Cuarta Parte

Es muy oportuno en estos complicados momentos de la vida política en nuestra República, referirse a distintos aspectos de la actividad internacional desplegada por el ex Presidente de la Nación, doctor Arturo Frondizi. 

   Adquiere hoy gran importancia leer lo expuesto por Roberto Alemann en junio de 1999, documento que llegó a la Fundación Frondizi, que hoy preside Julio Jorge Carassai, por atención del Dr. De la Fuente.  Expresa Alemann: “En enero de 1959, cuarenta años atrás, el presidente argentino, Dr.  Arturo Frondizi, visitó por primera vez EE.UU. (desembarcó del avión de Aerolíneas Argentinas en el aeropuerto de Charleston).   En 1961 viajaría otras dos veces al país del Norte.  Nunca antes, un primer mandatario argentino en funciones había visitado los Estados Unidos.  Es más por entonces, muy pocos hombres públicos argentinos conocían ese país por experiencia directa ni mantenían contactos regulares, sin siquiera hablar o entender el idioma inglés.  Como excepciones y en otras funciones que las presidenciales, tres futuros jefes de Estado estuvieron en los Estados Unidos durante la segunda mitad del siglo XIX.  Domingo Faustino Sarmiento como viajero primero en 1847 y como ministro plenipotenciario pocos años después durante la presidencia de Mitre, conoció el país, donde también viajó y se inspiró en la política educacional del estado de Massachussets que introdujo la instrucción primaria obligatoria”. 

   “En 1889, los futuros presidentes Manuel Quintana y Roque Sáenz Peña participaron como enviados especiales de la primera conferencia panamericana de Washington, donde se opusieron a la pretensión norteamericana de formar una zona de libre comercio en el continente, llamada entonces Unión Aduanera, y defendieron la postura multilateral de la Argentina con la conocida frase “sea América para la Humanidad”.  En el siglo XX, más allá de los diplomáticos profesionales, muy pocos hombres públicos prominentes viajaron a los EE.UU., estudiaron en sus universidades o mantuvieron contactos regulares con norteamericanos, siendo por lo contrario, frecuentes los viajes a Europa”. 

   Añade Alemann: “Frondizi, rompió ese hechizo y lo hizo en momentos por demás dramáticos, cuando su gobierno, instalado menos de un año atrás ante tras su resonante triunfo electoral, ya había lanzado su exitosa batalla del petróleo, había arreglado viejos conflictos con inversores extranjeros, había quebrado el dogma de la universidad estatal monopólica y entraba en plena lucha para estabilizar la moneda.  El acuerdo de los gobiernos del llamado Club de París que permitió abandonar el control de cambios discriminatorio contra el dólar, y el convenio de crédito contingente (stand by) con el Fondo Monetario Internacional, ambos de diciembre de 1958, le confirieron a la política económica un sesgo de apertura y lucha frontal contra la inflación endémica que llevaba una década y media de duración”. 

ENTREVISTAS – DISCURSOS:   

Recibimiento en Nueva York al Presidente Arturo Frondizi en oportunidad de su visita a EE.UU. en Enero de 1959

En los EE.UU., el presidente Frondizi visitó Washington DC, Chicago, Nueva York y Miami. En diez días tomó contacto con el gobierno en reuniones con el presidente general Dwinght Eisenhower, quien estaba completando su segundo mandato y retribuiría la visita al país en 1960 y con el vicepresidente Richard Nixon, futuro presidente y antes enviado por su gobierno a la asunción del mandato del Dr. Frondizi. 

   Sendos discursos con brindis dieron testimonio de la amistad generada entre ambos gobiernos.  Esa fue la impronta que el presidente Frondizi supo imprimir a las relaciones exteriores del país, ante las distantes de los EE.UU., cuando no enfrentada, y proclive a los vínculos preferenciales con Europa. 

