24/06/2009
EL
“FRENTE PARA LA
VICTORIA DE
SAMOTRACIA”.
Por
el Lic. Gustavo
Adolfo Bunse
La
graciosa prédica de los encuestadores,
ya se halla incorporada
al torrente sanguíneo de la
impávida ciudadanía nacional.
Como
buenos tarotistas de plaza Francia,
una vez más…nos vendieron alegremente
su oráculo de Delfos… con el inocuo veneno de sus
errores, pero con el antídoto secreto de millones de
indecisos que llegarán para salvarlos de la vergüenza.
El
triunfo del 28 de junio, le corresponderá en forma inexorable
a “la
soberbia”. Por eso y sólo por eso, ya están convocando a
la Plaza de Mayo esa misma noche (ganen o pierdan). Un gesto
de descerebrados.
En
nuestra comarca singular, gozosa del ninguneo, y
para las
urnas de este domingo, cualquiera
puede -ya mismo- animarse un poco más a pronosticar lo que
allí puede ocurrir, a la vista de una docena de opositores,
que están casi confabulados para regalar las condiciones para
la continuidad del trono.
Envanecidos,
muchos de ellos, por el sueño loco de una gloria
personalísima de quienes sólo
supieron cebar mate en una timba…han venido ahora a
presentar sus credenciales
de “ases
de cartón”
Allí
pues… sobrevendrá acaso la victoria módica,
mezclada con una derrota nada trágica del oficialismo.
Esto es, pese a sus derrotas parciales en casi todo el
territorio, el resultado neto nacional no será la catástrofe
terminal que muchos prefiguran. Una gran paradoja de la
arqueología política de este país, aún
algo inmaduro y orgulloso impenitente de una vocación
masoquista.
La
soberbia, entonces, notificada ese domingo de “lo no demasiado que se ha perdido después de 6 años de
gestión conyugal”, se estrechará en un abrazo
con su muy amado cónyuge,
en medio de un mar de lágrimas y una plétora de
mercenarios esperando en el patio de la residencia murmurando
por doquier. Mirarán la Plaza por TV.
Los
próximos años de gobierno y el infierno que puedan
significar para todos nosotros,
quedarán sellados, simplemente allí, con la
complicidad íntima de un tierno guiño de ojos entre ambos.
Él… ya, con sus flamantes fueros que ya tiene bien
asegurados.
Sólo
deberán pensar,
con la visión rudimentaria
de los abigeos, cuantos diputados y senadores hay que
salir a comprar en el mercado de la esquina. Y acaso no ha de
ser para tanto. Ya lo saben: pierden entre 6 y 8 diputados y
menos de cuatro senadores.
Todo
tiene precio en este país de mercaderes de la política.
Y
ese lunes 29, ella, re entronizada de tal modo, barajando y
dando de nuevo, habrá de seguir decidiendo nuestros
destinos hasta el año
2011. Quizá, hasta que un viento de profilaxis social… se
la lleve.
Quizá,
hasta que la piara que la empujó al palio de la unción,
no encuentre nada más para comer
en los basurales y en los baldíos de la comarca.
Hasta
que la falacia del superávit fiscal, devenido del
impresionante salvajismo impositivo, ya no tenga margen
para alimentar los vicios de Hugo Moyano
y de los
otros más de cien parásitos
de la escoria social que viven enquistados en los intestinos
de la Nación desde hace más de 30 años.
En
1863 el cónsul francés Charles Champoiseau, un aficionado a
la arqueología encontró en la Isla de Samotracia
una estatua de mármol de unos tres metros algo dañada
por la mutilación de veinte siglos.
A
quien esto escribe, con todo el respeto histórico del caso,
se le ocurre que bien puede ensayarse esta ironía: Tal
vez haya sido esa estatua, una alegoría del Frente para la Victoria (Niki
Tis Samothrakis) esculpida en el año 190 antes de Cristo.
Un
hallazgo interesante y gracioso a la vez:
El
Frente para la Victoria de Samotracia.
Una
estatua de mármol… de una mujer, sin brazos y sin cabeza,
con un par de alas pegadas a la espalda, tal vez como las que
usó Ícaro, antes de estrellarse contra el suelo cuando escapó
del laberinto.
Mujer
de frío mármol…con ropajes de seda finos, muy pegados a su
cuerpo…
Sin
brazos… para no hacer nada. Sin cabeza… para no pensar
nada.
Con
alas… para salir volando apenas pueda, bien sea
desde el gran santuario de Cabiros… o desde la casa
rosada de Balcarce 50.
Una
señora sin cerebro y sin manos… que se dirige raudamente a
cualquier abismo. Mutilada ya muy fuerte por su propia
inoperancia y por su propio esposo… ella es el Frente
para la Victoria de Samotracia
y seguirá siéndolo, a los tumbos, por 2 años más.
Hasta
que una mañana gris, vestida con su toga solemne,
se presente a las puertas de su despacho… otra señora:
La realidad, diciéndole
al oído que viene a buscar su parte de razón, para llevársela,
allí mismo.
La
soberbia, dirigirá nuestros destinos
hasta que todas las postergaciones
hayan vencido… y hasta cuando -para seguir-, haya que
pasar casi en forma indefectible,
por la ordalía de una gran alfombra destapada donde se
ocultaba cualquier cosa:
Desde
la venganza de Tutankamón, hasta el default institucional.
Con
una infinita impotencia para muchos y con una
resignación muy difícil para otros, habrá de verse a
la Victoria de
Samotracia reinstalada
de nuevo, con o sin fuerza, para seguir, envuelta en cien
oropeles y en los
repulgues faciales de un colágeno iridiscente que,
al final, quizá…
le explotó… y le voló la cabeza.
Su
plan, su propuesta, su dudosa idoneidad y su rumbo decisional,
son cosas que estarán vedadas al conocimiento de los
argentinos.
Y
esta Victoria de Samotracia, como es obvio, ya sin su rostro… no dio ni
dará explicaciones de ninguna índole.
Y
no habrá comunicación alguna de los actos de gobierno hasta
tanto pueda verse a su propia imagen,
ya raída y sin corona,
rodando por las escalinatas
del palacio… tal vez cuando decida despertar de su
modorra… la indignación colectiva.
Y
como siempre ocurrió, desde el fondo de la historia… la
rediviva soberbia de esta
Victoria de
Samotracia tendrá que vérselas un día, con la sombra
que ella más ha temido: La vindicta pública
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23/06/2009
JULIO
PIUMATO, EL HOMBRE DE AMIANTO
EL COMODÍN DEL KIRCHNERISMO EN LA CAPITAL FEDERAL
Por
Christian Sanz (*)
|
Hace pocos días, fui parte de un interesante debate
televisivo con el candidato a diputado por el
kirchnerismo, Julio Piumato -a la sazón secretario
General del gremio judicial- y otros referentes políticos.
Mi participación tenía que ver con el interés de la
producción de ese programa en mostrar la opinión de un
periodista independiente en medio de diversas corrientes
de opinión ideológica.
Realmente no esperaba encontrarme con
propuestas concretas por parte de ninguno de los
invitados -justamente es de lo que adoleció esta campaña
legislativa-, pero sí con un mínimo respeto a la hora
de hablar. Hubo ciertamente alguna cortesía por parte
de los primeros expositores, pero, cuando le llegó la
hora de hablar a Piumato, esta trastocó en vulgaridad y
acusaciones infundadas hacia los otros candidatos. Recordó
el menemismo, la Alianza, el duhaldismo y dijo que la
oposición gravitaba sólo entre esos tres modelos,
olvidando que el kirchnerismo sentó sus reales en la
estructura que Eduardo Duhalde había construido antes
del año 2003.
Luego, de la nada, Piumato aconsejó
a Francisco De Narváez -que no se encontraba en el
estudio de televisión- que aclarara su situación en
relación al expediente de "la ruta de la
efedrina".
La exasperación en los gestos del
sindicalista y su vulgar discurso, me dejaron pasmado,
casi sin poder articular una palabra. Fue cuando la
conductora del programa, Clara Mariño, me pidió que
opinara al respecto: "habiendo sido el periodista
que anticipó lo que ocurriría a De Narváez con la
efedrina, ¿qué opinás de lo que dice Piumato?".
En otra situación hubiera contado
con una docena de respuestas, pero en este caso estaba
paralizado por la mala educación del sindicalista.
"Yo creo que el kirchnerismo es
el que tendría que explicar sus lazos con el narcotráfico,
ya que muchos de sus funcionarios están relacionados
con este tema. Por otro lado, no hay que olvidar que
la campaña de Cristina Kirchner fue financiada por
dineros del tráfico de estupefacientes", dije
casi sin pensar.
"Pero, ¿quién te manda a vos?
¿De dónde sacás que el narcotráfico pagó la campaña
de la Presidenta?", preguntó Piumato desencajado
por completo.
"Primero que nada, a mí no me
manda nadie, yo me mando solo", aclaré al ofuscado
sindicalista; "segundo, le recuerdo que fui la única
persona que pudo entrevistar a Sebastián Forza, uno de
los asesinados en Gral. Rodríguez en agosto de 2008 y
me confesó que en la campaña de Cristina se había
lavado dinero de la droga. Eso está grabado y entregado
a la Justicia".
Sin posibilidad de poder refutar mi
testimonio, Piumato dirigió su mirada a la conductora
del programa y le espetó: "este pibe está
loco". A su vez, Clara Mariño viró su mirada
hacia mi persona y me preguntó quiénes eran los
funcionarios del kirchnerismo involucrados en temas de
narcotráfico. Piumato se echó para atrás, como atajándose
de un golpe inevitable y esperó ansioso mi respuesta.
Sin dudarlo, contando con los dedos
de mi mano, aseguré: "Hay varios y los vengo
denunciando hace años sin que nadie se haga cargo:
Ricardo Jaime, secretario de Transportes, con más de 10
causas judiciales por ese tema; Rudy Ulloa Igor,
secretario personal de Néstor Kirchner; Ricardo
Echegaray, titular de la AFIP.....".
Mis palabras fueron interrumpidas por
Piumato, quien intentaba de toda manera de que no
siguiera dando nombres y apellidos concretos. Al mismo
tiempo, intentaba atacarme con algún dato que me
comprometiera y no podía. "Sos un
mercenario", fue la única acusación que salió de
la boca del sindicalista.
"No, sólo soy un periodista
independiente que dice la verdad: este gobierno no es
más que una banda de delincuentes. Quiero ver dónde va
a estar usted el día que los Kirchner y sus
funcionarios tengan que recorrer los tribunales",
dije, dando por finalizada mi alocución.
Pocos días más tarde, tuve la mala
suerte de cruzarme con Piumato en otro programa de
televisión. Allí, el sindicalista me acusó de tener
"animosidad" contra él. "Me niego a
discutir con este periodista. Me pega a mí porque no
sabe cómo atacar a (Carlos) Heller", dijo el
sindicalista.
Mi respuesta no se hizo esperar:
"Yo no tengo ninguna animosidad con usted, Piumato,
no diga idioteces. Respecto a Heller aún tiene que
explicar por qué recibió oportunamente cheques de
Sebastián Forza y cuál su relación con Hugo Luppo, de
la comisión directiva del Banco Credicoop y
preso con parte de su familia por la causa
efedrina".
Piumato me ignoró e insistió en no
debatir conmigo. Fue la prueba más cabal de su falta de
argumentos.
Horas más tarde, cuando llegué a mi
casa, recibí un correo electrónico que me gratificó y
sorprendió al mismo tiempo: "Soy trabajador
judicial desde hace unos 15 años, y asiduo lector de
sus notas en Tribuna de Periodistas.
Por casualidad me crucé en un
programa televisivo con un breve segmento de una discusión
suya con el Sr. Julio Juan Piumato. Por la presente sólo
quería decirle que los trabajadores judiciales sabemos
quién es Piumato. Un tipo que ni se anima a entrar a
Tribunales, por el odio que le tenemos los que él dice
representar. Un tipo que utiliza en sindicato
judicial para su beneficio personal, expulsando
opositores, realizando escandalosos fraudes, robando, no
presentando balances -ni siquiera los dibuja,
simplemente no los hace-, todo esto avalado por el
Ministerio de Trabajo que cajonea las denuncias en su
contra gracias a los inestimables oficios de Héctor
Recalde con Tomada.
En fin, le decía que Piumato es
un delincuente que ni puede justificar su patrimonio ni
puede conducir a los judiciales, al respecto, vale decir
que de 24.000 judiciales, su gremio tiene... 3.000
afiliados.
Durante años fui militante de su
sindicato, del que me fui asqueado por sus corruptelas.
No es que me rajó, o que perdí una interna: me fui
asqueado. Hasta me ofreció un cargo para que me quede, pero
yo tengo miles de defectos salvo el de ladrón.
Puedo equivocarme, pero no robarle a mis compañeros.
Eso no lo tolero".
Luego de leer la elocuente misiva,
recordé cómo Piumato, oportuna y antidemocráticamente,
decidió expulsar de la Unión de Empleados de la
Justicia de la Nación a dos de los entonces
principales dirigentes de la oposición, Claudio y
Norberto Tolosa, miembros de la agrupación Movimiento
de Trabajadores Judiciales (MTJ).
Ese es Julio Piumato, una de las
cartas que el kirchnerismo ostenta en la Ciudad de
Buenos Aires para las elecciones del 28 de junio próximo.
Un impresentable, capaz de hacer cualquier cosa para
defender al Gobierno de turno.
Pero, sobre todo, un verdadero hombre
de amianto.
|
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de
Christian Sanz por gentileza de Tribuna de Periodistas.
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21/06/2009
CANTOS
DE SIRENA
Por
Jesús E. Scanavino (*)
La
indignación que existe en los niveles intermedios de la
fuerza y gran parte del personal subalterno ha llegado a lo
insoportable. Así nos comentan camaradas de distintas
zonas, sea del gran Buenos Aires como del interior.
El
acto llevado a cabo el jueves 18 del cte. en casa de
gobierno, pudo ser el bálsamo que todos los policías están
necesitando como para compensar en algo una década de
infamias y agravios arslanianos, en especial los camaradas
que están en actividad, por parte de los tres poderes
representados en esa ceremonia. Si esa habría sido la sana
y sincera intención del gobierno, aún hay tiempo para
demostrarlo y que toda la familia policial lo perciba así.
Lamentablemente
debemos advertir que las caricias del Sr. Gobernador
producen más preocupación que placer. Sus palabras en los
oídos de los policías, que decentemente traspiran la
camiseta y decididamente arriesgan la vida todos los días,
suenan como el canto melodioso, colmado de bellas promesas,
y embrujador, de las mitológicas sirenas de La Odisea de
Homero, que llevaban a los marinos que las oían, a arrojar
sus propias naves, con su propia gente, contra los
arrecifes, y donde los sobrevivientes luego eran masacrados.
Ojalá
que nuestros Jefes Superiores presentes en aquel acto, de
ser el caso, hagan como Ulises, el héroe griego de La
Odisea, que mandó tapar los oídos de su tripulación para
que no oyeran a las sirenas, mientras él, que deseaba
fervientemente oírlas, se encadenó al mástil de la nave;
así, en caso de caer seducido por aquel maléfico canto,
estaría imposibilitado de tomar cualquier medida que
llevara a su gente al sufrimiento.
Es
que el Sr. Gobernador dijo lo que sabía perfectamente que
queríamos oír.
Las
palabras elogiosas del jefe político de la provincia,
independientemente a la relación que pudieron tener con las
necesidades de campaña, arrastran la sospechas del canto de
las sirenas, porque en el mismo momento que prometía
proteger a los policías, estaba gestionando, y apurando, la
sanción de una prorroga a la inexplicable, y maldita, Ley
de Emergencia Policial; que tiene como único fin, nada
menos que cercenar los derechos laborales y constitucionales
de ese mismo personal a quienes estaba prometiendo proteger.
Bien podríamos decir que nos está conduciendo hacia los
arrecifes…o por lo menos nos está mintiendo.
La
prueba de ello la aporta el Senador oficialista Sr. Enrique
Salzman, quién defendiendo el proyecto de prórroga enviado
por el Gobernador, en reportaje a los medios de prensa del
interior dijo:”…la emergencia es una herramienta
necesaria porque los integrantes de la fuerza a veces es difícil
controlarlos y el ministro necesita una ley para que la
fuerza sepa que si se equivoca va a tener que cubrir su
equivocación de acuerdo con esta herramienta…”
El
Senador lo acaba de confesar. Ya no hay más dudas. Policía
que se equivoque, será declarado prescindible, echado sin
derecho a defensa, absolutamente desamparado.
Como
ya lo hemos dicho antes: ¡¡A los policías, ni justicia!!
¿Ese
es el respeto que los legisladores del partido gobernante
tienen por los derechos de los ciudadanos y por la
Constitución?
¿Esa
es la calidad de democracia que estos señores, tan bien
pagos, piensan para los argentinos?
¿No
es mejor ralear a los malos policías con la vigencia de la
ley y la justicia?
¿O
será que se necesita una emergencia permanente para poder
echar policías por cuestiones que no se pueden documentar?
¿Por
qué no emplean el mismo sistema para echar malos empleados
de otros sectores de la administración, que los hay?
Días
pasados dimos cuenta de una reunión reservada en la que un
Comisario Mayor habría exhortado a los subalternos a asumir
una actitud militante, en virtud de la puesta en vigencia de
la nueva Ley de Personal y su respectivo Decreto
Reglamentario, para corregir alguna de las barbaridades
cometidas durante la gestión Arslanián, nunca se iba a
concretar. Aclaramos en ese momento que no sabíamos si era
verdad o una versión más, inspirada en la campaña política.
Y
al día de hoy existen sospechas de que tal versión haya
sido cierta; y que la ceremonia del jueves 18 haya sido una
simulación, un engaño, por cuanto en ese acto no se hizo público
el texto completo de los discursos, ni se publica en ningún
lado el número del Decreto -si es que existe- ni de la Ley
si es que realmente entra en vigencia. Esperemos que se
demuestre lo contrario.
También
dimos cuenta que un Comisario –en la reunión antes
aludida- habría propuesto otras medidas que no se
consideraron como las mejores porque perjudicarían a la
población…
Resulta
que ahora está tomando fuerza el rumor de que el propio
Gobernador habría “zamarreado” a un importante
funcionario de la Cámara de Diputados para que aprueben
“sin tantas vueltas” la prórroga de la Emergencia.
Claro
que son tantos los heridos que está dejando esta campaña,
que ninguna información puede ser tenida como absolutamente
cierta.
Lo
que sí es absolutamente cierto, es que si el actual
gobierno provincial piensa traspasar el día 28 de junio con
una prórroga de la maldita Ley de Emergencia, será porque
todo lo visto y oído de su parte, con respecto a los policías
y a la seguridad, ha sido una mentira y ello mortificará a
todos los uniformados..
Comenzar
la nueva etapa, que sin duda se inaugurara el día siguiente
de las elecciones, con el personal policial escandalosamente
sometido al arbitrio del poder de turno, significará que
nada ha cambiado en materia de seguridad. Ni en calidad
institucional. Y no solo estará dando esta lamentable y
antidemocrática imagen el poder gobernante. La oposición,
en todas sus variantes, que tanto se golpean el pecho por la
seguridad, estará anticipando, desde ahora, una preocupante
incapacidad para terminar con la inseguridad, o demostrando
una descomunal hipocresía.
Y
lo que también es cierto, es que de llegar a perpetrarse
tal ignominia en contra de los sufridos trabajadores policías,
cualquiera sea el resultado de las elecciones, el
rendimiento de la fuerza policial, lamentablemente, mermará
de una manera alarmante, producto del nuevo desengaño. Y la
comunidad seguirá pagando las consecuencias.
Otra
preocupación que en estas horas invade a toda la fuerza
–que obviamente nadie se anima a decirlo públicamente- es
la posibilidad cierta de que, mediante algún ardid basado
en la falta de personal para producir los obligatorios
relevos en las mesas, se les obstaculice el derecho –y
obligación- de emitir libremente el voto el día 28 de
junio próximo. Si esto se concretara, si también se vedara
a los uniformados el derecho de ejercer la soberanía
popular, sería una vergüenza. Nada más lo que faltaba
para encasillarlos como ciudadanos de segunda.
No
deberían asombrarse entonces, que si para el día de los
comicios -y con la debida anticipación- no están
planificados y previstos los relevos, los efectivos
policiales decidan no presentarse al servicio ese día, para
cumplir primero con la obligación constitucional y el
derecho indelegable de emitir el voto.
Un
gravísimo error por parte de los responsables policiales
–ya no del gobierno- en el manejo del servicio y que puede
acarrear malas consecuencias. Un abuso de poder más para
con los subordinados, que jamás sería olvidado. Un delito
además, que sin duda sería denunciado, con nombre y
apellido.
