PERIODISMO INDEPENDIENTE        ZONA NORTE Y NOROESTE GBA
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COLABORACIONES

LA INFLUENCIA DEL AMBIENTE SOBRE LA SALUD HUMANA

Por Cristian Frers

Hoy en día, la humanidad contemporánea comprueba cómo se desarrollan la técnica y el progreso; pero, también alrededor de ella, existen preocupaciones por el progresivo deterioro del ambiente. El problema ambiental esta profundamente relacionado con el vínculo que tienen los hombres con su entorno y depende también de la relación de los hombres entre sí. El factor demográfico y el uso y consumo de todos los recursos naturales e industrializados que utilizamos los humanos a todo lo largo de nuestra vida, además de la infraestructura social, económica y cultural que esto implica, son factores determinantes en la emisión de contaminantes, afección al ambiente  y la salud del hombre.

La salud y el desarrollo tienen una relación directa. Tanto el desarrollo insuficiente que conduce a la pobreza como el desarrollo inadecuado que redunda en el consumo excesivo, combinados con el crecimiento de la población mundial, pueden motivar graves problemas de salud relacionados con el ambiente en los países desarrollados y en los países en desarrollo. La salud de una comunidad esta directamente relacionada con factores que condicionan la relación entre salud y enfermedad, y la necesidad básica humana de un ambiente seguro, y uno que provea condicionantes idóneos de salud, y que se expresen en agua pura, alimento y techo adecuados.

La salud y su ambiente son un prerrequisito para el desarrollo sustentable. Sin embargo, un problema real en el desarrollo sustentable respecto a salud es que mucha gente piensa que la salud ambiental es competencia del sector salud cuando la realidad es que se trata de un asunto multidisciplinario que compete a todo el mundo. El sector salud no podrá enfrentar los problemas de salud ambiental por sí mismo.

Podemos definir a la salud ambiental como aquella disciplina que comprende aquellos aspectos de la salud humana, incluida la calidad de vida , que son determinados por factores ambientales físicos, químicos, biológicos, sociales y psicosociales. También se refiere a la teoría y práctica de evaluar, corregir, controlar y prevenir aquellos factores en el ambiente que pueden potencialmente afectar adversamente la salud de presentes y futuras generaciones.

El acelerado proceso de urbanización trae consigo un gran número de enfermedades, originadas por el desempleo, la vivienda precaria, la congestión vial, la contaminación atmosférica, la acumulación creciente de desechos domésticos e industriales, entre otros. También se producen y fomentan estilos de vida negativos para la salud, como el consumo de tabaco, el sedentarismo y la sobre utilización del transporte del automóvil. Se establece así una relación que reafirma la concepción integral y moderna que plantea la salud ambiental, lo cual sugiere que un entorno saludable sustenta y mantiene un modo de vida saludable y viceversa.

El impacto sobre la salud por el deterioro ambiental es a menudo tenue y se pone de manifiesto solo cuando al tratar de corregirlo no siempre es posible. Los resultados de la contaminación frecuentemente se conocen tan tardíamente, que solo unos pocos pueden establecer una relación entre la causa y el efecto.

En la actualidad, fallecen 3 millones de niños menores de cinco años por año  a nivel mundial debido a problemas ambientales promovidos por la contaminación.

Existen varios vectores sanitarios de gran importancia epidemiológica cuya aparición y permanencia pueden estar relacionados con insectos y animales en forma directa como moscas, cucarachas o mosquitos, ratas y ratones.

Las enfermedades transmitidas por mosquitos estan siendo estudiadas específicamente por cambios en la distribución del vector. Pocos antecedentes se conocen en las enfermedades transmisibles. Se puede tomar como ejemplo lo que esta sucediendo en la Provincia de Córdoba, ya que el Ministerio de Salud de dicha provincia en la Argentina dará en septiembre un alerta epidemiológico con el objeto de frenar las encefalitis causadas por las picaduras de mosquitos.

En la Academia de Ciencias Médicas hubo una reunión donde se analizó el brote inédito de encefalitis por flavivirus . El titular de la cartera de salud analizó junto a los asistentes el problema en la salud publica, haciendo referencia al tema de estos insectos.

Entre febrero y mayo del 2005 hubo ocho muertos. La mayoría de los infectados son personas mayores de 60 años, aunque también se detectaron casos en menores y jóvenes.

El informe proporcionado por el Ministerio de Salud indicó que los casos fueron detectados en territorio cordobés.

La patología no se contagia de persona a persona, porque los mosquitos adquieren el virus al alimentarse de sangre de animales infectados, en especial de varios tipos de aves.

En la Provincia de San Luis, tras detectarse que un poblador resultó infectado en Córdoba de encefalitis, el Gobierno puntano decretó un alerta. Pero no se adoptarán medidas de emergencia.

En la Argentina no se presta mucha atención a la salud ambiental. Es tarea del gobierno municipal, provincial y nacional la prevención del ambiente y para lograrlo debe implementar políticas tendientes a modificar conductas nocivas y estimular la participación de la comunidad en el proceso de ordenamiento ambiental.

En el área de saneamiento básico se deben contemplar aquellas actividades relacionadas con el mejoramiento de las condiciones básicas que afectan a la salud, o sea, el abastecimiento de agua, disposición de excretas, residuos sólidos, vivienda y control de la fauna nociva. Entre los componentes operativos del saneamiento básico son: agua potable, alcantarillado; disposición de excretas en el medio rural, aseo urbano, mejoramiento de la vivienda, protección de los alimentos, control de fauna nociva y control de zoonosis.

Mientras que en el área de calidad ambiental hay que basarlo en la caracterización del impacto del desarrollo, como la contaminación ambiental, y su efecto sobre la salud pública. Los componentes operativos de calidad ambiental, refieren a siete rubros que involucran desafíos globales para la salud y el ambiente; alimentación y agricultura; agua; industria; asentamientos humanos y urbanización; y problemas transfronterizos e internacionales

Los principales factores que atentan contra la salud ambiental son:

                                                                                                            -Microbios, insectos y animales.

-Contaminación ambiental.

-Desordenes alimentarios.

-Adicciones (alcohol, tabaco, drogas).

-Exceso de actividad.

-Problemas sociales y económicos.

 La diversidad natural y social, aunado a la multidisciplinaridad de la salud ambiental, encara la búsqueda de acciones sistemáticas, por lo cual es imposible pretender que sea interpretación de una sola disciplina científica en particular. Por lo cual la problemática ambiental que actualmente es patente, demanda la incorporación de nuevas aptitudes profesionales, la eliminación de la subordinación de numerosas disciplinas a la racionalidad de una sola, y finalmente que la interdisciplina no es una sumatoria de capacidades sectoriales sino que debe entenderse como una activa interacción, alrededor de una situación concreta de salud ambiental.


EL PLANETA TIERRA....  NUESTRA CASA

Por Cristian Frers

Queramos reconocerlo o no, y aunque pueda parecer una opinión catastrófica, lo cierto es que el planeta se encuentra en una encrucijada. No lo dicen solamente los ecologistas, sino importantes investigadores, científicos, pensadores, responsables sociales e incluso altos mandatarios políticos.

