Al
cumplirse, hoy 18 de Abril de 2010, 15 años
del fallecimiento de este prohombre, creemos
oportuno volver a publicar los artículos
escritos sobre el ilustre ser, por nuestro
amigo y colaborador Don Carlos González
Cabral
EL
EJEMPLO DE ARTURO FRONDIZI
Por
Carlos
J. González Cabral (*)
Considerando
que el día 28 de octubre del presente año el
ex Presidente de la Nación, doctor Arturo
Frondizi, fallecido el 18 de abril de 1995,
hubiera cumplido 99 años de vida, me siento en
la obligación, como argentino y por haberme
desempeñado varios años como su secretario
político, privado y entrañable amigo, en
brindar a los lectores de “Crónica y
Análisis” y otros medios, recuerdos de sus
premonitorios pensamientos políticos expuestos
desde el poder y desde el llano, los que hoy
cobran impresionante actualidad.
Primera
Parte
Preguntado en 1958 por la revista
Atlántida a qué cosas renunció para llegar a
Presidente, respondió: “Espiritualmente a
ninguna, materialmente a todas”.A cuarenta
y nueve años de estas expresiones las mismas
siguen arremetiendo contra la epidemia de
corrupción y enriquecimiento ilícito que enferma
y destruye al país. Al asumir el poder enfatizó
que abandonaba toda tarea partidista y declaró
solemnemente que desde la Casa de Gobierno no se
haría política de partido, señalando que era
imprescindible terminar con el “sectarismo y la
intolerancia”.Es notable la actualidad que cobran estas
palabras frente almatrimonio presidencial que maneja el país
a su antojo y viaja por el mundo repartiendo
boletas para las próximas elecciones o pactando
con dictadores como Chávez.
En su discurso presidencial del 1° de mayo
de 1958 resaltó: “La Nación Argentina inicia
hoy un nuevo período constitucional que las
circunstancias han convertido en comienzo de una
nueva era.En lo profundo este acto inicial está
presidido por un ideal moral: la clara e
inequívoca voluntad del reencuentro argentino y
de reanudar el desarrollo nacional.”Continuaba: ”A partir de hoy gobernaré
para todos los argentinos y reclamaré el concurso
de cuantos comparten los anhelos del pueblo,
cualquiera que sea su militancia política y sin
otra condición que su honestidad y su capacidad.Abandono toda tarea partidista y declaro
solemnemente que desde la Casa de Gobierno no se
hará política de partido.Debemos terminar con el sectarismo y la
intolerancia.”Transcurridos cuarenta y nueve años no
estaríademás que el presidente Kirchner les diera
un repaso.
OBJETIVOS
El gobierno de Frondizi tuvo como objetivos
superiores “Legalidad para todos, paz social y
desarrollo económico”, cuya concreción trató
de ser impedida –con la complicidad de
sindicalistas, políticos y militares- a través
de más de treinta intentos de golpe de Estado,
todos ellos en connivencia con los holdings
importadores.Pese a ello logró en tres años el
autoabastecimiento petrolero, triplicar la
producción de acero, fortalecer las industrias
química y automotriz y asegurar condiciones de
pleno empleo en el mercado laboral.
En junio de 1992 expresó en la ciudad de
San Nicolás de los Arroyos, donde en 1960 había
inaugurado el primer alto horno de SOMISA: “La
crisis global que afecta a nuestra Nación ha
excedido el ámbito económico y está
deteriorando la credibilidad del pueblo y,
particularmente, la de su juventud”.A renglón seguido enfatizó: “Los
niveles de superávit que quiere alcanzar el
gobierno para pagar la deuda externa sin afectar
las reservas y sin emitir, se conforma con el
hambre y la marginalidad de amplias franjas de la
sociedad argentina”. ¿Hace falta hoy, por
ejemplo, algo
más que mirar el flagelo del hambreen la Rioja, Tucumán, el Chaco y
Corrientes?.
El 9 de junio de 1993, al cumplirse 10
años del fallecimiento del General de División
Juan Enrique Guglialmeli, Arturo Frondizi expresó
en el Centro de Estudios Nacionales: “Nos hemos
reunido en este acto para recordar y rendir
homenaje a diez años de su fallecimiento, al
general de Divisió Juan Enrique Guglialmelli.Fue un patriota regido por la ley moral y
un argentino insobornable.Hoy sigue viviendo entre nosotros gracias a
sus magníficas condiciones como ser humano y a la
vigencia permanente de su aporte doctrinario y de
sus experiencias en el campo militar y político”.
“Estoy obligado a confesarles que no he
asistido a esta merecida evocación por una razón
nostálgica, sino porque aún me siento peleando a
su lado por los altos ideales que nos integraron
del mismo lado.El nombre de Guglialmelli y de su ejemplo
me obliga a no desfallecer en la lucha que venimos
emprendiendo desde hace muchos años para lograr
un destino de grandeza para nuestra Patria.El enemigo trasnacional es muy poderoso y
cuenta con importantes e influyentes cómplices
vernáculos. Guglialmelli sabe que la pelea sigue
abierta y que no desertaremos”.
