PERIODISMO INDEPENDIENTE                                                     ZONA NORTE GBA
Portada
Contáctenos

 COLABORACIONES

 

16-01-2011

FALTA POLÍTICA Y GESTIÓN AMBIENTAL

Por Cristian Frers (*)

Cada vez se nota como la ausencia bien definida de contar con buenas políticas ambientales has generado serios problemas en el entorno para muchos países. Se sabe del poco interés que los gobiernos le han dado a la política ambiental, especialmente a la protección del ambiente, quién ha dejado huellas significativas en el país, no solo en el deterioramiento de su  clima, entorno, en donde muchas personas sufren de las consecuencias de la contaminación ambiental,

Muy poca seriedad  se le ha dado a lo que representa la responsabilidad de la contaminación ambiental, a pesar de que existe una ley del ambiente y su reglamento, en Argentina, sin embargo, poco se cumple lo que sus artículos encierran, y se nota como se sigue contaminando el entorno, las ciudades, en donde sin duda alguna se nota la ausencia de una cultura ambiental y una autoridad de gobierno que haga que se respete todo lo que la ley encierra en relación  a la contaminación ambiental. Hay definitivamente una ausencia de política ambiental bien definida, con sus respectivos sistemas de control que le garantice a los argentinos que el sector productivo, así como otras instituciones, y el mismo pueblo se identifique con lo relevante que es el preservar el ambiente.

Hoy la conciencia de que el ambiente en el que vivimos no es un recurso inagotable e invulnerable se está instalando en la cultura de las sociedades actuales y en la agenda pública de los estados. Sin embargo, la gestión de las políticas ambientales se halla aún en pañales frente a los urgentes desafíos de las próximas décadas en las que no es aventurado suponer que asistiremos a una profunda reconversión ambiental del desarrollo y la política.

Se debe recordar que la política ambiental es la fijación de un conjunto armónico e interrelacionado de objetivos, que se orientan al mejoramiento del ambiente y al manejo adecuado de los recursos naturales. A estos objetivos se deben incorporar decisiones y acciones específicas destinadas al cumplimiento de los mismos, con el respaldo de normas, instituciones y procedimientos que permitan lograr la funcionalidad.

Una política ambiental implica un desafío, y al mismo tiempo un compromiso. Como parte de un concepto innovador, no se debe separar lo ambiental de lo social. Hay que tomar conciencia de que los aspectos sociales están ligados al ambiente, así como el ambiente está ligado a la sociedad. Una política ambiental busca que los ciudadanos sean un gran aporte a la consecución de los objetivos propuestos. Conseguir estos objetivos va más allá de incorporar cambios de actitud en prácticas diarias de trabajo, ya que también buscamos que el ciudadano lleve estas nuevas prácticas a sus hogares, los aplique, y así generar ambientes más saludables, llenos de vida, elaborados a conciencia, y sobre todo pensando en el legado que estamos dejando a las futuras generaciones. Los conceptos de gobernabilidad e institucionalidad son fundamentales para la construcción de una política ambiental sustentable.

Una de las herramientas con las que se cuenta para implementar una política ambiental es la gestión ambiental que en términos locales requiere de evidencia rigurosa sobre el estado del ambiente para orientar la toma de decisiones, tanto de los actores públicos como privados. La formulación de políticas ambientales a escala local debe sustentarse en la generación de información verificable para lograr que las inversiones y acciones de las instituciones públicas, en este caso los gobiernos locales, se orienten hacia resultados y logren impactos.

El tema ambiental no puede ser una cuestión exclusiva de los ambientalistas. Al ser el ambiente aquello donde vivimos, y de lo que vivimos, tenemos necesidad de admitirlo e incluirlo en todas las esferas de nuestra realidad; pero esto no puede hacerse de forma espontánea; depende de los conocimientos, la reflexión y la creación de una percepción, una conciencia, un comportamiento.

La dimensión de lo local es clave para enfrentar la problemática ambiental, porque en ella es posible percibir con mayor claridad la naturaleza de los problemas que aquejan a la población, en donde puede involucrarse la acción directa de las personas y de los grupos humanos concretos. Es en este contexto, en donde el tema ambiental debe ser una de las preocupaciones esenciales de las personas y de las comunidades afectadas, a medida que buscan explotar los recursos para elevar sus niveles de vida o mejorar las condiciones de su entorno natural. La importancia de un rol más significativo de la institución municipal está en estrecha relación con el aumento de instancias de participación democráticas en la vida local.

El ambiente por consiguiente se relaciona directamente con la calidad de vida del ser humano, generándose una estrecha relación con la armonía entre la infraestructura del territorio y cómo interactúa con ella, con la finalidad de beneficiarse de esta interrelación y alcanzar mejores estándares de calidad de vida para el goce de las presentes y futuras generaciones.

Los problemas ambientales se entienden como las carencias que señalan niveles de insatisfacción o deterioro y que miden la calidad del ambiente al servicio racional del hombre, pudiendo hablar de degradación de los recursos naturales, fenómenos de contaminación y deterioro del ambiente construido.

Existe una difundida percepción de una crisis urbana, de una tendencia apremiante a la perdida de la calidad de vida en muchas ciudades y Carmen de Areco, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina, no está ajena a la mencionada tendencia. Se observa que paradojalmente, junto al progreso económico, tecnológico, social y cultural, se agudizan simultáneamente externalidades negativas y la apreciación de una crisis, la cual no solamente anticipa panoramas muy negativos para la calidad de vida de los habitantes, sino no que además, constituyen un freno al desarrollo.

En el caso de Carmen de Areco, el problema de saneamiento ambiental presenta graves falencias debido a la escasa inversión y a lo difícil que resulta el control de vectores sanitarios. El Municipio manifiesta una alta tasa de proliferación y concentración de masa canina vaga y callejera, y una alta tasa de crianza de animales en la zona urbana, pero principalmente no existe una educación sobre hábitos de saneamiento ambiental en la comunidad en general. La causa de esto es:

ü      Falta de prioridad política e institucional de la gestión ambiental; escasa presencia en las propuestas de los gobiernos locales.

ü      Poca relevancia de los temas ambientales en los planes locales de desarrollo integral, fundamentalmente en la asignación de recursos económicos y financieros.

ü      Débil visión de conjunto de la problemática ambiental, generando una consideración sectorializada de los problemas: contaminación, salud, recursos naturales, saneamiento básico, gestión territorial.

ü      Desequilibrio entre el impacto ambiental de los procesos de urbanización y las acciones y esfuerzos de rehabilitación ambiental emprendidos a nivel municipal, de las empresas o de la propia comunidad.

ü      Condicionamientos y limitaciones de la legislación y normatividad de los países para una adecuada gestión ambiental local.

ü      Insuficiente definición del papel de los agentes locales no gubernamentales en la gestión ambiental.

ü      Escasa prioridad a la acción y participación ciudadana en la gestión ambiental local.

