02/08/2010

¿QUÉ TIENEN EN LA CABEZA?

(Hay que cambiar todo)

Por Malú Kikuchi (*)

Hechos. Martes 27/7/10, casa de comidas “Margareta”, Avda. Santa Rosa 1967, Castelar Norte, hora, 22,30. Pocas mesas ocupadas, en una de ellas, de civil y de vacaciones, el subteniente Ángel Insaurralde con su mujer y su bebé de 16 meses.

Hechos. Entran al lugar dos muchachos, uno de ellos de 15 años con una pistola 9mm. Exigen dinero y todo lo que puedan llevarse. El “menor” de 15 años, apoya la pistola sobre la cabeza del bebé. Realizado el robo, los ladrones escapan del lugar.

Hechos. El policía los persigue, se tirotea con ellos y hiere a los dos; el mayor huye y el del “chiste” de la pistola en la cabeza del bebé, queda herido en las piernas, es detenido y enviado al hospital Posadas.

Crónica judicial.

Hechos. El caso cae en el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil de Morón nº 2. El juez/a libera al menor y lo coloca bajo la tutela de la madre, de acuerdo a la ley nº 22.278 de 1980, cuyo artículo 1º establece que: “no es punible el menor que no haya cumplido 16 años.”

Hechos. El fiscal general de Morón, Federico Nievas Woodgate dice: “el proceso penal está terminado y conforme a lo que sostiene la ley vigente de nuestro país, el menor es inimputable.” El fiscal de Morón Javier Rodríguez Rey, apela la liberación ordenada por el juez/a.

Hechos. En 1980, Argentina adhirió al Tratado Interamericano de Derechos del Niño, que se incluyó en la reforma constitucional de 1994. Al tratado se le suma la ley 22.278, modificada por la ley 22.803(1983).

Resultado. Los menores de 16 años en Argentina son todos “00”, como los agentes secretos británicos, tienen permiso para matar (James Bond, 007).

Hechos. Argentina hoy es un país con pobreza e indigencia crecientes, es importador, fabricante y consumidor de droga, con un 25% de jóvenes menores de 24 años “Ni Ni”, que ni estudian ni trabajan. ¿Qué hacen? En su mayoría, delinquen.

Hechos. En los países desarrollados existen institutos sólo para menores, donde los chicos delincuentes son detenidos, obligados a terminar el secundario, se les enseña un oficio con salida laboral y de ser necesario, son hospitalizados hasta que sanan sus adiciones.

Hechos. Daniel Arroyo, ministro de desarrollo social bonaerense, dijo el 17/12/08: “Lo ideal son institutos especializados régimen cerrado, de 20 a 24 chicos, que tengan espacio para que completen la escuela y desarrollen instancias deportivas. No es tan sencillo hacerlo.”

Sencillo no es, pero no es imposible. Otros países lo hacen, Argentina no.

Hechos. En la provincia de Buenos Aires, la más poblada y la más conflictiva con respecto a la delincuencia, existen 19 centros, de los cuales 16 para menores de 21 años, y sólo 3 para menores de 16 años.

Hechos. En esos 3, en 2007, (no hay datos más recientes), con capacidad para 274 internos, había 956. Proliferan las denuncias por hacinamiento, insalubridad, y carencia de contención sicológica.

Hechos. Argentina debe ser, en proporción de habitantes, el país con más sicólogos, pero no hay para atender menores en situación personal de riesgo y con capacidad para poner en riesgo a la sociedad.

Preguntas. ¿Qué tienen en la cabeza los menores que le apuntan a un bebé con una pistola? Se puede suponer que mucha droga. Se puede deducir que viven en un mundo donde es ley matar o morir. Y esa, la cumplen a rajatabla.

Preguntas. ¿Qué tienen en la cabeza los jueces que liberan a un menor que robó a mano armada, le apuntó a un bebé y se tiroteó con la policía? La respuesta está en la ley que así lo indica. ¿Qué tenían en la cabeza los que dictaron la ley? Una inverosímil teoría que acusa a la sociedad por los crímenes cometidos por los delincuentes.

Preguntas. ¿Por qué a esa ridícula teoría de responsabilizar a las víctimas por la conducta de sus victimarios, se la mal llama “garantismo”? Garantistas son los que creen y aplican la Constitución Nacional, los otros son meros abolicionistas del código penal.

Preguntas. ¿Por qué un juez/a que se supone tiene raciocinio, capacidad intelectual y una íntima convicción sobre lo que es justo o injusto, razón por la cual, el honor, el patrimonio y la libertad de las personas están en sus manos, pone bajo la tutela de padres que obviamente no se han ocupado de controlar a sus hijos, a menores delincuentes?

Preguntas. ¿Qué tienen en la cabeza los presidentes, los gobernadores, los legisladores provinciales y nacionales de los sucesivos gobiernos, que no solucionan, ni intentan solucionar el problema de la delincuencia en la minoridad?

Preguntas. ¿Cómo pueden perder el tiempo y el dinero de los contribuyentes en crear inexistentes e improductivas empresas estatales, como ENARSA, ¿existe todavía?, o LAFSA, empresa aérea sin aviones? ¿Cómo pueden pagar comisiones por un tren bala innecesario, cuando el problema son menores delinquiendo?

Preguntas. ¿Porqué hay plata para salvar a General Motors Argentina, o para una línea de bandera que pierde millones por día y es negocio de unos pocos, pero no se les ocurre construir y poner en marcha un sistema de institutos de menores, donde entren delincuentes y salgan personas aptas para vivir en sociedad?

Preguntas. ¿Si no hay plata para los jóvenes que son el futuro, cómo hay plata para “fútbol para todos” y para la propaganda gubernamental de un programa como “6,7,8” o para enviar barras bravas al mundial? Así, Argentina no tiene fututo.

Preguntas. ¿Qué hacen los legisladores nacionales y provinciales que siempre encuentran plata para aumentarse los sueldos, pero no son capaces de dictar una ley que ordene construir cárceles modelos (aunque sea por leasing), que además darían empleo a los sin trabajo?

El problema de la delincuencia de los menores abarca demasiados aspectos socio/económicos y evidencia el corazón del famoso “modelo” del gobierno K, que no creó el problema, pero lo agravó. ¿Eso es progre?

Cada vez más pobres, cada vez más droga, cada vez menos trabajo por falta de inversión genuina, cada vez peor educación pública, cada vez más clientelismo y menor contención social, cada vez mayor permisividad judicial; es una forma de gobernar.

Todos y cada uno de los que tienen que ver de cerca o de lejos con esta fábrica de menores delincuentes, son responsables en mayor o menor medida. Hay que cambiar todo y empezar de cero.

Se necesitan leyes con sentido común, control sobre la droga, institutos que rehabiliten, jueces que usen su raciocinio, políticos que piensen en el bien común y actúen en consecuencia, ciudadanos ejerciendo sus derechos y aceptando sus deberes; inmigrantes, si, marginales, no.

En agosto 2011 se votan las primarias, en octubre las presidenciales. De nosotros depende cambiar el sistema. El voto es una herramienta para construir una nación mejor. Antes de votar por un candidato y una lista, pregúntese, ¿qué tienen en la cabeza?

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Malu Kikuchi, por gentileza de su autora.

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01/08/2010

APROVECHANDO PARA PENSAR

 Por el Dr. Guillermo Enrique Avogadro (*)

“Se gastan más de lo que tienen en coleccionar

espías,listas negras y arsenales;

resulta bochornoso verlos fanfarronear

a ver quién es el que la tiene más grande”.

Joan Manuel Serrat

 

         Más allá de las panzadas que debe estar dándose don Néstor en Olivos, contemplando el circo en el que ha vuelto a transformarse el universo opositor, con los distanciamientos entre De Narváez y Macri –que ponen en riesgo la jugada de éste en la Legislatura porteña- o entre Carrió  y el resto del mundo, que están haciendo volar por el aire a la Coalición Cívica, debemos reconocer que la política nacional se ha tomado un merecido descanso durante las dos últimas semanas, en coincidencia con las vacaciones de invierno.

Ha contribuido a esa calma chicha la desaparición de las bambalinas mediáticas de algunas causas resonantes –como la de los jóvenes Noble Herrera, por ejemplo (¿será cierto que se ha firmado un armisticio entre Clarín y los K?)- y la pelea de Moyano por acceder al podio del PJ bonaerense tampoco ha conseguido mover el amperímetro de la gente.

Y los temas principales en la preocupación de la ciudadanía también han perdido algún brillo: la corrupción, por abrumadora y reiterada; la inflación, por su ninguneo como complicación; y la inseguridad, por su incorporación a la realidad cotidiana. Sólo el terrible caso de la embarazada baleada ha hecho temblar, en estos días, las pantallas informativas.

Para ratificar la chatura, ni siquiera el ¿error? de Manzur en el manual del aborto, preludio de la próxima batalla de los “progres”, ha encendido las alarmas que debiera. Tampoco ha sido demasiado registrada la maniobra del Ejecutivo de aumentar, con anuncios predatados, las jubilaciones, y así tratar de desinflar el ataque sobre el 82% móvil.

El “matrimonio” gay, que tanta tinta e imagen consumiera, se ha mostrado como lo que en verdad era, esto es, una cortina de humo para ocultar negocios turbios con trenes chinos. Es cierto, sin embargo, que ese affaire tuvo una frutilla: permitió a don Néstor reincorporar (alquilar) a otro verdadero Don, un verdadero ícono de la “patria contratista”, capaz de entregar a su hijo por unas monedas (cierto que muchas, pese a la necesidad de compartirlas) para su sacrificio en el altar de los K.

Esta calma, y la compulsión de escribir, me permiten este frío sábado reflexionar sobre un tema que, pese ser notablemente trascendente para el futuro de nuestro país, resulta siempre postergado por las urgencias de un escenario local que no para de modificarse y de asombrarnos.

Me refiero al universo sudamericano, que está sufriendo importantes modificaciones, todas ellas decisivas para nuestro futuro, sobre todo económico.

El hecho regional que más afectará a nuestro país se producirá en octubre, cuando los doscientos millones de brasileños sean llamados a votar para elegir a su próximo Presidente, gobernadores, senadores, diputados, etc..

         En el horizonte de esa contienda electoral sólo se perfilan dos candidatos, hoy en un virtual empate técnico. Son ellos Dilma Rousseff y José Serra, ambos carentes por completo de carisma. Nada parece  modificar un escenario de ballotage entre ambos, y en él tendrá esencial importancia el 10% del electorado, que votará, en el primer turno, a Marina Silva, la candidata “verde”, y que se inclinará por la candidata del PT.

         Dilma es la actual Ministro-Jefe de la Casa Civil, después de haber sido, sucesivamente, Secretaria de Energía de Rio Grande do Sul y Ministro de Minas y Energía del actual gobierno. Tiene un pasado de guerrillera;, como tal, fue presa dos o tres veces y, según se dice, torturada; su carácter guarda un enorme parecido a nuestra Diana Conti. De ganar las elecciones, probablemente se acercará más a Chávez y a posiciones de “socialismo siglo XXI”.

         Por su parte, Serra fue Ministro de Salud de Fernando Henrique Cardoso, cargo en el que hizo tan buen papel como el que, hasta hace poco, ratificó como Gobernador de São Paulo; es un eficaz y correcto administrador, y lo ha demostrado. Pero, de ganar, tendrá hacia Argentina y el resto de los países del MERCOSUR una política mucho más dura; considera que ese tratado ha sido un fracaso y que ha perjudicado a Brasil, que hoy debe sostener a sus socios con dinero que, a su criterio, debe destinarse a desarrollar la región Nordeste del país, la más atrasada.

         Es decir que, en ambos casos y por diferentes razones, el próximo Presidente de Brasil no será, para el nuestro, lo mismo que fue Lula para Kirchner, un padre tolerante con un hijo descarriado. Y, si pensamos cuánto depende la economía argentina de las importaciones brasileñas, deberíamos comenzar a poner las barbas en remojo.

El otro hecho importante serán las elecciones legislativas de septiembre en Venezuela, donde la torpeza y la corrupción de Chávez sufrirán un grave golpe de manos de una oposición desmembrada, personalista y heredera de algunos de los muchos también malos gobiernos anteriores (¿Les suena esa historia?). El oficialismo no perderá, casi con seguridad, su mayoría en la Asamblea Nacional, pero la resistencia al papagayo caribeño podrá comenzar a hacerse oír y, tal vez, a organizarse.

Finalmente, cabe una breve reflexión ante la recientemente descubierta vocación de don Néstor por ejercer roles internacionales, después de haber cometido, en ese aspecto, todos los desaguisados posibles durante su mandato presidencial.

Es posible que, para ejercer tanta presión para la obtención del cargo de Secretario General de la UNASUR, lo haya movido la envidia respecto a un Duhalde, a quien su rol en la cúpula del MERCOSUR le permitió –me consta- aprender mucho sobre cómo funciona el mundo en realidad y establecer lazos de verdadera amistad con todos los líderes españoles e íbero-americanos.

         Ahora, don Néstor pretende ganar protagonismo mundial con su oferta como mediador (como Secretario General de UNASUR) entre una nación que ha sufrido enormemente y que ha conseguido superarse y triunfar en el concierto mundial y otra que, pese a sus enormes reservas de petróleo y gas, sólo ha conseguido retroceder en el tiempo, tratando de asemejarse a una Cuba que ya es, únicamente, una triste remembranza de un pasado horroroso.

         Pero esto, en verdad, es una verdadera minucia frente a lo trágico de la situación actual, en la que un socio –en la política y en el delito- de Chávez, una de las partes en litigio, pretende mediar con la otra –Uribe, su declarado enemigo- en un grave conflicto.

         La guerra formal no parece ser probable, porque Chávez “no come vidrio” y sabe que, si se le ocurriera hacer “la gran Galtieri”, sería derrotado por una Colombia mejor equipada y entrenada, con gran apoyo tecnológico de Estados Unidos. Por ello, el energúmeno sólo podrá continuar con sus gritos y movilizar tropas a la frontera para intentar contener la crisis económica interna que, con seguridad, le pasará una dura factura en las elecciones legislativas del próximo septiembre. Y esperar que Santos, que asumirá como Presidente de Colombia el 7 de agosto, tenga una actitud más flexible y tolerante que su antecesor frente a sus disparates.

         Hasta aquí, entonces, esta breve aproximación al escenario regional inmediato en el que deberá desenvolverse la Argentina en el segundo semestre.

         A partir de ahora, comienza un caliente agosto que, seguramente, traerá mucha tela para cortar, tanto en el Congreso cuanto en el PJ de la Provincia de Buenos Aires, con la sorda lucha entre don Hugo y don Néstor, este par de verdaderos artífices de nuestra triste realidad.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo del Dr. Guillermo Enrique Avogadro por gentileza de su autor.

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01/08/2010

¿UNA VICTORIA PÍRRICA EN ARIZONA?

Por Andrés Oppenheimer (*)

Al igual que muchos, celebré la noticia de que una jueza suspendiera las partes más duras de la xenofóbica ley inmigratoria de Arizona la semana pasada. Pero cuanto más lo pienso, más me temo que la decisión judicial terminará siendo contraproducente para los hispanos.

El dictamen suspende las provisiones de la ley de Arizona que permiten a las policías locales exigir documentos inmigratorios a personas por la mera sospecha de que residen ilegalmente al país. Eso podría haber llevado a que la policía interrogue a todos los hispanos con quienes entra en contacto, ya sean residentes legales o indocumentados, por su mero aspecto.

Pero contrariamente a la opinión generalizada de que el fallo fue una victoria de las fuerzas pro inmigración, podría tener un impacto negativo en las elecciones legislativas de noviembre, y terminar resultando perjudicial para los inmigrantes.

En primer lugar, la resolución judicial fue tan sólo el primer paso de lo que probablemente sea una prolongada batalla legal. La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, una abierta defensora de la ley estatal, ya ha dicho que ha apelado el dictamen y que está dispuesta a llevar el caso hasta la Suprema Corte. La batalla legal recién empieza.

Los defensores de la ley estatal y de otras leyes similares que han sido presentadas en 17 estados dicen que ante la inacción del gobierno federal, los estados deben tomar medidas propias para detener el flujo de inmigrantes ilegales. El gobierno del presidente Obama y los grupos pro inmigración dicen que la ley de Arizona viola derechos fundamentales, y reclaman una reforma inmigratoria integral.

En segundo término, el dictamen judicial posiblemente sirva para energizar a los republicanos en las lecciones de noviembre.

Los grupos republicanos que apoyan la ley de Arizona lo utilizarán como grito de guerra que aliente a votar contra el gobierno, y elegir un nuevo Congreso más favorable a medidas draconianas contra la inmigración.

``Me temo que la consecuencia no buscada de este dictamen sea redoblar los esfuerzos de los partidarios de la ley de Arizona a nivel nacional, para detrimento de los inmigrantes'', me dijo el profesor de leyes de Temple University Peter Spiro. ``Se están dando contra la pared a nivel estatal, de manera que redoblarán sus esfuerzos a nivel federal''.

En tercer lugar, y lo más importante, la noticia de la suspensión de las partes más severas de la ley de Arizona puede llevar a que muchos hispanos pierdan interés en votar en noviembre. Sin el apoyo de los hispanos, muchos candidatos a congresistas que se oponen a leyes como la de Arizona podrían perder las elecciones, y eso podría dar lugar a un Congreso más ``duro'' en materia migratoria.

Obama ganó la elección presidencial del 2008 con un 67 por ciento del voto hispano. Pero una nueva encuesta de Associated Press y Univision dice que sólo el 57 por ciento de los hispanos aprueba su gestión actualmente.

``Definitivamente, el mayor temor del Partido Demócrata es que los hispanos no vayan a votar en noviembre'', me dijo el encuestador demócrata Sergio Bendixen. ``Si los hispanos no salen a votar, el partido podría sufrir pérdidas mucho mayores de las esperadas''.

Además de la percepción de que la ley de Arizona ha dejado de ser una amenaza inminente, muchos hispanos posiblemente no vayan a votar porque están decepcionados con Obama por no haber cumplido su promesa de campaña de presentar una reforma inmigratoria integral al Congreso al comienzo de su mandato, dijo Bendixen.

Aunque pocos encuestadores predicen que los republicanos se apoderarán de la Cámara de Representantes, muchos afirman que los republicanos pueden ganar en el Senado.

Mi opinión: Sé que esto suena raro, pero si la jueza no hubiera bloqueado las partes más severas de la ley de Arizona, la legislación estatal podría haber muerto por causas naturales. Las fuerzas policiales de Arizona pronto se hubieran dado cuenta de que no tienen recursos para actuar como agentes federales de inmigración, ni ganas de ser vistas a nivel mundial como un símbolo de prácticas racistas.

Si la ley estatal hubiera entrado en vigor intacta, el enojo en la comunidad hispana se hubiera traducido en una votación masiva a favor de los demócratas en noviembre, lo que le ayudaría al Partido Demócrata a conservar la mayoría en ambas Cámaras del Congreso, y luego negociar una reforma inmigratoria integral desde una posición de fuerza.

Ahora, será más difícil que los hispanos vayan masivamente a las urnas, y podríamos terminar con un nuevo Congreso con más legisladores antiinmigrantes que el actual. Ojalá me equivoque, pero es una posibilidad real.

(*) Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de varios libros. Artículo publicado en el Nuevo Herald.

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31/07/2010

AUTOJUICIO POLÍTICO PARA CONOCER LA VERDAD

Por el Dr. Jorge R. Enríquez (*)

Sin duda, la situación generada por la confirmación del procesamiento a Mauricio Macri sigue siendo el hecho político más relevante de estos días.

Al poco tiempo de producirse el mismo,  en una conferencia de prensa, el propio Jefe de Gobierno porteño sacudió el avispero al declarar que los legisladores de su corriente promoverían su juicio político, con el propósito de que esta cuestión se dilucidara rápidamente.

Esta iniciativa generó opiniones encontradas. En general, fue rechazada por la oposición. Esa postura resultó atendible en quienes ya habían propuesto la constitución de una comisión investigadora, como la Coalición Cívica. En cambio, resultó curiosa la posición de algunos legisladores de izquierda que habíendo votado antes por el juicio político, luego, cuando éste fue postulado por el propio Macri, mudaron ciento ochenta de grados de posición y lo denunciaron como una maniobra del oficialismo.

Elisa Carrió sostuvo que vivíamos en un país extraño: un gobierno pedía que lo destituyeran y la oposición se negaba.

