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 COLABORACIONES

03-12-2009

LOS BOSQUES, EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA IMPORTANCIA DE LOS PERIODISTAS

Por Cristian Frers (*)

Los bosques son gigantescos almacenes naturales de carbono que al ser deforestados a nivel mundial, liberan toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Por esta razón, la protección de los bosques es considerada una estrategia clave para mitigar el cambio climático.

La deforestación ocupa uno de los primeros lugares (16%) a nivel mundial, después de los sectores de energía (24%) e industria (22%), en el ranking de actividades humanas que generan emisiones de efecto invernadero.

Existe una idea predominante de cómo revertir el cambio climático; buscar un compromiso mundial para que se reduzcan las emisiones de carbono entre el 25 y el 40 por ciento para el 2020. Canadá, Europa y Japón ya están en esa senda, sólo falta el resto del planeta tierra. Quienes abogan por estas cotas de reducción voluntaria piden que los países desarrollados asistan a los subdesarrollados al menos con 100.000 millones de dólares anuales para que se adapten al cambio y que no les mezquinen sus conocimientos tecnológicos.

Sin embargo los políticos se echan la culpa unos a otros. Muchos acusan a los Estados Unidos de no estar haciendo lo suficiente como para llegar con una ley aprobada por el congreso en Washington. Otros creen que son China e India los que están dando vueltas. Y ninguno se pone de acuerdo sobre cómo producir el dinero que se necesita para que los países subdesarrollados puedan revertir sus industrias.

Esto deja a los Europeos, Canadá y Japón muy mal parados. Estos países ya prometieron reducir sus emisiones entre un 25 y un 40 por ciento si hay un acuerdo global. China quiere que el acuerdo contemple la contaminación per cápita. De esta manera, si bien es el segundo país más contaminante detrás de los Estados Unidos, al dividirlo por 1.300 millones de habitantes, pasa a ser uno de los que menos contaminan. Brasil e Indonesia son los que lanzan mayor cantidad de carbono a la atmósfera a causa de la tala y quema de sus bosques y selvas. Dicen estar dispuestos a no cortar ni una hoja más si se los compensa con créditos blandos para subsidiar a sus ganaderos e industriales. India asegura que llegará a la cumbre de la XV Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que se llevará a cabo en Diciembre de 2009 en Dinamarca, con una batería de leyes aprobadas para detener las emisiones.

Entre el 18 y el 23 de Octubre del 2009, se llevó a cabo el XIII Congreso Forestal Mundial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina, donde en el Foro de Bosques y Cambio Climático que estuvo presidido por el Director General de la Comisión Forestal del Reino Unido, Tim Rollinson y contó con la participación de numerosos disertantes nacionales e internacionales. Dicho foro tuvo como objetivos:

  • Intercambiar ideas sobre las oportunidades y dificultades para la forestación en el marco del cambio climático

  • Fortalecer los conocimientos de los participantes del Congreso Forestal Mundial sobre temas relacionados a los bosques y el cambio climático.

  • Intercambiar distintos puntos de vista sobre el rol que deberían cumplir los bosques en los cambios a implementar en el 2012 que se discutirán en el COP 15.

Se logro redactar el siguiente mensaje que será presentado ante la XV Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en donde se expresa lo siguiente: 

Mensaje del XIII Congreso Mundial Forestal a la XV Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático 

El 13avo. Congreso Mundial Forestal llevado a cabo en Argentina en octubre de 2009, observa con preocupación los efectos del cambio climático en los bosques y el muy importante papel que desempeñan en la mitigación del cambio climático y la necesidad de las personas dependientes de los bosques y los ecosistemas forestales  para adaptarse a este desafío.

Este Congreso, apoya los principales mensajes de la Asociación de Colaboración sobre los Bosques, Marco Estratégico para los Bosques y el Cambio Climático, de su panel de expertos sobre la adaptación de los bosques al cambio climático, en particular. 

ü      Los bosques contribuyen positivamente al balance global del carbono. El mantenimiento de los  altos reservorios de carbono mediante la reducción de la deforestación y la degradación de los bosques y promover la gestión sostenible de todos los tipos de bosques entre las prioridades más importantes del mundo forestal.

ü      La gestión sostenible de los bosques proporciona un marco eficaz para la ordenación forestal basada en la mitigación del cambio climático y la adaptación.

ü      En los bosques para alcanzar plenamente su potencial para abordar los desafíos del cambio climático, la gobernanza forestal, que deberá mejorar la financiación y creación de capacidad debe mejorarse, y procesos para empoderar a las personas privadas de derechos, incluidos los pueblos indígenas y otras comunidades dependientes de los bosques, es necesario fortalecer.

ü      Los productos de bosque cosechados sostenibles y los combustibles de madera pueden reducir emisiones de gases de efecto invernadero substituyendo los materiales de las altas emisiones para la emisión neutral o baja, las reanudables.

ü      Incluso si las medidas de la adaptación se ejecutan completamente, el cambio del clima en el tiempo excedería la capacidad adaptanción de muchos bosques y por lo tanto el bosque basó la mitigación del cambio de clima y las medidas de adaptación deben proceder concurrentemente.

ü      La colaboración intersectorial, los incentivos económicos, y la disposición de sustentos alternativos son esenciales para reducir la tala de árboles y la degradación del bosque.

ü      La supervisión del bosque y la ayuda exacta del gravamen informado más la toma de decisión, requieren la mayor coordinación en todos los niveles.

 Para concluir, los bosques son más necesarios que el carbón. Abrigan dos tercios o gran parte de la biodiversidad del planeta,  generan mercancías y servicios críticos del ecosistema tales como agua, alimento y sobre  todo, 5.000 productos de bosque comerciales. Los bosques sostienen la identidad cultural y espiritual de los mil millones de personas, primeros entre ellos, a la gente indígena del mundo.

El 13avo. Congreso Forestal Mundial menciona la necesidad de salvaguardar los derechos de la gente indígena basada en las comunidades de los  bosques, y reconoce el juego del sector privado  y de la sociedad civil en la adaptación y la mitigación del cambio del clima.

En Copenhague se buscará, posiblemente en vano, un acuerdo que profundice el Tratado de Kyoto, que algunos países, como los Estados Unidos, no firmaron y cuyas recomendaciones de asistencia financiera y tecnológica a las naciones menos desarrolladas para que combatan el mal ambiental fueron olímpicamente ignoradas.

Es importante que el periodismo se haga eco de estos problemas, para comenzar de una vez por todas a crear conciencia en la población que vive en este planeta llamado Tierra, de otra forma será muy difícil imponer algún tipo de mitigación sobre el cambio climático. ¿Por qué expreso esto? Porque los que contaminan no quieren dejar de contaminar, los políticos no se animan a ponerles freno, pues creen que de hacerlo sus países, y porque no ellos mismos, tendrán menos dinero en un futuro, y los científicos no pueden detener lo que, según todo indica, será dentro de pocas décadas la pauperización o destrucción total del planeta, pese a que tienen todas las pruebas de lo que esta sucediendo.

Quedan los periodistas, los únicos capaces de generar una corriente de opinión tan fuerte que obligue a los que mandan a corregir el rumbo. Esto es lo que expresaron importantes figuras de la política, la economía y los estudios académicos a 400 editores y jefes de redacción de los países más diversos, en un Congreso organizado por Project Syndicate.

Todos los periodistas deberíamos entender la ciencia del cambio climático, sus causas, sus controversias y sus impactos presentes y proyectados.

Seguramente, cuando uno como periodista, escuche este tipo de exhortaciones a la acción, sentirá dos cosas opuestas: satisfacción por la valoración positiva que uno recibe del oficio (en un tiempo en que no faltan quienes creen que vale muy poco) y un poco de miedo, fruto de la responsabilidad que le colocan a uno sobre la espalda. Pero, como yo lo veo, se trata de una misión de naturaleza tan singular que no debería ser rechazada.

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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17/11//2009

RÉQUIEM PARA LOS ÁRBOLES

Por Cristian Frers (*)

Una de las mayores amenazas para la vida del hombre en la Tierra es la deforestación. Desnudar el planeta de sus bosques y de otros ecosistemas como de su suelo, tiene un efecto similar al de quemar la piel de un ser humano. Los bosques ayudan a mantener el equilibrio ecológico y la biodiversidad, limitan la erosión en las cuencas hidrográficas e influyen en las variaciones del tiempo y en el clima. Asimismo, abastecen a las comunidades rurales de diversos productos, como la madera, alimentos, combustible, forrajes, fibras o fertilizantes orgánicos.