La preocupación y sensibilización por los aspectos ambientales y el conflicto creciente entre los actores locales por el uso de recursos naturales necesita de una gestión ambiental negociada y presenta nuevas oportunidades para el desarrollo de insumos y procesos de menor impacto usando como base de discusión información organizada y fácilmente disponible.

Para ello es necesario disponer de información accesible, sistematizada y analizada que permita mejorar la toma de decisiones por los actores involucrados en los procesos de uso de los recursos naturales.

Uno de los factores que indudablemente conspira contra la gestión ambiental  es la preocupación de las organizaciones y empresas por los costos que esta decisión implica, los cuales dependen de factores como el tamaño de la organización, los tipos de actividades, productos y servicios, los impactos ambientales negativos que generan y la existencia o no de alguna gestión ambiental, así como su grado de desarrollo.

Sin embargo, una vez implementada la gestión ambiental, reportará importantes beneficios, pues además de enfocarse integral y activamente los aspectos ambientales, garantiza una visión homogénea del problema en todas las áreas de la organización, permitirá el establecimiento de metas y objetivos ambientales concretos y creara las premisas para el mejoramiento continuo del desempeño ambiental y la obtención de certificaciones, garantizando una mejor imagen ante la comunidad y los clientes y mayor competitividad en el mercado. Por otra parte, también se reconoce que una mejoría en el desempeño ambiental puede conducir a importantes beneficios económicos.

Lo ambiental siempre se ha visto como un costo económico para una empresa que por ejemplo no trata sus aguas y las vierte crudas en el río porque ve sus costos privados, pero no el gran costo humano que genera por no invertir un poco.

Debemos entender que el diseño e implementación de una política ambiental se erige como una condicionante importante para lograr la equidad, el desarrollo económico e indiscutiblemente, el cuidado del ambiente. Dicha política ambiental deberá reunir características de estabilidad a través del tiempo; consistencia con el desempeño institucional y general; y de consideración de las capacidades de liderazgo público y privado, así como de las condiciones económicas, políticas y sociales municipales. Aún más, el éxito de la gestión ambiental deberá fundarse en una clara definición de objetivos y prioridades que, además debe ser congruentes con las necesidades reales de la sociedad.

(*) Crónica y Análisis publica la presente colaboración por gentileza de su autor Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

Volver a la pagina anterior 


Av. del Libertador 2294 Punta Chica 

TE: 4746-4060 Cel: 15-6093-4411

www.nauticafavarolo.com.ar


05-01-2011

DEFENDIENDO EL AMBIENTE

Por Cristian Frers (*)

Se entiende por ambiente todo lo que afecta a un ser vivo y condiciona especialmente las circunstancias de vida de las personas o la sociedad en su vida. Comprende el conjunto de valores naturales, sociales y culturales existentes en un lugar y un momento determinado, que influyen en la vida del ser humano y en las generaciones venideras. Es decir, no se trata sólo del espacio en el que se desarrolla la vida sino que también abarca seres vivos, objetos, agua, suelo, aire y las relaciones entre ellos, así como elementos tan intangibles como la cultura.

Al abusar o hacer mal uso de los recursos naturales que se obtienen del ambiente, lo ponemos en peligro y lo agotamos. El aire y el agua están contaminándose, los bosques están desapareciendo, debido a los incendios y a la explotación excesiva y los animales se van extinguiendo por el exceso de la caza y de la pesca.

La especie Homo sapiens,  el ser humano, apareció tardíamente en la historia de la Tierra, pero ha sido capaz de modificar el ambiente con sus actividades. Aunque, al parecer, los humanos hicieron su aparición en África, no tardaron en dispersarse por todo el mundo. Gracias a sus peculiares capacidades mentales y físicas, lograron escapar a las constricciones ambientales que limitaban a otras especies y alterar el medio para adaptarlo a sus necesidades.

Aunque los primeros humanos sin duda vivieron más o menos en armonía con el ambiente, como los demás animales, su alejamiento de la vida salvaje comenzó en la prehistoria, con la primera revolución agrícola. La capacidad de controlar y usar el fuego les permitió modificar o eliminar la vegetación natural, y la domesticación y pastoreo de animales herbívoros llevó al sobre pastoreo y a la erosión del suelo. El cultivo de plantas originó también la destrucción de la vegetación natural para hacer hueco a las cosechas y la demanda de leña condujo a la denudación de montañas y al agotamiento de bosques enteros. Los animales salvajes se cazaban por su carne y eran destruidos en caso de ser considerados plagas o depredadores.

Mientras las poblaciones humanas siguieron siendo pequeñas y su tecnología modesta, su impacto sobre el ambiente fue solamente local. No obstante, al ir creciendo la población y mejorando y aumentando la tecnología, aparecieron problemas más significativos y generalizados. El rápido avance tecnológico producido tras la edad media culminó en la Revolución Industrial, que trajo consigo el descubrimiento, uso y explotación de los combustibles fósiles, así como la explotación intensiva de los recursos minerales de la Tierra. Fue con la Revolución Industrial cuando los seres humanos empezaron realmente a cambiar la faz del planeta, la naturaleza de su atmósfera y la calidad de su agua. Hoy, la demanda sin precedentes a la que el rápido crecimiento de la población humana y el desarrollo tecnológico someten al  ambiente está produciendo un declive cada vez más acelerado en la calidad de éste y en su capacidad para sustentar la vida.

Hoy en día, los problemas ambientales guardan estrecha relación con otros problemas económicos y sociales. Los problemas ambientales globales constituyen una de las cuestiones fundamentales a tratar por su incidencia en la calidad de vida en todo el planeta.  Estos problemas podrían englobarse en:

Cambio climático: Por cambio climático se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos  comparables.

Disminución de la capa de ozono: Es uno de los problemas ambientales más graves que debemos enfrentar hoy día. Podría ser responsable de millones de casos de cáncer de la piel a nivel mundial y perjudicar la producción agrícola de diferentes localidades del planeta.

Perdida de biodiversidad: Nuestro planeta se enfrenta a una acelerada desaparición de sus ecosistemas y a la irreversible pérdida de su valiosa biodiversidad. Por diversidad entendemos la amplia variedad de seres vivos -plantas, animales y microorganismos- que viven sobre la Tierra y los ecosistemas en los que habitan.

Contaminación de los océanos: Un importante impacto de la actividad humana en los océanos es la contaminación marina. No se trata sólo de vertidos de crudo provocados por accidentes y por los productos que ocasiona la limpieza de tanques. A pesar de la gran visibilidad de los vertidos de crudo en medio marino, las cantidades implicadas son pequeñas comparadas con las de los contaminantes procedentes de otras fuentes.

Escasez y mal uso del agua: Es hoy una preocupación en todo el mundo. La amenazante crisis de agua dulce afecta al mundo desde hace varios años y las perspectivas para el futuro inmediato no son alentadoras. Los problemas relacionados con el agua han sido reconocidos como el peligro más inminente y grave contra la humanidad.