Los
policías ya están sin derecho a la estabilidad laboral;
sin derecho a la defensa en el juicio administrativo; sin
derecho al principio de inocencia; sin derecho peticionar a
las autoridades; sin derecho a la libertad de expresión;
sin derecho a la sindicalización; y ahora habría que
restarle el derecho a votar?
Ojalá
que nada de esto nunca se haga realidad. Que solamente sean
rumores producto del alboroto electoral. Que todo el mundo
pueda votar. Que el día 29 de junio, los policías de la
provincia amanezcan sin ley de emergencia. Merecidamente
incluidos en el marco de la Constitución, como el resto de
los ciudadanos. Que podamos, todos, darles las gracias al
Sr. Gobernador por su reconocimiento en el acto del día
jueves 18.
(*)
Jesús Evaristo Scanavino es Comisario (R.A.) y Secretario de
Organización de APROPOBA (Asociación Profesional de
Policías de la Provincia de Buenos Aires).
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21/06/2009
EL
GRAN DESCHAVE POLÍTICO
Por
Gretel Ledo (*)
Desfilan
por los medios de comunicación candidaturas dispuestas a venderse
al mejor postor. La ciudadanía asiste a un tiempo de frenesí
electoral donde la contienda se ha vuelto enrarecida.
Aguas
turbias en que navegan denuncias judiciales, impugnaciones
electorales y chicanas de todo tipo tornan en pestilente a la
carrera maratónica del 28 de junio.
Lo
cierto es que a la anfitriona por excelencia se la ha dejado de
lado. Se trata nada más ni nada menos que de la sinceridad. Base
de confianza necesaria para abrir un juego limpio donde las reglas
claras se levanten como directrices infalibles para arribar a un
buen resultado.
Aquí
ya no hablamos tan sólo de la ausencia de sinceridad del gobierno
de turno, sino también de la oposición que se cotiza en el
mercado de las apetencias electorales.
La
radical Florentina Gómez Miranda nacida en 1912 y Diputada
Nacional en 1983 sostenía un lema que la caracterizaba: “Digo
lo que pienso y hago lo que digo”. Los años de gestión que ha
llevado adelante el Ejecutivo han demostrado a las claras la
ruptura tajante de ese lema. Hoy el oficialismo intenta sin éxito
reivindicar un modelo perimido esbozando logros que las estadísticas
han sabido desmentir. Para 2007 se vislumbraba el agotamiento de
una matriz productiva que supo aprovechar los vientos de cola y el
gobierno en piloto automático desatado por el padre de la
criatura: Duhalde gracias a la devaluación. Lo cierto es que la
peor aliada ha sido la inflación. El Gobierno no tuvo mejor idea
que adoptar para sí la leyenda “el Rey está desnudo” y
disfrazó los números del INDEC a su piacere. La gente no es
ingenua y se percató del destrozo más importante que sufrieron
las mediciones económicas. El sistema impositivo regresivo que
pareciera encontrar a un gobierno no dispuesto a modificarlo, ha
condenado y sigue condenando a quienes tienen menor capacidad
adquisitiva. Con este tipo de financiamiento salvaje del cual se
vale el gasto público, cae por su propio peso el discurso
oficialista de la distribución de ingresos. Este y otros temas
brillan por su ausencia en una campaña teñida por acusaciones
cruzadas donde la ciudadanía asiste a un juego de ping pong sintiéndose
burlada por la indiferencia que sabe manejarse muy bien
despreciando las demandas sociales y acatando las mezquindades
ruinosas de las candidaturas personalistas. En este sentido
constituye un error medular resaltar virtudes de una modelo económico
que ya quedó en el pasado.
En
el libro de Malaquías se cuestiona el accionar de un pueblo
que pretendía engañar a Dios presentando animales cojos y
enfermos como ofrenda divina. Claro, se reunían los requisitos
formales de llegar al templo sin las manos vacías pero el engaño
era la base de la ruptura del pacto. “Si no me sirven con
sinceridad, cambiaré en maldición mis bendiciones”.
No
se puede vender gato por liebre a la ciudadanía. Asistimos a una
campaña que sólo guarda las formas. Pobre en contenido. Prueba
clara resulta la elección estratégica de las cabezas partidarias
como para arrastrar votos en una lista sábana en la que circula
de todo.
Pocos
han sido los debates y poco profundas las respuestas a ejes claves
como la seguridad, el empleo, la educación, la salud. No se trata
quizás de medidas aleatorias las que se deben presentar, sino de
modelos de país que se deben discutir.
Plasmar
programas políticos es desvanecer el horizonte de desarrollo
argentino si se los plantea separados de una visión integral
superadora de la coyuntura.
¿Cómo
es posible que hayamos desperdiciado el tiempo de exportación de
granos con los vientos favorables que soplaron para nuestro país?
Las idas y vueltas del menudeo político traslucen la incapacidad
dirigencial de asumir cargos en función de la gente y no a costa
de la misma. La sinceridad sin duda es uno de los mayores temores
de los políticos.
El
conflicto con el campo fue desgastando poco a poco a un gobierno
que no supo o no quiso escuchar la voz de un pueblo. Gracias a
ello hoy se presentan FpV y PJ disidente por separado. ¿Qué nos
asegura que no se repetirán experiencias pasadas donde el
peronismo se postula dividido y luego se arropa al fuego del
poder?
Esperemos
que el panorama post-electoral no se transforme en un gran
deschave político en que se dice lo que no se piensa y se hace lo
que no se dice.
(*)
Gretel Ledo es Abogada en Derecho Administrativo, Politóloga
en Estado, Administración y Políticas Públicas
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21/06/2009
SU
VIDA ILUMINÓ EL TEXTO
García
Hamilton in Memoriam
Por José
Guillermo Godoy (*)
Conocí
a José Ignacio en un caluroso anochecer santiagueño. Yo era uno de sus
tantos seguidores anónimos que no quería perder la oportunidad de
conocerlo en persona y la ocasión era un Seminario sobre el Caudillismo
en la UCSE. Corría el año 2004.
Al
finalizar la disertación, el destino me dio la valentía para suprimir
la timidez y el nerviosismo. Me acerqué a hablarle, con entrecortada
voz, y a partir allí de alguna manera, cambió parte de mi vida.
Su
amistad dio sentido a los días vacíos de la universidad normal. Los
intercambios y las discusiones epistolares fueron una particular manera
de estar junto a él.
En
un hombre de pensamiento como José Ignacio, es ese pensamiento la
materia más importante para la reflexión y el análisis, pero no por
ello hay que dejar de mencionar su historia de vida, de la que soy
conocedor, tanto por sus propios relatos como por las anécdotas de su
amigo el Dr. Hernán Frías Silva, a quien tengo el gusto de acompañar
en la cátedra de historia, gracias a la recomendación que me diera
hace tres años el propio José Ignacio.
Su
vida iluminó el texto. Puede pensarse inclusive que su vida y su texto
no son sino una unidad, artificialmente dividida por algunas
concepciones estéticas y disciplinarias. Su vida configura un texto
susceptible de ser examinado. Y si la vida está dotada de una
“textualidad” que le es propia, ¿qué clase de relación tendrá
ella con lo que es, en sentido estricto, texto o discurso? Su vida fue
una lucha por espacios de libertad. Al decir de Richard de Montaigne, él
mismo era el tema de sus libros.
¿Es
un ensayista? ¿Es un político? ¿Es un periodista? Parece ser todas
esas cosas a un tiempo, y no es del todo ninguna de ellas con
exclusividad. Quizá sólo el carácter de escritor que reflexiona, tal
como definimos en la Argentina a ese oficio, que no consiste en la mera
redacción de libros, sea el que define, en parte, a este pensador
curioso y audaz, que reformula y amplía la principal veta temática de
sus trabajos. Se aparta deliberadamente de los cánones del mundo académico,
que según él son demasiados “pulcros”, con el sentido que otorga a
esta palabra. José Ignacio, no fue un académico convencional y en algún
momento escribió un artículo sobre esto. (Un intelectual contra la
tendencia a caer)
Fue
el último de los especimenes del político- intelectual. Con su
extraordinaria capacidad superó la disyuntiva del intelectual y el
hombre de acción.
Vista
desde lejos, su obra posee la coherencia interna de los edificios que
construye un teórico. José Ignacio concibió una tarea desmesurada,
como es la de interpretar a Argentina. Para ello decidió, de una manera
cartesiana, construir las herramientas que debían permitirle esa
interpretación, pues uno de los supuestos de los que partió es que las
interpretaciones vigentes negaban y ocultaban las verdaderas causas de
la decadencia nacional.
La
dialéctica novela- ensayo, tiene un sentido. En sus novelas, no solo
saca a relucir la ineludible faceta de aquellos próceres que
recubrieron nuestra juventud de sueños virtuosos e idealistas: la
humanidad y sus necesarias limitaciones, sino sobre todo desmitifica el
mito y crea las bases para la descripción de lo que él llamó las
<instituciones informales>, (North dixit). Por esta vía ha
rastreado en la historia de Latinoamérica los elementos que
configuraron el absolutismo político, el militarismo, el incumplimiento
de la ley, el estatismo económico y el fanatismo religioso. En los
ensayos desarrolla de forma expresa su tesis que da sentido a toda su
obra, sin dejar de lado el apasionante debate ideológico.
En
ese sentido, Por que crecen los países, aunque sin ser su mejor
trabajo, es el que resume con mayor claridad su tesis y es en donde
aborda el debate ideológico. En la misma describe como las
<instituciones informales> (North dixit), que en la Argentina a
partir de 1908 se formaron con los modelos del "militar
que muere pobre", “el
gaucho pobre que se hizo violento”, “la
victima” y “la Dama Buena
que Regala lo Ajeno,” reemplazaron a la <institución
formal>, la Constitución de 1853, que buscaba un hombre de paz y
trabajo.
Los
cuatro paradigmas que estudia glorifican valores contrarios a nuestra
Constitución. Concluye que tenemos una <institución formal> que
intenta limitar a los gobiernos y santificar las leyes, pero educamos
con unas creencias que son contrarias a aquellos valores.
Borges dijo que el "canto a
la ruptura de las leyes y la exaltación de la marginalidad se
constituyeron en la epopeya nacional" (en referencia a Martín
Fierro). Y así también en los casos de los otros dos arquetipos.
Debo
reconocer que no conozco ningún autor contemporáneo que haya tratado
este tema en esta forma y haya dado una explicación de la declinación
argentina por esta vía de las causas culturales.
De
alguna manera Sarmiento en el Facundo, intento explicar la dictadura
rosista a través de la existencia de personajes de la pampa como el
“gaucho malo”, “el rastreador y el baqueano”, mientras que en
Por que crecen los países, José Ignacio trata de explicar la declinación
argentina por medio de los modelos o paradigmas del "militar que
muere pobre", el "gaucho pobre que se hace violento", la
"victima" o "la dama buena que regala lo
ajeno".
En
el debate ideológico, siguiendo la tradición austriaca compara
estructuralmente el fascismo con la izquierda. Contrasta, sin citarlo,
con José Pablo Feinmann, quien siguiendo la tradición marxista <del
factor único, del determinismo económico>,
considera al fascismo/nazismo, como una fase del capitalismo. En
este sentido, con interesantes argumentos comparativos de ambos modelos,
aunque no de forma expresa, José Ignacio demuestra la relativa autonomía
de lo político, la inter-relación dialéctica entre lo económico y lo
política. Aquí gana el
maestro tucumano.
Recuerdo
todo esto en homenaje a los innumerables intercambios epistolares, y los
enormes comentarios unilaterales y criticas, que le he proporcionado a
lo largo de nuestra relación. Suele suceder, que una personas con
ciertas pretensiones intelectuales mantenga una relación ambigua con
respecto a su maestro: no lo puede desacreditar, por sus dotes académicos
inferiores al maestro o porque se beneficia con su prestigio, pero al
mismo tiempo, para probar la originalidad propia, debe transformar al
antecesor en una etapa a superar, en un logro solo parcial que es
preciso corregir, completar y aun modificar sustancialmente. Por
ahora solo he podido re-analizar su pensamiento.
Pero
la mayor enseñanza que nos pudo dejar a los tantos jóvenes que
trabajamos junto él, se encuentra en un terreno más trascendental que
el intelectual.
Quizás
estos 10 últimos años, que paradójicamente coinciden con lo de su
esplendor académico, la muerte fue parte de su vida y acaso esto la
haya hecho más especial. Él era una fuente inagotable de vitalidad y
generosidad, que hacia imposible imaginárselo en un estado distinto.
José
Ignacio, con su accionar, me enseñó que tener insobornable conciencia
de nuestro destino mortal no significa sumirnos en la angustia y el
terror continuo. Muy por el contrario. Nos permite una vida plena y
fluida, pues al no saber en qué momento ha de llegarnos el momento último,
por un lado minimizamos nuestra personal importancia, y por el otro
buscamos mantener una comunicación plena y sincera con quienes y con lo
que nos rodea, expresando en forma continua un profundo respeto y amor
por todo y todos.
En
fin, José Ignacio me enseño aprovechar cada minuto de la vida como si
fuera el último.
(*)
José Guillermo Godoy es Presidente CEIN 1816 y Director
General de Junior Achievement Tucumán.
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20/06/2009
"ADORMECIDOS
CON VALIUM"
Por
Laura Etcharren (*)
El
kirchnerismo, los PRO, los sueños, la Apocalipsis y otros,
dentro de nuestra sagrada televisión.
A partir de la sensibilidad política que emerge con la
llegada a la televisión de “Gran Cuñado”, se pone de
manifiesto la susceptibilidad de algunos dirigentes, tanto del
oficialismo como de la oposición, que sienten que su imagen
se ve afectada por la caricaturización de su persona. No
barajan, ni siquiera, la máxima obviedad del sentido común.
Que la sociedad, lo que observa, no es más que la exacerbación
del propio ridículo dado por la incapacidad que hace que
ellos, se diluyan en sí mismos. Que “Gran Cuñado” no sería
posible si la comicidad no comenzase desde arriba. Entonces,
los medios astutos se valen de eso porque el vacío que hoy
caracteriza a la política es funcional a la televisión. Una
relación directamente proporcional.
Desde la distancia programada que la Presidente pone, hasta el
amiguismo cool del grupo PRO, los políticos se presentan ante
el electorado con fisuras que parten, indudablemente, de la
precariedad conceptual. Del desconocimiento sobre los temas más
urgentes que solo son tocados con una cadena de palabras
sueltas grabadas en un chip de almacenamiento menor.
“Gran Cuñado”, según Elisa Carrió, muestra la
mediocridad de la sociedad. En realidad, el segmento que ocupa
la mayor parte de “Show Match”, representa la decadencia
de los políticos argentinos que pueden ser imitados desde sus
absurdos. Ellos les dan letra desde las típicas falencias que
se revelan en la imposibilidad de transmitir ideas, de
ejemplificar los planes y persistir, compulsivamente, con el
pasado de la década del ’90.
Fueron todos, menos ellos. Ni los que están, ni los que
desean escalar.
Se presentan, en los medios, como si no hubiesen sido parte.
Como si la realidad político social los hubiese tomado por
asalto. Sorprendido mientras esperaban un cambio.
Desde el kirchnerismo se habla de la profundización del
modelo mientras que desde la UNION PRO se enfatiza en un
cambio que recién empieza. Y mientras el gobierno profundiza
la debacle, UNION PRO se embarca en un cambio que tiene que
ver con: “Haciendo Buenos Aires”. La obsesión de las
plazas y la ampliación de las veredas, tal vez, para que
Macri, cumpla el sueño de que la gente pueda volver a tomar
mate en la puerta de su casa. Aunque de seguir con la extensión,
conseguirá hacer una gran mateada. Porque ellos, tienen un
Plan.
De Narváez tiene un plan. El detalle, es que el electorado no
sabe cuál es.
Por otro lado tenemos a Rodríguez Saá que ha sido ignorado,
como político, desde la producción de Marcelo Tinelli. Rodríguez
Saá, el oculto cholulo de la política, promociona su espacio
integrado por personas que tienen capacidad para soñar.
Quienes lo integran apuestan al gran desafío onírico.
Entienden, desde un imaginario limitado pero creativo, que el
mundo de los sueños es el lugar para gobernar. Y el Wi-FI
puntano es la máxima expresión para vender una Provincia.
Provincia que Alberto, aún, no ha podido trascender.
Los niños no son niños sino nativos digitales. Parece, que
dentro de San Luis, también hay un idioma creado pero siempre
atravesado por la emoción y la tendencia naif. Exaltar la
sensibilidad e impulsar a los jóvenes para que trabajen en la
construcción de un nuevo país en el que vuelva el peronismo.
El peronismo de verdad encarnado en quien se considera el último
peronista de la historia. Alberto Rodríguez Saá. Un hombre
que cuando habla, en lugar de hundirnos en la utopía de los
sueños, nos sumerge en una voraz pesadilla que termina,
cuando llega el remanso de su tan esperado silencio.
Por su parte y retomando la figura de Carrió, nos encontramos
con la paradoja de que ella trata de mediocre a la sociedad
que busca captar. Contradictorio, aunque también meritorio
iniciar una cruzada para desmediocrizar a la sociedad
argentina que consume un formato que va en caída libre como
consecuencia, también, de la caída de la política misma.
La mujer que ha logrado devastar las teorías de Hannah
Arendt, se ubica por encima de todos. Ella es la mejor pero
siempre le faltan diez centavos para llegar. Se envuelve en su
alter ego apocalíptico con su imagen e irreverente retórica
acusadora.
Prefiere perder las elecciones como le dijo a Alfredo Leuco
-que allá lejos y hace tiempo perdió en un concurso de
preguntas y respuestas con el modelo subestimado Iván De
Pineda- antes que estar dentro de la casa ficticia de “Gran
Cuñado”.
Respiró cuando eliminaron a su personaje. Y su razonamiento más
mediato fue el alivio narcisista. No ahondó. No pensó que su
eliminación de la casa, entre otras cosas, tiene que ver con
que así como no aportaba nada dentro del programa mismo,
tampoco lo hace en el campo político.
Denunciar no es hacer política.
Luego nos encontramos con el personaje que emerge del
conflicto Gobierno/Campo. Alfredo D’Angeli. Con una notoria
adicción a las cámaras, él disfruta formar parte del
programa de Marcelo Hugo. De haber podido, hasta una vaca
hubiese llevado al piso cuando fue invitado.
Se le da una identidad. Protagonismo. Como al “odioso” Luís
D’Elía.
Todos ellos, las personas y los personajes, se dedican a
recriminar.
A reavivar, por ejemplo, el conflicto del campo. Porque ahora,
todos son campo. Incluso, hasta los que ni siquiera tienen una
maceta en el balcón. Como la Presidente que se cree una
experta agropecuaria y trata de yuyo a la soja.
Todos contra todos pero con un plan.
Como el impresentable de Heller que para resolver el problema
de la inseguridad elaboró un plan que consiste en mandar a
trabajar a los vecinos para indicarle a la policía en dónde
están los ladrones. Como el título de uno de los CD de
Shakira.
Así son ellos. Nuestros políticos y personajes. Los que
quieren estar dentro de la casa, los que no están y los que
“matarían” por entrar. Lo cierto es, que todos ellos, ni
siquiera son capaces de utilizar la masividad de la televisión
para transmitir las propuestas de campaña.
Adormecidos, parecen que hubiesen sido "fumigados con
Valium".
(*)
Laura Etcharren es Socióloga. Analista de Medios de
Comunicación. Especialista en la problemática de Las Maras
en Centroamérica y su estado embrionario en Argentina.
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17/06/2009
NUEVA
LEY DE RADIODIFUSIÓN:
UN
DEBATE NECESARIO Y SOSPECHOSO
Por
el Lic. Matías Cerdá (*)
Una
ley tiene por objetivo brindar un marco de seguridad jurídica
que haga sí que la previsibilidad otorgue confianza,
transparencia, claridad, inversiones y trabajo. El debate que
se conforma previo a la sanción de la misma se caracteriza
por el intercambio de ideas, propuestas e intereses.
Finalmente, la ley sancionada, es promulgada por el Poder
Ejecutivo que le da validez y le otorga vigencia. El devenir
del tiempo conlleva cambios que hace a
la legislación, en algunos puntos, antigua o no apta para
satisfacer las necesidades jurídicas, económicas, sociales
y/o culturales presentes. De este modo, las reglamentaciones
que se generan desvirtúan los fundamentos que conformaron la
ley misma, promoviendo la necesidad de la sanción de una
nueva ley. En un país normal, este debate se da de cara a la
sociedad, con su participación, generando debate, consensos y
obteniendo una ley superadora como resultado final.
Una
ley caduca, que necesita una nueva, en la Argentina se suele
generar como respuesta negativa a la anterior, negando todos
sus aspectos.
El
debate actual contrapone entonces una ley
vigente, que otorga libertades amplias a otra que restringe
a límites sospechosos.
