Si
los hombres que buscan pareja prestaran atención, notarían
que algunas mujeres traen una mochila escondida en la espalda.
Claro que las mochilas cambian con la edad, así que, por si
no me creen, describo a continuación cuatro o cinco
variantes, para que anoten;
a)Mochila
al estilo “no me apuren que soy chica”.
Con
su adolescencia que no cesa en la valija, los muchachos
formales e higiénicos les parecen tarados o gays.
Me
refiero a las corderitas de 18 a 23 años; son esas
chiquilinas criadas como princesas que de pronto se enamoran
de rollingas pelilargos y barbudos, llenos de aritos y
tatuajes, que se toman hasta el agua de los floreros y no
saben si viven en la Edad Media o en un comic japonés.
b)Mochila
de las de 23 a 27, la clásica: “ demasiados deseos para
un solo corazón”.Son
Cenicientas que saltan
de alegría cuando un príncipe les coloca el zapatito, pero a
la semana recuerdan que ellas quieren recibirse de doctoras,
conocer Groenlandia, pisar el lado oculto de la luna, saltar
en parapente desde el Himalaya, bucear en las cavernas ocultas
del Mar Negro, ganar mucha plata,y bailar todas las noches. En síntesis, no tienen
tiempo para ese amor que tanto deseaban.
c)Mochila
tipo “Está bien, entrego mi libertad, pero no a
cualquiera”.
Estas
son las de 27 a 33, que buscan el candidato perfecto (lindo,
con dinero y personalidad fuerte, afectuoso, amante de los
deportes, caballero, semental incansable, simpático, culto, familiero
y buen bailarín).Pero
luego de probar una y otra vez se dan cuenta que van a tener
que casarse con el menos peor, mientras esperan
al galán perfecto.
d)Mochila
marca “me divorcié y ahora busco un hombre de verdad”.
Tienen de 35 a 42. Estas son las que vienen con guarnición,
hijos que tratan de incluir en la oferta pues el padre
biológico se borró, y la mamá (léase suegra) que viene
adosada en el paquete ya que no anda bien de salud y vive con
ella. En síntesis, sólo si es más linda que Mónica
Bellucci es posible que capture algún voluntario a la
brevedad.
e)Mochila
con leyenda “ya cumplí los 45, no me vengan con
estupideces”. Su equipaje incluye desilusiones,
frustraciones, y una cosmovisión más desesperanzada que la
de Discépolín.Su
mayor característica es la desconfianza: no le cree a los
varones ni cuando le dicen qué hora es. Quiere recuperar
espacios, amigas y vocaciones perdidas en el camino. Cree que
todos los hombres son como el que la defraudó. Pobre, ¡no
sabe que hay peores!
f)Mochila
clase: “ya estoy más allá del bien y del mal”. Es
la de 50 para arriba. Es la ideal, en sus bolsillos trae la
paz de la sabiduría y la alegría de una segunda inocencia. Siente
que cumplió con Dios y con el Diablo así que ahora,
¡toque maestro que empezó la fiesta!.
Seguro
me he quedado corto, por eso hermano, cuando conozcas una mina
no olvides preguntarle: “oye, mujer, no es por nada pero,
¿qué traes en
esa linda mochila?”
Curso
intensivo de redacción de guiones de
TELEVISIÓN y RADIO por internet
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Docente
LUIS BUERO
SIN
INSTITUCIÓN INTERMEDIARIA
es directamente con el
docente y por correo electrónico
(el
certificado no tiene membrete de institución sino que es
personal del docente. )
La
primera impresión la tuve hace dos meses. Fue en el viaje de
Florida a Medrano y no podría decir con certeza en qué
parte. Sólo sé que lo vi.
