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COLABORACIONES
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EL
RECICLADO DE PLÁSTICOS
Por
Cristian Frers (*)
Reciclado
en la fuente
Uno
de los problemas es que el acento debe ponerse en cómo
generar cada vez menos residuos, de cualquier índole como
residuos plásticos.
La
reducción en la fuente se refiere directamente al diseño y a
la etapa productiva de los productos, principalmente envases,
antes de ser consumidos. Es una manera de concebir los
productos con un nuevo criterio ambiental; generar menos
residuos. Y esto es aplicable a todas las materias primas:
vidrio, papel, cartón, aluminio y plásticos.
En
el caso de estos últimos residuos, la reducción en la fuente
es responsabilidad de la industria petroquímica (fabricante
de los diferentes tipos de plásticos), de la industria
transformadora (que toma esos plásticos para fabricar los
diferentes productos finales), y de quien diseña el envase
(envasador).
Aunque
podría decirse que al consumidor también le cabe una buena
parte de la responsabilidad: en las góndolas de los
supermercados es él quien tiene la facultad de elegir entre
un producto que ha sido concebido con criterio de reducción
en la fuente y otro que derrocha materia prima y aumenta
innecesariamente el volumen de los residuos.
Reducir
en la fuente significa referirse a la investigación,
desarrollo y producción de objetos utilizando menos recursos
(materia prima). De ahí su denominación porque se aplica a
la faz productiva. Al utilizar menos materia prima se producen
menos residuos y además se aprovechan mejor los recursos
naturales.
Minimizar
el volumen y peso de los residuos es el primer paso para
resolver el problema global de los mismos. Todo gerenciamiento
de los Residuos Sólidos Urbanos debe comenzar por la
reducción en la fuente.
Las
principales ventajas de la reducción en la fuente:
-Disminuye
la cantidad de residuos; es mejor no producir residuos que
resolver qué hacer con ellos.
-Ayuda
a que los rellenos sanitarios no se saturen rápidamente.
-Se
ahorran recursos naturales –energía y materia prima- y
recursos financieros
-La
reducción en la fuente aminora la polución y el efecto
invernadero. Requiere menos energía transportar materiales
más livianos. Menos energía significa menos combustible
quemado, lo que implica a su vez menor agresión al
ambiente.
Etapas para reciclar el plástico:
A)
Recolección: Todo sistema de recolección diferenciada
que se implemente descansa en un principio fundamental, que es
la separación, en el hogar, de los residuos en dos grupos
básicos: residuos orgánicos por un lado e inorgánicos por
otro; en la bolsa de los residuos orgánicos irían los restos
de comida, de jardín, y en la otra bolsa los metales, madera,
plásticos, vidrio, aluminio. Estas dos bolsas se colacarán
en la vía pública y serán recolectadas en forma
diferenciada, permitiendo así que se encaucen hacia sus
respectivas formas de tratamiento.
B)
Centro de reciclado: Aquí se reciben los residuos
plásticos mixtos compactados en fardos que son almacenados a
la interperie. Existen limitaciones para el almacenamiento
prolongado en estas condiciones, ya que la radiación
ultravioleta puede afectar a la estructura del material,
razón por la cual se aconseja no tener el material expuesto
más de tres meses.
C)
Clasificación: Luego de la recepción se efectúa una
clasificación de los productos por tipo de plástico y color.
Si bien esto puede hacerse manualmente, se han desarrollado
tecnologías de clasificación automática, que se están
utilizando en países desarrollados. Este proceso se ve
facilitado si existe una entrega diferenciada de este
material, lo cual podría hacerse con el apoyo y promoción
por parte de los municipios.
Reciclado
Mecánico
El
reciclado mecánico es el más difundido en la opinión
pública en la Argentina, sin embargo este proceso es
insuficiente por sí solo para dar cuenta de la totalidad de
los residuos.
El
reciclado mecánico es un proceso físico mediante el cual el
plástico post-consumo o el industrial (scrap) es recuperado,
permitiendo su posterior utilización.
Los
plásticos que son reciclados mecánicamente provienen de dos
grandes fuentes:
-Los
residuos plásticos proveniente de los procesos de
fabricación, es decir, los residuos que quedan al pie de la
máquina, tanto en la industria petroquímica como en la
transformadora. A esta clase de residuos se la denomina scrap.
El scrap es más fácil de reciclar porque está limpio y es
homogéneo en su composición, ya que no está mezclado con
otros tipos de plásticos. Algunos procesos de transformación
(como el termoformado) generan el 30-50% de scrap, que
normalmente se recicla.
-Los
residuos plásticos proveniente de la masa de Residuos
Sólidos Urbanos (RSU).
Estos
se dividen a su vez en tres clases:
A)
Residuos plásticos de tipo simple: han sido
clasificados y separados entre sí los de distintas clases.
B)
Residuos mixtos: los diferentes tipos de plásticos se
hallan mezclados entre sí.
C)
Residuos plásticos mixtos combinados con otros
residuos: papel, cartón, metales.
Reciclado
Químico
Se
trata de diferentes procesos mediante los cuales las
moléculas de los polímeros son craqueadas (rotas) dando
origen nuevamente a materia prima básica que puede ser
utilizada para fabricar nuevos plásticos.
El
reciclado químico comenzó a ser desarrollado por la
industria petroquímica con el objetivo de lograr las metas
propuestas para la optimización de recursos y recuperación
de residuos. Algunos métodos de reciclado químico ofrecen la
ventaja de no tener que separar tipos de resina plástica, es
decir, que pueden tomar residuos plásticos mixtos reduciendo
de esta manera los costos de recolección y clasificación.
Dando origen a productos finales de muy buena calidad.
Principales
procesos existentes:
-Pirólisis:
Es
el craqueo de las moléculas por calentamiento en el vacío.
Este proceso genera hidrocarburos líquidos o sólidos que
pueden ser luego procesados en refinerías.
-Hidrogenación:
En
este caso los plásticos son tratados con hidrógeno y calor.
Las cadenas poliméricas son rotas y convertidas en un
petróleo sintético que puede ser utilizado en refinerías y
plantas químicas.
-Gasificación:
Los
plásticos son calentados con aire o con oxígeno. Así se
obtienen los siguientes gases de síntesis: monóxido de
carbono e hidrógeno, que pueden ser utilizados para la
producción de metanol o amoníaco o incluso como agentes para
la producción de acero en hornos de venteo.
-Chemolysis:
Este
proceso se aplica a poliésteres, poliuretanos, poliacetales y
poliamidas. Requiere altas cantidades separadas por tipo de
resinas. Consiste en la aplicación de procesos solvolíticos
como hidrólisis, glicólisis o alcohólisis para reciclarlos
y transformarlos nuevamente en sus monómeros básicos para la
repolimerización en nuevos plásticos.