 Es que, en verdad, nunca se dio un  caso similar. El juicio político tiene como finalidad la remoción de los funcionarios enjuiciados y, por lo tanto, lo promueven quienes consideran que deben ser removidos. Nadie pone en marcha un juicio contra sí mismo.

¿Por qué, entonces, lo promueve el macrismo? Porque entiende que debe dar una respuesta categórica y rápida a la situación creada por el procesamiento del Jefe de Gobierno, habida cuenta que las apelaciones judiciales no serán resueltas con la necesaria celeridad.

Esa posibilidad, en cambio, no se produciría si se creara una comisión investigadora, porque ella no tendría un cometido preciso ni un plazo determinado, permitiendo  que el tema continuara vivo por mucho tiempo y, poniendo, así, un manto de sospecha sobre la conducta de la máxima autoridad porteña.

Es en ese contexto que surgió la idea del "autojuicio".  El jurista y diputado radical Ricardo Gil Lavedra considera que la idea es heterodoxa, que quizás no es la solución ideal, pero que de ninguna manera es inconstitucional. Más aún, entiende que por razones prácticas es conveniente no obstaculizarla, ya que el oficialismo porteño había adoptado esa decisión, a fin de que existiera un ámbito para la averiguación de la verdad, más allá de las investigaciones judiciales.

Hay que aclarar que Macri no se está imputando a sí mismo la comisión de delito alguno o el mal desempeño en el ejercicio de sus funciones, sino que se ve obligado a apelar a este mecanismo para obtener un esclarecimiento rápido y contundente de la verdad y lograr, de tal modo, una especie de voto de confianza.

 Busca deslindar toda responsabilidad política en relación a los hechos que se le imputan y poder, así, seguir gestionando sin tener que debatirse en un clima de permanentes sospechas, a la vez que evita el manoseo incesante al que lo quiere someter el kirchnerismo para esmerilar sus aspiraciones presidenciales, porque advierte que el alcalde porteño se ha convertido en un serio aspirante para ocupar el sillón de Rivadavia en 2011.

Es que a esta altura de los acontecimientos, nadie puede dudar que es el oficialismo de Olivos quien fogonea este tipo de operaciones cada vez que vislumbra la posibilidad de un crecimiento sostenido por  parte de aquellos adversarios (enemigos según la jerga empleada por el matrimonio presidencial) que puedan disputarles con éxito un amplio apoyo popular.

Antecedentes sobran: estas maquinaciones se urdieron contra Enrique Olivera, Elisa Carrió y más recientemente Francisco de Narváez, con suerte diversa, pero mientras tanto, salpicados por infamias goebbelianas (“calumnia, calumnia, que al fin algo queda”) debieron enfrentar actos electorales. Luego, claro está, salió a la luz la verdad, cuando el tiempo desnudó las tropelías cometidas. Pero ya era tarde: esas mendacidades habían conseguido obtener un grado de influencia en un electorado desprevenido y crédulo.

Esto es precisamente contra lo que el ingeniero Macri se rebela y, queriendo evitar ese escarnio, el cual advierte como inexorable, se autodenuncia para  demostrar, siquiera en el plano político, la ausencia de responsabilidad por los hechos que se le atribuyen.

En este punto, pareciera que los seudo adalides de los derechos humanos y las garantías constitucionales han sepultado algunas de ellas, como la presunción de inocencia, obligando a que el ciudadano Macri deba invertir el “onus probandi” y demostrar que no es culpable.

Al día de hoy, nada asegura que el oficialismo cuente con la mayoría necesaria para promover su propio juicio político. Para iniciarlo se requiere de mayoría simple, es decir, más de la mitad de los presentes. Si están los 60 legisladores, es de 31.

Luego, en la Sala Acusadora se exige para que la acusación prospere una mayoría de dos tercios del total de miembros, que la oposición no podría alcanzar.

El tema sigue abierto y seguirá teniendo vigencia por mucho tiempo. Mauricio Macri se juega en él, en buena medida, su futuro político.

¡MAO Y PERÓN… UN SOLO CORAZÓN!.

Hace un tiempo, desde esta columna sostuvimos que nuestra Presidenta había comparado a Obama con Perón. Ahora, con otra mirada ideológica pretende asimilar a Mao con el fundador del Partido Justicialista.

En efecto, en su reciente visita a China, a falta de resultados concretos -ya que no logró que el país oriental retomara las compras de aceite de soja-, la presidenta se dedicó, además del turismo, a dar rienda suelta a su vocación por la oratoria y la docencia.

Así, pretendiendo halagar a los anfitriones pero al mismo tiempo desnudando del modo más elocuente su concepción del poder, la señora de Kirchner lamentó que en la Argentina, a diferencia de lo que ocurre en China, no haya habido un "proyecto político y económico" de larga duración. También sostuvo -lo que sin dudas es un aporte original a la historia de las ideas políticas-que el peronismo y el maoísmo tienen orígenes comunes.

El elogio al "proyecto" chino es llamativo. Más allá de los progresos económicos de las últimas décadas - basados precisamente en la incorporación de ese capitalismo tan denostado, por lo menos en la faz retórica, por el kirchnerismo y sus corifeos, como los intelectuales a sueldo de la Carta Abierta -, el sistema político chino es una cerrada dictadura, sin libertades públicas ni vigencia de los más elementales derechos humanos, esos que los Kirchner alegan defender.

Creer que la perduración en el tiempo de una dictadura es un ejemplo digno de ser seguido refleja a las claras la vocación hegemónica del poder del kirchnerismo. Para quienes creemos en la democracia, por el contrario, son plausibles los avances económicos de China pero altamente censurable su régimen político.

 Por lo demás, el peronismo y el maoísmo tienen orígenes bien distintos. El de éste es el marxismo; el de aquél, el sistema vigente en Italia desde 1922, que se presentaba como la contracara del marxismo. Es decir, la biblia y el calefón. Pero todo es posible en la dimensión oratoria del kirchnerismo.

REVOLUCIÓN DEL PARQUE.

Se cumplieron el pasado 26 de julio, 120 años de la Revolución del Parque, que en lo inmediato provocó la caída del gobierno de Miguel Angel Juárez Celman y, como resultado perdurable, generó la creación de la Unión Cívica Radical, el primer partido político moderno de la Argentina, el más antiguo de la Nación y uno de los primeros de América.

Se trató, claro, hay que decirlo con todas las letras, de una revolución, pero no de un golpe de Estado para imponer una dictadura sino, por el contrario, para promover una verdadera democracia. Recordemos que se vivía entonces en una democracia restringida, de carácter oligárquico.

La Revolución contó con el consentimiento y la participación de numerosos dirigentes, de diversas extracciones, los que se agruparon en la Unión Cívica. Más adelante, como una escisión dentro de este núcleo, nacería la Unión Cívica Radical.

El líder de la Revolución fue una figura extraordinaria, Leandro N. Alem, cuya temprana muerte por propia mano lo rodeó de una aureola de romanticismo. Era Alem un fogoso y brillante orador, un político principista y un demócrata y republicano a carta cabal.

¿Qué proponían los cívicos? Los unía, sobre todo, la lucha contra el "unicato", como se llamaba entonces a la conducción personalista y autoritaria de Juárez Celman. Querían que rigiera efectivamente la división de poderes, que el sufragio libre y transparente fuera una realidad, que no hubiera corrupción, que se respetara el federalismo.

Son banderas que, lamentablemente, hoy pueden levantarse otra vez.

El legado de Alem fue asumido por su sobrino, Hipólito Yrigoyen, que organizó realmente al partido en todo el país y, veinte años después de la muerte de Alem, lo llevó a la presidencia de la Nación, tras una lucha paciente y muy larga contra el fraude.

El radicalismo se dividió varias veces. La más notoria fue en 1956, entre la Unión Cívica Radical del Pueblo, liderada por Balbín, y la Unión Cívica Radical Intrasigente, conducida por Frondizi. Luego de la traumática renuncia de Fernando De la Rúa, víctima de un golpe de Estado,  llegó a su piso histórico y muchos le extendían el certificado de defunción.

Pero en los últimos tiempos puede decir, como en el texto literario, "los muertos que vos matáis gozan de buena salud".

Enhorabuena, porque en momentos de zozobra institucional se requiere de un partido que centre su prédica en la defensa de las libertades públicas y de los valores republicanos.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.

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31/07/2010

LA VERDAD SOBRE DUHALDE Y LAS DROGAS

Por Claudio Izaguirre (*)

Como presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina me siento en el deber de comunicar la verdad sobre Duhalde y las drogas, tras analizar los distintos expedientes en los que aparece su nombre. Esta resonante historia de mentiras que apuntan a Eduardo Duhalde desde la década pasada, es menester desmenuzar en cada uno de sus capítulos, que fueron escritos por distintos mitómanos que transitan la vida política y psiquiátrica de Argentina.

Un papel importante juega en esta cuestión el septuagenario periodista de Página 12 y líder de las comunicaciones del kirchnerismo, Horacio Verbitsky, quien siempre tuvo una tendencia liberalizadora con respecto a las drogas y que desde ese diario en forma permanente y sistemática, apunto con malicia a todos aquellos que dedicamos nuestra vida a la lucha frontal contra los mercaderes de la muerte.

Fue desde aquel diario que surgió la idea de destrozar a Eduardo Duhalde, eligiendo la confección de un libro a tal efecto, que tendría una gran cobertura periodística y llevaría a la fama a un ignoto redactor de Página 12. Herman López Echagüe (empleado de Verbitsky) sería el encargado de rasguear esas líneas, lo que convenía a un Menem que necesitaba al igual que “El Príncipe” de Maquiavelo, aplastar a quien lo había llevado a la presidencia de la Nación y por otro lado esta acción favorecía las intenciones del propio Horacio Verbitsky de maniatar a uno de los principales actores de la lucha contra las drogas en la República.

Dos vías de razonamiento se unieron a través de los años para endilgarle a Eduardo Duhalde el mote de narcotraficante, por un lado la política partidaria y por el otro la liberalizadora de drogas; de lo producido por ambas, se colgaron algunos políticos en esta última etapa con un único fin, abatir al presidenciable Eduardo Duhalde.

Los juicios que Duhalde inicio a cada uno de estos personajes finalizó demostrando que no solo el caudillo era inocente, sino que además sus detractores habían mentido en forma orgánica y armónica, dando información en algunos casos a personas de conocida enajenación mental, que actuaron como conejillos de indias en los estrados judiciales.

LAS COLUMNAS

Las columnas sobre las que se edificó la mentira política más saliente de los últimos años, fueron dos hechos; la primera sobre el fallecido Bujía y la segunda sobre un expediente supuestamente perdido.

El primero de los casos a mostrar fue la investigación de las acciones de un señor de apellido Bujía quien era en los años ´90 uno de los secretarios de Eduardo Duhalde, que falleció en un accidente automovilístico y al que un adversario político conocido como Coco Mouriño, adjudicaba la comercialización de drogas en oficinas del Congreso Nacional.

El otro asunto a investigar fue una causa judicial que llevaba el número 2860 y que se ventilaba en los tribunales de Mar del Plata, afirmando que el entonces juez Pettigianni, había perdido el expediente adrede, porque sus fojas afectaban la vida pública de Eduardo Duhalde y que en agradecimiento a ese hecho, el entonces gobernador de Buenos Aires, había catapultado al juez como Ministro de Seguridad de la provincia, luego que le permitiera ser candidato a Intendente de Mar del Plata.

Todas estas cuestiones son develadas en 4 juicios cuyos acontecimientos dieron por tierra con las pretensiones de los detractores del dirigente bonaerense.

CAUSA RITA MOLINA

Rita Ester Molina es Fiscal Federal en los tribunales de San Isidro, quien actúa de oficio contra Eduardo Duhalde tras leer en los medios de comunicación las denuncias de Luís D´Elía, agregando al expediente la denuncia de Cesar Abel Matoso, el libro El Otro de Hernán López Echagüe, el libro El Entorno de Daniel Otero y el libro Narcogate de Román Lejman, además de artículos periodísticos de Horacio Verbitsky, Raúl Kollman y Jorge Lanata.

También la investigación se centró en dos supuestos informes de la SIDE (Secretaría de Inteligencia del Estado) y de la DEA (Drug Enforcement Administration).

En esta causa el testigo Luís D´Elía, afirmó que el policía Claudio Smith, custodio de la esposa de Duhalde había sido procesado por narcotráfico, comprobándose que en aquella causa Smith no fue ni siquiera procesado, además de demostrase ampliamente que el policía no tenía relación alguna con las denuncias formuladas por el piquetero.

Otra imputación del kirchnerista fue la supuesta desaparición del expediente Nº 2860 caratulado “Div. Atlántica/s solic. Interv. telefónica que se ventiló en el Tribunal Federal Nº 1 de Mar del Plata, donde supuestamente se habían grabado conversaciones entre narcotraficantes que mencionaban a Eduardo Duhalde.

En este caso se comprobó que la causa jamás se había perdido, que fue investigada y que finalmente fue archivada al no encontrarse ninguna conexión entre las escuchas y el líder peronista.

La valoración que se hace respecto de la causa Nº 2860 es que no existe causa concreta y comprobable que puedan imputar a Eduardo Alberto Duhalde con ese expediente. También se expresó que no existe contemporaneidad entre el paso del Dr. Pettigianni por ese tribunal y la causa en cuestión.

El piquetero D´Elía también afirmó que se habían investigado varias pistas clandestinas en la zona de Necochea y que eran propiedad de Eduardo Duhalde, lo que fue investigado por la denuncia de Rita Molina y dio resultado negativo.

En el expediente se aclara que ninguna de estas cuestiones alcanza siquiera para ser tomadas como indicio y que en todas ellas no existe ningún grado participativo de Duhalde.

También D´Elía afirmó en el expediente “Rita Molina”, que la DEA investigaba a Duhalde en relación al trafico de drogas entre Argentina y España, pero al responderles desde la oficina en Buenos Aires de la DEA, que nada de eso era cierto y que jamás se elaboró ningún tipo de informe respecto de Eduardo Duhalde y las drogas, se comprobó una vez más que la mentira reinaba en el expediente.

Aparece también en la causa “Rita Molina” la condena de la que fuera objeto Hernán López Echagüe y Editorial Planeta por las calumnias vertidas sobre Eduardo Duhalde en el libro El Otro, texto que fuera ofrecido como prueba fundamental por D´Elía.

CAUSA DANIEL SARWER

El Dr. Daniel Sarwer presentó una serie de denuncias sobre Eduardo Duhalde y el narcotráfico sosteniendo entre otras cosas una supuesta investigación de la DEA sobre la persona del líder peronista.

Se afirma en la investigación judicial que otro magistrado el Dr. Daniel Rafecas, ya había investigado la denuncia de Sarwer y en el expediente quedo plasmada la dolencia que sobrelleva el denunciante, donde se aclara que se trata de una persona que presenta un cuadro de síndrome delirante crónico y sufre ideación delirante de contenido megalómano persecutorio y posee juicio desviado, siendo su madre la curadora.

CAUSA CESAR ABEL MATOSO

Matozo adjudicó (dentro del expediente Sarwer) a Eduardo Duhalde haber vendido en persona un cargamento de cocaína a Europa y que luego ordenó (el mismo Duhalde) decomisar su droga para que no llegue a Alemania.

En ese expediente, Matoso acepta haber estado internado en el Hospital Neuropsiquiátrico Borda, aunque su diagnóstico fue producto de una “coima” que recibió el médico que lo atendía.

Mas adelante aclaró que era testigo del caso AMIA y que esta causa deberían investigarla las fuerzas armadas y el comando montoneros.

Aclaró además Matoso que había sufrido un atentado en su domicilio por parte de Duhalde, con una descarga de 380 voltios que había destruido su computadora que estaba sin el correspondiente estabilizador, dado que el idiota de su hermano lo había vendido para comprar comida.

Los comprobados problemas mentales de Matoso eximen cualquier tipo de análisis.

CAUSA LUIS D´ELIA

En declaraciones periodística Luís D´Elía afirmó que “el duhaldismo era un gran cártel de la droga”, y en la audiencia conciliatoria dijo que ratificaba todos sus dichos.

Pero cuando se inicio el juicio oral y se le preguntó si el había dicho que el duhaldismo era un cártel de la droga” el piquetero dijo “…no recuerdo porque pasaron muchos años”.

También le preguntaron si vinculaba o no a Duhalde con el narcotráfico y D´Elia respondió “que el juez (Pettigianni) que perdió la causa tuvo una carrera política meteórica de la mano de Duhalde”.

Se le preguntó si había dicho que Duhalde y el narcotráfico son dos caras de una misma moneda, contesto que “no recordaba”.

Se le preguntó si sabía del narcotráfico por medios suyos o por terceros, respondiendo que “lo único que conozco del narcotráfico es por la bibliografía existente. Algunos, como López Echagüe, no llegaron a tener más pruebas, como las que tenemos nosotros”.

Se le repreguntó ¿QUIENES SON NOSOTROS? Respondiendo que “hablaba de un sentido de equipo”

Se le preguntó si sabía del narcotráfico mas allá de los libros y contestó “NO”.

Se le preguntó si sabía como estaba manejado el narcotráfico en la Provincia de Buenos Aires y contestó “no se mas que lo que dicen los siete libros”

Una nueva pregunta fue si el narcotráfico lo manejaba Duhalde o el duhaldismo, respondiendo “lo único que conozco del narcotráfico es por la biografía existente que la he leído toda”.

En otro momento de la audiencia se le preguntó a Joaquín Morales Solá si tenía alguna versión respecto de Duhalde y las drogas, respondiendo que “nunca me llegó al respecto una versión mínima fiable”.

A su tiempo el testigo interrogado fue el periodista Román Lejman a quien se le preguntó que había escrito respecto de Duhalde y las drogas en su libro Narcogate, respondiendo que “en mi investigación no encontré ningún vínculo entre Duhalde y las drogas. No surgieron indicios en ninguno de los viajes que hice por Argentina y varios países del mundo con motivos de mis investigaciones de una vinculación del Dr. Duhalde con el narcotráfico y que por el contrario las declaraciones de éste último plantearon un conflicto de poder al mencionar a funcionarios de Menem presuntamente vinculados al narcotráfico. Siendo el Dr. Duhalde quien planteó el problema de la familia del entonces Presidente Menem con el narcotráfico”.

La defensa le preguntó a Lejman quien había nombrado en Aduana a Ibrahim al Ibrahim y este repondió “Duhalde, por pedido de Amira Yoma”.

Luego fue traída al estrado Amalia Beatriz Yoma de Marchetti alias (Amira) a la que se le preguntó si sabía de alguna vinculación entre Duhalde y el narcotráfico, contestando que “no existe ninguna vinculación”.

Sobre el nombramiento de Ibrahim al Ibrahim al frente de la Aduana, Yoma respondió que “el decreto lo había realizado Menem con quien tuvo una fuerte discusión y que lo refrendó Duhalde porque el entonces presidente estaba de viaje”.

Llego el turno de escuchar a Jorge Vanossi quien fue Ministro de Justicia cuando ocupó la Presidencia de la Nación el Dr. Eduardo Duhalde quien a firmo que “por orden del Presidente Duhalde puso en funciones dentro de la orbita de su ministerio la UIF (Unidad de Información Financiera), que tenía por objeto denunciar, investigar maniobras de lavado de dinero y operaciones sospechosas.” Agregó además que “durante el gobierno del Dr. Duhalde hubo reducción de la oferta y la demanda de drogas”.

Más tarde se avino a declarar Hernán López Echagüe autor del libro “El Otro” a quien se le preguntó si su libro establecía una conexión entre Duhalde y las drogas a lo que respondió que “el libro no establece una conexión” y agregó que en su libro “El hombre que ríe”, reproduce declaraciones de Coco Mouriño quien afirmó que Alberto Bujia secretario de Duhalde distribuía y vendía drogas a la sazón en el Congreso Nacional.

Se le repreguntó en que modo vinculaba a Duhalde como jefe el cártel del narcotráfico, a lo que respondió “No me consta”.

Tras la comprobación del bagaje de mentiras expuesto por Luis D´Elía en este expediente se lo condenó.

