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"DE AQUÍ A LA ETERNIDAD"

Por Carlos J. González Cabral (*)  

15-07-2008

El pasado 8 del corriente mes se publicó en este medio un artículo del Licenciado Agustín Rangugni titulado "DE TERROR: LA DEUDA EXTERNA ARGENTINA SUBE A MAS DE 165.700 MILLONES DE DÓLARES ", razón por la cual viene a la memoria recordar el libro escrito por Alejandro Olmos titulado "TODO LO QUE USTED QUISO SABER SOBRE LA DEUDA EXTERNA", obra en la que destaca quiénes y cómo la contrajeron. La deuda externa, tal como la plantean los organismos internacionales, constituye el impedimento al normal desarrollo de nuestro país. Alejandro Olmos desafió durante quince años el reto fabuloso y desmontó, pieza a pieza, la mal llamada deuda externa, eufemismo que encubre la dependencia y la indefensión que ha degradado a la Argentina, supuestamente democrática, y por ende capitalista, ajustada a los mandatos de los organismos internacionales, cuyos resultados fueron, paradójicamente, la contracara de lo que proclama la ortodoxia económica. En el año 2001, mas precisamente el 25 de Marzo se publicó en el Diario "El Progreso", de Lugo (España) y en el Diario "La Nueva Huella",, un artículo  "DE AQUÍ A LA ETERNIDAD" , cuyo autor es nuestro colaborador Carlos J. González Cabral; y si bién, son otros los números y los acreedores de la deuda externa de Argentina, el problema de fondo resulta el mismo, por cuyo motivo se considera oportuna su reedición:

"DE AQUÍ A LA ETERNIDAD

La cadena de endeudamiento de la Argentina no tiene fin, dado que su política fiscal y presupuestaria se subordina exclusivamente al pago de la deuda externa y no al crecimiento. Quien fuera por muchos años gerente del FMI, Michael Camdessus, declaró con respecto a la ayuda del organismo: “...son programas para que esos países vuelvan a ser merecedores de crédito, y eso es todo”. (V. La Nación-24/08/94). Por este camino el país se ve obligado a convenir reiteradamente acuerdos (stand-by) con el Fondo Monetario Internacional, quien a través de este mecanismo termina apoderándose del poder de decisión nacional que compete al Estado soberano. El organismo le impone al país la estructura del presupuesto nacional, lo que debe privatizar y la flexibilización laborar, cuyo reciente tratamiento legislativo desató el escándalo de los sobornos en el Senado Nacional. La democracia deja de ser real para convertirse en una ficción, pues funciona absolutamente restringida por el endeudamiento, en cuyo marco se instalan los corruptos que, negocios de por medio y más de una vez desde cargos oficiales, sirven a la usura internacional y, sintiéndose impunes, exhiben sus injustificadas fortunas.  

La deuda externa mortificará por muchos años la vida de los argentinos y condicionará el futuro de varias generaciones,  flagelo este que tiene su origen en la dictadura militar (1976/1983), cuando el ministerio de Economía tenía al frente a José Martínez de Hoz y su banda de los “Chicago Boys”. La deuda que era al instalarse el gobierno del general Videla de 7.875 millones de dólares en 1975 llegó a 45.087 millones en 1983 (deuda vieja), año en que asumió la presidencia Raúl Alfonsín.(1). El Banco Central y el Instituto Nacional de Estadística y Censo indican 38.736 millones de dólares para esta deuda. Según la CEPAL y el Banco Mundial, de no haber sido por la política de Paul Volcker que disparó las tasas de interés internacional a alrededor del 20%, el país se hubiera ahorrado 8.682 millones de dólares de 1979/1983 y 11.032 millones durante la gestión de Alfonsín.(2). A esto hay que agregar como componente de esta deuda ilegítima las pérdidas por términos del intercambio y fuga de capitales. En la memoria del Banco Central de la Repùblica Argentina (BCRA)de 1983, página 95, puede leerse: “Las autoridades que asumieron el 10 de diciembre de 1983 han anunciado su intención de revisar todos los aspectos relacionados con lo actuado en materia de atención de la deuda externa”.  

