que los Castro y su
anturage son pobres y padecen la pobreza que
lograron instaurar en el país latinoamericano
que a su llegada en 1959 tenía el más alto
nivel de vida. Por supuesto de la pobreza en
Cuba, la culpa la tiene el bloqueo americano.
Insisto no es un bloqueo sino un embargo. Y
asimismo debo señalar que siempre me opuse al
mismo, pues los resultados están a la vista
pues los Castro siguen en el poder después de
haber cumplido las bodas de oro con el crimen, y
los americanos aparecen como responsables de la
destrucción causada por "Patria o
Muerte".
Pensar que esta liberación puede
significar un cambio en el régimen totalitario
es ignorar la historia. Acaso creer que Deladier
y Chamberlain podían convencer a Hitler en
Munich o Teng Tsiao Ping a Mao Tse Tung. O que
Stalin habría que cambiar y liberalizar el régimen
ruso. Desde la libertad pareciera que es
imposible comprender la naturaleza del poder
absoluto y totalitario que se engendra en nombre
de la nación, el pueblo y el Estado. Y puedo
decir que un espectro está rondando nuestro
continente: " es el espectro del socialismo
del siglo XXI".. En este proyecto subyace
la pretensión de sumir al continente en el régimen
que destruyera la libertad y generara la pobreza
en Cuba. Y al que contribuye la subversión
marxista representada hoy por las FARC en
Colombia y amparada por Chávez.
Hoy tenemos una nueva prueba del régimen
totalitario que rige en Venezuela, y así se ha
puesto preso a Alejandro Peña Esclusa.
Presidente de UnoAméricade, cuyo delito es
defender la libertad en Venezuela y oponerse al
régimen que la oprime. En ese sentido no puedo
menos que exaltar sus valientes palabras al
momento de su detención: "La cárcel es la
trinchera de los hombres libres, de aquellos que
luchan por la libertad de sus pueblos". Asimismo
el presidente Uribe con la valentía que lo ha
caracterizado se ha dirigido a
la OEA
, para acusar a Chávez por su colaboración con
las FARC. Por supuesto para el Sr. Insulza esa
ingerencia no pareciera ser una violación de
la Convención Americana
sobre los Derechos Humanos, ni de la soberanía
colombiana, como tampoco la viola el régimen
castrista.
La
libertad está en riesgo en todo el continente,
y lamentablemente el gobierno americano parece
participar de la visión anticapitalista
continental. Así con la aprobación de la ley
de entidades financieras de más de 1000 páginas,
el presidente Obama muestra una vez más no
haber leído a los Founding Fathers. Y así en
su discurso culpó a Wall Street por la crisis
cuando la realidad es que esta se gestó en The
White House durante la presidencia de Carter y
su propuesta de que cada americano tenía el
derecho a una casa propia. Ella generó la
especulación en el mercado inmobiliario, por
consecuencia la burbuja y finalmente la crisis.
Pero
peor aún basta recordar las palabras de
la Sra. Clinton
en Ecuador, a las cuales ya me he referido con
anterioridad, y la ignorancia pertinaz del
riesgo que para la libertad, representa el Sr.
Chávez en Venezuela, y quienes lo siguen Correa
en Ecuador, Morales en Bolivia, por supuesto
Ortega en Nicaragua y decididamente el gobierno
argentino. Diría que todos los amigos de
Castro son enemigos de la libertad con
Lula incluído..
Todo
parece indicar que hay un eje de libertad en Sud
América. Ese eje lo constituyen Uribe en
Colombia y Piñera en Chile. Esperemos que al
mismo se sume México, y que finalmente las próximas
elecciones en Estados Unidos permitan dar un
giro a la política exterior que como dijera
Otto Reich debe dirigirse a defender los
intereses de Estados Unidos y no a ganar un
concurso de popularidad.
Igualmente
esperemos que Santos en Colombia no se desvíe
de los presupuestos de la política de Uribe y
que Estados Unidos tome conciencia definitiva
del riesgo continental que implica Venezuela. Si
bien en otras oportunidades he señalado mis
diferencias en el plano político con el
pensamiento de Martí no puedo menos que valorar
lo que dijera respecto al socialismo: "Esa
futura esclavitud es el socialismo. Todo el
poder que iría adquiriendo la casta de
funcionarios ligados a la necesidad de
mantenerse en una posición privilegiada y pingüe,
lo iría perdiendo el pueblo". Esa es la
descripción de lo ocurrido en Cuba entre 1959 -
y el presente por más que el mundo la ignore, y
volviendo a insistir: "ver un crimen en
calma es cometerlo".
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo
de Armando Ribas por gentileza de
la Fundación Atlas 1853.
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29/07/2010
COLOMBIA
- VENEZUELA: UNA RUPTURA ANUNCIADA
Por
Andrés Oppenheimer (*)
Se
supone que los periodistas no debemos bajarle el
dramatismo a ninguna noticia, pero debo confesar que no
me desvela la decisión de Venezuela de romper
relaciones diplomáticas con Colombia, ni tampoco la
amenaza del presidente venezolano Hugo Chávez de
suspender las exportaciones de petróleo a Estados
Unidos.
Pese
a los grandes titulares sobre el conflicto
colombiano-venezolano, diplomáticos latinoamericanos y
estadounidenses me dicen en privado que la rencilla
entre Chávez y el presidente colombiano saliente Alvaro
Uribe probablemente se calme -- al menos por un tiempo
-- cuando el presidente electo colombiano Juan Manuel
Santos asuma su cargo el 7 de agosto.
Este
último choque diplomático entre Venezuela y Colombia
empezó la semana pasada, cuando el gobierno colombiano
convocó una sesión de la Organización de Estados
Americanos (OEA) para presentar videos, fotos y mapas
acusando al gobierno venezolano de dar refugio en
territorio venezolano a 1,500 guerrilleros colombianos,
y exigir una investigación regional del caso.
Chávez,
en lo que algunos críticos definen como una maniobra
para desviar la atención de la presencia de guerilleros
colombianos en su pais, inmediatamente rompió
relaciones diplomáticas con Colombia, y alegó que
Estados Unidos y Colombia están creando excusas para
invadir Venezuela. También amenazó con reducir las
exportaciones de petróleo venezolano a Estados Unidos,
que representan el grueso de los ingresos externos de su
país.
¿Qué
motivó a Uribe a llevar el caso ante la OEA apenas dos
semanas antes de dejar la presidencia?
Existen
dos teorías: que lo hizo para atarle las manos a su
sucesor y obligarlo a mantener la línea dura de
Colombia en materia de seguridad, o lo hizo como parte
de un acuerdo secreto con Santos para ahorrarle al nuevo
presidente el problema de una confrontación directa con
Chávez desde el principio mismo de su mandato.
La
revista británica The Economist y muchos otros
medios internacionales apoyan la primera teoría.
``Uribe intenta socavar cualquier posible reconciliación
de su sucesor con el gobierno de Venezuela'', afirma un
titular de esa publicación.
Aunque
Santos fue ministro de Defensa de Uribe y llevó a cabo
las operaciones más audaces que emprendió Colombia
contra de la guerrilla, incluyendo el ataque a los
campamentos de las guerrillas colombianas en Ecuador en
2008, en los círculos políticos colombianos circulan
versiones de que los dos dirigentes se han distanciado
en las últimas semanas.
Uribe,
quien aún goza de altos índices de popularidad en
Colombia, consideró hasta último momento la
posibilidad de postularse para un tercer periodo
presidencial, y Santos no fue su primera elección para
la candidatura de su partido cuando los tribunales
dispusieron que un tercer periodo presidencial sería
inconstitucional.
Despues
de que Santos ganó las elecciones con un 69 por ciento
de los votos, un porcentaje sin precedentes en el país,
el presidente electo se sintió suficientemente fuerte
como para anunciar la designación de ministros de
Relaciones Exteriores y de Agricultura que no fueron del
agrado de Uribe, según dicen políticos colombianos
cercanos a los círculos del poder.
De
acuerdo con la segunda teoría, el gobierno saliente
llevó el caso a la OEA para hacerle el trabajo sucio a
Santos, y evitarle tomar medidas conflictivas desde el
principio de su gobierno.
Pero
la mayoría de los diplomáticos extranjeros coinciden
en que Santos encontrará la manera de desactivar la
crisis una vez que asuma, aun cuando Venezuela siga negándose
a permitir una investigación internacional de los
campamentos guerrilleros colombianos.
Ambos
países son mutuamente dependientes en el ámbito económico:
Venezuela sufre de escasez de alimentos debido a sus
desastrosas políticas económicas, y Colombia necesita
mantener sus importantes exportaciones de alimentos a
Venezuela.
``Para
ambas partes hay motivos suficientes para resolver el
conflicto'', dice un funcionario de alto rango del
Departamento de Estado de Estados Unidos. ``Entre los
dos países hay una relación económica simbiótica''.
Mi
opinión: esta última crisis diplomática pasará
pronto, para volver a resurgir más tarde.
En
2008, Chávez amenazó con declararle la guerra a
Colombia tras el ataque colombiano a los campamentos
guerrilleros en Ecuador, y en 2009 Venezuela ``congeló''
las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia
después de que Uribe autorizó a tropas estadounidenses
el acceso a siete bases militares colombianas. Desde
entonces, el comercio bilateral ha disminuído más del
70 por ciento.
Una
vez que Santos asuma la presidencia, lo más probable es
que veamos una tregua, y quizás una reanudación
gradual del comercio bilateral. Pero la luna de miel
entre ambos mandatarios difícilmente será duradera.
Santos
no se quedará con los brazos cruzados mientras Chávez
tolere campamentos guerrilleros colombianos en su
territorio, y Chávez necesitará seguir presentándose
como víctima de un supuesto complot
estadounidense-colombiano para justificar sus medidas
cada vez más totalitarias en el plano interno. Es una
película que ya hemos visto varias veces, y nada indica
que alguien cambiará el libreto.
(*)
Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami
Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del
equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del
Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey
de España, y ganador del Emmy. Es autor de
varios libros. Artículo publicado en el Nuevo
Herald.
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28/07/2010
LA
SUPERVIVENCIA DE LA IMPUNIDAD
Por
el Lic. Gustavo Adolfo Bunse
(*)
“El cadáver de un enemigo …
siempre
huele bien…
Y
mucho mejor aún…
si
ese cadáver enemigo…
es el
de
un conciudadano
VITELIO,
Emperador
de Roma,..
67 d.c.
Una
multitud de impunidades… han
ido quedando arraigadas en el país en los últimos
6 años, merced a las prácticas extravagantes
del raro gobierno nupcial que nos rige desde el
año 2003.
La
primera impunidad se halla naturalmente
vinculada al propio Palacio y a la insólita
saga de aprovechamientos pecuniarios del
matrimonio… a partir de un Estado Nacional que
les resulta, a ellos, muchísimo más
munificente que al resto de los argentinos.
Pero
el catálogo de impunidades se integra con una
cantidad escalofriante de doscientas graves
tropelías … todas ellas consagradas en una
especie de código “para constitucional” que
contiene sus vicios totalitarios.
Debe
consignarse en forma especial que, en este
asunto, el gobierno opera creando
o generando escenarios singulares, ora
para delegarlos, ora para ser transitados por
ellos dos… con exclusividad.
En
los últimos años, sin demasiada originalidad,
decidieron inventar lo que podría llamarse “el
franchising de la impunidad”.
Trátase
de una especie de concesión de áreas de
impunidad específicas tal como si fuesen “áreas
liberadas”… en cuyas actividades centrales,
el o los señores franquiciados
pueden obtener rápidos y
alucinantes resultados para la óptica
del básico entendimiento humano.
Y eso, sin tener que someterse jamás a
controles fiscales ni tampoco a monitoreos por
parte de organismo de control alguno.
Como
todas las demás, la
impunidad de los encuestadores,
ya se halla
incorporada al torrente sanguíneo de la
ciudadanía nacional.
En
verdad ese gremio variopinto, se
mira en el espejo fácil de los patrones
nacionales de la estadística (el INDEC).
Su
maravilloso ejemplo es casi como un curso de
clases magistrales para la distorsión violenta
de la realidad…a partir de la ya
famosa técnica de la ortopedia numerológica.
En
base a lo dicho… lo que sigue… es nada más
que una hipótesis:
Planteo
aquí una hipótesis temible…
de supervivencia de la impunidad...
Casi
un psicodrama… que se podrá reprochar
enérgicamente a quien esto escribe…
por ser el peor de los pronósticos agoreros de
toda su vida.
Pese
a eso… y por ser planteada sólo como una hipótesis…
aquí
está:
Tenemos
que suponer, por lo que los encuestadores están
diseñando, que
el triunfo del domingo
23 de octubre de 2011, será
pronosticado una y mil veces para que gane otra
vez… en forma inexorable
“la impunidad”.
En
este caso particular, se pueden animar un poco más
a pronosticarlo,
a la vista de una verdadera caterva de
opositores todos los cuales
se hallan confabulados -lisa y llanamente
- para
regalar el trono.
La
impunidad, entonces, se ha de preparar muy
cuidadosamente…para ser paseada en un
carromato colmado de flores, y
para ser escoltada por los granaderos a caballo.
Unos
40 días después, el cuadro imaginable para esa
entronización de la impunidad, tiene
sólo dos variantes: a) Una auto transferencia
del bastón de mando. b)
Una devolución del mismo.
Ambos,
en medio de un mar de lágrimas…
Y un contrato histórico para la
concurrencia programada de una verdadera plétora
de pañuelitos blancos que se agitarán por
doquier. El mundo azorado dudará:
Son suicidas?
La
auditoría pertinente,
en esta transferencia de mando y el
inventario de gestión
que impone la ley,
quedarán sellados, simplemente allí,
una vez más… sólo con la complicidad
íntima de un módico guiño de ojos.
La
impunidad quedará consolidada,
pues, por
un simple símbolo físico:
Un
bastón presidencial que ya fue, seguramente,
imaginado por el platero Don Carlos Pallarols,
un artesano que algún día debería repujar una
corona de diamantes… para calzarle
especialmente… a la impunidad.
Y
quien asuma pues,
recibirá entonces… tres bandas:
1)
La banda presidencial,
(cinta celeste y blanca,
hecha a medida).