Sabemos que es fácil y con frecuencia inútil, caer en la interminable enumeración de problemas y catástrofes ambientales que soporta nuestro Planeta. Describir calamidades no es agradable, ni para el que las  cuenta, ni para el que las escucha, pero únicamente la información y la concientización puede corregir situaciones equivocadas y mitigar sus consecuencias.

Actualmente existen una serie de problemas humanos y ecológicos que necesitan urgente solución. Estos problemas que se enumeran son los más importantes, aunque no los únicos:

-Presión Demográfica: la población mundial se incrementa en 90 millones de personas cada año. Esta saturación demográfica es la causante indirecta del aumento de los problemas sociales en el mundo, como la emigración, el racismo, la xenofobia, entre otros problemas. Del agravamiento de los conflictos bélicos y la conculcación de los derechos de la persona en zonas complicadas políticamente, del hambre y las epidemias, de la expoliación que sufren los recursos naturales, del aumento del consumo energético y de los problemas añadidos de contaminación en el agua, en la tierra y en el aire.

-La degradación del aire: la atmósfera de este planeta está enferma, son muchas las agresiones que constantemente recibe. Todos los seres que habitan este planeta absorben, de una u otra forma, gases y partículas peligrosas para su salud, capaces de desencadenar mutaciones genéticas, problemas congénitos y distintos tipos de cáncer.

-El problema del agua: el futuro del acuífero del planeta es incierto. Este acuífero, siempre en movimiento, renueva y limpia constantemente su sangre, el agua, gracias al poderoso sistema circulatorio que constituyen las aguas subterráneas, los ríos y los océanos. Pero el hombre ha encontrado elementos y situaciones capaces de traspasar e incluso destruir barreras y filtros naturales, fabricando y vertiendo, sin ningún escrúpulo, componentes no biodegradables, que al quedar incluidos a perpetuidad en el ciclo vital del agua, se han convertido en el SIDA del Planeta.

-El problema de que hacer con la basura: En los últimos años se han diseñado, fabricado y utilizado sistemas, tecnologías y programas de gestión de residuos infinitamente costosos y sofisticados. Posteriormente, se han podido observar los graves problemas medioambientales ocasionados por estos supuestos remedios, que, a la postre, han resultado peor que la enfermedad. La solución es tan simple que se resume en tres palabras: Reciclado.

-Sustancias y residuos peligrosos: Los desechos químicos industriales, los metales, los residuos tóxicos como el Cloro, entre otros, invaden nuestros hogares, calles y campos, arrojados con escaso o nulo control y con total irresponsabilidad hacia el entorno y hacia nosotros mismos. El caso de los plaguicidas es especialmente claro y a la vez preocupante. Tras ser una panacea durante mucho tiempo, los plaguicidas han perdido aceleradamente su prestigio. Algunos de ellos se han desvelado poco eficaces, y los más efectivos han sido declarados peligrosos para la salud. Contaminan las aguas, corrompen los cultivos, ensucian la atmósfera, envenenan la salud de los consumidores y causan graves enfermedades e incluso la muerte a los agricultores y asalariados que los aplican.

-Deterioro de la Capa de Ozono: se ha demostrado que los CFCs, además de destruir la capa de ozono, pueden causar problemas de salud, como arritmias cardiacas, dolencias pulmonares, pérdida de memoria, trastornos psicomotores, entre otros problemas. Sin embargo, este panorama parece pesar menos en el ánimo de los gobernantes, que los intereses económicos de determinados sectores industriales y políticos. Aunque en menor medida, se continúan fabricando y comercializando productos elaborados con CFCs, porque así interesa a unos pocos, en perjuicio de todos.

-La energía: es la causante indirecta de gran parte de la contaminación, contribuyendo de forma fundamental al efecto invernadero y calentamiento global del planeta. Los carburantes de automoción son responsables del mayor porcentaje de emisión de C02 a la atmósfera. En un principio, se creyó que la energía nuclear sería la solución definitiva a la contaminación por combustibles fósiles, pero, el resultado ha sido bien distinto. No solo no se ha acabado con el problema de los contaminantes, sino que a estos se ha añadido el ingobernable problema de qué hacer con los residuos radiactivos. Si a esto sumamos el potencial peligro de accidente en las centrales nucleares, encontramos pocas razones para apostar por la energía nuclear en el futuro.

-Lluvia ácida: La combustión de carbón y petróleo, efectuada en centrales eléctricas, industrias, vehículos de automoción y calefacciones, ha transformado la lluvia, tan apreciada para acabar con la sequia, en la llamada Lluvia Ácida o la muerte que cae del cielo, nubes de agua envenenadas con ácido sulfúrico, que convierten los bosques más frondosos en desolados desiertos.

-Fauna en peligro de extinción: desde hace algún tiempo está de moda salvar especies en peligro de extinción, pero desgraciadamente son muchas las que ya han desaparecido bajo la mano del Hombre. Las causas son bien conocidas: matanza de focas y ballenas, caza irresponsable e indiscriminada, comercio de pieles y animales, destrucción de nidos, perturbación de las zonas de apareamiento, envenenamiento de ríos y carroñeo, políticas de explotación de recursos, que suelen basarse generalmente en la consecución inmediata de cuantiosos beneficios económicos, despreciando el daño ecológico y aplicando la famosa máxima: Pan para hoy, Hambre para mañana.

 

Creo que si se pudiera expresar en una sola frase la reflexión colectiva, esta debiera ser: Por los dioses; que hemos hecho con el Planeta Tierra...! Solo con una actitud así,  colocándonos humildemente ante la culpa y asumiendo la obligación de recomposición podremos asegurar que con cada nuevo día que transcurra el Planeta no sea más sombrío.

La única recomposición posible es cambiar completamente de actitud en el uso de la Tierra y de sus recursos. Lo más positivo que se puede hacer hoy es plantar un árbol. Si no hay espacio para un árbol, al menos una planta de jardín, de balcón o de interior, pero a menos dar una respuesta verde al negro petróleo derramado o ardiendo, a los humos que trepan por todo el mapa terrestre, al inmenso chorro de  basura, contaminación y desperdicio que brota del mundo civilizado. Aunque no lo lleguemos a sentir con total precisión y lucidez, al árbol lo piden nuestros pulmones, nuestra sangre, nuestra piel.
Lo piden las aves que se extinguen o que se ven cada vez más mermadas en su número. Lo piden los ojos, hartos de cemento, de hierro, de papel y de movimiento vertiginoso.

Si hoy, todos reaccionáramos con una nueva planta, sería seiscientos millones de vegetales más en el Planeta, si fuéramos capaces de  mantener esa actitud durante todo un año, uno por mes, la Tierra comenzaría a respirar nuevamente, los cánceres de pulmón y de piel disminuirían, en la próxima primavera tendríamos más aves..... No vale la  pena hacer el intento?.

No miremos lo que hace el vecino, pero que hoy o mañana,  haya un vegetal nuevo plantado por nuestras manos. Si fuera  así podríamos comenzar a ver el futuro con más esperanza. Personalmente creo que es posible hacerlo.


