La sexta luna coscoína arrancó
en medio de un clima que no pintaba para nada alentador ya que
negros nubarrones daban vueltas por las sierras desde horas de
la tarde. Este año salvo las dos primeras noches, que fueron
calurosas, el resto los asistentes han debido recurrir o al
tradicional poncho coscoíno o a los gruesos abrigos, ya que
las noches del valle suelen ser frescas por naturaleza y
cuando hay un microclima como el actual con mínimas entre 15
y 17º se hace sentir el frescor ya antes de medianoche.
La
jornada fue iniciada por el cantor popular León Gieco (foto),
quien se ciño en los comienzos a un repertorio folklórico
para posteriormente entonar lo conocido de su repertorio
tradicional, Así se pudo escuchar El ángel de la bicicleta,
De igual a igual, temas del Cd El Desembarco, en los cuales tuvo invitados como
aquellos del trabajo Mundo alas que arrancaron un aplauso
cerrado de la plaza. Sin dudas el ritmo que pone este artistas
a sus actuaciones, mas la carga social de algunos temas fue
muy festejada por la concurrencia toda vez que era una noche
que por los participantes se prestaba para este tipo de
manifestaciones, no siendo esta actuación ajena al perfil que
presentaba.
La cantante y compositora Teresa
Parodi quien trajo los temas de siempre, aquellos que la
hicieran famosa. Mas los nuevos de su reciente trabajo “Otro
cantar”, que se enrola en una propuesta entre protestaria y
la su militancia abiertamente oficialista, confiriendo a sus
canciones un mensaje más cargado de ideología que de poesía.
Teresa Parodi es una mujer que
asombró hace años cuando actuó junto a Liliana Herrero y
dejaron una de las más memorables actuaciones de la historia
de Cosquín. La propuesta de esta noche nos hizo ver a una
artista consagrada que tiene sus quilates sobre los escenarios
y un repertorio muy equilibrado, pero por otro a una artista
jugada por una causa, lo cual no es malo ya que anteriormente
lo supo hacer la mismísima Mercedes Sosa, solo que la
diferencia radica en que una cosa es lo ideológico y otro lo
partidario, todos en absoluto al elegir un repertorio, un
compositor, y hasta un instrumento están volcando una elección
ideológica, la cual viene de la cosmovisión del mundo que
cada uno de nosotros tiene, otra coas, sin embargo, es hacer
partidocracia desde el escenario. Esto reiteramos no resta
nada a la cantante, sin embargo no todos están de acuerdo con
esta etapa suya.
Le acompañaron en carácter de
invitados María de los Ángeles Ledesma, aquella de Cosecha
de agosto y la cantautora Ana Prada, como el dúo mendocino
Orozco-Barrientos, al igual que el Negro Valdivia, quien
inspirara la canción Celador de sueños. Una pléyade de
artista que enriqueció esta presentación.
La presentación ha sido pulida,
con buenos músicos, con la entrega de siempre, esa que le
hace entonar deuna manera particular, en donde vive ese horizonte litoraleño
que le acompaña siempre y el cual según pasan los años se
ajusta a su voz cada vez más grave que, en este aspecto, la
diferencia de otras artista. En definitiva un actuación como
a la que nos tiene acostumbrados y dentro del marco antes señalado.
Desde Cuyo, tierra de buen vino,
buen sol, de un clima viñatero y de poesía que parece brotar
naturalmente al pie de cordillera y que tantos buenos artista
ha dado a los largo de la historia de nuestra música. Estos
nuevos exponente tiene la particularidad de venir desde
lugares muy diferentes como son el rock y lo nuestro, sin
embargo a la hora de conformar este dúo ambas tradiciones se
fusionaron en pos de la música de “la tierra de uno” y el
resultado es este presente cargado de éxitos que es fruto
nada más y nada menos que del respeto por la musicalidad
mendocina, aquella del nuevo cancionero y que tiene estos, ya
definitivamente integrado artistas, a uno de las más fuertes
propuestas folklóricas.
Pancho Cabral, un artista muy
interesante a la hora de tener que definir, en primer lugar
por su increíble voz, en segundo por su trayectoria y tercero
por su labor como compositor, poeta y narrador, lo cual lo
convierte un personaje en sí mismo.
Veamos este riojano comenzó en
el Grupo Vocal Norte, posteriormente se integro a los Huanca
Hua, donde grabo dos Long Play, de allí decidió pasar otra
agrupación consagrada Los Andariegos, pera recalar
posteriormente en Resolana, para luego iniciar su etapa
solista.
Grabó discos interesantísimos
conLa Cantata
Riojana junto a Ramón Navarro, con poesía de Héctor David
Gatica y recitados del ex Presidente Carlos Saúl Menem, la
cual ha sido desde 1985 un referente de la historia de aquella
provincia de caudillos y buen torrontés.