Es muy importante que se entienda que el cuidado de los bosques y selvas es necesaria a nivel mundial, ya que los árboles constituyen una reserva natural para los diferentes ecosistemas que los pueblan y para los millones de personas en el mundo que viven de sus recursos. Asimismo, evitan que se emitan a la atmósfera cantidades excesivas de dióxido de carbono. Conociendo que este gas es el principal responsable del calentamiento global. Sin embargo, lamentablemente, la acción humana está provocando una destrucción de los bosques y selvas sin precedentes en la historia humana..

Si bien las cuestiones relacionadas con los bosques y selvas son complejas, se reducen a un principio económico muy simple. Hoy en día, vale más para una compañía maderera o  que un agricultor limpie la selva  que dejarla tranquila. No hay actualmente ningún ahorro económico en salvar a los árboles. Básicamente, el mercado considera que los árboles valen más muertos que vivos. Sin embargo, cuando se trata de detener el cambio climático, los bosques y las selvas del planeta son invaluables.

En muchas áreas el proceso de deforestación va acompañado de una mala gestión de las políticas territoriales, a menudo debido a la existencia de regímenes que no prestan demasiada atención al ambiente, pero que en cambio se muestran preocupados por satisfacer intereses particulares.

La deforestación global se ha acelerado dramáticamente en décadas recientes. Los bosques y selvas de América del Sur y del Sudeste de Asia están siendo cortados y quemados a una tasa alarmante para usos agrícolas, tanto en pequeña como en gran escala, desde enormes plantaciones de palmera aceitera hasta la agricultura de subsistencia.

La deforestación continuará en América Latina, afirmó la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. En su último informe sobre la Situación de los Bosques en el Mundo, la FAO indicó que en Sudamérica el aumento de los precios de los alimentos y los combustibles hará que se talen más árboles para dedicar más terreno a los cultivos y la ganadería.

Nunca antes en América Latina y el Caribe se luchó tanto contra la deforestación como hoy. Pero la tala en la región aumentó hasta constituirse en la más alta del mundo.

De cada 100 hectáreas de bosque que se perdieron en el planeta entre 2000 y 2005, casi 65 correspondieron a esta área. En ese período, la tala registró un promedio anual de 4,7 millones de hectáreas, 249 mil hectáreas más que lo reportado entre 1990 y 2000.

La contención de la deforestación mundial sólo es posible mediante la creación y aplicación de leyes y políticas sostenibles que sean respetadas por todos los países.
En Argentina hemos logrado la aprobación de la famosa y tan esperada Ley de Bosques, pero necesitamos que su aplicación sea efectiva y real, es decir que sea respetada.

El problema de la deforestación, no es nuevo. Desde los albores del siglo XX hasta la actualidad, el país perdió dos tercios de la superficie de selva y bosques nativos originales, según la Dirección de Bosques de la Nación. Sólo en los últimos años, la deforestación superó las 200 mil hectáreas anuales, siendo la región chaqueña la de mayor reducción de cobertura forestal, señalan las estadísticas oficiales.

Un dato ilustra mejor que nada la magnitud del problema: en los últimos cinco años, la tala arrasó con 1,3 millón de hectáreas en el país, según la Unidad de Monitoreo del Sistema de Evaluación Forestal de la Dirección de Bosques, a partir de la lectura de fotos satelitales que aporta la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

La cifra indica que la tasa de deforestación de Argentina –que mide el porcentaje anual respecto de la superficie remanente– es seis veces más alta que el promedio mundial, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma). Este organismo considera a la deforestación como una de las mayores amenazas para la vida del hombre en la Tierra.

En nuestros días, existe acuerdo en que, dado que la deforestación es el resultado de muchas acciones directas activadas por muchas causas fundamentales, la acción en un único frente difícilmente podrá resolver el problema. Son necesarios muchos esfuerzos para implantar una gestión forestal sostenible, equilibrando objetivos ambientales, sociales y económicos. Ciertos procedimientos y políticas nacionales son críticos. Dado que la deforestación puede generar tanto beneficios como costes, es importante estimar las ganancias y pérdidas en cada caso.

Algunas de las maneras de evitar la deforestación, sería:

  1. Conservando los bosques y utilizándolos racionalmente, sin destruir las especies más valiosas y dejando que se regenere con sus propias semillas.

  2. Para proveer leña y otros productos forestales, se debe sembrar árboles de rápido crecimiento, que se puedan aprovechar en pocos años.

  3. Se puede plantar árboles entre los cultivos (Agrosilvicultura).

  4. Utilizando los sistemas agroforestales, que son aquellos en los que se mantienen ciertas especies de árboles y se realiza un cultivo o ganadería asociado el campesino obtiene una renta sin destruir, de dos o más rubros diferentes preservando el ambiente.

Debemos repensar algunas cuestiones. Y la primera es la falta de conciencia respecto de la trascendencia económica y social de un apropiado uso de los recursos naturales, en particular de nuestros bosques y selvas, además de su valor natural. No es posible lograr un adecuado equilibrio entre las variables mencionadas, y con ello una apropiada sustentabilidad del desarrollo, si no se comprende que la realidad nos está indicando ya hace tiempo que son altamente conflictivas las decisiones y políticas sesgadas, y con visión a corto plazo.

No solo es necesario aportar soluciones sino también tomar conciencia de que la lucha contra la deforestación puede abrirnos oportunidades.

La esperanza de crear conciencia ecológica es un árbol que empieza a crecer. Miles de pájaros han perdido su hogar. Y sus cantos envuelven nostalgias de un tiempo saludable, de aire puro, de flores aromadas.

El paisaje verde de los países esta cambiando. Los montes naturales son perseguidos por el fuego y las motosierras. La deforestación masiva no solo les cortó a los pájaros la libertad de volar y les privó de vivir en su rama favorita, sino también esta dejando sin oxígeno al hombre. El panorama es desolador en algunos lugares, pero siempre las esperanzas renacen, cómo los arbustos que se niegan a morir, aún escuálidas, sus hojas a la vera del camino.

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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03/11//2009

EL PROBLEMA DE LOS BASURALES A CIELO ABIERTO Y COMO BUSCAR LA SOLUCIÓN

Por Cristian Frers (*)

El problema de los basurales a cielo abierto y como buscar una solución

Nuestras ciudades son grandes consumidoras de energía y de diversos recursos naturales. Generan toneladas de residuos que aumentan año tras año. El nivel de desarrollo y el estilo de vida que tenga cada comunidad determinarán la cantidad y el tipo de residuos producidos y su disposición final.

Esta cantidad de residuos producida por todos nosotros debe ser tratada de una manera adecuada de manera que no contamine el aire, el agua y el medio que nos rodea ocasionando entre otras cosas daño a la salud.

Uno de los factores que daña la salud de los habitantes de las ciudades es la gran cantidad de basura que se va acumulando en terrenos no aptos. Los basurales a cielo abierto suelen ser uno de los focos infecciosos de muchas de las enfermedades que contraen a diario las miles de personas que habitan en sus inmediaciones. Las estadísticas indican que el 19% de las enfermedades provienen de causas ligadas al medio ambiente. En la mayoría de los casos, los afectados se contagian a través del contacto con animales domésticos o roedores infectados o a través de la ingestión de alimentos en mal estado. Entre las enfermedades que aún persisten entre nosotros figuran el dengue y el cólera.

Muchos de los materiales que integran la basura, podrían haber sido reutilizados, es decir reciclados. Entre los más comunes podemos señalar los vidrios, el papel, los metales, los residuos orgánicos, que pueden utilizarse como sustancias fértiles del suelo.
Pero para poder realizar esto de forma eficiente es necesaria una clara conciencia en la población de las ventajas para el ambiente, que representa la reutilización de éstos elementos. Para esto es necesario implementar campañas de difusión en todos los ámbitos.

¿Sabía que la mitad de los objetos que tiramos constituyen basura innecesaria?
¿Sabía qué hay debajo de la tierra? Hay mucha agua. Ella corre a través de ríos subterráneos y de ellos, mucha gente toma el agua que utiliza para consumo.

Pero. ¿Cómo se puede cuidar el agua que está bajo la tierra? La respuesta es simple. No arrojando residuos, en especial sustancias tóxicas, en cualquier lado. Estas sustancias, poco a poco van penetrando en la tierra, en especial, con la ayuda de la lluvia.
Desgraciadamente, algunas personas arrojan los residuos en terrenos baldíos, esto es imitado por otros y en poco tiempo se forma un basural.

Se debe entender que reciclar basura, es crear trabajo. Se debería aprovechar la caducidad del actual sistema de recolección de residuos para transferir parte del servicio a microemprendimientos y cooperativas.

