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24/06/2009

EL “FRENTE PARA  LA VICTORIA  DE  SAMOTRACIA”.

Por el Lic.  Gustavo Adolfo Bunse

La  graciosa prédica de los encuestadores,  ya se halla  incorporada al torrente sanguíneo de la  impávida ciudadanía nacional. 

Como buenos tarotistas de plaza Francia,  una vez más…nos vendieron alegremente  su oráculo de Delfos… con el inocuo veneno de sus errores, pero con el antídoto secreto de millones de indecisos que llegarán para salvarlos de la vergüenza.

El triunfo del 28 de junio, le corresponderá en forma inexorable a  “la soberbia”. Por eso y sólo por eso, ya están convocando a la Plaza de Mayo esa misma noche (ganen o pierdan). Un gesto de descerebrados.

En nuestra comarca singular, gozosa del ninguneo, y  para  las urnas de este domingo,  cualquiera puede -ya mismo- animarse un poco más a pronosticar lo que allí puede ocurrir, a la vista de una docena de opositores, que están casi confabulados para regalar las condiciones para la continuidad del trono.

Envanecidos,  muchos de ellos, por el sueño loco de una gloria personalísima de quienes sólo  supieron cebar mate en una timba…han venido ahora a presentar sus credenciales  de  “ases  de  cartón”

Allí pues… sobrevendrá acaso la victoria módica,  mezclada con una derrota nada trágica del oficialismo. Esto es, pese a sus derrotas parciales en casi todo el territorio, el resultado neto nacional no será la catástrofe terminal que muchos prefiguran. Una gran paradoja de la arqueología política de este país, aún  algo inmaduro y orgulloso impenitente de una vocación masoquista.

La soberbia, entonces, notificada ese domingo de “lo no demasiado que se ha perdido después de 6 años de  gestión conyugal”, se estrechará en un abrazo con su muy amado cónyuge,  en medio de un mar de lágrimas y una plétora de mercenarios esperando en el patio de la residencia murmurando por doquier. Mirarán la Plaza por TV.

Los próximos años de gobierno y el infierno que puedan significar para todos nosotros,  quedarán sellados, simplemente allí, con la complicidad íntima de un tierno guiño de ojos entre ambos. Él… ya, con sus flamantes fueros que ya tiene bien asegurados.

Sólo deberán  pensar, con la visión rudimentaria  de los abigeos, cuantos diputados y senadores hay que salir a comprar en el mercado de la esquina. Y acaso no ha de ser para tanto. Ya lo saben: pierden entre 6 y 8 diputados y menos de cuatro senadores.

Todo tiene precio en este país de mercaderes de la política.          

Y ese lunes 29, ella, re entronizada de tal modo, barajando y  dando de nuevo, habrá de seguir decidiendo nuestros destinos hasta el  año 2011. Quizá, hasta que un viento de profilaxis social… se la lleve.

Quizá,  hasta que la piara que la empujó al palio de la unción, no encuentre nada más para comer  en los basurales y en los baldíos de la comarca.

Hasta que la falacia del superávit fiscal, devenido del  impresionante salvajismo impositivo, ya no tenga margen para alimentar los vicios de Hugo Moyano  y de  los otros más de cien  parásitos de la escoria social que viven enquistados en los intestinos de la Nación desde hace más de 30 años.

En 1863 el cónsul francés Charles Champoiseau, un aficionado a la arqueología encontró en la Isla de Samotracia  una estatua de mármol de unos tres metros algo dañada por la mutilación de veinte siglos.

A quien esto escribe, con todo el respeto histórico del caso,  se le ocurre que bien puede ensayarse esta ironía: Tal vez haya sido esa estatua, una alegoría del Frente para la Victoria (Niki Tis Samothrakis) esculpida en el año 190 antes de Cristo.

Un hallazgo interesante y gracioso a la vez:        

El Frente para la Victoria de Samotracia.

Una estatua de mármol… de una mujer, sin brazos y sin cabeza, con un par de alas pegadas a la espalda, tal vez como las que usó Ícaro, antes de estrellarse contra el suelo cuando escapó del laberinto.

Mujer de frío mármol…con ropajes de seda finos, muy pegados a su cuerpo…

Sin brazos… para no hacer nada. Sin cabeza… para no pensar nada.

Con alas… para salir volando apenas pueda, bien sea  desde el gran santuario de Cabiros… o desde la casa rosada de Balcarce 50.   

Una señora sin cerebro y sin manos… que se dirige raudamente a cualquier abismo. Mutilada ya muy fuerte por su propia inoperancia y por su propio esposo… ella es el Frente para la Victoria de Samotracia  y seguirá siéndolo, a los tumbos, por 2 años más.

Hasta que una mañana gris, vestida con su toga solemne,  se presente a las puertas de su despacho… otra señora: La realidad, diciéndole al oído que viene a buscar su parte de razón, para llevársela, allí mismo.

La soberbia, dirigirá nuestros destinos  hasta que todas las postergaciones  hayan vencido… y hasta cuando -para seguir-, haya que pasar casi en forma  indefectible, por la ordalía de una gran alfombra destapada donde se ocultaba cualquier cosa:

Desde la venganza de Tutankamón, hasta el default institucional.

Con una infinita impotencia para muchos y con una  resignación muy difícil para otros, habrá de verse a la Victoria de Samotracia  reinstalada de nuevo, con o sin fuerza, para seguir, envuelta en cien oropeles y  en los repulgues faciales de un colágeno iridiscente que,  al final, quizá…  le explotó… y le voló la cabeza.

Su plan, su propuesta, su dudosa idoneidad y su rumbo decisional, son cosas que estarán vedadas al conocimiento de los argentinos.

Y esta  Victoria de Samotracia, como es obvio, ya sin su rostro… no dio ni dará explicaciones de ninguna índole.

Y no habrá comunicación alguna de los actos de gobierno hasta tanto pueda verse a su propia imagen,  ya raída y sin corona,  rodando por las  escalinatas del palacio… tal vez cuando decida despertar de su modorra… la indignación colectiva. 

Y como siempre ocurrió, desde el fondo de la historia… la rediviva soberbia de esta  Victoria de Samotracia tendrá que vérselas un día, con la sombra que ella más ha temido: La vindicta pública

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23/06/2009

JULIO PIUMATO, EL HOMBRE DE AMIANTO
EL COMODÍN DEL KIRCHNERISMO EN LA CAPITAL FEDERAL

Por Christian Sanz (*)

    Hace pocos días, fui parte de un interesante debate televisivo con el candidato a diputado por el kirchnerismo, Julio Piumato -a la sazón secretario General del gremio judicial- y otros referentes políticos. Mi participación tenía que ver con el interés de la producción de ese programa en mostrar la opinión de un periodista independiente en medio de diversas corrientes de opinión ideológica.
    Realmente no esperaba encontrarme con propuestas concretas por parte de ninguno de los invitados -justamente es de lo que adoleció esta campaña legislativa-, pero sí con un mínimo respeto a la hora de hablar. Hubo ciertamente alguna cortesía por parte de los primeros expositores, pero, cuando le llegó la hora de hablar a Piumato, esta trastocó en vulgaridad y acusaciones infundadas hacia los otros candidatos. Recordó el menemismo, la Alianza, el duhaldismo y dijo que la oposición gravitaba sólo entre esos tres modelos, olvidando que el kirchnerismo sentó sus reales en la estructura que Eduardo Duhalde había construido antes del año 2003.
    Luego, de la nada, Piumato aconsejó a Francisco De Narváez -que no se encontraba en el estudio de televisión- que aclarara su situación en relación al expediente de "la ruta de la efedrina".
    La exasperación en los gestos del sindicalista y su vulgar discurso, me dejaron pasmado, casi sin poder articular una palabra. Fue cuando la conductora del programa, Clara Mariño, me pidió que opinara al respecto: "habiendo sido el periodista que anticipó lo que ocurriría a De Narváez con la efedrina, ¿qué opinás de lo que dice Piumato?".
    En otra situación hubiera contado con una docena de respuestas, pero en este caso estaba paralizado por la mala educación del sindicalista.
    "Yo creo que el kirchnerismo es el que tendría que explicar sus lazos con el narcotráfico, ya que muchos de sus funcionarios están relacionados con este tema. Por otro lado, no hay que olvidar que la campaña de Cristina Kirchner fue financiada por dineros del tráfico de estupefacientes", dije casi sin pensar.
    "Pero, ¿quién te manda a vos? ¿De dónde sacás que el narcotráfico pagó la campaña de la Presidenta?", preguntó Piumato desencajado por completo.
    "Primero que nada, a mí no me manda nadie, yo me mando solo", aclaré al ofuscado sindicalista; "segundo, le recuerdo que fui la única persona que pudo entrevistar a Sebastián Forza, uno de los asesinados en Gral. Rodríguez en agosto de 2008 y me confesó que en la campaña de Cristina se había lavado dinero de la droga. Eso está grabado y entregado a la Justicia".
    Sin posibilidad de poder refutar mi testimonio, Piumato dirigió su mirada a la conductora del programa y le espetó: "este pibe está loco". A su vez, Clara Mariño viró su mirada hacia mi persona y me preguntó quiénes eran los funcionarios del kirchnerismo involucrados en temas de narcotráfico. Piumato se echó para atrás, como atajándose de un golpe inevitable y esperó ansioso mi respuesta.
    Sin dudarlo, contando con los dedos de mi mano, aseguré: "Hay varios y los vengo denunciando hace años sin que nadie se haga cargo: Ricardo Jaime, secretario de Transportes, con más de 10 causas judiciales por ese tema; Rudy Ulloa Igor, secretario personal de Néstor Kirchner; Ricardo Echegaray, titular de la AFIP.....".
    Mis palabras fueron interrumpidas por Piumato, quien intentaba de toda manera de que no siguiera dando nombres y apellidos concretos. Al mismo tiempo, intentaba atacarme con algún dato que me comprometiera y no podía. "Sos un mercenario", fue la única acusación que salió de la boca del sindicalista.
    "No, sólo soy un periodista independiente que dice la verdad: este gobierno no es más que una banda de delincuentes. Quiero ver dónde va a estar usted el día que los Kirchner y sus funcionarios tengan que recorrer los tribunales", dije, dando por finalizada mi alocución.
    Pocos días más tarde, tuve la mala suerte de cruzarme con Piumato en otro programa de televisión. Allí, el sindicalista me acusó de tener "animosidad" contra él. "Me niego a discutir con este periodista. Me pega a mí porque no sabe cómo atacar a (Carlos) Heller", dijo el sindicalista.
    Mi respuesta no se hizo esperar: "Yo no tengo ninguna animosidad con usted, Piumato, no diga idioteces. Respecto a Heller aún tiene que explicar por qué recibió oportunamente cheques de Sebastián Forza y cuál su relación con Hugo Luppo, de la comisión directiva del Banco Credicoop y preso con parte de su familia por la causa efedrina".
    Piumato me ignoró e insistió en no debatir conmigo. Fue la prueba más cabal de su falta de argumentos.
    Horas más tarde, cuando llegué a mi casa, recibí un correo electrónico que me gratificó y sorprendió al mismo tiempo: "Soy trabajador judicial desde hace unos 15 años, y asiduo lector de sus notas en Tribuna de Periodistas.
    Por casualidad me crucé en un programa televisivo con un breve segmento de una discusión suya con el Sr. Julio Juan Piumato. Por la presente sólo quería decirle que los trabajadores judiciales sabemos quién es Piumato. Un tipo que ni se anima a entrar a Tribunales, por el odio que le tenemos los que él dice representar. Un tipo que utiliza en sindicato judicial para su beneficio personal, expulsando opositores, realizando escandalosos fraudes, robando, no presentando balances -ni siquiera los dibuja, simplemente no los hace-, todo esto avalado por el Ministerio de Trabajo que cajonea las denuncias en su contra gracias a los inestimables oficios de Héctor Recalde con Tomada.
    En fin, le decía que Piumato es un delincuente que ni puede justificar su patrimonio ni puede conducir a los judiciales, al respecto, vale decir que de 24.000 judiciales, su gremio tiene... 3.000 afiliados.
    Durante años fui militante de su sindicato, del que me fui asqueado por sus corruptelas. No es que me rajó, o que perdí una interna: me fui asqueado. Hasta me ofreció un cargo para que me quede, pero yo tengo miles de defectos salvo el de ladrón. Puedo equivocarme, pero no robarle a mis compañeros. Eso no lo tolero".
    Luego de leer la elocuente misiva, recordé cómo Piumato, oportuna y antidemocráticamente, decidió expulsar de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación a dos de los entonces principales dirigentes de la oposición, Claudio y Norberto Tolosa, miembros de la agrupación Movimiento de Trabajadores Judiciales (MTJ).
    Ese es Julio Piumato, una de las cartas que el kirchnerismo ostenta en la Ciudad de Buenos Aires para las elecciones del 28 de junio próximo. Un impresentable, capaz de hacer cualquier cosa para defender al Gobierno de turno.
    Pero, sobre todo, un verdadero hombre de amianto.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Christian Sanz por gentileza de Tribuna de Periodistas.

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21/06/2009

CANTOS DE SIRENA

Por Jesús E. Scanavino (*)

La indignación que existe en los niveles intermedios de la fuerza y gran parte del personal subalterno ha llegado a lo insoportable. Así nos comentan camaradas de distintas zonas, sea del gran Buenos Aires como del interior.

El acto llevado a cabo el jueves 18 del cte. en casa de gobierno, pudo ser el bálsamo que todos los policías están necesitando como para compensar en algo una década de infamias y agravios arslanianos, en especial los camaradas que están en actividad, por parte de los tres poderes representados en esa ceremonia. Si esa habría sido la sana y sincera intención del gobierno, aún hay tiempo para demostrarlo y que toda la familia policial lo perciba así.  

Lamentablemente debemos advertir que las caricias del Sr. Gobernador producen más preocupación que placer. Sus palabras en los oídos de los policías, que decentemente traspiran la camiseta y decididamente arriesgan la vida todos los días, suenan como el canto melodioso, colmado de bellas promesas, y embrujador, de las mitológicas sirenas de La Odisea de Homero, que llevaban a los marinos que las oían, a arrojar sus propias naves, con su propia gente, contra los arrecifes, y donde los sobrevivientes luego eran masacrados.

Ojalá que nuestros Jefes Superiores presentes en aquel acto, de ser el caso, hagan como Ulises, el héroe griego de La Odisea, que mandó tapar los oídos de su tripulación para que no oyeran a las sirenas, mientras él, que deseaba fervientemente oírlas, se encadenó al mástil de la nave; así, en caso de caer seducido por aquel maléfico canto, estaría imposibilitado de tomar cualquier medida que llevara a su gente al sufrimiento.

Es que el Sr. Gobernador dijo lo que sabía perfectamente que queríamos oír.

Las palabras elogiosas del jefe político de la provincia, independientemente a la relación que pudieron tener con las necesidades de campaña, arrastran la sospechas del canto de las sirenas, porque en el mismo momento que prometía proteger a los policías, estaba gestionando, y apurando, la sanción de una prorroga a la inexplicable, y maldita, Ley de Emergencia Policial; que tiene como único fin, nada menos que cercenar los derechos laborales y constitucionales de ese mismo personal a quienes estaba prometiendo proteger. Bien podríamos decir que nos está conduciendo hacia los arrecifes…o por lo menos nos está mintiendo.

La prueba de ello la aporta el Senador oficialista Sr. Enrique Salzman, quién defendiendo el proyecto de prórroga enviado por el Gobernador, en reportaje a los medios de prensa del interior dijo:”…la emergencia es una herramienta necesaria porque los integrantes de la fuerza a veces es difícil controlarlos y el ministro necesita una ley para que la fuerza sepa que si se equivoca va a tener que cubrir su equivocación de acuerdo con esta herramienta…”

El Senador lo acaba de confesar. Ya no hay más dudas. Policía que se equivoque, será declarado prescindible, echado sin derecho a defensa, absolutamente desamparado.

Como ya lo hemos dicho antes: ¡¡A los policías, ni justicia!!

¿Ese es el respeto que los legisladores del partido gobernante tienen por los derechos de los ciudadanos y por la Constitución?

¿Esa es la calidad de democracia que estos señores, tan bien pagos, piensan para los argentinos?

¿No es mejor ralear a los malos policías con la vigencia de la ley y la justicia?

¿O será que se necesita una emergencia permanente para poder echar policías por cuestiones que no se pueden documentar?

¿Por qué no emplean el mismo sistema para echar malos empleados de otros sectores de la administración, que los hay?

Días pasados dimos cuenta de una reunión reservada en la que un Comisario Mayor habría exhortado a los subalternos a asumir una actitud militante, en virtud de la puesta en vigencia de la nueva Ley de Personal y su respectivo Decreto Reglamentario, para corregir alguna de las barbaridades cometidas durante la gestión Arslanián, nunca se iba a concretar. Aclaramos en ese momento que no sabíamos si era verdad o una versión más, inspirada en la campaña política.

Y al día de hoy existen sospechas de que tal versión haya sido cierta; y que la ceremonia del jueves 18 haya sido una simulación, un engaño, por cuanto en ese acto no se hizo público el texto completo de los discursos, ni se publica en ningún lado el número del Decreto -si es que existe- ni de la Ley si es que realmente entra en vigencia. Esperemos que se demuestre lo contrario.

También dimos cuenta que un Comisario –en la reunión antes aludida- habría propuesto otras medidas que no se consideraron como las mejores porque perjudicarían a la población…

Resulta que ahora está tomando fuerza el rumor de que el propio Gobernador habría “zamarreado” a un importante funcionario de la Cámara de Diputados para que aprueben “sin tantas vueltas” la prórroga de la Emergencia.

Claro que son tantos los heridos que está dejando esta campaña, que ninguna información puede ser tenida como absolutamente cierta.

Lo que sí es absolutamente cierto, es que si el actual gobierno provincial piensa traspasar el día 28 de junio con una prórroga de la maldita Ley de Emergencia, será porque todo lo visto y oído de su parte, con respecto a los policías y a la seguridad, ha sido una mentira y ello mortificará a todos los uniformados..

Comenzar la nueva etapa, que sin duda se inaugurara el día siguiente de las elecciones, con el personal policial escandalosamente sometido al arbitrio del poder de turno, significará que nada ha cambiado en materia de seguridad. Ni en calidad institucional. Y no solo estará dando esta lamentable y antidemocrática imagen el poder gobernante. La oposición, en todas sus variantes, que tanto se golpean el pecho por la seguridad, estará anticipando, desde ahora, una preocupante incapacidad para terminar con la inseguridad, o demostrando una descomunal hipocresía.

Y lo que también es cierto, es que de llegar a perpetrarse tal ignominia en contra de los sufridos trabajadores policías, cualquiera sea el resultado de las elecciones, el rendimiento de la fuerza policial, lamentablemente, mermará de una manera alarmante, producto del nuevo desengaño. Y la comunidad seguirá pagando las consecuencias.

Otra preocupación que en estas horas invade a toda la fuerza –que obviamente nadie se anima a decirlo públicamente- es la posibilidad cierta de que, mediante algún ardid basado en la falta de personal para producir los obligatorios relevos en las mesas, se les obstaculice el derecho –y obligación- de emitir libremente el voto el día 28 de junio próximo. Si esto se concretara, si también se vedara a los uniformados el derecho de ejercer la soberanía popular, sería una vergüenza. Nada más lo que faltaba para encasillarlos como ciudadanos de segunda.

No deberían asombrarse entonces, que si para el día de los comicios -y con la debida anticipación- no están planificados y previstos los relevos, los efectivos policiales decidan no presentarse al servicio ese día, para cumplir primero con la obligación constitucional y el derecho indelegable de emitir el voto.

Un gravísimo error por parte de los responsables policiales –ya no del gobierno- en el manejo del servicio y que puede acarrear malas consecuencias. Un abuso de poder más para con los subordinados, que jamás sería olvidado. Un delito además, que sin duda sería denunciado, con nombre y apellido.

Los policías ya están sin derecho a la estabilidad laboral; sin derecho a la defensa en el juicio administrativo; sin derecho al principio de inocencia; sin derecho peticionar a las autoridades; sin derecho a la libertad de expresión; sin derecho a la sindicalización; y ahora habría que restarle el derecho a votar?

Ojalá que nada de esto nunca se haga realidad. Que solamente sean rumores producto del alboroto electoral. Que todo el mundo pueda votar. Que el día 29 de junio, los policías de la provincia amanezcan sin ley de emergencia. Merecidamente incluidos en el marco de la Constitución, como el resto de los ciudadanos. Que podamos, todos, darles las gracias al Sr. Gobernador por su reconocimiento en el acto del día jueves 18.

(*) Jesús Evaristo Scanavino es Comisario (R.A.) y Secretario de Organización de APROPOBA (Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires). 

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21/06/2009

EL GRAN DESCHAVE POLÍTICO

Por Gretel Ledo (*)

Desfilan por los medios de comunicación candidaturas dispuestas a venderse al mejor postor. La ciudadanía asiste a un tiempo de frenesí electoral donde la contienda se ha vuelto enrarecida. 

Aguas turbias en que navegan denuncias judiciales, impugnaciones electorales y chicanas de todo tipo tornan en pestilente a la carrera maratónica del 28 de junio. 

Lo cierto es que a la anfitriona por excelencia se la ha dejado de lado. Se trata nada más ni nada menos que de la sinceridad. Base de confianza necesaria para abrir un juego limpio donde las reglas claras se levanten como directrices infalibles para arribar a un buen resultado. 

Aquí ya no hablamos tan sólo de la ausencia de sinceridad del gobierno de turno, sino también de la oposición que se cotiza en el mercado de las apetencias electorales. 

La radical Florentina Gómez Miranda nacida en 1912 y Diputada Nacional en 1983 sostenía un lema que la caracterizaba: “Digo lo que pienso y hago lo que digo”. Los años de gestión que ha llevado adelante el Ejecutivo han demostrado a las claras la ruptura tajante de ese lema. Hoy el oficialismo intenta sin éxito reivindicar un modelo perimido esbozando logros que las estadísticas han sabido desmentir. Para 2007 se vislumbraba el agotamiento de una matriz productiva que supo aprovechar los vientos de cola y el gobierno en piloto automático desatado por el padre de la criatura: Duhalde gracias a la devaluación. Lo cierto es que la peor aliada ha sido la inflación. El Gobierno no tuvo mejor idea que adoptar para sí la leyenda “el Rey está desnudo” y disfrazó los números del INDEC a su piacere. La gente no es ingenua y se percató del destrozo más importante que sufrieron las mediciones económicas. El sistema impositivo regresivo que pareciera encontrar a un gobierno no dispuesto a modificarlo, ha condenado y sigue condenando a quienes tienen menor capacidad adquisitiva. Con este tipo de financiamiento salvaje del cual se vale el gasto público, cae por su propio peso el discurso oficialista de la distribución de ingresos. Este y otros temas brillan por su ausencia en una campaña teñida por acusaciones cruzadas donde la ciudadanía asiste a un juego de ping pong sintiéndose burlada por la indiferencia que sabe manejarse muy bien despreciando las demandas sociales y acatando las mezquindades ruinosas de las candidaturas personalistas. En este sentido constituye un error medular resaltar virtudes de una modelo económico que ya quedó en el pasado. 

En el libro de Malaquías se cuestiona el accionar de un  pueblo que pretendía engañar a Dios presentando animales cojos y enfermos como ofrenda divina. Claro, se reunían los requisitos formales de llegar al templo sin las manos vacías pero el engaño era la base de la ruptura del pacto. “Si no me sirven con sinceridad, cambiaré en maldición mis bendiciones”. 

No se puede vender gato por liebre a la ciudadanía. Asistimos a una campaña que sólo guarda las formas. Pobre en contenido. Prueba clara resulta la elección estratégica de las cabezas partidarias como para arrastrar votos en una lista sábana en la que circula de todo. 

Pocos han sido los debates y poco profundas las respuestas a ejes claves como la seguridad, el empleo, la educación, la salud. No se trata quizás de medidas aleatorias las que se deben presentar, sino de modelos de país que se deben discutir. 

Plasmar programas políticos es desvanecer el horizonte de desarrollo argentino si se los plantea separados de una visión integral superadora de la coyuntura. 

¿Cómo es posible que hayamos desperdiciado el tiempo de exportación de granos con los vientos favorables que soplaron para nuestro país? Las idas y vueltas del menudeo político traslucen la incapacidad dirigencial de asumir cargos en función de la gente y no a costa de la misma. La sinceridad sin duda es uno de los mayores temores de los políticos. 

