10/03//2010

EL DECRETO DE TUS FONDOS

Por Gustavo Lazzari (*)

El gobierno reconoce un déficit fiscal del orden de los 55.000 millones de pesos. En tiempos donde los presidentes y funcionarios hablan tres veces por día desvirtuando la realidad vale repetir que el déficit fiscal se produce cuando los gastos son superiores a los ingresos públicos.  

Desde 2003 el gasto público acompañó el crecimiento extraordinario de los ingresos públicos. Desde el 2005 tímidamente y con firmeza a partir del 2007 el crecimiento del gasto duplicó el crecimiento de los ingresos públicos y cuadruplicó el crecimiento del valor de la producción. (PIB).  

Era un gol cantado. Inevitablemente íbamos a volver a nuestra conocida historia. Desde 1915 hasta el 2002 en todos los años (con excepción de 1993) el estado argentino fue deficitario. Desde 2003 impuestos confiscatorios y el robo a las jubilaciones maquilló las cuentas.  

Así la voracidad fiscal agotó todas las formas de cobrar impuestos. Así cada administración (incluyendo ésta a pesar del discurso) heredó más deuda pública que la que recibió. Así destruimos cuatro signos monetarios y tuvimos que quitarle 13 ceros a la moneda.  

Tras 200 años de voracidad fiscal es razonable festejar el bicentenario confiscando las reservas del BCRA.  

Técnicamente las reservas del Banco Central no son un "ahorro" del cual pueda disponerse. Son un activo. Constituyen el activo que permitió la emisión del pasivo que es el dinero circulante. Si las reservas fueran un "ahorro fiscal" o como se dice en la tribuna "un ahorro de todos los argentinos" todos los bancos centrales del mundo serían insensibles criminales por no resolver los problemas sociales utilizando dichos fondos.  

Lo cierto es que las reservas protegen en cierta medida (no de una manera terminante ni mucho menos infranqueable) el valor de la moneda local. Debe recordarse que, más allá de sus fracasos, los bancos centrales fueron creados precisamente para proteger el valor de la moneda. Esto es, para que los pobres no paguen impuesto inflacionario.  

Es irrelevante si las reservas se utilizan por ley o por DNU. Este último caso solo es mas grave. Pero una ley mala no santifica un DNU autoritario. La oposición a las formas es importante pero criminal si solo se queda en eso.  

Argentina tiene un problema fiscal. Gasta mucho y no puede recaudar más. Es hora de tranquilizar a la población asegurando que cual, gato hambriento, el gobierno dejará de buscar nuevas fuentes de financiamiento. A esta altura indudablemente confiscatorias.  

Solo puede apelarse a una racionalización del gasto, eliminar el derroche, cerrar funciones superpuestas y respetar el esfuerzo del agobiado contribuyente. Todo lo demás es verso no gratuito.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Gustavo Lazzari por gentileza de la Fundación Atlas 1853.

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09/03//2010

EL SECRETO DEL SATANISMO POLITICO

Por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse

Cada noche deben hacer una ceremonia secreta de adoración al mal.

A quien esto escribe,  dicho esto sin apasionamientos, cada vez le cuesta más… creer que no son satanistas.

La iglesia de satán fue la organización fundada en 1966 por Antón Szandor Lavey,  alias “el papa negro”. Seguidor del "satanismo" o "satanismo simbólico" en la noche del 30 de abril del 66 Lavey se afeita completamente la cabeza y funda la iglesia de satán en California. Según su sistema, este día es el primero del año uno del reino de satanás.

Cabe preguntarnos todos, de una buena vez:

¿Que derecho tienen estos verdaderos partisanos de la política convertida en polígono de tiro,  a despertarnos cada mañana,  desde hace seis años, con una nueva crispación, con una nueva angustia,  con una renovada laceración a la nobleza republicana, a la ley … a la condición elemental de un Estado  que todos creímos…era la vocación general de vida en común, y en armonía?

¿ Es cierta esa monumental imbecilidad de la democracia que nos quieren vender, acerca de que… si hay un delincuente en el poder,  un parásito de la escoria social o un gran canalla como estos…  tenemos todos que esperar mansamente a que termine su mandato  y prosiga tranquilamente con sus tropelías? ¿ Es ese el verdadero espíritu de la Constitución?

Sacralizar el cumplimiento del mandato aun cuando descubramos que se trata de un mercader de la infamia y de la deshonra?  ¿Es así?

Permítaseme aquí mismo… señalar a esa teoría absurda de la más abierta complicidad en la comisión de delitos en uso del poder.

Las razones de subir la apuesta de un modo salvaje…y hacerlo además con cualquier acto,  desde lo extravagante a lo simple  y con cualquier uso interpretativo de la ley magna, están, según se ve, mucho más asociadas a una estrategia… que a una tara mental.

Aún cuando los dos  protagonistas de esta película de terror operen como verdaderos imbéciles, mantienen sin embargo intacta su inveterada y muy conocida proclividad a la manufactura del mal… por el mal mismo

Sabe perfectamente, ella y lo sabe también su mentor ideológico… que si esquivan la cárcel… después de la montaña de odios que han despertado, será solamente… por un milagro.

Tienen además otro dato, usado por cualquiera de los famosos totalitarios del mundo desde Ceausescu hasta Saddam Hussein:

Serán  jueces… quienes los manden al calabozo… por cuanto… si acaso es la turbamulta,   harta de la burla y  naturalmente enardecida, acaso no lleguen a ningún destino y queden en la ruta de adorno…en algún farol.

Con estos datos, y a toda velocidad, deben entonces…convertir a todo el aparato judicial  en un claro grupo enfrentado a ellos, en abierto conflicto,  absoluta y claramente enemistado con ellos. Lo cual, sin dudas, va a personalizar cualquier controversia y  por eso mismo,  va a deslegitimar la augusta potestad de cualquier medida emanada… algún día… desde ese Poder del Estado.

Entiéndase bien esto: Si uno dice que este casal de reptiles tiene una tendencia a la psicopatía… puede aparecer alguien diciendo que eso es querer absolverlos de sus enormes culpas, reemplazando responsabilidad consciente por una enfermedad susceptible de absolución.

Pues no señor:

Un psicópata no necesariamente es un enfermo si su graduación no llega al peligro del asesinato, sino sólo alguien que pertenece a uno de los tres grandes grupos en los que toda la humanidad se clasifica.

Por tanto:

Nadie esta queriendo absolverles culpa aquí… que eso quede claro.

Un psicópata es una persona, que,  ya desde pequeño, tiene una grave incapacidad la cual, a veces, pasa alegremente inadvertida:

Es incapaz de sentir remordimientos.

Un niño psicópata, si le pega una piña a otro niño, y el otro niño se pone a llorar desconsoladamente, el niño psicópata apenas si se inmuta. De inmediato va a intentar justificar de alguna manera  sorprendentemente verosímil, su agresión, ante cualquier adulto que lo interrogue.

Así pues, ya tenemos el primer y más importante rasgo del psicópata:

Jamás se siente mal por el dolor ajeno. Jamás sufre internamente por el sufrimiento de otros.

Jamás pierde el sueño por el hecho de que otra persona esté sufriendo.

Este es justamente  el punto más importante que debe uno comprender si quiere aprender a hacer frente a un psicópata cotidiano:

Usted no le importa lo más mínimo. Ni usted, ni yo, ni nadie.

Siendo éste el punto más importante, es precisamente el que más trabajo cuesta hacer entender al común de los mortales.

Los psicópatas, NO sienten placer por hacer algo bueno por los demás.

Por lo tanto … ni lo intentan. Tampoco sienten malestar cuando alguien lo pasa mal por culpa de ellos.

El cerebro del psicópata funciona fisiológicamente de forma diferente al resto de personas.
Para el psicópata, cualquier persona se convierte de un momento a otro en un ENEMIGO A BATIR.

Otra característica:  el psicópata no puede soportar su frustración.

Y su frustración SIEMPRE la descargará sobre las personas a su alrededor.

Porque el psicópata, (y aquí va otro rasgo típico),  siempre culpa a los demás de todas sus desgracias y frustraciones.

Suelen empezar culpando a sus padres, pasando por sus hermanos, sus novias, sus jefes, sus esposas y finalmente terminan culpando a sus hijos de todo lo que en la vida les salió mal. 

Todo el mundo tendrá la culpa siempre... menos ellos... faltaría más.

Van cambiando sus estrategias  de engaño  y simulación de sentimientos, que es la forma que usan los psicópatas cuando ven que sus víctimas son duras de abatir por las malas.

Pero además, he dicho… que operan de modo tan infantil que no queda ni resquicio de duda:

Nos toman por idiotas.

A riesgo de ser demasiado extenso repetiré una vez más la famosa teoría de Tucídides, hace más de dos milenios,  llamada  teoría del inevitabilidad de un conflicto.       

Trátase de algo muy curioso:      

Dice que, la sola o la mera creencia de un conductor, sea militar o político, en la inevitabilidad de una confrontación  o conflicto   puede convertirse en una de sus principales causas. Pues cada bando, creyendo que todo va a terminar en una guerra  absoluta con el otro, realiza entonces unos preparativos bélicos razonables, que son interpretados, por el bando contrario, como la más cabal confirmación de sus peores miedos.

 Y entonces cada uno empieza a subir la apuesta de sus propios preparativos.

Y así, … por aproximaciones sucesivas, la creencia inicial de que el conflicto era inevitable se convierte en una especie de profecía autocumplida.

Aquí, en nuestra comarca… tullida, insolvente y despanzurrada,  un terrible karma de desgracias en cuentagotas, tal como si fuera un descarrilamiento interminable,  nos persigue… como una maldición milenaria.

Pero ahora, nadie sabe bien por qué… y nadie sabe desde cual síntoma,  flota la sensación de que se nos acabó el turno. 

Que se han evaporado ya todas las chances encadenadas que, cada vez, pudimos manotear a último momento.

La perversa práctica deportiva del conflicto, llevada a cabo durante seis años consecutivos por una pareja de psicópatas que convirtieron nuestra  República en un teatro de operaciones de guerra, puso a toda la sociedad en un  estado de acostumbramiento casi natural a la crispación. 

En el clima de entrenamiento más cabal  para el ataque o la defensa, al vernos cada mañana, navegando en un conflicto nuevo.  

“Yo te destruyo, tú me destruyes, él nos va a destruir, ella también. Nosotros nos vamos a destruir entre todos”.

Sabemos a la perfección conjugar el verbo de la preparación crispada para la eventualidad de un conflicto.

Lo insoportable para ella, además de su frustración, es que se le noten demasiado los gestos de miedo.

Sabe que se la viene cayendo a pedazos la estantería y que –ahora– la apuesta es tratar de no ser tragada por la realidad que avanza hacia ella a una velocidad alucinante.

Su inmovilismo, mezcla de inoperancia y confusión,  es el trágico precio de los desbordes imperdonables de su propia farsa.   

Sin la menor exageración, tiene tres cuartas partes de la estantería nacional desparramada por el piso.

Copió la peor faceta de la comunicación  gestual y demagógica de su marido.

Y le agregó -por su cuenta- un capítulo de la fábula victimal que diseñó por su condición de pertenecer a un género que, psíquicamente, no puede asumir supuestamente por ser rechazada y atacada.

Ha imaginado, no sin motivos, un escenario negro demasiado cerca, y aún sin conocer la teoría de la inevitabilidad del conflicto y el colapso que planteara Tucídides en el 400 (a.c.), tuvo el reflejo del boxeador que siente por primera vez un golpe terrible.

Aterrada, ha empezado a preparar su defensa personal para cuando llegue el “gran desastre” que ya,  observa como inevitable.

Es falso que ella crea que las cosas pueden mejorar.  

Con la maravillosa ayuda de su esposo, nos va a arrastrar a todos a un escalada de enfrentamientos que tendrá su lugar en la historia. 

¿Cree alguien por ventura que le importa un rábano el sufrimiento de cualquiera de nosotros?

El único bien en peligro a preservar hoy, es su propio pellejo.

Un criterio tan autocontemplativo, como que está inspirado en su instinto de más animal y salvaje de supervivencia.

Se puede ver en su prédica y en su velada invitación  al enfrentamiento civil  entre ricos y pobres,  entre los desposeídos y los especuladores,  entre trabajadores y empresarios perversos, entre los protestatarios justos y los que son conspiradores.

Y así es, como comete, sin dudas, el grave delito de promover la fractura social y de estimular su descomposición en vectores de violencia que ya han sido puestos a funcionar para el  escenario de choque.

Y entonces …es natural que sospechemos:

No es posible que haga todo esto, sino como una secreta ofrenda de frenética adoración a Satán.

Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor, el Lic. Gustavo Adolfo Bunse.

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08/03//2010

EL REINO UNIDO KIRCHNERISTA

Sobre Malvinas: " una extraña guerra incestuosa" Declaraciones de Graham Greene en Paris en 1984 ,en Boulevard Malasherbes.

Por Edgardo Arrivillaga

Surge la nueva guerra anglo-argentina por las Malvinas? Las declaraciones británicas así lo sugieren pero distan de ser concluyentes.El comandante militar a cargo en las Islas Malvinas, mayor Peter Biggs, volvió a agitar este sábado el fantasma de una eventual «agresión». Según publica el diario inglés The Times, el militar sostuvo que «los argentinos enfrentarán una mayor resistencia que en 1982 si quieren invadir nuevamente las Falklands (Malvinas)».

De esta manera, desde Gran Bretaña se volvió a mencionar el supuesto riesgo de un ataque militar como el de 1982, pese a las declaraciones reiteradas de Buenos Aires sobre que esa alternativa está descartada por completo. «Me dará lástima por aquellos que nos enfrenten», amenazó   con torva sobreactuación Biggs.

Delavilliiere, combatiente, ya lo había hecho con anterioridad.

En tanto, el mismo diario informó que la soldado Sam Brownlee, de 22 años, una proletaria para las pautas británicas  afirmó que las Malvinas «están mejor preparadas» que durante la guerra de 1982. Brownlee dijo que en caso de que tropas argentinas decidieran «invadir» las islas, «enfrentarán una recepción hostil».

Según The Times, la Fuerza de Defensa de las Malvinas en la actualidad cuenta con unos 70 miembros .cifra poco creíble, no constituye siquiera una compañía de infantería  pero admiten  que  reforzó notablemente sus tareas militares, de entrenamiento y combate. La unidad cuenta independientemente  de los entredichos acerca de su  volumen de despliegue  de infantería  con un presupuesto anual de 600.000 dólares y equipamiento como rifles, ametralladoras pesadas, morteros de granadas, vehículos armados Land Rovers y motocicletas.

Y clara superioridad aérea y  naval.Y si bien no lo dicen, de helicópteros.

La presidente Cristina Fernández de Kirchner se quejó el lunes, poco antes de recibir el efímero  apoyo de la secretaria de Estado norteamericana, de que Gran Bretaña agita el fantasma de un ataque militar cada vez que su país reclama a Gran Bretaña que se siente a negociar.

La presidente tiene dificultades para entender que el kirchnerismo con sus guerras ventriculizadas contra el Uruguay y los apoyos a la movilización de batallones inexistentes de Hugo Chávez Frías ha instado un clima de tropicalísimo latinoamericano que convierte a la guerra en  algo sexy e irreal.

Fascinante fascismo rojo tropical para la galería.

Como esos adolescentes que se tatúan y se penetran con pierceng la nariz la diplomacia argentina, indefinida  dialécticamente entre  el pro iraní D Élia , al antirani Timerman,  el ex montonero Taiana y el comunista aburguesado  Sigal solo da la impresión de un país patético , enceguecido en una  dialéctica  cuyo pathos romántico sin mecanismos adecuados de guerra que complementen su diplomacia ni siquiera como elemento de  apriete   solo favorece, en definitiva, a  los intereses británicos.

Para Cristina como para la  reciclada Leni Riesfehntal, fallecida hace poco, el tema Malvinas es un  objeto añorado, azulado con el azul de la soberanía de la montaña desolada y los tenues  acordes nostálgicos de  que verde era mi valle que sorprendentemente los aunarían a los kelpers.

Entre tanto los socios reales del asunto  ,como  el  ex procesista petrolero  Enrique   Ezkenazy de turno ,entregan  las riquezas de las aguas  que rodean  ese  romántico valle  inular y el país  permanece  ajeno a todo esto simplemente porque no lo consideran prioritario.

Para Gordon Bronw ,para la supervivencia del Euro ,amenazado por la crisis griega ,española  y la próxima italiana la defensa de Malvinas  de un ejercito argentino inexistente constituye el culto desafiante de  un pasado que ya  fue.Pero igualmente desde lo político tanto la Argentina como Gra Bretaña   tienen necesidad de grandes coaliciones que les permitan conjugar la permanencia del estado de bienestar y en el caso argentino acercarse al mercado  y en  en general esas grandes coaliciones terminan por favorecer al partido que mejor expresa los intereses del status quo.

En Londres la lucha es entre Lib-Lab y torys emergentes, en la Argentina  el retroceso de un  partido peronista   a la mexicana asediado por la realidad pero que todavía trata de demostrar su utilidad para  el capitalismo financiero y extractivo al que sirve disciplinadamente; frente a una miríada de micro fuerzas republicanas divididas por  la multiplicación de almas gemelas que han generado para sustituir a los insoportables Kirchner.

En eso y solo en eso, la búsqueda de juegos de guerra ficciónales favorecen la política domestica de los dos paises.Aunque nadie lo diga.

De algún modo también su auto justificación presupuestaria naval.En el caso británico.

Malvinas tienen  el  color azulado del recuerdo para los dos países y  es útil  como la búsqueda del pasado perdido tanto para británicos como argentinos.

La bandera que flota simbólicamente hoy en Malvinas es la de Desire y consorciadas.

Las tropas británicas son los mastines de esas empresas consorciadas y de una geopolítica  signada por el dislocamiento transnacional  que evolucionara al ritmo de las posibilidades extractivas.

Desde Malvinas, las aguas, finalmente  la misma Antartida.

En síntesis, kirchneristas argentinos y  británicos pueden brindar por las ganancias compartidas mientras los argentinos seudo progresistas siguen mascando  una soberanía que ha mutado de calidad y de trascendencia como los  huesos  desvitaminizados para perros que  se compran en algún supermercado nacional.

El envión hacia los vientos de guerra solo esta propulsado por la necesidad de convergencias políticas internas de los dos países.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de su autor Edgardo Arrivillaga.