-Metanólisis:
Es
un avanzado proceso de reciclado que consiste en la
aplicación de metanol en el PET. Este poliéster (el PET), es
descompuesto en sus moléculas básicas, incluido el
dimetiltereftalato y el etilenglicol, los cuales pueden ser
luego repolimerizados para producir resina virgen. Varios
productores de polietilentereftalato están intentando de
desarrollar este proceso para utilizarlo en las botellas de
bebidas carbonadas. Las experiencias llevadas a cabo por
empresas como Hoechst-Celanese, DuPont e Eastman han
demostrado que los monómeros resultantes del reciclado
químico son lo suficientemente puros para ser reutilizados en
la fabricación de nuevas botellas de PET.
Estos
procesos tienen diferentes costos y características. Algunos,
como la chemolysis y la metanólisis, requieren residuos
plásticos separados por tipo de resina. En cambio la
pirólisis permite utilizar residuos plásticos mixtos.
Perspectivas del reciclado químico:
-El
reciclado químico se encuentra hoy en una etapa experimental
avanzada. Es de suponer que en los próximos años pueda
transformarse en una poderosa y moderna herramienta para
tratar los residuos plásticos. El éxito dependerá del
entendimiento que pueda establecerse entre todos los actores
de la cadena: petroquímicas, transformadores, grandes
usuarios, consumidores y municipios, a los fines de asegurar
la unidad de reciclado y que la materia prima llegue a una
planta de tratamiento.
-La
sociedad debe estar preparada para tal cambio de tecnología
en lo que hace al tratamiento de los residuos plásticos. Por
su parte, la industria petroquímica está trabajando en la
definición de especificaciones técnicas a los fines de
garantizar la calidad de los productos obtenidos a través del
reciclado químico.
-Si
bien el reciclado mecánico se halla en un estado más
evolucionado, éste solo no alcanza para resolver el problema
de los residuos. No sería inteligente desdeñar cualquier
otra forma de tratamiento por incipiente que fuera. Lo que hoy
parece muy lejano puede que dentro de las próximas dos
décadas se convierta en una realidad concreta. En el caso de
los plásticos se debe tener en cuenta que se trata de
hidrocarburos, por lo que, para un recurso no renovable como
el petróleo, es especialmente importante desarrollar
técnicas como el reciclado químico para generar futuras
fuentes de recursos energéticos. Los plásticos post-consumo
de hoy pueden considerarse como los combustibles o las
materias primas del mañana. Además, el reciclado químico
contribuirá con la optimización y ahorro de los recursos
naturales al reducir el consumo de petróleo crudo para la
industria petroquímica.
-De
todas las alternativas de valorización quizá ninguna esté
hecha tan a medida de los plásticos como el reciclado
químico. Es muy probable que se transforme en la vía más
apropiada de recuperación de los residuos plásticos, tanto
domiciliarios como los provenientes del scrap
(post-industrial), obteniéndose materia prima de calidad
idéntica a la virgen. Esto contrasta con el reciclado
mecánico, donde no siempre se puede asegurar una buena y
constante calidad del producto final. El reciclado químico
ofrece posibilidades que resuelven las limitaciones del
reciclado mecánico, que necesita grandes cantidades de
residuos plásticos limpios, separados y homogéneos para
poder garantizar la calidad del producto final. Los residuos
plásticos domiciliarios suelen estar compuestos por
plásticos livianos, pequeños, fundamentalmente provenientes
de los envases, pueden estar sucios y presentar substancias
alimenticias. Todo esto dificulta la calidad final del
reciclado mecánico, ya que se obtiene un plástico más pobre
comparado con la resina virgen. Por lo tanto, los productos
hechos de plástico así reciclado se dirigen a mercados
finales de precios bajos. Por el contrario, el reciclado
químico supera estos inconvenientes, ya que no es necesaria
la clasificación de los distintos tipos de resinas plásticas
proveniente de los residuos. En este proceso pueden se
tratados en forma mixta, reduciendo costos de recolección y
clasificación. Además, lleva a productos finales de alta
calidad que sí garantizan un mercado.
Toda
estrategia de gestión integral de los Residuos Sólidos
Urbanos debe prever y contemplar la posibilidad del reciclado
químico. El tratamiento de los residuos plásticos no puede
ser resuelto unilateralmente por uno u otro proceso, debiendo
analizarse las diferente alternativas de reciclado.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
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LA
DEFORESTACIÓN EN UN PUNTO CRÍTICO
Por
Cristian Frers (*)
La
deforestación es la destrucción a gran escala de los bosques
por la acción humana. Millones de hectáreas se degradan o
destruyen anualmente. Éstas son taladas o quemadas,
aproximadamente el equivalente a la superficie de un campo de
fútbol cada dos segundos. Actualmente la
tala continua ha reducido la superficie cubierta por los
bosques a una cantidad estimada a 40 millones de km² de los
cuales 12 millones son bosques abiertos.
La deforestación no tiene que ver solamente
con la pérdida de árboles. También tiene un gran impacto
sobre el ambiente. Muchas criaturas vivientes dependen de los
árboles por lo que, cuando desaparecen los árboles,
igualmente desaparecen los animales. Se pierden medicinas y
materiales potencialmente valiosas, lo mismo que el agua y el
aire limpios. Sufren las personas indígeneas y,
eventualmente, también las economías nacionales. El futuro
de las personas y de los bosques están interconectados.
La
deforestación no es lo mismo que la degradación forestal,
que consiste en una reducción de la calidad del bosque. Ambos
procesos están vinculados y provocan diversos problemas.
Pueden producir la erosión del suelo y la desestabilización
de las capas freáticas, lo que a su vez favorece las
inundaciones o sequías. Reducen la biodiversidad, lo que
resulta sobre todo significativo en los bosques tropicales,
que albergan buena parte de la biodiversidad del mundo.
De
los bosques no solo obtenemos una serie de bienes y servicios
indispensables para la supervivencia del ser humano: alimentos
vegetales y animales, maderas, medicamentos y muchos productos
más. Los bosques juegan un papel fundamental en la
regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y
caudales de agua y la conservación de los suelos. Por ello,
las selvas y demás bosques son posiblemente el patrimonio
natural más importante pero también el más amenazado y
depredado por la mano del hombre.
Los
planes de gobiernos latinoamericanos contra la tala
indiscriminada han logrado avances, pero todavía chocan con
fuertes intereses económicos.
Nunca
antes América Latina se luchó tanto contra la deforestación
como hoy, afirman expertos y gobiernos. Pero la tala en la
región aumentó hasta constituirse en la más alta del mundo.
Hubo un aumento de los precios internacionales de productos
como la soja, lo que impulsó la ocupación de zonas boscosas
especialmente en Bolivia, Brasil y Paraguay.
La deforestación
ya es uno de los principales problemas en Argentina, admiten
incluso los más conservadores, y parece acelerarse cada vez
más. Las consecuencias sociales, económicas, climáticas y
hasta estratégicas, son de una dimensión considerable.