CAUSA ELISA CARRIO

La causa Elisa Carrió, de por si es breve pero contundente. Dijo en los medios de comunicación “yo nunca hubiera hecho una alianza con Duhalde, porque siempre dije que controlaba la droga en la provincia de Buenos Aires y lo reitero, jamás hubiera hecho una alianza con el poder mafioso”

La dirigente del ARI hizo varias afirmaciones a lo largo de su declaración en juicio “pido perdón al Dr. Duhalde si se ha sentido ofendido por mis declaraciones”, “nunca desee afectar el honor de nadie y menos el de la familia de Duhalde”, “nunca imputé a Duhalde delito criminal”

Conclusiones

A lo largo de la amplia lectura de los expedientes no solo se comprueba las insostenibles mentiras del bloque antiduhaldista que D´Elía referencia con el nombre “nosotros”, sino que en ninguno de los expediente surge un solo atisbo de una presunta relación entre Duhalde y las drogas; es más, su ultima acción contra el narcotráfico durante su presidencia fue la creación de la UIF.

Creo que todos los argentinos debemos una extensa disculpa al caudillo bonaerense y todo el desprecio para aquellos que mediante engaños impusieron la idea de que Duhalde era un narcotraficante.

Creo que los mezquinos personajes de esta dolorosa historia no han sido suficientemente castigados por la opinión pública.

Hoy sabemos que hay detestables personajes, que a través de la mentira destruyen la vida de quienes queremos luchar contra las drogas. Lo hicieron con Eduardo Duhalde, con Alberto Lestelle, con José Ramón Granero y con quien escribe estas líneas.

(*) Claudio Izaguirre es Presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina - Director de CINCOMETAS.COM diario digital - Diplomado en Adicciones (UNTREF) - Entidad Miembro de ONU DC - Delegado por Argentina ante la Drug Watch International - Embajador para la Paz (UPF) - Entidad Afiliada a EURAD (Europa Contra las Drogas)

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30/07/2010

LA PARÁBOLA DE LA PLANIFICACIÓN

Por Alberto Medina Méndez (*)

Existe una creencia muy arraigada en la sociedad, que mas se parece a una ilusión que al resultado de las evidencias que la respaldan. Su origen tiene que ver con algo tan natural en los humanos, como lo es su manifiesta obsesión por tener absolutamente todo bajo control, para evitar la incertidumbre y generar certezas.

 

Y no es que esa tendencia en si misma sea nociva, ni mucho menos. Resulta parte de la  esencia de la especie y no hay motivo para renegar de ello. Lo peligroso es intentar que esto que resulta tan natural para un individuo se extienda para convertirlo en una regla universal que sea financiada por todos.

 

Ese espejismo que consiste en controlar la totalidad de las variables y que cada cosa que suceda forme parte de lo proyectado anticipadamente, ha llevado a exacerbar esa leyenda y suponer que todo puede ser programado. Así nació la idea de la planificación estatal, cuya versión más extrema la promueve el socialismo en su economía centralmente planificada.

 

Lindando con esa construcción intelectual, muchos políticos en el mundo entero, intentan aproximarse a esa idea y suponen, equivocadamente, que si orientan ciertos recursos de la sociedad hacia un fin, podrán prever los hechos y estar mejor parados frente a lo que se viene.

 

Esa misma idealización de los acontecimientos les hace creer que pueden establecer que carreras universitarias hay que estimular o cuales desterrar, que sectores económicos promover y a cuales otros desalentar, y así con casi cualquier actividad humana.

 

La idea de proyectar no parece tan disparatada y habrá que insistir con que forma parte de la esencia humana. Lo extremadamente temerario, ineficaz e inmoral, es ejercer esa visión invirtiendo los dineros públicos, utilizando el monopolio de la fuerza del Estado  para imponer coercitivamente a través de los poderes de la República, recaudando impuestos, comprometiendo el futuro al endeudar a las comunidades o emitiendo moneda irresponsablemente.

 

Asignar los recursos públicos para subvencionar los caprichos del funcionario de turno, sus especulaciones sobre el mañana, su perspectiva del porvenir, definitivamente es jugar a la ruleta….. pero con dinero ajeno.

 

El futuro es básicamente impredecible. Su característica central es la incertidumbre. Suponer que alguna persona puede reunir el cúmulo suficiente de información necesaria para proyectar el ahora es desconocer la infinidad de fenómenos que concurren al mismo tiempo para que se produzcan los acontecimientos.

 

Ni siquiera reuniendo a una comisión de expertos que lograra nuclear las mentes mas brillantes del planeta podría lograrse una proyección siquiera aproximada. Y no porque esas personas no tengan buenas intenciones. Hasta es posible que los movilicen los más nobles objetivos. No se trata de eso.

 

Es que las grandes invenciones de la historia, surgieron gracias a la peculiar genialidad de unos pocos. Fueron creaciones de mentes que atravesaron obstáculos impensados, a contramano del sentido común, de lo que decían los libros, refutando teorías, contradiciendo a la ciencia y a la totalidad de las demostraciones vigentes en su tiempo.

 

Existen en el mundo entero, en este mismo instante, millones de seres humanos desafiando lo conocido, intentando transitar senderos nunca antes recorridos. Ellos se están encargando ahora mismo de modificar el rumbo de cualquier proyecto de esos con los que sueñan los ingenuos e ilusos planificadores.

 

Cada invención exitosa, cada progreso de la especie humana, cambia drásticamente los paradigmas imperantes de su época. Con ellos nacen nuevas actividades y oportunidades inimaginables. También sucumben otras. Desaparecen muchas, algunas para siempre.

 

Pretender que ese riesgo de proyectar lo asuma el Estado, la sociedad toda, es pedirle a esa comunidad que financie las ocurrencias de los planificadores públicos, esos que cobran un sueldo seguro, y que cuando sus proyecciones fracasan, siempre encontrarán explicaciones inteligentes para justificar sus propios errores. Ellos entienden que la sociedad debe sostener con sus impuestos esa aventura, pero en el proceso no apuestan un centavo de sus patrimonios personales.

 

El afán de los seres humanos por preverlo todo, los hace recorrer esta parábola. Esta leyenda se reinventa constantemente, descubre novedosas interpretaciones frente a la innegable decepción de cada uno de sus intentos, de cara a los descalabros que producen cada uno de los planes que se ha trazado y que han caído al vacío.

 

Vale la pena insistir. Planificar no es mala palabra. Hasta puede ser saludable cuando se constituye en un rumbo hacia donde orientar esfuerzos. Lo inmoral es que esa planificación recaiga en el sector público porque para ejecutar su propósito obliga a TODOS a pagar ese azaroso esquema. El ciudadano medio aparece así financiando la aventura, y es el único que asume concreta y dramáticamente los riesgos del fracaso.

 

Tantas frustraciones y tan pocos aciertos, deberían haber amedrentado no solo a los dirigentes del mundo, sino a una sociedad que no parece querer aprender la lección, cuando reclama mas de lo mismo, creyendo que el problema radica en los gurúes y no en el pecado original que sustenta la mismísima teoría que renueva el desafío.

 

Pero alguna lógica sigue esa dinámica. Muchos “servidores” públicos viven, literalmente, de esta fábula. Si la idea de que el Estado no debe ejercer la planificación con sus recursos fuera superada y desterrada, ellos se quedarían sin trabajo. Miles de oficinas estatales, organismos públicos, entidades supranacionales le deben su existencia a estas conjeturas y albergan a millones de personas entre sus empleados, gracias a este falaz credo instalado en la comunidad.

 

Sin esa ficción no tendrían tarea y por lo tanto tampoco quienes abonen sus sueldos. De este modo, mientras siga vigente la idea de que el Estado debe planificar, ellos conservarán sus salarios, sus empleos, y seguirán proyectando nuestro futuro, yendo de fracaso en fracaso, de justificación en justificación, para confirmar una vez más la parábola de la planificación.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Alberto Medina Méndez por gentileza de su autor.

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30/07/2010

SEÑALES CONTRADICTORIAS

Por Susana Merlo (*)

Últimamente, la falta de protestas “fuertes” de parte del sector agropecuario en reclamo de mejores condiciones para producir (transparencia en los mercados, menos intervenciones, libertad para exportar, reglas mas claras y estables, etc.), puede llevar a muchos a la confusión de creer que los problemas del campo, como por arte de magia, desaparecieron.

La realidad es diametralmente opuesta y, en el interior, hay un malestar solapado pero cada vez menos ocultable, tanto más evidente cuanto peores son las condiciones climáticas que le impiden a los productores trabajar, tanto por exceso de agua (como por ejemplo, en algunas zonas de Entre Ríos), como por déficits como se está viviendo con la seca que afecta hoy a buena parte de la superficie productiva.

Pero la aparente calma externa confunde, de la misma forma que, seguramente, desde el sector oficial se intentará hacer ver que el movimiento turístico de las vacaciones de invierno, o el lleno de los teatros y cines infantiles en la calle Corrientes y, ni hablar, de la cantidad de público que esta asistiendo a la Rural de Palermo, es el reflejo de una espectacular salud económica del país cuando, en realidad,  según los entendidos, es la resultante de una gran liquidez producto de la creciente emisión en la que cayó el Gobierno (más los fondos del Anses y otras yerbas) que, en algún momento, habrá que pagar aunque la sociedad en general, todavía no se esté dando cuenta de la encerrona.

Lo cierto es que para el campo, aunque las cotizaciones internacionales de varios de sus principales productos, por distintas razones, vuelven a estar refortalecidas y muy atractivas, al punto de compensar los crecientes costos internos de la producción (combustibles, fletes, arrendamientos, contratistas y fertilizantes, entre otros ítems), la realidad local es bastante distinta, pues las intervenciones oficiales fuerzan un recorte artificial de las cotizaciones que determinan que los productores reciban precios muy por debajo de la paridad que les correspondería. Las excepciones, claro esta, son la carne y la leche cuya caída de producción fue tan marcada, que la propia demanda interna (aunque ampliada por un poder de compra artificial) sostienen sus precios por encima, incluso, de los firmes valores internacionales. Algo similar comienza a ocurrir con el trigo, con el agravante de que lo poco que queda de la última cosecha, en gran parte no alcanza la calidad panaderil que requiere la industria, lo que complica adicionalmente a la molinería local.

Pero los mejorados precios alcanzados por estos rubros en estas condiciones, no son genuinos, ya que corresponden a una estrepitosa caída de la oferta, sumada a una demanda fortalecida artificialmente por la cantidad de circulante que se lanzó al mercado.

Pero, en algún momento el globo se va a pinchar, porque ninguno de los dos términos de la ecuación, ni la oferta ni la demanda, son genuinos.

Y de ahí la confusión. Es que más de uno puede creer, por ejemplo, que los altísimos precios de hoy de la hacienda (por encima de los U$S 2 el kilo vivo) permitirán una inmediata recuperaciones de la jaqueada ganadería local. Y, lamentablemente no va a ser así, aunque algún funcionario o legislador obsecuente con el Poder Ejecutivo intente hacer creer lo contrario.

¿O alguien seriamente cree que un productor chico, de 300 cabezas (que son alrededor del 80% del total de los ganaderos del país), que estuvo liquidando vientres a precio vil hasta hace pocos meses atrás, puede ahora reponer lo que mandó a faena cuando los valores de una vaquillona preñada superan los $ 2.000?. Es matemáticamente imposible, por más que el precio del ternero ronde los $ 2 el kilo vivo. No le alcanza y no hay crédito de fomento, ni política de recuperación de mediano y largo plazo, que posibilite que la ganadería vacuna se recupere de los golpes que recibió, especialmente en el último quinquenio, con prohibiciones de exportación incluida (tanto la formal de marzo de 2006, como la solapada, no escrita, de marzo pasado).

De ahí que los algo más de $ 200.000 que ya se pagaron por algunos reproductores bovinos en la Rural esta semana, aunque parezcan un gran precio, son unos U$S 55-60.000 que están muy lejos de los niveles que alcanzaban otrora, cuando la ganadería era una promesa al alcance de la mano. Es más, varios de los precios destacados en la Rural, los pagaron cabañeros de los países vecinos para quienes (sin retenciones ni restricciones cuantitativas para vender carne) estos valores por reproductores destacados, son más que atractivos, y muy rentables. Los vecinos vienen de “shopping” a la Argentina, usando un término que se puso muy de moda estos días, aunque no referido, exactamente, al sector ganadero…

La complejidad no es menor y sigue ampliándose, ya que a los productores ganaderos y a los frigoríficos, se agregan ahora las usinas lácteas, los molinos harineros, los productores trigueros, y así sucesivamente.

La fuerza de una cadena es la de su eslabón más débil.

A nadie le sirven estos valores extremos y a los bandazos, entre otras cosas, porque ni los mismos, supuestamente beneficiados, creen que sea posible estabilizarlos en el tiempo, o que el Gobierno acepte que se mantengan.

Es como si fuera la crónica de una muerte anunciada, aunque en general tanto el Gobierno como algunos sectores (mitad interesados y otra parte desinformados), siguen intentando hacer ver que está todo muy bien, que “aquí no ha pasado nada” y, mientras patean la pelota para adelante, sostienen que no hay problemas, sólo “sensación” de problemas…

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de la Ingeniera Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.

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29/07/2010

LIBERTAD DIVINO TESORO

Por Armando Ribas (*)  

           La liberación de 11 presos políticos cubanos mediante la sabia intervención de la Iglesia y del gobierno español ha puesto de manifiesto una vez más el cinismo y la hipocresía que impera en nuestro mundo occidental y cristiano.  No podemos menos que alegrarnos de que estos presos políticos hayan sido puestos en libertad. Pero al mismo tiempo no puedo menos que lamentar que este hecho aparezca ante los ojos del mundo como una gracia del régimen castrista. Es así que la dicha liberación de presos que no debieran haber estado presos, de conformidad con toda la patética doctrina de los derechos humanos, se olvidan o se pretenden ignorar 51 años de crímenes de los hermanos Castro y su pandilla. Y tampoco podemos olvidar que ya en anteriores oportunidades han liberado presos y nada cambió en el régimen totalitario que rige en Cuba.

Ante esta realidad no puedo menos que recordar con tristeza que en Octubre del año pasado, el Papa Benedicto XVI envió a La Habana al Cardenal Bertoni a felicitar a Fidel Castro. Así el Cardenal Bertoni reconoció que había crecido el respeto por la religión y que ya la apertura era total. Y como si fuera poco elogió al régimen por su insistencia en el deber de cultivar la civilización de la solidaridad, de la necesidad de ayudar a los pobres y desheredados y de promover el desarrollo humano; y añadió que Castro no ha dejado de dar el buen ejemplo". Casi al mismo tiempo que aparentemente la Iglesia en Cuba mantiene  buenas relaciones con el régimen marxista comunista, en Venezuela el Cardenal Jorge Urosa da cuenta de las  pretensiones dictatoriales y marxistas del supuesto socialismo del siglo XXI.. Parecería que lo que es bueno en Cuba sería malo en Venezuela

        Teniendo en cuenta estas relaciones, no es de extrañarse que hubiese sido a través de la Iglesia que se iniciase la nueva pantomima de la liberación de presos de "conciencia" Y por supuesto quien sino España bajo la égida socialista y desastrosa de Zapatero, y del canciller Moratinos quien habría de participar en esta falacia de liberación, en que se ignora que es la Isla una prisión. Es por esa misma razón que proponen que La Unión Europea le levante las sanciones a Cuba, y por supuesto manteniéndoselas a Honduras por haber dado un golpe de Estado.

Podemos ver entonces que Thomas Sowell, tiene razón cuando dice que la izquierda se ha apropiado de la ética, y los que se le oponen no solo están equivocados sino que son pecadores. Así vemos que cada vez más los defensores internacionales de los derechos humanos se preocupan de las diferencias de riqueza pero este hecho se ignora en Cuba. O acaso creemos que los Castro y su anturage son pobres y padecen la pobreza que lograron instaurar en el país latinoamericano que a su llegada en 1959 tenía el más alto nivel de vida. Por supuesto de la pobreza en Cuba, la culpa la tiene el bloqueo americano. Insisto no es un bloqueo sino un embargo. Y asimismo debo señalar que siempre me opuse al mismo, pues los resultados están a la  vista pues los Castro siguen en el poder después de haber cumplido las bodas de oro con el crimen, y los americanos aparecen como responsables de la destrucción causada por "Patria o Muerte".

       Pensar que esta liberación puede significar un cambio en el régimen totalitario es ignorar la historia. Acaso creer que Deladier y Chamberlain podían convencer a Hitler en Munich o Teng Tsiao Ping a Mao Tse Tung. O que Stalin habría que cambiar y liberalizar el régimen ruso. Desde la libertad pareciera que es imposible comprender la naturaleza del poder absoluto y totalitario que se engendra en nombre de la nación, el pueblo y el Estado. Y puedo decir que un espectro está rondando nuestro continente: " es el espectro del socialismo del siglo XXI".. En este proyecto subyace la pretensión de sumir al continente en el régimen que destruyera la libertad y generara la pobreza en Cuba. Y al que contribuye la subversión marxista representada hoy por las FARC en Colombia y amparada por Chávez.

       Hoy tenemos una nueva prueba del régimen totalitario que rige en Venezuela, y así se ha puesto preso a Alejandro Peña Esclusa. Presidente de UnoAméricade, cuyo delito es defender la libertad en Venezuela y oponerse al régimen que la oprime. En ese sentido no puedo menos que exaltar sus valientes palabras al momento de su detención: "La cárcel es la trinchera de los hombres libres, de aquellos que luchan por la libertad de sus pueblos".  Asimismo el presidente Uribe con la valentía que lo ha caracterizado se ha dirigido a la OEA , para acusar a Chávez por su colaboración con las FARC. Por supuesto para el Sr. Insulza esa ingerencia no pareciera ser una violación de la Convención Americana sobre los Derechos Humanos, ni de la soberanía colombiana, como tampoco la viola el régimen castrista.

La libertad está en riesgo en todo el continente, y lamentablemente el gobierno americano parece participar de la visión anticapitalista continental. Así con la aprobación de la ley de entidades financieras de más de 1000 páginas, el presidente Obama muestra una vez más no haber leído a los Founding Fathers. Y así en su discurso culpó a Wall Street por la crisis cuando la realidad es que esta se gestó en The White House durante la presidencia de Carter y su propuesta de que cada americano tenía el derecho a una casa propia. Ella generó la especulación en el mercado inmobiliario, por consecuencia la burbuja y finalmente la crisis.

Pero peor aún basta recordar las palabras de la Sra. Clinton en Ecuador, a las cuales ya me he referido con anterioridad, y la ignorancia pertinaz del riesgo que para la libertad, representa el Sr. Chávez en Venezuela, y quienes lo siguen Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, por supuesto Ortega en Nicaragua y decididamente el gobierno argentino. Diría que todos los amigos de  Castro son enemigos de la libertad con Lula incluído..

Todo parece indicar que hay un eje de libertad en Sud América. Ese eje lo constituyen Uribe en Colombia y Piñera en Chile. Esperemos que al mismo se sume México, y que finalmente las próximas elecciones en Estados Unidos permitan dar un giro a la política exterior que como dijera Otto Reich debe dirigirse a defender los intereses de Estados Unidos y no a ganar un concurso de popularidad.

Igualmente esperemos que Santos en Colombia no se desvíe de los presupuestos de la política de Uribe y que Estados Unidos tome conciencia definitiva del riesgo continental que implica Venezuela. Si bien en otras oportunidades he señalado mis diferencias en el plano político con el pensamiento de Martí no puedo menos que valorar lo que dijera respecto al socialismo: "Esa futura esclavitud es el socialismo. Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios ligados a la necesidad de mantenerse en una posición privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo". Esa es la descripción de lo ocurrido en Cuba entre 1959 - y el presente por más que el mundo la ignore, y volviendo a insistir: "ver un crimen en calma es cometerlo".

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Armando Ribas por gentileza de la Fundación Atlas 1853.

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29/07/2010

COLOMBIA - VENEZUELA: UNA RUPTURA ANUNCIADA

Por Andrés Oppenheimer (*)

Se supone que los periodistas no debemos bajarle el dramatismo a ninguna noticia, pero debo confesar que no me desvela la decisión de Venezuela de romper relaciones diplomáticas con Colombia, ni tampoco la amenaza del presidente venezolano Hugo Chávez de suspender las exportaciones de petróleo a Estados Unidos.

Pese a los grandes titulares sobre el conflicto colombiano-venezolano, diplomáticos latinoamericanos y estadounidenses me dicen en privado que la rencilla entre Chávez y el presidente colombiano saliente Alvaro Uribe probablemente se calme -- al menos por un tiempo -- cuando el presidente electo colombiano Juan Manuel Santos asuma su cargo el 7 de agosto.