Pérdida y degradación de suelos agrícolas y forestales: Es un proceso inducido antrópico que afecta negativamente la biofísica del suelo para soportar la vida en un ecosistema, incluyendo aceptar, almacenar y reciclar agua, materia orgánica y nutrientes. Ocurre cuando el suelo pierde importantes propiedades como consecuencia de una inadecuada utilización.

Desertificación: Es un proceso de degradación ecológica en el que el suelo fértil y productivo pierde total o parcialmente el potencial de producción. Esto sucede como resultado de la destrucción de su cubierta vegetal, de la erosión del suelo y de la falta de agua; con frecuencia el ser humano favorece e incrementa este proceso como consecuencia de actividades como el cultivo y el pastoreo excesivos o la deforestación

Ahora, entrando al año 2011… ¿Qué acciones podríamos tomar cada uno de nosotros, como seres humanos para evitar el daño ambiental?

En la localidad:

  •       Organizar y participar en programas de educación y concientización ambiental, a fin de resolver problemas ambientales de la comunidad.

  •       Participar en jornadas de limpieza y mantenimiento de áreas comunes: calles, avenidas, pasillos de edificios, canchas deportivas.

  •       Conservar limpios y en buen estado los parques, plazas y áreas deportivas.

  •       Cuidar y mantener limpias las unidades de transporte colectivo y otros servicios públicos.  

En el campo:

  •       Utilizar la dosis adecuada y permitida de fertilizantes, herbicidas y/o pesticidas en las tareas agrícolas.

  •       Evitar la destrucción de la vegetación, bien sea por la tala, la quema o por incendios de vegetación.

  •       No arrojar desechos en ríos, en el suelo y al aire.

En la empresa:

  • ü     Evitar el uso de productos no biodegradables o no reciclables.

  •       Promover y participar en programas educativo-ambientales en el área de trabajo, por ejemplo: reciclaje de papel.

  •       Emplear sistemas y tecnologías que produzcan menor deterioro ambiental.

  •       Tratar los residuos industriales antes de verterlos en las aguas, en los suelos o en el aire.

En el hogar:

  •       Utilizar racionalmente el agua, reduciendo su consumo en las actividades domésticas y manteniendo en buen estado las canillas y las tuberías.

  •       Mantener limpia y ordenado el hogar, usar productos biodegradables o envases, bolsas y materiales fáciles de reciclar.

  •       Colocar la basura en el lugar adecuado y en los recipientes ubicados para tal fin.

  •       Moderar el consumo de electricidad, ya que se beneficia económicamente, y además contribuye a conservar los recursos.

  •       Usar productos aerosoles que no dañen la capa de ozono, generalmente lo especifican en la etiqueta.

  •       Utilizar volumen moderado en los televisores, radios y equipos de sonido, a fin de evitar ruidos molestos, ya que los ruidos también contaminan y en exceso ocasionan daños a la salud de las personas.

  •       Si tiene automóvil, mantener el motor en buen estado haciendolo revisar periódicamente y evitar el exceso de velocidad, así como su uso innecesario.

  •       Involucrar a los niños y jóvenes en actividades de promoción de la conservación y el uso racional de los recursos.

Tal vez, sólo así… Creando conciencia y haciéndonos responsables de cada uno de nuestros actos logremos tener un planeta más limpio y habitable para cada uno de nosotros y de las próximas generaciones futuras.

(*) Crónica y Análisis publica la presente colaboración por gentileza de su autor Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

Volver a la pagina anterior 


Av. del Libertador 2294 Punta Chica 

TE: 4746-4060 Cel: 15-6093-4411

www.nauticafavarolo.com.ar


23-12-2010 

COMO IMPACTA LA CIUDAD EN NUESTRO ESTILO DE VIDA

Por Cristian Frers (*)

 “Vivimos en la era de la ciudad. La ciudad es todo para nosotros; nos consume, y por eso mismo la glorificamos” - Onnokome Okome,

 

Una ciudad es un lugar construido por el ser humano para su comodidad, y en el que tiene todas las ventajas. La vida natural está, en buena medida, ausente. Sólo los parques, las riberas de los ríos, los animales de compañía, algunas aves, roedores, insectos, y arácnidos nos recuerdan el mundo salvaje. Pero la ciudad no sólo es un entorno artificial sino que es, también, un espacio concentrado.

Las influencias causadas por una ciudad sobre su entorno y sobre las condiciones de vida de sus habitantes siempre existieron. Pero la enorme expansión de su territorio en los últimos tiempos y la mutación en su comportamiento dieron origen a problemas ambientales, sociales y económicos sin precedentes en dimensión y características. Ya que parece que este modelo

de desarrollo ha llevado a transformar estos centros en lugares inhóspitos, donde hay cada vez más contaminación del aire, agua, suelo, más pobreza, menos seguridad, menos naturaleza.

Muchas ciudades y pueblos tienen graves problemas ambientales por la falta de una planificación urbana adecuada.

Industrias contaminantes, ruidosas y molestas en medio de una comunidad, edificios, casas y asentamientos en lugares peligrosos y propensos a sufrir inundaciones y deslizamientos; problemas de tráfico por mala diagramación de vías de acceso y medios de transportes contaminantes, falta de espacios verdes, construcciones poco seguras, entre otros. Estas son algunos de los problemas ambientales urbanos que se producen por no planificar y regular la dinámica de crecimiento y desarrollo de una ciudad y su población.

Al dejar que las ciudades crezcan sin control las consecuencias son la sobreexplotación de recursos, superpoblacion, aumento del riesgo y la inseguridad urbana, contaminación del aire y acústica entre otros.

Los municipios deben establecer normativas que permita un correcto uso del territorio de acuerdo a sus características y usos del espacio así como de las actividades económicas para que sea administrado adecuadamente y no produzca más problemas a sus habitantes. Esto se podría lograr a través de una gestión ambiental urbana, ya que esta gestión está compuesta de mecanismos, procedimientos y actos de gobierno y gestión de una ciudad, que se distinguen por incorporar en la toma de decisiones, acciones dirigidas al mejoramiento ambiental debidamente articuladas o ajustadas a las tendencias de crecimiento urbano y al desarrollo local sostenible. Este proceso de articulación y ajuste es un requisito fundamental para que la gestión ambiental urbana sea factible y ejecutable. Por ello, la gestión ambiental urbana también se distingue porque busca establecer permanentemente mecanismos que posibiliten acuerdos entre distintos actores, que en su interacción con el medio ambiente operan desde distintos espacios urbanos y expresan por lo tanto una variedad de intereses, expectativas y conductas.

