PERIODISMO INDEPENDIENTE        ZONA NORTE Y NOROESTE GBA
Portada
Staff
Contáctenos

 

 - 

25/05/2014

LA ECONOMÍA EXISTE PORQUE EXISTE LA ESCASEZ

El kirchnerismo debería entender, alguna vez, que la economía existe porque hay escasez. Los recursos no son ilimitados

Por Roberto Cachanosky (*)

La semana pasada la presidente Cristina Kirchner afirmó que si no se pagaran los subsidios, los empresarios tendrían que pagar salarios más altos. Si mal no la interpreto, lo que quiso decir es que gracias a los subsidios para tener tarifas de servicios artificialmente bajos los empresarios pagan salarios más bajos, porque si la gente tuviera que pagar la tarifa no artificial exigirían un salario más alto por el mayor costo de traslado. Curiosa forma de razonamiento económico porque nos está diciendo que las tarifas artificialmente bajas, finalmente, son un subsidio a las empresas dado que pagan salarios más bajos. En otras palabras, según CFK, el salario no es función de la productividad de la economía sino que es función de las tarifas de los servicios públicos. Toda una novedad en materia de ciencia económica.

Pero profundicemos un poco más esta insólita teoría económica. Supongamos que el precio por transportar a una persona en colectivo es de $ 5, el pasajero paga $ 1 cuando sube y los otros cuatro se financian con subsidios.

Como la economía existe porque hay escasez, la siguiente pregunta es: ¿de dónde salen los $ 4 de los subsidios? Una opción es que los colectivos se caigan a pedazos, en ese caso, los $ 4 salen del deterioro del stock de capital. Para decirlo en castellano básico, la gente viaja cada vez peor con riesgo para su vida pero eso sí, paga solo $ 1 cuando sube al colectivo.

Pero no fue el caso que señaló la presidente. Ella habló de los subsidios. Y los subsidios son dinero que le entrega el Estado a alguien, remarco este punto porque si no pareciera ser que no hubiese escasez. Que los bienes surgen por arte de magia. Como eso no ocurre en la realidad, salvo en el relato oficial, la pregunta es: ¿quién paga?

Otra opción a la primera es que no se aumente el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, como se resiste el oficialismo, porque necesita recursos para financiar los subsidios. En ese caso, el empleado cobra un salario más bajo para pagar el subsidio, según CFK. Una parte del boleto de colectivo la paga cuando sube y la otra con el impuesto a las ganancias. Como política progre esta estrategia es muy rara, pero como en el mundo k todo es posible, no sería extraño que justificaran el no aumento del mínimo no imponible como una conquista social para tener boletos de colectivo baratos. Ahora, fuera del relato, en este escenario, el que termina pagando todo el costo del colectivo es el que viaja.

Tercera opción, la que luce más progre. Le cobramos más impuesto a las ganancias a las empresas y con eso bancamos los $ 4 de subsidio. El trabajador sale ganando porque paga $ 1 cuando sube al colectivo y el resto lo paga la empresa vía ganancias. Pero claro, CFK dijo que si no existieran los subsidios las empresas tendrían que pagar salarios más altos para que los trabajadores de las empresas pudieran afrontar el mayor costo del colectivo, ergo, la realidad es que lo vuelven a embocar al trabajador porque le pagan un salario menor al que le correspondería en condiciones de libre mercado. El que paga el subsidio es el trabajador vía un salario menos de acuerdo a la política de Estado. Claro está, si en el medio no hay corrupción (Dios no lo permita) ni ningún tipo de negocios oscuros, algo que a nadie se le pasa por la cabeza que pueda ocurrir en la Argentina actual. Sus funcionarios son una garantía de transparencia y honestidad.

Hasta ahora, como vimos, con esto de los subsidios, terminan haciéndole pagar la cuenta a los trabajadores. Veamos la quinta opción. El subsidio se financia con emisión monetaria. En este caso, tenemos inflación y como la inflación es un impuesto sobre los sectores de menores ingresos, el que termina pagando la cuenta nuevamente es el trabajador. Le cobran $ 1 cuando sube al colectivo y el resto se lo afanan vía el impuesto inflacionario.

El problema es que esto de los subsidios va a ser un problema cada vez mayor. Y digo que va a ser mayor porque ni siquiera pueden mantenerlos congelados dada la inflación que aplica el Estado.

Supongamos que el precio de mercado de viajar en colectivo es de $ 5, de los cuales $ 1 lo paga el pasajero y $ 4 se financian con subsidios. Supongamos ahora que la inflación es del 40% anual. El precio final del colectivo sube a $ 7 al final de año. Los $ 5 originales más los $ 2 de aumento por mayores salarios del colectivero, mantenimiento, seguros, etc. Si el Estado quiere mantener en $ 1 el costo del boleto, ya no tiene que poner $ 4 de subsidios, ahora tiene que poner $ 6 para llegar a los $ 7 del precio total.

¿Quién lo paga? El trabajador con menor salario, por inflación, por ganancias o porque, como dice CFK, las empresas pagan salarios más bajos para que la gente pueda viajar “barato”.

El dilema es que esto de los subsidios tiende a descontrolarse año a año. Ejemplo en 2006 el Estado gastó $ 1.876 millones en subsidios al transporte. En 2013 gastó $ 35.266 millones. 18,8 veces más. Salvo que alguien pueda demostrar que la gente viaja mejor hoy que en 2006, queda claro que este tema está fuera de control.

El kirchnerismo debería entender, alguna vez, que la economía existe porque hay escasez. Los recursos no son ilimitados, por lo tanto, si optan por sostener los subsidios alguien tiene que pagarlos y, como vimos y también lo reconoció la misma CFK en el párrafo que cité al comienzo de esta nota, los que los pagan son los trabajadores. Un progresismo muy raro el del kirchnerismo.

Resumiendo, en el jardín del Edén no hay escasez. En el mundo real sí. El drama es que con la política kirchnerista, hay escasez pero vamos a quedar todos vestidos como en el jardín del Edén.

(*) Artículo editado en "Economía Para Todos" por Roberto Cachanosky Licenciado en Economía - Universidad Católica Argentina (1980). Consultor económico. Autor del libro "Economía para todos" y "El Síndrome Argentino". Columnista de temas económicos en el diario La Nación. Con anterioridad, ejerció la misma tarea para los diarios La Prensa (1985-1992), El Cronista (1992-2001) y La Nueva Provincia de Bahía Blanca (1992-1998). Conductor del programa de TV por cable "El Informe Económico". Profesor titular de Economía Aplicada en el Master de Economía y Administración de ESEADE, profesor titular de Teoría Macroeconómica en el Master de Economía y Administración de CEYCE. Presidente del Centro de Estudios Económicos e Institucionales. Asesor económico de la Cámara Argentina de Comercio (1983-2002) y de la Cámara Argentina de Importadores (1992-1993). 

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

19/05/2014

LOS PRIMEROS PANTALONES LARGOS

Por Gabriela Pousa (*)

El llamado “fin de ciclo” erróneamente interpretado por algunos, no se evidencia sólo en una economía desvencijada, ni implica una inminente retirada del kirchnerismo. Han perdido mucho pero la capacidad de daño se mantiene y se mantendrá hasta el último día de mandato kirchnerista.

Es cierto que la derrota del modelo se esparce a los cuatro costados, y cada vez hay menos áreas donde no se observe que, aún en cámara lenta, ciertas cosas van cambiando. Pequeñeces posiblemente si se tiene en cuenta que han ido por todo sin eufemismos, y han copado hasta jardines de infantes con militancia rentada pero más allá de ello, hay atisbos indiscutibles de un ocaso político.

Tampoco hay que engañarse claro. La debacle del kirchnerismo no garantiza en absoluto, ni en relativo, el final de un mal mayor: el populismo. Ahora bien, ¿en que otro espectro, además de la economía, se deja ver la agonía kirchnerista? En lo juridico, muy a pesar de los Oyarbides y los Casanellos.

Hasta hace poco tiempo, la Justicia no se atrevía a dar un paso sin un guiño previo desde algún despacho del Ejecutivo. Hoy, hablando vulgarmente, a la Presidente “se le están animando”. En un par de semanas apenas se la ha visto jaqueada por un Poder Judicial que ha decidido mostrar cierta independencia difícil de hallar en la última década.

La rectificación de la Cámara para que se siga investigando a Cristina a raíz de la firma del decreto 929/13 que favorecería a Chevron, junto al pedido de un juez para que se agilicen las pruebas del presunto enriquecimiento ilícito de Carlos Liuzzi, segundo de Carlos Zanini, fueron los primeros cimbronazos recibidos.

A ello se le sumó la exhortación de la Corte Suprema para que Anses cumpla con las sentencias que ordenan ajustes en jubilaciones, y la revocación indicada por la Cámara Federal porteña del sobreseimiento del su titular, Diego Bossio, en un juicio jubilatorio. Demasiado para quién creía tener garantizada la impunidad y más…

Si a estos “malos tragos” se le suma la declaración de inconstitucionalidad del memorándum con Irán y, en Casación Penal, la negativa a sobreseer a Amado Boudou en la causa Ciccone Calcografica, puede decirse que la Jefe de Estado está perdiendo eficiencia en el manejo arbitrario de jueces y magistrados.

Es posible que apenas sean unas muestras de independencia pero en el contexto del “vamos por todo” aparecen como un bálsamo. Alguien más está marcando límites y alterando el escenario. Sean incipientes hechos aislados o un verdadero comienzo de independencia jurídica, es válido rescatarlo.

A esta altura, Cristina sabe que para salir ilesa de esta contienda tiene que avasallar aún más. Pero ¿cómo hacerlo ahora que el poder languidece inexorablemente? Puede saberse donde comienza el ovillo pero no hasta donde llega el hilo.

Quizás esto explica que, el gobierno, se halle concentrado principalmente en avanzar lo más rápido posible sobre el Consejo de la Magistratura cuyos miembros se renuevan en noviembre. Para eso llegaron hasta ahí los representantes de La Cámpora, Wado de Pedro y Julián Alvarez.

La tarea no es sencilla. La mandataria está involucrada hasta la coronilla aun en las causas que no la mencionan en sus portadas. Lázaro Báez no existiría si no gobernara Cristina. Boudou es su capricho. Una cosa es haber metido la pata, y otra muy distinta es sacarla y mostrarse culpable y vulnerable. No está en la naturaleza de la Presidente. Cuanto más se exija la salida del vicepresidente, más lo mantendrá a su lado. A no confundirse: cambió la sociedad al salir del largo letargo, no la Jefe de Estado.

De todos modos, intentarán desligar a la dama aunque sea con argumentos de infantes. ¿Quién creerá que YPF firmó el acuerdo con la petrolera Chevron cuando el decreto está rubricado por la mismísima Cristina Fernández? ¿Acaso la mandataria argentina no sabe lo que firma?

También es verdad que los presidentes en ejercicio del cargo jamás han sido perjudicados por la Justicia. Nadie verá a Cristina caída. No en este “fin de ciclo”, que más que un dato de calendario es el temor del kirchnerismo por su futuro después de los próximos comicios. ¿Después? Hasta ese después hay un abismo…

En consecuencia, lo que resta de mandato estará dedicado, primero y principalmente a organizar o intentar organizar juzgados y fiscales como se ha visto sin disimulo con el doctor José María Campagnoli y su fiscalía. En términos kirchneristas podría decirse que se trata de instaurar una “oyarbidezacion” de la Justicia.

El éxito en tamaña gesta depende de la fortaleza institucional del Poder Judicial más que de la pericia de los adláteres que manejan a los magistrados con extorsiones, dádivas y aprietes. ¿Le habrá llegado de una buena vez, a los jueces, el tiempo de ponerse los pantalones largos? El invierno está cerca y eso sería lo más conveniente.

Cristina tiene a su favor la extrema debilidad de las clases medias por los entretenimientos masivos. El Mundial cooperará a ganar tiempo y a los negociados tras bambalinas. Sin embargo, en tanto la inflación no ceda, y el bolsillo se desinfle, la clase media tendrá un ojo en la TV y en la pelota pero el otro mirará hacia Balcarce 50 y el Palacio de Hacienda.