Este último choque diplomático entre Venezuela y Colombia empezó la semana pasada, cuando el gobierno colombiano convocó una sesión de la Organización de Estados Americanos (OEA) para presentar videos, fotos y mapas acusando al gobierno venezolano de dar refugio en territorio venezolano a 1,500 guerrilleros colombianos, y exigir una investigación regional del caso.

Chávez, en lo que algunos críticos definen como una maniobra para desviar la atención de la presencia de guerilleros colombianos en su pais, inmediatamente rompió relaciones diplomáticas con Colombia, y alegó que Estados Unidos y Colombia están creando excusas para invadir Venezuela. También amenazó con reducir las exportaciones de petróleo venezolano a Estados Unidos, que representan el grueso de los ingresos externos de su país.

¿Qué motivó a Uribe a llevar el caso ante la OEA apenas dos semanas antes de dejar la presidencia?

Existen dos teorías: que lo hizo para atarle las manos a su sucesor y obligarlo a mantener la línea dura de Colombia en materia de seguridad, o lo hizo como parte de un acuerdo secreto con Santos para ahorrarle al nuevo presidente el problema de una confrontación directa con Chávez desde el principio mismo de su mandato.

La revista británica The Economist y muchos otros medios internacionales apoyan la primera teoría. ``Uribe intenta socavar cualquier posible reconciliación de su sucesor con el gobierno de Venezuela'', afirma un titular de esa publicación.

Aunque Santos fue ministro de Defensa de Uribe y llevó a cabo las operaciones más audaces que emprendió Colombia contra de la guerrilla, incluyendo el ataque a los campamentos de las guerrillas colombianas en Ecuador en 2008, en los círculos políticos colombianos circulan versiones de que los dos dirigentes se han distanciado en las últimas semanas.

Uribe, quien aún goza de altos índices de popularidad en Colombia, consideró hasta último momento la posibilidad de postularse para un tercer periodo presidencial, y Santos no fue su primera elección para la candidatura de su partido cuando los tribunales dispusieron que un tercer periodo presidencial sería inconstitucional.

Despues de que Santos ganó las elecciones con un 69 por ciento de los votos, un porcentaje sin precedentes en el país, el presidente electo se sintió suficientemente fuerte como para anunciar la designación de ministros de Relaciones Exteriores y de Agricultura que no fueron del agrado de Uribe, según dicen políticos colombianos cercanos a los círculos del poder.

De acuerdo con la segunda teoría, el gobierno saliente llevó el caso a la OEA para hacerle el trabajo sucio a Santos, y evitarle tomar medidas conflictivas desde el principio de su gobierno.

Pero la mayoría de los diplomáticos extranjeros coinciden en que Santos encontrará la manera de desactivar la crisis una vez que asuma, aun cuando Venezuela siga negándose a permitir una investigación internacional de los campamentos guerrilleros colombianos.

Ambos países son mutuamente dependientes en el ámbito económico: Venezuela sufre de escasez de alimentos debido a sus desastrosas políticas económicas, y Colombia necesita mantener sus importantes exportaciones de alimentos a Venezuela.

``Para ambas partes hay motivos suficientes para resolver el conflicto'', dice un funcionario de alto rango del Departamento de Estado de Estados Unidos. ``Entre los dos países hay una relación económica simbiótica''.

Mi opinión: esta última crisis diplomática pasará pronto, para volver a resurgir más tarde.

En 2008, Chávez amenazó con declararle la guerra a Colombia tras el ataque colombiano a los campamentos guerrilleros en Ecuador, y en 2009 Venezuela ``congeló'' las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia después de que Uribe autorizó a tropas estadounidenses el acceso a siete bases militares colombianas. Desde entonces, el comercio bilateral ha disminuído más del 70 por ciento.

Una vez que Santos asuma la presidencia, lo más probable es que veamos una tregua, y quizás una reanudación gradual del comercio bilateral. Pero la luna de miel entre ambos mandatarios difícilmente será duradera.

Santos no se quedará con los brazos cruzados mientras Chávez tolere campamentos guerrilleros colombianos en su territorio, y Chávez necesitará seguir presentándose como víctima de un supuesto complot estadounidense-colombiano para justificar sus medidas cada vez más totalitarias en el plano interno. Es una película que ya hemos visto varias veces, y nada indica que alguien cambiará el libreto.

(*) Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de varios libros. Artículo publicado en el Nuevo Herald.

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28/07/2010

LA SUPERVIVENCIA DE LA IMPUNIDAD

Por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse (*)

       El cadáver de un enemigo …

siempre huele bien…

          Y mucho mejor aún…

  si ese cadáver enemigo…

es el de  un conciudadano

VITELIO,   Emperador de Roma,..  67 d.c.

Una multitud de impunidades…  han ido quedando arraigadas en el país en los últimos 6 años, merced a las prácticas extravagantes del raro gobierno nupcial que nos rige desde el año 2003.

La primera impunidad se halla naturalmente vinculada al propio Palacio y a la insólita saga de aprovechamientos pecuniarios del matrimonio… a partir de un Estado Nacional que les resulta, a ellos, muchísimo más munificente que al resto de los argentinos.

Pero el catálogo de impunidades se integra con una cantidad escalofriante de doscientas graves tropelías … todas ellas consagradas en una especie de código “para constitucional” que contiene sus vicios totalitarios.

Debe consignarse en forma especial que, en este asunto, el gobierno opera creando  o generando escenarios singulares,  ora para delegarlos, ora para ser transitados por ellos dos… con exclusividad.

En los últimos años, sin demasiada originalidad, decidieron inventar lo que podría llamarse  “el franchising de la impunidad”.

Trátase de una especie de concesión de áreas de impunidad específicas tal como si fuesen “áreas liberadas”… en cuyas actividades centrales, el o los señores franquiciados  pueden obtener rápidos y  alucinantes resultados para la óptica del básico entendimiento humano.  Y eso, sin tener que someterse jamás a controles fiscales ni tampoco a monitoreos por parte de organismo de control alguno.

Como todas las demás, la  impunidad de los encuestadores,  ya se halla  incorporada al torrente sanguíneo de la ciudadanía nacional. 

En verdad ese gremio variopinto,  se mira en el espejo fácil de los patrones nacionales de la estadística (el INDEC).

Su maravilloso ejemplo es casi como un curso de clases magistrales para la distorsión violenta de la realidad…a partir de la  ya famosa técnica de la ortopedia numerológica.  

En base a lo dicho… lo que sigue… es nada más que una hipótesis: 

Planteo aquí una hipótesis  temible… de supervivencia de la impunidad...

Casi un psicodrama… que se podrá reprochar  enérgicamente a quien esto escribe… por ser el peor de los pronósticos agoreros de toda su vida.

Pese a eso… y por ser planteada sólo como una hipótesis… aquí  está:

Tenemos que suponer, por lo que los encuestadores están diseñando,  que el triunfo del  domingo 23 de octubre de 2011,  será pronosticado una y mil veces para que gane otra vez… en forma inexorable  “la impunidad”.

En este caso particular, se pueden animar un poco más a pronosticarlo,  a la vista de una verdadera caterva  de opositores todos los cuales  se hallan confabulados -lisa y llanamente -  para regalar el trono.

La impunidad, entonces, se ha de preparar muy cuidadosamente…para ser paseada en un carromato colmado de flores,  y para ser escoltada por los granaderos a caballo.

Unos 40 días después, el cuadro imaginable para esa entronización de la impunidad,  tiene sólo dos variantes: a) Una auto transferencia del bastón de mando. b) Una devolución del mismo.

Ambos, en medio de un mar de lágrimas… Y un contrato histórico para la concurrencia programada de una verdadera plétora de pañuelitos blancos que se agitarán por doquier. El mundo azorado dudará:  Son suicidas?

La auditoría pertinente,  en esta transferencia de mando y  el inventario de gestión  que impone la ley,  quedarán sellados, simplemente allí,  una vez más… sólo con la complicidad íntima de un módico guiño de ojos.

La impunidad quedará consolidada,  pues,  por un simple símbolo físico:

Un bastón presidencial que ya fue, seguramente, imaginado por el platero Don Carlos Pallarols, un artesano que algún día debería repujar una corona de diamantes… para calzarle especialmente… a la impunidad.

Y quien asuma pues,  recibirá entonces… tres bandas:

1) La banda presidencial,  (cinta celeste y blanca,  hecha a medida).

2) La banda de la impunidad (cinta que, según Yabrán,  debe ser amarilla)

3) La banda de mercenarios… (no es una cinta) …  que son los tipos que vienen con el combo de esta gestión de mercaderes  y artífices del enorme  latrocinio del Estado.

Las tres  bandas, forman parte del  patrimonio litúrgico conyugal que deberá dedicarse a vejarnos, de nuevo, desde el 10 de diciembre de 2011,

Será casi como la cesión anticipada… y el comodato vitalicio de los bienes gananciales que enriquecieron a ambos…con la carcoma de la República.

La impunidad,  entronizada…habrá de  decidir nuestros destinos.

Quizás, hasta que… un viento de profilaxis social, se la lleve.

Hasta que la piara que la empujó bajo el palio de la unción, ya no encuentre nada más para comer… en los basurales de la comarca.

Hasta que la falacia del superávit, devenido del salvajismo impositivo,  ya no tenga margen para alimentar  el vicio de Moyano  y de  los otros veinte parásitos de la escoria social que viven enquistados en los intestinos de la Nación desde hace más de 30 años.

Hasta que una mañana gris, vestida con su toga solemne, se presente a las puertas de sus despachos otra señora: La realidad,  diciéndole al oído que viene a buscar su parte de razón, para llevársela,  allí mismo.

La  impunidad, dirigirá pues… nuestros destinos …

Lo hará… hasta que todas las postergaciones  hayan vencido…

Y  hasta cuando, para seguir, haya que pasar,  indefectiblemente, por la ordalía de una gran alfombra destapada donde se ocultaba cualquier cosa, desde la venganza de Tutankamón,  hasta el default institucional.

Con una infinita impotencia para muchos y con una  resignación muy difícil para otros, habrá de verse a la  impunidad, ya instalada, luciendo envuelta en cien oropeles y  en los repulgues faciales de algún colágeno iridiscente, que fue diseñado,  para ciertos seres humanos, como la máscara moral más barata que podía encontrarse.

Y otra vez:

Sus planes, sus propuestas, sus dudosas idoneidades… y  su rumbo decisional, serán cosas que deberán estar, como siempre, completamente vedadas al conocimiento de los argentinos.

La  impunidad, como es obvio,… no dio ni dará explicaciones de ninguna índole… y no habrá comunicación de los actos de gobierno hasta tanto pueda verse a su propia imagen, ya raída… y sin la corona de Pallarols, rodando con estrépito por las  escalinatas del palacio…

Sobrevivirá la impunidad…

Hasta tanto despierte…  de su estúpida modorra… la indignación colectiva.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo del Lic. Gustavo Adolfo Bunse por gentileza de su autor.

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26/07/2010

QUE SI…QUE NO…QUE LA PARRALA

(No es una copla, es la realidad Argentina)

Por Malú Kikuchi (*)

            Que si… que no… que la Parrala. Explicación para jóvenes roqueros que desconocen las coplas españolas: 1940, Valerio y Rafael León escriben la letra de la copla “La Parrala”, historia/leyenda de las hermanas Dolores y Trinidad Parrales Moreno, exitosas y misteriosas cantaoras decimonónicas.

            La copla tiene un éxito descomunal, hasta se la canta en una película argentina “Me casé con una estrella”, 1951, dirigida por Luis Amadori, donde actúan Luis Sandrini y la cantaora Conchita Piquer. Resumiendo, con la Parrala nunca se sabe si si, o si no. Con este gobierno, tampoco.

            Lástima que no seamos una copla que se canta y se olvida. Lástima que no seamos una nación seria donde los hechos se correspondan con el discurso oficial. ¿Creemos lo que nos pasa o lo que nos dicen que nos pasa?

            Hechos. Hace frío. Mucho frío. El gas de red no tiene la presión habitual, las estufas calientan menos, las cocinas funcionan con dificultad. Las garrafas sociales a $16 (desde noviembre 2008), no se encuentran. Si se las paga entre $25 y hasta $50, hay.

Hecho. El gas de garrafa en general es usado por las personas de menos recursos. Discurso oficial. Los K dicen ser progres preocupados por los pobres. ¡Cuánta P! ¿Será P de pueblo, de Perón, de pavos, de paranoicos, de…?  Que si…que no…Depende.

            Discurso oficial. No hay crisis energética. Pero se le corta el gas a las industrias, hasta a las que pagan más por contrato, para que no se lo corten. El gobierno insiste en que hay garrafas a $16. ¿Dónde? La gente no las encuentra. Ha de ser que no saben buscar o que les encanta congelarse. ¿A quien creer, a la realidad o al discurso? Que si… que no… Depende.

            Hechos. Argentina es hoy reconocida por su encendida, decidida, implacable e imparable defensa de los DDHH. En todas partes y en cualquier lugar. Los delitos en contra de los DDHH no deben ser perdonados, ni olvidados. Juicio y castigo a los culpables, reales o inventados.

            Discurso oficial. ¡Qué silencio! El gobierno K jamás ha mencionado a los presos políticos cubanos, ni a los presos políticos venezolanos (Peña Esclusa, la jueza Afiuni), desconoce los horrores perpetrados por el régimen iraní, y los monstruosos delitos de lesa humanidad cometidos por China. Que si… que no... Depende de la ideología y de los intereses. Depende.

            Hechos. En 2005 el gobierno K a través de una buena ley dio libertad para elegir entre la jubilación de reparto y las AFJP. La ciudadanía tenía 180 días para decidir. Luego le sumaron otros 180 días. De pronto, en 2009, se apropiaron de los dineros de los aportantes a las AFJP.

Discurso oficial. Las AFJP cobraban comisiones demasiado altas, iban a estafar a los aportantes. ¡Pero los aportantes optaron libremente por las AFJP! No importa, todo va al reparto, justamente, para repartir.

Hechos. El arco opositor pretende votar una ley por la que se les pague a los jubilados el 82% móvil que les corresponde, partiendo de una resolución de la Corte, el caso Badaro. Y la jubilación hoy es de REPARTO, y reparto quiere decir repartir, en este caso entre los jubilados.

Discurso oficial. En ANSES hay $142.000 millones... que son para repartir entre préstamos a General Motors Argentina, salvar empresas en quiebra como la papelera Massuh, financiar el 0km, o heladeras, cocinas, pela papas y otros electrodomésticos. Lo que sea, pero no hay para el 82% a los jubilados. Si se vota la ley, la presidente la veta. Que si… que no… ¿Hay plata o no hay? Depende, para qué y para quien.

            Hechos. Los aumentos son imparables. Los precios empujan a los salarios y los salarios siempre pierden. La inflación real es imposible de medir ya que las empresas privadas no tienen la capacidad del gobierno para hacerlo. La calculan sobre el 20%.

            Discurso oficial. En este caso, el INDEC. El dibujo del organismo oficial dice que la inflación en el primer semestre es del 8%. ¿Le creo a mi bolsillo o creo lo que me dicen? Que si… que no… Depende.

            Hechos. Basta abrir un diario, escuchar la radio o ver la televisión para que los asesinatos, las violaciones, los secuestros, las tomas de rehenes, los asaltos, los accidentes de tránsito, invadan nuestra realidad.

            Discurso oficial. “La inseguridad es una sensación exacerbada por los medios” y “los índices de inseguridad son los más bajos de América Latina”. ¿Sensación o realidad? Que si… que no…Depende.

            Pregunta impertinente. La marca Huggies de pañales tiene como figura protagónica en la publicidad televisiva a Florencia Peña, que defiende el aborto. Los pañales son usados por bebés nacidos. ¿La empresa es conciente de la incoherencia entre el mensaje y la que lo personifica? ¿Qué si o que no? ¿Bebés con pañales o abortos? 

            Pregunta impertinente. ¿Será verdad que Hebe Pastor, convencida por Shoklender y a través de Nilda Garré, está en tratativas con el batallón de ingenieros del ejército para construir viviendas móviles, y poder llevarlas rápido a zonas de difícil acceso? La idea es buena, ¡pero que difícil es imaginar a los posibles socios trabajando juntos! ¿Ejército y mamá Hebe? Que si…que no. Depende.

            Reconozca que además de ser muy emocionante no saber si creer la realidad que vivimos o el discurso oficial al respecto, es muy estresante no saber si estamos locos, por creer que vivimos lo que nos dicen que no vivimos, o locos por permitirnos escuchar las mentiras que escuchamos.

De todos modos, sólo de nosotros depende cambiar el “que si… que no…”   que hizo famosa a la Parrala. Hay que cambiarlo por un rotundo SÍ, a la república y un rotundo NO, a la mentira. Para las primarias faltan 11 meses, para las presidenciales 13.  Cuando vaya a votar, tenga memoria.      

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Malu Kikuchi, por gentileza de su autora.

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26/07/2010

PARADIGMA. A Santiago Urbani, in memoriam

Por Julio Doello (*)

El paradigma de los setenta gobierna la actualidad, se mete en los intersticios de nuestras vidas de tal modo que hace que todo acto cotidiano sea medido con la vara de ese período en el cual se asesinaba gente e ideas. Ningún argentino de bien está dispuesto a permitir que ese horror se repita. Pero el terror nos ha sumido en la encerrona de optar por la ausencia de toda autoridad, antes que soportar un Estado que asesine. Sin términos medios. Cada ciudadano adulto incorporó este dato en su subconciencia.

Es tan fuerte el recuerdo del Proceso Militar que, hoy por hoy, toda manifestación de autoridad goza de la sospecha de autoritarismo. Todos sabemos que sin disciplina social ninguna sociedad de la tierra tiene posibilidad de progreso sustentable, pero los setenta han quedado inscriptos a fuego en nuestros corazones y hemos metido el pie en la trampa. Toda orden nos resulta repulsiva y antidemocrática y toda sanción es inhumana. Es que nos han convencido de que la democracia es un sistema de vida cuando por naturaleza y origen no es más que una de las posibles formas de gobierno que ha pergeñado el intelecto. Absolutamente mejor que cualquier dictadura pero impura cuando incurrimos en el democratismo. No nos olvidemos que la democracia mató a Sócrates, quien fue condenado a muerte porque 281 ciudadanos ateniences contra 275 votaron a favor de su exterminio por defender ideas de justicia. Pilatos recurrió al voto por aclamación y, si bien no existen estadísticas, la mayoría condenó a muerte a uno de los hombres más excelsos de la historia, Jesús de Nazaret, y liberó a Barrabás, un canalla condenado por homicidio y felonía. Si pudiéramos transportar a través del tiempo a un grupo de psicólogos progresistas de hoy para que evaluaran a Barrabás terminarían convenciéndonos de que no era más que una víctima social producto de la invasión romana, que creció en la intemperie cósmica y desde niño sufrió hambre y abandono lo cual lo transformó en un antisocial y, seguramente, trazarían planes para su reinserción social. Por supuesto que mientras nuestros psico-progres estarían construyendo sus adulterinas conclusiones, Jesús de Nazaret estaría perdiendo su vida en la cruz. Como perdieron la vida por ejemplo, y entre muchas víctimas tan honorables como ellos, que apenas sí ocuparon por un día la tapa de los diarios, Agustín “Coco” Sartori o Santiago Urbani que, si bien no gozaban de la popularidad de Cristo, luchaban cada día por honrar con sus acciones las virtudes que éste propagó a pura carne y sangre hace más de dos mil años.

Mi versión de la verdad es que las relaciones humanas no resultan posibles sin estructuras de mando y obediencia. Lo que ocurre es que para poder dar órdenes resulta imprescindible el sacrificio de las tendencias anómalas de uno mismo, en pos de la ejemplaridad, virtud exótica entre políticos, jueces y policías. Quien ordena no puede hacer culto del “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”. Sólo quien hace de su conducta un ejemplo puede pretender que quienes lo rodean le concedan la autoridad de dar órdenes y que éstas sean respetadas. Si una madre divorciada pretende que su hija no sea promiscua no puede presentarle un novio por semana ni intercambiar con ella la ropa interior que va a utilizar en una noche intensa. Si un padre herido por la desocupación que asola al país permanece tirado en la cama deprimido sorbiendo de su tetrabrik, en lugar de encarar la desgracia con los dientes apretados, no se puede esperar que su hijo desarrolle vocación por el esfuerzo en lugar de delinquir. No importa cuánta injusticia haya que enfrentar, la cuestión es no dejarse robar el alma ni corromperse. Y la corrupción es un disvalor que afecta tanto a quien manda como a quien obedece. Hay que levantarse contra las desigualdades y celebrar a quienes luchan sinceramente por desarticularlas por vocación de lucha e identidad ideológica, en lugar de subirse al camión para no perder el subsidio que garantiza el puntero o a cambio de algún “porro” o alguna “tiza” que patentizan nuestra definitiva renuncia a toda resistencia.

