Algunas
líneas conceptuales se pueden esbozar acerca de los
conflictos en el siglo XXI y su relación con la espacialización
de los actores internacionales. Según Dougherty y Pflatzgraff
la incompatibilidad de metas prologael espacio conflictual.A su vezeste
varía en su intensidad, en su carácter violento o no; en su
aspectodominante
o recesivo. La guerra se presenta como un tipo de conflicto
social.
El
análisis contemporáneo toma sentidos impresos en el hecho
social, el analista toma fotocopias de este. De esta forma, lo
que la contemporaneidad puede aportar como apropiación justa
entre el análisis y lo acontecido es contrarestado por algo
que el mismo carácter contemporáneo provee: una sobredimensión
del estado de cosas esto se da por ejemplo cuando uno se
permite pensar que este es el peor de los tiempos, que se esta
en un estado de cosas nunca antes vivido, con degradación de
valores, gustos, etc.
Lo
que resulta de la descripción de Negri y de Hardten Multitud (anticipado en Imperio) es que el estado de
cosas en el cual vivimos es el deuna guerra perpetua. Según lo expuesto en el libro
parecería que esto es algo nuevo, no considero que esa
apreciación sea del todo justa. El conflicto es condición de
la realidad social, esto no significa que la política como la
acción para resolver conflictos sea innecesaria. El conflicto
como condición significa que toda identidad política para su
conformación tiene una lógica de antagonismo para
diferenciarse del otro y a su vez un proceso de equivalencia
para tratar de igualarse entre pares. Si se intenta hacer una
revisión histórica el conflicto siempre fue el
“acontecimiento político” en distintas épocas y
generaciones. Más que excepciónfue y es la regla.
Si
se considera que el mundo ha vivido y vive una guerra perpetua
esto no quiere decir ni continuidad, ni iteración, ni caos.
El tiempo que corre tiene sus propias especificidades y tratar
de identificarlas es necesario para interpretar y esto último
es asu vezcondición de la transformación de los hechos y esta
es una de las tareas delteórico de las relaciones.
Las
especificidades del tiempo-espacio del conflicto del siglo XXI
Las
características generales que enuncia Negri son que los límites
del conflicto son indeterminados y los enemigos son
indefinidos e inmateriales. En la configuración del escenario
internacional no se identifica ningún líder. El mundo no
esta polarizado esto no quiere decir que no existan fuerzas
estatales o de movimientos políticos que generen
polarizaciones o segmentaciones.
Según
las líneas de Antonio Negri: “…ya no existe lo exterior,
en el mundo imperial la dialéctica de la soberanía entre
orden civil y orden natural han llegado a su fin”. Esto
implica la conclusión de una etapa que se inició en el siglo
XVIII con las teorías contractualistas y su principio de
discernimiento aplicado a los regímenes, lo cual permitía
distinguir entre regímenes políticos buenos y malos. El
agotamiento de este modelo no conlleva reconocimiento, la
realidad excede al lenguaje,por lo que el léxico político encuentra ciertos
baches que no puede nominar, sin embargo están ahí. Si se
hace la lectura desde lo ontológico, ya no existe el
exterior. Sin embargo,los
discursos políticos siguen utilizando la estructura del
cuento clásico (en la que se diferencian los personajes
buenos de los malos).
El
análisis de Negri y Hardt continúa señalando que la dialéctica
interior-exterior ha sido reemplazada por un juego de
intensidad, hibridación y artificialidad.
-Intensidad:
la dialéctica amigo/enemigo no funciona de una manera
unilineal en los conflictos. En este aspecto se encuentran
Negri y Foucault. La intensidad es resultado de las
instituciones sociales que producen subjetividades. Foucault
insistía en el hecho de que el ejercicio de la disciplina es
absolutamente inmanente a las subjetividades.Una ejemplificación
simplificada que sirve para relacionar la teoría y la
realidad circundante es el caso colombiano. La guerrilla y los
paramilitares se pueden describir como dispositivos[1],
cada actor posee su estrategia política específica. La
guerrilla tiene operativos no convencionales de acción
violenta. Los paramilitares alternaron acción violencia con
formas convencionales para pasar a la etapa de la cooptación
para luego cristalizarse operativamente en la forma de
partidos políticos. La relación de poder entre estos actores
y el aparato estatal configuran el poder político de
Colombia. No es tan solo una soberanía ubicua que se
transmite de manera uniforme desde el estado. La soberanía es
la dinámica en la que interviene elEstado, la guerrilla y los paramilitares. En términos
foucaltianos esta soberanía es la disciplina. La red de
narcotráfico que serpentea el sistema colombiano es el
diagrama[2].