Exclusión, trabajo infantil, contaminación con riesgo grave para la salud, bajas expectativas de vida, son algunas de las características evitables en el trabajo del que recoje basura de la calle. El haber llegado a estas condiciones no es sólo la consecuencia inmediata de la creciente desocupación sino también de la ausencia de políticas integradoras y de fomento de formas de producción que apunten al reciclado de residuos, el cuidado y la preservación del ambiente.

Es debido a esto que se necesita urgente un debate sobre: proyectos de reconversión del sistema de recolección de residuos, la inserción de los cartoneros en el trabajo formal y formas de organización, características del trabajo del cirujeo y mejoras en la calidad de vida.

El reciclaje de basura en Argentina se hace, y mueve mucha plata, por ello, como muchas otras cosas, se hace de forma clandestina. ¿Cómo se hace? Por medio de los cartoneros, quienes separan la basura artesanalmente mientras esquivan autos, y dejan atrás basura afuera de las bolsas, ya que muchas veces las tienen que romper para abrirlas.

Considero que los medios de difusión pueden aportar mucho mediante artículos sobre cómo se maneja el tema en otras partes de mundo, contribuyendo a la educación de la población y a ejercer una presión saludable sobre los responsables políticos del tema que muchas veces hacen grandes anuncios y luego todo queda en el olvido.

El reciclaje consiste en someter de nuevo una materia o un producto ya utilizado a un ciclo de tratamiento total o parcial para obtener una materia prima o un nuevo producto, útil a la comunidad.

También se podría definir como la obtención de materias primas a partir de desechos, introduciéndolos de nuevo en el ciclo de reutilización y se produce ante la perspectiva del agotamiento de recursos naturales y para eliminar de forma eficaz los desechos.

Con procedimientos que mezclan arena o arcilla con envases de plástico, se pueden fabricar ladrillos ecológicos, tejas y losas para la construcción de viviendas. Muchas metalúrgicas usan las chatarra como insumo para sus productos. Existe una creciente industria del reciclado del PET, plástico de las botellas de gaseosa y agua, con las que se confeccionan hilos textiles. Los cepillos, escobillones, escobas, están hechos con este material reciclado.

La vermicultura —el reciclaje de basura orgánica con lombrices— puede ser una alternativa ecológica a los convencionales vertederos. Las lombrices comen su mismo peso, por lo que un kilogramo de estos gusanos procesa un kilogramo de basura cada día.

El cartón corrugado, el de las cajas, está hecho íntegramente con papel recuperado, por dar sólo algunos ejemplos. Esta industria, que podría crecer, se sustenta en el trabajo de los recolectores callejeros que diaria y eficientemente recuperan estos materiales en la marginalidad y aprovechan lo que de otra forma terminaría en un basural a cielo abierto,

Los miles y miles de cartoneros que cirujean las calles de todo el país recogen anualmente sólo de papel, diario y cartón aproximadamente 430.000 toneladas, lo que a ellos les representa un ingreso de alrededor de 80 millones de pesos. Puede estimarse que, cuando la totalidad de ese material reciclado llega de distintas formas otra vez al comercio, posee un valor de venta que sextuplica lo que reciben los cartoneros. Es decir que el negocio global que generan los cartoneros asciende a unos 500 millones de pesos por año, sólo teniendo en cuenta los derivados celulósicos, lo que equivale a la facturación anual de una compañía como Quickfood o a la mitad de Edenor o Edesur. El grueso del dinero generado por la cadena productiva que comienza con el cartonero se lo llevan unas pocas grandes empresas, demostrando que nuestro actual sistema de gestión de los residuos es irracional antieconómico y antiecológico.

De manera que modificar usos y costumbres pasa, en primer término, por entender la dimensión del tema en el que interactúan los que producen la basura, los que la reciclan y quienes la generan.

El 60% de los cartoneros son trabajadores, obreros de la construcción, textiles, gastronómicos, entre otros… que perdieron su empleo en los últimos años. Trabajan con sus familias, expuestos a la contaminación y con una expectativa de vida de 35 años, siendo 70 años la del resto de la población argentina. Sus hijos engrosan las filas del trabajo infantil que conduce al retraso escolar o directamente al abandono, a menores ingresos en la vida adulta, a acceso a trabajos no calificados a la reproducción de las condiciones de pobreza que originaron su deserción escolar temprana.

En resumen, la incorporación de los recolecteros callejeros al mercado laboral formal revertiría la situación actual no sólo con los consecuentes beneficios para este sector, sino que fortalecería una incipiente industria que a su vez generaría puestos de trabajo y además aportaría el protagonismo de la comunidad en un proyecto común.

Sería un estímulo a la formación de cooperativas, microemprendimientos o empresas sociales para que se reconozca su lugar dentro del sistema de recolección de residuos. De este modo, el Estado podría reemplazar el esquema de planes trabajar por empleos genuinos, desarrollando emprendimientos productivos que deberán tener, como insumo básico, los materiales recuperados.

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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17/10//2009

EL TEMA DE LA BASURA EN LOS ÁMBITOS ACADÉMICOS

Por Cristian Frers (*)

Participe como corresponsal de prensa del Congreso de Ciencias Ambientales / COPIME 2009, que se llevo a cabo entre los días 7 y 9 de Octubre, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este congreso tuvo como objetivos: 

  • Crear un espacio para el intercambio técnico-cultural entre alumnos y profesionales de carreras ambientales con formaciones diversas en el abordaje del tema, a fin de generar un foro de discusión.

  • Interactuar las distintas vertientes formativas en la temática ambiental para difundir los conocimientos adquiridos en la gestión para la preservación, conservación, recuperación y mejoramiento de los recursos naturales en función de la salud humana y del ambiente.

  • Promover la excelencia en la formación y difundir los trabajos de investigación de los centros de formación.

  • Exponer temas de interés para los noveles profesionales, relacionados con el ejercicio profesional o académico.

Por otro lado, los ejes temáticos se basaron en: 

*      Biodiversidad y manejo de los recursos naturales.

*      Política, legislación y planificación ambiental.

*      Instrumentos de gestión ambiental.

*      Comunidad, participación y educación ambiental.

*      Tecnología e ingeniería ambiental.

*      Ecotoxicología y química ambiental.

*      Energías alternativas. 

Entre los temas tratados, se hablo de: Aspectos sociales y técnicos vinculados a la clasificación, recuperación y vertido de residuos. Los autores de este trabajo son: Licenciada Mónica López Sardi y otros. La Universidad a través de la cuál, se esta llevando el proyecto a cabo es la Universidad de Palermo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El presente trabajo surge de los resultados obtenidos mediante una encuesta de opinión realizada entre los vecinos de la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, donde se pone de manifiesto un marcado desinterés y desconocimiento sobre la gestión de los residuos urbanos. El objetivo del trabajo, es divulgar diversos aspectos e impactos sociales vinculados a la necesaria instrumentación de un sistema oficial de clasificación y reciclados de residuos. También se analiza la disposición final en los rellenos sanitarios.

Este trabajo se llevó a través de un estudio observacional, exploratorio, descriptivo y transversal sobre una muestra de 972 personas de ambos sexos, mayores de 18 años con residencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires. El software utilizado para el procesamiento de datos fue el Infostat v.2006p.1 y Microsoft Excel. Se realizó el análisis de distintos factores que influyen en el reciclado de residuos urbanos y así como su disposición final en un relleno sanitario. Se recurrió a distintas fuentes bibliográficas y a diversas fuentes de información electrónica.

Se llegaron a las siguientes conclusiones. Se necesitará infraestructura, logística y, sobre todo, información y educación del ciudadano común, apelando a su buena voluntad y conducta cívica. Los cambios deben atravesar los distintos circuitos de la economía formal e informal de los residuos y seguramente afectarán a los factores sociales que condicionan la existencia de sectores de la población que, hoy por hoy, obtienen su sustento de la basura.

Por otro lado, en el mismo congreso, se hizo conocer el trabajo: Gestión de residuos sólidos en la F.R.D. Cuyos autores son Romina Dente y Romina Petrollini. Este proyecto se lleva a cabo en la Universidad Tecnológica Nacional.

El volumen de los residuos sólidos urbanos en las ciudades está llegando a niveles tales, que hoy en día, se plantea seriamente el problema de su eliminación, puesto que constituye una de las formas más graves y frecuentes del deterioro del ambiente por sus efectos sobre el medio natural y sobre la salud del hombre.

Las personas contaminan porque ésta es la forma más económica que poseen para resolver un problema práctico muy común que consiste en la eliminación de los productos de desecho que quedan después de que los consumidores han terminado de utilizar algo.