Le queda entonces, al kirchnerismo, el exceso de internismo que amenaza a otras fuerzas. En ese aspecto, la oposición tiene una responsabilidad mayor: no volver a regalarle otro periodo al kirchnerismo. De tal manera le han han favorecido la ignominia, que la complicidad no parece ser una carátula absurda ni ajena.

No hay tanto tiempo ni tanto espacio para que el escenario se modifique demasiado aún cuando los imponderables puedan sorprender como ha pasado en un sinfín de casos.

Algunos jueces ya han demostrado que el miedo puede ser superado. La apuesta es a un efecto contagio que llegue hasta el Congreso. Si desde las bancas de ambas Cámaras no “se le atreven” a la Presidente, el terreno ganado en los últimos meses puede volver, lamentablemente, a perderse. ¿El resto? El resto es tarea exclusiva de la gente.

(*) Lic. GABRIELA R. POUSA - Licenciada en Comunicación Social (Universidad del Salvador), Master en Economía y Ciencia Política (Eseade), es autora del libro “La Opinión Pública: un Nuevo factor de Poder”. Se desempeña como analista de coyuntura independiente, no pertenece a ningún partido ni milita en movimiento político alguno. Crónica y Análisis publica esta nota por gentileza de su autora y de "Perspectivas Políticas".

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

18/05/2014

EL PEDIDO DE FRANCHU A PARLANCHINA

Mientras patilludo lee a Marx y Keynes buscando la musa inspiradora, Parlanchina lo visita a Franchu

Por Roberto Cachanosky (*)

Mientras Me Quiero Ir disfrutaba de su fuga dorada en una isla vecina cobrando un suculento sueldo para no hacer nada y Willy Dark se encontraba desconcertado en otra isla porque no sabía a quién patotear, en la Isla de la Fantasía había un humor de aquellos entre sus habitantes. La inflación se disparaba, el oro no dejaba de subir, las hojas de palmera de bajar en su poder de compra y, como fruto de todo esto, la recesión se sentía con intensidad. La gente estaba quedando desocupada y todos vivían una gran incertidumbre sobre su futuro económico.

A pesar de los discursos por cadena que hacía Parlanchina contando que todo estaba fantástico en la isla, el relato ya nadie no lo compraba. Ni siquiera los de La Compota, que iban a los actos a cantar, pero veían que el curro que habían conseguido en la administración pública de la isla tenía como contrapartida un sueldo que no les alcanzaba para llegar a fin de mes. Por supuesto que seguían cantando loas al modelo, pero su amor por el modelo no era tan intenso como el amor por su bolsillo. Algo así como: canto con el corazón pero ojo con mi bolsillo.

La cuestión es que Patilludo caminaba por las paredes leyendo El Capital de Karl Marx buscando algún párrafo que lo inspirara para salir de la crisis en que se encontraba la economía de la isla. Como no encontraba nada buscó La Teoría General de Keynes y empezó a revisar ansiosamente algunos capítulos para encontrar algo para “venderle” como la solución económica a Parlanchina, que ya empezaba a mirarlo con cara de pocos amigos.

Sentado en el despacho de su choza vio por la ventana que pasaba caminando el náufrago. Al verlo le gritó y le hizo señas para que entrara. Es que Patilludo ya no podía caminar tan tranquilo por las calles de la isla y tenía que encerrarse, porque en una oportunidad se subió a una balsa para ir a una isla vecina en la que tenía una choza de veraneo y los isleños lo abuchearon. Ahora, con la miseria que había en la isla, tenía miedo que lo tiraran por la borda, en especial después que le había gritado a una periodista que era anti isleña por haber hecho una pregunta que no había sido del agrado de Parlanchina. Mientras pensaba en el abucheo, justo entraron a su despacho el náufrago y Coquín, el superjefe de ministros, cuya función primordial era mandarse un discurso aburrido y casi cómico todas las mañanas. A tal punto eran ridículos, que los diarios de la isla ya no los publicaban en la sección política sino en la sección humor.

Patilludo (P): ¿cómo le va? le preguntó al náufrago. A Coquín lo saludo sin mucho entusiasmo.

Náufrago (N): Tratando de sobrevivir como todos en esta isla.

P: No me venga con pálidas que la situación económica es la mejor en los últimos 1000 años de esta isla.

N: No le puedo decir porque 1000 años atrás yo no existía.

P: No se haga el gracioso. Quería comentarle que estamos en un proceso de crecimiento inédito en la isla pero vamos a impulsar más el nivel de actividad. Ya le recomendé a Parlanchina un aumento del gasto público para estimular más el consumo.

N: Se ve que todavía no escarmentaron. Tenemos déficit fiscal que financian con emisión de hojas de palmera que genera inflación y quieren aumentar el gasto. ¿Cómo se le puede ocurrir semejante barbaridad?

P: Vea, le voy a tapar la boca. ¿Ve, este libro? Es la Teoría General de Keynes que recomendaba aumentar el gasto público en momentos de recesión para estimular el consumo.

N: ¿Pero no es que está todo fantástico y la economía crece como nunca en 1000 años? Me lo acaba de decir. La recomendación de Keynes es para períodos de recesión.

P: No me venga con chicanas. Ud. es uno de esos típicos anti isleños que quiere que nos vaya mal.

N: Vea, La Teoría General fue escrita en 1936 y, como le decía recién, la propuesta de Keynes era para los momentos de recesión. Pero, además, a Keynes jamás se le hubiese ocurrido aumentar el gasto público cuando está en el 46% del PBI y con una inflación galopante. Justamente aquí tengo conmigo un trabajo de Vito Tanzi y Ludger Schuknecht que se titula Public Spending in the 20th Century. ¿Los conoce?

P: Por supuesto, dijo dudando Patilludo. La realidad es que de los apuntes de los que había estudiado en la universidad no los recordaba. Es que por pichulear unos mangos sacó menos fotocopias y no los había leído. Sin embargo no quiso mostrar su ignorancia.

N: Bueno, me parece bien que los conozca. En este trabajo, entre otras cosas, Tanzi y Schuknecht calculan el peso del gasto público sobre el PBI para unos 15 países desarrollados en 1870 y luego varios años del siglo XX. Por ejemplo, en 1870 el promedio del gasto público para 14 países (Austria, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Francia, Italia, Irlanda, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia, Suiza, el Reino Unido y Estados Unidos) sobre el PBI era del 10,8%. En 1913, antes de la primear guerra mundial, era del 13,1%. En 1920, luego de la guerra, había trepado al 19,6% y en 1937, un año después que Keynes publicara La Teoría General el gasto público sobre el PBI era del 23,8%. Luego se dispara hasta llegar al 45% en 1996 que es donde termina la serie que ellos presentan. Le insisto, a Keynes jamás se le hubiese ocurrido subir el gasto público cuando la relación es del 46% del PBI. Él hablaba para la gran depresión de 1929 cuando el gasto estaba en el orden del 20% del PBI.

P: Bueno, pero podemos estimular más la economía con más gasto público que incentive el consumo y crecer más. Vea, lo más probable es que el año que viene nos echen a patadas del gobierno de la isla. La instrucción de Parlanchina es llegar con la economía a todo vapor a fines del próximo año.

N: Ud. no quiere decir llegar con la economía a todo vapor, quiere decir que Parlanchina le dijo que no le explote a ella la bomba que está dejando para el próximo gobierno.

P: ¡!!Anti isleño!!!, gritó Patilludo agarrándose la cabeza y caminando de un lado a otro de su despacho. El modelo funciona perfecto, es el mundo que se nos cayó encima.

N: Patilludo, ese verso es de varios años atrás. Busque otro más actual.

Patilludo ignoró el comentario del náufrago y siguió.

P: Vamos a impulsar el consumo. Porque si la gente consume, las empresas tienen más trabajo y producen más y así toman más gente.

N: Disculpe que lo interrumpa y le cambie de tema. Sabe que no comí y tengo hambre. ¿No tiene una banana para darme?

Medio desconcertado, Patilludo le contestó: No, acá no tengo una banana para darle.

N: Mire, justo frente a su despacho, ahí afuera hay un bananero, ¿no me da uno?

P: Pero tengo que salir, treparme al bananero y buscarle una banana para traérsela. Acá no la tengo.

N: Ve, justamente acaba de mostrar su contradicción. Según Ud. acaba de decirme que si la gente consume más, las empresas trabajan más y contratan más personal. Yo le estoy pidiendo consumir una simple banana y no puedo consumirla porque no hay. Eso quiere decir que antes de consumir primero hay que producir y producir significa que Ud. tiene que subirse al bananero, agarrar una banana y traerla para que recién yo pueda consumirla. ¿Se da cuenta que Ud. es muy bruto? Dice que hay que consumir para poder producir más, pero no puede darme una simple banana sin antes producirla.

P: No le voy a permitir que me diga bruto.

N: Bueno, disculpe. Ud. es un ignorante en estado químicamente puro. Porque encima la inflación está disparada y quiere emitir más para financiar el gasto público.

P: Es ridículo que me diga que hay inflación en la isla. Unos precios suben y otros bajan. Pero no hay inflación.

N: Mire, la inflación del primer cuatrimestre del año fue del 16%. Eso quiere decir que, en promedio, tuvimos una inflación del 3,78% mensual. Si mantienen este ritmo, llegamos a una inflación del 56% a fin de año.

Coquín (C), que había estado en silencio se animó a hablar.

C: Bueno, una posibilidad es que aumentemos el gasto y bajemos los impuestos para que la gente tenga más plata. Aunque mejor no. Lo de bajar los impuestos está en estudio. En realidad desmiento categóricamente que se vayan a bajar los impuestos. Y ahora afirmo categóricamente que nunca dije que se vayan a bajar los impuestos.

Además, que los empresarios se ocupen de manejar sus empresas en vez de estar hablando de la economía de la isla, concluyó Coquín.

N: Vea Coquín, los empresarios no pueden manejar sus empresas porque primero Willy Dark los apretaba todo el tiempo. Ahora Sea Costs se la pasa jugando con sus planillas Excel para decir qué tienen que producir, a qué precios vender y en qué calidades. Los empresarios son simples administradores de lo que Uds. les ordenan que hagan.

C: Citando a nuestra irremplazable Parlanchina, los empresarios son unos especuladores que suben los precios y quieren lucrar con el hambre del pueblo de esta isla.

N: Digame Coquín, ¿las cadenas de despensas El Elefante, CDs y Cruce de Rutas, también están en las islas vecinas?

C: Sí

N: ¿Estuvo Ud. recientemente en las islas vecinas?

C: Sí

N: ¿Todas esas cadenas están subiendo los precios en las otras islas igual que en ésta?

C: No.

N: ¿Y por qué van a tener comportamientos comerciales diferentes en las otras islas a los que tienen en ésta?

C: Porque quieren destruir un modelo que de tan exitoso el mundo entero lo va a adoptar. No quieren que se imponga este modelo en todo el mundo. Es más, en nuestros sueños de Parlanchina for ever pensamos que ella fuera electa reina de todos los mares, islas y continentes del mundo, pero me parece que nos rajan el año que viene dijo con lágrimas en los ojos.

P: Yo quiero volver a la barbaridad que dijo náufrago sobre la inflación. Acá no hay tal cosa. Insisto, unos precios suben y otros bajan.

N: Vea, ni con los datos del Instituto Nacional de la Tortura Estadística pueden sostener que no hay inflación. En abril informaron el 1,8% contra marzo y en las islas vecinas esa inflación es un año. La inflación mensual nuestra es equivalente a la inflación anual de las islas vecinas. Así que ni mintiendo los datos les cierra el relato. Se lo digo en verso.

P: Como de costumbre con Ud. es imposible dialogar. Es un ortodoxo neoliberal que responde al FMI, a los grupos concentrados de la isla y al Consenso de Washington.

El náufrago se despidió mientras iba pensando en si estos desquiciados iban a aguantar hasta el final del mandato. La isla era un volcán de bronca que en cualquier momento explotaba.