0currió
tan de repente, que no atiné a hacer nada. El resto del
pasaje seguía igual: delante de mí el mecánico roncando
sobre la ventanilla, al costado la gorda con frutas, parados
charlaban unos marineros japoneses, por el medio pasaba el
ciego de la armónica pidiendo plata y a mi lado un pibe
leyendo historietas de superhéroes apenas respiraba,
hipnotizado. Yo reflexionaba que en las horas pico,los viajes en subterráneo son insoportables, parece
que nos vamos a pegar unos contra otros, y tenemos
que cuidarnos. Pero ese día todo empezaba a ser distinto: él
estaba allí, tendido sobre unas vías, prácticamente muerto,
pensé. Apenas le pude ver el cuerpo, creo que tenía un traje
amarillo.
No
dije nada, soy una porquería, igual a todos, me callé, me hice
el burro.
Pero
no pude dormir la noche siguiente. La imagen desolada del tipo
muerto me perseguía. En verdad, padecer insomnio no me
convenía un pito; desde que Mirta me había abandonado tenía
que cuidar a los chicos, llevarlos al colegio, prepararles la
comida, arreglar la casa lo mejor posible. Por suerte la
encargada del edificio lavaba la ropa y me hacía los
mandados. Buena señora, también se quedaba con los chicos
todas las tardes y me cobraba poco.
En
el laburo me miraban con lástima: “ahí va el
cuernudo” decían por lo bajo. Nada cuesta imaginar el
sufrimiento ajeno cuando uno lo ha vivido; caso contrario, la
comprensión se enfrenta a bárbaras distancias.
Dos
días después de la primera aparición vino la segunda. Es el
poder de perpetuación que tiene la tristeza. Tomé la Línea
“B” expresamente y esperé con cierta ansiedad. “Quizás
lo han sacado, tal vez fue solo una alucinación”
murmuraba asustado, sabiendo que si lo descubría otra vez no
iba a atinar a nada. Me sentía asesino.
Y
al rato nuevamente lo vi: era el mismo hombre, recostado boca
arriba sobre las vigas brillantes, sangrando como un miserable
pájaro. Recién lo encontraba por segunda vez y ya lo
percibía familiar. Un tremendo sentimiento de culpa se
apoderó de mí pues con la decisión de no avisar lo estaba
dejando morir. ¿Qué hacía allí? ¿Qué monstruo ciego lo
había derribado?
Cuando
llegaba a la oficina los odios volvían a repetirse. El olor
de los cerdos titiriteros brotaba de los biblioratos como una
baba arácnida que lo impregnaba todo. Pero debía trabajar,
había que pagar el alquiler, los impuestos, la comida, los
gastos de los chicos, el abogado que atendía una demanda de
divorcio vincular que Mirta insistía en hacer para casarse de
nuevo. Intentaba también juntar fuerza y argumentos para
responderle a sus miradas, para mantener los párpados
inertes. Mientras yo imaginaba que, de sentarme a llorar en la
vereda de la esquina, mis lágrimas producirían un tsunami,
mis compañeros se pasaban el día hablando de mi, imaginando
causas y responsables, escribiendo el guión de una película
con mi supuesta vida. Meditaba a veces, refugiándome de
aquella murmuración: “¿Qué tiene raro un abandonado
más en el país de los divorcios y las separaciones?”.
Los que inventaron la sociedad redactaron un ideal de hombre
de mágica integridad.
El
martes pasado lo encontré varias veces. Es decir, me tomé el
día para pasear en subte de Pellegrini a Agüero y de Agüero
a Pellegrini, aunque en realidad sólo lo veía durante las
idas al centro. Por momentos me distraía y pensaba si el
Metro francés sería parecido a estas catacumbas oscilantes,
a estos sarcófagos móviles que nos transportan a diario de
la casa al trabajo y viceversa. Pasaron los días. El jueves
me pelee con Marcelo en plena contaduría: me gritó que yo
era un chanta, un salame, que no tenía que hacerme tanto
problema, que Mirta en definitiva era una atorranta. Entonces
recordé que esa mañana ella había vuelto a casa a buscar
algunas ropas que nunca antes se había llevado, y yo me
arrodillé y le pedí que se quedara. Por primera vez vi
melancolía, no sólo desprecio, en el hielo vidriado de sus
ojos claros.