El conflicto con el campo fue desgastando poco a poco a un gobierno que no supo o no quiso escuchar la voz de un pueblo. Gracias a ello hoy se presentan FpV y PJ disidente por separado. ¿Qué nos asegura que no se repetirán experiencias pasadas donde el peronismo se postula dividido y luego se arropa al fuego del poder? 

Esperemos que el panorama post-electoral no se transforme en un gran deschave político en que se dice lo que no se piensa y se hace lo que no se dice.

(*) Gretel Ledo es Abogada en Derecho Administrativo, Politóloga en Estado, Administración y Políticas Públicas

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21/06/2009

SU VIDA ILUMINÓ EL TEXTO

García Hamilton in Memoriam 

 

Por José Guillermo Godoy (*)

 

Conocí a José Ignacio en un caluroso anochecer santiagueño. Yo era uno de sus tantos seguidores anónimos que no quería perder la oportunidad de conocerlo en persona y la ocasión era un Seminario sobre el Caudillismo en la UCSE. Corría el año 2004.

 

Al finalizar la disertación, el destino me dio la valentía para suprimir la timidez y el nerviosismo. Me acerqué a hablarle, con entrecortada voz, y a partir allí de alguna manera, cambió parte de mi vida.

 

 Su amistad dio sentido a los días vacíos de la universidad normal. Los intercambios y las discusiones epistolares fueron una particular manera de estar junto a él.

 

En un hombre de pensamiento como José Ignacio, es ese pensamiento la materia más importante para la reflexión y el análisis, pero no por ello hay que dejar de mencionar su historia de vida, de la que soy conocedor, tanto por sus propios relatos como por las anécdotas de su amigo el Dr. Hernán Frías Silva, a quien tengo el gusto de acompañar en la cátedra de historia, gracias a la recomendación que me diera hace tres años el propio José Ignacio. 

 

Su vida iluminó el texto. Puede pensarse inclusive que su vida y su texto no son sino una unidad, artificialmente dividida por algunas concepciones estéticas y disciplinarias. Su vida configura un texto susceptible de ser examinado. Y si la vida está dotada de una “textualidad” que le es propia, ¿qué clase de relación tendrá ella con lo que es, en sentido estricto, texto o discurso? Su vida fue una lucha por espacios de libertad. Al decir de Richard de Montaigne, él mismo era el tema de sus libros.
 

¿Es un ensayista? ¿Es un político? ¿Es un periodista? Parece ser todas esas cosas a un tiempo, y no es del todo ninguna de ellas con exclusividad. Quizá sólo el carácter de escritor que reflexiona, tal como definimos en la Argentina a ese oficio, que no consiste en la mera redacción de libros, sea el que define, en parte, a este pensador curioso y audaz, que reformula y amplía la principal veta temática de sus trabajos. Se aparta deliberadamente de los cánones del mundo académico, que según él son demasiados “pulcros”, con el sentido que otorga a esta palabra. José Ignacio, no fue un académico convencional y en algún momento escribió un artículo sobre esto. (Un intelectual contra la tendencia a caer)

 

 Fue el último de los especimenes del político- intelectual. Con su extraordinaria capacidad superó la disyuntiva del intelectual y el hombre de acción.

 

Vista desde lejos, su obra posee la coherencia interna de los edificios que construye un teórico. José Ignacio concibió una tarea desmesurada, como es la de interpretar a Argentina. Para ello decidió, de una manera cartesiana, construir las herramientas que debían permitirle esa interpretación, pues uno de los supuestos de los que partió es que las interpretaciones vigentes negaban y ocultaban las verdaderas causas de la decadencia nacional.

 

La dialéctica novela- ensayo, tiene un sentido. En sus novelas, no solo saca a relucir la ineludible faceta de aquellos próceres que recubrieron nuestra juventud de sueños virtuosos e idealistas: la humanidad y sus necesarias limitaciones, sino sobre todo desmitifica el mito y crea las bases para la descripción de lo que él llamó las <instituciones informales>, (North dixit). Por esta vía ha rastreado en la historia de Latinoamérica los elementos que configuraron el absolutismo político, el militarismo, el incumplimiento de la ley, el estatismo económico y el fanatismo religioso. En los ensayos desarrolla de forma expresa su tesis que da sentido a toda su obra, sin dejar de lado el apasionante debate ideológico.

 

En ese sentido, Por que crecen los países, aunque sin ser su mejor trabajo, es el que resume con mayor claridad su tesis y es en donde aborda el debate ideológico. En la misma describe como las <instituciones informales> (North dixit), que en la Argentina a partir de 1908 se formaron con los modelos del "militar que muere pobre", “el gaucho pobre que se hizo violento”, “la victima” y “la Dama Buena que Regala lo Ajeno,” reemplazaron a la <institución formal>, la Constitución de 1853, que buscaba un hombre de paz y trabajo.

 

Los cuatro paradigmas que estudia glorifican valores contrarios a nuestra Constitución. Concluye que tenemos una <institución formal> que intenta limitar a los gobiernos y santificar las leyes, pero educamos con unas creencias que son contrarias a aquellos valores. Borges dijo que el "canto a la ruptura de las leyes y la exaltación de la marginalidad se constituyeron en la epopeya nacional" (en referencia a Martín Fierro). Y así también en los casos de los otros dos arquetipos.

  

Debo reconocer que no conozco ningún autor contemporáneo que haya tratado este tema en esta forma y haya dado una explicación de la declinación argentina por esta vía de las causas culturales.

 

De alguna manera Sarmiento en el Facundo, intento explicar la dictadura rosista a través de la existencia de personajes de la pampa como el “gaucho malo”, “el rastreador y el baqueano”, mientras que en Por que crecen los países, José Ignacio trata de explicar la declinación argentina por medio de los modelos o paradigmas del "militar que muere pobre", el "gaucho pobre que se hace violento", la "victima"  o "la dama buena que regala lo ajeno".

 

En el debate ideológico, siguiendo la tradición austriaca compara estructuralmente el fascismo con la izquierda. Contrasta, sin citarlo, con José Pablo Feinmann, quien siguiendo la tradición marxista <del factor único, del determinismo económico>,  considera al fascismo/nazismo, como una fase del capitalismo. En este sentido, con interesantes argumentos comparativos de ambos modelos, aunque no de forma expresa, José Ignacio demuestra la relativa autonomía de lo político, la inter-relación dialéctica entre lo económico y lo política.  Aquí gana el maestro tucumano. 

 

Recuerdo todo esto en homenaje a los innumerables intercambios epistolares, y los enormes comentarios unilaterales y criticas, que le he proporcionado a lo largo de nuestra relación. Suele suceder, que una personas con ciertas pretensiones intelectuales mantenga una relación ambigua con respecto a su maestro: no lo puede desacreditar, por sus dotes académicos inferiores al maestro o porque se beneficia con su prestigio, pero al mismo tiempo, para probar la originalidad propia, debe transformar al antecesor en una etapa a superar, en un logro solo parcial que es preciso corregir, completar y aun modificar sustancialmente. Por ahora solo he podido re-analizar su pensamiento.    

 

Pero la mayor enseñanza que nos pudo dejar a los tantos jóvenes que trabajamos junto él, se encuentra en un terreno más trascendental que el intelectual.

 

Quizás estos 10 últimos años, que paradójicamente coinciden con lo de su esplendor académico, la muerte fue parte de su vida y acaso esto la haya hecho más especial. Él era una fuente inagotable de vitalidad y generosidad, que hacia imposible imaginárselo en un estado distinto.

 

José Ignacio, con su accionar, me enseñó que tener insobornable conciencia de nuestro destino mortal no significa sumirnos en la angustia y el terror continuo. Muy por el contrario. Nos permite una vida plena y fluida, pues al no saber en qué momento ha de llegarnos el momento último, por un lado minimizamos nuestra personal importancia, y por el otro buscamos mantener una comunicación plena y sincera con quienes y con lo que nos rodea, expresando en forma continua un profundo respeto y amor por todo y todos.

 

En fin, José Ignacio me enseño aprovechar cada minuto de la vida como si fuera el último.

 

(*) José Guillermo Godoy es Presidente CEIN 1816 y Director General de Junior Achievement Tucumán.

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20/06/2009

"ADORMECIDOS CON VALIUM"

Por Laura Etcharren (*)

El kirchnerismo, los PRO, los sueños, la Apocalipsis y otros, dentro de nuestra sagrada televisión.

A partir de la sensibilidad política que emerge con la llegada a la televisión de “Gran Cuñado”, se pone de manifiesto la susceptibilidad de algunos dirigentes, tanto del oficialismo como de la oposición, que sienten que su imagen se ve afectada por la caricaturización de su persona. No barajan, ni siquiera, la máxima obviedad del sentido común.

Que la sociedad, lo que observa, no es más que la exacerbación del propio ridículo dado por la incapacidad que hace que ellos, se diluyan en sí mismos. Que “Gran Cuñado” no sería posible si la comicidad no comenzase desde arriba. Entonces, los medios astutos se valen de eso porque el vacío que hoy caracteriza a la política es funcional a la televisión. Una relación directamente proporcional.

Desde la distancia programada que la Presidente pone, hasta el amiguismo cool del grupo PRO, los políticos se presentan ante el electorado con fisuras que parten, indudablemente, de la precariedad conceptual. Del desconocimiento sobre los temas más urgentes que solo son tocados con una cadena de palabras sueltas grabadas en un chip de almacenamiento menor.

“Gran Cuñado”, según Elisa Carrió, muestra la mediocridad de la sociedad. En realidad, el segmento que ocupa la mayor parte de “Show Match”, representa la decadencia de los políticos argentinos que pueden ser imitados desde sus absurdos. Ellos les dan letra desde las típicas falencias que se revelan en la imposibilidad de transmitir ideas, de ejemplificar los planes y persistir, compulsivamente, con el pasado de la década del ’90.

Fueron todos, menos ellos. Ni los que están, ni los que desean escalar.

Se presentan, en los medios, como si no hubiesen sido parte. Como si la realidad político social los hubiese tomado por asalto. Sorprendido mientras esperaban un cambio.

Desde el kirchnerismo se habla de la profundización del modelo mientras que desde la UNION PRO se enfatiza en un cambio que recién empieza. Y mientras el gobierno profundiza la debacle, UNION PRO se embarca en un cambio que tiene que ver con: “Haciendo Buenos Aires”. La obsesión de las plazas y la ampliación de las veredas, tal vez, para que Macri, cumpla el sueño de que la gente pueda volver a tomar mate en la puerta de su casa. Aunque de seguir con la extensión, conseguirá hacer una gran mateada. Porque ellos, tienen un Plan.

De Narváez tiene un plan. El detalle, es que el electorado no sabe cuál es.

Por otro lado tenemos a Rodríguez Saá que ha sido ignorado, como político, desde la producción de Marcelo Tinelli. Rodríguez Saá, el oculto cholulo de la política, promociona su espacio integrado por personas que tienen capacidad para soñar.

Quienes lo integran apuestan al gran desafío onírico. Entienden, desde un imaginario limitado pero creativo, que el mundo de los sueños es el lugar para gobernar. Y el Wi-FI puntano es la máxima expresión para vender una Provincia. Provincia que Alberto, aún, no ha podido trascender.

Los niños no son niños sino nativos digitales. Parece, que dentro de San Luis, también hay un idioma creado pero siempre atravesado por la emoción y la tendencia naif. Exaltar la sensibilidad e impulsar a los jóvenes para que trabajen en la construcción de un nuevo país en el que vuelva el peronismo. El peronismo de verdad encarnado en quien se considera el último peronista de la historia. Alberto Rodríguez Saá. Un hombre que cuando habla, en lugar de hundirnos en la utopía de los sueños, nos sumerge en una voraz pesadilla que termina, cuando llega el remanso de su tan esperado silencio.

Por su parte y retomando la figura de Carrió, nos encontramos con la paradoja de que ella trata de mediocre a la sociedad que busca captar. Contradictorio, aunque también meritorio iniciar una cruzada para desmediocrizar a la sociedad argentina que consume un formato que va en caída libre como consecuencia, también, de la caída de la política misma.

La mujer que ha logrado devastar las teorías de Hannah Arendt, se ubica por encima de todos. Ella es la mejor pero siempre le faltan diez centavos para llegar. Se envuelve en su alter ego apocalíptico con su imagen e irreverente retórica acusadora.

Prefiere perder las elecciones como le dijo a Alfredo Leuco -que allá lejos y hace tiempo perdió en un concurso de preguntas y respuestas con el modelo subestimado Iván De Pineda- antes que estar dentro de la casa ficticia de “Gran Cuñado”.

Respiró cuando eliminaron a su personaje. Y su razonamiento más mediato fue el alivio narcisista. No ahondó. No pensó que su eliminación de la casa, entre otras cosas, tiene que ver con que así como no aportaba nada dentro del programa mismo, tampoco lo hace en el campo político.

Denunciar no es hacer política.

Luego nos encontramos con el personaje que emerge del conflicto Gobierno/Campo. Alfredo D’Angeli. Con una notoria adicción a las cámaras, él disfruta formar parte del programa de Marcelo Hugo. De haber podido, hasta una vaca hubiese llevado al piso cuando fue invitado.

Se le da una identidad. Protagonismo. Como al “odioso” Luís D’Elía.

Todos ellos, las personas y los personajes, se dedican a recriminar.

A reavivar, por ejemplo, el conflicto del campo. Porque ahora, todos son campo. Incluso, hasta los que ni siquiera tienen una maceta en el balcón. Como la Presidente que se cree una experta agropecuaria y trata de yuyo a la soja.

Todos contra todos pero con un plan.

Como el impresentable de Heller que para resolver el problema de la inseguridad elaboró un plan que consiste en mandar a trabajar a los vecinos para indicarle a la policía en dónde están los ladrones. Como el título de uno de los CD de Shakira.

Así son ellos. Nuestros políticos y personajes. Los que quieren estar dentro de la casa, los que no están y los que “matarían” por entrar. Lo cierto es, que todos ellos, ni siquiera son capaces de utilizar la masividad de la televisión para transmitir las propuestas de campaña.

Adormecidos, parecen que hubiesen sido "fumigados con Valium".

(*) Laura Etcharren es Socióloga. Analista de Medios de Comunicación. Especialista en la problemática de Las Maras en Centroamérica y su estado embrionario en Argentina.

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17/06/2009

NUEVA LEY DE RADIODIFUSIÓN: 

UN DEBATE NECESARIO Y SOSPECHOSO

Por el Lic. Matías Cerdá (*)

Una ley tiene por objetivo brindar un marco de seguridad jurídica que haga sí que la previsibilidad otorgue confianza, transparencia, claridad, inversiones y trabajo. El debate que se conforma previo a la sanción de la misma se caracteriza por el intercambio de ideas, propuestas e intereses. Finalmente, la ley sancionada, es promulgada por el Poder Ejecutivo que le da validez y le otorga vigencia. El devenir del tiempo conlleva cambios que hace  a la legislación, en algunos puntos, antigua o no apta para satisfacer las necesidades jurídicas, económicas, sociales y/o culturales presentes. De este modo, las reglamentaciones que se generan desvirtúan los fundamentos que conformaron la ley misma, promoviendo la necesidad de la sanción de una nueva ley. En un país normal, este debate se da de cara a la sociedad, con su participación, generando debate, consensos y obteniendo una ley superadora como resultado final.

Una ley caduca, que necesita una nueva, en la Argentina se suele generar como respuesta negativa a la anterior, negando todos sus aspectos.

El debate actual contrapone entonces una ley vigente, que otorga libertades amplias a otra que restringe a límites sospechosos.

La Ley de Radiodifusión vigente data de 1980 y se sustentaba en la Doctrina de Seguridad Nacional y ha regido nuestros medios en los últimos 29 años, mediante la autoridad de aplicación, el COMFER. Esta ley, establecía una amplia libertad en cuanto a la tenencia de medios así como a la producción y difusión de contenidos (estableciendo límites borrosos solo en tanto y en cuanto no dañare la moral pública).

La propuesta de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, promovida por el Gobierno Nacional, se caracteriza por la centralización en el control de los medios. Otorga a los organismos del Estado en todos sus estamentos, nacional, provinciales, municipales y al Congreso facultades regulatorias, revisoras, restrictivas, punitivas y discrecionales.

En la Argentina, lamentablemente, los cambios generan sospechas y en este debate son trascendentes. Luego de 29 años de una Ley evidentemente funcional a los regímenes de turno, en donde este gobierno nacional, luego de seis años, evidencia las falencias de la Ley vigente y las denuncia fuertemente en medio de un conflicto con aquellos medios a los que ha financiado mediante pautas oficiales en permanente aumento, no puede ser casual.

La necesidad de reforma es evidente, las sospechas importantes pero la esperanza es grande ya que este debate quizás abra las puertas a la posibilidad de debatir  la Ley de Entidades Financieras, la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Minería, que día a día nos quita ingentes sumas de dinero, que bien podrían destinarse a Educación, Cultura, Salud, Seguridad y a la promoción de la Cultura del Trabajo.

La reflexión nos orienta a pensar que es un tema demasiado importante para ser dejado en manos de políticos, quizás debería convocarse a un plebiscito para que una Ley tan trascendente no sea sancionada por un debilitado Congreso, promulgada por un inestable poder ejecutivo y sufrida por una ciudadanía en las sombras.

(*) Lic. Matías Cerdá (Nueva Generación, Vicente López)

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16/06/2009

ESCÁNDALO: EFEDRINA Y ADUANA
CÓMO LOS TESTIGOS RESERVADOS DE CAMPANA TRAFICARON DROGAS CON PROTECCIÓN OFICIAL

Por Christian Sanz (*)

    "Hola, ¿hablo con Christian Sanz?... mire, quiero decirle que lo que publicó respecto a los testigos truchos es totalmente real. A uno de los testigos, Kleiman, lo apretaron de manera miserable, aprovechándose de que tiene cáncer". La confesión provino de una fuente de información relacionada al juzgado Federal de Zárate-Campana y ocurrió hace apenas unas horas, a través del teléfono de la redacción de este periódico.
    El comentario se refería a la revelación hecha por Tribuna de periodistas el jueves 11 de junio pasado respecto a los testigos de identidad reservada que han declarado contra Francisco De Narváez en el juzgado del cuestionado magistrado Federico Faggionato Márquez: uno es el el jefe aduanero Andrés Enricci, dueño de la inmobiliaria Enricci Propiedades, utilizada por el funcionario para encubrir sus "negocios"; y el otro es Manuel Kleiman, experto en "logística" del narcotráfico" y jefe aduanero de South American Docks (Sadocks), el depósito fiscal donde se secuestraron más de 600 kilos de efedrina en junio de 2008.
    Lo interesante del asunto es que Enricci ha sido nombrado personalmente por Ricardo Echegaray cuando oficiaba como director Nacional de Aduanas. Casualidades o no, Echegaray ha sido el funcionario que comenzó la denuncia contra De Narváez por supuesto narcotráfico.
    Kleiman, por su parte, se encuentra involucrado en la causa "Merluza Blanca" que instruye el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, una maniobra que se desbarató cuando fueron secuestrados 500 kilos de cocaína en Mar del Plata y otros 500 kilos en España en el año 2006. En ese proceso, Kleiman fue procesado a 8 años de prisión, por haber actuado como "parte logística" de la operación.
    En ese marco, lo que terminó por confirmar la fuente del juzgado de Zárate-Campana ha sido la maniobra de presión hacia los funcionarios aduaneros para que declaren contra De Narváez. Así fue publicado oportunamente por este medio: "habría mediado una interesante propuesta 'morigeratoria de pena' para con Kleiman a efectos de que preste su testimonio contra De Narváez. Respecto a Enricci, a cambio de su 'espontánea' declaración, se le habría dado vía libre -oficial- para que lleve adelante sus chanchullos".
    Dicen que "dos más dos es cuatro" y, en este caso, no es menos real.

Los sospechosos de siempre

    Tanto Enricci como Kleiman tienen un pasado oscuro en relación a los estupefacientes que, más temprano que tarde, deberán aclarar, especialmente si se los presentará de cara a la sociedad como los "testigos estrella" contra el narcotráfico. Veamos.
    Andrés Enricci ingresó a trabajar a la Aduana en el año 1970. Merced a la gestión de Ricardo Echegaray, fue designado jefe del Depósito Aduanero Sadocks en el barrio porteño de Barracas. Tanto Enricci como su segundo, José Luis Sicardo, tienen mucho que explicar respecto a la vinculación de Sadocks con el tráfico de estupefacientes en el marco del contrabando de efedrina que investiga el Juez Aguinsky, conocida como causa "Bolsas de Azúcar".
    Al momento de los hechos, ambos -Enricci y Sicardo- dependían jerárquicamente de Daniel Santana, subdirector General de Operaciones Aduaneras Metropolitanas y de Héctor Guaraz, jefe de la Aduana de Buenos Aires, dos funcionarios que aparecen recurrentemente vinculados a graves escándalos de esa dependencia y que siempre han contado con la protección de Ricardo Echegaray.
    Vale recordar, como hecho concomitante, la aparición, en el año 2008, de dos toneladas de efedrina supuestamente abandonada, la cual permaneció ocho meses en la Aduana de Ezeiza, a cargo de Rosa Nélida García -la misma funcionaria que firmó los cheques de reintegros en el caso de la llamada "Mafia del Oro" y que inexplicablemente jamás fue llamada a declarar-, sin que nadie las reclamara. Casualmente, García también depende de Santana.
    Por si cupiera alguna duda respecto a la complicidad oficial, tanto Héctor Guaraz como Rosa García fueron ascendidos por Echegaray al máximo nivel del escalafón aduanero -T-01- por disposiciones Nro. 139/2008 y 300/2008 de la AFIP. Un oportuno premio por su ineficiencia.

    Respecto a Manuel Kleiman, su padre fue durante algunos años comerciante de pescados congelados, relacionado con exportadores de Mar del Plata. Luego de la muerte de su progenitor, su hermano Claudio fue continuador en la actividad y quien lo introduciría en el ambiente de exportación de pescados congelados en los años 2005/2006.
    A partir de ese momento, Kleiman pergeñó la maniobra que le permitiría traficar drogas a Europa de manera encubierta y recaudar buenos dividendos. La idea surgió a partir del intento de comerciar con "menudencias vacunas", como pretexto para ingresar la droga junto con esos cortes. La primera dificultad la tuvo con la limitación a su tarea de exportación, ya que los países de Europa a los que quería llegar -España, Italia, Polonia- sólo aceptaban como menudencia "mondongo semicocido congelado" en forma de "bochones".
    Bajo ese pretexto, se contactó con algunos frigoríficos vacunos que preparan esa mercadería con la versión de que era comprador de la firma Nestlé España y que, si bien los compraba esos productos para exportación, no le debían entregar el container cerrado en el puerto, sino que debían consolidar la mercadería en Plazoleta fiscal o en Terminal portuaria para Congelados en Buenos Aires (Capitán Cortéz).
    De esa manera, empezó a comprar "parciales" de 4.000, 5.000 y 8.000 kilos a cada planta. "Las pagaba y él mismo hacía la logística para juntar las diferentes partidas y consolidar las mismas juntas en el mismo container de 40 pies con unos 24.000/25.000 kilos. Así salía con destino a España ese container con la carga de mondongos congelados (18 grados bajo cero) acondicionados cerrados individualmente en polifilm y en cajas de cartón de 15/20 kilos con agregado de drogas", admitió a este periódico una fuente que trabajó con Kleiman.
    Otro informante fue más preciso: "Investigá los expedientes de los años 2005 y 2006 donde estuvo prófugo un despachante de aduana por un buen tiempo cuando se descubrió el trabajo que realizaba para Kleiman en el Terminal Portuario con los mondongos congelados para España" (sic).
    Nuevamente, dos más dos es cuatro.