Desde décadas atrás, los ecosistemas
forestales vienen absorbiendo el apremio del hombre, como
consecuencia de la extracción de madera para distintas
aplicaciones. Claro está que tal propensión se ha potenciado
en los últimos años debido al avance de la frontera
agrícola, llegando así a nuestros días, en que la
situación exige soluciones impostergables.
Según
datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable
de la Nación, entre 1998 y 2002 se perdieron casi ochocientas
mil hectáreas de bosques. En los cuatro años siguientes el
problema se agravó: se deforestaron un millón cien mil
hectáreas. Esto significa que en ocho años el país perdió
el diez por ciento de su superficie forestada, y que se
destruyen casi mil hectáreas de bosque por día. Además, el
crecimiento del ritmo anual de la tala en la Argentina es seis
veces más alto que el promedio mundial.
En el mundo, la tasa anual de deforestación
ronda el 0,23%, mientras que en el África es del 0,78%. En
Sudamérica, la tasa pasó del 0,44% en 1999 y 2000 al 0,50%
entre el 2000 y el 2005. La Argentina está por encima de la
media continental: 0,85%, con extremos como Misiones (1,33%),
Santiago del Estero (1,18%) y Santa Fe (0,95%).
La
tremenda tasa de transformación de nuestros bosques nativos
en el norte de Argentina para la ampliación de la superficie
agrícola, no tiene precedentes en la historia. De
no mediar acciones inmediatas por parte del Estado Nacional y
de las provincias involucradas, en poco tiempo más perderemos
irremediablemente superficies importantes e irremplazables de
nuestro patrimonio natural.
Se sabe que todos los tipos de bosque del país están sometidos a una
descomunal presión de desmonte para sustituirlos por cultivos
anuales, especialmente oleaginosos y granos gruesos en
general, la producción de agrocombustibles, la ganadería
extensiva extrapampeana y en mucha menor medida, plantaciones.
El
uso de los recursos debe tener un carácter ordenado y sustentable,
involucrando a que participen a las comunidades locales.
Proteger muestras representativas de cada ecosistema, utilizar
responsablemente los recursos naturales y restaurar los
bosques y selvas destruidos y degradados, es lo que se propone
para lograr corregir los usos de la tierra que están
afectando las últimas grandes reservas naturales.
Por
suerte en Argentina, La
presión ciudadana y la creación de un fondo de compensación
monetaria fueron determinantes en la sanción de una ley
nacional que suspende la tala de bosques nativos en Argentina
hasta que cada provincia ordene su territorio y defina áreas
intocables y de desarrollo. Esta ley fue sancionada a fines de
noviembre del año 2007.
Por
un año las provincias no podrán otorgar permisos de tala, y
si se atrasan con el ordenamiento territorial -cuyas estrictas
pautas se establecieron en el marco de la ley-, la suspensión
se prolongará.
El
proyecto era muy resistido por legisladores de provincias del
norte del país, como Salta, Misiones, Chaco y Santiago del
Estero, que defienden el derecho de intervenir en los bosques,
inclusive en áreas de reservas naturales o en las que viven
pueblos originarios que se abastecen de los recursos de la
selva.
El
ordenamiento territorial al que están obligados los gobiernos
provinciales debe fijar tres categorías de protección: roja
para bosques de muy alto valor de conservación que serán
intangibles, amarillo para los que toleren un manejo
sustentable, y verde para los que se puedan transformar total
o parcialmente.
El
ordenamiento debe ser aprobado por la legislatura provincial
para que la Secretaría de Ambiente de la Nación levante el
embargo. A partir de entonces, cada interesado en explotar
recursos boscosos deberá presentar a la autoridad competente
del distrito un estudio de impacto ambiental.
La
norma reconoce los servicios ambientales que brindan los
bosques, como la conservación de la biodiversidad, del suelo
y de la calidad del agua, la regulación hídrica y la
fijación de gases de efecto invernadero, como el carbono.
Para
compensar la pérdida de actividad que implicaría para las
provincias el cese de las deforestación, los legisladores
aprobaron el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la
Conservación de Bosques Nativos, que se repartirá en 70 por
ciento para los propietarios de tierras boscosas y el resto a
programas de conservación provinciales.
La protección del bosque nativo no es una
mera demanda ecologista, postmoderna o de atrasados que no ven
el progreso. Pretende en cambio ayudar a mantener los
incontables servicios ambientales involucrados y resguardar
los recursos, para el aprovechamiento integral de las
generaciones actuales y futuras.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
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EL
AGUA ES VIDA… NO LA DESPERDICIES
Por
Cristian Frers (*)
El
agua es el líquido sin color e insípido que cubre
aproximadamente el 71% de la tierra. El noventa y siete por
ciento del agua en la tierra es agua salada y el otro tres por
ciento es agua dulce. Está compuesta de hidrógeno y
oxígeno. La mayor parte del agua dulce esta congelada en el
Polo Norte y Polo Sur. Cerca de la tercera parte del agua
dulce está en ríos, en
los acuíferos y en las vertientes que forman parte del agua
potable. El agua pura es un recurso renovable, sin embargo puede llegar a estar tan
contaminada por las actividades humanas, que en ves de ser
útil, se convierte en nociva.
El agua esta considerada contaminada
cuando sus características naturales están alteradas
de tal modo que la hace parcial o totalmente inadecuada
para el uso al que estaba destinada.
Este
elemeno no sólo es parte esencial de los seres humanos,
también es imprescindible para los demás seres vivos tanto
vegetales como animales. El agua contribuye al bienestar
general en todas las actividades humanas. Se utiliza
mayormente como elemento indispensable en la dieta de todo ser
vivo y ésta es uno de los pocos elementos sin los cuales no
podría mantenerse la vida. Por todo esto el agua ofrece
grandes beneficios al hombre, pero a la vez puede transmitir
enfermedades.
El
cólera, el tifus y la hepatitis infecciosa son algunas de las
principales enfermedades transmitidas por bacterias que viven
en el agua. Otras enfermedades son transmitidas por otros
organismos que se reproducen en el medio líquido, por lo
general aguas sin movimiento, como las aguas estancadas, y que
transportan estas bacterias. Algunos ejemplos de estas
enfermedades son el paludismo o la malaria, la enfermedad del
sueño y la fiebre amarilla.
Los principales contaminantes del agua son:
•
Agentes patógenos: Bacterias, virus, protozoarios, parásitos que
entran al agua provenientes de desechos orgánicos.
•
Desechos que requieren oxígeno: Los desechos orgánicos pueden ser
descompuestos por bacterias que usan oxígeno para
biodegradarlos. Si hay poblaciones grandes de estas bacterias,
pueden agotar el oxígeno del agua, matando así las formas de
vida acuáticas.
•
Los nutrientes vegetales: Pueden ocasionar el crecimiento excesivo
de plantas acuáticas que después mueren y se descomponen,
agotando el oxígeno del agua y de este modo causan la muerte
de las especies marinas conocida como zona muerta.