El reto estriba en desviar la urbanización de su ruta actual e insostenible, para dirigirla hacia ciudades más verdes que ofrezcan a sus habitantes opciones, oportunidades y esperanza como priorizar criterios ambientales en las viviendas, mejorar la eficiencia del transporte, optimizar la producción de bienes y servicios o mejorar la gestión de los residuos.  Por este motivo es necesario promover una mejor comprensión de la dinámica de las ciudades y sus ambientes, suministrando a los gobiernos municipales, a científicos, políticos y al público en general de la región, información confiable basada en los siguientes puntos:

  •       Reconocer los vínculos que existen entre las condiciones ambientales y las actividades humanas, en especial aquellas relacionadas con el desarrollo urbano.

  •       Contribuir en la formación de capacidades técnicas locales para la evaluación integral del estado del medio ambiente urbano.

  •       Orientar la creación de consenso sobre los problemas ambientales más críticos en cada ciudad, fomentando el diálogo y la participación de todos los sectores de la sociedad en el proceso de la toma de decisiones.

  •       Hacer posible la formulación e implementación de estrategias y planes urbanos para ayudar a las ciudades a mejorar la gestión ambiental urbana.

  •       Promover la creación de redes institucionales en la ciudad.

El escenario de las grandes ciudades en países subdesarrollados demuestra que, cada vez más, las élites están sitiadas por cinturones de pobreza y nunca las clases dominantes se sintieron tan amenazadas. Pero en lugar de percibir el crecimiento sin límites de la pobreza y aceptar el perfil socioeconómico de la población, las élites temen la invasión de su ciudad. Esta negación en ver la realidad y la búsqueda constante por más seguridad y confort hace con que comunidades cerradas habitadas por personas de alto nivel económico crezcan como nunca en las grandes metrópolis y, consecuentemente, hay un cierto abandono de las zonas centrales, agravando aún más el problema de las exclusiones y distinciones sociales. El crecimiento acelerado de las periferias pobres y la presencia de áreas centrales abandonadas por las élites se oponen a las zonas de crecimiento exclusivo de las clases más ricas, formando una metrópolis dividida entre la ciudad formal, donde hay inversiones inmobiliarias y donde el poder público invierte los impuestos, y otra informal, olvidada por todos menos por sus habitantes.

Para el año 2020, la proporción de la población urbana que vive en la pobreza podría llegar al 45%, o 1.400 millones de personas. Para entonces, el 85% de la población pobre de América Latina y casi la mitad de la de África y Asia se concentrarán en los centros urbanos.

Esto se produce porque el creciente flujo migratorio hacia las ciudades,  incrementa la demanda no atendida de bienes y servicios básicos: alimentación, vivienda, salud, educación, recreación; y si a ello sumamos el alto nivel de desempleo y el impacto de las crisis económicas, el resultado es la existencia de una población urbana cada vez más pobre, mientras que en el polo opuesto se observa a otra población cuyos patrones de consumo y de vida favorecen el derroche de los bienes y servicios básicos, todo lo cual impide el desarrollo integral de la sociedad.

Los aspectos considerados para caracterizar la precariedad del hábitat urbano latinoamericano son las condiciones materiales del mismo, la disponibilidad de servicios básicos y la seguridad de permanencia, medida por la condición de tenencia de las viviendas. Sobre la base de una agregación de antecedentes que caracterizan la precariedad del hábitat urbano y su evolución reciente en los países se construye, en primer lugar, un panorama regional de la precariedad urbana y su relación con la pobreza e indigencia en las ciudades.

Durante el año 2010, la presidenta argentina, Cristina Fernandez de Kirchner,  sostuvo que existe un país real que ha logrado un piso social de protección como nunca se había visto… y que ha permitido que se batan records… en materia de esparcimiento afortunadamente en nuestra población, en nuestras playas, en nuestros centros turísticos… y otro país… virtual o mediático en el cual suceden cosas horribles, en donde nada está bien, en donde todo está mal.

Sin embargo muchos ciudadanos que no pueden ir de vacaciones por falta de recursos económicos, y que tampoco perciben el piso social de protección que según la presidenta existe en el país, sostienen que la argentina real es aquélla en el que millones de personas viven en la pobreza e indigencia y, a pesar de las promesas oficiales jamás cumplidas, continúan sin tener un trabajo digno que les permita salir de la penosa situación en la que se encuentran, tampoco cuentan con una vivienda adecuada para desarrollarse o un ambiente libre de contaminación.

No se sabe lo que sucederá en el futuro, pero lo cierto es que los sistemas urbanos son creación del hombre y por eso cabe a nosotros revisarlos y modificarlos. Debemos reflexionar sobre los trazos esenciales de la configuración y el funcionamiento de esos sistemas, para buscar una alternativa razonable a los problemas actuales, ya que nuestro porvenir depende, sin duda, del futuro de nuestras ciudades. La batalla por salvar los ecosistemas no se ganará conservando reservas ecológicas, bosques tropicales o corales amenazados, se dará en las calles de las ciudades cada vez menos naturales y contaminantes del planeta.

(*) Crónica y Análisis publica la presente colaboración por gentileza de su autor Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

Volver a la pagina anterior 


Av. del Libertador 2294 Punta Chica 

TE: 4746-4060 Cel: 15-6093-4411

www.nauticafavarolo.com.ar


 

17-09-2010

LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA DULCE

Por Cristian Frers (*)

Los niveles del mar están aumentando, las tormentas se hacen cada vez más fuertes y descargan mayor cantidad de agua. Por otro lado, existen zonas en las que la escasez de agua y las sequías se hacen cada vez más frecuentes. Todo esto fuerza a los gobiernos y a las compañías privadas a buscar nuevas formas para enfrentarse a los retos de abastecimiento del agua en regiones que carecen de recursos hídricos.

La explosión demográfica de las últimas décadas y las perspectivas de crecimiento de la población a corto plazo han creado una presión sobre los recursos hídricos sin precedentes en la historia de la humanidad.  Más de 1.200 millones de personas de todo el mundo no disponen de una provisión razonable y segura de agua potable, y cerca de 2.400 millones de personas no tienen derecho a servicios básicos de saneamiento, las cifras involucran en valores aproximados al 40 por ciento de la población mundial. Cinco millones de personas —la mayoría, niños— mueren cada año por beber agua contaminada.

El problema de la falta de agua para uno de cada cinco habitantes del planeta no es un problema de carencia, sino de mala gestión. Se hace necesario crear una nueva cultura del agua, en la cual se priorice su uso como un derecho humano inalienable y se realice una gestión ecosistémica sustentable de este recurso, en lugar de considerarlo, como se hizo hasta ahora, como un mero producto mercantil. 

El agua se desperdicia en casi todas partes. Hasta que realmente escasea, casi todos los países y casi todas las personas consideran natural tener acceso al agua dulce. Tenemos que dejar de vivir como si tuviéramos suministros infinitos de agua y empezar a reconocer que debemos lidiar con serias restricciones.

Planear el abastecimiento del agua con cabeza es clave para evitar desgracias como miles de muertes, falta de suministro durante las sequías, restricción de energía procedente de presas hidroeléctricas, etc. Así opinan ingenieros ambientales de la Universidad de Massachusetts Amherst, y lo hacen para mostrar su descontento hacia los gestores de los recursos hídricos en los países en desarrollo.