La
Ley de Radiodifusión vigente data de 1980 y se sustentaba en la
Doctrina de Seguridad Nacional y ha regido nuestros medios en
los últimos 29 años,
mediante la autoridad de aplicación, el COMFER. Esta ley,
establecía una amplia libertad en cuanto a la tenencia de
medios así como a la producción y difusión de contenidos
(estableciendo límites borrosos solo en tanto y en cuanto no
dañare la moral pública).
La
propuesta de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, promovida por el
Gobierno Nacional, se caracteriza por la centralización en el
control de los medios. Otorga a los organismos del Estado en
todos sus estamentos, nacional, provinciales, municipales y al
Congreso facultades regulatorias, revisoras, restrictivas,
punitivas y discrecionales.
En
la Argentina, lamentablemente, los
cambios generan sospechas y en este debate son trascendentes.
Luego de 29 años de una Ley evidentemente funcional a los regímenes
de turno, en donde este gobierno nacional, luego de seis años,
evidencia las falencias de la Ley vigente y las denuncia
fuertemente en medio de un conflicto con aquellos medios a los
que ha financiado mediante pautas oficiales en permanente
aumento, no puede ser casual.
La
necesidad de reforma es evidente, las sospechas importantes
pero la esperanza es grande ya que este debate quizás abra
las puertas a la posibilidad de debatir
la Ley de
Entidades Financieras, la Ley
de Hidrocarburos y la Ley
de Minería, que día a día nos quita ingentes sumas de
dinero, que bien podrían destinarse a Educación, Cultura,
Salud, Seguridad y a la promoción de la Cultura del Trabajo.
La
reflexión nos orienta a pensar que es un tema demasiado
importante para ser dejado en manos de políticos, quizás
debería convocarse a un plebiscito para que una Ley tan trascendente no sea
sancionada por un debilitado Congreso, promulgada por un
inestable poder ejecutivo y sufrida por una ciudadanía en las
sombras.
(*)
Lic.
Matías Cerdá (Nueva Generación, Vicente López)
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16/06/2009
ESCÁNDALO:
EFEDRINA Y ADUANA
CÓMO LOS TESTIGOS
RESERVADOS DE CAMPANA TRAFICARON DROGAS CON PROTECCIÓN
OFICIAL
Por
Christian Sanz (*)
|
"Hola, ¿hablo con Christian Sanz?... mire, quiero
decirle que lo que publicó respecto a los testigos truchos
es totalmente real. A uno de los testigos,
Kleiman, lo apretaron de manera miserable, aprovechándose
de que tiene cáncer". La confesión provino de
una fuente de información relacionada al juzgado
Federal de Zárate-Campana y ocurrió hace apenas unas
horas, a través del teléfono de la redacción de este
periódico.
El comentario se refería a la
revelación hecha por Tribuna de periodistas el
jueves 11 de junio pasado respecto a los testigos de
identidad reservada que han declarado contra Francisco
De Narváez en el juzgado del cuestionado magistrado
Federico Faggionato Márquez: uno es el el jefe aduanero
Andrés Enricci, dueño de la inmobiliaria Enricci
Propiedades, utilizada por el funcionario para
encubrir sus "negocios"; y el otro es Manuel
Kleiman, experto en "logística" del narcotráfico"
y jefe aduanero de South American Docks (Sadocks),
el depósito fiscal donde se secuestraron más de 600
kilos de efedrina en junio de 2008.
Lo interesante del asunto es que
Enricci ha sido nombrado personalmente por Ricardo
Echegaray cuando oficiaba como director Nacional de
Aduanas. Casualidades o no, Echegaray ha sido el
funcionario que comenzó la denuncia contra De Narváez
por supuesto narcotráfico.
Kleiman, por su parte, se encuentra
involucrado en la causa "Merluza Blanca" que
instruye el juez en lo Penal Económico Marcelo
Aguinsky, una maniobra que se desbarató cuando fueron
secuestrados 500 kilos de cocaína en Mar del Plata y
otros 500 kilos en España en el año 2006. En ese
proceso, Kleiman fue procesado a 8 años de prisión,
por haber actuado como "parte logística" de
la operación.
En ese marco, lo que terminó por
confirmar la fuente del juzgado de Zárate-Campana ha
sido la maniobra de presión hacia los funcionarios
aduaneros para que declaren contra De Narváez. Así
fue publicado oportunamente por este medio: "habría
mediado una interesante propuesta 'morigeratoria de
pena' para con Kleiman a efectos de que preste su
testimonio contra De Narváez. Respecto a Enricci, a
cambio de su 'espontánea' declaración, se le habría
dado vía libre -oficial- para que lleve adelante sus
chanchullos".
Dicen que "dos más dos es
cuatro" y, en este caso, no es menos real.
Los sospechosos de siempre
Tanto Enricci como Kleiman tienen un
pasado oscuro en relación a los estupefacientes que, más
temprano que tarde, deberán aclarar, especialmente si
se los presentará de cara a la sociedad como los
"testigos estrella" contra el narcotráfico.
Veamos.
Andrés Enricci ingresó a trabajar a
la Aduana en el año 1970. Merced a la gestión de
Ricardo Echegaray, fue designado jefe del Depósito
Aduanero Sadocks en el barrio porteño de
Barracas. Tanto Enricci como su segundo, José Luis
Sicardo, tienen mucho que explicar respecto a la
vinculación de Sadocks con el tráfico de
estupefacientes en el marco del contrabando de efedrina
que investiga el Juez Aguinsky, conocida como causa
"Bolsas de Azúcar".
Al momento de los hechos, ambos
-Enricci y Sicardo- dependían jerárquicamente de
Daniel Santana, subdirector General de Operaciones
Aduaneras Metropolitanas y de Héctor Guaraz, jefe de la
Aduana de Buenos Aires, dos funcionarios que aparecen
recurrentemente vinculados a graves escándalos de esa
dependencia y que siempre han contado con la protección
de Ricardo Echegaray.
Vale recordar, como hecho
concomitante, la aparición, en el año 2008, de dos
toneladas de efedrina supuestamente abandonada, la cual
permaneció ocho meses en la Aduana de Ezeiza, a cargo
de Rosa Nélida García -la misma funcionaria que firmó
los cheques de reintegros en el caso de la llamada
"Mafia del Oro" y que inexplicablemente jamás
fue llamada a declarar-, sin que nadie las reclamara.
Casualmente, García también depende de Santana.
Por si cupiera alguna duda
respecto a la complicidad oficial, tanto Héctor Guaraz
como Rosa García fueron ascendidos por Echegaray al máximo
nivel del escalafón aduanero -T-01- por disposiciones
Nro. 139/2008 y 300/2008 de la AFIP. Un oportuno premio
por su ineficiencia.
Respecto a Manuel Kleiman, su padre
fue durante algunos años comerciante de pescados
congelados, relacionado con exportadores de Mar del
Plata. Luego de la muerte de su progenitor, su hermano
Claudio fue continuador en la actividad y quien lo
introduciría en el ambiente de exportación de pescados
congelados en los años 2005/2006.
A partir de ese momento, Kleiman
pergeñó la maniobra que le permitiría traficar drogas
a Europa de manera encubierta y recaudar buenos
dividendos. La idea surgió a partir del intento de
comerciar con "menudencias vacunas", como
pretexto para ingresar la droga junto con esos cortes.
La primera dificultad la tuvo con la limitación a su
tarea de exportación, ya que los países de Europa a
los que quería llegar -España, Italia, Polonia- sólo
aceptaban como menudencia "mondongo semicocido
congelado" en forma de "bochones".
Bajo ese pretexto, se contactó
con algunos frigoríficos vacunos que preparan esa
mercadería con la versión de que era comprador de la
firma Nestlé España y que, si bien los compraba
esos productos para exportación, no le debían entregar
el container cerrado en el puerto, sino que debían
consolidar la mercadería en Plazoleta fiscal o en
Terminal portuaria para Congelados en Buenos Aires (Capitán
Cortéz).
De esa manera, empezó a comprar
"parciales" de 4.000, 5.000 y 8.000 kilos a
cada planta. "Las pagaba y él mismo hacía la logística
para juntar las diferentes partidas y consolidar las
mismas juntas en el mismo container de 40 pies con unos
24.000/25.000 kilos. Así salía con destino a España
ese container con la carga de mondongos congelados (18
grados bajo cero) acondicionados cerrados
individualmente en polifilm y en cajas de cartón
de 15/20 kilos con agregado de drogas", admitió
a este periódico una fuente que trabajó con Kleiman.
Otro informante fue más preciso:
"Investigá los expedientes de los años 2005 y
2006 donde estuvo prófugo un despachante de aduana por
un buen tiempo cuando se descubrió el trabajo que
realizaba para Kleiman en el Terminal Portuario con los
mondongos congelados para España" (sic).
Nuevamente, dos más dos es cuatro.
Pescado blanco
"Hubo un primer envío, a fines
de octubre de 2007, de 295 kilos de efedrina, mezclado
en 1.200 paquetes de azúcar. La maniobra no fue
descubierta aquí sino en México. Cuando las
autoridades de ese país notificaron a las argentinas,
empezó una investigación para detectar a los
exportadores del precursor químico de drogas sintéticas.
Eso llevó a que el juez Aguinsky ordenara el
allanamiento de South American Docks S. A., un
depósito fiscal ubicado en el barrio de Barracas, en
Capital Federal. Allí se encontraron 524 kilos de
efedrina, también mezclados en 1200 paquetes de azúcar".
Así comienza un artículo de investigación publicado
por diario Página/12 en el año 2008, el mismo
periódico que hoy oficia de vocero del kirchnerismo en
sus sucias maniobras contra la oposición.
Allí, el diario revela los detalles
del expediente que investigó el tráfico de
estupefacientes y dejó al descubierto la complicidad
oficial en la trama:
- Los dueños del depósito fiscal,
Rubén Alberto Galvarini, Rubén Darío Galvarini y
Jorge Gómez mandaron a comprar 1.200 kilos de azúcar
al hipermercado Makro de Avellaneda.
- El camión entregó el cargamento
el 11 de octubre de 2007, pero en los registros
oficiales del depósito oficial figura que los 1.200
kilos de azúcar entraron el 18 de octubre. Además, no
figuran ingresados por el camión de Makro sino por dos
autos particulares.
- El ingreso falso tuvo -según el
juez- la colaboración de los dos aduaneros que revistan
en el depósito fiscal, Andrés Enricci y José Luis
Sicardo. Al tratarse de un depósito fiscal,
justamente los aduaneros son los encargados de verificar
los movimientos. La maniobra incluyó, por ejemplo, la
desaparición de algunas planillas de ingresos de
camiones.
- Durante la semana que el cargamento
de azúcar estuvo clandestinamente en el depósito
seguramente se hizo el cambio de bolsas de azúcar por
bolsas de efedrina. El envoltorio de plástico de estas
últimas era falsificado, o sea que se hicieron copias,
probablemente escaneadas, de las bolsas originales.
Habitualmente, diez paquetes de azúcar vienen envueltos
en una bolsa de papel madera. El trabajo consistió
entonces en abrir los paquetes de papel madera y
reemplazar algunas bolsas de azúcar por bolsas de
efedrina.
"La investigación del fiscal
Guerberoff y el juez Aguinsky permite ver la complicidad
de todos: dueños de depósitos fiscales, aduaneros y
despachantes de aduana. Es más, el magistrado se
pregunta cómo pueden haber comprado 2400 kilos de azúcar
por unos 40.000 pesos y luego exportaron ese azúcar
casi al mismo valor que les costó, lo cual demostraría
que el objetivo era otro -el envío de la efedrina- y
que todos estaban al tanto", asegura Página/12.
Lo interesante del asunto es que deja
al desnudo cómo ciertos funcionarios permitieron la
maniobra, especialmente Echegaray y otros importantes popes
de la Aduana. Todos ellos deberán explicar en
algún momento por qué aparece en el mismo expediente,
como "proveedor" de efedrina, el nombre -que
incomoda al kirchnerismo- de Mario Segovia, el
supuesto narco que el oficialismo intenta
relacionar en estas horas con De Narváez.
Un par de datos de color:
oportunamente, Segovia fue detenido en el Aeroparque
Metropolitano con una identidad falsa a nombre de un
preso de Sierra Chica, Héctor Germán Benítez, conseguida
merced a la gestión de un importante ministro
kirchnerista que también le proveyó de permisos para
portar armas en el año 2008 (1).
Otro: entre Segovia y los Galvarini,
dueños del depósito fiscal Sadocks, hay varios
puntos en común. Todos son de Villa Gobernador Gálvez,
en la provincia de Santa Fe. Constituyeron una sociedad
llamada Rugal, ubicada en Puerto Madero, y,
encima, Segovia figuró en 2000 como empleado de Sadocks.
¿Cómo puede explicar esto el
kirchnerismo? Peor aún, ¿cómo es posible que
Segovia tuviera la extensión de una tarjeta de crédito
American Express corporativa de Sadocks?
Si de efedrina se trata, hay mucho
que indagar a través de estos nombres y firmas
oficiales. El juez Aguinsky lo sabe y es por ello que se
maneja con tanta cautela. No quiere aparecer asesinado
como algunos de los nombres que figuran en el expediente
que investiga.
Todos los caminos conducen a Roma
El mismo día que lo detuvieron,
Manuel Kleinman estuvo reunido durante horas con su
abogado, el Dr. César Sivo, a cuyo nombre aparecieron
diversos pasajes a Europa para concretar algunos de los
"negocios" de su defendido.
"Cesar Sivo además es abogado
de otros narcotraficantes y !oh casualidad!, de los
jueces Roberto Falcone y Mario Portela en una querella
que le iniciaron al periodista José Luis Jacobo",
admitió un importante abogado marplatense a este
cronista.
Y si de causalidades se trata,
Sivo es abogado de Jorge Gómez, el hombre que denunció
a Francisco De Narváez en Mar del Plata, ante la fiscalía
Federal Nro. 1 a cargo del Dr. Claudio Kishimoto,
movida que también anticipó Tribuna de periodistas.
Lo que nadie sabe es que, detrás de esa denuncia, está
el subsecretario de Finanzas de la AFIP, Fernando
Villaverde -ex UCEDE y con ejercicio "ilegal"
de la abogacía-, hombre de extrema confianza de...
Ricardo Echegaray.
"Sivo y Villaverde fueron a
apretar al juez (Rodolfo) Prada y al fiscal Kishimoto,
que es el que te citó como testigo en esa causa" (2),
admitió la misma fuente.
Independientemente de la operación
kirchnerista contra De Narváez, es llamativo que se dé
importancia a testimonios como el de Kleiman, un
personaje poco creíble y siempre vinculado al narcotráfico.
Por caso, pocos saben que se salvó de ser asesinado
en la masacre ocurrida en el Unicenter Shopping de
Martínez el 24 de julio de 2008, cuando fue acribillado
el colombiano Julio Jiménez Jaramillo. Junto a este
último, meses antes Kleiman mantuvo una reunión
secreta en Sierra de Los Padres con un grupo de
narcotraficantes. ¿Cuál es el motivo por el cual esta
información permanece oculta aún al día de hoy?
Siguiendo con las casualidades, no
hay que dejar de recordar que Echegaray llegó adonde
llegó gracias al "buen gesto" que tuvo al
"cajonear" un expediente que comprometía a la
firma kirchnerista Conarpesa con el tráfico de
estupefacientes. Tampoco debe olvidarse su relación
personal con un personaje vinculado a diversos escándalos
por narcotráfico: Rudy Ulloa Igor, no casualmente ex
chofer de Néstor Kirchner y hoy designado como oculto
funcionario de la Aduana con un salario mensual de
$20.000.
Concluyendo
La maniobra a través de la cual se
intenta desprestigiar al candidato por el PRO-Peronismo,
Francisco De Narváez, puede terminar operando cual
boomerang para el kirchnerismo, no sólo porque la
sociedad toda ya se ha percatado de la "operación"
y comienza a trocar sus preferencias hacia el colombiano
candidato, sino porque los personajes que van
apareciendo en torno a la trama pueden terminar
hundiendo al propio Gobierno por su complicidad en
hechos de grave corrupción.
Finalmente, los medios aseguran
que Kirchner ha bajado los decibeles respecto a la campaña
sucia pero, de acuerdo a importantes fuentes oficiales
consultadas por este medio, esto no es real y la
embestida comenzaría a recrudecer durante esta misma
semana.
Es como la fábula de la rana y
el escorpión: no hay manera de que Néstor Kirchner
cambie su forma de ser, es su naturaleza. Ya lo hizo con
el intendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti, a quien
obligó a pasarse a las filas oficiales, luego de
provocar un intencional corte de agua en esa ciudad
balnearia.
Lo que desconoce el kirchnerismo
es que Pulti comenzará en las próximas horas una campaña
personal para promover el corte de boleta.
A su vez, lo que desconoce Pulti
es que se avecina una maniobra a través de la
manipulación de los números de DNI en la ciudad que él
gobierna.
Todo pasa, y algún día el
kirchnerismo a pleno deberá recorrer más de un juzgado
para explicar los desaguisados cometidos en beneficio
propio. Ese día, finalmente será Justicia.
|
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de
Christian Sanz por gentileza de Tribuna de Periodistas.
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16/06/2009
KIRCHNERATO
= TOTALITARISMO
Por
Jorge Omar Alonso
El
Totalitarismo suele debilitar a la larga a los que se le oponen, es
histórico. Sus rasgos tal vez puedan rastrearse en el carácter del
pueblo argentino; en esa necesidad de un hombre providencial, de carácter
fuerte que asuma acaudillando a las masas. Claro que al adoptar esta
postura estamos apostando al carácter depravado del pueblo
argentino, que ha potenciado la subida del déspota.
El
kirchnerato resulta una muestra más de lo repulsivo del
Totalitarismo. El déspota que se impone por sobre las instituciones
y las Leyes constitucionales de la República, ha tenido esa
probabilidad de éxito en una sociedad que venía de una hecatombe y
pugnaba como siempre, por el mesiánico que la sacara del pozo.
Se
confió en un aventurero falto de escrúpulos. Y no hubo quien
alertara al resto de esa sociedad sobre los antecedentes de quien se
hacía del poder supremo de la Nación. No debió ser una sorpresa
si se hubiese indagado en sus antecedentes como intendente y luego
como gobernador de provincia. Nadie en Santa Cruz pudo desconocer la
catadura moral de este individuo, a quien se le entregaba el bastón
de mando del gobierno. Bastón con el que jugó torpemente,
presagiando lo que iba a hacer con el País: la etapa previa a la
disolución de las instituciones democráticas y a la creación de
in régimen totalitario.
La
demanda general de la sociedad por una acción resuelta y diligente
por parte del Estado, fue el elemento dominante que hizo que no se
advirtiera la traza aviesa de Kirchner. La masa en el sentido
peyorativo de este término, fue necesaria para el ascenso de aquel
déspota. Todos los dóciles y crédulos, aquellos que no poseen
convicciones firmes.
Familiarizado
demagógicamente con esa masa, no obstante era imprescindible reunir
a una corte de dirigentes políticos, que se entregarían por
migajas. “Fantasmagóricos ministros y secretarios de Estado que
no tienen responsabilidad propia en el ejercicio de sus funciones”
(Santiago Kovadloff)
El
cuerpo de seguidores del tirano es el elemento con que cuenta con
toda certeza el demagogo hábil y ladino, carentes de todo un
sistema de valores.
Una
parte importante del pueblo argentino ha colaborado, vamos a decirlo
así, para que este régimen oprobioso se instalara en la Nación.
Somos parte del problema.”Parece casi una ley de la naturaleza
humana que le es mas fácil a la gente ponerse de acuerdo sobre un
programa negativo, sobre el odio a un enemigo, sobre la envidia a
los que viven mejor, que sobre una tarea positiva”(Friedrich Hayek
- “Camino de Servidumbre”)
Y
fue así que nos dividimos, nos peleamos, anatematizamos al otro,
sea productor agrario, militar, iglesia, periodista independiente,
político, vicepresidente. El odio se ha convertido en norma
suprema.
Dentro
del mismo régimen no hay lugar para normas o preceptos morales,
solo la total intolerancia y la supresión de todo disentimiento.
La
masa ha sabido mostrarle al líder totalitario su devoción, que éste
ha sabido capturar como elemento útil para sus viles hazañas como
fines. Kirchner ha demostrado que para la consecución y puesta en
marcha de aquellos fines, no hay que tener convicciones morales.
Intolerancia, manejo indiscriminado de la cosa pública,
absolutismo, pillaje.
