LOS
BOSQUES, EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA IMPORTANCIA DE LOS
PERIODISTAS
Por
Cristian Frers (*)
Los
bosques son gigantescos almacenes naturales de carbono que al
ser deforestados a nivel mundial, liberan toneladas de dióxido
de carbono a la atmósfera. Por esta razón, la protección de
los bosques es considerada una estrategia clave para mitigar
el cambio climático.
La
deforestación ocupa uno de los primeros lugares (16%) a nivel
mundial, después de los sectores de energía (24%) e
industria (22%), en el ranking de actividades humanas que
generan emisiones de efecto invernadero.
Existe
una idea predominante de cómo revertir el cambio climático;
buscar un compromiso mundial para que se reduzcan las
emisiones de carbono entre el 25 y el 40 por ciento para el
2020. Canadá, Europa y Japón ya están en esa senda, sólo
falta el resto del planeta tierra. Quienes abogan por estas
cotas de reducción voluntaria piden que los países
desarrollados asistan a los subdesarrollados al menos con
100.000 millones de dólares anuales para que se adapten al
cambio y que no les mezquinen sus conocimientos tecnológicos.
Sin
embargo los políticos se echan la culpa unos a otros. Muchos
acusan a los Estados Unidos de no estar haciendo lo suficiente
como para llegar con una ley aprobada por el congreso en
Washington. Otros creen que son China e India los que están
dando vueltas. Y ninguno se pone de acuerdo sobre cómo
producir el dinero que se necesita para que los países
subdesarrollados puedan revertir sus industrias.
Esto
deja a los Europeos, Canadá y Japón muy mal parados. Estos
países ya prometieron reducir sus emisiones entre un 25 y un
40 por ciento si hay un acuerdo global. China quiere que el
acuerdo contemple la contaminación per cápita. De esta
manera, si bien es el segundo país más contaminante detrás
de los Estados Unidos, al dividirlo por 1.300 millones de
habitantes, pasa a ser uno de los que menos contaminan. Brasil
e Indonesia son los que lanzan mayor cantidad de carbono a la
atmósfera a causa de la tala y quema de sus bosques y selvas.
Dicen estar dispuestos a no cortar ni una hoja más si se los
compensa con créditos blandos para subsidiar a sus ganaderos
e industriales. India asegura que llegará a la cumbre de la
XV Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático,
que se llevará a cabo en Diciembre de 2009 en Dinamarca, con
una batería de leyes aprobadas para detener las emisiones.
Entre
el 18 y el 23 de Octubre del 2009, se llevó a cabo el XIII
Congreso Forestal Mundial en la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires – Argentina, donde en el Foro de Bosques y Cambio Climático
que
estuvo presidido por el Director General de la Comisión
Forestal del Reino Unido, Tim Rollinson y contó con la
participación de numerosos disertantes nacionales e
internacionales. Dicho foro tuvo como objetivos:
Intercambiar
ideas sobre las oportunidades y dificultades para la
forestación en el marco del cambio climático
Fortalecer
los conocimientos de los participantes del Congreso
Forestal Mundial sobre temas relacionados a los bosques y
el cambio climático.
Intercambiar
distintos puntos de vista sobre el rol que deberían
cumplir los bosques en los cambios a implementar en el
2012 que se discutirán en el COP 15.
Se
logro redactar el siguiente mensaje que será presentado ante
la XV Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático,
en donde se expresa lo siguiente:
Mensaje
del XIII Congreso Mundial Forestal a la XV Convención Marco
de Naciones Unidas sobre Cambio Climático
El
13avo. Congreso Mundial Forestal llevado a cabo
en Argentina en octubre de 2009, observa con preocupación los
efectos del cambio climático en los bosques y el muy
importante papel que desempeñan en la mitigación del cambio
climático y la necesidad de las personas dependientes de los
bosques y los ecosistemas forestalespara adaptarse a este desafío.
Este
Congreso, apoya los principales mensajes de la Asociación de
Colaboración sobre los Bosques, Marco Estratégico para los
Bosques y el Cambio Climático, de su panel de expertos sobre
la adaptación de los bosques al cambio climático, en
particular.
üLos bosques contribuyen
positivamente al balance global del carbono. El mantenimiento
de losaltos
reservorios de carbono mediante la reducción de la
deforestación y la degradación de los bosques y promover la
gestión sostenible de todos los tipos de bosques entre las
prioridades más importantes del mundo forestal.
üLa gestión sostenible de los bosques proporciona un
marco eficaz para la ordenación forestal basada en la
mitigación del cambio climático y la adaptación.
üEn los bosques para alcanzar plenamente su potencial
para abordar los desafíos del cambio climático, la
gobernanza forestal, que deberá mejorar la financiación y
creación de capacidad debe mejorarse, y procesos para
empoderar a las personas privadas de derechos, incluidos los
pueblos indígenas y otras comunidades dependientes de los
bosques, es necesario fortalecer.
üLos productos de bosque cosechados sostenibles y los
combustibles de madera pueden reducir emisiones de gases de
efecto invernadero substituyendo los materiales de las altas
emisiones para la emisión neutral o baja, las reanudables.
üIncluso si las medidas de la adaptación se ejecutan
completamente, el cambio del clima en el tiempo excedería la
capacidad adaptanción de muchos bosques y por lo tanto el
bosque basó la mitigación del cambio de clima y las medidas
de adaptación deben proceder concurrentemente.
üLa colaboración intersectorial, los incentivos económicos,
y la disposición de sustentos alternativos son esenciales
para reducir la tala de árboles y la degradación del bosque.
üLa supervisión del bosque y la ayuda exacta del
gravamen informado más la toma de decisión, requieren la
mayor coordinación en todos los niveles.
Para
concluir, los bosques son más necesarios que el carbón.
Abrigan dos tercios o gran parte de la biodiversidad del
planeta,generan
mercancías y servicios críticos del ecosistema tales como
agua, alimento y sobretodo,
5.000 productos de bosque comerciales. Los bosques sostienen
la identidad cultural y espiritual de los mil millones de
personas, primeros entre ellos, a la gente indígena del
mundo.
El
13avo. Congreso Forestal Mundial menciona la necesidad de
salvaguardar los derechos de la gente indígena basada en las
comunidades de losbosques,
y reconoce el juego del sector privadoy de la sociedad civil en la adaptación y la mitigación
del cambio del clima.
En
Copenhague se buscará, posiblemente en vano, un acuerdo que
profundice el Tratado de Kyoto, que algunos países, como los
Estados Unidos, no firmaron y cuyas recomendaciones de
asistencia financiera y tecnológica a las naciones menos
desarrolladas para que combatan el mal ambiental fueron olímpicamente
ignoradas.
Es
importante que el periodismo se haga eco de estos problemas,
para comenzar de una vez por todas a crear conciencia en la
población que vive en este planeta llamado Tierra, de otra
forma será muy difícil imponer algún tipo de mitigación
sobre el cambio climático. ¿Por qué expreso esto? Porque
los que contaminan no quieren dejar de contaminar, los políticos
no se animan a ponerles freno, pues creen que de hacerlo sus
países, y porque no ellos mismos, tendrán menos dinero en un
futuro, y los científicos no pueden detener lo que, según
todo indica, será dentro de pocas décadas la pauperización
o destrucción total del planeta, pese a que tienen todas las
pruebas de lo que esta sucediendo.
Quedan
los periodistas, los únicos capaces de generar una corriente
de opinión tan fuerte que obligue a los que mandan a corregir
el rumbo. Esto es lo que expresaron importantes figuras de la
política, la economía y los estudios académicos a 400
editores y jefes de redacción de los países más diversos,
en un Congreso organizado por Project Syndicate.
Todos
los periodistas deberíamos entender la ciencia del cambio
climático, sus causas, sus controversias y sus impactos
presentes y proyectados.
Seguramente,
cuando uno como periodista, escuche este tipo de exhortaciones
a la acción, sentirá dos cosas opuestas: satisfacción por
la valoración positiva que uno recibe del oficio (en un
tiempo en que no faltan quienes creen que vale muy poco) y un
poco de miedo, fruto de la responsabilidad que le colocan a
uno sobre la espalda. Pero, como yo lo veo, se trata de una
misión de naturaleza tan singular que no debería ser
rechazada.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
Una
de las mayores amenazas para la vida del hombre en la Tierra
es la deforestación. Desnudar el planeta de sus bosques y de
otros ecosistemas como de su suelo, tiene un efecto similar al
de quemar la piel de un ser humano. Los bosques ayudan a
mantener el equilibrio ecológico y la biodiversidad, limitan
la erosión en las cuencas hidrográficas e influyen en las
variaciones del tiempo y en el clima. Asimismo, abastecen a
las comunidades rurales de diversos productos, como la madera,
alimentos, combustible, forrajes, fibras o fertilizantes orgánicos.