En la Facultad de Ingeniería Delta, la situación del manejo de los residuos sólidos ha motivado que se fijen como objetivos pequeñas iniciativas tendientes a contribuir con la solución de la problemática ambiental.

Es por esto que surge la decisión de llevar a cabo a través de la facultad una experiencia piloto de la gestión de los residuos sólidos generados en el interior de la misma, fomentando el manejo eficiente de los mismos y considerando las jerarquías ambientales: reducción en origen, reciclaje, transformación y disposición final.

El presente trabajo se concentró en su separación y gestión, con el propósito de recuperar residuos para su posterior reciclaje.

Paralelamente a esta experiencia piloto, se trabajo en manera intensa en la concientización de la comunidad universitaria, utilizando diversos métodos para lograr una correcta gestión. Se realizaron evaluaciones de la misma a través de comparaciones mensuales. En virtud de los resultados se propusieron mejoras continuas tomando como base alcanzar las expectativas de logro, o sea, satisfacer las expectativas en los resultados.

La experiencia y los conocimientos adquiridos durante el desarrollo de este trabajo, nos permitieron acercarnos a otras instituciones interesadas en la implementación de este proyecto. De esta manera, pudimos contribuir en la educación ambiental de otras comunidades, y al mismo tiempo, fomentar el respeto merecido del medio ambiente.

Para alcanzar estos objetivos se puso en práctica una separación, conforme a un estudio previo, en las fracciones: papeles, plásticos y ordinarios; los cuales fueron cuantificados durante un período de seis meses. Con el fin de conseguir una mayor eficiencia en la separación, se implementaron diversas técnicas de marketing. Los datos obtenidos fueron analizados semanal y mensualmente.

Los resultados alcanzados han mostrado una eficiencia del 83,75% tomando como base el mes más favorable. 

Como yo entiendo el problema de la basura, los tres protagonistas principales en la problemática ambiental son el gobierno municipal, gobierno provincial y el nacional, las industrias y la población, de los cuales los tres primeros muestran un desinterés total por aplacar el impacto ambiental.

Deben optimizarse los procesos, y minimizarse los volúmenes generados de residuos, el reciclado, el reuso de los residuos y el intercambio de desechos entre fábricas. Es indudable que el mantenimiento de un ambiente que permita proporcionar a la población una calidad de vida digna y saludable tiene un costo elevado, pero el gasto que esto conlleva, siempre será menor que el costo de poner en peligro el medio y la salud de la población.

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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01/10//2009

BUSCANDO UNA POLÍTICA AMBIENTAL ADECUADA

Por Cristian Frers (*)

Es cada vez más alarmante como cada día aparecen en los diarios, medios de comunicaciones visuales, televisión en cualquier parte de este mundo Tierra, noticias sobre   desastres ambientales, muchas desvastadotas,  inundaciones, terremotos, huracanes, incendios, en donde hay  un gran número de victimas, todo ello, por el problema del ambiente, efecto invernadero, el deterioramiento que por años se ha venido produciendo en este planeta.

Esta realidad aunque ha sido en los últimos años preocupación por los gobiernos, especialmente por los países del primer mundo, los logros a favor de la protección del ambiente todavía no logra su verdadero objetivo, como la de responsabilizar a los países a evitar que se siga deteriorando, que realmente se respete la manera como los mercados y sus intereses afectan seriamente el medio ambiental, interesándose  más en utilidades económicas, beneficios, que en la preservación del ambiente.

La política ambiental se entiende como el conjunto de reglas establecidas para dirimir los conflictos y regular las interacciones entre la sociedad civil, la empresa privada y el Estado, en relación con el uso, conservación y restauración del ambiente. En otras palabras, es el conjunto de objetivos, principios, criterios y orientaciones generales para la protección del ambiente de una sociedad particular. Parte del hecho de que la actuación pública es imprescindible para regular y controlar el uso de los recursos naturales y las funciones ambientales, con el fin de evitar la sobreexplotación o ineficiente utilización de los activos ambientales, es decir, alcanzar la sostenibilidad ambiental. Y en esta dirección, trata de encontrar arreglos institucionales y medidas de acción capaces de obtener un objetivo de uso de los recursos naturales y calidad ambiental a través de las decisiones individuales y racionales de los agentes usuarios de los recursos. 

Los estados deben promulgar leyes eficaces sobre el ambiente. A fin de alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible para el  ambiente, y ante la falta de certeza científica absoluta, los estados deberán aplicar ampliamente el concepto de precaución. Las autoridades nacionales deben procurar la internalización de los costos ambientales y el uso de instrumentos económicos, teniendo en cuenta el criterio de que el que contamina, debería en principio, cargar con los costos de contaminación. Deberá adoptarse como herramienta nacional la evaluación del impacto ambiental  de cualquier actividad propuesta. La paz, el desarrollo y la protección del ambiente son interdependientes e inseparables.

La gestión pública es fundamental para regular y controlar el uso de los recursos naturales y las funciones ambientales y así garantizar la sostenibilidad ambiental y la calidad de vida. Los Estados materializan estos propósitos en instrumentos de política, que pueden ser de regulación directa, administrativos y de planificación, económicos y de educación, información, investigación y asistencia técnica.

En todos ellos se encuentran políticas relacionadas con todos los instrumentos mencionados; sin embargo, se enfatiza en los  económicos, debido a la lógica del modelo económico imperante, que deja en el mercado la suerte del ambiente, la equidad social y la reducción de la pobreza.

Los efectos acumulados durante años y la reducción de oportunidades productivas por causa del mal uso de los recursos naturales, difícilmente podrán ser superados en el corto plazo. Nuestra atención debe centrarse en frenar las tendencias de deterioro ecológico y sentar las bases para transitar a un desarrollo sustentable.

Nuestro reto es, sociedad y Estado, asumir plenamente las responsabilidades y costos de un aprovechamiento duradero de los recursos naturales renovables y del ambiente que permita mejor calidad de vida para todos, propicie la superación de la pobreza, y contribuya a una economía que no degrade sus bases naturales de sustentación. En los próximos años requeriremos una expansión productiva que siente bases para crear empleos y ampliar la oferta de bienes y servicios demandados por una población en crecimiento. Por ello la política ambiental y de aprovechamiento de los recursos irá más allá de una actitud estrictamente regulatoria y se constituirá también en un proceso de promoción e inducción de inversiones en infraestructura ambiental, de creación de mercados y de financiamiento para el desarrollo sustentable. Así lograremos hacer compatible el crecimiento económico con la protección ambiental.

La protección del ambiente y las pautas de manejo de los recursos naturales, requiere la existencia de leyes, decretos, resoluciones y reglamentos que fijen: las políticas compatibles con el desarrollo sostenible; los procedimientos administrativos; los sistemas adecuados e integrados de control; la clara determinación de la autoridad de aplicación y mecanismos de decisión y/o resolución de conflictos; los procesos de evaluación, revisión y modificaciones periódicas, acorde con los requerimientos del ambiente, el desarrollo y los avances de la ciencia y la técnica; las pautas y procedimientos para la participación comunitaria; entre otras medidas.

La política ambiental en Argentina es una política pública de aplicación nacional y obligatoria, de acuerdo a lo dispuesto por la Ley General del Ambiente.

Una política pública ocupa el mayor rango en la jerarquización de las normas. De ella se desprenden leyes y regulaciones específicas. Su redacción debe reflejar esta característica y no parecer un listado de acciones pendientes.

Los problemas ambientales tienen como principales víctimas a las personas más vulnerables y a las poblaciones más empobrecidas de la sociedad. Además, la extensión que presentan los desequilibrios ecológicos sostienen pronósticos extremadamente negativos sobre el futuro del planeta.

La falta de una política ambiental racionalmente articulada, que progresivamente remueva las causas de los desequilibrios y atempere sus efectos, agrava el problema. Lamentablemente, la problemática ecológica no es prioritaria para las autoridades y esto se refleja en la insuficiencia de las áreas protegidas y en la falta de intervención en cuestiones clave.

La problemática ambiental va mucho mas allá de una cuestión paisajística como perversamente nos quieren convencer. Voy a poner un ejemplo muy concreto. Se crea un área protegida, por ejemplo un parque nacional, y creamos un comité de gestión, donde está el parque nacional representado, donde están las comunidades locales representadas, donde está el gremio de guardaparques representado, donde está la provincia representada, y donde está el municipio representado, todos en igualdad de condiciones. Y decimos en la ley: “este parque se va a manejar por consenso”. Quiere decir que si hubiese uno solo de los componentes corporativos que no estuviera de acuerdo, se rompe el consenso y el parque no podría ser manejado. Esta es una forma de entregar la autoridad del Estado, esta es una forma de que el Estado pierda su rol en la democracia, esto es desestatizar frente a las corporaciones, que no son malas, que son legítimas, pero que representan intereses particulares y no el interés nacional.