Coquín y Patilludo se habían quedado solos y en eso sonó el teléfono. Atendió Patilludo y era Parlanchina.

Hola Patilludo, dijo Parlanchina. ¿Cómo va todo por la isla?

P: Fantástico. Problemas menores de cualquier economía pujante y en pleno crecimiento con estabilidad.

Parlachina: ¡Qué bueno! Vine a verlo a Franchu para pedirle consejos y de paso le traje de regalo otro mate.

P: ¡Qué bien! ¿Y qué le dijo Franchu?

Parlanchina: Me dijo que seguía con atención lo que pasaba en la isla. Sobre todo en la economía.

P: Ah, ¿y está conforme?

Parlanchina: Sí, lo único que me llamó la atención es algo que me dijo cuándo me iba después de contarle la situación económica y social.

P: ¿Qué le dijo?

Parlanchina: ¿Viste que siempre me dice rece por mí? Bueno, esta vez me dijo: rece por los isleños.

(*) Artículo editado en "Economía Para Todos" por Roberto Cachanosky Licenciado en Economía - Universidad Católica Argentina (1980). Consultor económico. Autor del libro "Economía para todos" y "El Síndrome Argentino". Columnista de temas económicos en el diario La Nación. Con anterioridad, ejerció la misma tarea para los diarios La Prensa (1985-1992), El Cronista (1992-2001) y La Nueva Provincia de Bahía Blanca (1992-1998). Conductor del programa de TV por cable "El Informe Económico". Profesor titular de Economía Aplicada en el Master de Economía y Administración de ESEADE, profesor titular de Teoría Macroeconómica en el Master de Economía y Administración de CEYCE. Presidente del Centro de Estudios Económicos e Institucionales. Asesor económico de la Cámara Argentina de Comercio (1983-2002) y de la Cámara Argentina de Importadores (1992-1993). 

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

12/05/2014

CINCO MINISTERIOS, NINGUNA SOLUCIÓN

Por Gabriela Pousa (*)

Implícitamente o no, lo cierto es que la campaña electoral está copando el escenario político nacional. Sin embargo, falta más de un año, y en ese lapso nadie sabe a ciencia cierta lo que puede pasar. Argentina es el país de los imponderables. 

Se acuesta con un secretario de Cultura, y se despierta con un Ministerio con una cantante folklórica dirigiéndolo. No pasa en ninguna parte del mundo. No debería pasar tampoco acá. En primer lugar porque los ministerios no se crean por decretos de necesidad y urgencia – al menos que no estemos bajo régimen democrático claro , y en segundo término porque los mismos están regulados por la Constitución y en ella se lee sin eufemismos cómo y cuántos son.

La Constitución de 1853 estableció cinco ministerios mencionándolos uno por uno. La reforma de 1898 amplió el numero a ocho, dejando su estructuración a la ley ordinaria. Posteriormente, la reforma de 1994 dejó la regulación del numero de ministros a lo que disponga la ley respectiva e incorporó al jefe de Gabinete de ministros.

A su vez, los Ministerios hallan su naturaleza jurídica en el Art.100 de la Carta Magna, del Capitulo IV, referido al Jefe de Gabinete y demás Ministros del Poder Ejecutivo; y en la llamada “Ley de Ministros”, que en realidad hoy es el Decreto 977/95.

Ya empezamos mal. No es lo mismo una norma sancionada en el Legislativo Nacional, que una mera firma, de madrugada, presidencial…

Es decir que desde el vamos se ha violado la letra de la norma fundacional de la República. La “Ley de Ministros” no es una ley, es un decreto. Y un decreto con Cristina Kirchner a cargo del Ejecutivo equivale ni más ni menos que a un capricho  pues el mismísimo Decreto dice claramente que  los ministerios deben ser sólo diez.

A saber: Del Interior; De Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto; De Defensa; De Economía e Infraestructura, Planificación y Obras Públicas; De la Producción; De Justicia y Derechos Humanos; De Trabajo, Empleo y Seguridad Social; De Desarrollo Social; De Salud; De Educación.

Sin embargo, desde la asunción de Cristina Kirchner se crearon cinco carteras más por necesidad y urgencia de los caprichos de la Presidente. ya que nada se ha solucionado por el hecho de haber sido creados.

Apenas asumió le dio carácter de Ministerio a la Secretaria de Ciencia y Tecnología. Luego fue el turno del Ministerio de Agricultura creado en el 2009 cuando surgió la crisis con el campo. Hoy la crisis sigue igual o peor, y encima el pueblo paga con sus impuestos un montón de nuevos sueldos y pagará , en su momento, las respectivas jubilaciones de privilegio. ¿Por qué no iba a ser así si el silencio de los demás poderes democráticos le habilitan el antojo a la jefe de Estado?

Un año después, amanecimos con un nuevo decreto estableciendo el  Ministerio de Turismo. Seguramente la cantidad de feriados y puentes inventados será la justificación que se le diera a esta inventiva donde se gastan millones sin que se sepa a conciencia cómo, cuánto y de qué manera.

En diciembre de ese mismo año, cuando ya la inseguridad hacia mella en los ciudadanos, se creó el Ministerio de Seguridad, área que dependía de la cartera de Justicia. Al frente se nombró a Nilda Garré cuyo fracaso fue magnánimo. Hoy se supone que lo dirige Cecilia Rodríguez aunque la de Sergio Berni es la única cara visible. Así estamos.

Cuatro años después, tras la tragedia de Once, Cristina transformó la secretaria de Transporte dependiente de Planificación, en Ministerio. Medida que tampoco logró efectividad pues al tiempo sucedió la tragedia de Castelar.

Sintetizando, Cristina Kirchner ha creado cinco ministerios que en rigor deberían llamarse “misterios”  pues no hay política de Estado concreta emanada de alguno de ellos capaz de solucionar o paliar al menos uno de problemas perentorios del pueblo.

La burocracia ganó y la herencia kirchnerista será una caterva de empleados públicos y estructuras donde se ha enquistado la corrupción. No son siquiera despachos. Son kioscos privados donde llevan a cabo sus negocios los funcionarios. 

Aún no se sabe con certeza a qué obedece la aparición de Teresa Parodi, pero se puede prever las políticas de Estado que ha de implementar en lo sucesivo: recitales a troche y moche que venderán como “gratis” cuando, en verdad, los pagamos todos, espectáculos al por mayor para la distracción, viajes a eventos que no aportan un ápice y a los cuales sólo asisten los “culturales” afines al pensamiento dominante.

Asimismo, se puede ver que la inseguridad no ha cesado porque tenga un Ministerio, el turismo se limita a viajar por la ruta 2 un fin de semana largo, la agricultura sobrevive gracias a la soja y no a una cartera que incentiva la siembra; el transporte digno sigue siendo promesa, y la ciencia es como si no existiera.

Grandes erogaciones para escasas soluciones.

Por otra parte hay despachos que existen desde el comienzo cuyas funciones tampoco aportan demasiado. A saber, el Ministerio de Desarrollo no parece tener razón de ser si cuando ha habido alguna catástrofe – como las inundaciones en La Plata -, tuvo que ser la sociedad quien la atenuara con donaciones privadas. El ministerio no pudo ofrecer ni colchones, ni sábanas, ni nada. Aunque no se privó de ponerle pecheras a La Cámpora…

De Educación mejor no hablar porque todo lo justifican con el aumento en el presupuesto, cosa que nada tiene que ver con la calidad. Basta ver el resultado de las pruebas PISA y demás.

La salud pública está colapsada. Los médicos deben llevarse los guantes profilácticos, el alcohol, las gasas y los internados las frazadas, pero eso son apenas “detalles” sin importancia.. Con Planeamiento e infraestructura no me meto. Carece de sentido dedicarle tiempo y espacio a un negocio privado de Julio De Vido.

Y Economía…, Economía, en verdad, no existió jamás. 

Corolario: lo creado por la Presidente terminó siendo un nuevo conflicto y problema para la gente. Esa es la dialéctica del kirchnerismo: sumar para restar, porque la suma es de decadencia y la resta es de calidad.

(*) Lic. GABRIELA R. POUSA - Licenciada en Comunicación Social (Universidad del Salvador), Master en Economía y Ciencia Política (Eseade), es autora del libro “La Opinión Pública: un Nuevo factor de Poder”. Se desempeña como analista de coyuntura independiente, no pertenece a ningún partido ni milita en movimiento político alguno. Crónica y Análisis publica esta nota por gentileza de su autora y de "Perspectivas Políticas".

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

17/07/2013

 

CUANDO MÁS MIRO EL HORIZONTE, MÁS CERCA DEL PRECIPICIO ME VEO

Argentina: un enfermizo y crónico escenario

Por Juan de Dios González (*)

Los argentinos pareciéramos vivir una realidad producto cruel de nuestras actitudes y modos de ser. Somos vanidosos, pedantes e ilusos, tramposos y burlones, inestables anímicos, exitistas, indiferentes o violentos. El decir popular comenta “Dios es argentino” e imaginativamente pensamos “nos perdonará porque es su función”. 

Nos sentimos agraviados y menoscabados por la menor mención de algunas de nuestras debilidades o fallas, lejos de corregirnos potenciamos los defectos y denostamos a quienes intentan hacernos ver la naturaleza de nuestros vicios.

Con justa razón nos quejamos de las autoridades, pero nunca percatamos que son el producto fiel de nuestra esencia. 

Deseamos un cambio, y para ello, impróvidamente, optamos por alguien o hacer algo, siempre sin razonar cuales son las cualidades y virtudes de ese individuo o de esa acción, simplemente, nos dejamos llevar por las corrientes especuladoras, obscurantistas, generatrices de la decadencia, del fracaso y la frustración; o nos embelesamos con la tendencia doctrinaria y filosófica en boga, sin conocer con profundidad de que se trata. Luego, ante el desmoronamiento, producto de la desatinada elección, entramos en depresión y desesperanza, buscando responsables por doquier y no encontramos un espejo donde vernos reflejados. De no ser así, mitigamos la iracundia  con  la violencia, la manera mas cómoda e injusta de canalizar las broncas. No percatamos que la violencia sofoca la verdad, que siempre es un acto de debilidad y generalmente es conducida por quienes se sienten perdidos y no tienen ideas ni proyectos. La violencia nunca será el remedio y sus propiciadores son quienes, desde las consecuencias,  fomentaran una mayor opresión y angustia.

Seguimos siendo noticia en el mundo, no precisamente por actos que prestigien a nuestra Nación o a nuestros conciudadanos; todo lo contrario, siempre propiciamos la noticia triste, descolorida, violenta, amarga, reprensible,.....nunca rompemos el “status quo” con hechos, actitudes o acciones que propaguen nuestras cualidades, virtudes y bondades. Muchos pensarán que no las tenemos.

Pregunto ¿hacia donde vamos los argentinos? ¿cuál será nuestro destino?.

Al no encontrar nuestra propia identidad, sumado el vacío de poder existente, por lo desacreditada que se encuentra la clase dirigente, mas la presencia de una inmensa crisis sociocultural y económica, la República se ha convertido en un gigantesco polvorín.

La acumulación explosiva se ha ido incrementando por impericias, corruptelas, mentiras, por despotismo y absolutismo político. Solo falta saber quién provocará la chispa que origine la detonación.

Tal vez desapareceremos para siempre, o quizás, de las cenizas, florezca una nueva nación.

Creo que aún existe una leve esperanza, y ella está fundada en un inmediato cambio de mentalidad,  en una extinción de nuestra cruel naturaleza.

El General San Martín dijo Si hay victoria en vencer al enemigo, la hay mayor cuando el hombre se vence a sí mismo”.

(*) Director de Crónica y Análisis Periódico On line.

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

  

23/06/2013

LO APRENDIDO Y LAS INFALIBLES VERDADES

Por Juan de Dios González (*)

Un buen libro no es aquel que piensa por ti, sino aquel que te hace pensar.

James McCosh

Muchos se jactan de lo que saben, pero a mí me deleita lo que he aprendido.