Pescado blanco

    "Hubo un primer envío, a fines de octubre de 2007, de 295 kilos de efedrina, mezclado en 1.200 paquetes de azúcar. La maniobra no fue descubierta aquí sino en México. Cuando las autoridades de ese país notificaron a las argentinas, empezó una investigación para detectar a los exportadores del precursor químico de drogas sintéticas. Eso llevó a que el juez Aguinsky ordenara el allanamiento de South American Docks S. A., un depósito fiscal ubicado en el barrio de Barracas, en Capital Federal. Allí se encontraron 524 kilos de efedrina, también mezclados en 1200 paquetes de azúcar". Así comienza un artículo de investigación publicado por diario Página/12 en el año 2008, el mismo periódico que hoy oficia de vocero del kirchnerismo en sus sucias maniobras contra la oposición.
    Allí, el diario revela los detalles del expediente que investigó el tráfico de estupefacientes y dejó al descubierto la complicidad oficial en la trama:
    - Los dueños del depósito fiscal, Rubén Alberto Galvarini, Rubén Darío Galvarini y Jorge Gómez mandaron a comprar 1.200 kilos de azúcar al hipermercado Makro de Avellaneda.
    - El camión entregó el cargamento el 11 de octubre de 2007, pero en los registros oficiales del depósito oficial figura que los 1.200 kilos de azúcar entraron el 18 de octubre. Además, no figuran ingresados por el camión de Makro sino por dos autos particulares.
    - El ingreso falso tuvo -según el juez- la colaboración de los dos aduaneros que revistan en el depósito fiscal, Andrés Enricci y José Luis Sicardo. Al tratarse de un depósito fiscal, justamente los aduaneros son los encargados de verificar los movimientos. La maniobra incluyó, por ejemplo, la desaparición de algunas planillas de ingresos de camiones.
    - Durante la semana que el cargamento de azúcar estuvo clandestinamente en el depósito seguramente se hizo el cambio de bolsas de azúcar por bolsas de efedrina. El envoltorio de plástico de estas últimas era falsificado, o sea que se hicieron copias, probablemente escaneadas, de las bolsas originales. Habitualmente, diez paquetes de azúcar vienen envueltos en una bolsa de papel madera. El trabajo consistió entonces en abrir los paquetes de papel madera y reemplazar algunas bolsas de azúcar por bolsas de efedrina.
    "La investigación del fiscal Guerberoff y el juez Aguinsky permite ver la complicidad de todos: dueños de depósitos fiscales, aduaneros y despachantes de aduana. Es más, el magistrado se pregunta cómo pueden haber comprado 2400 kilos de azúcar por unos 40.000 pesos y luego exportaron ese azúcar casi al mismo valor que les costó, lo cual demostraría que el objetivo era otro -el envío de la efedrina- y que todos estaban al tanto", asegura Página/12.
    Lo interesante del asunto es que deja al desnudo cómo ciertos funcionarios permitieron la maniobra, especialmente Echegaray y otros importantes popes de la Aduana. Todos ellos deberán explicar en algún momento por qué aparece en el mismo expediente, como "proveedor" de efedrina, el nombre -que incomoda al kirchnerismo- de Mario Segovia, el supuesto narco que el oficialismo intenta relacionar en estas horas con De Narváez.
    Un par de datos de color: oportunamente, Segovia fue detenido en el Aeroparque Metropolitano con una identidad falsa a nombre de un preso de Sierra Chica, Héctor Germán Benítez, conseguida merced a la gestión de un importante ministro kirchnerista que también le proveyó de permisos para portar armas en el año 2008 (1).
    Otro: entre Segovia y los Galvarini, dueños del depósito fiscal Sadocks, hay varios puntos en común. Todos son de Villa Gobernador Gálvez, en la provincia de Santa Fe. Constituyeron una sociedad llamada Rugal, ubicada en Puerto Madero, y, encima, Segovia figuró en 2000 como empleado de Sadocks.
    ¿Cómo puede explicar esto el kirchnerismo? Peor aún, ¿cómo es posible que Segovia tuviera la extensión de una tarjeta de crédito American Express corporativa de Sadocks?
    Si de efedrina se trata, hay mucho que indagar a través de estos nombres y firmas oficiales. El juez Aguinsky lo sabe y es por ello que se maneja con tanta cautela. No quiere aparecer asesinado como algunos de los nombres que figuran en el expediente que investiga.

Todos los caminos conducen a Roma

    El mismo día que lo detuvieron, Manuel Kleinman estuvo reunido durante horas con su abogado, el Dr. César Sivo, a cuyo nombre aparecieron diversos pasajes a Europa para concretar algunos de los "negocios" de su defendido.
    "Cesar Sivo además es abogado de otros narcotraficantes y !oh casualidad!, de los jueces Roberto Falcone y Mario Portela en una querella que le iniciaron al periodista José Luis Jacobo", admitió un importante abogado marplatense a este cronista.
    Y si de causalidades se trata, Sivo es abogado de Jorge Gómez, el hombre que denunció a Francisco De Narváez en Mar del Plata, ante la fiscalía Federal Nro. 1 a cargo del Dr. Claudio Kishimoto, movida que también anticipó Tribuna de periodistas. Lo que nadie sabe es que, detrás de esa denuncia, está el subsecretario de Finanzas de la AFIP, Fernando Villaverde -ex UCEDE y con ejercicio "ilegal" de la abogacía-, hombre de extrema confianza de... Ricardo Echegaray.
    "Sivo y Villaverde fueron a apretar al juez (Rodolfo) Prada y al fiscal Kishimoto, que es el que te citó como testigo en esa causa" (2), admitió la misma fuente.
    Independientemente de la operación kirchnerista contra De Narváez, es llamativo que se dé importancia a testimonios como el de Kleiman, un personaje poco creíble y siempre vinculado al narcotráfico. Por caso, pocos saben que se salvó de ser asesinado en la masacre ocurrida en el Unicenter Shopping de Martínez el 24 de julio de 2008, cuando fue acribillado el colombiano Julio Jiménez Jaramillo. Junto a este último, meses antes Kleiman mantuvo una reunión secreta en Sierra de Los Padres con un grupo de narcotraficantes. ¿Cuál es el motivo por el cual esta información permanece oculta aún al día de hoy?
    Siguiendo con las casualidades, no hay que dejar de recordar que Echegaray llegó adonde llegó gracias al "buen gesto" que tuvo al "cajonear" un expediente que comprometía a la firma kirchnerista Conarpesa con el tráfico de estupefacientes. Tampoco debe olvidarse su relación personal con un personaje vinculado a diversos escándalos por narcotráfico: Rudy Ulloa Igor, no casualmente ex chofer de Néstor Kirchner y hoy designado como oculto funcionario de la Aduana con un salario mensual de $20.000.

Concluyendo

    La maniobra a través de la cual se intenta desprestigiar al candidato por el PRO-Peronismo, Francisco De Narváez, puede terminar operando cual boomerang para el kirchnerismo, no sólo porque la sociedad toda ya se ha percatado de la "operación" y comienza a trocar sus preferencias hacia el colombiano candidato, sino porque los personajes que van apareciendo en torno a la trama pueden terminar hundiendo al propio Gobierno por su complicidad en hechos de grave corrupción.
    Finalmente, los medios aseguran que Kirchner ha bajado los decibeles respecto a la campaña sucia pero, de acuerdo a importantes fuentes oficiales consultadas por este medio, esto no es real y la embestida comenzaría a recrudecer durante esta misma semana.
    Es como la fábula de la rana y el escorpión: no hay manera de que Néstor Kirchner cambie su forma de ser, es su naturaleza. Ya lo hizo con el intendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti, a quien obligó a pasarse a las filas oficiales, luego de provocar un intencional corte de agua en esa ciudad balnearia.
    Lo que desconoce el kirchnerismo es que Pulti comenzará en las próximas horas una campaña personal para promover el corte de boleta.
    A su vez, lo que desconoce Pulti es que se avecina una maniobra a través de la manipulación de los números de DNI en la ciudad que él gobierna.
    Todo pasa, y algún día el kirchnerismo a pleno deberá recorrer más de un juzgado para explicar los desaguisados cometidos en beneficio propio. Ese día, finalmente será Justicia.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Christian Sanz por gentileza de Tribuna de Periodistas.

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16/06/2009

KIRCHNERATO = TOTALITARISMO

Por Jorge Omar Alonso

El Totalitarismo suele debilitar a la larga a los que se le oponen, es histórico. Sus rasgos tal vez puedan rastrearse en el carácter del pueblo argentino; en esa necesidad de un hombre providencial, de carácter fuerte que asuma acaudillando a las masas. Claro que al adoptar esta postura estamos apostando al carácter depravado del pueblo argentino, que ha potenciado la subida del déspota.

El kirchnerato resulta una muestra más de lo repulsivo del Totalitarismo. El déspota que se impone por sobre las instituciones y las Leyes constitucionales de la República, ha tenido esa probabilidad de éxito en una sociedad que venía de una hecatombe y pugnaba como siempre, por el mesiánico que la sacara del pozo.

Se confió en un aventurero falto de escrúpulos. Y no hubo quien alertara al resto de esa sociedad sobre los antecedentes de quien se hacía del poder supremo de la Nación. No debió ser una sorpresa si se hubiese indagado en sus antecedentes como intendente y luego como gobernador de provincia. Nadie en Santa Cruz pudo desconocer la catadura moral de este individuo, a quien se le entregaba el bastón de mando del gobierno. Bastón con el que jugó torpemente, presagiando lo que iba a hacer con el País: la etapa previa a la disolución de las instituciones democráticas y a la creación de in régimen totalitario.

La demanda general de la sociedad por una acción resuelta y diligente por parte del Estado, fue el elemento dominante que hizo que no se advirtiera la traza aviesa de Kirchner. La masa en el sentido peyorativo de este término, fue necesaria para el ascenso de aquel déspota. Todos los dóciles y crédulos, aquellos que no poseen convicciones firmes.

Familiarizado demagógicamente con esa masa, no obstante era imprescindible reunir a una corte de dirigentes políticos, que se entregarían por migajas. “Fantasmagóricos ministros y secretarios de Estado que no tienen responsabilidad propia en el ejercicio de sus funciones” (Santiago Kovadloff)

El cuerpo de seguidores del tirano es el elemento con que cuenta con toda certeza el demagogo hábil y ladino, carentes de todo un sistema de valores.

Una parte importante del pueblo argentino ha colaborado, vamos a decirlo así, para que este régimen oprobioso se instalara en la Nación. Somos parte del problema.”Parece casi una ley de la naturaleza humana que le es mas fácil a la gente ponerse de acuerdo sobre un programa negativo, sobre el odio a un enemigo, sobre la envidia a los que viven mejor, que sobre una tarea positiva”(Friedrich Hayek - “Camino de Servidumbre”)

Y fue así que nos dividimos, nos peleamos, anatematizamos al otro, sea productor agrario, militar, iglesia, periodista independiente, político, vicepresidente. El odio se ha convertido en norma suprema.

Dentro del mismo régimen no hay lugar para normas o preceptos morales, solo la total intolerancia y la supresión de todo disentimiento.

La masa ha sabido mostrarle al líder totalitario su devoción, que éste ha sabido capturar como elemento útil para sus viles hazañas como fines. Kirchner ha demostrado que para la consecución y puesta en marcha de aquellos fines, no hay que tener convicciones morales. Intolerancia, manejo indiscriminado de la cosa pública, absolutismo, pillaje.

En cuanto a su corte siempre tendrá lugar para otros faltos de escrúpulos que pretendan una posición en la máquina totalitaria. La eficacia y la destreza para llevar a cabo actos de suma perversidad, habrá de ser el camino para el ascenso o para el cruel destierro y la ignominia si alguno (Cobos) osara contrariar al líder. Debe ocultarse toda información que pueda engendrar dudas (Indec), como también combatir a quienes pongan en duda la competencia del gobierno o crear descontento (periodismo independiente)

En la actualidad muchos predicen ya la caída del régimen, pero quizás por eso mismo estamos entrando en una etapa peligrosa Cuando son acorraladas las fieras se muestran más amenazantes. No hay que olvidarse que a pesar de una derrota cantada, el régimen ha de continuar hasta el 2011 para lo que falta mucho. Es muy probable que el kirchnerato herido de muerte, quemando las naves trate de llevarse en su caída a la Nación.-

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15/06/2009

AL CUARTO PODER LE FALTA SOPA

Por Alberto Medina Méndez 

En Argentina cada 7 de junio se celebra el día del periodista. La fecha elegida es discutible y el hito que pretende destacar, mucho mas aún.

 

Ese día es considerado como punto de partida de interpretaciones tan difusas como imprecisas. La famosa “Gazeta” de Mariano Moreno NO fue el primer medio de prensa,  como muchos suponen. Alguna reconstrucción histórica, que presenta el contemporáneo Jorge Lanata, menciona al menos tres antecedentes previos a esa publicación.  

 

El pionero, según esta visión, fue el español Francisco Antonio Cabello y Mesa, que el 1° de abril de 1801 presentó El Telégrafo Mercantil. Si se decidiera dejar de lado al mismo, por el mero hecho de ser extranjero, recuerda también a dos criollos anteriores a Moreno. Uno de ellos, Juan Hipólito Vieytes, que el 1° de septiembre de 1802 publicó El Semanario de Agricultura, Industria y Comercio y luego Manuel Belgrano, quien a principios de 1810, dirigió el Correo de Comercio de Buenos Aires.

 

Un dato, no menos relevante, es que la norma que dispone la fundación de La Gazeta que lleva la fecha del 2 de junio de 1810, llevó sólo la firma de Moreno, aunque se “supone” que su texto fue acordado por toda la Junta.


Por otro lado, cabe consignar queLa Gazeta” era el órgano oficial de un gobierno revolucionario respecto de España, y no precisamente un periódico privado independiente. En todo caso “La Gazeta” encarna el primer antecedente autóctono de la prensa pública, del periodismo estatal plenamente al servicio del nuevo poder.

 

Moreno tampoco es exactamente el hombre que mejor enarbola la visión del periodismo libre. En un material que llevaba el titulo de ‘La libertad de escribir’, a Moreno se le atribuye una cita que decía ‘Debe darse absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra augusta religión y a las determinaciones del gobierno’.

 

En definitiva, nuestra tradicional historieta, cuenta las cosas que prefiere, del modo que le resulta más funcional a sus parciales intereses y al giro ideológico reinante.

 

La necesaria existencia del CUARTO PODER, como tantos lo prefieren llamar, se sostiene sobre la base de constituirse en un verdadero contrapeso frente al resto de los poderes públicos.

 

El periodismo debe ser invariablemente crítico. No existe tal cosa como la prensa oficialista. Quienes tienen como tarea adular al poder de turno, exacerbar sus logros, minimizar sus defectos, no hacen periodismo. En todo caso son meros relatores de discursos ajenos y por lo tanto empleados del poder.

 

El periodismo supone el pleno ejercicio de la crítica en libertad. No se trata de una labor destructiva, sino del necesario equilibrio que debe aportarle a una sociedad pretendidamente seria, que necesita evitar los abusos del resto de las autoridades.

 

La información, la crónica, la opinión, son las herramientas válidas para que los medios de comunicación mantengan a la ciudadanía con los ojos abiertos. La eventual filtración de irregularidades, errores, decisiones desacertadas, exabruptos, abusos, es lo que, en definitiva, pone límites a los impunes de siempre. Sin un periodismo profesional, capaz de ejercer su rol compensador, no existe República posible.

 

La prensa servil no ayuda a una construcción positiva. Solo logra una deformación constante de los acontecimientos, en forma premeditada, quitándole la chance al que ejerce la autoridad, de redimirse y corregir rumbos. Pasa en todos los ámbitos, en el deporte, en el espectáculo, en el entretenimiento, no importa lo banal que parezca la cuestión que se aborde. La actitud genuflexa del periodista “amigo”, impide el progreso, aburguesa a los protagonistas, los llena de laureles que no le corresponden y hasta les hace creer que son lo que realmente NO serán nunca.

 

La prensa libre tiene un rol. El de convertirse en el verdadero instrumento de las sociedades modernas. Marcar el rumbo, criticar los errores, depurar el sistema expulsando a incapaces y corruptos.

 

Cuando el periodismo no cumple su papel, contribuye funcionalmente a mucho de lo que crítica por lo bajo y que ni siquiera se anima a plantear en público.

 

Suponer que la prensa es una simple espectadora de lo que sucede, es realmente un infantilismo. Y no es que alcance con lograr una prensa más profesional. No alcanza, pero resulta imprescindible para recuperar la credibilidad de una sociedad que necesita confiar en algo para motorizar los cambios que anhela y que hoy visualiza tan distantes.

 

Una prensa libre, podría devolver algo de confianza, enterraría la resignación popular y sembraría las bases de una sociedad distinta, capaz de seleccionar con más y mejor criterios, a los mejores hombres y mujeres para conducir los destinos de la Nación. No alcanza con una prensa seria, pero vaya si resulta imprescindible.

 

A no confundirse, construir un “cuarto poder”, dignificar el oficio periodístico, moralizar la profesión, no depende de los políticos, de los medios, de la pauta pública, mucho menos aún de los gobiernos.

 

Hace falta algo más trascendente. Es necesaria una profunda autocrítica por parte de los que aman la profesión. Abandonar la comodidad de los calores del poder, para pasar al ejercicio digno de un oficio que merece ser protagonista del cambio.

 

Se trata de esa revolución destinada a devolverle a la sociedad el marco de libertad necesario para construir ciudadanía y que permite que sean los individuos de una comunidad los que establezcan las reglas, fijen sus preferencias y no se dejen avasallar por los mezquinos intereses sectoriales a los que eventualmente representa un poder público cualquiera.

 

La prensa puede ser un actor central del cambio que tanto esperamos. Pero hace falta bastante más que buenos discursos, locuaces arengas y punzantes entrevistas. Se precisa una determinación singular, un coraje a prueba de las tentaciones de la comodidad y el decidido abandono de las prácticas aduladoras tan diseminadas en nuestro continente.

 

No es preciso inmolarse, pero si, decidir claramente si se pretende hacer periodismo o una simple parodia de esta profesión, asumiendo el rol elegido con absoluta honestidad intelectual.

 

La prensa puede dar el puntapié inicial y establecer NUEVAS reglas que equilibren la balanza del poder. También puede elegir seguir siendo “el trapo de piso” de los poderosos de turno. Es una elección, libre por cierto. Queda en manos de los periodistas. De esa decisión depende buena parte de la oportunidad de recuperar algo de dignidad y respeto, que tanto se reclama y por la que se hace bastante poco.

 

Hasta ahora, no supimos conseguir una prensa capaz de constituirse en el eficaz CONTRAPESO que la sociedad necesita. A este CUARTO PODER le falta sopa.

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13/06/2009

LA ORDENANZA DE UNION CIVIL DE RIO CUARTO: UN VETO DE JURE Y DE JURE

Por Ricardo Guillermo Cardinali

Morroño y Josefina 

Si Pedro cree y siente que no es Pedro, sino un gato de angora, pongamos Morroño, termina en el manicomio.

Pero en cambio, si Pedro cree y siente que no es Pedro, sino una rubia platinada, pongamos Josefina, el Estado le paga la mutilación y los plásticos, le cambia el documento y lo inscribe como Josefina. Y hasta por áy lo declaran “mujer del año” o “ciudadana ilustre” (ya pasó, así que no exagero).

Y más allá de que Josefina también sea un gato, no se entiende muy bien por qué a un colifa se lo encierra y al otro no. Sobre todo cuando se encierra al colifa inofensivo, no al degenerado.

No se piense que utilizo la palabra “degenerado” como adjetivo descalificante de las personas de orientación sexual diferente ¿Se dice así en progre, no? Queda más  fino. Pregunto porque yo me crié en Berisso, ahí en la Río e’ Janeiro, a tres cuadra el’  Puente Roma, y en mi  barrio le decíamo distinto. No me acuerdo bien cómo le decíamo, pero persona de orientación sexual diferente, no era.

Seguro que no era.

Como la gran mayoría de los mortales somos normales…, quiero decir, heterosexuales, los que no lo son están fuera de lo que es regla genérica, o para decirlo con términos más progres, están fuera de género. Es decir, son degenerados, palabra que uso como sustantivo, no como adjetivo.

Los Pedros mudados en Josefinas –o las Pedras en Josefinos- son gente muy susceptible. ¿Se acuerdan cuando el finado Monseñor Quarracino propuso que los encerraran en una isla? Se enojaron, ¡y cómo! Dijeron que era discriminatorio. Y yo no entiendo por qué. Si los homosexuales y los heterosexuales son iguales, no tenían  por qué enojarse. ¿Qué hombre heterosexual se va a enojar si lo encierran en una isla llena de mujeres? Más que discriminación, es el sueño del pibe.

En fin, vayamos a lo nuestro. El pobre Morroño terminó en el loquero por su imposibilidad de adaptar el pensamiento a la cosa. Él pensaba que era un gato y en realidad era un hombre.

Josefina, en cambio, formó un lobby, consiguió apoyos económicos (de los otros apoyos mejor no hablar) y comenzó a presionar buscando la sanción de normas que le permitieran adaptar “la cosa” a su pensamiento.

Así nacieron esos curiosos engendros jurídicos conocidos como Uniones Civiles. 

La Ordenanza 279/09 de la Municipalidad de Río Cuarto 

El más reciente de ellos es la ordenanza 279/09 sobre Uniones Civiles dictada por el H. Concejo Deliberante de la ciudad de Río Cuarto, el 7 de mayo próximo pasado y promulgada parcialmente el 29 de mayo. La Ordenanza en cuestión fue feliz y parcialmente vetada por el intendente radical Juan Rubén JURE. De diez artículos, solamente quedaron en pie dos: el primero y el último, que es de forma. Para analizar este interesante texto, prescindo de cualquier consideración religiosa o filosófica acerca del matrimonio, limitándome al derecho positivo argentino. Los textos de la ordenanza y del veto se pueden bajar de www.notivida.com.ar  

Concepto y alcances de la Unión Civil 

El artículo segundo de la Ordenanza define la Unión Civil: “A los efectos de la presente Ordenanza, se entiende por Unión Civil a la unión conformada libremente por dos personas mayores de edad y capaces, que expresan su consentimiento ante autoridad competente y que conviven en una relación de afectividad estable y pública, análoga a la familiar, con independencia de su género”.

Es decir que la Unión Civil comprende tanto al concubinato heterosexual cuanto a la unión de homosexuales. La distinción no es bizantina. El concubinato es la unión de una mujer y un hombre en “matrimonio aparente”, a la que la ley y la jurisprudencia han reconocido algunos derechos, aunque muy limitados con relación al matrimonio. Así, por ejemplo, el concubinato no hace presumir la “comunidad de bienes”.  Dos mujeres o dos hombres, nunca pueden estar unidos en “matrimonio aparente”, pues la institución de referencia –el matrimonio- es, para la legislación civil argentina, por naturaleza heterosexual. Solamente pueden casarse una mujer y un hombre. Solamente pueden vivir en concubinato un hombre y una mujer.

Incluso el concubinato en el antiguo Derecho Romano se convertía por el mero transcurso del tiempo (un año) en matrimonio legítimo. Esta forma no solemne se denominaba usus.

El concubinato es una especie de “matrimonio de hecho y de segunda”. Los que dicen “no necesitamos papeles, porque nos amamos”, en realidad hacen exactamente lo contrario: dejan al otro en una situación de desprotección jurídica.

 Los homosexuales no pueden, entonces, contraer matrimonio ni vivir en concubinato.

A esto habría que agregar que, en el estado actual de la legislación argentina y con la existencia del divorcio vincular, la protección jurídica del concubinato debería restringirse. Ya no hay por qué admitir el argumento de equidad para protección de los concubinos, porque el concubinato de hoy solamente tiene su base en la voluntad de los concubinos de desentenderse del régimen legal matrimonial. Consultado Napoleón Bonaparte sobre si debía incluirse la protección de los concubinos en el Código Civil Francés, fue lapidario: “Si los concubinos se desentienden de la ley, la ley se desentiende de los concubinos”.

Pero la Unión Civil ni siquiera es para los concubinos. Es solamente para los homosexuales.

La norma en análisis busca con su alusión a la “independencia de género”, encubrir su único propósito real: darle un viso de legalidad, más para consumo popular que efectivo, a la unión homosexual. Para el pueblo llano, que  los “contrayentes” firmen en la Municipalidad o en el Registro Civil es lo mismo. Se “casaron”.

¡Minga! 

La feliz pareja 

El art. 3° del engendro vetado, disponía: “La pareja que pretenda constituir una Unión Civil, debe presentarse ante el Oficial Público...”

Y aquí los concejales riocuartenses crearon un nuevo sujeto de derecho, inexistente en el Código Civil. Señoras y señores, con ustedes…LA PAREJA. ¿Qué demonios es “La Pareja”? Los titulares de los derechos son las personas, no las parejas (conforme artículo 30 del Código Civil).”La pareja” no existe jurídicamente. En buena técnica, el texto debió decir “las personas que pretendan constituir una Unión Civil…”, y no “las parejas”. 

¿Constitutiva o declarativa? 

