“Las Fuerzas Armadas son un pilar de la
nacionalidad”
Arturo
Frondizi
Una
vez más debo repetir que cada día adquieren mayor
significación las palabras del general Raúl Poggi
–fallecido- cuando en una reunión celebrada en una oficina
ubicada en Cerrito e Hipólito Irigoyen, a dos años del golpe
del cual también era responsable, expresó: “…La
estupidez más grandeque
cometieron las Fuerzas Armadas fue derrocarlo a Frondizi “
(Noticias 04/08/1993). Algo más que prueba que la vigencia
del ex presidente y estadista, derrocado por un golpe militar,
es interminable.
REITEREMOS
SUS PALABRAS:
“
En nuestro país, es necesario levantar la bandera de una política
de defensa nacional.En
la construcción de la Argentina debe ponderarse debidamente
el papel que cumplen las Fuerzas Armadas, una de las
instituciones fundamentales del país.Ninguna nación que pretenda afirmarse, puede
prescindir de su brazo armado, como defensor de su soberanía
política, que no es otra cosa que el señorío sobre todo lo
propio.Sin
ellas, la República pierde una condición indispensable y
esencial del Estado Nacional: la de garantizar el monopolio
del uso de la fuerza dentro de la sociedad argentina.”
“Quiero
dejar claramente señalado, una vez más, que las Fuerzas
Armadas son un pilar de la nacionalidad, por ello hemos
tratado de presentarles un esquema general sobre el papel que
cumplen en la vida nacional, de su compleja problemática, y
del interés nacional en preservarlas como instituciones
fundamentales de la República.”
“No
omitimos que hubo falencias y errores; tampoco hemos olvidado
sus aportes significativos en la construcción de la
nacionalidad.” (V.”La Nación Argentina y sus Fuerzas
Armadas”-enero de 1992).
NO
OLVIDAR:
El
ex presidente Menem paralizó y remató las industrias de la
defensa, abandonó toda investigación y desarrollo científico
tecnológico y, como consecuencia de la política económica
del ajuste y la convertibilidad, destruyó la moral y la
disciplina militar, dado que las cúpulas –sin perjuicio de
su complicidad- cada vez resistíanmenos las presiones de sus subordinados que, como la
mayoría de la clase activa y pasiva no podían llegar
dignamente, como hoy tampoco, a fin de mes.
No
dejemos de tener en cuenta que cuando se destruyen la
credibilidad y la esperanza de un pueblo en la democracia, lo
que está sucediendo en el caso argentino pese a que costó
tantos sacrificios y muertes recuperarla, se genera un déficit
en la vocación ciudadana de servicio y en la solidaridad
humana.Está
predominando la ley de la selva y todo se negocia sin tener en
cuenta los sagrados intereses de la Nación, siendo el camino
más próximo la desintegración nacional, hoy en plena
marcha.
Que
lástima que el hoy, en la realidad,presidente NéstorKirchner, disfrazado de “ex” y alojado en la suite
presidencial, no leyó en el oportuno momento la frase de
Jawaharlal Nehru (1889-1964) que expresa: “No se puede
cambiar el curso de la historia a base de cambiar los retratos
colgados en la pared”. Menos aún se podrá cambiar el
estado de las Fuerzas Armadas, como pretende la ministra Nilda
Garré, de frondoso pasado subversivo junto a su marido Abal
Medina, con el procedimiento inspirado en el odio “K”.
INSISTO:
El
31 de diciembre de 1992 anunciéen El Informador Público, bajo el seudónimo de José
Ribadeo, que en la mañana del 27 de noviembre del mismo año
el general Héctor Mario Giralda, entregó al coronel Walter
Francisco González el mando de la XI Brigada Mecanizada con
asiento en la ciudad de Río Gallegos.Preguntado por un periodista de la Opinión Austral con
respecto al balance que hacía de su gestión al frente de la
Brigada, Giralda enfatizó que eso era tarea del periodismo.En realidad no era una respuesta muy correcta para un
soldado de cierta antigüedad, pues los auditores más
genuinos que tiene todo balance militar son sus propios
subordinados.
Trascendieron en ese entonces del círculo de los
subordinados algunas críticas duras con respecto a las
actividades del general al frente de la Brigada, llegándose a
expresar que no entendían como pudo concluir con
“honores” la gestión y seguir en actividad.
Está latente aún el recuerdo del caso único –sin
que ello constituya la consecuencia de una sublevación- del
relevo de tres de sus jefes de unidades en sólo un año.Tales los casos del teniente coronel Díaz en el
Regimiento 35 y en el Escuadrón de Caballería 11, ambos con
guarnición en Rospentek, motivado por el “motín y
cacerolazos de las señoras de los suboficiales”y el del
teniente coronel Labayse, jefe del regimiento 24 de Río
Gallegos, debido a una sorda “resistencia activa de los
suboficiales”.En
la oportunidad llegaron a producirse incendios intencionales
en un depósito de intendencia, secuestro y violencia física
contra un suboficial de su entorno y otros atentados y
sabotajes.Así
se manifestó la reacción contra las arbitrariedades y
maltrato del personal.
Anticipos
Hace mas de 16 años que El Informador Público había
informado a sus lectores (número 263, pág. 4, 11/10/1991),
bajo el título de “Erman González estaría ocultando el
estado de anarquía en unidades del Ejército”, sobre las
irregularidades que venían ocurriendo en dependencias del Ejército
en Río Gallegos y Mercedes (Corrientes).El 31 de enero de 1992 se anticipó como primicia el
relevo del teniente coronel Labayse.Uno de los hechos más lamentables fue la agresión al
sargento Suarez a quien se le quemó el rostro con un soplete,
obligándoselo a declarar que había sido un accidente.En esos momentos monseñor Alemán debió interceder para
evitar mayores dificultades, pero de cualquier manera la
comunidad santacruceña se enteró por medio de volantes y
pintadas de paredes del clima de “guerra” que reinaba enla unidad.