2)
La banda de la impunidad (cinta que, según Yabrán,
debe
ser amarilla)
3)
La banda de mercenarios… (no es una cinta) …
que
son los tipos que vienen con el combo de esta
gestión de mercaderes y
artífices del enorme latrocinio
del Estado.
Las
tres bandas,
forman parte del patrimonio
litúrgico conyugal que deberá dedicarse a
vejarnos, de nuevo, desde el 10 de diciembre de
2011,
Será
casi como la cesión anticipada… y el comodato
vitalicio de los bienes gananciales que
enriquecieron a ambos…con la carcoma de la República.
La
impunidad,
entronizada…habrá de
decidir nuestros destinos.
Quizás,
hasta que… un viento de profilaxis social, se
la lleve.
Hasta
que la piara que la empujó bajo el palio de la
unción, ya no encuentre nada más para comer…
en los basurales de la comarca.
Hasta
que la falacia del superávit, devenido del
salvajismo impositivo,
ya no tenga margen para alimentar el
vicio de Moyano
y de
los otros veinte parásitos de la escoria
social que viven enquistados en los intestinos
de la Nación desde hace más de 30 años.
Hasta
que una mañana gris, vestida con su toga
solemne, se presente a las puertas de sus
despachos otra señora: La
realidad,
diciéndole al oído que viene a buscar
su parte de razón, para llevársela,
allí mismo.
La
impunidad,
dirigirá pues… nuestros destinos …
Lo
hará… hasta que todas las postergaciones
hayan vencido…
Y
hasta
cuando, para seguir, haya que pasar,
indefectiblemente, por la ordalía de una
gran alfombra destapada donde se ocultaba
cualquier cosa, desde la venganza de Tutankamón,
hasta el default institucional.
Con
una infinita impotencia para muchos y con una
resignación muy difícil para otros,
habrá de verse a la impunidad,
ya instalada, luciendo envuelta en cien oropeles
y
en los repulgues faciales de algún colágeno
iridiscente, que fue diseñado, para
ciertos seres humanos, como la máscara moral más
barata que podía encontrarse.
Y
otra vez:
Sus
planes, sus propuestas, sus dudosas
idoneidades… y
su rumbo decisional, serán cosas que
deberán estar, como siempre, completamente
vedadas al conocimiento de los argentinos.
La
impunidad,
como es obvio,… no dio ni dará explicaciones
de ninguna índole… y no habrá comunicación
de los actos de gobierno hasta tanto pueda verse
a su propia imagen, ya raída… y sin la corona
de Pallarols, rodando con estrépito por las
escalinatas del palacio…
Sobrevivirá
la impunidad…
Hasta
tanto despierte… de
su estúpida modorra… la indignación
colectiva.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo del
Lic.
Gustavo Adolfo Bunse por gentileza de su autor.
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26/07/2010
QUE
SI…QUE NO…QUE LA PARRALA
(No
es una copla, es la realidad Argentina)
Por
Malú Kikuchi (*)
Que
si… que no… que la Parrala. Explicación
para jóvenes roqueros que desconocen las coplas
españolas: 1940, Valerio y Rafael León
escriben la letra de la copla “La Parrala”,
historia/leyenda de las hermanas Dolores y
Trinidad Parrales Moreno, exitosas y misteriosas
cantaoras decimonónicas.
La
copla tiene un éxito descomunal, hasta se la
canta en una película argentina “Me casé con
una estrella”, 1951, dirigida por Luis
Amadori, donde actúan Luis Sandrini y la
cantaora Conchita Piquer. Resumiendo, con la
Parrala nunca se sabe si si, o si no. Con este
gobierno, tampoco.
Lástima
que no seamos una copla que se canta y se
olvida. Lástima que no seamos una nación seria
donde los hechos se correspondan con el discurso
oficial. ¿Creemos lo que nos pasa o lo que nos
dicen que nos pasa?
Hechos.
Hace frío. Mucho frío. El gas de red no tiene
la presión habitual, las estufas calientan
menos, las cocinas funcionan con dificultad. Las
garrafas sociales a $16 (desde noviembre 2008),
no se encuentran. Si se las paga entre $25 y
hasta $50, hay.
Hecho.
El gas de garrafa en general es usado por las
personas de menos recursos. Discurso oficial.
Los K dicen ser progres preocupados por los
pobres. ¡Cuánta P! ¿Será P de pueblo, de Perón,
de pavos, de paranoicos, de…? Que si…que no…Depende.
Discurso
oficial. No hay crisis energética. Pero se le
corta el gas a las industrias, hasta a las que
pagan más por contrato, para que no se lo
corten. El gobierno insiste en que hay garrafas
a $16. ¿Dónde? La gente no las encuentra. Ha
de ser que no saben buscar o que les encanta
congelarse. ¿A quien creer, a la realidad o al
discurso? Que si… que no… Depende.
Hechos.
Argentina es hoy reconocida por su encendida,
decidida, implacable e imparable defensa de los
DDHH. En todas partes y en cualquier lugar. Los
delitos en contra de los DDHH no deben ser
perdonados, ni olvidados. Juicio y castigo a los
culpables, reales o inventados.
Discurso
oficial. ¡Qué silencio! El gobierno K jamás
ha mencionado a los presos políticos cubanos,
ni a los presos políticos venezolanos (Peña
Esclusa, la jueza Afiuni), desconoce los
horrores perpetrados por el régimen iraní, y
los monstruosos delitos de lesa humanidad
cometidos por China. Que si… que no... Depende
de la ideología y de los intereses. Depende.
Hechos.
En 2005 el gobierno K a través de una buena ley
dio libertad para elegir entre la jubilación de
reparto y las AFJP. La ciudadanía tenía 180 días
para decidir. Luego le sumaron otros 180 días.
De pronto, en 2009, se apropiaron de los dineros
de los aportantes a las AFJP.
Discurso
oficial. Las AFJP cobraban comisiones demasiado
altas, iban a estafar a los aportantes. ¡Pero
los aportantes optaron libremente por las AFJP!
No importa, todo va al reparto, justamente, para
repartir.
Hechos.
El arco opositor pretende votar una ley por la
que se les pague a los jubilados el 82% móvil
que les corresponde, partiendo de una resolución
de la Corte, el caso Badaro. Y la jubilación
hoy es de REPARTO, y reparto quiere decir
repartir, en este caso entre los jubilados.
Discurso
oficial. En ANSES hay $142.000 millones... que
son para repartir entre préstamos a General
Motors Argentina, salvar empresas en quiebra
como la papelera Massuh, financiar el 0km, o
heladeras, cocinas, pela papas y otros
electrodomésticos. Lo que sea, pero no hay para
el 82% a los jubilados. Si se vota la ley, la
presidente la veta. Que si… que no… ¿Hay
plata o no hay? Depende, para qué y para quien.
Hechos.
Los aumentos son imparables. Los precios empujan
a los salarios y los salarios siempre pierden.
La inflación real es imposible de medir ya que
las empresas privadas no tienen la capacidad del
gobierno para hacerlo. La calculan sobre el 20%.
Discurso
oficial. En este caso, el INDEC. El dibujo del
organismo oficial dice que la inflación en el
primer semestre es del 8%. ¿Le creo a mi
bolsillo o creo lo que me dicen? Que si… que
no… Depende.
Hechos.
Basta abrir un diario, escuchar la radio o ver
la televisión para que los asesinatos, las
violaciones, los secuestros, las tomas de
rehenes, los asaltos, los accidentes de tránsito,
invadan nuestra realidad.
Discurso
oficial. “La inseguridad es una sensación
exacerbada por los medios” y “los índices
de inseguridad son los más bajos de América
Latina”. ¿Sensación o realidad? Que si…
que no…Depende.
Pregunta
impertinente. La marca Huggies de pañales tiene
como figura protagónica en la publicidad
televisiva a Florencia Peña, que defiende el
aborto. Los pañales son usados por bebés
nacidos. ¿La empresa es conciente de la
incoherencia entre el mensaje y la que lo
personifica? ¿Qué si o que no? ¿Bebés con pañales
o abortos?
Pregunta
impertinente. ¿Será verdad que Hebe Pastor,
convencida por Shoklender y a través de Nilda
Garré, está en tratativas con el batallón de
ingenieros del ejército para construir
viviendas móviles, y poder llevarlas rápido a
zonas de difícil acceso? La idea es buena, ¡pero
que difícil es imaginar a los posibles socios
trabajando juntos! ¿Ejército y mamá Hebe? Que
si…que no. Depende.
Reconozca
que además de ser muy emocionante no saber si
creer la realidad que vivimos o el discurso
oficial al respecto, es muy estresante no saber
si estamos locos, por creer que vivimos lo que
nos dicen que no vivimos, o locos por
permitirnos escuchar las mentiras que
escuchamos.
De
todos modos, sólo de nosotros depende cambiar
el “que si… que no…” que
hizo famosa a la Parrala. Hay que cambiarlo por
un rotundo SÍ, a la república y un rotundo NO,
a la mentira. Para las primarias faltan 11
meses, para las presidenciales 13. Cuando
vaya a votar, tenga memoria.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo de Malu Kikuchi, por gentileza de su
autora.
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26/07/2010
PARADIGMA.
A
Santiago Urbani, in memoriam
Por
Julio Doello (*)
El
paradigma de los setenta gobierna la actualidad,
se mete en los intersticios de nuestras vidas de
tal modo que hace que todo acto cotidiano sea
medido con la vara de ese período en el cual se
asesinaba gente e ideas. Ningún argentino de
bien está dispuesto a permitir que ese horror
se repita. Pero el terror nos ha sumido en la
encerrona de optar por la ausencia de toda
autoridad, antes que soportar un Estado que
asesine. Sin términos medios. Cada ciudadano
adulto incorporó este dato en su subconciencia.
Es tan fuerte el recuerdo del Proceso Militar
que, hoy por hoy, toda manifestación de
autoridad goza de la sospecha de autoritarismo.
Todos sabemos que sin disciplina social ninguna
sociedad de la tierra tiene posibilidad de
progreso sustentable, pero los setenta han
quedado inscriptos a fuego en nuestros corazones
y hemos metido el pie en la trampa. Toda orden
nos resulta repulsiva y antidemocrática y toda
sanción es inhumana. Es que nos han convencido
de que la democracia es un sistema de vida
cuando por naturaleza y origen no es más que
una de las posibles formas de gobierno que ha
pergeñado el intelecto. Absolutamente mejor que
cualquier dictadura pero impura cuando
incurrimos en el democratismo. No nos olvidemos
que la democracia mató a Sócrates, quien fue
condenado a muerte porque 281 ciudadanos
ateniences contra 275 votaron a favor de su
exterminio por defender ideas de justicia.
Pilatos recurrió al voto por aclamación y, si
bien no existen estadísticas, la mayoría
condenó a muerte a uno de los hombres más
excelsos de la historia, Jesús de Nazaret, y
liberó a Barrabás, un canalla condenado por
homicidio y felonía. Si pudiéramos transportar
a través del tiempo a un grupo de psicólogos
progresistas de hoy para que evaluaran a Barrabás
terminarían convenciéndonos de que no era más
que una víctima social producto de la invasión
romana, que creció en la intemperie cósmica y
desde niño sufrió hambre y abandono lo cual lo
transformó en un antisocial y, seguramente,
trazarían planes para su reinserción social.
Por supuesto que mientras nuestros psico-progres
estarían construyendo sus adulterinas
conclusiones, Jesús de Nazaret estaría
perdiendo su vida en la cruz. Como perdieron la
vida por ejemplo, y entre muchas víctimas tan
honorables como ellos, que apenas sí ocuparon
por un día la tapa de los diarios, Agustín
“Coco” Sartori o Santiago Urbani que, si
bien no gozaban de la popularidad de Cristo,
luchaban cada día por honrar con sus acciones
las virtudes que éste propagó a pura carne y
sangre hace más de dos mil años.
Mi versión de la verdad es que las relaciones
humanas no resultan posibles sin estructuras de
mando y obediencia. Lo que ocurre es que para
poder dar órdenes resulta imprescindible el
sacrificio de las tendencias anómalas de uno
mismo, en pos de la ejemplaridad, virtud exótica
entre políticos, jueces y policías. Quien
ordena no puede hacer culto del “haz lo que yo
digo pero no lo que yo hago”. Sólo quien hace
de su conducta un ejemplo puede pretender que
quienes lo rodean le concedan la autoridad de
dar órdenes y que éstas sean respetadas. Si
una madre divorciada pretende que su hija no sea
promiscua no puede presentarle un novio por
semana ni intercambiar con ella la ropa interior
que va a utilizar en una noche intensa. Si un
padre herido por la desocupación que asola al
país permanece tirado en la cama deprimido
sorbiendo de su tetrabrik, en lugar de encarar
la desgracia con los dientes apretados, no se
puede esperar que su hijo desarrolle vocación
por el esfuerzo en lugar de delinquir. No
importa cuánta injusticia haya que enfrentar,
la cuestión es no dejarse robar el alma ni
corromperse. Y la corrupción es un disvalor que
afecta tanto a quien manda como a quien obedece.
Hay que levantarse contra las desigualdades y
celebrar a quienes luchan sinceramente por
desarticularlas por vocación de lucha e
identidad ideológica, en lugar de subirse al
camión para no perder el subsidio que garantiza
el puntero o a cambio de algún “porro” o
alguna “tiza” que patentizan nuestra
definitiva renuncia a toda resistencia.