Ahora bien, la norma habla de “constituir” la unión civil. Los contratos, los actos administrativos y las sentencias judiciales pueden tener efectos constitutivos o declarativos. Son constitutivos,  cuando generan efectos jurídicos a partir de su celebración. Son declarativos, cuando reconocen una situación de hecho pre existente a la que se atribuyen determinados efectos y no  a partir de la fecha del contrato, acto o sentencia sino a partir de la fecha en que se produjo o inició el hecho reconocido.

El matrimonio es constitutivo. Los cónyuges son tales a partir del momento en que prestan su consentimiento ante el Oficial del Registro Civil. A diferencia de lo que sucede en el Derecho Canónico, el matrimonio civil no es un contrato. No basta que los futuros esposos den sus consentimiento, deben hacerlo ante el Oficial Público con las formalidades de Ley. Ni siquiera pueden hacerlo ante un Escribano Público.Los testigos exigidos por los artículos 187, inc. 2 y 188 del CC sólo son testigos de conocimiento y capacidad de los contrayentes y del acto matrimonial. Y nada más.

En cambio los testigos de la unión civil deben dar fe de la convivencia anterior al acto por un espacio de tiempo no inferior a un año.

Fenómeno.

¿Qué pasa con ese año, se cuenta o no se cuenta? Porque la ordenanza habla de “constituir” la unión civil, por lo cual el año de convivencia previa es un requisito que debe acreditar “la pareja” para celebrar el acto constitutivo. Supongamos entonces, que una pareja normal de concubinos, con un año de hacerse arrumacos en  público , tal como lo exige la ordenanza y se verá luego, formaliza su unión civil. Uno de los dos muere al año.

El sobreviviente se presenta a pedir pensión en un régimen previsional que exige un mínimo de dos años de convivencia en aparente matrimonio. La papeleta certficante de la unión civil sería, sin duda un buen medio de prueba. Pero no per se, como documental fehaciente. Porque la unión civil por sí misma, solamente tendría un año de constituída, aunque el concubinato tuviese dos de iniciado.

¿Qué igualmente es una prueba? Sin duda, pero de relativo valor. Porque lo que el Oficial Público está certificando es el consentimiento de los interesados y que dos testigos declararon que estaban unidos hacía un año. Y eso no es suficiente para probar el concubinato. Es más, es absolutamente prescindible, por cuanto los concubinos integran una comunidad de vida similar al matrimonio, y por ello cuentan con pruebas más variadas y contundentes que el certificado que podría expedirles  la Municipalidad de Río Cuarto.

Por otro lado, si dos personas manifiestan por instrumento público o privado reconocido que se encuentran unidas en concubinato, la declaración del Oficial Público interviniente en la unión civil es innecesaria. En el matrimonio, como ya vimos, es imprescindible.

Lo único que se pretende es darle un barniz de legalidad aparente a la unión contra natura, porque a los concubinos no les sirve. 

Dos testigos, dos 

Dos testigos se requieren para contraer matrimonio (art. 188 C.C.).

La Ordenanza no podía ser menos.

El Oficial del Registro a solicitud de ambos integrantes debe inscribir la Unión Civil dice el inc. a del art. 3°, previa verificación de los siguientes requisitos:

3°, a, 1) “Acreditación de unión estable, se entiende por tal cuando las partes hayan convivido por un período mínimo de un año, la que deberá ser probada por un mínimo de dos testigos, excepto que entre las partes exista descendencia en común, caso en que la duración de la convivencia no es necesaria para conformar la unión civil” Las palabras “unión civil” aparecen en la ordenanza con mayúsculas y con minúsculas, indistintamente. Es como, tipo que como vos lo sientas, ¿viste?

Cualquier abogado sabe que si se presenta a una caja de jubilaciones y pretende acreditar el concubinato nada más que con dos testigos, lo sacan vendiendo almanaques. Una vez mi señora tuvo un caso en el que aportó testimonios de parientes y amigos, fotografías, boletas de pagos comunes, etc. El proceso duró nueve años, terminó en la Suprema Corte bonaerense y lo ganó 4 a 3.

En Río Cuarto, con dos testigos es suficiente. Estamos pensando seriamente en mudarnos a Río Cuarto… 

El caso de María y Roberto 

El tema de la descendencia común es también interesante. Como es obvio (si es que todavía queda algo obvio) no es aplicable en el caso de la unión civil entre Irma y Susana o entre Rodolfo y Carlitos. Como la madre naturaleza no conoce al INADI, en este punto los únicos que pueden tener descendencia común son un nene y una nena.

Bien. Supongamos que Roberto (un nene) y María (una nena) mantienen una relación sexual ocasional en virtud de la cual nace un hijo. Nunca hubo convivencia. Posteriormente cada cual hace su vida y, no voy a decir “se casa” para no pasar por anticuado, “forma pareja”. Transcurren veinticinco años sin que Roberto y María se hayan visto. Ambos tienen hijos menores de edad de sus respectivas parejas posteriores. Se vuelven a encontrar, y dos meses después van a la Municipalidad de Río Cuarto a que les inscriban la unión civil. Tienen un hijo mayor de edad, por lo cual, en los términos de la ordenanza vetada, la antigüedad en la convivencia no es necesaria.

Justo cuando salían de la Municipalidad, a Roberto lo pisa un camión. Se murió Roberto, pobre Roberto, adiós Roberto.

Se presentan a solicitar pensión el hijo menor de Roberto, representado por su madre y también María, flamante unida civilmente con el difunto, con dos meses de convivencia. ¿Coparticipan el beneficio el hijo menor y la unida civilmente?

Si tenemos en cuenta que al engendrar al hijo María y Roberto no vivían en  concubinato, y que después ambos convivieron  con terceros de los que tuvieron hijos, pareciera que hacer coparticipar a María del beneficio previsional junto al hijo menor de Roberto, sería un poquitín injusto. Y también parece un tanto excesivo tener por acreditado el concubinato con pocos meses de convivencia, por más que tengan un hijo en común.

En cambio, si Roberto y María se hubieran casado, sin duda ésta tendría derecho a pensión. Con hijo, o sin hijo.

Porque el matrimonio no es el concubinato.

Y la unión civil ni siquiera es concubinato.

Nada de esto fue tenido en cuenta, ni las consecuencias ni los alcances de tan disparatada ordenanza. Lo único que importó fue “legalizar” la unión homosexual.- - - 

Turismo y homosexualismo 

El subinciso 2, del inciso a del artículo 3° es maravilloso… para que el municipio recaude. Establece como requisito de inscripción “tener domicilio legal en la ciudad de Río Cuarto, con una antigüedad mínima de un año de residencia, en un marco de afectividad pública y estable”.

Pareciera ser que la intención del Concejo es promover el turismo gay. El plazo de domicilio coincide con el de convivencia. De allí se sigue que la exigencia de dos testigos es nada más que una cortina de humo.Testigos que van a declarar que hace un año que los “contrayentes” viven en un marco de “afectividad pública y estable”, tratándose de dos individuos que hace también un año que viven en Río Cuarto. Coincidencia sugestiva.

Para que se entienda bien el negocio: dos homosexuales quieren constituir la unión civil. Viven en Salta. Viajan a Río Cuarto y hacen el cambio de domicilio. Vuelven a Salta. Al año viajan con otros dos y constituyen la unión civil. Los testigos no tienen obligación de residir en Río Cuarto. Y el domicilio de los interesados se acredita con el DNI. Un interesante proyecto para engrosar las arcas municipales gracias al turismo homosexual. Sin contar el riesgo de maniobras fraudulentas urdidas en perjuicio del sistema previsional o para perjudicar a terceros particulares.

Se puede objetar a esto que también hay unión civil para los heterosexuales. La objeción no es válida. La unión civil entre un hombre y una mujer se llama concubinato. Me permito dudar de que concubinos heterosexuales (siempre son heterosexuales, pero lo digo expresamente para que no queden dudas), viajen dos veces desde Salta a Río Cuarto para obtener el papelito que expide el Municipio. Es más barato y más fácil casarse en Salta o reunir allí mismo otras pruebas del matrimonio aparente. Porque cuando el concubinato es en efecto un matrimonio aparente, las pruebas sobran.

Muchachos, si quieren fomentar el turismo aférrense a la tradición. Vendan alfajores cordobeses, que son más famosos, más ricos y sobre todo, más dignos. 

Me quiere mucho, poquito, nada:los arrumacos en público como fuentes del derecho 

La norma habla de “afectividad pública y estable”.

Guarda con esto. Que no es broma. No le vaya a pasar como a ése que se fue de vacaciones  a Río Cuarto,  se encontró con un amigo que hacía mucho que no veía y le dio un abrazo en plena plaza. Los chicos empezaron a gritar ¡Eh, miren a los trolos! Si usted es heterosexual, nada de afectividad pública.

Pero para constituir la unión civil, sí tiene que hacerse con “su pareja” arrumacos en público.

Ya tenemos “la pareja” y ahora “la afectividad”. Vamos bien.

Atinadamente, los considerandos del Decreto de veto 787/09, tercer párrafo, expresan que “…el fundamento del carácter de orden público del matrimonio, en el derecho argentino, no radica en la consideración de los aspectos afectivos de la relación de los cónyuges como no es de interés público las relaciones afectivas de amistad que puedan entablar los ciudadanos en su vida privada”. 

Impedimentos y discriminación del mudo 

El artículo 5° inciso 8 expresa que para constituír la unión civil se requiere “la declaración verbal de los comparecientes de que se constituyen en unión civil”. Perfecto. Los mudos no pueden hacerlo, ya que la norma vetada no indica la forma de suplir la declaración verbal.

El pseudo casamiento municipal tiene hasta impedimentos. Están en el artículo 6°,

Por ejemplo no pueden constituir unión civil los menores de edad, que sin embargo pueden contraer matrimonio y unirse en concubinato.

El inc. e del art. 6° incluye entre los “impedimentos” a “Los que se encuentren unidos en matrimonios, mientras subsista”. De acuerdo al texto de la ordenanza, que se advierte fue redactada irreflexivamente y a las disparadas, ambos integrantes de la pareja afectiva en público, deben estar unidos en matrimonios para que opere el impedimento. Usaron el plural. Por tanto, si uno está casado, se puede constituír la unión civil.

Se dirá que es hilar demasiado fino. No. Los señores concejales que legislan sobre lo que no les importa ni les compete, podrían al menos haberse tomado la molestia de redactar correctamente. Ni eso.. 

Disolución 

El engendro se puede disolver, entre otras causas,  por (art. 7°):

a) Mutuo acuerdo.

b) Voluntad unilateral de uno de los miembros. Digo yo no, que soy medio bruto, y no entiendo bien las cosas, si se podía disolver por voluntad unilateral ¿para qué incluyeron el inciso a? Pá gastar tinta y papel. De gusto.

Copado el inciso f): “Las razones estipuladas por los miembros de la unión en el contrato que regula sus relaciones personales y efectos patrimoniales.” Ya teníamos la pareja como sujeto de derecho, teníamos la afectividad pública y ahora agregamos el contrato que regula sus relaciones personales.

Tras que éramos pocos, parió la abuela.

¿Qué son las relaciones personales?

Si yo le compro un florero a un señor que vende floreros, ambos efectuamos un contrato con efectos patrimoniales. Y también entablamos una relación personal, que puede ser cordial o no. El vendedor puede ser amable o antipático. Mientras el florero no tenga defectos y yo pague el precio, la relación meramente personal es jurídicamente irrelevante. Y además, está fuera del comercio, no puede ser objeto de un contrato válido (arts, 953 y 1167 y ss. del C.C.).

En su obsesión por querer aparejar el engendro al matrimonio, el Concejo de Río Cuarto estimó que un contrato entre los interesados puede equiparar al régimen de Derechos Personales en las Relaciones de Familia, reglado por el Código Civil, y de orden público, por lo que no puede ser modificado por contratos entre particulares. De ello se sigue que a los hombres y mujeres legalmente casados sus obligaciones personales recíprocas les son impuestas imperativamente por la ley, en cambio los homosexuales las pueden regular a su antojo. A simple vista se advierte que la disposición vetada era claramente discriminatoria en perjuicio de las personas normales.

Y te encargo el inciso g): “Por las causales previstas en el Código Civil para la disolución de la sociedad conyugal”.

Pero entonces, ¿Cuál es la naturaleza jurídica de la unión civil, si es que tiene alguna?

Porque si se disuelve por las causales previstas para la disolución de la sociedad conyugal, es meramente patrimonial, por lo cual no es necesaria ninguna unión civil, ni tampoco es necesaria ninguna referencia a relaciones afectivas, que desde el punto de vista patrimonial son absolutamente irrelevantes.

Y si por el contrario es extrapatrimonial y lo que se pretende es dar un cierto status jurídico especial al concubinato y a las uniones homosexuales, los concejales la pifiaron feo. Porque la sociedad conyugal es una consecuencia del matrimonio y no el matrimonio mismo. El art. 201 del C.C. prevé la separación personal sin divorcio vincular. Por su lado, el art. 1306 establece que “la sentencia de separación personal o de divorcio vincular produce la disolución de la sociedad conyugal…” Por ende, en el primer caso se disuelve la sociedad conyugal, pero el matrimonio no se disuelve.  La sociedad conyugal es de contenido exclusivamente patrimonial. El matrimonio no.La disolución de la sociedad conyugal no apareja necesariamente la disolución del matrimonio. Es exactamente al revés. El divorcio vincular y la separación personal disuelven la sociedad conyugal. Así que pongamos el inciso en análisis en su justo punto: la unión civil se disuelve por las causales previstas en el Código Civil para la disolución de la sociedad conyugal.

Las causales de disolución previstas en el CC son varias (muerte, interdicción, ausencia con presunción de fallecimiento, etc.) Pero nos detendremos en dos: las ya mencionadas separación personal y divorcio vincular. Y para ambas se necesita una sentencia. Pero ya vimos que por el inciso b, la sola voluntad de una de las partes es suficiente para deshacer la unión de hecho.

Por lo cual el inciso g, además de absurdo es inútil. Sin contar que el que se presente a un juzgado acompañando un acta de unión civil y solicitando la disolución de la sociedad conyugal (o al vesre, no me quedó muy claro), corre serios riesgos de terminar en el loquero, junto al pobre e incomprendido Morroño.

En el Concejo Deliberante de Río Cuarto, ¿no había alguien que al menos una vez haya tomado un café en el bar de la Facultad de Derecho?

Con todo respeto , señores concejales: insisto en que perseveren con los alfajores. 

Conclusión 

Es que aunque hagan denodados esfuerzos para equiparar el matrimonio a cualquier otra cosa, no les sale.

Claramente lo expresa el primer párrafo del decreto 787/09: “una sociedad democrática es una sociedad pluralista, no una sociedad uniforme. Por esta razón, el principio de igualdad y no discriminación de los ciudadanos ante la ley, lejos de conllevar la imposición coactiva de una uniformidad igualitarista en materia de uniones sexuadas, debe armonizarse con el principio democrático de justicia, que significa tratar lo igual como igual y lo desigual como desigual, dando a cada uno lo suyo…”

Es inútil que se esfuercen en igualar lo inigualable. Aunque mencionen las palabras mágicas “constituir”, “Oficial Público”, “Instrumento Público”, “sociedad conyugal” o “impedimentos”, nunca la unión homosexual podrá equipararse al matrimonio. Dejando de lado la manifiesta incompetencia por la cual un Concejo Deliberante se mete a legislar sobre lo que no le concierne, si semejante monstruosidad fuera declarada por ley del Congreso, que sí sería competente, nada variaría en la vida real.

Si a nuestro Pedro que se siente Josefina, lo castramos, le amputamos el pene, le hacemos una pseudovagina, le insertamos pechos de siliconas, lo vestimos de mujer y le damos un Documento Nacional de Identidad que afirme que se llama Josefina, va a seguir siendo un hombre. Un hombre patético y degradado, pero siempre un hombre.

En realidad, un pobre tipo.

Y si eso pasa…

¡¡¡¡LIBERTAD A MORROÑO!!!

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12/06/2009

TESTIMONIOS ARMADOS CONTRA DE NARVAEZ

QUIÉNES SON LOS TESTIGOS DE IDENTIDAD RESERVADA DE FAGGIONATO MÁRQUEZ

Por Christian Sanz (*)

    Finalmente, en las últimas horas se supo que gran parte de la "descomunal prueba" que el juez Federico Faggionato Márquez posee contra Francisco De Narváez esta basada en el relato tres testigos de identidad reservada: un supuesto narcotraficante arrepentido, un jefe aduanero procesado por traficar drogas y un eventual colaborador del "rey de la efedrina", Mario Segovia.
    Lo interesante es que, dos de los tres declarantes, han sido funcionarios de la Aduana Nacional e íntimos colaboradores del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, lo cual muestra a las claras -tal cual anticipó este periódico- que ambas dependencias están involucradas en esta trama maldita.
    Uno de los "testigos reservados" es el ex Jefe aduanero Andrés Enricci, nombrado personalmente por Echegaray -entonces Director de Aduanas-, al frente del Depósito Fiscal Sadocks, del barrio de Barracas, y dueño de la inmobiliaria Enricci Propiedades, utilizada por el funcionario que hoy oficia de denunciante para encubrir sus "negocios".
    El otro testigo es Manuel Kleiman, experto en "logística" del narcotráfico" y jefe aduanero de South American Docks (Sadocks), un depósito fiscal situado en el barrio de Barracas donde se secuestraron más de 600 kilos de efedrina. Kleiman se encuentra procesado en esta causa por el Juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky.
    El hecho ocurrió en junio de 2008, cuando el funcionario de la Aduana intentó traficar a México 630 kilos de efedrina escondidos en 12 toneladas de paquetes de azúcar.
    Según una importante fuente del juzgado de Zárate-Campana, habría mediado una interesante propuesta "morigeratoria de pena" para con Kleiman a efectos de que preste su testimonio contra De Narváez. Respecto a Enricci, a cambio de su "espontánea" declaración, se le habría dado vía libre -oficial- para lleve adelante sus chanchullos.
    Independientemente de la veracidad del dato, aportado por un informante inobjetable, la calidad de los testigos mencionados termina de demostrar la mano kirchnerista a través de Echegaray detrás de esta sucia operación política.
    Y si aún persiste alguna duda, basta con analizar los llamados telefónicos que hizo en los últimos días el abogado Carlos Broitman, letrado de los "testigos" Enricci y Kleiman.
     Si se diera esa hipotética situación, un importante ministro de la Nación tendría mucho que explicar.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Christian Sanz por gentileza de Tribuna de Periodistas.

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12/06/2009

EL DESPERTAR DEL PERONISMO CHETO

Por Julio Doello

Pese a la guerra de encuestas, la incertidumbre atormenta a todos los políticos de cara a las elecciones del 28 de junio. Tal es así que el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, por si las moscas, ha jugado unas fichas a su principal opositor, Francisco de Narváez, a través de su hermano. Efectivamente, Pepe Scioli, Secretario General de la Gobernación, ha salido a decir que las acusaciones contra El Colorado del Tatuaje enturbian la campaña. Si bien fue convenientemente desautorizado por su hermano, el gobernador, quien ha dicho que él no tiene lenguaraces y habla por sí mismo, este doble juego está cargado de intencionalidad política. Cuando mi padre invitaba a comer a su jefe, era mi madre la que se ocupaba de decir lo que mi viejo pensaba realmente del “déspota cruel que le pagaba un salario de miseria”. Después mi padre se disculpaba y le decía a su mandamás que a mi mamá el alcohol le caía mal. Pero el mensaje estaba instalado y él lograba conservarse en su puesto y, de vez en cuando, obtenía un aumento mezquino. "Facho Ñato" Márquez, un hombre que pasará a la historia como “El juez de la efedrina”, quien ha puesto su magistratura al servicio de Kirchner, está empeñado en ser un artífice del eventual triunfo del hombre de la mirada extraviada. Los Códigos Procesales suelen ser armas efectivas al tiempo de dar sustento a las ambiciones políticas. Es que el artículo 18 de la Constitución dice que nadie puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, pero no dice que nadie puede ser citado a declarar, e incluso terminar procesado, en el marco de una causa, por arbitraria que resulte la resolución del juez. Por este hueco jurídico se cuelan, se filtran las peores maniobras de quienes quieren interceptar el paso de los que disputan con posibilidad de éxito espacios de poder. Todos sabemos que la presunción de inocencia sólo existe en la letra, porque basta con que a uno lo acusen de un delito para que la opinión pública entre en sospechas y si uno es, por ejemplo, candidato político, sufre un considerable descrédito que afecta la voluntad de los electores.

Sin embargo Daniel Scioli, quien ha aprendido rápido a conocer los agujeros en la ropa interior de la política(quizás con la ayuda de la fabricante Karina), ha adquirido destreza y se ha vuelto multívoco. De ahí que ha mandado a su hermanito Pepe a decir lo que él no puede decir porque, al igual que Reutemann, es un tiempista y sabe que el 2011 puede sorprenderlo siendo candidato a Presidente de la República, si sigue hablando bajito y conserva cierta imagen de “buen tipo” ajeno a las podredumbres habituales de los políticos tradicionales. Por otra parte, se ocupa de declarar cada día su adhesión a Kirchner porque sabe que en el peronismo se venera la lealtad y que esa virtud, a pesar de una eventual derrota, le permitirá, con la ayuda de quienes lo rescataron de la motonáutica en tiempos de Menem para introducirlo en la política, ser un candidato potable para disputar el poder en el poskirchnerato. Es que, por origen y formación, Daniel Scioli está más cerca de De Narváez, de Felipe Solá y de Macri que de Kirchner, Moyano o D’Elía. Hay un peronismo “cheto” en ciernes, que se presentará prolijito y perfumado como alternativa a la propuesta del peronismo descamisado con olor a choripán y a tetrabrik. A la voz ronca y la ausencia de eses del discurso peronista tradicional le sucederá el peronismo modosito de los peronistas de salón. Mal que nos pese, el General nos legó este movimiento multiresistente, caleidoscópico, que muta rápidamente para enfrentar los embates del tiempo y que, cuando todos lo suponen hundido, emerge y se manifiesta con vigores nuevos que enamoran el ánimo popular. Fuera de este fenómeno, en medio de los goles de Ecuador (que parecen desmentir la noción de que la improvisación es útil para la vida), sólo se oye el ladrido de los perros en el atardecer del miércoles.

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12/06/2009

AUSENCIA RIDICULIZADA

Por Laura Etcharren (*)

El llamado de la fama, Zulma Lobato y la entrevistadora que arrasa.

Máxima ponderación
Cuando nos asentamos en la vorágine televisiva como espectadores curiosos y ávidos de recibir todo aquello que se produce durante el día, nos encontramos, fundamentalmente, con que la regla principal es el abuso.
El abuso de la repetición.
El abuso de lo grotesco y bizarro que nos define como televidentes que legitimamos con el encendido todo aquello que satisface un morbo que puede ser consciente o inconsciente pero que se revela, sin lugar a dudas, en lo que desde hace varios años se muestra en nuestra sagrada televisión.
Aquella que adolece de gusto y buenos modales. Pero que, paradójicamente, en esa carencia encuentra su máxima ponderación. De ahí, la exportación de personajes a países como Uruguay, Chile y España así como la emergencia de fenómenos que acaparan la atención, no por sus dotes artísticos sino por la decadencia del ser humano que atiende a una intrínseca necesidad que tiene que ver con lo que Mercedes Odina y Gabriel Halevi han dado en llamar, el Factor Fama.

Factor Fama
Un libro publicado por ANAGRAMA (Barcelona) sin desperdicio alguno, ya que explica cómo se puede alcanzar la popularidad sin haber hecho nada digno o relevante dentro del campo artístico. E incluso, aborda el vínculo de la política con lo actoral. Es decir, cómo los políticos devienen en actores, por lo general cómicos, y cómo los actores ingresan en la política valiéndose de la fama conseguida.
Un modo de proceder que tiene que ver con un juego acomodaticio de costo beneficio en el contexto de un estado de situación que alarma, ante todo, por la precariedad argumentativa del oficialismo y la oposición.
Dos partes que han dado lugar a la creación de "Gran Cuñado" como espacio caricaturizado que está entrando en una meseta y que se nutre de una comicidad que parte, esencialmente, desde arriba. (Ver nota: Ensayo Imaginario)
Frente a eso, es natural que surjan personajes como Zulma Lobato. A quien se la ridiculiza y juzga por lo que vende. Un travesti que en su imaginario se considera una revelación artística más que una revelación de la ausencia ridiculizada.
Es un individuo más que quiere fama y no vacila en exponer las miserias de la vida misma. Se disfraza, se pinta y monta un show que recorre todos los programas que han decidido sacrificarla, lícitamente y bajo el auto consentimiento de la propia degradación en brutales informes y entrevistas.
Y Zulma lo disfruta porque se ve en pantalla. Se muestra.
Se regodea en su bestial ignorancia de una fama que seguramente será efímera, dado que el medio es cíclico y los que permanecen sostenidamente son pocos.
No obstante, la Lobato travestida, ahora, es una mediática compulsiva regada por las producciones y los conductores que encuentran en ella un producto redituable para mantener y subir el rating.