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08/03//2010

OFICIALISMO BIPOLAR

Los gobernadores acompañan a Kirchner para que reasuma en el PJ, pero sus senadores lo desafían con el impuesto al cheque

Por Carlos Tórtora

Pasado mañana en Resistencia, Néstor Kirchner se propone reasumir como Presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista para intentar un golpe de efecto que desmienta lo obvio: la imparable fuga de poder que lo está debilitando día a día. En la ceremonia de descongelamiento del PJ deberían estar presentes la totalidad de los gobernadores peronistas, porque son miembros del Consejo Nacional. Pero a la misma hora el Senado, de acuerdo al orden del día del viernes pasado, estará tratando el proyecto de nueva ley de impuesto al cheque que pretende la coparticipación automática a las provincias de unos 8000 millones que hasta ahora administra discrecionalmente el gobierno nacional. La paradoja es que mientras los gobernadores estarían en el Chaco jurándole lealtad partidaria a Kirchner, sus senadores intentarán que se apruebe una ley que aquél rechaza porque le arrebata el control personal de la caja.

Entre los senadores más activos que acompañan al pampeano Carlos Verna en la reforma del impuesto al cheque están el jujeño Guillermo Jenefes, famoso por su rebeldía ante el proyecto oficial de ley de medios, el formoseño José Miguel Mayans, estrechamente ligado al gobernador Gildo Insfrán y nada menos que Beatriz Roskes de Alperovich, esposa del ultrakirchnerista gobernador de Tucumán. Para no hablar del bonaerense Juan José Pampuro, líder de las palomas. Plenamente conscientes de la anemia política que empieza a padecer el gobierno, muchos de los gobernadores K empiezan a plantear sus condiciones. De ahora en más la lealtad de Olivos queda condicionada a concesiones económicas. En otras palabras que, si una vez sancionada la reforma del impuesto al cheque CFK la veta como ya lo anunciara Agustín Rossi, la incipiente fisura que se advierte en el bloque de senadores del Frente para la Victoria podría convertirse en una grieta. Después de 7 años de sufrir por el ejercicio monolítico del poder, los gobernadores encuentran ahora el talón de Aquiles de los Kirchner en el Senado.

Una foto complicada

La reasunción en el PJ tiene todo tipo de complicaciones, porque varios gobernadores, empezando por Daniel Scioli y el mismo dueño de casa, Jorge Capitanich, habrían sugerido la idea de postergar el acto para no irritar más los ánimos. Muchos de los que deberán posar para la foto irán a disgusto y alguno -se dice que Juan Manuel Urtubey- se prepara para aprovechar la oportunidad haciendo declaraciones para diferenciarse. Esto es, pidiendo un debate democrático y abierto dentro del partido. Como casi todo, las decisiones forzadas de los Kirchner en los últimos tiempos, la reasunción de Kirchner en el PJ, en el actual contexto, puede hacer aflorar las tensiones apenas contenidas. Pero el matrimonio presidencial parece correr con entusiasmo por la cornisa. Y así como prefirió entrar en guerra con el Congreso y la Justicia por los DNU, tal vez quiera forzar al máximo la inestable cohesión partidaria.

Detrás del telón partidario se esconden varios temas densos. Para empezar, CFK ya le confesó a Maurice Closs, gobernador de Misiones, que ella y su marido ya están estudiando el adelantamiento de las elecciones para evitar que la caída de la economía los fulmine electoralmente. Kirchner sabe que unos cuantos gobernadores se están preparando para dar el salto a último momento, convocando a las elecciones provinciales en una fecha anterior -o posterior- a las nacionales. De este modo los caudillos locales despegarían su suerte política de la del kirchnerismo y a la vez lo dejarían a éste sin el apoyo de la estructura provincial. Evitar esto sería uno de los mayores problemas que Kirchner tiene por delante. Sólo la provincia de Buenos Aires incorporó un sistema de internas abiertas parecido al nacional. El resto miró para otro lado, señal del escaso interés que tienen los caudillos provinciales por acoplarse al calendario nacional.

Un balance explosivo

Otro problema que se puede recalentar con la reactivación del PJ es el expediente en el que la Jueza Electoral María Servini de Cubría investiga las irregularidades en los aportes a la campaña electoral de Cristina 2007. El ex recaudador de campaña y ex Presidente de la Superintendencia de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, organizó una red de aportantes que en buena medida coincide con la nómina investigada por Norberto Oyarbide en la causa de la mafia de los medicamentos. La UIF acaba de detectar movimientos de fondos por 2.800.000 pesos no justificados por parte de Carlos Torres, directivo de la droguería Multipharma, que en total aportó 480.000 pesos a la campaña del 2007. Los avances de las investigaciones van avalando la idea de que el origen de la mayor parte de los fondos de campaña declarados fue ilícito o de altamente dudoso. Ya no falta tanto para un nuevo período electoral y el balance del PJ en el 2007 puede terminar en el procesamiento de Capaccioli y de ahí para arriba se admiten hipótesis diversas. Pero ninguna de ellas se aleja de Olivos.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Carlos Tortora por gentileza del Informador Público

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07/03//2010

UN MUNDO VIRTUAL

Por Alberto Medina Méndez

Muchos problemas de la cotidianeidad resultan, para la inmensa mayoría de los mortales, una obviedad. No parecen precisarse demasiadas evidencias adicionales para confirmar lo que muchos ciudadanos visualizan como parte del presente.

 

La nómina de inconvenientes es interminable. Muchos de esos problemas son olvidados por la clase dirigente. En algunos casos, lo hacen en conocimiento de su existencia, explicitando una decisión premeditada de abandonar a su suerte al asunto.

 

En otros casos, ni siquiera son percibidos por la política. Directamente ignoran el tema y cuando alguien se los muestra, encuentran convenientes argumentos para relativizar su importancia, minimizar su impacto o incluso refutarlo de modo absoluto.

 

Les sucede algo similar a lo de tantos científicos. No descubren los problemas porque no están predispuestos a verlos. Sus conclusiones resultan intocables, inmutables y no aceptan someterlas a revisión. Cualquier dato que se desajuste de esa mirada, se descarta y no pasa el filtro. Sus premisas se seleccionan para que concuerden con una conclusión que ha sido decidida en forma anticipada y que se ajusta a sus creencias.

 

Es por esa razón por la que las puertas de las oficinas públicas permanecen cerradas a los reclamos de la gente. También eso explica porque aborrecen de lo que se dice en los medios de comunicación o lo que opinan sus circunstanciales opositores. Para los que gobiernan, ningún asunto por si mismo amerita ser considerado “grave”. En todo caso se trata de un eventual tropiezo que será evaluado y considerado oportunamente.

 

Quienes lo describan al problema como tal, serán opositores recalcitrantes, crónicos desestabilizadores, funcionales instrumentos de una operación de prensa o perversos voceros de poderosos intereses ocultos, preferentemente internacionales.

 

Para ellos, el país REAL es ese que se encargan de difundir por los medios de comunicación estatales, esos que pagamos todos, pero que enaltecen la ideología gobernante con exclusividad, sin tapujos, sin sonrojarse y con la convicción de que hacen lo moralmente correcto al propalar sus ideas y aplastar las ajenas.

 

En esas imágenes, en esos relatos, pululan miles de ciudadanos sonrientes, felices, conformes y satisfechos. Un verdadero cuento de hadas en el que solo habitan soluciones y todos los escollos han sido superados o son simples nimiedades.

 

Se trata, claro está, de una fantasía, de algo irreal, de un mundo virtual, que no existe y que solo puede sustentarse en el tradicional microclima que los mas de los políticos se construyen para si mismos, en el que se habla solo de los temas que se seleccionan minuciosamente, en el contexto de una agenda hecha a su medida.

 

Y no es que el mundo real, sea un mar de lágrimas, poblado de gente infeliz, fracasada, resentida y desconsolada. Ese TAMPOCO es el mundo real. Esa es otra ficción.

 

Si hay algo que el ser humano ha aprendido como especie, a lo largo de su historia, es a desarrollar una, cada vez más elogiable, capacidad de adaptación, que evoluciona generación tras generación.

 

En ese contexto, el mundo real es complejo, difícil de comprender y cualquier simplificación cae en el riesgo de pecar de extrema inexactitud. Nuestra sociedad no es la que nos describen los circunstanciales oficialistas de turno. Tampoco es la que tan dramáticamente intentan mostrarnos los opositores.

 

Somos parte de una comunidad que intenta desarrollar lo que la naturaleza misma del hombre indica, la búsqueda de la felicidad. Se trata de hacer el intento por encontrar esa utopía con la que nos topamos cada tanto, no con la frecuencia que todos desearíamos, pero que constituye nuestro norte, nuestra brújula, nuestra meta a alcanzar.

 

Con esa motivación, cada ser humano, inicia su jornada cada día. Y así debe ser. Conviven entonces permanentemente en la misma persona, en la misma familia, en esa sociedad, esas luces y sombras que caracterizan la vida humana. Intentar dibujarnos un mundo de rosas, o sus antípodas, una nube negra en el horizonte, es desconocer la propia esencia de la especie humana.

 

Bajo esas premisas, y considerando, que en esa búsqueda de la felicidad individual, se les ha delegado a los gobiernos una porción de esa tarea, quienes tienen la responsabilidad de conducir, deben bregar por hacer las cosas lo mejor posible, cumpliendo con sus mandantes y logrando que sus razonables expectativas sean satisfechas. No se trata de pintar un arco iris o una tormenta. Ambos escenarios son cíclicos y alternarán invariablemente a lo largo del tiempo, sucediéndose unos a otros.

 

Escuchar discursos políticos altisonantes, intentando convencernos de que vivimos en un país soñado, digno, orgulloso de si mismo, con problemas insignificantes, que está dando la gran batalla contra sus enemigos, es ofrecernos una caricatura de la realidad. Nada de eso se parece a lo que todos los días percibimos. No somos una Nación sonriente. Esas caras rozagantes, exultantes, llenas de júbilo y euforia no se ajustan a nuestro sentir permanente. Tampoco encajamos en la lúgubre descripción del pueblo destrozado, desbastado, resignado, aplastado y apesadumbrado que otros intentan imponer como el rostro del presente.

 

Somos esa sana mezcla que disfruta de lo que tiene, y sueña con algo mucho mejor. Pertenecemos a la especie humana, y somos por tanto, capaces de arreglarnos con lo que hay, sin perder las esperanzas de algo mejor.

 

Esto explica buena parte del desencuentro entre la política y la sociedad. Dos idiomas distintos. Tal vez la política debería dejar de preocuparse por retratarnos en esa ficción y ponerse a trabajar por sus propias responsabilidades, esas que la sociedad les ha asignado para contribuir a la construcción de una comunidad mejor. Los ciudadanos  persistiremos en el intento de nuestra interminable “búsqueda de la felicidad”, para que sean más las luces que las sombras. Porque vivimos en un mundo real. No precisamos escucharlos con sus discursos cegados para que nos sigan contando acerca de SU mundo virtual.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Alberto Medina Méndez por gentileza de su autor.

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07/03//2010

LOS CARTELES DE LA DROGA NO MUERE, SE MUDAN 

Por Andrés Oppenheimer (*)

Observando cómo los carteles de narcotráfico están penetrando en los niveles más altos de algunos gobiernos centroamericanos, no puedo evitar preguntarme si la guerra de Estados Unidos contra las drogas sólo ha servido para empujar a los capos de la droga a mudarse de Colombia a México, y ahora de México a Centroamérica.

¿Está logrando reducir el narcotráfico esta guerra? ¿O sólo sirve para expulsar a los narcotraficantes de un país a otro?

La semana pasada, durante una visita de 48 horas a Guatemala para participar en una conferencia sobre asuntos económicos, encendí el televisor del hotel antes de ir a dormir la primera noche y me enteré de que el presidente Alvaro Colom acababa de despedir a su ministro del Interior Raúl Velásquez por un caso de corrupción.

Velásquez era el cuarto ministro del Interior destituido en poco más de dos años. Dos de sus predecesores habían sido echados por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Pero eso no fue todo. Al día siguiente me enteré de que Colom acababa de destituir al jefe de la Policía del país, Baltazar Gómez, y al jefe de su unidad antidrogas, por su presunta responsabilidad en el robo de 700 kilogramos de cocaína decomisados el año pasado.

El predecesor de Gómez, Porfirio Pérez, había sido depuesto en septiembre acusado de robar $300,000 de los narcotraficantes. Y uno de los más recientes predecesores de Pérez, Adan Castillo, había sido despedido tras haber sido filmado en secreto cuando aceptaba $25,000 de un informante de la DEA en el 2005.

El tráfico de drogas no es algo nuevo en Centroamérica. Pero tal como lo reconoció el propio Departamento de Estado de Estados Unidos en su informe anual sobre el narcotráfico en el mundo, dado a conocer la semana pasada, el tráfico de drogas se ha disparado en Centroamérica desde que el presidente mexicano Felipe Calderón lanzó su guerra contra las drogas --apoyada por Washington-- hace hace tres años.

``A medida que México logra mayores avances contra las organizaciones criminales que operan en su territorio hay cada vez más evidencias de que las organizaciones de tráfico de drogas de México están estableciendo su presencia en estas regiones [vecinas], particularmente en algunos estados centroamericanos'', afirma el informe del Departamento de Estado.

Intrigado, pedí una entrevista con Colom y le pregunté si encuentra alguna correlación entre la ofensiva de México contra los carteles y el aumento de la corrupción y la violencia vinculada al narcotráfico en su país.

``Cuando el presidente Calderón tiene éxito, yo tengo problemas'', respondió Colom con una sonrisa de resignación. ``O luchamos regionalmente contra el narcotráfico o perdemos''.

Según Colom, la guerra contra los carteles que está teniendo lugar en México no es el único motivo por el que los carteles se están mudando a Centroamérica. El virtual desmantelamiento del ejército guatemalteco tras los acuerdos de paz de 1996 que pusieron fin a la guerra civil redujo las fuerzas armadas de 54,000 a 12,000 efectivos en los años siguientes, y dejó el norte del país sin protección, explicó.

¿Vale la pena que Estados Unidos siga gastando miles de millones de dólares en la lucha contra el narcotráfico en Latinoamérica, cuando los carteles simplemente se mudan de un país a otro?, le pregunté.

``Sí'', dijo el presidente. ``El año pasado incautamos más cocaína y drogas sintéticas que en los últimos cuatro años. Yo no me quiero siquiera imaginar cuántas vidas se salvaron con las toneladas de drogas que incautamos''.

Mi opinión: Estoy de acuerdo en que no se puede tirar la toalla y no hacer nada. Pero también está claro que tras haber gastado mas de $14 mil millones en las últimas cuatro décadas en programas antinarcóticos en Colombia, Bolivia, Perú, México y otros países de la región, Latinoamérica sigue siendo el mayor exportador de cocaína y marihuana a los Estados Unidos.

Es cierto que en los últimos años Estados Unidos ha destinado una creciente proporción de su presupuesto antidrogas a la prevención y educación dentro de sus fronteras, y que el porcentaje de la población estadounidense

que consume drogas ha disminuido.

Pero es necesario hacer algo más. Quizás es hora de que Washington considere seriamente la despenalización del consumo personal de marihuana --tal como lo propusieron el año pasado los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; Ernesto Zedillo, de México y César Gaviria de Colombia-- para liberar enormes recursos que podrían ser usados para combatir más eficientemente las drogas más peligrosas, como la cocaína y la heroína.

Tal como están las cosas ahora, la guerra contra las drogas de Estados Unidos no está funcionando. Todo lo que está haciendo es expulsar a los carteles de un país a otro, sin afectar demasiado el narcotráfico.

(*) Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de varios libros. Artículo publicado en el Nuevo Herald.

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06/03//2010

BOQUETEROS DE LA REPUBLICA

Por el Dr. Jorge R. Enríquez (*)

EL DECRETO MULETO 

En su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, la Presidenta de la Nación anunció la derogación del Decreto N° 2010/2009, que había creado el pomposamente denominado Fondo del Bicentenario para el desendeudamiento y la estabilidad.

 Este decreto resultaba inválido a la luz del texto de la Constitución Nacional, pues no se esgrimían razones fácticas que justificaran su necesidad, ni menos aún una urgencia de tal magnitud que impidiera la intervención del Congreso, extremo este último que dependía de la propia voluntad del Poder Ejecutivo, con sólo convocar, sencillamente,  a sesiones extraordinarias para su tratamiento. 

 Llevada la cuestión a la justicia, a fin que se permitiera intervenir al Congreso como dispone la Constitución Nacional, se dictaron pronunciamientos judiciales tanto en primera como en segunda instancia que  dispusieron la suspensión de los efectos del citado decreto hasta que se produjera el control político del Congreso, basándose en la interpretación constitucional según la cual los decretos de necesidad y urgencia requieren el control inmediato del Parlamento y en el hecho evidente de que ni se había intentado siquiera acreditar la urgencia invocada.

 Pero la señora de Kirchner les tenía reservada una sorpresa a los legisladores que asistían a la inauguración de las sesiones ordinarias. Ya en el final de su extenso discurso autolaudatorio, la Presidente de la República anunció frente a la Asamblea que había suscripto un nuevo decreto de necesidad y urgencia –al que elípticamente se refirió como un “decreto en acuerdo general de ministros”-, ahora llamado Fondo del desendeudamiento argentino, que sustituía al anterior Nº 2010/09  pero que era -como se supo más tarde- casi idéntico que el anterior. En otras palabras, el mismo perro con diferente collar.

 A esa verdadera bofetada al Congreso Nacional, que podría sumar un capítulo a los anales de la picaresca, se sumó otra aberración aún mayor. Se supo que mientras la Presidente pronunciaba su discurso el Directorio del Banco Central  había decidido la realización de la transferencia de reservas dispuesta por un decreto del que sólo se conocía el vago anuncio de la titular del Poder Ejecutivo, pero que no se hallaba publicado oficialmente. El Ministro del Interior, al informar ese hecho, agregó con inocultable satisfacción -que, al mismo tiempo dejaba en evidencia la maniobra orquestada- que como ya se estaban transfiriendo las reservas la cuestión se tornaba abstracta, latiguillo jurídico con el que sustituyó al pito catalán que hubiera sido el gesto más representativo de sus intenciones.

 La maniobra orquestada es, pues, tan evidente  como burda. Se pretende  eludir el alcance de la resolución judicial que, confirmada en forma unánime por la Sala IV de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, determinó la suspensión cautelar de los efectos del Decreto N° 2010/2009 y de evitar el pronunciamiento del Congreso respecto de la invalidez del mencionado decreto. Se deroga, entonces, el decreto alcanzado por la medida cautelar y se dicta otro sustancialmente análogo.

 La tramoya se completó con una apurada e inédita publicación vespertina en el Boletín Oficial del decreto que ya se había aplicado. Otro capítulo en el desgraciado periplo de los Kirchner para demoler la República.

Todo resulta tristísimo. Saben que el nuevo decreto es inconstitucional, pero apuestan a hacerlo efectivo antes de que sea derogado, nulificado o suspendido por otra medida cautelar. Una trampa que ni destila ingenio.

Si el decreto derogado era inconstitucional, este lo es mucho más porque el Congreso ya estaba en funciones en su período ordinario anual.