Toda esta perorata viene a cuento porque sé que
Julia Rapazzini, la mamá de Santiago Urbani, un
chico que cometió el error de nacer de padres
que por puro esfuerzo no necesitaron del
subsidio del Estado para desarrollar sus vidas y
fue cruelmente asesinado a escopetazos por dos
delincuentes menores-adultos, está desolada. Sé
que su alma combustiona a solas, sin que le
alcancen las palabras de nadie, ni siquiera de
sus amigos de Tigre, ni las promesas de apelación
de sus abogados, para darle consuelo, hundida en
la desesperación de no entender por qué
nuestra sociedad carga sobre ella la doble cruz
de la desgracia y la impunidad. El Tribunal de
Responsabilidad Juvenil Nº 3 de San Isidro ha
acatado la letra fría de la ley 22.278 y los
delincuentes menores-adultos que apoyaron una
escopeta sobre la cabeza de Santiago Urbani de
diecinueve años y dispararon gozan de la
posibilidad de una evaluación psicológica a lo
Barrabás que los libere de una justa condena,
por haber sido reclutados por un adulto prófugo
y, de última, por su condición de marginales
producto del inhumano sistema neoliberal
impuesto en los noventa. El problema es que
Santiago Urbani no nació por obra y gracia del
Espíritu Santo ni goza de la posibilidad de la
resurrección y permanecerá frío en su tumba
sin que le resulten idóneos los conjuros mágicos
de su madre, quien reza con la ilusión de
reinsertarlo en la vida Una vez más la turba, a
través de los jueces y de la ley, tal cual
sucedió con Cristo, eligió a Barrabás.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo de Julio Doello, por gentileza de su
autora.
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24/07/2010
¡OTRA
VEZ SOPA!
Por
el
Dr. Guillermo
Enrique Avogadro (*)
“Me
falta una verdad,
me
sobran cien excusas”
Joaquín
Sabina
Este
peculiar gobierno, que tanto se nos parece y que
soportamos desde hace ya demasiados años, ha
vuelto, en estos días, a su inveterada
costumbre de desplegar enormes cortinas de humo
para impedir que la población vea qué sucede,
realmente, en la cúspide del poder y en los
pestilentes espacios en que ésta se mueve.
La obviedad de la operación contra Macri
–dispongo del texto completo de la sentencia
de Cámara que ratificó su procesamiento, y lo
pongo a disposición de quien lo solicite- no
hace más que recordar como Kirchner armó
otrora la embestida contra Enrique Olivera, uno
de los políticos más prístinos y señoriales
que han pisado el ruedo local. Pese a lo grosero
de su armado, la denuncia de la existencia de
cuentas en el exterior, luego probadamente
falsa, lo ejectó de la contienda electoral.
Fracasó luego el kirchnerismo, apoyándose
en el entonces Juez Faggionatto Márquez (a
quien su desempeño en esta causa le costó la
indigna carrera judicial que había recorrido
hasta entonces), en otra burda operación contra
Francisco de Narváez, intentando involucrarlo
en la olvidada “causa de la efedrina”.
Al voluble Luis Juez le costó dos meses
de vida desentrañar la similar madeja
construida a su alrededor para desgastarlo,
también sobre la base de inexistentes cuentas
externas.
Los argentinos estuvimos un largo tiempo
discutiendo un tema como el del matrimonio gay,
que no figuraba en la agenda de ninguno de
nosotros, salvo aquéllos poquísimos a los que
su situación personal impulsaba a tomar esa
bandera, mientras Gobierno y opositores dejaban
de tratar temas prioritarios y urgentes, como la
inseguridad, la corrupción y la inflación.
Terminado ese tema, comenzó el enorme
circo del affaire Macri, indexado por la actitud
canallesca de su padre -¡qué bien estuvo
Federico Pinedo cuando, remedando al oficialismo
en época electoral, acuñó su frase: “Mauricio
es Macri, y Franco es Kirchner”!- que
continúa ocupando primeras planas y pantallas.
Y ayer, como frutilla del postre, por
cierto absolutamente previsible, ya que será la
próxima “epopeya” del pingüino, el
tucumano Manzur, proveniente de las huestes de
Alperovich, cometió el sonado error -¿o mala
intención para medir la reacción?- de
despenalizar, por resolución ministerial,
muchas hipótesis de aborto.
Mientras tanto, por detrás de esas
humaredas –¡cómo recuerdan a la quema de
pastizales en la crisis del campo!- mediáticas,
doña Cristinita y don Franco hacen pasar, bajo
nuestras narices, el fabuloso negociado de los
trenes comprados a China, sin precios conocidos
y sin licitación, por la bonita suma de diez
mil millones de dólares, una cifra parecida a
la que, según el Gobierno, haría falta para
dar una mínima justicia a los jubilados.
Rápidamente recordé el episodio,
ocurrido años atrás, cuando el hoy expulsado
del paraíso Ricardito Jaime fue a Portugual y a
España de visita. Recorriendo los depósitos
ferroviarios, encontró locomotoras y vagones de
pasajeros que, por su antigüedad y por los
materiales contaminantes empleados en su
construcción, estaban a la espera de que algún
país, a cambio de una importante indemnización
comunitaria, aceptara cargar con esa chatarra.
Pero don Jaimito, muy suelto de cuerpo,
se encargó de comprar ese material, importándolo
al país. De más está decir, dadas las
recientes revelaciones acerca del personaje, que
nunca funcionaron, salvo contadas excepciones
que, además, hubo que reacondicionar y adaptar
previamente.
El matrimonio gay, el affaire Macri y,
ahora, la momentáneamente frustrada legalización
del aborto, siguen ocupando los titulares
escritos y televisados y, además de ese
episodio ferroviario, continúan tapando la
realidad.
Esa realidad que, por ejemplo y para
confirmar las peores profecías apocalípticas,
se está llenando de violencia política. Las
hordas kirchneristas, que se habían ensañado
con Das Neves, con Solá y con Duhalde,
perfeccionaron su accionar el fin de semana
pasado, al establecer verdaderas vallas humanas
de energúmenos para evitar que Chiche
recorriera los barrios carenciados de Derqui y
Pilar.
Tampoco ha tenido condigna difusión la
denuncia formulada por ocho ex secretarios de
Energía, que han desnudado los procederes
mafiosos de Kirchner y su banda, que no
trepidaron en importar fueloil, innecesario y
carísimo y, además, altamente contaminante; el
aire de Buenos Aires se llena todos los días de
azufre por obra y gracia de la utilización de
ese malsano combustible en las centrales
Costanera y Puerto, pero nadie reacciona.
Para
armar el escenario en el cual desarrollar los
negociados con Venezuela, la primera espada de
Kirchner –me refiero a De Vido- inventó la
importación del fueloil, disfrazado de
chavista.
El
insumo sólo tiene de caribeño el domicilio de
la compañía que lo intermedió, perteneciente
a Marc Rich, un famoso delincuente indultado por
Clinton.
Ese
fueloil, como dije, era innecesario, puesto que
Argentina exportó más de lo que importó; era
carísimo, no sólo en términos absolutos sino,
básicamente, en la relación precio-calidad. Y
para permitir su importación, se obligó a
Daniel Cameron, actual Secretario del área, a
reducir sensiblemente las exigencias
medio-ambientales vigentes.
Pero,
claro, resultaba indispensable hacerlo para
crear el fideicomiso, ése que permitió las
maniobras en el mercado negro bolivariano
denunciadas por el corajudo Sadous y el cobro de
las coimas de Uberti y de Olazagasti, de De Vido
y, en definitiva, del propio Kirchner. Allí está
la verdadera razón de las muchas valijas
voladoras y de los muchos vuelos privados a
Caracas.
Detrás
de las cortinas de humo, pasaron sin pena ni
gloria el enriquecimiento ilícito de la
parejita imperial, el financiamiento de la campaña
por la mafia de los medicamentos, las valijas
oficiales con cocaína en Barajas, las coimas de
Skanska, la bolsa de Felisa Micheli, los
desaparecidos fondos de Santa Cruz, la curiosísima
“argentinización” de YPF, los negociados
del juego, la expansión del “mercado” del
paco y miles de otras lindezas que nos habrán
legado los Kirchner con su “modelo”.
Con
el éxito mediático de don Néstor que, desde
Olivos, continúa manejando e imponiendo la
agenda, una sociedad totalmente apática y
desmotivada a fuerza de televisores y autos en
cincuenta cuotas, aparece como inerme e inane,
incapaz de reacción alguna.
Todos los días presencia el circo
montado para juzgar a los militares, olvidando
que nuestros peculiares campeones de los
derechos humanos guardan pavoroso silencio ante
las atrocidades de Fidel y de Huguito. ¿Alguien
recuerda alguna manifestación de los Kirchner
en defensa de la libertad de los disidentes
cubanos o de los opositores venezolanos?
La ciudadanía tiene que convivir,
cotidianamente, con atroces episodios de
inseguridad, que llena de muerte y de sangre el
ánimo de los argentinos, mientras don Anibalito
sigue hablando de “sensaciones”. Y con
aumentos de precios en los productos de primera
necesidad, que licúan sueldos y jubilaciones y
subsidios “universales” a un ritmo de 30%
anual, mientras don Amadito sigue hablando de
“reacomodamiento”. Y con escasez de garrafas
“sociales”, con las cuales los más pobres
pagan el gas muchas veces más caro que los
ricos. Y con escándalos de corrupción que
superan cuanto ha visto la historia argentina.
Sin embargo, como un David Copperfield
nativo, don Néstor sigue desplegando sus
trucos, y los argentinos de toda laya consumiéndolos,
en lugar de discutir los temas verdaderamente
importantes para la República. Esperemos,
contra toda esperanza, que los senadores acepten
convertir en ley la reforma al Consejo de la
Magistratura, ya que ese debiera ser el
principio del fin de este criminal reinado.
(*)
Crónica
y Análisis publica el presente artículo del
Dr.
Guillermo
Enrique Avogadro por gentileza de su autor.
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24/07/2010
DEFICIT
DE CIUDADANIA
Por
el Dr. Jorge R. Enríquez (*)
En
un artículo publicado la semana pasada en “La
Nación”, Natalio Botana hace referencia a una
reciente encuesta de Latinbarómetro sobre una
muestra de más de 20.000 casos distribuidos 18
países latinoamericanos, con relación a la
imagen que las personas poseen acerca de cada
una y de su familia, de su país y del mundo.
Los
resultados son muy elocuentes y confirman la
percepción que tantas veces hemos manifestado
sobre la baja calidad de nuestra cultura cívica.
En la Argentina los individuos y la familia
representan una opinión positiva del 82%, el país
un 19% y el mundo un 21%. En Brasil los
individuos
y la familia son valorados positivamente
en un 91%, el país en un 75% y el mundo en un
61%. Estas cifras dan cuenta de que el
estereotipo de la alegría brasileña tiene
sustento fáctico. En el Uruguay los guarismos
dan 84%, 59% y 35%.
En
ninguna de las naciones analizadas la percepción
del país y del mundo ocupa un escalón tan bajo
como en la Argentina. Y, entonces Botana se
pregunta si tendría razón Jorge Luis Borges
cuando en un ensayo publicado en 1946, bajo el título
“Nuestro pobre individualismo”, señalaba
que los argentinos somos individuos y no
ciudadanos, a partir de lo cual aforismos como
el de Hegel “El Estado es la realidad de la
idea moral” parecen bromas siniestras.
El
hecho de que valoremos positivamente a nuestro núcleo
familiar y negativamente al país y al mundo
habla a las claras de un déficit de confianza
social. Sólo confiamos en aquello que nos
resulta más inmediato y concreto.
No
consideramos al país como una extensión de
nuestra familia. No lo sentimos como nuestra
casa. De ahí que no nos sentimos obligados a
cumplir la ley, en cuya elaboración no hemos
participado, porque tampoco percibimos que los
legisladores nos representen.
No
hay, pues, república, en el sentido etimológico
del término, o sea, “cosa
pública”.
Las
causas de este fenómeno se hunden en nuestra
historia. Si Borges detectó el problema en los
años cuarenta, significa que no es nada nuevo.
Un mal entendido individualismo, opuesto
al individualismo fecundo que fue la base de la
prosperidad en los Estados Unidos, como lo
interpretó Alexis de Tocqueville en esa obra de
notable lucidez que es “La democracia en América”,
es el serio obstáculo que debemos intentar
remover para que el camino del desarrollo
material y espiritual de nuestra sociedad pueda
transitarse con sereno optimismo.
Ese
individualismo positivo fortalece el poder de
las personas, que no son oprimidas por el
despotismo estatal, pero potencia al mismo
tiempo los lazos sociales a partir de la
confianza en el otro.
Sólo
sobre ese suelo social es posible levantar el
edificio de la república y el estado de
derecho, que se fundan en la primacía de la
ley.
No
hay recetas mágicas para alcanzar ese
fortalecimiento colectivo y es utópico creer
que pueda lograrse en poco tiempo. Pero hay que
avanzar firmemente en esa dirección, con
conductas ejemplares de los dirigentes. La
corrupción y la prepotencia del poder son
perversas sobre todo porque erosionan la
confianza recíproca sin la cual los países
pueden tener aislados períodos de crecimiento
económico, pero no encuentran nunca el rumbo
que les garantice una mejor calidad de vida,
oportunidades para todos y sociedades más
abiertas e igualitarias.
CURIOSAS
ABSTENCIONES EN EL SENADO
El
miércoles pasado el Congreso de la Nación
sancionó la ley del matrimonio homosexual.
No
voy ahora referirme al fondo de la cuestión,
sobre el cual expresé reiteradamente mi posición,
sino a la forma en que fue votada la ley
respectiva en el Senado, porque es sumamente
reveladora de los mecanismos reales de ejercicio
del poder en la Argentina, por fuera de las
declamaciones políticas.
Había
entre los senadores quienes estaban a favor del
proyecto y quienes estaban en contra. Esto es lo
natural respecto de cualquier debate
legislativo. Más lo era en este, porque por
tratarse de cuestiones vinculadas a muy
íntimas creencias los senadores habrían de
votar de conformidad a sus conciencias y no por
disciplina partidaria.
Así
sucedió, por ejemplo, en la Unión Cívica
Radical. La mayoría de los senadores radicales
no apoyó el
proyecto sancionado en Diputados, pero sí lo
hicieron algunos, como Ernesto Sanz, presidente
del partido, y Gerardo Morales, presidente del
bloque de senadores. Unos y otros habían
manifestado cuál era su criterio y votaron en
consecuencia.
Pero
en otros casos hubo votaciones o abstenciones
que permitieron una sanción que de otro modo no
se habría producido y que se contradicen con
declaraciones previas de quienes incurrieron en
esos actos.
El
ejemplo más notorio es el de Carlos Menem. Su
posición en este y otros temas –como el del
aborto- fue siempre contraria a admitir leyes
que aprueben estas cuestiones. Sin embargo, no
se hizo presente en la sesión en que se trataba
el proyecto de matrimonio homosexual. Así, se
mantuvo en la línea, que adoptó en los últimos
meses, de apoyar –mediante sus ausencias o sus
abstenciones- las líneas que emanan de la
Quinta de Olivos.