La descubridora
Fue la que le dio un lugar. Un espacio de expresión para mostrar su nada o bien, su necesidad de mostrarse para cumplir con un deseo de realización que tiene que ver con la adicción a las cámaras en el marco de las luces y sonidos de la televisión.
Zulma Lobato, en una generosa entrevista, fue inducida con el encanto de la ingenuidad que transmite la conductora, a decir y hacer todo aquello que ella sentía y quería mostrarle a la gente. Su ángel. Su carisma siempre mencionado en la precaria auto referencia.
Fue así, como el público también descubrió a una entrevistadora que pregunta lo que la gente quiere saber sin rodeos. Con simpleza, a pesar de saber que los medios la pondrán bajo el panóptico salvaje, cuestionando sus formas de actuar, pensar y sentir.
Una mujer que se muestra, en el contexto de su programa de TV, como una conductora televidente que se presenta ante el público como una consumidora más que entiende las reglas de juego y sabe, por sus características espontáneas y de conocimiento televisivo, que sus notas, comentarios y preguntas trascenderán la pantalla de Crónica.
Se trata de Anabela Ascar. La entrevistadora de “Hechos y Protagonistas” que lleva al piso a personas de los distintos campos. Político, social y artístico. Incluso, invita a ciudadanos que se encuentran en situación de calle para que cuenten su historia de vida y que los responsables gubernamentales se hagan cargo de dicha realidad.
Porque Anabela sabe que cuando algo se hace público los intereses y temores al interior de los grandes grupos de poder se movilizan con mayor intensidad.
Pasa, de la profundidad que tiene que ver con el pauperismo social que nos envuelve, a la máxima frivolidad. Arrasa con el voyeurismo de la descompensación de las “nenas de utilería”. Con lo cual, responde a las demandas de los televidentes que la han colocado en un lugar de preferencia y deja atrás, sin proponérselo, a la caravana de conductoras que “matarían” por estar en los resúmenes de todos los programas de aire y cable.

(*) Laura Etcharren es Socióloga. Analista de Medios de Comunicación. Especialista en la problemática de Las Maras en Centroamérica y su estado embrionario en Argentina.

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11/06/2009

EL GOBIERNO ESTÁ INCUBANDO LA VIOLENCIA

Por el Dr. Alfredo Raúl Weinstabl 

Cada vez se está configurando más claramente la probabilidad de una estruendosa derrota del oficialismo en las próximas elecciones del 28 de junio.

Kirchner, como un consumado tahúr, para el cual el fin justifica cualquier medio y que no admite la derrota ni el juego limpio, comenzó a intensificar la utilización de sus ya conocidas  tramposas artimañas y artilugios para enlodar la situación y descalificar a sus adversarios políticos.

Pone todos sus esfuerzos en estas maniobras, porque una derrota significa el fin de muchísimos años en la cima del poder, de un poder hegemónico, personalista, de un escandaloso autoritarismo, primero en la provincia de Santa Cruz y luego en todo el país.

Y además, seguramente le esperarán muchos años de cárcel.

El gobierno en estos largos períodos de absolutismo, trajo aparejado como una consecuencia lógica, un resquebrajamiento de las instituciones del país, una corrupción descomunal y una verdadera denigración y envilecimiento en el juego político de un país que pretende ser democrático.

Hay numerosos actos del gobierno que reflejan su actual desesperación y creciente inquietud.

Desde las increíbles candidaturas testimoniales, el “yo o el caos”, el aparente inocente cambio en los padrones de los lugares de votación que se utilizaron casi desde ya hace casi dos décadas, la confección de millones de documentos de identidad (DNI) con irregularidades y sin la adecuada e imprescindible verificación de la misma, las operaciones judiciales contra Narváez, Macri y otros candidatos opositores, la impugnaciones a las listas, el espectacular allanamiento en el domicilio de un prestigioso militar, abogado y escritor, el Dr. Carlos Marcelo Shäferstein, por estar presuntamente complicado o en conocimiento de un plan para asesinar al candidato a diputado nacional por Buenos Aires.??

Pero para que en una campaña una operación política sea creíble, debe ser realizada de manera tal que tenga un mínimo de coherencia y verosimilitud. Lo que hace el oficialismo es cada vez más burdo, torpe y evidente. En realidad no deberíamos sorprendernos, es un fiel reflejo de cómo gobernaron todos estos años.

La campaña es cada vez más sucia, agresiva y encierra el germen de una violencia contenida. 

Todos estos hechos hacen que flote en el ambiente, no solo el político, sino de la ciudadanía en general, la certeza de un  probable fraude electoral como un último intento de los Kirchner de aferrarse al poder y evitar la cárcel.

A ello se suma la violencia verbal de funcionarios del gobierno y la del propio Kirchner que tratando de emplear una nueva imagen personal, provocó que un dirigente agroganadero, como reacción a sus torpe expresiones, pronunciase un grueso exabrupto, calificando al ex presidente con un adjetivo no reproducible en este nota.

Hechos como estos son producidos por el gobierno para complicar y enturbiar la situación política previa a los comicios. Es sabido que “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

No hay sector de la ciudadanía que no este alterado, disgustado o violentado con los procedimientos, actitudes y expresiones del gobierno.

 Desde el que representa al campo por el largo conflicto ampliamente conocido, hasta el empresarial por su falta de reacción ante las nacionalizaciones de empresas argentinas realizadas recientemente en Venezuela y las sospechas de que el gobierno pudiera seguir las medidas económicas del dictador bolivariano.

Donde se busque y se mire, hay un verdadero hartazgo de la ciudadanía sobre los Kirchner y sus oscuros y tortuosos procedimientos. El clima negativo, el mal humor y malestar generalizado se percibe inclusive en el segundo y tercer cinturón del conurbano, bastión de la clientela del déspota.

Todas estas groseras y burdas irregularidades, nunca vistas en los últimos comicios en nuestro país, constituyen una verdadera afrenta y burla a los ciudadanos. El argentino es en esencia un hombre pacífico, manso de espíritu y rechaza la violencia en todas sus formas.

Pero todo tiene un límite. Nuestra historia demuestra que nuestro pueblo, pese a su pacifismo, cuando la gota rebalsa la copa, su mansedumbre puede llegar a convertirse en una violencia desenfrenada y sanguinaria.

Es una obligación perentoria del gobierno no llegar a esa situación  y producir un ambiente propicio de tranquilidad y normalidad, para lograr unos comicios ordenados, transparentes y en paz.

Pero lamentablemente, el gobierno fogonea el ambiente y hace exactamente lo contrario. Pareciera que busca el caos al cual, sabiamente, se refería el ex presidente hace unas semanas atrás.

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10/06/2009

NUESTRO RECTO CAMINO HACIA EL MATADERO

Por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse

El rumbo ya está indicado por los que nos mandan.     

Los que manipulan el país con un joystick y nos dicen hacia cual horizonte vamos por esta ruta.

Y son bastante claros con su cuaderno de bitácora :

En 20 días todos… sin excepción, estaremos literalmente fritos.

Eso es lo que, trágicamente, se infiere de las advertencias que nos plantea toda la dirigencia política en esta comarca.  Una tierra patibularia que parece ya perfectamente sentenciada a muerte, por los cuatro costados.

Podemos estar seguros entonces, según ellos mismos,  que después del  28 de junio nos esperan aquí, muy claramente, todas las plagas de Egipto, acaso peores aún que la gripe porcina, que el dengue… o que el  ébola.

Seremos tragados por alguna calamidad … o quizá quedaremos sepultados bajo las aguas de algún tsunami.

Y si… milagrosamente, no nos llega ninguna  de todas estas exageraciones, proféticas… esperemos al menos, eso sí, la proximidad de algo nada bueno.

En suma, por lo que ellos anuncian que ha de ocurrir, aunque nada de eso ocurra, igual seremos llevados todos… mudos y silenciosos, como ovejas al matadero.

Los monarcas, conscientes ya de la hora de su decadencia, no parecen estar dispuestos a  aceptar abnegadamente lo que es inesquivable.

Y sus estertores finales, más que para agregar  -en un manotazo honesto- algún último ladrillo  a la República… estarán dirigidos, inversamente, a llevarse puesto todo lo que puedan.

Con cualesquiera de los resultados  -los de las mejores y los de las peores encuestas-  aquellas que les dan ventajas y aquellas que no, lo único absolutamente seguro es que van camino de perder una cuota trascendente y nada despreciable de su crucial poder  parlamentario.      

Un hecho tan determinante, que les abre un camino de espinas.

Como queda dicho, lo único seguro, ante cualquiera de los extremos, es que la hegemonía plena de estos intrépidos hacedores de antojos, ha de sufrir un impacto notable. 

La pérdida de poder, aunque escasa en términos absolutos, es decir,  poco significativa en cifras, será, sin embargo, catastrófica en términos relativos, es decir, en orden a la fulminación lisa y llana de la mayoría propia en ambas cámaras. Justamente por la caída de las pocas bancas que les daban el control pleno.

Sin esa herramienta, están al horno.

Aquellas palabras… serán pues,  profecía autocumplida,

Nada será igual de fácil, ni para prorrogar los famosos súper poderes, ni para seguir arrastrando la mágica Ley de Emergencia Económica, ni para hacer los caprichos  de cualquiera de sus decretos de  necesidad y urgencia.

Se verán compelidos, sin dudas, a compensar  la falta de ese poder unilateral que los asistía… con algunos artilugios de la más alta ingeniería totalitaria.

Como históricos tributarios de la necedad y como huérfanos plenos de la más elemental conciencia crítica, deberán sacar a relucir entonces… todas sus reservas siniestras del peor dirigismo enciclopédico.

Deberán gastar sin dudas, mucho más, en el rubro “compras de voluntades”

Esto ha de ser así, por cuanto las voluntades mercenarias en el Congreso ya cotizan hoy mismo con un sorprendente aumento sostenido. 

No es lo mismo, claro está, media docena de diputados envueltos para regalo en las góndolas de un  hipermercado con mayoría propia, que media docena de diputados puestos en delivery  y manufacturados para recibir pagos en un escenario plagado de desesperaciones y  de urgencias.

El delivery, para completar mayorías con muñecos de trapo, es más caro.

Los años de gobierno que le quedan a esta mujer, en el mejor de los casos, han de ser una penuria, seguramente  muy difícil de tolerar.

Pues en verdad… nunca, ni ella ni él, nos han gobernado.

Ellos  apenas “dictaron”. Nos dictaron despropósitos.

Y viéndose impedido de seguir dictando… el dictador, aferrado al poder, se alucina con la inmovilidad y se enferma de vértigo ante su caída al precipicio. Transido de miedo… el dictador señala hasta a las sombras como siluetas de  un complot … en su contra” (Lucio Anneo Séneca).

Que nadie pues cometa el  gravísimo error  de esperar alguna ínfima mejoría en el país que surja después del día 28 de junio.  

No existe la menor condición objetiva para suponer otra cosa que no sea un empeoramiento de todo el escenario. El rumbo que nos marcan.  

Es un camino recto, eso sí: pero va derecho al matadero.

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08/06/2009

LA MEDIOCRIDAD DE UNA CAMPAÑA

Por Jorge Omar Alonso

La crisis de la política en Argentina es profunda, lo que es dable advertir a través de los contenidos (o a falta de ellos), que se observa en la actual campaña proselitista. Con una mediocridad total y con ausencia de ideas, los hombres y mujeres que conforman a los distintos agrupamientos formados para representar a los ciudadanos, no logran atraerlos con un mínimo de entusiasmo.

No debe escapar el hecho que la dirigencia se vió compelida a compendiar propuestas electoralistas, debido al adelanto sorpresivo del cronograma electoral engendrado por el irracional que usurpa el poder de la Nación. Fue así, que se armó a los apurones una formidable ensalada rusa (aunque no tan sabrosa), de dirigentes que forzaron alianzas no obstante mantener latentes sus propios conflictos. Tan divididos como siempre se obligaron a juntarse y bregar por un programa  político en común, que tratara de seducir al pueblo. De esta manera se formaron esas agrupaciones con pintorescos nombres de fantasía, tratando de hacer visible su ideario.

En este nuevo formato de la política argentina es donde encaja la existencia de lo que denominamos agrupamientos o movimientos, que vinieron a reemplazar a los tradicionales partidos, casi borrados del espectro político argentino afectados por la crisis de representación.

La democracia representativa los hizo necesarios para expresar a los ciudadanos, que en caso de elecciones les otorgan su “autorización” para actuar en nombre de aquellos.

No obstante ya en el siglo pasado hubo voces que criticaron el sistema de los partidos como la del jurista alemán Heinrich Triepel, quien había manifestado que como mediadores en el proceso de formación de la voluntad política, los partidos terminan por crear internamente la voluntad política misma. Por lo tanto ya no juegan un papel mediador y de este modo se pierde el vínculo de la representación. Esto ocurre porque en la práctica los partidos crean la voluntad política, con independencia del electorado a quien representa. Así se corre el riesgo de que el parlamento se convierta en caja de resonancia de aquellos, influyen sobre la administración del gobierno como dominio y la democracia se convierte en una auténtica partidocracia.

En cambio Norberto Bobbio (“Teoría General de la Política”) expresa que al contrario de dichas críticas, la intermediación de los partidos políticos entre los elegidos y los electores, no ha complicado el sistema de representación, sino que lo ha simplificado. Hay una realidad no obstante: la soberanía de los partidos es el producto de la sociedad de masas y Bobbio expresa que el significado de masa se atiene al producto que expresa el sufragio universal.

Los soberanos son los ciudadanos pero como el poder de aquellos está fragmentado, necesitan un lugar que los englobe y esto es lo que significa el partido político.

El profesor Cesar Cancino en su ensayo “La muerte de la Ciencia Política” manifiesta que en las actuales democracias, ni los partidos como tampoco las instituciones representativas han sido capaces de mantener márgenes aceptables de legitimidad para poder gobernar. De esta forma los ciudadanos llegaron a sentirse menos representados por los partidos y menos identificados con los dirigentes políticos.

Consecuencia de todo aquello es la apatía política que hoy vemos en el ciudadano argentino. La menguada aceptabilidad de los dirigentes ofrecidos a representarlo, se expresa en los escasos guarismos de porcentajes de aceptación que ofrecen las distintas encuestas. Agregado a ello los conatos de separaciones y controversias entre los líderes que integran la misma fórmula, todo lo que lleva al absoluto descreimiento del ciudadano.-

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05/06/2009

OTRO DESPRECIO A LA INTELIGENCIA DE LOS ARGENTINOS

Por el Dr. Alfredo Raúl Weinstabl

Hace un par de semanas atrás, a mediados de mes de mayo, el dictador bolivariano Hugo Chávez realizó una visita oficial a nuestro país acompañado de varios ministros de su gobierno y dos de sus hijas. El motivo conocido oficialmente, fue el de afianzar la relación bilateral a través de la firma de convenios de cooperación en diversas áreas y compromisos entre los dos países.

La presidente Cristina Kirchner recibió en la Casa de Gobierno a su par venezolano con el que mantuvo primero un encuentro a solas, para luego firmar los acuerdos y a continuación efectuar una conferencia de prensa.

La presidente repitió su conocida y permanente monserga prometiendo un país mejor, en esa isla de fantasía de la cual vive. Entre otros conceptos afirmó que la economía continuará creciendo, y recordó sobre su insistencia sobre la “necesidad de integración de Venezuela al Mercosur”.  

Chávez por su parte se mostró muy cómodo, de buen humor, locuaz y con su afilada e incansable oratoria, repitió su conocida cantinela sobre los "modelos de desarrollo"

Esta reunión entre la presidente y probablemente su principal socio y apoyo político de un mandatario de un país extranjero, tuvo una diferencia con otras visitas de mandatarios extranjeros. Los Kirchner  lo trataron con una actitud y deferencia muy especial.

Tanto es así que el segundo día, Chávez viajó al feudo de los Kirchner, Calafate, en la provincia de Santa Cruz, en calidad de turista para visitar el glaciar Perito Moreno.

Pero unos días después del regresó a Venezuela, Chávez anunció la decisión unilateral de nacionalizar tres empresas argentinas pertenecientes al grupo Techint.

¿Es posible creer que Cabes no haya hablado sobre este asunto con los Kirchner? Es difícil creerlo.

Si no tocó este tema es un evidente acto de mala fe, casi como una traición: atentar de esa manera contra intereses argentinos constituye a todas luces un acto inamistoso de parte del líder venezolano, máxime habiendo estado unos días antes casi conviviendo con la pareja imperial. ¡Una verdadera afrenta a la Argentina!

Pero infinitamente peor es si habló del tema: el traidor es el matrimonio presidencial, por haber aceptado ocultamente, sin un enérgico repudio y protesta, la estatización por el gobierno de Venezuela de empresas de argentinos en el extranjero.

Todo hace pensar que la falta de reacción del gobierno argentino es porque están en deuda con Chavez. ¿Por qué? Porque es este es verdaderamente un amigo. Pero no de la Argentina, es amigo de los Kirchner.

Recordemos la valija repleta de dólares de Antonini Wilson. Todo indicaría que entraron subrepticiamente muchos millones más, para financiar la campaña presidencial de la presidenta. También dentro de los últimos hechos sospechosos, está el aterrizaje del avión de Cristina en Caracas a regreso de la V Cumbre de las Américas realizada en Trinidad Tobago a consecuencia de la presunta rotura del parabrisa por el choque con un ave. ¿Más valijas que vienen o van?

Por otra parte recordemos que ya hace tiempo, los venezolanos son los únicos a los que el gobierno argentino puede recurrir para lograr financiamiento.

El año pasado ante una necesidad del gobierno argentino y ante la imposibilidad de conseguir recursos el “amigo” Chavez, nos otorgó un préstamo al 15% anual.  ¡Más del doble en intereses, que nos hubiera cobra el “maldito” FMI!

Los Kirchner han llevado a nuestro país a ser un verdadero paria internacional. No hay en el mundo país que confíe en la Argentina, no hay quien nos otorgue créditos. Muy por el contrario el éxodo de capitales es permanente. En el 2008, salieron del país del orden de 23.000 millones de dólares y  solamente en el primer trimestre del 2009 alrededor de 5.700 millones de dólares. (ref.1)

Pero volviendo al objeto de esta nota, la expropiación de nuestras empresas en Venezuela hizo que los industriales y empresarios argentinos pusieron el grito en el cielo y solicitaran al Ejecutivo una pronta y formal protesta ante el gobierno venezolano.

La presidente habló telefónicamente con Cabes pidiendo ayuda por el problema creado, a lo cual el dictador bolivariano se comprometió buscar una “solución”.

Pero lo más tragicómico sobre este nuevo dislate presidencial es la reacción de la presidente para con la empresa afectada: atacó y cuestionó a Techint por no haber depositado  el dinero que recibió esa empresa por la estatización de SIDOR el año pasado. ¿¿¿???

¿Que tendrá que ver una cuestión con la otra? ¿Cuál es en realidad su cuestionamiento? ¿Cómo es posible que Cristina tenga el tupé de hablar de fondos argentinos en el exterior, cuando aún no se sabe a ciencia cierta, el paradero de los 530 millones de dólares que su consorte sacó del país ya hace más de 15 años y que aún presumiblemente se encuentran afuera, convertidos ya seguramente en más de 1.500 millones de dólares?

Sintetizando, las numerosas evidencias y hechos dudosos u oscuros no debidamente aclarados, la característica ausencia de transparencia de los Kirchner, la falta de información, o en su defecto la falsa, engañosa y manipulada información que se proporciona sobre los actos de gobierno, sobre este tema podemos colegir lo siguiente:

- Existiría un verdadero contubernio, oculto a los argentinos, entre los Kirchner y su principal socio, el dictador venezolano, que no responde a los intereses de nuestra Nación sino a la conveniencia personal de esta verdadera “dupla de la corrupción y vergüenza”.

- Que la reacción verbal de la presidente ante el malestar y enojo de los empresarios argentinos por la nacionalización de empresas en Venezuela es un verdadero absurdo sinsentido y disparate. Cristina debería meditar y pensar un poco más lo que dice y expresa. Debería tener en cuenta el viejo dicho del refranero popular. “En boca cerrada no entran moscas.” De esa  manera evitaría las permanentes incongruencias y disparates que mezcla con su repetida monserga demagógica.

Los argentinos ya estamos casi habituados a la corrupción, que nos roben, mientan o engañen. Pero lo que si, es realmente intolerable, es que nos tomen por estúpidos o discapacitados intelectuales.

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05/06/2009

DEMOCRACIA, ¿COMO TE VA?

 Por Alberto Asseff

Esta restauración democrática lleva más de un cuarto de siglo. Suficiente para establecer un saldo parcial.

Antes que nada, la democracia implica convivencia armónica y solución pacífica de los conflictos. También supone confianza entre la base social y sus representantes. Y, esencialmente, lealtad de éstos al mandato recibido.

Contrastando con esos conceptos básicos, nuestra democracia se ve crecientemente desbordada por la abundancia de los diferendos que, para echar más zozobra, aumentan en virulencia. Empero, más grave, se incrementan los litigios fogoneados desde el propio poder. Así, se desnaturaliza la política hasta lo descabellado. La encargada conceptual y legalmente para dar solución -para apagar incendios- es la que los crea, propaga y aviva.

La disociación de la política -herramienta insustituible para el ejercicio de la democracia representativa- con la ciudadanía es sencillamente alarmante. Causa angustia. Porque más allá de las fundadas razones para ese divorcio, lo cierto es que mientras no se restituya esa relación el país no podrá hallar su rumbo y, menos, su proyecto colectivo de vida.

La política es la única capaz de asociarnos en aras del bien común. Todos los intereses sectoriales son legítimos, pero ineptos para dar la orientación general que exige cualquier pueblo. Si la política está inerte, vaciada en su rol, dedicada a autosatisfacerse, el país está en gravosisímos problemas. Es lo que sufrimos.

De fidelidad de los representantes mejor no mentar. La Enciclopedia tendría menos volúmenes que la historia de las promesas incumplidas de los últimos 25 años. No quiero ni pensar en cómo se engrosaría ese relato si le agregáramos otros 25 retrospectivos.

De confianza, ¡qué decir!. Si existe algo extraviado, eso es la confianza. Se ha perdido, sin expectativas de hallarla. Es sombrío, porque la desconfianza se despliega y abarca al propio país. Tenemos poca fe en la Argentina como nación o, para decirlo como place al pluralismo, como sociedad. Convengamos que el panorama es complicado.

La política es la encargada de la cosa pública, Esta existe a pesar de nuestros gustos o disgustos. En la vida en común de 40 millones de personas, sí o sí hay espacio público, patrimonio común, decisiones colectivas, rumbos que nos ligan a todos, hasta epidemias que nos amenazan comunitariamente. Hoy esa cosa pública está en manos escasamente idóneas y nada confiables. Esto constituye un drama con independencia de cualquier valoración ideológica.

El compromiso de los dirigentes y, por lastimosa extensión, de todos nosotros, el llano, con la cosa pública es frágil, tenue, casi invisible.

La política siempre une, vincula, asocia. Nos tiende a forjar interdependientes. Nos quiere comunidad. Hoy, la política divide, enfrenta, nos confronta, nos convoca a ser dilemáticos -yo o el caos-, dicotómicos -pueblo u oligarquía-,  nos hace descender a estas y otras aberraciones y arcaísmos. La política de hoy no tiene poco que ver con la que necesitamos.

La política debe suscitar misiones integradoras. Tiene que enamorarnos y estimular acciones comunes. Erradicar la pobreza y educarnos más y mejor son dos programas colectivos que la política tendría que organizar y plasmar. Contrariando ese mandato del sentido común, la política hoy hace negocio con los pobres -a pesar de toda la propaganda oficial de que se ocupa de ellos- y nos está deseducando y, mucho más tenebroso, desocializando. Hoy la Argentina está socialmente más desintegrada que en la época de Yrigoyen, quien dio un gigantesco paso adelante en esta vital cuestión. Por eso, más veces de las digeribles, nos parecemos más una manada con tendencia a la dispersión  que un pueblo nacional organizado y cohesionado, constituido legalmente y gobernado democráticamente.