EL PROBLEMA DE LAS PAPELERAS

Por Cristian Frers

Las empresas europeas ENCE (España) y BOTNIA (Finlandia) dos de las más grandes papeleras del mundo, con una larga historia de contaminación, fuertes rechazos por parte de las comunidades vecinas a sus fábricas y severos problemas con la ley, lograron convencer al gobierno Uruguayo que abra sus puertas para la inversión más grande de la historia del país: un proyecto de más de 1,000 millones de euros (1,200 millones de dólares) destinados a la construcción de dos fábricas de procesamiento de pulpa de papel, que se ubicarían en las márgenes del Río Uruguay, recurso hídrico internacionalmente protegido que constituye el límite natural entre los países de Uruguay y Argentina. Se trata precisamente, de una región rica en recursos naturales, idílica para el descanso y el turismo.

El problema justamente, es el río Uruguay, ya que las posibilidades de contaminación o perjuicios en una ribera es un problema bilateral que no puede resolverse por imposiciones unilaterales.
El tema de las aguas interjuridiccionales a sido tratada en profundidad y ella está regida por numerosas convenciones en Estados Unidos desde 1900 hasta el caso Sierra Club vs. Morton en 1972. En el plano internacional existen también precedentes, como los tratados entre Estados Unidos, Canadá y México; entre Francia, Bélgica y Luxemburgo; entre Holanda y Alemania y entre India y Pakistán. También es importante tener el cuenta el Estatuto del Río Uruguay firmado por Argentina y Uruguay  –Ley Nacional 21.413- según esta ley
la realización de cualquier obra que afecte la navegación, el régimen del río o la calidad de sus aguas debe ser comunicada a la CARU, que determinará en un plazo no superior a 30 días si el proyecto puede producir perjuicios a la otra parte. El cuestionamiento argentino es que el vecino país no cumplió con lo establecido en el tratado binacional sobre el río Uruguay.

El presidente municipal de Gualeyguachú, Daniel Irigoyen, insistió en que “a nadie le queden dudas que cortar el tránsito en una ruta es una medida que no genera en nosotros un sentimiento de satisfacción, es simplemente una herramienta para defendernos de una amenaza que avanza y que primariamente ha desconocido los tratados internacionales que nos protegen como ciudadanos. Es obvio que si Uruguay no hubiese violado el Tratado Bilateral del Río Uruguay, hoy nadie pensaría en corte alguno”.

Es justamente por los motivos que han generado la instalación de las empresas papeleras Ence y Botnia que Argentina a tomado la decisión de llevar el conflicto y presentar una demanda ante el tribunal Internacional de la Haya.

El Dr. Daniel Sabsay, abogado constitucionalista, expresó “el Estatuto del Río Uruguay establece una serie de mecanismos para garantizar el cumplimientos de sus objetivos, entre ellos el cuidado del ambiente. La última instancia es la vía jurisdiccional ante la Corte de la Haya, a la que puede recurrir legítimamente el estado afectado, aunque para que la presentación sea aceptada se debe demostrar que se agotaron los pasos previos. Hasta ahora, algunos se agotaron y otros no funcionaron”.

Ya que se llegó a esta instancia, sería más que interesante interponer una medida cautelar, como podría ser un recurso de amparo que suspenda las obras vinculadas al conflicto hasta que se solucione el problema.

Por su parte Fernando Avilés, un ciudadano de Montevideo - Uruguay, dijo: “El tema de las papeleras ya se ha pasado de castaño oscuro y la actitud de Argentina ha sobrepasado de lo tolerable hace rato. Sería bueno que el Ministro de Relaciones Exteriores Uruguayo pusiera, junto con el gobierno, los puntos sobre las íes de una buena vez”. Y continuó con su dialéctica “Argentina es el mayor contaminante del río Uruguay y del Río de la Plata, y de esto hace bastante, y no les preocupa ni les preocupó nunca. También cuenta con una planta nuclear, Atucha, y planea construir otra, y tampoco se les mueve un pelo. Si pasó en Chernobyl puede ocurrir acá; Argentina no es un modelo de estrictos controles al respecto, como no es un modelo en absolutamente nada.¿Cuál es el fondo de la cuestión? Económico; les duele que no fueran para allí las inversiones y punto. Argentina contamina y vaya que lo hace de forma cultural. Chapotea en su propio barro y salpica todo lo que puede. El señor Kirchner no se enteró que el Virreinato terminó hace mucho. Uruguay es un país independiente y debe actuar como tal. Además, tanto amor al Mercosur y el tratado no se respeta nunca; ¿las bicicletas? ¿el libre tránsito de bienes y servicios? O sigue como siempre funciona, para ellos y en su beneficio”.

Nadie podría honestamente discutir la capacidad jurisdiccional uruguaya dentro de su territorio. Lo que se discute es el aprovechamiento de un recurso hídrico compartido entre Argentina y Uruguay que es un bien bilateral, común y no exclusivamente uruguayo. A lo que habría que contestarle como Argentino: En todo caso, si tenemos problemas con nuestras papeleras pudrimos nuestro ambiente y no el de otros países. Si las papeleras no contaminan, porque no las ponen en Colonia, Carmelo, Atlántida, Punta del Este, Cabo Polonio, La Paloma o en el mismo parque Santa Teresa. Si quieren industrias que den trabajo... háganlo, pero en alguna parte de su país donde los problemas por contaminación sean exclusivamente suyos.

Por su parte, el Canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, consideró “un paso grave” que la Argentina proponga recurrir al Tratado Internacional de La Haya para dirimir el conflicto por la instalación de las dos plantas de celulosa en Fray Bentos, sobre el río Uruguay. Considero que una decisión de esta naturaleza implicaría desconocer la institucionalidad del MERCOSUR. Gargano apuntó que en la Argentina “se ha sembrado una política de amenazas y de terror”.

Consideró que esta expresión del Canciller Uruguayo de rasgarse las vestiduras por no resolver el problema en el seno del MERCOSUR, es sobreactuada, en especial de parte de un gobierno que en las últimas semanas coqueteó justamente con salirse del MERCOSUR, buscando el pasto más verde que le ofrece un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de Norteamérica. Es más, le expresaría que el asunto de las papeleras es bilateral y no tienen nada que ver con el MERCOSUR.


LA EDUCACIÓN Y LA GESTIÓN AMBIENTAL

 Por Cristian Frers

Desde siempre la especie humana ha interaccionado con el ambiente y lo ha modificado, los problemas ambientales no son nuevos. Sin embargo, lo que hace especialmente preocupante la situación actual es la aceleración de esas modificaciones, su carácter masivo y la universalidad de sus consecuencias.

Los problemas ambientales ya no aparecen como independientes unos de otros sino que constituyen elementos que se relacionan entre sí configurando una realidad diferente a la simple acumulación de todos ellos. Por ello, hoy en día podemos hablar de algo más que de simples problemas ambientales, nos enfrentamos a una auténtica crisis ambiental y la gravedad de la crisis se manifiesta en su carácter local y global.