En
cuanto a su corte siempre tendrá lugar para otros faltos de escrúpulos
que pretendan una posición en la máquina totalitaria. La eficacia
y la destreza para llevar a cabo actos de suma perversidad, habrá
de ser el camino para el ascenso o para el cruel destierro y la
ignominia si alguno (Cobos) osara contrariar al líder. Debe
ocultarse toda información que pueda engendrar dudas (Indec), como
también combatir a quienes pongan en duda la competencia del
gobierno o crear descontento (periodismo independiente)
En
la actualidad muchos predicen ya la caída del régimen, pero quizás
por eso mismo estamos entrando en una etapa peligrosa Cuando son
acorraladas las fieras se muestran más amenazantes. No hay que
olvidarse que a pesar de una derrota cantada, el régimen ha de
continuar hasta el 2011 para lo que falta mucho. Es muy probable que
el kirchnerato herido de muerte, quemando las naves trate de
llevarse en su caída a la Nación.-
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15/06/2009
AL
CUARTO PODER LE FALTA SOPA
Por
Alberto Medina Méndez
En
Argentina cada 7 de junio se celebra el día del periodista.
La fecha elegida es discutible y el hito que pretende
destacar, mucho mas aún.
Ese
día es considerado como punto de partida de interpretaciones
tan difusas como imprecisas. La famosa “Gazeta” de Mariano
Moreno NO fue el primer medio de prensa, como
muchos suponen. Alguna reconstrucción histórica, que
presenta el contemporáneo Jorge Lanata, menciona al menos
tres antecedentes previos a esa publicación.
El
pionero, según esta visión, fue el español Francisco
Antonio Cabello y Mesa, que el 1° de abril de 1801 presentó
El Telégrafo Mercantil. Si se decidiera dejar de lado al
mismo, por el mero hecho de ser extranjero, recuerda también
a dos criollos anteriores a Moreno. Uno de ellos, Juan Hipólito
Vieytes, que el 1° de septiembre de 1802 publicó El
Semanario de Agricultura, Industria y Comercio y luego Manuel
Belgrano, quien a principios de 1810, dirigió el Correo de
Comercio de Buenos Aires.
Un
dato, no menos relevante, es que la norma que dispone
la fundación de La Gazeta que lleva la fecha del 2 de junio
de 1810, llevó sólo la firma de Moreno, aunque se
“supone” que su texto fue acordado por toda la Junta.
Por otro lado, cabe consignar que “La
Gazeta” era el órgano oficial de un gobierno revolucionario
respecto de España, y no precisamente un periódico privado
independiente. En todo caso “La Gazeta” encarna el primer
antecedente autóctono de la prensa pública, del periodismo
estatal plenamente al servicio del nuevo poder.
Moreno
tampoco es exactamente el hombre que mejor enarbola la visión
del periodismo libre.
En un material que llevaba el titulo de ‘La libertad de
escribir’, a Moreno se le atribuye una cita que decía
‘Debe darse absoluta franquicia y libertad para hablar en
todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades
santas de nuestra augusta religión y a las determinaciones
del gobierno’.
En
definitiva, nuestra tradicional historieta, cuenta las cosas
que prefiere, del modo que le resulta más funcional a sus
parciales intereses y al giro ideológico reinante.
La
necesaria existencia del CUARTO PODER, como tantos lo
prefieren llamar, se sostiene sobre la base de constituirse en
un verdadero contrapeso frente al resto de los poderes públicos.
El
periodismo debe ser invariablemente crítico. No existe tal
cosa como la prensa oficialista. Quienes tienen como tarea
adular al poder de turno, exacerbar sus logros, minimizar sus
defectos, no hacen periodismo. En todo caso son meros
relatores de discursos ajenos y por lo tanto empleados del
poder.
El
periodismo supone el pleno ejercicio de la crítica en
libertad. No se trata de una labor destructiva, sino del
necesario equilibrio que debe aportarle a una sociedad
pretendidamente seria, que necesita evitar los abusos del
resto de las autoridades.
La
información, la crónica, la opinión, son las herramientas válidas
para que los medios de comunicación mantengan a la ciudadanía
con los ojos abiertos. La eventual filtración de
irregularidades, errores, decisiones desacertadas, exabruptos,
abusos, es lo que, en definitiva, pone límites a los impunes
de siempre. Sin un periodismo profesional, capaz de ejercer su
rol compensador, no existe República posible.
La
prensa servil no ayuda a una construcción positiva. Solo
logra una deformación constante de los acontecimientos, en
forma premeditada, quitándole la chance al que ejerce la
autoridad, de redimirse y corregir rumbos. Pasa en todos los
ámbitos, en el deporte, en el espectáculo, en el
entretenimiento, no importa lo banal que parezca la cuestión
que se aborde. La actitud genuflexa del periodista
“amigo”, impide el progreso, aburguesa a los
protagonistas, los llena de laureles que no le corresponden y
hasta les hace creer que son lo que realmente NO serán nunca.
La
prensa libre tiene un rol. El de convertirse en el verdadero
instrumento de las sociedades modernas. Marcar el rumbo,
criticar los errores, depurar el sistema expulsando a
incapaces y corruptos.
Cuando
el periodismo no cumple su papel, contribuye funcionalmente a
mucho de lo que crítica por lo bajo y que ni siquiera se
anima a plantear en público.
Suponer
que la prensa es una simple espectadora de lo que sucede, es
realmente un infantilismo. Y no es que alcance con lograr una
prensa más profesional. No alcanza, pero resulta
imprescindible para recuperar la credibilidad de una sociedad
que necesita confiar en algo para motorizar los cambios que
anhela y que hoy visualiza tan distantes.
Una
prensa libre, podría devolver algo de confianza, enterraría
la resignación popular y sembraría las bases de una sociedad
distinta, capaz de seleccionar con más y mejor criterios, a
los mejores hombres y mujeres para conducir los destinos de la
Nación. No alcanza con una prensa seria, pero vaya si resulta
imprescindible.
A
no confundirse, construir un “cuarto poder”, dignificar el
oficio periodístico, moralizar la profesión, no depende de
los políticos, de los medios, de la pauta pública, mucho
menos aún de los gobiernos.
Hace
falta algo más trascendente. Es necesaria una profunda autocrítica
por parte de los que aman la profesión. Abandonar la
comodidad de los calores del poder, para pasar al ejercicio
digno de un oficio que merece ser protagonista del cambio.
Se
trata de esa revolución destinada a devolverle a la sociedad
el marco de libertad necesario para construir ciudadanía y
que permite que sean los individuos de una comunidad los que
establezcan las reglas, fijen sus preferencias y no se dejen
avasallar por los mezquinos intereses sectoriales a los que
eventualmente representa un poder público cualquiera.
La
prensa puede ser un actor central del cambio que tanto
esperamos. Pero hace falta bastante más que buenos discursos,
locuaces arengas y punzantes entrevistas. Se precisa una
determinación singular, un coraje a prueba de las tentaciones
de la comodidad y el decidido abandono de las prácticas
aduladoras tan diseminadas en nuestro continente.
No
es preciso inmolarse, pero si, decidir claramente si se
pretende hacer periodismo o una simple parodia de esta profesión,
asumiendo el rol elegido con absoluta honestidad intelectual.
La
prensa puede dar el puntapié inicial y establecer NUEVAS
reglas que equilibren la balanza del poder. También puede
elegir seguir siendo “el trapo de piso” de los poderosos
de turno. Es una elección, libre por cierto. Queda en manos
de los periodistas. De esa decisión depende buena parte de la
oportunidad de recuperar algo de dignidad y respeto, que tanto
se reclama y por la que se hace bastante poco.
Hasta
ahora, no supimos conseguir una prensa capaz de constituirse
en el eficaz CONTRAPESO que la sociedad necesita. A este
CUARTO PODER le falta sopa.
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13/06/2009
LA
ORDENANZA DE UNION CIVIL DE RIO CUARTO: UN VETO DE JURE Y DE
JURE
Por
Ricardo Guillermo Cardinali
Morroño
y Josefina
Si
Pedro cree y siente que no es Pedro, sino un gato de angora,
pongamos Morroño, termina en el manicomio.
Pero
en cambio, si Pedro cree y siente que no es Pedro, sino una
rubia platinada, pongamos Josefina, el Estado le paga la
mutilación y los plásticos, le cambia el documento y lo
inscribe como Josefina. Y hasta por áy lo declaran “mujer
del año” o “ciudadana ilustre” (ya pasó, así que no
exagero).
Y
más allá de que Josefina también
sea un gato, no se entiende muy bien por qué a un colifa se lo
encierra y al otro no. Sobre todo cuando se encierra al colifa
inofensivo, no al degenerado.
No
se piense que utilizo la palabra “degenerado” como
adjetivo descalificante de las personas de orientación sexual diferente ¿Se dice así en progre,
no? Queda más fino.
Pregunto porque yo me crié en Berisso, ahí en la Río e’
Janeiro, a tres cuadra el’
Puente Roma, y en mi
barrio le decíamo distinto. No me acuerdo bien cómo
le decíamo, pero persona de orientación sexual diferente, no era.
Seguro
que no era.
Como
la gran mayoría de los mortales somos normales…, quiero
decir, heterosexuales, los que no lo son están fuera de lo
que es regla genérica, o para decirlo con términos más
progres, están fuera de
género. Es decir, son degenerados,
palabra que uso como sustantivo, no como adjetivo.
Los
Pedros mudados en Josefinas –o las Pedras en Josefinos- son
gente muy susceptible. ¿Se acuerdan cuando el finado Monseñor
Quarracino propuso que los encerraran en una isla? Se
enojaron, ¡y cómo! Dijeron que era discriminatorio. Y yo no
entiendo por qué. Si los homosexuales y los heterosexuales
son iguales, no tenían por
qué enojarse. ¿Qué hombre heterosexual se va a enojar si lo
encierran en una isla llena de mujeres? Más que discriminación,
es el sueño del pibe.
En
fin, vayamos a lo nuestro. El pobre Morroño terminó en el
loquero por su imposibilidad de adaptar el pensamiento a la
cosa. Él pensaba que era un gato y en realidad era un hombre.
Josefina,
en cambio, formó un lobby, consiguió apoyos económicos (de
los otros apoyos mejor no hablar) y comenzó a presionar
buscando la sanción de normas que le permitieran adaptar
“la cosa” a su pensamiento.
Así
nacieron esos curiosos engendros jurídicos conocidos como
Uniones Civiles.
La
Ordenanza 279/09 de la Municipalidad de Río Cuarto
El
más reciente de ellos es la ordenanza 279/09 sobre Uniones
Civiles dictada por el H. Concejo Deliberante de la ciudad de
Río Cuarto, el 7 de mayo próximo pasado y promulgada
parcialmente el 29 de mayo. La Ordenanza en cuestión fue
feliz y parcialmente vetada por el intendente radical Juan Rubén
JURE. De diez artículos, solamente quedaron en pie dos: el
primero y el último, que es de forma. Para analizar este
interesante texto, prescindo de cualquier consideración
religiosa o filosófica acerca del matrimonio, limitándome al
derecho positivo argentino. Los textos de la ordenanza y del
veto se pueden bajar de www.notivida.com.ar
Concepto
y alcances de la Unión Civil
El
artículo segundo de la Ordenanza define la Unión Civil: “A
los efectos de la presente Ordenanza, se entiende por Unión
Civil a la unión conformada libremente por dos personas
mayores de edad y capaces, que expresan su consentimiento ante
autoridad competente y que conviven en una relación de afectividad
estable y pública, análoga a la familiar, con
independencia de su género”.
Es
decir que la Unión Civil comprende tanto al concubinato
heterosexual cuanto a la unión de homosexuales. La distinción
no es bizantina. El concubinato es la unión de una mujer y un
hombre en “matrimonio aparente”, a la que la ley y la
jurisprudencia han reconocido algunos derechos, aunque muy
limitados con relación al matrimonio. Así, por ejemplo, el
concubinato no hace presumir la “comunidad de bienes”. Dos
mujeres o dos hombres, nunca pueden estar unidos en
“matrimonio aparente”, pues la institución de referencia
–el matrimonio- es, para la legislación civil argentina,
por naturaleza heterosexual. Solamente pueden casarse una
mujer y un hombre. Solamente pueden vivir en concubinato un
hombre y una mujer.
Incluso
el concubinato en el antiguo Derecho Romano se convertía por
el mero transcurso del tiempo (un año) en matrimonio legítimo.
Esta forma no solemne se denominaba usus.
El
concubinato es una especie de “matrimonio de hecho y de
segunda”. Los que dicen “no necesitamos papeles, porque
nos amamos”, en realidad hacen exactamente lo contrario:
dejan al otro en una situación de desprotección jurídica.
Los homosexuales no pueden, entonces, contraer matrimonio ni
vivir en concubinato.
A
esto habría que agregar que, en el estado actual de la
legislación argentina y con la existencia del divorcio
vincular, la protección jurídica del concubinato debería
restringirse. Ya no hay por qué admitir el argumento de
equidad para protección de los concubinos, porque el
concubinato de hoy solamente tiene su base en la voluntad de
los concubinos de desentenderse del régimen legal
matrimonial. Consultado Napoleón Bonaparte sobre si debía
incluirse la protección de los concubinos en el Código Civil
Francés, fue lapidario: “Si los concubinos se desentienden
de la ley, la ley se desentiende de los concubinos”.
Pero
la Unión Civil ni siquiera es para los concubinos. Es
solamente para los homosexuales.
La
norma en análisis busca con su alusión a la “independencia
de género”, encubrir su único propósito real: darle un
viso de legalidad, más para consumo popular que efectivo, a
la unión homosexual. Para el pueblo llano, que los “contrayentes” firmen en la Municipalidad o en el
Registro Civil es lo mismo. Se “casaron”.
¡Minga!
La
feliz pareja
El
art. 3° del engendro vetado, disponía: “La pareja que
pretenda constituir una Unión Civil, debe presentarse ante el
Oficial Público...”
Y
aquí los concejales riocuartenses crearon un nuevo sujeto de
derecho, inexistente en el Código Civil. Señoras y señores,
con ustedes…LA PAREJA. ¿Qué demonios es “La Pareja”?
Los titulares de los derechos son las personas, no las parejas
(conforme artículo 30 del Código Civil).”La pareja” no
existe jurídicamente. En buena técnica, el texto debió
decir “las personas que pretendan constituir una Unión
Civil…”, y no “las parejas”.
¿Constitutiva
o declarativa?
Ahora
bien, la norma habla de “constituir” la unión civil. Los
contratos, los actos administrativos y las sentencias
judiciales pueden tener efectos constitutivos o declarativos.
Son constitutivos, cuando
generan efectos jurídicos a partir de su celebración. Son
declarativos, cuando reconocen una situación de hecho pre
existente a la que se atribuyen determinados efectos y no
a partir de la fecha del contrato, acto o sentencia
sino a partir de la fecha en que se produjo o inició el hecho
reconocido.
El
matrimonio es constitutivo. Los cónyuges son tales a partir
del momento en que prestan su consentimiento ante el Oficial
del Registro Civil. A diferencia de lo que sucede en el
Derecho Canónico, el matrimonio civil no es un contrato. No
basta que los futuros esposos den sus consentimiento, deben
hacerlo ante el Oficial Público con las formalidades de Ley.
Ni siquiera pueden hacerlo ante un Escribano Público.Los
testigos exigidos por los artículos 187, inc. 2 y 188 del CC
sólo son testigos de conocimiento y capacidad de los
contrayentes y del acto matrimonial. Y nada más.
En
cambio los testigos de la unión civil deben dar fe de la
convivencia anterior al acto por un espacio de tiempo no
inferior a un año.
Fenómeno.
¿Qué
pasa con ese año, se cuenta o no se cuenta? Porque la
ordenanza habla de “constituir” la unión civil, por lo
cual el año de convivencia previa es un requisito que debe
acreditar “la pareja” para celebrar el acto constitutivo.
Supongamos entonces, que una pareja normal de concubinos, con
un año de hacerse arrumacos en
público , tal como lo exige la ordenanza y se verá
luego, formaliza su unión civil. Uno de los dos muere al año.
El
sobreviviente se presenta a pedir pensión en un régimen
previsional que exige un mínimo de dos años de convivencia
en aparente matrimonio. La papeleta certficante de la unión
civil sería, sin duda un buen medio de prueba. Pero no per se, como documental fehaciente. Porque la unión civil por sí
misma, solamente tendría un año de constituída, aunque el
concubinato tuviese dos de iniciado.
¿Qué
igualmente es una prueba? Sin duda, pero de relativo valor.
Porque lo que el Oficial Público está certificando es el
consentimiento de los interesados y que dos testigos
declararon que estaban unidos hacía un año. Y eso no es
suficiente para probar el concubinato. Es más, es
absolutamente prescindible, por cuanto los concubinos integran
una comunidad de vida similar al matrimonio, y por ello
cuentan con pruebas más variadas y contundentes que el
certificado que podría expedirles la
Municipalidad de Río Cuarto.
Por
otro lado, si dos personas manifiestan por instrumento público
o privado reconocido que se encuentran unidas en concubinato,
la declaración del Oficial Público interviniente en la unión
civil es innecesaria. En el matrimonio, como ya vimos, es
imprescindible.
Lo
único que se pretende es darle un barniz de legalidad
aparente a la unión contra natura, porque a los concubinos no
les sirve.
Dos
testigos, dos
Dos
testigos se requieren para contraer matrimonio (art. 188
C.C.).
La
Ordenanza no podía ser menos.
El
Oficial del Registro a solicitud de ambos integrantes debe
inscribir la Unión Civil dice el inc. a del art. 3°,
previa verificación de los siguientes requisitos:
3°,
a, 1) “Acreditación de unión estable, se entiende por tal
cuando las partes hayan convivido por un período mínimo de
un año, la que deberá ser probada por un mínimo de dos
testigos, excepto que entre las partes exista descendencia en
común, caso en que la duración de la convivencia no es
necesaria para conformar la unión civil” Las palabras
“unión civil” aparecen en la ordenanza con mayúsculas y
con minúsculas, indistintamente. Es como, tipo que como vos
lo sientas, ¿viste?
Cualquier
abogado sabe que si se presenta a una caja de jubilaciones y
pretende acreditar el concubinato nada más que con dos
testigos, lo sacan vendiendo almanaques. Una vez mi señora
tuvo un caso en el que aportó testimonios de parientes y
amigos, fotografías, boletas de pagos comunes, etc. El
proceso duró nueve años, terminó en la Suprema Corte
bonaerense y lo ganó 4 a 3.
En
Río Cuarto, con dos testigos es suficiente. Estamos pensando
seriamente en mudarnos a Río Cuarto…
El
caso de María y Roberto
El
tema de la descendencia común es también interesante. Como
es obvio (si es que todavía queda algo obvio) no es aplicable
en el caso de la unión civil entre Irma y Susana o entre
Rodolfo y Carlitos. Como la madre naturaleza no conoce al
INADI, en este punto los únicos que pueden tener descendencia
común son un nene y una nena.
Bien.
Supongamos que Roberto (un nene) y María (una nena) mantienen
una relación sexual ocasional en virtud de la cual nace un
hijo. Nunca hubo convivencia. Posteriormente cada cual hace su
vida y, no voy a decir “se casa” para no pasar por
anticuado, “forma pareja”. Transcurren veinticinco años
sin que Roberto y María se hayan visto. Ambos tienen hijos
menores de edad de sus respectivas parejas posteriores. Se
vuelven a encontrar, y dos meses después van a la
Municipalidad de Río Cuarto a que les inscriban la unión
civil. Tienen un hijo mayor de edad, por lo cual, en los términos
de la ordenanza vetada, la antigüedad en la convivencia no es
necesaria.
Justo
cuando salían de la Municipalidad, a Roberto lo pisa un camión.
Se murió Roberto, pobre Roberto, adiós Roberto.
Se
presentan a solicitar pensión el hijo menor de Roberto,
representado por su madre y también María, flamante unida
civilmente con el difunto, con dos meses de convivencia. ¿Coparticipan
el beneficio el hijo menor y la unida civilmente?
Si
tenemos en cuenta que al engendrar al hijo María y Roberto no
vivían en concubinato, y que después ambos convivieron
con terceros de los que tuvieron hijos, pareciera que
hacer coparticipar a María del beneficio previsional junto al
hijo menor de Roberto, sería un poquitín injusto. Y también
parece un tanto excesivo tener por acreditado el concubinato
con pocos meses de convivencia, por más que tengan un hijo en
común.
En
cambio, si Roberto y María se hubieran casado, sin duda ésta
tendría derecho a pensión. Con hijo, o sin hijo.
Porque
el matrimonio no es el concubinato.
Y
la unión civil ni siquiera es concubinato.
Nada
de esto fue tenido en cuenta, ni las consecuencias ni los
alcances de tan disparatada ordenanza. Lo único que importó
fue “legalizar” la unión homosexual.- - -
Turismo
y homosexualismo
El
subinciso 2, del inciso a del artículo 3° es maravilloso…
para que el municipio recaude. Establece como requisito de
inscripción “tener domicilio legal en la ciudad de Río
Cuarto, con una antigüedad mínima de un año de residencia,
en un marco de afectividad
pública y estable”.