Si hiciéramos un balance pormerizado, hoy son más las demandas insatisfechas que las que nos acuciaban en 1983. No es que nos hayamos vuelto exquisitos y más exigentes. Simplemente, los problemas se multiplican y acumulan y las soluciones se postergan y no aparecen. Además, somos campeones en eso de que ante 'una solución posible oponemos dos problemas'.

La política es serenidad, mesura, moderación. Uno puede tener la sangre hirviendo, pero la política templa y retempla. Esa es una de sus precipuas funciones. Poco que ver con los mensajes que emanan del actual turno gubernativo. Todos los días lanzan rayos, centellas, reproches, enrostramientos, Confunden la máxima maquiavélica de "dividir para reinar" hasta llevarla al paroxismo de algo así como "gobernar es dividir cada día un poco más".

La política tiene que ser vehemente en sus principios y valores, pero extremadamente sobria y austera en su conducta y en el ejemplo que transmite a la sociedad. Dura y tierna simultáneamente. Los excesos y la política deben ser como las paralelas, aunque con el agregado de que ni en el infinito se deben juntar. Obviamente, el delito y la política no pueden convivir. Hoy es lacerante comprobar que nos conmueve mínimamente que el gobernador de la Provincia de Buenos Aires haga campaña electoral movilizando una parafernalia  de seguridad como el caso de Lobería, que por un día quintuplicó la dotación policial. Recursos públicos volcados al proselitismo. O que se incumpla la ley en cuanto a sus preceptos atinentes a la duración de las campañas y al límite de gastos.

La Justicia Electoral debería ser clave para eliminar las insuficiencias y grietas peligrosas del sistema. Empero, la Justicia Electoral es parte del problema, en lugar de erigirse en agente de las soluciones. Se deslegitima como espacio neutral. Se torna sospechosa y por tanto no es depositaria de la 'ultima ratio', vale decir la esperanza de que ella reponga la verdad y la equidad en su sitio. Exhibe demasiada atención al poder y por ende escasa imparcialidad. Es rigurosa con los formalismos más vacuos, pero elástica sin par ante las demasías más flagrantes. Ve una hormiguita en el expediente más pequeñito, pero no repara en un elefante en el trámite de algún 'pez gordo'.

La Justicia Electoral está contribuyendo a nutrir esa perversión nativa de que "hecha la ley, hecha la trampa". Alimenta la idea de que en la Argentina para sobrevivir hay que gambetear a la norma y como decía Gene Kelly en una  recordable película "nunca robes... pequeñeces" (si quieres que la Justicia no te atrape).

La política se muestra diestra para maquinar añagazas y astucias electorales, pero inválida para proveer soluciones. Se ha distorsionado totalmente su rol.

Los hombres de Estado se han ausentado. Como decía Miguel de Unamuno, "sobra codicia, falta ambición". Acá, la ambición legítima nos impulsaría como nación. En cambio, la codicia personal nos saquea como colectividad.

La política se ha ensimismado, no para reflexionar, sino para autocontentarse y aparejarnos insatisfacciones a los 40 millones. La primera faena es quebrar su cerrazón. Abrir la política es un imperativo.

En este contexto, la Reforma Política -con mayúsculas, conforme la envergadura de su deseable cirugía- es la única vía para desterrar tantos vicios, tan hondos, y recomponer la idea-ideal de una democracia como manda la Constitución.

Por ahora, a la pregunta democracia ¿cómo te va?, la respuesta es mucho menos que más. Igual que a nosotros, el pueblo.

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04/06/2009

SECRETO A VOCES

Por Alberto Medina Méndez

Cada campaña electoral nos enfrenta a lo peor de la política. El financiamiento de la actividad electoral es un capítulo que confirma muchas sospechas de tantos ciudadanos.

 

Ningún miembro de la “corporación” propondrá normas que funcionen como límites que puedan contribuir a la imprescindible transparencia respecto del origen del dinero que financia las campañas políticas, la propaganda electoral y la logística de la elección.

 

Nuestros políticos modernos son amantes de la regulación, sobre todo aquella que nunca los alcanza como sujetos. Su ámbito no está en tela de juicio, al menos para ellos. No merece, por lo tanto, norma alguna que favorezca la moralización de sus números.

 

Semejante movilización de recursos, publicidad y despliegue, no se hace sin dinero. De algún lado proviene, y si no se puede mostrar claramente, es por algún motivo suficientemente importante. Tal vez explicarlo pueda ser demasiado comprometido.

 

En realidad no es tan difícil encontrarle sentido. Esos dineros solo pueden provenir de algunos pocos orígenes posibles. De las arcas públicas o de aportes privados. En el primer caso, apelando invariablemente a procedimientos ilegales, con la necesaria complicidad de una importante cadena de funcionarios que avalan,  por acción u omisión, esos ilícitos manejos. Los dineros de los ciudadanos que sostienen con sus impuestos al Estado, no debiera ser objeto de un uso político partidario para favorecer a cierta porción del sistema de ideas. No está bien. No existe atenuante posible.

 

Cuando los fondos surgen del sector privado, pueden suceder diferentes situaciones. Un caso será aquel en el que no se pueden transparentar esos “aportes” porque ni siquiera están debidamente declarados. Provienen de actividades delictivas o al menos de esos rubros que no blanquean sus ingresos al sistema.

 

La otra variante, es aquella ligada a la conservación de privilegios actuales o de aquellos interesados en formar parte del club de la prebenda. En esa nómina se enrolan, proveedores del Estado, concesionarios de servicios y amigos del poder. Casi todos ellos, intentando darle soporte al poderoso que pueda darle continuidad a su negocio.

 

Lo grave no es solo que esto suceda tan “burdamente”, sino que este “secreto a voces” haya sido “normalizado” desde la sociedad. La gente asume con demasiada naturalidad algo que debiera contar, al menos, con una desaprobación moral manifiesta. Todos parecemos saber que los que tienen dinero para hacer campaña son los que están próximos al erario público. Los que gobiernan, desde el ejecutivo municipal, provincial o nacional, e incluso hasta quienes tienen algún acceso a los presupuestos legislativos, dispondrán, seguramente, de fondos para financiar sus aventuras políticas personales. Todos ellos pueden sostener ese juego que los tiene como privilegiados beneficiarios.

 

Desde la impresión de las boletas hasta los pasacalles, desde los vehículos que trasladan votantes el día de la elección al almuerzo de los fiscales en pleno acto comicial. Todo, absolutamente todo, precisa de ese fondeo. La inmensa mayoría de los candidatos posan de hombres humildes, sin demasiado dinero ni fortunas personales, al menos declaradas. Pues entonces, la sospecha acerca de la procedencia de los fondos se hace más evidente.

 

La utilización de recursos públicos parece ser avalada tácitamente por la sociedad que ni siquiera aplica castigo moral alguno a los usufructuantes profesionales. No solo el uso del dinero concreto, sino también de esos recursos estatales que implican tener militantes rentados en puestos públicos, e infinidad de costos absorbidos por los votantes como contribuyentes involuntarios, que incluye gastos en telecomunicaciones, viáticos, traslados entre tantos que se podrían enumerar.

 

Cada centavo del Estado utilizado para las candidaturas esta viciado de inmoralidad. En ese contexto, cuesta entender como alguien que cree que hace lo correcto para alcanzar una meta política, puede francamente brindar soluciones a la sociedad. Si ni siquiera puede transparentar COMO se financia, es difícil creerle cuando se pretende proponer como el paladín de la honestidad.

 

Esta es una de las tantas contradicciones de la política mediocre de nuestras latitudes. Una ciudadanía timorata, una oposición que silencia estas cuestiones, apelando invariablemente a formas parecidas. Lo hace en el presente, o lo ha hecho en el pasado, o simplemente sabiendo que lo intentará en el futuro.

 

A eso se suman los sectores del poder económico, los que hacen lobby escondidos detrás de sus privilegios que aspiran a conservar, más aquellos otros que pujan por un espacio en el ámbito de esas preferencias a las que aún no han accedido, pero de las que desearían formar parte.

 

Ellos no quieren quedar afuera. No sea cosa que sus negocios se vean perjudicados por decisiones gubernamentales, o bien, que algún político decida interrumpir la prebenda a la que accedió gracias a los amigos de turno de estos u otros tiempos.

 

Sostener concesiones públicas, requiere de una gran versatilidad política, pero fundamentalmente de mantener “financiados” a los políticos que en sus campañas hablarán de todo…….salvo de modificar las concesiones de los mecenas de la campaña.

 

Los que están fuera del circuito de privilegios, harán lo propio. Conseguirán entrevistas, buscarán amigos y amigos de amigos, de gente vinculada a los que circunstancialmente puedan alcanzar la birome en el futuro, esa que firmará nuevos privilegios, seleccionará proveedores públicos o posibilitará algún negocio en el mediano plazo.

 

Todos esos, tratarán de sostener al poder. No tiene demasiada relevancia que piensan esos políticos, que proyectos traen consigo, mucho menos aun que pretenden hacer para mejorar la vida cotidiana de los conciudadanos. Importa darle soporte al negocio propio. Aparecer en la nómina de quienes ayudan a pagar la campaña, siempre sumará.

 

No se trata de una nómina de contribuyentes transparentada a la comunidad. Parte de las reglas de juego supone que es un acuerdo privado, sin papeles, de palabra, un tácito apoyo que no precisa siquiera de un intercambio demasiado explicito. Eso vendrá después. El intercambio de ayudas, el rescate a la “solidaria” contribución, solo será tema de un acuerdo posterior al acto electoral. Será el tiempo de devolver favores.

 

La política y los intereses sectoriales jamás hablarán en público de este acuerdo. Los políticos dirán que actúan con absoluta independencia de criterio cuando deban tomar decisiones. Los que representan a los intereses sectoriales, se espantarán de la mediocridad, de la corrupción y de la falta de visión de los líderes modernos.

 

Poder transparentar el financiamiento de la política, mostrar los números que permiten a los partidos su funcionamiento operativo cotidiano, es primordial para recuperar no solo la credibilidad social, sino el norte de la moral en la cosa pública.

 

No está mal financiar campañas. De hecho, resulta preciso que estas sean soportadas por simpatizantes y afiliados, pero siempre en virtud a la adhesión a las ideas que sostienen.

 

Lo relevante es poder transparentarlo. No debieran existir motivos para ocultar el origen de los fondos. Si no lo pueden mostrar, entonces resulta evidente que es por algún motivo. Todos lo sabemos, o al menos lo intuimos. Es un secreto a voces.

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04/06/2009

LUGAR VACIO

Por Laura Etcharren (*)

Florencia de la V, el cliché de la discriminación y el rol de la vedette.

Ante la precaria formación de las mujeres que integran la nueva camada del mundo del espectáculo y frente a la explícita decadencia de ciertas personalidades que alguna vez el público consagró, el panorama artístico se revela en una encrucijada que, al no encontrar solvencia y desenvolvimiento absoluto, recurre a nuevas alternativas. De ahí, la emergencia de los travestis como figuras que representan una nueva visual escénica.

Una forma de presentarse ante el público que pone en cuestionamiento los usos y costumbres, así como una construcción de la subjetividad arraigada en aquello que tiene que ver con lo convencional más que con los salientes estereotipos que crean, en cierta medida, una crisis de género vinculada con una reformulación de las teorías estéticas y de gustos.

Se abre pues, un modelo de hacer teatro en el cual, la persona que encabeza el espectáculo con el rótulo de vedette, es un hombre travestido que a través de distintas operaciones y tratamientos adquirió algunas curvas y características propias de una mujer natural.

Quien marca esta nueva tendencia es Florencia de la V.

Con ella, y habiendo tenido el piso que dejó uno de los primeros travestis como Cris Miró, el arribo a las marquesinas de la calle Corrientes fue mucho más movilizador. Más aún, cuando desembarcaba encabezando un espectáculo de revista de la mano de Gerardo Sofovich. Empresario con el cual entabló una relación comercial redituable para ambos y una estrecha amistad que según relatan algunos traficantes de información, ha llegado a rozar límites y a despertar la fantasía y el morbo de los enemigos de él que por estos días se regodean de la ruptura artística que se dio a conocer y sobre la cual, los aromas de amoríos y del me dijo, le dije, le digo quedan en el imaginario de cada televidente que pudo escuchar en vivo o bien, en repeticiones, a una Florencia de la V que parecía deshojar los pétalos de una flor compartida con la actual esposa del Señor que siempre ha vivido a su manera.

Ahora bien, la decisión de colocar a un travesti en ese lugar preponderante, inexorablemente, fue sometida a la evaluación de datos objetivos y a un análisis racional que frente a la susceptibilidad que el tema generaba y aún genera, enarbolarse en el cliché de la compulsiva discriminación era la alternativa más funcional para evitar comentarios o bien, puntos de vista. Así que Lubertino, no te anotes.

Los medios de comunicación se enfrentaban a ser rigurosamente cautelosos y la opinión pública se desataba en los contestadores radiales, en los foros de internet y también, en la televisión misma. No obstante, Florencia de la V logró trascender el grotesco de sus primeras imágenes que aún reflejaban visibles reminiscencias de su origen masculino así como la perversión que experimentaban los agudos espectadores que la colocaron en un panóptico permanente para marcar, fundamentalmente, los desaciertos del empresario que la llevó a la cartelera teatral.

Ella se hizo a si misma a punto tal de forjarse una carrera colmada de éxitos. Paso de ser mirada como un travesti a ser tratada y admirada como una diva con años de trayectoria. Ella, en su jactancia de cortar entradas y embebida de éxito se colocó, mediante el aplauso de la gente, en la cúspide de la pirámide actoral.

Se equiparó al nivel de Mirtha Legrand, Susana Giménez y Moria Casan. Ella, por decreto, entendió que para ser una diva no era necesario recorrer un camino de décadas.

En su mundo, solo basta ser aceptada por el público y sumamente mimada por el empresario de mayor trayectoria teatral de nuestro país.

Coqueta; asediada por los medios y cuestionada por haberse unido en “matrimonio” -en el contexto de una fiesta- vestida con un traje de novia blanco; Florencia de la V no se privó de ser grosera, cruel y altiva con el resto de sus colegas. Porque bajo el velo de preocuparse solo por ella, en sus monólogos, al igual que en determinadas notas, arremete brutalmente contra las “nenas de utilería” pero también, contra las figuras altamente consagradas.

Ingresa en el círculo vicioso de la descalificación obvia e intenta seducir con una retórica ocultista sobre lo que piensa, siente y hace.

Se proclama, ante la ineptitud o limitación de sus pares generacionales, una estrella que aún no puede ser superada por una mujer natural. Entonces, en la vorágine del ego y la consagración, ella se repliega en su condición de travesti. Se escuda que por su elección o sentir sexual, las cosas le han costado más de lo habitual y entiende, que con sus pasados 30 años, ya hizo todo lo que quería hacer.

Con lo cual, la quema de etapas y el juego de la vida son dos situaciones que ocupan un papel protagónico en el mundo de una de las grandes figuras con las que actualmente cuenta el medio y por la cual, los empresarios teatrales ofrecen en la mesa de negocios importantes sumas de dinero.

Eso se debe, entre otras cosas, a que en la carrera por escalar posiciones sin preparación, a la absurda necesidad de equipararse a los hombres y a la pereza laboral que termina con un casamiento botinero y un baby en camino, muchas mujeres de la generación del ’70 y ’80 enfrentan la propia auto devaluación que, por carácter transitivo, es asimilada por los productores que se inclinan por presentar a un travesti como cabeza de compañía y herramienta de seducción antes que a una mujer que no puede hilar una oración improvisada o aprendida.

Entonces se produce la distorsión de imágenes y se acentúa la premisa “cambio mujer por travesti” en las iluminadas carteleras porteñas que cuentan con la vedette que no es ocupando un lugar, por el momento, vacío.

(*) Laura Etcharren es Socióloga. Analista de Medios de Comunicación. Especialista en la problemática de Las Maras en Centroamérica y su estado embrionario en Argentina.

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03/06/2009

¿RIESGOS Y BENEFICIOS DE SELECCIONAR EMBRIONES? 

Por Liliana Angela Matozzo (*)

            Cuando hablamos de EMBRIONES, nos estamos refiriendo a NIÑOS DE MICROSCOPICO TAMAÑO, a PERSONAS, con todos los derechos que los Instrumentos Internacionales de DDHH, y nuestra Legislación Civil y Constitucional reconocen a las personas nacidas.

            No estamos hablando de un cúmulo de células.

            De hecho, si nadie mete la mano, ese embrión, nacerá a los 9 meses y será un bebé. Un bebé igualito al que usan en la publicidad de pañales y fórmulas alimenticias y nos inspira tanta ternura.

            ¿Cómo despejar la eugenesia, de la selección de seres humanos?

            ¿Las leyes que penalizan la discriminación por razones de raza, sexo, religión, no se aplican a los embriones?

            ¿Con qué cara criticamos las técnicas hitlerianas de selección de la raza, cuando estamos proponiendo legalizarlas para matar niños indefensos?

            ¿Por qué confundimos el objetivo de la medicina, si este es curar y cuando no se puede curar, tan sólo calmar el dolor?

            ¿Por qué atribuirle a los médicos el rol de verdugos, bajando la guillotina sobre las cabezas microscópicas de niños a quienes sus padres, una vez concebidos, deciden abandonarlos a su suerte?

            Nuevamente sobre el tapete: DERECHO A LA VIDA, VERSUS CALIDAD DE VIDA.        

            Con este hilo de razonamiento, y tendiendo a mejorar la CALIDAD DE VIDA, cuando nosotros estemos viejos, discapacitados y enfermos, y nos hagamos pis encima, nuestros hijos tendrían todo el derecho de proteger su calidad de vida, y exterminarnos.

            Creo, que de legalizarse el diagnóstico genético preimplantatorio, este debería ser utilizado solamente a efectos informativos, y de ninguna manera, como “bill de indemnidad” para asesinar niños.

            Por otro lado, la discusión sobre la legalización de esta técnica, no puede quedar en manos de quienes la practican, porque tenemos instituciones, legisladores, que son los responsables de sancionar las leyes.

            El único beneficio que puede arrojar esta tecnología, es el de preparar a los padres para el nacimiento de un niño con determinadas características, o bien preparar la ayuda médica necesaria para afrontar un nacimiento con dificultades, siempre pensando en el derecho a la vida y a nacer del embrión, pero de ninguna manera, debe ser utilizada como medio para dar “mayor comodidad a los padres, para sacarse de encima un niño que quizá o no, sea más o menos diferente que los demás”.

            Porque tampoco hay que olvidar que “cada ser humano es único e irrepetible”.

            No podemos transformar los centros de fertilidad asistida en verdaderos campos de selección, concentración y exterminio de embriones.

Por último, ¿Para quién será el potencial benéfico? ¿Para el bebé? ¿Para la madre? ¿Para el médico? ¿Para el sistema sanitario? ¿Para la compañía de seguros?

Nuestro Derecho es individualista en el sentido de asegurar un lugar para cada persona en la sociedad. Ninguna razón de orden social puede amparar el desecho deliberado de un bebé.

El individuo goza de protección frente al Estado y a los particulares. No puede una razón de orden social erigirse en determinante del derecho de nacer o no de una persona.

Nuestro sistema es liberal y democrático. No podemos instaurar una dictadura biológica. Nuestra Constitución garantiza el derecho a la vida desde la concepción, y la concepción para nuestro derecho se inicia cuando el espermatozoide penetra al óvulo. Esto está científicamente comprobado.

            ¿Quién determinará la justificación social?

            A veces, los diagnósticos prenatales pueden fallar.

¿Estamos realmente trabajando para no discriminar?

En Argentina se creó el Instituto Nacional contra la Discriminación.

¿Para qué invertir el gasto público allí, si se recomendará asesinar al niño real o potencialmente afectado por algún desorden múltiple?

Especial atención merece el hecho de que el niño enfermo pueda alterar el futuro estilo de vida o hacer sufrir estigmatización o discriminación a sus padres, y que estas tonterías puedan justificar dar muerte a un niño, porque entonces no podrían nacer los petisos, los pelirrojos, los pecosos, los gordos, los chuecos, los narigones, los miopes, etc...

También existen un montón de adultos bien parecidos, sanos y fuertes, que son capaces de estigmatizar a toda la humanidad pasada, presente y futura.

¡Creo que la locura es total! Primero se pretende esterilizar (seguir proyectos en debate en el Congreso Nacional), luego, asesinar y abortar  la fecundidad natural, y después destinar toda una infraestructura médica para fabricar niños en el laboratorio.

No es menos cierto que la tendencia político-biológica internacional apunta a otorgar una licencia para procrear, donde sólo los "elegidos" de acuerdo con el standard de calidad genética y social requerido por el poder de turno, puedan tener descendencia.

            También es interesante reflexionar sobre el deseo del hijo perfecto.

            ¿Qué pasaría si los hijos legitimaran su derecho de tener padres perfectos? ¿Podrían abandonar y desechar a aquellos que no lo fueran con la misma impunidad que se propugna para desechar y asesinar nonatos?

            Conclusión:

Muchos legisladores se están esforzando por sancionar leyes de anticoncepción, aborto, fecundación asistida sin límites, ingeniería genética, cambio de sexo, suicidio asistido y eutanasia.

Estas recomendaciones forman parte de toda una postura bioética utilitarista que pretende orientar la función médica como herramienta de selección,  de descarte humano y de control demográfico, o bien como satisfacción de deseos antropoplásticos, y no cómo método de preventivo, curativo y paliativo, en pos de la instauración de una dominación política y económica internacional.

Se permitiría procrear, nacer y vivir a quien produzca para el gran recaudador y reúna las condiciones de calidad de vida establecidas por él.[1]

Confío en que al momento de legislar, todos tengan presente que el ser  humano no debe cosificarse al nivel de un producto genético destinado al cumplimiento de roles y funciones preasignadas "por ma´s bien social o común que se pretenda invocar".-

(*)  Liliana Angela Matozzo - Abogada - Doctora en Ciencias Jurídicas - Ex Presidente Comisión Nacional de Biociencia - Escritora - Candidata a Diputada Nacional por el Partido Renovador de la Prov. de Bs.As. (Lista 249).

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03/06/2009

NOS MERECEMOS QUE SIGAN ELLOS

Por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse

La sociedad argentina no tiene la menor idea de cómo parir oposiciones.

Carece por completo de la capacidad ingénita e instintiva para proveerse de los anticuerpos más elementales para sostener su organización gregaria.

Si acaso fuésemos un animal del campo, andaríamos heridos, seguramente arrastrándonos… con alguna laceración irreversible, agusanados.

En el contexto de la cruel e implacable biología política, no hemos adquirido todavía en dos siglos, el derecho elemental a sobrevivir entre los avatares de esta vida…  esos, que se nos han dado, como reglas de juego en nuestro planeta.

Hemos generado, inversamente, un sistema progresivo y escalonado, hacia el raquitismo institucional, el que caracteriza a los tullidos sociales y a los postergados vocacionales.

Ignoramos, antes bien, que cosa es  -y para que sirve-  un contrapoder.    

Casi se diría que execramos a quien ose encarnar esa función augusta.

Por protestatario, por reaccionario, por objetor, por escéptico o por cualquier otra cosa políticamente incorrecta, vamos fusilando, uno por uno, todos los atisbos de la más simple naturalidad esencial del equilibrio republicano.

El escenario que queda… no es otra cosa que nuestra realidad plena.

Pero no lo que merecemos,  ni el resultado de una inveterada mala suerte… nada de eso…  Es sólo “nuestra” realidad plena… tan orgullosa de su imbécil precariedad, como fatalmente ignorante de su destino.

Para nosotros, esa realidad, tan frágil e indeseada, se llama “kirchnerismo”, algo que ya nos envuelve y nos rodea totalmente…casi como clima social… algo que, con una paciencia infinita,  se diría que nos lo hemos ido labrando hasta situarnos a su sombra…en esta vía crucis,  que hoy vivimos.

Unos pocos, casi ninguno…  preguntándonos,  como es posible  que el “régimen del mal”, tenga - hoy por hoy - tan enormes chances de sobrevivir.

Preguntándonos, como puede ser que no se avizore más fácil y con absoluta seguridad, después de tanto exceso desplegado, una natural  e inevitable derrota de cualquier expresión totalitaria.