   En diez oportunidades, el Dr. Frondizi, se dirigió mediante discursos reveladores de su estilo personal, al Congreso de los Estados Unidos, a la Asamblea de la organización de los estados americanos, a los periodistas en el Club nacional de la Prensa, todos aquellos en Washington DC, a los empresarios frigoríficos en la Internacional Packers y al intendente de Chicago, a los banqueros de Nueva York, al intendente de esta ciudad, los estudiantes de la universidad de Fordham, a la asamblea de las Naciones Unidas y al gobernador de Florida en Miami, antes de regresar a la Argentina. 

PALABRAS DE ARTURO FRONDIZI: 

En la Universidad de Fordham en Nueva York: 

    “En América Latina es necesario estimular la formación de técnicos e investigadores.  En esa tarea incumbe un papel fundamental a los institutos universitarios, los que deberán ser dotados de todos los recursos necesarios para el mejor cumplimiento de sus funciones.  Ello no significa que el campo de aplicación del conocimiento científico deba quedar limitado al aprovechamiento de los recursos naturales.  En los últimos tiempos la concepción tradicional de la ciencia ha sufrido una extraordinaria transformación.  Las ciencias del hombre han venido a ocupar un sitio de privilegio y su importancia crece cada día a medida que la personalidad humana y las relaciones sociales son investigadas con mayor objetividad y criterio científico”. 

En la Internacional Packers de Chicago: 

   “El gran factor de empobrecimiento de nuestro país fue la falta de desarrollo de los sectores básicos de la producción: energía, siderurgia, transporte y combustibles.  A ello debe sumarse el déficit creciente de nuestro balance de pagos.  Durante las últimas décadas hemos estado cambiando materias primas, por las que nos pagaban cada vez menos, por equipos y combustibles cada vez más caros…La tarea que acometimos al llegar al gobierno, el 1° de mayo del año pasado (1958), fue justamente colocar al país en el camino de su definitivo desarrollo nacional.  Nuestro continente ofrece el ejemplo más extraordinario de un logro semejante.  Vuestro país, los Estados Unidos, mostró al mundo lo que es capaz de hacer un pueblo cuando se propone alcanzar objetivos nacionales sobre la base del desarrollo integral de todos sus recursos y energías…Esta política será mantenida y no habrá nuevas nacionalizaciones.  Los establecimientos privados quedarán librados a la capacidad de sus propios empresarios”. 

En el Congreso de los Estados Unidos: 

   “El ideal americano de democracia, justicia y libertad ha sido fecundo porque se basa en una concepción espiritual del hombre.  En virtud de esos principios, los pueblos americanos rechazan toda concepción materialista de la vida y toda concepción totalitaria del Estado…No podemos ocultar la cruda realidad de millones de seres que en América latina padecen atraso y miseria…Un pueblo pobre y sin esperanzas no es un pueblo libre…Sin desarrollo nacional no hay bienestar ni progreso.  Cuando hay miseria y atraso en un  país no solo sucumben la libertad y la democracia, sino que corre el peligro la propia soberanía nacional… Nuestros países deben decidirse  por lo tanto a explotar todos sus recursos, a movilizar todas las energías disponibles y a lograr el máximo aprovechamiento de los adelantos técnicos y científicos de nuestro tiempo”. 

   “Me satisface destacar ante vosotros, representantes del pueblo de los Estados Unidos, que vuestro país ha comprendido su papel en esta hora de América…De nosotros depende que esta sea otra hora gloriosa de América.  Con la misma firmeza, el mismo coraje y la misma decisión con que nuestros antepasados labraron la independencia de nuestras naciones, dispongámonos a forjar su pleno desarrollo espiritual y material…Hagamos que el continente americano sea de veras el continente de la esperanza humana, cumpliendo en su suelo y para todos sus hijos la promesa de felicidad y plenitud que América ofreció a la humanidad”.  

EN EL CONSEJO DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS (OEA): 

   “…La unidad de las Américas se asienta en algo mucho más profundo que el hecho material de la geografía.  Se afirma en el hecho cultural de un mismo proceso histórico y de una misma concepción espiritual del hombre…desde su advenimiento a la historia de Occidente, el continente americano fue el continente de la esperanza humana.  En su suelo se hicieron realidad muchos antiguos ideales de la humanidad.  Para millones de seres perseguidos o visionarios, el Nuevo Mundo era la oportunidad de su definitiva realización, la tierra donde se cumpliría el sueño milenario de libertad, paz y justicia para todos los hombres”. 