El resultado de esta este desamparo del Estado es una alarmante situación con millones de personas soportando injusta e indignamente sus consecuencias y con sus Derechos Humanos básicos violados sistemáticamente.

No tenemos mas que repetir incansablemente que si la temática ambiental no se transforma de una vez por todas en una verdadera cuestión de Estado, que atraviese toda la administración pública, y se insiste en priorizar perversamente los intereses económicos concentrados por sobre los derechos ambientales, solo estaremos una vez mas frustrados no solo como ciudadanos sino como ambientalistas.

Es imprescindible trazar una red de observación adecuada, para monitorear el conjunto de indicadores requeridos y, con base a ello, precisar una estrategia integral de cuidado del medio ambiente. Es de esperar que se tome la decisión política de darle, por fin, un trato prioritario a la problemática ambiental.

Las políticas y acciones en materia de ambiente y recursos naturales se sustentarán en nuevos esquemas de corresponsabilidad y participación social, mejorando la información a la sociedad y fortaleciendo las actuales formas de corresponsabilidad ciudadana en la política pública.

El éxito de estas estrategias dependerá de la conformación de una cultura de prevención, aprovechamiento sustentable de nuestros recursos y mejoramiento de la calidad de vida, planteada como una de las principales tareas compartidas entre Estado y sociedad, donde se privilegien la educación, la capacitación y la comunicación. 

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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31/08//2009

CONTRA LA POBREZA, PROTEGE EL MEDIO AMBIENTE

Por Cristian Frers (*)

Uno de los grandes debates ambientales gira en torno al nivel de responsabilidad de la pobreza en la devastación de los recursos naturales y en la contaminación del entorno. Existe una estrecha relación entre la pobreza y las condiciones ambientales, debido a que los sectores de menores recursos son los más expuestos a factores de riesgos y vulnerabilidad ambiental. Lo más creíble es que el pobre busca en los bosques la madera para levantar sus viviendas, tener fuego y ganar terreno para la siembra de alimentos. Este tipo de comportamientos acelera los procesos erosivos e incrementa los niveles de riesgo por deslizamientos de tierra e inundaciones. Sus excretas y los residuos sólidos y líquidos que se originan en su vida cotidiana van a parar especialmente a las fuentes superficiales de agua, que son utilizadas para su propia ingesta, con lo cual se crea un círculo de contaminación y enfermedad que desmejora la calidad de vida de las personas.

Todos estos problemas y alteraciones ambientales producen efectos directos e indirectos en las personas, se van bioacumulando y son de gran peligrosidad para la salud de la población, en especial la de los niños que son los más afectados.

Las enfermedades más comunes relacionadas a la degradación ambiental y la pobreza son: erupciones y alergias, diarreas, infecciones y enfermedades respiratorias, malaria, mal de chagas, cólera, hantavirus, síntomas y afecciones relacionadas a la acumulación en el cuerpo de: plomo, cromo, zinc, manganeso, entre otros metales pesados, además del arsénico, mal formaciones genéticas en bebes y niños entre muchas otras alteraciones en la salud.

Un entorno nocivo, la mala nutrición y malas condiciones sanitarias forman una mezcla letal que se cobra millones de vidas al año, en el mundo y que podrían ser evitadas.

Pobreza y enfermedad son primos hermanos. El índice de mortalidad infantil en la zona de los países subdesarrollados del planeta es 13 veces superior al de la zona  de los países desarrollados. La falta de agua potable, alcantarillado, medicamentos y alimentos propician enfermedades infecciosas que matan, todos los años, al doble de personas que el cáncer.

A esto se agrega que el sector productivo de los países subdesarrollados contribuye a que el círculo de la pobreza no tenga fin, pues se niega a invertir en tecnologías limpias y prefieren seguir enviando sus desechos a los ríos, al aire y a los basureros a cielo abierto, que son precisamente los espacios que lindan con las comunidades más pobres y marginadas. El impacto ambiental de las acciones industriales iguala, e incluso supera la dimensión del problema que ocasionan las comunidades pobres, y los efectos más próximos se observan en la tierra arrasada por el uso de técnicas contaminantes.

Una innumerable cantidad de personas muy pobres vive en regiones sometidas a grandes presiones ecológicas y sus comunidades dependen considerablemente de lo que les ofrece la naturaleza. La degradación del ambiente natural menoscaba en gran medida su capacidad para satisfacer las necesidades mínimas.

El mecanismo por el cual el deterioro genera pobreza se inicia cuando la escasez creciente de recursos naturales, priva a la población de su base productiva y de una fuente importante de ingresos adicionales y bienestar, disminuye la rentabilidad del campo y afecta su economía, en especial los sectores más pobres. La baja rentabilidad y el eventual empobrecimiento la gente derivan de que, al perder los recursos en mención, la producción baja y, además, se pierden ingresos (por lo común no contabilizados) y se crea la necesidad de compensarlos o sustituirlos. 

En Argentina, un 40% de la población vive en situación de pobreza. Este porcentaje se eleva hasta un 70% en la Provincia de Tucumán y en algunas regiones del norte del país.

Las organizaciones humanitarias afirman que, aunque se está produciendo una recuperación económica, una parte importante de la población, especialmente los niños, vive situaciones muy precarias. Además de las regiones del norte y de Tucumán, el problema se extiende por los suburbios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Muchos argentinos se preguntan cómo en un país como este, productor de alimentos por excelencia, existe pobreza extrema y desnutrición. Suena inconcebible, dicen los habitantes de esta nación, cuando se busca una explicación… Una de las causas posibles es la mala distribución de la riqueza, un problema estructural en las naciones latinoamericanas.

Las últimas mediciones de la pobreza en América latina indican que 222 millones de personas —un 43% de la población— sufren privaciones que les impiden acceder a los derechos políticos y sociales de la ciudadanía.

De ellos, 96 millones —un 18,6 por ciento de la población— se encuentran en una situación aún más afligente, con ingresos que no alcanzan para su alimentación básica.

Hay muchas maneras de combatir la pobreza, no a los pobres por supuesto. En términos generales, combatir la pobreza es para vencerla, para dar por terminado un estado que ha venido agobiando a los pueblos por décadas y en una trayectoria creciente que amenaza con alcanzar niveles insospechados.

Para muchos, la pobreza se combate regalando comida, ropa y techo, y no es que sea malo esto, pero no es el camino para vencerla y exterminarla.

La erradicación de la pobreza está vinculada de forma irrefutable a la protección de la Naturaleza. ¿Por qué digo esto? Porque para eliminar la pobreza es necesario inequívocamente llegar a un desarrollo sostenible que debe aplicarse inmediatamente para mejorar la calidad de vida. Cultura, nutrición o ecología son básicas en la erradicación de la pobreza y desarrollo sostenible.

Las iniciativas tendientes a la eliminación de la pobreza en forma permanente deberán apuntar al logro de una forma de desarrollo sostenible centrada en la comunidad que, al mismo tiempo, tenga en cuenta la dependencia de la comunidad local de su medio ambiente natural. Los programas de lucha contra la pobreza y de gestión de recursos deberán unificarse en un marco común que abarque todos los planos.

Los esfuerzos encaminados a la erradicar la pobreza requieren inversiones en educación básica, saneamiento, abastecimiento de agua apta para el consumo, vivienda, abastecimiento de alimentos e infraestructura para poblaciones de rápido aumento. Esto sobrecarga economías ya débiles y limita las opciones de desarrollo. Deben crearse empleos para crecientes cantidades de jóvenes que ingresan en la fuerza laboral en momentos en que el desempleo ya está generalizado. Es necesario lograr un desarrollo económico sostenido en el marco del desarrollo sostenible, a fin de dar lugar a todas esas presiones

Para evitar que nuestro mundo siga deteriorándose todos tenemos que cambiar. Para alcanzar un desarrollo sostenible se necesita que exista un compromiso de todos para desarrollar y preservar. Y todas las personas, las industrias y las autoridades debemos comprometernos a seguir los principios claves de este desarrollo. Entre esas medidas, debemos:

  • Respetar y cuidar la comunidad de los seres vivos.

  • Mejorar la calidad de la vida humana.

  • Conservar la vitalidad y diversidad de la tierra.

  • Mantenerse dentro de la capacidad de carga de la tierra.

  • Modificar las actitudes y prácticas personales.

  • Facultar a las comunidades para cuidar su ambiente.

  • Establecer un marco nacional para la integración del desarrollo y la conservación.

