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10/03//2010
EL
DECRETO DE TUS FONDOS
Por
Gustavo Lazzari (*)
El
gobierno reconoce un déficit fiscal del orden
de los 55.000 millones de pesos. En tiempos
donde los presidentes y funcionarios hablan tres
veces por día desvirtuando la realidad vale
repetir que el déficit fiscal se produce cuando
los gastos son superiores a los ingresos públicos.
Desde
2003 el gasto público acompañó el crecimiento
extraordinario de los ingresos públicos. Desde
el 2005 tímidamente y con firmeza a partir del
2007 el crecimiento del gasto duplicó el
crecimiento de los ingresos públicos y
cuadruplicó el crecimiento del valor de la
producción. (PIB).
Era
un gol cantado. Inevitablemente íbamos a volver
a nuestra conocida historia. Desde 1915 hasta el
2002 en todos los años (con excepción de 1993)
el estado argentino fue deficitario. Desde 2003
impuestos confiscatorios y el robo a las
jubilaciones maquilló las cuentas.
Así la
voracidad fiscal agotó todas las formas de
cobrar impuestos. Así cada administración
(incluyendo ésta a pesar del discurso) heredó
más deuda pública que la que recibió. Así
destruimos cuatro signos monetarios y tuvimos
que quitarle 13 ceros a la moneda.
Tras
200 años de voracidad fiscal es razonable
festejar el bicentenario confiscando las
reservas del BCRA.
Técnicamente
las reservas del Banco Central no son un
"ahorro" del cual pueda disponerse.
Son un activo. Constituyen el activo que permitió
la emisión del pasivo que es el dinero
circulante. Si las reservas fueran un
"ahorro fiscal" o como se dice en la
tribuna "un ahorro de todos los
argentinos" todos los bancos centrales del
mundo serían insensibles criminales por no
resolver los problemas sociales utilizando
dichos fondos.
Lo
cierto es que las reservas protegen en cierta
medida (no de una manera terminante ni mucho
menos infranqueable) el valor de la moneda
local. Debe recordarse que, más allá de sus
fracasos, los bancos centrales fueron creados
precisamente para proteger el valor de la
moneda. Esto es, para que los pobres no paguen
impuesto inflacionario.
Es
irrelevante si las reservas se utilizan por ley
o por DNU. Este último caso solo es mas grave.
Pero una ley mala no santifica un DNU
autoritario. La oposición a las formas es
importante pero criminal si solo se queda en
eso.
Argentina
tiene un problema fiscal. Gasta mucho y no puede
recaudar más. Es hora de tranquilizar a la
población asegurando que cual, gato hambriento,
el gobierno dejará de buscar nuevas fuentes de
financiamiento. A esta altura indudablemente
confiscatorias.
Solo
puede apelarse a una racionalización del gasto,
eliminar el derroche, cerrar funciones
superpuestas y respetar el esfuerzo del agobiado
contribuyente. Todo lo demás es verso no
gratuito.
(*)
Crónica
y Análisis publica el presente artículo de Gustavo Lazzari por gentileza de la
Fundación Atlas 1853.
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09/03//2010
EL
SECRETO DEL SATANISMO POLITICO
Por
el Lic. Gustavo Adolfo Bunse
Cada
noche deben hacer una ceremonia secreta de
adoración al mal.
A
quien esto escribe,
dicho esto sin apasionamientos, cada vez
le cuesta más… creer que no son satanistas.
La
iglesia de satán fue la organización fundada
en 1966 por Antón
Szandor Lavey,
alias “el papa negro”.
Seguidor del "satanismo"
o "satanismo simbólico" en la noche
del 30
de abril del 66 Lavey se afeita
completamente la cabeza y funda la iglesia de
satán en California.
Según su sistema, este día es el primero del año
uno del reino de satanás.
Cabe
preguntarnos todos, de una buena vez:
¿Que
derecho tienen estos verdaderos partisanos de la
política convertida en polígono de tiro,
a despertarnos cada mañana,
desde hace seis años, con una nueva
crispación, con una nueva angustia,
con una renovada laceración a la nobleza
republicana, a la ley … a la condición
elemental de un Estado
que todos creímos…era la vocación
general de vida en común, y en armonía?
¿
Es cierta esa monumental imbecilidad de la
democracia que nos quieren vender, acerca de
que… si hay un delincuente en el poder,
un parásito de la escoria social o un
gran canalla como estos…
tenemos todos que esperar mansamente a
que termine su mandato
y prosiga tranquilamente con sus tropelías?
¿ Es ese el verdadero espíritu de la
Constitución?
Sacralizar
el cumplimiento del mandato aun cuando
descubramos que se trata de un mercader de la
infamia y de la deshonra?
¿Es así?
Permítaseme
aquí mismo… señalar a esa teoría absurda de
la más abierta complicidad en la comisión de
delitos en uso del poder.
Las
razones de subir la apuesta de un modo
salvaje…y hacerlo además con cualquier acto,
desde lo extravagante a lo simple
y con cualquier uso interpretativo de la
ley magna, están, según se ve, mucho más
asociadas a una estrategia… que a una tara
mental.
Aún
cuando los dos
protagonistas de esta película de terror
operen como verdaderos imbéciles, mantienen sin
embargo intacta su inveterada y muy conocida
proclividad a la manufactura del mal… por el
mal mismo
Sabe
perfectamente, ella y lo sabe también su mentor
ideológico… que si esquivan la cárcel…
después de la montaña de odios que han
despertado, será solamente… por un milagro.
Tienen
además otro dato, usado por cualquiera de los
famosos totalitarios del mundo desde Ceausescu
hasta Saddam Hussein:
Serán
jueces… quienes los manden al
calabozo… por cuanto… si acaso es la
turbamulta,
harta de la burla y
naturalmente enardecida, acaso no lleguen
a ningún destino y queden en la ruta de
adorno…en algún farol.
Con
estos datos, y a toda velocidad, deben
entonces…convertir a todo el aparato judicial
en un claro grupo enfrentado a ellos, en
abierto conflicto,
absoluta y claramente enemistado con
ellos. Lo cual, sin dudas, va a personalizar
cualquier controversia y
por eso mismo,
va a deslegitimar la augusta potestad de
cualquier medida emanada… algún día… desde
ese Poder del Estado.
Entiéndase
bien esto: Si uno dice que este casal de
reptiles tiene una tendencia a la psicopatía…
puede aparecer alguien diciendo que eso es
querer absolverlos de sus enormes culpas,
reemplazando responsabilidad consciente por una
enfermedad susceptible de absolución.
Pues
no señor:
Un
psicópata no necesariamente es un enfermo si su
graduación no llega al peligro del asesinato,
sino sólo alguien que pertenece a uno de los
tres grandes grupos en los que toda la humanidad
se clasifica.
Por
tanto:
Nadie
esta queriendo absolverles culpa aquí… que
eso quede claro.
Un
psicópata es una persona, que,
ya desde pequeño, tiene una grave
incapacidad la cual, a veces, pasa alegremente
inadvertida:
Es
incapaz de sentir remordimientos.
Un
niño psicópata, si le pega una piña a otro niño,
y el otro niño se pone a llorar
desconsoladamente, el niño psicópata apenas si
se inmuta. De inmediato va a intentar justificar
de alguna manera
sorprendentemente verosímil, su agresión,
ante cualquier adulto que lo interrogue.
Así pues, ya tenemos el primer y más
importante rasgo del psicópata:
Jamás
se siente mal por el dolor ajeno. Jamás sufre
internamente por el sufrimiento de otros.
Jamás
pierde el sueño por el hecho de que otra
persona esté sufriendo.
Este es justamente
el punto más importante que debe uno
comprender si quiere aprender a hacer frente a
un psicópata cotidiano:
Usted
no le importa lo más mínimo. Ni usted, ni yo,
ni nadie.
Siendo éste el punto más importante, es
precisamente el que más trabajo cuesta hacer
entender al común de los mortales.
Los
psicópatas, NO sienten placer por hacer algo
bueno por los demás.
Por
lo tanto … ni lo intentan. Tampoco sienten
malestar cuando alguien lo pasa mal por culpa de
ellos.
El cerebro del psicópata funciona fisiológicamente
de forma diferente al resto de personas.
Para el psicópata, cualquier persona se
convierte de un momento a otro en un ENEMIGO A
BATIR.
Otra
característica:
el psicópata no puede soportar su
frustración.
Y
su frustración SIEMPRE la descargará sobre las
personas a su alrededor.
Porque
el psicópata, (y aquí va otro rasgo típico),
siempre culpa a los demás de todas sus
desgracias y frustraciones.
Suelen empezar culpando a sus padres, pasando
por sus hermanos, sus novias, sus jefes, sus
esposas y finalmente terminan culpando a sus
hijos de todo lo que en la vida les salió mal.
Todo
el mundo tendrá la culpa siempre... menos
ellos... faltaría más.
Van cambiando sus estrategias
de engaño
y simulación de sentimientos, que es la
forma que usan los psicópatas cuando ven que
sus víctimas son duras de abatir por las malas.
Pero
además, he dicho… que operan de modo tan
infantil que no queda ni resquicio de duda:
Nos
toman por idiotas.
A
riesgo de ser demasiado extenso repetiré una
vez más la famosa teoría de Tucídides, hace más
de dos milenios, llamada teoría
del inevitabilidad de un conflicto.
Trátase
de algo muy curioso:
Dice
que, la sola o la mera creencia de un
conductor, sea militar o político, en la inevitabilidad
de una confrontación o conflicto
puede convertirse en una de sus
principales causas. Pues cada bando,
creyendo que todo va a terminar en una guerra
absoluta con el otro, realiza entonces
unos preparativos bélicos razonables, que son
interpretados, por el bando contrario, como la más
cabal confirmación de sus peores miedos.
Y
entonces cada uno empieza a subir la apuesta de
sus propios preparativos.
Y
así, … por aproximaciones sucesivas, la
creencia inicial de que el conflicto era
inevitable se convierte en una especie de profecía
autocumplida.
Aquí,
en nuestra comarca… tullida, insolvente y
despanzurrada, un terrible karma de
desgracias en cuentagotas, tal como si
fuera un descarrilamiento interminable,
nos persigue… como una maldición milenaria.
Pero
ahora, nadie sabe bien por qué… y nadie sabe
desde cual síntoma, flota la sensación
de que se nos acabó el turno.
Que
se han evaporado ya todas las chances
encadenadas que, cada vez, pudimos manotear a último
momento.
La
perversa práctica deportiva del conflicto,
llevada a cabo durante seis años
consecutivos por una pareja de psicópatas que
convirtieron nuestra
República en un teatro de operaciones de
guerra, puso a toda la sociedad en un estado
de acostumbramiento casi natural a la crispación.
En
el clima de entrenamiento más cabal para
el ataque o la defensa, al vernos cada mañana,
navegando en un conflicto nuevo.
“Yo
te destruyo, tú me destruyes, él nos va a
destruir, ella también. Nosotros nos vamos
a destruir entre todos”.
Sabemos
a la perfección conjugar el verbo de la
preparación crispada para la eventualidad de un
conflicto.
Lo
insoportable para ella, además de su frustración,
es que se le noten demasiado los gestos de
miedo.
Sabe que se la viene cayendo a pedazos la
estantería y que –ahora– la apuesta es
tratar de no ser tragada por la realidad que
avanza hacia ella a una velocidad alucinante.
Su
inmovilismo, mezcla de inoperancia y confusión,
es el trágico precio de los desbordes
imperdonables de su propia farsa.
Sin
la menor exageración, tiene tres cuartas partes
de la estantería nacional desparramada por el
piso.
Copió la peor faceta de la comunicación gestual
y demagógica de su marido.
Y
le agregó -por su cuenta- un capítulo de la fábula
victimal que diseñó por su condición de
pertenecer a un género que, psíquicamente, no
puede asumir supuestamente por ser rechazada y
atacada.
Ha
imaginado, no sin motivos, un escenario negro
demasiado cerca, y aún sin conocer la teoría
de la inevitabilidad del conflicto y el colapso
que planteara Tucídides en el 400 (a.c.), tuvo
el reflejo del boxeador que siente por primera
vez un golpe terrible.
Aterrada,
ha empezado a preparar su defensa personal para
cuando llegue el “gran desastre” que ya,
observa como inevitable.
Es
falso que ella crea que las cosas pueden
mejorar.
Con
la maravillosa ayuda de su esposo, nos va a
arrastrar a todos a un escalada de
enfrentamientos que tendrá su lugar en la
historia.
¿Cree
alguien por ventura que le importa un rábano el
sufrimiento de cualquiera de nosotros?
El
único bien en peligro a preservar hoy, es su
propio pellejo.
Un criterio tan autocontemplativo, como que está
inspirado en su instinto de más animal y
salvaje de supervivencia.
Se
puede ver en su prédica y en su velada invitación
al enfrentamiento civil entre ricos
y pobres, entre los desposeídos y los
especuladores, entre trabajadores y
empresarios perversos, entre los protestatarios
justos y los que son conspiradores.
Y
así es, como comete, sin dudas, el grave delito
de promover la fractura social y de estimular su
descomposición en vectores de violencia que ya
han sido puestos a funcionar para el
escenario de choque.
Y
entonces …es natural que sospechemos:
No
es posible que haga todo esto, sino como una
secreta ofrenda de frenética adoración a Satán.
Crónica
y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su
autor, el Lic. Gustavo
Adolfo Bunse.
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08/03//2010
EL
REINO UNIDO KIRCHNERISTA
Sobre
Malvinas: " una extraña guerra incestuosa"
Declaraciones de Graham Greene en Paris en 1984 ,en
Boulevard Malasherbes.
Por
Edgardo Arrivillaga
Surge
la nueva guerra anglo-argentina por las Malvinas? Las
declaraciones británicas así lo sugieren pero distan
de ser concluyentes.El comandante militar a cargo en las
Islas Malvinas, mayor Peter Biggs, volvió a agitar este
sábado el fantasma de una eventual «agresión». Según
publica el diario inglés The Times, el militar sostuvo
que «los argentinos enfrentarán una mayor resistencia
que en 1982 si quieren invadir nuevamente las Falklands
(Malvinas)».
De
esta manera, desde Gran Bretaña se volvió a mencionar
el supuesto riesgo de un ataque militar como el de 1982,
pese a las declaraciones reiteradas de Buenos Aires
sobre que esa alternativa está descartada por completo.
«Me dará lástima por aquellos que nos enfrenten»,
amenazó con torva sobreactuación
Biggs.
Delavilliiere,
combatiente, ya lo había hecho con anterioridad.
En
tanto, el mismo diario informó que la soldado Sam
Brownlee, de 22 años, una proletaria para las pautas
británicas afirmó que las Malvinas «están
mejor preparadas» que durante la guerra de 1982.
Brownlee dijo que en caso de que tropas argentinas
decidieran «invadir» las islas, «enfrentarán una
recepción hostil».
Según
The Times, la Fuerza de Defensa de las Malvinas en la
actualidad cuenta con unos 70 miembros .cifra poco creíble,
no constituye siquiera una compañía de infantería pero
admiten que reforzó notablemente
sus tareas militares, de entrenamiento y combate. La
unidad cuenta independientemente de los
entredichos acerca de su volumen de
despliegue de infantería con un
presupuesto anual de 600.000 dólares y equipamiento
como rifles, ametralladoras pesadas, morteros de
granadas, vehículos armados Land Rovers y motocicletas.
Y
clara superioridad aérea y naval.Y si bien
no lo dicen, de helicópteros.
La
presidente Cristina Fernández de Kirchner se quejó el
lunes, poco antes de recibir el efímero apoyo
de la secretaria de Estado norteamericana, de que Gran
Bretaña agita el fantasma de un ataque militar cada vez
que su país reclama a Gran Bretaña que se siente a
negociar.
La
presidente tiene dificultades para entender que el
kirchnerismo con sus guerras ventriculizadas contra el
Uruguay y los apoyos a la movilización de batallones
inexistentes de Hugo Chávez Frías ha instado un clima
de tropicalísimo latinoamericano que convierte a la
guerra en algo sexy e irreal.
Fascinante
fascismo rojo tropical para la galería.
Como
esos adolescentes que se tatúan y se penetran con
pierceng la nariz la diplomacia argentina, indefinida dialécticamente
entre el pro iraní D Élia , al antirani
Timerman, el ex montonero Taiana y el
comunista aburguesado Sigal solo da la
impresión de un país patético , enceguecido en una dialéctica cuyo
pathos romántico sin mecanismos adecuados de guerra que
complementen su diplomacia ni siquiera como elemento de apriete solo
favorece, en definitiva, a los intereses británicos.
Para
Cristina como para la reciclada Leni
Riesfehntal, fallecida hace poco, el tema Malvinas es un objeto
añorado, azulado con el azul de la soberanía de la
montaña desolada y los tenues acordes nostálgicos
de que verde era mi valle que
sorprendentemente los aunarían a los kelpers.
Entre
tanto los socios reales del asunto ,como el ex
procesista petrolero Enrique Ezkenazy
de turno ,entregan las riquezas de las aguas que
rodean ese romántico valle inular
y el país permanece ajeno a todo
esto simplemente porque no lo consideran prioritario.
Para
Gordon Bronw ,para la supervivencia del Euro ,amenazado
por la crisis griega ,española y la próxima
italiana la defensa de Malvinas de un
ejercito argentino inexistente constituye el culto
desafiante de un pasado que ya fue.Pero
igualmente desde lo político tanto la Argentina como
Gra Bretaña tienen necesidad de
grandes coaliciones que les permitan conjugar la
permanencia del estado de bienestar y en el caso
argentino acercarse al mercado y en en
general esas grandes coaliciones terminan por favorecer
al partido que mejor expresa los intereses del status
quo.
En
Londres la lucha es entre Lib-Lab y torys emergentes, en
la Argentina el retroceso de un partido
peronista a la mexicana asediado por la
realidad pero que todavía trata de demostrar su
utilidad para el capitalismo financiero y
extractivo al que sirve disciplinadamente; frente a una
miríada de micro fuerzas republicanas divididas por la
multiplicación de almas gemelas que han generado para
sustituir a los insoportables Kirchner.
En
eso y solo en eso, la búsqueda de juegos de guerra
ficciónales favorecen la política domestica de los dos
paises.Aunque nadie lo diga.
De
algún modo también su auto justificación
presupuestaria naval.En el caso británico.
Malvinas
tienen el color azulado del
recuerdo para los dos países y es útil como
la búsqueda del pasado perdido tanto para británicos
como argentinos.
La
bandera que flota simbólicamente hoy en Malvinas es la
de Desire y consorciadas.
Las
tropas británicas son los mastines de esas empresas
consorciadas y de una geopolítica signada
por el dislocamiento transnacional que
evolucionara al ritmo de las posibilidades extractivas.
Desde
Malvinas, las aguas, finalmente la misma
Antartida.
En
síntesis, kirchneristas argentinos y británicos
pueden brindar por las ganancias compartidas mientras
los argentinos seudo progresistas siguen mascando una
soberanía que ha mutado de calidad y de trascendencia
como los huesos desvitaminizados
para perros que se compran en algún
supermercado nacional.
El
envión hacia los vientos de guerra solo esta propulsado
por la necesidad de convergencias políticas internas de
los dos países.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de su autor Edgardo
Arrivillaga.
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08/03//2010
OFICIALISMO
BIPOLAR
Los
gobernadores acompañan a Kirchner para que
reasuma en el PJ, pero sus senadores lo desafían
con el impuesto al cheque
Por
Carlos Tórtora
Pasado
mañana en Resistencia, Néstor Kirchner se propone reasumir
como Presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista
para intentar un golpe de efecto que desmienta lo obvio: la
imparable fuga de poder que lo está debilitando día a día.