Por el mismo medio se denunció oportunamente que se
estarían alquilando camiones volcadores y máquinas viales de
la Compañía de Ingenieros 11 y cuyos ingresos por tal
concepto no estaban identificados con precisión, desconociéndose
realmente su destino final ¿arcas del Estado o privadas?.Nadie se dió por aludido, pero los vehículos se
llamaron a “cuarteles de invierno” y se pusieron a buen
resguardo en los respectivos parques.El general Giralda prolongóunos días más su estadía en Río Gallegos, según
trascendió, para colaborar con su reemplazante en la
“adjudicación” de varias e importantes licitaciones. Es
de destacar el “celo” puesto por Giralda para vigilar la
tramitación
administrativa tal vez por aquello que “el ojo del amo
engorda el caballo”.
Mientras esto sucedía el general Balza hacía
declaraciones públicas sobre los magros sueldos de los
militares. Cuando su gestión para lograr mejoras salariales
transitaba por los pasillos que dominaba Cavallo, parece que,
bajo la responsabilidad del jefe del Estado Mayor, a los
generales se les estaría pasando un “plus” en negro y
remitido en sobre con el remitente de Bauzá, el que oscilaba
entre dos mil a tres mil dólares –lo que desde ya también
accionaría con altos funcionarios civiles-.Este es un hecho que se denunció en la Cámara Federal
por parte de los sublevados del 3 de diciembre de 1990.
Compañeros
Mucho se comentó en esos tiempos en el seno de las
fuerzas armadas la iniciativa del general Balza, en el sentido
de ordenar la colocación en todos los despachos de un cuadro
con la fotografía del presidente Menem –sin especificar con
o sin patillas-, los que fueron repartidos con gran celeridad
en las unidades.Para
desconsuelo de algunos jefes la imagen de Menem sólo se
advirtió en sus oficinas.Hay quienes opinaron, no sin razón, que pretender
rendir homenaje al presidente que estaba llevando al país al
mayor estado de indefensión de su historia, era caer en el
ridículo. No olvidemos que Menem colgó medallas en el Pecho
de Pinochet, quien soñaba con bañarse en el Lago del
Desierto y esquiar en nuestros hielos continentales.
Los de abajo imitan generalmente a los de arriba.No hay dudas que se tejieron algunas relaciones
carnales entre el “menemismo” y oficiales del Ejército,
importando poco el pasado.Qué fácil se olvidan los viejos tiempos cuando de
acomodarse se trata.El
general Giralda estuvo a punto de ser expulsado del Ejército
por “colorado” en los años 60, color identificatorio del
“gorilismo antiperonista”, que enfrentaba a los azules.Pero también los de abajo suelen superar a los de
arriba en la carrera de hacer méritos.En oportunidad que el gobernador Kirchner, con sus
menemistas del “Frente para la victoria santacruceña”,
organizaron el acto conmemorativo de un 17 de octubre llevado
a cabo en el colegio secundario doctor Julio Ladvocat, el
general Giralda les facilitó 300 colchones para que la gente
del interior pudiera dormir sin que don “Lupín” gastara
sus “dinerillos” reservados para la interna.Parece que algunos de los “muchachos” durmieron en
la unidad militar.Los
soldados de parabienes, pues gozaron de un franco prolongado.
Por
lo expuesto y mucho más que se podría agregar, podemos
asegurar queen
Santa Cruz, la del gobernador Nestor Kirchner, el año 1992
terminó sin gloria y con mucha pena para la XI Brigada
Motorizada. No se ha borrado el politizado y lamentable
homenaje rendido a los héroes de Malvinas bajo la regimentación
de Giralda sugiriendo la uniformidad en el texto de las placas
y por otro lado la ausencia del presidente Menem por temor a
la protesta social, de lo que bien dijo Lydia Gialetti:
“Desairó a nuestros chicos de la guerra, a nuestros ex
combatientes, a nuestro Sur, a nuestro pueblo”. Una gran
pancarta que decía:”Gloria a los héroes de Malvinas,
repudio al menemismo entregador”, sintetizó un sentimiento
generalizado.
¡Por
favor basta…! Es muy lamentable que se estén abriendo las
heridas del pasado, a las que se prometió borrar. El odio y
el agravio renacen como signos regresivos de nuestra
convivencia democrática. Hay que reivindicar la actividad política.
Clamemos por: “la reivindicación, histórica y actual de la
Nación, frente a las interesadas teorías que niegan la
existencia del ser nacional y de sus Fuerzas Armadas, frente a
la agresión armada de la subversión derrotada, de sus ideólogos
y de sus mentores intelectuales que no escatimaron recursos,
ni límites, ni escrúpulos para agraviarlas hasta el
desprestigio, frente a nuestra sociedad y el mundo”. ¡SALVEMOS
LA JUVENTUDARGENTINA
!
(*)
Colaboración especial para Crónica y Análisis de Carlos J.
González Cabral. Maestro normal nacional. Se
desempeñó como secretario de Gobierno y Hacienda (1958-1961)
y como concejal (1963-1966) en la Municipalidad de San
Nicolás de los Arroyos (Bs.As.) en representación de la UCRI
y del MID, respectivamente. Fue electo diputado provincial por
el FREJULI (1973-1976). Entre 1989 y 1995 acompañó al ex
presidente Frondizi como secretario político y privado.