La
quinta noche de este Cosquin sorprendente que al menos en el
desafió a las inclemencias del tiempo ha podido recuperar la
mística de siempre y que a pesar de la incesante lluvia y a
los intimidatorios truenos anoche se quedó hasta cerca de las
seis de la mañana. Ejemplo que pocos festivales pueden
exhibir respecto al aguante de una programación.
La
noche tiene una serie de artistas de primer nivel, sin embargo
lo central de la noche es La Mona Jiménez cantando folklore
junto a Los 4 de Córdoba. Este cronista estuvo presente hace
más de dos décadas en la presentación fallida que este
cuartetero tuvo y para el, al igual que para la comisión es
una deuda pendiente que hoy tiene posibilidad des ser saldada.
Por otro lado los números de asistentes que han sido a todas
luces muy bajos, también tienen esta noche la posibilidad de
levantar habida cuenta la grilla existente.
Por
otro lado es necesario destacar que la ubicación como número
final del citado cantante popular cordobés obedece a que de
producirse los desmanes anteriores no afectarían la
continuidad del espectáculo y garantizaría un cierre digno
de la noche. También señalar que ha habido una serie de
reprogramaciones de la programación, la cual en este caso ha
quedado mas armónica, lo cual nos hace volver sobre un
concepto ya señalado en Crónica y Análisis hace años, es
que Cosquin debe ser un festival, no un recital de
determinados artistas con otros que terminan siendo soporte de
ellos, lo cual es causante de los descalabros económicos y de
los desencuentro entre músicos y comisión organizadora.
La
noche comenzó con un cantor que comenzó siendo músico de
Peteco Carabajal y que con el tiempo inició su camino solista
y halló su lugar en el mundo artístico de la mano del
compacto Radio AM donde junto a la pianista Elvira Ceballos,
al bombo de su hermano Daniel Barrionuevo y una guitarra
privilegiada como la deLuis
Chazarreta, todos bajo la dirección de Luis Gurevich lograron
hacernos volver al tiempo en que las familias se nucleaban
junto al “!aparato” de radio y escuchaban aquellos viejos
valses que tanto han gustado a través de los años. Raly
(foto) presentó en esta oportunidad temas de este trabo, de
Circo Criollo y de otros anteriores que fueron los que le
fueron colocando en un lugar de preponderancia enla preferencia de público.
El
canto de la cubana Yusa como artista invitada yque le producirá su próximo disco, nos muestra esta faceta
de americanismo que tiene Raly, a la par de la búsqueda
permanente de nuevos sonidos y de nuevas canciones, como de
propuestas diferentes, tal como fue esta que apasionó al
publico por todo lo que representa esta artista internacional.
Le
acompañaron también Vitillo Abalos quien la “descoció”
en el bombo, canto y baile, una monumental Liliana Herrero y
la citado pianista Elvira Ceballos, con lo cual creemos ha
sido uno de los números más importantes de lo que va del
festival.
Un
acierto mayúsculo traer a alguien como este santiagueño,
ahora "acordobobesado" y que tanto ama y respeta l
plaza por la entrega profesional que ha sabido tener a lo
largo de su carrera.
Otra
vez las Delegaciones hicieron en el escenario muestra del
folklore de sus lugares, en este caso la de la hermana República
del Paraguay, la tierra de Gaspar Rodríguez de Francia, de
Solano López por solo citar alguno de sus dirigentes mas
renombrados en la historia de este país. Tierra de arpa, de
bailes de la botella de vestidos con colores intensos,
alegres, vistosos como su clima y su suelo, en donde la
exhuberancia se trasmite a la vida y a la música. Un momento
alegre, pedagógico que noche tras noche educa al asistente y
también a aquellos que lo siguen por televisión.
Lucia
Ceresani cantora de la llanura bonaerense, de ese paisaje que
llena melancolía a la hora “de la oración” y que se
plasma en un canto muy especial, lleno de reflexiones que da
ese horizonte que se curva sin que nada la obstaculice y que
es el que determina el canto del hombre de campo que a veces
en la soledad de sus pares tiene ene. Caballo su compañero
fiel y en la manta que son el cielo estrellado el cobijo ante
la inmensidad reinante que hace sentir pequeño al más
“pintado”. Con todo lo expresado decir que esta cantora,
que recientemente editara la Misa Criolla y otros trabajos y
que es expresión acabada de esa pampa que tiene en ella una
representante de lujo.
Posteriormente
actuaron los representantes de la Delegación de Cádiz,
quienes el año anterior también supieron actuar y que
trajeron los bailes, los sonidos de esas guitarras
incomparables, el cante de esa tierra que tan hondoha calado en nuestra identidad toda vez que algún
pensador le llamó con propiedad “Tierra Madre”, lo cual más
allá del concepto político y de las guerras de independencia
de as colonias americanas, al decir de Pablo Neruda “se
llevaron todo el oro, pero nos dejaron el más rico de los
tesoros: el idioma” y cuanta razón tenia Ricardo Neptalí
Reyes Basoalto, tal el verdadero nombre del Premio Novel de
Literatura que encontró lo que muchos no han sabido valorar
en su dimensión justa, ese instrumento que es la lengua,
aquella que nos permite pensar y trasmitir los sentimientos más
profundo y también los más crueles de un ser humano, pero
que en definitiva son los que nosrepresentan y permiten seguir existiendo como unidad
cultural. Por ello en este marco conceptual es donde se
entiende el lazo afectivo que existe entre esta delegación y
la plaza.