Cuando
regresé aquella noche, la portera me entregó una cédula
judicial y me contó que Mirta se había llevado los chicos
esa tarde. Y ahí está, me quedé como si nada, mirando por
la ventana como si todo el glaciar Perito Moreno se estuviera
derrumbando delante de mí en un segundo. Me fui a un rincón
de la cocina y tomé una cerveza helada. Pensé algo, no sé
qué, pero de pronto me acordé de aquel fulano
accidentado, yaciente, y entendí que no podía dejarlo solo.
Fui a la estación Medrano, tenía sólo para un cospel, lo
compré y esperé. Ya lo había perdido todo; no importaba
entonces meterse en los líos burocráticos a los que te
somete la policía cuando querés ayudar a alguien. Era
necesario recoger ese cuerpo y avisar a las autoridades. “Tal
vez aún estuviera vivo”, calculaba confundido.
Al
doblar la segunda curva el subte aceleró con violencia. Yo
mantenía la entrada al vagón abierta, con
mis manos y un pie, ante la tensa expectativa de los curiosos
de siempre. Sólo debieron transcurrir unos segundos para que
lo viera. Allí estaba, más cerca que nunca, con una nitidez
a prueba de lágrimas. Entonces, aferrado un instante a las
puertas que forcejeaban por cerrarse, grité
como nunca el terror de estar solo y me arrojé sobre aquel
hombre.
Probablemente
la gente del vagón produjo un gran bochinche porque a los
diez o quince minutos dos tipos de overol azul vinieron a
buscarme y me cargaron.
Había
una irreparable negrura en ese túnel, una desaforada
oscuridad envolviendo a tres tipos absolutamente solos
transitando aquellas oxidadas vías, mientras la sombra de uno
iba meneando la cabeza a la del otro, como diciéndole que ya
no había esperanzas, que yo moriría antes de llegar a la
próxima estación.
Quise
aguardar sonriendo.
(*)
Cuento Pertenece
al libro "EL ULTIMO OTOÑO y OTROS CUENTOS"
escrito por Luis Buero y
publicado en 1982, Faja de Honor de la S.A.D.E.,1983
NUEVE
LUNAS Y ALGO MAS
Por
Luis Buero
De
pronto en tu dormitorio hay un nene no te deja dormir con su
llanto, y una mamá joven que está deprimida porque se ve fea
y siente que todo lo hace mal, y que su cuerpo no le pertenece
más. 0 sea que, por el momento, “¿sexo?”: ¡olvídalo!.
Y por si fuera poco tu suegra, que
dice saber mucho y se cree imprescindible, se pasa horas y
horas en tu casa sin parar de hablar. ¿Qué pasa?: ¡Sonríe!
¡Ya eres padre primerizo!...
Y
sí, todo cambia y mucho, porque luego de nueve lunas viene
otra más, la décima, que nos muestra la otra cara de un
nacimiento, aquella de la cual nos contaron poco y nada. En
fin, ese niño tan deseado, imaginado, buscado, amado,
finalmente hizo su aparición y se convirtió inevitablemente
en “his majesty, the baby”. Y ya nada vuelve a ser
igual. Durante el parto, el marido sostiene a su mujer y de
pronto toma en sus brazos el recién nacido como si fuera el
tesoro más frágil del universo, y a tanta emoción le
sobreviene una sensación inmediata de temerosa incompetencia,
y quiere saber, con vergúenza: “¿qué hago ahora
con esto?”
Sorprendido
inaugura palabras que hasta ese día dormían en su
diccionario: ombligo, pañal, biberón, suero con glucosa.
Y
al rato el varón descubre cómo su esposa adquiere un nuevo
tono de voz, más tierna que lo habitual, y empieza a nombrar todo
lo referente al pendex con diminutivos: “talquito,
batita, cunita, mantita”, y obviamente, caquita”. Si,
porque algunas horas después, si la flamante mami está en
cama reponiéndose del esfuerzo de traer al nuevo miembro de
la familia, el varón da la bienvenida a la primera micción y
deposición del gurrumín, tarea que desarrollamos con
temor de quebrar tan leve cuerpecito al manipularlo, y
que a la vez nos
hará recordar por siempre la famosa frase: “algo huele
mal en Dinamarca”.