Sin embargo, no podemos limitarnos a percibir esta crisis como un conflicto en el que determinados planteamientos sobre la vida y sobre el mundo resultan inadecuados. Si somos conscientes de que sólo en un ambiente de crisis se consideran y se desarrollan soluciones innovadoras, parece claro que tenemos ante nosotros el desafío de encontrar en la crisis una ocasión para reinventar de forma creativa nuestra manera de entender y relacionarnos con el mundo.

¿Cuál es el papel que juega la educación ambiental y los educadores ambientales en la preservación del ambiente y en el mejoramiento de las condiciones de bienestar de la comunidad?

El sencillo hecho de caminar por el campo y tener contacto con la naturaleza nos pone de manifiesto la relación existente del hombre con ella; cuando observamos un cultivo, un riachuelo, un bosque, un jardín, un lago; cuando nos desplazamos en un automóvil, en una bicicleta, en una moto, en una carreta o en un caballo, estamos frente a nuestro entorno, es decir, ambiente. Pero la gran realidad es que toda la armonía está en función del ser humano y es éste, al final, el menos requerido en la naturaleza para mantener un equilibrio biológico, amén de ser el causante de las degradaciones y rupturas ambientales.

El ser humano con toda su inteligencia, como parte del entorno natural, está en capacidad de conocer y transformar un mundo a su antojo y posibilidades; pero hay un interrogante que cada día nos asombra y cuestiona: ¿Realmente estamos construyendo un mundo habitable, lleno de aire puro, de olores agradables, de colores fascinantes, de formas variadas y de ecoternura por los que allí viven, donde se pueda compartir con armonía, con cariño y con gusto?

Argentina, necesita poner en ejecución unas políticas en educación ambiental que orienten los esfuerzos de numerosos grupos que, de manera organizada o no, realizan acciones tendientes a racionalizar las relaciones del ser humano con el medio natural o transformado. Necesariamente, esta política debe tener como referentes, las estrategias que en este sentido se han formulado tanto a nivel internacional como nacional, dado que la problemática que pretende soluciones y las potencialidades que apuntan a reforzar atraviesan las fronteras locales y nacionales.

Atendiendo al carácter sistémico del ambiente, la educación ambiental debe ser considerada como el proceso que le permite al individuo comprender las relaciones de interdependencia con el entorno, a partir de conocimiento reflexivo y crítico de su realidad biofísica, social, política, económica y cultural, para que, a partir de la apropiación de la realidad concreta, se puedan generar en él y su comunidad actitudes de valoración y respeto por el ambiente. Estas actitudes, por supuesto, deben estar enmarcadas en criterios para el mejoramiento de la vida y en una concepción del desarrollo sostenible.

Es por esto que la ciudad de Carmen de Areco, debería impulsar a través de sus escuelas y colegios un programa de educación ambiental, dirigido a niños y jóvenes, para involucrarlos activamente en el conocimiento ambiental y en el manejo de los recursos naturales. La propuesta, tendría que entenderse como una acción complementaria a la formación educativa en los colegios, ya que está dirigida a brindar a niños y jóvenes oportunidades de aprendizaje, que vinculen la experiencia cognitiva con la vivencial, a través de prácticas de campo, relación con comunidades campesinas, excursiones y talleres de reflexión sobre la gestión de los recursos naturales.

La propuesta debería promover en los niños, niñas y jóvenes valores de respeto a la diversidad cultural, a la naturaleza, al trabajo campesino, de modo que se favorezca una relación más estrecha y solidaria entre el mundo rural y urbano.

Difícilmente se pueda encarar el tema en forma óptima si no contamos con ciudadanos que sean conscientes y se preocupen del ambiente y sus problemas, que posean los conocimientos, actitudes, motivaciones, deseos y aptitudes necesarias para trabajar de manera individual y colectiva en la solución de problemas actuales y en la prevención de otros nuevos.

Hechos y actitudes cotidianas, sencillas, resultan un gran aporte y denotan ciudadanos responsables y solidarios con su entorno: reducir los volúmenes de residuos que generamos diariamente evaluando si lo que compramos es realmente necesario, evitar los envoltorios y los envases descartables, disponer estos residuos correctamente (en bolsas adecuadas, bien cerradas y en el horario correcto), no tirar basura en la calle, ni en los arroyos, ni en las bocas de tormenta, entre otras muchas acciones.

La educación es, a la vez, producto social e instrumento de transformación de la sociedad donde se inserta. Por lo tanto, los sistemas educativos son al mismo tiempo agente y resultado de los procesos de cambio social. Ahora bien, si el resto de los agentes sociales no actúa en la dirección del cambio, es muy improbable que el sistema educativo transforme el complejo entramado en el que se asientan las estructuras socioeconómicas, las relaciones de producción e intercambio, las pautas de consumo y, en definitiva, el modelo de desarrollo establecido.

Puesto que la educación ambiental implica un trabajo interdisciplinario derivado del carácter sistémico del ambiente y de la necesidad de aportar los instrumentos de razonamiento, de contenido y de acción, desde las diversas disciplinas, áreas del conocimiento y perspectivas, el educador ambiental deberá responder a tal concepción. Por otro lado, es importante tener presente que los procesos de formación, actualización y capacitación deben hacer especial énfasis en el desarrollo del sentido de pertenencia a una comunidad, a una localidad, a una región y a una nación que tienen características específicas.

Esto implica la necesidad de incluir los programas de educación ambiental en la planificación y en las políticas generales, elaboradas a través de la efectiva participación social. Demasiadas veces se cae en la tentación de realizar acciones atractivas, con una vistosa puesta en escena y grandes movimientos de masas, que no comprometen demasiado ni cuestionan la gestión que se realiza. La educación ambiental debe integrarse con la gestión y no ser utilizada como justificación ante las posibles deficiencias de ésta.

Bajo esta perspectiva, es sumamente importante que el educador ambiental, de manera dinámica, organice sus actividades escolares en común acuerdo con sus alumnos, permitiendo que ellos conozcan, manejen y practiquen, tanto sus derechos como sus deberes, los cuales poseen con sus municipios y consigo mismos.

El reto que tenemos planteado hoy en día es el de favorecer la transición hacia la sostenibilidad y la equidad, siendo conscientes de que esta transición requiere profundos cambios económicos, tecnológicos, sociales, políticos, además de educativos. Así pues, aun reconociendo las enormes potencialidades de la educación ambiental, no podemos convertirla en una falsa tabla de salvación.

 

Las finalidades de la educación ambiental son:

                        -Que el ser humano comprenda la naturaleza compleja del ambiente resultante de la interacción de sus aspectos biológicos, físicos, sociales y culturales.

-Promover una utilización reflexiva y prudente de los recursos del universo para la satisfacción de la necesidades humanas.

-Contribuir a que se perciba claramente la importancia del medio ambiente en las actividades de desarrollo económico, social y cultural.

-Favorecer en todos los niveles una participación responsable y eficaz de la población en la concepción y aplicación de las decisiones que ponen en juego la calidad del medio natural, social y cultural.

-Difundir informaciones acerca de las modalidades de desarrollo que no repercutan negativamente sobre el ambiente.

-Mostrar con toda claridad las interdependencias económicas, políticas y ecológicas del mundo moderno en que las decisiones y comportamientos de todos los países pueden tener consecuencias de alcance internacional.