Pareciera
ser que la intención del Concejo es
promover el turismo gay. El plazo de domicilio coincide
con el de convivencia. De allí se sigue que la exigencia de
dos testigos es nada más que una cortina de humo.Testigos que
van a declarar que hace un año que los “contrayentes”
viven en un marco de “afectividad pública y estable”,
tratándose de dos individuos que hace también un año que
viven en Río Cuarto. Coincidencia sugestiva.
Para
que se entienda bien el negocio: dos homosexuales quieren
constituir la unión civil. Viven en Salta. Viajan a Río
Cuarto y hacen el cambio de domicilio. Vuelven a Salta. Al año
viajan con otros dos y constituyen la unión civil. Los
testigos no tienen obligación de residir en Río Cuarto. Y el
domicilio de los interesados se acredita con el DNI. Un
interesante proyecto para engrosar las arcas municipales
gracias al turismo homosexual. Sin contar el riesgo de
maniobras fraudulentas urdidas en perjuicio del sistema
previsional o para perjudicar a terceros particulares.
Se
puede objetar a esto que también hay unión civil para los
heterosexuales. La objeción no es válida. La unión civil
entre un hombre y una mujer se llama concubinato. Me permito
dudar de que concubinos heterosexuales (siempre son
heterosexuales, pero lo digo expresamente para que no queden
dudas), viajen dos veces desde Salta a Río Cuarto para
obtener el papelito que expide el Municipio. Es más barato y
más fácil casarse en Salta o reunir allí mismo otras
pruebas del matrimonio aparente. Porque cuando el concubinato
es en efecto un matrimonio aparente, las pruebas sobran.
Muchachos,
si quieren fomentar el turismo aférrense a la tradición.
Vendan alfajores cordobeses, que son más famosos, más ricos
y sobre todo, más dignos.
Me
quiere mucho, poquito, nada:los arrumacos en público como
fuentes del derecho
La
norma habla de “afectividad pública y estable”.
Guarda
con esto. Que no es broma. No le vaya a pasar como a ése que
se fue de vacaciones a
Río Cuarto, se encontró con un amigo que hacía mucho que no veía y le
dio un abrazo en plena plaza. Los chicos empezaron a gritar ¡Eh,
miren a los trolos! Si usted es heterosexual, nada de
afectividad pública.
Pero
para constituir la unión civil, sí tiene que hacerse con
“su pareja” arrumacos en público.
Ya
tenemos “la pareja” y ahora “la afectividad”. Vamos
bien.
Atinadamente,
los considerandos del Decreto de veto 787/09, tercer párrafo,
expresan que “…el fundamento del carácter de orden público
del matrimonio, en el derecho argentino, no
radica en la consideración de los aspectos afectivos de la
relación de los cónyuges como no es de interés público las
relaciones afectivas de amistad que puedan entablar los
ciudadanos en su vida privada”.
Impedimentos
y discriminación del mudo
El
artículo 5° inciso 8 expresa que para constituír la unión
civil se requiere “la declaración verbal de los comparecientes de que se constituyen en
unión civil”. Perfecto. Los mudos no pueden hacerlo, ya que
la norma vetada no indica la forma de suplir la declaración
verbal.
El
pseudo casamiento municipal tiene hasta impedimentos. Están
en el artículo 6°,
Por
ejemplo no pueden constituir unión civil los menores de edad,
que sin embargo pueden contraer matrimonio y unirse en
concubinato.
El
inc. e del art. 6° incluye entre los “impedimentos” a
“Los que se encuentren unidos en matrimonios, mientras
subsista”. De acuerdo al texto de la ordenanza, que se
advierte fue redactada irreflexivamente y a las disparadas,
ambos integrantes de la pareja afectiva en público, deben
estar unidos en matrimonios para que opere el impedimento.
Usaron el plural. Por tanto, si uno está casado, se puede
constituír la unión civil.
Se
dirá que es hilar demasiado fino. No. Los señores concejales
que legislan sobre lo que no les importa ni les compete, podrían
al menos haberse tomado la molestia de redactar correctamente.
Ni eso..
Disolución
El
engendro se puede disolver, entre otras causas, por
(art. 7°):
a)
Mutuo acuerdo.
b)
Voluntad unilateral de uno de los miembros. Digo yo no, que
soy medio bruto, y no entiendo bien las cosas, si se podía
disolver por voluntad unilateral ¿para qué incluyeron el
inciso a? Pá gastar tinta y papel. De gusto.
Copado
el inciso f): “Las razones estipuladas por los miembros de
la unión en el contrato que regula sus relaciones
personales y efectos patrimoniales.” Ya teníamos la
pareja como sujeto de derecho, teníamos la afectividad pública
y ahora agregamos el contrato que regula sus relaciones
personales.
Tras
que éramos pocos, parió la abuela.
¿Qué
son las relaciones personales?
Si
yo le compro un florero a un señor que vende floreros, ambos
efectuamos un contrato con efectos patrimoniales. Y también
entablamos una relación personal, que puede ser cordial o no.
El vendedor puede ser amable o antipático. Mientras el
florero no tenga defectos y yo pague el precio, la relación
meramente personal es jurídicamente irrelevante. Y además, está
fuera del comercio, no puede ser objeto de un contrato
válido (arts, 953 y 1167 y ss. del C.C.).
En
su obsesión por querer aparejar el engendro al matrimonio, el
Concejo de Río Cuarto estimó que un contrato entre los
interesados puede equiparar al régimen de Derechos Personales
en las Relaciones de Familia, reglado por el Código Civil, y
de orden público, por lo que no puede ser modificado por
contratos entre particulares. De ello se sigue que a los
hombres y mujeres legalmente casados sus obligaciones
personales recíprocas les son impuestas imperativamente por
la ley, en cambio los homosexuales las pueden regular a su
antojo. A simple vista se advierte que la disposición vetada
era claramente discriminatoria en perjuicio de las personas
normales.
Y
te encargo el inciso g): “Por las causales previstas en el Código
Civil para la disolución de la sociedad conyugal”.
Pero
entonces, ¿Cuál es la naturaleza jurídica de la unión
civil, si es que tiene alguna?
Porque
si se disuelve por las causales previstas para la disolución
de la sociedad conyugal, es meramente patrimonial, por lo cual
no es necesaria ninguna unión civil, ni tampoco es necesaria
ninguna referencia a relaciones afectivas, que desde el punto
de vista patrimonial son absolutamente irrelevantes.
Y
si por el contrario es extrapatrimonial y lo que se pretende
es dar un cierto status jurídico especial al concubinato y a
las uniones homosexuales, los concejales la pifiaron feo.
Porque la sociedad conyugal es una consecuencia del matrimonio
y no el matrimonio mismo. El art. 201 del C.C. prevé la
separación personal sin divorcio vincular. Por su lado, el
art. 1306 establece que “la sentencia de separación personal o de divorcio vincular produce
la disolución de la sociedad conyugal…” Por ende, en
el primer caso se disuelve la sociedad conyugal, pero
el matrimonio no se disuelve.
La sociedad conyugal es de contenido exclusivamente
patrimonial. El matrimonio no.La disolución de la sociedad
conyugal no apareja necesariamente la disolución del
matrimonio. Es
exactamente al revés. El divorcio vincular y la separación
personal disuelven la sociedad conyugal. Así que pongamos
el inciso en análisis en su justo punto: la unión civil se
disuelve por las causales previstas en el Código Civil para
la disolución de la sociedad conyugal.
Las
causales de disolución previstas en el CC son varias (muerte,
interdicción, ausencia con presunción de fallecimiento,
etc.) Pero nos detendremos en dos: las ya mencionadas separación
personal y divorcio vincular. Y para ambas se necesita una
sentencia. Pero ya vimos que por el inciso b, la sola voluntad
de una de las partes es suficiente para deshacer la unión de
hecho.
Por
lo cual el inciso g, además de absurdo es inútil. Sin contar
que el que se presente a un juzgado acompañando un acta de
unión civil y solicitando la disolución de la sociedad
conyugal (o al vesre, no me quedó muy claro), corre serios
riesgos de terminar en el loquero, junto al pobre e
incomprendido Morroño.
En
el Concejo Deliberante de Río Cuarto, ¿no había alguien que
al menos una vez haya tomado un café en el bar de la Facultad
de Derecho?
Con
todo respeto , señores concejales: insisto en que perseveren
con los alfajores.
Conclusión
Es
que aunque hagan denodados esfuerzos para equiparar el
matrimonio a cualquier otra cosa, no
les sale.
Claramente
lo expresa el primer párrafo del decreto 787/09: “una
sociedad democrática es una sociedad pluralista,
no una sociedad uniforme. Por esta razón, el principio de
igualdad y no discriminación de los ciudadanos ante la ley,
lejos de conllevar la imposición coactiva de una uniformidad
igualitarista en materia de uniones sexuadas, debe armonizarse
con el principio democrático de justicia, que significa tratar
lo igual como igual y lo desigual como desigual, dando a cada
uno lo suyo…”
Es
inútil que se esfuercen en igualar lo inigualable. Aunque
mencionen las palabras mágicas “constituir”, “Oficial Público”,
“Instrumento Público”, “sociedad conyugal” o
“impedimentos”, nunca la unión homosexual podrá
equipararse al matrimonio. Dejando de lado la manifiesta
incompetencia por la cual un Concejo Deliberante se mete a
legislar sobre lo que no le concierne, si semejante
monstruosidad fuera declarada por ley del Congreso, que sí
sería competente, nada variaría en la vida real.
Si
a nuestro Pedro que se siente Josefina, lo castramos, le
amputamos el pene, le hacemos una pseudovagina, le insertamos
pechos de siliconas, lo vestimos de mujer y le damos un
Documento Nacional de Identidad que afirme que se llama
Josefina, va a seguir siendo un hombre. Un hombre patético y
degradado, pero siempre un hombre.
En
realidad, un pobre tipo.
Y
si eso pasa…
¡¡¡¡LIBERTAD
A MORROÑO!!!
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12/06/2009
TESTIMONIOS
ARMADOS CONTRA DE NARVAEZ
QUIÉNES
SON LOS TESTIGOS DE IDENTIDAD RESERVADA DE FAGGIONATO MÁRQUEZ
Por
Christian Sanz (*)
|
Finalmente, en las últimas horas se supo que gran parte
de la "descomunal prueba" que el juez Federico
Faggionato Márquez posee contra Francisco De Narváez
esta basada en el relato tres testigos de identidad
reservada: un supuesto narcotraficante arrepentido, un
jefe aduanero procesado por traficar drogas y un
eventual colaborador del "rey de la efedrina",
Mario Segovia.
Lo interesante es que, dos de los
tres declarantes, han sido funcionarios de la Aduana
Nacional e íntimos colaboradores del titular de la
AFIP, Ricardo Echegaray, lo cual muestra a las claras
-tal cual anticipó este periódico- que ambas
dependencias están involucradas en esta trama maldita.
Uno de los "testigos
reservados" es el ex Jefe aduanero Andrés
Enricci, nombrado personalmente por Echegaray -entonces
Director de Aduanas-, al frente del Depósito Fiscal Sadocks,
del barrio de Barracas, y dueño de la inmobiliaria Enricci
Propiedades, utilizada por el funcionario que
hoy oficia de denunciante para encubrir sus
"negocios".
El otro testigo es Manuel Kleiman,
experto en "logística" del narcotráfico"
y jefe aduanero de South American Docks (Sadocks),
un depósito fiscal situado en el barrio de Barracas
donde se secuestraron más de 600 kilos de efedrina.
Kleiman se encuentra procesado en esta causa por el Juez
en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky.
El hecho ocurrió en junio de
2008, cuando el funcionario de la Aduana intentó
traficar a México 630 kilos de efedrina escondidos en
12 toneladas de paquetes de azúcar.
Según una importante fuente del
juzgado de Zárate-Campana, habría mediado una
interesante propuesta "morigeratoria de pena"
para con Kleiman a efectos de que preste su testimonio
contra De Narváez. Respecto a Enricci, a cambio de su
"espontánea" declaración, se le habría dado
vía libre -oficial- para lleve adelante sus
chanchullos.
Independientemente de la veracidad
del dato, aportado por un informante inobjetable, la
calidad de los testigos mencionados termina de demostrar
la mano kirchnerista a través de Echegaray detrás de
esta sucia operación política.
Y si aún persiste alguna duda,
basta con analizar los llamados telefónicos que hizo en
los últimos días el abogado Carlos Broitman, letrado
de los "testigos" Enricci y Kleiman.
Si se diera esa hipotética
situación, un importante ministro de la Nación tendría
mucho que explicar.
|
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de
Christian Sanz por gentileza de Tribuna de Periodistas.
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12/06/2009
EL
DESPERTAR DEL PERONISMO CHETO
Por
Julio Doello
Pese
a la guerra de encuestas, la incertidumbre atormenta a todos los
políticos de cara a las elecciones del 28 de junio. Tal es así
que el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, por si las
moscas, ha jugado unas fichas a su principal opositor, Francisco
de Narváez, a través de su hermano. Efectivamente, Pepe
Scioli, Secretario General de la Gobernación, ha salido a decir
que las acusaciones contra El Colorado del Tatuaje enturbian la
campaña. Si bien fue convenientemente desautorizado por su
hermano, el gobernador, quien ha dicho que él no tiene
lenguaraces y habla por sí mismo, este doble juego está
cargado de intencionalidad política. Cuando mi padre invitaba a
comer a su jefe, era mi madre la que se ocupaba de decir lo que
mi viejo pensaba realmente del “déspota cruel que le pagaba
un salario de miseria”. Después mi padre se disculpaba y le
decía a su mandamás que a mi mamá el alcohol le caía mal.
Pero el mensaje estaba instalado y él lograba conservarse en su
puesto y, de vez en cuando, obtenía un aumento mezquino.
"Facho Ñato" Márquez, un hombre que pasará a la
historia como “El juez de la efedrina”, quien ha puesto su
magistratura al servicio de Kirchner, está empeñado en ser un
artífice del eventual triunfo del hombre de la mirada
extraviada. Los Códigos Procesales suelen ser armas efectivas
al tiempo de dar sustento a las ambiciones políticas. Es que el
artículo 18 de la Constitución dice que nadie puede ser penado
sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso,
pero no dice que nadie puede ser citado a declarar, e incluso
terminar procesado, en el marco de una causa, por arbitraria que
resulte la resolución del juez. Por este hueco jurídico se
cuelan, se filtran las peores maniobras de quienes quieren
interceptar el paso de los que disputan con posibilidad de éxito
espacios de poder. Todos sabemos que la presunción de inocencia
sólo existe en la letra, porque basta con que a uno lo acusen
de un delito para que la opinión pública entre en sospechas y
si uno es, por ejemplo, candidato político, sufre un
considerable descrédito que afecta la voluntad de los
electores.
Sin embargo Daniel Scioli, quien ha aprendido rápido a conocer
los agujeros en la ropa interior de la política(quizás con la
ayuda de la fabricante Karina), ha adquirido destreza y se ha
vuelto multívoco. De ahí que ha mandado a su hermanito Pepe a
decir lo que él no puede decir porque, al igual que Reutemann,
es un tiempista y sabe que el 2011 puede sorprenderlo siendo
candidato a Presidente de la República, si sigue hablando
bajito y conserva cierta imagen de “buen tipo” ajeno a las
podredumbres habituales de los políticos tradicionales. Por
otra parte, se ocupa de declarar cada día su adhesión a
Kirchner porque sabe que en el peronismo se venera la lealtad y
que esa virtud, a pesar de una eventual derrota, le permitirá,
con la ayuda de quienes lo rescataron de la motonáutica en
tiempos de Menem para introducirlo en la política, ser un
candidato potable para disputar el poder en el poskirchnerato.
Es que, por origen y formación, Daniel Scioli está más cerca
de De Narváez, de Felipe Solá y de Macri que de Kirchner,
Moyano o D’Elía. Hay un peronismo “cheto” en ciernes, que
se presentará prolijito y perfumado como alternativa a la
propuesta del peronismo descamisado con olor a choripán y a
tetrabrik. A la voz ronca y la ausencia de eses del discurso
peronista tradicional le sucederá el peronismo modosito de los
peronistas de salón. Mal que nos pese, el General nos legó
este movimiento multiresistente, caleidoscópico, que muta rápidamente
para enfrentar los embates del tiempo y que, cuando todos lo
suponen hundido, emerge y se manifiesta con vigores nuevos que
enamoran el ánimo popular. Fuera de este fenómeno, en medio de
los goles de Ecuador (que parecen desmentir la noción de que la
improvisación es útil para la vida), sólo se oye el ladrido
de los perros en el atardecer del miércoles.
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12/06/2009
AUSENCIA
RIDICULIZADA
Por
Laura Etcharren (*)
El
llamado de la fama, Zulma Lobato y la entrevistadora que
arrasa.
Máxima ponderación
Cuando nos asentamos en la vorágine televisiva como
espectadores curiosos y ávidos de recibir todo aquello que se
produce durante el día, nos encontramos, fundamentalmente,
con que la regla principal es el abuso.
El abuso de la repetición.
El abuso de lo grotesco y bizarro que nos define como
televidentes que legitimamos con el encendido todo aquello que
satisface un morbo que puede ser consciente o inconsciente
pero que se revela, sin lugar a dudas, en lo que desde hace
varios años se muestra en nuestra sagrada televisión.
Aquella que adolece de gusto y buenos modales. Pero que, paradójicamente,
en esa carencia encuentra su máxima ponderación. De ahí, la
exportación de personajes a países como Uruguay, Chile y
España así como la emergencia de fenómenos que acaparan la
atención, no por sus dotes artísticos sino por la decadencia
del ser humano que atiende a una intrínseca necesidad que
tiene que ver con lo que Mercedes Odina y Gabriel Halevi han
dado en llamar, el Factor Fama.
Factor Fama
Un libro publicado por ANAGRAMA (Barcelona) sin desperdicio
alguno, ya que explica cómo se puede alcanzar la popularidad
sin haber hecho nada digno o relevante dentro del campo artístico.
E incluso, aborda el vínculo de la política con lo actoral.
Es decir, cómo los políticos devienen en actores, por lo
general cómicos, y cómo los actores ingresan en la política
valiéndose de la fama conseguida.
Un modo de proceder que tiene que ver con un juego
acomodaticio de costo beneficio en el contexto de un estado de
situación que alarma, ante todo, por la precariedad
argumentativa del oficialismo y la oposición.
Dos partes que han dado lugar a la creación de "Gran Cuñado"
como espacio caricaturizado que está entrando en una meseta y
que se nutre de una comicidad que parte, esencialmente, desde
arriba. (Ver nota: Ensayo Imaginario)
Frente a eso, es natural que surjan personajes como Zulma
Lobato. A quien se la ridiculiza y juzga por lo que vende. Un
travesti que en su imaginario se considera una revelación artística
más que una revelación de la ausencia ridiculizada.
Es un individuo más que quiere fama y no vacila en exponer
las miserias de la vida misma. Se disfraza, se pinta y monta
un show que recorre todos los programas que han decidido
sacrificarla, lícitamente y bajo el auto consentimiento de la
propia degradación en brutales informes y entrevistas.
Y Zulma lo disfruta porque se ve en pantalla. Se muestra.
Se regodea en su bestial ignorancia de una fama que
seguramente será efímera, dado que el medio es cíclico y
los que permanecen sostenidamente son pocos.
No obstante, la Lobato travestida, ahora, es una mediática
compulsiva regada por las producciones y los conductores que
encuentran en ella un producto redituable para mantener y
subir el rating.
La descubridora
Fue la que le dio un lugar. Un espacio de expresión para
mostrar su nada o bien, su necesidad de mostrarse para cumplir
con un deseo de realización que tiene que ver con la adicción
a las cámaras en el marco de las luces y sonidos de la
televisión.
Zulma Lobato, en una generosa entrevista, fue inducida con el
encanto de la ingenuidad que transmite la conductora, a decir
y hacer todo aquello que ella sentía y quería mostrarle a la
gente. Su ángel. Su carisma siempre mencionado en la precaria
auto referencia.
Fue así, como el público también descubrió a una
entrevistadora que pregunta lo que la gente quiere saber sin
rodeos. Con simpleza, a pesar de saber que los medios la pondrán
bajo el panóptico salvaje, cuestionando sus formas de actuar,
pensar y sentir.
Una mujer que se muestra, en el contexto de su programa de TV,
como una conductora televidente que se presenta ante el público
como una consumidora más que entiende las reglas de juego y
sabe, por sus características espontáneas y de conocimiento
televisivo, que sus notas, comentarios y preguntas trascenderán
la pantalla de Crónica.
Se trata de Anabela Ascar. La entrevistadora de “Hechos y
Protagonistas” que lleva al piso a personas de los distintos
campos. Político, social y artístico. Incluso, invita a
ciudadanos que se encuentran en situación de calle para que
cuenten su historia de vida y que los responsables
gubernamentales se hagan cargo de dicha realidad.
