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 COSQUÍN 2012

52º FESTIVAL NACIONAL DEL FOLKLORE

Corresponsales Especiales para Crónica y Análisis

Alfredo Ferrarassi y Georgina Bernardi

 

 

  

La sexta luna coscoína arrancó en medio de un clima que no pintaba para nada alentador ya que negros nubarrones daban vueltas por las sierras desde horas de la tarde. Este año salvo las dos primeras noches, que fueron calurosas, el resto los asistentes han debido recurrir o al tradicional poncho coscoíno o a los gruesos abrigos, ya que las noches del valle suelen ser frescas por naturaleza y cuando hay un microclima como el actual con mínimas entre 15 y 17º se hace sentir el frescor ya antes de medianoche.

La jornada fue iniciada por el cantor popular León Gieco (foto), quien se ciño en los comienzos a un repertorio folklórico para posteriormente entonar lo conocido de su repertorio tradicional, Así se pudo escuchar El ángel de la bicicleta, De igual a igual,  temas del Cd El Desembarco, en los cuales tuvo invitados como aquellos del trabajo Mundo alas que arrancaron un aplauso cerrado de la plaza. Sin dudas el ritmo que pone este artistas a sus actuaciones, mas la carga social de algunos temas fue muy festejada por la concurrencia toda vez que era una noche que por los participantes se prestaba para este tipo de manifestaciones, no siendo esta actuación ajena al perfil que presentaba.

La cantante y compositora Teresa Parodi quien trajo los temas de siempre, aquellos que la hicieran famosa. Mas los nuevos de su reciente trabajo “Otro cantar”, que se enrola en una propuesta entre protestaria y la su militancia abiertamente oficialista, confiriendo a sus canciones un mensaje más cargado de ideología que de poesía.

Teresa Parodi es una mujer que asombró hace años cuando actuó junto a Liliana Herrero y dejaron una de las más memorables actuaciones de la historia de Cosquín. La propuesta de esta noche nos hizo ver a una artista consagrada que tiene sus quilates sobre los escenarios y un repertorio muy equilibrado, pero por otro a una artista jugada por una causa, lo cual no es malo ya que anteriormente lo supo hacer la mismísima Mercedes Sosa, solo que la diferencia radica en que una cosa es lo ideológico y otro lo partidario, todos en absoluto al elegir un repertorio, un compositor, y hasta un instrumento están volcando una elección ideológica, la cual viene de la cosmovisión del mundo que cada uno de nosotros tiene, otra coas, sin embargo, es hacer partidocracia desde el escenario. Esto reiteramos no resta nada a la cantante, sin embargo no todos están de acuerdo con esta etapa suya.

Le acompañaron en carácter de invitados María de los Ángeles Ledesma, aquella de Cosecha de agosto y la cantautora Ana Prada, como el dúo mendocino Orozco-Barrientos, al igual que el Negro Valdivia, quien inspirara la canción Celador de sueños. Una pléyade de artista que enriqueció esta presentación.

La presentación ha sido pulida, con buenos músicos, con la entrega de siempre, esa que le hace entonar de  una manera particular, en donde vive ese horizonte litoraleño que le acompaña siempre y el cual según pasan los años se ajusta a su voz cada vez más grave que, en este aspecto, la diferencia de otras artista. En definitiva un actuación como a la que nos tiene acostumbrados y dentro del marco antes señalado.

Desde Cuyo, tierra de buen vino, buen sol, de un clima viñatero y de poesía que parece brotar naturalmente al pie de cordillera y que tantos buenos artista ha dado a los largo de la historia de nuestra música. Estos nuevos exponente tiene la particularidad de venir desde lugares muy diferentes como son el rock y lo nuestro, sin embargo a la hora de conformar este dúo ambas tradiciones se fusionaron en pos de la música de “la tierra de uno” y el resultado es este presente cargado de éxitos que es fruto nada más y nada menos que del respeto por la musicalidad mendocina, aquella del nuevo cancionero y que tiene estos, ya definitivamente integrado artistas, a uno de las más fuertes propuestas folklóricas.

Pancho Cabral, un artista muy interesante a la hora de tener que definir, en primer lugar por su increíble voz, en segundo por su trayectoria y tercero por su labor como compositor, poeta y narrador, lo cual lo convierte un personaje en sí mismo.

Veamos este riojano comenzó en el Grupo Vocal Norte, posteriormente se integro a los Huanca Hua, donde grabo dos Long Play, de allí decidió pasar otra agrupación consagrada Los Andariegos, pera recalar posteriormente en Resolana, para luego iniciar su etapa solista.

Grabó discos interesantísimos con  La Cantata Riojana junto a Ramón Navarro, con poesía de Héctor David Gatica y recitados del ex Presidente Carlos Saúl Menem, la cual ha sido desde 1985 un referente de la historia de aquella provincia de caudillos y buen torrontés.