¿Y qué decir del Directorio del Banco Central, reunido de apuro mientras hablaba la Presidenta para resolver con inaudita celeridad la transferencia de reservas dispuesta por un decreto que aún no conocía? Si eso no es incumplimiento de los deberes de funcionario público, entonces el Congreso haría bien en suprimir esa figura del Código Penal, ya que no sirve para nada.

Cuando la trampa y la estafa se erigen en el criterio supremo de las políticas públicas, sólo pueden avizorarse en el horizonte días tormentosos.

EL DISCURSO DE LAS REPRIMENDAS

El discurso de la señora de Kirchner en la apertura de las sesiones ordinarias no tuvo, salvo el patético final, mayores sorpresas.

 Desde el punto de vista formal, mantuvo el carácter improvisado, no leído, mediante el que la Presidenta, que se considera a sí misma una gran oradora, pretende una vez más hacer gala de su capacidad de hablar por un largo tiempo sin el auxilio de papeles.

 He señalado en otras oportunidades que la apertura de sesiones constituye un acto solemne, en el que los presidentes dan cuenta del estado general del país y delinean el rumbo futuro. Es una ocasión que suscita honda expectativa y, por lo tanto, es importante que la intervención del primer magistrado se halle muy bien preparada.

 No ocurrió así en la jornada de ayer. El discurso fue excesivamente largo, (duró casi 2 horas), deshilvanado, más propio de una tribuna partidaria que del sitial de un gobernante que se dirige a todos los argentinos.

 La Presidenta dedicó la enorme mayoría de su alocución a realizar un fervoroso panegírico de ella y de su marido.

 No hubo referencias ni iniciativas respecto de los grandes temas que afligen a nuestra sociedad. No mencionó una sola vez la palabra inflación, como si el silencio sobre esa cuestión sirviera como conjuro para evitarla.

 Tampoco habló sobre la inseguridad ni sobre la falta de inversiones genuinas.

 La exasperante pieza oratoria -que los legisladores de la oposición debieron escuchar con estoicismo- se articuló en torno a la idea de que hay dos países: uno real, el de los Kirchner y sus cada vez más escasos adherentes, y otro virtual, el de la mayoría de los medios de comunicación y todos aquellos que no se subordinen al kirchnerismo.

 Aquel, el real, es un país maravilloso, pujante, rico, igualitario y honesto. El virtual es el país que quieren hacer aparecer como fracasado.

 ¿A qué país pertenecerán los marginales, los desocupados, los jóvenes que se casan y no pueden acceder a una vivienda, los asaltados o muertos a cualquier hora del día? ¿A qué país pertenecerán los que, como el ex chofer de Kirchner, Rudy Ulloa Igor, han amasado en estos últimos años una fortuna inmensa? ¿Y los secretarios de la Presidenta, procesados por enriquecimiento ilícito?

 Las valijas de Antonini Wilson, ¿pertenecen al país real o son un invento de los medios?

 Esta polarización entre los oficialistas buenos y los independientes u opositores malos, no sólo es una falacia, sino que tampoco corresponde que la trace un presidente, que debe gobernar para todos.

URUGUAY: CONSENSOS SIN REVANCHISMO

Apenas concluida su perorata, la señora de Kirchner voló a Montevideo para asistir a la asunción de Pepe Mujica. Era una situación incómoda para ella porque sólo debía escuchar y no podía hablar. ¿Habrá aprendido algo?  Hubiera sido muy útil que asimilara conceptos tales como los pronunciado por el primer mandatario oriental, el cual, ante todo el arco político uruguayo, sin distinciones ideológicas llamó a “a eliminar la indigencia, reducir la pobreza y estimular la inversión” “a mantener la estabilidad a través de una política económica "ortodoxa”, imaginándose “el proceso político que viene como una serie de encuentros, a los que unos llevamos los tornillos y otros llevan las tuercas”.

Otras expresiones que tanto desearíamos escuchar de boca de nuestra presidenta, si hiciéramos un ejercicio de ciencia ficción por cierto, fueron en relación a la redistribución de la riqueza el afirmar que “Es inútil querer nivelar hacia abajo: la gente clama por lo contrario" y respecto a su pasado tupamaro y a la turbulenta historia uruguaya pretérita al advenimiento de la democracia dejó un mensaje claro que sepulta el revanchismo que sigue imperando en la otra orilla del Plata, al sostener “No somos aficionados a vivir de la nostalgia ni de las páginas amarillas, todos los días amanece, la vida comienza. Siempre estamos comenzando, la vida se vive con coraje y hacia adelante", rematando emocionado que “cada cual   tendrá que cargar con su mochila, pero las mochilas no son ejercicio de saldar cuentas cuando hay que construir”.

Sentido común en estado puro, que se comprende sólo cuando uno antepone el bien común, la Patria y la República, sobre los odios, las venganzas, las mezquindades personales, la corrupción y el desenfrenado, obsceno y voluptuoso ejercicio del poder.

LOS K Y EL MUNDO

El matrimonio presidencial tiene una particular actitud respecto de los Estados Unidos.

 Por un lado, se embarcan en el tradicional nacionalismo populista argentino, que ve en el país del norte la fuente de todos nuestros males.

 El ejemplo más elocuente de esta posición se vio en 2005, cuando -con la aquiescencia de Kirchner y la participación de numerosos dirigentes cercanos a él- se organizó la "contracumbre anti-ALCA" en Mar del Plata, mientras en Buenos Aires tenía lugar una cumbre con la presencia de Georges Bush.

 Las excelentes relaciones de nuestro gobierno con el de Venezuela -acaso las únicas relaciones internacionales aceitadas de los Kirchner- se vinculan también a ese discurso fácilmente contestatario, setentista y adolescente.

 Pero, más allá del discurso, los Kirchner se desviven por ser recibidos por los gobernantes norteamericanos. Las expresiones de la señora de Kirchner la semana pasada con críticas a Barak Obama son, más que criterios ideológicos, la reacción de quien se siente despechado por la indiferencia de otro al que quiere acercarse.

 Así, el lunes recibió con bombos y platillos a Hillary Clinton, en una visita que no logró de todas formas el alto perfil deseado en Olivos porque el decreto muleto con el  que los Kirchner abrieron un boquete en la caja fuerte del Banco Central acaparó la atención pública.

 Los países que progresan tienen relaciones maduras y respetuosas con todas las naciones. La existencia de intereses diversos o contrarios no debe esconderse, pero debe expresarse con el debido respeto, y en todo caso debe tratarse de intereses objetivos, no de diferencias personales. Se ha dicho con razón que los estados no tienen amigos ni enemigos, sino intereses permanentes. Es “la inteligencia de los intereses”, de la que hablaba Alberdi.

 Esa idea supone una despersonalización de las relaciones políticas e internacionales que es un concepto demasiado complejo para el provincianismo de los Kirchner. El resultado es nuestro cada vez más pronunciado aislamiento mundial.

 Por lo demás, en el caso concreto de los Estados Unidos, sin dudas su política exterior a lo largo de la historia es susceptible de muchos reproches, pero en ese gran país ningún presidente podría meter la mano impunemente en la Reserva Federal, ni burlarse del Congreso en sus narices.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.

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06/03//2010

EL ANUNCIADO GOLPE DE ESTADO

Por el Dr. Enrique G. Avogadro

         Si bien erré fiero cuando predije que don Néstor impediría, con sangre en las calles, que el Congreso se reuniera en sesiones ordinarias, la desmesura sideral del kirchnerismo está demostrando que el objetivo sigue siendo el mismo, y que se recurrirá a cualquier método para impedir que los otros dos poderes del Estado cumplan con sus obligaciones y utilicen sus atribuciones constitucionales. 

         Los opositores, unidos por primera vez en muchos años -¡por favor, que dure!- le arrebataron al oficialismo el control de la Cámara de Senadores –como ya lo había hecho en Diputados- y de todas las comisiones, aún las “de gobierno”, especialmente al sumar a Carlos Menem a muchas de ellas y la Comisión de Acuerdos acaba de rechazar el pliego que, para la designación de Mercedes Marcó del Pont como Presidente efectiva del Banco Central, había pretendido el Poder Ejecutivo que se aprobara. 

Pero un patético Pichetto (un personaje honesto si los hay, pues no sólo es un canalla sino que lo parece) dijo, hace unos minutos, que la funcionaria permanecerá en su cargo tanto tiempo como lo disponga la Presidente de la Nación, con total prescindencia e ignorancia de lo que resuelva la Comisión referida. Hoy, este Senador debe estar acordándose de aquel lamento anónimo español: “Vinieron los sarracenos / y nos molieron “a palos / que Dios ayuda a los malos / cuando son más que los buenos”. 

         Este ninguneo al Poder Legislativo se suma a la indignante y sediciosa acción del lunes pasado cuando, mientras una excesivamente maquillada (¿se deberá al stress o a los golpes?) doña Cristina trataba de confundir al Parlamento, por atrás y entre gallos y medianoche se llevaron las reservas para constituir el rebautizado Fondo de Desendeudamiento. 

         Los argentinos estamos presenciando un atropello a las instituciones como nunca se había visto durante los períodos democráticos, con agravios infundados e injustificados a los jueces -¡qué lamentable que los doctores Lorenzetti y Maqueda no se hayan levantado, con escándalo, en la Asamblea Legislativa para abandonarla, defendiendo a sus pares!-, a los medios y a los legisladores, haciendo caso omiso del hecho de que éstos se encontraban en la sala por decisión de la ciudadanía, expresada en las urnas. 

         Como hago habitualmente, dejo dos preguntas cuyas respuestas no estoy en condiciones de ofrecer, sea por falta de medios, sea por falta de adecuadas fuentes de información:

a) Si los reglamentos de la unidad de investigaciones acerca de la lavado de dinero obliga a los bancos que actúan con personas políticamente expuestas (PEP’s, por su sigla en inglés) a informar las operaciones que realizan para éstas, ¿qué banco informó haber comprado para don Néstor los dos millones de dólares que éste adquirió en 2008?, y

b) La fuerte compra de bonos argentinos realizada el viernes pasado, que carece de lógica dado el marco de confusión en el que se mueve la conducción oficial de la economía, ¿fue hecha por alguien que sabía que el lunes se llevarían las reservas para pagar esos bonos?; y, en tal caso, ¿por quién?

Hago, y me hago, estas preguntas porque, en ambos casos, estaríamos ante la utilización de información privilegiada (la famosa inside information) para beneficio personal; en Estados Unidos, como todos sabemos, ello constituye un delito reprimido con cárcel efectiva pero, si hubiera sido el propio don Néstor el beneficiario de esa información, aquí deberíamos tratarlo con una rudeza mayor. 

Y digo esto no solamente porque la familia imperial hubiera cometido una grave defraudación, sino porque, para consumarla, no habrían dudado en generar el peor conflicto institucional de la Argentina en democracia. ¿O no han hecho cualquier zafarrancho para pagar esos bonos? 

Lo que el Gobierno está haciendo por estas horas, con sus ataques contra el Poder Judicial (la persecución policial a una juez, el ataque verbal reiterado a los jueces independientes, el agravio gratuito a todos los magistrados sin denunciar hecho concreto alguno, la publicidad de nombres de camaristas en la publicidad oficial de las canchas de fútbol, y el permanente ninguneo a los fallos de la Corte) y el manifiesto desprecio al Poder Legislativo, dictando un maquillado DNU cuando el Congreso está reunido y hurtando las reservas en el ínterin, es –sin eufemismos de ningún tipo- un verdadero golpe de estado.

Las próximas horas, y los días y semanas que seguirán serán, sin lugar a dudas, muy agitados, y la situación tiene un final totalmente abierto. En las condiciones que don Néstor y su banda han puesto al país y a sus instituciones, cualquier cosa puede pasar. 

Puede suceder, aunque lo dudo, que la Corte Suprema decida ponerse los pantalones y comenzar a dar órdenes a los funcionarios del Ejecutivo bajo apercibimiento de prisión; puede pasar, aunque también lo dudo, que el Congreso imponga a esos mismos funcionarios la obligación de comparecer, bajo igual apercibimiento; puede ocurrir que la Policía desconozca las órdenes que no provengan del Jefe de Gabinete; puede suceder, inclusive, que se genere un conflicto en la calle, ante la presión de los piqueteros anti-K para obtener los planes sociales que les son negados; puede pasar que comiencen a llover sobre nuestro autóctono Alí Babá y sus 40 ladrones pedidos de indagatorias; puede suceder que algunos de ellos sean condenados a prisión; y pueden producirse innumerables cosas que no cualquiera pueda imaginar. 

Sin embargo, debemos todos saber que, como dijo José Benegas en su programa “Esta lengua es mía”, en las mañanas de FM Identidad, “cada “salvajada de don Néstor es sólo el piso para la siguiente, nunca el techo”. 

El nuevo Diputado es un hombre imaginativo, sobre todo cuando se trata de defender su imperio económico, ya que el político se le ha ido desgranando entre los dedos. Y, antes que nada, carece de principios y de límites morales de ningún tipo, y está dispuesto hasta a incendiar el país para conseguir sus fines. 

El martes, en un almuerzo, discutí con el disertante porque éste comparó a la Argentina como un barco al garete, sin timón, en medio de la tormenta. Dije entonces, y lo sostengo ahora, que sucede todo lo contrario: don Néstor tiene firmemente aferrado el timón, y sabe a dónde debe llevar la nave, aún cuando ésta deba chocar contra un iceberg y hundirse en la travesía. 

Entonces, compatriotas, preparémonos para lo peor, porque Kirchner lo hará. No hablo de tener miedo, sino de mantenernos unidos para evitar el desastre final y, usando la misma metáfora del párrafo anterior, organizar con firmeza el salvataje, mientras mandamos a la cárcel a estos delincuentes que han tomado por asalto a la República, a sus testaferros y sus cómplices.

De nosotros –especialmente, de nuestras autoridades de los otros dos poderes del Estado- depende evitar la catástrofe final al que este demente nos está conduciendo para salvarse. Ya vimos el insoportable daño que ha inferido al país y a su población, y sabemos que está dispuesto a llegar hasta el final.

Crónica y Análisis pública el presente artículo por gentileza del Dr. Enrique G. Avogadro

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05/03//2010

COMO CAÍADA DEL CIELO....

Por Susana Merlo (*)

Aunque Cristina Elizabet Fernández de Kirchner esté hablando de una cosecha récord de 96 millones de toneladas superior, incluso, a la extraordinaria del 07/08, la realidad indica que una perspectiva mucho más  razonable y factible pasa por una recolección que ronde los 85/86 millones de toneladas, un 12% menos que lo que indica el discurso oficial.

A pesar de esto, el número sigue siendo particularmente bueno, sobre todo si se tiene en cuenta que implicaría un aumento de 20 millones de toneladas respecto al ciclo anterior, y que semejante crecimiento es, nada más y nada menos, que “Gracias a Dios”, ya que  se debe, exclusivamente, a la lluvias que comenzaron a producirse en el último trimestre del año pasado.

No hubo otra cosa. Los productores estaban desfinanciados por el fracaso de la campaña 08/09, no aparecieron créditos excepto algo en el plano comercial, y se utilizaron los insumos mínimos que, solo en fertilizantes rondaron una baja de 25% a 30%.

Pero “el regalo caído del cielo”, todavía tiene que atravesar varios obstáculos hasta materializarse efectivamente.En el campo se dice que “la cosecha es la que está en el silo”, es decir, la que efectivamente se recolectó y aquí, en Argentina, todavía faltan más de 3 meses para que tal cosa ocurra. Y además, para lograrlo, hay que volver a “mirar para arriba”…

¿Dios es argentino?

Si lo fuera, entonces  los volúmenes a obtener estarían en unas 55 millones de toneladas de soja y 18/20 millones de maíz que, sumados a los 7/7,5 millones ya cosechados de trigo, apenas superan los 80 millones. La diferencia la cubren el girasol, arroz, sorgo, etc., unos 5 millones de toneladas más.

Sin embargo, si se cumplen  la mayoría de los pronósticos, el ciclo húmedo recién estaría comenzando y se prolongará, al menos, hasta el próximo junio. Y esto implicaría un otoño “llovedor” que puede complicar, y atrasar, adicionalmente la cosecha que ya arrancó tarde, porque las siembras se vieron atrasadas  por la sequía que impedía su implantación.

Por esta situación, además, podría haber un daño adicional por heladas tempranas, que podrían sufrir los cultivos antes de ser recolectados. Y basta ver lo que está ocurriendo con la ola de frío en el Hemisferio Norte, para saber lo que esto implica.

Así las cosas, si los vaticinios se cumplen, se puede estimar un porcentaje de pérdidas variable, que dependerá del nivel y la duración de la permanencia del agua, especialmente en soja que es muy sensible al desgrane, aunque también con estas condiciones aparecen plagas, enfermedades, podredumbre, etc.,  que causan mermas en todos los cultivos.Y además, debido o no, al daño, ¿Cuánto pueden llegar a desviar los productores para uso propio, sobre todo, el maíz y sorgo?.

Sin embargo, la complicación más grave, en especial para el Gobierno, vendría por el lado de la demora en ingresar la cosecha, es decir, las divisas de exportación, y el grueso de la recaudación de retenciones.

En este sentido, cálculos recientes del Estudio Broda, proyectan el total de exportaciones de este año en alrededor de U$S 65.000 millones (contra U$S 55.000 del año pasado) de los cuales solo el complejo sojero aportaría más de U$S 19.300 millones. A su vez, el “campo’ volvería a sumar más de U$S 7.000 millones por retenciones, con una participación del complejo sojero mayor a los U$S 6.600 millones. Todo, naturalmente, con una cosecha de 85/86 millones de toneladas, y con las cotizaciones que hoy marcan los mercados a futuro.

De ahí, el “interés” del Gobierno que especula con esos ingresos para mediados de año.De todos modos, tras saldar parte de las deudas, es muy poco probable que en esta campaña los productores vendan rápido el resto de sus cosechas. Es que ante la mayor incertidumbre, y los movimientos de precios, seguramente van a preferir mantenerse “líquidos” en producto (granos o hacienda) y esta actitud, independientemente del volumen de la cosecha, puede implicar una gran complicación para el Gobierno que, seguramente, ante esto, volvería a elaborar una nueva teoría conspirativa en su contra… 

Crónica y Análisis publica el presente artículo la Ingeniera Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.

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04/03//2010

CHILE, EL TERREMOTO Y EL PRIMER MUNDO

Por Andrés Oppenheimer (*)

Ojalá me equivoque, pero temo que el devastador terremoto que azotó a Chile no sólo tendrá un trágico costo en vidas humanas, sino que también podría demorar la meta chilena de convertirse en el primer país latinoamericano que ingrese al Primer Mundo en esta década.