Para
peor los médicos parecen no haber estudiado en la misma
facultad y uno te aconseja “dále sólo huevo duro”, el
otro te insiste en que el “huevo sea pasado por agua” y un
tercero te asegura que frito no le hace nada y le va a gustar,
el cuarto pediatra sugiere que duerma boca abajo porque se
puede ahogar y el quinto te informa lo contrario.
A
partir de allí esta contradictoria sensación de placer y
duda, de culpa y satisfacción, nos
acompañarán toda la vida, pero en distintas situaciones.
Porque
en ese nacimiento hay dos que se estrenan: el chiquito debuta
como bebé y el adulto como padre, y un observador atento se
preguntará más de una vez, con el tiempo, quién cría a
quién.
Pero
esto es sólo el comienzo, un entrenamiento para lo que
vendrá después, cuando iremos modificando nuestras preguntas
interiores :¿qué le hiciste a la tortuga? ¿te llevaste a
marzo doce materias?, ¿cómo sacaste el auto sin registro?
¿con esta chica te vas a casar?, y así sucesivamente hasta
que llega el día en que nos revele que va a ser papá o mamá
y que, obviamente, cuenta con nosotros para que cuidemos al
bebé.
Curso
intensivo de redacción de guiones de
TELEVISIÓN y RADIO por internet
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Docente
LUIS BUERO
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INSTITUCIÓN INTERMEDIARIA
es directamente con el
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(el
certificado no tiene membrete de institución sino que es
personal del docente. )
Promediando
la década del 70, al gerente de una televisora local le
escuché decir (textualmente) que en el verano los ricos y
la clase media se van de vacaciones y no miran la tele, y que
a la gente de la villa, que es la que se queda, se la conforma
con un litro de vino y un programa de entretenimientos. Ya
en los 90, casi finalizando el siglo, otro ejecutivo, más
famoso aún que el anterior, reflexionaba que la televisión
abierta es para las clases más bajas, y si los
intelectuales quieren ver otra cosa,para eso tienen las señales de cable.
El
tiempo pasó pero para los por cerebros creativos de los
canales los medios siguen siendo un negocio más.Y hasta la bandera nacional –si sale en pantalla-
corre el riesgo de llevar impresala marca de un analgésico con paracetamol.
Ahora
bien, la producción se sostiene con la venta de los minutos
de publicidad que la Ley de Radiodifusión permite. Claro que el
segundo de una tanda puede valer cincuenta o dos mil
pesos, depende del rating que obtenga el programa
según la diosa medidora, doña Ibope. Como hay poco encendido
de aparatos en la Capital durante enero y febrero, la táctica
esseguir ganando
plata con el menor costo posible. Esto no lo inventó Ted
Turner, es un principio que ya lo enarbolaba el creador de la
contabilidad, Luca Pacioli, en la Edad Media. Entonces
pareciera que de diciembre a marzo el grito de los capos
mediáticos es (modificando el título de un antiguo film):
“¡Que Bello es Sobrevivir!”! Y de ahí que confundan
contenido con relleno y mezclen en la programación un quantum
grosso de chatarra biodegradable.
Por
eso en etapa veraniega la pantalla se achica más, porque una
telenovela hondureña comprada en lata es más económica que
un culebrón pensado aquí, y ese ciclo en el que se pasan
horas comentando si Adán era homosexual o extra-terrestre es
más fácil de hacer que una comedia musical con grandes
cantantes. Y otra vez nos anunciarán como gran estreno Mi
Pobre Angelito IIy
Volver Al Futuro,y
tal vez nadie nos salve de ver de nuevo las aventuras de El
Zorro ó Los Tres Chiflados.
Pero
después terminará el período estival.... ¿y qué veremos?
Nuevamente a Mirtha, Marcelo, el Diego, Adrián, Mario,
Nicolás,Solita,
Julián, Osvaldo, Nancy, Facundo y algunos otros que amenazan
con retirarse pero el último año será el próximo. Por
millonésima vez las mismas caripelasmezclándose invitados en sus propios programas.