En la ceremonia de descongelamiento del PJ deberían estar
presentes la totalidad de los gobernadores peronistas, porque
son miembros del Consejo Nacional. Pero a la misma hora el
Senado, de acuerdo al orden del día del viernes pasado, estará
tratando el proyecto de nueva ley de impuesto al cheque que
pretende la coparticipación automática a las provincias de
unos 8000 millones que hasta ahora administra
discrecionalmente el gobierno nacional. La paradoja es que
mientras los gobernadores estarían en el Chaco jurándole
lealtad partidaria a Kirchner, sus senadores intentarán que
se apruebe una ley que aquél rechaza porque le arrebata el
control personal de la caja.
Entre
los senadores más activos que acompañan al pampeano Carlos
Verna en la reforma del impuesto al cheque están el jujeño
Guillermo Jenefes, famoso por su rebeldía ante el proyecto
oficial de ley de medios, el formoseño José Miguel Mayans,
estrechamente ligado al gobernador Gildo Insfrán y nada menos
que Beatriz Roskes de Alperovich, esposa del ultrakirchnerista
gobernador de Tucumán. Para no hablar del bonaerense Juan José
Pampuro, líder de las palomas. Plenamente conscientes de la
anemia política que empieza a padecer el gobierno, muchos de
los gobernadores K empiezan a plantear sus condiciones. De
ahora en más la lealtad de Olivos queda condicionada a
concesiones económicas. En otras palabras que, si una vez
sancionada la reforma del impuesto al cheque CFK la veta como
ya lo anunciara Agustín Rossi, la incipiente fisura que se
advierte en el bloque de senadores del Frente para la Victoria
podría convertirse en una grieta. Después de 7 años de
sufrir por el ejercicio monolítico del poder, los
gobernadores encuentran ahora el talón de Aquiles de los
Kirchner en el Senado.
Una
foto complicada
La
reasunción en el PJ tiene todo tipo de complicaciones, porque
varios gobernadores, empezando por Daniel Scioli y el mismo
dueño de casa, Jorge Capitanich, habrían sugerido la idea de
postergar el acto para no irritar más los ánimos. Muchos de
los que deberán posar para la foto irán a disgusto y alguno
-se dice que Juan Manuel Urtubey- se prepara para aprovechar
la oportunidad haciendo declaraciones para diferenciarse. Esto
es, pidiendo un debate democrático y abierto dentro del
partido. Como casi todo, las decisiones forzadas de los
Kirchner en los últimos tiempos, la reasunción de Kirchner
en el PJ, en el actual contexto, puede hacer aflorar las
tensiones apenas contenidas. Pero el matrimonio presidencial
parece correr con entusiasmo por la cornisa. Y así como
prefirió entrar en guerra con el Congreso y la Justicia por
los DNU, tal vez quiera forzar al máximo la inestable cohesión
partidaria.
Detrás
del telón partidario se esconden varios temas densos. Para
empezar, CFK ya le confesó a Maurice Closs, gobernador de
Misiones, que ella y su marido ya están estudiando el
adelantamiento de las elecciones para evitar que la caída de
la economía los fulmine electoralmente. Kirchner sabe que
unos cuantos gobernadores se están preparando para dar el
salto a último momento, convocando a las elecciones
provinciales en una fecha anterior -o posterior- a las
nacionales. De este modo los caudillos locales despegarían su
suerte política de la del kirchnerismo y a la vez lo dejarían
a éste sin el apoyo de la estructura provincial. Evitar esto
sería uno de los mayores problemas que Kirchner tiene por
delante. Sólo la provincia de Buenos Aires incorporó un
sistema de internas abiertas parecido al nacional. El resto
miró para otro lado, señal del escaso interés que tienen
los caudillos provinciales por acoplarse al calendario
nacional.
Un
balance explosivo
Otro
problema que se puede recalentar con la reactivación del PJ
es el expediente en el que la Jueza Electoral María Servini
de Cubría investiga las irregularidades en los aportes a la
campaña electoral de Cristina 2007. El ex recaudador de campaña
y ex Presidente de la Superintendencia de Servicios de Salud,
Héctor Capaccioli, organizó una red de aportantes que en
buena medida coincide con la nómina investigada por Norberto
Oyarbide en la causa de la mafia de los medicamentos. La UIF
acaba de detectar movimientos de fondos por 2.800.000 pesos no
justificados por parte de Carlos Torres, directivo de la
droguería Multipharma, que en total aportó 480.000 pesos a
la campaña del 2007. Los avances de las investigaciones van
avalando la idea de que el origen de la mayor parte de los
fondos de campaña declarados fue ilícito o de altamente
dudoso. Ya no falta tanto para un nuevo período electoral y
el balance del PJ en el 2007 puede terminar en el
procesamiento de Capaccioli y de ahí para arriba se admiten
hipótesis diversas. Pero ninguna de ellas se aleja de Olivos.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de Carlos
Tortora por gentileza del Informador Público
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07/03//2010
UN
MUNDO VIRTUAL
Por
Alberto Medina Méndez
Muchos
problemas de la cotidianeidad resultan, para la inmensa mayoría
de los mortales, una obviedad. No parecen precisarse
demasiadas evidencias adicionales para confirmar lo que muchos
ciudadanos visualizan como parte del presente.
La
nómina de inconvenientes es interminable.
Muchos de esos problemas son olvidados por la
clase dirigente. En algunos casos, lo hacen en
conocimiento de su existencia, explicitando una
decisión premeditada de abandonar a su suerte
al asunto.
En
otros casos, ni siquiera son percibidos por la
política. Directamente ignoran el tema y cuando
alguien se los muestra, encuentran convenientes
argumentos para relativizar su importancia,
minimizar su impacto o incluso refutarlo de modo
absoluto.
Les
sucede algo similar a lo de tantos científicos.
No descubren los problemas porque no están
predispuestos a verlos. Sus conclusiones
resultan intocables, inmutables y no aceptan
someterlas a revisión. Cualquier dato que se
desajuste de esa mirada, se descarta y no pasa
el filtro. Sus premisas se seleccionan para que
concuerden con una conclusión que ha sido
decidida en forma anticipada y que se ajusta a
sus creencias.
Es
por esa razón por la que las puertas de las
oficinas públicas permanecen cerradas a los
reclamos de la gente. También eso explica
porque aborrecen de lo que se dice en los medios
de comunicación o lo que opinan sus
circunstanciales opositores. Para los que
gobiernan, ningún asunto por si mismo amerita
ser considerado “grave”. En todo caso se
trata de un eventual tropiezo que será evaluado
y considerado oportunamente.
Quienes
lo describan al problema como tal, serán
opositores recalcitrantes, crónicos
desestabilizadores, funcionales instrumentos de
una operación de prensa o perversos voceros de
poderosos intereses ocultos, preferentemente
internacionales.
Para
ellos, el país REAL es ese que se encargan de
difundir por los medios de comunicación
estatales, esos que pagamos todos, pero que
enaltecen la ideología gobernante con
exclusividad, sin tapujos, sin sonrojarse y con
la convicción de que hacen lo moralmente
correcto al propalar sus ideas y aplastar las
ajenas.
En
esas imágenes, en esos relatos, pululan miles
de ciudadanos sonrientes, felices, conformes y
satisfechos. Un verdadero cuento de hadas en el
que solo habitan soluciones y todos los escollos
han sido superados o son simples nimiedades.
Se
trata, claro está, de una fantasía, de algo
irreal, de un mundo virtual, que no existe y que
solo puede sustentarse en el tradicional
microclima que los mas de los políticos se
construyen para si mismos, en el que se habla
solo de los temas que se seleccionan
minuciosamente, en el contexto de una agenda
hecha a su medida.
Y
no es que el mundo real, sea un mar de lágrimas,
poblado de gente infeliz, fracasada, resentida y
desconsolada. Ese TAMPOCO es el mundo real. Esa
es otra ficción.
Si
hay algo que el ser humano ha aprendido como
especie, a lo largo de su historia, es a
desarrollar una, cada vez más elogiable,
capacidad de adaptación, que evoluciona
generación tras generación.
En
ese contexto, el mundo real es complejo, difícil
de comprender y cualquier simplificación cae en
el riesgo de pecar de extrema inexactitud.
Nuestra sociedad no es la que nos describen los
circunstanciales oficialistas de turno. Tampoco
es la que tan dramáticamente intentan
mostrarnos los opositores.
Somos
parte de una comunidad que intenta desarrollar
lo que la naturaleza misma del hombre indica, la
búsqueda de la felicidad. Se trata de hacer el
intento por encontrar esa utopía con la que nos
topamos cada tanto, no con la frecuencia que
todos desearíamos, pero que constituye nuestro
norte, nuestra brújula, nuestra meta a
alcanzar.
Con
esa motivación, cada ser humano, inicia su
jornada cada día. Y así debe ser. Conviven
entonces permanentemente en la misma persona, en
la misma familia, en esa sociedad, esas luces y
sombras que caracterizan la vida humana.
Intentar dibujarnos un mundo de rosas, o sus antípodas,
una nube negra en el horizonte, es desconocer la
propia esencia de la especie humana.
Bajo
esas premisas, y considerando, que en esa búsqueda
de la felicidad individual, se les ha delegado a
los gobiernos una porción de esa tarea, quienes
tienen la responsabilidad de conducir, deben
bregar por hacer las cosas lo mejor posible,
cumpliendo con sus mandantes y logrando que sus
razonables expectativas sean satisfechas. No se
trata de pintar un arco iris o una tormenta.
Ambos escenarios son cíclicos y alternarán
invariablemente a lo largo del tiempo, sucediéndose
unos a otros.
Escuchar
discursos políticos altisonantes, intentando
convencernos de que vivimos en un país soñado,
digno, orgulloso de si mismo, con problemas
insignificantes, que está dando la gran batalla
contra sus enemigos, es ofrecernos una
caricatura de la realidad. Nada de eso se parece
a lo que todos los días percibimos. No somos
una Nación sonriente. Esas caras rozagantes,
exultantes, llenas de júbilo y euforia no se
ajustan a nuestro sentir permanente. Tampoco
encajamos en la lúgubre descripción del pueblo
destrozado, desbastado, resignado, aplastado y
apesadumbrado que otros intentan imponer como el
rostro del presente.
Somos
esa sana mezcla que disfruta de lo que tiene, y
sueña con algo mucho mejor. Pertenecemos a la
especie humana, y somos por tanto, capaces de
arreglarnos con lo que hay, sin perder las
esperanzas de algo mejor.
Esto
explica buena parte del desencuentro entre la
política y la sociedad. Dos idiomas distintos.
Tal vez la política debería dejar de
preocuparse por retratarnos en esa ficción y
ponerse a trabajar por sus propias
responsabilidades, esas que la sociedad les ha
asignado para contribuir a la construcción de
una comunidad mejor. Los ciudadanos persistiremos
en el intento de nuestra interminable “búsqueda
de la felicidad”, para que sean más las luces
que las sombras. Porque vivimos en un mundo
real. No precisamos escucharlos con sus
discursos cegados para que nos sigan contando
acerca de SU mundo virtual.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de
Alberto Medina Méndez por gentileza de su autor.
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07/03//2010
LOS
CARTELES DE LA DROGA NO MUERE, SE MUDAN
Por
Andrés Oppenheimer (*)
Observando
cómo los carteles de narcotráfico están penetrando
en los niveles más altos de algunos gobiernos
centroamericanos, no puedo evitar preguntarme si la
guerra de Estados Unidos contra las drogas sólo ha
servido para empujar a los capos de la droga a mudarse
de Colombia a México, y ahora de México a Centroamérica.
¿Está
logrando reducir el narcotráfico esta guerra? ¿O sólo
sirve para expulsar a los narcotraficantes de un país
a otro?
La
semana pasada, durante una visita de 48 horas a
Guatemala para participar en una conferencia sobre
asuntos económicos, encendí el televisor del hotel
antes de ir a dormir la primera noche y me enteré de
que el presidente Alvaro Colom acababa de despedir a
su ministro del Interior Raúl Velásquez por un caso
de corrupción.
Velásquez
era el cuarto ministro del Interior destituido en poco
más de dos años. Dos de sus predecesores habían
sido echados por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Pero
eso no fue todo. Al día siguiente me enteré de que
Colom acababa de destituir al jefe de la Policía del
país, Baltazar Gómez, y al jefe de su unidad
antidrogas, por su presunta responsabilidad en el robo
de 700 kilogramos de cocaína decomisados el año
pasado.
El
predecesor de Gómez, Porfirio Pérez, había sido
depuesto en septiembre acusado de robar $300,000 de
los narcotraficantes. Y uno de los más recientes
predecesores de Pérez, Adan Castillo, había sido
despedido tras haber sido filmado en secreto cuando
aceptaba $25,000 de un informante de la DEA en el
2005.
El
tráfico de drogas no es algo nuevo en Centroamérica.
Pero tal como lo reconoció el propio Departamento de
Estado de Estados Unidos en su informe anual sobre el
narcotráfico en el mundo, dado a conocer la semana
pasada, el tráfico de drogas se ha disparado en
Centroamérica desde que el presidente mexicano Felipe
Calderón lanzó su guerra contra las drogas --apoyada
por Washington-- hace hace tres años.
``A
medida que México logra mayores avances contra las
organizaciones criminales que operan en su territorio
hay cada vez más evidencias de que las organizaciones
de tráfico de drogas de México están estableciendo
su presencia en estas regiones [vecinas],
particularmente en algunos estados centroamericanos'',
afirma el informe del Departamento de Estado.
Intrigado,
pedí una entrevista con Colom y le pregunté si
encuentra alguna correlación entre la ofensiva de México
contra los carteles y el aumento de la corrupción y
la violencia vinculada al narcotráfico en su país.
``Cuando
el presidente Calderón tiene éxito, yo tengo
problemas'', respondió Colom con una sonrisa de
resignación. ``O luchamos regionalmente contra el
narcotráfico o perdemos''.
Según
Colom, la guerra contra los carteles que está
teniendo lugar en México no es el único motivo por
el que los carteles se están mudando a Centroamérica.
El virtual desmantelamiento del ejército guatemalteco
tras los acuerdos de paz de 1996 que pusieron fin a la
guerra civil redujo las fuerzas armadas de 54,000 a
12,000 efectivos en los años siguientes, y dejó el
norte del país sin protección, explicó.
¿Vale
la pena que Estados Unidos siga gastando miles de
millones de dólares en la lucha contra el narcotráfico
en Latinoamérica, cuando los carteles simplemente se
mudan de un país a otro?, le pregunté.
``Sí'',
dijo el presidente. ``El año pasado incautamos más
cocaína y drogas sintéticas que en los últimos
cuatro años. Yo no me quiero siquiera imaginar cuántas
vidas se salvaron con las toneladas de drogas que
incautamos''.
Mi
opinión: Estoy de acuerdo en que no se puede tirar la
toalla y no hacer nada. Pero también está claro que
tras haber gastado mas de $14 mil millones en las últimas
cuatro décadas en programas antinarcóticos en
Colombia, Bolivia, Perú, México y otros países de
la región, Latinoamérica sigue siendo el mayor
exportador de cocaína y marihuana a los Estados
Unidos.
Es
cierto que en los últimos años Estados Unidos ha
destinado una creciente proporción de su presupuesto
antidrogas a la prevención y educación dentro de sus
fronteras, y que el porcentaje de la población
estadounidense
que
consume drogas ha disminuido.
Pero
es necesario hacer algo más. Quizás es hora de que
Washington considere seriamente la despenalización
del consumo personal de marihuana --tal como lo
propusieron el año pasado los ex presidentes Fernando
Henrique Cardoso, de Brasil; Ernesto Zedillo, de México
y César Gaviria de Colombia-- para liberar enormes
recursos que podrían ser usados para combatir más
eficientemente las drogas más peligrosas, como la
cocaína y la heroína.
Tal
como están las cosas ahora, la guerra contra las
drogas de Estados Unidos no está funcionando. Todo lo
que está haciendo es expulsar a los carteles de un país
a otro, sin afectar demasiado el narcotráfico.
(*)
Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami
Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del
equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del
Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey
de España, y ganador del Emmy. Es autor de
varios libros. Artículo publicado en el Nuevo
Herald.
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06/03//2010
BOQUETEROS
DE LA REPUBLICA
Por
el Dr. Jorge R. Enríquez (*)
EL
DECRETO MULETO
En
su discurso de apertura de las sesiones
ordinarias del Congreso, la Presidenta de la
Nación anunció la derogación del Decreto N°
2010/2009, que había creado el pomposamente
denominado Fondo del Bicentenario para el
desendeudamiento y la estabilidad.
Este
decreto resultaba inválido a la luz del texto
de la Constitución Nacional, pues no se esgrimían
razones fácticas que justificaran su necesidad,
ni menos aún una urgencia de tal magnitud que
impidiera la intervención del Congreso, extremo
este último que dependía de la propia voluntad
del Poder Ejecutivo, con sólo convocar,
sencillamente, a
sesiones extraordinarias para su tratamiento.
Llevada
la cuestión a la justicia, a fin que se
permitiera intervenir al Congreso como dispone
la Constitución Nacional, se dictaron
pronunciamientos judiciales tanto en primera
como en segunda instancia que
dispusieron la suspensión de los efectos
del citado decreto hasta que se produjera el
control político del Congreso, basándose en la
interpretación constitucional según la cual
los decretos de necesidad y urgencia requieren
el control inmediato del Parlamento y en el
hecho evidente de que ni se había intentado
siquiera acreditar la urgencia invocada.
Pero
la señora de Kirchner les tenía reservada una
sorpresa a los legisladores que asistían a la
inauguración de las sesiones ordinarias. Ya en
el final de su extenso discurso autolaudatorio,
la Presidente de la República anunció frente a
la Asamblea que había suscripto un nuevo
decreto de necesidad y urgencia –al que elípticamente
se refirió como un “decreto en acuerdo
general de ministros”-, ahora llamado Fondo
del desendeudamiento argentino, que sustituía
al anterior Nº 2010/09
pero que era -como se supo más tarde-
casi idéntico que el anterior. En otras
palabras, el mismo perro con diferente collar.
A
esa verdadera bofetada al Congreso Nacional, que
podría sumar un capítulo a los anales de la
picaresca, se sumó otra aberración aún mayor.
Se supo que mientras la Presidente pronunciaba
su discurso el Directorio del Banco Central
había decidido la realización de la
transferencia de reservas dispuesta por un
decreto del que sólo se conocía el vago
anuncio de la titular del Poder Ejecutivo, pero
que no se hallaba publicado oficialmente. El
Ministro del Interior, al informar ese hecho,
agregó con inocultable satisfacción -que, al
mismo tiempo dejaba en evidencia la maniobra
orquestada- que como ya se estaban transfiriendo
las reservas la cuestión se tornaba abstracta,
latiguillo jurídico con el que sustituyó al
pito catalán que hubiera sido el gesto más
representativo de sus intenciones.
La
maniobra orquestada es, pues, tan evidente
como burda. Se pretende
eludir el alcance de la resolución
judicial que, confirmada en forma unánime por
la Sala IV de la Cámara en lo Contencioso
Administrativo Federal, determinó la suspensión
cautelar de los efectos del Decreto N°
2010/2009 y de evitar el pronunciamiento del
Congreso respecto de la invalidez del mencionado
decreto. Se deroga, entonces, el decreto
alcanzado por la medida cautelar y se dicta otro
sustancialmente análogo.
La
tramoya se completó con una apurada e inédita
publicación vespertina en el Boletín Oficial
del decreto que ya se había aplicado. Otro capítulo
en el desgraciado periplo de los Kirchner para
demoler la República.
Todo
resulta tristísimo. Saben que el nuevo decreto
es inconstitucional, pero apuestan a hacerlo
efectivo antes de que sea derogado, nulificado o
suspendido por otra medida cautelar. Una trampa
que ni destila ingenio.
Si
el decreto derogado era inconstitucional, este
lo es mucho más porque el Congreso ya estaba en
funciones en su período ordinario anual.