La satisfacción de las necesidades básicas de la población mundial, la elevación del nivel de vida, la protección y gestión en beneficio de los ecosistemas naturales para lograr un futuro más seguro y más próspero, es la preocupación mundial para detener la perpetuación de las disparidades entre las naciones y dentro de cada una de ellas. Desarrollo sostenible significa buscar el progreso, preservando los recursos naturales para las futuras generaciones.

Las principales amenazas al desarrollo sostenible son la pobreza, la sobre explotación y la contaminación y uso inadecuado de tierras y de agua. Es necesario un compromiso ético de nuestra sociedad para alcanzar un desarrollo sostenido en nuestro planeta.

La pobreza nuestra no es sino falta de imaginación, falta de creatividad y falta de curiosidad. No sigamos regalándole comida a la gente sino enseñémosle a vivir mejor por su propio esfuerzo. Los grandes ricos en el mundo han comenzado desde lo más pobre.

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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15/08//2009

PELIGRO... CRISIS ENERGÉTICA

Por Cristian Frers (*)

Existe un consenso creciente que la situación actual mundial necesita en forma urgente generar nuevas ideas y más aún, nuevos modos de pensar y de actuar. Es cada vez más obvio que las visiones parcializadas, disociando al ser humano en comportamientos estancos no están dando resultados eficaces para resolver los grandes y complejos problemas que enfrenta hoy la humanidad.

Parece claro que la especie humana está enfrentando en la actualidad uno de los mayores desafíos de su historia evolutiva. Es necesario reconocer que ya se cumplieron más de 30 años desde la Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente Humano realizada en Estocolmo en 1972, a pesar de dicha conferencia, la situación ecológica planetaria no sólo no mejoró sino que empeoró.

La Crisis del Petróleo de 1973 y 1979 provocan que los países –desarrollados y subdesarrollados- entren en la problemática de la generación de energía y busquen soluciones a la oleodependencia; así las políticas energéticas deberían dirigirse hacia fuentes de energía renovable – cosa que parece que no esta sucediendo-.

Así es como en Argentina, en marzo del 2004, el Gobierno admitió que se esta enfrentando una crisis energética grave. Los problemas en los servicios de luz y gas llegaron para quedarse durante varios meses y que si no se adoptan medidas, el próximo año será peor. Esto no sólo afecta a Argentina, sino que también a Chile y a Uruguay.

Es notable cómo todavía tanto gobernantes como quienes toman decisiones no distinguen la diferencia entre acontecimiento iniciador y desastre. A menudo nos ocupamos de las calamidades cuando estas acontecen, es decir, cuando se presentan situaciones que requieren de un desafío que no encuentra posibilidades de ser abarcado por las estructuras institucionales presentes en la organización, y por ende, se asocian a una situación de caos que requieren nuevas iniciativas; especialmente, la reformulación de las ideas y las capacidades de las organizaciones para hacer diagnósticos y plantear alternativas de trabajo.

En Argentina, el 50 por ciento de la generación de luz dependen de centrales que se alimentan a gas. El sistema nacional está funcionando sin reservas técnicas y al límite de su capacidad operativa.

El correcto manejo de desastres es un proceso complejo que se inicia mucho antes del momento de crisis y en el cual se pueden distinguir tres instancias: 

1)      La etapa predesastre que involucra:

·        La evaluación de riesgos.

·        La planificación de usos del territorio incorporado a la dimensión geológico-ambiental.

·        El desarrollo de sistemas de prevención-mitigación-alerta.

·        La concientización y educación del ciudadano.

2)      La etapa durante el acontecimiento, donde esencialmente juega la eficaz organización.

3)      La etapa posdesastre, centrada en la recuperación y la reconstrucción.

Es evidente que a la hora de buscar explicaciones en la crisis energética argentina de por qué no hay suficiente energía para cubrir el consumo interno saltan sobre el tapete dos tipos de causa.

Las estructurales, que arrastran la producción gasífera por la caída de las inversiones en los últimos años. Y las conyunturales, que responden a los movimientos empresario y a las presiones tarifarias que afloraron luego que el Gobierno anunciara una serie de cambios regulatorios y el descongelamiento del precio del gas.

No es posible llegar a un buen manejo de desastres sin contemplar la evaluación de riesgos. Es por esto, que ahora el gobierno nacional se encuentra ante el dilema de decidir a quién deja sin gas para no afectar a los clientes residenciales: O le corta a las industrias –lo que frena la actividad productiva- o apunta a las estaciones de GNC, que tienen como clientes a 1,3 millón de automovilistas.

Es sabido que los fenómenos potencialmente peligrosos varían tanto en frecuencia como en magnitud, y si bien técnicamente es posible reducir ambos factores, el logro de una sociedad libre de riesgos es una utopía.

Lo aconsejable es reducir el riesgo hasta un nivel aceptable aprendiendo de las experiencias de otros países e instituciones como una forma de anticipar posibles problemas y prevenirse frente a posibles situaciones similares, tanto por medio de la acción preventiva específica como a través de la toma de conciencia de las dificultades de todo manejo de crisis, especialmente en cuanto a las restricciones habituales en los planos comunicativos y de coordinación.

Estados Unidos de Norteamérica, sufrio una crisis energética, en mayo del 2001, que afecto especialmente al estado de California con frecuentes apagones. El gobierno basó su iniciativa en tres aspectos cruciales de la ecuación energética: demanda, oferta y los medios para suplirlas, en donde se aseguraba que el plan alentaría una exploración nueva y ecológicamente indemne de nuevas fuentes de gas natural y petróleo, y al mismo tiempo alentaría los intentos de conservación y de desarrollo de fuentes alternativas de energía. El proyecto reduce en casi un tercio los programas sobre uso eficiente de la energía y fuentes de energía renovable.

Es tiempo de utilizar energías alternativas, que son aquellas que se producen a partir de fuentes naturales y que se regeneran por sí solas; los ejemplos más claros son la eólica, biomasa, hidráulica o la energía solar, pero hay otras fuentes que son menos conocidas  y que su potencial es inmenso; este es el caso de las Energías del Mar, que junto a la geotérmica son las más desconocidas y las que tienen un gran potencial, como usar la energía de las olas, sistema que se basa en la conversión de la energía mecánica del mar en corriente eléctrica que puede desarrollarse a través de la empresa estadounidense Ocean Power Technologies (OPT).

La potencialidad de la energía del mar está en su abundancia, tres cuartas partes de la superficie de la tierra están cubiertas por el mar, por lo que es una fuente con muchísimos recursos; incluso algunos estudios afirman que en el mar se encuentran los sustitutos de las energías fósiles.

Aprovechar la energía del mar es una vieja idea y hay numerosos métodos. El sistema de la empresa OPT, consta de una red de boyas, que no poseen ningún tipo de impacto visual. Para la conversión de la corriente mecánica en corriente eléctrica se utilizan las  “PowerBuoy” que se anclan en el fondo marino. La oscilación de las olas, permite que las boyas se eleven y desciendan sobre una estructura parecido a un pistón. El agua entra y sales de la bomba con el movimiento, e impulsa un generador que produce electricidad. La corriente se transmite a tierra por medio de un cable submarino.

Los primeros proyectos pilotos, que utilizarán este sistema, se implementarán en Santoña (España) y en una base marina estadounidense en la isla de Oahu, en Hawai, a partir del 2005. Sería interesante implementar estos sistemas en pequeñas localidades del amplio litoral marino con que cuenta Argentina, para disminuir las crisis de los viejos sistemas energéticos.

La aproximación al ideal puede y debe seguir dos caminos: por un lado, el técnico o tecnológico tendiente a alertar y reducir la magnitud del daño; y por el otro, el socioeducacional.

La disposición de la población para sacrificar beneficios en un determinado sector a fin de reducir de algún tipo de peligro, depende en gran parte de la actitud que esa sociedad tome.

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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30/07//2009

LA IMPORTANCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO Y COMO AFECTARÁ A LA ARGENTINA

Por Cristian Frers (*)

El clima ejerce una enorme influencia en la naturaleza y en nuestras vidas, determina en gran medida la fauna y la flora de cada lugar, la cantidad de agua dulce disponible, los cultivos... y al final también influye en la cultura y medios de vida de cada región del mundo

Desde los primeros tiempos las variaciones climáticas han modelado el destino de la humanidad, y el ser humano ha reaccionado en gran medida adaptándose, emigrando y desarrollando su inteligencia. Durante las últimas glaciaciones, los niveles de los océanos descendieron y los seres humanos se desplazaron a través de puentes continentales desde Asia hacia América y las islas del Pacífico. Desde entonces se han registrado numerosas migraciones, innovaciones y también catástrofes.
Algunas de estas han tenido su origen en pequeñas fluctuaciones climáticas, como unos pocos decenios o siglos de temperaturas levemente superiores o inferiores a la media, o sequías prolongadas. La más conocida es la Pequeña Era Glaciar, registrada en Europa a comienzos de la Edad Media que provocó hambrunas, insurrecciones, y el abandono de las colonias septentrionales en Islandia y Groenlandia. El hombre ha soportado durante milenios los caprichos climáticos, recurriendo a su ingenio para adaptarse, incapaz de influir en fenómenos de tal magnitud.