En
una escena de la película Stanno Tutti Bene, Marcello
Mastroianni es un abuelo que cuida a su nieto, un lactante
obnubilado por la pantalla de tv. De golpe se
interrumpe la transmisión y el crío estalla en lágrimas. El
abuelo logra calmarlo cuando lo sienta frente al ojo de vidrio
de un lavarropas en marcha. Y nosotros somos como ese bebé
entretenido por la ilusión de masa multicolor que gira
siempre igual, ante una mirada absorta que parece rogarle:
“¡
hipnotizame otra vez”!
.HAY
HUMORES QUE MATAN
Por
Luis Buero
Mi
tío solía decir que las mujeres lindas no tienen la
obligación de ser simpáticas, pero las feas sí. Tal
vez sea cierto que los hombres se fijen primero en la
apariencia exterior, y luego, si ella les
dilata la pupila, es
posible que se interesen por saber si la muñeca también
habla y viene con inteligencia y buen carácter.
Pero
bastarán unos minutos para que cualquier varón descubra que
de nada sirve el paraíso si no le dejarán meter la llave en
la puerta para entrar, o puede pasar que entre café y café
intuya que a pesar del paisaje apacible que le están
mostrando, sólo le esperará un ciclo de terremotos y
tornados si decide instalarse en ese territorio.Dicho de otra manera, el efecto hipnótico que produce
la chica bella pero triste y desamparada, que seduce con su
supuesta vulnerabilidad, y que hace que cualquier nabo se
sienta el Cid Campeador que la salva, tiene su tiempo. En
cuanto se convierte en Demi Moore en Ghost,
siempre sufriendo, le dejamos nuestro lugar en el sofá a su
psicólogo, y huimos.
En
cambio la alegre, dicharachera, chistosa, la que no necesita
beber una cerveza de más para reírse con ganas y nos regala
ocurrencias insólitas, es irresistible.Puede tener pelos en las encías pero si nos promueve
un par de horas de carcajadas legítimas....se convierte en
Cameron Díaz.
Ahora
bien, Lucile Ball ya murió.Y hoy puede ser que de pronto alguna “ mina piola
y divertida” no nos agrade porque, en verdad, es una
bruja destilando perlas de veneno, una lanzadora de cuchillos
de ingenio destructivo. ¿Por qué? Porque el humor femenino
se diferencia totalmente del masculino.
La
comicidad del varón se basa en destacar los aspectos risibles
de la vida cotidiana, sin apelar demasiado a la exageración.
Pero
ellas, en cambio, incurren en la sátira,en asociaciones mentales en las que la ironía se
transforma en grotesco, y la reflexión en crítica mordaz.
Entonces viven iluminando, con su foco tajante, lo ridículo,
paradójico, contradictorio, del otro, sin piedad.Lo usan para exponer su frustración.
Y
sí, mientras los antiguos griegos (que inventaron la palabra
democracia) definían la comedia, entretanto, en las colonias
dominadas de la Roma imperial iba naciendo la farsa, el teatro
de la burla hacia el poder, como intento de rebelión
catártica, al menos desde el plano de lo intelectual.
Con
las mujeres ocurre lo mismo. A veces su parodia se asienta
en el chiste que minimiza a su eterno opresor, el hombre.
Y se basa en desmitificar sus supuestos atributos de proveedor
económico, protector y gran amante, aún sabiendo que esas
virtudes, todas juntas, solo siguen viviendo en alguna
historieta de ciencia-ficción. En su mordacidad, en
síntesis, no encuentro la sonrisa sutil de La Gioconda sino,
en cambio, me topo con El Grito, el cuadro de Evdard Munch en
el que una persona sólo puede esgrimir una expresión de
horror. Y no causa gracia.
NUNCA
ANTES DEL 2 DE ENERO
Por
Luis Buero
Si te vas de
vacaciones nunca lo hagas antes del dos de enero
¿Por qué? Les cuento.