Porque Anabela sabe que cuando algo se hace público los
intereses y temores al interior de los grandes grupos de poder
se movilizan con mayor intensidad.
Pasa, de la profundidad que tiene que ver con el pauperismo
social que nos envuelve, a la máxima frivolidad. Arrasa con
el voyeurismo de la descompensación de las “nenas de utilería”.
Con lo cual, responde a las demandas de los televidentes que
la han colocado en un lugar de preferencia y deja atrás, sin
proponérselo, a la caravana de conductoras que “matarían”
por estar en los resúmenes de todos los programas de aire y
cable.
(*)
Laura Etcharren es Socióloga. Analista de Medios de
Comunicación. Especialista en la problemática de Las Maras
en Centroamérica y su estado embrionario en Argentina.
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11/06/2009
EL
GOBIERNO ESTÁ INCUBANDO LA VIOLENCIA
Por
el Dr. Alfredo Raúl Weinstabl
Cada
vez se está configurando más claramente la probabilidad de
una estruendosa derrota del oficialismo en las próximas
elecciones del 28 de junio.
Kirchner,
como un consumado tahúr, para el cual el fin justifica
cualquier medio y que no admite la derrota ni el juego limpio,
comenzó a intensificar la utilización de sus ya conocidas
tramposas artimañas y artilugios para enlodar la
situación y descalificar a sus adversarios políticos.
Pone
todos sus esfuerzos en estas maniobras, porque una derrota
significa el fin de muchísimos años en la cima del poder, de
un poder hegemónico, personalista, de un escandaloso
autoritarismo, primero en la provincia de Santa Cruz y luego
en todo el país.
Y
además, seguramente le esperarán muchos años de cárcel.
El
gobierno en estos largos períodos de absolutismo, trajo
aparejado como una consecuencia lógica, un resquebrajamiento
de las instituciones del país, una corrupción descomunal y
una verdadera denigración y envilecimiento en el juego político
de un país que pretende ser democrático.
Hay
numerosos actos del gobierno que reflejan su actual
desesperación y creciente inquietud.
Desde
las increíbles candidaturas testimoniales, el “yo o el
caos”, el aparente inocente cambio en los padrones de los
lugares de votación que se utilizaron casi desde ya hace casi
dos décadas, la confección de millones de documentos de
identidad (DNI) con irregularidades y sin la adecuada e
imprescindible verificación de la misma, las operaciones
judiciales contra Narváez, Macri y otros candidatos
opositores, la impugnaciones a las listas, el espectacular
allanamiento en el domicilio de un prestigioso militar,
abogado y escritor, el Dr. Carlos Marcelo Shäferstein, por
estar presuntamente complicado o en conocimiento de un plan
para asesinar al candidato a diputado nacional por Buenos
Aires.??
Pero
para que en una campaña una operación política sea creíble,
debe ser realizada de manera tal que tenga un mínimo de
coherencia y verosimilitud. Lo que hace el oficialismo es cada
vez más burdo, torpe y evidente. En realidad no deberíamos
sorprendernos, es un fiel reflejo de cómo gobernaron todos
estos años.
La
campaña es cada vez más sucia, agresiva y encierra el germen
de una violencia contenida.
Todos
estos hechos hacen que flote en el ambiente, no solo el político,
sino de la ciudadanía en general, la certeza de un probable
fraude electoral como un último intento de los Kirchner de
aferrarse al poder y evitar la cárcel.
A
ello se suma la violencia verbal de funcionarios del gobierno
y la del propio Kirchner que tratando de emplear una nueva
imagen personal, provocó que un dirigente agroganadero, como
reacción a sus torpe expresiones, pronunciase un grueso
exabrupto, calificando al ex presidente con un adjetivo no
reproducible en este nota.
Hechos
como estos son producidos por el gobierno para complicar y
enturbiar la situación política previa a los comicios. Es
sabido que “a río revuelto, ganancia de pescadores”.
No
hay sector de la ciudadanía que no este alterado, disgustado
o violentado con los procedimientos, actitudes y expresiones
del gobierno.
Desde
el que representa al campo por el largo conflicto ampliamente
conocido, hasta el empresarial por su falta de reacción ante
las nacionalizaciones de empresas argentinas realizadas
recientemente en Venezuela y las sospechas de que el gobierno
pudiera seguir las medidas económicas del dictador
bolivariano.
Donde
se busque y se mire, hay un verdadero hartazgo de la ciudadanía
sobre los Kirchner y sus oscuros y tortuosos procedimientos.
El clima negativo, el mal humor y malestar generalizado se
percibe inclusive en el segundo y tercer cinturón del
conurbano, bastión de la clientela del déspota.
Todas
estas groseras y burdas irregularidades, nunca vistas en los
últimos comicios en nuestro país, constituyen una verdadera
afrenta y burla a los ciudadanos. El argentino es en esencia
un hombre pacífico, manso de espíritu y rechaza la violencia
en todas sus formas.
Pero
todo tiene un límite. Nuestra historia demuestra que nuestro
pueblo, pese a su pacifismo, cuando la gota rebalsa la copa,
su mansedumbre puede llegar a convertirse en una violencia
desenfrenada y sanguinaria.
Es
una obligación perentoria del gobierno no llegar a esa
situación
y producir un ambiente propicio de tranquilidad y
normalidad, para lograr unos comicios ordenados, transparentes
y en paz.
Pero
lamentablemente, el gobierno fogonea el ambiente y hace
exactamente lo contrario. Pareciera que busca el caos al cual,
sabiamente, se refería el ex presidente hace unas semanas atrás.
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10/06/2009
NUESTRO
RECTO CAMINO HACIA EL MATADERO
Por
el Lic. Gustavo Adolfo Bunse
El
rumbo ya está indicado por los que nos mandan.
Los
que manipulan el país con un joystick y nos dicen hacia cual
horizonte vamos por esta ruta.
Y
son bastante claros con su cuaderno de bitácora :
En
20 días todos… sin excepción,
estaremos literalmente fritos.
Eso
es lo que, trágicamente, se infiere de las advertencias que
nos plantea toda la dirigencia política en esta comarca.
Una tierra patibularia que parece ya perfectamente
sentenciada a muerte, por los cuatro costados.
Podemos
estar seguros entonces, según ellos mismos, que
después del 28
de junio nos esperan aquí, muy claramente, todas las plagas
de Egipto, acaso peores aún que la gripe porcina, que el
dengue… o que el ébola.
Seremos
tragados por alguna calamidad … o quizá quedaremos
sepultados bajo las aguas de algún tsunami.
Y
si… milagrosamente, no nos llega ninguna de todas estas exageraciones, proféticas… esperemos al
menos, eso sí, la proximidad de algo nada bueno.
En
suma, por lo que ellos anuncian que ha de ocurrir, aunque nada
de eso ocurra, igual seremos llevados todos… mudos y
silenciosos, como ovejas al matadero.
Los
monarcas, conscientes ya de la hora de su decadencia, no
parecen estar dispuestos a
aceptar abnegadamente lo que es inesquivable.
Y
sus estertores finales, más que para agregar
-en un manotazo honesto- algún último ladrillo a
la República… estarán dirigidos, inversamente, a llevarse
puesto todo lo que puedan.
Con
cualesquiera de los resultados -los
de las mejores y los de las peores encuestas- aquellas que les dan ventajas y aquellas que no, lo único
absolutamente seguro es que van camino de perder una cuota
trascendente y nada despreciable de su crucial poder parlamentario.
Un
hecho tan determinante, que les abre un camino de espinas.
Como
queda dicho, lo único seguro, ante cualquiera de los
extremos, es que la hegemonía plena de estos intrépidos
hacedores de antojos, ha de sufrir un impacto notable.
La
pérdida de poder, aunque escasa en términos absolutos, es
decir, poco
significativa en cifras, será, sin embargo, catastrófica en
términos relativos, es decir, en orden a la fulminación lisa
y llana de la mayoría propia en ambas cámaras. Justamente
por la caída de las pocas bancas que les daban el control
pleno.
Sin
esa herramienta, están
al horno.
Aquellas
palabras… serán pues,
profecía autocumplida,
Nada
será igual de fácil, ni para prorrogar los famosos súper
poderes, ni para seguir arrastrando la mágica Ley de
Emergencia Económica, ni para hacer los caprichos
de cualquiera de sus decretos de necesidad
y urgencia.
Se
verán compelidos, sin dudas, a compensar
la falta de ese poder unilateral que los asistía…
con algunos artilugios de la más alta ingeniería
totalitaria.
Como
históricos tributarios de la necedad y como huérfanos plenos
de la más elemental conciencia crítica, deberán sacar a
relucir entonces… todas sus reservas siniestras del peor
dirigismo enciclopédico.
Deberán
gastar sin dudas, mucho más, en el rubro “compras de
voluntades”
Esto
ha de ser así, por cuanto las voluntades mercenarias en el
Congreso ya cotizan hoy mismo con un sorprendente aumento
sostenido.
No
es lo mismo, claro está, media docena de diputados envueltos
para regalo en las góndolas de un
hipermercado con
mayoría propia, que media docena de diputados puestos en
delivery y
manufacturados para recibir pagos en un escenario plagado de
desesperaciones y de
urgencias.
El
delivery, para completar mayorías con muñecos de trapo, es más
caro.
Los
años de gobierno que le quedan a esta mujer, en el mejor de
los casos, han de ser una penuria, seguramente muy
difícil de tolerar.
Pues
en verdad… nunca, ni ella ni él, nos han gobernado.
Ellos
apenas
“dictaron”. Nos
dictaron despropósitos.
“Y
viéndose impedido de seguir dictando… el dictador, aferrado
al poder, se alucina con la inmovilidad y se enferma de vértigo
ante su caída al precipicio. Transido de miedo…
el dictador señala hasta a las sombras como siluetas
de un complot …
en su contra” (Lucio
Anneo Séneca).
Que
nadie pues cometa el gravísimo
error de esperar
alguna ínfima mejoría en el país que surja después del día
28 de junio.
No
existe la menor condición objetiva para suponer otra cosa que
no sea un empeoramiento de todo el escenario. El rumbo que nos
marcan.
Es
un camino recto, eso sí: pero va derecho al matadero.
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08/06/2009
LA
MEDIOCRIDAD DE UNA CAMPAÑA
Por
Jorge Omar Alonso
La
crisis de la política en Argentina es profunda, lo que es
dable advertir a través de los contenidos (o a falta de
ellos), que se observa en la actual campaña proselitista. Con
una mediocridad total y con ausencia de ideas, los hombres y
mujeres que conforman a los distintos agrupamientos formados
para representar a los ciudadanos, no logran atraerlos con un
mínimo de entusiasmo.
No
debe escapar el hecho que la dirigencia se vió compelida a
compendiar propuestas electoralistas, debido al adelanto
sorpresivo del cronograma electoral engendrado por el
irracional que usurpa el poder de la Nación. Fue así, que se
armó a los apurones una formidable ensalada rusa (aunque no
tan sabrosa), de dirigentes que forzaron alianzas no obstante
mantener latentes sus propios conflictos. Tan divididos como
siempre se obligaron a juntarse y bregar por un programa político
en común, que tratara de seducir al pueblo. De esta manera se
formaron esas agrupaciones con pintorescos nombres de fantasía,
tratando de hacer visible su ideario.
En
este nuevo formato de la política argentina es donde encaja
la existencia de lo que denominamos agrupamientos o
movimientos, que vinieron a reemplazar a los tradicionales
partidos, casi borrados del espectro político argentino
afectados por la crisis de representación.
La
democracia representativa los hizo necesarios para expresar a
los ciudadanos, que en caso de elecciones les otorgan su
“autorización” para actuar en nombre de aquellos.
No
obstante ya en el siglo pasado hubo voces que criticaron el
sistema de los partidos como la del jurista alemán Heinrich
Triepel, quien había manifestado que como mediadores en el
proceso de formación de la voluntad política, los partidos
terminan por crear internamente la voluntad política misma.
Por lo tanto ya no juegan un papel mediador y de este modo se
pierde el vínculo de la representación. Esto ocurre porque
en la práctica los partidos crean la voluntad política, con
independencia del electorado a quien representa. Así se corre
el riesgo de que el parlamento se convierta en caja de
resonancia de aquellos, influyen sobre la administración del
gobierno como dominio y la democracia se convierte en una auténtica
partidocracia.
En
cambio Norberto Bobbio (“Teoría General de la Política”)
expresa que al contrario de dichas críticas, la intermediación
de los partidos políticos entre los elegidos y los electores,
no ha complicado el sistema de representación, sino que lo ha
simplificado. Hay una realidad no obstante: la soberanía de
los partidos es el producto de la sociedad de masas y Bobbio
expresa que el significado de masa se atiene al producto que
expresa el sufragio universal.
Los
soberanos son los ciudadanos pero como el poder de aquellos
está fragmentado, necesitan un lugar que los englobe y esto
es lo que significa el partido político.
El
profesor Cesar Cancino en su ensayo “La muerte de la Ciencia
Política” manifiesta que en las actuales democracias, ni
los partidos como tampoco las instituciones representativas
han sido capaces de mantener márgenes aceptables de
legitimidad para poder gobernar. De esta forma los ciudadanos
llegaron a sentirse menos representados por los partidos y
menos identificados con los dirigentes políticos.
Consecuencia
de todo aquello es la apatía política que hoy vemos en el
ciudadano argentino. La menguada aceptabilidad de los
dirigentes ofrecidos a representarlo, se expresa en los
escasos guarismos de porcentajes de aceptación que ofrecen
las distintas encuestas. Agregado a ello los conatos de
separaciones y controversias entre los líderes que integran
la misma fórmula, todo lo que lleva al absoluto descreimiento
del ciudadano.-
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05/06/2009
OTRO
DESPRECIO A LA INTELIGENCIA DE LOS ARGENTINOS
Por
el Dr. Alfredo Raúl Weinstabl
Hace
un par de semanas atrás, a mediados de mes de mayo, el
dictador bolivariano Hugo Chávez realizó una visita oficial
a nuestro país acompañado de varios ministros de su gobierno
y dos de sus hijas. El motivo conocido oficialmente, fue el de
afianzar la relación bilateral a través de la firma de convenios
de cooperación en diversas áreas y compromisos entre los dos
países.
La
presidente Cristina Kirchner recibió en la Casa de Gobierno a
su par venezolano con el que mantuvo primero un encuentro a
solas, para luego firmar los acuerdos y a continuación
efectuar una conferencia de prensa.
La
presidente repitió su conocida y permanente monserga
prometiendo un país mejor, en esa isla de fantasía de la
cual vive. Entre otros conceptos afirmó que la economía
continuará creciendo, y recordó sobre su insistencia sobre
la “necesidad de integración de Venezuela al Mercosur”.
Chávez
por su parte se mostró muy cómodo, de buen humor, locuaz y
con su afilada e incansable oratoria, repitió su conocida
cantinela sobre los "modelos de desarrollo"
Esta
reunión entre la presidente y probablemente su principal
socio y apoyo político de un mandatario de un país
extranjero, tuvo una diferencia con otras visitas de
mandatarios extranjeros. Los Kirchner
lo trataron con una actitud y deferencia muy especial.
Tanto
es así que el segundo día, Chávez viajó al feudo de los
Kirchner, Calafate, en la provincia de Santa Cruz, en calidad
de turista para visitar el glaciar Perito Moreno.
Pero
unos días después del regresó a Venezuela, Chávez anunció
la decisión unilateral de nacionalizar tres empresas
argentinas pertenecientes al grupo Techint.
¿Es
posible creer que Cabes no haya hablado sobre este asunto con
los Kirchner? Es difícil creerlo.
Si
no tocó este tema es un evidente acto de mala fe, casi como
una traición: atentar de esa manera contra intereses
argentinos constituye a todas luces un acto inamistoso de
parte del líder venezolano, máxime habiendo estado unos días
antes casi conviviendo con la pareja imperial. ¡Una verdadera
afrenta a la Argentina!
Pero
infinitamente peor es si habló del tema: el traidor es el
matrimonio presidencial, por haber aceptado ocultamente, sin
un enérgico repudio y protesta, la estatización por el
gobierno de Venezuela de empresas de argentinos en el
extranjero.
Todo
hace pensar que la falta de reacción del gobierno argentino
es porque están en deuda con Chavez. ¿Por qué? Porque es
este es verdaderamente un amigo. Pero no de la Argentina, es
amigo de los Kirchner.
Recordemos
la valija repleta de dólares de Antonini Wilson. Todo indicaría
que entraron subrepticiamente muchos millones más, para
financiar la campaña presidencial de la presidenta. También
dentro de los últimos hechos sospechosos, está el aterrizaje
del avión de Cristina en Caracas a regreso de la V Cumbre de
las Américas realizada en Trinidad Tobago a consecuencia de
la presunta rotura del parabrisa por el choque con un ave. ¿Más
valijas que vienen o van?
Por
otra parte recordemos que ya hace tiempo, los venezolanos son
los únicos a los que el gobierno argentino puede recurrir
para lograr financiamiento.
El
año pasado ante una necesidad del gobierno argentino y ante
la imposibilidad de conseguir recursos el “amigo” Chavez,
nos otorgó un préstamo al 15% anual.
¡Más del doble en intereses, que nos hubiera cobra el
“maldito” FMI!
Los
Kirchner han llevado a nuestro país a ser un verdadero paria
internacional. No hay en el mundo país que confíe en la
Argentina, no hay quien nos otorgue créditos. Muy por el
contrario el éxodo de capitales es permanente. En el 2008,
salieron del país del orden de 23.000 millones de dólares y
solamente en el primer trimestre del 2009 alrededor de
5.700 millones de dólares. (ref.1)
Pero
volviendo al objeto de esta nota, la expropiación de nuestras
empresas en Venezuela hizo que los industriales y empresarios
argentinos pusieron el grito en el cielo y solicitaran al
Ejecutivo una pronta y formal protesta ante el gobierno
venezolano.
La
presidente habló telefónicamente con Cabes pidiendo ayuda
por el problema creado, a lo cual el dictador bolivariano se
comprometió buscar una “solución”.
Pero
lo más tragicómico sobre este nuevo dislate presidencial es
la reacción de la presidente para con la empresa afectada:
atacó y cuestionó a Techint por no haber depositado
el dinero que recibió esa empresa por la estatización
de SIDOR el año pasado. ¿¿¿???
¿Que
tendrá que ver una cuestión con la otra? ¿Cuál es en
realidad su cuestionamiento? ¿Cómo es posible que Cristina
tenga el tupé de hablar de fondos argentinos en el exterior,
cuando aún no se sabe a ciencia cierta, el paradero de los
530 millones de dólares que su consorte sacó del país ya
hace más de 15 años y que aún presumiblemente se encuentran
afuera, convertidos ya seguramente en más de 1.500 millones
de dólares?
Sintetizando,
las numerosas evidencias y hechos dudosos u oscuros no
debidamente aclarados, la característica ausencia de
transparencia de los Kirchner, la falta de información, o en
su defecto la falsa, engañosa y manipulada información que
se proporciona sobre los actos de gobierno, sobre este tema
podemos colegir lo siguiente:
-
Existiría un verdadero contubernio, oculto a los argentinos,
entre los Kirchner y su principal socio, el dictador
venezolano, que no responde a los intereses de nuestra Nación
sino a la conveniencia personal de esta verdadera “dupla de
la corrupción y vergüenza”.
-
Que la reacción verbal de la presidente ante el malestar y
enojo de los empresarios argentinos por la nacionalización de
empresas en Venezuela es un verdadero absurdo sinsentido y
disparate. Cristina debería meditar y pensar un poco más lo
que dice y expresa. Debería tener en cuenta el viejo dicho
del refranero popular. “En boca cerrada no entran moscas.”
De esa manera
evitaría las permanentes incongruencias y disparates que
mezcla con su repetida monserga demagógica.
Los
argentinos ya estamos casi habituados a la corrupción, que
nos roben, mientan o engañen. Pero lo que si, es realmente
intolerable, es que nos tomen por estúpidos o discapacitados
intelectuales.
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05/06/2009
DEMOCRACIA,
¿COMO TE VA?
Por
Alberto Asseff
Esta
restauración democrática lleva más de un cuarto de siglo.
Suficiente para establecer un saldo parcial.
Antes
que nada, la democracia implica convivencia armónica y solución
pacífica de los conflictos. También supone confianza entre la base
social y sus representantes. Y, esencialmente, lealtad de éstos al
mandato recibido.
Contrastando
con esos conceptos básicos, nuestra democracia se ve crecientemente
desbordada por la abundancia de los diferendos que, para echar más
zozobra, aumentan en virulencia. Empero, más grave, se incrementan
los litigios fogoneados desde el propio poder. Así, se
desnaturaliza la política hasta lo descabellado. La encargada
conceptual y legalmente para dar solución -para apagar incendios-
es la que los crea, propaga y aviva.