Actualmente, es un hecho científico que el clima global está siendo alterado significativamente en el  siglo XXI, como resultado del aumento de concentraciones de gases invernadero tales como el dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos. Estos gases están atrapando una porción creciente de radiación infrarroja terrestre y se espera que harán aumentar la temperatura planetaria entre 1,5 y 4,5 °C (el llamado Efecto Invernadero y Calentamiento Global). Como respuesta a esto, se estima que los patrones de precipitación global y corrientes marinas también se alteren. Asociados a estos potenciales cambios, habrá grandes alteraciones en los ecosistemas globales.

El cambio climático es la mayor amenaza ambiental de este siglo, con consecuencias económicas, sociales y ambientales de gran magnitud. Todos sin excepción; los ciudadanos, las empresas, las economías y la naturaleza en todo el mundo están siendo afectadas.

Ya no hay discusión científica acerca de las dramáticas consecuencias del cambio climático global que está soportando el mundo: con islas que se hunden, huracanes que destrozan, glaciales que deshielan y ecosistemas que desaparecen. Los modelos más desarrollados y probados del mundo coinciden en pronosticar un panorama desolador para los próximos 50 años.

Los próximos años serán cruciales. Una pata importante de esa carrera contra el tiempo es el acuerdo al que puedan llegar los países desarrollados y en vías de desarrollo. También es muy importante comprender que con sólo eso no alcanzará, que se necesita mucho más.

Dada la complejidad del problema y su multicausalidad, las acciones tendrán que encararse desde distintos flancos; ninguno de ellos de fácil resolución. Por otra parte y debido a que el cambio climático constituye un problema de características mundiales, la acción de unos pocos países sin el compromiso real del resto de los países del mundo (especialmente los más poderosos y desarrollados), no conducirán a la solución ni a la minimización del problema.

En términos generales, las líneas de acción podrían ser las siguientes:

Transporte: Es un sector muy dependiente de los combustibles fósiles, cuyas emisiones de dióxido de carbono, ya en 1990 alcanzaban el 28% de las emisiones de origen energético y continúan creciendo rápidamente. Hay que potenciar los medios de transporte más eficientes como el transporte público y el ferrocarril convencional para desplazamientos interurbanos. También es necesario impulsar la fabricación de motores de tecnologías menos consumidoras de carburante.

Eficiencia energética: Es la obtención de los mismos bienes o servicios con menor gasto de energía. Se trata de usar nuevas tecnologías como en el caso de las lámparas de bajo consumo en iluminación.  Las inversiones en eficiencia además resultan rentables a corto o medio plazo.

Ahorro de energía: El aumento en el consumo de energía que viene experimentando nuestro país no responde, en gran medida, a la satisfacción de necesidades básicas sino a la creación de nuevas necesidades típicas de países ricos: por ejemplo el incremento de instalaciones de aire acondicionado que han supuesto un notable crecimiento del consumo eléctrico en verano. si se promocionaran medidas de aislamiento térmico de edificios, y de uso adecuado de la electricidad (no para calefacción ni para cocinar) se obtendrían ahorros considerables de emisiones.

Energías renovables: La promoción de energías de bajo impacto ambiental como la eólica, la solar térmica y fotovoltaica, minihidráulica y biomasa, en un contexto de promoción del ahorro y la eficiencia llevan a la sustitución de las energía fósiles y por tanto a la reducción de emisiones de dióxido de carbono.

 

En la República Argentina, con su inmensa variedad de suelos y climas, no se queda afuera de estas proyecciones climáticas. Algunos serán cambios negativos; otros positivos. Inviernos más templados reducirán el abultado gasto en calefacción de los habitantes de la Patagonia, pero el aumento de precipitaciones asociado empeorada allí los problemas de erosión. Algunas regiones poco productivas podrían verse beneficiadas por un incremento de la actividad agropecuaria.

El Litoral y la Pampa Húmeda sufrirán inundaciones más frecuentes, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires soportará mayores precipitaciones y veranos más sofocantes.
Los eventos extremos, como tormentas, sequías, olas de frío o calor, serán más comunes. Otro aspecto importante será el agua. La región de Cuyo podría sufrir sequías importantes al disminuir la cantidad de nieves en las altas cumbres. A su vez, la Capital Federal podría también tener problemas de abastecimiento de agua potable por el aumento del nivel del mar previsto entre 9 y 88 centímetros, que afectará al Río de la Plata. Los vectores de enfermedades, como el dengue y el paludismo, ya han iniciado su migración hacia latitudes templadas.

Así, generalizando, gran parte de nuestro territorio tendrá inviernos más templados, veranos más sofocantes y una Ciudad Autónoma de Buenos Aires casi, casi tropical. Con lluvias breves e intensas, seguramente los pulóveres de lana gruesa y las camperas más abrigadas pasarán definitivamente a cuarteles de invierno.

En promedio, la temperatura aumento un grado en el territorio argentino durante el último siglo. El promedio de 14 modelos climáticos prevé un incremento de 1,5 grados más para el año 2030 en el norte del país –donde las zonas de calor se harán más severas-, y de 0.7 grados en el extremo sur.

En la desembocadura del Río de la Plata, el mar creció 17 centímetros durante el siglo XX, y se estima que a lo largo del siglo XXI podría subir otros 50 centímetros.

El doctor Vicente Barros, del Centro de Investigación del Mar y la Atmósfera de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, expreso que “El cambio climático no hará sino anticipar los problemas que podría tener la Argentina a largo plazo en materia energética y del uso del agua y del suelo, por lo que las medidas a adoptar, en buena parte coinciden con la respuesta que el país debe enfrentar en esos sectores. En el caso de la energía, las soluciones a largo plazo pasan sobre todo por su uso racional y por el desarrollo de energías renovables. En algunas provincias –Salta, Santiago del Estero y Chaco- habrá que frenar ya la deforestación, para evitar que las tierras desmontadas no sirvan ya para la agricultura y se desertifiquen”.

El doctor Barros continuó con su exposición, expresando: “Si uno mide las emisiones por habitante. Argentina está por encima del promedio, y emite más que China, Brasil e India. Si ellos adquieren compromisos para bajar sus emisiones es probable que no permitan que países con mayores emisiones por habitante no hagan lo mismo”.

Hay quienes expresan que, como no estamos seguros de cómo será el cambio climático, debemos hacer poco o nada. Lo cierto es que un gran número de personas se niegan a aceptar los hechos. Menos, aún, están dispuestas a considerar que ellas tienen algo que ver con el asunto. Lo más sencillo psíquica y políticamente es interpretar lo que a uno le gustaría interpretar, o bien patear la pelota afuera del campo de juego.

Mi opinión personal es que la incertidumbre debe hacernos actuar hoy, no mañana ni pasado, más resueltamente. Según la Organización Meteorológica Mundial, la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera llegó a un nivel récord en el año 2005. El 62% de las emisiones de gases que causan el efecto invernadero corresponden al dióxido de carbono. El actual Protocolo de Kioto no permitirá estabilizar estas concentraciones, sino que a lo sumo frenará el crecimiento. Precisamente, lo que se debe discutir son las medidas a tomar después del 2012, cuando expire nombrado Protocolo. Sé podría abordar este problema a escala mundial con un impuesto acordado globalmente, lo que no significa un aumento en la fiscalidad total, sino simplemente un sustituto en cada uno de los países de los impuestos actuales por un impuesto a la contaminación, por dióxido de carbono. Tiene mucho más sentido gravar lo dañino, como la contaminación, que lo positivo como el ahorro y el trabajo.

La Tierra esta sufriendo de fiebre y está no es una buena señal. La culpa es de todos. De la sociedad humana, con sus perversiones, su irresponsabilidad, su corrupción, sus intereses, su egoísmo, su hipocresía.

Si la Tierra está molesta, cada vez más enojada, es por culpa de todos. Cada vez le hacemos más daño. Y cuando la culpa es de todos, no significa que ella no sea de nadie en particular. Es de cada uno, según su grado de responsabilidad.