Estuve para las fiestas del fin del 2005 en Mar del Plata y me
ocurrieron las mismas cosas que cuando fui a otras playas de
Buenos Aires para estas fechas en años anteriores. Uno
cree inocentemente que todo está preparado en cuanto comienza
el verano ya que la temporada alta estalla el primero de enero
y un millón de personas llegan desde todas partes del país y
del exterior en dos o tres días.
Pero no, aún el 27 de diciembre uno descubre que:
1) Si viajaste en tren no
funcionan los servicios mínimos de la formación.
2) Si elegiste el ómnibus, la
empresa te manda una unidad con otro nombre y todos los
pasajeros en la terminal se encuentran desorientados como
picle en un pan dulce.
3) Al llegar el hotel (aunque
sea de cuatro estrellas) la conserjería todavía no cambió
las pilas de todos los objetos electrónicos, ni funciona aún
el aire condicionado, porque “lo están reparando”. Y te
sugieren no abrir las ventanas porque acaban de ponerle un
sellador. El desayuno es siempre igual y la única
empleada que lo sirve desaparece cada tanto para cumplir otras
funciones. El personal se completará recién en enero.
4) Los locales no están
instalados del todo y el centro comercial se está armando
como si la temporada comenzara dentro de seis meses.
5) Cuando querés indagar por el
nombre de unas calle te miran serios como si pensaran: “¿tan
pronto nos vienen a escorchar?”.
6) En varias playas aún no
terminaron de instalar los balnearios y están cementando el
piso para hacer playas de estacionamiento.
7) Si no compras un diario
temprano ya se agota porque los kioscos aún reciben pocos
ejemplares.
8) En el restaurante acaban de
tomar gente nueva e inexperta que te baña el pantalón con el
vinagre y sostiene los platos con un peligroso temblor
parkinsoniano.
9) Vas al puerto a mirar los
barquitos pescadores y algún prefecto te saca a los gritos
porque según él estás invadiendo zona operativa, y si le
preguntás a un colectivero si el trayecto de su línea es por
la costa te responde con menos chispa que un choque de
tortugas.
10) Los teatros hacen algunas
funciones preliminares que son para ajustar las fallas, y el
público les sirve como termómetro para mejorar la puesta.
11) Pero lo peor de todo es el tiempo,
el clima, que tampoco parece decidirse. De mañana está
nublado, y hace frío, luego al mediodía sale el sol y todos
corremos a la playa, pero a eso de las tres de la tarde de
golpe se pone diluviar, entonces el pobre turista anda a los
saltos como rengo en tiroteo.
Finalmente llega enero y las puertas de la ciudad se abren,
pero los que fuimos en diciembre nos vamos con el ingrato
recuerdo de haber visto un mal ensayo, la trastienda
improvisada, el bostezo que expone una carie, esa costumbre
argentina de hacer todo a último momento, total, como diría
Minguito, es igual.
UNA
ORACIÓN POR LAS VACACIONES
Por
Luis Buero
Queridos
hermanos, gritemos nuestra verdad: este año más que
nunca.... ¡necesitamos vacaciones!
No
sé porqué pero siento que más que nunca estamos agotados, cero
pila, totalmente “outs”, en el horno.
Por
eso, como un imaginario pastor , portavoz de una legión de
compatriotas estresados, rezo por nosotros, y a
un supuesto dios pagano (llamémoslo) Dionisios Holiday, para
el período de descanso merecido que se avecina le ruego
encarecidamente:
1)Que salga el sol todos los días, y que los
dermatólogos nos sugieran, de paso, qué hacer en la playa si
no debemos tomar sol entre las 11 de la mañana y las cinco de
la tarde.
2)Que por esta vez los conductores de micros, pilotos
aeronáuticos y maquinistas de trenes elijan otro mes para
hacer paros, huelgas y sentadas.
3)Que no haya piqueteros reclamando el aguinaldo de los planes
Descansar y cortando la ruta de tu travesía.
4)Que el hotel en el que reservamos una habitación
triple con vista al mar no nos depositen luego en un sótano
mono-ambiente por un supuesto error administrativo.
5)Que podamos leer el menú de los restaurantes de
izquierda a derecha y no al revés, asustados por los precios.