Los
ex Guaraníes, Nacho y Daniel, trajeron el canto de esta nueva
Córdoba, de esta ciudad docta que ya de cara en el nuevo
milenio ha sabido tener en estos cantores una
representatividad de nivel. Ellos continúan cantando lo que
supieron hacer desde el grupo señalado y que plasmaron en sus
posteriores grabaciones. Dueños de voces magnificas nos han
sabido dejar aquellos valses de antañoy las nuevas canciones de amor.
Lo
de ellos es definitivamente festivalero, solo que con nivel,
lo cual los diferencia de lo hasta ahora observado, donde hay
demasiados grupos que se terminan mimetizando con sus
referentes, al grado de no haber tonos de grises en este
panorama de transferencia de personalidades musicales que por
allí llega a preocupar por la falta de originalidad.
El
humor, del fino, llegó de la mano de Julio Vaca “Chicharrón”,
un cordobés dueño de una hilaridad sorprendente, de un
respeto por la familia, que hace reír sin caer en lo grosero,
en lo chabacano y en esto Córdoba es cuna de humoristas,
porque si algo es característico de esta nuestra provincia, más
allá de lo que la canción del Chango señalara, “los
alfajores y La Voz del Interior”o el burrito y la peperina, es su humor y su doctoreo,
pero también es sinónimo de valorar a quienes se reúnen a
escuchar sus salidas inesperadas y que tiene en “Chicharrón”
a uno de los exponentes de lujo frente a la mediocridad que se
observan en aquellos que se dicen cómicos y hacen gala de lo
escatológico desde los teatros de Carlos Paz desvalorizando
este perfil tan cordobés, el cual es definitivamente familiar
y gratificante del espíritu que busca un momento de expansión.
El
hijo del recordado Daniel Toro, Facundo (foto), heredero de un
estilo muy singular, que tanto dejóen las décadas anteriores, hoy volvió a traer las
canciones que lo hicieron famoso hace unos años,ya más maduro, habiendo encontrado su identidad
musical, nos asombra en cada actuación, en cada tema que
interpreta porque tamaña voz al encontrar el espacio musical
apropiado es un deleite para los oídos. Por allí si se ciñera
más a lo estrictamente folklórico nos haría decir que
estamos frente a uno de los más grandes exponentes de la música
popular argentina.
También
actuaron Roxana Carabajal, la integrante de esta familia de
tantos músicos santiagueños, heredera de esa dinastía
musical que continúa con los pasos de aquellos que le legaron
este destino cantor. Actuó también Marcelo Mitre quien por
largos años se presentara en el circuito peñero y que hoy
puso a consideración de todos su interesante propuesta.
La
Orquesta Municipal de Rafaela nos posibilito conocer lo que
hace en interior del interior y que por suerte en nada debe
envidiar a los grandes centros del país, ya que lo suyo, con
ritmo ciudadano, entre otros, es de un nivel para destacar
dentro de las formaciones que tiene el país tierra adentro.
Leonardo
Miranda un artista que ya ha sido mención artísticaen Cosquin, volvió a subirse al escenario Atahualpa para
traernos su personal estilo, ese que trae del sur y que el año
anterior le colocó a las puertas de ser Consagración. Hoy
nuevamente se posiciona en esa carrera por el reconocimiento
oficial, ya que el popular lo tiene desde su primera actuación
en Cosquin.
Los
Manseros Santiagueños son uno de los más viejos exponentes
del folklore tradicional, lo suyo tiene 50 años con el canto.
Poco importa ya si las voces están marcadas por tantos
escenarios pisados, si el bombo no suena igual si las
guitarras no son la de antaño, lo que importan es que ellos
son uno de los últimos representante del folklore y que la
fidelidad a este concepto es lo que el publico le valora en
cada presentación, por ello celebramos este paso por Cosquin
2012.
Pasaron
el Dúo Mandurá y Pancho y Fermín Pereyra, en una grilla
numerosa de artistas que tuvo que ser reprogramada por la
extensión, pasándose así al número final el cierre de oro
de esta noche coscoína de martes.
Los4 de Córdoba comenzaron a cantar sus temas
tradicionales y en el cuarto de ellos se escucho el recitado
de Barrio Alberdi por la Mona Jiménez, lo cual preanunciaba
que se aproximaba al escenario mayor. Y así fue, entono ese
tema del Chango Rodríguez y otro de Jaime Ross, Amándote,
haciendo así su parte folklórica tradicional de la noche.
La
Comisión le hizo entrega de una mención y del tradicional
poncho coscoíno, a la vez que le declaraba al cuarteto como
parte del folklore cordobés y entonces si estallo la plaza
cuando “La Mona” (foto) dijo que retomaba aquello que había
dejado inconcluso hace 24 años y sonaron los acordes de
“Quien se ha tomado todo el vino”, de allí en más todo
fue fiesta popular, baile, la plaza parada sobre las sillas,
delirio, en suma un fenómeno de masas inexplicable ya que
sabemos que canta mal, que es “fiero” como se dice en Córdoba,
que está viejo, pero es pasión de multitudes y en estos caos
quienes pueden describir y analizar a la perfección son los
psicólogos y los sociólogos, dado que no somos ninguno de
ellos solo diremos que con la Mona Jiménez la Prospero Molina
luego de cuatro noches volvió a estar llena nuevamente.