La
disociación de la política -herramienta insustituible para el
ejercicio de la democracia representativa- con la ciudadanía es
sencillamente alarmante. Causa angustia. Porque más allá de las
fundadas razones para ese divorcio, lo cierto es que mientras no se
restituya esa relación el país no podrá hallar su rumbo y, menos,
su proyecto colectivo de vida.
La
política es la única capaz de asociarnos en aras del bien común.
Todos los intereses sectoriales son legítimos, pero ineptos para
dar la orientación general que exige cualquier pueblo. Si la política
está inerte, vaciada en su rol, dedicada a autosatisfacerse, el país
está en gravosisímos problemas. Es lo que sufrimos.
De
fidelidad de los representantes mejor no mentar. La Enciclopedia
tendría menos volúmenes que la historia de las promesas
incumplidas de los últimos 25 años. No quiero ni pensar en cómo
se engrosaría ese relato si le agregáramos otros 25
retrospectivos.
De
confianza, ¡qué decir!. Si existe algo extraviado, eso es la
confianza. Se ha perdido, sin expectativas de hallarla. Es sombrío,
porque la desconfianza se despliega y abarca al propio país.
Tenemos poca fe en la Argentina como nación o, para decirlo como
place al pluralismo, como sociedad. Convengamos que el panorama es
complicado.
La
política es la encargada de la cosa pública, Esta existe a pesar
de nuestros gustos o disgustos. En la vida en común de 40 millones
de personas, sí o sí hay espacio público, patrimonio común,
decisiones colectivas, rumbos que nos ligan a todos, hasta epidemias
que nos amenazan comunitariamente. Hoy esa cosa pública está en
manos escasamente idóneas y nada confiables. Esto constituye un
drama con independencia de cualquier valoración ideológica.
El
compromiso de los dirigentes y, por lastimosa extensión, de todos
nosotros, el llano, con la cosa pública es frágil, tenue, casi
invisible.
La
política siempre une, vincula, asocia. Nos tiende a forjar
interdependientes. Nos quiere comunidad. Hoy, la política divide,
enfrenta, nos confronta, nos convoca a ser dilemáticos -yo o el
caos-, dicotómicos -pueblo u oligarquía-, nos hace descender
a estas y otras aberraciones y arcaísmos. La política de hoy no
tiene poco que ver con la que necesitamos.
La
política debe suscitar misiones integradoras. Tiene que enamorarnos
y estimular acciones comunes. Erradicar la pobreza y educarnos más
y mejor son dos programas colectivos que la política tendría que
organizar y plasmar. Contrariando ese mandato del sentido común, la
política hoy hace negocio con los pobres -a pesar de toda la
propaganda oficial de que se ocupa de ellos- y nos está deseducando
y, mucho más tenebroso, desocializando. Hoy la Argentina está
socialmente más desintegrada que en la época de Yrigoyen, quien
dio un gigantesco paso adelante en esta vital cuestión. Por eso, más
veces de las digeribles, nos parecemos más una manada con tendencia
a la dispersión que un pueblo nacional organizado y
cohesionado, constituido legalmente y gobernado democráticamente.
Si
hiciéramos un balance pormerizado, hoy son más las demandas
insatisfechas que las que nos acuciaban en 1983. No es que nos
hayamos vuelto exquisitos y más exigentes. Simplemente, los
problemas se multiplican y acumulan y las soluciones se postergan y
no aparecen. Además, somos campeones en eso de que ante 'una solución
posible oponemos dos problemas'.
La
política es serenidad, mesura, moderación. Uno puede tener la
sangre hirviendo, pero la política templa y retempla. Esa es una de
sus precipuas funciones. Poco que ver con los mensajes que emanan
del actual turno gubernativo. Todos los días lanzan rayos,
centellas, reproches, enrostramientos, Confunden la máxima maquiavélica
de "dividir para reinar" hasta llevarla al paroxismo de
algo así como "gobernar es dividir cada día un poco más".
La
política tiene que ser vehemente en sus principios y valores, pero
extremadamente sobria y austera en su conducta y en el ejemplo que
transmite a la sociedad. Dura y tierna simultáneamente. Los excesos
y la política deben ser como las paralelas, aunque con el agregado
de que ni en el infinito se deben juntar. Obviamente, el delito y la
política no pueden convivir. Hoy es lacerante comprobar que nos
conmueve mínimamente que el gobernador de la Provincia de Buenos
Aires haga campaña electoral movilizando una parafernalia de
seguridad como el caso de Lobería, que por un día quintuplicó la
dotación policial. Recursos públicos volcados al proselitismo. O
que se incumpla la ley en cuanto a sus preceptos atinentes a la
duración de las campañas y al límite de gastos.
La
Justicia Electoral debería ser clave para eliminar las
insuficiencias y grietas peligrosas del sistema. Empero, la Justicia
Electoral es parte del problema, en lugar de erigirse en agente de
las soluciones. Se deslegitima como espacio neutral. Se torna
sospechosa y por tanto no es depositaria de la 'ultima ratio', vale
decir la esperanza de que ella reponga la verdad y la equidad en su
sitio. Exhibe demasiada atención al poder y por ende escasa
imparcialidad. Es rigurosa con los formalismos más vacuos, pero elástica
sin par ante las demasías más flagrantes. Ve una hormiguita en el
expediente más pequeñito, pero no repara en un elefante en el trámite
de algún 'pez gordo'.
La
Justicia Electoral está contribuyendo a nutrir esa perversión
nativa de que "hecha la ley, hecha la trampa". Alimenta la
idea de que en la Argentina para sobrevivir hay que gambetear a la
norma y como decía Gene Kelly en una recordable película
"nunca robes... pequeñeces" (si quieres que la Justicia
no te atrape).
La
política se muestra diestra para maquinar añagazas y astucias
electorales, pero inválida para proveer soluciones. Se ha
distorsionado totalmente su rol.
Los
hombres de Estado se han ausentado. Como decía Miguel de Unamuno,
"sobra codicia, falta ambición". Acá, la ambición legítima
nos impulsaría como nación. En cambio, la codicia personal nos
saquea como colectividad.
La
política se ha ensimismado, no para reflexionar, sino para
autocontentarse y aparejarnos insatisfacciones a los 40 millones. La
primera faena es quebrar su cerrazón. Abrir la política es un
imperativo.
En
este contexto, la Reforma Política -con mayúsculas, conforme la
envergadura de su deseable cirugía- es la única vía para
desterrar tantos vicios, tan hondos, y recomponer la idea-ideal de
una democracia como manda la Constitución.
Por
ahora, a la pregunta democracia ¿cómo te va?, la respuesta es
mucho menos que más. Igual que a nosotros, el pueblo.
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04/06/2009
SECRETO
A VOCES
Por
Alberto Medina Méndez
Cada
campaña electoral nos enfrenta a lo peor de la política. El
financiamiento de la actividad electoral es un capítulo que
confirma muchas sospechas de tantos ciudadanos.
Ningún
miembro de la “corporación” propondrá normas que
funcionen como límites que puedan contribuir a la
imprescindible transparencia respecto del origen del dinero
que financia las campañas políticas, la propaganda electoral
y la logística de la elección.
Nuestros
políticos modernos son amantes de la regulación, sobre todo
aquella que nunca los alcanza como sujetos. Su ámbito no está
en tela de juicio, al menos para ellos. No merece, por lo
tanto, norma alguna que favorezca la moralización de sus números.
Semejante
movilización de recursos, publicidad y despliegue, no se hace
sin dinero. De algún lado proviene, y si no se puede mostrar
claramente, es por algún motivo suficientemente importante.
Tal vez explicarlo pueda ser demasiado comprometido.
En
realidad no es tan difícil encontrarle sentido. Esos dineros
solo pueden provenir de algunos pocos orígenes posibles. De
las arcas públicas o de aportes privados. En el primer caso,
apelando invariablemente a procedimientos ilegales, con la
necesaria complicidad de una importante cadena de funcionarios
que avalan, por acción u omisión, esos ilícitos
manejos. Los dineros de los ciudadanos que sostienen con sus
impuestos al Estado, no debiera ser objeto de un uso político
partidario para favorecer a cierta porción del sistema de
ideas. No está bien. No existe atenuante posible.
Cuando
los fondos surgen del sector privado, pueden suceder
diferentes situaciones. Un caso será aquel en el que no se
pueden transparentar esos “aportes” porque ni siquiera están
debidamente declarados. Provienen de actividades delictivas o
al menos de esos rubros que no blanquean sus ingresos al
sistema.
La
otra variante, es aquella ligada a la conservación de
privilegios actuales o de aquellos interesados en formar parte
del club de la prebenda. En esa nómina se enrolan,
proveedores del Estado, concesionarios de servicios y amigos
del poder. Casi todos ellos, intentando darle soporte al
poderoso que pueda darle continuidad a su negocio.
Lo
grave no es solo que esto suceda tan “burdamente”, sino
que este “secreto a voces” haya sido “normalizado”
desde la sociedad. La gente asume con demasiada naturalidad
algo que debiera contar, al menos, con una desaprobación
moral manifiesta. Todos parecemos saber que los que tienen
dinero para hacer campaña son los que están próximos al
erario público. Los que gobiernan, desde el ejecutivo
municipal, provincial o nacional, e incluso hasta quienes
tienen algún acceso a los presupuestos legislativos, dispondrán,
seguramente, de fondos para financiar sus aventuras políticas
personales. Todos ellos pueden sostener ese juego que los
tiene como privilegiados beneficiarios.
Desde
la impresión de las boletas hasta los pasacalles, desde los
vehículos que trasladan votantes el día de la elección al
almuerzo de los fiscales en pleno acto comicial. Todo,
absolutamente todo, precisa de ese fondeo. La inmensa mayoría
de los candidatos posan de hombres humildes, sin demasiado
dinero ni fortunas personales, al menos declaradas. Pues
entonces, la sospecha acerca de la procedencia de los fondos
se hace más evidente.
La
utilización de recursos públicos parece ser avalada tácitamente
por la sociedad que ni siquiera aplica castigo moral alguno a
los usufructuantes profesionales. No solo el uso del dinero
concreto, sino también de esos recursos estatales que
implican tener militantes rentados en puestos públicos, e
infinidad de costos absorbidos por los votantes como
contribuyentes involuntarios, que incluye gastos en
telecomunicaciones, viáticos, traslados entre tantos que se
podrían enumerar.
Cada
centavo del Estado utilizado para las candidaturas esta
viciado de inmoralidad. En ese contexto, cuesta entender como
alguien que cree que hace lo correcto para alcanzar una meta
política, puede francamente brindar soluciones a la sociedad.
Si ni siquiera puede transparentar COMO se financia, es difícil
creerle cuando se pretende proponer como el paladín de la
honestidad.
Esta
es una de las tantas contradicciones de la política mediocre
de nuestras latitudes. Una ciudadanía timorata, una oposición
que silencia estas cuestiones, apelando invariablemente a
formas parecidas. Lo hace en el presente, o lo ha hecho en el
pasado, o simplemente sabiendo que lo intentará en el futuro.
A
eso se suman los sectores del poder económico, los que hacen
lobby escondidos detrás de sus privilegios que aspiran a
conservar, más aquellos otros que pujan por un espacio en el
ámbito de esas preferencias a las que aún no han accedido,
pero de las que desearían formar parte.
Ellos
no quieren quedar afuera. No sea cosa que sus negocios se vean
perjudicados por decisiones gubernamentales, o bien, que algún
político decida interrumpir la prebenda a la que accedió
gracias a los amigos de turno de estos u otros tiempos.
Sostener
concesiones públicas, requiere de una gran versatilidad política,
pero fundamentalmente de mantener “financiados” a los políticos
que en sus campañas hablarán de todo…….salvo de
modificar las concesiones de los mecenas de la campaña.
Los
que están fuera del circuito de privilegios, harán lo
propio. Conseguirán entrevistas, buscarán amigos y amigos de
amigos, de gente vinculada a los que circunstancialmente
puedan alcanzar la birome en el futuro, esa que firmará
nuevos privilegios, seleccionará proveedores públicos o
posibilitará algún negocio en el mediano plazo.
Todos
esos, tratarán de sostener al poder. No tiene demasiada
relevancia que piensan esos políticos, que proyectos traen
consigo, mucho menos aun que pretenden hacer para mejorar la
vida cotidiana de los conciudadanos. Importa darle soporte al
negocio propio. Aparecer en la nómina de quienes ayudan a
pagar la campaña, siempre sumará.
No
se trata de una nómina de contribuyentes transparentada a la
comunidad. Parte de las reglas de juego supone que es un
acuerdo privado, sin papeles, de palabra, un tácito apoyo que
no precisa siquiera de un intercambio demasiado explicito. Eso
vendrá después. El intercambio de ayudas, el rescate a la
“solidaria” contribución, solo será tema de un acuerdo
posterior al acto electoral. Será el tiempo de devolver
favores.
La
política y los intereses sectoriales jamás hablarán en público
de este acuerdo. Los políticos dirán que actúan con
absoluta independencia de criterio cuando deban tomar
decisiones. Los que representan a los intereses sectoriales,
se espantarán de la mediocridad, de la corrupción y de la
falta de visión de los líderes modernos.
Poder
transparentar el financiamiento de la política, mostrar los números
que permiten a los partidos su funcionamiento operativo
cotidiano, es primordial para recuperar no solo la
credibilidad social, sino el norte de la moral en la cosa pública.
No
está mal financiar campañas. De hecho, resulta preciso que
estas sean soportadas por simpatizantes y afiliados, pero
siempre en virtud a la adhesión a las ideas que sostienen.
Lo
relevante es poder transparentarlo. No debieran existir
motivos para ocultar el origen de los fondos. Si no lo pueden
mostrar, entonces resulta evidente que es por algún motivo.
Todos lo sabemos, o al menos lo intuimos. Es un secreto a
voces.
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04/06/2009
LUGAR
VACIO
Por
Laura Etcharren (*)
Florencia
de la V, el cliché de la discriminación y el rol de la
vedette.
Ante
la precaria formación de las mujeres que integran la nueva
camada del mundo del espectáculo y frente a la explícita
decadencia de ciertas personalidades que alguna vez el público
consagró, el panorama artístico se revela en una encrucijada
que, al no encontrar solvencia y desenvolvimiento absoluto,
recurre a nuevas alternativas. De ahí, la emergencia de los
travestis como figuras que representan una nueva visual escénica.
Una forma de presentarse ante el público que pone en
cuestionamiento los usos y costumbres, así como una
construcción de la subjetividad arraigada en aquello que
tiene que ver con lo convencional más que con los salientes
estereotipos que crean, en cierta medida, una crisis de género
vinculada con una reformulación de las teorías estéticas y
de gustos.
Se abre pues, un modelo de hacer teatro en el cual, la persona
que encabeza el espectáculo con el rótulo de vedette, es un
hombre travestido que a través de distintas operaciones y
tratamientos adquirió algunas curvas y características
propias de una mujer natural.
Quien marca esta nueva tendencia es Florencia de la V.
Con ella, y habiendo tenido el piso que dejó uno de los
primeros travestis como Cris Miró, el arribo a las
marquesinas de la calle Corrientes fue mucho más movilizador.
Más aún, cuando desembarcaba encabezando un espectáculo de
revista de la mano de Gerardo Sofovich. Empresario con el cual
entabló una relación comercial redituable para ambos y una
estrecha amistad que según relatan algunos traficantes de
información, ha llegado a rozar límites y a despertar la
fantasía y el morbo de los enemigos de él que por estos días
se regodean de la ruptura artística que se dio a conocer y
sobre la cual, los aromas de amoríos y del me dijo, le
dije, le digo quedan en el imaginario de cada televidente
que pudo escuchar en vivo o bien, en repeticiones, a una
Florencia de la V que parecía deshojar los pétalos de una
flor compartida con la actual esposa del Señor que siempre ha
vivido a su manera.
Ahora bien, la decisión de colocar a un travesti en ese lugar
preponderante, inexorablemente, fue sometida a la evaluación
de datos objetivos y a un análisis racional que frente a la
susceptibilidad que el tema generaba y aún genera,
enarbolarse en el cliché de la compulsiva discriminación era
la alternativa más funcional para evitar comentarios o bien,
puntos de vista. Así que Lubertino, no te anotes.
Los medios de comunicación se enfrentaban a ser rigurosamente
cautelosos y la opinión pública se desataba en los
contestadores radiales, en los foros de internet y también,
en la televisión misma. No obstante, Florencia de la V logró
trascender el grotesco de sus primeras imágenes que aún
reflejaban visibles reminiscencias de su origen masculino así
como la perversión que experimentaban los agudos espectadores
que la colocaron en un panóptico permanente para marcar,
fundamentalmente, los desaciertos del empresario que la llevó
a la cartelera teatral.
Ella se hizo a si misma a punto tal de forjarse una carrera
colmada de éxitos. Paso de ser mirada como un travesti a ser
tratada y admirada como una diva con años de trayectoria.
Ella, en su jactancia de cortar entradas y embebida de éxito
se colocó, mediante el aplauso de la gente, en la cúspide de
la pirámide actoral.
Se equiparó al nivel de Mirtha Legrand, Susana Giménez y
Moria Casan. Ella, por decreto, entendió que para ser una
diva no era necesario recorrer un camino de décadas.
En su mundo, solo basta ser aceptada por el público y
sumamente mimada por el empresario de mayor trayectoria
teatral de nuestro país.
Coqueta; asediada por los medios y cuestionada por haberse
unido en “matrimonio” -en el contexto de una fiesta-
vestida con un traje de novia blanco; Florencia de la V no se
privó de ser grosera, cruel y altiva con el resto de sus
colegas. Porque bajo el velo de preocuparse solo por ella, en
sus monólogos, al igual que en determinadas notas, arremete
brutalmente contra las “nenas de utilería” pero también,
contra las figuras altamente consagradas.
Ingresa en el círculo vicioso de la descalificación obvia e
intenta seducir con una retórica ocultista sobre lo que
piensa, siente y hace.
Se proclama, ante la ineptitud o limitación de sus pares
generacionales, una estrella que aún no puede ser superada
por una mujer natural. Entonces, en la vorágine del ego y la
consagración, ella se repliega en su condición de travesti.
Se escuda que por su elección o sentir sexual, las cosas le
han costado más de lo habitual y entiende, que con sus
pasados 30 años, ya hizo todo lo que quería hacer.
Con lo cual, la quema de etapas y el juego de la vida son dos
situaciones que ocupan un papel protagónico en el mundo de
una de las grandes figuras con las que actualmente cuenta el
medio y por la cual, los empresarios teatrales ofrecen en la
mesa de negocios importantes sumas de dinero.
Eso se debe, entre otras cosas, a que en la carrera por
escalar posiciones sin preparación, a la absurda necesidad de
equipararse a los hombres y a la pereza laboral que termina
con un casamiento botinero y un baby en camino, muchas mujeres
de la generación del ’70 y ’80 enfrentan la propia auto
devaluación que, por carácter transitivo, es asimilada por
los productores que se inclinan por presentar a un travesti
como cabeza de compañía y herramienta de seducción antes
que a una mujer que no puede hilar una oración improvisada o
aprendida.
Entonces se produce la distorsión de imágenes y se acentúa
la premisa “cambio mujer por travesti” en las iluminadas
carteleras porteñas que cuentan con la vedette que no es
ocupando un lugar, por el momento, vacío.
(*)
Laura Etcharren es Socióloga. Analista de Medios de
Comunicación. Especialista en la problemática de Las Maras
en Centroamérica y su estado embrionario en Argentina.
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03/06/2009
¿RIESGOS
Y BENEFICIOS DE SELECCIONAR EMBRIONES?
Por
Liliana Angela Matozzo (*)
Cuando hablamos de
EMBRIONES, nos estamos refiriendo a NIÑOS DE MICROSCOPICO
TAMAÑO, a PERSONAS, con todos los derechos que los
Instrumentos Internacionales de DDHH, y nuestra Legislación
Civil y Constitucional reconocen a las personas nacidas.
No estamos hablando de un
cúmulo de células.
De hecho, si nadie mete la
mano, ese embrión, nacerá a los 9 meses y será un bebé. Un
bebé igualito al que usan en la publicidad de pañales y fórmulas
alimenticias y nos inspira tanta ternura.
¿Cómo despejar la
eugenesia, de la selección de seres humanos?
¿Las leyes que penalizan
la discriminación por razones de raza, sexo, religión, no se
aplican a los embriones?
¿Con qué cara criticamos
las técnicas hitlerianas de selección de la raza, cuando
estamos proponiendo legalizarlas para matar niños indefensos?
¿Por qué confundimos el
objetivo de la medicina, si este es curar y cuando no se puede
curar, tan sólo calmar el dolor?
¿Por qué atribuirle a
los médicos el rol de verdugos, bajando la guillotina sobre
las cabezas microscópicas de niños a quienes sus padres, una
vez concebidos, deciden abandonarlos a su suerte?
