En
la vida de una persona decimos que es normal errar ,
equivocarse y es bueno que eso ocurra muchas veces porque de
los errores se aprende, y mucho. Nadie llega a triunfar sin
haber experimentado antes fracasos y más bien diría que
los fracasos son casi hermanos de los triunfos.
Nadie
triunfa en todo, todo el tiempo, ni nadie fracasa en todo. El
problema es cuando el fracaso es la acumulación de errores
ya no impensados sino que son concientes. En la vida de los
pueblos, ya sea la de la Argentina o de cualquier país del
mundo podemos decir que ocurre algo similar.
Ya
aprendimos a fuerza de golpes y de mucho sufrir que el
único camino viable para convivir era la democracia, en el
sentido de que los gobiernos deben ser elegidos por el
pueblo. Lo que todavía no aprendimos es que los
representantes del pueblo no son dueños del poder sino
delegados del poder soberano que reside en el pueblo que los
elige.
Todos
sabemos que la "corrupción es nefasta" y que podríamos
decir que es un "homicidio social" , porque
desviamos fondos para salvar "vidas" a engrosar
los bolsillos de unos cuantos , que se creen mas vivos que
el resto.Los gobiernos sucesivamente hablan de la corrupción
del gobierno que les procedió, pero salen a defender a los
corruptos que forman parte de su gobierno y aún más tildan
de mentirosos, incompetentes y desestabilizadores a los que
honestamente los denuncian.
La
corrupción no comenzó con el gobierno actual sino que se
sucede repetidamente en los distintos gobiernos. La pregunta
que me hago ¿es que hemos aprendido en realidad.?
¿Que
hemos hecho y que se hace para terminar con ese flagelo
social? El tema es como se ataca el error que se ha venido
cometiendo y se sigue cometiendo sin cesar., que no tiene
descanso ni de día ni de noche?
Una
sociedad con casi la mitad de la población por debajo de la
linea de la pobreza, con jubilaciones que día a día ponen
a estos, en situaciones desesperantes no se puede permitir y
tampoco tolerar la corrupción. Los que detentan el poder y
sus amigos más intímos se enriquecen de la nada. Hasta
cuando se seguirán comprando los votos? a cambio de
colchones, heladeras, etc. Definitivamente no aprendemos.
No
propondría la pena de muerte como ocurre en China, pero si
" cárcel perpetua". Hoy pareciera que los
argentinos no nos damos cuenta de la temática de la
"globalización informática". Las informaciones
llegan a conocerse a nivel internacional en contados
minutos.Así con leyes duras se aprenderá a no cometer
ciertos errores , que casi siempre son dolosos, no ocurren
sino con el conocimiento pleno, a sabiendas de lo que se
hace.
Nadie
quiere pasarse la vida en una prisión. Por eso propongo que
los corruptos vayan a cárceles comunes y no a pabellones
"VIP" Veremos entonces como será posible acabar
con este "homicidio social".
(*)
Crónica y Análisis publica el presente artículo el
Dr. Francisco Bénard
(Abogado - Periodista)
por gentileza de su autor.