Mis maestros no fueron los únicos que me educaron, fue la realidad quien me ilustró, la realidad me civilizó y me hizo independiente, puliendo en mi mente el determinismo oscuro y oculto tras las enseñanzas viciadas de oscurantismo (esa forma tenebrosa para ocultar la vacuidad y que considera a la gente intelectualmente incapaz de conocer los hechos y la verdad sobre los gobiernos y sus actores). Así, se fue borrando de mi pensamiento lo relativo y se potenció en mis sentidos lo real, dejando totalmente de lado lo ficticio e ilusorio, lo mezquino y obsecuente, lo egoísta y clientélico.

Saber no significa comprender, entender y mucho menos vislumbrar el futuro.  Aprender representa estar siempre en contacto con la realidad, lo que sumado a lo consabido puede ayudarnos a distinguir los matices que representan los colores del escenario y del contexto en que vivimos.

La verdad es uno de los temas centrales de la teoría del conocimiento. En la filosofía platónica, la verdad era el reconocimiento de la idea. El aristotelismo impuso el criterio de la verdad vinculando el juicio con el objeto, concepción aceptada por la escolástica y prolongada incluso en el pensamiento kantiano.

Para el marxismo, la verdad es el resultado de la correlación entre la actividad humana y unas actitudes de transformación del proceso histórico. Para las corrientes existencialistas, la verdad consiste en el desvelamiento de la realidad auténtica, el ser en contraposición con la apariencia.

Existen verdades viejas y verdades nuevas; hay verdades centrales y verdades superficiales.

Las viejas son aquellas que fueron tales en determinado momento histórico y sostenidas por la realidad del momento, luego suplantadas por verdades nuevas nacidas como consecuencia de una situación y un contexto distinto y actualizadas al instante concreto del reloj de la historia.

No obstante, la verdad central es aquella que se sostiene a través del tiempo en contraste con las verdades superficiales o simples sofismas, tan en boga en este transitorio y perverso presente.

Muchos son los que pretenden ser dueños de la verdad al momento de postularse como potencial candidato o ejercer su apoyo a determinada candidatura. Para ello, si les resulta necesario y conveniente transformar una evidencia en una mentira, lo hacen con total desparpajo y naturalidad. 

Y se dicen políticos... Confunden el objeto de la política, ésta debe ser utilizada para transformar la realidad circundante y no para desvirtuar la realidad dominante.

Este pensamiento negligente posterga la solución de los conflictos, pues estos políticos que viven con buena conciencia por mala memoria, poseen una ceguera parcial y selectiva que atenta contra ese protagonismo y compromiso adquirido en su momento, cuando eran simples aspirantes o postulantes.

Estos personajes que mienten, engañan, difaman..., en definitiva, no hacen otra cosa más que atentar contra las verdades centrales.

En ese afán de demostrar lo que en realidad no son, cometen deslices que los muestran como indefinidos e inciertos.

En el juego de las “roscas”, pactos, enroques y componendas, se juntan la Biblia con el calefón, el derecho con el traidor, el que “labura” con el ladrón; resultan más creíbles los embusteros que los evidentes y claros. 

La mayoría de nuestra clase política resulta un cambalache de sofistas, de embaucadores y de caóticos petardistas de nuestra cruel realidad.

Son muy pocos los que ante una realidad, basándose en la verdad central, promueven o intentan llegar al cambio con honestidad, capacidad, racionabilidad y virtudes verdaderas.

(*) Director de Crónica y Análisis Periódico On line.

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

23/04/2013

¿NO SERÁ HORA DE ROMPER EL SILENCIO?

Por Juan de Dios González (*)

En la tarde de ayer, haciendo la fila en la caja del supermercado, donde habitualmente realizo las compras, escuché un diálogo entre los integrantes de la misma y de las hileras adyacentes, entre changos de por medio (algunos llenos y otros casi vacíos). Eran ciudadanos de distintas edades, en apariencia de heterogéneas clases sociales y de filosofías variadas; no obstante lo cual, me llamó la atención la extrema excitación y la coincidencia en sus afirmaciones y sentencias. Todos se sentían ninguneados y defraudados por la dirigencia política, tanto por parte del oficialismo como así también de quienes dicen conformar la oposición y organizan actos públicos pronunciando a los gritos sus inciertos propósitos.

Sin excepción, todos estaban disgustados por la realidad argentina y se sentían ofendidos por la manera vocinglera en que la clase política pretende hacerlos partícipes de sus mezquinos proyectos políticos en la búsqueda de su intención de voto.

Esta misma experiencia la he vivido conversando con taxistas o remiseros, en la parada del micro con otros pasajeros, en el cruce circunstancial con personas que no conozco, pero que sus propensiones surgen al simple intercambio de una opinión sobre el estado del tiempo.

Lo expuesto trajo a mi memoria un análisis que efectuara sobre el contexto argentino.

Asistimos, azorados y perplejos, como diariamente, mujeres, hombres, ancianos, jóvenes, niños, curas, policías, fiscales, jueces, etc., etc., son asaltados, secuestrados y atacados a balazos, por una delincuencia cada vez mas atroz y salvaje.

Ya nos hemos acostumbrado a los merodeadores, a la prostitución callejera, a los pungüistas, a los hurtos y también a las estafas constantes de nuestro patrimonio e ilusiones. 

La delincuencia no tiene límites. Ahora, ahora van por nuestras vidas.

Los delincuentes,  como fieras cebadas, relamiéndose, buscan a sus victimas por el solo placer de libar su sangre, sabor que ya paladearon y necesitan para saciar sus desenfrenos.

Nada es casual. Todo tiene una razón de ser. El efecto es consecuencia lógica de una causa, un origen, un principio. Entonces, nos surgen las preguntas: ¿quiénes nos llevaron a esta macabra realidad?, ¿Por qué?, ¿Para que?.

Las respuestas están bien documentadas, basta solamente con releer los diarios y con reproducir grabaciones de emisiones de televisión y radio.

Descubriremos que son los mismos que antes actuaban subrepticiamente y en las sombras; los mismos, quienes luego de arribar a los distintos estamentos del Poder y del Estado, utilizando todos los medios deformadores de opinión a su alcance, seguros de haber convencido a la sociedad  de que lo correcto y positivo para nuestro pueblo era imponer el garantísmo, la actitud libertaria y la anomia, promulgaron leyes sombrías, y para aquellas otras que no lograron derogar o reformar, le propiciaron una interpretación embriagada con una ideología permisiva, confusa, anárquica y de sugestiva imparcialidad.

Son los mismos que destruyen las Instituciones de la democracia, infectándolas con el germen de la decadencia y el caos. Son los forjadores del dogmatismo perimido y apócrifo. Son los que arruinaron y desmantelaron a la Policía de la Provincia de Buenos Aires y que ahora van tras la la justicia con la denominada "democraticación de la justicia" Son esos mismos, los que elaboraron la Reforma Judicial y Policial en la provincia con las stalinistas e indiscriminadas purgas de honorables oficiales Jefes, con las derivaciones y consecuencias por todos conocidas.

Son los mismos que justifican el delito agraviando y humillando a los pobres, dando a entender que  roban, violan y matan porque tienen hambre.  Los mismos que nos dicen: el crimen es producto de la droga, de la incultura, de la falta de trabajo, de la desesperanza; pero no dicen que son ellos los responsables y quienes tienen la obligación de bregar para que el ciudadano tenga pan, educación, trabajo, salud y expectativas de una mejor vida. Son ellos quienes tienen el compromiso y el deber de dirigir una frontal lucha contra el narcotráfico, con inflexible voluntad política y una adecuada legislación.

Entonces nos preguntamos ¿PORQUE? Será por desidia, por incapacidad, por algún interés; y luego nos preguntamos ¿PARA QUE? Será para disimular sus vicios, para delimitar sus ignorancias, para encubrir sus impurezas.

Inmediatamente surge la inevitable pregunta ¿HASTA CUANDO? ¿Hasta cuando soportaremos a estos  personajes que arruinaron el país y destrozaron nuestras vidas?. ¡BASTA!  ¡Basta de perjudicar a una mayoría honesta y decente, para proteger a una minoría transgresora y decadente! protegida y amparada por el poder del oficialismo, que no pueden justificar ni el calzoncillo ni la bombacha que usan.

“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más que preocupa es el silencio de los buenos.”  - Martin Luther King

(*) El periodista Juan de Dios González es el Director de Crónica y Análisis Periódico On line.

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

Seguros de Embarcaciones

   

02/12/2012

¡BASTA DE MONARCAS, PRINCESAS, CACIQUES Y DE “CHANTAS” PETARDISTAS!

Por Juan de Dios González (*)

 “Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda” -

Martín Luther King

No se, si por haber tenido un agradable sueño, hoy desperté con buen ánimo y con deseos de escribir sobre temas amenos y gratificantes, que provoquen regodeo y delicia a la pluma en su trazo, dicha a mi espíritu y aliento a los lectores.

Mientras ingiero un liviano desayuno, para no tornar cargado el comienzo del día, leo los diarios.

Los titulares y encabezados comenzaron a alterar el buen amanecer, ni que decir el nivel de descomposición que fue adquiriendo mi templanza a medida que me introducía en el mundo de las noticias de los buenos medios de comunicación y en el inductivo proceso de desinformación de otras gacetillas divulgadoras, captadas o afectadas por tenebrosos intereses.

Los deseos apacibles y encantadores que estimularan mi buen despertar, se fueron tornando cada vez mas desagradables, desdichados y odiosos, por el fastidio que me generan los acontecimientos cotidianos y la repugnante naturaleza de la política argentina.

Obviamente, el argumento dio un giro de 180 grados a mis tempranas intenciones, a esta altura, la pluma comienza con trazos nervudos a volcar sobre el papel conclusiones fastidiosas, no por inoportunas  o desatinadas, sino, por tener que transcribir e interpretar la realidad que nos circunda sin una minúscula pizca de satisfacción, regocijo o estímulo.

Estos señores que juegan a políticos, son los responsables de no poder desarrollar una temática distinta a la habitual, son los responsables de subir los decibeles de la palabra, el aumento de la presión arterial y el cambio emocional.

A partir de allí, sin perjuicio de las apreciaciones inevitables sobre los inauditos sucesos, surgen los epítetos y calificativos, aumentando su vigor a medida que surgen nuevas patochadas  y en ese instante es donde comienzan los axiomas, al punto de parecer un exaltado y verborrágico redactor. Así, por ejemplo, debo conceptuar a estos causantes:

Son una mezcla rara de populismo, demagogia y caciquismo, con un mero matiz de voluntarismo. No son mas que mercachifles de la política de ocasión apoyados por un cortejo de insípidos y badulaques, a la vez,  sostenidos por carenciados y explotados que son impulsados por una comparsa de especuladores (manipuladores del clientelismo inmoral que generan bochornosos planes sociales).

Se jactan de pertenecer a la iluminada e idealista juventud setentista, subsisten revoleando en su arenga la izquierda apologista y farsante, pero mantienen constantemente la mano derecha aferrando sus colmados bolsillos, en el que atesoran espurios capitales, algunos operados por testaferros y otros escondidos en paraísos fiscales.

Grises mentes aprovechadoras de una mayoría silenciosa o adormecida por la ponzoña oficial . “Chantas” y embaucadores de la indiferencia popular.  Promovedores, mediante sutiles maniobras expulsivas, de las fugas de talentos formados en públicas universidades sostenidas con el producto de nuestros aportes impositivos; a quienes obligan huir hacia otros confines para poder desarrollar sus virtudes adquiridas -aquí desfavorecidas y menospreciadas- y que terminan beneficiando -con sus científicos aportes- a países mas desarrollados.

“Pícaros”, truhanes y bandidos; algunos dicen pertenecer al socialismo progresista, cuando en realidad  se copiaron mal del progresismo europeo y se quedaron empantanados en el encrucijada de las ideas y las conveniencias; otros dicen ser de arriba, de abajo, de mas allá o de mas acá, pero terminan transitando de manera pendular, sin ideas, sin plan, solo deambulan por los recintos del poder disfrutando de los placeres y encantos de la figuración y el snobismo sin saber que hacer.