 


QUE HACER CON LAS PILAS

Por Cristian Frers

El peligro que producen las pilas que se desechan es uno de los temas prioritarios en la agenda de los ecologistas urbanos. Ya que la pila es un elemento que contiene diferentes metales en su composición como mercurio (la mayoría de las pilas botón, pilas alcalinas y de óxido de plata) o cadmio (pilas recargables), aunque también son preocupantes otros metales como el manganeso, níquel y cinc.

Cada tipo de pilas tiene al menos dos metales presentes en dos formas químicas diferentes, como metales puros y como óxidos. Por lo tanto, aunque no todas las pilas son iguales ni tienen la misma peligrosidad, toda pila que tiene alta concentración de metales tiene que ser considerada como elemento de cuidado.

Las pilas nos facilitan el uso de muchos de los aparatos que necesitamos en nuestra vida diaria, pero una vez agotadas, normalmente, se descartan con el resto de los residuos, por lo que terminan en basurales o rellenos sanitarios, pudiendo quedar expuestas a incendios y a reacciones químicas incontroladas que afectan las napas de agua, el suelo y el aire.

Si se acumulan en los vertederos, con el paso del tiempo, las pilas pierden la carcasa y se vierte su contenido, compuesto principalmente por metales pesados como el Mercurio y el Cadmio, el Cinc. Estos metales, infiltrados desde el vertedero, acabarán contaminando las aguas subterráneas y el suelo y con ello se introducirán en las cadenas alimentarias naturales, de las que se nutre el ser humano.

Si se incineran, las emanaciones resultantes darán lugar a elementos tóxicos volátiles, contaminando el aire.

Podemos tomar como ejemplo el mercurio presente en la composición de las pilas.Esta sustancia se oxida mezclada con la basura y se libera al ambiente. Este metal y varios de sus compuestos, son bastante insolubles, por lo que podrían quedar relativamente inmovilizados en tierra o depositado en el fondo de ríos y lagos. Sin embargo los microorganismos presentes en estos ecosistemas, lo pueden transformar en metil-mercurio de mayor toxicidad y movilidad ambiental. Esta sustancia orgánica, a diferencia del mercurio inorgánico, atraviesa fácilmente las membranas celulares dado que es liposoluble y por lo tanto una vez que ingresa en la cadena alimentaria, a través de los herbívoros y peces, contamina rápidamente cada eslabón y se va concentrando, al igual que el DDT.  El resultado es que cuando llega al hombre, tope de la cadena alimentaria, puede haberse concentrado varias veces y resultar letal, ya que se acumula sobre todo en la médula ósea y en el cerebro, dañando a mediano y largo plazo los tejidos cerebrales y el sistema nervioso central. El mercurio también tiene la posibilidad, de acuerdo a las condiciones ambientales, de pasar a una forma volátil y distribuirse ampliamente, aumentando los riesgos que ocasiona.

Se estima que en la Argentina se consumen un promedio de 10 pilas por persona por año, cuando se agotan, en general finalizan en la basura común.

Lo ideal sería La recogida selectiva de las pilas usadas en contenedores específicos y su tratamiento adecuado constituyen la solución más lógica y más respetuosa con el ambiente. Una vez recogidas, las pilas se llevan a una planta de reciclaje donde se segregan y se separa los metales peligrosos del resto de materiales que constituyen la pila. El proceso requiere la trituración de la pila, la cual se introducen en un destilador que se calienta hasta la temperatura adecuada. La condensación posterior permite la obtención de metales con un grado de pureza superior al 96%. De la trituración de las pilas normales se obtiene escoria férrica y no férrica, papel, plástico y polvo de pila. Pero, lamentablemente, existen pocas plantas de reciclado de pilas ya que el proceso útilizado requiere un elevado consumo de energía y los tratamientos posteriores para recobrar el resto de componentes exigen una elevada inversión económica no siempre recuperable.

En el país las posibilidades quedan acotadas a la utilización de los rellenos de seguridad y al empleo de las técnicas de inmovilización de pilas: vitrificación, cementación y ceramización. Con estos métodos, a la larga, lo único que hacemos con estos procesos es aislar el elemento pero el compuesto sigue estando, por lo que se convierte en un pasivo ambiental.

Muchas de las campañas de recolección de pilas que se realizan todos los años en la Argentina corresponden a iniciativas de organizaciones intermedias y al interés de los particulares que se organizan porque reconocen que las pilas son altamente nocivas. Quienes lo hagan deben ser concientes que están manipulando residuos peligrosos y que el efecto potencial negativo de las pilas se multiplica cuando se encuentran concentradas en grandes cantidades. Por lo tanto, los expertos aconsejan no juntar pilas si no se sabe que se hará con ellas más tarde.

Por ley Nacional N° 24.051 las pilas , por su contenido, son consideradas residuos peligrosos, que son altamente contaminantes, por lo que su manipulación en grandes cantidades debe efectuarse ateniéndose a la Ley de Residuos Peligrosos. La normativa exige la inscripción en un registro de los generadores y transportadores además de fijar las sanciones económicas y penales para quienes hayan contaminado de modo peligroso la salud, el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general. Dependiendo del caso, las penas incluyen desde un mes hasta 25 años de reclusión.

En definitiva, que podemos hacer nosotros como ciudadanos con las pilas:

                        -No juntar pilas porque se concentran los riesgos.
- No mezclar las pilas nuevas con las usadas porque se reduce la vida útil de ambas.
- Utilizar preferentemente artefactos conectados a la red eléctrica.
- No tirar las pilas a la cloaca, ya que finalmente llegan al río y podrían contaminar el agua. En ausencia de red cloacal, la contaminación afectaría las napas.
- No quemar ningún tipo de pilas ni baterías.
- No dejar las pilas al alcance de los niños.
- No utilizar aparatos a pilas cuando pueden ser reemplazados por otros.

 

La solución total para este problema no existe. Un conjunto de medidas concordantes entre sí,  puede mitigarlo. Mientras se avanza en que los que producen lo hagan sustentablemente, es decir dando también soluciones a los problemas que producen sus productos una vez usados, por nosotros, los usuarios, NO les brindemos la solución. Colaboremos en mitigar el potencial daño al habitat pero presionemos con leyes que obligen a que las soluciones y las tecnologías las brinden los que están lucrando con productos que saben que NO son inocuos para el ambiente.

 


CÓMO ENCARAR UNA POLÍTICA AMBIENTAL ADECUADA

 Por Cristian Frers

Gran parte del problema de deterioro ambiental en Argentina se debe al convencimiento de que los recursos naturales son ilimitados e invulnerables, a la falta de una política adecuada, a la ausencia de coordinación en la aplicación de las normas y a la insuficiencia de información y conciencia publica sobre la protección de la naturaleza y el alcance de los sistemas de protección.

Sufrimos perjuicios por las inundaciones rurales y urbanas, por la desertización de los suelos y la deforestación. Más del 22% de los habitantes de la argentina carecen de agua potable y al menos el 44% no tiene cloacas. Enfrentamos el problema de qué hacer con los desechos. Debemos promover la industria del reciclaje. Estamos ante la depredación de la pesca, y hay otros muchos casos que afectan el desarrollo, la salud, los intereses y el bienestar de los ciudadanos. Siempre se reacciona cuando ocurren las crisis, pero no se piensa ni se actúa para prevenirlas.