Es
muy importante que se entienda que el cuidado de los bosques y
selvas es necesaria a nivel mundial, ya que los árboles
constituyen una reserva natural para los diferentes
ecosistemas que los pueblan y para los millones de personas en
el mundo que viven de sus recursos. Asimismo, evitan que se
emitan a la atmósfera cantidades excesivas de dióxido de
carbono. Conociendo que este gas es el principal responsable
del calentamiento global. Sin embargo, lamentablemente, la
acción humana está provocando una destrucción de los
bosques y selvas sin precedentes en la historia humana..
Si
bien las cuestiones relacionadas con los bosques y selvas son
complejas, se reducen a un principio económico muy simple. Hoy
en día, vale más para una compañía maderera o que
un agricultor limpie la selvaque dejarla tranquila. No hay actualmente ningún
ahorro económico en salvar a los árboles. Básicamente,
el mercado considera que los árboles valen más muertos que
vivos. Sin embargo, cuando se trata de detener el cambio climático,
los bosques y las selvas del planeta son invaluables.
En
muchas áreas el proceso de deforestación va acompañado de
una mala gestión de las políticas territoriales, a menudo
debido a la existencia de regímenes que no prestan demasiada
atención al ambiente, pero que en cambio se muestran
preocupados por satisfacer intereses particulares.
La
deforestación global se ha acelerado dramáticamente en décadas
recientes. Los bosques y selvas de América del Sur y del
Sudeste de Asia están siendo cortados y quemados a una tasa
alarmante para usos agrícolas, tanto en pequeña como en gran
escala, desde enormes plantaciones de palmera aceitera hasta
la agricultura de subsistencia.
La
deforestación continuará en América Latina, afirmó la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación. En su último informe sobre la Situación de
los Bosques en el Mundo, la FAO indicó que en Sudamérica el
aumento de los precios de los alimentos y los combustibles hará
que se talen más árboles para dedicar más terreno a los
cultivos y la ganadería.
Nunca
antes en América Latina y el Caribe se luchó tanto contra la
deforestación como hoy. Pero la tala en la región aumentó
hasta constituirse en la más alta del mundo.
De
cada 100 hectáreas de bosque que se perdieron en el planeta
entre 2000 y 2005, casi 65 correspondieron a esta área. En
ese período, la tala registró un promedio anual de 4,7
millones de hectáreas, 249 mil hectáreas más que lo
reportado entre 1990 y 2000.
La
contención de la deforestación mundial sólo es posible
mediante la creación y aplicación de leyes y políticas
sostenibles que sean respetadas por todos los países.
En Argentina hemos logrado la aprobación de la famosa y tan
esperada Ley de Bosques, pero necesitamos que su aplicación
sea efectiva y real, es decir que sea respetada.
El
problema de la deforestación, no es nuevo. Desde los albores
del siglo XX hasta la actualidad, el país perdió dos tercios
de la superficie de selva y bosques nativos originales, según
la Dirección de Bosques de la Nación. Sólo en los últimos
años, la deforestación superó las 200 mil hectáreas
anuales, siendo la región chaqueña la de mayor reducción de
cobertura forestal, señalan las estadísticas oficiales.
Un
dato ilustra mejor que nada la magnitud del problema: en los
últimos cinco años, la tala arrasó con 1,3 millón de hectáreas
en el país, según la Unidad de Monitoreo del Sistema de
Evaluación Forestal de la Dirección de Bosques, a partir de
la lectura de fotos satelitales que aporta la Comisión
Nacional de Actividades Espaciales.
La
cifra indica que la tasa de deforestación de Argentina –que
mide el porcentaje anual respecto de la superficie
remanente– es seis veces más alta que el promedio mundial,
elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (Pnuma). Este organismo considera a la deforestación
como una de las mayores amenazas para la vida del hombre en la
Tierra.
En
nuestros días, existe acuerdo en que, dado que la deforestación
es el resultado de muchas acciones directas activadas por
muchas causas fundamentales, la acción en un único frente
difícilmente podrá resolver el problema. Son necesarios
muchos esfuerzos para implantar una gestión forestal
sostenible, equilibrando objetivos ambientales, sociales y
económicos. Ciertos procedimientos y políticas nacionales
son críticos. Dado que la deforestación puede generar tanto
beneficios como costes, es importante estimar las ganancias y
pérdidas en cada caso.
Algunas
de las maneras de evitar la deforestación, sería:
Conservando
los bosques y utilizándolos racionalmente, sin destruir
las especies más valiosas y dejando que se regenere con
sus propias semillas.
Para
proveer leña y otros productos forestales, se debe
sembrar árboles de rápido crecimiento, que se puedan
aprovechar en pocos años.
Se
puede plantar árboles entre los cultivos
(Agrosilvicultura).
Utilizando
los sistemas agroforestales, que son aquellos en los que
se mantienen ciertas especies de árboles y se realiza un
cultivo o ganadería asociado el campesino obtiene una
renta sin destruir, de dos o más rubros diferentes
preservando el ambiente.
Debemos
repensar algunas cuestiones. Y la primera es la falta de
conciencia respecto de la trascendencia económica y social de
un apropiado uso de los recursos naturales, en particular de
nuestros bosques y selvas, además de su valor natural. No es
posible lograr un adecuado equilibrio entre las variables
mencionadas, y con ello una apropiada sustentabilidad del
desarrollo, si no se comprende que la realidad nos está
indicando ya hace tiempo que son altamente conflictivas las
decisiones y políticas sesgadas, y con visión a corto plazo.
No
solo es necesario aportar soluciones sino también tomar
conciencia de que la lucha contra la deforestación puede
abrirnos oportunidades.
La
esperanza de crear conciencia ecológica es un árbol que
empieza a crecer. Miles de pájaros han perdido su hogar. Y
sus cantos envuelven nostalgias de un tiempo saludable, de
aire puro, de flores aromadas.
El
paisaje verde de los países esta cambiando. Los montes
naturales son perseguidos por el fuego y las motosierras. La
deforestación masiva no solo les cortó a los pájaros la
libertad de volar y les privó de vivir en su rama favorita,
sino también esta dejando sin oxígeno al hombre. El panorama
es desolador en algunos lugares, pero siempre las esperanzas
renacen, cómo los arbustos que se niegan a morir, aún escuálidas,
sus hojas a la vera del camino.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
EL
PROBLEMA DE LOS BASURALES A CIELO ABIERTO Y COMO BUSCAR LA
SOLUCIÓN
Por
Cristian Frers (*)
El
problema de los basurales a cielo abierto y como buscar una
solución
Nuestras
ciudades son grandes consumidoras de energía y de diversos
recursos naturales. Generan toneladas de residuos que aumentan
año tras año. El nivel de desarrollo y el estilo de vida que
tenga cada comunidad determinarán la cantidad y el tipo de
residuos producidos y su disposición final.
Esta
cantidad de residuos producida por todos nosotros debe ser
tratada de una manera adecuada de manera que no contamine el
aire, el agua y el medio que nos rodea ocasionando entre otras
cosas daño a la salud.
Uno
de los factores que daña la salud de los habitantes de las
ciudades es la gran cantidad de basura que se va acumulando en
terrenos no aptos. Los basurales a cielo abierto suelen ser
uno de los focos infecciosos de muchas de las enfermedades que
contraen a diario las miles de personas que habitan en sus
inmediaciones. Las estadísticas indican que el 19% de las
enfermedades provienen de causas ligadas al medio ambiente. En
la mayoría de los casos, los afectados se contagian a través
del contacto con animales domésticos o roedores infectados o
a través de la ingestión de alimentos en mal estado. Entre
las enfermedades que aún persisten entre nosotros figuran el
dengue y el cólera.
Muchos
de los materiales que integran la basura, podrían haber sido
reutilizados, es decir reciclados. Entre los más comunes
podemos señalar los vidrios, el papel, los metales, los
residuos orgánicos, que pueden utilizarse como sustancias fértiles
del suelo.
Pero para poder realizar esto de forma eficiente es necesaria
una clara conciencia en la población de las ventajas para el
ambiente, que representa la reutilización de éstos
elementos. Para esto es necesario implementar campañas de
difusión en todos los ámbitos.
¿Sabía
que la mitad de los objetos que tiramos constituyen basura
innecesaria?
¿Sabía qué hay debajo de la tierra? Hay mucha agua. Ella
corre a través de ríos subterráneos y de ellos, mucha gente
toma el agua que utiliza para consumo.
Pero.
¿Cómo se puede cuidar el agua que está bajo la tierra? La
respuesta es simple. No arrojando residuos, en especial
sustancias tóxicas, en cualquier lado. Estas sustancias, poco
a poco van penetrando en la tierra, en especial, con la ayuda
de la lluvia.
Desgraciadamente, algunas personas arrojan los residuos en
terrenos baldíos, esto es imitado por otros y en poco tiempo
se forma un basural.
Se
debe entender que reciclar basura, es crear trabajo. Se
debería aprovechar la caducidad del actual sistema de
recolección de residuos para transferir parte del servicio a
microemprendimientos y cooperativas.