¿Y
qué decir del Directorio del Banco Central,
reunido de apuro mientras hablaba la Presidenta
para resolver con inaudita celeridad la
transferencia de reservas dispuesta por un
decreto que aún no conocía? Si eso no es
incumplimiento de los deberes de funcionario público,
entonces el Congreso haría bien en suprimir esa
figura del Código Penal, ya que no sirve para
nada.
Cuando
la trampa y la estafa se erigen en el criterio
supremo de las políticas públicas, sólo
pueden avizorarse en el horizonte días
tormentosos.
EL
DISCURSO DE LAS REPRIMENDAS
El
discurso de la señora de Kirchner en la
apertura de las sesiones ordinarias no tuvo,
salvo el patético final, mayores sorpresas.
Desde
el punto de vista formal, mantuvo el carácter
improvisado, no leído, mediante el que la
Presidenta, que se considera a sí misma una
gran oradora, pretende una vez más hacer gala
de su capacidad de hablar por un largo tiempo
sin el auxilio de papeles.
He
señalado en otras oportunidades que la apertura
de sesiones constituye un acto solemne, en el
que los presidentes dan cuenta del estado
general del país y delinean el rumbo futuro. Es
una ocasión que suscita honda expectativa y,
por lo tanto, es importante que la intervención
del primer magistrado se halle muy bien
preparada.
No
ocurrió así en la jornada de ayer. El discurso
fue excesivamente largo, (duró casi 2 horas),
deshilvanado, más propio de una tribuna
partidaria que del sitial de un gobernante que
se dirige a todos los argentinos.
La
Presidenta dedicó la enorme mayoría de su
alocución a realizar un fervoroso panegírico
de ella y de su marido.
No
hubo referencias ni iniciativas respecto de los
grandes temas que afligen a nuestra sociedad. No
mencionó una sola vez la palabra inflación,
como si el silencio sobre esa cuestión sirviera
como conjuro para evitarla.
Tampoco
habló sobre la inseguridad ni sobre la falta de
inversiones genuinas.
La
exasperante pieza oratoria -que los legisladores
de la oposición debieron escuchar con
estoicismo- se articuló en torno a la idea de
que hay dos países: uno real, el de los
Kirchner y sus cada vez más escasos adherentes,
y otro virtual, el de la mayoría de los medios
de comunicación y todos aquellos que no se
subordinen al kirchnerismo.
Aquel,
el real, es un país maravilloso, pujante, rico,
igualitario y honesto. El virtual es el país
que quieren hacer aparecer como fracasado.
¿A
qué país pertenecerán los marginales, los
desocupados, los jóvenes que se casan y no
pueden acceder a una vivienda, los asaltados o
muertos a cualquier hora del día? ¿A qué país
pertenecerán los que, como el ex chofer de
Kirchner, Rudy Ulloa Igor, han amasado en estos
últimos años una fortuna inmensa? ¿Y los
secretarios de la Presidenta, procesados por
enriquecimiento ilícito?
Las
valijas de Antonini Wilson, ¿pertenecen al país
real o son un invento de los medios?
Esta
polarización entre los oficialistas buenos y
los independientes u opositores malos, no sólo
es una falacia, sino que tampoco corresponde que
la trace un presidente, que debe gobernar para
todos.
URUGUAY:
CONSENSOS SIN REVANCHISMO
Apenas
concluida su perorata, la señora de Kirchner
voló a Montevideo para asistir a la asunción
de Pepe Mujica. Era una situación incómoda
para ella porque sólo debía escuchar y no podía
hablar. ¿Habrá aprendido algo?
Hubiera sido muy útil que asimilara
conceptos tales como los pronunciado por el
primer mandatario oriental, el cual, ante todo
el arco político uruguayo, sin distinciones
ideológicas llamó a “a eliminar la
indigencia, reducir la pobreza y estimular la
inversión” “a mantener la estabilidad a
través de una política económica
"ortodoxa”, imaginándose “el proceso
político que viene como una serie de
encuentros, a los que unos llevamos los
tornillos y otros llevan las tuercas”.
Otras
expresiones que tanto desearíamos escuchar de
boca de nuestra presidenta, si hiciéramos un
ejercicio de ciencia ficción por cierto, fueron
en relación a la redistribución de la riqueza
el afirmar que “Es inútil querer nivelar
hacia abajo: la gente clama por lo
contrario" y respecto a su pasado tupamaro
y a la turbulenta historia uruguaya pretérita
al advenimiento de la democracia dejó un
mensaje claro que sepulta el revanchismo que
sigue imperando en la otra orilla del Plata, al
sostener “No somos aficionados a vivir de la
nostalgia ni de las páginas amarillas, todos
los días amanece, la vida comienza. Siempre
estamos comenzando, la vida se vive con coraje y
hacia adelante", rematando emocionado que
“cada cual tendrá
que cargar con su mochila, pero las mochilas no
son ejercicio de saldar cuentas cuando hay que
construir”.
Sentido
común en estado puro, que se comprende sólo
cuando uno antepone el bien común, la Patria y
la República, sobre los odios, las venganzas,
las mezquindades personales, la corrupción y el
desenfrenado, obsceno y voluptuoso ejercicio del
poder.
LOS
K Y EL MUNDO
El
matrimonio presidencial tiene una particular
actitud respecto de los Estados Unidos.
Por
un lado, se embarcan en el tradicional
nacionalismo populista argentino, que ve en el
país del norte la fuente de todos nuestros
males.
El
ejemplo más elocuente de esta posición se vio
en 2005, cuando -con la aquiescencia de Kirchner
y la participación de numerosos dirigentes
cercanos a él- se organizó la
"contracumbre anti-ALCA" en Mar del
Plata, mientras en Buenos Aires tenía lugar una
cumbre con la presencia de Georges Bush.
Las
excelentes relaciones de nuestro gobierno con el
de Venezuela -acaso las únicas relaciones
internacionales aceitadas de los Kirchner- se
vinculan también a ese discurso fácilmente
contestatario, setentista y adolescente.
Pero,
más allá del discurso, los Kirchner se
desviven por ser recibidos por los gobernantes
norteamericanos. Las expresiones de la señora
de Kirchner la semana pasada con críticas a
Barak Obama son, más que criterios ideológicos,
la reacción de quien se siente despechado por
la indiferencia de otro al que quiere acercarse.
Así,
el lunes recibió con bombos y platillos a
Hillary Clinton, en una visita que no logró de
todas formas el alto perfil deseado en Olivos
porque el decreto muleto con el que los Kirchner abrieron un boquete en la caja fuerte del
Banco Central acaparó la atención pública.
Los
países que progresan tienen relaciones maduras
y respetuosas con todas las naciones. La
existencia de intereses diversos o contrarios no
debe esconderse, pero debe expresarse con el
debido respeto, y en todo caso debe tratarse de
intereses objetivos, no de diferencias
personales. Se ha dicho con razón que los
estados no tienen amigos ni enemigos, sino
intereses permanentes. Es “la inteligencia de
los intereses”, de la que hablaba Alberdi.
Esa
idea supone una despersonalización de las
relaciones políticas e internacionales que es
un concepto demasiado complejo para el
provincianismo de los Kirchner. El resultado es
nuestro cada vez más pronunciado aislamiento
mundial.
Por
lo demás, en el caso concreto de los Estados
Unidos, sin dudas su política exterior a lo
largo de la historia es susceptible de muchos
reproches, pero en ese gran país ningún
presidente podría meter la mano impunemente en
la Reserva Federal, ni burlarse del Congreso en
sus narices.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge
R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.
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06/03//2010
EL
ANUNCIADO GOLPE DE ESTADO
Por
el Dr. Enrique G. Avogadro
Si bien erré
fiero cuando predije que don Néstor impediría, con
sangre en las calles, que el Congreso se reuniera en
sesiones ordinarias, la desmesura sideral del
kirchnerismo está demostrando que el objetivo sigue
siendo el mismo, y que se recurrirá a cualquier método
para impedir que los otros dos poderes del Estado
cumplan con sus obligaciones y utilicen sus atribuciones
constitucionales.
Los opositores, unidos por primera vez en muchos
años -¡por favor, que dure!- le arrebataron al
oficialismo el control de la Cámara de
Senadores –como ya lo había hecho en
Diputados- y de todas las comisiones, aún las
“de gobierno”, especialmente al sumar a
Carlos Menem a muchas de ellas y la Comisión de
Acuerdos acaba de rechazar el pliego que, para
la designación de Mercedes Marcó del Pont como
Presidente efectiva del Banco Central, había
pretendido el Poder Ejecutivo que se aprobara.
Pero
un patético Pichetto (un personaje honesto si
los hay, pues no sólo es un canalla sino que lo
parece) dijo, hace unos minutos, que la
funcionaria permanecerá en su cargo tanto
tiempo como lo disponga la Presidente de la Nación,
con total prescindencia e ignorancia de lo que
resuelva la Comisión referida. Hoy, este
Senador debe estar acordándose de aquel lamento
anónimo español: “Vinieron los sarracenos
/ y nos molieron “a palos / que Dios ayuda a
los malos / cuando son más que los buenos”.
Este ninguneo al Poder Legislativo se
suma a la indignante y sediciosa acción del
lunes pasado cuando, mientras una excesivamente
maquillada (¿se deberá al stress o a los
golpes?) doña Cristina trataba de confundir al
Parlamento, por atrás y entre gallos y
medianoche se llevaron las reservas para
constituir el rebautizado Fondo de
Desendeudamiento.
Los argentinos estamos presenciando un atropello
a las instituciones como nunca se había visto
durante los períodos democráticos, con
agravios infundados e injustificados a los
jueces -¡qué lamentable que los doctores
Lorenzetti y Maqueda no se hayan levantado, con
escándalo, en la Asamblea Legislativa para
abandonarla, defendiendo a sus pares!-, a los
medios y a los legisladores, haciendo caso omiso
del hecho de que éstos se encontraban en la
sala por decisión de la ciudadanía, expresada
en las urnas.
Como hago habitualmente, dejo dos preguntas
cuyas respuestas no estoy en condiciones de
ofrecer, sea por falta de medios, sea por falta
de adecuadas fuentes de información:
a)
Si los reglamentos de la unidad de
investigaciones acerca de la lavado de dinero
obliga a los bancos que actúan con personas políticamente
expuestas (PEP’s, por su sigla en inglés) a
informar las operaciones que realizan para éstas,
¿qué banco informó haber comprado para don Néstor
los dos millones de dólares que éste adquirió
en 2008?, y
b)
La fuerte compra de bonos argentinos
realizada el viernes pasado, que carece de lógica
dado el marco de confusión en el que se mueve
la conducción oficial de la economía, ¿fue
hecha por alguien que sabía que el lunes se
llevarían las reservas para pagar esos bonos?;
y, en tal caso, ¿por quién?
Hago,
y me hago, estas preguntas porque, en ambos
casos, estaríamos ante la utilización de
información privilegiada (la famosa inside
information) para beneficio personal; en
Estados Unidos, como todos sabemos, ello
constituye un delito reprimido con cárcel
efectiva pero, si hubiera sido el propio don Néstor
el beneficiario de esa información, aquí deberíamos
tratarlo con una rudeza mayor.
Y
digo esto no solamente porque la familia
imperial hubiera cometido una grave defraudación,
sino porque, para consumarla, no habrían dudado
en generar el peor conflicto institucional de la
Argentina en democracia. ¿O no han hecho
cualquier zafarrancho para pagar esos bonos?
Lo
que el Gobierno está haciendo por estas horas,
con sus ataques contra el Poder Judicial (la
persecución policial a una juez, el ataque
verbal reiterado a los jueces independientes, el
agravio gratuito a todos los magistrados sin
denunciar hecho concreto alguno, la publicidad
de nombres de camaristas en la publicidad
oficial de las canchas de fútbol, y el
permanente ninguneo a los fallos de la Corte) y
el manifiesto desprecio al Poder Legislativo,
dictando un maquillado DNU cuando el Congreso
está reunido y hurtando las reservas en el ínterin,
es –sin eufemismos de ningún tipo- un
verdadero golpe de estado.
Las
próximas horas, y los días y semanas que
seguirán serán, sin lugar a dudas, muy
agitados, y la situación tiene un final
totalmente abierto. En las condiciones que don Néstor
y su banda han puesto al país y a sus
instituciones, cualquier cosa puede pasar.
Puede
suceder, aunque lo dudo, que la Corte Suprema
decida ponerse los pantalones y comenzar a dar
órdenes a los funcionarios del Ejecutivo bajo
apercibimiento de prisión; puede pasar, aunque
también lo dudo, que el Congreso imponga a esos
mismos funcionarios la obligación de
comparecer, bajo igual apercibimiento; puede
ocurrir que la Policía desconozca las órdenes
que no provengan del Jefe de Gabinete; puede
suceder, inclusive, que se genere un conflicto
en la calle, ante la presión de los piqueteros
anti-K para obtener los planes sociales que les
son negados; puede pasar que comiencen a llover
sobre nuestro autóctono Alí Babá y sus 40
ladrones pedidos de indagatorias; puede suceder
que algunos de ellos sean condenados a prisión;
y pueden producirse innumerables cosas que no
cualquiera pueda imaginar.
Sin
embargo, debemos todos saber que, como dijo José
Benegas en su programa “Esta lengua es mía”,
en las mañanas de FM Identidad, “cada
“salvajada de don Néstor es sólo el piso
para la siguiente, nunca el techo”.
El
nuevo Diputado es un hombre imaginativo, sobre
todo cuando se trata de defender su imperio económico,
ya que el político se le ha ido desgranando
entre los dedos. Y, antes que nada, carece de
principios y de límites morales de ningún
tipo, y está dispuesto hasta a incendiar el país
para conseguir sus fines.
El
martes, en un almuerzo, discutí con el
disertante porque éste comparó a la Argentina
como un barco al garete, sin timón, en medio de
la tormenta. Dije entonces, y lo sostengo ahora,
que sucede todo lo contrario: don Néstor tiene
firmemente aferrado el timón, y sabe a dónde
debe llevar la nave, aún cuando ésta deba
chocar contra un iceberg y hundirse en la travesía.
Entonces,
compatriotas, preparémonos para lo peor, porque
Kirchner lo hará. No hablo de tener miedo, sino
de mantenernos unidos para evitar el desastre
final y, usando la misma metáfora del párrafo
anterior, organizar con firmeza el salvataje,
mientras mandamos a la cárcel a estos
delincuentes que han tomado por asalto a la República,
a sus testaferros y sus cómplices.
De
nosotros –especialmente, de nuestras
autoridades de los otros dos poderes del Estado-
depende evitar la catástrofe final al que este
demente nos está conduciendo para salvarse. Ya
vimos el insoportable daño que ha inferido al
país y a su población, y sabemos que está
dispuesto a llegar hasta el final.
Crónica
y Análisis pública el presente artículo por gentileza
del Dr. Enrique G. Avogadro
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05/03//2010
COMO
CAÍADA DEL CIELO....
Por
Susana Merlo (*)
Aunque
Cristina Elizabet Fernández de Kirchner esté
hablando de una cosecha récord de 96 millones
de toneladas superior, incluso, a la
extraordinaria del 07/08, la realidad indica que
una perspectiva mucho más razonable y
factible pasa por una recolección que ronde los
85/86 millones de toneladas, un 12% menos que lo
que indica el discurso oficial.
A
pesar de esto, el número sigue siendo
particularmente bueno, sobre todo si se tiene en
cuenta que implicaría un aumento de 20 millones
de toneladas respecto al ciclo anterior, y que
semejante crecimiento es, nada más y nada
menos, que “Gracias a Dios”,
ya que se debe, exclusivamente, a la
lluvias que comenzaron a producirse en el último
trimestre del año pasado.
No
hubo otra cosa. Los productores estaban
desfinanciados por el fracaso de la campaña
08/09, no aparecieron créditos excepto algo en
el plano comercial, y se utilizaron los insumos
mínimos que, solo en fertilizantes rondaron una
baja de 25% a 30%.
Pero
“el regalo caído del cielo”,
todavía tiene que atravesar varios obstáculos
hasta materializarse efectivamente.En el campo
se dice que “la cosecha es la que está en el
silo”, es decir, la que efectivamente se
recolectó y aquí, en Argentina,
todavía faltan más de 3 meses para que tal
cosa ocurra. Y además, para lograrlo, hay que
volver a “mirar para arriba”…
¿Dios
es argentino?
Si
lo fuera, entonces los volúmenes a
obtener estarían en unas 55 millones de
toneladas de soja y 18/20 millones de maíz que,
sumados a los 7/7,5 millones ya cosechados de
trigo, apenas superan los 80 millones. La
diferencia la cubren el girasol, arroz, sorgo,
etc., unos 5 millones de toneladas más.
Sin
embargo, si se cumplen la mayoría de los
pronósticos, el ciclo húmedo recién estaría
comenzando y se prolongará, al menos, hasta el
próximo junio. Y esto implicaría un otoño
“llovedor” que puede complicar, y
atrasar, adicionalmente la cosecha que ya arrancó
tarde, porque las siembras se vieron atrasadas
por la sequía que impedía su implantación.
Por
esta situación, además, podría haber
un daño adicional por heladas tempranas, que
podrían sufrir los cultivos antes de ser
recolectados. Y basta ver lo que está
ocurriendo con la ola de frío en el Hemisferio
Norte, para saber lo que esto implica.
Así
las cosas, si los vaticinios se cumplen, se
puede estimar un porcentaje de pérdidas
variable, que dependerá del nivel y la
duración de la permanencia del agua,
especialmente en soja que es muy sensible al
desgrane, aunque también con estas condiciones
aparecen plagas, enfermedades, podredumbre,
etc., que causan mermas en todos los
cultivos.Y además, debido o no, al daño, ¿Cuánto
pueden llegar a desviar los productores para uso
propio, sobre todo, el maíz y sorgo?.
Sin
embargo, la complicación más grave, en
especial para el Gobierno, vendría por el lado
de la demora en ingresar la
cosecha, es decir, las divisas de exportación,
y el grueso de la recaudación de retenciones.
En
este sentido, cálculos recientes del Estudio
Broda, proyectan el total de exportaciones de
este año en alrededor de U$S 65.000 millones
(contra U$S 55.000 del año pasado) de los
cuales solo el complejo sojero aportaría más
de U$S 19.300 millones. A su vez, el “campo’
volvería a sumar más de U$S 7.000 millones por
retenciones, con una participación del complejo
sojero mayor a los U$S 6.600 millones.
Todo, naturalmente, con una cosecha de 85/86
millones de toneladas, y con las cotizaciones
que hoy marcan los mercados a futuro.
De
ahí, el “interés” del Gobierno que
especula con esos ingresos para mediados de año.De
todos modos, tras saldar parte de las deudas, es
muy poco probable que en esta campaña los
productores vendan rápido el resto de sus
cosechas. Es que ante la mayor
incertidumbre, y los movimientos de precios,
seguramente van a preferir mantenerse “líquidos”
en producto (granos o hacienda) y esta
actitud, independientemente del volumen de la
cosecha, puede implicar una gran complicación
para el Gobierno que, seguramente, ante esto,
volvería a elaborar una nueva teoría
conspirativa en su contra…
Crónica
y Análisis publica el presente artículo la Ingeniera
Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.
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04/03//2010
CHILE,
EL TERREMOTO Y EL PRIMER MUNDO
Por
Andrés Oppenheimer (*)
Ojalá
me equivoque, pero temo que el devastador
terremoto que azotó a Chile no sólo tendrá
un trágico costo en vidas humanas, sino que
también podría demorar la meta chilena de
convertirse en el primer país latinoamericano
que ingrese al Primer Mundo en esta década.
Es
cierto que Chile ya se ha convertido en un
modelo para Latinoamérica, por ser el único
país de la región que ha reducido el índice
de pobreza desde el 43 por ciento de la
población al 13 por ciento en las últimas
dos décadas. Pero si Chile lograra su
objetivo de convertirse en un país
desarrollado antes del final de esta década,
sería un ejemplo aún más poderoso para el
resto de la región.