El problema de la gestión depende sobre todo de los políticos, que no son diferentes del resto de la sociedad. Los políticos, como el resto de los seres humanos, tienen un comportamiento poco previsor. ¿Cuántos de nosotros se ponen el cinturón de seguridad en los coches por miedo a las multas y no como medida de prevención de un accidente? Con el estado actual del conocimiento, se podrían realizar medidas que evitarían muchos problemas. Sin embargo, en muchas ocasiones se toman decisiones que no es que vayan en contra del conocimiento científico, sino incluso contra el sentido común.

La preservación de la calidad del ambiente es una necesidad, una aspiración y una obligación. Es un derecho y, al mismo tiempo, un deber. Es el primero de los derechos humanos: el derecho a la vida, sin la cual no tienen razón de ser los demás. Preservar la calidad del ambiente significa ampliar la posibilidad de supervivencia.

La Argentina debe poner en marcha una activa política de preservación de la calidad del ambiente. Ya Manuel Belgrano, desde 1795, e Hipólito Vieytes, desde 1802, denunciaban lo que hoy conocemos como daño ecológico y abogaban por un desarrollo agrario e industrial que ahora se califica de sustentable o sostenible. Según lo establecen el artículo 41 de la Constitución Nacional y diversas disposiciones de las constituciones provinciales, la preservación de la calidad del ambiente es política de Estado en nuestra nación, y como tal debe encararse. Aunque se debe aceptar que contaminación hay y habrá siempre, es muy importante establecer, caso por caso, cuáles son los límites reconocidos y aceptables en materia de contaminación.

Nuestros productos agropecuarios, principal fuente de ingresos del país, pueden ver limitado su acceso a los mercados internacionales, que han adoptado numerosas medidas proteccionistas, entre las que figuran, incluso, algunas injustificadas por lo excesivo en materia sanitaria y fitosanitaria. Nuestros compradores argumentan que es derecho soberano de un país la protección de la salud, la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. Tales son los casos de la trazabilidad, el principio precautorio, el multifuncionalismo, la etiqueta verde y la ley de bioterrorismo.

Debemos aceptar que, conforme a un interés común, la seguridad alimentaria y la defensa de la sanidad vegetal y animal es política de Estado de todos los países.

En consecuencia, para aumentar nuestras exportaciones es indispensable, por parte de nuestras autoridades, ejercer un muy severo seguimiento y control, para producir alimentos sanos. Se trata de lograr la sostenibilidad de la empresa agrícola.

La preservación de la calidad del ambiente es de alcance nacional, regional y global. No existe en el mundo la autonomía ecológica: la contaminación no reconoce fronteras. La colaboración internacional es indispensable.

En el orden internacional, la Argentina ha sido pionera en su participación para el logro de la calidad ambiental, como, últimamente, lo es en las negociaciones sobre el cambio climático. En América, la preocupación por la preservación de la calidad del ambiente fue plasmada en la Cumbre de las Américas en 1994. En la Declaración de Principios se señala como objetivo "garantizar el desarrollo sostenible y conservar nuestro medio ambiente para las generaciones futuras" y en el apartado 23 del Plan de Acción se propone una “alianza para la prevención de la contaminación”.

Las constituciones de Brasil, Chile, Ecuador, Guatemala y Panamá contienen normas sobre preservación ambiental. El Mercosur tiene un acuerdo marco sobre medio ambiente.

Sería importante lograr un Acuerdo Marco a nivel Municipal, Provincial y Nacional. Este acuerdo marco daría, en su momento, lugar a negociaciones para convenir regulaciones sectoriales propias de las necesidades y singularidades de cada región y de cada caso, teniendo en cuenta el beneficio común de la preservación de la calidad del ambiente en todos sus aspectos. Sus términos conducirían a la seguridad ecológica colectiva en el país y a un desarrollo social justo y equitativo. Y más tarde sería interesante lograr este Acuerdo para el continente americano. 

Bases para la Conservación y el Uso Sostenible de los Recursos Naturales:

- Establecer la Estrategia Nacional de Conservación y Uso Sustentable de la Biodiversidad e iniciar acciones concurrentes.

Concluir la Estrategia y establecer planes de acción a los niveles nacional, regional, interprovincial y provinciales y promover los principios de conservación en los procesos de planificación.

- Perfeccionar y utilizar marcos regionales de referencia.

Concluir, sobre la base de la información existente, con la validación de las grandes regiones del territorio y emplearlas para promover la evaluación integral de los sistemas naturales y definir los problemas ambientales de las diferentes regiones y promover, a nivel de las provincias, el desarrollo y el uso de sistemas de ordenamiento territorial.

- Coordinar los programas y actividades sectoriales con los objetivos de la política ambiental.

Proveer a que el uso de los ecosistemas se base en considerar la vocación natural de cada región y evitar que los organismos oficiales de promoción alienten actividades de producción que no consideren la totalidad de los recursos naturales y no sean probadamente sustentables.

- Realizar el análisis ambiental de las actividades que pudieran afectar la biodiversidad.

Orientar las actividades productivas en razón de marcos de ordenamiento territorial y efectuar, de acuerdo a la normativa vigente, el análisis ambiental de los proyectos que corresponda en razón de la complejidad y magnitud de los mismos.

-         Promover el desarrollo y la transferencia de conocimientos científicos y de tecnologías ecológica y económicamente adecuadas a las diferentes regiones naturales.  

Determinar prioridades en materia de conocimiento, conservación y uso sustentable de los recursos naturales, promover su inclusión en los programas plurianuales de ciencia y tecnología e impulsar el fianciamiento de las actividades priorizadas sería lo esencial para no seguir continuando el ambiente.


COMO GESTIONAR EL AGUA DULCE

Por Cristian Frers

Es un hecho aceptado que el volumen del agua dulce que anualmente se renueva mediante el ciclo hidrológico es más que suficiente para abastecer las necesidades hídricas actuales y futuras de los habitantes del Planeta. Sin embargo, a pesar de esta abundancia aparente, puede decirse que el futuro de la especie humana y de otras muchas que pueblan la Tierra depende, inexorablemente, de que se mejore sensiblemente la Gestión del Recurso Hídrico.

El notable incremento de la población mundial de las últimas décadas se ha visto acompañado por un aumento en el consumo de agua por persona. Esto ha producido un gran incremento de la demanda de agua, una persona gasta 200 litros si se baña con bañera y 100 si se ducha, un grifo que gotea en casa son 35.000 litros de agua al año, lo que combinado con los desequilibrios en el suministro que producen las variaciones temporales en las precipitaciones ha llevado a situaciones regionales de escasez de agua que, cada vez con más frecuencia y gravedad, aparecen en muchas zonas del Planeta.

Desde el punto de vista de la contaminación, el sector industrial es, en muchos casos, la fuente más importante de contaminación, pese a no ser el mayor consumidor de agua. Los desechos líquidos industriales, por ejemplo, asociados a los procesos de producción de textiles y papel, traen gran cantidad de contaminación orgánica. En general, la industria y la agricultura llevan gran cantidad de contaminantes químicos a las corrientes de agua. Cada vez está más claro que el agua dulce es un recurso finito, vulnerable a la contaminación.