El
ciudadano común se sentirá azorado ante esa
actitud. ¿Pero no era Menem el enemigo acérrimo
de Kirchner? ¿No había sido vilipendiado por
éste de todas las formas posibles, inclusive a
través de gestos indecorosos cuando asistió a
la asunción de la actual presidenta como
senador? ¿No se presentaba Kirchner
–ocultando su pasado menemista- como la
contracara del riojano?
¿Qué
pasó en el medio, como para que Menem
abandonara de un día para el otro su discurso
opositor, dejara en la estacada a sus compañeros
del llamado “Peronismo Federal” y se plegara
en los hechos al kirchnerismo?
¿Qué oscura trama se mueve por detrás?
¿La promesa de impunidad? ¿Ayuda económica?
¿Sostén político de su candidatura a la
reelección como senador?
Otras
ausencias del recinto a la hora de la votación
son también sospechosas.
Sus protagonistas deberían explicarlas.
Es el mínimo deber de un representante del
pueblo.
Algún
voto contrario a la posición asumida fue
fundamentado en el debate. Tal el caso de la
senadora riojana Teresita Quintela, quien después
de manifestar que estaba en contra del proyecto
dijo que votaría a favor para obrar de acuerdo
a su bloque. No es cierto que debiera seguir el
mandato del bloque en un tema de conciencia. En
verdad, votó así por presión del gobernador
de su provincia, a su vez coaccionado por
Kirchner. Si no lograba torcer el voto de
Quintela, se le “terminaban los víveres”.
Una extorsión lisa y llana. Un operativo con la
firma y el sello de Néstor Kirchner.
Este
“modus operandi”, desplegado en forma
ostensible y sin el menor recato, permite
algunos triunfos legislativos pero a la larga es
un veneno para la democracia, ya que mina la
confianza pública en las instituciones, sin la
cual aquella pierde solidez y queda despejado el
camino para la anarquía y su fatal derivado, el
autoritarismo.
¿FIN
DE LA EMERGENCIA ECONÓMICA?
En
enero de 2002, en medio de una aguda crisis económica
que derivó en el corralito, el corralón, el
default, la devaluación y la pesificación asimétrica,
el Congreso Nacional sancionó la ley de
emergencia económica.
Mediante
dicha norma, se facultaba al Poder Ejecutivo a
fijar tarifas, renegociar contratos de servicios
públicos y, en general, disponer de medidas en
el área económica por su cuenta. La gravedad
de la emergencia justificaba esta amplia
delegación de atribuciones legislativas en el
Presidente, por la celeridad con que debía
actuarse, que es difícil de alcanzar en cuerpos
colegiados como las cámaras parlamentarias.
La
emergencia pasó mucho más rápido que lo que
se preveía.
Ya a mediados de 2002 comenzó la
reactivación de la economía. En los años
siguientes, merced a un escenario internacional
que había cambiado sustancialmente, con la
extraordinaria mejora de los precios de las
materias primas que nuestro país exporta, el
crecimiento se consolidó, no así la distribución
de la riqueza, obscenamente injusta respecto de
los sectores más postergados de la sociedad.
Desde
entonces, el gobierno nacional viene ufanándose
de que la Argentina crece a “tasas chinas”.
Sin embargo, la ley de emergencia económica no
sólo no se derogó, sino que fue varias veces
prorrogada por períodos de un año, salvo a
fines de 2009 cuando, como el kirchnerismo
estaba por perder su control del Congreso, la
hizo prorrogar por dos, hasta la expiración del
mandato de Cristina Kirchner.
La
oposición ha anunciado que presentará un
proyecto para derogar esa ley. El anuncio
despertó la airada reacción del presidente del
bloque de diputados oficialistas, Agustín
Rossi, quien declaró: “Es una barbaridad.
Esta ley es una herramienta que el Gobierno
utiliza para gestionar. Son unos
irresponsables”.
Lo
que es una barbaridad es que Rossi se exprese en
esos términos, porque, o bien miente a
sabiendas, y es un cínico, o cree en lo que
dice, y es un ignorante.
Aquello
que se justificaba excepcionalmente en razón de
la emergencia, pierde sentido cuando la situación
de apremio ya fue superada. Pero nuestros
gobiernos –y en esto, como en todo, los
Kirchner no han inventado nada, exacerbando lo
peor- terminan enamorándose de las emergencias,
que son las principales fuentes de concentración
del poder y, por ende, de arbitrariedad estatal
y de corrupción.
Así,
cuando no hay emergencias naturales, se las
crea. Lo que es un instrumento heroico para
conjurar una crisis, pasa a ser “una
herramienta que utiliza el Gobierno para
gestionar”. Faltó en la frase de Rossi el
adjetivo, que está implícito: porque esa
declaración sólo tiene sentido si se agrega
que la herramienta es “normal”,
“habitual”, etc.
Adviértase que Rossi ni se toma el
trabajo de intentar demostrar que sigamos
viviendo en la emergencia. Para ser consecuente,
debería proponer que se cerrara el Congreso.
Vivimos,
sí, en una emergencia, la emergencia
institucional. Resolver esa calamidad requiere,
paradójicamente, terminar con las emergencias
artificiales y restituir el equilibrio de los
poderes.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge
R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.
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23/07/2010
¿FACULTADES
DELEGADAS VERSUS RETENCIONES?
Por
Susana Merlo (*)
Aunque
el tema es árido, para muchos, la finalización
en agosto del lapso por el cual el Poder
Legislativo le “cedió” al Ejecutivo la
potestad de, entre otras cosas, decidir en
materia de gravámenes al comercio exterior,
más conocido como “facultades delegadas”,
representará, ni más ni menos, que el final de
las retenciones, o impuestos a la exportación
que reinstalara Eduardo Duhalde durante la
crisis de 2002.
Semejante
afirmación conlleva, mínimamente, un exceso de
optimismo y mucho de voluntarismo, en primer
lugar, porque no está claro aún que los
legisladores de ambas Cámaras (diputados y
senadores) vayan a aprobar, finalmente, la
recuperación de la potestad legislativa de
determinar en este tipo de asuntos fiscales lo
que, a su vez, significa que deberían asumir la
máxima responsabilidad en esta materia.
A
esta altura, además, resulta obvio que la
Administración Kirchner va a accionar con todas
sus fuerzas para lograr una nueva prórroga, ya
que perder esta potestad le significaría, por
sobre cualquier otra cosa, tener que “negociar”
a partir de aquí con legisladores y provincias,
algo que no está acostumbrada a hacer.
Casi
no es imaginable suponer que Néstor Carlos
Kirchner o Cristina Fernández vayan a aceptar
sin resistencia que el Congreso les saque la
potestad directa sobre más de U$S 7.000
millones anuales de retenciones a los productos
del campo, o sobre varios cientos de miles más
de otras exportaciones también gravadas, sin
mencionar los impuestos a las importaciones,
entre otras herramientas que, hasta hoy, están
bajo su dominio y determinación directa.
Pero
además, ¿quién le aseguró a los optimistas
que la no renovación de las facultades
delegadas al Poder Ejecutivo significa que los
legisladores van a terminar inmediatamente con
estos gravámenes que afectan a la
producción y a las inversiones?. ¿No puede
suceder, más vale, que una vez recuperado este
poder, en lugar de eliminar impuestos, se erijan
en “señores” de los mismos, o vayan a
imponer arbitrariamente sus tasas, determinando
una presión impositiva más intolerable aún
que la actual?.
Una
encuesta informal sobre este tema, entre los
legisladores nacionales, causaría sorpresas
(desagradables) a más de uno, y no sólo por
las caprichosas distribuciones que podrían
proponer.
Es
cierto que, hoy por hoy, las declaraciones de
varios de ellos, todos enrolados en la
oposición, hablan de “eliminación” y “rebajas”
en el caso de la soja. Sin embargo, a poco de
ahondar algo en el asunto surge que el objetivo
responde más a recortar parte de los ingresos
que hoy discrecionalmente usa el Ejecutivo, que
a una decisión tranquila y profundamente
pensada en bien de la producción y del país.
Dicho de otra forma, para varios, sería más
una forma de recortar el poder económico de los
Kirchner, que una medida de imperiosa necesidad
de corrección económica.
Más
aún, la “no” eliminación, por ley, de la
potestad de fijar impuestos a la exportación,
como si hizo Uruguay, responde a que, en el
fondo, a muchos de los actuales legisladores les
atrae especialmente la idea de poder manejar los
precios y, mucho más, la de contar con una
herramienta feroz y simple, que tampoco se puede
evadir. Son muchos los que no están dispuestos
a prescindir de ella, aún entre los “agrolegisladores”...
Lo
mismo se podría decir de otras restricciones al
comercio exterior, igual o hasta más dañinas
que las propias retenciones, tal el caso de las
restricciones cuantitativas (cupos, permisos,
registros, ROEs, etc.) que en algunos casos,
pueden llegar a ser equivalentes a una retención
del 100%, al imposibilitar directamente una
operación de venta al exterior.
Todavía,
en la superficie, no parece ser demasiado el
movimiento alrededor de estos temas (tal vez hay
sectores interesados en que pase
desapercibido...), y tampoco se ve que, en el
caso del campo, las organizaciones se estén
preparando para un trabajo minucioso, y arduo,
en la materia.
Sin
embargo, sería bueno que, además de la cautela
y de cierta moderación en el optimismo, haya un
buen sistema de “alerta” parlamentario para
tratar de evitar que la mayoría legislativa se
quede a medio camino, pero más especialmente
que, a último momento, desde algún sector del
oficialismo se “vuelva a sacar un conejo de la
galera”, y todo, finalmente, siga tal cual
ahora...
(*)
Crónica
y Análisis publica el presente artículo de la Ingeniera
Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.
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23/07/2010
EL
ITINERARIO DE LA CLAUDICACIÓN
Por
Alberto
Medina Méndez (*)
Para
generar cambios hay que participar en política, dice
esa frase que hemos escuchado hasta el cansancio. Solo
desde las organizaciones partidarias se puede influir lo
suficiente como para modificar el rumbo de la realidad.
También lo hemos leído por ahí.
Muchos
insisten que para lograr las transformaciones, hay que
embarrarse, meterse en el fango. La idea de “ensuciarse”
aparece así como el marco ideal que genera un ámbito
justificatorio habilitante de ciertas cuestiones
inadmisibles que se asumen como necesarias, como derecho
de piso, como parte indivisible de la verdad. Ese es el
artilugio al que recurren muchos para admitirse a si
mismos, determinadas liviandades.
Pero
los que lo afirman, parecen querer sugerir que
involucrarse, implica invariablemente, prestarse al
juego del sistema. Recitan con ferviente pasión, esa nómina
de valores con las que la sociedad se identifica
plenamente, esa escala de principios que todos
pretendemos en nuestros lideres. Sin embargo, cuando se
incorporan a la dirigencia partidaria, abandonan esa retórica,
para darle paso al endiosado pragmatismo vacío de
contenidos, ese que les posibilitará la chance de hacer
lo que sea, pero siempre cediendo, dejando en el camino
mucho de lo antes declamado.
Se
permiten esa mutación, porque aún no lograron
comprender que la política está desprestigiada
justamente por lo que sus prácticas funestas
transmiten, por lo que significa renunciar a los
ideales, por transigir frente a las aparentes
imposiciones que plantea ese recorrido en el que la
prebenda, la discrecionalidad, el clientelismo, la
corrupción y los privilegios parecen demasiado
habituales.
Algunos
suponen que ese sendero hacia la deseada construcción
debe hacerse sobre la base de permanentes concesiones,
de la entrega de los principios y de pisotear las más férreas
creencias. Habrá que decir que nada bueno puede
provenir de ese proceso en el que se manipulan las
convicciones propias. Nada positivo saldrá de aquel
esquema en el que la moneda de cambio pasa a ser la
honestidad, la franqueza y la transparencia.
Si
en el intento de lograr mejoras para la sociedad, el
precio a pagar es traspasar ciertos umbrales de la
moral, para caer en la corrupción, la hipocresía y los
ocultamientos de la cosa pública, habrá que decir que
es un importe excesivamente elevado, que ninguna persona
de bien debería abonar. Aceptar esta transacción con
tanta docilidad, es solo validar un excelente argumento
para formar parte de lo que tantas veces se ha
criticado.
Estamos
agotados de esta dinámica en la que los “honestos”
se van desnaturalizando con el paso del tiempo, una vez
que se sienten parte del sistema, con las comodidades
que les propone el régimen. El recorrido incluye el
entusiasmo original, ese que luego da paso a la
frustración eterna ante la imposibilidad de concretar
las expectativas.
Es
que justamente, “el sistema” está preparado para
impedir los embates de los románticos, de los
idealistas y soñadores. Tiene anticuerpos que lo
protegen de los honestos sin voluntad, de los tibios sin
convicciones profundas y les propone que como “peaje”
entreguen esas banderas, para lograr cualquier
insignificante avance.
Si
para lograr esos pretendidos cambios a los que aspira la
sociedad, se tendrá que hacer la vista gorda, dejar
pasar arbitrariedades, callar ilícitos, ser funcionales
a la corrupción estructural y cómplices
imprescindibles para que otros sigan haciendo de las
suyas y convenciendo a tantos mas de que estas reglas
son las correctas y que esto es lo que se puede hacer y
no mas que esto, pues en ese caso, este es un camino a
descartar.
Los
perversos de siempre han desarrollado un conjunto de
creencias que alimentan esta fábula y pretenden hacerla
verosímil. Los incautos, los ingenuos, los cándidos
que abundan entre los ciudadanos de bien, aceptarán
estos preceptos, sin más, solo para jugar ese partido.
Los
que abusan del sistema necesitan que el resto crea que
esto “es así”, que no se puede cambiar, que estas
son las pautas y hay que adherir a ellas. El
favoritismo, la discrecionalidad, la malversación, las
cajas ocultas, y la nómina inmensa de cuestiones que
cualquier ciudadano medio aborrecería y criticaría con
despiadada virulencia, se atenúan cuando el
protagonista invitado pasa a formar parte del equipo
reclutado.