En este populismo crónico, se le da mas valor a las palabras (falsas promesas) que a los hechos, todo se hace de manera tal que el líder aparezca como el Mesías salvador y no se hace mas que desvirtuar la verdadera misión del gobierno; es por todo ello que no se tiene en cuenta lo que realmente tiene importancia, las Instituciones  que conforman el Estado, esas mismas que estos groseros caciques de tolderías intentan tornarlas permeables, ineficientes y corruptas.

También, resulta oportuno aclarar, que en su gran mayoría los argentinos somos proclives a identificar a los demás como culpables de nuestras frustraciones (a los gobiernos anteriores, a los organismos financieros internacionales, a los capitales argentinos, a los empresarios, a los países mas poderosos, etc. etc.). Admiramos el desarrollo de los países capitalistas y mas avanzados, pero los acusamos de nuestra desgracia. Esta costumbre de depositar la responsabilidad del fracaso en los otros, es aprovechada en los alegatos por nuestros políticos en esa búsqueda del apoyo popular y para hacer surgir, como por arte de magia, al individuo fuerte, honesto y capaz de constituirse en el adalid benefactor, tal el caso de la actual presidente, la ex princesa y ahora la monarca de los argentinos, quien tras su arribo al sillón de Rivadavia, no ha hecho otra cosa que intentar constituir su poder agrediendo y “diabolizando” discursivamente a todos los sectores que no le resultan afines.

A quienes se sientan aludidos les digo “"A quen lle coubese a saia que sa poña", como expresaba un amigo gallego (“A quien le quepa el sayo que se lo ponga”); y,  a los adormilados ciudadanos argentinos les sugiero despertar, ya no para nuestra dicha, sino, para comenzar a construir el país que deberían recibir las próximas generaciones las que a su vez deberán continuar trabajando sacrificadamente para el fortalecimiento y deleite de las que vendrán a continuación  Las cosas que mas tememos ya han ocurrido, si seguimos haciendo lo que estamos haciendo, seguiremos consiguiendo lo que estamos consiguiendo. Tengamos en cuenta que no se puede soplar y chupar a la vez. Debemos definirnos, debemos decidir que pretendemos ser, que color de bandera elegimos, que ideología abrazamos, cual es la dirección de  gobierno y administración que proyectaremos. Esto, que hoy tenemos, no representa nada.

El 8 N representó un gran avance, dio la sensación de un despertar ciudadano, con una gran reprimenda al gobierno y que también dejó en claro un llamado de atención a toda la oposición, esos políticos que critican pero no logran conformar una figura o una coherente coalición que represente los verdaderos intereses de la población, elaborando proyectos y posturas que fomenten la esperanza de lograr un país esterilizado y tolerable para todos los argentinos.

(*) Director de Crónica y Análisis Periódico On line.

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

Seguros de Embarcaciones

31/08/2012

TIBIEZA Y DESAPEGO ATOLONDRADO

Por Juan de Dios González (*)

Los últimos sucesos que mantienen a los argentinos impacientes y pendientes de cual será, entre otras cosas, el futuro de la República, ante los ilógicos y absurdos desparpajos del gobierno nacional; pero mucho... mucho más preocupados por cual será su propio destino, el de sus hijos y de sus nietos; me trajo a la memoria algunos párrafos de un artículo que escribiera tiempo atrás y que considero de coyuntura y con alta validez publicar.

Escucho con humildad y generalmente con mucha paciencia los análisis políticos con que algunos politólogos -con títulos obtenidos o atribuidos- tratan de explicar la realidad argentina, sin escatimar en la utilización de argumentos rebuscados y cargados de una doctrina ideológica perimida que ha naufragado tras el fracaso de quienes intentaron imponerla y que cayeron rotundamente junto con el muro de Berlín.

A pesar de pretender encontrar en mis exploraciones los basamentos teóricos que sustentan en sus sentencias, como así los métodos científicos utilizados para el arribo a tales conclusiones, me sorprende el osado y atrevido razonamiento en el que cimientan sus perversas conclusiones.

Sé que recalaron en la democracia y se aferraron a ese salvavidas dialéctico y polemista, como una manera de absorber el vacío producido por el desamparo que sufren al encontrarse sin la aureola protectora del socialismo científico y convencidos de que lo utópico ya fue y no es mas que una quimera supuesta y aparente.

Este esfuerzo que realizan se diluye en acciones libertarias sin objeto ni sustancia, y ante la menor dificultad o controversia recurren a la gestación de actividades anarquistas, subversivas o de confrontación infructuosa; sin saber como poner los topes coherentes y eficaces a las complicaciones que presenta un mundo capitalista y globalizado. Sus razonamientos –si se les pueden llamar razonamientos– no van mas allá de la mera confrontación de posiciones, sin el desarrollo de una perspectiva lógica fundada en la real voluntad de propiciar un mejor futuro para los argentinos, desde todo punto de vista.

Esta humildad a la que hago referencia al principio, es considerada generalmente como debilidad racional, pero si bien cargo sobre mi espalda un agotamiento físico, mi raciocinio no se ha diluido en un vaho etílico ni en la mansedumbre obsecuente de los oficialistas de turno, lo cual, a la vez me permite –no solo ver la realidad tal cual es y no como me la cuentan– sino, también, ver a un cúmulo de necios confrontando por tonterías y mezquinos protagonismos, perdiendo de vista los objetivos mayores que hace verdaderamente a los ideales y propósitos que nos aglutinan.

No me preocupa que consideren vanas y ociosas mis expresiones, pero si me interesa y considero que debe concernirles a muchos lo siguiente: estamos frente a un antagonismo que no es fácil ni desprevenido: es hábil, artero, farsante, mañoso y utiliza cualquier flanco débil que se le ofrezca para acrecentar su dominio y transformar la verdad y la realidad sacándola totalmente de contexto; por lo tanto, ese constante contradecir recurrente que leo y observo de gente allegada, solo sirve para alimentar y sustentar al antagonista y no para fortalecer lo que es nuestra filosofía de vida y pensamiento.

Considero, que más allá de las diferencias lógicas que pudieren existir de manera individual, sumadas a las aspiraciones políticas o protagónicas que quienes decimos profesar esa misma idiosincrasia, por el bien de la Patria y de las instituciones que la animan, debemos coordinar estrategias comunes con maniobras tácticas que faciliten el éxito de nuestros mayores propósitos y no ofrecer la coartada perfecta para que nos denigren y difamen.

Con todo respeto, dejémonos de bobadas, comencemos a comportarnos coherentemente, actuando de manera coordinada, sin ofrecer flancos ni debilidades, propias de inmaduros y bisoños.

La mayoría de los jóvenes tienen escasos conocimientos de los problemas sociales, culturales, políticos y económicos; salvo aquellos que lo padecen en carne propia pero que generalmente terceros -mal intencionados- tratan de transformar desvirtuando el origen, alterando las causas, y desviándolos de lo auténtico con argumentos inciertos.

Es decir los jóvenes pueden llegar a tener conocimientos sobre noticias de dicho orden, pero desconocen totalmente las patas de la realidad de hoy; y sobre todo, de quienes fueron y son los verdaderos responsables.

Estos jóvenes conocen a lo sumo lo anecdotario y no les dejan llegar a saber los basamentos ni la verdad histórica que existe debajo de ese manto oscurantista del relato desequilibrado y antojadizo de dudosos dogmáticos pedagogos y de deformadores de opinión.

Todo es producto de una corriente de relativismo cultural, impulsada desde factores, grupos de interés y de poder, con la única finalidad de generar una descomposición del razonamiento de la sociedad, introduciéndole un enfoque “desenfocado” de la realidad argentina que les hace ver una imagen nublosa y corrida que los confunde en la interpretación y el razonamiento de los acontecimientos históricos y sus consecuencias.

No solo en los jóvenes han producido una acción de descontextualización de la verdad, sino, también, han inyectado una dosis de amnesia en los cerebros de nuestros mayores, es decir en aquellos que vivieron paso a paso la acción transformadora de los hechos históricos, a punto tal que existen muchos convencidos de esta fábula – hoy contada – sin sustento real y verdadero.

No es solo culpa de quienes propiciaron este determinismo feroz y esta defensa de las ideas o actividades irracionales, retrógradas y perimidas, en oposición irregular con la verdad y de todo aquello que resulta bueno y positivo para el presente y el futuro de los argentinos; si no, también de ese gobierno constitucional que tuvo que asumir la responsabilidad política de enviar a las FFAA, FFSS y FFPP a “aniquilar” a esos, ahora llamados “jóvenes idealistas”, que como gracia del destino, muchos de los mismos políticos habían alentado y utilizado para el logro de sus espurios fines. Tampoco deja de ser comprometedora la actitud de los Comandantes de esas Instituciones con uniforme, por no haber asumido en tiempo y forma –como corresponde– la total responsabilidad de las acciones desplegadas por sus subalternos en el fiel cumplimiento de las órdenes impartidas.

También son responsables aquellos esclarecidos, quienes no fueron capaces de mantener encendida la llama de la verdad, y permitieron, a pesar de sus conocimientos, que se gestara esta transformación histórica. Es posible que en este último grupo existan muchos que apostaron a que con el silencio se llegara a la ansiada conciliación y se desterraría el odio y la confrontación; pero fueron muy incautos e ingenuos al no tener en cuenta la argucia y el rencor de seres irreconciliables y vengativos, quienes por concepción genética e ideológica solo pueden alimentarse con muerte y saciar su sed con venganzas, persecuciones, cacerías y mazmorras fundadas en injusticias y mentiras.

Este seudo-progresismo, asido del mayo francés y de sus ideólogos Herbert Marcuse y Jean Paul Sartre, se encubre bajo el disfraz de un idealismo de avanzada con aparentes miras a las libertades públicas y a la distribución de riquezas. Cuando se les caiga el antifaz con que cubren sus subterráneos propósitos se manifestarán tal cual son en la realidad: una exótica mezcla de socialismo científico con socialismo utópico, un artificio creado para eliminar riqueza, generar mayor pobreza y clientelismo político, con el consecuente objetivo de instaurar un gobierno despótico y fascista, donde las libertades, el estado de derecho y el derecho a la propiedad se diluyan a medida que acrecienten su poder.

Progresismo, por lo menos en nuestro país, resulta un comunismo aggiornado que pretende resucitar de las cenizas tras su derrota en el campo de batalla y su estrepitosa caída en éste y otros continentes. Aunque si hilamos fino, veremos que tras todos los actores existe un gran interés económico y un estupendo negocio, al mejor estilo de un capitalismo rabioso propio de países del sub-mundo. Como expresara un amigo, “algunos de estos nunca descerrajaron un disparo, en verdad son todos ladrones”. Yo agregaría que son entelequias sin reglas de conducta, carecen de eso que se denomina ética y mucho menos conservan una apreciación moral del entendimiento o de la conciencia.

Como si pensar fuera desgastador y ello consumiera mucha potencia, los argentinos seguimos ahorrando energía y preocupación; lo lamentable, propio de pusilánimes, será que cuando dejemos de hacer abstracción salgamos del estado amnésico en que nos encontramos e intentemos utilizar ese ímpetu y fibra que otrora nos caracterizara, puede llegar a ser demasiado tarde y ya otros... otros serán quienes piensen por nosotros.

Espero que tengan un buen fin de semana, aunque -en sus mentes- persistan dudas sobre vuestro porvenir.

No será hora de ahuyentarse del aletargo y desatolondrar nuestras mentes, para pasar a hacer uso de nuestros auténticos e innegables derechos ciudadanos, para... de ese modo...  sacarnos de encima a estos pancistas salteadores?... pregunto... digo... pienso... ¿seremos humanos los argentinos?. Está en Uds. sacar las conclusiones... eso sí... no esperen a que sea demasiado tarde y que el crepúsculo apague nuestros legítimas demandas.

(*) Director de Crónica y Análisis Periódico On line.