Es cierto que Chile ya se ha convertido en un modelo para Latinoamérica, por ser el único país de la región que ha reducido el índice de pobreza desde el 43 por ciento de la población al 13 por ciento en las últimas dos décadas. Pero si Chile lograra su objetivo de convertirse en un país desarrollado antes del final de esta década, sería un ejemplo aún más poderoso para el resto de la región.

En una entrevista reciente realizada antes del terremoto, el presidente electo chileno Sebastián Piñera me dijo: ``La gran meta que nos hemos fijado es que Chile logre en un plazo de 8 años, en el 2018, ser tal vez el primer país de América Latina que con mucho orgullo, pero también con humildad, pueda decir que `hemos derrotado el subdesarrollo, hemos derrotado a la pobreza'''.

Piñera agregó que ``Chile hoy día tiene ingresos per cápita de alrededor de $14,400 anuales, y queremos llegar a $24,000 en el año 2018, que es el umbral que separa al mundo desarrollado del mundo en desarrollo. Si somos capaces de crecer al 6 por ciento al año, que es nuestra meta, vamos a ser capaces de ser un país desarrollado en 2018''.

Pero ahora, con las enormes pérdidas de caminos, puentes y puertos causados por el terremoto de 8.8 puntos en la escala de Richter que sacudió al país el 27 de febrero, me pregunto si las metas económicas de Chile podrán ser factibles.

El terremoto afectó principalmente a las regiones, o estados, de Biobío, Maule, Araucanía, Valparaíso y O'Higgings, que incluyen grandes centros de la industria de la madera, celulosa, y el vino de Chile. Estas regiones en conjunto representan el 27 por ciento del producto bruto de Chile.

Algunos economistas predicen un aumento de la actividad económica después del terremoto, señalando que los pagos de las compañías aseguradoras, los fondos de las reservas del gobierno, la ayuda externa y préstamos internacionales para la reconstrucción harán crecer en un 5 por ciento el producto bruto este año. Pero la mayoría se muestra escéptica ante esos pronósticos tan optimistas.

Aunque aún no hay estimados oficiales de los daños causados por el sismo, los medios chilenos dicen que superan los $8,000 millones.

Para poner esa suma en perspectiva, el presidente de la Asociación de Compañías de Seguros de Chile le dijo al diario chileno La Nación que los pagos de las aseguradoras sumarán unos $2,600 millones.

En una entrevista telefónica, le pregunté a Alicia Barcena, la secretaria general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas, si el terremoto demoraría la meta chilena de convertirse en un país desarrollado en el 2018. Barcena respondió que, por lo menos a corto plazo, la economía se va a contraer. ``Habíamos previsto que Chile iba a crecer un 3 por ciento este año. Pero ahora, no sabemos qué va a pasar. Yo creo que va a haber crecimiento, pero quizás no al nivel que estábamos pronosticando'', señaló.

Ante la misma pregunta, el principal experto del Banco Mundial sobre catástrofes naturales, Francis Ghesquiere, me dijo que Chile tenía suficientes reservas e instituciones de alta calidad como para reemplazar su infraestructura destruida, y que incluso podría terminar con una economía más eficiente una vez finalizada la reconstrucción. Pero advirtió que ese proceso llevará tiempo.

``Recuerda que el huracán Katrina ocurrió en el 2005, y cinco años más tarde todavía no se ha terminado de reconstruir toda Nueva Orleans'', dijo. ``Una vez que acaba la fase de ayuda humanitaria, hay que empezar a planear la reconstrucción, y eso puede llevar años''.

Mi opinión: Chile tiene enormes reservas para contingencias, incluyendo un Fondo de Estabilización Económico y Social de $11,200 millones, y un fondo para becas de posgrado en el exterior de $6,000 millones destinado a enviar a 6,000 graduados universitarios por año a recibir maestrías y doctorados en Estados Unidos, Europa y Asia.

Pero todo dinero que se saque de esos fondos significará menos dinero para erradicar los últimos focos de pobreza, o para crear una masa crítica de científicos de nivel mundial doctorados en las mejores universidades del mundo.

Chile seguirá siendo un modelo para Latinoamérica, pero el terremoto podría distraer sus energías y demorar su meta de convertirse en un país desarrollado en el 2018. Eso sería una gran pérdida para toda Latinoamérica, porque tener un país desarrollado entre sus vecinos sería una prueba irrefutable de que, con buenas políticas, cualquier país de la región puede llegar al Primer Mundo.

(*) Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de varios libros. Artículo publicado en el Nuevo Herald.

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04/03//2010

URGE ACTUALIZAR EL ESTATURO DE ROMA

Por Alejandro Peña Esclusa

    Las graves acusaciones formuladas por el juez de la Audiencia Nacional de España, Eloy Velasco, en contra del gobierno venezolano, por su “cooperación” con la ETA y con las FARC, suscitan una importante reflexión sobre los alcances de la Corte Penal Internacional (CPI), frente a los nuevos retos que plantea el terrorismo.


    Si bien la Corte Penal Internacional fue creada en 1998 (es decir, recientemente), mediante la aprobación del denominado Estatuto de Roma, su origen se remonta a 1948, cuando las Naciones Unidas consideraron por primera vez la posibilidad de establecer una corte capaz de enjuiciar el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra, cometidos durante la Segunda Guerra Mundial, por regímenes totalitarios, ya fuesen de tendencia nazi, fascista o comunista.

    En otras palabras, aunque la CPI es relativamente nueva, es el resultado una vieja discusión, y por eso no incluye de manera directa y explícita uno de los crímenes más importantes y reiterativos de nuestra era: el terrorismo.

    Una prueba de las graves fallas del actual sistema internacional de justicia es la inoperancia que ha habido respecto a los computadoras y memorias incautadas al segundo hombre de las FARC, alias Raúl Reyes, el 1 de marzo de 2008, durante la Operación Fénix.

    Pese a que su contenido fue avalado plenamente por la INTERPOL, dos años más tarde no se han castigado a los numerosos cómplices internacionales del narcoterrorismo colombiano que aparecen allí registrados, entre ellos, Hugo Chávez.

    Las computadoras de Reyes revelan que las FARC financiaron la campaña presidencial de Chávez, y allí mismo aparecen las pruebas de los importantes aportes que el mandatario venezolano suministró a los guerrilleros colombianos.

    Luego de las acusaciones del juez Velasco, los gobiernos de España y de Colombia pidieron explicaciones a Venezuela, para que aclarase sus posibles relaciones con organizaciones terroristas. Pero, en rigor, tales aclaratorias no eran necesarias, puesto que el propio Chávez se ha encargado de confesarlas públicamente.

    Después de la muerte de Reyes, Chávez le rindió tributo, guardando un minuto de silencio. El 2 de marzo de 2008 manifestó abiertamente la molestia por su muerte, acusando al presidente Álvaro Uribe de “criminal”. Posteriormente, hizo un elogio público de Reyes, catalogándolo de “comandante revolucionario”. En ese mismo discurso, se quejó amargamente de su fallecimiento, negó que dirigiera una organización narcotraficante, y admitió haberlo conocido personalmente.

    Pero por ser un Jefe de Estado, la justicia colombiana e, incluso, la Corte Penal Internacional, están impedidas o seriamente limitadas para tomar medidas en su contra.

    En resumen, no tiene sentido seguir discutiendo si Chávez tiene o no vínculos con las FARC. Los tiene y son obvios. Lo que hace falta es modernizar los instrumentos jurídicos para poder enjuiciarlo como corresponde.

(*) Alejandro Peña Esclusa es Presidente de UnoAmérica.

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03/03//2010

EL JUICIO POLITICO PEDIDO A LOS JUECES SAL LARI Y RUSSIGNOLI

Por el Dr. Alberto Néstor Cafetzóglus (*)

Voy a hacer un relato histórico, lo mas ajustado posible a los hechos para que el ciudadano de a pie saque sus propias conclusiones sobre el funcionamiento de las instituciones republicanas.-

A principios del año 2009 el intendente de San Isidro denunció a los jueces Rafael Sal Lari y Esteban Rossignoli, de Garantías en lo penal de San Isidro, requiriendo para ellos el juicio político teniendo a la vista el homicidio en ocasión de robo y otros hechos conexos en perjuicio de la familia Regis, de la localidad de Beccar. Luego se acoplaron nuevos denunciantes imputando otros hechos.-

En el transcurso de mayo de 2009 se desinsacularon los jurados legisladores y los conjueces de la Suprema Corte a los efectos de constituir el jury de enjuiciamiento.-

Entre los conjueces abogados de la lista de la Suprema Corte se desinsaculó al Dr. Jorge Di Toto, quien se excuso, por las razones que expuso. La excusación le fue aceptada, creo que en el mes de agosto de 2009 y se designó un sustituto.-

Quiere decir que en esa fecha el jury quedó constituido y en condiciones de sesionar validamente.-

Sin embargo no lo hizo  hasta los últimos días de diciembre de 2009. En tal oportunidad se reunió para tratar  la renuncia de un conjuez legislador, que a los pocos días terminaba su mandato como tal (como legislador).Aparentemente en el mismo acto se aceptó la renuncia de tal legislador y se desinsaculó su reemplazante, con lo que el jury habría quedado nuevamente totalmente integrado y en condiciones de sesionar.-

Transcurrida la feria judicial sin actividad alguna, se habría designado audiencia para que el jury se expida sobre su competencia y demás medidas que eventualmente puede tomar respecto de los imputados, para el día 4 de marzo de 2010.-

Debemos detenernos aquí para efectuar una reflexión intermedia ¿Por qué entre agosto y diciembre el jury permaneció inactivo?

Una primera interpretación podría dar como hipótesis que se podría haber estado ganando tiempo, sobre todo teniendo en cuenta que aparentemente uno de los imputados habría rendido examen ante el Consejo de la Magistratura de la Provincia para ocupar un cargo de camarista en la Cámara Penal de San Isidro, y que su examen habría sido exitoso. Así las cosas es posible reflexionar que si el jury, en agosto o septiembre de 2009 hubiese tomado medidas procesales contra el imputado, quizás su presentación a examen habría encontrado un posible impedimento ético, pues si bien es cierto que existe una presunción constitucional de inocencia (art.18 CN),es sabido que a medida que una imputación va prosperando es como si dicha presunción fuese estrechando sus límites.-

La segunda interpretación es la que nos parece mas creíble. Con la salida de uno de sus miembros, si el jury incompleto hubiese decidido algo, y ello derivase en la ulterioridad de un juicio, que es oral, los actos jurisdiccionales que se pudiesen emitir podrían ser atacados victoriosamente de nulidad, dado que para los jueces de un juicio oral prevalece sine qua non el principio de inmediación, es decir, de percepción directa y personal de los hechos y el derecho invocado en las audiencias. Si el Juez B, sustituto del juez A, no estuvo en todo el proceso percibiendo todo lo que en él ocurrió, la validez del acto jurisdiccional final deviene harto discutible.-

La razón de la demora en ésta hipótesis, reitero, para mí la mas creíble, es consecuencia de la obligación de los integrantes del jury, y especialmente de la Presidencia, de asegurar la validez formal de las actuaciones, evitar las nulidades, y en definitiva precaverse que la sentencia (o veredicto) final sea formalmente inobjetable.-

En cuanto a la prognosis de todo esto, de ser cierto que el imputado en el jury  rindió exitosamente su examen para ser designado camarista, el próximo paso procesal en el Consejo de la Magistratura sería  la audiencia en la que los consejeros toman conocimiento directo y personal del postulante, y se forman opinión del mismo. En los hechos, de esa audiencia sale la terna de candidatos que se propone al Poder Ejecutivo, quien a su vez elige de la misma uno, que lo propone al Senado. Si ése órgano dá su acuerdo, el elegido queda ungido juez.-

En éste cuadro legal procedimental es donde la actuación del jury y del Consejo de la Magistratura, del Poder Ejecutivo y del Senado cobran una enorme importancia respecto de la transparencia institucional. Esto es así, porque si el jury abriese el proceso contra los imputados, entiendo que ello implicaría un obstáculo para que el Consejo de la Magistratura eventualmente lo integrase en la terna, habida cuenta que, si el proceso de designación resultase exitoso, el juicio político debería cesar ipso facto, toda vez que él estaría siendo juzgado por lo que habría hecho en su actual cargo, y no por lo que pueda hacer en su nueva función. La cuestión sobrevendría abstracta, y así, se agotaría patológicamente la jurisdicción del jury.-

Estoy simplemente barajando una hipótesis a título de prognosis. Pero es bueno que el ciudadano de a pie conozca todas las posibilidades para que pueda apreciar con justo conocimiento normativo, los acontecimientos que puedan producirse en el futuro.-

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor, el Dr. Alberto Néstor Cafetzoglus: Abogado - Dr. en Derecho Penal y Ciencias Penales US - Ex Profesor de Derecho Procesal Penal en la Universidad Catolica de La Plata - Presidente del IOPI (Instituto para la Observación y la Prevención de la Inseguridad)

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03/03//2010

SISMO  CEREBRAL  EN OLIVOS

Por el Lic.  Gustavo Adolfo Bunse

Mi vida es un erial

flor que toco … se deshoja…

y en mi camino fatal…

alguien, va sembrando el mal,

para que yo  lo recoja…

La República

Lo que armó el matrimonio para el 1º de marzo es lo más parecido a la película “El Golpe” y constituye el precedente de burla más ordinaria de un gobierno a su parlamento en toda la historia argentina.

Las cosas las hacen como si  quisieran ser expulsados del gobierno de un modo violento. Como si quisieran convertir en letrina, de un solo golpe, la prudencia, la paciencia, la templanza, la tolerancia y la abnegación de la ciudadanía toda.

Se ha dicho aquí… que están completamente cebados. 

Pues tienen una clara medida de la vergonzosa mansedumbre social.

Desde los sucios visillos de Balcarce 50 se puede ver el erial de un pueblo indolente… un plexo popular impertérrito.

 Programan cada cosa como una estafa a la buena fé. Véase esto:

La ministro de defensa argentina que confundió hace muy poco el orden cerrado con el orden de batalla, recibió, hace tres meses, una pequeña esquela firmada por la presidente.

En ella,  le ordenaba que estudie la conveniencia de programar y llevar a cabo  desfiles militares especiales con las tres Fuerzas Armadas y con las Fuerzas de Seguridad, en varias ciudades del país para el próximo 25 de mayo. Supuestamente, entonces, tiene que proponer un formato de desfile para ser ejecutado dentro de 84 días.

O acaso también… decida proponer.. que no se haga nada.

Y eso,  para no tener que verse obligada a vivir el terrible regusto amargo de proveerles a los uniformados ni un solo gramo de material… aunque este sea para la más inofensiva y miserable cosmética visual.

Pero todavía no decidieron el 90% de estas cosas…  simplemente porque Hebe de Bonafini ha dicho que… si vuelven los desfiles, dentro de poco pueden volver todas las atrocidades (sic). Junto con Luis D’Elía es una de las asesoras más preclaras de la presidente.

Ni en este… ni en muchos otros temas de prioridad nacional tienen decidido que rayos hacer.  Llegado el caso pues,  profanarán la buena fe.

Como en cualquier episodio poco común o raro de la naturaleza, ellos ignoran por completo lo que ocurrirá. Ignoran incluso lo que correspondería que ocurra al día siguiente,  es decir, ignoran también aquello que es estrictamente de rutina.

Y lo más grave… es que les importa un verdadero bledo no saberlo.

El horizonte visual de este gobierno,  ni siquiera llega a las 24 horas.

Uno solo de los ejemplos, es la crisis vigente de inseguridad pública que sufrimos… y que jamás han querido  asumir como su absoluta y única responsabilidad por la evidente e inconcebible actitud de 6 años y medio de papar moscas.

A muchos seguramente les va a  llegar muy tarde la noticia de que eran simples aventureros. De un grado de mediocridad e improvisación que habrá de aparecer, ante los ojos de muchos… como algo increíble.

Pero no está muy lejos de saberse.

Una suerte cómplice e inaudita,  los ha venido acompañado ya bastante.

Supongamos por un instante que, un día de estos, ocurre en el país una catástrofe de cierta magnitud. Digamos por ejemplo un terremoto,  una epidemia ó una contaminación generalizada.

Ni hablemos de algún accidente nuclear muy grave por el lamentable estado de mantenimiento de nuestras precarias centrales atómicas.

Lo primero que uno se imagina es que, si se presenta en la Argentina alguna tragedia de esta naturaleza, entonces… sin ninguna duda,  sin el menor margen para que sea de otro modo ; estamos fritos.

Pilatos y señora… se habrá de lavar las manos y… sálvese quien pueda.

En pocas horas,  todo será un caos hecho y derecho.

La terrible precariedad de los medios sanitarios y la fulminación del planeamiento, mostrará un gobierno que se mueve “a vela” y que sólo navega  si tiene viento a favor.

Sin esas condiciones…  anda al garete.

Es una típica gestión “a vela”

Sin duda, las zonas afectadas por la calamidad se convertirían muy pronto en formidables focos sépticos. Todos los territorios adyacentes empezarían a contaminarse por las pestes que ocurren cuando queda,  en el escenario, un cementerio a cielo abierto.

¿Creemos que esto no puede pasar aquí ? Veamos:

Seguramente esta gente, sin planes y sin la menor idea de cómo proceder, la pondría a ella para hacer uno de sus discursos retóricos de alcalde de Río Gallegos y nos comprometería a todos culpabilizándonos sobre que los más afectados fueron los pobres asegurándonos que el desastre “no se va a volver a repetir”.

No pudiendo mandar a fusilar a ningún sismólogo, entonces buscaría culpables entre los médicos y entre los rescatistas.

O quizás, con la autorización previa de Hebe de Bonafini,  dispondría que se debe movilizar al ejército.

Trátase del referido ejército de desfile, sin combustible ni munición.

Y acaso descubra entonces (ya muy tarde), que los vehículos no tienen mantenimiento… ni aceite, que los helicópteros ya no funcionan, que todos los  pontones de emergencia se hallan arrumbados, que la logística ha colapsado y que los medios operativos disponibles son todos del año ’30.

Como verdaderos sátrapas, se sorprenderán mucho cuando vean que los medicamentos para emergencias no existen en ningún hospital.

Ni siquiera para atender los casos de las urgencias cotidianas.

Que los enfermeros y los médicos están expulsados de los hospitales, no disponiéndose de personal con experiencia, que Chávez y Fidel no les envían una ayuda inmediata porque están enfrascados en otros problemas, que las empresas que pueden ayudar fueron ahuyentadas del país, que no existe capacidad de alojamiento sanitario en ningún lugar del territorio y que no hay ambulancias para usar.

Que no queda otra opción que improvisar cualquier cosa,  por cuanto nada,  absolutamente nada,  se puede poner en apoyo del desastre.

Sin ninguna duda, en un caso así, habremos de descubrir que, en realidad, somos Sudán. Y que el presidente de Etiopía, al lado de nuestra presidente… es  Abraham Lincoln.   