En la actualidad, los problemas se relacionan con la ineficiencia, especialmente por las decisiones en materia de política y tecnología. En los procesos de desarrollo de los sistemas de abastecimiento de agua, se consideró durante mucho años que la tecnología era la solución principal a los problemas, y por consiguiente era necesario transferirla de manera masiva, de los países industrializados hacia los países en vía de desarrollo. Estas tecnologías implantadas, sin tener en cuenta las condiciones locales, fracasaron y tuvieron consecuencias funestas para la población y el ambiente. No funcionaron porque, al parecer, olvidaron que el fin último de la tecnología era que la gente la usara, que funcionara a través del tiempo y que el uso dado por las comunidades, estaba determinado por su contexto sociocultural, económico y ambiental.

La gestión o administración consiste esencialmente en realizar un conjunto de actividades para obtener un resultado y para atender su realización. La gestión del agua requiere, por lo tanto, la determinación de un propósito, la elaboración de una política y planes para realizarlo y la elección de los instrumentos idóneos para ejecutarlos. Se necesita claridad en los fines, unidad en las políticas, conocimiento en los planes y coordinación en los medios. Elementos fáciles de enumerar e hipotéticos para llevar a la práctica en algo tan vasto como el agua y todas las facetas que la afectan y a las que afecta. La meta, enteramente ambiciosa, es consecuentemente la gestión integrada del agua. La dificultad de abordarla, a nivel general, es la verdadera crisis del agua

 

La organizacion política de Argentina ha determinado que no exista una legislación unificada para la gestión del agua, aplicándose una normatividad distinta en cada provincia, lo que genera vacíos legales y diferencias importantes que obstaculizan el manejo integrado de los recursos hídricos.

Esta situación es generada por el otorgamiento directo de la propiedad o dominio originario de los recursos naturales a la provincia, la cual determina el marco aplicable para su aprovechamiento y gestión. De esta manera, cada provincia define sus propios criterios de asignación del agua, condiciones de uso, régimen de concesiones, procedimientos, tarifas, etc. Las provincias ostentan el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio, cuyas características diversas según los principales intereses y conflictos  se expresan en diferentes tipos de legislación. De esta manera, los organismos competentes tienen serias dificultades técnicas y operativas que limitan la capacidad de los mismos de instrumentar políticas, desarrollar una gestión eficiente y ejercer el poder de policía.

Se considera que esta legislación es poco flexible para incorporar elementos que permitan determinar con precisión el valor económico, social y ambiental del agua. Otro problema, propiciado por la situación mencionada, es que la aplicación y control de la legislación vigente es deficiente, lo que se traduce en un incumplimiento generalizado de las normas.

A partir de la Reforma Constitucional de 1994, se encarga a la nación  la responsabilidad  de establecer los presupuestos mínimos de protección ambiental y a las provincias la de elaborar la legislación complementaria. Sin embargo, la existencia de gran cantidad de cuencas que se extienden por una o más provincias ha obligado a crear cierto nivel de coordinación entre las provincias, con una limitada participación federal, aunque el desarrollo de estas instancias de gestión no ha sido sostenido debido a problemas administrativos y financieros de estas organizaciones.

El manejo integrado de una cuenca hidrológica es un proceso interactivo de decisiones sobre los usos y las modificaciones a los recursos naturales dentro de una cuenca. Este proceso provee la oportunidad de hacer un balance entre los diferentes usos que se le pueden dar a los recursos naturales y los impactos que éstos tienen en el largo plazo para la sustentabilidad de los recursos. Implica la formulación y desarrollo de actividades que involucran a los recursos naturales y humanos de la cuenca. De ahí que en este proceso se requiera la aplicación de las ciencias sociales y naturales. Asimismo, conlleva la participación de la población en los procesos de planificación, concertación y toma de decisiones. Por lo tanto el concepto integral implica el desarrollo de capacidades locales que faciliten la participación. El fin de los planes de manejo integral es el conducir al desarrollo de la cuenca a partir de un uso sustentable de los recursos naturales.

 Teniendo en cuenca a la cuenca hídrica del río Areco, que fue creada en el mes de Agosto del año 2003 y esta integrada por los Partidos de Baradero, Salto, Zárate, San Antonio de Areco, Carmen de Areco, San Andrés de Giles y Exaltación de la Cruz. Sé puede decir, que en la Localidad de Carmen de Areco, se hace poco y nada por el saneamiento, control y cuidado de la cuenca. En el año 2006, se han llevado a cabo análisis de las aguas del río Areco, por un particular, y se ha descubierto que en la zona del balneario Municipal, un canal de desagüe, le aporta al río 1,12 ppm de fósforo cuando los límites internacionales para esta sustancia en las aguas es de 0,05 ppm. Esto significa, que los límites del fósforo de las aguas, en la Localidad de Carmen de Areco, es ampliamente superado y hasta la fecha, no se ha hecho nada.

La cuenca hidrográfica puede ser una adecuada unidad para la gestión ambiental, a condición de que se logren compatibilizar los intereses de los habitantes de sus diferentes zonas funcionales y las actividades productivas de las mismas. El proceso de implementación de las políticas públicas que garanticen la conservación de los recursos y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población en las cuencas hídricas, es la gestión ambiental. 

(*) Crónica y Análisis publica la presente colaboración por gentileza de su autor Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

Volver a la pagina anterior 


Av. del Libertador 2294 Punta Chica 

TE: 4746-4060 Cel: 15-6093-4411

www.nauticafavarolo.com.ar


08-09-2010

EN BÚSQUEDA DE UNA POLÍTICA AMBIENTAL

 

Por Cristian Frers (*)

 

En general, cuando utilizamos la palabra política, junto con un adjetivo que la califica, por ejemplo: política ambiental, lo hacemos con la finalidad de designar un conjunto de acciones que se estiman necesarias, con base en ciertas previsiones, para alcanzar una serie de objetivos como conservar los principios naturales de la vida humana y fomentar el desarrollo sostenible. A estos objetivos se deben incorporar decisiones y acciones específicas destinadas al cumplimiento de los mismos, con el respaldo de normas, instituciones y procedimientos que permitan lograr la funcionalidad de dichas políticas.

 

La idea de política ambiental representa una especificidad de la idea más general de política, ya que designa un conjunto de acciones, diseñadas habitualmente por el Estado, que se consideran indispensables para lograr una ordenación racional del ambiente; y que de no mediar tales acciones sería imposible de lograr. La política ambiental es, por decirlo de una manera simple, la respuesta a la pregunta sobre el ¿qué hacer? para conseguir una ordenación racional del ambiente. Se trata, en síntesis, de determinar como debe actuarse sobre la realidad para generar ciertos efectos ambientales positivos, que de acuerdo con las tendencias actuales, de esta realidad no podrían generarse.