En
una entrevista reciente realizada antes del
terremoto, el presidente electo chileno
Sebastián Piñera me dijo: ``La gran meta que
nos hemos fijado es que Chile logre en un
plazo de 8 años, en el 2018, ser tal vez el
primer país de América Latina que con mucho
orgullo, pero también con humildad, pueda
decir que `hemos derrotado el subdesarrollo,
hemos derrotado a la pobreza'''.
Piñera
agregó que ``Chile hoy día tiene ingresos
per cápita de alrededor de $14,400 anuales, y
queremos llegar a $24,000 en el año 2018, que
es el umbral que separa al mundo desarrollado
del mundo en desarrollo. Si somos capaces de
crecer al 6 por ciento al año, que es nuestra
meta, vamos a ser capaces de ser un país
desarrollado en 2018''.
Pero
ahora, con las enormes pérdidas de caminos,
puentes y puertos causados por el terremoto de
8.8 puntos en la escala de Richter que sacudió
al país el 27 de febrero, me pregunto si las
metas económicas de Chile podrán ser
factibles.
El
terremoto afectó principalmente a las
regiones, o estados, de Biobío, Maule,
Araucanía, Valparaíso y O'Higgings, que
incluyen grandes centros de la industria de la
madera, celulosa, y el vino de Chile. Estas
regiones en conjunto representan el 27 por
ciento del producto bruto de Chile.
Algunos
economistas predicen un aumento de la
actividad económica después del terremoto,
señalando que los pagos de las compañías
aseguradoras, los fondos de las reservas del
gobierno, la ayuda externa y préstamos
internacionales para la reconstrucción harán
crecer en un 5 por ciento el producto bruto
este año. Pero la mayoría se muestra escéptica
ante esos pronósticos tan optimistas.
Aunque
aún no hay estimados oficiales de los daños
causados por el sismo, los medios chilenos
dicen que superan los $8,000 millones.
Para
poner esa suma en perspectiva, el presidente
de la Asociación de Compañías de Seguros de
Chile le dijo al diario chileno La Nación
que los pagos de las aseguradoras sumarán
unos $2,600 millones.
En
una entrevista telefónica, le pregunté a
Alicia Barcena, la secretaria general de la
Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas, si el
terremoto demoraría la meta chilena de
convertirse en un país desarrollado en el
2018. Barcena respondió que, por lo menos a
corto plazo, la economía se va a contraer.
``Habíamos previsto que Chile iba a crecer un
3 por ciento este año. Pero ahora, no sabemos
qué va a pasar. Yo creo que va a haber
crecimiento, pero quizás no al nivel que estábamos
pronosticando'', señaló.
Ante
la misma pregunta, el principal experto del
Banco Mundial sobre catástrofes naturales,
Francis Ghesquiere, me dijo que Chile tenía
suficientes reservas e instituciones de alta
calidad como para reemplazar su
infraestructura destruida, y que incluso podría
terminar con una economía más eficiente una
vez finalizada la reconstrucción. Pero
advirtió que ese proceso llevará tiempo.
``Recuerda
que el huracán Katrina ocurrió en el 2005, y
cinco años más tarde todavía no se ha
terminado de reconstruir toda Nueva Orleans'',
dijo. ``Una vez que acaba la fase de ayuda
humanitaria, hay que empezar a planear la
reconstrucción, y eso puede llevar años''.
Mi
opinión: Chile tiene enormes reservas para
contingencias, incluyendo un Fondo de
Estabilización Económico y Social de $11,200
millones, y un fondo para becas de posgrado en
el exterior de $6,000 millones destinado a
enviar a 6,000 graduados universitarios por año
a recibir maestrías y doctorados en Estados
Unidos, Europa y Asia.
Pero
todo dinero que se saque de esos fondos
significará menos dinero para erradicar los
últimos focos de pobreza, o para crear una
masa crítica de científicos de nivel mundial
doctorados en las mejores universidades del
mundo.
Chile
seguirá siendo un modelo para Latinoamérica,
pero el terremoto podría distraer sus energías
y demorar su meta de convertirse en un país
desarrollado en el 2018. Eso sería una gran pérdida
para toda Latinoamérica, porque tener un país
desarrollado entre sus vecinos sería una
prueba irrefutable de que, con buenas políticas,
cualquier país de la región puede llegar al
Primer Mundo.
(*)
Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami
Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del
equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del
Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey
de España, y ganador del Emmy. Es autor de
varios libros. Artículo publicado en el Nuevo
Herald.
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04/03//2010
URGE
ACTUALIZAR EL ESTATURO DE ROMA
Por
Alejandro Peña Esclusa
Las graves acusaciones formuladas por el juez
de la Audiencia Nacional de España, Eloy
Velasco, en contra del gobierno venezolano, por
su “cooperación” con la ETA y con las FARC,
suscitan una importante reflexión sobre los
alcances de la Corte Penal Internacional (CPI),
frente a los nuevos retos que plantea el
terrorismo.
Si bien la Corte Penal
Internacional fue creada en 1998 (es decir,
recientemente), mediante la aprobación del
denominado Estatuto de Roma, su origen se
remonta a 1948, cuando las Naciones Unidas
consideraron por primera vez la posibilidad de
establecer una corte capaz de enjuiciar el
genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los
crímenes de guerra, cometidos durante la
Segunda Guerra Mundial, por regímenes
totalitarios, ya fuesen de tendencia nazi,
fascista o comunista.
En otras palabras, aunque la CPI es
relativamente nueva, es el resultado una vieja
discusión, y por eso no incluye de manera
directa y explícita uno de los crímenes más
importantes y reiterativos de nuestra era: el
terrorismo.
Una prueba de las graves fallas del actual
sistema internacional de justicia es la
inoperancia que ha habido respecto a los
computadoras y memorias incautadas al segundo
hombre de las FARC, alias Raúl Reyes, el 1 de
marzo de 2008, durante la Operación Fénix.
Pese a que su contenido fue avalado plenamente
por la INTERPOL, dos años más tarde no se
han castigado a los numerosos cómplices
internacionales del narcoterrorismo colombiano
que aparecen allí registrados, entre ellos,
Hugo Chávez.
Las computadoras de Reyes revelan que las FARC
financiaron la campaña presidencial de Chávez,
y allí mismo aparecen las pruebas de los
importantes aportes que el mandatario
venezolano suministró a los guerrilleros
colombianos.
Luego de las acusaciones del juez Velasco, los
gobiernos de España y de Colombia pidieron
explicaciones a Venezuela, para que aclarase sus
posibles relaciones con organizaciones
terroristas. Pero, en rigor, tales aclaratorias
no eran necesarias, puesto que el propio Chávez
se ha encargado de confesarlas públicamente.
Después de la muerte de Reyes, Chávez le rindió
tributo, guardando un minuto de silencio. El 2
de marzo de 2008 manifestó abiertamente la
molestia por su muerte, acusando al presidente
Álvaro Uribe de “criminal”. Posteriormente,
hizo un elogio público de Reyes, catalogándolo
de “comandante revolucionario”. En ese mismo
discurso, se quejó amargamente de su
fallecimiento, negó que dirigiera una
organización narcotraficante, y admitió
haberlo conocido personalmente.
Pero por ser un Jefe de Estado, la justicia
colombiana e, incluso, la Corte Penal
Internacional, están impedidas o seriamente
limitadas para tomar medidas en su contra.
En resumen, no tiene sentido seguir discutiendo
si Chávez tiene o no vínculos con las FARC.
Los tiene y son obvios. Lo que hace falta es
modernizar los instrumentos jurídicos para
poder enjuiciarlo como corresponde.
(*)
Alejandro Peña Esclusa es
Presidente de UnoAmérica.
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03/03//2010
EL
JUICIO POLITICO PEDIDO A LOS JUECES SAL LARI Y
RUSSIGNOLI
Por
el Dr. Alberto Néstor Cafetzóglus (*)
Voy
a hacer un relato histórico, lo mas ajustado
posible a los hechos para que el ciudadano de a
pie saque sus propias conclusiones sobre el
funcionamiento de las instituciones
republicanas.-
A
principios del año 2009 el intendente de San
Isidro denunció a los jueces Rafael Sal Lari y
Esteban Rossignoli, de Garantías en lo penal de
San Isidro, requiriendo para ellos el juicio político
teniendo a la vista el homicidio en ocasión de
robo y otros hechos conexos en perjuicio de la
familia Regis, de la localidad de Beccar. Luego
se acoplaron nuevos denunciantes imputando otros
hechos.-
En
el transcurso de mayo de 2009 se desinsacularon
los jurados legisladores y los conjueces de la
Suprema Corte a los efectos de constituir el
jury de enjuiciamiento.-
Entre
los conjueces abogados de la lista de la Suprema
Corte se desinsaculó al Dr. Jorge Di Toto,
quien se excuso, por las razones que expuso. La
excusación le fue aceptada, creo que en el mes
de agosto de 2009 y se designó un sustituto.-
Quiere
decir que en esa fecha el jury quedó
constituido y en condiciones de sesionar
validamente.-
Sin
embargo no lo hizo
hasta los últimos días de diciembre de
2009. En tal oportunidad se reunió para tratar
la renuncia de un conjuez legislador, que
a los pocos días terminaba su mandato como tal
(como legislador).Aparentemente en el mismo acto
se aceptó la renuncia de tal legislador y se
desinsaculó su reemplazante, con lo que el jury
habría quedado nuevamente totalmente integrado
y en condiciones de sesionar.-
Transcurrida
la feria judicial sin actividad alguna, se habría
designado audiencia para que el jury se expida
sobre su competencia y demás medidas que
eventualmente puede tomar respecto de los
imputados, para el día 4 de marzo de 2010.-
Debemos
detenernos aquí para efectuar una reflexión
intermedia ¿Por qué entre agosto y diciembre
el jury permaneció inactivo?
Una
primera interpretación podría dar como hipótesis
que se podría haber estado ganando tiempo,
sobre todo teniendo en cuenta que aparentemente
uno de los imputados habría rendido examen ante
el Consejo de la Magistratura de la Provincia
para ocupar un cargo de camarista en la Cámara
Penal de San Isidro, y que su examen habría
sido exitoso. Así las cosas es posible
reflexionar que si el jury, en agosto o
septiembre de 2009 hubiese tomado medidas
procesales contra el imputado, quizás su
presentación a examen habría encontrado un
posible impedimento ético, pues si bien es
cierto que existe una presunción constitucional
de inocencia (art.18 CN),es sabido que a medida
que una imputación va prosperando es como si
dicha presunción fuese estrechando sus límites.-
La
segunda interpretación es la que nos parece mas
creíble. Con la salida de uno de sus miembros,
si el jury incompleto hubiese decidido algo, y
ello derivase en la ulterioridad de un juicio,
que es oral, los actos jurisdiccionales que se
pudiesen emitir podrían ser atacados
victoriosamente de nulidad, dado que para los
jueces de un juicio oral prevalece sine qua non
el principio de inmediación, es decir, de
percepción directa y personal de los hechos y
el derecho invocado en las audiencias. Si el
Juez B, sustituto del juez A, no estuvo en todo
el proceso percibiendo todo lo que en él ocurrió,
la validez del acto jurisdiccional final deviene
harto discutible.-
La
razón de la demora en ésta hipótesis,
reitero, para mí la mas creíble, es
consecuencia de la obligación de los
integrantes del jury, y especialmente de la
Presidencia, de asegurar la validez formal de
las actuaciones, evitar las nulidades, y en
definitiva precaverse que la sentencia (o
veredicto) final sea formalmente inobjetable.-
En
cuanto a la prognosis de todo esto, de ser
cierto que el imputado en el jury
rindió exitosamente su examen para ser
designado camarista, el próximo paso procesal
en el Consejo de la Magistratura sería
la audiencia en la que los consejeros
toman conocimiento directo y personal del
postulante, y se forman opinión del mismo. En
los hechos, de esa audiencia sale la terna de
candidatos que se propone al Poder Ejecutivo,
quien a su vez elige de la misma uno, que lo
propone al Senado. Si ése órgano dá su
acuerdo, el elegido queda ungido juez.-
En
éste cuadro legal procedimental es donde la
actuación del jury y del Consejo de la
Magistratura, del Poder Ejecutivo y del Senado
cobran una enorme importancia respecto de la
transparencia institucional. Esto es así,
porque si el jury abriese el proceso contra los
imputados, entiendo que ello implicaría un obstáculo
para que el Consejo de la Magistratura
eventualmente lo integrase en la terna, habida
cuenta que, si el proceso de designación
resultase exitoso, el juicio político debería
cesar ipso facto, toda vez que él estaría
siendo juzgado por lo que habría hecho en su
actual cargo, y no por lo que pueda hacer en su
nueva función. La cuestión sobrevendría
abstracta, y así, se agotaría patológicamente
la jurisdicción del jury.-
Estoy
simplemente barajando una hipótesis a título
de prognosis. Pero es bueno que el ciudadano de
a pie conozca todas las posibilidades para que
pueda apreciar con justo conocimiento normativo,
los acontecimientos que puedan producirse en el
futuro.-
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo
por gentileza de su autor, el Dr. Alberto Néstor
Cafetzoglus: Abogado - Dr. en Derecho Penal y
Ciencias Penales US - Ex
Profesor de Derecho Procesal Penal en la
Universidad Catolica de La Plata -
Presidente del IOPI (Instituto para la Observación
y la Prevención de la Inseguridad)
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03/03//2010
SISMO
CEREBRAL EN
OLIVOS
Por
el Lic. Gustavo
Adolfo Bunse
Mi
vida es un erial
flor
que toco … se deshoja…
y
en mi camino fatal…
alguien,
va sembrando el mal,
para
que yo lo
recoja…
La
República
Lo
que armó el matrimonio para el 1º de marzo es lo más
parecido a la película “El Golpe” y constituye el
precedente de burla más ordinaria de un gobierno a su
parlamento en toda la historia argentina.
Las
cosas las hacen como si
quisieran ser expulsados del gobierno de un modo
violento. Como si quisieran convertir en letrina, de un
solo golpe, la prudencia, la paciencia, la templanza, la
tolerancia y la abnegación de la ciudadanía toda.
Se
ha dicho aquí… que están completamente cebados.
Pues
tienen una clara medida de la vergonzosa mansedumbre
social.
Desde
los sucios visillos de Balcarce 50 se puede ver el erial
de un pueblo indolente… un plexo popular impertérrito.
Programan
cada cosa como una estafa a la buena fé. Véase esto:
La
ministro de defensa argentina que confundió hace muy
poco el orden cerrado con el orden de batalla, recibió,
hace tres meses, una pequeña esquela firmada por la
presidente.
En
ella, le
ordenaba que estudie la conveniencia de programar y
llevar a cabo desfiles
militares especiales con las tres Fuerzas Armadas y con
las Fuerzas de Seguridad, en varias ciudades del país
para el próximo 25 de mayo. Supuestamente, entonces,
tiene que proponer un formato de desfile para ser
ejecutado dentro de 84 días.
O
acaso también… decida proponer.. que no se haga nada.
Y
eso, para
no tener que verse obligada a vivir el terrible regusto
amargo de proveerles a los uniformados ni un solo gramo
de material… aunque este sea para la más inofensiva y
miserable cosmética visual.
Pero
todavía no decidieron el 90% de estas cosas…
simplemente porque Hebe de Bonafini ha dicho
que… si vuelven
los desfiles, dentro de poco pueden volver todas las
atrocidades (sic). Junto con Luis D’Elía es una
de las asesoras más preclaras de la presidente.
Ni
en este… ni en muchos otros temas de prioridad
nacional tienen decidido que rayos hacer.
Llegado el caso pues,
profanarán la buena fe.
Como
en cualquier episodio poco común o raro de la
naturaleza, ellos ignoran por completo lo que ocurrirá.
Ignoran incluso lo que correspondería que ocurra al día
siguiente, es
decir, ignoran también aquello que es estrictamente de
rutina.
Y
lo más grave… es que les importa un verdadero bledo
no saberlo.
El
horizonte visual de este gobierno,
ni siquiera llega a las 24 horas.
Uno
solo de los ejemplos, es la crisis vigente de
inseguridad pública que sufrimos… y que jamás han
querido asumir
como su absoluta y única responsabilidad por la
evidente e inconcebible actitud de 6 años y medio de
papar moscas.
A
muchos seguramente les va a
llegar muy tarde la noticia de que eran simples
aventureros. De un grado de mediocridad e improvisación
que habrá de aparecer, ante los ojos de muchos… como
algo increíble.
Pero
no está muy lejos de saberse.
Una
suerte cómplice e inaudita,
los ha venido acompañado ya bastante.
Supongamos
por un instante que, un día de estos, ocurre en el país
una catástrofe de cierta magnitud. Digamos por ejemplo
un terremoto, una
epidemia ó una contaminación generalizada.
Ni
hablemos de algún accidente nuclear muy grave por el
lamentable estado de mantenimiento de nuestras precarias
centrales atómicas.
Lo
primero que uno se imagina es que, si se presenta en la
Argentina alguna tragedia de esta naturaleza,
entonces… sin ninguna duda,
sin el menor margen para que sea de otro modo ;
estamos fritos.
Pilatos
y señora… se habrá de lavar las manos y… sálvese
quien pueda.
En
pocas horas, todo
será un caos hecho y derecho.
La
terrible precariedad de los medios sanitarios y la
fulminación del planeamiento, mostrará un gobierno que
se mueve “a vela” y que sólo navega
si tiene viento a favor.
Sin
esas condiciones…
anda al garete.
Es
una típica gestión “a vela”
Sin
duda, las zonas afectadas por la calamidad se convertirían
muy pronto en formidables focos sépticos. Todos los
territorios adyacentes empezarían a contaminarse por
las pestes que ocurren cuando queda,
en el escenario, un cementerio a cielo abierto.
¿Creemos
que esto no puede pasar aquí ? Veamos:
Seguramente
esta gente, sin planes y sin la menor idea de cómo
proceder, la pondría a ella para hacer uno de sus
discursos retóricos de alcalde de Río Gallegos y nos
comprometería a todos culpabilizándonos sobre que los
más afectados fueron los pobres asegurándonos que el
desastre “no se va a volver a repetir”.
No
pudiendo mandar a fusilar a ningún sismólogo, entonces
buscaría culpables entre los médicos y entre los
rescatistas.
O
quizás, con la autorización previa de Hebe de
Bonafini, dispondría
que se debe movilizar al ejército.
Trátase
del referido ejército de desfile, sin combustible ni
munición.
Y
acaso descubra entonces (ya muy tarde), que los vehículos
no tienen mantenimiento… ni aceite, que los helicópteros
ya no funcionan, que todos los
pontones de emergencia se hallan arrumbados, que
la logística ha colapsado y que los medios operativos
disponibles son todos del año ’30.
Como
verdaderos sátrapas, se sorprenderán mucho cuando vean
que los medicamentos para emergencias no existen en ningún
hospital.
Ni
siquiera para atender los casos de las urgencias
cotidianas.
Que
los enfermeros y los médicos están expulsados de los
hospitales, no disponiéndose de personal con
experiencia, que Chávez y Fidel no les envían una
ayuda inmediata porque están enfrascados en otros
problemas, que las empresas que pueden ayudar fueron
ahuyentadas del país, que no existe capacidad de
alojamiento sanitario en ningún lugar del territorio y
que no hay ambulancias para usar.
Que
no queda otra opción que improvisar cualquier cosa,
por cuanto nada,
absolutamente nada,
se puede poner en apoyo del desastre.
Sin
ninguna duda, en un caso así, habremos de descubrir
que, en realidad, somos Sudán.
Y
que el presidente de Etiopía, al lado de nuestra
presidente… es Abraham
Lincoln.
Descubriremos
también, seguramente, ese terrible día, a un gobierno
improvisado hasta los tuétanos, ignorante de los
correctivos y un conjunto de ministros sin imaginación.
Con el único deseo de exhibir protagonismo y con la
conducta de vulgares tributarios de la aventura.