   “Esta fue la promesa de América, el todavía incumplido destino de América en el mundo.  Porque si es cierto que hemos logrado una gran unidad espiritual y hemos asegurado las bases en un entendimiento pacífico y respetuoso de nuestras respectivas soberanías, es cierto también que no hemos alcanzado aún el mismo grado de desarrollo en todas nuestras naciones.  En contraste con la armonía política que existe entre nuestros países y que tanto nos enorgullece, existen disparidades económicas y sociales y deformaciones políticas internas que nos entristecen y son motivo de legítima preocupación”. 

   “Hay, en efecto, una América desarrollada y pujante, que ha alcanzado los más altos niveles conocidos de progreso y bienestar individual y colectivo.  Y hay otra América, la nuestra, donde millones de seres padecen ínfimos niveles de vida, atraso espiritual y miedo al futuro.  Son millones de mujeres y de hombres de todas las edades, para quienes la cultura, la técnica y aún la convivencia civilizada son bienes inalcanzables.  En un mundo capaz de las mayores hazañas transformadoras y sobre una tierra pródiga, esos seres guardan el cumplimiento del deber americano que nos ordena respetar la dignidad esencial del hombre y hacer posible la vida espiritual en justicia y libertad”. 

EN EL BANQUETE OFRECIDO POR HOMBRES DE NEGOCIOS DE NUEVA YORK: 

   “Una política sana y una lucha a fondo contra la inflación son condiciones indispensables para un efectivo desarrollo económico.  Existe amplia y dolorosa experiencia acerca de los perniciosos efectos de las manipulaciones monetarias para lograr soluciones inmediatas.  Son recursos fáciles para obtener soluciones aparentes, pero, a la larga perturban la evolución económica de los países, crean falsas ilusiones y dan ideas equivocadas, acerca de la situación real.  En definitiva, postergan y agravan los problemas que pretendían resolver”.  

   “Para apreciar debidamente la tarea que realizamos en la Argentina es necesario tener en cuenta, además, los factores locales que agravan la situación.  Nuestro país sufre todavía las consecuencias de muchos años de distorsiones económicas.  Su principal causa ha sido de índole estructural: la Argentina no explotó nunca suficientemente los sectores básicos de su economía.  Pese a las enormes riquezas y energías potenciales que contiene su suelo, basó su progreso casi exclusivamente en la  explotación de la tierra.  El petróleo, el carbón, el mineral de hierro, los saltos de agua, la riquísima plataforma submarina y las inmensas posibilidades que ofrece la  tecnología contemporánea no fueron aprovechados en la medida y con el sentido que corresponden a un país de nuestras características”. 

   “Nuestros antepasados organizaron nuestra República con instituciones similares a las vuestras y la poblaron, como vosotros, con millones de europeos que querían progreso y libertad.  Faltó, sin embargo, comprender, como comprendieron ustedes a su hora, que, para ser efectivo y duradero, el desarrollo económico debía perseguir objetivos nacionales y debía basarse en el aprovechamiento integral de todos los recursos disponibles.  Ello explica que teniendo tantas posibilidades como los Estados Unidos y su misma concepción del hombre y del Estado, la Argentina no haya alcanzado todavía un alto grado de progreso y bienestar”. 

   “En América latina la inflación ha sido consecuencia del deseo de gozar de mayores bienes que los que podía proporcionar el subdesarrollado sistema productivo de los países que la integran”. 

   “La inflación ha constituido el vehículo de engaño, puesto que a costa del agotamiento de las reservas, del endeudamiento, del desgaste del capital existente y del envilecimiento constante de la moneda, ha proporcionado a los pueblo, efímeramente, un bienestar superior al que normalmente podía brindar el sistema productivo”. 