•
Sedimentos o materia suspendida: Partículas insolubles de suelo que
enturbian el agua, y que son la mayor fuente de
contaminación.
•
Sustancias químicas inorgánicas: Acidos, compuestos de metales
tóxicos (Mercurio, Plomo), envenenan el agua.
•
Sustancias químicas orgánicas: Petróleo, plásticos, plaguicidas,
detergentes que amenazan la vida.
•
Sustancias radiactivas: Que pueden causar defectos congénitos y
cáncer.
•
Calor: Ingresos de agua caliente que disminuyen el contenido de
oxígeno y hace a los organismos acuáticos muy
vulnerables.
Si
tomamos el ejemplo de la Argentina, observaremos que casi toda
el agua que consumen, proviene de los mismos cuerpos de agua
en los que son evacuados los residuos cloacales e
industriales. La concentración de diversos elementos de
contaminación –materiales pesados, bacterias, nitratos e
hidrocarburos- que se producen en diferentes lagos, lagunas y
ríos de la Argentina, superan largamente las cifras
consideradas peligrosas.
No
es casual que los ríos Paraná, Salado del Norte, Salado del
Sur, Carcarañá, de la Plata y Colorado se inscriban entre
los más contaminados de la Tierra.
La
Argentina no posee medidas de control adecuadas para el
tratamiento y disposición de aguas servidas, residuos
peligrosos sólidos y desechos industriales domiciliarios, que
finalmente terminan contaminando cuerpos de agua superficiales
y subterráneos. Se cuenta con información que determina que
importantes y numerosos cuerpos de agua se encuentran
afectados por aguas servidas, con intensos procesos de
eutroficación debido a la falta de depuración. El mayor
problema es las áreas urbanas que reciben contaminantes al
por mayor desde todas partes. Una de cada cuatro camas de un
hospital está ocupada por pacientes que tienen enfermedades
contraídas por el agua. La contaminación del agua actúa
lentamente y genera enfermedades de todo tipo, no sólo
trastornos infecciosos. El agua transporta metales y
sustancias tóxicas que van acumulándose en los organismos
hasta afectar de diferente manera los diversos tejidos
corporales.
La
contaminación de las aguas de superficie provenientes de las
aguas residuales industriales y de aguas negras sin tratar es
una de las causas principales de daños a la propiedad (en
combinación con las inundaciones), pérdidas de espacios para
recreación y daños ecológicos alrededor de las principales
áreas urbanas y de varios lagos interiores. En varios lugares
del interior del país –como Rosario y Córdoba- los cuerpos
de agua se han contaminado hasta el punto de afectar los
trabajos de las plantas para su tratamiento. Podemos tomar el
caso del Lago San Roque, abastecedor del agua de la ciudad de
cordoba, en la Provincia de Cordoba, es un lago empachado por
la materia orgánica, algas, virus y bacterias, es decir,
experimenta el problema de la eutrofización. Hay proyectos
para hacer plantas de tratamiento para las principales
localidades, pero la descarga sigue creciendo. No hay ningún
sistema de tratamiento funcionando.
La
cuenca Riachuelo-Matanza en la Provincia de Buenos Aires, con
sus 2.240 kilómetros cuadrados y sus tres millones de
habitantes, de los cuáles sólo el 45% posee cloacas y el 65%
tiene agua potable (1.700.000 personas utilizan pozos negros o
cámaras sépticas), es uno de los símbolos nacionales de la
polución.
Tres mil empresas vuelcan a diario y desde hace años sus
residuos tóxicos o no tóxicos, sólidos o líquidos, sin
ningún tipo de tratamiento o con tratamiento insuficiente.
Las industrias farmacéuticas, químicas y petroquímicas
aportan el 30% de la contaminación, la industria de las
bebidas alcohólicas y curtiembres el 3%. A estos volcamientos
se agregan los afluentes cloacales. En conjunto, recibe a
diario 368.000 metros cúbicos de residuos industriales, nada
menos que el doble del caudal mínimo promedio del río; esta
carga constituye una peligrosa que destruye cada gota de agua
transformándola en una explosiva gota de contaminación. Los
lodos del Riachuelo poseen grandes concentraciones de cromo,
cobre, mercurio, cinc y plomo. Las mayores concentraciones de
cromo y plomo se encontraron en los límites de los municipios
de Avellaneda y Lanús en la Provincia de Buenos Aires.
Hidrocarburos
como el benceno, naftaleno, antraceno y tolueno, entre otros,
abundan en las aguas y aparecen esplendorosos en sedimentos de
los ríos y arroyos cercanos a destilerías e industrias
petroquímicas como las que se encuentran en los cursos de
agua del área Beriso-Ensenada.
En
las zonas urbanas y rurales del noroeste de la Provincia de
Buenos Aires, el acuífero Puelche –reconocido como uno de
los más grandes del mundo- presenta diferentes niveles de
contaminación con nitratos y bacterias coliformes. La
sección superior arde de basura tóxica. La descarga es
meteórica y el agua puede transportar sustancias asociadas
con los pozos ciegos, los basurales y los nitratos residuales.
El partido del conurbano bonarense, densamente poblado, el
agua del Puelche presenta concentraciones de nitratos hasta
tres veces mayores a los límites permitidos. El canal oeste
de los municipios Beriso y Ensenada, Provincia de Buenos
Aires, languidece. En ningún caso las plantas depuradoras son
suficientes, los tratamientos que debieran efectuar las
empresas antes de volcarlos a los cauces son entre deficientes
e inexistentes. El conjunto de basuras es letal: metales
pesados, compuestos organicos e inorgánicos.
Por
otro lado, la empresa “Aguas Argentinas” estimó que
fluyen 2.300.000 de m3 de aguas negras sin tratar –por día-
en el río de la Plata. A ellas, se suman 1.900.000 de m3
diarias de descargas industriales del Area Metropolitana de
Buenos Aires. En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, la repercusión principal recae en que las normas de
calidad del agua ambiental se exceden constantemente de la
franja de los 300 metros continuos a la costa del río de la
Plata, impidiendo el uso recreativo (por insalubre) de las
playas que antaño fueron tan importantes para sus habitantes
.
La
mayor parte del agua que consume la población proviene de los
mismos cuerpos en los que son evacuados los efluentes
cloacales e industriales. Dada la falta de tratamiento de los
mismos, la población termina consumiendo agua potable de
calidad dudosa o a un alto costo de purificación.
La
contaminación de las aguas subterráneas debe considerarse
como el problema de contaminación más importante de la
Argentina, más que nada debido a la exposición a los riesgos
de salud de una gran parte de los hogares.-incluyendo una gran
proporción de los de bajo recursos- que dependen del agua
subterránea para sus necesidades diarias.
No
por estar escondidas bajo tierra las aguas subterráneas
están liberadas de las descargas, el área más crítica es
la Metropolitana de Buenos Aires, por la gran cantidad de
gente afectada y por la baja cobertura de infraestructura en
las municipalidades más apartadas. La principal fuente de
contaminación son los tanques sépticos y, en menor medida,
las aguas residuales industriales.