Es la arquitectura que permite el desenvolvimiento del los
juegos del poder en Colombia.
-
Artificialidad: considerándola como virtualidad, implica el
proceso de desrealización donde el espectáculo es el
no-lugar de la política. La política como gesto en la
sociedad del espectáculo. Después del 11 de Septiembre en la
prensa occidental abundaron metáforas sobre los héroes y
villanos.
-
Hibridación: la sociedad imperial de control tiende a
constituir en todas partes la orden del día. La agenda de
Washington establece los temas de vital interés y por
consiguiente su acción política en base a su perspectiva de
conflicto. Así se dio la vuelta de hoja de Medio Oriente, a
Triple Frontera y a populismo en América Latina.
La
hibridación se muestra y demuestra a través de las distintas
representaciones, lo que se conoce como tercer mundo no
desaparece, entra en el primero. Lo macro se reproduce en lo
micro y viceversa. Que un chico de La Quiaca tenga un celular
aunque no coma todos los días significa entre otras cosas que
se encuentra atravesado por las fuerzas de la tecnología del
denominado Primer Mundo. Se produce en términos de Bhabha un
espacio de negociación.
Entre
los millones de inmigrantes y actores políticos y las
vivencias diarias se construye un a-bismo cultural, una relación
en la que no existe una base identitaria sino un espacio
intersticial[3].
La política de Estados Unidos acerca de la inmigración
sostiene que el éxito de su país depende de ayudar a los
recién llegados a asimilar su sociedad y adoptar su identidad
común como estadounidense. Lo que hace este discurso es
culturizar el conflicto. Lo que demuestra esta política es la
hibridación del conflicto.
El
sujeto de las relaciones internacionales
¿Cuál
es el nuevo sujeto de las relaciones internacionales? Lo que
quizás ayude a bosquejar una descripción del cuadro sea el
replanteo de la pregunta. ¿No es momento en que se deje de
focalizar en un objeto de estudio determinado por un sujeto y
a su vez determinado por la percepción que se tiene del
objeto?
La
misma relaciónque
se establece entre un movimiento político y un organismo
configura un espacio intersticial en el q se produce un
intercambio si se llega a un consenso, este entramado de
actores y toma de decisiones conforma a su vez un sujeto que
se presenta como tal ante los otros, aunque sea tan solo una
vez, a corto plazo o para ciertos temas. Estos actores están
sujetados a un parámetro de acción. Esto no significa
necesariamente igualación de intereses.
Los
actores en términos tradicionales son: el Estado, organismos
internacionales, empresas, ONGs. Todos estos conforman entre sí
un escenario político.
En
este marco internacional la biopolítica ocupa un lugar
importante. Los desplazamientos poblacionales en Colombia (en
la última década llegaron a dos millones); la política
migratoria entre Estados Unidos y México; la baja natalidad
en países europeos y su implicancia en el cambio
generacional; el hacinamiento en algunos lugares de América
Latina; la salud pública y su contraposición con los
negocios de las multinacionales, los refugiados como categoría
política; el “plan cuna” de India para disminuir el
infanticidio de niñas. Todos estos temas hacen a la biopolítica.
La
cuestión biopolítica da un giro cuando la relación entre la
política y elcontrol
sobre la vida hacen que la frase “hacer vivir y dejar
morir” ubique a la biopolítica como un objeto ontológico.
La
biodiversidad es otro tema en las relaciones internacionales.
En Bolivia existe un ministerio de biodiversidad, en Ecuador
un grupo ministerial, por dar ejemplos latinoamericanos. Cada
país se referencia a sí mismo como uno de lo mayores
albergadores de riqueza sino el mas importante. La
biodiversidad se presenta como una estrategia regional ante la
globalización. Brasil lo hace con las guayabas y en el norte
argentino Jujuy hace lo propio con las papas andinas.
El
paisaje internacional muestra distintos actores: el bárbaro
del siglo XXI, la “multitud”, “el sujeto populista”.
El espacio-tiempo de estos sujetos es el límite de
interrogación. Es la frontera de un estado de cosas diferente
al anterior. Si se retoma el espacio de interrogación
borgeano se puede reflexionar que no ven nada permanentemente
pero por esa misma razón ven caminos por todas partes.
[1]
Dispositivo: estrategia general que se esconde tras el
ejercicio real e inmanente de la disciplina.
[2]Diagrama: es una arquitectura, permite los
despliegues del dispositivo disciplinario.
[3]Espacio intersticial: representa el conjunto
cultural: de sujeto, lugar y motivación. En la emergencia
de los intersticios se negocian las experiencias
intersubjetivas y colectivas de nacionalidad, interés
comunitario o valor cultural.