PROMESA  

A dos meses de asumir Raúl Alfonsín (23/02/84), se creó por su iniciativa en el Senado Nacional una “Comisión Investigadora de Ilícitos Económicos”. Esto respondía a la promesa electoral, no sólo de la UCR sino también de otros partidos, que aseguraron que procederían a determinar lo que era legítimo e ilegítimo del endeudamiento externo. La citada comisión fue absolutamente inoperante y al año y medio de su creación fue clausurada  con la complicidad de radicales y justicialistas. El oficialismo argumentó que su funcionamiento era inconveniente para las tratativas entre el Gobierno y la banca internacional, mientras el ministro Juan Vitale Sourrille aplicaba la política de destrucción del aparato productivo y sacrificaba el bienestar del pueblo para mantener el flujo de pagos de la deuda externa. Las 200 carpetas secuestradas por la comisión (única tarea realizada) en las oficinas de Guillermo Walter Klein, donde operada el estudio Klein y Mairal, ubicado en la calle Lavalle 1171 de la ciudad de Buenos Aires y que probaban el fraude consumado en el endeudamiento externo, pasaron al olvido. Debe destacarse que Walter Klein oficiaba en su propio estudio profesional “como asesor y representante de la banca internacional en la contratación de los préstamos para las empresas públicas”, mientras simultáneamente se desempeñaba como Secretario de Estado de Coordinación y Programación Económica durante la gestión del ministro Martínez de Hoz. Fue juez y parte obteniendo fabulosas ganancias.(3).  

FRAUDE Y NEGLIGENCIA  

Desde el  31 de agosto de 1982 hasta el 13 de julio de 2000 estuvo en trámite en el Juzgado  Federal Penal Nº 2, Secretaría 6, la causa 14.467, caratulada  Olmos Alejandro s/denuncia, en cuanto al fraude de la deuda externa consumado por la dictadura.(4) El juez Martín Anzoátegui a cargo del juzgado de referencia, ordenó por ese entonces pericias en el Banco Central. Todos los peritos actuantes fueron contestes en dictaminar que “la deuda externa argentina era un  fraude gigantesco e inverosímil”. A la causa se había incorporado el expediente 41.545/82 presentado por Carlos Saúl Menem ante el Juzgado Nacional de 1ª. Instancia en lo Criminal y Correccional, a través del cual denunciaba administración fraudulenta y otros delitos en perjuicio  de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), hoy Repsol y contra el Banco Central. Se trata de la misma persona que durante sus diez años en el poder destruyó las empresas estatales ligadas a los intereses soberanos de la Nación para luego privatizarlas indiscriminadamente y en condiciones desventajosas para el país. De 1983 a 1991 la deuda externa siguió creciendo pero a un ritmo más lento, alcanzando a 58.588 millones de dólares. A partir de 1991 y con el menemismo en el gobierno crece hasta alcanzar 144.657 millones de la misma moneda (deuda nueva).  (V. cifras del ministerio de Economía).  

Se ha explicado claramente que esta deuda nueva es de naturaleza diferente a la “deuda vieja”, pues los acreedores son otros. La deuda entre 1975/1983 era con los bancos trasnacionales, pero ahora “es en su mayor parte deuda en bonos en posesión de fondos mutuos y de pensión de Estados Unidos, cuya cartera está muy diversificada...Como sólo el 0,2% de sus colocaciones está en bonos de la deuda de países subdesarrollados, el sistema financiero ya no está en peligro extremo por moratorias en el pago de la deuda externa”. Ni una ni otra deuda “tuvo como objetivo la industrialización de la Argentina o el bienestar, aunque sea relativo, de sus habitantes”.  