Ellos
intentarán convencer a todos que esos códigos son
inmodificables, que la burocracia tiene sentido, que las
leyes se hicieron para sostener el andamiaje que soporta
su indemostrable financiamiento político y que las
trampas forman parte imprescindible de su paisaje
cotidiano. También dirán que pese a todo lo
criticable, es mejor estar adentro que afuera, que los
cambios se logran siendo parte del sistema y no estando
fuera de él.
Resulta
interesante ver como consiguen
someter a los soñadores. Los quebrantan e intimidan,
los oprimen y amedrentan hasta ponerlos de rodillas.
Logran derribar sus voluntades, quebrarles el espíritu,
doblegarlos y hacerlos capitular para que crean que son
insignificantes frente a la potencia de los hechos
consumados. Es parte de la estrategia y vaya si logran
ser convincentes.
Todos
sus argumentos, sin excepción alguna, son
extremadamente benevolentes con ellos mismos y altamente
tolerantes con sus atropellos. Esa línea de
aseveraciones los exime de dar explicaciones, los
justifica, los mantiene como protagonistas secundarios
que solo acatan reglas no escritas, que no son de su
autoría intelectual.
Que
todos entremos por esa variante es lo que pretenden.
Habrá que recordar que el mundo solo cambió cuando los
pioneros tomaron la iniciativa, esos que se animaron a
decir “se puede” para desafiar lo
evidente, sin aceptar mansamente la interminable lista
de razones que demuestran porque “no se puede”.
Dejemos
de aceptar tan apaciblemente aquello de que solo
ingresando a los partidos se modifica el presente. Es
una verdad a medias y, como tal, vale la pena
cuestionarla. Definitivamente el sistema NO se cambia
desde adentro, al menos no, respetando sus normas. Se
modifica desde afuera estableciendo la agenda. La otra
alternativa, mas osada por cierto, es ingresar al
sistema y ser parte de él, pero para pulverizar, sin
contemplaciones, sus reglas una por una.
Es
bueno recordar aquel refrán que dice que solo los peces
muertos nadan con la corriente. A cuidarse de esas
falacias perversamente instaladas. Se han constituido en
la mayor trampa para cooptar a los más crédulos y
hacerlos recorrer el itinerario de la claudicación.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de
Alberto Medina Méndez por gentileza de su autor.
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22/07/2010
LA
BÚSQUEDA DEL BIENESTAR...
Por
Elena
Valero Narváez (*)
Nosotros
rechazamos el Estado benefactor de carácter
socialista, y la protección total y general del
ciudadano, no solamente porque esta tutela, al
parecer tan bien intencionada, crea unas
dependencias tales que a la postre sólo produce
súbditos, pero forzosamente tiene que matar la
libre mentalidad del ciudadano, sino también
porque esta especie de auto-enajenación, es
decir, la renuncia a la responsabilidad humana,
debe llevar, con la paralización de la voluntad
individual de rendimiento, a un descenso del
rendimiento económico del pueblo. Ludwig Erhard
Una
nota del vicepresidente Julio Cobos, en La Nación titulada: “No debemos perder tiempo ni oportunidades”
nos da una clara idea de cómo piensa uno de los
candidatos a
presidente.
Cobos
se contenta -como muchos otros políticos
argentinos- a enumerar los problemas que
preocupan a todos: inseguridad, salud, inflación,
entre otros. Dice lo que todos sabemos pero
olvida decir por qué surgieron, y cómo se solucionan
o morigeran. Muestra lo que harán los
candidatos en la campaña electoral: no hablar
del ajuste inevitable que deberá liderar quien
asuma después de Kirchner. No se menciona
porque implica un discurso
antipático mostrar la realidad tal cual
es y no como nos gustaría que fuese.
Lo
que sí dice Cobos es que debemos encaminarnos
hacia un verdadero Estado
de Bienestar. Ello demuestra que
no sabe cuales son las causas del atraso
que sufre nuestro país y por qué no remonta
vuelo como lo está haciendo
Chile o cualquier
país que ha dejado atrás, justamente, al
Estado de Bienestar, para dar paso a una
fortalecida sociedad civil.
Tiene
razón el vicepresidente cuando expresa que la
primera etapa del Congreso fue alentadora porque
ha intentado fortalecer las Instituciones, pero,
cree en las subvenciones y en el aumento
a los jubilados sin una reforma del estado.
No
se resuelven los problemas con
un “verdadero Estado Benefactor” sino con un
cambio de rumbo que se base en achicar el estado
y fortalecer a la sociedad civil Para ello
necesitamos inspirar confianza, dejar las políticas
populistas de corto plazo, y crear
condiciones que tienten a los inversores.
Fortalecerla
es permitir que el proceso económico no sea
resultado de las decisiones autoritarias del
gobierno sino de los deseos y necesidades de los
consumidores.
No
deben fijarse los precios, éstos deben
autoregularse de acuerdo a las elecciones de la
gente y a la competencia de los empresarios por
satisfacer la demanda a menor precio y mayor
calidad de los bienes que producen.
Carlos
Pagñi muestra en una de sus últimas notas cómo
sufre España por el amor que los españoles
tienen al Estado que propicia el vicepresidente:
se les da todo lo que piden pero el déficit
fiscal alcanza el 11,2% del PBI, y se ha
iniciado un ajuste que será muy difícil de
digerir por la mayoría devota, como aquí, del
estado de bienestar.
No
es necesario que el gobierno que suceda a
Cristina Kirchner piense en un plan de
desarrollo para que la Argentina salga de su
postración económica. Basta con que haya
estabilidad monetaria, y que el gobierno tome
decisiones políticas que reestablezcan la
confianza. Que vengan inversiones depende más
de ello que de medidas
técnicas. Sin inversiones el deterioro económico
irá en aumento como lo demuestra la crisis
energética que sufrimos.
Debemos
tener buen trato con los Organismos
Internacionales como lo tienen los países que
quieren acceder al crédito. La política
kirchnerista nos desprestigió en el exterior y
ahora pagamos las consecuencias.
La
inflación no parece que será atacada por lo
cual es probable que se llegue tarde o temprano
a una devaluación. Lamentablemente los procesos
inflacionarios traen trastornos políticos-sociales
y se frenan con el sacrificio de los
asalariados.
El
próximo gobierno tendrá que equilibrar el
presupuesto, eliminar la burocracia estatal y
los controles, no emitir, dejar de lado la política
nacionalista pasada de moda y la intromisión
en la actividad productiva. Fomentar la
actividad privada evita el despilfarro e
ineficiencia que generalmente resultan cuando el
estado toma a su cargo el reparto de la riqueza
y distribuye mucho más de lo que económicamente
es posible.
Si
no se cambia de rumbo continuará la evasión de
capitales, el aumento
del costo de vida y la reducción de la
actividad económica que nos llevara a vivir
cada día peor como lo muestran los cortes de
energía a los grandes usuarios y ahora a
residenciales y pequeños comercios.
Una
vez más, en Argentina, como tantas veces en el
pasado, lo malo que vendrá es causa de un
nacionalismo anacrónico y de un
intervencionismo estatal que ya no se aplica en
ningún país adelantado del mundo.
Finalmente,
me pregunto: ¿ quedará algún político de
fuste que piense en realizar un cambio de 180
grados al modelo kirchnerista, ahora que el
matrimonio presidencial esta decidido -como lo
ejemplifica el caso Macri- a terminar con
quienes son bien vistos por la gente?
A
los planes destructivos de Kirchner, adhiere la
mayoría de los líderes opositores cuando no
les toca sufrir la avalancha kirchnerista. El
canibalismo político aplicado a sus
competidores indica que le seguirán haciendo el
juego a un gobierno que apuesta a atomizar a la
oposición. Nos esperan tiempos difíciles!!
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo por
gentileza de su autora, Elena Valero Narváez. (Autora
de “El Crepúsculo Argentino” Lumiere. 2006)
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22/07/2010
CUANDO
VEAS LAS BARBAS DE TU VECINO CORTAR…
Por
Enrico Udenio (*)
La
confirmación del procesamiento de Mauricio
Macri por parte de la Cámara Federal implicó
la tácita confirmación de Norberto Oyarbide
–el juez sostenido por el kirchnerismo- en la
continuidad al frente de la causa. El ruido mediático
que ha producido ha sido tan estruendoso que me
mueve a decir algo respecto a este extraño
suceso. La lectura del fallo me sorprendió de
variadas maneras, y me llevó a algunas
reflexiones que intentaré agrupar en tres
partes:
1. Las
suposiciones tomadas como verdades
La decisión de los jueces que componen
la cámara se respalda principalmente en
deducciones y suposiciones sin pruebas
documentadas que las respalden o que involucren
a Mauricio Macri con las escuchas ilegales, más
allá del hecho concreto de que éste ejerce el
cargo supremo de la Ciudad de Buenos Aires, lo
que determina a priori una responsabilidad política
pero no penable judicialmente.
Es muy difícil encontrar en los archivos fallos
de Cámaras en los que se respalden los
procesamientos de altos funcionarios, sobre la
base de deducciones teóricas sin que medien
pruebas concretas documentadas.
Desde ya, para los kirchneristas y
anti-macristas todas las inferencias que hacen
estos jueces son suficientes para condenar al
Jefe de Gobierno capitalino, pero todos sabemos
que, en su momento, estos mismos que hoy acusan
a Macri rechazaron similares esquemas de deducción
cuando los demandados eran funcionarios del
Gobierno Nacional o el propio matrimonio
presidencial.
En este punto referido a las deducciones, hay
...
En
este punto referido a las deducciones, hay en el
fallo algunas “joyitas” que verdaderamente
cuesta mucho creer que estos tres camaristas
hayan podido pergeñarlas. Una de las más
impactantes es cuando aseguran que Macri no podía
desconocer la mecánica de espionaje telefónico
porque le interesaba el tema de la seguridad. Todo
un monumento al absurdo deductivo. Otra
de las inferencias que más sorprende es cuando
en el escrito los jueces deducen que si Macri
conocía a Palacios, y éste a James, el Jefe de
Gobierno no podía desconocer lo que James hacía
en su trabajo. Esto parece similar a que si por
los hechos de corrupción imputados al ex
Secretario de Transportes, Ricardo Jaime, se
procesara a Néstor y Cristina Kirchner porque
siempre le dieron al tema de transportes una
atención muy especial, y porque en su carácter
de presidentes eligieron como ministro a Julio
De Vido, que era el superior directo de Jaime.
Probablemente podamos inferir o suponer que los
Kirchner estaban al tanto o, incluso, formen
parte principal de una matriz de corrupción
estatal, pero mientras no haya pruebas
concretas, se trata sólo de suposiciones que no
tienen asidero legal.
2. Los
testimonios de los enemigos como base
La mayor parte de los argumentos
con los cuales la Cámara intenta justificar el
procesamiento de Macri están basados en
testimonios de personas claramente opositoras al
funcionario capitalino, pero lo más
llamativo es que se descartó toda inferencia
que condujera a suposiciones sobre la probable
injerencia del oficialismo en la causa. Es muy
sospechoso que todos aquellos caminos que podían
haber conducido la investigación hacia
funcionarios u organismos dependientes del
Gobierno Nacional, hayan sido desechados. En
cambio, Gabriela Cerrutti, Roberto Digón y
Sergio Burnstein, enemigos políticos declarados
del procesado, fueron base principal para
argumentar el procesamiento judicial. A su vez,
su cuñado, Néstor Leonardo, trató de
exculparlo pero ni el Juez Oyarbide ni la Cámara
quisieron tomar en cuenta ese descargo.
La actitud de los jueces se hace aún más
sospechosa cuando rechazaron la posibilidad de
investigar los dichos del ex senador Dr. Héctor
Maya. Recordemos que éste declaró que el mismo
Oyarbide le había dicho personalmente que "el
destinatario real de la embestida era Mauricio
Macri". Y no se trató de una
expresión aislada. El 19 de mayo pasado, Maya
ratificó sus dichos en una entrevista radial:
“Voy a comentar lo que pueda, porque
seguramente, yo soy abogado, tendré que
ir a Tribunales citado por este asunto.
Yo me encontré con el doctor Oyarbide, yo fui
juez del doctor Oyarbide como senador, y me
encontré con él allá por noviembre,
diciembre, accidentalmente en un comedor y le
pregunté por dos o tres causas que estaban
teniendo una gran conmoción, entre ellas la de
Palacios y con motivo del diálogo que tuve en
esa causa, que es la de Palacios, verifiqué
esta afirmación de que el destinatario
final de la causa era Macri. Y bueno,
convencido por la manera que se desarrollaron
los acontecimientos con posterioridad, de que
Oyarbide, como otros jueces, como Servini de
Cubría, son o están secuestrados o son
"todo terreno" del gobierno, lo fui a
ver a Macri, a quien no conocía, por razones
políticas, porque yo soy peronista y estamos
conformando un frente del peronismo disidente
con el PRO en Entre Ríos, y le señalé que era
imprescindible que se apartara de ese juzgado
porque Oyarbide lo iba a procesar, se lo dije 10
días antes que sucediera.”
No está demás aclarar que el Dr. Maya
suponía que la Justicia lo iba a citar por sus
dichos. Sin embargo, nunca fue citado ni
la Cámara hizo mención alguna sobre su
denuncia, a pesar del peso que tenía
su declaración teniendo en cuenta la
envergadura de su posición política (ex
senador nacional).
En otro momento del fallo de la Cámara, los
jueces dicen que: “Mauricio Macri
no era ajeno a ese proyecto (policía
metropolitana); por el contrario, cumplir el
anhelo de que la Ciudad tuviese su propia policía
había sido una promesa de campaña y sería una
de las prioridades de su gobierno. (…) Es
posible que M. Macri no conociese personalmente
a James, sin embargo, es muy difícil sostener
que no estaba al tanto de la tarea que en
materia de seguridad le había encomendado a
Jorge A. Palacios. (…) Esto da asidero a la
postura de la acusación que sintetiza que en
definitiva fue el Jefe de Gobierno quien insertó
a James, por medio de la influencia de Palacios,
en la administración a su cargo, lo nombró, le
dio una retribución y cobertura para que
coadyuve al proyecto de la Policía de la Ciudad
en su vertiente paralela y encubierta de la
producción de inteligencia prohibida.”