Toda esta perorata viene a cuento porque sé que Julia Rapazzini, la mamá de Santiago Urbani, un chico que cometió el error de nacer de padres que por puro esfuerzo no necesitaron del subsidio del Estado para desarrollar sus vidas y fue cruelmente asesinado a escopetazos por dos delincuentes menores-adultos, está desolada. Sé que su alma combustiona a solas, sin que le alcancen las palabras de nadie, ni siquiera de sus amigos de Tigre, ni las promesas de apelación de sus abogados, para darle consuelo, hundida en la desesperación de no entender por qué nuestra sociedad carga sobre ella la doble cruz de la desgracia y la impunidad. El Tribunal de Responsabilidad Juvenil Nº 3 de San Isidro ha acatado la letra fría de la ley 22.278 y los delincuentes menores-adultos que apoyaron una escopeta sobre la cabeza de Santiago Urbani de diecinueve años y dispararon gozan de la posibilidad de una evaluación psicológica a lo Barrabás que los libere de una justa condena, por haber sido reclutados por un adulto prófugo y, de última, por su condición de marginales producto del inhumano sistema neoliberal impuesto en los noventa. El problema es que Santiago Urbani no nació por obra y gracia del Espíritu Santo ni goza de la posibilidad de la resurrección y permanecerá frío en su tumba sin que le resulten idóneos los conjuros mágicos de su madre, quien reza con la ilusión de reinsertarlo en la vida Una vez más la turba, a través de los jueces y de la ley, tal cual sucedió con Cristo, eligió a Barrabás.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Julio Doello, por gentileza de su autora.

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24/07/2010

¡OTRA VEZ SOPA!

Por el Dr. Guillermo Enrique Avogadro (*)

“Me falta una verdad,

me sobran cien excusas”

Joaquín Sabina

 

         Este peculiar gobierno, que tanto se nos parece y que soportamos desde hace ya demasiados años, ha vuelto, en estos días, a su inveterada costumbre de desplegar enormes cortinas de humo para impedir que la población vea qué sucede, realmente, en la cúspide del poder y en los pestilentes espacios en que ésta se mueve.  

         La obviedad de la operación contra Macri –dispongo del texto completo de la sentencia de Cámara que ratificó su procesamiento, y lo pongo a disposición de quien lo solicite- no hace más que recordar como Kirchner armó otrora la embestida contra Enrique Olivera, uno de los políticos más prístinos y señoriales que han pisado el ruedo local. Pese a lo grosero de su armado, la denuncia de la existencia de cuentas en el exterior, luego probadamente falsa, lo ejectó de la contienda electoral.  

         Fracasó luego el kirchnerismo, apoyándose en el entonces Juez Faggionatto Márquez (a quien su desempeño en esta causa le costó la indigna carrera judicial que había recorrido hasta entonces), en otra burda operación contra Francisco de Narváez, intentando involucrarlo en la olvidada “causa de la efedrina”.  

         Al voluble Luis Juez le costó dos meses de vida desentrañar la similar madeja construida a su alrededor para desgastarlo, también sobre la base de inexistentes cuentas externas.  

         Los argentinos estuvimos un largo tiempo discutiendo un tema como el del matrimonio gay, que no figuraba en la agenda de ninguno de nosotros, salvo aquéllos poquísimos a los que su situación personal impulsaba a tomar esa bandera, mientras Gobierno y opositores dejaban de tratar temas prioritarios y urgentes, como la inseguridad, la corrupción y la inflación.  

         Terminado ese tema, comenzó el enorme circo del affaire Macri, indexado por la actitud canallesca de su padre -¡qué bien estuvo Federico Pinedo cuando, remedando al oficialismo en época electoral, acuñó su frase: “Mauricio es Macri, y Franco es Kirchner”!- que continúa ocupando primeras planas y pantallas.  

         Y ayer, como frutilla del postre, por cierto absolutamente previsible, ya que será la próxima “epopeya” del pingüino, el tucumano Manzur, proveniente de las huestes de Alperovich, cometió el sonado error -¿o mala intención para medir la reacción?- de despenalizar, por resolución ministerial, muchas hipótesis de aborto.  

         Mientras tanto, por detrás de esas humaredas –¡cómo recuerdan a la quema de pastizales en la crisis del campo!- mediáticas, doña Cristinita y don Franco hacen pasar, bajo nuestras narices, el fabuloso negociado de los trenes comprados a China, sin precios conocidos y sin licitación, por la bonita suma de diez mil millones de dólares, una cifra parecida a la que, según el Gobierno, haría falta para dar una mínima justicia a los jubilados.  

         Rápidamente recordé el episodio, ocurrido años atrás, cuando el hoy expulsado del paraíso Ricardito Jaime fue a Portugual y a España de visita. Recorriendo los depósitos ferroviarios, encontró locomotoras y vagones de pasajeros que, por su antigüedad y por los materiales contaminantes empleados en su construcción, estaban a la espera de que algún país, a cambio de una importante indemnización comunitaria, aceptara cargar con esa chatarra.  

         Pero don Jaimito, muy suelto de cuerpo, se encargó de comprar ese material, importándolo al país. De más está decir, dadas las recientes revelaciones acerca del personaje, que nunca funcionaron, salvo contadas excepciones que, además, hubo que reacondicionar y adaptar previamente.  

         El matrimonio gay, el affaire Macri y, ahora, la momentáneamente frustrada legalización del aborto, siguen ocupando los titulares escritos y televisados y, además de ese episodio ferroviario, continúan tapando la realidad.  

         Esa realidad que, por ejemplo y para confirmar las peores profecías apocalípticas, se está llenando de violencia política. Las hordas kirchneristas, que se habían ensañado con Das Neves, con Solá y con Duhalde, perfeccionaron su accionar el fin de semana pasado, al establecer verdaderas vallas humanas de energúmenos para evitar que Chiche recorriera los barrios carenciados de Derqui y Pilar.  

         Tampoco ha tenido condigna difusión la denuncia formulada por ocho ex secretarios de Energía, que han desnudado los procederes mafiosos de Kirchner y su banda, que no trepidaron en importar fueloil, innecesario y carísimo y, además, altamente contaminante; el aire de Buenos Aires se llena todos los días de azufre por obra y gracia de la utilización de ese malsano combustible en las centrales Costanera y Puerto, pero nadie reacciona.  

Para armar el escenario en el cual desarrollar los negociados con Venezuela, la primera espada de Kirchner –me refiero a De Vido- inventó la importación del fueloil, disfrazado de chavista.  

El insumo sólo tiene de caribeño el domicilio de la compañía que lo intermedió, perteneciente a Marc Rich, un famoso delincuente indultado por Clinton.  

Ese fueloil, como dije, era innecesario, puesto que Argentina exportó más de lo que importó; era carísimo, no sólo en términos absolutos sino, básicamente, en la relación precio-calidad. Y para permitir su importación, se obligó a Daniel Cameron, actual Secretario del área, a reducir sensiblemente las exigencias medio-ambientales vigentes.  

Pero, claro, resultaba indispensable hacerlo para crear el fideicomiso, ése que permitió las maniobras en el mercado negro bolivariano denunciadas por el corajudo Sadous y el cobro de las coimas de Uberti y de Olazagasti, de De Vido y, en definitiva, del propio Kirchner. Allí está la verdadera razón de las muchas valijas voladoras y de los muchos vuelos privados a Caracas.  

Detrás de las cortinas de humo, pasaron sin pena ni gloria el enriquecimiento ilícito de la parejita imperial, el financiamiento de la campaña por la mafia de los medicamentos, las valijas oficiales con cocaína en Barajas, las coimas de Skanska, la bolsa de Felisa Micheli, los desaparecidos fondos de Santa Cruz, la curiosísima “argentinización” de YPF, los negociados del juego, la expansión del “mercado” del paco y miles de otras lindezas que nos habrán legado los Kirchner con su “modelo”.  

Con el éxito mediático de don Néstor que, desde Olivos, continúa manejando e imponiendo la agenda, una sociedad totalmente apática y desmotivada a fuerza de televisores y autos en cincuenta cuotas, aparece como inerme e inane, incapaz de reacción alguna.  

         Todos los días presencia el circo montado para juzgar a los militares, olvidando que nuestros peculiares campeones de los derechos humanos guardan pavoroso silencio ante las atrocidades de Fidel y de Huguito. ¿Alguien recuerda alguna manifestación de los Kirchner en defensa de la libertad de los disidentes cubanos o de los opositores venezolanos?  

         La ciudadanía tiene que convivir, cotidianamente, con atroces episodios de inseguridad, que llena de muerte y de sangre el ánimo de los argentinos, mientras don Anibalito sigue hablando de “sensaciones”. Y con aumentos de precios en los productos de primera necesidad, que licúan sueldos y jubilaciones y subsidios “universales” a un ritmo de 30% anual, mientras don Amadito sigue hablando de “reacomodamiento”. Y con escasez de garrafas “sociales”, con las cuales los más pobres pagan el gas muchas veces más caro que los ricos. Y con escándalos de corrupción que superan cuanto ha visto la historia argentina.  

         Sin embargo, como un David Copperfield nativo, don Néstor sigue desplegando sus trucos, y los argentinos de toda laya consumiéndolos, en lugar de discutir los temas verdaderamente importantes para la República. Esperemos, contra toda esperanza, que los senadores acepten convertir en ley la reforma al Consejo de la Magistratura, ya que ese debiera ser el principio del fin de este criminal reinado.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo del Dr. Guillermo Enrique Avogadro por gentileza de su autor.

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24/07/2010

DEFICIT DE CIUDADANIA

Por el Dr. Jorge R. Enríquez (*)

En un artículo publicado la semana pasada en “La Nación”, Natalio Botana hace referencia a una reciente encuesta de Latinbarómetro sobre una muestra de más de 20.000 casos distribuidos 18 países latinoamericanos, con relación a la imagen que las personas poseen acerca de cada una y de su familia, de su país y del mundo.

Los resultados son muy elocuentes y confirman la percepción que tantas veces hemos manifestado sobre la baja calidad de nuestra cultura cívica. En la Argentina los individuos y la familia representan una opinión positiva del 82%, el país un 19% y el mundo un 21%. En Brasil los individuos  y la familia son valorados positivamente en un 91%, el país en un 75% y el mundo en un 61%. Estas cifras dan cuenta de que el estereotipo de la alegría brasileña tiene sustento fáctico. En el Uruguay los guarismos dan 84%, 59% y 35%.

En ninguna de las naciones analizadas la percepción del país y del mundo ocupa un escalón tan bajo como en la Argentina. Y, entonces Botana se pregunta si tendría razón Jorge Luis Borges cuando en un ensayo publicado en 1946, bajo el título “Nuestro pobre individualismo”, señalaba que los argentinos somos individuos y no ciudadanos, a partir de lo cual aforismos como el de Hegel “El Estado es la realidad de la idea moral” parecen bromas siniestras.

El hecho de que valoremos positivamente a nuestro núcleo familiar y negativamente al país y al mundo habla a las claras de un déficit de confianza social. Sólo confiamos en aquello que nos resulta más inmediato y concreto.

No consideramos al país como una extensión de nuestra familia. No lo sentimos como nuestra casa. De ahí que no nos sentimos obligados a cumplir la ley, en cuya elaboración no hemos participado, porque tampoco percibimos que los legisladores nos representen.

No hay, pues, república, en el sentido etimológico del término, o sea,  “cosa pública”.

Las causas de este fenómeno se hunden en nuestra historia. Si Borges detectó el problema en los años cuarenta, significa que no es nada nuevo.  Un mal entendido individualismo, opuesto al individualismo fecundo que fue la base de la prosperidad en los Estados Unidos, como lo interpretó Alexis de Tocqueville en esa obra de notable lucidez que es “La democracia en América”, es el serio obstáculo que debemos intentar remover para que el camino del desarrollo material y espiritual de nuestra sociedad pueda transitarse con sereno optimismo.

Ese individualismo positivo fortalece el poder de las personas, que no son oprimidas por el despotismo estatal, pero potencia al mismo tiempo los lazos sociales a partir de la confianza en el otro.

Sólo sobre ese suelo social es posible levantar el edificio de la república y el estado de derecho, que se fundan en la primacía de la ley.

No hay recetas mágicas para alcanzar ese fortalecimiento colectivo y es utópico creer que pueda lograrse en poco tiempo. Pero hay que avanzar firmemente en esa dirección, con conductas ejemplares de los dirigentes. La corrupción y la prepotencia del poder son perversas sobre todo porque erosionan la confianza recíproca sin la cual los países pueden tener aislados períodos de crecimiento económico, pero no encuentran nunca el rumbo que les garantice una mejor calidad de vida, oportunidades para todos y sociedades más abiertas e igualitarias.

CURIOSAS ABSTENCIONES EN EL SENADO

El miércoles pasado el Congreso de la Nación sancionó la ley del matrimonio homosexual.

No voy ahora referirme al fondo de la cuestión, sobre el cual expresé reiteradamente mi posición, sino a la forma en que fue votada la ley respectiva en el Senado, porque es sumamente reveladora de los mecanismos reales de ejercicio del poder en la Argentina, por fuera de las declamaciones políticas.

Había entre los senadores quienes estaban a favor del proyecto y quienes estaban en contra. Esto es lo natural respecto de cualquier debate legislativo. Más lo era en este, porque por  tratarse de cuestiones vinculadas a muy íntimas creencias los senadores habrían de votar de conformidad a sus conciencias y no por disciplina partidaria.

Así sucedió, por ejemplo, en la Unión Cívica Radical. La mayoría de los senadores radicales no apoyó  el proyecto sancionado en Diputados, pero sí lo hicieron algunos, como Ernesto Sanz, presidente del partido, y Gerardo Morales, presidente del bloque de senadores. Unos y otros habían manifestado cuál era su criterio y votaron en consecuencia.

Pero en otros casos hubo votaciones o abstenciones que permitieron una sanción que de otro modo no se habría producido y que se contradicen con declaraciones previas de quienes incurrieron en esos actos.

El ejemplo más notorio es el de Carlos Menem. Su posición en este y otros temas –como el del aborto- fue siempre contraria a admitir leyes que aprueben estas cuestiones. Sin embargo, no se hizo presente en la sesión en que se trataba el proyecto de matrimonio homosexual. Así, se mantuvo en la línea, que adoptó en los últimos meses, de apoyar –mediante sus ausencias o sus abstenciones- las líneas que emanan de la Quinta de Olivos.

El ciudadano común se sentirá azorado ante esa actitud. ¿Pero no era Menem el enemigo acérrimo de Kirchner? ¿No había sido vilipendiado por éste de todas las formas posibles, inclusive a través de gestos indecorosos cuando asistió a la asunción de la actual presidenta como senador? ¿No se presentaba Kirchner –ocultando su pasado menemista- como la contracara del riojano?

¿Qué pasó en el medio, como para que Menem abandonara de un día para el otro su discurso opositor, dejara en la estacada a sus compañeros del llamado “Peronismo Federal” y se plegara en los hechos al kirchnerismo?  ¿Qué oscura trama se mueve por detrás? ¿La promesa de impunidad? ¿Ayuda económica? ¿Sostén político de su candidatura a la reelección como senador?

Otras ausencias del recinto a la hora de la votación son también sospechosas.  Sus protagonistas deberían explicarlas. Es el mínimo deber de un representante del pueblo.

Algún voto contrario a la posición asumida fue fundamentado en el debate. Tal el caso de la senadora riojana Teresita Quintela, quien después de manifestar que estaba en contra del proyecto dijo que votaría a favor para obrar de acuerdo a su bloque. No es cierto que debiera seguir el mandato del bloque en un tema de conciencia. En verdad, votó así por presión del gobernador de su provincia, a su vez coaccionado por Kirchner. Si no lograba torcer el voto de Quintela, se le “terminaban los víveres”. Una extorsión lisa y llana. Un operativo con la firma y el sello de Néstor Kirchner.

Este “modus operandi”, desplegado en forma ostensible y sin el menor recato, permite algunos triunfos legislativos pero a la larga es un veneno para la democracia, ya que mina la confianza pública en las instituciones, sin la cual aquella pierde solidez y queda despejado el camino para la anarquía y su fatal derivado, el autoritarismo.

¿FIN DE LA EMERGENCIA ECONÓMICA?

En enero de 2002, en medio de una aguda crisis económica que derivó en el corralito, el corralón, el default, la devaluación y la pesificación asimétrica, el Congreso Nacional sancionó la ley de emergencia económica.

Mediante dicha norma, se facultaba al Poder Ejecutivo a fijar tarifas, renegociar contratos de servicios públicos y, en general, disponer de medidas en el área económica por su cuenta. La gravedad de la emergencia justificaba esta amplia delegación de atribuciones legislativas en el Presidente, por la celeridad con que debía actuarse, que es difícil de alcanzar en cuerpos colegiados como las cámaras parlamentarias.

La emergencia pasó mucho más rápido que lo que se preveía.  Ya a mediados de 2002 comenzó la reactivación de la economía. En los años siguientes, merced a un escenario internacional que había cambiado sustancialmente, con la extraordinaria mejora de los precios de las materias primas que nuestro país exporta, el crecimiento se consolidó, no así la distribución de la riqueza, obscenamente injusta respecto de los sectores más postergados de la sociedad.

Desde entonces, el gobierno nacional viene ufanándose de que la Argentina crece a “tasas chinas”. Sin embargo, la ley de emergencia económica no sólo no se derogó, sino que fue varias veces prorrogada por períodos de un año, salvo a fines de 2009 cuando, como el kirchnerismo estaba por perder su control del Congreso, la hizo prorrogar por dos, hasta la expiración del mandato de Cristina Kirchner.

La oposición ha anunciado que presentará un proyecto para derogar esa ley. El anuncio despertó la airada reacción del presidente del bloque de diputados oficialistas, Agustín Rossi, quien declaró: “Es una barbaridad. Esta ley es una herramienta que el Gobierno utiliza para gestionar. Son unos irresponsables”.

Lo que es una barbaridad es que Rossi se exprese en esos términos, porque, o bien miente a sabiendas, y es un cínico, o cree en lo que dice, y es un ignorante.

Aquello que se justificaba excepcionalmente en razón de la emergencia, pierde sentido cuando la situación de apremio ya fue superada. Pero nuestros gobiernos –y en esto, como en todo, los Kirchner no han inventado nada, exacerbando lo peor- terminan enamorándose de las emergencias, que son las principales fuentes de concentración del poder y, por ende, de arbitrariedad estatal y de corrupción.

Así, cuando no hay emergencias naturales, se las crea. Lo que es un instrumento heroico para conjurar una crisis, pasa a ser “una herramienta que utiliza el Gobierno para gestionar”. Faltó en la frase de Rossi el adjetivo, que está implícito: porque esa declaración sólo tiene sentido si se agrega que la herramienta es “normal”, “habitual”, etc.  Adviértase que Rossi ni se toma el trabajo de intentar demostrar que sigamos viviendo en la emergencia. Para ser consecuente, debería proponer que se cerrara el Congreso.

Vivimos, sí, en una emergencia, la emergencia institucional. Resolver esa calamidad requiere, paradójicamente, terminar con las emergencias artificiales y restituir el equilibrio de los poderes.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.

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23/07/2010

¿FACULTADES DELEGADAS VERSUS RETENCIONES?

Por Susana Merlo (*)

Aunque el tema es árido, para muchos, la finalización en agosto del lapso por el cual el Poder Legislativo le “cedió” al Ejecutivo la potestad de, entre otras cosas, decidir en materia de gravámenes al comercio exterior, más conocido como “facultades delegadas”, representará, ni más ni menos, que el final de las retenciones, o impuestos a la exportación que reinstalara Eduardo Duhalde durante la crisis de 2002.