Descubriremos también, seguramente, ese terrible día, a un gobierno improvisado hasta los tuétanos, ignorante de los correctivos y un conjunto de ministros sin imaginación. Con el único deseo de exhibir protagonismo y con la conducta de vulgares tributarios de la aventura.

Que el país, en realidad, en estos años, no creció un bledo, y que no se puede encontrar por ningún lado la mentada recuperación.

Que todo es  absolutamente artificial.

Que no sirven, en esos casos, ni los decretos de necesidad y urgencia ni los pedidos plañideros, ni las convocatorias a todos los partidos políticos a quienes, casualmente, la presidente jamás llamó ni siquiera para el mísero protocolo de la democracia formal.

Que a pesar de tener una enorme suerte en todas las carambolas de la vida, a pesar de haber agarrado la presidencia de chiripa, a pesar de un contexto internacional con viento de cola y a pesar de que nadie se quejó en 6 años  por el salvajismo impositivo,  a veces llega un desastre fenomenal o el terremoto como el de Caucete y le dejan al desnudo, de un solo golpe,  todas las barajas del mazo que todavía no le habían salido.

La peste negra de Europa del siglo XIV será un cuento de Blanca Nieves.

En pocos meses empiezan las internas y la campaña solapada. 

En ese lapso, sin dudas, a este gobierno, le pueden ocurrir aún algunos inconvenientes que ni siquiera ha considerado…. y que probablemente le van a hacer perder en el Congreso las iniciativas más extravagantes que tiene para salvar el pellejo en sus últimos estertores.

Y tal vez, precisamente por esto último… está produciendo estos hechos insólitos de flagrante violación constitucional, casi como una provocación tendiente a autogenerar un clima de zozobra.

Después de eso… lo más fácil es victimizarse.  La calamidad  y el sufrimiento de todos… parece el precio para todas estas cosas, en un camino tan incierto… que luce como lo más parecido a una lotería.

En el despacho de Catalina de Médicis se cohonesta la violación serial.

Ella, mareada absolutamente de poder, firma todo .., aceptando lo que decide el Papa Gregorio XIII en Olivos. Ni siquiera tiene idea de su propio porvenir en  48 horas.         

Sin dudas, para estos aventureros, llegar al 2011 puede ser un siglo.

Un sismo cerebral los acorrala en su residencia… cada mañana.

Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor, el Lic. Gustavo Adolfo Bunse.

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02/03//2010

VIRTUALIDADES Y PENOSOS CONTRASTES

Por el Dr. Enrique G. Avogadro

         Nuestra Presidente acaba de terminar su discurso inaugural del año legislativo y, en este preciso momento, el “Pepe” Mujica está asumiendo en Montevideo.

         Doña Cristina hoy, realmente, se superó a sí misma en todo. No solamente hizo una demostración de su enorme capacidad de memoria para las cifras, sino que produzco un mensaje esquizofrénico.

         Durante toda su alocución se esmeró en definir dos países, uno virtual y otro real, ubicando al que describió con sus propios e inventados datos en la realidad, y llamando al otro mediático.

         No viene al caso –ya lo están haciendo los políticos y lo harán mañana los analistas- contestar una por una a las cifras enunciadas, pero sí preguntarse, entonces, a qué se debe la pertinaz falsificación de estadísticas que realiza el Indec desde enero de 2007. Esas mismas informaciones mentirosas son las que permiten a nuestra inefable Presidente sostener que la pobreza y la indigencia se han reducido tan notablemente.

         Gracias a Dios, doña Cristina no dio datos concretos acerca de las inversiones que, dijo, están sosteniendo nuestra economía, pero en cambio recurrió, otra vez, al subalterno recurso de burlarse de Irlanda. ¡Qué pena que no se le haya ocurrido hacer comparaciones con Brasil, con Chile y, hoy especialmente, con Uruguay!

         Ignoró por completo los dos problemas que más afectan a la población hoy, es decir, la inflación y la inseguridad. En el segundo caso, se limitó a echar la culpa a los jueces, a los que llegó a acusar de corrupción a través de la venta de sentencias absolutorias.

Pero donde realmente batió sus propios y desmesurados records fue cuando, después de hacer una minuciosa apología de sus actuaciones como legisladora y destacar el papel del Congreso, denostando a la Justicia por interferir en el camino del saqueo a las reservas que el famoso DNU intentara, justificó su dictado en las facultades constitucionales que la reforma de 1994 otorgara al Ejecutivo. Y digo que este nuevo nivel de grave inconsistencia fue alcanzado porque olvidó no sólo los requisitos de necesidad y urgencia –nunca demostrados- sino su falta de voluntad para convocar al Poder Legislativo a sesiones extraordinarias, en las cuales hubiera debido tratarse el tema.

         Y la apoteosis llegó al final, cuando anunció la derogación del DNU en cuestión, reconociendo así la torpeza con la que había manejado el tema desde diciembre, pero –acto seguido- otra vez ignoró al Congreso informándole que había dictado un nuevo decreto para hacer, prácticamente, lo mismo. Además, dijo haber creado una comisión bicameral para el supuesto control de la forma en que se realizarían los pagos.

         Con Mercedes Marcó del Pont al timón del Banco Central, es muy probable que, para cuando esa comisión se constituya –hasta su creación, en realidad, corresponde al propio Congreso- los fondos en cuestión ya estén transferidos a las cuentas que maneja el amadito Boudou y los pagos se hayan efectuado.

         En una palabra, una nueva burla a las instituciones de la República, a los legisladores, a los partidos políticos y a la ciudadanía en general.

         En un marcado contraste, y casi cuando concluía la ceremonia en Buenos Aires, el “Pepe” hablaba a los parlamentarios uruguayos en su primer discurso como Presidente.

         Fue tan fuerte la sensación que me produjo ver, sin solución de continuidad, las realidades tan diferentes de dos países tan semejantes, que –durante algunos minutos- prácticamente no pude pronunciar palabra.

         Del otro lado del río, un verdadero estadista –así como, en el pasado, fue un verdadero guerrillero y un verdadero preso y torturado- dio una lección de grandeza y una visión de futuro pocas veces vistas en América Latina.

         Habló de educación, explicando que su necesidad es tan imperiosa que Uruguay debería postergar obras de infraestructura si fuera necesario para atenderla, y dijo que saldría a extender los planes sociales y el apoyo a los más desprotegidos, pero mirando “como un perro” la evolución del gasto.

         El discurso del “Pepe” fue el de un señor con mayúsculas, y su convocatoria general a todos los partidos para construir juntos las políticas de Estado imprescindibles para los cinco o seis temas más importantes sonó como absolutamente sincera.

         Hoy, pese a los alarmados presagios de mis muchísimos amigos uruguayos, el señor Mujica dio una lección de civismo y, sobre todo, garantizó al mundo –a cuyos representantes, incluidos Hillary Clinton, Chávez y Lula, agradeció con afecto y respeto- que Uruguay seguirá siendo el país confiable, aferrado al respeto a sus instituciones, con una transparencia que lo transforma en uno de los países más serios de América, y con un profundo respeto por los contratos que ha sido desde siempre.

         Me equivoqué, obviamente, cuando supuse –apoyado en la cerril resistencia a convocar a sesiones extraordinarias- que don Néstor ensayaría un autogolpe para, con un conflicto social grave en la calle, dictar el estado de sitio e impedir que el Congreso se reuniera en ordinarias. Erré, y lo confieso abiertamente.

         Pido disculpas a mis lectores por ese pronóstico, que terminó siendo nada más que un falso –y preocupado- alarmismo. De todas maneras, la actitud de los senadores kirchneristas del miércoles pasado, cuando dejaron a la Cámara alta sin quórum, preanuncia una muy difícil vida legislativa para este año, en el cual el Gobierno buscará, por todos los medios, impedir que se dicten las leyes que más le molestan, paralizando su actividad o vetando sus proyectos sancionados.

         ¡Qué tristeza tengo hoy! ¡Cómo me hubiera gustado que el “Pepe” asumiera en Argentina!

Crónica y Análisis pública el presente artículo por gentileza del Dr. Enrique G. Avogadro

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28/02//2010

CUBA TRAS LA MUERTE DE ZAPATA

Por Andrés Oppenheimer (*)

La dictadura militar de Cuba --eso es lo que es, según la definicion de cualquier diccionario-- está en una posición embarazosa tras la muerte del preso político Orlando Zapata y la decisión de otros cuatro disidentes en prision de dejar de ingerir alimentos para exigir la liberación de todos los prisioneros de conciencia.

Como era previsible, Estados Unidos y casi todas las democracias europeas condenaron al régimen cubano por la muerte de Zapata. Y como era tambien predecible, muchos países latinoamericanos --incluyendo algunos que proclaman ser grandes defensores de los derechos humanos, como Argentina y México-- permenecieron en silencio, o emitieron declaraciones que no decían nada.

Pero lo importante será ver qué impacto tendrá la muerte de Zapata en Cuba. En el momento en que escribo estas lineas, tres días después de la muerte de Zapata, el régimen del General Raúl Castro no había permitido que los medios cubanos informaran sobre la muerte de Zapata, un albañil afrocubano de 42 años que había sido encarcelado en el 2003 durante una redada contra los opositores pacíficos.

Hay tres escenarios posibles sobre el efecto que la muerte de Zapata podría tener en Cuba:

Primer escenario: si los nuevos presos que iniciaron una huelga de hambre tras la muerte de Zapata continúan su protesta, habrá una creciente presión internacional para que Cuba libere a sus más de 200 presos políticos, o para que por lo menos el país permita que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Iglesia Católica puedan visitarlos.

Monseñor Emilio Aranguren, el obispo de Holguín, la provincia cubana en la que Zapata estuvo en prisión, me dijo en una entrevista telefónica que había pedido a las autoridades cubanas visitar al preso en el 2008 y en el 2009.

Su madre es de esta diócesis, y ella fue quien me pidió que yo pudiera encontrarme con su hijo, dijo el obispo. Yo hice la solicitud, y la respuesta vino en una conversación con un oficial, que me dijo que las condiciones disciplinarias que tenía Zapata no eran favorables para que se me concediera este tipo de encuentro''.

Segundo escenario: la muerte de Zapata unificara al fragmentado movimiento pro democracia en Cuba, porque es la primera muerte conocida de un prisionero político en una huelga de hambre desde la muerte del activista estudiantil Pedro Luis Boitel en 1972.

Elizardo Sánchez Santa Cruz, presidente del Comité de Derechos Humanos de Cuba, me dijo en una entrevista telefónica que hay una gran diferencia entre las muertes de Boitel y de Zapata.

En el primer caso, el mundo no se entero hasta meses o años más tarde, dijo Sanchez. En el segundo caso, la muerte de Zapata fue conocida de inmediato en todo el mundo, porque su caso era seguido por Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otros grupos de derechos humanos, y --aunque censurada dentro de la isla en los medios cubanos-- estaba empezando a filtrarse desde el exterior por radios de onda corta, explicó.

``El movimiento de derechos humanos en Cuba ha reaccionado como si fuera una sola persona, y una sola voz, condenando la muerte de Zapata'', me dijo Sánchez. Hay mucho descontento, y este descontento va a dar lugar a más manifestaciones de descontento''.

Tercer escenario: la muerte de Zapata será rápidamente olvidada, como ha ocurrido con tantas otras violaciones de los derechos humanos en Cuba. El régimen cubano hará lo de siempre --culpar ``al imperialismo yanqui'' y a la CIA por la tragedia-- y ahí terminará la cosa.

``Lo más probable es que el aparato represivo cubano impida cualquier protesta importante'', me dijo José Miguel Vivanco, de Human Rights Watch. ``Para superar esta situación, necesitariamos una presión internacional eficaz, y no la veo en ningún lado''.

Mi opinión: la muerte de Zapata no producirá manifestaciones masivas en Cuba. A lo sumo, se le hará un poco más incomodo por unos meses a los presidentes latinoamericanos posar sonriendo para las cámaras junto a un dictador militar cuyas manos están manchadas de sangre, tal como lo hicieron en la cumbre de México del 23 de febrero, o como lo hizo el presidente de Brasil el 24 de febrero en Cuba, en el mismo momento en que Zapata agonizaba en la carcel.

Y también le hará un poco más difícil por unos meses a España, que actualmente preside la Unión Europea, seguir adelante con sus planes de normalizar las relaciones europeas con Cuba, como si la isla fuera una democracia civilizada.

No lo es. Lo menos que pueden hacer quienes creen en la democracia es exigir clara y enérgicamente que Cuba libere a todos sus presos políticos, lo mismo que le pedíamos en su momento a las dictaduras militares de derecha.

(*) Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de varios libros. Artículo publicado en el Nuevo Herald.

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27/02//2010

LOS DESAFIOS DEL NUEVO CONGRESO

Por el Dr. Jorge R. Enríquez (*)

Dentro de pocos días, el 1º de marzo, se inicia, como lo establece la Constitución Nacional, el período de sesiones ordinarias del Congreso.

A partir de entonces se reflejará legislativamente -amortiguada por el hecho de que nuestras renovaciones parlamentarias son parciales - la nueva situación política surgida de los comicios del 28 de junio de 2009.

No será un comienzo sereno, como tampoco fue calmo el receso parlamentario, ya que si bien las cámaras no podían desarrollar su actividad plena, la reunión de la comisión bicameral que dictaminó respecto de la remoción de Martín Redrado como presidente del Banco Central le imprimió a los días de enero un ritmo político febril, poco habitual en esa época.

El período ordinario debuta con un tema resonante: el tratamiento por el Congreso del decreto de necesidad y urgencia que creó el malhadado Fondo del Bicentenario. Por lo que se estima, la oposición cuenta con mayoría en ambas cámaras como para rechazarlo. El senador pampeano Carlos Verna, cuyo voto parecía decisivo, ha declarado finalmente que no lo aprobará.

La cuestión se dirime también en la justicia. En primera y segunda instancia se hizo lugar a la petición de una medida cautelar destinada a que no se ponga en ejecución el DNU mientras no exista una sentencia sobre el fondo de la cuestión. El gobierno interpuso un recurso extraordinario ante la Corte Suprema.

La Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativa Federal, aunque proclive a aceptar las posiciones gubernamentales, concedió el recurso extraordinario interpuesto por el Estado Nacional contra el fallo de Cámara que había confirmado el de primera instancia que hizo lugar a la medida cautelar de suspender los efectos del decreto de necesidad y urgencia que creó el llamado Fondo del Bicentenario.

La doctrina tradicional de la Corte indica que el recurso extraordinario -es decir, la apelación ante el máximo Tribunal por cuestiones de índole constitucional- no procede en el caso de medidas cautelares, ya que conforme al artículo 14 de la ley 48 sólo cabe respecto de sentencias definitivas del superior tribunal de la causa.

No obstante, la Cámara entendió que mediaba "gravedad institucional" en el caso y se basó en esa circunstancia para permitir, de manera excepcional, que el asunto llegue a la Corte.

 En cambio, el tribunal de segunda instancia no otorgó a la concesión del recurso el efecto suspensivo que había requerido el Estado. Cuando una apelación se dicta con efecto suspensivo, queda suspendida la ejecución de la sentencia apelada hasta tanto exista fallo del tribunal superior. El tribunal de Alzada entendió que correspondía sólo el efecto devolutivo, que es el que no suspende la aplicación del fallo apelado, tal como lo prescribe el art. 258 del Código Procesal.

 En este caso, el efecto suspensivo hubiera podido significar que el Banco Central transfiriera las reservas al Tesoro, con lo que cuando la cuestión llegara  a la Corte, el fallo del máximo tribunal se habría tornado abstracto.

La Cámara no podía haber hecho otra cosa sin desatar un escándalo jurídico.

El tema del Fondo del Bicentenario es sólo el primer asunto que el nuevo Congreso tratará, pero la agenda parlamentaria será muy nutrida.

Es cierto que no hay una oposición sino varias oposiciones, que abarcan un amplio espectro ideológico, pero en muchas cuestiones institucionales esa oposición plural está haciendo importantes esfuerzos por actuar de consuno, como se lo demanda la sociedad.

Así, por ejemplo, en la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, que preside el jurista radical Ricardo Gil Lavedra, ya se ha decidido darle prioridad al tratamiento de proyectos que proponen la modificación de la ley del Consejo de la Magistratura. A tal efecto, durante el mes de marzo serán convocadas entidades profesionales, académicas, organizaciones sociales y asociaciones de magistrados para que den sus opiniones, luego de lo cual se pretende avanzar en una ley que respete la integración del Consejo prevista por la Constitución y que mejore el funcionamiento y la transparencia de ese órgano.

En la Comisión de Asuntos Constitucionales se pondrá el foco en la modificación de la ley 26.122 que regula la intervención del Congreso luego del dictado de los DNU, decretos delegados y decretos de promulgación de leyes.

Estos son sólo dos ejemplos de una agenda importante, que tiende a devolverle su eminente rol al Congreso Nacional.

Desde el oficialismo amenazan con usar en forma permanente el veto. Es, ciertamente, una atribución presidencial, pero el abuso de ella le hará pagar altos costos políticos a la titular del Poder Ejecutivo.

UN NUEVO SENADO

 La oposición en el Senado estaba a punto de quedarse con la mayoría de las comisiones, como ocurrió en Diputados.

La mayoría le hubiera servido también para designar al Presidente provisional de la Cámara Alta, pero la Unión Cívica Radicarl, con buen criterio, no quiso hacerlo y le permitió al oficialismo que designe a un senador de su bloque.

Desde el punto de vista estrictamente jurídico, nada le hubiera impedido a la oposición designar a quien quisiera para esa función. Sin embargo, una larga tradición parlamentaria indica que ese cargo le corresponde al oficialismo. ¿Por qué? Por una única razón: el Presidente provisional del Senado está en la línea sucesoria del Presidente, después del Vicepresidente y antes del Presidente de la Cámara de Diputados. Esto no surge de la Constitución, sino de la ley de acefalía.

Esa costumbre fue alterada una vez: cuando en diciembre de 2001 el peronismo tuvo la mayoría necesaria, luego de las elecciones legislativas de octubre de ese año, para designar a un senador propio en lugar de un radical. Así lo hizo, eligiendo a Ramón Puerta.

Lo que vino pocos días después es por todos, conocido.

Al respetar esa práctica parlamentaria que aquella vez fue violada en su perjuicio, el radicalismo ha dado una sana muestra de apego a la institucionalidad.

LA VILLA 31

Ya nos hemos referido en muchas ocasiones a la incontinencia verbal de la señora de Kirchner.

Su última perlita fue ponderar el crecimiento de la Villa 31 como un signo del despegue económico que produjeron las administraciones de ella y de su marido.

A veces uno piensa que los libretos se los escribe algún político opositor, realmente muy ensañado con ella.