Que
el país, en realidad, en estos años, no creció un
bledo, y que no se puede encontrar por ningún lado la
mentada recuperación.
Que
todo es absolutamente artificial.
Que
no sirven, en esos casos, ni los decretos de necesidad y
urgencia ni los pedidos plañideros, ni las
convocatorias a todos los partidos políticos a quienes,
casualmente, la presidente jamás llamó ni siquiera
para el mísero protocolo de la democracia formal.
Que
a pesar de tener una enorme suerte en todas las
carambolas de la vida, a pesar de haber agarrado la
presidencia de chiripa, a pesar de un contexto
internacional con viento de cola y a pesar de que nadie
se quejó en 6 años
por el salvajismo impositivo,
a veces llega un desastre fenomenal o el
terremoto como el de Caucete y le dejan al desnudo, de
un solo golpe, todas
las barajas del mazo que todavía no le habían salido.
La
peste negra de Europa del siglo XIV será un cuento de
Blanca Nieves.
En
pocos meses empiezan las internas y la campaña
solapada.
En
ese lapso, sin dudas, a este gobierno, le pueden ocurrir
aún algunos inconvenientes que ni siquiera ha
considerado…. y que probablemente le van a hacer
perder en el Congreso las iniciativas más extravagantes
que tiene para salvar el pellejo en sus últimos
estertores.
Y
tal vez, precisamente por esto último… está
produciendo estos hechos insólitos de flagrante violación
constitucional, casi como una provocación tendiente a
autogenerar un clima de zozobra.
Después
de eso… lo más fácil es victimizarse.
La calamidad
y el sufrimiento de todos… parece el precio
para todas estas cosas, en un camino tan incierto… que
luce como lo más parecido a una lotería.
En
el despacho de Catalina de Médicis se cohonesta la
violación serial.
Ella,
mareada absolutamente de poder, firma todo .., aceptando
lo que decide el Papa Gregorio XIII en Olivos. Ni
siquiera tiene idea de su propio porvenir en
48 horas.
Sin
dudas, para estos aventureros, llegar al 2011 puede ser
un siglo.
Un
sismo cerebral los acorrala en su residencia… cada mañana.
Crónica
y Análisis publica el presente artículo por gentileza de su
autor, el Lic. Gustavo
Adolfo Bunse.
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02/03//2010
VIRTUALIDADES
Y PENOSOS CONTRASTES
Por
el Dr. Enrique G. Avogadro
Nuestra
Presidente acaba de terminar su discurso inaugural del año
legislativo y, en este preciso momento, el “Pepe”
Mujica está asumiendo en Montevideo.
Doña Cristina hoy, realmente, se superó a sí misma en
todo. No solamente hizo una demostración de su enorme
capacidad de memoria para las cifras, sino que produzco
un mensaje esquizofrénico.
Durante toda su alocución se esmeró en definir dos países,
uno virtual y otro real, ubicando al que describió con
sus propios e inventados datos en la realidad, y
llamando al otro mediático.
No viene al caso –ya lo están haciendo los políticos
y lo harán mañana los analistas- contestar una por una
a las cifras enunciadas, pero sí preguntarse, entonces,
a qué se debe la pertinaz falsificación de estadísticas
que realiza el Indec desde enero de 2007. Esas mismas
informaciones mentirosas son las que permiten a nuestra
inefable Presidente sostener que la pobreza y la
indigencia se han reducido tan notablemente.
Gracias a Dios, doña Cristina no dio datos concretos
acerca de las inversiones que, dijo, están sosteniendo
nuestra economía, pero en cambio recurrió, otra vez,
al subalterno recurso de burlarse de Irlanda. ¡Qué
pena que no se le haya ocurrido hacer comparaciones con
Brasil, con Chile y, hoy especialmente, con Uruguay!
Ignoró por completo los dos problemas que más afectan
a la población hoy, es decir, la inflación y la
inseguridad. En el segundo caso, se limitó a echar la
culpa a los jueces, a los que llegó a acusar de
corrupción a través de la venta de sentencias
absolutorias.
Pero
donde realmente batió sus propios y desmesurados
records fue cuando, después de hacer una minuciosa
apología de sus actuaciones como legisladora y destacar
el papel del Congreso, denostando a la Justicia por
interferir en el camino del saqueo a las reservas que el
famoso DNU intentara, justificó su dictado en las
facultades constitucionales que la reforma de 1994
otorgara al Ejecutivo. Y digo que este nuevo nivel de
grave inconsistencia fue alcanzado porque olvidó no sólo
los requisitos de necesidad y urgencia –nunca
demostrados- sino su falta de voluntad para convocar al
Poder Legislativo a sesiones extraordinarias, en las
cuales hubiera debido tratarse el tema.
Y la apoteosis llegó al final, cuando anunció la
derogación del DNU en cuestión, reconociendo así la
torpeza con la que había manejado el tema desde
diciembre, pero –acto seguido- otra vez ignoró al
Congreso informándole que había dictado un nuevo
decreto para hacer, prácticamente, lo mismo. Además,
dijo haber creado una comisión bicameral para el
supuesto control de la forma en que se realizarían los
pagos.
Con Mercedes Marcó del Pont al timón del Banco
Central, es muy probable que, para cuando esa comisión
se constituya –hasta su creación, en realidad,
corresponde al propio Congreso- los fondos en cuestión
ya estén transferidos a las cuentas que maneja el
amadito Boudou y los pagos se hayan efectuado.
En una palabra, una nueva burla a las instituciones de
la República, a los legisladores, a los partidos políticos
y a la ciudadanía en general.
En un marcado contraste, y casi cuando concluía la
ceremonia en Buenos Aires, el “Pepe” hablaba a los
parlamentarios uruguayos en su primer discurso como
Presidente.
Fue tan fuerte la sensación que me produjo ver, sin
solución de continuidad, las realidades tan diferentes
de dos países tan semejantes, que –durante algunos
minutos- prácticamente no pude pronunciar palabra.
Del otro lado del río, un verdadero estadista –así
como, en el pasado, fue un verdadero guerrillero y un
verdadero preso y torturado- dio una lección de
grandeza y una visión de futuro pocas veces vistas en
América Latina.
Habló de educación, explicando que su necesidad es tan
imperiosa que Uruguay debería postergar obras de
infraestructura si fuera necesario para atenderla, y
dijo que saldría a extender los planes sociales y el
apoyo a los más desprotegidos, pero mirando “como
un perro” la evolución del gasto.
El discurso del “Pepe” fue el de un señor con mayúsculas,
y su convocatoria general a todos los partidos para
construir juntos las políticas de Estado
imprescindibles para los cinco o seis temas más
importantes sonó como absolutamente sincera.
Hoy, pese a los alarmados presagios de mis muchísimos
amigos uruguayos, el señor Mujica dio una lección de
civismo y, sobre todo, garantizó al mundo –a cuyos
representantes, incluidos Hillary Clinton, Chávez y
Lula, agradeció con afecto y respeto- que Uruguay
seguirá siendo el país confiable, aferrado al respeto
a sus instituciones, con una transparencia que lo
transforma en uno de los países más serios de América,
y con un profundo respeto por los contratos que ha sido
desde siempre.
Me equivoqué, obviamente, cuando supuse –apoyado en
la cerril resistencia a convocar a sesiones
extraordinarias- que don Néstor ensayaría un autogolpe
para, con un conflicto social grave en la calle, dictar
el estado de sitio e impedir que el Congreso se reuniera
en ordinarias. Erré, y lo confieso abiertamente.
Pido disculpas a mis lectores por ese pronóstico, que
terminó siendo nada más que un falso –y preocupado-
alarmismo. De todas maneras, la actitud de los senadores
kirchneristas del miércoles pasado, cuando dejaron a la
Cámara alta sin quórum, preanuncia una muy difícil
vida legislativa para este año, en el cual el Gobierno
buscará, por todos los medios, impedir que se dicten
las leyes que más le molestan, paralizando su actividad
o vetando sus proyectos sancionados.
¡Qué tristeza tengo hoy! ¡Cómo me hubiera gustado
que el “Pepe” asumiera en Argentina!
Crónica
y Análisis pública el presente artículo por gentileza
del Dr. Enrique G. Avogadro
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28/02//2010
CUBA
TRAS LA MUERTE DE ZAPATA
Por
Andrés Oppenheimer (*)
La
dictadura militar de Cuba --eso es lo que es,
según la definicion de cualquier
diccionario-- está en una posición
embarazosa tras la muerte del preso político
Orlando Zapata y la decisión de otros cuatro
disidentes en prision de dejar de ingerir
alimentos para exigir la liberación de todos
los prisioneros de conciencia.
Como
era previsible, Estados Unidos y casi todas
las democracias europeas condenaron al régimen
cubano por la muerte de Zapata. Y como era
tambien predecible, muchos países
latinoamericanos --incluyendo algunos que
proclaman ser grandes defensores de los
derechos humanos, como Argentina y México--
permenecieron en silencio, o emitieron
declaraciones que no decían nada.
Pero
lo importante será ver qué impacto tendrá
la muerte de Zapata en Cuba. En el momento en
que escribo estas lineas, tres días después
de la muerte de Zapata, el régimen del
General Raúl Castro no había permitido que
los medios cubanos informaran sobre la muerte
de Zapata, un albañil afrocubano de 42 años
que había sido encarcelado en el 2003 durante
una redada contra los opositores pacíficos.
Hay
tres escenarios posibles sobre el efecto que
la muerte de Zapata podría tener en Cuba:
Primer
escenario: si los nuevos presos que iniciaron
una huelga de hambre tras la muerte de Zapata
continúan su protesta, habrá una creciente
presión internacional para que Cuba libere a
sus más de 200 presos políticos, o para que
por lo menos el país permita que el Comité
Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la
Iglesia Católica puedan visitarlos.
Monseñor
Emilio Aranguren, el obispo de Holguín, la
provincia cubana en la que Zapata estuvo en
prisión, me dijo en una entrevista telefónica
que había pedido a las autoridades cubanas
visitar al preso en el 2008 y en el 2009.
Su
madre es de esta diócesis, y ella fue quien
me pidió que yo pudiera encontrarme con su
hijo, dijo el obispo. Yo hice la solicitud, y
la respuesta vino en una conversación con un
oficial, que me dijo que las condiciones
disciplinarias que tenía Zapata no eran
favorables para que se me concediera este tipo
de encuentro''.
Segundo
escenario: la muerte de Zapata unificara al
fragmentado movimiento pro democracia en Cuba,
porque es la primera muerte conocida de un
prisionero político en una huelga de hambre
desde la muerte del activista estudiantil
Pedro Luis Boitel en 1972.
Elizardo
Sánchez Santa Cruz, presidente del Comité de
Derechos Humanos de Cuba, me dijo en una
entrevista telefónica que hay una gran
diferencia entre las muertes de Boitel y de
Zapata.
En
el primer caso, el mundo no se entero hasta
meses o años más tarde, dijo Sanchez. En el
segundo caso, la muerte de Zapata fue conocida
de inmediato en todo el mundo, porque su caso
era seguido por Amnistía Internacional, Human
Rights Watch y otros grupos de derechos
humanos, y --aunque censurada dentro de la
isla en los medios cubanos-- estaba empezando
a filtrarse desde el exterior por radios de
onda corta, explicó.
``El
movimiento de derechos humanos en Cuba ha
reaccionado como si fuera una sola persona, y
una sola voz, condenando la muerte de
Zapata'', me dijo Sánchez. Hay mucho
descontento, y este descontento va a dar lugar
a más manifestaciones de descontento''.
Tercer
escenario: la muerte de Zapata será rápidamente
olvidada, como ha ocurrido con tantas otras
violaciones de los derechos humanos en Cuba.
El régimen cubano hará lo de siempre
--culpar ``al imperialismo yanqui'' y a la CIA
por la tragedia-- y ahí terminará la cosa.
``Lo
más probable es que el aparato represivo
cubano impida cualquier protesta importante'',
me dijo José Miguel Vivanco, de Human Rights
Watch. ``Para superar esta situación,
necesitariamos una presión internacional
eficaz, y no la veo en ningún lado''.
Mi
opinión: la muerte de Zapata no producirá
manifestaciones masivas en Cuba. A lo sumo, se
le hará un poco más incomodo por unos meses
a los presidentes latinoamericanos posar
sonriendo para las cámaras junto a un
dictador militar cuyas manos están manchadas
de sangre, tal como lo hicieron en la cumbre
de México del 23 de febrero, o como lo hizo
el presidente de Brasil el 24 de febrero en
Cuba, en el mismo momento en que Zapata
agonizaba en la carcel.
Y
también le hará un poco más difícil por
unos meses a España, que actualmente preside
la Unión Europea, seguir adelante con sus
planes de normalizar las relaciones europeas
con Cuba, como si la isla fuera una democracia
civilizada.
No
lo es. Lo menos que pueden hacer quienes creen
en la democracia es exigir clara y enérgicamente
que Cuba libere a todos sus presos políticos,
lo mismo que le pedíamos en su momento a las
dictaduras militares de derecha.
(*)
Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami
Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del
equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del
Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey
de España, y ganador del Emmy. Es autor de
varios libros. Artículo publicado en el Nuevo
Herald.
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27/02//2010
LOS
DESAFIOS DEL NUEVO CONGRESO
Por
el Dr. Jorge R. Enríquez (*)
Dentro
de pocos días, el 1º de marzo, se inicia, como
lo establece la Constitución Nacional, el período
de sesiones ordinarias del Congreso.
A
partir de entonces se reflejará
legislativamente -amortiguada por el hecho de
que nuestras renovaciones parlamentarias son
parciales - la nueva situación política
surgida de los comicios del 28 de junio de 2009.
No
será un comienzo sereno, como tampoco fue calmo
el receso parlamentario, ya que si bien las cámaras
no podían desarrollar su actividad plena, la
reunión de la comisión bicameral que dictaminó
respecto de la remoción de Martín Redrado como
presidente del Banco Central le imprimió a los
días de enero un ritmo político febril, poco
habitual en esa época.
El
período ordinario debuta con un tema resonante:
el tratamiento por el Congreso del decreto de
necesidad y urgencia que creó el malhadado
Fondo del Bicentenario. Por lo que se estima, la
oposición cuenta con mayoría en ambas cámaras
como para rechazarlo. El senador pampeano Carlos
Verna, cuyo voto parecía decisivo, ha declarado
finalmente que no lo aprobará.
La
cuestión se dirime también en la justicia. En
primera y segunda instancia se hizo lugar a la
petición de una medida cautelar destinada a que
no se ponga en ejecución el DNU mientras no
exista una sentencia sobre el fondo de la cuestión.
El gobierno interpuso un recurso extraordinario
ante la Corte Suprema.
La
Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativa
Federal, aunque proclive a aceptar las
posiciones gubernamentales, concedió el recurso
extraordinario interpuesto por el Estado
Nacional contra el fallo de Cámara que había
confirmado el de primera instancia que hizo
lugar a la medida cautelar de suspender los
efectos del decreto de necesidad y urgencia que
creó el llamado Fondo del Bicentenario.
La
doctrina tradicional de la Corte indica que el
recurso extraordinario -es decir, la apelación
ante el máximo Tribunal por cuestiones de índole
constitucional- no procede en el caso de medidas
cautelares, ya que conforme al artículo 14 de
la ley 48 sólo cabe respecto de sentencias
definitivas del superior tribunal de la causa.
No
obstante, la Cámara entendió que mediaba
"gravedad institucional" en el caso y
se basó en esa circunstancia para permitir, de
manera excepcional, que el asunto llegue a la
Corte.
En
cambio, el tribunal de segunda instancia no
otorgó a la concesión del recurso el efecto
suspensivo que había requerido el Estado.
Cuando una apelación se dicta con efecto
suspensivo, queda suspendida la ejecución de la
sentencia apelada hasta tanto exista fallo del
tribunal superior. El tribunal de Alzada entendió
que correspondía sólo el efecto devolutivo,
que es el que no suspende la aplicación del
fallo apelado, tal como lo prescribe el art. 258
del Código Procesal.
En
este caso, el efecto suspensivo hubiera podido
significar que el Banco Central transfiriera las
reservas al Tesoro, con lo que cuando la cuestión
llegara a
la Corte, el fallo del máximo tribunal se habría
tornado abstracto.
La
Cámara no podía haber hecho otra cosa sin
desatar un escándalo jurídico.
El
tema del Fondo del Bicentenario es sólo el
primer asunto que el nuevo Congreso tratará,
pero la agenda parlamentaria será muy nutrida.
Es
cierto que no hay una oposición sino varias
oposiciones, que abarcan un amplio espectro
ideológico, pero en muchas cuestiones
institucionales esa oposición plural está
haciendo importantes esfuerzos por actuar de
consuno, como se lo demanda la sociedad.
Así,
por ejemplo, en la Comisión de Justicia de la Cámara
de Diputados, que preside el jurista radical
Ricardo Gil Lavedra, ya se ha decidido darle
prioridad al tratamiento de proyectos que
proponen la modificación de la ley del Consejo
de la Magistratura. A tal efecto, durante el mes
de marzo serán convocadas entidades
profesionales, académicas, organizaciones
sociales y asociaciones de magistrados para que
den sus opiniones, luego de lo cual se pretende
avanzar en una ley que respete la integración
del Consejo prevista por la Constitución y que
mejore el funcionamiento y la transparencia de
ese órgano.
En
la Comisión de Asuntos Constitucionales se
pondrá el foco en la modificación de la ley
26.122 que regula la intervención del Congreso
luego del dictado de los DNU, decretos delegados
y decretos de promulgación de leyes.
Estos
son sólo dos ejemplos de una agenda importante,
que tiende a devolverle su eminente rol al
Congreso Nacional.
Desde
el oficialismo amenazan con usar en forma
permanente el veto. Es, ciertamente, una
atribución presidencial, pero el abuso de ella
le hará pagar altos costos políticos a la
titular del Poder Ejecutivo.
UN
NUEVO SENADO
La
oposición en el Senado estaba a punto de
quedarse con la mayoría de las comisiones, como
ocurrió en Diputados.
La
mayoría le hubiera servido también para
designar al Presidente provisional de la Cámara
Alta, pero la Unión Cívica Radicarl, con buen
criterio, no quiso hacerlo y le permitió al
oficialismo que designe a un senador de su
bloque.
Desde
el punto de vista estrictamente jurídico, nada
le hubiera impedido a la oposición designar a
quien quisiera para esa función. Sin embargo,
una larga tradición parlamentaria indica que
ese cargo le corresponde al oficialismo. ¿Por
qué? Por una única razón: el Presidente
provisional del Senado está en la línea
sucesoria del Presidente, después del
Vicepresidente y antes del Presidente de la Cámara
de Diputados. Esto no surge de la Constitución,
sino de la ley de acefalía.
Esa
costumbre fue alterada una vez: cuando en
diciembre de 2001 el peronismo tuvo la mayoría
necesaria, luego de las elecciones legislativas
de octubre de ese año, para designar a un
senador propio en lugar de un radical. Así lo
hizo, eligiendo a Ramón Puerta.
Lo
que vino pocos días después es por todos,
conocido.
Al
respetar esa práctica parlamentaria que aquella
vez fue violada en su perjuicio, el radicalismo
ha dado una sana muestra de apego a la
institucionalidad.
LA
VILLA 31
Ya
nos hemos referido en muchas ocasiones a la
incontinencia verbal de la señora de Kirchner.
Su
última perlita fue ponderar el crecimiento de
la Villa 31 como un signo del despegue económico
que produjeron las administraciones de ella y de
su marido.
A
veces uno piensa que los libretos se los escribe
algún político opositor, realmente muy ensañado
con ella.
Exaltar
esa elocuente muestra de la decadencia argentina
y la marginalización de vastos sectores de la
población es transponer a pie firme el límite
del ridículo, un lugar del que es muy difícil
volver.