De estas deducciones que hacen los jueces
se infiere que en el mundo de las suposiciones
todo es posible, que si hubiera habido muertes
de civiles generadas por algún policía
metropolitano o actos de corrupción de algunos
de ellos, también el Jefe de Gobierno de Buenos
Aires debía ser procesado por causa de sus
enormes deseos por constituir una policía
exclusiva para la Ciudad de Buenos Aires y
porque su administración es la que le paga los
sueldos a los policías.
3. La
desvinculación de Montenegro
Por último, ya que existen
muchas más anomalías en esta causa judicial,
voy a referirme al punto más endeble
de todo este inusual proceso: la
desvinculación o desprocesamiento de la causa
del Ministro de Seguridad porteño, Guillermo
Montenegro. Nada como esta acción
muestra el alto voltaje político que existe
detrás de la acusación a Mauricio Macri. Es
que Montenegro era el responsable
directo de los dos principales involucrados en
las escuchas ilegales: Palacios y James.
Si había algún funcionario superior que debía
estar procesado por razones obvias, era
justamente Montenegro.
Recordemos que el Ministro de Seguridad porteño
cuestionó la autoridad de Norberto Oyarbide
sobre la causa. Lo hizo sobre la base de que
no se podía garantizar la imparcialidad del
Juez ya que él (Montenegro), cuando era fiscal,
había intentado procesar a Oyarbide por mal
desempeño en sus funciones. Si se
aceptaba la apelación la causa completa pasaba
a otro juzgado. Es entonces que
Oyarbide, sorpresivamente, desvincula a
Montenegro y la causa siguió en manos de él.
No existió ningún tipo de razonamiento que
justificara tal decisión. Y probablemente no
exista, ya que es muy difícil explicar por qué
se desvincula al superior inmediato de los
acusados al mismo tiempo que el procesamiento
continúa jerárquicamente para arriba.
LA
JUSTICIA OFICIAL
“Espero
tener siempre suficiente firmeza y virtud para conservar
lo que considero que es el más envidiable de todos los
títulos: el carácter de hombre honrado.” George
Washington (1732-1799) Primer presidente de los
Estados Unidos.
El
inexplicable desprocesamiento de Guillermo Montenegro
dejó muy en evidencia que había una clara orden: la
causa tenía que seguir en manos del juez Norberto
Oyarbide, “casualmente” el mismo que
descartó la denuncia de enriquecimiento ilícito de los
Kirchner sin realizar ninguna investigación pertinente
a la causa. Recordemos que, sin ir más lejos, hubiera
bastado algo tan simple como una requisa al banco
involucrado que, según las cuentas presentadas por el
contador del matrimonio presidencial, le “pagaba” a
los Kirchner intereses desproporcionados con relación
al mercado, para desnudar la anomalía habida en ese
enriquecimiento.
Tampoco podemos dejar de advertir que la Cámara que
aprobó lo actuado por el juez contra Macri, también
tiene sus antecedentes a favor del enriquecimiento del
kirchnerismo. Fueron estos jueces los que
descartaron denuncias por corrupción y ganancias ilícitas
de los Kirchner y, nada más y nada menos, de Julio De
Vido, el funcionario que maneja de manera
arbitraria los ingentes fondos con los que cuenta el
Gobierno Nacional gracias a la aplicación de la
“Emergencia Económica”, y que está familiarizado
con causas de probable corrupción oficial, como son las
de Skanska, Antonini Wilson, Ricardo Jaime, los negocios
con Venezuela, etcétera.
Desde el año 2003 este fuero Federal viene
desestimando, sobreseyendo o cajoneando todas las
denuncias de corrupción contra los Kirchner y demás
funcionarios del Gobierno Nacional, con excepción de la
de Ricardo Jaime. Ya hay muchos jueces que saben que si
la oposición gana las próximas elecciones, sus
carreras están terminadas. Por ejemplo, Oyarbide ya
comenzó los trámites de su jubilación, por lo que al
momento de las elecciones presidenciales del año que
viene, ya no será juez.
EL
PODER OCULTO
“Cuando
soy buena, soy muy, muy buena; pero cuando soy mala, soy
mejor.” Mae West (1893-1980)
Actriz y dramaturga estadounidense, provocativa e
irreverente.
En
los análisis que podemos hacer sobre esta causa, más
allá de cuánto pudo Mauricio Macri haber estado al
tanto de las escuchas telefónicas, es muy difícil
prescindir de las vueltas de tuerca forzadas
que el juez Oyarbide utilizó para argumentar su
procesamiento; así como también nos resulta difícil
no inferir sobre la existencia de una mano negra del
Gobierno Nacional cuando observamos la “curiosa”
desvinculación de la causa del Ministro de Seguridad
porteño, Guillermo Montenegro, y la participación de
la ex-SIDE en los hechos acaecidos. Néstor Kirchner
nunca ocultó que conocía todo lo que pasaba en los
servicios de seguridad nacionales y no olvidemos que el
involucrado directo en las escuchas, Ciro James, era
empleado de esos servicios al momento de ingresar a la
administración metropolitana.
Los Kirchner han sido personas que han demostrado, a
través de los años, que no tienen principios
éticos que le impidan ir hacia el logro de sus
objetivos utilizando cualquier recurso posible.
Para ellos, parecería que inocentes y culpables no se
determinan por sus acciones sino por sus ideas. Si éstas
están contra ellos, los que las impulsan son declarados
culpables. En cambio, aquellos que están a favor, son
declarados inocentes sin importar los crímenes que
hayan cometido o lo que ahora estén haciendo. Para
ejemplos hay una multitud, pero basta citar a dos de
ellos: Saúl Menem y el padre de Mauricio, Franco Macri.
El ex presidente pasó de ser el “anticristo”
a aliado circunstancial de este Gobierno, mientras que
respecto a Franco Macri, bastaría recordar la frase
publicitaria que utilizó Daniel Filmus, un ferviente
kirchnerista y competidor de Mauricio en las últimas
elecciones capitalinas: “Mauricio es
Macri”. Éste era el slogan con
el cual quería inducir a la población a pensar que
Mauricio Macri era sólo un testaferro del verdadero
poder que estaba detrás de él: su padre.
Los tiempos cambian y las caretas se van cayendo. Ahora
y a la luz de los últimos acontecimientos, podríamos
asegurar que: “Franco es Kirchner”,
con todo lo que ello estaría implicando.
ELIMINAR
OPOSITORES
“No
es perezoso únicamente el que nada hace, sino también
el que podría hacer algo mejor que lo que hace.”
Sócrates (A.C. 469-399) Filósofo
griego y figura casi mítica de la historia.
No
existen pruebas válidas –las deducciones no lo son-
que vinculen a Mauricio Macri con las escuchas del espía
James. Con lo existente hasta Oyarbide sabe que
no sirve para condenarlo, pero sí le alcanza
para procesarlo y perjudicar su proyecto político. Y
era éste el principal objetivo al que apuntaba el juez
sostenido por el kirchnerismo. Además, sabe que la
sentencia estará en manos de otro juez y, muy
probablemente, con otra administración ejerciendo el
poder ejecutivo de la Nación.
Creo que con los elementos que se cuentan hoy, no será
posible saber si Macri estaba en conocimiento o no del
tema de las escuchas ilegales. Deberemos cargar
con la duda y apostar a lo que ya conocemos del
derecho romano: ante la falta de pruebas concretas se
debe creer en la inocencia del acusado, sea éste quien
sea, nos guste o no.
Es clave que la oposición política no siga jugando a
favor de los Kirchner. Tendrían que dejar de pensar en
su quintita de intereses y cerrar filas alrededor de
Mauricio Macri para defenderlo del ataque que soporta de
parte de aquellos jueces dominados por el oficialismo.
Habría que darse cuenta que hoy le tocó a
Macri pero mañana seguirán otros porque las
ambiciones paranoicas del ejecutivo nacional tienen la
admiración y justificación de sus seguidores y cuentan
con la estructura de la ex-SIDE y con enormes fondos
para intentar dañar a sus opositores. Y cuando más
cerca estemos de las futuras elecciones presidenciales,
más desesperados se encontrarán y peor será la
embestida.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo por
gentileza de su autor Enrico Udenio,
asesor económico y especialista en comercio exterior,
se ha desempeñado como empresario comercial e
industrial desde 1965. De nacionalidad italiana, arribó
a la Argentina, país en el cual reside, siendo niño.
Sus compañías en Argentina y en el exterior
desarrollaron diversos proyectos comerciales e
industriales, algunos de ellos muy conocidos, como fue
el caso de la radicación de Honda Motor en el país. A
principios de la década del ’90 cerró todas sus
empresas para dedicarse al asesoramiento, la docencia y
la investigación en política y economía. Autor, en
1981 de los libros "Corazón de Derecha Discurso de
Izquierda" y “Diario de un Divorciado”. En
cuanto a su postura ideológica, se define a sí
mismo como un
pragmático independiente, comprometido con la filosofía
holística y el construccionismo histórico como forma
de mirar a la realidad.
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21/07/2010
LOS
MERCADERES
DE LA CONFUSIÓN SOCIAL
Por
el Lic.
Gustavo Adolfo Bunse (*)
Flotan
en el aire dos
visiones opuestas del país, ambas con enorme
grado de certeza por parte de quienes sostienen
cada una de ellas.
Son
visiones que establecen dos horizontes
prospectivos profundamente peligrosos para el
corto y mediano plazo.
La
confusión que inyecta el gobierno contamina los
dos cristales para ver.
La
primera visión es la que enfoca las prácticas
totalitarias del matrimonio y su esencia ética
de baldío… jalonada por innumerable cantidad
de actos de corrupción que forman constancia sólida
de una trama tan amplia que ya es muy difícil
de ser desmentida. El enriquecimiento ilícito
de ambos y el de sus principales adjutores,
protegido por fallos absolutorios de la
justicia, ya
resultan tan evidentes como indignantes.
Esto
último, constituye precisamente, el signo de
superficie más dramático e inequívoco…
sobre que estamos en manos de una “banda”.
Pero
hay una segunda visión, que enfoca a la República
de hoy, con una base económica en aparente
recuperación.
Y que, aunque anda haciendo equilibrio
sobre una inflación galopante y falsificada, ha
puesto al país supuestamente cerca de recuperar
el crédito internacional y con un nivel de
actividad que exhibe unos niveles productivos de
casi pleno uso de la capacidad industrial
instalada.
Obviamente,
esta última visión, naufraga rápido por estar
enmarcada en un contexto contrafáctico de muy
difícil solución:
El
propio gobierno plañideramente acepta que no
hay inversiones,
no se advierte que haya cambiado un ápice
la seguridad jurídica en muletas que fomentaron
estos filibusteros desde hace 6 años,
no ha cambiado la mentira estadística
oficial… y además no hay visos de torcer la
vocación obsecuente de los empresarios… así
como el nivel de dependencia inadmisible de los
sindicatos.
El
gobierno, cuya habilidad para pulverizar
enemigos está vinculada a su enorme capacidad
de inversión para corromper individuos de los
otros dos poderes así como a sus propios
oponentes, se puede dar hoy el lujo de anunciar
-a los cuatro viento - que planea perpetuarse,
ganando las elecciones del año que viene…al
precio que se cuadre.
Para
ello, ha diseñado media docena de
sofismas enciclopédicos que consisten en tapar
lo falso y lo inexistente con anuncios de
mediano plazo o presentar todo con actos
inspirados en la dramaturgia de Bernard Shaw.
Ellos
creen que todo debe seguir así: Deslizándose
hacia la nada.
Ella,
cuya candidatura nadie descarta, trata
de estar todo el tiempo posible fuera del paí
… o en actos en los que tenga asegurada la
claque.
Sabe
bien que en los actos internos, ella debe
sentarse a esperar una catarata de elogios y
aplausos, cuya
subjetividad le importa un bledo.
Ha
organizado ya varios reportajes que ha de
conceder a los medios internacionales con el
simultáneo ninguneo
a todo el periodismo local.
Frente
a estas constancias… uno no tiene más remedio
que preguntarse como se deberá sentir el peor
de los inmorales de este mundo… cuando regresa
a su casa sabiendo (como saben ambos)
que todos los aplausos, todos los vítores,
todas las ovaciones y hasta la última de
personas concurrentes a cada acto ha sido pagada
por alguno de sus punteros.
Así
ocurrió exactamente en el acto de conmemoración
de la independencia nacional que tuvo lugar en
San Miguel de Tucumán. El público civil de la
ciudad fue impedido de acceder a la zona de la
Casa de Tucumán.
Esa
zona, fue
vallada…. y el acceso les fue permitido
solamente a los corderos que fueron embarcados
en varias zonas en los micros enviados por el
gobernador Alperovich, un siervo bastante
conocido de la pareja.
La
mansedumbre y la resignación empiezan por allí
mismo.
Por
el vapor de confusiones que tienen para sostener
aquellos sofismas enciclopédicos.
La
pareja, no se siente exigida en lo absoluto por
la sociedad.
Con
tal comodidad huyen de lo concreto con singular
facilidad y luego de ver el horizonte de aquella
tan permisiva mansedumbre en la base de la
abnegación ciudadana, saben
muy bien que a los rebaños de ovejas debe dársele
sólo… pasto barato y retórica. Nada más
Las
iniciativas políticas que brillaron por su
ausencia desde los comienzos de este régimen,
son, recién ahora, un tibio clamor de nuestra
conocida oposición descafeinada, reclamando, ya
un poco tarde, un sinnúmero de reformas
estructurales de las que nadie se puede explicar
el motivo de su parálisis virtual.
Para
enmascarar la parálisis, como queda dicho, se
emplea la “ideología del sofisma”.
No
les basta con mentir.
Desean
instalar las mentiras como una rígida convicción
social.
Confían
en ello.
Y
lo hacen pues ven a la sociedad como un conjunto
de vulgares estúpidos
Cuentan
para eso con que:
El
que no se somete, se resigna…y el
que no se resigna se somete.
Para
quienes no se resignen ni se sometan…hay un
basural desparramado en un
formidable desierto de arena y tierra
…con una oferta electoral, cuya
compartimentación impresionante, ya
empieza a lucir sospechosa.