Semejante afirmación conlleva, mínimamente, un exceso de optimismo y mucho de voluntarismo, en primer lugar, porque no está claro aún que los legisladores de ambas Cámaras (diputados y senadores) vayan a aprobar, finalmente, la recuperación de la potestad legislativa de determinar en este tipo de asuntos fiscales lo que, a su vez, significa que deberían asumir la máxima responsabilidad en esta materia.

A esta altura, además, resulta obvio que la Administración Kirchner va a accionar con todas sus fuerzas para lograr una nueva prórroga, ya que perder esta potestad le significaría, por sobre cualquier otra cosa, tener que “negociar” a partir de aquí con legisladores y provincias, algo que no está acostumbrada a hacer.

Casi no es imaginable suponer que Néstor Carlos Kirchner o Cristina Fernández vayan a aceptar sin resistencia que el Congreso les saque la potestad directa sobre más de U$S 7.000 millones anuales de retenciones a los productos del campo, o sobre varios cientos de miles más de otras exportaciones también gravadas, sin mencionar los impuestos a las importaciones, entre otras herramientas que, hasta hoy, están bajo su dominio y determinación directa.

Pero además, ¿quién le aseguró a los optimistas que la no renovación de las facultades delegadas al Poder Ejecutivo significa que los legisladores van a terminar inmediatamente con estos gravámenes que afectan  a la producción y a las inversiones?. ¿No puede suceder, más vale, que una vez recuperado este poder, en lugar de eliminar impuestos, se erijan en “señores” de los mismos, o vayan a imponer arbitrariamente sus tasas, determinando una presión impositiva más intolerable aún que la actual?.

Una encuesta informal sobre este tema, entre los legisladores nacionales, causaría sorpresas (desagradables) a más de uno, y no sólo por las caprichosas distribuciones que podrían proponer.

Es cierto que, hoy por hoy, las declaraciones de varios de ellos, todos enrolados en la oposición, hablan de “eliminación” y “rebajas” en el caso de la soja. Sin embargo, a poco de ahondar algo en el asunto surge que el objetivo responde más a recortar parte de los ingresos que hoy discrecionalmente usa el Ejecutivo, que a una decisión tranquila y profundamente pensada en bien de la producción y del país. Dicho de otra forma, para varios, sería más una forma de recortar el poder económico de los Kirchner, que una medida de imperiosa necesidad de corrección económica.

Más aún, la “no” eliminación, por ley, de la potestad de fijar impuestos a la exportación, como si hizo Uruguay, responde a que, en el fondo, a muchos de los actuales legisladores les atrae especialmente la idea de poder manejar los precios y, mucho más, la de contar con una herramienta feroz y simple, que tampoco se puede evadir. Son muchos los que no están dispuestos a prescindir de ella, aún entre los “agrolegisladores”...

Lo mismo se podría decir de otras restricciones al comercio exterior, igual o hasta más dañinas que las propias retenciones, tal el caso de las restricciones cuantitativas (cupos, permisos, registros, ROEs, etc.) que en algunos casos, pueden llegar a ser equivalentes a una retención del 100%, al imposibilitar directamente una operación de venta al exterior.

Todavía, en la superficie, no parece ser demasiado el movimiento alrededor de estos temas (tal vez hay sectores interesados en que pase desapercibido...), y tampoco se ve que, en el caso del campo,  las organizaciones se estén preparando para un trabajo minucioso, y arduo, en la materia.

Sin embargo, sería bueno que, además de la cautela y de cierta moderación en el optimismo, haya un buen sistema de “alerta” parlamentario para tratar de evitar que la mayoría legislativa se quede a medio camino, pero más especialmente que, a último momento, desde algún sector del oficialismo se “vuelva a sacar un conejo de la galera”, y todo, finalmente, siga tal cual ahora...

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de la Ingeniera Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.

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23/07/2010

EL ITINERARIO DE LA CLAUDICACIÓN

Por Alberto Medina Méndez (*)

Para generar cambios hay que participar en política, dice esa frase que hemos escuchado hasta el cansancio. Solo desde las organizaciones partidarias se puede influir lo suficiente como para modificar el rumbo de la realidad. También lo hemos leído por ahí.

 

Muchos insisten que para lograr las transformaciones, hay que embarrarse, meterse en el fango. La idea de “ensuciarse” aparece así como el marco ideal que genera un ámbito justificatorio habilitante de ciertas cuestiones inadmisibles que se asumen como necesarias, como derecho de piso, como parte indivisible de la verdad. Ese es el artilugio al que recurren muchos para admitirse a si mismos, determinadas liviandades.

 

Pero los que lo afirman, parecen querer sugerir que involucrarse, implica invariablemente, prestarse al juego del sistema. Recitan con ferviente pasión, esa nómina de valores con las que la sociedad se identifica plenamente, esa escala de principios que todos pretendemos en nuestros lideres. Sin embargo, cuando se incorporan a la dirigencia partidaria, abandonan esa retórica, para darle paso al endiosado pragmatismo vacío de contenidos, ese que les posibilitará la chance de hacer lo que sea, pero siempre cediendo, dejando en el camino mucho de lo antes declamado.

 

Se permiten esa mutación, porque aún no lograron comprender que la política está desprestigiada justamente por lo que sus prácticas funestas transmiten, por lo que significa renunciar a los ideales, por transigir frente a las aparentes imposiciones que plantea ese recorrido en el que la prebenda, la discrecionalidad, el clientelismo, la corrupción y los privilegios parecen demasiado habituales.

 

Algunos suponen que ese sendero hacia la deseada construcción debe hacerse sobre la base de permanentes concesiones, de la entrega de los principios y de pisotear las más férreas creencias. Habrá que decir que nada bueno puede provenir de ese proceso en el que se manipulan las convicciones propias. Nada positivo saldrá de aquel esquema en el que la moneda de cambio pasa a ser la honestidad, la franqueza y la transparencia.

 

Si en el intento de lograr mejoras para la sociedad, el precio a pagar es traspasar ciertos umbrales de la moral, para caer en la corrupción, la hipocresía y los ocultamientos de la cosa pública, habrá que decir que es un importe excesivamente elevado, que ninguna persona de bien debería abonar. Aceptar esta transacción con tanta docilidad, es solo validar un excelente argumento para formar parte de lo que tantas veces se ha criticado.

 

Estamos agotados de esta dinámica en la que los “honestos” se van desnaturalizando con el paso del tiempo, una vez que se sienten parte del sistema, con las comodidades que les propone el régimen. El recorrido incluye el entusiasmo original, ese que luego da paso a la frustración eterna ante la imposibilidad de concretar las expectativas.

 

Es que justamente, “el sistema” está preparado para impedir los embates de los románticos, de los idealistas y soñadores. Tiene anticuerpos que lo protegen de los honestos sin voluntad, de los tibios sin convicciones profundas y les propone que como “peaje” entreguen esas banderas, para lograr cualquier insignificante avance.

 

Si para lograr esos pretendidos cambios a los que aspira la sociedad, se tendrá que hacer la vista gorda, dejar pasar arbitrariedades, callar ilícitos, ser funcionales a la corrupción estructural y cómplices imprescindibles para que otros sigan haciendo de las suyas y convenciendo a tantos mas de que estas reglas son las correctas y que esto es lo que se puede hacer y no mas que esto, pues en ese caso, este es un camino a descartar.

 

Los perversos de siempre han desarrollado un conjunto de creencias que alimentan esta fábula y pretenden hacerla verosímil. Los incautos, los ingenuos, los cándidos que abundan entre los ciudadanos de bien, aceptarán estos preceptos, sin más, solo para jugar ese partido.

 

Los que abusan del sistema necesitan que el resto crea que esto “es así”, que no se puede cambiar, que estas son las pautas y hay que adherir a ellas. El favoritismo, la discrecionalidad, la malversación, las cajas ocultas, y la nómina inmensa de cuestiones que cualquier ciudadano medio aborrecería y criticaría con despiadada virulencia, se atenúan cuando el protagonista invitado pasa a formar parte del equipo reclutado.

 

Ellos intentarán convencer a todos que esos códigos son inmodificables, que la burocracia tiene sentido, que las leyes se hicieron para sostener el andamiaje que soporta su indemostrable financiamiento político y que las trampas forman parte imprescindible de su paisaje cotidiano. También dirán que pese a todo lo criticable, es mejor estar adentro que afuera, que los cambios se logran siendo parte del sistema y no estando fuera de él.

 

Resulta interesante ver  como consiguen someter a los soñadores. Los quebrantan e intimidan, los oprimen y amedrentan hasta ponerlos de rodillas. Logran derribar sus voluntades, quebrarles el espíritu, doblegarlos y hacerlos capitular para que crean que son insignificantes frente a la potencia de los hechos consumados. Es parte de la estrategia y vaya si logran ser convincentes.

 

Todos sus argumentos, sin excepción alguna, son extremadamente benevolentes con ellos mismos y altamente tolerantes con sus atropellos. Esa línea de aseveraciones los exime de dar explicaciones, los justifica, los mantiene como protagonistas secundarios que solo acatan reglas no escritas, que no son de su autoría intelectual.

 

Que todos entremos por esa variante es lo que pretenden. Habrá que recordar que el mundo solo cambió cuando los pioneros tomaron la iniciativa, esos que se animaron a decir “se puede”  para desafiar lo evidente, sin aceptar mansamente la interminable lista de razones que demuestran porque “no se puede”.

 

Dejemos de aceptar tan apaciblemente aquello de que solo ingresando a los partidos se modifica el presente. Es una verdad a medias y, como tal, vale la pena cuestionarla. Definitivamente el sistema NO se cambia desde adentro, al menos no, respetando sus normas. Se modifica desde afuera estableciendo la agenda. La otra alternativa, mas osada por cierto, es ingresar al sistema y ser parte de él, pero para pulverizar, sin contemplaciones, sus reglas una por una.

 

Es bueno recordar aquel refrán que dice que solo los peces muertos nadan con la corriente. A cuidarse de esas falacias perversamente instaladas. Se han constituido en la mayor trampa para cooptar a los más crédulos y hacerlos recorrer el itinerario de la claudicación.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Alberto Medina Méndez por gentileza de su autor.

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22/07/2010

LA BÚSQUEDA DEL BIENESTAR...

Por Elena Valero Narváez (*)

Nosotros rechazamos el Estado benefactor de carácter socialista, y la protección total y general del ciudadano, no solamente porque esta tutela, al parecer tan bien intencionada, crea unas dependencias tales que a la postre sólo produce súbditos, pero forzosamente tiene que matar la libre mentalidad del ciudadano, sino también porque esta especie de auto-enajenación, es decir, la renuncia a la responsabilidad humana, debe llevar, con la paralización de la voluntad individual de rendimiento, a un descenso del rendimiento económico del pueblo. Ludwig Erhard

Una nota del vicepresidente Julio Cobos, en La Nación titulada: “No debemos perder tiempo ni oportunidades” nos da una clara idea de cómo piensa uno de los candidatos a  presidente.

Cobos se contenta -como muchos otros  políticos argentinos- a enumerar los problemas que preocupan a todos: inseguridad, salud, inflación, entre otros. Dice lo que todos sabemos pero olvida decir por qué surgieron, y cómo se  solucionan o morigeran. Muestra lo que harán los candidatos en la campaña electoral: no hablar del ajuste inevitable que deberá liderar quien asuma después de Kirchner. No se menciona porque implica un discurso  antipático mostrar la realidad tal cual es y no como nos gustaría que fuese.

Lo que sí dice Cobos es que debemos encaminarnos hacia un verdadero Estado de Bienestar. Ello demuestra que  no sabe cuales son las causas del atraso que sufre nuestro país y por qué no remonta vuelo como lo está haciendo  Chile o  cualquier país que ha dejado atrás, justamente, al Estado de Bienestar, para dar paso a una fortalecida sociedad civil.

Tiene razón el vicepresidente cuando expresa que la primera etapa del Congreso fue alentadora porque ha intentado fortalecer las Instituciones, pero, cree en las subvenciones y en el  aumento a los jubilados sin una reforma del estado.

No se resuelven los problemas  con un “verdadero Estado Benefactor” sino con un cambio de rumbo que se base en achicar el estado y fortalecer a la sociedad civil Para ello necesitamos inspirar confianza, dejar las políticas populistas de corto plazo, y crear  condiciones que tienten a los inversores.

Fortalecerla es permitir que el proceso económico no sea resultado de las decisiones autoritarias del gobierno sino de los deseos y necesidades de los consumidores.

No deben fijarse los precios, éstos deben autoregularse de acuerdo a las elecciones de la gente y a la competencia de los empresarios por satisfacer la demanda a menor precio y mayor calidad de los bienes que producen.

Carlos Pagñi muestra en una de sus últimas notas cómo sufre España por el amor que los españoles tienen al Estado que propicia el vicepresidente: se les da todo lo que piden pero el déficit fiscal alcanza el 11,2% del PBI, y se ha iniciado un ajuste que será muy difícil de digerir por la mayoría devota, como aquí, del estado de bienestar.

No es necesario que el gobierno que suceda a Cristina Kirchner piense en un plan de desarrollo para que la Argentina salga de su postración económica. Basta con que haya estabilidad monetaria, y que el gobierno tome decisiones políticas que reestablezcan la confianza. Que vengan inversiones depende más de ello que de  medidas técnicas. Sin inversiones el deterioro económico irá en aumento como lo demuestra la crisis energética que sufrimos.

Debemos tener buen trato con los Organismos Internacionales como lo tienen los países que quieren acceder al crédito. La política kirchnerista nos desprestigió en el exterior y ahora pagamos las consecuencias.

La inflación no parece que será atacada por lo cual es probable que se llegue tarde o temprano a una devaluación. Lamentablemente los procesos inflacionarios traen trastornos políticos-sociales y se frenan con el sacrificio de los asalariados.

El próximo gobierno tendrá que equilibrar el presupuesto, eliminar la burocracia estatal y los controles, no emitir, dejar de lado la política nacionalista pasada de moda y la intromisión  en la actividad productiva. Fomentar la actividad privada evita el despilfarro e ineficiencia que generalmente resultan cuando el estado toma a su cargo el reparto de la riqueza y distribuye mucho más de lo que económicamente es posible.

Si no se cambia de rumbo continuará la evasión de capitales, el  aumento del costo de vida y la reducción de la actividad económica que nos llevara a vivir cada día peor como lo muestran los cortes de energía a los grandes usuarios y ahora a  residenciales y pequeños comercios.

 Una vez más, en Argentina, como tantas veces en el pasado, lo malo que vendrá es causa de un nacionalismo anacrónico y de un intervencionismo estatal que ya no se aplica en ningún país adelantado del mundo.

Finalmente, me pregunto: ¿ quedará algún político de fuste que piense en realizar un cambio de 180 grados al modelo kirchnerista, ahora que el matrimonio presidencial esta decidido -como lo ejemplifica el caso Macri- a terminar con quienes son bien vistos por la gente?

 A los planes destructivos de Kirchner, adhiere la mayoría de los líderes opositores cuando no les toca sufrir la avalancha kirchnerista. El canibalismo político aplicado a sus competidores indica que le seguirán haciendo el juego a un gobierno que apuesta a atomizar a la oposición. Nos esperan tiempos difíciles!!

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autora, Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino” Lumiere. 2006)

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22/07/2010

CUANDO VEAS LAS BARBAS DE TU VECINO CORTAR…

Por Enrico Udenio (*)

La confirmación del procesamiento de Mauricio Macri por parte de la Cámara Federal implicó la tácita confirmación de Norberto Oyarbide –el juez sostenido por el kirchnerismo- en la continuidad al frente de la causa. El ruido mediático que ha producido ha sido tan estruendoso que me mueve a decir algo respecto a este extraño suceso. La lectura del fallo me sorprendió de variadas maneras, y me llevó a algunas reflexiones que intentaré agrupar en tres partes: 

1. Las suposiciones tomadas como verdades

La decisión de los jueces que componen la cámara se respalda principalmente en deducciones y suposiciones sin pruebas documentadas que las respalden o que involucren a Mauricio Macri con las escuchas ilegales, más allá del hecho concreto de que éste ejerce el cargo supremo de la Ciudad de Buenos Aires, lo que determina a priori una responsabilidad política pero no penable judicialmente.
Es muy difícil encontrar en los archivos fallos de Cámaras en los que se respalden los procesamientos de altos funcionarios, sobre la base de deducciones teóricas sin que medien pruebas concretas documentadas.

Desde ya, para los kirchneristas y anti-macristas todas las inferencias que hacen estos jueces son suficientes para condenar al Jefe de Gobierno capitalino, pero todos sabemos que, en su momento, estos mismos que hoy acusan a Macri rechazaron similares esquemas de deducción cuando los demandados eran funcionarios del Gobierno Nacional o el propio matrimonio presidencial.
En este punto referido a las deducciones, hay ...

En este punto referido a las deducciones, hay en el fallo algunas “joyitas” que verdaderamente cuesta mucho creer que estos tres camaristas hayan podido pergeñarlas. Una de las más impactantes es cuando aseguran que Macri no podía desconocer la mecánica de espionaje telefónico porque le interesaba el tema de la seguridad. Todo un monumento al absurdo deductivo. Otra de las inferencias que más sorprende es cuando en el escrito los jueces deducen que si Macri conocía a Palacios, y éste a James, el Jefe de Gobierno no podía desconocer lo que James hacía en su trabajo. Esto parece similar a que si por los hechos de corrupción imputados al ex Secretario de Transportes, Ricardo Jaime, se procesara a Néstor y Cristina Kirchner porque siempre le dieron al tema de transportes una atención muy especial, y porque en su carácter de presidentes eligieron como ministro a Julio De Vido, que era el superior directo de Jaime. Probablemente podamos inferir o suponer que los Kirchner estaban al tanto o, incluso, formen parte principal de una matriz de corrupción estatal, pero mientras no haya pruebas concretas, se trata sólo de suposiciones que no tienen asidero legal.

2. Los testimonios de los enemigos como base

La mayor parte de los argumentos con los cuales la Cámara intenta justificar el procesamiento de Macri están basados en testimonios de personas claramente opositoras al funcionario capitalino, pero lo más llamativo es que se descartó toda inferencia que condujera a suposiciones sobre la probable injerencia del oficialismo en la causa. Es muy sospechoso que todos aquellos caminos que podían haber conducido la investigación hacia funcionarios u organismos dependientes del Gobierno Nacional, hayan sido desechados. En cambio, Gabriela Cerrutti, Roberto Digón y Sergio Burnstein, enemigos políticos declarados del procesado, fueron base principal para argumentar el procesamiento judicial. A su vez, su cuñado, Néstor Leonardo, trató de exculparlo pero ni el Juez Oyarbide ni la Cámara quisieron tomar en cuenta ese descargo.
La actitud de los jueces se hace aún más sospechosa cuando rechazaron la posibilidad de investigar los dichos del ex senador Dr. Héctor Maya. Recordemos que éste declaró que el mismo Oyarbide le había dicho personalmente que "el destinatario real de la embestida era Mauricio Macri". Y no se trató de una expresión aislada. El 19 de mayo pasado, Maya ratificó sus dichos en una entrevista radial: “Voy a comentar lo que pueda, porque seguramente, yo soy abogado, tendré que ir a Tribunales citado por este asunto. Yo me encontré con el doctor Oyarbide, yo fui juez del doctor Oyarbide como senador, y me encontré con él allá por noviembre, diciembre, accidentalmente en un comedor y le pregunté por dos o tres causas que estaban teniendo una gran conmoción, entre ellas la de Palacios y con motivo del diálogo que tuve en esa causa, que es la de Palacios, verifiqué esta afirmación de que el destinatario final de la causa era Macri. Y bueno, convencido por la manera que se desarrollaron los acontecimientos con posterioridad, de que Oyarbide, como otros jueces, como Servini de Cubría, son o están secuestrados o son "todo terreno" del gobierno, lo fui a ver a Macri, a quien no conocía, por razones políticas, porque yo soy peronista y estamos conformando un frente del peronismo disidente con el PRO en Entre Ríos, y le señalé que era imprescindible que se apartara de ese juzgado porque Oyarbide lo iba a procesar, se lo dije 10 días antes que sucediera.”
No está demás aclarar que el Dr.
Maya suponía que la Justicia lo iba a citar por sus dichos. Sin embargo, nunca fue citado ni la Cámara hizo mención alguna sobre su denuncia, a pesar del peso que tenía su declaración teniendo en cuenta la envergadura de su posición política (ex senador nacional).
En otro momento del fallo de la Cámara, los jueces dicen que: “Mauricio Macri no era ajeno a ese proyecto (policía metropolitana); por el contrario, cumplir el anhelo de que la Ciudad tuviese su propia policía había sido una promesa de campaña y sería una de las prioridades de su gobierno. (…) Es posible que M. Macri no conociese personalmente a James, sin embargo, es muy difícil sostener que no estaba al tanto de la tarea que en materia de seguridad le había encomendado a Jorge A. Palacios. (…) Esto da asidero a la postura de la acusación que sintetiza que en definitiva fue el Jefe de Gobierno quien insertó a James, por medio de la influencia de Palacios, en la administración a su cargo, lo nombró, le dio una retribución y cobertura para que coadyuve al proyecto de la Policía de la Ciudad en su vertiente paralela y encubierta de la producción de inteligencia prohibida.”
De estas deducciones que hacen los jueces se infiere que en el mundo de las suposiciones todo es posible, que si hubiera habido muertes de civiles generadas por algún policía metropolitano o actos de corrupción de algunos de ellos, también el Jefe de Gobierno de Buenos Aires debía ser procesado por causa de sus enormes deseos por constituir una policía exclusiva para la Ciudad de Buenos Aires y porque su administración es la que le paga los sueldos a los policías.