Exclusión,
trabajo infantil, contaminación con riesgo grave para la
salud, bajas expectativas de vida, son algunas de las características
evitables en el trabajo del que recoje basura de la calle. El
haber llegado a estas condiciones no es sólo la consecuencia
inmediata de la creciente desocupación sino también de la
ausencia de políticas integradoras y de fomento de formas de
producción que apunten al reciclado de residuos, el cuidado y
la preservación del ambiente.
Es
debido a esto que se necesita urgente un debate sobre:
proyectos de reconversión del sistema de recolección de
residuos, la inserción de los cartoneros en el trabajo formal
y formas de organización, características del trabajo del
cirujeo y mejoras en la calidad de vida.
El
reciclaje de basura en Argentina se hace, y mueve mucha plata,
por ello, como muchas otras cosas, se hace de forma
clandestina. ¿Cómo se hace? Por medio de los cartoneros,
quienes separan la basura artesanalmente mientras esquivan
autos, y dejan atrás basura afuera de las bolsas, ya que
muchas veces las tienen que romper para abrirlas.
Considero
que los medios de difusión pueden aportar mucho mediante artículos
sobre cómo se maneja el tema en otras partes de mundo,
contribuyendo a la educación de la población y a ejercer una
presión saludable sobre los responsables políticos del tema
que muchas veces hacen grandes anuncios y luego todo queda en
el olvido.
El
reciclaje
consiste en someter de nuevo una materia o un producto ya
utilizado a un ciclo de tratamiento total o parcial para
obtener una materia prima o un nuevo producto, útil a la
comunidad.
También
se podría definir como la obtención de materias primas a
partir de desechos, introduciéndolos de nuevo en el ciclo de
reutilización y se produce ante la perspectiva del
agotamiento de recursos naturales y para eliminar de forma
eficaz los desechos.
Con
procedimientos que mezclan arena o arcilla con envases de plástico,
se pueden fabricar ladrillos ecológicos, tejas y losas para
la construcción de viviendas. Muchas metalúrgicas usan las
chatarra como insumo para sus productos. Existe una creciente
industria del reciclado del PET, plástico de las botellas de
gaseosa y agua, con las que se confeccionan hilos textiles.
Los cepillos, escobillones, escobas, están hechos con este
material reciclado.
La
vermicultura —el reciclaje de basura orgánica
con lombrices— puede ser una alternativa ecológica a los
convencionales vertederos. Las lombrices comen su mismo peso,
por lo que un
kilogramo de estos gusanos procesa un kilogramo de basura cada
día.
El
cartón corrugado, el de las cajas, está hecho íntegramente
con papel recuperado, por dar sólo algunos ejemplos. Esta
industria, que podría crecer, se sustenta en el trabajo de
los recolectores callejeros que diaria y eficientemente
recuperan estos materiales en la marginalidad y aprovechan lo
que de otra forma terminaría en un basural a cielo abierto,
Los
miles y miles de cartoneros que cirujean las calles de todo el
país recogen anualmente sólo de papel, diario y cartón
aproximadamente 430.000 toneladas, lo que a ellos les
representa un ingreso de alrededor de 80 millones de pesos.
Puede estimarse que, cuando la totalidad de ese material
reciclado llega de distintas formas otra vez al comercio,
posee un valor de venta que sextuplica lo que reciben los
cartoneros. Es decir que el negocio global que generan los
cartoneros asciende a unos 500 millones de pesos por año, sólo
teniendo en cuenta los derivados celulósicos, lo que equivale
a la facturación anual de una compañía como Quickfood o a
la mitad de Edenor o Edesur. El grueso del dinero generado por
la cadena productiva que comienza con el cartonero se lo
llevan unas pocas grandes empresas, demostrando que nuestro
actual sistema de gestión de los residuos es irracional
antieconómico y antiecológico.
De
manera que modificar usos y costumbres pasa, en primer término,
por entender la dimensión del tema en el que interactúan los
que producen la basura, los que la reciclan y quienes la
generan.
El
60% de los cartoneros son trabajadores, obreros de la
construcción, textiles, gastronómicos, entre otros… que
perdieron su empleo en los últimos años. Trabajan con sus
familias, expuestos a la contaminación y con una expectativa
de vida de 35 años, siendo 70 años la del resto de la
población argentina. Sus hijos engrosan las filas del trabajo
infantil que conduce al retraso escolar o directamente al
abandono, a menores ingresos en la vida adulta, a acceso a
trabajos no calificados a la reproducción de las condiciones
de pobreza que originaron su deserción escolar temprana.
En
resumen, la incorporación de los recolecteros callejeros al
mercado laboral formal revertiría la situación actual no sólo
con los consecuentes beneficios para este sector, sino que
fortalecería una incipiente industria que a su vez generaría
puestos de trabajo y además aportaría el protagonismo de la
comunidad en un proyecto común.
Sería
un estímulo a la formación de cooperativas,
microemprendimientos o empresas sociales para que se reconozca
su lugar dentro del sistema de recolección de residuos. De
este modo, el Estado podría reemplazar el esquema de planes
trabajar por empleos genuinos, desarrollando emprendimientos
productivos que deberán tener, como insumo básico, los
materiales recuperados.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
Participe
como corresponsal de prensa del Congreso de Ciencias
Ambientales / COPIME 2009, que se llevo a cabo entre los días
7 y 9 de Octubre, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este
congreso tuvo como objetivos:
Crear
un espacio para el intercambio técnico-cultural entre
alumnos y profesionales de carreras ambientales con
formaciones diversas en el abordaje del tema, a fin de
generar un foro de discusión.
Interactuar
las distintas vertientes formativas en la temática
ambiental para difundir los conocimientos adquiridos en la
gestión para la preservación, conservación, recuperación
y mejoramiento de los recursos naturales en función de la
salud humana y del ambiente.
Promover
la excelencia en la formación y difundir los trabajos de
investigación de los centros de formación.
Exponer
temas de interés para los noveles profesionales,
relacionados con el ejercicio profesional o académico.
Por
otro lado, los ejes temáticos se basaron en:
*Biodiversidad y manejo de los recursos naturales.
*Política, legislación y planificación ambiental.
*
Instrumentos de gestión ambiental.
*
Comunidad, participación y educación ambiental.
*Tecnología e ingeniería ambiental.
*Ecotoxicología y química ambiental.
*Energías alternativas.
Entre
los temas tratados, se hablo de: Aspectos sociales y técnicos
vinculados a la clasificación, recuperación y vertido de
residuos. Los autores de este trabajo son: Licenciada Mónica
López Sardi y otros. La Universidad a través de la cuál, se
esta llevando el proyecto a cabo es la Universidad de Palermo
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El
presente trabajo surge de los resultados obtenidos mediante
una encuesta de opinión realizada entre los vecinos de la
ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, donde se pone
de manifiesto un marcado desinterés y desconocimiento sobre
la gestión de los residuos urbanos. El objetivo del trabajo,
es divulgar diversos aspectos e impactos sociales vinculados a
la necesaria instrumentación de un sistema oficial de
clasificación y reciclados de residuos. También se analiza
la disposición final en los rellenos sanitarios.
Este
trabajo se llevó a través de un estudio observacional,
exploratorio, descriptivo y transversal sobre una muestra de
972 personas de ambos sexos, mayores de 18 años con
residencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del Gran
Buenos Aires. El software utilizado para el procesamiento de
datos fue el Infostat v.2006p.1 y Microsoft Excel. Se realizó
el análisis de distintos factores que influyen en el
reciclado de residuos urbanos y así como su disposición
final en un relleno sanitario. Se recurrió a distintas
fuentes bibliográficas y a diversas fuentes de información
electrónica.
Se
llegaron a las siguientes conclusiones. Se necesitará
infraestructura, logística y, sobre todo, información y
educación del ciudadano común, apelando a su buena voluntad
y conducta cívica. Los cambios deben atravesar los distintos
circuitos de la economía formal e informal de los residuos y
seguramente afectarán a los factores sociales que condicionan
la existencia de sectores de la población que, hoy por hoy,
obtienen su sustento de la basura.
Por
otro lado, en el mismo congreso, se hizo conocer el trabajo: Gestión
de residuos sólidos en la F.R.D. Cuyos autores son Romina
Dente y Romina Petrollini. Este proyecto se lleva a cabo en la
Universidad Tecnológica Nacional.
El
volumen de los residuos sólidos urbanos en las ciudades está
llegando a niveles tales, que hoy en día, se plantea
seriamente el problema de su eliminación, puesto que
constituye una de las formas más graves y frecuentes del
deterioro del ambiente por sus efectos sobre el medio natural
y sobre la salud del hombre.
Las
personas contaminan porque ésta es la forma más económica
que poseen para resolver un problema práctico muy común que
consiste en la eliminación de los productos de desecho que
quedan después de que los consumidores han terminado de
utilizar algo.