El
crecimiento de la Villa 31 exhibe varias cosas,
pero ninguna para alegrarse. Desnuda, en primer
lugar, la miseria en la que viven muchísimas
personas. La brecha entre ricos y pobres se ha
agrandado durante los gobiernos de los Kirchner,
que tienen todavía el tupé de llamarse
progresistas.
También
muestra la impotencia del Estado, que no logra
impedir la construcción de viviendas precarias,
peligrosísimas para quienes las habitan; y que
no llega efectivamente hasta esas zonas, aptas
para que se enseñoreen en ellas la droga, la
violencia y el delito.
Es
un espejo lacerante de la Argentina que debemos
dejar atrás. Pero la Presidenta ve en la Villa
31, desde su helicóptero, una extraordinaria
pujanza. Alguien tendrá que acercarle algún
largavistas.
OTRO
CONFLICTO EN LAS ISLAS MALVINAS
El
desplazamiento desde Gran Bretaña y posterior
instalación en las proximidades de las Islas
Malvinas, de una plataforma para prospección y
eventualmente extracción de petróleo ha
reabierto un
nuevo capítulo en el conflicto del Atlántico
sur.
Si
bien la reacción del gobierno argentino resultó
la adecuada y es de total justicia, de tal
suerte que, incluso, obtuvo un apoyo explícito
de los 33 países reunidos en la cumbre anual de
presidentes del Grupo Rio, en Cancún, Méjico,
es necesario hacer algunos comentarios.
En
primer lugar, el otorgamiento de licencias de
explotación petrolífera por parte del gobierno
británico ya se conocía con suficiente
anticipación, dado que el llamado a licitación
fue público, por lo tanto, la reacción criolla
fue tardía.
La
presidenta Cristina Fernández ante esta situación,
ha dictado un decreto que prohíbe la entrada o
salida de puertos argentinos de buques que
provengan o tengan como destino las Islas
Malvinas.
En
su vista, diversas voces privadas y políticas
en Gran bretaña se han levantado pidiendo algún
tipo de participación militar para garantizar
la libre navegación en torno a las islas.
Frente
a esta situación se plantea un interrogante
acerca de si tendrá la presidenta a su alcance
la capacidad de hacer cumplir la norma dictada,
dado que tratándose de un bloqueo deberá
movilizar a la Armada y a la Prefectura, que a
la luz de sus magros presupuestos y de su escaso
y obsoleto equipamiento y recursos militares,
consecuencia de la pésima política de Defensa
del kirchnerismo, no está en condiciones de
llevar a cabo.
Por
ello, si bien el clima no parece bélico en el
corto plazo, alentar fricciones con argumentos
que no se está en condiciones materiales de
sostener, no aparece como prudente.
Largo
ha sido el plazo de tiempo que viene encontrándose
vacante nuestra embajada en Londres, y la
reciente designación de José Nun, un hombre de
la cultura pero con desconocida experiencia en
temas internacionales de esta envergadura, no
colabora.
Una
vez más, parece que un tema fundamental de los
argentinos se está utilizando para la política
interna, cuando la política internacional está
ausente. La coyuntura no es el mejor espacio
para desarrollar una verdadera estrategia de
recuperación de nuestros derechos soberanos en
las Islas Malvinas. Por el contrario, los
pasados logros obtenidos en diversas
oportunidades en las Naciones Unidas, deberían
obligar al gobierno a redoblar los esfuerzos
necesarios para lograr un espacio bilateral de
negociación.
Por
el camino que transita el actual gobierno ello
merece grandes dudas.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge
R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.
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27/02//2010
LA
INFLACIÓN COMO MÉTODO DE AJUSTE
Por
Enrico Udenio (*)
En
el campo de la economía, un ajuste es un
conjunto de medidas que adopta un gobierno para
equilibrar el presupuesto. Se torna
indispensable recurrir a él cuando los excesos
de los gastos públicos y privados generan un déficit
que se prolonga en el tiempo y ya no se puede
sostener. El ajuste puede ser estructural,
cuando acciona a través de reformas tributarias
y arancelarias, y/o presupuestario, cuando se
ocupa de reducir drásticamente los gastos.
Las
medidas más habituales que se aplican en
general son: restringir la base
monetaria, aumentar las tasas de los intereses,
congelar o bajar salarios, reducir subsidios,
administrar el gasto de manera más eficiente, y
promocionar las inversiones nacionales y
extranjeras.
Sus principales metas son: equilibrar el
presupuesto, aumentar las inversiones e ingresos
genuinos, y
controlar la inflación.
Los
problemas que genera
este tipo de ajuste son de índole social y se
presentan durante la primera etapa del mismo
debido a un aumento del desempleo y a una
reducción de la capacidad de consumo de la
población, con la consiguiente baja de las
ventas en general. Por ende, sus medidas son muy
impopulares.
Sus principales ventajas son la
rapidez de recuperación de la economía, el
sinceramiento del mercado y el seguro aumento
de las inversiones.
Fuera
del ajuste en sus formas habituales, se da en la
práctica que una alta inflación genera de
hecho otro
tipo de ajuste. En éste, se
intenta equilibrar la economía a través
de la inflación y la devaluación de la moneda.
Su
metodología consiste en aumentar el gasto público
e incentivar el consumo mediante tasas de interés
bajas, sostenidas con una lenta devaluación de
la moneda y una constante emisión monetaria.
Como la recuperación de los salarios e ingresos
personales es sustancialmente más lenta que la
escalada inflacionaria que producen estas
medidas económicas, el ajuste se
ejecuta automáticamente.
Sus problemas más graves son:
el peligro de caer en desbordes inflacionarios,
la fuga de capitales, la ausencia de
inversiones, y la enorme dificultad que tiene
-por ser un proceso muy lento- en recuperar y
mantener el equilibrio de la economía.
Su
gran ventaja es
que su ejecución enfrenta una menor resistencia
social. Todas las experiencias de nuestro pasado
nos indican que la pérdida del salario
real, por efecto de la inflación y la devaluación,
es la que mejor absorbe el pueblo argentino.
Cualquier otro intento de disminuir sus ingresos
significó y significará grandes conflictos
sociales. Por ello, este tipo de ajuste en el
que se asegura la lenta licuación del ahorro y
del trabajo del pueblo, resulta el método
preferido por los gobernantes argentinos a la
hora de verse obligados a equilibrar el
presupuesto fiscal, porque permite disimular un
poco los efectos adversos del ajuste en una
primera etapa, aunque vaya mostrando sus
nefastas consecuencias en el mediano plazo.
LAS
VENTAJAS DE LA INFLACIÓN
En
un principio, la inflación produce beneficios y
éstos minimizan sus consecuencias negativas.
Estos beneficios lo reciben una buena parte de
los empresarios, la cúpula del sindicalismo y
el mismo Gobierno.
El
empresariado, porque disfruta
de una demanda artificial ya que, con devaluación,
inflación y créditos a tasas bajas subsidiadas
por el Estado, el consumidor medio y alto se
lanza a comprar bienes para aprovechar el
deterioro real de la cuota a través del tiempo
de financiación. Hay que comprar hoy porque mañana
será más caro.
La
cúpula del sindicalismo porque
las discusiones salariales pasan a ser
esenciales dada la pérdida del poder
adquisitivo de sus afiliados. Por ende, la
dirigencia sindical acrecienta su importancia, y
su influencia en el poder, gracias a las
constantes negociaciones con el gobernante de
turno. Por el contrario, con una inflación
anual pequeña, la relevancia de las
negociaciones salarias es notablemente menor y
disminuye, de esa manera, la influencia de la
dirigencia sindical sobre sus afiliados.
Finalmente,
el Gobierno obtiene ventajas
por varias razones:
1) Porque con la inflación aumenta su control
sobre los sindicatos, los servicios públicos y
los empresarios, ya que concentra en sus manos
la posibilidad de que unos u otros obtengan
mayores o menores ingresos. Cuando más alta sea
la inflación, más elevada será la
influencia del Estado para compensar las
consecuencias negativas de la misma.
2) Porque como los salarios y gastos
siempre van bastante por detrás del aumento de
precios, en la práctica, inflación y
devaluación equivalen a un ajuste. Como dije más
arriba, este tipo de ajuste ofrece menor
resistencia social, aunque sus daños
sean más profundos y permanentes que el otro.
3) Porque el conocido impuesto inflacionario (1)
le reporta automáticamente mayores ingresos.
LA
EMISIÓN MONETARIA PARA SOLVENTAR EL GASTO PÚBLICO
En
los últimos días se tomó conocimiento de que
mientras espera la decisión del Congreso sobre
la creación del Fondo del Bicentenario, el
Gobierno emitiría el dinero que necesita para
financiar el aumento del gasto público. Lo
haría a través del Banco Central y serían
unos $ 25.000 millones de pesos (equivalentes a
6.500 millones de dólares), los que serían
volcados al mercado mediante financiamiento de
obras, consumo y gastos sociales.
Esta
emisión se sustentaría técnicamente sobre la
base de que se trata de utilidades del BCRA.
Para conocimiento de los lectores, estos
beneficios del BCRA son, básicamente, ganancias
contables del balance anual, que
corresponden a la suba en pesos tanto sea de las
monedas extranjeras como de los bonos públicos
que el banco tiene en su cartera. Estas subas se
generan por efecto de la devaluación, la
inflación y la fluctuación de los valores en
el mercado bursátil y cambiario.
En
los hechos prácticos, el Gobierno negocia cada
año el giro de las utilidades con el directorio
del BCRA, y usualmente acuerda pases de fondos sensiblemente
menores al superávit contable, porque
se trata de utilidades sólo "teóricas"
y no reales, ya que se convertirán en efectivas
recién el día en que el banco venda los bonos
o los dólares. Mientras esto no suceda, son sólo
utilidades “potenciales o posibles” ya que
estos beneficios contables no se pueden asegurar
fehacientemente debido a las constantes
fluctuaciones de los valores de bonos y monedas
en los mercados bursátiles y cambiarios.
Pero
ahora, el Gobierno ha insinuado que
requerirá todo el saldo del superávit contable
y la nueva presidenta del BCRA, Marcó del Pont,
una firme aliada a los Kirchner, ya adelantó
que no tendría problemas en emitir esa
impresionante masa de dinero y cederla al Tesoro
Nacional. Aclaremos que deberá emitirla porque,
como es una ganancia solo contable, no
existen esos billetes en la realidad.
Esto
hace suponer que pronto se incrementará la
circulación monetaria en 25 mil millones de
pesos.
A su vez, si a esta impresionante cifra se le
llegara a agregar la del Fondo del Bicentenario
(los 6.500 millones de dólares todavía
detenidos por la Justicia y el Congreso),
alcanzaría los 50 mil millones de pesos.
Para
brindar una idea de lo que significa la magnitud
de este monto, basta recordar que la actual masa
monetaria del país asciende a unos 115 mil
millones de pesos. Por lo tanto, se estarían
enviando al mercado una cantidad de billetes
argentinos equivalentes a casi la mitad de la
base actual, lo que constituye una verdadera
locura.
Como
este gran aumento de la circulación se realizaría
sin tener una conexión con la economía real
(los superávit fiscal y comercial derivados de
una mayor producción de bienes), será
imposible evitar un incremento de la ya alta
inflación que padece el país (hoy ya estamos
entre las cuatro naciones del mundo con mayor índice
inflacionario).
El
oficialismo sostiene esta actitud con un
concepto que trae recuerdos ingratos a los
argentinos: la inflación puede ser
también motor del crecimiento. Durante
décadas nuestro país adhirió a esta idea del
ajuste constante y, a pesar de que en lugar de
crecimiento sufrimos cincuenta años de
decadencia, todavía hay políticos y
economistas que insisten con aplicarla
interpretando de manera muy particular las
reglas de la economía.
Los
Kirchner forman parte de esta tendencia y
accionan como si la fenomenal expansión
monetaria que proponen no tuviera nada que ver
con la inflación. Pero para muchos analistas,
el matrimonio presidencial genera de
manera premeditada esta inflación para
lograr el
indispensable ajuste que necesita la economía
del país. Para
defender esta acción sin nombrar la palabra
ajuste (económica y políticamente mal vista),
argumentan que necesitan de esta expansión para
fomentar las inversiones porque
ahora no hay suficiente oferta para responder a
la creciente demanda.
Ahora
bien, esta idea -evidentemente original- hace
agua por varios lados.
Por ejemplo, si el problema es que, según lo
declarado por el Gobierno, no hay suficiente
oferta, da por verdad que hoy las industrias están
produciendo al máximo posible de sus
capacidades. Pero, si esto fuera así, ¿por qué
éstas no están invirtiendo en bienes de
capital o de trabajo para aumentar su producción?
Ningún empresario es esquivo en invertir para
incrementar sus beneficios.
En cambio, sucede todo lo contrario. En
lugar de incrementarse las inversiones, lo que
aumenta es la fuga de capitales. En enero se
fueron del país mil millones de dólares netos
y por las cifras que se conocen en este mes de
febrero
(2), la salida de capitales
sobrepasaría los 1.200 millones
de dólares. Desde enero del 2007, la salida
neta de dinero ya superó los 47 mil millones de
dólares.
Es
evidente que los productores, en lugar de
invertir en la Argentina, lo hacen fuera de
ella, y los profesionales y ahorristas
resguardan sus dineros en dólares o euros en
sus casas o en el exterior.
Lo
que sucede es que los resultados de una
economía están mucho más allá de la voluntad
de los políticos. Hay deberes económicos
que un Gobierno debe cumplir sí o sí, caso
contrario los empresarios, profesionales,
especuladores y ahorristas en general, defenderán
siempre su bolsillo poniéndolo fuera del
alcance del Gobierno. Tendrán la misma
motivación que tuvieron los Kirchner cuando en
su momento enviaron al exterior el dinero de las
regalías petroleras de la Provincia de Santa
Cruz: cuidarlo.
LOS
PELIGROS DE LA INFLACIÓN ACTUAL
Sin
posibilidades económicas y políticas para
aumentar los impuestos (en 2009, el Gobierno
nacional y las provincias recaudaron en total el
44,6% del PBI, el porcentaje más alto en la
historia argentina), el gran aumento del gasto público
argentino (desde que asumió Néstor Kirchner en
el 2003 hasta hoy, se cuadriplicó en dólares)
genera un alto déficit fiscal que el
Gobierno debe cubrir con endeudamiento o con
emisión monetaria, porque tampoco le
alcanzan los excepcionales fondos que recaudará
gracias a la gran cosecha del “yuyito” de la
soja.
En los dos años anteriores, fracasado el
intento de aumentar las retenciones a las
exportaciones agropecuarias, el matrimonio
Kirchner se apropió de todo el dinero ahorrado
por los jubilados en las AFJP y, desde ya, de
todas las cajas públicas del país, como la
Anses, el Banco Nación, el Pami, y una parte
del Banco Central, además de recurrir al
blanqueo de capitales más amplio realizado en
la historia moderna mundial. Todas estas medidas
disimularon el fuerte déficit fiscal de los últimos
tres años, pero ya no resultan suficientes para
afrontar el incremento de los gastos de este año
y del próximo. Para cubrir todas sus
necesidades, el Gobierno necesita hacerse del
manejo del Banco Central para, de esta manera,
poder emitir moneda y cooptar parte de sus
reservas.
Como
no se vislumbra que el Gobierno argentino vaya a
tomar a la brevedad medidas fiscales
restrictivas, muy probablemente el país
enfrentará los peligros de una escalada
inflacionaria, ya que no se podrán sostener el
exceso de emisión de dinero y los altos niveles
del gasto público sin una contrapartida de
aumento de las inversiones y/o un ingreso de
fondos desde el exterior, ambos vedados
por el default y la adulteración de los índices
del INDEC.
Muchos adherentes a los Kirchner minimizan la
expansión monetaria argentina comparándola con
la descomunal emisión de moneda que ha hecho
los Estados Unidos desde la aparición de la
crisis financiera internacional.
Se
trata de una errónea comparación, ya que se
olvidan o ignoran deliberadamente el hecho de
que la Argentina no es Estados Unidos. Lógico o
ilógico, racional o irracional, lo cierto es
que la mayoría de las naciones compran y
mantienen en sus reservas bonos de la Reserva
Federal norteamericana. No hay ninguna que tenga
en sus reservas bonos argentinos. La gran mayoría
de los economistas confían en Estados Unidos.
En cambio, en todo el mundo, incluido un gran
porcentaje de los propios argentinos, se desconfía
de la política económica de los Kirchner, por
lo que nuestro país no puede darse el lujo de
emitir moneda o deuda de la misma manera que lo
hace
la gran nación del norte.
LAS
LOCURAS ECONÓMICAS DE LA ARGENTINA
“Locura
es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados
diferentes.” Albert
Einstein (1879-1955). Científico
considerado como el más importante del siglo
XX.
Recordemos
que nuestro gran gasto público de estos últimos
años se originó principalmente con el objeto
de evitar el sinceramiento de la economía,
manipulada artificialmente desde el colapso
financiero y la pesificación asimétrica del
2002. Pero ya han pasado más de siete años y
no se pueden seguir evitando las consecuencias
internas del aumento internacional de los
precios de los commodities argentinos, y del
subsidio para mantener artificialmente bajas las
tarifas de los servicios. Esto, sumado a los
constantes reclamos por aumentos salariales,
generarán inevitablemente presiones
inflacionarias, las que tarde o temprano, deberán
ser trasladadas a los consumidores.
Si
bien me preocupan las consecuencias sociales y
económicas que deberemos enfrentar por causa de
la inflación, debo confesar que más me
preocupa pensar en el tiempo que deberá pasar
para licuar
el daño producido y en cuál será el
nuevo invento económico con el que el
gobernante de turno intentará solucionar esta
compleja situación.
(1)
Equivale a una transferencia desde los
poseedores de dinero al gobierno. La
tasa de impuesto es la tasa de inflación.
Se produce por el efecto que genera la mayor
emisión de moneda sin que tenga una
contrapartida de un equivalente aumento en los
bienes. Esto reduce el valor de todo el resto de
moneda circulante y el gobierno se queda con la
diferencia.
(2):
La compra de dólares realizada por el
Banco Central de la República
Argentina continúa en baja lo que es un claro
indicador que se estuvo acelerando la caída de
capitales privados durante Febrero. El BCRA
compró aproximadamente USD 30 millones por
semana y como el superávit comercial del Banco
es actualmente USD 300 millones por semana,
debería haber comprado esa misma cantidad para
sostener el tipo de cambio. Por lo tanto, cada
semana se está fugando del país la diferencia
existente. Esto está implicando que la salida
de capitales se incrementó sensiblemente a un
ritmo que supera los USD 1.200 millones
mensuales.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo por gentileza de su autor Enrico
Udenio,
asesor económico y especialista en comercio
exterior, se ha desempeñado como empresario
comercial e industrial desde 1965. De
nacionalidad italiana, arribó a la Argentina,
país en el cual reside, siendo niño. Sus compañías
en Argentina y en el exterior desarrollaron
diversos proyectos comerciales e industriales,
algunos de ellos muy conocidos, como fue el caso
de la radicación de Honda Motor en el país. A
principios de la década del ’90 cerró todas
sus empresas para dedicarse al asesoramiento, la
docencia y la investigación en política y
economía. Autor, en 1981 de los libros
"Corazón de Derecha Discurso de
Izquierda" y “Diario de un Divorciado”.
En cuanto a su postura ideológica, se
define a sí mismo como un
pragmático independiente, comprometido con la
filosofía holística y el construccionismo histórico
como forma de mirar a la realidad.
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26/02//2010
MOMENTO
DE DECISIÓN
Por
Susana Merlo (*)
Lejos
del bucólico ambiente rural de antaño, ahora
los productores están obligados a ser politólogos,
financistas, climatólogos, analistas y, si les
queda tiempo, agricultores o ganaderos.