Estamos muy enfermos, y no nos damos cuenta. Enfermos de soberbia, de materialismo, de codicia. Pero podemos reaccionar. Podemos hacer un examen de conciencia; entrar en conversiones con nuestro ser profundo, con la parte elevada que hay dentro nuestro y ver si podemos cambiar, aunque sea en algo. Antes de que sea demasiado tarde.

Sólo tenemos un planeta y debemos conservarlo como un tesoro. El calentamiento del planeta es un riesgo que no podemos permitirnos el lujo de seguir desconociendo.

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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16/07//2009

LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA DULCE

Por Cristian Frers (*)

La contaminación de las aguas puede acarrear problemas ecológicos, económicos y sociales. El agua, origen y base de la vida, se ha consolidado como medio indispensable para cualquier alternativa de futuro y como uno de los grandes sustentos de la ecología y el medio ambiente. No existe actividad humana, económica, industrial, social o política que pueda prescindir de este vital recurso.

Se entiende por contaminación del medio hídrico o Contaminación del agua a la acción o al efecto de introducir materiales, o inducir condiciones sobre el agua que, de modo directo o indirecto, impliquen una alteración perjudicial de su calidad en relación a sus usos posteriores o sus servicios ambientales.

Los efectos de la contaminación del agua incluyen los que afectan a la salud humana. La presencia de nitratos (sales del ácido nítrico) en el agua potable puede producir una enfermedad infantil que en ocasiones es mortal. El cadmio presente en el agua y procedente de los vertidos industriales, de tuberías galvanizadas deterioradas, o de los fertilizantes derivados del cieno o lodo puede ser absorbido por las cosechas; de ser ingerido en cantidad suficiente, el metal puede producir un trastorno diarreico agudo, así como lesiones en el hígado y los riñones. Hace tiempo que se conoce o se sospecha de la peligrosidad de sustancias inorgánicas, como el mercurio, el arsénico y el plomo.

Los lagos son especialmente vulnerables a la contaminación. Hay un problema, la eutrofización, que se produce cuando el agua se enriquece de modo artificial con nutrientes, lo que produce un crecimiento anormal de las plantas. Los fertilizantes químicos arrastrados por el agua de los campos de cultivo pueden ser los responsables. El proceso de eutrofización puede ocasionar problemas estéticos, como mal sabor y olor, y un acumulamiento de algas o verdín desagradable a la vista así como un crecimiento denso de las plantas con raíces, el agotamiento del oxígeno en las aguas más profundas y la acumulación de sedimentos en el fondo de los lagos, así como otros cambios químicos, tales como la precipitación del carbonato de calcio en las aguas duras, otro problema cada vez más preocupante es la lluvia ácida que ha dejado muchos lagos del Norte y del Este de Europa y del Noroeste de Norteamérica totalmente de provistos de vida.

Los ríos, por su capacidad de arrastre y el movimiento de las aguas, son capaces de soportar mayor cantidad de contaminantes. Sin embargo, la presencia de tantos residuos domésticos, fertilizantes, pesticidas y desechos industriales altera la flora y fauna acuáticas. En las aguas no contaminadas existe cierto equilibrio entre los animales y los vegetales, que se rompe por la presencia de materiales extraños. Así, algunas especies desaparecen mientras que otras se reproducen en exceso. Además, las aguas adquieren una apariencia y olor desagradables. Los ríos constituyen la principal fuente de abastecimiento de agua potable de las poblaciones humanas. Su contaminación limita la disponibilidad de este recurso imprescindible para la vida. 

Existen diferentes contaminantes del agua. Algunas de ellas son las aguas residuales y los residuos provenientes de las industrias. Los principales contaminantes del agua son los siguientes: 

  • Aguas residuales y otros residuos que demandan oxígeno (en su mayor parte materia orgánica, cuya descomposición produce la desoxigenación del agua).

  • Agentes infecciosos.

  • Nutrientes vegetales que pueden estimular el crecimiento de las plantas acuáticas. Éstas, a su vez, interfieren con los usos a los que se destina el agua y, al descomponerse, agotan el oxígeno disuelto y producen olores desagradables.

  • Productos químicos, incluyendo los pesticidas, diversos productos industriales, las sustancias tensioactivas contenidas en los detergentes, y los productos de la descomposición de otros compuestos orgánicos.

  • Petróleo, especialmente el procedente de los vertidos accidentales.

  • Minerales inorgánicos y compuestos químicos.

  • Sedimentos formados por partículas del suelo y minerales arrastrados por las tormentas y escorrentías desde las tierras de cultivo, los suelos sin protección, las explotaciones mineras, las carreteras y los derribos urbanos.

  • Sustancias radiactivas procedentes de los residuos producidos por la minería y el refinado del uranio y el torio, las centrales nucleares y el uso industrial, médico y científico de materiales radiactivos. 

Me interesaría introducirme en el daño que le hace el uso del aceite doméstico al agua dulce: Este residuo doméstico es en la actualidad una de las principales causas de contaminación de las aguas residuales urbanas, ya que en general una vez utilizados, se vierten por el desagüe a la red de alcantarillado, produciendo atascos y malos olores en las cañerías. Estos vertidos hacen que la depuración de las aguas se encarezca, además de dificultar el normal funcionamiento de las depuradoras. En el caso de no haber una total depuración de estos aceites, al devolver al medio ambiente el agua con restos oleaginosos, estos contamina las cuencas internas, el mar y los acuíferos, interfiriendo en la vida natural y degradando el entorno. Además, facilita la proliferación de microorganismos perjudiciales para la salud. El aceite provoca también problemas en las tuberías de desague obstruyéndolas y creando malos olores.

La contaminación del agua puede evitarse construyendo modernos sistemas de alcantarillado, montando más plantas purificadoras y haciendo que los fertilizantes y los insecticidas no vayan a parar al agua. Muchas naciones comienzan a emplear una gran cantidad de recursos en este aspecto, pero por el momento no se detiene la contaminación del agua, que crece día a día.

En algunas industrias, utilizan estanques llamados facultativos, los cuales eliminan los materiales contaminantes mediante el cultivo de bacterias. Existe un material llamado refractario, el cual no puede ser desecho por las bacterias, y para este material, las industrias acostumbran usar carbón activado. Como el carbón activado es capaz de adsorber muchos compuestos orgánicos que no son biodegradables, resulta muy útil en el tratamiento de aguas de desecho de refinerías y de algunas industrias. También, en países desarrollados, lo utilizan en las plantas de tratamiento de aguas de desecho a pequeña escala, como en centros comerciales, unidades habitacionales o pequeñas poblaciones.

En todos los grandes centros urbanos del planeta Tierra se generan grandes cantidades de aguas negras como consecuencia del desarrollo de las actividades humanas, por lo que las principales fuentes de aguas negras son la industria, la ganadería, la agricultura y las actividades domésticas que se incrementan con el crecimiento de la población humana. Los contaminantes biodegradables de las aguas negras pueden ser degradados mediante procesos naturales o en sistemas de tratamientos hechos por el hombre, en los que acelera el proceso de descomposición de la materia orgánica con microorganismos. Entre las operaciones que se utilizan en los tratamientos primarios de aguas contaminadas están: la filtración, la sedimentación, la flotación, la separación de aceites y la neutralización.

Uno de los métodos más utilizados para tratar al agua contaminada es el de cloración, y aunque no es el mejor, es uno de los de menor costo. Éste proceso puede ser contraproducente, ya que el cloro reacciona con la materia orgánica en las aguas de desecho y en el agua superficial produce pequeñas cantidades de hidrocarburos cancerígenos. Algunos otros desinfectantes como el ozono, el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) y luz ultravioleta se empiezan a utilizar, pero son más costosos que el cloro.

Los seres humanos afectan en gran medida al ambiente. La gente será héroes o bandidos de la madre naturaleza. Las sustancias tóxicas, floración algácea, sedimentación son todos los resultados finales de actividades humanas. Estos agentes contaminantes no son los males verdaderos de la contaminación de agua sino la gente detrás de cada disposición y negligencia cotidiana. A menos que el hombre entienda que no es la prohibición de agentes contaminantes ni de prohibir las producciones industriales que deben ser mejoradas para no provocar contaminación. Solamente el comportamiento y la actitud que el ser humano posea hacia su ambiente, los ríos, los lagos, y otros circuitos de agua, no tienen ninguna esperanza de ser salvado.

Si bien es cierto que la responsabilidad principal del control de la contaminación recae en los gobiernos y empresas que generan la mayor cantidad de contaminación, no es menos relevante la responsabilidad que le cabe a cada ser humano en la preservación del agua y los sistemas acuáticos .

(*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.

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