El recurso agua es cada vez más apreciado,
tanto para uso doméstico industrial o agrícola. Su escasez,
sobre todo en las zonas áridas y semiáridas, la sitúan como
prioridad vital para el desarrollo de las poblaciones: Si no
hay agua, no hay vida. Muchos son los programas emprendidos
para el uso racional del vital líquido; sin embargo; gran
parte de ellos adolecen de objetividad, ya sea por su difícil
aplicación o por el elevado costo que representan; es más,
se ataca el problema desde puntos de vista sofisticados, se
piensa que el modelo más complicado es el mejor; sin embargo
existen oportunidades valiosas que están a nuestro alcance,
que solo requieren ser visualizadas, un tratamiento técnico
simple y conciencia de todos
Está
claro que cuando se habla de la actual crisis y del futuro de
este recurso, las aguas están divididas. Mientras tanto, el
planeta se agrieta y millones de niños mueren cada año,
producto de la escasez y la contaminación. El agua dulce de
alta calidad es limitada, de ahí la necesidad de una gestión
integral en la que estén representados todos los usuarios del
agua. El manejo efectivo debe asegurar el mejor uso de los
recursos disponibles, prevenir la contaminación y reducir los
conflictos que usualmente genera el acceso al agua dulce. Todo
ello requiere el establecimiento de políticas y estrategias
claramente definidas, así como la elaboración de reglamentos
y mecanismos para controlar la contaminación del agua.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
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EL
TEMA DE LOS PROBLEMAS AMBIENTALES
Por
Cristian
Frers (*)
Un
sabio sentenció en cierta ocasión: “Nadie comete un error
mas grande que el que no hace nada porque sólo puede hacer un
poco”. Es fácil dejar que las noticias acerca de los
grandes problemas ecológicos nos abrumen y paralicen. La
calidad de vida de la población empeora día a día. Muchos
son las causas que provocan esta situación pero, en gran
medida, es producto del deterioro en que se encuentra el
ambiente.
Los
problemas ambientales son generados por actividades, procesos
o comportamientos humanos, que trastornan el entorno y
ocasionan impactos negativos sobre el ambiente, la economía y
la sociedad, cuyos efectos en el mediano y largo plazo ponen
en riesgo la biodiversidad y la calidad de vida de toda la
humanidad.
Los
problemas ambientales relacionados al desarrollo económico y
social están siendo, desde hace algunas décadas, tomados
cada vez más en cuenta. El sistema de producción actual nos
ha llevado a una crítica situación de la cual no ser fácil
salir.
Hasta
el momento las soluciones han venido de la mano de cambios
tecnológicos, de sanción de normativas más estrictas, de
establecer impuestos a quien contamine o de subsidios a quien
elabore productos verdes o amigables con el ambiente. Todas
estas medidas han tenido un éxito relativo; lo cierto es que
la situación ambiental del planeta es cada vez peor,
alcanzando niveles peligrosamente irreversibles.
Los
problemas ambientales globales son aquellos que, por su
dimensión planetaria, afectan de forma mundial o global al
medio ambiente de la Tierra. Latinoamérica y el Caribe enfrentan una importante crisis
ambiental debido a la contaminación y la pérdida creciente
de recursos naturales. Esta tendencia debe revertirse y
construir procesos hacia la sustentabilidad. Para eso es
necesaria la colaboración de todos los ciudadanos.
El
cambio climático, el
deterioro de los suelos, la contaminación de las aguas y del
aire, la inadecuada explotación agrícola y forestal, la
desaparición de especies, la pobreza en que vive las
poblaciones, son algunos de los problemas que enfrenta nuestra
sociedad, por lo que se hace necesario fomentar conciencia
sobre la importancia de la conservación ambiental y el manejo
eficiente de los recursos naturales.
Si tomamos como ejemplo el cambio climático, se podría decir que consiste
en l acumulación de gases de efecto de invernadero tales como
el anhídrido carbónico, el metano, el oxido nitroso y los
clorofluorocarburos (CFC) que retienen el calor solar.
Probablemente estén causando un aumento gradual de la
temperatura media del planeta. Entre
las consecuencias posibles se cuentan el aumento del nivel del
mar que amenazara las zonas del litoral; la desertificación;
malas cosechas, condiciones climáticas extremas; alteraciones
en los fenómenos de las estaciones tales como los monzones, y
regímenes de lluvias imprevisibles con extremos de
inundaciones.
La situación del ambiente en Argentina está caracterizada por un marcado
deterioro de los ecosistemas naturales, presencia preocupante
de niveles de contaminación, una incipiente normativa de
protección y recuperación, y en general, por la ausencia o
insuficiencia de información oportuna y calificada.
De esta manera, este país, en el
tercer milenio se enfrenta a problemas ambientales
diversos, tanto en magnitud como en escala.
En
Argentina, existen más de 3.000 normativas ambientales, sin
embargo, su aplicación es deficiente y escasa. Pocas son las
sentencias, y más escasas aún las condenas que han
desalentado a los transgresores, y por más que la
Constitución Nacional garantice a todos sus habitantes un
ambiente sano, los problemas ambientales abundan y deberían
preocuparnos; pero parece que nos resignamos: las quejas sobre
ellos son más bien esporádicas.
Se pueden enumerar los siguientes problemas ambientales
que aquejan al país:
A)
En
general, la contaminación ambiental en Argentina es mayor que
lo que se podría esperar en un país con tanta legislación
ambiental. Como consecuencia de la fragmentación de
responsabilidades institucionales y la falta de coordinación
nacional, se ha producido un cuadro de situación ambiental
confuso que permite actitudes irresponsables.
B)
La
contaminación de las aguas subterráneas es considerada por
algunos organismos internacionales como el problema de
contaminación mas importante en la Argentina. Esto es debido
a los riesgos de salud de una gran parte de los hogares de
bajos recursos que dependen del agua subterránea para sus
necesidades diarias. La fuente principal de esta
contaminación son los tanques sépticos y las aguas
residuales industriales. En muchos casos, hay basurales al
lado de las villas de emergencia, donde la mayor parte de los
hogares depende de las aguas subterráneas. En este caso, la
solución mas efectiva es promover la extensión de servicios
de saneamiento y agua potable a los barrios de bajos ingresos
que actualmente no lo reciben.
C)
Los
basurales incontrolados son una prioridad por los desechos
peligrosos que se arrojan en ellos. La poca cantidad de
plantas para el tratamiento y almacenaje de residuos
peligrosos hace que una gran proporción de residuos peligros
se tire en forma ilegal e impropia en basurales al aire libre,
arroyos locales, tanques sépticos y pozos negros, desde donde
lixivian el agua subterránea.