Su voz continua intacta, al igual que su talento lo cual le permite adentrarse en propuestas y temas nuevos, diferentes que de cierta manera son los que a creadores como Cabral le harán estar siempre entre los más importantes interpretes de la música riojana y nacional.

Otra Delegación provincial trajo la propuesta desde la tierra de los trapiches del legendario Obispo Colombres que le confirió a Tucumán en perfil distintivo de la caña de azúcar, la cual por largos años se convirtió en monocultivo, pero que descubierta posteriormente como una de las más bellas regiones argentinas puso en consideración un paisaje único en donde conviven selva, ríos y aquellas bellísimas esculturas de Lola Mora. Otra oportunidad de seguir conociendo la cultural “del país del interior” ese que comienza a asombrarnos con sus particularidades y su propuesta musical.

El coscoíno Juan Peinado trajo el momento del tango que también es folklore argentino y que de la mano de este cantor acerca la música ciudadana que tiene en La Falda su capital nacional. Los temas de Peinado son siempre bien recibidos, por un lado por la localia, por el otro por las condiciones vocales. Una alternancia de ritmos que le otorga amplitud al festival.

Otra exponente de la música folklórica se hizo presente, ella es casualmente otra hija de esta tierra musical cordobesa, Paola Bernal es entonces profeta en su tierra. La ex integrante de Los Descendientes, nos arrimó canciones de trabajo anterior y de este nuevo disco que acaba de editar, lo cual le ha convertido en una propuesta obligatoria en su propio terruño.

Queremos resaltar que cuando ella dejó de lado su rebeldía, algo tardía tal vez y se limito al canto puro, con un ceñirse a lo que tanto domina ha logrado una serie de éxitos notables por lo cual aplaudimos el camino de retorno iniciado hace unos años y que le está dando sus frutos en este su cenit musical.

Rafael Amor, dueño de una personalidad enorme, de un perfil diferente, el cual le posibilitó cantar junto a los más grandes como la propia Mercedes Sosa. También es un compositor de talento de temas memorables como Corazón Libre, Olor a goma quemada, entre otros y que plasmara en discos de antología como Batemusas, Barricanto, El canta vidas y tantos otros.

Este hombre del valle de Punilla, más precisamente de Valle Hermoso, nos ha dejado canciones que hacen que la piel se erice , que las mas intimas fibras se conmuevan, es un cantor enorme que solo necesita de su guitarra para hacerse aun mas grande y que ya es uno de los artistas más queridos de este festival.

 Como todos los años Víctor Heredia (foto) trae sus canciones al festival, las cuales son las más conocidas, las cuales reinterpreta haciendo que por allí suenen diferente. Su propuesta gira en torno a temas como los derechos humanos, a la necesidad de remontar altura a para poder continuar viviendo y en encontrar la razón de ello. Por allí y esto queremos remarcarlo, se aleja en demasía de los folklórico, por allí abusa de los efectos, sobretodo del bajo y produce distorsiones que en nada son “revolucionarias” como algunos sostienen, son algo que definitivamente no es folklore, pero que el romance entre artista y plaza le perdona estas transgresiones, por debemos convenir, más allá d esto es un cantautor de primerísimo nivel y ello cuanta al momento de convertirse en ídolo popular.

Decir Juan Falú es manifestar un intérprete intimista, dueño de un estilo acabado, profundo, sobrio, de una digitalización perfecta que hace de la guitarra, en sus manos, un instrumento supremo, Sus composiciones son a su vez ejecutadas por torso grandes lo que nos da la dimensión de su valía. Las canciones que canta, las menos por cierto, también se encuadran dentro de este panorama artístico lo cual lo convierte en un número de lujo.

Arbolito es un fenómeno de masas, no se sabe si es rock o es folklore, pero lo cierto es que lo siguen los jóvenes a todos los sitios donde actúa y esta noche no fue la excepción. Su ritmo es pegajoso, sus interpretaciones endiabladas hacen que se sienta deseos de bailar, o para ser exactos de moverse al compas de esto que algunos llaman proyección, pero que cierto es ha gustado en Cosquín y mucho de allí que sean invitados de manera permanente.

Desde el litoral llegaron dos intérpretes diferentes, uno Orlando Veracruz, el otro Ángela Irene, aunque ya mas volcada a lo nacional. Ambos fueron exponentes de lo más tradicional que ha sabido ofrecer este festival a lo largo de los años, siendo por esto reconocidos en cada una de las actuaciones que tiene sobre este difícil escenario.

Actuó el Dúo Manduara, La Tranquera, aquella en la que Lili se destaca, ahora, como parte del grupo, Los del Suquía que en nada se parecen a los originarios cantores que lo hicieron famoso, Los del Naciente, el tucumano Nano Rodríguez y el grupo chileno Angol, dentro de una larguísima programación de más de veinte números.

 

Desde Cosquín

en exclusiva para Crónica y Análisis

Alfredo Ferrarassi y Georgina Bernardi

 

 

   

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