SENTENCIA  

Muy pocos argentinos y  menos ciudadanos de otras latitudes, se han enterado, dada la falta de información en los medios, que el 13 de julio ppdo. el Juez Federal Jorge Ballestero dictó sentencia en la causa 14.467.(5). Aunque pueda resultar incomprensible hay que decir que el juicio duró 18 años, a pesar que se trataba de un tema que hace a la supervivencia de la Nación y al afianzamiento de su soberania y del bienestar general.  Se investigaron más de 450 créditos aprobados por el Banco Central y avales incorrectamente otorgados por el Banco de la Nación y el Banco Nacional de Desarrollo (BANADE). Se acumularon 28 cuerpos en el expediente y gran cantidad de anexos, documentación que está guardada en el Tesoro del Banco Central.  

Las partes más salientes de la sentencia del juez Ballestero, expresan: a) Se violaron normas legales y deberes de funcionarios públicos y existió malversación de fondos públicos y administración fraudulenta. b) Los peritos especiales designados y provenientes de la Facultad de Ciencias Económicas de Buenos Aires, del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo de la Universidad Católica de La Plata, entre otros, dictaminaron que los actos de endeudamiento fueron ilícitos. c) El Banco Central, autorizado expresamente por el ministerio de Economía, exceptuó al BANADE y al Banco Ciudad de Buenos Aires de aplicar los requisitos legales para otorgar avales a grandes empresas. Estas no pagaron y el Estado debió hacerlo, no existiendo constancias que los morosos hayan sido perseguidos o sometidos a juicio. d) El Banco Central declaró no tener registros contables y quien fuera su presidente entre 1976/1981, doctor Adolfo Diz, dijo en la causa que los préstamos se anotaban en “una libreta negra”. Las “actas secretas” aprobando estos créditos no han llegado hasta la fecha a la Justicia. El juez dice en la sentencia que corresponderá aplicar a José Martínez de Hoz las penas que tipifican las figuras penales en que su conducta encuadra. Dado que se operó la prescripción por los 18 años transcurridos, se produjo el sobreseimiento de la causa 14.467/1982. Como corresponde en estos casos la misma fue remitida al Congreso de la Nación, él que puede ejercer las atribuciones que le fija el Art. 75, inciso 7º de la Constitución Nacional, que establece: “Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”. La ciudadanía espera una respuesta inmediata. Tendrá siempre presente que el Juez Ballestero, después de 10 años de peritajes, 38 declaraciones testimoniales, 27 informativas y una indagatoria, sentenció: “El país fue puesto desde 1976 bajo la voluntad de acreedores externos”.  

INCREDULIDAD  

 Desde ya que nadie cree que el Poder Legislativo haga uso de esta atribución en defensa del patrimonio nacional y para sentar de una vez por todas en el banquillo de los acusados a los responsables de esta gran traición nacional. Esta falta de confianza en el Congreso ocurre porque se llamó a silencio cuando el 6 de diciembre de 1992 (V. La Nación-07/12/92-pág.14) y por un compromiso firmado directamente entre Menem, Cavallo y el presidente de bancos acreedores, William Rhodes, el país ingresó al Plan Brady sin darle la intervención que constitucionalmente le correspondía y, peor aún, haber transado sin saber cuánto realmente se debía, a quién y por qué concepto. El Brady  solo favoreció a los bancos los que por este medio se desprendieron de una deuda prácticamente imposible de cobrar. Las naciones que lo firmaron y que “emitieron bonos por obligaciones mayores a las cotizaciones de las obligaciones de la deuda externa”, se vieron forzadas a ingresar al mundo de los ajustes estructurales poniendo en peligro la supervivencia de sus pueblos.(6) Desde el ministerio de Economía, su Secretario Legal y Técnico, Horacio T. Liendo (mano derecha de Cavallo) decía que el Plan Brady “ Había asegurado un contexto para el resurgimiento vigoroso de la Argentina, sobre la base de  la libertad y justicia para su pueblo y el desarrollo de la Nació”. (V. La Nación-23/12/92). Siniestra humorada del cavallismo.  