Exaltar esa elocuente muestra de la decadencia argentina y la marginalización de vastos sectores de la población es transponer a pie firme el límite del ridículo, un lugar del que es muy difícil volver.

El crecimiento de la Villa 31 exhibe varias cosas, pero ninguna para alegrarse. Desnuda, en primer lugar, la miseria en la que viven muchísimas personas. La brecha entre ricos y pobres se ha agrandado durante los gobiernos de los Kirchner, que tienen todavía el tupé de llamarse progresistas.

También muestra la impotencia del Estado, que no logra impedir la construcción de viviendas precarias, peligrosísimas para quienes las habitan; y que no llega efectivamente hasta esas zonas, aptas para que se enseñoreen en ellas la droga, la violencia y el delito.

Es un espejo lacerante de la Argentina que debemos dejar atrás. Pero la Presidenta ve en la Villa 31, desde su helicóptero, una extraordinaria pujanza. Alguien tendrá que acercarle algún largavistas.

OTRO CONFLICTO EN LAS ISLAS MALVINAS

El desplazamiento desde Gran Bretaña y posterior instalación en las proximidades de las Islas Malvinas, de una plataforma para prospección y eventualmente extracción de petróleo ha reabierto  un nuevo capítulo en el conflicto del Atlántico sur.

Si bien la reacción del gobierno argentino resultó la adecuada y es de total justicia, de tal suerte que, incluso, obtuvo un apoyo explícito de los 33 países reunidos en la cumbre anual de presidentes del Grupo Rio, en Cancún, Méjico, es necesario hacer algunos comentarios.

En primer lugar, el otorgamiento de licencias de explotación petrolífera por parte del gobierno británico ya se conocía con suficiente anticipación, dado que el llamado a licitación fue público, por lo tanto, la reacción criolla fue tardía.

La presidenta Cristina Fernández ante esta situación, ha dictado un decreto que prohíbe la entrada o salida de puertos argentinos de buques que provengan o tengan como destino las Islas Malvinas.

En su vista, diversas voces privadas y políticas en Gran bretaña se han levantado pidiendo algún tipo de participación militar para garantizar la libre navegación en torno a las islas.

Frente a esta situación se plantea un interrogante acerca de si tendrá la presidenta a su alcance la capacidad de hacer cumplir la norma dictada, dado que tratándose de un bloqueo deberá movilizar a la Armada y a la Prefectura, que a la luz de sus magros presupuestos y de su escaso y obsoleto equipamiento y recursos militares, consecuencia de la pésima política de Defensa del kirchnerismo, no está en condiciones de llevar a cabo.

Por ello, si bien el clima no parece bélico en el corto plazo, alentar fricciones con argumentos que no se está en condiciones materiales de sostener, no aparece como prudente.

Largo ha sido el plazo de tiempo que viene encontrándose vacante nuestra embajada en Londres, y la reciente designación de José Nun, un hombre de la cultura pero con desconocida experiencia en temas internacionales de esta envergadura, no colabora.

Una vez más, parece que un tema fundamental de los argentinos se está utilizando para la política interna, cuando la política internacional está ausente. La coyuntura no es el mejor espacio para desarrollar una verdadera estrategia de recuperación de nuestros derechos soberanos en las Islas Malvinas. Por el contrario, los pasados logros obtenidos en diversas oportunidades en las Naciones Unidas, deberían obligar al gobierno a redoblar los esfuerzos necesarios para lograr un espacio bilateral de negociación.

Por el camino que transita el actual gobierno ello merece grandes dudas.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.

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27/02//2010

LA INFLACIÓN COMO MÉTODO DE AJUSTE

Por Enrico Udenio (*)

En el campo de la economía, un ajuste es un conjunto de medidas que adopta un gobierno para equilibrar el presupuesto. Se torna indispensable recurrir a él cuando los excesos de los gastos públicos y privados generan un déficit que se prolonga en el tiempo y ya no se puede sostener. El ajuste puede ser estructural, cuando acciona a través de reformas tributarias y arancelarias, y/o presupuestario, cuando se ocupa de reducir drásticamente los gastos.

Las medidas más habituales que se aplican en general son: restringir la base monetaria, aumentar las tasas de los intereses, congelar o bajar salarios, reducir subsidios, administrar el gasto de manera más eficiente, y promocionar las inversiones nacionales y extranjeras.

Sus principales metas son: equilibrar el presupuesto, aumentar las inversiones e ingresos genuinos, y controlar la inflación.

Los problemas que genera este tipo de ajuste son de índole social y se presentan durante la primera etapa del mismo debido a un aumento del desempleo y a una reducción de la capacidad de consumo de la población, con la consiguiente baja de las ventas en general. Por ende, sus medidas son muy impopulares.
Sus principales ventajas son la rapidez de recuperación de la economía, el sinceramiento del mercado y el seguro aumento de las inversiones.

Fuera del ajuste en sus formas habituales, se da en la práctica que una alta inflación genera de hecho otro tipo de ajuste. En éste, se intenta equilibrar la economía a través de la inflación y la devaluación de la moneda.

Su metodología consiste en aumentar el gasto público e incentivar el consumo mediante tasas de interés bajas, sostenidas con una lenta devaluación de la moneda y una constante emisión monetaria. Como la recuperación de los salarios e ingresos personales es sustancialmente más lenta que la escalada inflacionaria que producen estas medidas económicas, el ajuste se ejecuta automáticamente.
Sus problemas más graves son: el peligro de caer en desbordes inflacionarios, la fuga de capitales, la ausencia de inversiones, y la enorme dificultad que tiene -por ser un proceso muy lento- en recuperar y mantener el equilibrio de la economía.

Su gran ventaja es que su ejecución enfrenta una menor resistencia social. Todas las experiencias de nuestro pasado nos indican que la pérdida del salario real, por efecto de la inflación y la devaluación, es la que mejor absorbe el pueblo argentino. Cualquier otro intento de disminuir sus ingresos significó y significará grandes conflictos sociales. Por ello, este tipo de ajuste en el que se asegura la lenta licuación del ahorro y del trabajo del pueblo, resulta el método preferido por los gobernantes argentinos a la hora de verse obligados a equilibrar el presupuesto fiscal, porque permite disimular un poco los efectos adversos del ajuste en una primera etapa, aunque vaya mostrando sus nefastas consecuencias en el mediano plazo. 

LAS VENTAJAS DE LA INFLACIÓN

En un principio, la inflación produce beneficios y éstos minimizan sus consecuencias negativas. Estos beneficios lo reciben una buena parte de los empresarios, la cúpula del sindicalismo y el mismo Gobierno.

El empresariado, porque disfruta de una demanda artificial ya que, con devaluación, inflación y créditos a tasas bajas subsidiadas por el Estado, el consumidor medio y alto se lanza a comprar bienes para aprovechar el deterioro real de la cuota a través del tiempo de financiación. Hay que comprar hoy porque mañana será más caro.

La cúpula del sindicalismo porque las discusiones salariales pasan a ser esenciales dada la pérdida del poder adquisitivo de sus afiliados. Por ende, la dirigencia sindical acrecienta su importancia, y su influencia en el poder, gracias a las constantes negociaciones con el gobernante de turno. Por el contrario, con una inflación anual pequeña, la relevancia de las negociaciones salarias es notablemente menor y disminuye, de esa manera, la influencia de la dirigencia sindical sobre sus afiliados.

Finalmente, el Gobierno obtiene ventajas por varias razones:
1) Porque con la inflación aumenta su control sobre los sindicatos, los servicios públicos y los empresarios, ya que concentra en sus manos la posibilidad de que unos u otros obtengan mayores o menores ingresos. Cuando más alta sea la inflación, más elevada será la influencia del Estado para compensar las consecuencias negativas de la misma.
2) Porque como los salarios y gastos siempre van bastante por detrás del aumento de precios, en la práctica, inflación y devaluación equivalen a un ajuste. Como dije más arriba, este tipo de ajuste ofrece menor resistencia social, aunque sus daños sean más profundos y permanentes que el otro.
3) Porque el conocido impuesto inflacionario (1) le reporta automáticamente mayores ingresos.

LA EMISIÓN MONETARIA PARA SOLVENTAR EL GASTO PÚBLICO

En los últimos días se tomó conocimiento de que mientras espera la decisión del Congreso sobre la creación del Fondo del Bicentenario, el Gobierno emitiría el dinero que necesita para financiar el aumento del gasto público. Lo haría a través del Banco Central y serían unos $ 25.000 millones de pesos (equivalentes a 6.500 millones de dólares), los que serían volcados al mercado mediante financiamiento de obras, consumo y gastos sociales.

Esta emisión se sustentaría técnicamente sobre la base de que se trata de utilidades del BCRA. Para conocimiento de los lectores, estos beneficios del BCRA son, básicamente, ganancias contables del balance anual, que corresponden a la suba en pesos tanto sea de las monedas extranjeras como de los bonos públicos que el banco tiene en su cartera. Estas subas se generan por efecto de la devaluación, la inflación y la fluctuación de los valores en el mercado bursátil y cambiario.

En los hechos prácticos, el Gobierno negocia cada año el giro de las utilidades con el directorio del BCRA, y usualmente acuerda pases de fondos sensiblemente menores al superávit contable, porque se trata de utilidades sólo "teóricas" y no reales, ya que se convertirán en efectivas recién el día en que el banco venda los bonos o los dólares. Mientras esto no suceda, son sólo utilidades “potenciales o posibles” ya que estos beneficios contables no se pueden asegurar fehacientemente debido a las constantes fluctuaciones de los valores de bonos y monedas en los mercados bursátiles y cambiarios.

Pero ahora, el Gobierno ha insinuado que requerirá todo el saldo del superávit contable y la nueva presidenta del BCRA, Marcó del Pont, una firme aliada a los Kirchner, ya adelantó que no tendría problemas en emitir esa impresionante masa de dinero y cederla al Tesoro Nacional. Aclaremos que deberá emitirla porque, como es una ganancia solo contable, no existen esos billetes en la realidad.

Esto hace suponer que pronto se incrementará la circulación monetaria en 25 mil millones de pesos.
A su vez, si a esta impresionante cifra se le llegara a agregar la del Fondo del Bicentenario (los 6.500 millones de dólares todavía detenidos por la Justicia y el Congreso), alcanzaría los 50 mil millones de pesos.

Para brindar una idea de lo que significa la magnitud de este monto, basta recordar que la actual masa monetaria del país asciende a unos 115 mil millones de pesos. Por lo tanto, se estarían enviando al mercado una cantidad de billetes argentinos equivalentes a casi la mitad de la base actual, lo que constituye una verdadera locura.

Como este gran aumento de la circulación se realizaría sin tener una conexión con la economía real (los superávit fiscal y comercial derivados de una mayor producción de bienes), será imposible evitar un incremento de la ya alta inflación que padece el país (hoy ya estamos entre las cuatro naciones del mundo con mayor índice inflacionario).

El oficialismo sostiene esta actitud con un concepto que trae recuerdos ingratos a los argentinos: la inflación puede ser también motor del crecimiento. Durante décadas nuestro país adhirió a esta idea del ajuste constante y, a pesar de que en lugar de crecimiento sufrimos cincuenta años de decadencia, todavía hay políticos y economistas que insisten con aplicarla interpretando de manera muy particular las reglas de la economía.

Los Kirchner forman parte de esta tendencia y accionan como si la fenomenal expansión monetaria que proponen no tuviera nada que ver con la inflación. Pero para muchos analistas, el matrimonio presidencial genera de manera premeditada esta inflación para lograr el indispensable ajuste que necesita la economía del país. Para defender esta acción sin nombrar la palabra ajuste (económica y políticamente mal vista), argumentan que necesitan de esta expansión para fomentar las inversiones porque ahora no hay suficiente oferta para responder a la creciente demanda.

Ahora bien, esta idea -evidentemente original- hace agua por varios lados.
Por ejemplo, si el problema es que, según lo declarado por el Gobierno, no hay suficiente oferta, da por verdad que hoy las industrias están produciendo al máximo posible de sus capacidades. Pero, si esto fuera así, ¿por qué éstas no están invirtiendo en bienes de capital o de trabajo para aumentar su producción? Ningún empresario es esquivo en invertir para incrementar sus beneficios. En cambio, sucede todo lo contrario. En lugar de incrementarse las inversiones, lo que aumenta es la fuga de capitales. En enero se fueron del país mil millones de dólares netos y por las cifras que se conocen en este mes de febrero (2), la salida de capitales sobrepasaría los 1.200 millones de dólares. Desde enero del 2007, la salida neta de dinero ya superó los 47 mil millones de dólares.

Es evidente que los productores, en lugar de invertir en la Argentina, lo hacen fuera de ella, y los profesionales y ahorristas resguardan sus dineros en dólares o euros en sus casas o en el exterior.

Lo que sucede es que los resultados de una economía están mucho más allá de la voluntad de los políticos. Hay deberes económicos que un Gobierno debe cumplir sí o sí, caso contrario los empresarios, profesionales, especuladores y ahorristas en general, defenderán siempre su bolsillo poniéndolo fuera del alcance del Gobierno. Tendrán la misma motivación que tuvieron los Kirchner cuando en su momento enviaron al exterior el dinero de las regalías petroleras de la Provincia de Santa Cruz: cuidarlo. 

LOS PELIGROS DE LA INFLACIÓN ACTUAL

Sin posibilidades económicas y políticas para aumentar los impuestos (en 2009, el Gobierno nacional y las provincias recaudaron en total el 44,6% del PBI, el porcentaje más alto en la historia argentina), el gran aumento del gasto público argentino (desde que asumió Néstor Kirchner en el 2003 hasta hoy, se cuadriplicó en dólares) genera un alto déficit fiscal que el Gobierno debe cubrir con endeudamiento o con emisión monetaria, porque tampoco le alcanzan los excepcionales fondos que recaudará gracias a la gran cosecha del “yuyito” de la soja.
En los dos años anteriores, fracasado el intento de aumentar las retenciones a las exportaciones agropecuarias, el matrimonio Kirchner se apropió de todo el dinero ahorrado por los jubilados en las AFJP y, desde ya, de todas las cajas públicas del país, como la Anses, el Banco Nación, el Pami, y una parte del Banco Central, además de recurrir al blanqueo de capitales más amplio realizado en la historia moderna mundial. Todas estas medidas disimularon el fuerte déficit fiscal de los últimos tres años, pero ya no resultan suficientes para afrontar el incremento de los gastos de este año y del próximo. Para cubrir todas sus necesidades, el Gobierno necesita hacerse del manejo del Banco Central para, de esta manera, poder emitir moneda y cooptar parte de sus reservas.

Como no se vislumbra que el Gobierno argentino vaya a tomar a la brevedad medidas fiscales restrictivas, muy probablemente el país enfrentará los peligros de una escalada inflacionaria, ya que no se podrán sostener el exceso de emisión de dinero y los altos niveles del gasto público sin una contrapartida de aumento de las inversiones y/o un ingreso de fondos desde el exterior, ambos vedados por el default y la adulteración de los índices del INDEC.
Muchos adherentes a los Kirchner minimizan la expansión monetaria argentina comparándola con la descomunal emisión de moneda que ha hecho los Estados Unidos desde la aparición de la crisis financiera internacional.

Se trata de una errónea comparación, ya que se olvidan o ignoran deliberadamente el hecho de que la Argentina no es Estados Unidos. Lógico o ilógico, racional o irracional, lo cierto es que la mayoría de las naciones compran y mantienen en sus reservas bonos de la Reserva Federal norteamericana. No hay ninguna que tenga en sus reservas bonos argentinos. La gran mayoría de los economistas confían en Estados Unidos. En cambio, en todo el mundo, incluido un gran porcentaje de los propios argentinos, se desconfía de la política económica de los Kirchner, por lo que nuestro país no puede darse el lujo de emitir moneda o deuda de la misma manera que lo hace la gran nación del norte. 

LAS LOCURAS ECONÓMICAS DE LA ARGENTINA

Locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes.” Albert Einstein (1879-1955). Científico considerado como el más importante del siglo XX.

Recordemos que nuestro gran gasto público de estos últimos años se originó principalmente con el objeto de evitar el sinceramiento de la economía, manipulada artificialmente desde el colapso financiero y la pesificación asimétrica del 2002. Pero ya han pasado más de siete años y no se pueden seguir evitando las consecuencias internas del aumento internacional de los precios de los commodities argentinos, y del subsidio para mantener artificialmente bajas las tarifas de los servicios. Esto, sumado a los constantes reclamos por aumentos salariales, generarán inevitablemente presiones inflacionarias, las que tarde o temprano, deberán ser trasladadas a los consumidores.

Si bien me preocupan las consecuencias sociales y económicas que deberemos enfrentar por causa de la inflación, debo confesar que más me preocupa pensar en el tiempo que deberá pasar para licuar el daño producido y en cuál será el nuevo invento económico con el que el gobernante de turno intentará solucionar esta compleja situación.

(1) Equivale a una transferencia desde los poseedores de dinero al gobierno. La tasa de impuesto es la tasa de inflación. Se produce por el efecto que genera la mayor emisión de moneda sin que tenga una contrapartida de un equivalente aumento en los bienes. Esto reduce el valor de todo el resto de moneda circulante y el gobierno se queda con la diferencia.
(2): La compra de dólares realizada por el Banco Central de la República Argentina continúa en baja lo que es un claro indicador que se estuvo acelerando la caída de capitales privados durante Febrero. El BCRA compró aproximadamente USD 30 millones por semana y como el superávit comercial del Banco es actualmente USD 300 millones por semana, debería haber comprado esa misma cantidad para sostener el tipo de cambio. Por lo tanto, cada semana se está fugando del país la diferencia existente. Esto está implicando que la salida de capitales se incrementó sensiblemente a un ritmo que supera los USD 1.200 millones mensuales.

 

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor Enrico Udenio,  asesor económico y especialista en comercio exterior, se ha desempeñado como empresario comercial e industrial desde 1965. De nacionalidad italiana, arribó a la Argentina, país en el cual reside, siendo niño. Sus compañías en Argentina y en el exterior desarrollaron diversos proyectos comerciales e industriales, algunos de ellos muy conocidos, como fue el caso de la radicación de Honda Motor en el país. A principios de la década del ’90 cerró todas sus empresas para dedicarse al asesoramiento, la docencia y la investigación en política y economía. Autor, en 1981 de los libros "Corazón de Derecha Discurso de Izquierda" y “Diario de un Divorciado”. En cuanto a su postura ideológica, se define a sí mismo como un pragmático independiente, comprometido con la filosofía holística y el construccionismo histórico como forma de mirar a la realidad.

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26/02//2010

MOMENTO DE DECISIÓN

Por Susana Merlo (*)

Lejos del bucólico ambiente rural de antaño, ahora los productores están obligados a ser politólogos, financistas, climatólogos, analistas y, si les queda tiempo, agricultores o ganaderos.