El 9 de abril de 1992 en la provincia de
Santa Cruz, que en 1968 era el confín de la
jurisdicción del V Cuerpo de Ejército comandado
precisamente por el general Guglialmelli, señaló
el ex Presidente: “seguir vigente la actual
política económica y sobreponiéndose la
estabilidad monetaria al desarrollo, habrá una
Patagonia fantasma.Pueblos abandonados en medio del desierto”.Además sentencié que discutir enla actualidad la soberanía argentina sobre
el Lago del Desierto y los Hielos Continentales,
era un mecanismo de traición a la Patria”.
“Tenemos que librar una lucha sin cuartel
contra el atraso, el estancamiento, el desánimo y
la desesperanza.Tenemos que extirpar hasta sus raíces la
ignorancia, la miseria, la enfermedad y el miedo
al futuro.Tenemos que construir puentes, diques,
caminos, oleoductos, usinas y fábricas sobre toda
la República.Habrá que volcar tractores, equipos
electrógenos, talleres y máquinas agrícolas
sobre todos los campos.Tendremos que multiplicar los camiones, los
vagones y las locomotoras.Las alas argentinas surcarán todos los
cielos y la bandera de la patria flamearápor todos los mares como una mensajera de
progreso”.
JUVENTUD:
Con respecto a las jóvenes generaciones el
5 de noviembre de 1993 dijo Frondizi en el
Instituto Marianista: “Siempre he resaltado la
importancia que tiene fomentar la participación
dinámica de los jóvenes en la vida social,
política y cultural del país.Ello ayudará a que las nuevas generaciones
restablezcan su confianza en la democracia. El
respeto por la Constitución Nacional y la
vigencia de la moral en la función pública”.”Hablar
con la juventud me ha resultado siempre
apasionante, si bien hoy es mucho más difícil
hacerlo porque la sociedad argentina atraviesa por
uno de los momentosmás complicados de su historia como
sostén de la Nación.
“Es muy preocupante la tendencia
creciente entre los jóvenes a descreer de la
mayor parte de la dirigencia de todo signo.Institutos de enseñanza como el que hoy
tengo el honor de visitar, pueden ayudar
positivamente para la formación de nuevas clases
de dirigentes, inyectándoles un profundo sentido
nacional y vocación cristiana, para que así
vuelvan a interesarse por la acción política con
fe y esperanzas*. “Nadie puede negar que
nuestros jóvenes han venido moldeando sus vidas
entre la injusticia social, la declinación moral
y la frivolidad de muchos que asumieron
responsabilidades de gobierno.” “Pero también
asistieron a los desbordes sociales como
consecuencia de la desindustrialización del
país, la marginalidad, la desnutrición, la
mortalidad infantil y la desprotección a la vejez”.
Después de catorce años el problema está
vigente. Hoy, como en ese entonces asegurara el
estadista, “Los jóvenes reclaman ejemplos
concretos de hombres y mujeres con vocación de
servicio, con integridad moral, con espíritu
nacional y que estén dispuestos a sacrificar sus
logros personales por el bienestar común”.
URGENTE:
Hay que lograr la aspiración de Frondizi:
“Tenemos que impedir que las generaciones de
recambio, partiendo de la desnutrición infantil y
la falta de educación, se conviertan en miembros
de una raza inferior que no podrá enfrentar las
condiciones de futuro del “primer mundo”.Por tal camino terminaremos “latinoamericanizados”,
mostrando los rasgos más dramáticos de la
pobreza y el subdesarrollo”. “Me permito
invitar a los jóvenes que se incorporen al
trabajo de elaborar alguna solución a la crisis
material y moral que tiende a desintegrar a la
sociedad argentina.Todos los ámbitos de trabajo o de estudios
sirven a una misión de esta naturaleza”.
PESE A LOS AÑOS:
En diciembre de 1993 declaró: “Arturo
Frondizi reafirma que si bien carga muchos años
sobre sus espaldas, está presente en el campo de
batalla de la democracia. Mi alma se sentiría muy
triste si comprobara que los argentinos piensan
que estoy esperando en la comodidad del descanso
que no compromete, el juicio de la historia o ser
destinado al bronce”. “Muy por el contrario.
El fin de mis días me sorprenderá junto al
pueblo y defendiendo sus legítimos derechos.
Estoy por encima de los partidos y expreso con
total convicción que es imprescindible por el
bien de la Nación terminar con las apetencias
partidarias y personales, los odios y los
rencores, los que lamentablemente nos dividen con
dramática reiteración.
Un ejemplo de lo expuesto anteriormente es
la carta de solidaridad que el 28 de junio de 1993
le remitiera al Presidente venezolano, Rafael
Caldera, posteriormente derrocado por el íntimo
amigo del Presidente Kirchner, Hugo Chávez.
(*)
Especial para Crónica y Análisis por Carlos J.
González Cabral. Maestro normal nacional.
Se desempeñó como secretario de Gobierno y
Hacienda (1958-1961) y como concejal (1963-1966)
en la Municipalidad de San Nicolás de los Arroyos
(Bs.As.) en representación de la UCRI y del MID,
respectivamente. Fue electo diputado provincial
por el FREJULI (1973-1976). Entre 1989 y 1995
acompañó al ex presidente Frondizi como
secretario político y privado.