Como rayos puede ser que hayamos dejado crecer esto  internamente… como un tumor… sin hacer nada.

Pues quizá por dejarnos estar, o por nuestra desidia social, o  por nuestra indolencia cívica  inadmisible o también  por nuestro desdén republicano… que hasta nos desagrega del perfil social mínimo para constituir un Estado,  por todo eso, tal parece pues que… lo que nos merecemos: Es que sigan ellos.

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02/06/2009

FASCISMO DE IZQUIERDA
LAS CONTRADICCIONES DE CHÁVEZ Y OTROS LÍDERES PSEUDOPROGRESISTAS

por Pablo Dócimo (*)

    Muchísimas veces, y especialmente en nuestro país, escuchamos a simpatizantes de izquierda, centroizquierda, socialistas y/o progresistas quejarse de las dictaduras.
    Las palabras más utilizadas por estos personajes son: represión, genocidas, terrorismo de estado, censura y la más común, "facho".
    Hasta aquí coincidimos, pero como ocurre desde la mismísima concepción de la izquierda, irremediablemente caen en la contradicción, aunque más que contradicción pasa a ser incoherencia.
    Todos, absolutamente todos quines se identifican con cualquier tipo de izquierda -y aquí la primera contradicción, ya que no se entiende muy bien cómo puede haber tantos tipos de izquierda- defienden, o al menos simpatizan, con ciertos referentes de esta ideología, cuando son estos, precisamente, los primeros en imponer lo que dicen detestar.
    La larga lista de estos "fachos" la debemos iniciar con Joseph Stalin, tal vez el más cruento y sanguinario dictador de nuestra historia más reciente, y la podemos continuar con Mao, Mussolini, Hitler, Tito, Franco y, por supuesto, con Fidel Castro y su hijo putativo y máximo aspirante a heredarlo, Hugo Chávez
    Un detalle interesante es que, casualmente, todos usan uniformes militares, incluso Fidel, que es abogado y jamás fue a un instituto militar, pero claro, como él hace lo que quiere, se autonombró comandante y se hizo militar. Otra paradoja más, ya que en general, los simpatizantes de izquierda odian a los militares.
    Sin embargo, todos los simpatizantes de izquierda aman o simpatizan con Fidel Castro, el primer paradigma del autoritarismo, quien en cincuenta años encarnó una de las dictaduras más perversas de la historia, torturando y encarcelando a quienes sencillamente se atrevan a cometer el imperdonable pecado de no pensar igual.
    No existe gobierno en Latinoamérica que haya violado los Derechos Humanos más que el de Fidel, no existe gobierno en Latinoamérica que haya hecho más terrorismo de estado que el de Fidel, no existe gobierno en Latinoamérica que haya censurado más que el de Fidel, no existe en Latinoamérica gobierno que haya perseguido, encarcelado y matado opositores más que el de Fidel. En definitiva, no existió, y podríamos asegurar que no existirá en la historia, gobierno más "facho" que el de Fidel.
    ¿Cómo se puede defender a un personaje tan siniestro cuando se dice defender la libertad de expresión, cuando se dice que se está en contra de la represión, cuando se dice que se está a favor de los DDHH?
    ¿Qué pasa en Cuba si alguien se anima a decir que está en contra del régimen castrista? ¿Qué pasa en Cuba si a alguien se le ocurre pedir elecciones libres?
    ¿Qué pasa en Cuba si a alguien se le ocurre fundar un partido político?
    ¿Qué pasa en Cuba si alguien desea salir de la Isla?
    La respuesta es sólo una: sencillamente, y si tiene suerte, va preso, porque lo más factible es que lo "desaparezcan", ¿le suena esa palabrita?
    No es casual, entonces, que estos delirantes defiendan y reivindiquen a Hugo Chávez que, como dijimos, es su hijo putativo y su mejor alumno, además de aspirante al trono de máximo dictador de Fidel.
    Pero hay algo más, que tienen en común estos personajes, y quedó demostrado este último fin de semana a través de otra payasada de Chávez, esta vez en el marco del seminario organizado por el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico por la Libertad (Cedice), que cumplía 25 años, el frustrado debate entre Chávez y el escritor peruano Mario Vargas Llosa.
    Los dictadores jamás se animan a debatir. Nunca, pero nunca, se van a a sentar y discutir frente a alguien que piense distinto.
    ¿Alguien vio alguna vez algún debate entre Fidel Castro y otra persona?
    Yo, honestamente, nunca lo ví, y si hay alguien que haya tenido semejante privilegio, quisiera que me lo haga saber.
    Lo único que hacen es vociferar, gritar, agraviar; eso sí, no se animan a decírselo en la cara a nadie, Como hizo Chávez con Vargas Llosa. Chávez, habló, gritó y desafió al escritor. Cuando este aceptó, el presidente de Venezuela desistió, pero no sólo eso. Instantáneamente aplicó otra de las reglas de izquierda, invertir la carga de la prueba, y no tuvo mejor idea que decir: "Yo puedo ayudar, tal vez moderando, pero el debate es entre los intelectuales de la contrarrevolución y ustedes, los patriotas, los hijos de Bolívar, de Juárez", pretendiendo hacer creer que el que no quería debatir era el escritor peruano.
    A todo esto, cualquier parecido con Néstor Kirchner, ¿es pura coincidencia?
    Entonces, es inconcebible que alguien que diga luchar por las libertades de las personas, por la igualdad, por la justicia y, fundamentalmente por los Derechos Humanos admire, defienda e idolatre a alguien como Fidel, a quien podríamos denominar como el mayor estandarte de los dictadores y/o a Hugo Chávez.
    Estas, no son más que algunas de las tantas contradicciones que tienen los simpatizantes de izquierda, aunque la mayor es, sin dudas, la de llamar facho a quien no piense como ellos.
    Como todos sabemos, el término "facho" deriva de la palabra fascista. Ser fascista es, sencillamente, ser autoritario, imponer las ideas por la fuerza, dictador, totalitarista, precisamente lo mismo que es en la práctica la izquierda, por lo tanto, ¿quiénes son los "fachos"?
    Para finalizar, y como claro ejemplo ilustrativo, podríamos citar a la señora Hebe de Bonafini, quien reúne en una sola persona todas las cualidades del "facho".

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Pablo Dócimo por gentileza de Tribuna de Periodistas.

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02/06/2009 

“LOS NO LUGARES”

Por Jorge Omar Alonso

El etnólogo Marc Augé en su conocido libro “Los no lugares” da una definición de estos como productos de la sobremodernidad, como espacios que no son en sí lugares “antropológicos”, vale decir lugares como espacio existencial en donde realizamos nuestra vida permanentemente. Son los lugares en donde solo estamos de paso.

Una ciudad está llena de no lugares pero no obstante aquella constituye el ámbito en donde el individuo se desenvuelve y donde pretende llevar a cabo su progreso. Pero también es donde reina la inseguridad que hace imposible el desarrollo humano en plenitud, porque vivimos en riesgo y al no sentirnos protegidos nuestra precariedad se hace dramáticamente evidente en contacto con la violencia urbana, a la que nos vamos acostumbrando como condición de vivir en la ciudad. Esta se ha convertido en un recipiente colmado de violencia y delincuencia.

Como dice el referido autor: “La gente siente que no existe mas un lugar donde pueda decir: “aquí estoy tranquilo”.

Los miedos nos han generado actitudes de protección individual, pero siempre la conclusión es la misma: “No puedo hacer nada al respecto”, porque carecemos de ley y orden. Estas carencias nos hacen infelices cuando estamos en la creencia de que la vida no está debidamente protegida.

El objetivo de toda sociedad política es garantizar las condiciones de vida y libertad, como derechos naturales de cada uno de nosotros. No obstante existe un elemento diferenciador: la sociedad se distingue del Estado que solo asegura las condiciones para el esfuerzo de los individuos. El Estado argentino no ha asegurado nada, no ha cumplido con la gestión para la que fuera creado.

Más aún, se ha establecido en la cima del poder supremo de la República una ideología que ha llevado a la disolución de la sociedad, en donde un bando intenta destruir al otro. El poder político hegemónico no se plantea la cuestión de la justicia. Solo se trata de saber quien va a ganar en esta lucha a muerte en que se ha convertido la disputa política.

La argentina es una sociedad a la deriva, apática y despolitizada. No ha habido crisis mayor que la que llevamos a cuestas.

Nos han robado la pasión por los asuntos comunes y la idea de progreso, agregando a este panorama de nuestra Patria la descomposición mental de los dirigentes políticos. Y esto último supera todo lo imaginable. Sirva de muestrario el carnaval electoral actual. Muchos enmascarados desfilando a lo largo de un truculento corso político, tratando de sacar el primer premio al mejor enmascaramiento.

El problema tiene su origen en la esfera intelectual. Porque dicho concepto está muy unido a la evolución de la sociedad. Una población instruida participa públicamente y sus opiniones tienen verdadero peso.

Contrariamente una población sumergida en la anomia como disgregación de los valores, se contenta con “pan y circo”. Y es entonces que el único clima político que lo seduce lo constituye un espectáculo televisivo de actualidad, en el cual se caricaturiza a los políticos y convierte a la política misma en un  grotesco.

Claro que no sería justo desmerecer al señor Tinelli y su troup, después de todo ha tenido la oportunidad de mostrar la miseria del vacío político argentino. De todos modos por suerte el ridículo no mata.

Estamos transitando como País horas complicadas y el ciudadano medio instruido al menos, no cree que pueda hacer nada contra esta situación. Y así lo parece. Por lo tanto no hay participación y sí abstención porque de todos modos aquel ciudadano cree que no hay diferencia alguna entre participar y abstenerse.

Esa participación debe llevarse a cabo en aquellos ámbitos definidos como “no lugares”, pero que al menos formalmente existen como la empresa, los servicios públicos, las comunas, los barrios, etc. Todo aquello que nos ofrece la ciudad para el desarrollo de nuestras potencialidades.

Sin embargo a veces los acontecimientos nos pasan por las espaldas, o nosotros les damos la espalda. Después de todo creemos que la política es solo para los políticos y nos conformamos con pasar tantas horas por día frente al televisor mirando football o las mediocridades de los programas de espectáculos. O simplemente absorbidos por la computadora.

De esta manera lo describió Cornelius Castoriadis: “La gente se despolitiza, se privatiza, se vuelve hacia su pequeña esfera privada…y lo que encuentran en esa esfera privada los aparta más aun de la responsabilidad y de la participación política” (Una sociedad a la deriva).-

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01/06/2009

 

Y QUE DEBERIA PENSAR EL CIUDADANO POLICÍA?

 

Por Miguel Ángel Reynoso (*)

 

      Frente a la nueva agresión al ciudadano que pretende el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en la persona del titular del Poder Ejecutivo Gobernador Daniel Scioli, quién según hemos visto recientemente en la prensa pretende llevar a que la legislatura provincial le apruebe una prórroga de la mal llamada y anticonstitucional LEY DE EMERGENCIA POLICIAL, que además de permitir los grandes “negocios” de compras millonarias con escasos controles permite la “prescindibilidad” de los empleados policiales, medida más propia de una tiranía que de un sistema democrático y que priva a sus víctimas (trabajadores policiales), entre otros hasta el derecho de la defensa en juicio, volvemos a recordar los pobres resultados que le han valido hasta la fecha al trabajador policial para su reconocimiento como ciudadano argentino pleno, sus desvelos, sus sacrificios y sus mártires caídos en defensa del sistema democrático que nos gobierna.

      Mirando también el artículo publicado en el sitio web Crónica y Análisis bajo el título “Ciudadano solicita dispensa” que se agrega más abajo, a remedo de una presentación solicitando una dispensa judicial que lo libere de la obligación constitucional de votar por las numerosas circunstancias que enumera concienzudamente, y a las que podemos agregar por nuestra cuenta las constantes violaciones de nuestra Carta Magna que se realizan a diario incluso al amparo de legislación votada en ámbito legislativo no podemos dejar de preguntarnos como policías víctimas de la perversidad de los gobernantes hacia el trabajador policial por su insistencia en no reconocerlo en su calidad de ciudadano, si de verdad conviene o no ejercer el voto.

      ¿Y de que otra forma podría pensar quién por años se ha visto víctima de políticas de gobierno llevadas a cabo con el respaldo de leyes que violan derechos fundamentales, no en uno sino en muchos casos, en los que para colmo la justicia se ha mostrado constantemente indiferente?

      Es claro que en principio nos sentimos plenamente identificados con el pensamiento explicitado en el artículo referido, somos conscientes de que la degradación institucional fundamental en nuestro país ha llegado a un punto extremo, pero también tenemos la esperanza de que mediante este único sistema de gobierno podemos esperar más tarde o más temprano cuando por cuenta propia o por el repudio generalizado, como ya viene ocurriendo, nuestra clase política se de cuenta de que han equivocado el camino, que nuestra manoseada República espera un gesto de responsabilidad de su parte para encausar las cosas.

      Sin embargo, los policías, como siempre lo hemos hecho seguiremos respetando la Ley, acatando y defendiendo nuestra Constitución Nacional, como ya lo hemos hecho, de cuya mano seguramente vendrá el futuro promisorio que todos los argentinos esperamos.

Ver Artículo: “Ciudadano solicita dispensa” 

(*) Miguel Ángel Reynoso es Comisario Inspector (R.A.) y Secretario General de la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires (APROPOBA)

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31/05/2009

OTRA FIESTA PATRIA SIN PENA Y SIN GLORIA

Por el Dr. Alfredo Raúl Weinstabl 

Nuevamente este 25 de Mayo, una de las dos fiestas patrias más importantes de nuestro país, la formación del primer gobierno patrio, transcurrió sin pena y sin gloria.

Casi podría afirmarse que la conmemoración de este día tan decisivo en la historia de nuestra Nación, pasó casi desapercibida.

Probablemente los únicos que lo apreciaron son aquellos que, aprovechando este feriado largo, lo utilizaron para turismo, y sus actividades conexas. Pero lo  apreciaron como un feriado más y no como la conmemoración de una fecha decisiva del nacimiento de nuestra Patria.

Pero lo expresado no es nuevo, ya hace muchos años que la celebración de nuestras fechas patrias va declinando más y más dentro de las costumbres de la ciudadanía.

El tema pareciera trivial. Sin embargo no es así, es realmente importante, ya que va erosionando lentamente nuestra identidad nacional y amenazando la consolidación e integridad de nuestro país como Nación.

La identidad nacional y la nación son construcciones complejas integradas por una serie de elementos interrelacionados de tipo étnico, territorial, económico, político-legal. Representa lazos de solidaridad entre los miembros de la comunidad, unidos por recuerdos, mitos, historia, tradiciones compartidas y objetivos comunes. Y por supuesto tanbien  de perspectivas de un futuro común.

Victor Masssuh sostiene que “la Patria es más un sentimiento que una idea o un acto de voluntad”

Pero en este caso es notorio como hay un progresivo y lento deterioro de nuestro sentimiento como Nación, que podría traducirse con el tiempo en un importante factor más, que incida a su desintegración.

Para facilitar la comprensión de este grave hecho se expondrá en forma muy esquemática y abreviada la causa principal de la desaparición paulatina de la exteriorización de este sentimiento.

Un sistema político, particularmente el Estado, sus instituciones y el gobierno, funcionan, valga la redundancia, como un sistema que se alimenta por “apoyos” y “demandas”, que arrojan después de un procesamiento interno, productos que se denominan “políticas públicas”. Estas a su vez van retroalimentando permanentemente el sistema por otros “apoyos” y “demandas” que a su vez producen nuevas “políticas públicas” y así sucesivamente.

Pero para que el sistema funcione adecuadamente, según el sociólogo americano Talcott Parsons, este debe reunir algunas prerrequisitos, En lo que hace al objetivo de esta nota: el de la “integración”. Pero también esta función debería aparecer en las “politicas públicas” resultantes  del sistema.

En otras palabras “la integración” es una obligación de los gobiernos para propender fomentar, articular e incrementar los rasgos culturales propios del país y de su tradición, los sentimientos afectivos y de apego y los productos simbólicos de afirmación de valores propios.

Ello se logra básicamente con la cultura, y en ese aspecto juega un rol importante las escuelas, el lamentablemente abolido servicio militar y las exhibiciones y desfiles de las fuerzas representativas del país y sus FF.AA.

Desde ya hace muchos años que en nuestras fechas patrias no se nota el fervor patriótico de antaño, pero durante estos seis años de gobierno se ha agudizado y llegado a niveles verdaderamente alarmantes.

El gobierno ha olvidado o relegado a su mínima expresión esta obligación del Estado. Las banderas, símbolo característico en cualquier país como representación del mismo en sus festividades, este 25 de Mayo, estuvieron prácticamente ausentes en los balcones de las viviendas de nuestra Capital. Tampoco se vieron las clásicas escarapelas y la merma de vendedores ambulantes de estos símbolos patrios en las calles fue notoria.

También fueron mínimos los festejos de la fecha patria. No hubo desfiles, ni el tradicional Tedeum en nuestra Catedral. Los medios tampoco reflejaron la importancia de ese día trascendental de los orígenes de nuestra nacionalidad.

Y para colmo de males, la presidente en la ceremonia central realizada en Puerto Iguazú en la provincia de Misiones, convirtió el acto patrio, en un mitin proselitista y en una convocatoria de campaña, donde no hizo referencia a la recordación del primer gobierno patrio y sus próceres, sino enumeró los logros y la política llevada a cabo a lo largo de los seis años de gobierno kirchnerista y la ya clásica serie de promesas gubernamentales.

La presidente volvió a olvidarse que es presidente de todos los argentinos y no solo de sus cada vez menos seguidores

El nacionalismo es el lícito y justo amor a la Patria.  El gobierno no lo desarrolla, estimula, ni lo fomenta. El fervor patriótico desapareció casi totalmente. El único fervor que pareciera que tenemos los argentinos, es el fervor deportivo.

Pero esta apatía casi generalizada, no es culpa de los ciudadanos, es culpa del desgobierno de esta dirigencia corrupta y manifestadamente incompetente que desconoce otra de sus responsabilidades: nada menos que la de  fomentar el orgullo nacional y la cohesión interna.

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28/05/2009

¿PORQUÉ NO “DESPEGA” DE NARVÁEZ?

Por el Lic. Guillermo Bertoldi (*) 

            Si bien es prematuro pronosticar el resultado final de las elecciones en la provincia de Buenos Aires,  la meseta de intención de votos en la que se encuentra el candidato de la Unión Pro, Francisco de Narváez plantea la pregunta. Aparentemente lo que le sirvió para que uno de cada cuatro bonaerenses ya haya definido el voto en su apoyo, no le alcanza para que cerca del 30 por ciento de indecisos se vuelque decisivamente a su favor. 

            Sin embargo hay que señalar que más del 60 por ciento de los indecisos en el voto a diputado Nacional se manifiestan opositores al Gobierno Nacional y casi de la mitad aseguran que “jamás votarían a Kirchner”. 

            Las experiencias más exitosas en campañas electorales son las que centran la conversación con la Opinión Pública en dos o tres temas y paradójicamente no ofrecen nada concreto. O muy poco. Porque la gente no es tonta. De la misma manera que el electorado experimenta un descompromiso con la política, los políticos y sus propuestas, es cada vez más sofisticado y se encuentra altamente preparado para detectar promesas incumplibles o incongruencias discursivas.           

            El mensaje incorpora los temas a los objetivos estratégicos de la campaña. Pero el mensaje no es la explicación, el mensaje es el significado de la campaña. Entonces se maneja un mensaje central y se realizan variaciones sobre los elementos del mensaje. Porque el mensaje incorpora los objetivos y la estrategia definida en una simple frase. Tal el caso del valor que se le asigna en su campaña a los términos Seguridad, Plan y Trabajo. 

            Por otra parte, aunque se nota claramente que la campaña de la UCR-Coalición Cívica es rudimentaria, artesanal e inexplicablemente poco profesional, sus mensajes se orientan a intentar explicar sus valores y posicionar sus ideas en el electorado. 

            Podemos coincidir o no con la campaña que desarrolla el oficialismo, pero lo que no podremos negar que ésta se basa en la defensa de lo que el matrimonio Kirchner considera son las ideas y valores que sostienen el modelo que se implantó en 2003. Desde allí es que derivan los temas de campaña pero la campaña oficial no es sobre temas es sobre ideas y valores, mientras que la de Francisco de Narváez gira únicamente en torno a temas. 

            El semiólogo George Lakoff, autor de "No pienses en un elefante" (que es el signo de los republicanos, y con ello proponía que los demócratas no se sometieran a sus marcos conceptuales), ha señalado repetidamente que la gente vota en buen grado en función de sus valores: “la gente no vota necesariamente por sus intereses. Vota por su identidad. Vota por sus valores. No es que la gente no se preocupe nunca de sus intereses. Pero vota por su identidad. Y si su identidad encaja con sus intereses, votará por eso. Es un grave error dar por supuesto que la gente vota siempre por sus intereses”.  

            El otro error estratégico grave para una campaña profesional como la que desarrolla la Unión Pro, es que ésta es una campaña de plebiscito, en la que la ciudadanía debe optar por sí o por no. Tal como ha quedado cristalizado en la aceptación de las acciones de la estrategia del ex presidente Néstor Kirchner, quién orienta su discurso en torno a los que están a favor o en contra del Modelo vigente. Aquí no hay posiciones intermedias. En estas situaciones, los moderados no existen. 

            En nuestras realidades políticas los segmentos de indecisos y los desinteresados, son confundidos a menudo con lo que se denomina “el centro” o los moderados.  Es que en situaciones de plebiscito es imposible que la mayoría de los asuntos puedan colocarse en una escala lineal y los moderados estén siempre en el punto medio de las escalas. En principio porque en asuntos de “sí o no” no hay graduaciones. 

(*) El Lic. Guillermo Bertoldi es especialista en comunicación política y analista de Opinión Pública. Autor de “La Campaña emocional. Comunicación política en el territorio de los sueños” Ed. Dunken. 2009.

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28/05/2009

VENERANDO EL PRAGMATISMO

Por Alberto Medina Méndez

 

Vivimos tiempos de campaña electoral. Los slogans, las frases hechas, los lugares comunes, el panfleto como premisa, pululan por doquier. Estamos rodeados por rostros de candidatos, apellidos en letras de molde, nombres de pila en carteles como si fueran familiares cercanos de los votantes y hasta alguno usando solo una inicial como identificación.

 

La ausencia de ideas, propuestas excesivamente generales, consignas grandilocuentes pero vacías, discursos sin compromiso alguno, abunda en demasía, no solo en la campaña, sino también en la acción cotidiana de la política partidaria.

 

Lo cierto es que desde hace cierto tiempo, se ha venido observando, con marcada insistencia y admirable contundencia, un sistemático y virulento ataque a las ideologías.

 

Las mismas son presentadas como dogmas, interpretaciones cerradas, sectarias, sin flexibilidad alguna, demonizándolas al endilgarle todas las penurias del pasado y las responsabilidades del presente.

 

Se agrede a quienes se sienten representados por un sistema de ideas y valores, caricaturizando sus creencias, ridiculizándolos hasta el punto de señalarlos como seres incapaces de entender el pensamiento diferente.

 

Las ideologías, a las que tanto denostan, no son más que un coherente, consistente y ordenado compendio de ideas, que se alinean detrás de determinados valores que expresan claramente las convicciones de un sector particular de la comunidad. No se trata de dogmas que no admiten refutación, ni tampoco de interpretaciones estructuradas sin margen de debate. Muy por el contrario, involucran ideas que evolucionan, siempre en la línea de reforzar aquellos valores con los que se comulga.

 

El pragmatismo endiosado, la devoción por el ejercicio práctico de lo ejecutivo, se esconde siempre detrás de la ausencia de ideas concretas. A esa filosofía de vida, cualquier cosa le viene bien, sus discursos son versátiles y acomodaticios. Pretenden defender la supremacía de lo posible por sobre la búsqueda de lo correcto.

 

Amantes de la gradualidad, justifican inequidades para evitar su mayor temor, la fuga de votos y la inseparable retirada de los aduladores. Siempre priorizan las estrategias de poder. No les importa hacer lo correcto, ni lo justo. Su escenario de preferencia, los invita al desafío de encontrar aquello que les resulta “conveniente” sin importar cuestiones morales periféricas y secundarias a sus fines.

 

No aceptan ajustarse a ideas ni valores. Eso los obligaría a circunscribirse a ciertos límites, quitándoles entonces la posibilidad de “negociar” lo que fuera, a cambio de lo que realmente precisan para sostener sus centrales y primordiales estrategias de poder.