PARA PENSAR CON PROFUNDA PREOCUPACIÓN: 

   La síntesis descripta anteriormente de un pasado de relaciones internacionales conducido por un estadista como el ex Presidente Frondizi, frente al descarado turismo político que vivimos los argentinos en la actualidad cuidando el glamoroso look de una candidata a presidente, nos obliga a meditar, con profunda preocupación, sobre el futuro de la República. Recordemos que en el orden internacional la Argentina ocupa el puesto 105 en el ranking de la Organización de Transparencia Internacional y que muestra al país entre los menos competitivos”. 

   Sobre el particular es absolutamente oportuno leer la columna del periodista Fernando Laborda (V. La Nación – 26/09/2007 ) sobre el viaje de la Sra.del presidente Kirchner a los EE.UU. Expresa Laborda que “Como habitualmente hace su esposo, todos los actos y gestos de la candidata oficialista en el exterior parecen orientados exclusivamente a consolidar apoyos internos. Así, queda la sensación de que está desperdiciando una magnífica oportunidad”. Agrega: “A esta altura, Cristina Kitchner no debería estar pensando exclusivamente en triunfar electoralmente, sino en aprovechar sus viajes de campaña por el mundo, pagados por todos los argentinos, para algo más”. 

   “Debería saber la primera dama que al capital no se lo seduce con labia y glamour, especialmente cuando la empresa consiste en reinsertar en el mundo a un país que estafó a sus acreedores.  Se lo hace dando señales claras y respondiendo a las innumerables dudas que tiene tantos potenciales inversores como gobernantes del Primer Mundo respecto de la Argentina”. 

LA POLÍTICA EXTERIOR INDEPENDIENTE: 

   En el acto de inauguración de las obras de construcción del Túnel Subfluvial Paraná-Santa Fé, en Paraná (Balneario Thompson ) el 3 de febrero de 1962 , refiriéndose a la  “conspiración mundial de los elementos reaccionarios que se oponen a la liberación y el desarrollo de nuestros pueblos porque prefieren mantenerlos en su condición colonial”, afirmó Frondizi: “No es el pueblo norteamericano el motor de esta conspiración internacional contra el desarrollo y la soberanía de América latina.  Los arquitectos de esta conspiración mundial son ciertos intereses agresivos, los mismos que combatieron a Franklin Roosevelt hasta su muerte, los mismos que se burlan de la concepción idealista y auténticamente democrática del joven presidente de los Estados Unidos; los monopolios que el ex presidente Eisenhower en su mensaje de despedida de enero del año pasado denunciaba como amenaza a  la libertad y al proceso democrático del pueblo norteamericano.  Estos sectores reaccionarios conspiran para minar la confianza de los norteamericanos en sus instituciones y en su gobierno, y conspiran con sus agentes directos e indirectos en los países de América latina, para alentar la insurrección contra los gobiernos nacionales que lucha por la dignidad y la independencia de sus pueblos”. (V. Tomo 5 –Mensajes Presidenciales, edición CEN ). 

   El 31 de octubre de 2002 expresé en diversos medios que en la actualidad –y lo repito en 2007- infinidad de argentinos opinan que la gestión presidencial de Arturo Frondizi se ha convertido, frente al drama actual de la Argentina, en  una referencia ineludible para comparar políticas y estrategias de conveniencia para los supremos intereses nacionales.   

   Entiendo que esta nota debe finalizar con lo expresado en 1993 por Arturo Frondizi: “Debemos asumir con grandeza y con conciencia que lo que está en juego en estos tiempos en el país no es la suerte electoral de ningún partido político ni la de los mecanismos constitucionales, sino el destino mismo de la Patria.  Al igual que expresara oportunamente mi gran amigo el presidente Kennedy, repito que los pobres no pueden   esperar más”.

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(*) Especial para Crónica y Análisis por Carlos J. González Cabral. Maestro normal nacional. Se desempeñó como secretario de Gobierno y Hacienda (1958-1961) y como concejal (1963-1966) en la Municipalidad de San Nicolás de los Arroyos (Bs.As.) en representación de la UCRI y del MID, respectivamente. Fue electo diputado provincial por el FREJULI (1973-1976). Entre 1989 y 1995 acompañó al ex presidente Frondizi como secretario político y privado.

 

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