LENTITUD COMPLICE  

La conducta en general de los legisladores frente al problema de la deuda externa deja mucho que desear y da lugar para infinidad de conjeturas. Recién después de 12 años de iniciada la causa penal 14.467 ingresó a la Cámara de Diputados de la Nación (27/09/1994) un proyecto de Resolución, firmado entre otros por Graciela F. Meijide, Federico Storani y Alfredo Bravo, quienes hoy se desempañan como ministros de Desarrollo Social, del Interior y diputado nacional, respectivamente, proponiendo la creación de una Comisión Bicameral para “el seguimiento de la deuda externa de la República Argentina”.(7). Para esto habían  transcurridos 21 meses de la estafa del Brady, con el agravante que dos días antes que se consumara el hecho (04/12/1992 a las 10,55) Alejandro Olmos incorporó con el patrocinio del doctor Julio C. González una nueva demanda a la causa 14.467 que iniciara. La síntesis de la misma establecía que la existencia de la causa penal, en pleno trámite, determinaba el carácter litigioso de la deuda externa e invalidaba el ingreso al Brady porque se estaba “transando” sobre créditos no verificados. Carlos “Chacho” Alvarez, acompañado por otros legisladores del llamado “Grupo de los Ocho”, presentaron el 07/11/1990 en la Cámara de Diputados un proyecto para crear una comisión especial de “Lucha contra la corrupción”, pero en el mismo no hace ninguna mención a la deuda externa pese a existir la causa penal. Más tarde este moderno político itinerante se arrepintió públicamente de no haber votado la convertibilidad de Cavallo. Es muy ilustrativo consignar que el propio Olmos denunció en forma pública el 30 de junio de 1994, que al requerir el juez al ministerio de Economía a cargo de Domingo Cavallo copia de los acuerdos firmados con el FMI, estos fueron remitidos en idioma inglés pues en el país no existían textos en castellano. En este último idioma llegaron desde Washington en papeles con membrete del FMI.  

DOS CARAS  

Quien escribe esta nota calificó al ex presidente Menem como “El rey de las máscaras”.(V.El Progreso- (España)18/06/2000-Economía). Hay un ejemplo muy convincente para demostrarlo. Menem firmó en el año 1990 el Decreto Nº 1901, por el que se creaba una Comisión Investigadora para esclarecer las pérdidas del Banco Central de la Repùblica Argentina por un monto de 67.500 millones de dólares durante el período 1980/1989. Esos años abarcan los gobiernos militares “de facto” de los generales Videla, Viola, Galtiere y Bignone y el constitucional de Raúl Alfonsín (1983/1989). En la investigación trabajaron el Procurador General del Tesoro, el Fiscal Nacional de Investigaciones y el Secretario de Justicia.  

Entre otras conclusiones los funcionarios actuantes determinaron que entre 1980/1981 la deuda externa aumentó el 33% mientras que el PBI creció sólo el 9%. Remarcaron que se incentivó la cultura de la especulación, se destruyó la moral del hombre y la estructura productiva y que resultaron beneficiados pequeños grupos que se apropiaron de la gran parte del déficit fiscal y de las ganancias extraordinarias (lícitas, ilícitas e inmorales) que generaban las transacciones financieras. El presidente Menem recibió el informe el 6 de enero de 1991, pero lo tiró al cesto de residuos para que durmiera el sueño eterno. Hoy quedan al descubierto los motivos de  tal actitud, pues a partir de ese año Menem se arrodilla ante los prestamistas y comienza a incrementar el endeudamiento de 58.588 millones de dólares en 1991 a 144.657 millones en 1999 (deuda externa pública + deuda externa privada). Profundizó así los procedimientos que dijo que iba a investigar y consolidó las ganancias de grupos privilegiados a la vez que destruía la estructura productiva y sumergía al pueblo en la indigencia. En otra parte del informe se dice que “es de opinión dominante y de relativa y fácil comprobación empírica, que existió por lo menos en el período indicado un 30% de economía negra, es decir no incluida en la contabilidad pública y por un monto estimado de 280.000 millones de dólares”. Todas las conclusiones de la investigación pueden leerse en el libro “Detrás del Espejo” (Ediciones Beas-mayo 1993) escrito por el ex Fiscal Nacional de Investigaciones, doctor Ricardo Molinas y Ricardo F. Molinas. Los legisladores deberían comprarlo pero también leerlo.  