3. La desvinculación de Montenegro

Por último, ya que existen muchas más anomalías en esta causa judicial, voy a referirme al punto más endeble de todo este inusual proceso: la desvinculación o desprocesamiento de la causa del Ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro. Nada como esta acción muestra el alto voltaje político que existe detrás de la acusación a Mauricio Macri. Es que Montenegro era el responsable directo de los dos principales involucrados en las escuchas ilegales: Palacios y James. Si había algún funcionario superior que debía estar procesado por razones obvias, era justamente Montenegro.
Recordemos que el Ministro de Seguridad porteño cuestionó la autoridad de Norberto Oyarbide sobre la causa. Lo hizo sobre la base de que no se podía garantizar la imparcialidad del Juez ya que él (Montenegro), cuando era fiscal, había intentado procesar a Oyarbide por mal desempeño en sus funciones. Si se aceptaba la apelación la causa completa pasaba a otro juzgado. Es entonces que Oyarbide, sorpresivamente, desvincula a Montenegro y la causa siguió en manos de él. No existió ningún tipo de razonamiento que justificara tal decisión. Y probablemente no exista, ya que es muy difícil explicar por qué se desvincula al superior inmediato de los acusados al mismo tiempo que el procesamiento continúa jerárquicamente para arriba. 

LA JUSTICIA OFICIAL

“Espero tener siempre suficiente firmeza y virtud para conservar lo que considero que es el más envidiable de todos los títulos: el carácter de hombre honrado.”  George Washington (1732-1799) Primer presidente de los Estados Unidos.

El inexplicable desprocesamiento de Guillermo Montenegro dejó muy en evidencia que había una clara orden: la causa tenía que seguir en manos del juez Norberto Oyarbide, “casualmente” el mismo que descartó la denuncia de enriquecimiento ilícito de los Kirchner sin realizar ninguna investigación pertinente a la causa. Recordemos que, sin ir más lejos, hubiera bastado algo tan simple como una requisa al banco involucrado que, según las cuentas presentadas por el contador del matrimonio presidencial, le “pagaba” a los Kirchner intereses desproporcionados con relación al mercado, para desnudar la anomalía habida en ese enriquecimiento.

Tampoco podemos dejar de advertir que la Cámara que aprobó lo actuado por el juez contra Macri, también tiene sus antecedentes a favor del enriquecimiento del kirchnerismo. Fueron estos jueces los que descartaron denuncias por corrupción y ganancias ilícitas de los Kirchner y, nada más y nada menos, de Julio De Vido, el funcionario que maneja de manera arbitraria los ingentes fondos con los que cuenta el Gobierno Nacional gracias a la aplicación de la “Emergencia Económica”, y que está familiarizado con causas de probable corrupción oficial, como son las de Skanska, Antonini Wilson, Ricardo Jaime, los negocios con Venezuela, etcétera.

Desde el año 2003 este fuero Federal viene desestimando, sobreseyendo o cajoneando todas las denuncias de corrupción contra los Kirchner y demás funcionarios del Gobierno Nacional, con excepción de la de Ricardo Jaime. Ya hay muchos jueces que saben que si la oposición gana las próximas elecciones, sus carreras están terminadas. Por ejemplo, Oyarbide ya comenzó los trámites de su jubilación, por lo que al momento de las elecciones presidenciales del año que viene, ya no será juez.

EL PODER OCULTO

 “Cuando soy buena, soy muy, muy buena; pero cuando soy mala, soy mejor.”  Mae West (1893-1980) Actriz y dramaturga estadounidense, provocativa e irreverente.

En los análisis que podemos hacer sobre esta causa, más allá de cuánto pudo Mauricio Macri haber estado al tanto de las escuchas telefónicas, es muy difícil prescindir de las vueltas de tuerca forzadas que el juez Oyarbide utilizó para argumentar su procesamiento; así como también nos resulta difícil no inferir sobre la existencia de una mano negra del Gobierno Nacional cuando observamos la “curiosa” desvinculación de la causa del Ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, y la participación de la ex-SIDE en los hechos acaecidos. Néstor Kirchner nunca ocultó que conocía todo lo que pasaba en los servicios de seguridad nacionales y no olvidemos que el involucrado directo en las escuchas, Ciro James, era empleado de esos servicios al momento de ingresar a la administración metropolitana.
Los Kirchner han sido personas que han demostrado, a través de los años, que no tienen principios éticos que le impidan ir hacia el logro de sus objetivos utilizando cualquier recurso posible.
Para ellos, parecería que inocentes y culpables no se determinan por sus acciones sino por sus ideas. Si éstas están contra ellos, los que las impulsan son declarados culpables. En cambio, aquellos que están a favor, son declarados inocentes sin importar los crímenes que hayan cometido o lo que ahora estén haciendo. Para ejemplos hay una multitud, pero basta citar a dos de ellos: Saúl Menem y el padre de Mauricio, Franco Macri.
El ex presidente pasó de ser el “anticristo” a aliado circunstancial de este Gobierno, mientras que respecto a Franco Macri, bastaría recordar la frase publicitaria que utilizó Daniel Filmus, un ferviente kirchnerista y competidor de Mauricio en las últimas elecciones capitalinas: “Mauricio es Macri”. Éste era el slogan con el cual quería inducir a la población a pensar que Mauricio Macri era sólo un testaferro del verdadero poder que estaba detrás de él: su padre.
Los tiempos cambian y las caretas se van cayendo. Ahora y a la luz de los últimos acontecimientos, podríamos asegurar que: “Franco es Kirchner”, con todo lo que ello estaría implicando.

ELIMINAR OPOSITORES

“No es perezoso únicamente el que nada hace, sino también el que podría hacer algo mejor que lo que hace.”  Sócrates (A.C. 469-399) Filósofo griego y figura casi mítica de la historia.

No existen pruebas válidas –las deducciones no lo son- que vinculen a Mauricio Macri con las escuchas del espía James. Con lo existente hasta Oyarbide sabe que no sirve para condenarlo, pero sí le alcanza para procesarlo y perjudicar su proyecto político. Y era éste el principal objetivo al que apuntaba el juez sostenido por el kirchnerismo. Además, sabe que la sentencia estará en manos de otro juez y, muy probablemente, con otra administración ejerciendo el poder ejecutivo de la Nación.
Creo que con los elementos que se cuentan hoy, no será posible saber si Macri estaba en conocimiento o no del tema de las escuchas ilegales. Deberemos cargar con la duda y apostar a lo que ya conocemos del derecho romano: ante la falta de pruebas concretas se debe creer en la inocencia del acusado, sea éste quien sea, nos guste o no.

Es clave que la oposición política no siga jugando a favor de los Kirchner. Tendrían que dejar de pensar en su quintita de intereses y cerrar filas alrededor de Mauricio Macri para defenderlo del ataque que soporta de parte de aquellos jueces dominados por el oficialismo. Habría que darse cuenta que hoy le tocó a Macri pero mañana seguirán otros porque las ambiciones paranoicas del ejecutivo nacional tienen la admiración y justificación de sus seguidores y cuentan con la estructura de la ex-SIDE y con enormes fondos para intentar dañar a sus opositores. Y cuando más cerca estemos de las futuras elecciones presidenciales, más desesperados se encontrarán y peor será la embestida.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor Enrico Udenio,  asesor económico y especialista en comercio exterior, se ha desempeñado como empresario comercial e industrial desde 1965. De nacionalidad italiana, arribó a la Argentina, país en el cual reside, siendo niño. Sus compañías en Argentina y en el exterior desarrollaron diversos proyectos comerciales e industriales, algunos de ellos muy conocidos, como fue el caso de la radicación de Honda Motor en el país. A principios de la década del ’90 cerró todas sus empresas para dedicarse al asesoramiento, la docencia y la investigación en política y economía. Autor, en 1981 de los libros "Corazón de Derecha Discurso de Izquierda" y “Diario de un Divorciado”. En cuanto a su postura ideológica, se define a sí mismo como un pragmático independiente, comprometido con la filosofía holística y el construccionismo histórico como forma de mirar a la realidad.

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21/07/2010

LOS  MERCADERES DE LA CONFUSIÓN SOCIAL

Por el  Lic. Gustavo Adolfo Bunse (*)

Flotan en el aire  dos visiones opuestas del país, ambas con enorme grado de certeza por parte de quienes sostienen cada una de ellas.

Son visiones que establecen dos horizontes prospectivos profundamente peligrosos para el corto y mediano plazo.

La confusión que inyecta el gobierno contamina los dos cristales para ver.  

La primera visión es la que enfoca las prácticas totalitarias del matrimonio y su esencia ética de baldío… jalonada por innumerable cantidad de actos de corrupción que forman constancia sólida de una trama tan amplia que ya es muy difícil de ser desmentida. El enriquecimiento ilícito de ambos y el de sus principales adjutores, protegido por fallos absolutorios de la justicia, ya  resultan tan evidentes como indignantes.

Esto último, constituye precisamente, el signo de superficie más dramático e inequívoco… sobre que estamos en manos de una “banda”.

Pero hay una segunda visión, que enfoca a la República de hoy, con una base económica en aparente recuperación.  Y que, aunque anda haciendo equilibrio sobre una inflación galopante y falsificada, ha puesto al país supuestamente cerca de recuperar el crédito internacional y con un nivel de actividad que exhibe unos niveles productivos de casi pleno uso de la capacidad industrial instalada.

Obviamente, esta última visión, naufraga rápido por estar enmarcada en un contexto contrafáctico de muy difícil solución: 

El propio gobierno plañideramente acepta que no hay inversiones,  no se advierte que haya cambiado un ápice la seguridad jurídica en muletas que fomentaron estos filibusteros desde hace 6 años,  no ha cambiado la mentira estadística oficial… y además no hay visos de torcer la vocación obsecuente de los empresarios… así como el nivel de dependencia inadmisible de los sindicatos. 

El gobierno, cuya habilidad para pulverizar enemigos está vinculada a su enorme capacidad de inversión para corromper individuos de los otros dos poderes así como a sus propios oponentes, se puede dar hoy el lujo de anunciar -a los cuatro viento - que planea perpetuarse, ganando las elecciones del año que viene…al precio que se cuadre.

Para ello, ha diseñado media docena de sofismas enciclopédicos que consisten en tapar lo falso y lo inexistente con anuncios de mediano plazo o presentar todo con actos inspirados en la dramaturgia de Bernard Shaw.

Ellos creen que todo debe seguir así: Deslizándose hacia la nada.

Ella, cuya candidatura nadie descarta,  trata de estar todo el tiempo posible fuera del paí … o en actos en los que tenga asegurada la claque. 

Sabe bien que en los actos internos, ella debe sentarse a esperar una catarata de elogios y aplausos,  cuya subjetividad le importa un bledo.

Ha organizado ya varios reportajes que ha de conceder a los medios internacionales con el simultáneo  ninguneo a todo el periodismo local.

Frente a estas constancias… uno no tiene más remedio que preguntarse como se deberá sentir el peor de los inmorales de este mundo… cuando regresa a su casa sabiendo (como saben ambos)  que todos los aplausos, todos los vítores, todas las ovaciones y hasta la última de personas concurrentes a cada acto ha sido pagada por alguno de sus punteros.

Así ocurrió exactamente en el acto de conmemoración de la independencia nacional que tuvo lugar en San Miguel de Tucumán. El público civil de la ciudad fue impedido de acceder a la zona de la Casa de Tucumán.

Esa zona,  fue vallada…. y el acceso les fue permitido solamente a los corderos que fueron embarcados en varias zonas en los micros enviados por el gobernador Alperovich, un siervo bastante conocido de la pareja.

La mansedumbre y la resignación empiezan por allí mismo.

Por el vapor de confusiones que tienen para sostener aquellos sofismas enciclopédicos.

La pareja, no se siente exigida en lo absoluto por la sociedad.

Con tal comodidad huyen de lo concreto con singular facilidad y luego de ver el horizonte de aquella tan permisiva mansedumbre en la base de la abnegación ciudadana,  saben muy bien que a los rebaños de ovejas debe dársele sólo… pasto barato y retórica. Nada más        

Las iniciativas políticas que brillaron por su ausencia desde los comienzos de este régimen, son, recién ahora, un tibio clamor de nuestra conocida oposición descafeinada, reclamando, ya un poco tarde, un sinnúmero de reformas estructurales de las que nadie se puede explicar el motivo de su parálisis virtual.

Para enmascarar la parálisis, como queda dicho, se emplea la “ideología del sofisma”.

No les basta con mentir. 

Desean instalar las mentiras como una rígida convicción social.

Confían en ello.  

Y lo hacen pues ven a la sociedad como un conjunto de vulgares estúpidos

Cuentan para eso con que:

El que no se somete, se resigna…y  el que no se resigna se somete.

Para quienes no se resignen ni se sometan…hay un basural desparramado en un  formidable desierto de arena y tierra …con una oferta electoral, cuya compartimentación impresionante,  ya empieza a lucir sospechosa.  

Todo el mundo…. mirando hacia cualquier lado… navega en la inercia del  ominoso anquilosamiento político argentino.

Se pueden ver allí… cien espejismos… que aturden mucho más a los resignados y que sirven de acicate a los sometidos para entregarse en una cómoda espera, sentados en la poltrona de las ovejas.

El catálogo de reformas pendientes, empezando por la Reforma del Estado, es tan pero tan extenso, que no deja dudas sobre la inconciencia y la irresponsabilidad  del matrimonio.

Inconciencia sobre todo,  sobre aquello que debe existir y dejar de existir en este país.

Es fácil explicar lo anterior:     

Lo que pasa es que no hay Estado, es decir, ocurre que el Estado realmente no existe y, por lo tanto, la dirigencia política no percibe la necesidad de reformar absolutamente nada de él.   

Nadie quiere ni puede reformar lo inexistente.

El verdadero páramo de contrapoderes en la Argentina puede ser, como en general lo ha venido siendo, una consecuencia del formidable “poder adquisitivo” que tiene la “caja” del Gobierno, pero no es menos cierto que eso jamás podría funcionar tan fácil si este país no se caracterizara por la infernal genuflexión social y empresarial… así como por la proliferación de una dirigencia política y gremial abigea, ratera, advenediza y sin el menor escrúpulo.

Pues entonces… vale la pena decirlo aquí … una y mil veces:

La resignación de las ovejas y la complicidad de los parásitos, es el clima en el que mejor se mueve este par de mercaderes de la confusión social.  

La ideología del sofisma hace que las aspiraciones de cualquier persona se vean compelidas a caer postradas en un conformismo imbécil teñido de ignorancia y alejado por completo de la ambición más elemental… para exigir lo que pide a gritos la Constitución.

Con esto que se “ve”… le basta a un apreciable porcentaje de gente

Con este nivel de gestión parece suficiente seguramente, para que muchos digan que, “algo es algo”, una precondición doméstica que basta y sobra en la Argentina para sostener e incluso para reelegir a cualquier Gobierno.

El largo plazo es un concepto estratégico absolutamente ajeno a estos dos especuladores del “día a día”.

La inflación, según ellos sigue siendo un factor instalado por los medios. 

Cualquier enfoque político debe merecer solamente un tratamiento de corto plazo, con una visión de  supervivencia,  sistemáticamente refractaria a cualquier advertencia para evitar una temprana recaída en el desastre cíclico que viene transitando el país en el último medio siglo.

La ideología del sofisma es básicamente, amiga del cortoplacismo y de la gran improvisación como herramientas primarias de la subsistencia en el poder.

Es la estrategia de la ambigüedad, de las imágenes difusas, de la generalización de las culpas ajenas y de la victimización de las propias.

Es la resignación social devenida en indiferencia, que ya quedó instalada, como una gran epidemia de la que se alimentan los trapaceros.

La democracia no puede vivir sin la verdad y del mismo modo el totalitarismo no puede vivir sin la mentira.  

La democracia se suicida si se deja invadir por la mentira y el totalitarismo si se deja invadir por la verdad.

La pareja ya está preparada para desplegar sus carpas otra vez … para instalar sus tiendas de trueque… para jurar una mejoría y para apelar a su arsenal de aprietes y de fondos de una caja cuyo sostén único es la recaudación impositiva de la República.

Es fácil reconocerlos…  son los mismos mercaderes de la confusión social.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo del Lic. Gustavo Adolfo Bunse por gentileza de su autor.

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20/07/2010

EL GRAN DESAFÍO DE CONCENSUAR UN PROYECTO ÚNICO DE RETENCIONES

Las retenciones deberán dejar de existir en el mediano plazo, reemplazadas por un gravamen progresivo en base al impuesto a las ganancias modificado, de forma tal que el mayor aporte recaiga sobre los que más ganancias obtienen

Por Aldo Norberto Bonaveri (*)

Los derechos de exportación, habitualmente llamados retenciones se perfilan como uno de los grandes combates parlamentarios a librarse el mes próximo. A la importancia propia del tema, se agrega la necesidad de actuar contra reloj, puesto que el 24 de agosto vence la última prórroga del Congreso a las facultades delegadas otorgadas a la Nación y una de ellas es la de definir los derechos aduaneros con simples resoluciones.

En esa situación se encuentran aproximadamente 240 normas vigentes, de las más de 1900 que se fueron delegando históricamente, en ese combo las hay aquellas que con negociación de por medio, podrán renovarle la facultad conferida al PE, las que se reemplazarán y las que caducaran; pero sin duda, la más emblemática, de mayor peso específico e importancia económica y política, es la que legisla sobre los derechos de importación y exportación al agro, que los principales bloques de la oposición están resueltos a devolver esa potestad al Congreso de la Nación, tal como lo prescribe la Constitución Nacional.

Por otra parte cabe expresar que las retenciones constituyen el gravamen más malquisto por los productores agropecuarios. Al respecto de la referida imposición, corresponde decir que si bien desde 1955 hasta la fecha varios fueron los gobiernos que la utilizaron, nunca antes tuvieron la magnitud que en la actualidad, donde por las elevadas alícuotas que se aplican resultan una verdadera exacción.

Las personas que no se encuentran alcanzadas por este tributo y no son especialistas en la materia, en gran medida no disciernen fácilmente si dicha gabela es tan mala como argumentan los productores, o tan virtuosa como sostiene el Gobierno. En consecuencia, el propósito de la presente es aportar una serie de información y consideraciones, con la intención de los que no están en el tema tengan la posibilidad de interpretar sobre el particular, y poder así sacar sus propias conclusiones.

MARCO INSTITUCIONAL

Los impuestos deben sancionarse por ley del Congreso. La Constitución prohíbe que se delegue esa función al Poder Ejecutivo, excepto en situaciones determinadas de administración o emergencia pública; se descartan los impuestos que incorporen estos conceptos. Por otra parte, expresamente, la Carta Magna no consiente la sanción de decretos de necesidad y urgencia en materia tributaria.

En virtud de ello, únicamente en el Congreso reside la facultad para fijar tributos, tal lo determina el Art. 52, debiendo ser iniciadora del proceso a la Cámara de Diputados, compuesta por los representantes del pueblo.