En
la Facultad de Ingeniería Delta, la situación del manejo de
los residuos sólidos ha motivado que se fijen como objetivos
pequeñas iniciativas tendientes a contribuir con la solución
de la problemática ambiental.
Es
por esto que surge la decisión de llevar a cabo a través de
la facultad una experiencia piloto de la gestión de los
residuos sólidos generados en el interior de la misma,
fomentando el manejo eficiente de los mismos y considerando
las jerarquías ambientales: reducción en origen, reciclaje,
transformación y disposición final.
El
presente trabajo se concentró en su separación y gestión,
con el propósito de recuperar residuos para su posterior
reciclaje.
Paralelamente
a esta experiencia piloto, se trabajo en manera intensa en la
concientización de la comunidad universitaria, utilizando
diversos métodos para lograr una correcta gestión. Se
realizaron evaluaciones de la misma a través de comparaciones
mensuales. En virtud de los resultados se propusieron mejoras
continuas tomando como base alcanzar las expectativas de
logro, o sea, satisfacer las expectativas en los resultados.
La
experiencia y los conocimientos adquiridos durante el
desarrollo de este trabajo, nos permitieron acercarnos a otras
instituciones interesadas en la implementación de este
proyecto. De esta manera, pudimos contribuir en la educación
ambiental de otras comunidades, y al mismo tiempo, fomentar el
respeto merecido del medio ambiente.
Para
alcanzar estos objetivos se puso en práctica una separación,
conforme a un estudio previo, en las fracciones: papeles, plásticos
y ordinarios; los cuales fueron cuantificados durante un período
de seis meses. Con el fin de conseguir una mayor eficiencia en
la separación, se implementaron diversas técnicas de
marketing. Los datos obtenidos fueron analizados semanal y
mensualmente.
Los
resultados alcanzados han mostrado una eficiencia del 83,75%
tomando como base el mes más favorable.
Como
yo entiendo el problema de la basura, los tres protagonistas
principales en la problemática ambiental son el gobierno
municipal, gobierno provincial y el nacional, las industrias y
la población, de los cuales los tres primeros muestran un
desinterés total por aplacar el impacto ambiental.
Deben
optimizarse los procesos, y minimizarse los volúmenes
generados de residuos, el reciclado, el reuso de los residuos
y el intercambio de desechos entre fábricas. Es indudable que
el mantenimiento de un ambiente que permita proporcionar a la
población una calidad de vida digna y saludable tiene un
costo elevado, pero el gasto que esto conlleva, siempre será
menor que el costo de poner en peligro el medio y la salud de
la población.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
Es
cada vez más alarmante como cada día aparecen en los
diarios, medios de comunicaciones visuales, televisión en
cualquier parte de este mundo Tierra, noticias sobre
desastres ambientales, muchas desvastadotas,
inundaciones, terremotos, huracanes, incendios, en donde hay
un gran número de victimas, todo ello, por el problema
del ambiente, efecto invernadero, el deterioramiento que por años
se ha venido produciendo en este planeta.
Esta
realidad aunque ha sido en los últimos años preocupación
por los gobiernos, especialmente por los países del primer
mundo, los logros a favor de la protección del ambiente todavía
no logra su verdadero objetivo, como la de responsabilizar a
los países a evitar que se siga deteriorando, que realmente
se respete la manera como los mercados y sus intereses afectan
seriamente el medio ambiental, interesándose más en
utilidades económicas, beneficios, que en la preservación
del ambiente.
La
política ambiental se entiende como el conjunto de reglas
establecidas para dirimir los conflictos y regular las
interacciones entre la sociedad civil, la empresa privada y el
Estado, en relación con el uso, conservación y restauración
del ambiente. En otras palabras, es el conjunto de objetivos,
principios, criterios y orientaciones generales para la
protección del ambiente de una sociedad particular. Parte del
hecho de que la actuación pública es imprescindible para
regular y controlar el uso de los recursos naturales y las
funciones ambientales, con el fin de evitar la sobreexplotación
o ineficiente utilización de los activos ambientales, es
decir, alcanzar la sostenibilidad ambiental. Y en esta dirección,
trata de encontrar arreglos institucionales y medidas de acción
capaces de obtener un objetivo de uso de los recursos
naturales y calidad ambiental a través de las decisiones
individuales y racionales de los agentes usuarios de los
recursos.
Los
estados deben promulgar leyes eficaces sobre el ambiente. A
fin de alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del
ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de
desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada. Cuando
haya peligro de daño grave o irreversible para elambiente, y ante la falta de certeza científica
absoluta, los estados deberán aplicar ampliamente el concepto
de precaución. Las autoridades nacionales deben procurar la
internalización de los costos ambientales y el uso de
instrumentos económicos, teniendo en cuenta el criterio de
que el que contamina, debería en principio, cargar con los
costos de contaminación. Deberá adoptarse como herramienta
nacional la evaluación del impacto ambiental de
cualquier actividad propuesta. La paz, el desarrollo y la
protección del ambiente son interdependientes e inseparables.
La
gestión pública es fundamental para regular y controlar el
uso de los recursos naturales y las funciones ambientales y así
garantizar la sostenibilidad ambiental y la calidad de vida.
Los Estados materializan estos propósitos en instrumentos de
política, que pueden ser de regulación directa,
administrativos y de planificación, económicos y de educación,
información, investigación y asistencia técnica.
En
todos ellos se encuentran políticas relacionadas con todos
los instrumentos mencionados; sin embargo, se enfatiza en los
económicos, debido a la lógica del modelo económico
imperante, que deja en el mercado la suerte del ambiente, la
equidad social y la reducción de la pobreza.
Los
efectos acumulados durante años y la reducción de
oportunidades productivas por causa del mal uso de los
recursos naturales, difícilmente podrán ser superados en el
corto plazo. Nuestra atención debe centrarse en frenar las
tendencias de deterioro ecológico y sentar las bases para
transitar a un desarrollo sustentable.
Nuestro
reto es, sociedad y Estado, asumir plenamente las
responsabilidades y costos de un aprovechamiento duradero de
los recursos naturales renovables y del ambiente que permita
mejor calidad de vida para todos, propicie la superación de
la pobreza, y contribuya a una economía que no degrade sus
bases naturales de sustentación. En los próximos años
requeriremos una expansión productiva que siente bases para
crear empleos y ampliar la oferta de bienes y servicios
demandados por una población en crecimiento. Por ello la política
ambiental y de aprovechamiento de los recursos irá más allá
de una actitud estrictamente regulatoria y se constituirá
también en un proceso de promoción e inducción de
inversiones en infraestructura ambiental, de creación de
mercados y de financiamiento para el desarrollo sustentable.
Así lograremos hacer compatible el crecimiento económico con
la protección ambiental.
La
protección del ambiente y las pautas de manejo de los
recursos naturales, requiere la existencia de leyes, decretos,
resoluciones y reglamentos que fijen: las políticas
compatibles con el desarrollo sostenible; los procedimientos
administrativos; los sistemas adecuados e integrados de
control; la clara determinación de la autoridad de aplicación
y mecanismos de decisión y/o resolución de conflictos; los
procesos de evaluación, revisión y modificaciones periódicas,
acorde con los requerimientos del ambiente, el desarrollo y
los avances de la ciencia y la técnica; las pautas y
procedimientos para la participación comunitaria; entre otras
medidas.
La
política ambiental en Argentina es una política pública de
aplicación nacional y obligatoria, de acuerdo a lo dispuesto
por la Ley General del Ambiente.
Una
política pública ocupa el mayor rango en la jerarquización
de las normas. De ella se desprenden leyes y regulaciones
específicas. Su redacción debe reflejar esta característica
y no parecer un listado de acciones pendientes.
Los
problemas ambientales tienen como principales víctimas a las
personas más vulnerables y a las poblaciones más
empobrecidas de la sociedad. Además, la extensión que
presentan los desequilibrios ecológicos sostienen pronósticos
extremadamente negativos sobre el futuro del planeta.
La
falta de una política ambiental racionalmente articulada, que
progresivamente remueva las causas de los desequilibrios y
atempere sus efectos, agrava el problema. Lamentablemente, la
problemática ecológica no es prioritaria para las
autoridades y esto se refleja en la insuficiencia de las áreas
protegidas y en la falta de intervención en cuestiones clave.
La
problemática ambiental va mucho mas allá de una cuestión
paisajística como perversamente nos quieren convencer. Voy a
poner un ejemplo muy concreto. Se crea un área protegida, por
ejemplo un parque nacional, y creamos un comité de gestión,
donde está el parque nacional representado, donde están las
comunidades locales representadas, donde está el gremio de
guardaparques representado, donde está la provincia
representada, y donde está el municipio representado, todos
en igualdad de condiciones. Y decimos en la ley: “este
parque se va a manejar por consenso”. Quiere decir que si
hubiese uno solo de los componentes corporativos que no
estuviera de acuerdo, se rompe el consenso y el parque no podría
ser manejado. Esta es una forma de entregar la autoridad del
Estado, esta es una forma de que el Estado pierda su rol en la
democracia, esto es desestatizar frente a las corporaciones,
que no son malas, que son legítimas, pero que representan
intereses particulares y no el interés nacional.