EL MESIAS  

 En lo que compete a la Argentina Domingo Cavallo, como ministro de Economía de Menem, fue el arquitecto que convirtió al país en esclavo de la usura y hasta le sobró tiempo para asesorar al presidente rockero de Ecuador, Bucaram, recomendado por el especulador George Soros y cobrando suculentos honorarios. (V. revista Clarín-15/09/96).  

El estado de crisis global que paraliza a la Argentina y deja una vez más al descubierto la incapacidad y falta de imaginación de la gran mayoría de los dirigentes de todo signo, ha “parido” el fantasma del regreso de Cavallo como reemplazante del actual ministro de Economía, José L. Machinea y que en este caso, opinan algunos politólogos, vendría bajo el brazo con el desertor vicepresidente “Chacho” Alvarez. Frente a los que desde el entorno del Gobierno y de los mayores grupos económicos del país, propician el advenimiento del “Mesías Cavallo”, descendiente del establishment angloamericano, es obligación, por lealtad al pueblo, recordar algunas de sus profecías. Aseguró que “el país no tenía que apresurarse para negociar quitas de la deuda externa”. “La deuda externa va a ser historia antigua”. (V. Clarín-26/09/91 y 30/09/91, respectivamente). No estaría demás averiguar si Cavallo está enterado que en la actualidad ha trascendido que  una cuarta parte de los bonos que circulan  en los mercados emergentes mundiales pertenecen a la Argentina. “Los capitales vienen y vendrán en lugar de fugarse”. (V. La Nación-07/12/92). La realidad nos muestra que en 1999 el sector privado no financiero tenía en el exterior 90.000 millones de dólares. Quebrada su relación con Menem denunció: “La situación es intensamente vulnerable, el gobierno está en quiebra, la economía sigue en terapia intensiva”. (V. Clarín-27/08/95). Debemos agregar que como presidente del Banco Central (02/07/82) estatizó la deuda externa y licuó los pasivos empresarios, decisión que para algunos expertos significó un aumento de la deuda externa de 21.000 millones de dólares.  

DEUDA EXTERNA ARGENTINA (1991-1999)

 

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

Deuda Externa Pub.

52.739

50.677

53.622

61.274

67.002

73.612

74.803

82.423

84.805

Deuda Externa Priv.

5.849

8.581

14.316

17.795

22.319

25.856

35.404

56.894

59.852

DEUD.EXTERN.OFIC. a 1998

58.588

59.258

67.938

79.069

89.321

99.468

110.207

139.317

144.657

Deud.Ext.Priv. (faltante) Rev.

2.747

3.511

4.274

6.609

9.569

10.306

14.489

1.172

0

REVISION cifras desde 1999

61.335

62.769

72.212

85.678

98.890

109.774

124.696

140.489

144.657

Bonos Pub. en $US

 

 

 

11.076

14.480

14.594

15.024

14.808

21.262

Deuda corto/plazo en $US Letes

 

 

 

 

 

 

 

3.295

4.174

Deuda Priv. Interna en $US

9.082

15.448

20.945

27.382

28.523

31.684

37.992

42.350

40.858

DEUDA EXTERNA DE FACTO

9.082

15.448

20.945

38.458

43.003

46.278

53.016

60.453

66.294

DEUDA EXTERNA REAL

70.417

78.217

93.157

124.136

141.893

156.052

177.712

200.942

210.951

Observaciones: La deuda externa de facto se compone de: 1)- Bonos públicos en u$s emitos por el Gobierno y vendidos en el país. 2)- Deuda corto plazo en u$s Letes: Letras del Tesoro emitidas después del “tequila” en 1994. 3)- Deuda privada interna. Deuda de particulares en u$s (tarjetas, hipotecas,etc. en u$s).  