Hoy,
mantener una empresa agropecuaria tras, al
menos, 7 años de cambios permanentes en
las reglas de juego, después de un récord
mundial de precios (2008), seguido por la
“explosión” de la burbuja económica
internacional y, al menos, 2 años de sequía
después de los cuales comenzaron las lluvias
que amenazan con ser excesivas en los próximos
meses, ya sería suficiente para desalentar
al más entusiasta. Aquí, sin embargo, es
apenas el principio, pues también se debe ser
“adivino” para prever con que “novedad”
se puede despachar ahora un
Gobierno que apela a todo, menos a
racionalizar el gasto público, y a asumir
algunos de los demasiado frecuentes errores en
los que cae.
Así
las cosas, y ante la falta de financiación
bancaria (muchos añoran los tiempos en que el Banco
Nación era la entidad de fomento
agropecuario), el gran interrogante de un gran número
de productores es saber como seguir, como
mantener el valor de su producción, y como
evitar un eventual nuevo “manotazo”, que
nadie menciona, pero que todos temen…
Y,
aunque tal vez como nunca, el productor
agropecuario enfrenta hoy una serie de dilemas
económicos con variables que generan gran
incertidumbre y que no maneja para nada: el
frente climático y el escenario político
interno, cuya sumatoria puede arrojar
un resultado desastroso si no se mueve con
cautela. La pregunta central se reduce a: ¿Vender
y anclarse en divisas, o esperar con los activos
físicos hasta que llegue el momento de volver a
invertir en la producción?.
En
términos generales se podría decir que
el campo que ya tiene cosecha (trigo, girasol,
etc.), o el de cría que cuenta con terneros
nacidos el año pasado, enfrenta el mayor
dilema, o el más inminente, y varios problemas.
Si
por ejemplo, quiere convertir los granos, se va
a encontrar con que, prácticamente no
hay mercado, a pesar de las promesas
oficiales, y la poca demanda concreta que
aparece, es a precios sensiblemente menores a la
paridad. O sea, no puede vender si no es
“rematando” su cosecha.
El
segundo planteo es más complejo pues, con las
lluvias, muchos campos ganaderos tuvieron cierta
recuperación que les permitiría ganar
kilos rapidamente, a muy bajo
costo. Pero, del otro lado,
aparecen precios muy atractivos para la cría
(U$S 1,60/1,80 por kilo vivo) que, tal vez, no
se mantengan para el otoño, por ejemplo, si el
Gobierno se vuelve a ver tentado de “meter
mano” en el mercado.
El
otro gran interrogante es: ¿para que
vender?. Una vez cubiertas las deudas,
las lluvias actuales casi no están permitiendo
siquiera encarar los verdeos y, hasta el
arranque de la campaña 2010/11 todavía faltan
algunos meses. Entonces, ¿qué hacer
con la plata?.
Crónica
y Análisis publica el presente artículo la Ingeniera
Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.
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25/02//2010
REGRESAN
LOS TAHURES
Por
el Dr. Enrique Guillermo Avogadro
"Se
muere al dejar de respirar, pero también es
posible morir cuando se cancelan todos los
proyectos. Lo ideal es que ambos decesos ocurran
en el mismo instante. Pero no siempre es así.
Conozco a muchos que están muertos y no lo
saben"
Reynaldo
Sietecase
Hace escasas horass, el Senador Picheto,
Presidente del bloque del Frente para la
Victoria, ha ordenado a sus treinta y seis
fieles abandonar el recinto del Senado, en el
cual la oposición contó con igual cantidad de
integrantes.
Más allá de la pésima imagen que han
brindado a los ciudadanos que seguíamos la sesión
que debía designar a las autoridades de la Cámara
alta y a los integrantes de las distintas
comisiones de la misma, don Picheto y su banda
de genuflexos confirmaron dos cosas: la primera,
obvia, es que el oficialismo ha decidido, desde
hace tiempo, olvidarse de reconquistar el favor
de la opinión pública, a sabiendas de que,
desde los niveles de intención de voto con que
cuentan ambos integrantes del matrimonio
presidencial (9,2%, según Jorge Giacobbe),
nadie ha regresado.
La segunda, ratificando la tesis que
sostuve cuando fue dado a conocer el diálogo
privado que mantuvieron, hace un año y a
instancias del Gobierno, el Ministro Julio de
Vido y el Presidente de la Sociedad Rural, Hugo
Luis Biolcati. Dije entonces en una nota, a la
que titulé precisamente "Caballeros y
Tahures", que pretender jugar como señores
con los bandidos tramposos que nos gobiernan,
llevaba necesariamente a la ruina.
El bloque oficialista, al descubrir la
ausencia de Carlos Menem, que dejó empatada la
cantidad de senadores con la oposición, bajó
al recinto y dio quórum. Así, y en virtud de
los acuerdos a los que habían arribado los
bloques kirchnerista y radical, contra la opinión
de los peronistas federales, se confirmó al
Senador Pampuro como Presidente provisional de
la Cámara.
Sin
embargo, cuando los opositores quisieron pasar a
la votación de los integrantes de las
diferentes comisiones, don Picheto, un fullero
consuetudinario revestido con una careta de demócrata
ofendido, cambió las reglas y se fue del
recinto, dejando a la sesión sin quórum e
impidiendo, en consecuencia, que se produjera la
famosa votación, que arrebataría el poder al
oficialismo.
En este caso, los tahúres fueron los
mismos, pero cambiaron los estafados. Ignoro si
se debió a la ingenuidad o una falsa idea de
institucionalidad, pero el radicalismo se
convirtió en el instrumento que permitió al
oficialismo, una vez más, burlar la voluntad
popular.
Espero, en lo inmediato, dos cosas.
Primero, que el Senador Menem consiga llegar
desde la lluviosa La Rioja a tiempo para la próxima
sesión, dando así a la oposición la capacidad
de sesionar con quórum propio. Segundo, que los
radicales, los socialistas, los juecistas
cordobeses, los neuquinos, los correntinos y los
pampeanos aprendan, de una buena vez, que no se
puede jugar con tramposos.
En una partida de cartas, cuando uno de
los participantes es descubierto haciendo
trampas, resulta inexorablemente expulsado de la
mesa, a la cual no podrá volver a sentarse. El
oficialismo ha hecho trampa, invariablemente,
desde antes del 28 de junio de 2009 (recuérdese
el tema de las candidaturas testimoniales, por
ejemplo) y, con los personajes que lo
representan no pueden usarse las normas que, en
una sociedad normal, se imponen a los
caballeros.
No estoy sosteniendo que, como caníbales
que son, haya que combatírselos comiéndoselos,
pero sí que se debe dejar de haber pactos con
ellos, o siquiera creer en las intenciones que
enuncian, pues siempre mentirán, tergiversarán,
falsearán, incumplirán los acuerdos y, en
resumen, harán todo lo que necesiten para
conseguir sus fines, olvidando cuantas palabras
hubieran empeñado.
Ayer, a mediodía y en la Quinta de
Olivos, doña Cristina dio una muestra acabada
de lo que afirmo. Ante una azorada multitud de
grandes empresarios, y con la presencia de un
nutrido grupo de funcionarios, desplegó una
gran cantidad de cifras, respaldadas en un
powerpoint que los televidentes no alcanzábamos
a ver.
Para no realizar una exégesis de sus
palabras, me limitaré a señalar dos detalles.
Las cifras, obviamente, le fueron
suministradas por el Indec, el organismo que su
marido, el tirano de Olivos, desguazó a partir
de enero de 2007 y que, desde entonces, emite
estadísticas en las que nadie cree, ni siquiera
los gremios que secundan al inefable don
Huguito; éstos pedirán, cuando se sienten en
las paritarias, porcentajes de aumento que
triplicarán la inflación oficial.
Pintó nuestra realidad como un país
ideal, demostrando su propia condición de
fullera o su esquizofrenia, y dio lecciones a
europeos y norteamericanos sobre cómo se
conduce la economía con políticas "virtuosas".
Se burló del viento de cola que acompañó
la gestión de don Néstor, y desconoció que
tanto Menem como De la Rúa tuvieron, también
en materia de precios de los productos
argentinos, sólo viento en contra.
Ahora, si todo va tan bien como dice, ¿por
qué impide la normalización del Indec y el
sinceramiento de sus números? Nótese que esta
misma semana, las universidades que habían
destacado delegados para integrar el Consejo
Asesor han exigido el suministro de información,
so pena de retirarse de ese organismo, y han
dicho que se les ha impedido todo acceso a las
formas de cálculo.
Finalmente, se ha regocijado de la
situación de Irlanda y de España, países con
los cuales comparó -limitándose, obviamente, a
los últimos años- a la Argentina kirchnerista.
Sin embargo, no hizo mención alguna al
crecimiento de ambas naciones en los últimos
treinta años, que les permitieron transformarse
en jugadores de primer nivel a escala mundial.
Y también olvidó (¡oh, casualidad!)
hacer comparación alguna con nuestros vecinos,
todos los cuales han crecido tanto o más que
nuestro país, impulsados por el aumento en los
precios de las commodities
o que, como en el caso de Brasil, han conseguido
que 25 millones de ciudadanos (equivalentes al
60% de la población argentina) abandonaran la
pobreza y se integraran a la clase media, con
todo el incremento de consumo que ello implica.
Señores, los tahúres han regresado. Por
favor, ¡no los dejemos jugar más! Como diría
Serrat, "esos
tipos juegan con cosas que no tienen repuesto, y
las culpa es de otros si algo les sale
mal".
Crónica
y Análisis pública el presente artículo por gentileza
del Dr. Enrique G. Avogadro
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25/02//2010
EL
NUEVO CLUB DE PAÍSES LATINOAMERICANOS
Por
Andrés Oppenheimer (*)
La
reciente cumbre de países latinoamericanos y
caribeños realizada en Playa del Carmen, México,
decidió crear un nuevo bloque regional que
excluirá a Estados Unidos y Canadá, en lo que
muchos medios internacionales calificaron como
un acto de abierto desafío hacia Washington.
Pero
existen tres razones importantes para creer que,
pese a las aseveraciones de Venezuela y sus satélites
de que el grupo reemplazará a la Organización
de Estados Americanos y se convertirá en frente
contra la política exterior estadounidense, la
nueva asociación regional será algo muy
diferente.
En
primer lugar, muchos de los 32 países que
participaron de la cumbre del 22-23 de febrero
están atrasados en sus pagos anuales a las
Naciones Unidas, la OEA y otras instituciones
internacionales, y lo que menos quieren es crear
una nueva burocracia.
El
presidente mexicano Felipe Calderón, que
presidió la cumbre, dijo que el nuevo grupo
--provisionalmente llamado Comunidad de Estados
de Latinoamérica y el Caribe-- será un
``mecanismo'' para discutir asuntos políticos y
económicos a nivel latinoamericano, que no
intentará reemplazar a la OEA.
Rafael
Fernández de Castro, el principal asesor de
Calderón en política exterior, me dijo en una
entrevista que el nuevo grupo será una cumbre
``flexible'' que se reunirá anualmente o cada
dos años, pero que probablemente no tendrá un
edificio propio, ni personal permanente. Más
bien, cada país sede de la próxima cumbre
presidirá el grupo por uno o dos años, y
proveerá el personal para preparar la siguiente
reunión, explicó.
``México
considera que no es necesario constituir un
organismo, ni crear un acuerdo vinculante'',
dijo Fernández de Castro. ``No queremos gastar
dinero en estructuras que consideramos
innecesarias''.
Entonces,
¿qué será este grupo?, le pregunté. La idea
es reducir --no aumentar-- el número de cumbres
regionales, respondió. Mientras que ahora hay
dos cumbres anuales que reúnen a los líderes
latinoamericanos y caribeños sin la presencia
de Estados Unidos, Canadá y España --la Cumbre
del Grupo de Río, que se centra en temas políticos,
y la Cumbre de América Latina y el Caribe
(CALC), que se ocupa del desarrollo y la
integración económica--, el nuevo grupo
fusionaría ambas cumbres en una sola, dijo.
Según
Fernández de Castro, ``esto debería ser como
las cumbres de Asia-Pacífico de la APEC, que
nadie quiere perderse, porque se tratan temas de
importancia para todos''.
La
segunda razón por la que es probable que la
nueva comunidad no se convierta en un foro de
discursos antiestadounidenses es que la comisión
de cinco países designada para redactar la
carta constitutiva del nuevo grupo está
integrada en su mayoría por países que no
quieren crear fricciones con Estados Unidos. El
grupo de trabajo está compuesto por México,
Brasil, Jamaica, República Dominicana y
Venezuela, y tendrá que presentar sus
recomendaciones a tiempo para una cumbre en
Venezuela en el 2011 o --más probablemente--
para una cumbre en Chile en el 2012.
``Hicimos
lo que hacen los gobiernos cuando no quieren
hacer algo: creamos una comisión'', me dijo un
ministro de un país miembro del grupo de
trabajo. ``Venezuela es la opinión minoritaria
dentro del grupo''.
La
tercera razón es que el Grupo de Río --la base
de la nueva Comunidad-- será presidido durante
los próximos dos años por Chile, cuyo
presidente electo, Sebastián Piñera, asumirá
la presidencia el 11 de marzo. En una entrevista
reciente, Piñera me dijo que como presidente
del Grupo de Río se propone trabajar duro para
fortalecer los mecanismos de defensa de la
democracia y los derechos humanos de la OEA, que
son anatema para el gobernante venezolano Hugo
Chávez.
Mi
opinión: Lo que está detrás de la creación
del nuevo grupo regional es un intento de México
por recuperar el espacio que ha perdido en
Latinoamérica en los últimos tres años, en
que Brasil prácticamente eliminó a México del
mapa político regional.
Durante
los últimos tres años, Brasil ha consolidado a
UNASUR, el bloque diplomático sudamericano, que
de hecho excluye a México. Eso le permitió a
Brasil convirtirse en el líder indiscutido de
América Latina, mientras México estaba
dormido, o ensimismado en sus problemas económicos
y de seguridad.
Desde
el inicio de su mandato, Calderón se ha
dedicado a reparar las relaciones de México con
Venezuela y Cuba, tal vez para evitar problemas
con la izquierda radical mexicana mientras
proseguía con su guerra contra los carteles del
narcotráfico, al costo de renunciar a su
anterior defensa de la democracia en la región
y al protagonismo de México en asuntos
latinoamericanos.
Ahora,
probablemente sin intención de cambiar su
timorata política exterior, México está
tratando de crear un grupo regional más amplio,
donde tanto Brasil como México puedan ser
considerados líderes. Eso es lo que hay detrás
de la nueva Comunidad regional latinoameriacana
y caribeña, más que alguna conspiración
secreta para desafiar a los Estados Unidos.
(*)
Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami
Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del
equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del
Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey
de España, y ganador del Emmy. Es autor de
varios libros. Artículo publicado en el Nuevo
Herald.
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21/02//2010
EL
COQUETEO DE BRASIL CON IRAN
Por
Andrés Oppenheimer (*)
El
acercamiento de Brasil al régimen cada vez más
aislado de Irán es algo que deja perpleja a
buena parte de la comunidad internacional.
Circulan varias teorías al respecto, algunas de
ellas bastante preocupantes.
Recientemente,
cuando la tradicionalmente cauta Agencia
Internacional de Energía Atómica de Naciones
Unidas concluyó finalmente que Irán podía
estar desarrollando un arma nuclear, y hasta
Rusia empezó a tomar distancia de Irán, Brasil
anunció que el presidente Luiz Inácio Lula da
Silva no cambiará sus planes de visitar Irán
el 15 de mayo.
Brasil,
una de las potencias mundiales emergentes, le
dará así un manto de legitimidad a un régimen
que, además de desobedecer los acuerdos
internacionales sobre energía nuclear, es
considerado por gran parte del mundo como uno de
los principales estados que promueven el
terrorismo. Para el gobernante iraní Mahmoud
Ahmadinejad, recibir a Lula en casa será un
golpe publicitario caído del cielo.
Irán
apoya a grupos terroristas como Hezbolá, y ha
dicho públicamente que quiere borrar de la faz
de la Tierra a un país cercano, Israel. Hasta
el gobierno populista de Argentina, que
normalmente se alinea con Brasil en temas de política
exterior, ha acusado a Irán de haber
participado en los atentados terroristas de
Hezbolá en Buenos Aires en la década de 1990.
A
fines del año pasado, Lula desconcertó al
mundo cuando le dio una bienvenida de alfombra
roja en Brasilia a Ahmadinejad. Con ese gesto,
Brasil se convirtió en uno de los primeros países
no radicales que aceptó a Ahmadinejad después
de las polémicas elecciones iraníes del 12 de
junio del 2009.
¿Por
qué Brasil arriesga su reputación de buen
ciudadano internacional coqueteando con un régimen
opresivo que respalda el terrorismo? Entre las
motivaciones más mencionadas:
•
Por sueños de grandeza: Según esta teoría, el
éxito económico de Brasil y la idea
generalizada de que Brasil ya está --junto con
China e India-- en el club de las potencias
mundiales emergentes se le han ido a la cabeza a
Lula.
El
presidente brasilero, que recientemente predijo
que Brasil será la quinta economía mundial
dentro de una década, quiere transmitir el
mensaje de que su país es un nuevo actor global
que hay que tomar en serio. ¿Qué mejor manera
de concitar la atención mundial que desempeñar
un rol en el mayor conflicto internacional del
momento?
•
Por ilusiones diplomáticas: Lula, agrandado por
su estatus de celebridad en su país y en el
extranjero, podría estar tomándose en serio
sus repetidos ofrecimientos de actuar como
mediador en la crisis del Medio Oriente. Lula
planea visitar Israel, la Autoridad Palestina y
Jordania el 15 de marzo.
Aunque
es difícil creer que Lula pueda resolver algo
en el Medio Oriente --durante una visita
reciente a los Emiratos Arabes Unidos y a
Israel, no me crucé con una sola persona que me
dijera que el presidente de Brasil tiene alguna
posibilidad de triunfar en una misión en la que
han fracasado poderosos mediadores
estadounidenses, franceses y rusos--, es posible
que Lula crea sinceramente que será capaz de
hacer historia a nivel mundial.
•
Por ambiciones nucleares: Lula se está
acercando a Irán porque tal vez Brasil quiera
desarrollar armas nucleares, o al menos mantener
abierta esa opción después de que Venezuela ha
firmado varios acuerdos de cooperación nuclear
con Irán. Con esa idea, es posible que Brasil
quiera que otro país --en este caso Irán--
transgreda los límites impuestos por los
acuerdos nucleares mundiales existentes, y
siente un precedente.
A
fines del año pasado, el vicepresidente de
Brasil, Jose Alencar, dijo que Brasil debía
tener derecho a poseer armas nucleares. El
vocero de Lula inmediatamente salió a aclarar
que el vicepresidente no estaba reflejando la
opinión del gobierno, y señaló que Brasil
tiene prohibida la producción de armas
nucleares por los tratados latinoamericanos y
por su propia Constitución.
•
Por motivos de política interna: Lula está
tratando de apaciguar a sus partidarios
izquierdistas del Partido de los Trabajadores,
que son, en su mayoría, rabiosamente
antiestadounidenses, y quiere mostrarse como un
estadista dispuesto a enfrentarse a Washington
aunque su política económica deleite a muchos
en Wall Street.
Mi
opinión: Se trata de una combinación de sueños
de grandeza y fantasías diplomáticas. Pero no
puedo evitar preguntarme si este coctel no
conducirá en el futuro a mayores ambiciones
nucleares, y si Brasil en algún momento no
procurará cambiar su Constitución para
construir armas nucleares.
Por
el momento, el acercamiento de Lula a
Ahmadinejad está saboteando los esfuerzos
internacionales por presionar a Irán a aceptar
los monitoreos de Naciones Unidas, y contribuye
a envalentonar a un régimen terrorista. En
lugar de comportarse como una potencia emergente
responsable, Brasil está actuando como un
novato recién llegado que busca llamar la
atención mundial a cualquier costo.
(*)
Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami
Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del
equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del
Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey
de España, y ganador del Emmy. Es autor de
varios libros. Artículo publicado en el Nuevo
Herald.