Todo
el mundo…. mirando hacia cualquier lado…
navega en la inercia del
ominoso anquilosamiento político
argentino.
Se
pueden ver allí… cien espejismos… que
aturden mucho más a los resignados y que sirven
de acicate a los sometidos para entregarse en
una cómoda espera, sentados en la poltrona de
las ovejas.
El
catálogo de reformas pendientes, empezando por
la Reforma del Estado, es tan pero tan extenso,
que no deja dudas sobre la inconciencia y la
irresponsabilidad
del matrimonio.
Inconciencia
sobre todo,
sobre aquello que debe existir y dejar de
existir en este país.
Es
fácil explicar lo anterior:
Lo
que pasa es que no hay Estado, es decir, ocurre
que el Estado realmente no existe y, por lo
tanto, la dirigencia política no percibe la
necesidad de reformar absolutamente nada de él.
Nadie
quiere ni puede reformar lo inexistente.
El
verdadero páramo de contrapoderes en la
Argentina puede ser, como en general lo ha
venido siendo, una consecuencia del formidable
“poder adquisitivo” que tiene la “caja”
del Gobierno, pero no es menos cierto que eso
jamás podría funcionar tan fácil si este país
no se caracterizara por la infernal genuflexión
social y empresarial… así como por la
proliferación de una dirigencia política y
gremial abigea, ratera, advenediza y sin el
menor escrúpulo.
Pues
entonces… vale la pena decirlo aquí … una y
mil veces:
La
resignación de las ovejas y la complicidad de
los parásitos, es el clima en el que mejor se
mueve este par de mercaderes de la confusión
social.
La
ideología del sofisma hace que las aspiraciones
de cualquier persona se vean compelidas a caer
postradas en un conformismo imbécil teñido de
ignorancia y alejado por completo de la ambición
más elemental… para exigir lo que pide a
gritos la Constitución.
Con
esto que se “ve”… le basta a un apreciable
porcentaje de gente
Con
este nivel de gestión parece suficiente
seguramente, para que muchos digan que, “algo es algo”, una precondición doméstica que basta y sobra en
la Argentina para sostener e incluso para
reelegir a cualquier Gobierno.
El
largo plazo es un concepto estratégico
absolutamente ajeno a estos dos especuladores
del “día a día”.
La
inflación, según ellos sigue siendo un factor
instalado por los medios.
Cualquier
enfoque político debe merecer solamente un
tratamiento de corto plazo, con una visión de
supervivencia, sistemáticamente refractaria a cualquier advertencia para
evitar una temprana recaída en el desastre cíclico
que viene transitando el país en el último
medio siglo.
La
ideología del sofisma es básicamente, amiga
del cortoplacismo y de la gran improvisación
como herramientas primarias de la subsistencia
en el poder.
Es
la estrategia de la ambigüedad, de las imágenes
difusas, de la generalización de las culpas
ajenas y de la victimización de las propias.
Es
la resignación social devenida en indiferencia,
que ya quedó instalada, como una gran epidemia
de la que se alimentan los trapaceros.
La
democracia no puede vivir sin la verdad y del
mismo modo el totalitarismo no puede vivir sin
la mentira.
La
democracia se suicida si se deja invadir por la
mentira y el totalitarismo si se deja invadir
por la verdad.
La pareja ya está preparada para desplegar
sus carpas otra vez … para instalar sus
tiendas de trueque… para jurar una mejoría y
para apelar a su arsenal de aprietes y de fondos
de una caja cuyo sostén único es la recaudación
impositiva de la República.
Es
fácil reconocerlos…
son los mismos mercaderes de la confusión
social.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo del
Lic.
Gustavo Adolfo Bunse por gentileza de su autor.
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20/07/2010
EL
GRAN DESAFÍO DE CONCENSUAR UN PROYECTO ÚNICO
DE RETENCIONES
Las
retenciones deberán dejar de existir en el
mediano plazo, reemplazadas por un gravamen
progresivo en base al impuesto a las ganancias
modificado, de forma tal que el mayor aporte
recaiga sobre los que más ganancias obtienen
Por
Aldo Norberto Bonaveri (*)
Los
derechos de exportación, habitualmente llamados
retenciones se perfilan como uno de los grandes
combates parlamentarios a librarse el mes próximo.
A la importancia propia del tema, se agrega la
necesidad de actuar contra reloj, puesto que el
24 de agosto vence la última prórroga del
Congreso a las facultades delegadas otorgadas a
la Nación y una de ellas es la de definir los
derechos aduaneros con simples resoluciones.
En
esa situación se encuentran aproximadamente 240
normas vigentes, de las más de 1900 que se
fueron delegando históricamente, en ese combo
las hay aquellas que con negociación de por
medio, podrán renovarle la facultad conferida
al PE, las que se reemplazarán y las que
caducaran; pero sin duda, la más emblemática,
de mayor peso específico e importancia económica
y política, es la que legisla sobre los
derechos de importación y exportación al agro,
que los principales bloques de la oposición están
resueltos a devolver esa potestad al Congreso de
la Nación, tal como lo prescribe la Constitución
Nacional.
Por
otra parte cabe expresar que las retenciones
constituyen el gravamen más malquisto por los
productores agropecuarios. Al respecto de la
referida imposición, corresponde decir que si
bien desde 1955 hasta la fecha varios fueron los
gobiernos que la utilizaron, nunca antes
tuvieron la magnitud que en la actualidad, donde
por las elevadas alícuotas que se aplican
resultan una verdadera exacción.
Las
personas que no se encuentran alcanzadas por
este tributo y no son especialistas en la
materia, en gran medida no disciernen fácilmente
si dicha gabela es tan mala como argumentan los
productores, o tan virtuosa como sostiene el
Gobierno. En consecuencia, el propósito de la
presente es aportar una serie de información y
consideraciones, con la intención de los que no
están en el tema tengan la posibilidad de
interpretar sobre el particular, y poder así
sacar sus propias conclusiones.
MARCO
INSTITUCIONAL
Los
impuestos deben sancionarse por ley del
Congreso. La Constitución prohíbe que se
delegue esa función al Poder Ejecutivo, excepto
en situaciones determinadas de administración o
emergencia pública; se descartan los impuestos
que incorporen estos conceptos. Por otra parte,
expresamente, la Carta Magna no consiente la
sanción de decretos de necesidad y urgencia en
materia tributaria.
En
virtud de ello, únicamente en el Congreso
reside la facultad para fijar tributos, tal lo
determina el Art. 52, debiendo ser iniciadora
del proceso a la Cámara de Diputados, compuesta
por los representantes del pueblo.
CONCEPTO
Las
retenciones técnicamente no revisten la calidad
de un impuesto. Propiamente se trata de un
derecho de exportación, por naturaleza no
coparticipable, en teoría es una herramienta
económica de aplicación excepcional, que suele
ser implementada por dos razones principales:
delimitar ganancias extraordinarias, o lo más
habitual, cubrir déficits fiscales.
Se
trata de un tributo complicado de interpretar
fuera de la Argentina. En los países
desarrollados y en la gran mayoría de los
emergentes los gobiernos no las implementan, por
el contrario, el criterio imperante es que para
lograr un efectivo desarrollo de sus economías
es menester estimular las exportaciones, en
consecuencia en varios estados se establecen
mecanismos opuestos tales como: reintegros,
subsidios y otros procedimientos. Como es sabido
en nuestro país además de estar gravados los
granos y otros productos primarios, también están
alcanzados por el mismo régimen los
industrializados que provienen de ellos.
JUSTIFICACTIVO
Tratándose
de un resorte que poseen los gobiernos, puede
ser utilizado con fundamentos en momentos
especiales de la economía, pero como trataré
de explicar, resulta improcedente tomarlo como
sustento de la política económica de un país,
tal como viene ocurriendo en los últimos seis años.
Por
ejemplo, su instrumentación por el gobierno de
Eduardo Duhalde en el 2002 fue totalmente
justificable, resultando adecuado para compensar
los efectos de la abrupta devaluación de
entonces. El impacto de la pesificación, con
las condiciones tan favorable para las
exportaciones generadas en aquel escenario, hizo
que resultaran las retenciones de gran
importancia para administrar los precios
internacionales y sus implicancias al mercado
interno, al tiempo que como consecuencia del
intercambio se daba la situación de renta
extraordinaria. A los efectos de tomar la
dimensión de aquel contexto, es oportuno
mencionar que en dicha circunstancia el gravamen
impuesto fue en el caso de la soja y del girasol
era del 13.5%, elevándose posteriormente al
23.5% para ambas oleaginosas, y 20% para los
aceites, en tanto que para el maíz y el trigo
la alícuota fue del 20%.
Por
cierto que lo expresado en el párrafo anterior
se trata de una verdad de Perogrullo, no es ese
el único marco donde cabe la aplicación, pero
al mismo tiempo no se puede perder de vista que
cualquiera sea la circunstancia de instauración,
no debe ser pensado como un impuesto,
corresponde concebirlo como una táctica
transitoria, nunca permanente, ya sea por las
peligrosas asimetrías que plantea en el
funcionamiento del sistema económico, básicamente
porque emite señales que derivan en la
ineficiencia, pero esencialmente por los vicios
y distorsiones que generan, teniendo en cuenta
las variantes e imponderables que ocurren con
asidua frecuencia, ya sea por el comportamiento
de los mercados externos o, por las variables
que acontecen en la economía interna.
Los
argumentos fundamentales de los gobiernos
kirchneristas para sostener e incrementar las
retenciones fueron: “defender la mesa de los
argentinos” y “propender a la redistribución
del ingreso”, frases casi inobjetables desde
la retórica, pero ineficiente y hasta
contradictoria en la práctica. Huelgan las
evidencias, producto de esas políticas varios
precios agropecuarios quedaron paralizados, pero
en las góndolas ocurría lo opuesto, hubo
productos en los que lograron abaratarse, pero
esos beneficios no fueron exclusivos para los
necesitados, sino que los usufructuaron también
las clases más acomodadas, generando en algunos
casos efectos perniciosos que pagaremos por
mucho tiempo, tal como la reducción del stock
ganadero en 9.000.000 de cabezas y, por ende en
la falta de carne de estos días. En
consecuencia, actualmente el mecanismo opera
lisa y llanamente como un recurso fiscal, al que
el Gobierno se aferra para financiar el gasto público,
cuando el sector no está en condiciones de
soportar tamaña carga.
Las
retenciones se hicieron mentadas cuando se
pretendieron instaurar como móviles con la
Resolución 125 en 2008, la medida tras varios
aumentos de las alícuotas dio origen al
conflicto irresuelto entre el Gobierno y el
campo. Todos recuerdan esos episodios, pero lo
importante es definir si correspondían;
teniendo en cuenta las aseveraciones desde el
corazón del poder: “Una renta
extraordinaria” defendida por “los piquetes
de la abundancia”. Sobre el particular
corresponde expresar que los precios
internacionales de los granos eran muy buenos y,
por lo tanto admitían ser gravado por derechos
de exportación, pero ello ya estaba ocurriendo
con creces, jamás se habían implementado alícuotas
tal alta, cuyo último aumento aconteciera
apenas 3 meses antes; cuando ya por su dimensión
se hacían intolerables. El 35% como paga la
soja, en bruto es en cualquier marco
confiscatorio.
Desde
el punto de vista de la rentabilidad el
escenario actual es mucho peor, si bien se han
dado algunas bajas en las alícuotas del maíz y
el trigo, manteniéndose el porcentaje en la
soja y el girasol, siendo lapidario para éste
último, la ecuación es para el productor más
negativa, habida cuenta que el tipo de cambio ha
perdido varios puntos respecto a la inflación;
ergo los impuestos, los bienes de capital, el
combustible, los fletes y todos los servicios se
han encarecido notoriamente, elevando
considerablemente los costos de indiferencia. En
virtud de esta realidad, en la actualidad no se
justifican las retenciones en girasol, maíz y
trigo, debiendo producirse una disminución
sustancial en soja.
COPARTICIPACION:
Al
no ser considerado un impuesto y estar inmersos
en el código aduanero, los derechos de
exportación no son coparticipables, por lo
tanto ello constituye una distorsión mayúscula,
dado que la incidencia negativa es tal en
materia de rentabilidad de los productores, que
cae considerablemente la recaudación del
impuesto a las ganancias, que si se distribuye
entre la Nación y las provincias. Producto de
ello todos estos años se han venido
consolidando un sistema perverso, donde los
gobernadores con déficit crónicos en sus
distritos, se han visto en la necesidad de
mendigar los fondos que les correspondería con
un reparto justo y equitativo. Este a su vez ha
significado para el Gobierno el marco propicio
para manejar la caja a discrecionalidad plena.
Ante
tamaña injusticia, más de un gobernador o sus
legisladores, han propuesto encontrar algún
mecanismo para que las retenciones fueran
coparticipables. Desde el punto de vista de la lógica
política esas iniciativas aparentan como
coherentes, pero en realidad no lo son, puesto
que como ya comenté y explicaré más
detenidamente, no es un tributo que pueda
sostenerse en el tiempo, por lo tanto la solución
de un momento, se convertiría en un problema más
grande en otro.
CUANDO
Y COMO
Si
decimos que bajo determinadas circunstancias los
derechos de exportación son aplicables
transitoriamente, en tanto persista el escenario
que justifique su implementación, es obvio que
considero que el destino de esa recaudación en
ningún caso puede ser consignado a gastos
corrientes, ni a paliar déficit del estado. En
consecuencia no deberían formar parte del
presupuesto. Servirían si para crear un fondo
destinado a infraestructura que tanta falta nos
hace, por ejemplo rutas y otras obras viales,
etc. fuera de las que cuentan con partidas
asignadas, las que no vienen siendo contempladas
en varios períodos de gobierno. En el mejor de
los casos las alícuotas no deberían superar el
20%, en tanto se ejecutarían conforme a las
disponibilidades existentes.
Empleado
de esta manera no habría sobresaltos, tomar las
retenciones como un recurso permanente y
tabulado puede tener consecuencias muy graves.