El
resultado de esta este desamparo del Estado es una alarmante
situación con millones de personas soportando injusta e
indignamente sus consecuencias y con sus Derechos Humanos básicos
violados sistemáticamente.
No
tenemos mas que repetir incansablemente que si la temática
ambiental no se transforma de una vez por todas en una
verdadera cuestión de Estado, que atraviese toda la
administración pública, y se insiste en priorizar
perversamente los intereses económicos concentrados por sobre
los derechos ambientales, solo estaremos una vez mas
frustrados no solo como ciudadanos sino como ambientalistas.
Es
imprescindible trazar una red de observación adecuada, para
monitorear el conjunto de indicadores requeridos y, con base a
ello, precisar una estrategia integral de cuidado del medio
ambiente. Es de esperar que se tome la decisión política de
darle, por fin, un trato prioritario a la problemática
ambiental.
Las
políticas y acciones en materia de ambiente y recursos
naturales se sustentarán en nuevos esquemas de
corresponsabilidad y participación social, mejorando la
información a la sociedad y fortaleciendo las actuales formas
de corresponsabilidad ciudadana en la política pública.
El
éxito de estas estrategias dependerá de la conformación de
una cultura de prevención, aprovechamiento sustentable de
nuestros recursos y mejoramiento de la calidad de vida,
planteada como una de las principales tareas compartidas entre
Estado y sociedad, donde se privilegien la educación, la
capacitación y la comunicación.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
Uno
de los grandes debates ambientales gira en torno al nivel de
responsabilidad de la pobreza en la devastación de los
recursos naturales y en la contaminación del entorno. Existe
una estrecha relación entre la pobreza y las condiciones
ambientales, debido a que los sectores de menores recursos son
los más expuestos a factores de riesgos y vulnerabilidad
ambiental. Lo más creíble es que el pobre busca en los
bosques la madera para levantar sus viviendas, tener fuego y
ganar terreno para la siembra de alimentos. Este tipo de
comportamientos acelera los procesos erosivos e incrementa los
niveles de riesgo por deslizamientos de tierra e inundaciones.
Sus excretas y los residuos sólidos y líquidos que se
originan en su vida cotidiana van a parar especialmente a las
fuentes superficiales de agua, que son utilizadas para su
propia ingesta, con lo cual se crea un círculo de contaminación
y enfermedad que desmejora la calidad de vida de las personas.
Todos
estos problemas y alteraciones ambientales producen efectos
directos e indirectos en las personas, se van bioacumulando y
son de gran peligrosidad para la salud de la población, en
especial la de los niños que son los más afectados.
Las
enfermedades más comunes relacionadas a la degradación
ambiental y la pobreza son: erupciones y alergias, diarreas,
infecciones y enfermedades respiratorias, malaria, mal de
chagas, cólera, hantavirus, síntomas y afecciones
relacionadas a la acumulación en el cuerpo de: plomo, cromo, zinc,
manganeso, entre otros metales pesados, además del arsénico,
mal formaciones genéticas en bebes y niños entre muchas
otras alteraciones en la salud.
Un
entorno nocivo, la mala nutrición y malas condiciones
sanitarias forman una mezcla letal que se cobra millones de
vidas al año, en el mundo y que podrían ser evitadas.
Pobreza
y enfermedad son primos hermanos. El índice de mortalidad
infantil en la zona de los países subdesarrollados del
planeta es 13 veces superior al de la zona de
los países desarrollados. La falta de agua potable,
alcantarillado, medicamentos y alimentos propician
enfermedades infecciosas que matan, todos los años, al doble
de personas que el cáncer.
A
esto se agrega que el sector productivo de los países
subdesarrollados contribuye a que el círculo de la pobreza no
tenga fin, pues se niega a invertir en tecnologías limpias y
prefieren seguir enviando sus desechos a los ríos, al aire y
a los basureros a cielo abierto, que son precisamente los
espacios que lindan con las comunidades más pobres y
marginadas. El impacto ambiental de las acciones industriales
iguala, e incluso supera la dimensión del problema que
ocasionan las comunidades pobres, y los efectos más próximos
se observan en la tierra arrasada por el uso de técnicas
contaminantes.
Una
innumerable cantidad de personas muy pobres vive en regiones
sometidas a grandes presiones ecológicas y sus comunidades
dependen considerablemente de lo que les ofrece la naturaleza.
La degradación del ambiente natural menoscaba en gran medida
su capacidad para satisfacer las necesidades mínimas.
El
mecanismo por el cual el deterioro genera pobreza se inicia
cuando la escasez creciente de recursos naturales, priva a la
población de su base productiva y de una fuente importante de
ingresos adicionales y bienestar, disminuye la rentabilidad
del campo y afecta su economía, en especial los sectores más
pobres. La baja rentabilidad y el eventual empobrecimiento la
gente derivan de que, al perder los recursos en mención, la
producción baja y, además, se pierden ingresos (por lo común
no contabilizados) y se crea la necesidad de compensarlos o
sustituirlos.
En
Argentina, un 40% de la población vive en situación de
pobreza. Este porcentaje se eleva hasta un 70% en la Provincia
de Tucumán y en algunas regiones del norte del país.
Las
organizaciones humanitarias afirman que, aunque se está
produciendo una recuperación económica, una parte importante
de la población, especialmente los niños, vive situaciones
muy precarias. Además de las regiones del norte y de Tucumán,
el problema se extiende por los suburbios de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires.
Muchos
argentinos se preguntan cómo en un país como este, productor
de alimentos por excelencia, existe pobreza extrema y
desnutrición. Suena inconcebible, dicen los habitantes de
esta nación, cuando se busca una explicación… Una de las
causas posibles es la mala distribución de la riqueza, un
problema estructural en las naciones latinoamericanas.
Las
últimas mediciones de la pobreza en América latina indican
que 222 millones de personas —un 43% de la población—
sufren privaciones que les impiden acceder a los derechos políticos
y sociales de la ciudadanía.
De
ellos, 96 millones —un 18,6 por ciento de la población—
se encuentran en una situación aún más afligente, con
ingresos que no alcanzan para su alimentación básica.
Hay
muchas maneras de combatir la pobreza, no a los pobres por
supuesto. En términos generales, combatir la pobreza es para
vencerla, para dar por terminado un estado que ha venido
agobiando a los pueblos por décadas y en una trayectoria
creciente que amenaza con alcanzar niveles insospechados.
Para
muchos, la pobreza se combate regalando comida, ropa y techo,
y no es que sea malo esto, pero no es el camino para vencerla
y exterminarla.
La
erradicación de la pobreza está vinculada de forma
irrefutable a la protección de la Naturaleza. ¿Por qué digo
esto? Porque para eliminar la pobreza es necesario inequívocamente
llegar a un desarrollo sostenible que debe aplicarse
inmediatamente para mejorar la calidad de vida. Cultura,
nutrición o ecología son básicas en la erradicación de la
pobreza y desarrollo sostenible.
Las
iniciativas tendientes a la eliminación de la pobreza en
forma permanente deberán apuntar al logro de una forma de
desarrollo sostenible centrada en la comunidad que, al mismo
tiempo, tenga en cuenta la dependencia de la comunidad local
de su medio ambiente natural. Los programas de lucha contra la
pobreza y de gestión de recursos deberán unificarse en un
marco común que abarque todos los planos.
Los
esfuerzos encaminados a la erradicar la pobreza requieren
inversiones en educación básica, saneamiento, abastecimiento
de agua apta para el consumo, vivienda, abastecimiento de
alimentos e infraestructura para poblaciones de rápido
aumento. Esto sobrecarga economías ya débiles y limita las
opciones de desarrollo. Deben crearse empleos para crecientes
cantidades de jóvenes que ingresan en la fuerza laboral en
momentos en que el desempleo ya está generalizado. Es
necesario lograr un desarrollo económico sostenido en el
marco del desarrollo sostenible, a fin de dar lugar a todas
esas presiones
Para
evitar que nuestro mundo siga deteriorándose todos
tenemos que cambiar. Para alcanzar un desarrollo
sostenible se necesita que exista un compromiso de todos para
desarrollar y preservar. Y todas las personas, las industrias
y las autoridades debemos comprometernos a seguir los
principios claves de este desarrollo. Entre esas medidas,
debemos:
Respetar
y cuidar la comunidad de los seres vivos.
Mejorar
la calidad de la vida humana.
Conservar
la vitalidad y diversidad de la tierra.
Mantenerse
dentro de la capacidad de carga de la tierra.
Modificar
las actitudes y prácticas personales.
Facultar
a las comunidades para cuidar su ambiente.
Establecer
un marco nacional para la integración del desarrollo y la
conservación.