Nuevamente sobre el
tapete: DERECHO A LA VIDA, VERSUS CALIDAD DE VIDA.
Con este hilo de
razonamiento, y tendiendo a mejorar la CALIDAD DE VIDA, cuando
nosotros estemos viejos, discapacitados y enfermos, y nos
hagamos pis encima, nuestros hijos tendrían todo el derecho
de proteger su calidad de vida, y exterminarnos.
Creo, que de legalizarse
el diagnóstico genético preimplantatorio, este debería ser
utilizado solamente a efectos informativos, y de ninguna
manera, como “bill de indemnidad” para asesinar niños.
Por otro lado, la discusión
sobre la legalización de esta técnica, no puede quedar en
manos de quienes la practican, porque tenemos instituciones,
legisladores, que son los responsables de sancionar las leyes.
El único beneficio que
puede arrojar esta tecnología, es el de preparar a los padres
para el nacimiento de un niño con determinadas características,
o bien preparar la ayuda médica necesaria para afrontar un
nacimiento con dificultades, siempre pensando en el derecho a
la vida y a nacer del embrión, pero de ninguna manera, debe
ser utilizada como medio para dar “mayor comodidad a los
padres, para sacarse de encima un niño que quizá o
no, sea más o menos diferente que los demás”.
Porque tampoco hay que
olvidar que “cada ser humano es único e irrepetible”.
No podemos transformar los
centros de fertilidad asistida en verdaderos campos de selección,
concentración y exterminio de embriones.
Por
último, ¿Para
quién será el potencial benéfico? ¿Para el bebé? ¿Para
la madre? ¿Para el médico? ¿Para el sistema sanitario? ¿Para
la compañía de seguros?
Nuestro
Derecho es individualista en el sentido de asegurar un lugar
para cada persona en la sociedad. Ninguna razón de orden
social puede amparar el desecho deliberado de un bebé.
El
individuo goza de protección frente al Estado y a los
particulares. No puede una razón de orden social erigirse en
determinante del derecho de nacer o no de una persona.
Nuestro
sistema es liberal y democrático. No podemos instaurar una
dictadura biológica. Nuestra Constitución garantiza el
derecho a la vida desde la concepción, y la concepción para
nuestro derecho se inicia cuando el espermatozoide penetra al
óvulo. Esto está científicamente comprobado.
¿Quién determinará la justificación social?
A
veces, los diagnósticos prenatales pueden fallar.
¿Estamos
realmente trabajando para no discriminar?
En
Argentina se creó el Instituto Nacional contra la
Discriminación.
¿Para
qué invertir el gasto público allí, si se recomendará
asesinar al niño real o potencialmente afectado por algún
desorden múltiple?
Especial
atención merece el hecho de que el niño enfermo pueda
alterar el futuro estilo de vida o hacer sufrir estigmatización
o discriminación a sus padres, y que estas tonterías puedan
justificar dar muerte a un niño, porque entonces no podrían
nacer los petisos, los pelirrojos, los pecosos, los gordos,
los chuecos, los narigones, los miopes, etc...
También existen
un montón de adultos bien parecidos, sanos y fuertes, que son
capaces de estigmatizar a toda la humanidad pasada, presente y
futura.
¡Creo
que la locura es total! Primero se pretende esterilizar
(seguir proyectos en debate en el Congreso Nacional), luego,
asesinar y abortar la fecundidad natural, y después destinar
toda una infraestructura médica para fabricar niños en el
laboratorio.
No
es menos cierto que la tendencia político-biológica
internacional apunta a otorgar una licencia para procrear,
donde sólo los "elegidos"
de acuerdo con el standard de calidad genética y social
requerido por el poder de turno, puedan tener
descendencia.
También es interesante reflexionar sobre el deseo del
hijo perfecto.
¿Qué pasaría si los hijos legitimaran su derecho de
tener padres perfectos? ¿Podrían abandonar y desechar a
aquellos que no lo fueran con la misma impunidad que se
propugna para desechar y asesinar nonatos?
Conclusión:
Muchos
legisladores se están esforzando por sancionar leyes de
anticoncepción, aborto, fecundación asistida sin límites,
ingeniería genética, cambio de sexo, suicidio asistido y
eutanasia.
Estas
recomendaciones forman parte de toda una postura bioética
utilitarista que pretende orientar la función médica como
herramienta de selección,
de descarte humano y de control demográfico, o bien
como satisfacción de deseos antropoplásticos, y no cómo método
de preventivo, curativo y paliativo, en pos de la
instauración de una dominación política y económica
internacional.
Se
permitiría procrear, nacer y vivir a quien produzca para el
gran recaudador y reúna las condiciones de calidad de vida
establecidas por él.[1]
Confío
en que al momento de legislar, todos tengan presente que el
ser humano no debe cosificarse al nivel de un
producto genético destinado al cumplimiento de roles y
funciones preasignadas "por ma´s bien social o común
que se pretenda invocar".-
(*)
Liliana Angela Matozzo - Abogada - Doctora en Ciencias Jurídicas
- Ex Presidente Comisión Nacional de Biociencia - Escritora -
Candidata a Diputada Nacional por el Partido Renovador de la
Prov. de Bs.As. (Lista 249).
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03/06/2009
NOS
MERECEMOS QUE SIGAN ELLOS
Por
el Lic. Gustavo Adolfo Bunse
La
sociedad argentina no tiene la menor idea de cómo parir
oposiciones.
Carece
por completo de la capacidad ingénita e instintiva para proveerse
de los anticuerpos más elementales para sostener su organización
gregaria.
Si
acaso fuésemos un animal del campo, andaríamos heridos,
seguramente arrastrándonos… con alguna laceración irreversible,
agusanados.
En
el contexto de la cruel e implacable biología política, no hemos
adquirido todavía en dos siglos, el derecho elemental a sobrevivir
entre los avatares de esta vida… esos,
que se nos han dado, como reglas de juego en nuestro planeta.
Hemos
generado, inversamente, un sistema progresivo y escalonado, hacia el
raquitismo institucional, el que caracteriza a los tullidos sociales
y a los postergados vocacionales.
Ignoramos,
antes bien, que cosa es -y
para que sirve- un
contrapoder.
Casi
se diría que execramos a quien ose encarnar esa función augusta.
Por
protestatario, por reaccionario, por objetor, por escéptico o por
cualquier otra cosa políticamente incorrecta, vamos fusilando, uno
por uno, todos los atisbos de la más simple naturalidad esencial
del equilibrio republicano.
El
escenario que queda… no es otra cosa que nuestra realidad plena.
Pero
no lo que merecemos, ni
el resultado de una inveterada mala suerte… nada de eso… Es
sólo “nuestra” realidad plena… tan orgullosa de su imbécil
precariedad, como fatalmente ignorante de su destino.
Para
nosotros, esa realidad, tan frágil e indeseada, se llama
“kirchnerismo”, algo que ya nos envuelve y nos rodea
totalmente…casi como clima social… algo que, con una paciencia
infinita, se diría que
nos lo hemos ido labrando hasta situarnos a su sombra…en esta vía
crucis, que hoy
vivimos.
Unos
pocos, casi ninguno… preguntándonos,
como es posible que
el “régimen del mal”, tenga - hoy por hoy - tan enormes chances
de sobrevivir.
Preguntándonos,
como puede ser que no se avizore más fácil y con absoluta
seguridad, después de tanto exceso desplegado, una natural e
inevitable derrota de cualquier expresión totalitaria.
Como
rayos puede ser que hayamos dejado crecer esto
internamente… como un tumor… sin hacer nada.
Pues
quizá por dejarnos estar, o por nuestra desidia social, o
por nuestra indolencia cívica inadmisible
o también por nuestro
desdén republicano… que hasta nos desagrega del perfil social mínimo
para constituir un Estado, por
todo eso, tal parece pues que… lo que nos merecemos: Es que sigan
ellos.
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02/06/2009
FASCISMO
DE IZQUIERDA
LAS CONTRADICCIONES DE CHÁVEZ Y OTROS LÍDERES
PSEUDOPROGRESISTAS
Muchísimas veces, y especialmente en nuestro país,
escuchamos a simpatizantes de izquierda, centroizquierda,
socialistas y/o progresistas quejarse de las dictaduras.
Las palabras más utilizadas por estos
personajes son: represión, genocidas, terrorismo de estado,
censura y la más común, "facho".
Hasta aquí coincidimos, pero como ocurre
desde la mismísima concepción de la izquierda,
irremediablemente caen en la contradicción, aunque más que
contradicción pasa a ser incoherencia.
Todos, absolutamente todos quines se
identifican con cualquier tipo de izquierda -y aquí la
primera contradicción, ya que no se entiende muy bien cómo
puede haber tantos tipos de izquierda- defienden, o al menos
simpatizan, con ciertos referentes de esta ideología,
cuando son estos, precisamente, los primeros en imponer lo
que dicen detestar.
La larga lista de estos
"fachos" la debemos iniciar con Joseph Stalin, tal
vez el más cruento y sanguinario dictador de nuestra
historia más reciente, y la podemos continuar con Mao,
Mussolini, Hitler, Tito, Franco y, por supuesto, con Fidel
Castro y su hijo putativo y máximo aspirante a heredarlo,
Hugo Chávez
Un detalle interesante es que,
casualmente, todos usan uniformes militares, incluso Fidel,
que es abogado y jamás fue a un instituto militar, pero
claro, como él hace lo que quiere, se autonombró
comandante y se hizo militar. Otra paradoja más, ya que en
general, los simpatizantes de izquierda odian a los
militares.
Sin embargo, todos los simpatizantes de
izquierda aman o simpatizan con Fidel Castro, el primer
paradigma del autoritarismo, quien en cincuenta años encarnó
una de las dictaduras más perversas de la historia,
torturando y encarcelando a quienes sencillamente se atrevan
a cometer el imperdonable pecado de no pensar igual.
No existe gobierno en Latinoamérica que
haya violado los Derechos Humanos más que el de Fidel, no
existe gobierno en Latinoamérica que haya hecho más
terrorismo de estado que el de Fidel, no existe gobierno en
Latinoamérica que haya censurado más que el de Fidel, no
existe en Latinoamérica gobierno que haya perseguido,
encarcelado y matado opositores más que el de Fidel. En
definitiva, no existió, y podríamos asegurar que no
existirá en la historia, gobierno más "facho"
que el de Fidel.
¿Cómo se puede defender a un personaje
tan siniestro cuando se dice defender la libertad de expresión,
cuando se dice que se está en contra de la represión,
cuando se dice que se está a favor de los DDHH?
¿Qué pasa en Cuba si alguien se anima a
decir que está en contra del régimen castrista? ¿Qué
pasa en Cuba si a alguien se le ocurre pedir elecciones
libres?
¿Qué pasa en Cuba si a alguien se le
ocurre fundar un partido político?
¿Qué pasa en Cuba si alguien desea
salir de la Isla?
La respuesta es sólo una: sencillamente,
y si tiene suerte, va preso, porque lo más factible es que
lo "desaparezcan", ¿le suena esa palabrita?
No es casual, entonces, que estos
delirantes defiendan y reivindiquen a Hugo Chávez que, como
dijimos, es su hijo putativo y su mejor alumno, además de
aspirante al trono de máximo dictador de Fidel.
Pero hay algo más, que tienen en común
estos personajes, y quedó demostrado este último fin de
semana a través de otra payasada de Chávez, esta vez en el
marco del seminario organizado por el Centro de Divulgación
del Conocimiento Económico por la Libertad (Cedice), que
cumplía 25 años, el frustrado debate entre Chávez y el
escritor peruano Mario Vargas Llosa.
Los dictadores jamás se animan a
debatir. Nunca, pero nunca, se van a a sentar y discutir
frente a alguien que piense distinto.
¿Alguien vio alguna vez algún debate
entre Fidel Castro y otra persona?
Yo, honestamente, nunca lo ví, y si hay
alguien que haya tenido semejante privilegio, quisiera que
me lo haga saber.
Lo único que hacen es vociferar, gritar,
agraviar; eso sí, no se animan a decírselo en la cara a
nadie, Como hizo Chávez con Vargas Llosa. Chávez, habló,
gritó y desafió al escritor. Cuando este aceptó, el
presidente de Venezuela desistió, pero no sólo eso.
Instantáneamente aplicó otra de las reglas de izquierda,
invertir la carga de la prueba, y no tuvo mejor idea que
decir: "Yo puedo ayudar, tal vez moderando, pero el
debate es entre los intelectuales de la contrarrevolución y
ustedes, los patriotas, los hijos de Bolívar, de Juárez",
pretendiendo hacer creer que el que no quería debatir era
el escritor peruano.
A todo esto, cualquier parecido con Néstor
Kirchner, ¿es pura coincidencia?
Entonces, es inconcebible que alguien que
diga luchar por las libertades de las personas, por la
igualdad, por la justicia y, fundamentalmente por los
Derechos Humanos admire, defienda e idolatre a alguien como
Fidel, a quien podríamos denominar como el mayor estandarte
de los dictadores y/o a Hugo Chávez.
Estas, no son más que algunas de las
tantas contradicciones que tienen los simpatizantes de
izquierda, aunque la mayor es, sin dudas, la de llamar facho
a quien no piense como ellos.
Como todos sabemos, el término
"facho" deriva de la palabra fascista. Ser
fascista es, sencillamente, ser autoritario, imponer las
ideas por la fuerza, dictador, totalitarista, precisamente
lo mismo que es en la práctica la izquierda, por lo tanto,
¿quiénes son los "fachos"?
Para finalizar, y como claro ejemplo
ilustrativo, podríamos citar a la señora Hebe de Bonafini,
quien reúne en una sola persona todas las cualidades del
"facho".
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo de Pablo
Dócimo por gentileza de Tribuna de Periodistas.
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02/06/2009
“LOS
NO LUGARES”
Por
Jorge Omar Alonso
El
etnólogo Marc Augé en su conocido libro “Los no lugares” da
una definición de estos como productos de la sobremodernidad, como
espacios que no son en sí lugares “antropológicos”, vale decir
lugares como espacio existencial en donde realizamos nuestra vida
permanentemente. Son los lugares en donde solo estamos de paso.
Una
ciudad está llena de no lugares pero no obstante aquella constituye
el ámbito en donde el individuo se desenvuelve y donde pretende
llevar a cabo su progreso. Pero también es donde reina la
inseguridad que hace imposible el desarrollo humano en plenitud,
porque vivimos en riesgo y al no sentirnos protegidos nuestra
precariedad se hace dramáticamente evidente en contacto con la
violencia urbana, a la que nos vamos acostumbrando como condición
de vivir en la ciudad. Esta se ha convertido en un recipiente
colmado de violencia y delincuencia.
Como
dice el referido autor: “La gente siente que no existe mas un
lugar donde pueda decir: “aquí estoy tranquilo”.
Los
miedos nos han generado actitudes de protección individual, pero
siempre la conclusión es la misma: “No puedo hacer nada al
respecto”, porque carecemos de ley y orden. Estas carencias nos
hacen infelices cuando estamos en la creencia de que la vida no está
debidamente protegida.
El
objetivo de toda sociedad política es garantizar las condiciones de
vida y libertad, como derechos naturales de cada uno de nosotros. No
obstante existe un elemento diferenciador: la sociedad se distingue
del Estado que solo asegura las condiciones para el esfuerzo de los
individuos. El Estado argentino no ha asegurado nada, no ha cumplido
con la gestión para la que fuera creado.
Más
aún, se ha establecido en la cima del poder supremo de la República
una ideología que ha llevado a la disolución de la sociedad, en
donde un bando intenta destruir al otro. El poder político hegemónico
no se plantea la cuestión de la justicia. Solo se trata de saber
quien va a ganar en esta lucha a muerte en que se ha convertido la
disputa política.
La
argentina es una sociedad a la deriva, apática y despolitizada. No
ha habido crisis mayor que la que llevamos a cuestas.
Nos
han robado la pasión por los asuntos comunes y la idea de progreso,
agregando a este panorama de nuestra Patria la descomposición
mental de los dirigentes políticos. Y esto último supera todo lo
imaginable. Sirva de muestrario el carnaval electoral actual. Muchos
enmascarados desfilando a lo largo de un truculento corso político,
tratando de sacar el primer premio al mejor enmascaramiento.
El
problema tiene su origen en la esfera intelectual. Porque dicho
concepto está muy unido a la evolución de la sociedad. Una población
instruida participa públicamente y sus opiniones tienen verdadero
peso.
Contrariamente
una población sumergida en la anomia como disgregación de los
valores, se contenta con “pan y circo”. Y es entonces que el único
clima político que lo seduce lo constituye un espectáculo
televisivo de actualidad, en el cual se caricaturiza a los políticos
y convierte a la política misma en un
grotesco.
Claro
que no sería justo desmerecer al señor Tinelli y su troup, después
de todo ha tenido la oportunidad de mostrar la miseria del vacío
político argentino. De todos modos por suerte el ridículo no mata.
Estamos
transitando como País horas complicadas y el ciudadano medio
instruido al menos, no cree que pueda hacer nada contra esta situación.
Y así lo parece. Por lo tanto no hay participación y sí abstención
porque de todos modos aquel ciudadano cree que no hay diferencia
alguna entre participar y abstenerse.
Esa
participación debe llevarse a cabo en aquellos ámbitos definidos
como “no lugares”, pero que al menos formalmente existen como la
empresa, los servicios públicos, las comunas, los barrios, etc.
Todo aquello que nos ofrece la ciudad para el desarrollo de nuestras
potencialidades.
Sin
embargo a veces los acontecimientos nos pasan por las espaldas, o
nosotros les damos la espalda. Después de todo creemos que la política
es solo para los políticos y nos conformamos con pasar tantas horas
por día frente al televisor mirando football o las mediocridades de
los programas de espectáculos. O simplemente absorbidos por la
computadora.
De
esta manera lo describió Cornelius Castoriadis: “La gente se
despolitiza, se privatiza, se vuelve hacia su pequeña esfera
privada…y lo que encuentran en esa esfera privada los aparta más
aun de la responsabilidad y de la participación política” (Una
sociedad a la deriva).-
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01/06/2009
Y
QUE DEBERIA PENSAR EL CIUDADANO POLICÍA?
Por
Miguel Ángel Reynoso (*)
Frente a la nueva agresión al ciudadano que pretende
el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en la persona del
titular del Poder Ejecutivo Gobernador Daniel Scioli, quién
según hemos visto recientemente en la prensa pretende llevar
a que la legislatura provincial le apruebe una prórroga de la
mal llamada y anticonstitucional LEY DE EMERGENCIA POLICIAL,
que además de permitir los grandes “negocios” de compras
millonarias con escasos controles permite la
“prescindibilidad” de los empleados policiales, medida más
propia de una tiranía que de un sistema democrático y que
priva a sus víctimas (trabajadores policiales), entre otros
hasta el derecho de la defensa en juicio, volvemos a recordar
los pobres resultados que le han valido hasta la fecha al
trabajador policial para su reconocimiento como ciudadano
argentino pleno, sus desvelos, sus sacrificios y sus mártires
caídos en defensa del sistema democrático que nos gobierna.
Mirando también el artículo publicado en el sitio web
Crónica y Análisis bajo el título “Ciudadano
solicita dispensa”
que se agrega más abajo, a remedo de una presentación
solicitando una dispensa judicial que lo libere de la obligación
constitucional de votar por las numerosas circunstancias que
enumera concienzudamente, y a las que podemos agregar por
nuestra cuenta las constantes violaciones de nuestra Carta
Magna que se realizan a diario incluso al amparo de legislación
votada en ámbito legislativo no podemos dejar de preguntarnos
como policías víctimas de la perversidad de los gobernantes
hacia el trabajador policial por su insistencia en no
reconocerlo en su calidad de ciudadano, si de verdad conviene
o no ejercer el voto.
¿Y de que otra forma podría pensar quién por años
se ha visto víctima de políticas de gobierno llevadas a cabo
con el respaldo de leyes que violan derechos fundamentales, no
en uno sino en muchos casos, en los que para colmo la justicia
se ha mostrado constantemente indiferente?
Es claro que en principio nos sentimos plenamente
identificados con el pensamiento explicitado en el artículo
referido, somos conscientes de que la degradación
institucional fundamental en nuestro país ha llegado a un
punto extremo, pero también tenemos la esperanza de que
mediante este único sistema de gobierno podemos esperar más
tarde o más temprano cuando por cuenta propia o por el
repudio generalizado, como ya viene ocurriendo, nuestra clase
política se de cuenta de que han equivocado el camino, que
nuestra manoseada República espera un gesto de
responsabilidad de su parte para encausar las cosas.
Sin embargo, los policías, como siempre lo hemos hecho
seguiremos respetando la Ley, acatando y defendiendo nuestra
Constitución Nacional, como ya lo hemos hecho, de cuya mano
seguramente vendrá el futuro promisorio que todos los
argentinos esperamos.