Para ser más preciso citaré dos instancias muy
disímiles en cuanto a factores externos con
solo 8 años de diferencia. En el 1999/2000 la
soja cotizaba en los mercados internacionales a
u$s 145 la TT y, previo a desatarse la crisis
financiera del 2008 rondaba en los u$s 600 la
TT. Cuando se tiene dependencia de un ingreso
pasible de variaciones tan oscilantes, ¿Cómo
hace el fisco para cumplir con el presupuesto?.
Por una depreciación mucho menor que la citada
la recaudación sería muy inferior a la
estimada y, a la vez por la misma causa el
productor necesitaría un subsidio. De ahí que
deducir la incongruencia de tomarlo como política
fiscal no es tan complicado de interpretar.
PARTICULARIDADES
DE LA AGRICULTURA
Mucho
se ha hablado en los últimos meses de la
cosecha récord, de los excepcionales rindes
obtenidos y por ende de las ganancias que han
conseguido los productores. Es verdad que se
registró una cosecha extraordinaria, con
rendimiento que superaron las hipótesis
previas. Pero las utilidades aunque buenas, no
son tanto como se calcula. El aumento de los
costos de producción ya comentados y justamente
la presión tributaria imperante, hacen que la
renta sea menos significativa de lo que se
supone.
Pero
no en todas las zonas se obtuvieron resultados
tan prósperos, ni tampoco “todo lo que reluce
es soja”. Hay una tendencia a tomar como parámetro
las performances de la zona núcleo y, si bien
son una referencia, las realidades de regiones
menos dotas o más alejadas a los puertos acotan
los márgenes considerablemente.
En
agricultura tampoco es procedente medir la
rentabilidad en función de una cosecha, los
factores climáticos no pueden ser soslayados y,
así como el productor tiene que soportar años
malos, es natural que tenga recompensa con
anteriores o posteriores, en el campo la
rentabilidad debería medirse como mínimo por
lustro. Para muestra se puede citar el año
pasado, donde la sequía puso en rojo varios
balances.
Un
factor desconocido fuera del ambiente
agropecuario es a cuanto asciende la carga
impositiva para el sector. Dependiendo de la
zona y naturalmente de los resultados, el Estado
se lleva entre el 70% y el 80% de las ganancias
agrícolas, por todo concepto.
HACIA
EL FUTURO
Es
innegable que en la Argentina hace falta una
reforma tributaria en serio, correspondiendo
consensuar una nueva ley de Coparticipación
Federal que debió ser tratada hace 4 años,
conforme lo establece reforma constitucional del
1994. Seguramente debemos ir hacia un replanteo
exhaustivo en materia impositiva, donde existan
reglas equivalentes para los distintos sectores
y ciudadanos; equidad horizontal y progresividad
vertical. Una norma donde se contemple la
cultura del trabajo, será menester que los
legisladores se inspiren en el dictado de una
ley que impida la distorsión del federalismo y
la concentración del poder en la presidencia de
la República.
En
ese marco las retenciones deberán dejar de
existir en el mediano plazo, reemplazadas por un
gravamen progresivo en base al impuesto a las
ganancias modificado, de forma tal que el mayor
aporte recaiga sobre los que más ganancias
obtienen
El
impuesto a las ganancias es el único gravamen
que está ordenado y diseñado en el mundo para
medir la renta real del contribuyente, reclamándole
su contribución en consonancia con la riqueza
generada. Esta gabela prevé que los quebrantos
que puedan ocurrir en un ejercicio sean
trasladables a los siguientes, lo que subsana
los años de bonanza. Tal ponderación se esfuma
con la aplicación de retenciones.
PROYECTOS
EN COMISIÓN
Actualmente
hay varios proyectos de ley en la Cámara de
Diputados de la Nación que proponen reformas
sustanciales. Justamente la existencia de
diversas iniciativas está complicando a la
oposición para lograr un consenso en la Comisión
de Agricultura y Ganadería.
Por
estos días las diferencias más importantes se
producen entre los proyectos presentados entre
las distintas vertientes del Acuerdo Cívico y
Social. Mientras la Coalición Cívica preconiza
la eliminación para todos los granos excepto la
soja, para la que propone una disminución de 10
puntos, los diputados Ulises Forte y Pablo
Orsolini, ex presidentes de la Federación
Agraria, fieles al pensamiento de la entidad,
ponen el énfasis en la segmentación, marcando
así una clara diferencia del tratamiento que a
sus criterios merecen tener los pequeños y
medianos productores, respecto de los grandes.
El socialismo tiene su propio proyecto, pero a
la postre resulta compatible con el de los
federados.
Estas
diferencias, son comparables con las que históricamente
existieron entre la FAA con CRA y la SRA,
justamente uno de los puntos que no han podido
conciliar hasta ahora en el seno de la Comisión
de Enlace. En consecuencia tanto para los
diputados, especialmente los de extracción
agraria, como para la cúpula de los dirigentes
del campo, el gran desafío es hallar una
formula que sintetice un entendimiento, aunque
el mismo no sea la perfección que cada uno
idealiza, pues si no son capaces de acordar el
gran vencedor será el kirchnerismo que apuesta
a mantener el “estatu quo”.
Las
negociaciones no son fáciles, pero tampoco
imposibles de coronar con éxito; el PJ Federal,
la Coalición Cívica, el PRO , el GEN, el
Partido Liberal de Corrientes, el Frente Cívico
de Córdoba y la mayoría de la UCR, se inclinan
por eliminar las retenciones, excepto la soja.
El socialismo y con variantes el SI y Proyecto
Sur se identifican con la postura de la FAA.
Sin
duda el conciliar una posición común
constituye la prueba de fuego para quienes
pretenden expulsar con votos en el 2011 a los
Kirchner; si no logran superar aquí sus
discrepancias, más difícil les resultará
convencer al electorado que serán una
alternativa seria de gobierno, capaces de lograr
consensos entre las fuerzas que piensan
parecido, al menos en varios enunciados, sobre
el país que pretenden reformular.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo
de Aldo Norberto Bonaveri por gentileza de Pregón
Agropecuario.
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19/07/2010
Y
DALE CON EL CUENTO CHINO (Uno más, y van…)
Por
Malú Kikuchi (*)
Había
una vez un
reino… cercano en el tiempo y en el espacio;
un reino que nos es propio. Hoy y acá,
Argentina es un reino donde las decisiones se
toman sin consultar, sin licitar, y vaya Dios a
saber porqué. O por cuanto.
Hace
unos meses, después de un largo y arduo trabajo
de las cancillerías
Argentina y China, se acordó la visita de la
reina, perdón, la presidente Cristina a la República
Popular China.
Con
el pretexto de no poder confiar en el
vicepresidente Cobos, negándose a ser
suplantada por él en el ejercicio del gobierno
nacional, tal cual lo indica la Constitución en
casos de ausencia temporal, no viajó.
A
cualquier país le cae mal la suspensión de un
viaje oficial programado con mucha anticipación,
a la China milenaria y protocolar, le cayó pésimo.
El pretexto era de una pobreza imaginativa
demasiado ramplona.
Después
de haber rechazado
el viaje a China, la presidente viajó a muchos
países delegando sus poderes en Cobos. O el
vicepresidente de pronto se volvió K y
confiable, o la mentira al gobierno chino fue más
que evidente.
Sumado
al bochorno protocolar, con esa suerte de
“viveza” que caracteriza al gobierno K, eso
es sin dejar pruebas escritas, Argentina empezó
a no
permitir la entrada al país de varios productos
chinos.
Obviamente
sin reconocerlo, ya que oficialmente Argentina
permite la entrada de productos legales al país.
Pero los chinos, son chinos y nunca han sido
tontos. Es más, en esa materia nos llevan
varios miles de años de ventaja. No creyeron,
ni lo de la visita, ni lo de las importaciones.
El
resultado de las “vivezas” K le salió carísimo
al país, China dejó de comprarnos US$ 2.000
millones en de aceite de soja. Entonces, la
reina, perdón, la presidente, decidió viajar,
pedir disculpas y convencer a los chinos que
nuestro aceite de soja es único, barato e
incomparable.
A
la reina, perdón, a la presidente Cristina, la
recibieron con toda la pompa y los honores que
corresponden a su cargo. La mimaron, la
homenajearon, le dieron un título de doctor
honoris causa. ¿Y el aceite?
No,
aceite de soja no nos compran, perdemos de
vender US$ 2.000 millones. Pero
todo tiene su compensación, a cambio, ellos nos
venden por valor de US$ 9.500 millones. ¡Un
negoción! … para China.
Por
supuesto que esta increíble venta de vagones de
tren y subterráneos (con aire acondicionado),
500.000 toneladas de rieles, recuperación
ferroviaria, etc, se presenta no como venta,
sino como inversión
China, a lo largo de 19 años con una
tasa Libor de 6%.
La
verdad verdadera es que, sin licitación ni
consultas de ninguna clase, la reina, perdón,
la presidente y Hu Jintao, cual emperadores de
sus respectivos países, decidieron que
Argentina compre y China venda. ¿Y el aceite?
Argentina
fabrica autos, autopartes, reactores nucleares,
puede fabricar aviones y barcos; pregunta
ingenua, ¿nuestros calificados trabajadores
argentinos no pueden fabricar vagones, rieles,
etc?
Sería
una forma de bajar el desempleo y de poner en práctica
la cacareada política industrialista del
gobierno. Y hablando de cacareadas políticas
del gobierno, los DDHH en China, ¿se respetan?
Dicen
las malas lenguas que los crímenes de lesa
humanidad perpetrados por el gobierno Chino,
claman al cielo. De eso no se habla. China es
grande y poderosa, no es Guinea Ecuatorial cuyo
presidente, Obianng Mbasogo, invitado a la
Argentina, fue retado públicamente por
Cristina.
Y
nuestra reina, perdón, presidente, tuvo algunas
frases poco felices. Empezó hablando de
“dessojizar” la relación con China. ¿Por
qué, si somos uno de los grandes productores de
soja y tenemos que venderla?
Luego
comparó a Mao con Perón (¿Perón
comunista???), y en algún momento dijo:
“Ustedes han tenido la suerte que nosotros no,
de la perseverancia en el tiempo de un mismo
proyecto político/ económico.”
Aunque
sea una falta de respeto contrariar a la reina,
perdón, a la presidente, admitamos que si, que
hemos tenido suerte, que a pesar de los
regulares, malos y pésimos gobiernos que hemos
sabido conseguir a través del voto, ni siquiera
con los K, Argentina no es la férrea y terrible
dictadura comunista china.
Y
si nuestros productos, exceptuando el campo y la
industria automotriz, no son tan competitivos
como los chinos, es que nosotros no pagamos
sueldos tan bajos. ¿De verdad, en qué cree
Cristina que adecua su discurso al país que
visita y nunca se atiene a lo que declama en el
suyo?
A
esto se le suma que, si los contratos firmados
entre ambos países se cumplen, Franco Macri (¡ojo!
el padre de Mauricio, no Mauricio) cobrará en
comisiones US$ 400 millones. Un negocio redondo.
Un
cuento chino más y ya van unos cuantos. ¿Recuerdan
los US$ 20.000 millones que nos iban a prestar?
Esto no es igual, pero se le parece.
Le fue a vender aceite de soja y
terminamos comprando transportes por un valor
que quintuplica lo que pretendíamos vender. Sin
licitación.
Otra
pregunta ingenua, ¿la nueva y estrecha relación
con China, que esperamos no sea carnal, ¿se
parecerá a la relación con Venezuela? El
tiempo lo dirá.
Y
colorín colorado (tan colorado como la bandera
China) este cuento no se ha terminado. Se repite
con una cierta y sistemática frecuencia,
siempre sin éxitos para Argentina.
De
nosotros depende darle el final feliz que se
merece, feliz y provechoso para nuestra nación.
Las elecciones no están tan lejos. Para las
primarias faltan 11 meses, para las
presidenciales, 13. Es cuestión de esperar y de
tener memoria cuando llegue el momento de votar.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo de Malu Kikuchi, por gentileza de su
autora.
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19/07/2010
CRISTINA
Y LAS CRUZADAS
Por
el Lic. Claudio Valdez (*)
¿Sabrá
la presidente argentina “Cristina” que su nombre
significa “cristiana”?. Que Cristo murió en la cruz
y que “Cruzadas” es el calificativo con el que
fueron conocidas reiteradas y heroicas expediciones de
“luchadores y militantes” por la causa cristiana,
también entendida como “causa del mundo occidental”
en épocas en que Europa se enfrentaba a un potente
imperialismo identificado como “el Islam”.
Aquellos
convencidos “luchadores y militantes” portaban “el
signo de la cruz” como distintivo y guerreaban por lo
mismo que lo hicieron, lo hacen y seguirán haciendo
todos los pueblos del mundo: lograr su espacio
territorial, el predominio de sus intereses y el
mantenimiento de sus modos de vida y bienestar.
Nuestra
“Cristina”, que ostenta un doctorado chino
“honoris causa” recientemente recibido, se atrevió
a cuestionar desde “la pagoda oriental” a sus
propios padres, que fueron quienes eligieron el
“nombre de pila” que la identifica (suponiendo que
haya sido cristianamente bautizada).
¡Claro!,
seguramente ella supera a sus padres en aptitudes
oratorias, pero esto no la convierte en mujer superior:
por las disputas verbales en que sola se involucra
demuestra oportunismo, malintención, perversión e
incluso necedad. Una mujer de bien encontraría la forma
de lograr predicamento, sin agraviar a sus ancestros ni
a la cultura del país que le dio posibilidad de ser
persona.
Deja
muy en claro que no comprende la historia de los propios
antepasados europeos y sin necesidad, para los
resultados de la “misión comercial que se encontró
integrando en China”, despotricó desde allí contra
los sacrificios realizados por miles de empeñosos
“cruzados” (integrantes de las campañas militares
contra el mundo musulmán durante la edad media).
No
satisfecha con denostar el pasado y pretendiendo
valorizar un pervertido e incierto presente, del que se
siente artífice, acusó a “la Inquisición”
omitiendo con hipocresía a los más contemporáneos
Estados policiales de China comunista, del Castro
comunismo en Cuba con un “Che” Guevara incluido, de
Corea del norte y de Irán. Olvidó asimismo al no tan
lejano aparato represor soviético, mutado en “nuevos
servicios” que aún no dejan de operar.
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