Hoy, mantener una empresa agropecuaria tras, al menos,  7 años de cambios permanentes en las reglas de juego, después de un récord mundial de precios (2008), seguido por la “explosión” de la burbuja económica internacional y, al menos, 2 años de sequía después de los cuales comenzaron las lluvias que amenazan con ser excesivas en los próximos meses, ya sería suficiente para desalentar al más entusiasta. Aquí, sin embargo, es apenas el principio, pues también se debe ser “adivino” para prever con que “novedad” se puede despachar ahora un  Gobierno  que apela a todo, menos a racionalizar el gasto público, y a asumir algunos de los demasiado frecuentes errores en los que cae.

Así las cosas, y ante la falta de financiación bancaria (muchos añoran los tiempos en que el Banco Nación era la entidad de fomento agropecuario), el gran interrogante de un gran número de productores es saber como seguir, como mantener el valor de su producción, y como evitar un eventual nuevo “manotazo”, que nadie menciona, pero que todos temen…

Y, aunque tal vez como nunca, el productor agropecuario enfrenta hoy una serie de dilemas económicos con variables que generan gran incertidumbre y que no maneja para nada: el frente climático y el escenario político interno, cuya sumatoria puede arrojar un resultado desastroso si no se mueve con cautela. La pregunta central se reduce a: ¿Vender  y anclarse en divisas, o esperar con los activos físicos hasta que llegue el momento de volver a invertir en la producción?.

En términos generales se podría decir que  el campo que ya tiene cosecha (trigo, girasol, etc.), o el de cría que cuenta con terneros nacidos el año pasado, enfrenta el mayor dilema, o el más inminente, y varios problemas.

 Si por ejemplo, quiere convertir los granos, se va a encontrar con que, prácticamente no hay mercado, a pesar de las promesas oficiales, y la poca demanda concreta que aparece, es a precios sensiblemente menores a la paridad. O sea, no puede vender si no es “rematando” su cosecha.

El segundo planteo es más complejo pues, con las lluvias, muchos campos ganaderos tuvieron cierta recuperación que les permitiría ganar kilos rapidamente, a muy bajo costo. Pero, del otro lado, aparecen precios muy atractivos para la cría (U$S 1,60/1,80 por kilo vivo) que, tal vez, no se mantengan para el otoño, por ejemplo, si el Gobierno se vuelve a ver tentado de “meter mano” en el mercado.

El otro gran interrogante es: ¿para que vender?. Una vez cubiertas las deudas, las lluvias actuales casi no están permitiendo siquiera encarar los verdeos y, hasta el arranque de la campaña 2010/11 todavía faltan algunos meses. Entonces, ¿qué hacer con la plata?.  

Crónica y Análisis publica el presente artículo la Ingeniera Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.

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25/02//2010

REGRESAN LOS TAHURES

Por el Dr. Enrique Guillermo Avogadro

"Se muere al dejar de respirar, pero también es posible morir cuando se cancelan todos los proyectos. Lo ideal es que ambos decesos ocurran en el mismo instante. Pero no siempre es así. Conozco a muchos que están muertos y no lo saben"

Reynaldo Sietecase  

         Hace escasas horass, el Senador Picheto, Presidente del bloque del Frente para la Victoria, ha ordenado a sus treinta y seis fieles abandonar el recinto del Senado, en el cual la oposición contó con igual cantidad de integrantes.

         Más allá de la pésima imagen que han brindado a los ciudadanos que seguíamos la sesión que debía designar a las autoridades de la Cámara alta y a los integrantes de las distintas comisiones de la misma, don Picheto y su banda de genuflexos confirmaron dos cosas: la primera, obvia, es que el oficialismo ha decidido, desde hace tiempo, olvidarse de reconquistar el favor de la opinión pública, a sabiendas de que, desde los niveles de intención de voto con que cuentan ambos integrantes del matrimonio presidencial (9,2%, según Jorge Giacobbe), nadie ha regresado.

         La segunda, ratificando la tesis que sostuve cuando fue dado a conocer el diálogo privado que mantuvieron, hace un año y a instancias del Gobierno, el Ministro Julio de Vido y el Presidente de la Sociedad Rural, Hugo Luis Biolcati. Dije entonces en una nota, a la que titulé precisamente "Caballeros y Tahures", que pretender jugar como señores con los bandidos tramposos que nos gobiernan, llevaba necesariamente a la ruina.

         El bloque oficialista, al descubrir la ausencia de Carlos Menem, que dejó empatada la cantidad de senadores con la oposición, bajó al recinto y dio quórum. Así, y en virtud de los acuerdos a los que habían arribado los bloques kirchnerista y radical, contra la opinión de los peronistas federales, se confirmó al Senador Pampuro como Presidente provisional de la Cámara.

Sin embargo, cuando los opositores quisieron pasar a la votación de los integrantes de las diferentes comisiones, don Picheto, un fullero consuetudinario revestido con una careta de demócrata ofendido, cambió las reglas y se fue del recinto, dejando a la sesión sin quórum e impidiendo, en consecuencia, que se produjera la famosa votación, que arrebataría el poder al oficialismo.

         En este caso, los tahúres fueron los mismos, pero cambiaron los estafados. Ignoro si se debió a la ingenuidad o una falsa idea de institucionalidad, pero el radicalismo se convirtió en el instrumento que permitió al oficialismo, una vez más, burlar la voluntad popular.

         Espero, en lo inmediato, dos cosas. Primero, que el Senador Menem consiga llegar desde la lluviosa La Rioja a tiempo para la próxima sesión, dando así a la oposición la capacidad de sesionar con quórum propio. Segundo, que los radicales, los socialistas, los juecistas cordobeses, los neuquinos, los correntinos y los pampeanos aprendan, de una buena vez, que no se puede jugar con tramposos.

         En una partida de cartas, cuando uno de los participantes es descubierto haciendo trampas, resulta inexorablemente expulsado de la mesa, a la cual no podrá volver a sentarse. El oficialismo ha hecho trampa, invariablemente, desde antes del 28 de junio de 2009 (recuérdese el tema de las candidaturas testimoniales, por ejemplo) y, con los personajes que lo representan no pueden usarse las normas que, en una sociedad normal, se imponen a los caballeros.

         No estoy sosteniendo que, como caníbales que son, haya que combatírselos comiéndoselos, pero sí que se debe dejar de haber pactos con ellos, o siquiera creer en las intenciones que enuncian, pues siempre mentirán, tergiversarán, falsearán, incumplirán los acuerdos y, en resumen, harán todo lo que necesiten para conseguir sus fines, olvidando cuantas palabras hubieran empeñado.

         Ayer, a mediodía y en la Quinta de Olivos, doña Cristina dio una muestra acabada de lo que afirmo. Ante una azorada multitud de grandes empresarios, y con la presencia de un nutrido grupo de funcionarios, desplegó una gran cantidad de cifras, respaldadas en un powerpoint que los televidentes no alcanzábamos a ver.

         Para no realizar una exégesis de sus palabras, me limitaré a señalar dos detalles.

         Las cifras, obviamente, le fueron suministradas por el Indec, el organismo que su marido, el tirano de Olivos, desguazó a partir de enero de 2007 y que, desde entonces, emite estadísticas en las que nadie cree, ni siquiera los gremios que secundan al inefable don Huguito; éstos pedirán, cuando se sienten en las paritarias, porcentajes de aumento que triplicarán la inflación oficial.

         Pintó nuestra realidad como un país ideal, demostrando su propia condición de fullera o su esquizofrenia, y dio lecciones a europeos y norteamericanos sobre cómo se conduce la economía con políticas "virtuosas". Se burló del viento de cola que acompañó la gestión de don Néstor, y desconoció que tanto Menem como De la Rúa tuvieron, también en materia de precios de los productos argentinos, sólo viento en contra.

         Ahora, si todo va tan bien como dice, ¿por qué impide la normalización del Indec y el sinceramiento de sus números? Nótese que esta misma semana, las universidades que habían destacado delegados para integrar el Consejo Asesor han exigido el suministro de información, so pena de retirarse de ese organismo, y han dicho que se les ha impedido todo acceso a las formas de cálculo.

         Finalmente, se ha regocijado de la situación de Irlanda y de España, países con los cuales comparó -limitándose, obviamente, a los últimos años- a la Argentina kirchnerista. Sin embargo, no hizo mención alguna al crecimiento de ambas naciones en los últimos treinta años, que les permitieron transformarse en jugadores de primer nivel a escala mundial.

         Y también olvidó (¡oh, casualidad!) hacer comparación alguna con nuestros vecinos, todos los cuales han crecido tanto o más que nuestro país, impulsados por el aumento en los precios de las commodities o que, como en el caso de Brasil, han conseguido que 25 millones de ciudadanos (equivalentes al 60% de la población argentina) abandonaran la pobreza y se integraran a la clase media, con todo el incremento de consumo que ello implica.

         Señores, los tahúres han regresado. Por favor, ¡no los dejemos jugar más! Como diría Serrat, "esos tipos juegan con cosas que no tienen repuesto, y las culpa es de otros si algo les sale mal".

Crónica y Análisis pública el presente artículo por gentileza del Dr. Enrique G. Avogadro

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25/02//2010

EL NUEVO CLUB DE PAÍSES LATINOAMERICANOS

Por Andrés Oppenheimer (*)

La reciente cumbre de países latinoamericanos y caribeños realizada en Playa del Carmen, México, decidió crear un nuevo bloque regional que excluirá a Estados Unidos y Canadá, en lo que muchos medios internacionales calificaron como un acto de abierto desafío hacia Washington.

Pero existen tres razones importantes para creer que, pese a las aseveraciones de Venezuela y sus satélites de que el grupo reemplazará a la Organización de Estados Americanos y se convertirá en frente contra la política exterior estadounidense, la nueva asociación regional será algo muy diferente.

En primer lugar, muchos de los 32 países que participaron de la cumbre del 22-23 de febrero están atrasados en sus pagos anuales a las Naciones Unidas, la OEA y otras instituciones internacionales, y lo que menos quieren es crear una nueva burocracia.

El presidente mexicano Felipe Calderón, que presidió la cumbre, dijo que el nuevo grupo --provisionalmente llamado Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe-- será un ``mecanismo'' para discutir asuntos políticos y económicos a nivel latinoamericano, que no intentará reemplazar a la OEA.

Rafael Fernández de Castro, el principal asesor de Calderón en política exterior, me dijo en una entrevista que el nuevo grupo será una cumbre ``flexible'' que se reunirá anualmente o cada dos años, pero que probablemente no tendrá un edificio propio, ni personal permanente. Más bien, cada país sede de la próxima cumbre presidirá el grupo por uno o dos años, y proveerá el personal para preparar la siguiente reunión, explicó.

``México considera que no es necesario constituir un organismo, ni crear un acuerdo vinculante'', dijo Fernández de Castro. ``No queremos gastar dinero en estructuras que consideramos innecesarias''.

Entonces, ¿qué será este grupo?, le pregunté. La idea es reducir --no aumentar-- el número de cumbres regionales, respondió. Mientras que ahora hay dos cumbres anuales que reúnen a los líderes latinoamericanos y caribeños sin la presencia de Estados Unidos, Canadá y España --la Cumbre del Grupo de Río, que se centra en temas políticos, y la Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC), que se ocupa del desarrollo y la integración económica--, el nuevo grupo fusionaría ambas cumbres en una sola, dijo.

Según Fernández de Castro, ``esto debería ser como las cumbres de Asia-Pacífico de la APEC, que nadie quiere perderse, porque se tratan temas de importancia para todos''.

La segunda razón por la que es probable que la nueva comunidad no se convierta en un foro de discursos antiestadounidenses es que la comisión de cinco países designada para redactar la carta constitutiva del nuevo grupo está integrada en su mayoría por países que no quieren crear fricciones con Estados Unidos. El grupo de trabajo está compuesto por México, Brasil, Jamaica, República Dominicana y Venezuela, y tendrá que presentar sus recomendaciones a tiempo para una cumbre en Venezuela en el 2011 o --más probablemente-- para una cumbre en Chile en el 2012.

``Hicimos lo que hacen los gobiernos cuando no quieren hacer algo: creamos una comisión'', me dijo un ministro de un país miembro del grupo de trabajo. ``Venezuela es la opinión minoritaria dentro del grupo''.

La tercera razón es que el Grupo de Río --la base de la nueva Comunidad-- será presidido durante los próximos dos años por Chile, cuyo presidente electo, Sebastián Piñera, asumirá la presidencia el 11 de marzo. En una entrevista reciente, Piñera me dijo que como presidente del Grupo de Río se propone trabajar duro para fortalecer los mecanismos de defensa de la democracia y los derechos humanos de la OEA, que son anatema para el gobernante venezolano Hugo Chávez.

Mi opinión: Lo que está detrás de la creación del nuevo grupo regional es un intento de México por recuperar el espacio que ha perdido en Latinoamérica en los últimos tres años, en que Brasil prácticamente eliminó a México del mapa político regional.

Durante los últimos tres años, Brasil ha consolidado a UNASUR, el bloque diplomático sudamericano, que de hecho excluye a México. Eso le permitió a Brasil convirtirse en el líder indiscutido de América Latina, mientras México estaba dormido, o ensimismado en sus problemas económicos y de seguridad.

Desde el inicio de su mandato, Calderón se ha dedicado a reparar las relaciones de México con Venezuela y Cuba, tal vez para evitar problemas con la izquierda radical mexicana mientras proseguía con su guerra contra los carteles del narcotráfico, al costo de renunciar a su anterior defensa de la democracia en la región y al protagonismo de México en asuntos latinoamericanos.

Ahora, probablemente sin intención de cambiar su timorata política exterior, México está tratando de crear un grupo regional más amplio, donde tanto Brasil como México puedan ser considerados líderes. Eso es lo que hay detrás de la nueva Comunidad regional latinoameriacana y caribeña, más que alguna conspiración secreta para desafiar a los Estados Unidos.

(*) Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de varios libros. Artículo publicado en el Nuevo Herald.

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21/02//2010

EL COQUETEO DE BRASIL CON IRAN

Por Andrés Oppenheimer (*)

El acercamiento de Brasil al régimen cada vez más aislado de Irán es algo que deja perpleja a buena parte de la comunidad internacional. Circulan varias teorías al respecto, algunas de ellas bastante preocupantes.

Recientemente, cuando la tradicionalmente cauta Agencia Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas concluyó finalmente que Irán podía estar desarrollando un arma nuclear, y hasta Rusia empezó a tomar distancia de Irán, Brasil anunció que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva no cambiará sus planes de visitar Irán el 15 de mayo.

Brasil, una de las potencias mundiales emergentes, le dará así un manto de legitimidad a un régimen que, además de desobedecer los acuerdos internacionales sobre energía nuclear, es considerado por gran parte del mundo como uno de los principales estados que promueven el terrorismo. Para el gobernante iraní Mahmoud Ahmadinejad, recibir a Lula en casa será un golpe publicitario caído del cielo.

Irán apoya a grupos terroristas como Hezbolá, y ha dicho públicamente que quiere borrar de la faz de la Tierra a un país cercano, Israel. Hasta el gobierno populista de Argentina, que normalmente se alinea con Brasil en temas de política exterior, ha acusado a Irán de haber participado en los atentados terroristas de Hezbolá en Buenos Aires en la década de 1990.

A fines del año pasado, Lula desconcertó al mundo cuando le dio una bienvenida de alfombra roja en Brasilia a Ahmadinejad. Con ese gesto, Brasil se convirtió en uno de los primeros países no radicales que aceptó a Ahmadinejad después de las polémicas elecciones iraníes del 12 de junio del 2009.

¿Por qué Brasil arriesga su reputación de buen ciudadano internacional coqueteando con un régimen opresivo que respalda el terrorismo? Entre las motivaciones más mencionadas:

•  Por sueños de grandeza: Según esta teoría, el éxito económico de Brasil y la idea generalizada de que Brasil ya está --junto con China e India-- en el club de las potencias mundiales emergentes se le han ido a la cabeza a Lula.

El presidente brasilero, que recientemente predijo que Brasil será la quinta economía mundial dentro de una década, quiere transmitir el mensaje de que su país es un nuevo actor global que hay que tomar en serio. ¿Qué mejor manera de concitar la atención mundial que desempeñar un rol en el mayor conflicto internacional del momento?

•  Por ilusiones diplomáticas: Lula, agrandado por su estatus de celebridad en su país y en el extranjero, podría estar tomándose en serio sus repetidos ofrecimientos de actuar como mediador en la crisis del Medio Oriente. Lula planea visitar Israel, la Autoridad Palestina y Jordania el 15 de marzo.

Aunque es difícil creer que Lula pueda resolver algo en el Medio Oriente --durante una visita reciente a los Emiratos Arabes Unidos y a Israel, no me crucé con una sola persona que me dijera que el presidente de Brasil tiene alguna posibilidad de triunfar en una misión en la que han fracasado poderosos mediadores estadounidenses, franceses y rusos--, es posible que Lula crea sinceramente que será capaz de hacer historia a nivel mundial.

•  Por ambiciones nucleares: Lula se está acercando a Irán porque tal vez Brasil quiera desarrollar armas nucleares, o al menos mantener abierta esa opción después de que Venezuela ha firmado varios acuerdos de cooperación nuclear con Irán. Con esa idea, es posible que Brasil quiera que otro país --en este caso Irán-- transgreda los límites impuestos por los acuerdos nucleares mundiales existentes, y siente un precedente.

A fines del año pasado, el vicepresidente de Brasil, Jose Alencar, dijo que Brasil debía tener derecho a poseer armas nucleares. El vocero de Lula inmediatamente salió a aclarar que el vicepresidente no estaba reflejando la opinión del gobierno, y señaló que Brasil tiene prohibida la producción de armas nucleares por los tratados latinoamericanos y por su propia Constitución.

•  Por motivos de política interna: Lula está tratando de apaciguar a sus partidarios izquierdistas del Partido de los Trabajadores, que son, en su mayoría, rabiosamente antiestadounidenses, y quiere mostrarse como un estadista dispuesto a enfrentarse a Washington aunque su política económica deleite a muchos en Wall Street.

Mi opinión: Se trata de una combinación de sueños de grandeza y fantasías diplomáticas. Pero no puedo evitar preguntarme si este coctel no conducirá en el futuro a mayores ambiciones nucleares, y si Brasil en algún momento no procurará cambiar su Constitución para construir armas nucleares.

Por el momento, el acercamiento de Lula a Ahmadinejad está saboteando los esfuerzos internacionales por presionar a Irán a aceptar los monitoreos de Naciones Unidas, y contribuye a envalentonar a un régimen terrorista. En lugar de comportarse como una potencia emergente responsable, Brasil está actuando como un novato recién llegado que busca llamar la atención mundial a cualquier costo.

(*) Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de varios libros. Artículo publicado en el Nuevo Herald.

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20/02//2010

SEÑORA, ¿NO LE DA VERGÜENZA?