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

Seguros de Embarcaciones

25/03/2012

LOS POLÍTICOS QUE SUPIMOS CONSEGUIR

Por Juan de Dios González (*)

Muchos de nuestros políticos no pretenden ser los administradores o ejecutores de un proyecto social, no desean ser los encargados del cambio ni de exhibir los pasos que talentosamente conducen a la utopía, no aspiran a fomentar un lazo con sus votantes en el real sentido de ser su representante, como tampoco les interesa ser los ejecutores de las medidas que concreten el futuro deseado por el electorado; solamente pretenden que el pueblo delegue en ellos su porvenir para de ese modo poder construir mejor el propio y reunir la fuerza de muchos para vigorizar su propia fuerza.

No son realmente políticos o estadistas. En sus roles de candidatos son un producto comercial; aspiran a colocarse ventajosamente en el mercado electoral, a vender su imagen, una imagen creada y planificada por publicistas y analistas, por maquilladores y argumentistas, por especialistas en propaganda y en comunicación social. Desean que el potencial votante tenga la imperiosa necesidad de comprar una promesa, una promesa que jamás se cumplirá.

El problema que poseen estos individuos es que exista un país sin carencias, una sociedad conformada con individuos autosuficientes, reflexivos y con espíritu crítico, porque de ese modo no podrán valerse para sus fines de los defectos, las debilidades, la incultura, la desinformación y la falta de sentido común de los electores.

Prometen un país de hombres libres, instruidos, racionales, reflexivos, pero cuando atraparon al electorado y ya ejercen su cometido acrecientan la opresión, fomentan la incultura, la insensatez y la  incomprensión, aumentando y perpetuando la atomización social.

Para ir construyendo su poder necesitan de la ignorancia, la irracionalidad, la demencia y el "sinsentido".

Son manipuladores que se reservan de hablar al intelecto de sus potenciales votantes o electores, porque es converger a la comparación, a la deducción, al análisis, es dirigirse a individuos, representa arriesgarse a los azares de la opción; solamente buscan la devoción, el éxtasis y la convulsión de las masas hablándoles al corazón.

Estos son en gran parte nuestros políticos y gobernantes, hoy hacen promesas y afirmaciones que con el mismo candor y vehemencia, mañana negarán.

Es necesario reflexionar. En un país como el nuestro; donde los tilingos y bellacos, son quienes habitualmente nos gobiernan o dirigen; el común de la gente no conoce la realidad. Solamente el pobre toma inmediata posición de la verdad (por el estómago), porque al de clase media o acomodada le llega totalmente filtrada y cuando se dan cuenta es demasiado tarde. Así pasó con los ahorristas y la gran mayoría de los argentinos, quienes apostaron al país, creyendo que la clase política y dirigente cumpliría con las políticas y promesas hechas, no sospechando, que al menor cambio de conductores se perderían todas aquellas esperanzas forjadas por el sacrificio individual y colectivo de una sociedad que hoy resulta defraudada en sus  ilusiones.

La política es la ciencia social y práctica cuyo propósito es la búsqueda del bien común de los miembros de una comunidad. El bien común no es sólo la misión del poder político sino también razón de ser de la supremacía política.

La política debe poseer una base moral, debe ser practicada por hombres de bien y cultivada por quienes conocen lo que es bueno en todo lo que les concierne, es decir por seres virtuosos.

Ser un hombre de bien en la política no es solamente tener las virtudes necesarias, fundamentalmente es el uso que de ellas hace el virtuoso para concretar el bien general y no el propio. La mayor felicidad del político no debe ser concretar la propia, sino la felicidad del pueblo.  

Nuestros gobernantes no piensan en nosotros, piensan por nosotros. Así, el resultado: Se alimentan, se visten, se educan, se protegen, se medican y curan....por nosotros. Sus hijos estudian, parrandean y viajan... por nuestros hijos. Sus amigos y familiares trabajan, prosperan y evolucionan....por nosotros. Toman decisiones  para ellos, gobiernan para ellos, adoptan seguridad personal y jurídica para ellos, comprometen los intereses de la Nación y sus riquezas para ellos; pero nunca... nunca,  pensando en nosotros y en nuestros verdaderos derechos ciudadanos y humanos. Nunca, jamás,  se propondrán elevar el pensamiento del ciudadano, ni enseñarle a pensar por si mismo, sin catequizar doctrinariamente sus sentidos. Ellos poseen la exclusividad del razonamiento; ocupan nuestras mentes con extrañas intrigas, creencias e ideologías; mediante la dialéctica y acciones deterministas pretenden enclaustrar nuestros pensamientos, para qué el vuelo del raciocinio libre y reflexivo de los súbditos no les impida seguir pensando en ellos, para ellos .....y por nosotros.

(*) El periodista Juan de Dios González es el Director de Crónica y Análisis Periódico On line y Comisario Inspector (R.A.) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Volver a la pagina anterior

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

Seguros de Embarcaciones

 

25/01/2012

JUAN VUCETICH

87º Aniversario del fallecimiento del creador del Sistema Dactiloscópico Argentino

Por Juan de Dios González (*)  

Nació en Lésina, ciudad de la antigua Dalmacia, el 20 de julio de 1858.  Fueron sus padres Victor Vucetich y Vicenta Koracevich.  Llegó al país en 1882, y se desempeñó como empleado en Obras Sanitarias de la Nación hasta 1888, fecha en que ingresó en la Policía de la Provincia de Buenos Aires, como meritorio.  En 1890 fue designado jefe de la Oficina de Estadística, de ese organismo policial a cargo del capitán de navío Guillermo J. Nuñez.

Había conocido, y de ahí parte su investigación, un trabajo de H. de Varigny publicado en Francia sobre las investigaciones de Francis Galton, a propósito de los relieves digitales.  Este último destacaba el valor de aquellos para la identidad individual.  Comparó tales estudios con el sistema de antropometría de Alphonse Bertillon, que por entonces constituía el recurso en uso para la identificación de los delincuentes.

Vucetich estaba bien interiorizado de este sistema, y dio gran difusión a láminas que él mismo preparó y otras indicaciones que en esa época podían observarse en todas las comisarías de policía, a la vista del público; pero comprobó que era muy deficiente e inseguro y se pronunció por las impresiones digitales.

Después de pacientes estudios sobre los trabajos de Galton, y los 40 tipos de relieves digitales que éste había definido, Vucetich llegó a aumentarlos a 101, y creó un sistema que él denominó “Icnofalangometría”, poniéndolo en aplicación el 1º de setiembre de 1891.  Esa fecha se recuerda anualmente como la de implantación del sistema de identificación dactiloscópica que, con su perfeccionamiento posterior, realizado por su creador, lleva su nombre.  Por primera vez se tomaron aquel día las impresiones digitales de los diez dedos a 23 procesados por distintos delitos, según consta en el archivo que el propio Vucetich inició.

El sistema quedó así implantado, estimada la perennidad e inmutabilidad de los relieves digitales, cuyos caracteres individuales acompañan a la persona en todo el curso de su vida, y que se manifiestan a través de infinitas variedades específicas.  No pocas dificultades, propias de toda investigación creadora, debió vencer Vucetich para imponer su sistema, primero en su propia elaboración, y también por los derivados de toda innovación en otros medios que, por entonces sólo se referían a la lucha contra la delincuencia.  Además debían obtenerse comprobaciones prácticas.

Fue un paso decisivo el caso ocurrido con motivo de la muerte violenta de dos niños de corta edad en Necochea en 1892.  La madre de las víctimas denunció como autor del hecho a un vecino, pero el hallazgo de impresiones digitales en una puerta de la habitación permitió establecer, por la aplicación primera del procedimiento dirigido por Vucetich, que, lejos de pertenecer al acusado, los rastros eran de la propia madre, con lo cual se comprobó en forma fehaciente que era ella la autora del crimen.  Esto trascendió como demostración de la validez científica del sistema dactiloscópico, con lo cual el método fue incorporado a la labor investigadora de la Policía y se instalaron las primeras oficinas de identificación en las cárceles y en las comisarías.

Entretanto su creador continuaba sus investigaciones, y poco tiempo después, lograba reducir los 101 tipos digitales de sus primeros ensayos a cuatro fundamentales, que clasificó así: arco, presilla inferior, presilla exterior y verticilo.  Ese conjunto sistematizado, es lo que denominó Sistema Dactiloscópico Argentino.

La ficha creada según su sistema fue la que luego se adoptó universalmente, y es la que rige en la actualidad en todo el mundo, junto con los elementos de aplicación ideados por Vucetich que se mantienen sin variantes.

El creador no quedó satisfecho, sin embargo, y siempre con abnegación y sacrificio, cubriendo de su magro peculio gastos que los poderes públicos no podían afrontar en la medida que la importancia del asunto requería, perfeccionó aún el sistema, consiguiendo corregir insuficiencias tales como la difícil visibilidad de ciertos tipos digitales, y creó una clave de subclasificaciones que recogió el doctor Luis Reyna Almandos en su trabajo “Clave de subtipos de Vucetich para subclasificaciones”, basado en los cuatro tipos fundamentales.

En 1893, escribió ya un tratado sobre el procedimiento de filiación en Buenos Aires, y luego el gobernador Julio Costa anunciaba en su mensaje a la Legislatura la incorporación del sistema Vucetich al gabinete antropométrico de la policía local.  En esa época se escribe con César Lombroso y con Rafael Garófalo, y en los días de la gobernación del Dr. Guillermo A. Udaondo, restablecida la oficina de identificación que fuera suprimida, se le confía la dirección de la misma.

Poco después se declaraba texto oficial de la Policía de la provincia su libro aludido, mientras su sistema adquiría mayor difusión.  El descubrimiento de algunos crímenes por su procedimiento, afirmaron cada día su seguridad, por lo que publicó otro libro titulado “Registro de Existencia”.  Poco después se expedían las primeras cédulas de identidad, y en 1901, asistió Vucetich al II Congreso Científico Latinoamericano, de Montevideo.  Dio entonces su primera conferencia pública acerca del sistema de su creación.  En Río de Janeiro comenzó desde entonces la adopción del sistema dactiloscópico argentino, y ya su incorporación a la vida de otras naciones fue sólo cuestión de tiempo. 

En 1904, apareció la obra capital de Vucetich, “Dactiloscopia comparada”, que recibió premios y menciones.  La Policía de Roma implantó su sistema, y creció la confianza en la bondad de su invento.  La Academia de Ciencias de París sancionó el sistema, se difundió en toda América y se extendió al resto del mundo.

Se estableció el canje universal de fichas de identificación, por medio de convenios, y en 1906, el Código de Procedimientos Penales de la provincia de Buenos Aires sancionó el principio dactiloscópico de la identidad humana.

El gobierno bonaerense lo designó perito identificador, y su discípulo y amigo, el Dr. Reyna Almandos publicó otro trabajo de mérito sobre “La dactiloscopia argentina”.

Brasil había ya impuesto el sistema en la marina, y entre nosotros llegó a ser realidad un sueño del investigador: la creación del Registro Nacional de Identificación, que con algunas variantes se organizó por medio de una ley.  Vucetich fue su director.  El Congreso de la Nación le acordó una pensión por 10 años.

La incansable labor de Vucetich, hasta el día de su muerte, alternó con polémicas, viajes de estudio y propaganda por el mundo –llegó hasta la China y la India en busca de comprobaciones sobre utilización de impresiones digitales, en tiempos inmemoriales-, publicaciones, instrucciones, congresos científicos, conferencias, que llevaron a todos los ámbitos el conocimiento de los métodos hallados y que terminaron por imponerse en todas partes.

No omitió sacrificio personal en su afán altruista.  El viaje mundial que realizó en 1912 fue costeado por él, cuando acababa de jubilarse en la Policía –se habían frustrado iniciativas generosas en la Legislatura para premiar su labor- y para la impresión de su obra “La dactiloscopia y su aplicación internacional”, enajenó su biblioteca.

Poco antes de morir donó su museo particular a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de La Plata, donde el doctor Alfredo L. Palacios, entonces decano, instaló el Museo Vucetich, el 11 de octubre de 1924, en un acto al que asistió el creador de la dactiloscopia, ya gravemente enfermo.