La gestación de la deuda externa argentina dejó en evidencia dramáticas realidades sobre el comportamiento de la mayoría de las dirigencias del país. La experiencia de transitar de frustración en frustración ha hecho muy desconfiados a los argentinos. En lo político han aprendido que no siempre los enfrentamientos son tales. Más de una vez los dirigentes se presentan en sociedad caracterizados como lo contrario de lo que realmente son. Es común que se asocien para negociar porciones de poder soslayando las angustias populares y con la cautela y prolijidad necesarias para no poner nerviosos a los ejecutores implacables del neoliberalismo, responsable del genocidio en muchas regiones del mundo.

Para convalidar lo expresado basta con un solo ejemplo. Carlos Saúl Menem, al asumir su primer período presidencial el 8 de julio de 1989, expuso ante la Honorable Asamblea Legislativa que “la deuda externa, imprudentemente contraída durante más de una década, significa una pesada carga para el pueblo argentino”. Agregó: “Será atendida por mi gobierno con la colaboración de los acreedores y con la aprobación de vuestra honorabilidad”.(8) La atendió  y “la alimentó” tan bien, que durante sus dos mandatos creció de 58.588 millones de dólares a 144.657 millones de la misma moneda (V. gráfico adjunto). A “vuestra honorabilidad” la ignoró –con la complicidad de muchos- y firmó el ingreso al Plan Brady sin darle la participación constitucional obligatoria, acto al que hizo llegar su felicitación George Bush. El pueblo no lo había votado para que hiciera de testaferro de una élite conformada por grupos del poder económico trasnacional y sus aliados locales, sino que lo había hecho por la prometida “revolución productiva”. Hoy no tiene dudas que todos los acuerdos con el FMI y otras instituciones extranjeras impusieron condiciones contrarias a la soberanía nacional y que se dio prioridad al servicio de la deuda antes que a la recuperación económica del país, lo que deterioró al extremo las condiciones de vida, el desempleo y la pérdida de servicios sociales.  

Esta nota pretende ser una breve reseña de la nefasta historia del endeudamiento externo de la Argentina. Si el país sigue pagando una deuda que ya se pagó y no reinicia la investigación a través del Congreso Nacional de los responsables, le será imposible lograr su recuperación económica. La necesidad de sobrevivir y el bienestar de las personas exige de los gobernantes una actitud moral y cristiana. Ya no hay otra opción. El pueblo quiere una política integral de desarrollo con dinámica industrializadora, quiere honradez, quiere comer, estudiar y terminar su vejez con dignidad, quiere justicia y seguridad. Quiere volver a vivir en la Argentina de la esperanza que cobijó a hombres de todas las razas del mundo. Lo importante es que está dispuesto a realizar el esfuerzo de participar en la apasionante aventura de reconstruir la Nación, desplazando definitivamente del accionar político, gremial y empresarial los arbitrarios intereses sectoriales y conveniencias particulares. Los dirigentes tienen la palabra. Después Dios dirá.

NOTA: 1-6) Alfredo E. Calcagno “La deuda externa”-Catálogo Editora/1999 – (2) “La Argentina industrial” – Lyndo La Rouche y otros- Ediciones EIR/1989 – (3) Alejandro Olmos “La deuda Externa” –Editorial Los Argentinos/1982 – (4-5) Causa Penal 14.467 – Juzgado Penal Nº 2 Secretaría 6 – (7) Mesa de Entradas Cámara de Diputados- 27/09/94 – Sec. D – Nº 3951 – hora 16,41 – (8) Mensajes Presidenciales – Publicación “Grupo Competencia” – noviembre 1989.-

(*) Colaboración especial para Crónica y Análisis de Carlos J. González Cabral. Maestro normal nacional. Se desempeñó como secretario de Gobierno y Hacienda (1958-1961) y como concejal (1963-1966) en la Municipalidad de San Nicolás de los Arroyos (Bs.As.) en representación de la UCRI y del MID, respectivamente. Fue electo diputado provincial por el FREJULI (1973-1976). Entre 1989 y 1995 acompañó al ex presidente Frondizi como secretario político y privado.

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