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20/02//2010
SEÑORA,
¿NO LE DA VERGÜENZA?
Por el Dr. Enrique G. Avogadro
"Hoy
Discépolo resulta un optimista,
con
las cosas que tenemos a la vista"
Eladia
Blázquez
Estamos
cerca de terminar uno de los veranos más
agitados, si no el más, de los que tengo
memoria; y nótese que voy a cumplir pronto 64 años,
que no es poco.
Mirando qué nos ha
pasado, como país, desde mayo de 2003, cuando
el actual tirano de Olivos asumió como
Presidente gracias a los buenos oficios de
Duhalde y, en especial, desde el 10 de diciembre
de 2007, cuando aquél hizo entrega de la banda
y del bastón -no del mando- a su cónyuge, sentí
la obligación de formularle, señora, la
pregunta que da título a esta nota.
Porque, veamos un
poco, nos ha pasado de todo, y siempre la
responsabilidad ha sido de quien ha ejercido un
poder casi absoluto, ahupándose sobre todos los
organismos de control, sobre el Congreso y hasta
sobre la Justicia.
Y le hago esta
pregunta, señora, porque tanto Ud. como su
marido hubieran podido aspirar al bronce y, en
lugar de ello, han preferido elegir un camino de
enriquecimiento personal y destrucción de las
instituciones que sólo los puede conducir a la
cárcel o al exilio; con la situación interna
que vive su amigo Chávez en Venezuela, no sé
si no será peor la segunda opción.
Le propongo, señora,
hacer un repaso de los hechos resonantes de los
últimos años para facilitarle la tarea de
responder a mi pregunta.
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido haya modificado la
composición del Consejo de la Magistratura para
tener a los jueces bajo la atenta mirada de sus
centuriones de pacotilla, don Kunkel y doña
Conti?
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido haya modificado el régimen
de coparticipación federal para tener a los
gobernadores sojuzgados por la caja?
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido haya destruido el Indec,
sólo para ocultar cómo se deteriora, todos los
días, el salario de trabajadores y jubilados
por obra de la inflación que él mismo generó?
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido haya desperdiciado el
mejor ciclo económico que vivió el país,
comenzando por prohibir las exportaciones de
carnes en 2006?
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido haya anunciado miles de
millones de inversiones chinas y que éstas
nunca llegaran?
¿No
le da vergüenza, señora, que su marido haya
permitido que la campaña política que le
permitió ganar las elecciones en 2007 haya sido
financiada por las valijas de Antonini Wilson y
por la mafia de los medicamentos, que deben
haber matado a miles de argentinos?
¿No le da vergüenza,
señora, que las cortes norteamericanas hayan
confirmado que la valija famosa era un envío de
Chávez a usted?
¿No
le da vergüenza, señora, haber llegado al
poder enarbolando las banderas de la
institucionalización del país y, luego, haber
permitido que don Néstor continuara con la
sistemática destrucción de todos los
organismos de control?
¿No le da vergüenza,
señora, haber conservado al inefable Guillermo
Moreno en su cargo, pese a que fue la peor
herramienta que usó don Néstor contra el país?
¿No
le da vergüenza, señora, que un kilómetro de
ruta en Santa Cruz cueste cuatro veces más que
el mismo tramo en San Luis, por ejemplo?
¿No le da vergüenza,
señora, que todos los individuos o sociedades
que su marido y usted tienen alrededor -se
llamen Rudy Ulloa, Lázaro Báez, Cristóbal López,
Electroingeniería, Ezkenazi, Whertein o
Eurnekian, entre muchos otros, ya que debe
agregarse hasta sus secretarios privados- hayan
lucrado de ese modo tan descarado?
¿No le da vergüenza,
señora, que tanto tiempo después se siga
discutiendo si es usted abogado o no, cuando el
tema podría solucionarse rápidamente
exhibiendo su credencial, como hacemos todos sus
colegas en forma permanente?
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido y usted no hayan dado
nunca explicación alguna sobre los
desaparecidos fondos de Santa Cruz?
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido y los sucesores de éste
en el Gobierno de Santa Cruz hayan desoído
tantas sentencias de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación que les ordenaban reponer
en su cargo al Procurador Sosa?
¿No le da vergüenza,
señora, que mientras usted pasea por el mundo
para imponer su imagen internacional, toda la
prensa mundial hable de la desaforada corrupción
de su gobierno?
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido y usted hayan llevado a
la Argentina a un aislamiento peor que el que
debimos vivir en la época de la guerra de
Malvinas?
¿No le da vergüenza,
señora, denunciar censuras a sus interminables
discursos, y simplemente callar cuando se le
prueba que no existieron?
¿No le da vergüenza,
señora, que mientras el país entero carece de
viviendas dignas, de cloacas, de agua corriente,
de escuelas y de hospitales, mientras se
expanden las endemias fácilmente controlables,
usted dilapide el dinero público en el "fútbol
gratis" que tan caro nos está costando?
¿No le da vergüenza,
señora, que la tan equivocada política de
subsidios a la energía sólo beneficie a los más
pudientes y no a los más humildes, que pagan el
gas, por ejemplo, hasta 6 veces más caro que la
clase media?
¿No le da vergüenza,
señora, haber convertido al país, que era uno
de los principales exportadores de carne a 58
mercados diferentes, en uno que no solamente ha
dejado casi de exportar y, muy pronto, deberá
importarla?
¿No le da vergüenza,
señora, haber permitido y tolerado a su cerril
marido generar la fabulosa -por su costo- crisis
del campo y, con ella, destruir al interior del
país?
¿No le da vergüenza,
señora, haber saqueado -o permitido que su
marido lo hiciera- todas las cajas públicas del
país, como la Anses, el Banco Nación, el Pami,
el Banco Central y las AFJP's?
¿No le da vergüenza,
señora, que tantos de sus compatriotas carezcan
de lo más elemental, no estudien ni trabajen,
mientras usted gasta fabulosas sumas en alquiler
de aviones para sus traslados personales, de su
familia y hasta de sus periódicos?
¿No le da vergüenza,
señora, hacer tan impúdica demostración de
riqueza personal, generada durante el ejercicio
de cargos públicos, frente a un país cuya
población, en un 40%, está cada vez más
sumida en la pobreza y la indigencia?
¿No le da vergüenza,
señora, haber dependido de un juez con pasado
prostibulario y de fiscales genuflexos para
zafar, al menos por ahora, de las denuncias por
enriquecimiento ilícito, y que todo el mundo
los considere culpables?
¿No le da vergüenza,
señora, que en un "país
en serio" la Justicia no alcance a los
poderosos de turno?
¿No
le da vergüenza, señora, que usted, su marido,
sus familiares y sus amigos se hayan quedado,
por centavos, con los terrenos de Calafate para
revenderlos enseguida a precios increíbles?
¿No le da vergüenza,
señora, que el mundo entero se ría de usted,
que tanto cuida su imagen, cuando brinda
disparatados consejos sexuales a la población?
¿No le da vergüenza,
señora, cuando habla desde uno de sus
permanentes atriles, observar el manifiesto
aburrimiento que se impone en las caras de su
auditorio, llevado allí por los punteros a
cambio de un sándwich y una gaseosa?
¿No le da vergüenza,
señora, haber descendido tan rápida y
fuertemente en la aprobación de sus gobernados,
y saber que éstos ya la detestan, igual que a
su marido?
¿No le da vergüenza,
señora, tolerar que el Presidente de una línea
de bandera, al que usted ha nombrado y mantiene
en su puesto, y que tanto dinero le cuesta al país,
la use para su beneficio personal y de sus
amigos y cómplices?
¿No le da vergüenza,
señora, que la prensa internacional ya
califique a su marido y a usted misma como meros
ladrones?
¿No le da vergüenza,
señora, calificar de "grupo
conspirador" a Clarín, después de
haber comprado, por años, su complacencia y
apoyo?
¿No le da vergüenza,
señora, sostener, con el mismo encomio,
posiciones políticas absolutamente
contrapuestas?
¿No le da vergüenza,
señora, decir que estuvo presa durante el
Proceso militar, y que absolutamente nadie le
crea?
¿No le da vergüenza,
señora, presidir un país que, junto con
Venezuela, Bolivia, Perú, Nicaragua y Cuba, sea
uno de los que menos inversiones directas
reciban y más aislado se encuentra?
¿No le da vergüenza,
señora, ser la Presidente de un país que hoy,
después de siete años de gobierno de los
Kirchner, sea el hazmerreir internacional, por
la falta de seguridad jurídica, la falta de
respeto a los contratos y la permanente
modificación de las reglas de juego?
¿No le da vergüenza,
señora, "apretar" a las empresas
concesionarias de servicios públicos para que
vendan a los amigos del poder?
¿No le da vergüenza,
señora, entregar US$ 2 millones de los
jubilados a "Pechito" López para que
corra en Fórmula 1, mientras niega la mitad de
ese dinero a la Fragata Libertad para que
participe de una regata internacional de la cual
la Armada Argentina fue organizadora?
¿No le da vergüenza,
señora, que su marido y usted sigan haciendo
alarde de haber desendeudado a Argentina con el
FMI, que nos cobraba 4%, mientras se endeudaba
con Chávez, al 15%?
¿No le da vergüenza,
señora, que nuestro país se vea obligado a
pagar tasas parecidas a esas cuando consigue crédito,
por obra y gracia del gobierno kirchnerista,
mientras todos nuestros vecinos pagan el 5%?
¿No
le da vergüenza, señora, que sus funcionarios,
incluido hasta un Secretario de Transportes,
hagan tal inmunda demostración de riqueza,
sobre todo cuando antes de asumir sus cargos no
tenían un centavo?
¿No
le da vergüenza, señora, que una Ministro de
Economía de su marido "encuentre" en
el baño de su despacho una bolsa con una montaña
de dinero?
¿No
le da vergüenza, señora, calificar a algunos
de los jueces más probos que tiene nuestra
Justicia de "partido
judicial" cuando, simplemente, aplican
la ley vigente?
¿No
le da vergüenza, señora, esperar a que el
Congreso termine sus sesiones ordinarias para, sólo
cuatro días después, dictar un DNU para
apropiarse y gastar a su antojo las reservas
nacionales?
¿No
le da vergüenza, señora, mantener a un Jefe de
Gabinete que "aprieta" a una Juez de
la Nación y exhibe la genuflexión de otro para
intentar hacerse de esas reservas entre gallos y
medianoche?
¿No
le da vergüenza, señora, cancelar
inopinadamente una visita de Estado a China, uno
de nuestros mayores socios comerciales, por
miedo a que su Vicepresidente le robara el sillón,
pese a que ello conllevó una grave ofensa a un
país amigo?
Señora,
los casi siete años que lleva su gobierno
matrimonial en el poder permitirían ampliar la
lista de preguntas concretas hasta el infinito,
pero debo confesarme cansado y hastiado.
Acabo
de verla, por televisión, defender el aumento a
los maestros, que vuelve a poner a los
gobernadores ante el brete de que no se inicien
las clases en sus provincias o tornarse aún más
dependientes de la caja que maneja su marido. Y
la vi reiterar sus ya aburridísimos ataques a
la prensa en general, y a algunos medios y
periodistas en particular.
Y
me confieso cansado y hastiado porque,
lamentablemente, su respuesta a la larga lista
de cuestionamientos que figuran más arriba sería,
invariablemente, "no".
Porque,
señora, a esta altura del partido es indudable
que usted, y su marido, carecen de vergüenza o,
simplemente, son unos sinvergüenzas, que viene
a ser lo mismo.
Que
tenga un buen fin de semana, señora.
Crónica
y Análisis pública el presente artículo por gentileza
del Dr. Enrique G. Avogadro
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20/02//2010
INFLACIÓN
EN EL PAIS DEL CAPITALISMO DE AMIGOS
Por
el
Dr. Jorge R. Enríquez (*)
Todos
los argentinos, salvo el matrimonio
presidencial, estamos alarmados por la inflación
alta y creciente.
El
gobierno, por su parte, no se preocupa por ella,
sino por cómo hacernos creer a los argentinos
que no hay inflación.
Como
en todo, el kirchnerismo le dedica más tiempo
al "relato" que a la realidad.
Esa
modalidad pudo pasar inadvertida para muchos
durante bastante tiempo gracias a un contexto
internacional muy favorable, a la necesaria
recuperación que naturalmente debía haber
luego de una pronunciada recesión y al deseo de
la mayoría de los argentinos de creer que
finalmente sobrevendría una superación a
tantas desdichas.
Pero,
como dijo Abraham Lincoln, no se puede engañar
a todos todo el tiempo. La realidad, desoída
durante tantos años,
se está vengando y ya los fuegos de
artificio no consiguen taparla. El humor social
cambió y la “credulidad esperanzada” de
ayer se tornó en indignada incredulidad y en la
completa falta de confianza de hoy.
En
este contexto, seguir pretendiendo mentir sobre
la inflación es patético. El Ministro de
Economía ha declarado que no hay inflación,
sino reacomodamiento de precios. Pues bien, como
ese reacomodamiento es para arriba y no para
abajo, y las subas abarcan la generalidad de los
productos que se consumen, eso sólo se llama
correctamente de una sola manera: inflación.
El
gobierno ha intentado desde comienzos de 2007
ocultar la fiebre a través de un termómetro
falaz. Donde hay 39º el termómetro marca 36,5º.
El engaño es muy burdo. Cualquier persona que
no vive en mansiones severamente custodiadas ni
se traslada en aviones y helicópteros, sabe que
los precios vienen subiendo a un ritmo
peligroso.
La
Argentina tiene hoy una inflación que se
proyecta por sobre el 20 % anual, que si bien
parece una cifra moderada respecto de la que
tuvo en otras épocas, resulta muy alta en el
escenario actual: es una de las tres más altas
del mundo, compartiendo ese lamentable podio con
Corea del Norte y Zimbabwe.
El
índice oficial de Enero nos mostró un mendaz 1
%, desmentido
por el realista 2,1 % que marcan las encuestas
privadas, ello agravado porque las subas
abarcaron a todos los productos de la canasta
familiar.
Y
si tomamos
en cuenta que de Enero de 2009 al primer mes de
2010 la carne aumentó un 107 %, el panorama no
es nada alentador.
Mentir
sobre la inflación es mentir también sobre la
pobreza y otros indicadores. Pero, además,
cuando la mentira es tan ostensible, significa
“tomarle el pelo” a los ciudadanos. Hay un
cinismo descarnado que se traduce en la
creciente desconfianza pública en el gobierno,
pero que puede alcanzar en una injusta
generalización a toda la dirigencia.
¿Qué
hace el gobierno mientras tanto? Acusa a la
lluvia o intenta culpar a los productores
rurales. Es la fácil respuesta populista. La
inflación es siempre generada por el gobierno.
Si la política monetaria es estricta, no hay
exceso en los medios de pago como para alentar
la inflación: si unos productos suben
estacionalmente, otros tienen que bajar.
El
kirchnerismo no quiere reconocer que hay inflación,
pero ante el desbalance fiscal, necesita
utilizar las reservas por una necesidad política.
Hasta el más inocente de los argentinos sabe
que el Fondo del Bicentenario – nombre que se
bastardeó cuando debió ser el símbolo de la
reconciliación de los argentinos – lo querían
no para pagar deuda pública, sino para
solventar el alto nivel del gasto estatal, en
forma discrecional.
Ante
esa situación, el gobierno va a necesitar
recurrir a la emisión de moneda para financiar
un gasto público clientelístico desbocado y
una desordenada
política de subsidios que asciende a los 35.000
millones de pesos anuales.
He ahí la causa verdadera del mal.
Lamentablemente,
los economistas más serios coinciden en que la
inflación seguirá su curso, porque el
oficialismo no tiene la voluntad política para
atacar sus causas, que él mismo generó.
La
receta para no haber llegado a esta situación
era simple: debió haber enfriado la economía
en alta y no en baja, para hacerla sostenible
en el tiempo.
CAPITALISMO
DE AMIGOS
El
escándalo desatado por unas obras públicas en
Santa Cruz, que salpica a Néstor Kirchner, no
es sino una manifestación de un modo de
concebir el ejercicio de la función pública
por parte del matrimonio gobernante.
Ese
modo es bien conocido en la teoría política y,
más lamentablemente, es en Latinoamérica donde
los estudiosos tienen con frecuencia material
para sus investigaciones. Se lo conoce como
patrimonialismo, que en una forma muy esquemática,
puede decirse que es la confusión entre el
patrimonio público y el privado.
Dicho
de otra manera, es el uso de los bienes públicos
como si pertenecieran al patrimonio privado de
los gobernantes y hacia allí son transferidos.
El
ejemplo más notable que ha dado Kirchner en
este aspecto es su manejo discrecional, secreto,
de los famosos fondos de Santa Cruz, que no sólo
sacó del país sino que fue administrando y
colocando en bancos que solamente él conocía
con dudosas garantías, sin rendir cuentas de
sus actos.
Aún
hoy, el destino de esos fondos es un verdadero
misterio.
Un
concepto vecino de ese -o tal vez una especie
del mismo género- es el llamado capitalismo de
amigos, que Kirchner ejerce del modo más impúdico.
Consiste en brindar privilegios de todo tipo a
los empresarios que se alinean politicamente con
él y en perseguir a los que no le manifiestan
subordinación. Los ejemplos abundan. Este último
episodio de Santa Cruz es sólo uno de ellos.
Todo
esto no sólo es contrario al estado de derecho
y al principio de igualdad, sino que
inevitablemente genera más corrupción.
Es
tiempo de terminar con esas prácticas
abominables. El nuevo Congreso debe investigar
esos manejos y debe sancionar la legislación
adecuada para prevenirlos en el futuro. Mientras
tanto, los argentinos miramos, con especial
expectativa. a la Justicia.
RECETAS
ORIENTALES
Nos
siguen llegando lecciones de nuestros vecinos.
Destacábamos
desde esta columna, hace
un par de semanas, el notable gesto cívico de
los chilenos, que realizaron una elección
presidencial límpida, exhibiendo, momentos
después del cierre, al candidato derrotado
asistiendo personalmente a felicitar al
vencedor.
Ahora
el ejemplo viene del país con el que tenemos
por razones históricas y culturales mayor
hermandad, el Uruguay.
Hace
pocos días en un hotel de Punta del Este, el
glamoroso Conrad, el ex tupamaro José
“Pepe” Mujica, presidente electo, reunió a
centenares de empresarios rioplatenses y de
otras latitudes.
Los
instó a invertir en el Uruguay con expresiones
tales como “El
gobierno tiene el deber de aminorar al máximo
posible los márgenes de riesgo y ofrecer
estabilidad”, “Necesitamos un clima que
propicie la inversión”, para rematar
coloquialmente diciendo: “Jugala acá, que no
te la van a expropiar, ni te van a doblar el
lomo con impuestos”.
El
que lo decía no era un neoliberal ni un
noventista, como lo hubiera calificado acá el
oficialismo, sino un ex terrorista que
estuvo muchos años en la cárcel, en una prisión
real y no en una imaginaria, como la que alguna
vez cobijó en sus fantasías, a los Kirchner.
Pero
aprendió de la experiencia histórica. Sabe -y
así lo dijo- que para distribuir mejor hay que
tener con qué; y que para lograr que la torta
de la riqueza se agrande, hay que crear un clima
de seguridad jurídica.
El
ex tupamaro alienta las inversiones y promete un
buen clima de negocios. Nosotros, de este lado
del Plata, seguimos creyendo en las recetas no
de un médico, sino de un brujo. Y de esa forma
nos alejamos cada vez más de la sensatez y de
la racionalidad. Olvidamos que como decía Santo
Tomás de Aquino, “para gobernar ni el santo
ni el sabio, sino el prudente”.
(*)
Crónica y Análisis publica el presente
artículo por gentileza de su autor el Dr. Jorge
R. Enríquez - Abogado - Periodista y ex legislador porteño.
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20/02//2010
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