Vucetich falleció en Dolores, el 25 de enero de 1925.  Se casó con María Etcheverry, y en segundas nupcias con María Cristina Flores.  Sus restos descansaron en el cementerio local hasta el 27 de agosto de 1941, en que fueron trasladados al Panteón de la Policía de la Provincia de Buenos Aires de La Plata, ciudad en la que residió desde su ingreso a la institución, donde se mantiene vivo el culto a su memoria, con su nombre al frente de la Escuela de Cadetes de dicha Institución.

La personalidad de Vucetich adquiere a medida que transcurre el tiempo, un perfil cada vez más esclarecido y noble, justificándose los homenajes que se le tributaron a su existencia laboriosa y contraída, expuesta en la síntesis cabal que contiene la frase de su amigo el eminente penalista italiano Enrico Ferri: “Suo Nome stará nella storia della civiltá umana” ("Su Nombre estará en la historia de la civilización humana.")

(*) El periodista Juan de Dios González es el Director de Crónica y Análisis Periódico On line y Comisario Inspector (R.A.) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Volver a la pagina anterior 

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico
 

 

30/09/2011

MONOMANÍA Y PARANOIA POLÍTICA

Por Juan de Dios González (*)

Comenzaré esta editorial preguntando... ¿estamos bien?

Díganme... ¿estamos bien?. Tenemos salud... tenemos trabajo... tenemos educación... tenemos seguridad... tenemos justicia...  y lo que más importa... ¿tenemos futuro?.

Vamos más allá... pregunto... digo... ¿tenemos federalismo?... ¿tenemos independencia?... ¿tenemos república?... ¿tenemos democracia?.

Sigamos profundizando. ¿Tenemos libertad?

¿Cuál es la realidad?. La realidad es la verdad y la verdad... la verdad es que no tenemos nada. No estamos bien... estamos en el horno.

Nuestro país se debate entre la injusticia, la perfidia y el oscurantismo. Cual voraz epidemia se extiende en el país una forma de hacer política que poco tiene que ver con el sistema democrático, que dicen, estamos deleitando. 

Persiste la prepotencia y el “patoterismo”,  a punto tal, que para justificar posicionamientos, algunos pseudos candidatos dicen “yo no recibo órdenes de nadie”, cuando en verdad, su accionar, debe ajustarse a lo que determina la Constitución y las Leyes; y, además, deben cumplir con el mandato de quienes lo designaron como su representante, es decir, se encuentran a las órdenes de quienes les delegaran el poder.

El ciudadano padece un constante atropello por parte de los tres poderes del Estado. Se adelantan, se atrasan o se postergan los actos eleccionarios, siempre de acuerdo a la conveniencia de los intereses del poder, nunca por el imperio del derecho y en favor del elector.

Se juega con la voluntad de la gente tratando de acobardarlos e impresionarlos,  para luego conferirles réditos y beneficios a minorías indeseables y proclives a corruptelas casi mafiosas.

Entre los inútiles anacoretas que juegan a “santones” y los audaces pícaros que justifican lo injustificable, se encuentran los incautos, cándidos e inocentes votantes, algunos de los cuales terminan creyendo en las promesas populistas y demagogas de ambos bandos enfrentados.

Luego llegan los resultados de los escrutinios con denuncias de fraudes, fullerías y engaños incluidos, asegurándose el triunfo a un desquicio de maldades, de inservibles y de protervos oportunistas.

Si las leyes y las urnas no les permiten obtener sus logros, no dudan en recurrir a la sedición y la barbarie.

Las consecuencias de tales actos nos agobian y avergüenzan. Concluimos juzgándonos como necios vasallos, ridiculizados ante el mundo, mundo que asiste boquiabierto observando a un gran país devastado y arruinado por gobernantes inapropiados, “turros”, fraudulentos y malintencionados.

Como consecuencia de esta situación y la aversión respecto a la política, hemos ingresado en lo que se denomina alineación política.

Esta situación se da cuando las instituciones políticas resultan impermeables a la posibilidad de participación masiva, por la ineficiencia de las entidades intermedias y por los sucesivos fracasos de los partidos políticos y su alternancia en la función dirigente.

También incide en la alineación política el “participacionismo” frustrado por esa impermeabilidad del sistema y de las estructuras partidarias, con la consecuente inaccesibilidad a los mecanismos de decisión.

Otra causa motor de la alineación política resulta la difusión de un modelo político que genera amplias expectativas, expectativas que luego son defraudadas al no ajustarse con la realidad, haciéndolas totalmente inaplicables.

El descreimiento heredado por haber experimentado en forma reiterada cualquiera de las causas antes señaladas, es también un factor de alineación política.

Nuestra democracia necesita una instrucción básica y permanente del ciudadano, para que pueda conducirse como tal y no como súbdito.

La democracia exige una información previa, puesto que si la participación es la intervención en las decisiones públicas y estas se convierten en puro “decisionismo” es necesario un planeamiento real para que la decisión sea prudente y reflexiva.

La democracia necesita también de una crítica posterior a la actuación de los gobernantes o de los representantes designados por los ciudadanos. Esta crítica es practicada generalmente por los distintos medios de comunicación e información, quienes se constituyen en uno de los controladores de la opinión pública. Es decir, ofician de instructores, cumplen una misión pedagógica y una misión crítica.

Lamentablemente, en este punto, también,  el ciudadano debe de estar alerta y advertido, pues toda información canalizada a través de los medios de comunicación lleva implícita una cuota o dosis de subjetividad y de intencionalidad, no solo, un intento de captar las opiniones ajenas, sino, además, una importante carga política que puede desvirtuar la realidad y propiciar en el receptor una descomposición de su libre razonamiento y la consecuente perdida del sentido común.

¡Que destino! el de los argentinos. Debemos cuidarnos hasta de nuestra propia sombra. Resulta imposible depositar confianza, sin antes tomar todas las precauciones; e inclusive, ello, no constituye ninguna garantía, igual podemos terminar defraudados por hábiles timadores de la voluntad popular.

Roguemos que el horno se apague y se encienda la luz de la esperanza, para lo cual, es necesario, que comencemos a ejercer nuestros derechos ciudadanos, obligando -a los sentados en los distintos estamentos del poder- a cumplir con la obligación constitucional de ser nuestros representantes en el ejercicio del mando conferido, quienes, con la arrogancia de la impunidad juegan a reyes, princesas y santurrones, desprovistos de toda responsabilidad hacia el verdadero y único soberano, el Pueblo, mezclando en sus ambiciones electoralistas, el agua con el aceite.

(*) El periodista Juan de Dios González es el Director de Crónica y Análisis Periódico On line y Comisario Inspector (R.A.) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Volver a la pagina anterior 

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

18/09/2011

ALGUNAS CAUSAS DE LA INSEGURIDAD IMPERANTE

Por Juan de Dios González (*)

El sorprendente crecimiento de los índices delictivos, la ferocidad y la impunidad con que se mueven los delincuentes en nuestro país, en especial en la provincia de Buenos Aires, tiene una razón de ser.

Anteriormente, la delincuencia, si bien era de alta peligrosidad, reconocía códigos de conducta que respetaban y hacían respetar. La edad promedio de los delincuentes superaba holgadamente los 20 años.

Con la aparición en la década del 70 de las bandas organizadas de tinte ideológico y con características subversivas, hizo que ingresaran en las cárceles muchos de sus integrantes. Estos, comenzaron a tener contacto con los delincuentes comunes a quienes transfirieron todos sus conocimientos en materia de organización, adiestramiento militar, estrategia en la lucha armada y fundamentalmente en lo que respecta a la sustentación económica de las organizaciones a través del dinero obtenido de los secuestros, robos a bancos, asaltos a camiones blindados, etc..

Así nacieron las que posteriormente se denominaron “superbandas”, las cuales operan organizadamente, utilizando estrategias, apoyos logísticos, técnicos y legales; es decir, poseen elementos de comunicación de última tecnología, armas de nueva generación y de grueso calibre, explosivos, vehículos del tipo y característica que precisan para cada ocasión, chalecos antibalas de mayor comodidad y efectividad que los utilizados por las policías y; además, estudios jurídicos dispuestos a darles antes, durante y después de los hechos que comenten, toda la cobertura legal, llegando inclusive a administrarles el dinero y bienes productos de sus actos ilícitos.

El advenimiento de la democracia encontró a una policía distanciada de la población a causa de rencores producto del papel que le cupo durante el proceso militar, no obstante lo cual, el poder político de turno, lejos de propiciar una fuerza altamente profesional y efectiva en el cumplimiento de su misión y dentro del estado de derecho imperante desde 1983, la utilizó de manera similar o aún más vil para proteger sus intereses políticos y fraudulentos. Réditos estos, también acaparados por la delincuencia, a la que resulta muy común verla en el papel de víctimas y a veces protegida, consciente o inconscientemente por organizaciones sociales y por algunos medios de comunicación interesados en el raiting, mientras la sociedad resulta permanentemente defraudada.

La falta de valores y buenos ejemplos en quienes verse reflejados, la introducción de la droga en todos los niveles sociales, la falta de una buena formación y educación, la escasez de trabajo, la creciente indigencia y la pérdida de expectativas y perspectivas en el futuro, provocaron no sólo un crecimiento de la delincuencia sino una disminución en la edad de los que delinquen; siendo hoy -hasta natural y común- ver cometer delitos de distinto índole y gravedad a adolescentes y niños.

En el año 1997, al no tener la capacidad para afrontar el problema, en gran parte por él generado, el entonces gobernador Eduardo Duhalde, propicia el mayor golpe a la paz y la seguridad de los bonaerenses; destruye la Policía de la Provincia de Buenos Aires y luego le cede paso al abogado León “Sensación” Arslanian (en la actualidad muy cercano y asesorando a la ministra de seguridad de la Nación Nilda Garré) quien además de desorganizar totalmente la institución promueve la reforma Policial y Judicial, muy interesante en el papel y a los ojos de los neófitos, pero totalmente inaplicable en la realidad. Además, como si ello fuera poco, posteriormente nombró como subsecretario de seguridad a un abogado defensor de integrantes de superbandas (Héctor Lufrano – patrocinante, entre otros, de Luis “El Gordo” Valor).

Estos y otros yerros de quienes le sucedieran al frente del Ejecutivo y del Ministerio de Seguridad provocaron la gran estampida delictual que hoy tiene aterrada a toda la sociedad. A medida que pasan los días la inseguridad es cada vez más atroz, inhumana e imposible de contrarrestar.

Es tan grave el problema que hasta los candidatos a puestos políticos basan sus campañas prometiendo la solución, cuando en realidad, en la mayoría ellos, aún subyacen viejos rencores o propician soluciones mágicas, propias de culturas primitivas y también están los que propician foros donde los entendidos en el tema no tienen aforo y opinan solamente aquellos que desconocen la trama y el contexto del problema; es como por ejemplo, si se creara un foro de medicina integrado por abogados, comerciantes, policías, industriales e intentaran enseñarle al profesional galeno como utilizar su bisturí en una riesgosa operación.

Hoy, asombrosamente, “vigilantes sin chapa” que tocan de oído, son quienes manejan la seguridad y pretenden solucionar un problema en el que ellos mismos nos enclavaron.   

(*) El periodista Juan de Dios González es el Director de Crónica y Análisis Periódico On line y Comisario Inspector (R.A.) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Volver a la pagina anterior 

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

11/09/2011

BASTA DE DADIVAS

Por Juan de Dios González (*)

 Más allá de las cuestiones ideológicas, dejando de lado los intereses políticos partidarios y sectarios, los egoísmos estúpidos y  otras retrógradas actitudes; es necesario planificar luego de fijarse metas concretas. Se debe proyectar para el futuro teniendo en cuenta la realidad agobiante de hoy, determinar que objetivos se deben lograr para cambiar y comenzar a transitar el camino que nos conduzca inevitablemente al éxito.

 A menudo escuchamos decir que el Fondo Monetario Internacional u otros organismos a los cuales recurrimos en búsqueda de créditos o refinanciamiento de la deuda externa, nos exigen para concederlos la elaboración de un plan sustentable. Nuestros políticos lejos de actuar coherentemente y proyectar planes realizables y que se puedan mantener en el tiempo, se limitan a pretender la obtención de recursos para repartir dadivas, jamás se proponen procurar la obtención de capitales para comenzar a solucionar los problemas que nos aquejan.