Muchas veces la falta de coordinación y de planificación de las acciones de los gobiernos han derivado en una total ineficacia de sus políticas, y han significado, en las cuestiones ambiente y de infraestructura, la necesidad de volver al principio, a cero. Por ejemplo, las muy pocas veces que se han establecido medidas anticontaminación de los cursos de agua, se acciona contra diversas empresas, pero no se tienen en cuenta los basureros a cielo abierto, que siempre se encuentran a la vera de los ríos, o se vierten líquidos cloacales sin tratamiento alguno, o simplemente se fugan efluentes con la complicidad de ciertos funcionarios que hacen la vista gorda.

Llevar a cabo una buena planificación ambiental significa desarrollar un buen plan de manejo ambiental donde se deben establecer las acciones que se requieren para prevenir, mitigar, controlar, compensar y corregir los posibles efectos o impactos ambientales negativos causados en desarrollo de un proyecto, obra o actividad incluyendo también los planes de seguimiento, evaluación y monitoreo y los de contingencia.

El diseño e implementación de una política ambiental en los países actualmente en desarrollo, se erige como una condicionante importante para lograr la equidad, el desarrollo económico e indiscutiblemente, el cuidado del ambiente. Dicha política ambiental deberá reunir características de estabilidad a través del tiempo; consistencia con el desempeño institucional y general; y de consideración de las capacidades de liderazgo público y privado, así como de las condiciones económicas, políticas y sociales municipales. Aún más, el éxito de la gestión ambiental deberá fundarse en una clara definición de objetivos y prioridades que, además debe ser congruentes con las necesidades reales de la sociedad.

Las políticas ambientales, sobre todo aquellas dirigidas a frenar el daño que causa la contaminación deben ser a todo o nada, es decir que si se emprende una campaña no se pueden dejar fisuras o empezar por pequeñeces. No sirve llevar a los jardines de infantes a juntar papelitos, mientras se deja que una poderosa industria desvíe su efluente contaminante de la planta de tratamiento. No es eficiente hacer un llamado a la adhesión voluntaria a un plan de producción limpia, al que acudirán los que siempre colaboran, pues aquellos a quienes la producción limpia no les interesa seguirán contaminando libremente.

Gran parte del problema de deterioro ambiental en Argentina se debe al convencimiento de que los recursos naturales son ilimitados e invulnerables, a la falta de una política adecuada, a la ausencia de coordinación en la aplicación de las normas y a la insuficiencia de información y conciencia publica sobre la protección de la naturaleza y el alcance de los sistemas de protección.

Sufrimos perjuicios por las inundaciones rurales y urbanas, por la desertización de los suelos y la deforestación. Más del 22% de los habitantes de la argentina carecen de agua potable y al menos el 44% no tiene cloacas. Enfrentamos el problema de qué hacer con los desechos. Debemos promover la industria del reciclaje. Estamos ante la depredación de la pesca, y hay otros muchos casos que afectan el desarrollo, la salud, los intereses y el bienestar de los ciudadanos. Siempre se reacciona cuando ocurren las crisis, pero no se piensa ni se actúa para prevenirlas.

Es por eso que creo fervientemente que la municipalidad de la ciudad de Carmen de Areco – Provincia de Buenos Aires, debería dar origen a una secretaria de desarrollo sostenible para que planifique: La evaluación de los proyectos a desarrollarse en el Municipio, que determine cuales de ellos tienen efectos sobre el ambiente o sobre la salud de la población y que garantice la participación de los vecinos en consultas sobre dichos proyectos conforme a las leyes y, además, para capacitar a los técnicos y profesionales en los temas relacionados con la gestión ambiental.

Esta secretaria serviría a su vez para: 

Ø      Que las autoridades se comprometan a resolver el problema de los residuos sólidos urbanos creando un programa progresivo que permita la reducción, reciclado y reutilización de los residuos producidos en las casas de familia. Cerrando los basureros abiertos actuales poniendo en marcha su remediación. Realizar un relevamiento médico epidemiológico para determinar las causas de enfermedad en la zona urbana y rural; implementar un registro confiable y poner en marcha un plan de salud acorde con los resultados obtenidos.

Ø      Sanear los cursos de agua urbanos y rurales (arroyos, ríos, canales y zanjones) en pro de la salud comunitaria.

Ø      Promover la educación ambiental como herramienta para la formación de las nuevas generaciones en ámbitos formales y no formales. 

Esta secretaria actuaría como la Autoridad de Aplicación en cuanto a los problemas ambientales y sería la generadora de las ordenanzas municipales referidas a la gestión, uso y saneamiento del agua, a la implementación y gestión de la educación ambiental, entre otras.

Es importante tener en cuenta que la elaboración de una política ambiental regional satisface importantes necesidades para todos los sectores de la vida local.
Ella demanda, que cada comunidad regional haga un balance ambiental sobre el proceso histórico de desarrollo regional. También exige elaborar un diagnóstico actualizado, definiendo cómo esa realidad ambiental es afectada hoy por su entorno económico, social, cultural, institucional, nacional e internacional. Cada región muestra una realidad ambiental específica, en sus recursos naturales y potencialidades, en la diversidad y magnitud de los problemas que debe enfrentar.

(*) Crónica y Análisis publica la presente colaboración por gentileza de su autor Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

Volver a la pagina anterior 


Av. del Libertador 2294 Punta Chica 

TE: 4746-4060 Cel: 15-6093-4411

www.nauticafavarolo.com.ar


14-08-2010

COMO INFLUYE EL AMBIENTE EN LA SALUD

Por Cristian Frers (*)

En los últimos años nos hemos acostumbrado a ver, oír y tomar determinadas actitudes que vemos como normales o admisibles, siendo estas actitudes y sus efectos tremendamente negativos para nuestra salud. Nos referimos a aquellas actitudes que dañan el ambiente. Son muchas, demasiadas, las acciones humanas que están atacando el ambiente, de forma irreversible muchas de ellas. La demostración de esto es en muchos casos evidente, en otros casos está avalada por estudios científicos y en algunos casos, esta demostración es difícil de efectuar a corto plazo, pero todos los indicios apuntan a su peligrosidad.

La humanidad contemporánea comprueba cómo se desarrollan la técnica y el progreso; pero, también alrededor de ella, existen preocupaciones por el progresivo deterioro del ambiente. El problema ambiental esta profundamente relacionado con el vínculo que tienen los hombres con su entorno y depende también de la relación de los hombres entre sí. El factor demográfico y el uso y consumo de todos los recursos naturales e industrializados que utilizamos los humanos a todo lo largo de nuestra vida, además de la infraestructura social, económica y cultural que esto implica, son factores determinantes en la emisión de contaminantes, afectación del ambiente y la salud del hombre.