Los niveles del uso del agua son: el 73% para uso agrícola, 20% para la industria y 7% para el uso doméstico. Siendo el riego el uso más importante y tal vez el más deficiente porque se pierde hasta el 70% del agua en el transporte. Es bien clara la necesidad de tener una mayor eficiencia en el uso agrícola, pero también lo es en los sistemas de agua doméstico ya que se presentan costos innecesarios y significativos.

La información y la educación son claves para la creación de una nueva cultura en el manejo del agua. Mientras la comunidad no entienda su rol respecto al uso del agua, los proyectos que se emprendan hacia su conservación tienden a no ser sostenibles y las inversiones de capital económico y de trabajo se pueden perder.

En la actualidad, desde el punto de vista de la gestión del agua, los problemas se relacionan con la ineficiencia, especialmente por las decisiones en materia de política y tecnología. En los procesos de desarrollo de los sistemas de abastecimiento de agua, se consideró durante mucho años que la tecnología era la solución principal a los problemas, y por consiguiente era necesario transferirla de manera masiva, de los países industrializados hacia los países en vía de desarrollo. Estas tecnologías implantadas, sin tener en cuenta las condiciones locales, fracasaron y tuvieron consecuencias funestas para la población y el ambiente. No funcionaron porque, al parecer, olvidaron que el fin último de la tecnología era que la gente la usara, que funcionara a través del tiempo y que el uso dado por las comunidades, estaba determinado por su contexto sociocultural, económico y ambiental.

Frente a esta situación, se ha venido trabajando en modelos de gestión del agua y saneamiento básico, teniendo en cuenta la participación de la comunidad, ya que  se ha podido comprobar que la participación de la comunidad en los proyectos de desarrollo da buenos resultados, cuando la población afectada se involucra en los proyectos y se les permite contribuir con sus conocimientos a la configuración de éstos, tornando el trabajo más eficaz y productivo. Al mismo tiempo, se aumenta la capacidad de los individuos para organizarse a fin de hallar soluciones a los problemas que los aquejan.

Generar capacidad de gestión en las comunidades implica asumir los proyectos relacionados con la problemática del agua, desde ópticas más amplias, que consideren aspectos como:

-Trabajar participativamente en equipos interdisciplinarios porque, conforme está estructurado el saber en el mundo moderno, cada profesión es experta en un campo específico y por lo tanto solo el trabajo interdisciplinario permite recuperar la visión de totalidad y aproximarse a la solución de los problemas.

-Empezar por construir y fortalecer el concepto de comunidad para que el proyecto se maneje con criterios de solidaridad.

-Promover estrategias de trabajo que permitan la participación de todos los usuarios del sistema en las decisiones y no solamente los líderes.

-Trabajar con la comunidad desde su contexto sociocultural específico, lo cual implica el reconocimiento y valoración del saber.

 

Pese a la urbanización creciente, gran parte del mundo en desarrollo sigue siendo rural. Las comunidades rurales tienden a ser pobres y sufren limitaciones para el desarrollo como resultado de la infraestructura deficiente, las oportunidades de ingreso limitadas y la falta de voz en el ámbito político. Un campo que no se gestione adecuadamente puede ser una fuente de contaminación, ya que sedimentos de los campos erosionados pueden obstruir los arroyos y represas; los fertilizantes, pesticidas y desechos animales pueden ser arrastrados hacia las aguas subterráneas o lavados hacia los arroyos, matando plantas, peces y otros animales.

Se ha aprendido mucho sobre lo que funciona y lo que no funciona en los proyectos rurales de abastecimiento de agua y saneamiento. El principio de la metodología se basa en potenciar las capacidades, tanto de las comunidades como de las instituciones, al reconocer que cada actor tiene un conocimiento y que las soluciones se construyen con la participación, tanto para problemas de orden técnico, como para abordar creativamente los problemas de orden social y legal asociados con los aspectos del agua y el saneamiento básico en las comunidades.

Considerar el acceso al agua como un derecho humano y social conlleva la aplicación de reglas, deberes y obligaciones que muchos Estados y la mayoría de las empresas privadas multinacionales no desean que sean impuestos. Pero, ¿existe verdadera libertad y justicia sin reglas, obligaciones y solidaridad respecto al derecho a la vida para todos?

Actualmente a nivel mundial, las políticas administrativas promueven la descentralización de los recursos y de las decisiones y gestiones públicas, al orden local. Y esto, no solo en el ámbito administrativo, también en el ámbito de la educación, las comunidades deben ser gestoras de sus propias iniciativas. De esta manera, es preciso concienciar a la población de que el agua es un bien económico y social, y el descuido de este recurso y su contaminación implican grandes riesgos a nivel ambiental y en la salud integral. No preservar el agua, implica la inversión de grandes cantidades de dinero en su tratamiento y ese dinero finalmente sale de los propios bolsillos de las comunidades.

*) Cristian Frers: Técnico Superior en Gestión Ambiental. Técnico Superior en Comunicación Social.


EL CAMBIO CLIMÁTICO GLOBAL Y SU INFLUENCIA SOBRE ARGENTINA

Por Cristian Frers

Cambio climático Global

El clima ejerce una enorme influencia en la naturaleza y en nuestras vidas, determina en gran medida la fauna y la flora de cada lugar, la cantidad de agua dulce disponible, los cultivos, ... y al final también influye en la cultura y medios de vida de cada región del mundo.

Desde hace más de 20 años los científicos vienen advirtiendo que la temperatura de nuestro planeta está aumentando debido a la actividad industrial, y que esto está  causando cambios en el clima de la tierra.

La temperatura media global de la superficie terrestre se ha incrementado de 0,4 a 0,8ºc desde el siglo pasado, y en la década de los 90 se encuentran los seis años más cálidos de todo el período.

Sabemos que el clima es un sistema complejo y    cambiante de  circulación del aire de la atmósfera en permanente intercambio de energía con el mar y la superficie terrestre, y también sabemos que en otras
épocas era muy diferente al actual, por ejemplo, hace 10.000 años 

La temperatura media global era de 4 a 5º c inferior a la de hoy, y el hielo cubría una gran extensión del planeta. así que no es una novedad que el clima cambie, lo que es un gravísimo problema es que cambia tan rápido que la humanidad no puede adaptarse y una gran parte de la población, sobre todo la más pobre, sufrirá un empeoramiento de sus condiciones de vida: inundaciones, pérdida de fertilidad del suelo, propagación de enfermedades tropicales, .....

La atmósfera

Capa gaseosa que rodea al planeta Tierra, se divide teóricamente en varias capas concéntricas sucesivas. Estas son, desde la superficie hacia el espacio exterior: troposfera, tropopausa, estratosfera, estratopausa, mesosfera y termosfera.