La
satisfacción de las necesidades básicas de la población
mundial, la elevación del nivel de vida, la protección y
gestión en beneficio de los ecosistemas naturales para lograr
un futuro más seguro y más próspero, es la preocupación
mundial para detener la perpetuación de las disparidades
entre las naciones y dentro de cada una de ellas. Desarrollo
sostenible significa buscar
el progreso, preservando los recursos naturales para
las futuras generaciones.
Las
principales amenazas al desarrollo sostenible son la pobreza, la sobre
explotación y la contaminación y uso inadecuado de tierras y
de agua. Es necesario un compromiso
ético de nuestra sociedad para alcanzar un desarrollo
sostenido en nuestro planeta.
La
pobreza nuestra no es sino falta de imaginación, falta de
creatividad y falta de curiosidad. No sigamos regalándole
comida a la gente sino enseñémosle a vivir mejor por su
propio esfuerzo. Los grandes ricos en el mundo han comenzado
desde lo más pobre.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
Existe
un consenso creciente que la situación actual mundial
necesita en forma urgente generar nuevas ideas y más aún,
nuevos modos de pensar y de actuar. Es cada vez más obvio que
las visiones parcializadas, disociando al ser humano en
comportamientos estancos no están dando resultados eficaces
para resolver los grandes y complejos problemas que enfrenta
hoy la humanidad.
Parece
claro que la especie humana está enfrentando en la actualidad
uno de los mayores desafíos de su historia evolutiva. Es
necesario reconocer que ya se cumplieron más de 30 años
desde la Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente Humano
realizada en Estocolmo en 1972, a pesar de dicha conferencia,
la situación ecológica planetaria no sólo no mejoró sino
que empeoró.
La
Crisis del Petróleo de 1973 y 1979 provocan que los países
–desarrollados y subdesarrollados- entren en la problemática
de la generación de energía y busquen soluciones a la
oleodependencia; así las políticas energéticas deberían
dirigirse hacia fuentes de energía renovable – cosa que
parece que no esta sucediendo-.
Así
es como en Argentina, en marzo del 2004, el Gobierno admitió
que se esta enfrentando una crisis energética grave. Los
problemas en los servicios de luz y gas llegaron para quedarse
durante varios meses y que si no se adoptan medidas, el próximo
año será peor. Esto no sólo afecta a Argentina, sino que
también a Chile y a Uruguay.
Es
notable cómo todavía tanto gobernantes como quienes toman
decisiones no distinguen la diferencia entre acontecimiento
iniciador y desastre. A menudo nos ocupamos de las calamidades
cuando estas acontecen, es decir, cuando se presentan
situaciones que requieren de un desafío que no encuentra
posibilidades de ser abarcado por las estructuras
institucionales presentes en la organización, y por ende, se
asocian a una situación de caos que requieren nuevas
iniciativas; especialmente, la reformulación de las ideas y
las capacidades de las organizaciones para hacer diagnósticos
y plantear alternativas de trabajo.
En
Argentina, el 50 por ciento de la generación de luz dependen
de centrales que se alimentan a gas. El sistema nacional está
funcionando sin reservas técnicas y al límite de su
capacidad operativa.
El
correcto manejo de desastres es un proceso complejo que se
inicia mucho antes del momento de crisis y en el cual se
pueden distinguir tres instancias:
1)La etapa predesastre que involucra:
·La evaluación de riesgos.
·La planificación de usos del territorio incorporado a
la dimensión geológico-ambiental.
·El desarrollo de sistemas de prevención-mitigación-alerta.
·La concientización y educación del ciudadano.
2)La etapa durante el acontecimiento, donde esencialmente
juega la eficaz organización.
3)La etapa posdesastre, centrada en la recuperación y la
reconstrucción.
Es
evidente que a la hora de buscar explicaciones en la crisis
energética argentina de por qué no hay suficiente energía
para cubrir el consumo interno saltan sobre el tapete dos
tipos de causa.
Las
estructurales, que arrastran la producción gasífera por la
caída de las inversiones en los últimos años. Y las
conyunturales, que responden a los movimientos empresario y a
las presiones tarifarias que afloraron luego que el Gobierno
anunciara una serie de cambios regulatorios y el
descongelamiento del precio del gas.
No
es posible llegar a un buen manejo de desastres sin contemplar
la evaluación de riesgos. Es por esto, que ahora el gobierno
nacional se encuentra ante el dilema de decidir a quién deja
sin gas para no afectar a los clientes residenciales: O le
corta a las industrias –lo que frena la actividad
productiva- o apunta a las estaciones de GNC, que tienen como
clientes a 1,3 millón de automovilistas.
Es
sabido que los fenómenos potencialmente peligrosos varían
tanto en frecuencia como en magnitud, y si bien técnicamente
es posible reducir ambos factores, el logro de una sociedad
libre de riesgos es una utopía.
Lo
aconsejable es reducir el riesgo hasta un nivel aceptable
aprendiendo de las experiencias de otros países e
instituciones como una forma de anticipar posibles problemas y
prevenirse frente a posibles situaciones similares, tanto por
medio de la acción preventiva específica como a través de
la toma de conciencia de las dificultades de todo manejo de
crisis, especialmente en cuanto a las restricciones habituales
en los planos comunicativos y de coordinación.
Estados
Unidos de Norteamérica, sufrio una crisis energética, en
mayo del 2001, que afecto especialmente al estado de
California con frecuentes apagones. El gobierno basó su
iniciativa en tres aspectos cruciales de la ecuación energética:
demanda, oferta y los medios para suplirlas, en donde se
aseguraba que el plan alentaría una exploración nueva y ecológicamente
indemne de nuevas fuentes de gas natural y petróleo, y al
mismo tiempo alentaría los intentos de conservación y de
desarrollo de fuentes alternativas de energía. El proyecto
reduce en casi un tercio los programas sobre uso eficiente de
la energía y fuentes de energía renovable.
Es
tiempo de utilizar energías alternativas, que son aquellas
que se producen a partir de fuentes naturales y que se
regeneran por sí solas; los ejemplos más claros son la eólica,
biomasa, hidráulica o la energía solar, pero hay otras
fuentes que son menos conocidasy que su potencial es inmenso; este es el caso de las
Energías del Mar, que junto a la geotérmica son las más
desconocidas y las que tienen un gran potencial, como usar la
energía de las olas, sistema que se basa en la conversión de
la energía mecánica del mar en corriente eléctrica que
puede desarrollarse a través de la empresa estadounidense
Ocean Power Technologies (OPT).
La
potencialidad de la energía del mar está en su abundancia,
tres cuartas partes de la superficie de la tierra están
cubiertas por el mar, por lo que es una fuente con muchísimos
recursos; incluso algunos estudios afirman que en el mar se
encuentran los sustitutos de las energías fósiles.
Aprovechar
la energía del mar es una vieja idea y hay numerosos métodos.
El sistema de la empresa OPT, consta de una red de boyas, que
no poseen ningún tipo de impacto visual. Para la conversión
de la corriente mecánica en corriente eléctrica se utilizan
las“PowerBuoy”
que se anclan en el fondo marino. La oscilación de las olas,
permite que las boyas se eleven y desciendan sobre una
estructura parecido a un pistón. El agua entra y sales de la
bomba con el movimiento, e impulsa un generador que produce
electricidad. La corriente se transmite a tierra por medio de
un cable submarino.
Los
primeros proyectos pilotos, que utilizarán este sistema, se
implementarán en Santoña (España) y en una base marina
estadounidense en la isla de Oahu, en Hawai, a partir del
2005. Sería interesante implementar estos sistemas en pequeñas
localidades del amplio litoral marino con que cuenta
Argentina, para disminuir las crisis de los viejos sistemas
energéticos.
La
aproximación al ideal puede y debe seguir dos caminos: por un
lado, el técnico o tecnológico tendiente a alertar y reducir
la magnitud del daño; y por el otro, el socioeducacional.
La
disposición de la población para sacrificar beneficios en un
determinado sector a fin de reducir de algún tipo de peligro,
depende en gran parte de la actitud que esa sociedad tome.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
LA
IMPORTANCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO Y COMO AFECTARÁ A LA
ARGENTINA
Por
Cristian Frers (*)
El
clima ejerce una enorme influencia en la naturaleza y en
nuestras vidas, determina en gran medida la fauna y la flora
de cada lugar, la cantidad de agua dulce disponible, los
cultivos... y al final también influye en la cultura y medios
de vida de cada región del mundo
Desde
los primeros tiempos las variaciones climáticas han modelado
el destino de la humanidad, y el ser humano ha reaccionado en
gran medida adaptándose, emigrando y desarrollando su
inteligencia. Durante las últimas glaciaciones, los niveles
de los océanos descendieron y los seres humanos se
desplazaron a través de puentes continentales desde Asia
hacia América y las islas del Pacífico. Desde entonces se
han registrado numerosas migraciones, innovaciones y también
catástrofes.