6)Que si vas en casa rodante por un camino perdido no te
pare un agente del orden para pedirte hasta el
certificado de vacuna antivariólica del vehículo.
7)Que si navegas en crucero, tu hija adolescente no se
enamore del viejo saxofonista de la banda de jazz del barco, y
encima pida la venia del capitán para casarse con él.
8)Que si tu auto se descompone en la ruta, los demás te
ayuden en lugar de tocarte bocina.
9)Que si fuiste a Claromecó no te pique un agua viva,y si llegaste a Tokyo,
no te pierdas en la ciudad sin la dirección del hospedaje en
el bolsillo.
10)Que los punguistas, y chorros varios se
abstengan por este verano de concurrir a las zonas de
esparcimiento, o que la policía labure para que estos
delincuentes no nos dejen como a Adán en otoño, o nos violen
hasta elcaniche toy.
11)Que si te metiste en el avión en bermudas y ojotas con
pasaje a Rio Grande (Brasil) no se equivoquen al embarcarte en
el aeropuerto y aparezcas en Río Grande (Tierra del Fuego)
muerto de frío.
12)Que las fotos de la cabaña alpina que te ofrecen en internet
no sea, cuando llegás, la choza de un cacique Ona
fotografiada cuando salió a pasear la cabra.
13)Que no tengas que venir parada en el tren (como si
fuera el colectivo 60) desde
la Quebrada de Humahuaca porque tu asiento fue vendido a otras
tres personas más o que tengas que abandonar tu auto en
Colonia porque no había lugar en el ferry.
14)Finalmente que al regresar no descubras que se te
inundó el departamento, y el
perro que dejaste por estos días en lo del vecino ya no
quiere volver.
En
síntesis, que la Providencia nos proteja y no tengamos que
seguir descansando, como siempre, solamente en el
diván del analista, hablando solos mientras él hace un
crucigrama.
DONDE
PASAS LAS FIESTAS ?
Por
Luis Buero
Esa
es la pregunta que todo el mundo te hará próximamente, y
esconde más de un significado. El primero es aquel que indica
que para las fiestas debés estar con alguien en algún lugar
específico donde se reunan familiares. Ni se te ocurra decir “sólo,
tranquilo en mi departamento” porque te van a mirar como
si fueras un esquimal rubio. ¿Por qué? Pues, se ha escrito
hasta el cansancio que el hombre es un ser social y que
necesita agruparse para aminorar sus miedos básicos, es obvio
pues que el que se lleva bien con su soledad en estos días
será visto como un anacoreta poco confiable.
Pero
hay otro mensaje implícito en la frase dónde la pasás,
que pareciera referirse a un suceder inevitable, como si se
tratara de la convalecencia propia de la escarlatina o de la
gripe aviar. Y es porque estamos obligados a sentirnos
felices, pues así se ha bautizado a las fiestas.
Por
eso algunas personas ruegan no quedarse sin pareja ni que
nadie querido se enferme en estas fechas.Las cirugías mayores y los despidos se postergan para
después del cinco de enero. Y alguna psicóloga mediática
aconseja no hacer los famosos balances de fin de año. Que
nada nos impida sentir la felicidad que corresponde.
Sin
embargo si estás divorciado tendrás que negociar en qué
momento ver a tus hijos, los cuales andarán de gira en los
distintos espacios en los que se diversificó su vida. Y al
revés,no
podrás evitar encontrarte con aquellas personas que trataste
sabiamente de eludir durante los otros 350 días. A saber: esa
cuñada que te quiere menos que Hillary Clinton a Mónica
Lewinsky, ese primo desubicado que le tiene ganas a tu mujer y
le clava los ojos como mendigo a la vidriera del restaurante,
el tío que cuando se bebió todo Mendoza y San Juan quiere
empujar a todo el mundo a la piscina, el abuelo que se quita
la dentadura postiza para comer los turrones y la sumerge en
el vaso con soda, y el yerno que compite con el vecino para
ver quien tira la cañita voladora más potente, se ha compra
un misil tierra-aire y te deja sin oídos por una quincena.