La atmósfera es uno de los componentes más importantes del clima terrestre. Es el presupuesto energético de ella la que primordialmente determina el estado del clima global, por ello es esencial comprender su composición y estructura (GCCIP, 1997). Los gases que la constituyen están bien mezclados en la atmósfera pero no es físicamente uniforme pues tiene variaciones significativas en temperatura y presión, relacionado con la altura sobre el nivel del mar (GCCIP, 1997). 

Composición de la atmósfera 

Es una mezcla de varios gases y aerosoles (partículas sólidas y líquidas en suspensión), forma el sistema ambiental integrado con todos sus componentes. Entre sus variadas funciones mantiene condiciones aptas para la vida. Su composición es sorprendentemente homogénea, resultado de procesos de mezcla, el 50% de la masa está concentrado por debajo de los 5 km. s.n.m. Los gases más abundantes son el N2 y O2. A pesar de estar en bajas cantidades, los gases de invernadero cumplen un rol crucial en la dinámica atmosférica. Entre éstos contamos al CO2, el metano, los óxidos nitrosos, ozono, halocarbonos, aerosoles, entre otros. Debido a su importancia y el rol que juegan en el cambio climático global, se analizan a continuación.

Sustancias que contaminan la atmósfera

Algunos de los principales contaminantes atmosféricos son substancias que se encuentran de forma natural en la atmósfera. Los consideramos contaminantes cuando sus concentraciones son notablemente más elevadas que en la situación normal. Así se observa en la siguiente tabla en la que se comparan los niveles de concentración entre aire limpio y aire contaminado.

El efecto invernadero

La vida se ha desarrollado en la tierra como resultado de muchas condiciones que hacen este planeta realmente especial. una de esas condiciones es el efecto invernadero. es un proceso natural en el que parte de los rayos del sol que llegan a la superficie y luego son reemitidos hacia el espacio en forma de calor, quedan atrapados en la atmósfera por la acción de ciertos gases, de manera que se retiene un calor del sol que mantiene la superficie de la tierra a una temperatura adecuada para la vida.

El vapor de agua es el agente principal en este proceso, pero hay otros gases que también cuentan y cuya  concentración en la atmósfera ha aumentado considerablemente por las actividades humanas en los últimos 100 años, de modo que se está intensificando artificialmente el efecto invernadero, y aumentando la temperatura del planeta.

El principal gas de efecto invernadero es el co2; su concentración ha aumentado en un 32% desde la revolución industrial y más de las tres cuartas partes de este aumento se deben a la quema de combustibles fósiles (carbón, fuel, gas)  en procesos industriales, para transporte, uso doméstico, .etc.., en definitiva para obtener energía. también los incendios forestales liberan co2  a la atmósfera.

El metano, es otro importante gas de efecto invernadero, cuya concentración se ha más que duplicado. algunas prácticas agrícolas, las explotaciones ganaderas intensivas de porcino y los procesos de obtención de combustibles fósiles (como el gas natural) son actividades emisoras de metano.

Otros gases causantes del cambio climático que emitimos en menor cuantía son los oxidos de nitrógeno (nox) y los clorofluocarbonos (cfc y hcfc), que se han venido usando en las neveras, equipos de aire acondicionado y aerosoles, y que antes no existían en la atmósfera. 

Dióxido de carbono

Es el más importante de los gases menores, involucrado en un complejo ciclo global. Se libera desde el interior de la Tierra a través de fenómenos tectónicos y a través de la respiración, procesos de suelos y combustión de compuestos con carbono y la evaporación oceánica. Por otro lado es disuelto en los océanos y consumido en procesos fotosintéticos. En la actualidad su concentración ha llegado a 359 ppmv (partes por millón volumen), producto de la acción antropogénica: quema de combustibles fósiles y materia orgánica en general.

Fuentes naturales: respiración, descomposición de materia orgánica, incendios forestales naturales.

Fuentes antropogénicas: quema de combustibles fósiles, cambios en uso de suelos (principalmente deforestación), quema de biomasa, manufactura de cemento.

Sink: absorción por las aguas oceánicas, y organismos marinos y terrestres, especialmente bosques y fitoplancton.

Ciclo de vida: Entre 50 y 200 años.

Consecuencias del Cambio Climático

Si el aumento de emisiones sigue como hasta ahora, sin tomar ninguna medida, la temperatura media global en la superficie terrestre será de 1,2 a 3,5ºc mayor que la actual hacia el año 2080. los continentes se calentarán el doble de rápido que los océanos, y también se notará más el aumento de temperatura en los inviernos en latitudes altas. lloverá más en algunas regiones pero menos en otras, y los trópicos, zona de gran riqueza ecológica, sufrirán notables alteraciones de su régimen de lluvias.

Aumento del mar: el nivel del mar subirá lenta pero constantemente, y en el 2080 aumentará unos 40 cm de promedio global. en consecuencia se calcula que 81 millones de personas sufrirán inundaciones por esta causa. la gran mayoría de países del sudeste asiático, desde  pakistan hasta vietnam, incluyendo indonesia y filipinas, y también los de áfrica oriental y el mediterráneo, los pequeños estados insulares del caribe, del océano indico y del pacífico corren el riesgo de desaparecer.

Pero si se tomaran medidas para disminuir las emisiones de co2 y se estabilizaran al 50% de las actuales, los cálculos científicos indican que se retardaría la subida del mar en unos 40 años, reduciendo el número de afectados por inundación en el 2080 en 75 millones de personas.

Disminución del agua disponible: el aumento de temperatura junto con la alteración del régimen de lluvias y la salinización de acuíferos costeros por intrusión salina, harán que en muchas zonas escasee el agua disponible, tanto para beber como para riegos. se estima que en el año 2080  unos 3000 millones de personas sufrirán escasez de agua, especialmente en zonas ya con graves problemas de abastecimiento: el norte de áfrica, oriente medio y la india.

También se prevé una disminución del caudal de los ríos en australia, la india, el sur de áfrica, la mayor parte de europa y sudamérica y oriente medio.

Si se redujesen los niveles de emisiones hasta estabilizarlos a un 50% por encima de la concentración actual estos impactos podrían mitigarse sustancialmente, retrasando más de un siglo el impacto sobre el caudal de los ríos y disminuyendo en 2000 millones la población afectada por la escasez de agua.  

Hambre y enfermedades: las cosechas se verán alteradas por dos factores principalmente: el calor, que induce mayor evapotranspiración de las plantas, que requieren por ello más agua, y la abundancia de co2, que tiene un efecto fertilizante. las previsiones son de aumento de rendimiento en latitudes medias y altas, y menor producción en zonas subtropicales, como en la india, y especialmente en áfrica, que se enfrentará a nuevas hambrunas.

El aumento global de temperatura dará lugar a una extensión del campo de acción de insectos portadores de enfermedades, como la falciparum malaria  que se estima que en el 2080 afectará a 290 millones de personas más que hoy, la mayoría en china y asia central. pero también se ha calculado que un esfuerzo de reducción de emisiones disminuiría considerablemente este número. 

Como afectará el cambio climático a la Argentina 

El cambio climático afectará a la Argentina de manera diversa: algunos serán cambios negativos; otros positivos. Inviernos más templados reducirán el abultado gasto en calefacción de los habitantes de la Patagonia, pero el aumento de precipitaciones asociado empeorada allí los