Algunas de estas han tenido su origen en pequeñas
fluctuaciones climáticas, como unos pocos decenios o siglos
de temperaturas levemente superiores o inferiores a la media,
o sequías prolongadas. La más conocida es la Pequeña Era
Glaciar, registrada en Europa a comienzos de la Edad Media que
provocó hambrunas, insurrecciones, y el abandono de las
colonias septentrionales en Islandia y Groenlandia. El hombre
ha soportado durante milenios los caprichos climáticos,
recurriendo a su ingenio para adaptarse, incapaz de influir en
fenómenos de tal magnitud.
Actualmente,
es un hecho científico que el clima global está siendo
alterado significativamente en elsiglo XXI, como resultado del aumento de
concentraciones de gases invernadero tales como el dióxido de
carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos. Estos
gases están atrapando una porción creciente de radiación
infrarroja terrestre y se espera que harán aumentar la
temperatura planetaria entre 1,5 y 4,5 °C (el llamado Efecto
Invernaderoy Calentamiento Global). Como
respuesta a esto, se estima que los patrones de precipitación
global y corrientes marinas también se alteren. Asociados a
estos potenciales cambios, habrá grandes alteraciones en los
ecosistemas globales.
El
cambio climático es la mayor amenaza ambiental de este siglo,
con consecuencias económicas, sociales y ambientales de gran
magnitud. Todos sin excepción; los ciudadanos, las empresas,
las economías y la naturaleza en todo el mundo están siendo
afectadas.
Ya
no hay discusión científica acerca de las dramáticas
consecuencias del cambio climático global que está
soportando el mundo: con islas que se hunden, huracanes que
destrozan, glaciales que deshielan y ecosistemas que
desaparecen. Los modelos más desarrollados y probados del
mundo coinciden en pronosticar un panorama desolador para los
próximos 50 años.
Los
próximos años serán cruciales. Una pata importante de esa
carrera contra el tiempo es el acuerdo al que puedan llegar
los países desarrollados y en vías de desarrollo. También
es muy importante comprender que con sólo eso no alcanzará,
que se necesita mucho más.
Dada
la complejidad del problema y su multicausalidad, las acciones
tendrán que encararse desde distintos flancos; ninguno de
ellos de fácil resolución. Por otra parte y debido a que el
cambio climático constituye un problema de características
mundiales, la acción de unos pocos países sin el compromiso
real del resto de los países del mundo (especialmente los más
poderosos y desarrollados), no conducirán a la solución ni a
la minimización del problema.
En
términos generales, las
líneas de acción podrían ser las
siguientes:
Transporte: Es un sector muy dependiente de los combustibles fósiles,
cuyas emisiones de dióxido de carbono, ya en 1990 alcanzaban
el 28% de las emisiones de origen energético y continúan
creciendo rápidamente. Hay que potenciar los medios de
transporte más eficientes como el transporte público y el
ferrocarril convencional para desplazamientos interurbanos.
También es necesario impulsar la fabricación de motores de
tecnologías menos consumidoras de carburante.
Eficiencia energética: Es la obtención de los mismos bienes o
servicios con menor gasto de energía. Se trata de usar nuevas
tecnologías como en el caso de las lámparas de bajo consumo
en iluminación. Las inversiones en eficiencia además
resultan rentables a corto o medio plazo.
Ahorro de energía: El aumento en el consumo de energía que viene
experimentando nuestro país no responde, en gran medida, a la
satisfacción de necesidades básicas sino a la creación de
nuevas necesidades típicas de países ricos: por ejemplo el
incremento de instalaciones de aire acondicionado que han
supuesto un notable crecimiento del consumo eléctrico en
verano. si se promocionaran medidas de aislamiento térmico de
edificios, y de uso adecuado de la electricidad (no para
calefacción ni para cocinar) se obtendrían ahorros
considerables de emisiones.
Energías renovables: La promoción de energías de bajo impacto
ambiental como la eólica, la solar térmica y fotovoltaica,
minihidráulica y biomasa, en un contexto de promoción del
ahorro y la eficiencia llevan a la sustitución de las energía
fósiles y por tanto a la reducción de emisiones de dióxido
de carbono.
En
la República Argentina, con su inmensa variedad de suelos y
climas, no se queda afuera de estas proyecciones climáticas.
Algunos serán cambios negativos; otros positivos. Inviernos más
templados reducirán el abultado gasto en calefacción de los
habitantes de la Patagonia, pero el aumento de precipitaciones
asociado empeorada allí los problemas de erosión. Algunas
regiones poco productivas podrían verse beneficiadas por un
incremento de la actividad agropecuaria.
El Litoral y la Pampa Húmeda sufrirán
inundaciones más frecuentes, y la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires soportará mayores precipitaciones y veranos más
sofocantes.
Los eventos extremos, como tormentas, sequías, olas de frío
o calor, serán más comunes. Otro aspecto importante será el
agua. La región de Cuyo podría sufrir sequías importantes
al disminuir la cantidad de nieves en las altas cumbres. A su
vez, la Capital Federal podría también tener problemas de
abastecimiento de agua potable por el aumento del nivel del
mar previsto entre 9 y 88 centímetros, que afectará al Río
de la Plata. Los vectores de enfermedades, como el dengue y el
paludismo, ya han iniciado su migración hacia latitudes
templadas.
Así,
generalizando, gran parte de nuestro territorio tendrá
inviernos más templados, veranos más sofocantes y una Ciudad
Autónoma de Buenos Aires casi, casi tropical. Con lluvias
breves e intensas, seguramente los pulóveres de lana gruesa y
las camperas más abrigadas pasarán definitivamente a
cuarteles de invierno.
En
promedio, la temperatura aumento un grado en el territorio
argentino durante el último siglo. El promedio de 14 modelos
climáticos prevé un incremento de 1,5 grados más para el año
2030 en el norte del país –donde las zonas de calor se harán
más severas-, y de 0.7 grados en el extremo sur.
En
la desembocadura del Río de la Plata, el mar creció 17 centímetros
durante el siglo XX, y se estima que a lo largo del siglo XXI
podría subir otros 50 centímetros.
El
doctor Vicente Barros, del Centro de Investigación del Mar y
la Atmósfera de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA,
expreso que “El cambio climático no hará sino anticipar
los problemas que podría tener la Argentina a largo plazo en
materia energética y del uso del agua y del suelo, por lo que
las medidas a adoptar, en buena parte coinciden con la
respuesta que el país debe enfrentar en esos sectores. En el
caso de la energía, las soluciones a largo plazo pasan sobre
todo por su uso racional y por el desarrollo de energías
renovables. En algunas provincias –Salta, Santiago del
Estero y Chaco- habrá que frenar ya la deforestación, para
evitar que las tierras desmontadas no sirvan ya para la
agricultura y se desertifiquen”.
El
doctor Barros continuó con su exposición, expresando: “Si
uno mide las emisiones por habitante. Argentina está por
encima del promedio, y emite más que China, Brasil e India.
Si ellos adquieren compromisos para bajar sus emisiones es
probable que no permitan que países con mayores emisiones por
habitante no hagan lo mismo”.
Hay
quienes expresan que, como no estamos seguros de cómo será
el cambio climático, debemos hacer poco o nada. Lo cierto es
que un gran número de personas se niegan a aceptar los
hechos. Menos, aún, están dispuestas a considerar que ellas
tienen algo que ver con el asunto. Lo más sencillo psíquica
y políticamente es interpretar lo que a uno le gustaría
interpretar, o bien patear la pelota afuera del campo de
juego.
Mi
opinión personal es que la incertidumbre debe hacernos actuar
hoy, no mañana ni pasado, más resueltamente. Según la
Organización Meteorológica Mundial, la concentración de dióxido
de carbono (CO2) en la atmósfera llegó a un nivel récord en
el año 2005. El 62% de las emisiones de gases que causan el
efecto invernadero corresponden al dióxido de carbono. El
actual Protocolo de Kioto no permitirá estabilizar estas
concentraciones, sino que a lo sumo frenará el crecimiento.
Precisamente, lo que se debe discutir son las medidas a tomar
después del 2012, cuando expire nombrado Protocolo. Sé podría
abordar este problema a escala mundial con un impuesto
acordado globalmente, lo que no significa un aumento en la
fiscalidad total, sino simplemente un sustituto en cada uno de
los países de los impuestos actuales por un impuesto a la
contaminación, por dióxido de carbono. Tiene mucho más
sentido gravar lo dañino, como la contaminación, que lo
positivo como el ahorro y el trabajo.
La
Tierra esta sufriendo de fiebre y está no es una buena señal.
La culpa es de todos. De la sociedad humana, con sus
perversiones, su irresponsabilidad, su corrupción, sus
intereses, su egoísmo, su hipocresía.
Si
la Tierra está molesta, cada vez más enojada, es por culpa
de todos. Cada vez le hacemos más daño. Y cuando la culpa es
de todos, no significa que ella no sea de nadie en particular.
Es de cada uno, según su grado de responsabilidad.