El
caso de la contaminación en Argentina tanto de suelos, como
de aguas o del aire es producto de un aumento constante de la
población de las ciudades y de los procesos industriales, en
un marco de legislación inadecuada y a un problema de falta
de infraestructura sanitaria y al tratamiento de los residuos.
La contaminación produce la muerte de personas, de plantas y
de animales, ya sea de forma directa o indirectamente. Otros
problemas que puede provocar la contaminación es la
minimización del poder de biodegradación de las aguas, la
destrucción de hábitats naturales, la reducción de áreas
potencialmente aptas para la producción o recreación y el
deterioro de suelos y aguas aptos para el consumo y el riego.
El
desarrollo de un país depende, entre otros factores, del tipo
de producción y de la orientación de las políticas en torno
al desarrollo de la sociedad. En algunos casos el proceso
productivo conlleva un claro deterioro del medio natural,
mientras que en otros es posible que se logre un mayor
equilibrio entre producción y conservación de la naturaleza
que impulse un desarrollo más sostenible.
Algunos humanos plantean como solución a los
problemas ambientales un absoluto rechazo a todo aquello que
signifique industrialización, por lo cual significaría
detener el crecimiento económico de los países. Sin embargo,
dicha solución no parece ser la más acertada, pues ésta no
sólo frena el crecimiento sino el desarrollo productivo de
los pueblos y acentúa la pobreza, provocando, incluso, una
mayor presión sobre el uso de los recursos naturales por
parte de la gente de escasos medios de subsistencia. Otras
personas, plantean
que la solución a lo problemas ambientales pasa por la
aplicación de tecnologías apropiadas y el establecimiento de
un eficaz y eficiente marco jurídico, que conlleve al uso y
aprovechamiento racional de los recursos naturales en la
perspectiva del desarrollo sostenible.
Es
importante que se tome conciencia
de que por ignorancia o por indiferencia, se puede causar
inmensos e irreparables daños a la naturaleza, poniendo en
gravísimo peligro la supervivencia de la raza humana. La
solución a los problemas ambientales esta en que todos los
sectores de la sociedad deben ser llamados a trabajar de
manera conjunta, comprometida y responsable, para hacer frente
a los grandes problemas ambientales, ya que es la única vía para alcanzar el desarrollo
sustentable y preservar la riqueza natural, en beneficio de
las presentes y futuras generaciones.
(*)
Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental.
Técnico Superior en Comunicación Social.
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EL
PROBLEMA DE LA PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD
Por
Cristian
Frers
La
palabra biodiversidad es una contracción de diversidad
biológica; se refiere por lo tanto a la variedad en el mundo
viviente. El término biodiversidad se aplica comúnmente a
describir la cantidad, la variedad y la variabilidad de los
organismos vivos. Este uso tan amplio abarca muchos
parámetros diferentes, y en este contexto biodiversidad es,
en realidad, un sinónimo de La Vida en la Tierra.
En
los últimos 10.000 años la diversidad animal y vegetal que
hoy nos maravilla, fruto de una historia de miles de millones
de años de evolución en donde los seres vivos han
conquistado medios tan diferentes como los océanos y el aire;
se han asentado en las cálidas y húmedas franjas tropicales,
y también en las frías y áridas zonas polares; para
resolver los retos de la locomoción, la alimentación, la
comunicación o la reproducción han desplegado una
apabullante variedad de soluciones.
Sin
embargo esta exaltación de vida está sufriendo un retroceso
devastador debido a la actividad humana. El ritmo de
extinción de las especies se ha acelerado drásticamente,
calculándose que en la actualidad es por los menos 400 veces
mayor que el que existía antes de la aparición del ser
humano.
Si
calculamos la tasa de extinción de este momento, basándonos
en los números de especies por área, teniendo en cuenta la
pérdida de bosques tropicales (aproximadamente 1/3 en los
últimos 40 años), se extinguen 50.000 especies por año
(sólo 7.000 de ellas conocidas). Esto representa 10.000 veces
la tasa natural de extinción y significa un 5% del total de
especies por década. De mantenerse estos números, a fines
del siglo XXI habrán desaparecido dos tercios de las especies
de la Tierra.
La
riqueza de la biodiversidad y de los ecosistemas que son
fuentes de vida para el
ser humano y las bases del desarrollo sostenible, se
encuentran en un grave peligro. La creciente desertificación
a nivel global conduce a la pérdida de la diversidad
biológica. Últimamente han desaparecido unas ochocientas
especies y once mil están amenazadas. Es fácil comprender
que con esta pérdida incesante de recursos está en riesgo
la seguridad alimentaria. La pérdida de la diversidad
biológica con frecuencia reduce la productividad de los
ecosistemas, y de esta manera disminuye la posibilidad de
obtener diversos bienes de la
naturaleza, y de la que el ser humano constantemente se
beneficia.
Las
tres principales causas de esta pérdida de biodiversidad son:
1)
La destrucción
de los hábitats naturales: Esta es una de las
principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo.
Los bosques tropicales, sin duda los principales almacenes de
biodiversidad del planeta, están desapareciendo a un ritmo
vertiginoso.
2)
La
fragmentación: Campos de cultivo, áreas urbanas,
carreteras y autopistas constituyen barreras infranqueables
para numerosas especies. Para estos seres vivos, su hábitat
natural ha pasado de ocupar extensas áreas ininterrumpidas a
quedar dividido en fragmentos aislados de menor extensión. Es
el efecto conocido como fragmentación de los hábitats,
responsable de la extinción local de numerosas especies.
Cuando un cierto número de individuos de una especie queda
confinado en una pequeña porción de territorio, el peligro
de extinción es mucho mayor.
3)
Los campos sin
vida: La aparición de la moderna agricultura
industrial, basada en la especialización y el uso masivo de
fertilizantes y pesticidas produce una brusca disminución de
especies. En los países más intensamente explotados por
estas nuevas formas de agricultura industrial se ha acuñado
el término de desierto verde, para referirse a estos nuevos
paisajes, muy pobres en vida silvestre.
Debido
a estas causas, el hombre esta enfrentando dos serios
problemas: la falta de conocimiento científico sobre la
totalidad de los seres vivos y la extinción masiva de
especies. Estos problemas están relacionados y cualquier
solución de los mismos debe basarse conjuntamente en generar
nuevos conocimientos y forjar una nueva relación con el mundo
natural. La importancia de la biodiversidad deber ser
reconocida a nivel global y su tratamiento debe figurar en las
agendas gubernamentales y en los programas educativos
Hasta
ahora parece que el ser humano se ha salido con la suya, como
lo prueba el hecho de que muchas especies se han extinguido ya
causa de las actividades humanas y la vida sigue su curso. Sin
embargo no sabemos lo que nos hará falta por la perdida de
especies. Algunos ecologistas comparan la disminución de la
biodiversidad con un vuelo en un avión al que le quitamos
poco a poco los remaches. Cuantos remaches podemos
quitar?..... Aun parece que no ha pasado nada por la perdida
de especies, pero sin duda el mundo es menos hermoso y mas
monótono sin ellas. Posiblemente aun no hemos detectado la
magnitud del daño que hemos causado.