Que el ambiente deteriorado enferma no es una novedad, pero sí representa un nuevo escenario. Antes la salud ambiental se vinculaba a condiciones puntuales como los efectos de la contaminación nuclear o ciertas profesiones peligrosas, y se creía que la ciencia resolvería cualquier problema. Ahora, el agujero de ozono, la gestión de residuos, la calidad del agua, y los riesgos ambientales que el ser humano todavía no sabe manejar, sumados a la pobreza y la marginación, brindan un panorama más complejo que afecta la salud pública.

La pobreza generalizada es el común denominador que afecta a los medios tanto urbanos como rurales; en muchos países de la Región están aumentando los porcentajes de familias pobres y la pobreza comunitaria afecta a la gente de todos los niveles económicos. Las estrechas relaciones que unen a la pobreza, la mala salud y el deterioro ambiental son algo que los estudios epidemiológicos de salud pública y otros estudios sectoriales han dejado perfectamente establecido. Dichas relaciones son recíprocas y se refuerzan entre sí, en el sentido de que cada factor es a la vez causa y efecto de los otros, y puede intensificarlos. La lucha por sobrevivir con escasos ingresos y un apoyo social insuficiente no les deja a muchos pobres más remedio que utilizar los recursos básicos en forma excesiva a indebida y aceptar el verse expuestos a situaciones riesgosas para la salud, a las cuales pueden contribuir involuntariamente.

A nivel comunitario, la pobreza se expresa como la falta de recursos financieros, técnicos y de gestión para suministrar infraestructura y servicios básicos. Sea real o bien función de las prioridades financieras, dicha pobreza tiene un costo en términos de la exposición de la gente a situaciones riesgosas para la salud, las necesidades de atención de salud y el deterioro del entorno material. La escasez en lo que hace al suministro de agua, los servicios de saneamiento básico, el tratamiento de los desechos sólidos y la vivienda constituye una preocupación primordial. 

Es claro que no basta el diagnóstico sin una acertada vía de soluciones ya que el desarrollo humano y con ello la salud, se construye sobre bases dinámicas y multidisciplinarias. Salud, ingreso económico y el ambiente interactúan en el desarrollo humano. El lenguaje global que habla de otorgar salud al conjunto de la población exige igualmente modelos globales de estudio. La ausencia de esos modelos de desarrollo humano sustentable,  que involucren las variables de salud, pobreza , amenaza la disponibilidad de recursos para el desarrollo en los países que están fuera del marco de los países desarrollados.

La limpieza del ambiente es esencial para la salud y el bienestar. Sin embargo, las interacciones entre el medio ambiente y la salud humana son muy complejas y difíciles de evaluar, lo que hace especialmente útil el uso del principio de precaución. Los efectos sobre la salud mejor conocidos son los relacionados con la contaminación del aire, la mala calidad del agua y las condiciones higiénicas insuficientes. Los efectos sobre la salud de los productos químicos peligrosos se conocen mucho menos. El ruido va ganando importancia como problema para el medio ambiente y la salud. El cambio climático, la disminución del ozono estratósferico, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los suelos pueden afectar también a la salud humana.

Entre los factores medioambientales que ejercen una influencia negativa sobre la salud humana se cuentan los siguientes:

Calentamiento de la Tierra. El clima y el tiempo afectan la salud humana en muchas maneras. La incidencia de las condiciones de tiempo extremas está aumentando. Tormentas, huracanes e inundaciones causan la muerte de miles de personas cada año y aumentan el peligro de aguas contaminadas

Agua potable peligrosa y escasa y saneamiento inadecuado. Se estima que más de 1.000 millones de personas carecen de acceso a suministros adecuados de agua limpia, y que 3 millones de personas mueren cada año de enfermedades transmitidas por el agua. Alrededor de 90% de los casos de malaria en el mundo son atribuibles a factores medioambientales.

Seguridad alimentaria. (Alimentos sanos y seguridad de suministro a largo plazo.) Un medio ambiente sano para la producción de alimentos es esencial para un suministro de alimentos sostenible y una buena nutrición. La contaminación de los alimentos es un problema creciente. Las sustancias químicas orgánicas y los metales pesados que persisten en el ambiente y se acumulan a través de la cadena alimentaria tienen efectos adversos sobre la salud humana, llevando a cáncer, fertilidad reducida y daño neurológico. La seguridad de suministro depende de la conservación de la productividad del suelo, la protección de la diversidad genética así como de la manera en que se utilizan los recursos.

Contaminación en locales cerrados y contaminación de la atmósfera local. Muchos de los hogares en el mundo usan combustibles sólidos sin procesar para cocinar y calentar sus casas y tienen poca ventilación. Se estima que 2 millones de personas mueren cada año a resultado de exposición a contaminación en locales cerrados. La contaminación de la atmósfera local también plantea un peligro para la salud en muchas grandes ciudades, y la mayor urbanización podría llevar a problemas de salud aún más graves causados por factores medioambientales.

Encontrar una solución no es tarea fácil debido al incremento demográfico y al vertiginoso desarrollo tecnológico, además de que no es posible responsabilizar del problema a un solo sector, pues tanto industrias como hogares y automóviles participan en la generación de contaminantes. Sin embargo, un primer paso consiste en difundir información sobre el funcionamiento de los ecosistemas y de la relación que éstos tienen con el ser humano y su salud, ya que sólo así es posible comprender que el saneamiento ambiental debe ser una responsabilidad compartida por todos.

La salud de las personas es a la vez una meta y un requisito primordial del desarrollo. Los individuos sanos son más productivos, y un nivel elevado de salud en la comunidad evita el tener que gastar la riqueza social para hacer frente a enfermedades, dolencias y alteraciones sociales.

La relación que hemos establecido con la naturaleza ha puesto en peligro nuestra permanencia en la tierra, esfuerzos aislados no podrán revertir la situación actual. Estamos a tiempo de frenar este proceso, debemos proponernos que el  ambiente se convierta en una vía más para aunar voluntades, establecer pautas, acometer acciones y sobre todo, medir resultados.

(*) Crónica y Análisis publica la presente colaboración por gentileza de su autor Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

Volver a la pagina anterior


 

 

 


30-07-2010

S.O.S. CONTAMINACIÓN AMBIENTAL

Por Cristian Frers (*)

Nuestro planeta tiene un espacio restringido – no hay a donde ir, cuando una vez lo hemos contaminado y envenenado- la contaminación ambiental va a ser la asesina más grande de seres humanos y animales en las siguientes décadas.

El progreso tecnológico, por una parte y el acelerado crecimiento demográfico, por la otra, producen la alteración del medio, llegando en algunos casos a atentar contra el equilibrio biológico de la Tierra. No es que exista una incompatibilidad absoluta entre el desarrollo tecnológico, el avance de la civilización y el mantenimiento del equilibrio ecológico, pero es importante que el hombre sepa armonizarlos. Para ello es necesario que proteja los recursos renovables y no renovables y que tome conciencia de que el saneamiento del ambiente es fundamental para la vida sobre el planeta.