Estamos
muy enfermos, y no nos damos cuenta. Enfermos de soberbia, de
materialismo, de codicia. Pero podemos reaccionar. Podemos
hacer un examen de conciencia; entrar en conversiones con
nuestro ser profundo, con la parte elevada que hay dentro
nuestro y ver si podemos cambiar, aunque sea en algo. Antes de
que sea demasiado tarde.
Sólo
tenemos un planeta y debemos conservarlo como un tesoro. El
calentamiento del planeta es un riesgo que no podemos
permitirnos el lujo de seguir desconociendo.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
La
contaminación de las aguas puede acarrear problemas ecológicos,
económicos y sociales. El agua, origen y base de la vida, se
ha consolidado como medio indispensable para cualquier
alternativa de futuro y como uno de los grandes sustentos de
la ecología y el medio ambiente. No
existe actividad humana, económica, industrial, social o política
que pueda prescindir de este vital recurso.
Se
entiende por contaminación
del medio hídrico o Contaminación
del agua a la acción o al efecto de introducir
materiales, o inducir condiciones sobre el agua que, de modo
directo o indirecto, impliquen una alteración perjudicial de
su calidad en relación a sus usos posteriores o sus servicios
ambientales.
Los
efectos de la contaminación del agua incluyen los que afectan
a la salud humana. La presencia de nitratos (sales del ácido
nítrico) en el agua potable puede producir una enfermedad
infantil que en ocasiones es mortal. El cadmio presente en el
agua y procedente de los vertidos industriales, de tuberías
galvanizadas deterioradas, o de los fertilizantes derivados
del cieno o lodo puede ser absorbido por las cosechas; de ser
ingerido en cantidad suficiente, el metal puede producir un
trastorno diarreico agudo, así como lesiones en el hígado y
los riñones. Hace tiempo que se conoce o se sospecha de la
peligrosidad de sustancias inorgánicas, como el mercurio, el
arsénico y el plomo.
Los
lagos son especialmente vulnerables a la contaminación. Hay
un problema, la eutrofización, que se produce cuando el agua
se enriquece de modo artificial con nutrientes, lo que produce
un crecimiento anormal de las plantas. Los fertilizantes químicos
arrastrados por el agua de los campos de cultivo pueden ser
los responsables. El proceso de eutrofización puede ocasionar
problemas estéticos, como mal sabor y olor, y un
acumulamiento de algas o verdín desagradable a la vista así
como un crecimiento denso de las plantas con raíces, el
agotamiento del oxígeno en las aguas más profundas y la
acumulación de sedimentos en el fondo de los lagos, así como
otros cambios químicos, tales como la precipitación del
carbonato de calcio en las aguas duras, otro problema cada vez
más preocupante es la lluvia ácida que ha dejado muchos
lagos del Norte y del Este de Europa y del Noroeste de Norteamérica
totalmente de provistos de vida.
Los
ríos, por su capacidad de arrastre y el movimiento de las
aguas, son capaces de soportar mayor cantidad de
contaminantes. Sin embargo, la presencia de tantos residuos
domésticos, fertilizantes, pesticidas y desechos industriales
altera la flora y fauna acuáticas. En las aguas no
contaminadas existe cierto equilibrio entre los animales y los
vegetales, que se rompe por la presencia de materiales extraños.
Así, algunas especies desaparecen mientras que otras se
reproducen en exceso. Además, las aguas adquieren una
apariencia y olor desagradables. Los ríos constituyen la
principal fuente de abastecimiento de agua potable de las
poblaciones humanas. Su contaminación limita la
disponibilidad de este recurso imprescindible para la vida.
Existen
diferentes contaminantes del agua. Algunas de ellas son las
aguas residuales y los residuos provenientes de las
industrias. Los principales contaminantes del agua
son los siguientes:
Aguas
residuales y otros residuos que demandan oxígeno (en su
mayor parte materia orgánica, cuya descomposición
produce la desoxigenación del agua).
Agentes
infecciosos.
Nutrientes
vegetales que pueden estimular el crecimiento de las plantas
acuáticas. Éstas, a su vez, interfieren con los
usos a los que se destina el agua y, al descomponerse,
agotan el oxígeno disuelto y producen olores
desagradables.
Productos
químicos, incluyendo los pesticidas, diversos productos
industriales, las sustancias tensioactivas contenidas en
los detergentes, y los productos de la descomposición de
otros compuestos orgánicos.
Petróleo,
especialmente el procedente de los vertidos accidentales.
Minerales
inorgánicos y compuestos químicos.
Sedimentos
formados por partículas del suelo y minerales arrastrados
por las tormentas y escorrentías desde las tierras de
cultivo, los suelos sin protección, las explotaciones
mineras, las carreteras y los derribos urbanos.
Sustancias
radiactivas procedentes de los residuos producidos por la minería
y el refinado del uranio y el torio, las centrales
nucleares y el uso industrial, médico y científico de
materiales radiactivos.
Me
interesaría introducirme en el daño que le hace el uso del
aceite doméstico al agua dulce: Este
residuo doméstico es en la actualidad una de las principales
causas de contaminación de las aguas residuales urbanas, ya
que en general una vez utilizados, se vierten por el desagüe
a la red de alcantarillado, produciendo atascos y malos olores
en las cañerías. Estos vertidos hacen que la depuración de
las aguas se encarezca, además de dificultar el normal
funcionamiento de las depuradoras. En el caso de no haber una
total depuración de estos aceites, al devolver al medio
ambiente el agua con restos oleaginosos, estos contamina las
cuencas internas, el mar y los acuíferos, interfiriendo en la
vida natural y degradando el entorno. Además, facilita la
proliferación de microorganismos perjudiciales para la salud.
El aceite provoca también problemas en las tuberías de
desague obstruyéndolas y creando malos olores.
La
contaminación del agua puede evitarse construyendo modernos
sistemas de alcantarillado, montando más plantas
purificadoras y haciendo que los fertilizantes y los
insecticidas no vayan a parar al agua. Muchas naciones
comienzan a emplear una gran cantidad de recursos en este
aspecto, pero por el momento no se detiene la contaminación
del agua, que crece día a día.
En
algunas industrias, utilizan estanques llamados facultativos,
los cuales eliminan los materiales contaminantes mediante el
cultivo de bacterias. Existe un material llamado refractario,
el cual no puede ser desecho por las bacterias, y para este
material, las industrias acostumbran usar carbón activado.
Como el carbón activado es capaz de adsorber muchos
compuestos orgánicos que no son biodegradables, resulta muy
útil en el tratamiento de aguas de desecho de refinerías y
de algunas industrias. También, en países desarrollados, lo
utilizan en las plantas de tratamiento de aguas de desecho a
pequeña escala, como en centros comerciales, unidades
habitacionales o pequeñas poblaciones.
En
todos los grandes centros urbanos del planeta Tierra se
generan grandes cantidades de aguas negras como consecuencia
del desarrollo de las actividades humanas, por lo que las
principales fuentes de aguas negras son la industria, la
ganadería, la agricultura y las actividades domésticas que
se incrementan con el crecimiento de la población humana. Los
contaminantes biodegradables de las aguas negras pueden ser
degradados mediante procesos naturales o en sistemas de
tratamientos hechos por el hombre, en los que acelera el
proceso de descomposición de la materia orgánica con
microorganismos. Entre las operaciones que se utilizan en los
tratamientos primarios de aguas contaminadas están: la
filtración, la sedimentación, la flotación, la separación
de aceites y la neutralización.
Uno
de los métodos más utilizados para tratar al agua
contaminada es el de cloración, y aunque no es el mejor, es
uno de los de menor costo. Éste proceso puede ser
contraproducente, ya que el cloro reacciona con la materia orgánica
en las aguas de desecho y en el agua superficial produce pequeñas
cantidades de hidrocarburos cancerígenos. Algunos otros
desinfectantes como el ozono, el peróxido de hidrógeno (agua
oxigenada) y luz ultravioleta se empiezan a utilizar, pero son
más costosos que el cloro.
Los
seres humanos afectan en gran medida al ambiente. La gente será
héroes o bandidos de la madre naturaleza. Las sustancias tóxicas,
floración algácea, sedimentación son todos los resultados
finales de actividades humanas. Estos agentes contaminantes no
son los males verdaderos de la contaminación de agua sino la
gente detrás de cada disposición y negligencia cotidiana. A
menos que el hombre entienda que no es la prohibición de
agentes contaminantes ni de prohibir las producciones
industriales que deben ser mejoradas para no provocar
contaminación. Solamente el comportamiento y la actitud que
el ser humano posea hacia su ambiente, los ríos, los lagos, y
otros circuitos de agua, no tienen ninguna esperanza de ser
salvado.
Si
bien es cierto que la responsabilidad principal del control de
la contaminación recae en los gobiernos y empresas que
generan la mayor cantidad de contaminación, no es menos
relevante la responsabilidad que le cabe a cada ser humano en
la preservación del agua y los sistemas acuáticos
.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.