 

Los “pragmáticos” nos gobiernan desde hace demasiado tiempo. Se han multiplicado por todo el mundo. América Latina sigue siendo una proveedora inigualable de estos pragmáticos amantes del populismo y la demagogia. Han instalado consignas falsas, las desarrollaron con argumentos también falaces, pero altamente funcionales a las manipuladoras tácticas de sus sostenedores.

 

Los hay de muchos colores. Intentan diferenciarse entre si, pero son demasiado parecidos. En muchos países, como el nuestro, los oficialistas y la inmensa mayoría del arco opositor, se siente fuertemente identificado en esta escuela PRAGMATICA. Casi ninguno asume ideología alguna. Se sienten cómodos bajo los calores del “pragmatismo”, que los alberga bajo el siempre rendidor discurso “políticamente correcto”.

 

Uno de los slogans preferidos de los “pragmáticos” es ese que dice que “solo importa la gestión”. Funciona como un cheque en blanco. Lo significativo es ser buenos gerentes, poniendo especial énfasis en la administración inteligente de recursos públicos. Han convencido a la sociedad de que lo trascendente es ser eficiente, olvidándose que para ello, previamente es preciso tener un objetivo y que el mismo debe estar transparentado, consensuado y ser moralmente adecuado.

 

Se puede ser efectivo en una gestión, pero esta puede encauzarse en un sentido equivocado o deliberadamente erróneo. Bajo esa mirada, existen muchos buenos funcionarios. Algunos que llegaron incluso a utilizar esa efectividad para fomentar exterminios raciales, persecuciones políticas y étnicas, por solo citar algún ejemplo demasiado presente en la historia de la humanidad.

 

Son básicamente “resultadistas”. Privilegian el resultado por sobre el proceso. El fin justifica los medios según esa visión y sostienen una filosofía que dice que hay que ser eficientes, sin que importe demasiado que el camino este plagado de inmoralidades

 

Casi tan parecido como este argumento, aparece el otro de la honestidad. Como si fuera posible sugerir políticas de deshonestidad en la administración de la cosa pública. La honestidad, debe ser un presupuesto y jamás una consigna de campaña. Plantearla como bandera, además de demostrar la decadencia moral de una sociedad, habla también muy mal de la incapacidad de trazar estrategias sistémicas, capaces de erradicar los nichos de corrupción y discrecionalidad tan presentes en la administración de lo estatal. Lo que sucede es que en ese esquema lo que conviene es sostener el status quo y no precisamente eliminar las posibilidades de corrupción, transparentando las decisiones a la sociedad. Sobre todo, si en el proceso prevalecen “las cajas” de la política.

 

Los discursos intermedios, las terceras vías y el supuesto modernismo político, intentan desterrar las ideologías, impidiendo la evolución de las mismas. Temas que aun generan mucho debate social y que merecen ser discutidos con profundidad, son dejados de lado para seguir discutiendo cíclicamente cuestiones del pasado.

 

Las ideologías han evolucionado, cada una de ellas con su ritmo y a su modo, pero lo han hecho. Lástima que la sociedad, en forma mayoritaria, no se permita participar de ese progreso intelectual y siga prefiriendo alimentar con su voto cotidiano, el discurso neutro, lavado y desprovisto de compromiso, de aquellos que han construido una religión, esa que sigue venerando al pragmatismo.

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28/05/2009

ENSAYO IMAGINARIO

Por Laura Etcharren (*)

La caricatura de “Gran Cuñado” y el manejo de los hilos de la televisión.

Frente al agotamiento de los formatos importados, desde el año pasado, Marcelo Tinelli comenzó a pensar de qué modo revertiría una tendencia que venía en baja y que no podía decaer definitivamente en sus 20 años de permanencia sostenida.
Porque mientras pudo, explotó al máximo el derroche estético de las “nenas de utilería”, el baile y las peleas mediáticas. Se valió de lícitos instrumentos para hacer de su programa un gran show que también abasteció enteras producciones.
Fue una etapa que, por decantación, se diluyó. A punto tal de sentir que el desfile voluptuoso ya no era redituable. Que la brutalidad enarbolada en belleza había aburrido y que el público estaba demandando otra cosa.
Para ello, había que someterse a la experiencia prueba/ error en el agudo vértigo del aire.
Volver a los orígenes resultaba ser la alternativa más atractiva. Fundamentalmente, en una Argentina en la cual, la comicidad, comienza desde arriba.

Desde que se presentó en Canal 13 para festejar sus dos décadas en la pantalla chica y la latencia de “Gran Cuñado” tomaba forma, las especulaciones y los argumentos no tardaron en llegar.
Tinelli, una vez más, comenzaba a mover los hilos de la televisión.
Y fue así como la comicidad trascendió la pantalla para pegar en el oficialismo y la oposición, logrando que De Narváez y Macri fueran al piso de “Intrusos” y que el negador compulsivo de Aníbal Fernández haga un telefónico pidiendo resguardar a la Presidente.
Piden, lo que ellos no hacen.

Bajo el pulso del reality se generó un sistema de creencias asentado en la apertura de mesas de debate para observar cuánto influye en el electorado la estadía de algunos políticos en la imaginaria casa de “Gran Cuñado”. Un formato que deriva de “Gran Hermano” y que le hace honor a la gran degradación del ser humano que muestra, durante las 24 horas del día, desde sus virtudes hasta sus miserias.
En el caso particular de “Gran Cuñado” lo que se exacerban son las características estéticas y retóricas de los políticos argentinos alcanzando altos niveles grotescos y perversos para satisfacer las demandas de una sociedad de consumo voyeur.
Se refleja, desde la caricaturización, aquello que el imaginario colectivo se pregunta, sospecha o desearía ver. Como ridiculizar con fascinación los secretos de alcoba de Néstor y Cristina.

Se alimenta, desde otro ángulo más retorcido, la imaginación con una actuación que puede ser dolorosa para los imitados, como es el caso de Cobos y de La Rúa.
Ambos representados en una forma que roza lo senil y la estupidez. La base que toman los imitadores es que forman parte, entre otras cosas, de un estilo de retórica débil.
Que no tiene fuerza.
Se los revela, poco sanguíneos y pasionales hasta llevarlos a la denigración. Se explota, sin reparos, la realidad que conoce las vulnerabilidades al interior del campo político.
Ellos, son la antítesis peronista o de la emulación peronista con sus aciertos y desaciertos. Incluso, son la antítesis del PRO que desborda de onda más que de ideas.

Inspirados en la clase política, los personajes que laten en la casa ficticia, no son un invento de Tinelli ni de los imitadores. Son, simplemente, la profundización de esa visión que está dada por la realidad misma que se transmite al público. Porque recordemos, que a mayor ridículo, mayor audiencia. Es decir, la caricaturización individual en su máxima expresión tiene como devolución el deleite colectivo que se refleja en el encendido.

GC funciona dentro del programa mismo y se eleva, aún más, por todo lo que se genera durante el día. Por aquello que los programas de la tarde ponen en pantalla, despertando, además, la curiosidad de los antipáticos de Tinelli que no se han dado cuenta que en el rechazo y la detracción, también se esconde el éxito. Terminan, sin quererlo, siéndole funcionales. Tal es el caso de Pettinato.

Se profundizan empatías y apatías. No se revierten ideas o percepciones con el político original. La construcción subjetiva siempre es la misma cuando de la realidad propiamente dicha se trata.

La clave de lograr una legitimidad masiva de GC es que la sociedad de consumo se sumerja, en la vorágine televisiva que retoma el humor, sin intelectualizar el formato y mucho menos, consumiéndolo para definir candidaturas. Pensar eso es subestimar al televidente argentino que en sus elecciones ha ponderado a nuestra sagrada y ecléctica televisión.

Finalmente, lo que sí se produce, es que se puede tener rechazo con el político pero no con su personaje.
De Narváez es mucho más amigable dentro del grotesco que en su insulsa naturalidad.
Lo mismo sucede con D’ Elía.
Los personajes resultan más interesantes que las personas y con ello se logra lo que el público desea: distracción y relajación.
Pasar una hora y media amena más allá de estar inspirada en la decadencia política Argentina.
Y Tinelli, consigue auto regular sus productos dentro de lo que es una televisión selvática que se maneja como un sistema de regulación que depende de una doble legitimidad. Por un lado, la del otro referente y por el otro lado, la del no referente que debe consumirlo para denostarlo.

 

(*) Laura Etcharren es Socióloga. Analista de Medios de Comunicación. Especialista en la problemática de Las Maras en Centroamérica y su estado embrionario en Argentina.

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28/05/2009

EL ABUSO DE LAS PALABRAS

El palabrerío nos sitúa en una especie de cuento discepoliano

Por Marcelo Elías (*) 

El mal uso del lenguaje suele ensuciar las relaciones políticas y sociales. Cuando esto se da con habitualidad entre los dirigentes y los comunicadores, afecta bienes públicos y sus consecuencias son graves.

Días atrás escuchaba quejarse a un oyente radial sobre el tema de las candidaturas testimoniales, con buen criterio planteaba que el gobierno instaló esa denominación cuando en realidad son candidaturas fraudulentas, engañosas, o como se quiera llamar, menos testimoniales.

Según el diccionario, testimonio es la "prueba, certeza o verdad de una cosa".

Testimoniar, "Atestiguar, afirmar como testigo" y testimonial, "que hace fe y verdadero testimonio".

Como podemos apreciar, ninguna acepción cuadra con el discurso gubernamental, ningún candidato "testimonial" puede dar fe, verdadero testimonio de nada, ninguno de ellos puede atestiguar o afirmar como testigos sin caer en falsedad, los hechos que relata el kirchnerismo.

Ninguno da testimonio como prueba de certeza o verdad de una cosa, pensemos sólo en el INDEK de Moreno.

El más saliente de los testimoniales, el Gobernador Scioli, otrora hereje y traidor, devenido hoy en predicador del evangelio kirchnerista, anda haciendo malabares con su candidatura y el compromiso de respetar o no el voto de la ciudadanía.

Es más, en los escritos presentados ante la Justicia por los apoderados de PJ se afirma que asumirá su cargo de diputado nacional el 10 de diciembre del 2009, para lo que se sabe deberá renunciar a su cargo de Gobernador, algo que aseguró hace sólo unos días nunca hará.

La candidatura de Nacha convierte a la lista que encabeza Néstor en un ambiente de la casa de Gran Cuñado, donde ésta buena artista hace de Evita, mezclando con mal gusto los intereses electorales del Kirchnerismo lo más autentico de la historia de este movimiento popular.

El daño a la credibilidad del sistema democrático, el perjuicio a los valores mínimos que un hombre público debe sostener en su conducta es enorme. Así se consolida el "vale todo" kirchnerista para sostener el poder a cualquier precio.

La "viveza" se viste de inteligencia, la transgresión a las normas en "habilidad" y la mentira pretende ser verdad. Todo parece un cuento discepoliano.

Pero el peronismo no se contenta, nunca encuentra su límite. No conforme con los atropellos del kirchnerismo, suma la "capacidad de mutar" y pretende convertirse en oposición. Nuevamente violenta las reglas de juego y nos somete al espectáculo degradante de dirimir su interna en una elección general.

Esto no es oposición ni alternativa, es un engaño. Así el electorado, puede quedar preso de un juego de pinzas que lo encierra en el peronismo y nos condena nuevamente al fracaso.

En tanto De Narváez nos dice que tiene un plan que no muestra para resolver el problema de seguridad, Solá, responsable directo de años de inseguridad, lo secunda en la lista.

Obsérvese, Solá, el segundo en la lista de De Narváez, es quien hace sólo unos meses encabezaba la lista de Cristina Presidenta.

En estas elecciones estamos discutiendo por mayorías parlamentarias, puestas al servicio del proyecto hegemónico del peronismo o a disposición de un cambio que se debe nutrir de la diversidad y el consenso.

Nuevas mayorías que deben no solamente alterar lo que parece el curso natural de la historia, sino trabajar para mejorar las instituciones y poner la economía al servicio de una sociedad mejor.

Hay que hacer además un gran esfuerzo para resignificar palabras y actitudes, para recuperar con la urgencia de su necesidad la credibilidad de la política, el interés y el valor de la cosa pública, que es de todos.

(*) Marcelo Elías es Diputado de la Provincia de Buenos Aires, mandato cumplido, por la Unión Cívica Radical.

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26/05/2009

¿ES NÉSTOR KIRCHNER IDÓNEO PARA EL CARGO DE DIPUTADO NACIONAL?
UN ANÁLISIS EXHAUSTIVO

Por Pablo Dócimo (*)

    Parecería ser que la discusión, en estos días de plena campaña electoral, se centra en las impugnaciones a tal o cual candidato.
    Esta situación, generada por Néstor Kirchner al presentarse como candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, es agravada, además, por la presentación de los “candidatos testimoniales”.
    Para hacer honor a la verdad, para quien suscribe, eso no es lo peor, ya que en definitiva, quienes legitimarán o no a los candidatos, cumplan o no los requisitos establecidos por la Constitución Nacional, serán los propios votantes.
    Lo que realmente habría que analizar es si dichos candidatos son idóneos para ocupar el cargo al que se postulan.
    La idoneidad es una condición indispensable para los empleos públicos. Según el artículo 16 de la Constitución Nacional, “todos los habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad.” El puesto de Diputado Nacional es un empleo público electivo y por eso cobra una dieta. Por lo tanto, es un empleo público que requiere idoneidad.
    Pareciera una dificultad el hecho de que no esté definida la palabra idoneidad, pero no es así. Aunque no sepamos exactamente qué es idoneidad, podemos saber lo que no es idóneo. Si en lugar de la palabra "idoneidad", estuviera la palabra honestidad, podríamos no saber exactamente qué es, pero sí sabríamos que quien roba o mata no es honesto.
    Del mismo modo podemos saber que no es constitucionalmente idóneo quien no respeta ni la Constitución Nacional ni el sistema Republicano.
    El día 6 de febrero de 2007, la Senadora Cristina Fernández de Kirchner firmó un convenio “contra la desaparición forzada de personas” con la República de Francia, en representación del Poder Ejecutivo Nacional.
    Con esto ha violado un principio constitucional y republicano que es la independencia de los poderes de Gobierno de la Nación. Según la CN art.1: “La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa, republicana y federal.”; además la CN dice en el Art. 99 Inciso 11: “El Presidente de la Nación tiene las siguientes atribuciones: Inc.11: Concluye y firma tratados, concordatos y otras negociaciones…”
    Que el Presidente de la Nación Néstor Kirchner le dé los poderes a su esposa y Senadora de la Nación para que lo represente en forma personal ante el Gobierno de Francia para firmar este Tratado y que el Congreso de la Nación lo autorice expresamente no invalida que es un acto contra la Constitución y el Sistema Republicano.
    El hecho se encuentra agravado por el nepotismo y violación de la ley Nº 25.188 de Ética Pública, que en los artículos 2 y 3 obliga a los funcionarios a cumplir con una conducta acorde a la “Ética Pública en el ejercicio de sus funciones.”.
    La firma del tratado con Francia fue cubierta ampliamente por el diario Clarín los días 5, 6 y 7 de Febrero de 2007. También está claramente expresado en el discurso que figura en el libro sobre Cristina Fernandez de Kirchner, Reina Cristina de Olga Wornat —Buenos Aires, Planeta, 2005—. Incluso, en la página 8 del diario Clarín del 7 Febrero de 2007, está la fotografía que muestra a la Senadora firmando el Tratado en la Cancillería Francesa.
    Que Néstor y Cristina Kirchner se comportan como reyes salta a la vista. En sus viajes por el interior y el exterior, ya sea en forma individual o conjunta, no usan aviones de línea sino el presidencial o uno contratado. Pero tenemos un testimonio indudable en la biografía de la Senadora, también en el libro de Olga Wornat, Reina Cristina, en el prólogo: “Una reina dorada de un país sin monarquía, una fémina indomable, inteligente, polémica, transgresora y ambiciosa como ninguna otra después de Eva Perón.(…) Nos vimos muchas veces en Buenos Aires y en Santa Cruz. Algunos encuentros se dieron a las apuradas. De los primeros recuerdo uno en su despacho de la Rosada, en el instante justo en que Juan Carlos Blumberg realizaba su primerísima y multitudinaria marcha contra la inseguridad. Néstor Kirchner estaba de gira por el sur y Cristina —en tándem con Alberto Fernández— era la que mandaba. Fui testigo de su poder en acción detrás del trono. Monitoreó la movilización desde su ventana, atendió llamados telefónicos, habló con los funcionarios, le trasmitió a su marido la información esencial y discutió con él la respuesta que daría el gobierno.”
    Que la consorte del Presidente tenga un despacho en la Casa de Gobierno es algo que no corresponde, y menos aún perteneciendo ella al Poder Legislativo.
    Va contra la Constitución y el sistema republicano de gobierno. Es algo que no tuvo ni Eva Perón.
    Estos hechos, que parecerían algo sin relevancia, no lo son de ninguna manera, ya que muestran claramente cómo el matrimonio presidencial maneja el poder.
    Podemos concluir, entonces, que todo aquel que menosprecia la Constitución Nacional y la forma republicana de gobierno, no es idóneo para ocupar el cargo de Diputado de la Nación Argentina. Como el ciudadano Néstor Kirchner dio muestras de tal menosprecio con la firma del Tratado con Francia por la Senadora Cristina F. de K en representación del Poder Ejecutivo Nacional, perteneciendo ella al Poder Legislativo, y al permitirle a la misma persona tener un despacho en la Casa de Gobierno, que es sede del Poder Ejecutivo, perteneciendo ella al Poder Legislativo, por lo tanto, no es constitucionalmente idóneo para ocupar el cargo de Diputado de la Nación Argentina.
    Esto significa que, además de hacer respetar la soberanía del pueblo al elegir sus candidatos, es un deber del Poder Judicial garantizar la forma republicana de gobierno. CN art.33: “Las declaraciones, derechos y garantías que enumera la Constitución, no serán entendidos como negación de otros derechos y garantías no enumerados, pero que nacen de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno.”
    ¿No debería intervenir el Poder Judicial como garantía de la Constitución Nacional y de su forma republicana de gobierno?
    Pero… siempre hay un pero… Al ser consultado sobre esta posibilidad el Dr. Ricardo Monner Sans, dijo lo siguiente: "En caso de que alguien se presente ante la justicia con estos argumentos, le responderán: 'La subjetiva causal de idoneidad se la voltean a cualquiera en dos minutos: Si fue lo más, Presidente, ¿por qué no puede ser lo menos, Diputado?"
    Curioso es que los partidos políticos (que yo sepa) ya que sólo ellos tienen aptitud impugnatoria, no han dado la batalla del art. 48 de la CN, ya que no cubre los dos años de residencia-domicilio. Porque antes, Olivos no era su residencia en términos electorales o domicilio en los términos del art. 90 Código Civil.
    Como dijimos al principio, para ocupar un cargo de funcionario público, se requiere de idoneidad, y si en lugar de la palabra idoneidad, estuviera la palabra honestidad, podríamos saber que Néstor Kirchner no es honesto, y para demostrarlo no sería necesario remontarnos a su presidencia de la república, a su gobernación de la Provincia de Santa Cruz y ni si quiera a su intendencia de Río Gallegos, alcanzaría sobradamente poniendo como ejemplos algunos actos suyos como "presidente de facto", como la utilización de fondos públicos para la campaña, a través la utilización del avión y el helicóptero de la Presidencia, de prometer obras a los intendentes y gobernadores sin ser funcionario, de negarle el avión nada menos que al Vicepresidente Julio Cobos cuando estaba en reemplazo de Cristina, o lo más significativo, elocuente y lamentable, impedir el tratado de una ley, la de Emergencia Sanitaria por el dengue y la fiebre porcina.
    ¿Es necesario agregar algo más para demostrar que Néstor Kirchner no es honesto?

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Pablo Dócimo por gentileza de Tribuna de Periodistas.

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26/05/2009

SOLITA Y SOLA

Por Julio Doello

Sé que mi modo de expresarme puede resultar áspero, hasta grosero, pero he buceado dentro de mí para encontrar palabras cosméticas (vaya paradoja) y no me salen otras que las que voy a decir a partir de ahora.

La noche del miércoles 20 de mayo pasé de la vergüenza ajena a la irritación después de soportar, por un rato, la entrevista que Solita Silveyra le hizo a Cristina K. La imagen era la de dos mujeres con la piel estirada por la alquimia de los luciferinos acólitos de Dorian Grey, hablando de cosas intrascendentes, bajo el flujo tibio de la vanidad. La actriz devenida en reportera novel (ex pretendiente de Rolando Rivas y actual pareja de Chacho Álvarez, por si algo indican estas referencias al pasar) fingió mal su sorpresa de que Cristina la hubiera elegido a ella para concederle la entrevista que le niega a periodistas capaces de exponerla a algún mínimo riesgo. Creo que Cristina debería echar al asesor que le “vendió” este escenario como favorable para su imagen. Él debe de haberla convencido de que su aspecto y su modo de ser y proceder le confieren un carisma subyugante y que los televidentes caen rendidos a sus pies, seducidos por sus mohines, su voz impostada, su indisimulable soberbia y su vanidad de estrellita de la troupe de Pancho Dotto. Quizás el único momento en que fue inusitadamente sincera fue cuando dijo que se había quedado afónica de los nervios cuando Kirchner llegó a Presidente de la República y lo catalogó como hijo de la crisis del 2001. Le faltó decir, como a los expertos en marketing, que en toda crisis hay una oportunidad. Sólo que la oportunidad, en este caso, fue para su familia y no para el pueblo, y que en el fondo la experiencia del 2003 fue para ella como haberse sacado la grande de Navidad: por eso se quedó sin voz. Se le escapó una berretada, de chica de suburbio, cuando no se animó a decir el nombre del ex presidente Menem, porque tácitamente consideró que nombrarlo era “yeta”, tal cual se ocupó de explicitar su deslumbrada reportera. Omitió el recuerdo de su marido adulando primero a Menem y después a Duhalde para llegar al poder. Hago un paréntesis aquí, para reflexionar sobre la cuantía de la deuda que los Kirchner mantienen con Duhalde, a quien sorprendieron apenas pudieron, con una chirinada de la más baja ralea, y cuánto le debe Duhalde a todos los argentinos por su obstinación a la hora de entronizar a cualquiera con tal de vengarse de Menem. Poco después, en medio de la entrevista, definió a sus hijos. Parece que Máximo, un hombre con el cual la naturaleza ha sido mezquina, quien a pesar de manejar los negocios de la familia y dirigir La Cámpora (ese remedo de neomontonerismo fashion) ha elegido el bajo perfil, tiene esta actitud porque es un producto de la modernidad, mientras que Florencia, su hija menor, quien acostumbra a hacer algunos pequeños escándalos, como arrojarse vestida a la pileta de Sobremonte, un boliche de Mar del Plata, después de abusar de los cócteles, elije la alta exposición porque es posmoderna. La capacidad de síntesis para insinuar los caracteres distintivos de la modernidad y la posmodernidad resulta francamente desoladora, proviniendo de un cuadro de élite del peronismo, tal cual ha definido el vanguardista de los bigotes erizados y la lengua afilada, Aníbal Fernández. Poco después Cristina le confesó a su interlocutora que no tenía tiempo de leer los diarios, que apenas revisaba los titulares, y que prefería informarse sola a sí misma. Sentí que un frío me corría por la espalda. Era casi una ficha técnica de la característica más visible del autismo: desatender las señales del mundo exterior.

Cuando la Presidente comenzó a mostrarle a Solita los cuadritos familiares y una botella de aceite que tiene desparramados en su despacho sufrí un ataque de ira y le dije a mi mujer: “Porque no apagamos este cachivache y nos vamos a la cama”. Pido disculpas a los sufridos seguidores de mis textos por mis frecuentes digresiones, porque deberán enfrentarse a una más. Desde esa noche la eufonía de la palabra cachivache comenzó a rondar mi cabeza como un mantra maléfico; decidí investigar la etimología del término. Encontré que cachivache, en una de sus acepciones, refiere a “trasto, cacharro u objeto viejo e inútil” y que es mucho más usual, desde sus orígenes, bajo la forma plural de “cachivaches”. Me liberé de mi obsesión, pero ahora siento en mis oídos permanentemente una canción que entonaban en ronda las niñas, en el atardecer entrerriano, y que decía: “Que la dejen ir al baile sola… déjenla sola, Solita y Sola, que la quiero ver bailar”.

Ya pedí turno con el psiquiatra.

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