En
la Conferencia Internacional sobre Biodiversidad que se llevo
a cabo en París, Francia, los científicos coincidieron en
alertar al mundo sobre el peligro de la pérdida de
biodiversidad. Al tratar las posibilidades económicas para
los países que son depositarios de riqueza en biodiversidad,
se insiste en el establecimiento de reglas claras sobre el uso
de patentes y la propiedad intelectual en el campo de la
genética y de la biotecnología.
Todas
las presentaciones de los especialistas que participaron en
París, se alejaron del enfoque fundamentalista de
conservación sin intervención humana. No se puede concebir
la ecuación del desarrollo sustentable sin el factor humano.
Es preciso entender que proteger la biodiversidad es sinónimo
de combatir la pobreza en el mundo. El desarrollo sustentable
continúa siendo el gran desafío para alcanzar un equilibrio
entre desarrollo y conservación.
El
hombre, en todas las épocas, ha tenido necesidad de cambio y
al mismo tiempo, miedo al cambio. Esta contradicción es
manifiesta en la civilización industrial que preconizó la
utilización despiadada del medio natural, y que ahora muestra
una inquietud creciente ante la pérdida de la diversidad
biológica.
El
difícil imaginar un desarrollo social como el actual sin
afectar el medio natural, y de éste el elemento más frágil
es la diversidad biológica. Sin embargo, si en la época
postindustrial las sociedades humanas quieren ser dueñas de
su destino, deberán poder regular su actividad y crecimiento,
obtener los satisfactores que necesitan sin deteriorar el
legado más importante de la evolución biológica: la
biodiversidad
La
extinción de especies vegetales y animales es uno de los
síntomas más preocupantes del deterioro ambiental en el
mundo, ya que constituye un proceso irreversible que nos priva
para siempre de un material genético único e irremplazable
del que tal vez ni siquiera sepamos aún que aplicaciones
prácticas podrá tener en beneficio de la misma humanidad que
los destruye. Este tal vez sea el concepto más fácil de
comprender en el mundo materialista e interesado en que
habitualmente nos movemos, pero no es el único motivo que
aconseja la conservación de especies. Efectivamente ya
tendría que bastarnos el solo hecho de no alterar
sustancialmente la delicada trama que une a los seres vivos
entre sí, y que nos recuerda que cada especie ocupa un nicho
ecológico peculiar que, con su extinción, o bien queda
vacante o es ocupado por otras especies más ubicuas. Con lo
cual se simplifican o desaparecen cadenas alimenticias
singulares, y como si esto fuera poco, el solo derecho a
coexistir en el planeta Tierra en las especies vegetales y
animales debería erigirse como el principal argumento para
evitar la extinción por todos los medios.
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EL
DESARROLLO DE UNA EDUCACIÓN AMBIENTAL
Por
Cristian
Frers
Los problemas ambientales relacionados al
desarrollo económico y social están siendo desde hace algún
tiempo tenidos cada vez más en cuenta. El sistema de
producción actual nos esta llevado a una situación crítica
de la cual no es fácil salir.
Nada
parece ser más difícil que cambiar los modos de
comportamiento de una sociedad cuando el estilo de desarrollo
imperante está muy arraigado; la solución está en
plantearse una
revalorización de cambios de comportamiento, de actitud de la
forma de vida, que se traduce en revisar los valores,
símbolos e ideologías, y ello dará
nueva pautas de modos de vida.
Hasta el momento las soluciones han venido
de la mano de cambios tecnológicos, de sanción de normativas
más estrictas, de establecer impuestos a quien contamine o de
subsidios a quien elabore productos amigables con el ambiente.
Todas estas medidas han tenido un éxito relativo, lo cierto
es que la situación ambiental del planeta es cada vez peor y
cada vez más irreversible.
En mi opinión, la principal solución a los problemas ambientales, es
la educación ambiental en todos los niveles y sectores de la
sociedad. Puesto que esta educación esta precisamente
orientada a enseñar cómo los ambientes naturales
funcionan y en particular como los seres humanos pueden
controlar los ecosistemas para vivir de modo sostenible,
minimizando la degradación, la contaminación del aire, agua
o suelo, y las amenazas a la supervivencia de otras especies
de plantas y animales. Los
objetivos de la educación ambiental, se deben basar en:
1)
Considerar
al ambiente, en forma integral, es decir, lo natural y lo
construido, no solo los aspectos naturales, sino los tecnológicos, sociales, económicos, políticos,
morales, culturales, históricos y estéticos.
2)
Asumir un enfoque interdisciplinario para el tratamiento de la dimensión
ambiental, que se inspira en el contenido específico de cada
disciplina para posibilitar una perspectiva equilibrada.
3)
Tratar la temática ambiental desde lo particular a lo general tiene como
finalidad que los estudiantes se formen una idea de las
condiciones ambientales de otras áreas, que identifiquen las
condiciones que prevalecen en las distintas regiones
geográficas y políticas,
además de que reflexionen sobre las dimensiones mundiales del
problema ambiental para que los sujetos sociales se involucren
en los diferentes niveles de participación y responsabilidad.
4)
Promover
el conocimiento, la habilidad para solucionar problemas, la
clasificación de valores,
la investigación
y la evaluación
de situaciones, en los estudiantes en formación, cuyo interés
especial sea la sensibilización ambiental para aprender sobre
la propia comunidad.
5)
Capacitar a los alumnos para que desempeñen un papel
en la planificación
de sus experiencias de aprendizaje y darles la oportunidad de
tomar decisiones y aceptar sus consecuencias.
Para
lograr esto se deben crear espacios de aprendizaje tanto
formales como no formales que promuevan la construcción de
conocimientos y que permitan la resolución de problemas
cotidianos. Para conservar hay que conocer, comprender y
cuestionar.
En
la problemática ambiental convergen diversos procesos
naturales y sociales por lo cual no puede ser comprendida en
su complejidad sin la participación activa de diferentes
campos del saber.
En definitiva, la educación ambiental es un proceso integral,
sistemático y permanente de información, formación y
capacitación formal, no formal e informal, basado en el
respeto a todas las formas de vida, por el que las personas,
individual y colectivamente, toman conciencia y se
responsabilizan del ambiente y sus recursos, mediante la
adquisición de conocimientos, aptitudes, actitudes, valores y
motivaciones que le facilitan comprender las complejas
interrelaciones de los aspectos ecológicos, económicos,
sociales, políticos, culturales éticos y estéticos que
intervienen en el medio ambiente, así como participar y
movilizarse en función de resolver y prevenir sus problemas
presentes y futuros, dentro de un proceso de desarrollo
sostenible, orientados hacia la convivencia en armonía y
equilibrio con la naturaleza, para beneficio de las
generaciones actuales y por venir.