CONCEPTO

Las retenciones técnicamente no revisten la calidad de un impuesto. Propiamente se trata de un derecho de exportación, por naturaleza no coparticipable, en teoría es una herramienta económica de aplicación excepcional, que suele ser implementada por dos razones principales: delimitar ganancias extraordinarias, o lo más habitual, cubrir déficits fiscales.

Se trata de un tributo complicado de interpretar fuera de la Argentina. En los países desarrollados y en la gran mayoría de los emergentes los gobiernos no las implementan, por el contrario, el criterio imperante es que para lograr un efectivo desarrollo de sus economías es menester estimular las exportaciones, en consecuencia en varios estados se establecen mecanismos opuestos tales como: reintegros, subsidios y otros procedimientos. Como es sabido en nuestro país además de estar gravados los granos y otros productos primarios, también están alcanzados por el mismo régimen los industrializados que provienen de ellos.

JUSTIFICACTIVO

Tratándose de un resorte que poseen los gobiernos, puede ser utilizado con fundamentos en momentos especiales de la economía, pero como trataré de explicar, resulta improcedente tomarlo como sustento de la política económica de un país, tal como viene ocurriendo en los últimos seis años.

Por ejemplo, su instrumentación por el gobierno de Eduardo Duhalde en el 2002 fue totalmente justificable, resultando adecuado para compensar los efectos de la abrupta devaluación de entonces. El impacto de la pesificación, con las condiciones tan favorable para las exportaciones generadas en aquel escenario, hizo que resultaran las retenciones de gran importancia para administrar los precios internacionales y sus implicancias al mercado interno, al tiempo que como consecuencia del intercambio se daba la situación de renta extraordinaria. A los efectos de tomar la dimensión de aquel contexto, es oportuno mencionar que en dicha circunstancia el gravamen impuesto fue en el caso de la soja y del girasol era del 13.5%, elevándose posteriormente al 23.5% para ambas oleaginosas, y 20% para los aceites, en tanto que para el maíz y el trigo la alícuota fue del 20%.

Por cierto que lo expresado en el párrafo anterior se trata de una verdad de Perogrullo, no es ese el único marco donde cabe la aplicación, pero al mismo tiempo no se puede perder de vista que cualquiera sea la circunstancia de instauración, no debe ser pensado como un impuesto, corresponde concebirlo como una táctica transitoria, nunca permanente, ya sea por las peligrosas asimetrías que plantea en el funcionamiento del sistema económico, básicamente porque emite señales que derivan en la ineficiencia, pero esencialmente por los vicios y distorsiones que generan, teniendo en cuenta las variantes e imponderables que ocurren con asidua frecuencia, ya sea por el comportamiento de los mercados externos o, por las variables que acontecen en la economía interna.

Los argumentos fundamentales de los gobiernos kirchneristas para sostener e incrementar las retenciones fueron: “defender la mesa de los argentinos” y “propender a la redistribución del ingreso”, frases casi inobjetables desde la retórica, pero ineficiente y hasta contradictoria en la práctica. Huelgan las evidencias, producto de esas políticas varios precios agropecuarios quedaron paralizados, pero en las góndolas ocurría lo opuesto, hubo productos en los que lograron abaratarse, pero esos beneficios no fueron exclusivos para los necesitados, sino que los usufructuaron también las clases más acomodadas, generando en algunos casos efectos perniciosos que pagaremos por mucho tiempo, tal como la reducción del stock ganadero en 9.000.000 de cabezas y, por ende en la falta de carne de estos días. En consecuencia, actualmente el mecanismo opera lisa y llanamente como un recurso fiscal, al que el Gobierno se aferra para financiar el gasto público, cuando el sector no está en condiciones de soportar tamaña carga.

Las retenciones se hicieron mentadas cuando se pretendieron instaurar como móviles con la Resolución 125 en 2008, la medida tras varios aumentos de las alícuotas dio origen al conflicto irresuelto entre el Gobierno y el campo. Todos recuerdan esos episodios, pero lo importante es definir si correspondían; teniendo en cuenta las aseveraciones desde el corazón del poder: “Una renta extraordinaria” defendida por “los piquetes de la abundancia”. Sobre el particular corresponde expresar que los precios internacionales de los granos eran muy buenos y, por lo tanto admitían ser gravado por derechos de exportación, pero ello ya estaba ocurriendo con creces, jamás se habían implementado alícuotas tal alta, cuyo último aumento aconteciera apenas 3 meses antes; cuando ya por su dimensión se hacían intolerables. El 35% como paga la soja, en bruto es en cualquier marco confiscatorio.

Desde el punto de vista de la rentabilidad el escenario actual es mucho peor, si bien se han dado algunas bajas en las alícuotas del maíz y el trigo, manteniéndose el porcentaje en la soja y el girasol, siendo lapidario para éste último, la ecuación es para el productor más negativa, habida cuenta que el tipo de cambio ha perdido varios puntos respecto a la inflación; ergo los impuestos, los bienes de capital, el combustible, los fletes y todos los servicios se han encarecido notoriamente, elevando considerablemente los costos de indiferencia. En virtud de esta realidad, en la actualidad no se justifican las retenciones en girasol, maíz y trigo, debiendo producirse una disminución sustancial en soja.

COPARTICIPACION:

Al no ser considerado un impuesto y estar inmersos en el código aduanero, los derechos de exportación no son coparticipables, por lo tanto ello constituye una distorsión mayúscula, dado que la incidencia negativa es tal en materia de rentabilidad de los productores, que cae considerablemente la recaudación del impuesto a las ganancias, que si se distribuye entre la Nación y las provincias. Producto de ello todos estos años se han venido consolidando un sistema perverso, donde los gobernadores con déficit crónicos en sus distritos, se han visto en la necesidad de mendigar los fondos que les correspondería con un reparto justo y equitativo. Este a su vez ha significado para el Gobierno el marco propicio para manejar la caja a discrecionalidad plena.

Ante tamaña injusticia, más de un gobernador o sus legisladores, han propuesto encontrar algún mecanismo para que las retenciones fueran coparticipables. Desde el punto de vista de la lógica política esas iniciativas aparentan como coherentes, pero en realidad no lo son, puesto que como ya comenté y explicaré más detenidamente, no es un tributo que pueda sostenerse en el tiempo, por lo tanto la solución de un momento, se convertiría en un problema más grande en otro.

CUANDO Y COMO

Si decimos que bajo determinadas circunstancias los derechos de exportación son aplicables transitoriamente, en tanto persista el escenario que justifique su implementación, es obvio que considero que el destino de esa recaudación en ningún caso puede ser consignado a gastos corrientes, ni a paliar déficit del estado. En consecuencia no deberían formar parte del presupuesto. Servirían si para crear un fondo destinado a infraestructura que tanta falta nos hace, por ejemplo rutas y otras obras viales, etc. fuera de las que cuentan con partidas asignadas, las que no vienen siendo contempladas en varios períodos de gobierno. En el mejor de los casos las alícuotas no deberían superar el 20%, en tanto se ejecutarían conforme a las disponibilidades existentes.

Empleado de esta manera no habría sobresaltos, tomar las retenciones como un recurso permanente y tabulado puede tener consecuencias muy graves. Para ser más preciso citaré dos instancias muy disímiles en cuanto a factores externos con solo 8 años de diferencia. En el 1999/2000 la soja cotizaba en los mercados internacionales a u$s 145 la TT y, previo a desatarse la crisis financiera del 2008 rondaba en los u$s 600 la TT. Cuando se tiene dependencia de un ingreso pasible de variaciones tan oscilantes, ¿Cómo hace el fisco para cumplir con el presupuesto?. Por una depreciación mucho menor que la citada la recaudación sería muy inferior a la estimada y, a la vez por la misma causa el productor necesitaría un subsidio. De ahí que deducir la incongruencia de tomarlo como política fiscal no es tan complicado de interpretar.

PARTICULARIDADES DE LA AGRICULTURA

Mucho se ha hablado en los últimos meses de la cosecha récord, de los excepcionales rindes obtenidos y por ende de las ganancias que han conseguido los productores. Es verdad que se registró una cosecha extraordinaria, con rendimiento que superaron las hipótesis previas. Pero las utilidades aunque buenas, no son tanto como se calcula. El aumento de los costos de producción ya comentados y justamente la presión tributaria imperante, hacen que la renta sea menos significativa de lo que se supone.

Pero no en todas las zonas se obtuvieron resultados tan prósperos, ni tampoco “todo lo que reluce es soja”. Hay una tendencia a tomar como parámetro las performances de la zona núcleo y, si bien son una referencia, las realidades de regiones menos dotas o más alejadas a los puertos acotan los márgenes considerablemente.

En agricultura tampoco es procedente medir la rentabilidad en función de una cosecha, los factores climáticos no pueden ser soslayados y, así como el productor tiene que soportar años malos, es natural que tenga recompensa con anteriores o posteriores, en el campo la rentabilidad debería medirse como mínimo por lustro. Para muestra se puede citar el año pasado, donde la sequía puso en rojo varios balances.

Un factor desconocido fuera del ambiente agropecuario es a cuanto asciende la carga impositiva para el sector. Dependiendo de la zona y naturalmente de los resultados, el Estado se lleva entre el 70% y el 80% de las ganancias agrícolas, por todo concepto.

HACIA EL FUTURO

Es innegable que en la Argentina hace falta una reforma tributaria en serio, correspondiendo consensuar una nueva ley de Coparticipación Federal que debió ser tratada hace 4 años, conforme lo establece reforma constitucional del 1994. Seguramente debemos ir hacia un replanteo exhaustivo en materia impositiva, donde existan reglas equivalentes para los distintos sectores y ciudadanos; equidad horizontal y progresividad vertical. Una norma donde se contemple la cultura del trabajo, será menester que los legisladores se inspiren en el dictado de una ley que impida la distorsión del federalismo y la concentración del poder en la presidencia de la República.

En ese marco las retenciones deberán dejar de existir en el mediano plazo, reemplazadas por un gravamen progresivo en base al impuesto a las ganancias modificado, de forma tal que el mayor aporte recaiga sobre los que más ganancias obtienen

El impuesto a las ganancias es el único gravamen que está ordenado y diseñado en el mundo para medir la renta real del contribuyente, reclamándole su contribución en consonancia con la riqueza generada. Esta gabela prevé que los quebrantos que puedan ocurrir en un ejercicio sean trasladables a los siguientes, lo que subsana los años de bonanza. Tal ponderación se esfuma con la aplicación de retenciones.

PROYECTOS EN COMISIÓN

Actualmente hay varios proyectos de ley en la Cámara de Diputados de la Nación que proponen reformas sustanciales. Justamente la existencia de diversas iniciativas está complicando a la oposición para lograr un consenso en la Comisión de Agricultura y Ganadería.

Por estos días las diferencias más importantes se producen entre los proyectos presentados entre las distintas vertientes del Acuerdo Cívico y Social. Mientras la Coalición Cívica preconiza la eliminación para todos los granos excepto la soja, para la que propone una disminución de 10 puntos, los diputados Ulises Forte y Pablo Orsolini, ex presidentes de la Federación Agraria, fieles al pensamiento de la entidad, ponen el énfasis en la segmentación, marcando así una clara diferencia del tratamiento que a sus criterios merecen tener los pequeños y medianos productores, respecto de los grandes. El socialismo tiene su propio proyecto, pero a la postre resulta compatible con el de los federados.

Estas diferencias, son comparables con las que históricamente existieron entre la FAA con CRA y la SRA, justamente uno de los puntos que no han podido conciliar hasta ahora en el seno de la Comisión de Enlace. En consecuencia tanto para los diputados, especialmente los de extracción agraria, como para la cúpula de los dirigentes del campo, el gran desafío es hallar una formula que sintetice un entendimiento, aunque el mismo no sea la perfección que cada uno idealiza, pues si no son capaces de acordar el gran vencedor será el kirchnerismo que apuesta a mantener el “estatu quo”.

Las negociaciones no son fáciles, pero tampoco imposibles de coronar con éxito; el PJ Federal, la Coalición Cívica, el PRO , el GEN, el Partido Liberal de Corrientes, el Frente Cívico de Córdoba y la mayoría de la UCR, se inclinan por eliminar las retenciones, excepto la soja. El socialismo y con variantes el SI y Proyecto Sur se identifican con la postura de la FAA.

Sin duda el conciliar una posición común constituye la prueba de fuego para quienes pretenden expulsar con votos en el 2011 a los Kirchner; si no logran superar aquí sus discrepancias, más difícil les resultará convencer al electorado que serán una alternativa seria de gobierno, capaces de lograr consensos entre las fuerzas que piensan parecido, al menos en varios enunciados, sobre el país que pretenden reformular.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Aldo Norberto Bonaveri por gentileza de Pregón Agropecuario.

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19/07/2010

Y DALE CON EL CUENTO CHINO (Uno más, y van…)

Por Malú Kikuchi (*)

            Había una vez  un reino… cercano en el tiempo y en el espacio; un reino que nos es propio. Hoy y acá, Argentina es un reino donde las decisiones se toman sin consultar, sin licitar, y vaya Dios a saber porqué. O por cuanto.

            Hace unos meses, después de un largo y arduo trabajo de las  cancillerías Argentina y China, se acordó la visita de la reina, perdón, la presidente Cristina a la República Popular China.

            Con el pretexto de no poder confiar en el vicepresidente Cobos, negándose a ser suplantada por él en el ejercicio del gobierno nacional, tal cual lo indica la Constitución en casos de ausencia temporal, no viajó.

A cualquier país le cae mal la suspensión de un viaje oficial programado con mucha anticipación, a la China milenaria y protocolar, le cayó pésimo. El pretexto era de una pobreza imaginativa demasiado ramplona.

Después de haber  rechazado el viaje a China, la presidente viajó a muchos países delegando sus poderes en Cobos. O el vicepresidente de pronto se volvió K y confiable, o la mentira al gobierno chino fue  más que evidente.

Sumado al bochorno protocolar, con esa suerte de “viveza” que caracteriza al gobierno K, eso es sin dejar pruebas escritas, Argentina empezó a  no permitir la entrada al país de varios productos chinos.

Obviamente sin reconocerlo, ya que oficialmente Argentina permite la entrada de productos legales al país. Pero los chinos, son chinos y nunca han sido tontos. Es más, en esa materia nos llevan varios miles de años de ventaja. No creyeron, ni lo de la visita, ni lo de las importaciones.

El resultado de las “vivezas” K le salió carísimo al país, China dejó de comprarnos US$ 2.000 millones en de aceite de soja. Entonces, la reina, perdón, la presidente, decidió viajar, pedir disculpas y convencer a los chinos que nuestro aceite de soja es único, barato e incomparable.

A la reina, perdón, a la presidente Cristina, la recibieron con toda la pompa y los honores que corresponden a su cargo. La mimaron, la homenajearon, le dieron un título de doctor honoris causa. ¿Y el aceite?

No, aceite de soja no nos compran, perdemos de vender US$ 2.000 millones.  Pero todo tiene su compensación, a cambio, ellos nos venden por valor de US$ 9.500 millones. ¡Un negoción! … para China.

Por supuesto que esta increíble venta de vagones de tren y subterráneos (con aire acondicionado), 500.000 toneladas de rieles, recuperación ferroviaria, etc, se presenta no como venta, sino como inversión  China, a lo largo de 19 años con una tasa Libor de 6%.

 La verdad verdadera es que, sin licitación ni consultas de ninguna clase, la reina, perdón, la presidente y Hu Jintao, cual emperadores de sus respectivos países, decidieron que Argentina compre y China venda. ¿Y el aceite?

Argentina fabrica autos, autopartes, reactores nucleares, puede fabricar aviones y barcos; pregunta ingenua, ¿nuestros calificados trabajadores argentinos no pueden fabricar vagones, rieles, etc?

Sería una forma de bajar el desempleo y de poner en práctica la cacareada política industrialista del gobierno. Y hablando de cacareadas políticas del gobierno, los DDHH en China, ¿se respetan?

Dicen las malas lenguas que los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el gobierno Chino, claman al cielo. De eso no se habla. China es grande y poderosa, no es Guinea Ecuatorial cuyo presidente, Obianng Mbasogo, invitado a la Argentina, fue retado públicamente por Cristina.

Y nuestra reina, perdón, presidente, tuvo algunas frases poco felices. Empezó hablando de “dessojizar” la relación con China. ¿Por qué, si somos uno de los grandes productores de soja y tenemos que venderla?

Luego comparó a Mao con Perón (¿Perón comunista???), y en algún momento dijo: “Ustedes han tenido la suerte que nosotros no, de la perseverancia en el tiempo de un mismo proyecto político/ económico.”

Aunque sea una falta de respeto contrariar a la reina, perdón, a la presidente, admitamos que si, que hemos tenido suerte, que a pesar de los regulares, malos y pésimos gobiernos que hemos sabido conseguir a través del voto, ni siquiera con los K, Argentina no es la férrea y terrible dictadura comunista china.

Y si nuestros productos, exceptuando el campo y la industria automotriz, no son tan competitivos como los chinos, es que nosotros no pagamos sueldos tan bajos. ¿De verdad, en qué cree Cristina que adecua su discurso al país que visita y nunca se atiene a lo que declama en el suyo?  

A esto se le suma que, si los contratos firmados entre ambos países se cumplen, Franco Macri (¡ojo! el padre de Mauricio, no Mauricio) cobrará en comisiones US$ 400 millones. Un negocio redondo.

Un cuento chino más y ya van unos cuantos. ¿Recuerdan los US$ 20.000 millones que nos iban a prestar? Esto no es igual, pero se le parece.  Le fue a vender aceite de soja y terminamos comprando transportes por un valor que quintuplica lo que pretendíamos vender. Sin licitación.

Otra pregunta ingenua, ¿la nueva y estrecha relación con China, que esperamos no sea carnal, ¿se parecerá a la relación con Venezuela? El tiempo lo dirá.

            Y colorín colorado (tan colorado como la bandera China) este cuento no se ha terminado. Se repite con una cierta y sistemática frecuencia, siempre sin éxitos para Argentina. 

            De nosotros depende darle el final feliz que se merece, feliz y provechoso para nuestra nación. Las elecciones no están tan lejos. Para las primarias faltan 11 meses, para las presidenciales, 13. Es cuestión de esperar y de tener memoria cuando llegue el momento de votar.  

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Malu Kikuchi, por gentileza de su autora.

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19/07/2010

CRISTINA Y LAS CRUZADAS

Por el Lic. Claudio Valdez (*)

¿Sabrá la presidente argentina “Cristina” que su nombre significa “cristiana”?. Que Cristo murió en la cruz y que “Cruzadas” es el calificativo con el que fueron conocidas reiteradas y heroicas expediciones de “luchadores y militantes” por la causa cristiana, también entendida como “causa del mundo occidental” en épocas en que Europa se enfrentaba a un potente imperialismo identificado como “el Islam”.

Aquellos convencidos “luchadores y militantes” portaban “el signo de la cruz” como distintivo y guerreaban por lo mismo que lo hicieron, lo hacen y seguirán haciendo todos los pueblos del mundo: lograr su espacio territorial, el predominio de sus intereses y el mantenimiento de sus modos de vida y bienestar.

Nuestra “Cristina”, que ostenta un doctorado chino “honoris causa” recientemente recibido, se atrevió a cuestionar desde “la pagoda oriental” a sus propios padres, que fueron quienes eligieron el “nombre de pila” que la identifica (suponiendo que haya sido cristianamente bautizada).

¡Claro!, seguramente ella supera a sus padres en aptitudes oratorias, pero esto no la convierte en mujer superior: por las disputas verbales en que sola se involucra demuestra oportunismo, malintención, perversión e incluso necedad. Una mujer de bien encontraría la forma de lograr predicamento, sin agraviar a sus ancestros ni a la cultura del país que le dio posibilidad de ser persona.

Deja muy en claro que no comprende la historia de los propios antepasados europeos y sin necesidad, para los resultados de la “misión comercial que se encontró integrando en China”, despotricó desde allí contra los sacrificios realizados por miles de empeñosos “cruzados” (integrantes de las campañas militares contra el mundo musulmán durante la edad media).

No satisfecha con denostar el pasado y pretendiendo valorizar un pervertido e incierto presente, del que se siente artífice, acusó a “la Inquisición” omitiendo con hipocresía a los más contemporáneos Estados policiales de China comunista, del Castro comunismo en Cuba con un “Che” Guevara incluido, de Corea del norte y de Irán. Olvidó asimismo al no tan lejano aparato represor soviético, mutado en “nuevos servicios” que aún no dejan de operar.