Pero lo peor es que quienes sufren el síndrome Campanelli y
quieren invitar hasta la maestra de primer grado necesitan
elegir para reunirse una casa con fondo y varias habitaciones.
¿Y a cuál irán? Nombres de localidades como Marcos Paz, Los
Cardales, La Reja, empiezan a barajar los otros delante de tus
ojos asombrados, mientras tratás de recordar si tenés
actualizado el pasaporte, porque el kilómetro cero está en
el Congreso y de ahí en más todo te parece la inmensidad.
¿Cómo llegar con el auto descompuesto en el taller, justo
en esas horas en las que los colectivos y taxis desaparecen de
la faz de la Tierra?
Pero
bueno, el milagro ocurre y finalmente nos reunimos, como
siempre,imaginando
las excusas que diremos el año que viene para no volver a ese
sitio,y sabiendo
al mismo tiempo, que llegada la fecha,no las vamos a usar.
Luis
Buero es guionista, periodista docente de la materia
Guión en TEA Imagen, en la Universidad de Morón, y en
la Universidad de Belgrano.
Es autor del libro "Historia de la televisión
argentina contada por sus protagonistas", editado en 1999
por la Universidad de Morón (dist. La Crujía) que obtuvo una
mención especial de APTRA en la entrega de los Martín Fierro
1999.
Algunas obras:
* Televisivas:
La Familia Benvenuto (Comedia, TELEFE, 1991-1995)
Comunicado Pop (Magazine juvenil, ATC, 1997)
Un Milagro de Cristo en la Quebrada (Documental, CANAL 2, San
Luis, 1994)
El Laboratorio del Dr. Pipeta (Sketches cómicos infantiles
educativos, TV QUALITY, 1999)
Colaboración autoral en Los Rodríguez (Sketches cómicos,
TELEFE, Junio 1998) y en Señoras sin Señores (Sketches
cómicos, TELEFE, Octubre 1998).
* Radiales:
El Tiempo que viene (Periodístico, FM Comunidad, 1996).
* Literarias:
Príncipes y Medias Lunas (1971)
Cuentodisea (1975)
El Último Otoño (1982) Faja de Honor de la Sade 1983
Historia de la Televisión Argentina contada por sus
Protagonistas 1951/96 (Universidad de Morón, 1999)
* Periodísticas:
Diarios: La Nación - Clarín (calles de Bs.As.) - La Voz del
Interior - La Prensa - Tiempo Argentino - La Razón - Época -
Norte- Publimetro - Diario 16 (España)
Revistas: Flash - Uno Mismo - Cosmopolitan - Nuestra - Clarín
Viva -Autoclub - Sex Humor - Para Ti - Luna - Todo es Historia
- Magazín Semanal
Otros: Clarín Ciudad Digital - - Leedor. com (internet) -
Página Digital (internet) - Mujerweb.com (internet)-
Aglia.com (internet), Sensibles Del Sur (Bariloche/internet),
etc.
* Discográficas:
Para Mamá, Actor Hugo Arana (RCA VICTOR, 1976)
* Cursos y seminarios dictados:
Facultad de Filosofía y Letras U.B.A. - Facultad de Ciencias
Exactas y Naturales U.N. (Córdoba) - Círculo de la Prensa
(de Rosario) - Carolina Cable Color (de San Luis) - Canal 3 de
Santa Rosa (La Pampa) - Círculo de Prensa de Rafaela -
Sindicato Argentino de TV Capital y Filial Santa Fe - Canal 10
de Córdoba - Asociación de Periodistas de la Televisión y
Radiofonía Argentinas - Escuela Superior de Periodismo -
Asociación Argentina de Actores - Centro Cultural Borges -
Universidad nacional de Villa María (Córdoba) - Centro de
Trabajadores Argentinos (Docentes de la Rioja) - Centro de
Estudios Sociales(Córdoba), Universidad de Ciencias Sociales
y Empresariales - Universidad de Flores (Estrategias de
Comunicación) -Universidad Blas Pascal de Córdoba,
Universidad Austral.