Por el Dr. Enrique G. Avogadro

"Hoy Discépolo resulta un optimista,

con las cosas que tenemos a la vista"

Eladia Blázquez  

 

       Estamos cerca de terminar uno de los veranos más agitados, si no el más, de los que tengo memoria; y nótese que voy a cumplir pronto 64 años, que no es poco.

         Mirando qué nos ha pasado, como país, desde mayo de 2003, cuando el actual tirano de Olivos asumió como Presidente gracias a los buenos oficios de Duhalde y, en especial, desde el 10 de diciembre de 2007, cuando aquél hizo entrega de la banda y del bastón -no del mando- a su cónyuge, sentí la obligación de formularle, señora, la pregunta que da título a esta nota.

         Porque, veamos un poco, nos ha pasado de todo, y siempre la responsabilidad ha sido de quien ha ejercido un poder casi absoluto, ahupándose sobre todos los organismos de control, sobre el Congreso y hasta sobre la Justicia.

         Y le hago esta pregunta, señora, porque tanto Ud. como su marido hubieran podido aspirar al bronce y, en lugar de ello, han preferido elegir un camino de enriquecimiento personal y destrucción de las instituciones que sólo los puede conducir a la cárcel o al exilio; con la situación interna que vive su amigo Chávez en Venezuela, no sé si no será peor la segunda opción.

         Le propongo, señora, hacer un repaso de los hechos resonantes de los últimos años para facilitarle la tarea de responder a mi pregunta.

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido haya modificado la composición del Consejo de la Magistratura para tener a los jueces bajo la atenta mirada de sus centuriones de pacotilla, don Kunkel y doña Conti?

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido haya modificado el régimen de coparticipación federal para tener a los gobernadores sojuzgados por la caja?

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido haya destruido el Indec, sólo para ocultar cómo se deteriora, todos los días, el salario de trabajadores y jubilados por obra de la inflación que él mismo generó?

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido haya desperdiciado el mejor ciclo económico que vivió el país, comenzando por prohibir las exportaciones de carnes en 2006?

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido haya anunciado miles de millones de inversiones chinas y que éstas nunca llegaran?

¿No le da vergüenza, señora, que su marido haya permitido que la campaña política que le permitió ganar las elecciones en 2007 haya sido financiada por las valijas de Antonini Wilson y por la mafia de los medicamentos, que deben haber matado a miles de argentinos?

         ¿No le da vergüenza, señora, que las cortes norteamericanas hayan confirmado que la valija famosa era un envío de Chávez a usted?

¿No le da vergüenza, señora, haber llegado al poder enarbolando las banderas de la institucionalización del país y, luego, haber permitido que don Néstor continuara con la sistemática destrucción de todos los organismos de control?

         ¿No le da vergüenza, señora, haber conservado al inefable Guillermo Moreno en su cargo, pese a que fue la peor herramienta que usó don Néstor contra el país?

¿No le da vergüenza, señora, que un kilómetro de ruta en Santa Cruz cueste cuatro veces más que el mismo tramo en San Luis, por ejemplo?

         ¿No le da vergüenza, señora, que todos los individuos o sociedades que su marido y usted tienen alrededor -se llamen Rudy Ulloa, Lázaro Báez, Cristóbal López, Electroingeniería, Ezkenazi, Whertein o Eurnekian, entre muchos otros, ya que debe agregarse hasta sus secretarios privados- hayan lucrado de ese modo tan descarado?

         ¿No le da vergüenza, señora, que tanto tiempo después se siga discutiendo si es usted abogado o no, cuando el tema podría solucionarse rápidamente exhibiendo su credencial, como hacemos todos sus colegas en forma permanente?

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido y usted no hayan dado nunca explicación alguna sobre los desaparecidos fondos de Santa Cruz?

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido y los sucesores de éste en el Gobierno de Santa Cruz hayan desoído tantas sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que les ordenaban reponer en su cargo al Procurador Sosa?

         ¿No le da vergüenza, señora, que mientras usted pasea por el mundo para imponer su imagen internacional, toda la prensa mundial hable de la desaforada corrupción de su gobierno?

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido y usted hayan llevado a la Argentina a un aislamiento peor que el que debimos vivir en la época de la guerra de Malvinas?

         ¿No le da vergüenza, señora, denunciar censuras a sus interminables discursos, y simplemente callar cuando se le prueba que no existieron?

         ¿No le da vergüenza, señora, que mientras el país entero carece de viviendas dignas, de cloacas, de agua corriente, de escuelas y de hospitales, mientras se expanden las endemias fácilmente controlables, usted dilapide el dinero público en el "fútbol gratis" que tan caro nos está costando?

         ¿No le da vergüenza, señora, que la tan equivocada política de subsidios a la energía sólo beneficie a los más pudientes y no a los más humildes, que pagan el gas, por ejemplo, hasta 6 veces más caro que la clase media?

         ¿No le da vergüenza, señora, haber convertido al país, que era uno de los principales exportadores de carne a 58 mercados diferentes, en uno que no solamente ha dejado casi de exportar y, muy pronto, deberá importarla?

         ¿No le da vergüenza, señora, haber permitido y tolerado a su cerril marido generar la fabulosa -por su costo- crisis del campo y, con ella, destruir al interior del país?

         ¿No le da vergüenza, señora, haber saqueado -o permitido que su marido lo hiciera- todas las cajas públicas del país, como la Anses, el Banco Nación, el Pami, el Banco Central y las AFJP's?

         ¿No le da vergüenza, señora, que tantos de sus compatriotas carezcan de lo más elemental, no estudien ni trabajen, mientras usted gasta fabulosas sumas en alquiler de aviones para sus traslados personales, de su familia y hasta de sus periódicos?

         ¿No le da vergüenza, señora, hacer tan impúdica demostración de riqueza personal, generada durante el ejercicio de cargos públicos, frente a un país cuya población, en un 40%, está cada vez más sumida en la pobreza y la indigencia?

         ¿No le da vergüenza, señora, haber dependido de un juez con pasado prostibulario y de fiscales genuflexos para zafar, al menos por ahora, de las denuncias por enriquecimiento ilícito, y que todo el mundo los considere culpables?

         ¿No le da vergüenza, señora, que en un "país en serio" la Justicia no alcance a los poderosos de turno?

¿No le da vergüenza, señora, que usted, su marido, sus familiares y sus amigos se hayan quedado, por centavos, con los terrenos de Calafate para revenderlos enseguida a precios increíbles?

         ¿No le da vergüenza, señora, que el mundo entero se ría de usted, que tanto cuida su imagen, cuando brinda disparatados consejos sexuales a la población?

         ¿No le da vergüenza, señora, cuando habla desde uno de sus permanentes atriles, observar el manifiesto aburrimiento que se impone en las caras de su auditorio, llevado allí por los punteros a cambio de un sándwich y una gaseosa?

         ¿No le da vergüenza, señora, haber descendido tan rápida y fuertemente en la aprobación de sus gobernados, y saber que éstos ya la detestan, igual que a su marido?

         ¿No le da vergüenza, señora, tolerar que el Presidente de una línea de bandera, al que usted ha nombrado y mantiene en su puesto, y que tanto dinero le cuesta al país, la use para su beneficio personal y de sus amigos y cómplices?

         ¿No le da vergüenza, señora, que la prensa internacional ya califique a su marido y a usted misma como meros ladrones?

         ¿No le da vergüenza, señora, calificar de "grupo conspirador" a Clarín, después de haber comprado, por años, su complacencia y apoyo?

         ¿No le da vergüenza, señora, sostener, con el mismo encomio, posiciones políticas absolutamente contrapuestas?

         ¿No le da vergüenza, señora, decir que estuvo presa durante el Proceso militar, y que absolutamente nadie le crea?

         ¿No le da vergüenza, señora, presidir un país que, junto con Venezuela, Bolivia, Perú, Nicaragua y Cuba, sea uno de los que menos inversiones directas reciban y más aislado se encuentra?

         ¿No le da vergüenza, señora, ser la Presidente de un país que hoy, después de siete años de gobierno de los Kirchner, sea el hazmerreir internacional, por la falta de seguridad jurídica, la falta de respeto a los contratos y la permanente modificación de las reglas de juego?

         ¿No le da vergüenza, señora, "apretar" a las empresas concesionarias de servicios públicos para que vendan a los amigos del poder?

         ¿No le da vergüenza, señora, entregar US$ 2 millones de los jubilados a "Pechito" López para que corra en Fórmula 1, mientras niega la mitad de ese dinero a la Fragata Libertad para que participe de una regata internacional de la cual la Armada Argentina fue organizadora?

         ¿No le da vergüenza, señora, que su marido y usted sigan haciendo alarde de haber desendeudado a Argentina con el FMI, que nos cobraba 4%, mientras se endeudaba con Chávez, al 15%?

         ¿No le da vergüenza, señora, que nuestro país se vea obligado a pagar tasas parecidas a esas cuando consigue crédito, por obra y gracia del gobierno kirchnerista, mientras todos nuestros vecinos pagan el 5%?

¿No le da vergüenza, señora, que sus funcionarios, incluido hasta un Secretario de Transportes, hagan tal inmunda demostración de riqueza, sobre todo cuando antes de asumir sus cargos no tenían un centavo?

¿No le da vergüenza, señora, que una Ministro de Economía de su marido "encuentre" en el baño de su despacho una bolsa con una montaña de dinero?

¿No le da vergüenza, señora, calificar a algunos de los jueces más probos que tiene nuestra Justicia de "partido judicial" cuando, simplemente, aplican la ley vigente?

¿No le da vergüenza, señora, esperar a que el Congreso termine sus sesiones ordinarias para, sólo cuatro días después, dictar un DNU para apropiarse y gastar a su antojo las reservas nacionales?

¿No le da vergüenza, señora, mantener a un Jefe de Gabinete que "aprieta" a una Juez de la Nación y exhibe la genuflexión de otro para intentar hacerse de esas reservas entre gallos y medianoche?

¿No le da vergüenza, señora, cancelar inopinadamente una visita de Estado a China, uno de nuestros mayores socios comerciales, por miedo a que su Vicepresidente le robara el sillón, pese a que ello conllevó una grave ofensa a un país amigo?

Señora, los casi siete años que lleva su gobierno matrimonial en el poder permitirían ampliar la lista de preguntas concretas hasta el infinito, pero debo confesarme cansado y hastiado.

Acabo de verla, por televisión, defender el aumento a los maestros, que vuelve a poner a los gobernadores ante el brete de que no se inicien las clases en sus provincias o tornarse aún más dependientes de la caja que maneja su marido. Y la vi reiterar sus ya aburridísimos ataques a la prensa en general, y a algunos medios y periodistas en particular.

Y me confieso cansado y hastiado porque, lamentablemente, su respuesta a la larga lista de cuestionamientos que figuran más arriba sería, invariablemente, "no".

Porque, señora, a esta altura del partido es indudable que usted, y su marido, carecen de vergüenza o, simplemente, son unos sinvergüenzas, que viene a ser lo mismo.

Que tenga un buen fin de semana, señora.

Crónica y Análisis pública el presente artículo por gentileza del Dr. Enrique G. Avogadro

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20/02//2010

INFLACIÓN EN EL PAIS DEL CAPITALISMO DE AMIGOS 

Por  el Dr. Jorge R. Enríquez (*)

 Todos los argentinos, salvo el matrimonio presidencial, estamos alarmados por la  inflación alta y creciente.

 El gobierno, por su parte, no se preocupa por ella, sino por cómo hacernos creer a los argentinos que no hay inflación.

 Como en todo, el kirchnerismo le dedica más tiempo al "relato" que a la realidad.

 Esa modalidad pudo pasar inadvertida para muchos durante bastante tiempo gracias a un contexto internacional muy favorable, a la necesaria recuperación que naturalmente debía haber luego de una pronunciada recesión y al deseo de la mayoría de los argentinos de creer que finalmente sobrevendría una superación a tantas desdichas.

 Pero, como dijo Abraham Lincoln, no se puede engañar a todos todo el tiempo. La realidad, desoída durante tantos años,  se está vengando y ya los fuegos de artificio no consiguen taparla. El humor social cambió y la “credulidad esperanzada” de ayer se tornó en indignada incredulidad y en la completa falta de confianza de hoy.

 En este contexto, seguir pretendiendo mentir sobre la inflación es patético. El Ministro de Economía ha declarado que no hay inflación, sino reacomodamiento de precios. Pues bien, como ese reacomodamiento es para arriba y no para abajo, y las subas abarcan la generalidad de los productos que se consumen, eso sólo se llama correctamente de una sola manera: inflación.

 El gobierno ha intentado desde comienzos de 2007 ocultar la fiebre a través de un termómetro falaz. Donde hay 39º el termómetro marca 36,5º. El engaño es muy burdo. Cualquier persona que no vive en mansiones severamente custodiadas ni se traslada en aviones y helicópteros, sabe que los precios vienen subiendo a un ritmo peligroso.

 La Argentina tiene hoy una inflación que se proyecta por sobre el 20 % anual, que si bien parece una cifra moderada respecto de la que tuvo en otras épocas, resulta muy alta en el escenario actual: es una de las tres más altas del mundo, compartiendo ese lamentable podio con Corea del Norte y Zimbabwe.

 El índice oficial de Enero nos mostró un mendaz 1 %,  desmentido por el realista 2,1 % que marcan las encuestas privadas, ello agravado porque las subas abarcaron a todos los productos de la canasta familiar.

 Y si  tomamos en cuenta que de Enero de 2009 al primer mes de 2010 la carne aumentó un 107 %, el panorama no es nada alentador.

 Mentir sobre la inflación es mentir también sobre la pobreza y otros indicadores. Pero, además, cuando la mentira es tan ostensible, significa “tomarle el pelo” a los ciudadanos. Hay un cinismo descarnado que se traduce en la creciente desconfianza pública en el gobierno, pero que puede alcanzar en una injusta generalización a toda la dirigencia.

 ¿Qué hace el gobierno mientras tanto? Acusa a la lluvia o intenta culpar a los productores rurales. Es la fácil respuesta populista. La inflación es siempre generada por el gobierno. Si la política monetaria es estricta, no hay exceso en los medios de pago como para alentar la inflación: si unos productos suben estacionalmente, otros tienen que bajar.

 El kirchnerismo no quiere reconocer que hay inflación, pero ante el desbalance fiscal, necesita utilizar las reservas por una necesidad política. Hasta el más inocente de los argentinos sabe que el Fondo del Bicentenario – nombre que se bastardeó cuando debió ser el símbolo de la reconciliación de los argentinos – lo querían no para pagar deuda pública, sino para solventar el alto nivel del gasto estatal, en forma discrecional.

 Ante esa situación, el gobierno va a necesitar recurrir a la emisión de moneda para financiar un gasto público clientelístico desbocado y una desordenada política de subsidios que asciende a los 35.000 millones de pesos anuales. He ahí la causa verdadera del mal.

 Lamentablemente, los economistas más serios coinciden en que la inflación seguirá su curso, porque el oficialismo no tiene la voluntad política para atacar sus causas, que él mismo generó.

 La receta para no haber llegado a esta situación era simple: debió haber enfriado la economía en alta y no en baja, para hacerla  sostenible en el tiempo. 

CAPITALISMO DE AMIGOS

El escándalo desatado por unas obras públicas en Santa Cruz, que salpica a Néstor Kirchner, no es sino una manifestación de un modo de concebir el ejercicio de la función pública por parte del matrimonio gobernante.

Ese modo es bien conocido en la teoría política y, más lamentablemente, es en Latinoamérica donde los estudiosos tienen con frecuencia material para sus investigaciones. Se lo conoce como patrimonialismo, que en una forma muy esquemática, puede decirse que es la confusión entre el patrimonio público y el privado.

Dicho de otra manera, es el uso de los bienes públicos como si pertenecieran al patrimonio privado de los gobernantes y hacia allí son transferidos.

El ejemplo más notable que ha dado Kirchner en este aspecto es su manejo discrecional, secreto, de los famosos fondos de Santa Cruz, que no sólo sacó del país sino que fue administrando y colocando en bancos que solamente él conocía con dudosas garantías, sin rendir cuentas de sus actos.

Aún hoy, el destino de esos fondos es un verdadero misterio.

Un concepto vecino de ese -o tal vez una especie del mismo género- es el llamado capitalismo de amigos, que Kirchner ejerce del modo más impúdico. Consiste en brindar privilegios de todo tipo a los empresarios que se alinean politicamente con él y en perseguir a los que no le manifiestan subordinación. Los ejemplos abundan. Este último episodio de Santa Cruz es sólo uno de ellos.

Todo esto no sólo es contrario al estado de derecho y al principio de igualdad, sino que inevitablemente genera más corrupción.

Es tiempo de terminar con esas prácticas abominables. El nuevo Congreso debe investigar esos manejos y debe sancionar la legislación adecuada para prevenirlos en el futuro. Mientras tanto, los argentinos miramos, con especial expectativa. a la Justicia.

RECETAS ORIENTALES

Nos siguen llegando lecciones de nuestros vecinos.

Destacábamos desde esta columna,  hace un par de semanas, el notable gesto cívico de los chilenos, que realizaron una elección presidencial límpida, exhibiendo, momentos después del cierre, al candidato derrotado asistiendo personalmente a felicitar al vencedor.

Ahora el ejemplo viene del país con el que tenemos por razones históricas y culturales mayor hermandad, el Uruguay.

Hace pocos días en un hotel de Punta del Este, el glamoroso Conrad, el ex tupamaro José “Pepe” Mujica, presidente electo, reunió a centenares de empresarios rioplatenses y de otras latitudes.

Los instó a invertir en el Uruguay con expresiones tales como El gobierno tiene el deber de aminorar al máximo posible los márgenes de riesgo y ofrecer estabilidad”, “Necesitamos un clima que propicie la inversión”, para rematar coloquialmente diciendo: “Jugala acá, que no te la van a expropiar, ni te van a doblar el lomo con impuestos”.

El que lo decía no era un neoliberal ni un noventista, como lo hubiera calificado acá el  oficialismo, sino un ex terrorista que estuvo muchos años en la cárcel, en una prisión real y no en una imaginaria, como la que alguna vez cobijó en sus fantasías, a los Kirchner.

Pero aprendió de la experiencia histórica. Sabe -y así lo dijo- que para distribuir mejor hay que tener con qué; y que para lograr que la torta de la riqueza se agrande, hay que crear un clima de seguridad jurídica.

El ex tupamaro alienta las inversiones y promete un buen clima de negocios. Nosotros, de este lado del Plata, seguimos creyendo en las recetas no de un médico, sino de un brujo. Y de esa forma nos alejamos cada vez más de la sensatez y de la racionalidad. Olvidamos que como decía Santo Tomás de Aquino, “para gobernar ni el santo ni el sabio, sino el prudente”.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.

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20/02//2010