¿Cuál
es el papel que juega la educación ambiental y los educadores
ambientales en la preservación del ambiente y en el
mejoramiento de las condiciones de bienestar de la comunidad?
El sencillo hecho de caminar por el campo y
tener contacto con la naturaleza nos pone de manifiesto la
relación existente del hombre con ella; cuando observamos un
cultivo, un riachuelo, un bosque, un jardín, un lago; cuando
nos desplazamos en un automóvil, en una bicicleta, en una
moto, en una carreta o en un caballo, estamos frente a nuestro
entorno, es decir, ambiente. Pero la gran realidad es que toda
la armonía está en función del ser humano y es éste, al
final, el menos requerido en la naturaleza para mantener un
equilibrio biológico, amén de ser el causante de las
degradaciones y rupturas ambientales.
El ser humano con toda su inteligencia, como
parte del entorno natural, está en capacidad de conocer y
transformar un mundo a su antojo y posibilidades; pero hay un
interrogante que cada día me asombra y me hace cuestionarme:
¿Realmente estamos construyendo un mundo habitable, lleno de
aire puro, de olores agradables, de colores fascinantes, de
formas variadas y de ecoternura por los que allí viven, donde
se pueda compartir con armonía, con cariño y con gusto?
Bajo esta perspectiva, es sumamente
importante que el educador ambiental, de manera dinámica,
organice sus actividades escolares en común acuerdo con sus
alumnos, permitiendo que ellos conozcan, manejen y practiquen,
tanto sus derechos como sus deberes, los cuales poseen con sus
compañeros y consigo mismos.
Promover
una educación para un desarrollo sustentable y sostenible,
significa plantearse la formación de un ser humano íntegro,
capaz de reconocerse como parte del mundo natural y de
relacionarse armónicamente con él. Significa formar sujetos
con conciencia cívica, críticos y reflexivos; capaces de
relacionarse de manera distinta con la naturaleza, con los
demás, con el conocimiento; con capacidad de comprender,
explicar y criticar su realidad. Argentina necesita personas
capaces de relacionarse con los otros, respetando la
pluralidad y también con la potencialidad de buscar y crear
caminos. En definitiva, sujetos con la posibilidad de ir más
allá de los límites impuestos. Se debe analizar las
relaciones sociedad - naturaleza desde los comienzos mismos de
la humanidad y considerar la sustentabilidad, que hace
referencia a la utilización de los recursos sin comprometer
la disponibilidad para futuras generaciones.
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EL
DESARROLLO DE UNA POLÍTICA AMBIENTAL
Por
Cristian
Frers
A
pesar de las múltiples reformas económicas implantadas en
nuestra región en los últimos años, América Latina aún
tiene que encontrar el camino hacia formas de progreso que
podamos sostener y que satisfagan las necesidades de su gente,
sus empresas y sus gobiernos a través del tiempo. La
competitividad y la eficiencia son elementos clave en una
economía mundial en integración. El crecimiento económico
no es sostenible sin progreso social y protección ambiental.
Es necesario mejorar la educación en todos los niveles,
promover la actividad de la pequeña empresa, así como nuevos
y más eficientes esquemas de atención a la salud y seguridad
social.
El
diseño e implementación de una política ambiental en los
países actualmente en desarrollo, se erige como una
condicionante importante para lograr la equidad, el desarrollo
económico e indiscutiblemente, el cuidado del ambiente. Dicha
política ambiental deberá reunir características de
estabilidad a través del tiempo; consistencia con el
desempeño institucional y general; y de consideración de las
capacidades de liderazgo público y privado, así como de las
condiciones económicas, políticas y sociales municipales.
Aún más, el éxito de la gestión ambiental deberá fundarse
en una clara definición de objetivos y prioridades que,
además debe ser congruentes con las necesidades reales de la
sociedad.
Gran parte del problema de deterioro
ambiental en Argentina se debe al convencimiento de que los
recursos naturales son ilimitados e invulnerables, sufrimos
perjuicios por las inundaciones rurales y urbanas, por la
desertización de los suelos y la deforestación, más del 22%
de los habitantes de argentina carecen de agua potable y al
menos el 44% no tiene cloacas. También hay que tener en
cuenta la falta de una política adecuada, la
ausencia de coordinación en la aplicación de las normas y a
la insuficiente información y conciencia publica sobre la
protección de la naturaleza. Por lo que siempre se
reacciona cuando ocurren las crisis, pero no se piensa ni se
actúa para prevenirlas.
El
problema de la gestión depende sobre todo de los políticos,
que no son diferentes del resto de la sociedad. Los
políticos, como el resto de los seres humanos, tienen un
comportamiento poco previsor. ¿Cuántos de nosotros se ponen
el cinturón de seguridad en los coches por miedo a las multas
y no como medida de prevención de un accidente? Con el estado
actual del conocimiento, se podrían realizar medidas que
evitarían muchos problemas. Sin embargo, en muchas ocasiones
se toman decisiones que no es que vayan en contra del
conocimiento científico, sino incluso contra el sentido
común.
La
preservación de la calidad del ambiente es una necesidad, una
aspiración y una obligación. Es un derecho y, al mismo
tiempo, un deber. Es el primero de los derechos humanos: el
derecho a la vida, sin la cual no tienen razón de ser los
demás. Preservar la calidad del ambiente significa ampliar la
posibilidad de supervivencia.
Sería
muy interesante que tanto los políticos, como los empresarios
y la sociedad argentina en su conjunto, tomará como base los
temas ambientales en tres áreas: Seguridad,
Salud y Educación.
¿Por
qué hablar de Seguridad Ambiental?
Porque
por más espectaculares que sean los secuestros, robos y
asesinatos de cada día, la inseguridad también es
ambiental, y se cobra muchas más vidas que la violencia
callejera.
La
Argentina carece de una estructura específica para la
investigación de los delitos contra el ambiente. En realidad,
la mayor parte de las denuncias sobre este tipo de delitos son
formuladas por organizaciones no gubernamentales, que carecen
de los medios técnicos y competencias para llevar adelante
las investigaciones necesarias sobre el tema.
Es
necesaria la creación de un área específica para la
investigación de los delitos ambientales. Por supuesto que
las distintas fiscalías toman a menudo temas ambientales,
pero lo hacen de buena voluntad, sin la formación profesional
necesaria para hacerlo. Esto aumenta mucho las posibilidades
de error en un tema muy específico desde lo técnico.
Se
establece así una cadena perversa en la cual la Policía no
actúa porque no recibe las instrucciones adecuadas, ya que
quien tiene competencia para darlas no está en tema y quien
conoce el tema no tiene las competencias necesarias para
convocar a las fuerzas de seguridad.
Se
necesitan Tribunales Ambientales que cuenten con un
cuerpo de peritos conformado por técnicos especializados en
estos temas: Técnicos Superiores en Gestión Ambiental,
Técnicos en Ecología y Técnicos en Seguridad e Higiene.
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