La contaminación es uno de los problemas ambientales más importantes que afectan a nuestro mundo y surge cuando se produce un desequilibrio, como resultado de la adición de cualquier sustancia al medio ambiente, en cantidad tal, que cause efectos adversos en el hombre, en los animales, vegetales o materiales expuestos a dosis que sobrepasen los niveles aceptables en la naturaleza.

Los tipos de contaminación más importantes son los que afectan a los recursos naturales básicos: el aire, los suelos y el agua. Algunas de las alteraciones medioambientales más graves relacionadas con los fenómenos de contaminación son los escapes radiactivos, el smog, el efecto invernadero, la lluvia ácida, la destrucción de la capa de ozono, la eutrofización de las aguas o las mareas negras. Existen diferentes tipos de contaminación que dependen de determinados factores y que afectan distintamente a cada ambiente.

La organización mundial de la salud (OMS) declara que todos los años mueren 3.000.000 de personas a causa de la contaminación ambiental. Esta cifra triplica el millón de personas anual que muere en accidentes automovilísticos.

El instituto Blacksmith de los Estados Unidos de Norteamérica ha elaborado una aterradora lista con los sitios que presenta mayor contaminación ambiental del mundo:

-Linfen (China): En esta cuidad 3 millones de personas cohabitan con la contaminación de carbón y demás partículas tóxicas en el aire, producidas por los gases de los automóviles y emisiones industriales. La polución es tan densa que la cuidad está cubierta por una profunda niebla de humo constantemente. Linfen está en el interior de la provincia china de Shanxi, sitio que se considera el corazón del cinturón de carbón de China. Rodeada por colinas atiborradas de minas, principales causantes de que Linfen tenga el peor aire en el país.

-Tianjin (China): 140 mil personas cohabitan con plomo y metales pesados en la ciudad china de Tiajín. Producto de la minería y producción de plomo, miles de sustancias tóxicas son vertidas en el suelo y agua del lugar. Tianjin genera la mitad de la producción de plomo de China, pero para ello emplea una arcaica tecnología y cero regulaciones ambientales. Los pobladores de Tianjin comen, respiran y beben productos tóxicos; por ejemplo el trigo de la zona presenta niveles de plomo hasta 24 veces más elevados de los aceptables. La contaminación con plomo, además de generar problemas severos de salud, altera el coeficiente intelectual de los niños.

-Vapi (India): Productos químicos y metales pesados generados por los polígonos industriales, contaminan la vida de 71 mil personas indias. Los niveles de mercurio en las aguas subterráneas de la ciudad presentan un nivel 96% más elevado de lo permitido y considerado “seguro” por la OMS; por otro lado, sustancias tóxicas como metales pesados abundan en el aire y alimentos.

-Sukinda (India): El cromo hexavalente y otros metales pesados arruinan la vida de 2 millones 600 mil personas; estos tóxicos son el resultado de la explotación de minas de cromo y del procesamiento que no contempla ningún tipo de recaudo ambiental. El hexavalente de cromo se usa para la producción de acero inoxidable y curtido de pieles, se trata de una sustancia altamente cancerígena si se inhala o se ingiere; el agua “potable” de Sukinda contiene el doble de cromo hexavalente de lo permitido. El 85% de las muertes en la zona se deben a enfermedades causadas por la contaminación de cromo y lo lamentable es que las autoridades no hacen nada por revertir esta situación.

La contaminación ambiental en Argentina es mayor que lo que se podría esperar de un país con un nivel de desarrollo mediano a alto. Estos problemas son consecuencia principalmente del aumento gradual de la población urbana y del desarrollo industrial, junto con un marco de reglamentaciones inadecuado y un déficit de décadas en materia de infraestructura sanitaria y de tratamiento de desperdicios. La capacidad y autoridad institucional para la gestión ambiental está fragmentada entre numerosos organismos en los niveles nacional, provincial y municipal, lo que conduce a la superposición de jurisdicciones, a la debilidad del control y al incumplimiento de las normas. Como consecuencia de esa fragmentación de responsabilidades institucionales y falta de coordinación, se ha producido un marco institucional y regulatorio confuso para la gestión ambiental.

Uno de los mayores obstáculos es la escasez de información ambiental, debido a que hay muy poco monitoreo de la contaminación del aire y de cuerpos de agua, y virtualmente no existen análisis de sus efectos sobre la salud y de otros costos económicos.

Los principales problemas ambientales en Argentina, entre otros, son: tala excesiva de árboles, el sobrepastoreo, incendios intencionales, las actividades agrícolas, las actividades petroleras, la extracción de materiales para la construcción, la implementación de basurales a cielo abierto, la introducción de especies exóticas, el comercio ilegal de fauna y la sobreexplotación pesquera.

Para plantear la solución al problema tanto de la prevención como del control de la contaminación ambiental, nos resulta fácil cuando no nos sentimos culpables o cuando no nos creemos los dueños del universo, entonces sabemos que podemos prevenir la contaminación ambiental evitando el uso de contaminantes o que podemos eliminar los que ya están el medio.

Se concibe ahora el problema de la contaminación y su consecuente ecológico como un asunto global que requiere de soluciones globales. Actualmente, las diversas naciones, sobretodo las desarrolladas, realizan esfuerzos dentro de su territorio por restaurar y preservar la salud ecológica nacional y buscan lograr acuerdos con las demás naciones para extenderlos a todo el planeta. Además, se originan diversas propuestas de solución. En todas se observan componentes políticos y científicos tecnológicos. Las políticas se encaminan hacia los mecanismos de tipo legislativo que disponen los gobiernos, para modificar las pautas de comportamiento de la sociedad; las científico-tecnológicos se orientan al estudio y desarrollo de técnicas de defensa del medio ambiente.  

Ciertos científicos apuestan por bioindicadores frente a  equipos costosos de medición y análisis, podemos tomar algunos ejemplos, cuando se produce una variación en las condiciones del entorno, algunos seres vivos responden cambiando sus funciones vitales o su composición química o genética, algunos incluso acumulan el agente contaminante.

Ciertos seres vivos son especialmente sensibles a posibles alteraciones del medio ambiente: las libélulas permiten conocer el estado de las aguas, las abejas pueden detectar la contaminación atmosférica urbana y mediante corales y pingüinos se puede conocer el alcance del cambio climático. Y es que en la naturaleza se encuentra solución a casi todo.

Si alguien contamina o destruye la porción de la tierra perteneciente a otro, debería restituirle o compensarle. En la práctica podría llegar a ser tan costoso que el contaminador fuese a la quiebra por su descuido. Y si los ejecutivos de las companías fuesen hechos civilmente responsables en lo personal por sus actos deliberados de polución, tendrían poco incentivo para envenenar aire, tierra o agua. Si los contaminadores y no los contribuyentes de impuestos fuesen hechos responsables por los daños, correrían con las consecuencias negativas de la contaminación.

(*) Crónica y Análisis publica la presente colaboración por gentileza de su autor Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

Volver a la pagina anterior


 

 

 


 
Estadísticas de visitas