Su voz continua intacta, al
igual que su talento lo cual le permite adentrarse en
propuestas y temas nuevos, diferentes que de cierta manera son
los que a creadores como Cabral le harán estar siempre entre
los más importantes interpretes de la música riojana y
nacional.
Otra Delegación provincial
trajo la propuesta desde la tierra de los trapiches del
legendario Obispo Colombres que le confirió a Tucumán en
perfil distintivo de la caña de azúcar, la cual por largos años
se convirtió en monocultivo, pero que descubierta
posteriormente como una de las más bellas regiones argentinas
puso en consideración un paisaje único en donde conviven
selva, ríos y aquellas bellísimas esculturas de Lola Mora.
Otra oportunidad de seguir conociendo la cultural “del país
del interior” ese que comienza a asombrarnos con sus
particularidades y su propuesta musical.
El coscoíno Juan Peinado trajo
el momento del tango que también es folklore argentino y que
de la mano de este cantor acerca la música ciudadana que
tiene en La Falda su capital nacional. Los temas de Peinado
son siempre bien recibidos, por un lado por la localia, por el
otro por las condiciones vocales. Una alternancia de ritmos
que le otorga amplitud al festival.
Otra exponente de la música
folklórica se hizo presente, ella es casualmente otra hija de
esta tierra musical cordobesa, Paola Bernal es entonces
profeta en su tierra. La ex integrante de Los Descendientes,
nos arrimó canciones de trabajo anterior y de este nuevo
disco que acaba de editar, lo cual le ha convertido en una
propuesta obligatoria en su propio terruño.
Queremos resaltar que cuando
ella dejó de lado su rebeldía, algo tardía tal vez y se
limito al canto puro, con un ceñirse a lo que tanto domina ha
logrado una serie de éxitos notables por lo cual aplaudimos
el camino de retorno iniciado hace unos años y que le está
dando sus frutos en este su cenit musical.
Rafael Amor, dueño de una
personalidad enorme, de un perfil diferente, el cual le
posibilitó cantar junto a los más grandes como la propia
Mercedes Sosa. También es un compositor de talento de temas
memorables como Corazón Libre, Olor a goma quemada, entre
otros y que plasmara en discos de antología como Batemusas,
Barricanto, El canta vidas y tantos otros.
Este hombre del valle de
Punilla, más precisamente de Valle Hermoso, nos ha dejado
canciones que hacen que la piel se erice , que las mas intimas
fibras se conmuevan, es un cantor enorme que solo necesita de
su guitarra para hacerse aun mas grande y que ya es uno de los
artistas más queridos de este festival.
Como
todos los años Víctor Heredia (foto) trae sus canciones al
festival, las cuales son las más conocidas, las cuales
reinterpreta haciendo que por allí suenen diferente. Su
propuesta gira en torno a temas como los derechos humanos, a
la necesidad de remontar altura a para poder continuar
viviendo y en encontrar la razón de ello. Por allí y esto
queremos remarcarlo, se aleja en demasía de los folklórico,
por allí abusa de los efectos, sobretodo del bajo y produce
distorsiones que en nada son “revolucionarias” como
algunos sostienen, son algo que definitivamente no es
folklore, pero que el romance entre artista y plaza le perdona
estas transgresiones, por debemos convenir, más allá d esto
es un cantautor de primerísimo nivel y ello cuanta al momento
de convertirse en ídolo popular.
Decir Juan Falú es manifestar
un intérprete intimista, dueño de un estilo acabado,
profundo, sobrio, de una digitalización perfecta que hace de
la guitarra, en sus manos, un instrumento supremo, Sus
composiciones son a su vez ejecutadas por torso grandes lo que
nos da la dimensión de su valía. Las canciones que canta,
las menos por cierto, también se encuadran dentro de este
panorama artístico lo cual lo convierte en un número de
lujo.
Arbolito es un fenómeno de
masas, no se sabe si es rock o es folklore, pero lo cierto es
que lo siguen los jóvenes a todos los sitios donde actúa y
esta noche no fue la excepción. Su ritmo es pegajoso, sus
interpretaciones endiabladas hacen que se sienta deseos de
bailar, o para ser exactos de moverse al compas de esto que
algunos llaman proyección, pero que cierto es ha gustado en
Cosquín y mucho de allí que sean invitados de manera
permanente.
Desde el litoral llegaron dos
intérpretes diferentes, uno Orlando Veracruz, el otro Ángela
Irene, aunque ya mas volcada a lo nacional. Ambos fueron
exponentes de lo más tradicional que ha sabido ofrecer este
festival a lo largo de los años, siendo por esto reconocidos
en cada una de las actuaciones que tiene sobre este difícil
escenario.
Actuó el Dúo Manduara, La
Tranquera, aquella en la que Lili se destaca, ahora, como
parte del grupo, Los del Suquía que en nada se parecen a los
originarios cantores que lo hicieron famoso, Los del Naciente,
el tucumano Nano Rodríguez y el grupo chileno Angol, dentro
de una larguísima programación de más de veinte números.