 Un territorio inmensamente rico como el nuestro resulta un verdadero desperdicio, la solución pasa por movilizar los recursos paralizados, poner el país en marcha y a la gente a trabajar. Se debe devolver la propiedad del salario al trabajador.

 Estamos en crisis, pedimos créditos para planes sociales, generamos el ocio, hay desempleo, tenemos carencias en cuestiones elementales tales como salud, vivienda, seguridad, educación, desvinculación de los pueblos con las áreas productivas por la inmensa superficie territorial de la nación y la carencia de vías (carreteras, ferrocarriles aeropuertos) para el transporte.

 Países mucho más pequeños que el nuestro, hasta iguales o más chicos que algunas de nuestras tantas provincias, hacen, por ejemplo, de la forestación y su explotación la generación de fuentes trabajo y divisas. De dieciséis a veinte millones de hectáreas útiles para tales fines, solamente utilizamos un millón.

 Se deben fijar las metas para solucionar las carencias antes mencionadas, para ello construyamos viviendas, escuelas integradas a centros deportivos, carreteras, autopistas, puentes, cloacas, plantas potabilizadoras de agua, reactivemos la explotación de nuestros recursos naturales, etc.; debemos eliminar el privilegio, asegurándose a cada ciudadano el fruto de su trabajo honrado, para lo cual deben posibilitarse horizontes y perspectivas a todas las clases sociales, que les permitan mediante su esfuerzo la concreción de un mejor porvenir.

 Constancio Vigil decía: “La verdadera calidad no es dar al necesitado, sino, evitar que él exista”, mientras que San Pablo profesaba: “El trabajo es la ley de la vida, la ley de toda la creación y de todo progreso”.

 La solución no está en regalar comida o propiciar falsas ayudas a desocupados y carenciados,  sino en propiciar la dignidad del hombre obtenida mediante el producto de su trabajo; esas dadivas representan la incapacidad de quienes nos representan en el ejercicio del poder y no asumen la obligación y la responsabilidad que tienen de remediar los problemas que nos aflige y atormenta.

(*) El periodista Juan de Dios González es el Director de Crónica y Análisis Periódico On line y Comisario Inspector (R.A.) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Volver a la pagina anterior 

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

 

15/08/2011

EL RESULTADO ELECTORAL Y NUESTROS POLÍTICOS

Por Juan de Dios González

Muchos de nuestros políticos no pretenden ser los administradores o ejecutores de un proyecto social, no desean ser los encargados del cambio ni de exhibir los pasos que talentosamente conducen a la utopía, no aspiran a fomentar un lazo con sus votantes en el real sentido de ser su representante, como tampoco les interesa ser los ejecutores de las medidas que concreten el futuro deseado por el electorado; solamente pretenden que el pueblo delegue en ellos su porvenir para de ese modo poder construir mejor el propio y reunir la fuerza de muchos para vigorizar su propia fuerza.

No son realmente políticos o estadistas. En sus roles de candidatos son un producto comercial; aspiran a colocarse ventajosamente en el mercado electoral, a vender su imagen, una imagen creada y planificada por publicistas y analistas, por maquilladores y argumentistas, por especialistas en propaganda y en comunicación social. Desean que el potencial votante tenga la imperiosa necesidad de comprar una promesa, una promesa que jamás se cumplirá.

El problema que poseen estos individuos es que exista un país sin carencias, una sociedad conformada con individuos autosuficientes, reflexivos y con espíritu crítico, porque de ese modo no podrán valerse para sus fines de los defectos, las debilidades, la incultura, la desinformación y la falta de sentido común  de los electores.

Prometen un país de hombres libres, instruidos, racionales, reflexivos, pero cuando atraparon al electorado y ya ejercen su cometido acrecientan la opresión, fomentan la incultura, la insensatez y la  incomprensión, aumentando y perpetuando la atomización social.

Para ir construyendo su poder necesitan de la ignorancia, la irracionalidad, la demencia y el "sin sentido".

Son manipuladores que se reservan de hablar al intelecto de sus potenciales votantes o electores, porque es converger a la comparación, a la deducción, al análisis, es dirigirse a individuos, representa arriesgarse a los azares de la opción; solamente buscan la devoción, el éxtasis y la convulsión de las masas hablándoles al corazón.

Estos son en gran parte nuestros políticos y gobernantes, hoy hacen promesas y afirmaciones que con el mismo candor y vehemencia, mañana negarán.

Es necesario reflexionar. En un país como el nuestro; donde los tilingos y bellacos, son quienes habitualmente nos gobiernan o dirigen; el común de la gente no conoce la realidad. Solamente el pobre toma inmediata posición de la verdad (por el estómago), porque al de clase media o acomodada le llega totalmente filtrada y cuando se dan cuenta es demasiado tarde. Así pasó con los ahorristas y la gran mayoría de los argentinos, quienes apostaron al país, creyendo que la clase política y dirigente cumpliría con las políticas y promesas hechas, no sospechando, que al menor cambio de conductores se perderían todas aquellas esperanzas forjadas por el sacrificio individual y colectivo de una sociedad que hoy resulta defraudada en sus  ilusiones.

La política es la ciencia social y práctica cuyo propósito es la búsqueda del bien común de los miembros de una comunidad. El bien común no es sólo la misión del poder político sino también razón de ser de la supremacía política.

La política debe poseer una base moral, debe ser practicada por hombres de bien y cultivada por quienes conocen lo que es bueno en todo lo que les concierne, es decir por seres virtuosos.

Ser un hombre de bien en la política no es solamente tener las virtudes necesarias, fundamentalmente es el uso que de ellas hace el virtuoso para concretar el bien general y no el propio. La mayor felicidad del político no debe ser concretar la propia, sino la felicidad del pueblo.  

Nuestros gobernantes no piensan en nosotros, piensan por nosotros. Así, el resultado: Se alimentan, se visten, se educan, se protegen, se medican y curan....por nosotros. Sus hijos estudian, parrandean y viajan... por nuestros hijos. Sus amigos y familiares trabajan, prosperan y evolucionan....por nosotros. Toman decisiones  para ellos, gobiernan para ellos, adoptan seguridad personal y jurídica para ellos, comprometen los intereses de la Nación y sus riquezas para ellos; pero siempre,  pensando por nosotros. Nunca, jamás,  se propondrán elevar el pensamiento del ciudadano, ni enseñarle a pensar por si mismo, sin catequizar doctrinariamente sus sentidos. Ellos poseen la exclusividad del razonamiento; ocupan nuestras mentes con extrañas intrigas, creencias e ideologías; mediante la dialéctica y acciones deterministas pretenden enclaustrar nuestros pensamientos, para qué el vuelo del raciocinio libre y reflexivo de los súbditos no les impida seguir pensando en ellos, para ellos .....y por nosotros.

Y... nosotros... nosotros... cuando pretendemos ejercer el derecho al voto, votamos mal, miramos para otro lado o somos estafados por fraudulentos resultados.

De muestra basta un botón, el resultado de las elecciones está a la vista.

(*) El periodista Juan de Dios González es el Director de Crónica y Análisis Periódico On line y Comisario Inspector (R.A.) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Volver a la pagina anterior 

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

 

18/05/2011

EN VISTA A LAS PRÓXIMAS ELECCIONES

La cuestión es saber elegir

 Por Juan de Dios González (*)

En los políticos, que se presentan de modo seductor, yace un estilo de mendicidad; convierten a menudo la verdad en mentira; atesoran la verdad pero... constantemente la tergiversan. Utilizan el entendimiento para destruir la razón, carecen de sinceridad y mediante la dialéctica alteran el sentido de las palabras.

Esta clase de políticos, que luego se adueñan del poder, monopoliza el lenguaje del mando sin poder fáctico, están solamente en la búsqueda de una eficaz sofística, tienen por suficiente el entendimiento pero... sin la razón.

La habilidad con que se abren paso gracias a sus codos, solo es superada por la vital brutalidad con que, llegado el caso, saben valerse de ellos para ascender o perdurar en la estructura del poder.

Sus rostros siempre risueños y augurantes de prosperidad, ocultan tras su jovial apariencia la falta de seriedad con que manejan la cosa pública. En vez de pronunciar palabras de manera entendible y dúctil, gritan con estilo enigmático gozando con su notoriedad y operando caóticamente en lo inestable, escribiendo la historia en arenas movedizas, mediante lo que suponen una acción de administración y gobierno.

Cuando se considera a la política como lo absoluto de la realidad humana, cuando se politizan todos los actos y cuando el pensar analítico de Maquiavelo desciende hacia un inescrupuloso maquiavelismo, quebrantando la moral y el derecho, la verdad y el amor, la existencia y la trascendencia; nos transbordan directamente hacia un totalitarismo político.

El auténtico hombre de Estado se destaca por el amplio sentido de la idea moral y el altruismo de los individuos, El legítimo político no presiente, sino más bien sabe; no tiene únicamente en cuenta el origen del altruismo y la magnanimidad actuante en el afán de libertad y justicia; además, cuenta con dichos atributos, sin convertirlos por ello en un instrumento grosero de la política.

El hombre de Estado siempre tiene a la vista el hecho de que no están en juego sus propios intereses, sino los intereses de los demás. El político auténtico no exige, sino despierta confianza; no se toma el trabajo de orientar o alinear al electorado, lo cautiva con sus idoneidades y aciertos.

Si el ciudadano común actúa de manera irreflexiva al momento de elegir al candidato para que lo represente y gobierne, indefectiblemente se encamina al sometimiento, es prácticamente entregarse al totalitarismo.

Con estas palabras no se pretende agitar a favor o en contra de una elección; todo conocimiento o experiencia que se difunde lleva siempre algún provecho a la sociedad; el que aprende por si mismo, aprende a fuerza de errar; y los errores se pagan siempre. 

Con estas palabras simplemente procuro hacer adquirir conciencia, teniendo en cuenta que el futuro de los argentinos depende de la responsabilidad con que cada uno de nosotros decida emitir su voto en las próximas elecciones. 

Téngase en cuenta la existencia de políticos que quieren adeptos que los sigan, otros herederos que los prosigan, no para satisfacer las necesidades del conjunto sino para saciar sus propias apetencias y mezquindades y; que también existen hombres y mujeres de recta conciencia, con grandeza en sus almas, generosidad en sus sentimientos y con abnegación en sus sacrificios, dispuestos a orientar todas sus cualidades, experiencias y virtudes hacia el logro del bien común y la grandeza de nuestra Nación.

La cuestión es saber elegir, pero pareciera que los argentinos padecemos el “Síndrome de Estocolmo”, ese estado psicológico en el que la víctima de secuestro, o persona sometida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con su secuestrador. En el caso que tratamos, sería una sociedad atrapada contra su voluntad por una corriente política que la desmerece y atribula, sociedad que luego termina siendo encubridora del poder al ofrecerle la posibilidad de continuar dirigiendo su destino, cada vez más nebuloso y oscuro.

La cuestión... la cuestión es saber elegir, pero para ello, es necesario que existan claras propuestas y no sucias o infaustas finalidades detrás de especuladoras promesas y que el soberano esclarecido sepa colocar en la urna un voto que le asegure libertad, bienestar y un futuro venturoso para él, sus descendientes y de nuestra decaída Patria.

Posdata: La cuestión es saber elegir, pero la opción debe estar conformada por decorosos postulantes... ¿los hay?  

(*) El periodista Juan de Dios González es el Director de Crónica y Análisis Periódico On line y Comisario Inspector (R.A.) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Volver a la pagina anterior 

Oficinas en Marinas Punta Chica
Cel: 156.095.6375 ID: 54*731*152
Cel: 155.451.5273 ID: 54*731*4747
www.nauticanuevooriente.com.ar
info@nauticanuevooriente.com.ar
Facebook: Náutica Nuevo Oriente Brocker Náutico

 

 

Ver   otras   Opiniones   y   Notas   Editoriales   CLICK   AQUÍ   MISMO

 
Estadísticas de visitas