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COLABORACIONES
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DEL
AMOR A LA AVENTURA
Por
Luis Buero 
Todo
empieza con una búsqueda de ojos y sonrisas que intentan
evadir la soledad, un lenguaje preverbal entre
dos seres extraños que comienzan a compartir un mismo
escenario. El intercambio de palabras es breve, el tema es
circunstancial, suficiente excusa para que ella y él se
intercambien sus datos. Ella prefiere dar su casilla de
e-mail.
Finalmente
sobreviene el encuentro en un bar. La cita es una tarde, día
de semana en horario de trabajo. Pero mientras los cuerpos se
distraen en el pánico que les provoca ese incipiente vínculo,
las almas por su cuenta juegan a enlazarse.
“Ella
es mucho más que una mina para un par de horas y rajar”
piensa él. “¿Por qué siento este temblor interno?”
se pregunta ella,
intentando que la desaforada atracción que está sintiendo no
se desmantele sobre esa mesa y la deje vulnerable, con la
guardia baja. La charla se prolonga, él halla la imagen de la
mujer esperada, la que siempre sonó.
A ella se le sonrojan las mejillas. Nadie podría dudar
que ha nacido el amor, pero....¿dónde está la aventura?.
Ya viene. Se desata en cuanto él intenta explorar el
presente de ella. Es sencillo, a veces en los vínculos no hay
sólo un yo y un tú, si no que aparece un tercer personaje,
un convidado de piedra que en realidad estaba entre ellos
desde antes, aunque no develado. Ella es casada, o al menos
vive en pareja, aunque sin libreta, hace quince años. Sus
ojos derraman lágrimas y se reflejan en el cristal de un
cenicero, y él le toma una mano. Allí él comprende que está
a punto de cruzar una línea, de cambiar de rol en este extraño
guión que se está gestando. De proyecto de novio pasa
a ser aspirante a amante secreto, con un final de obra
aún impredecible. Se citan a futuro sin saber si volverán a
verse, pero la pasión de lo prohibido los enciende, y también
cierto dramatismo al que se lo puede llamar culpa,
angustia, incertidumbre. Ella define al engañado como un
hombre violento, egocéntrico, frío y desatento.
Y además infiel.
Los
relatos son contra el reloj, los besos tienen sabor a
despedida y la música de fondo huele a canción de Alejandro
Sanz, al estilo “que me condene Dios si peco”....
La
vida se convierte en la película Casablanca, él tiene miedo
de que la sigan, y ella se vuelve un diccionario de mentiras
hogareñas.
Hasta
que él le pone fin al género aventura y le pide una
definición: quiere ser parte de un argumento de comedia romántica.
Ahora
es ella la que tiene que tomar una decisión y él teme que la
historia termine en tragedia cuando se lo diga al que ahora se
ha convertido en el otro.
Pero
como ocurre siempre, perro que ladra no muerde y ella
pocas horas después toca el timbre del departamento de él
con la valija y sin un ojo negro. Saluda a las plantas, mueve
una silla de lugar, se da vuelta, lo abraza, un nuevo capítulo
ha comenzado. La luna sonríe. ¿Amor? ¿Aventura? Las dos
cosas. ¿Acaso no son sinónimos?
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Instituto
Superior de Letras
Eduardo Mallea
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Virrey
Arredondo 2416
(1426)
Buenos Aires - Argentina
Tel../(011)4782-2701
Tel.:
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Títulos
oficiales - Redactor - Corrector Literario
- Educación a
distancia
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que se dictará en nuestra sede un
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dos meses
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el miércoles 5 de
octubre a las 19
Disertante:
Prof. Luis Buero
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Público en general.
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periodistas, escritores y estudiantes de todas las áreas.
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linamundet@institutomallea.com.ar
NO
NACEN MAS ¡MUEREN MENOS!
Por
Luis Buero 
Las
minas de Buenos Aires tienen una nueva excusa para sentirse
víctimas o inocentes discriminadas por la naturaleza: una
encuesta de hogares realizada por el gobierno porteño indica
que en esta ciudad hay 250.000 mujeres más que hombres.
Según ese informe, entre
los habitantes de la Capital Federal hay 83,6 tipos cada 100
mujeres. Sin pretender entender cómo se representa
físicamente un 0,6 de varón (eso se lo dejo a vuestra
imaginación), si me parece útil agregar una información que
seguramente esa estadística no contiene.
Para
empezar, entiendo la desazón femenina de las solteras o
divorciadas ante tal inoportuna desigualdad, la cual puede
volverse desesperante para ellas porque de esos 83 machos y
medio (por cada cien señoras y señoritas)
hay que descontar los ocupados (casados o con novia
estable), los separados que no quieren repetir la experiencia,
los gays, y finalmente, obvio, los desahuciados
(deprimidos, aburridos, muy feos, o
los que tienen plata ni para invitarlas a tomar un agua
mineral).
También
es cierto que en el país hay localidades con climas
inhóspitos, y posibilidades laborales muy rudas o
sacrificadas, que no incentivan la inmigración femenina.
Entonces las chicas se mudan de la Patagonia o la Quebrada de
Humahuaca a Barrio Norte y Palermo, donde sobran los shoppings,
peluquerías y cafés temáticos.
Pero
si prestamos atención a los resultados de esta clase de
investigaciones nos
enteraremos que en realidad nacen más hombres que
mujeres, pero fallecen antes. Esa es la gran verdad
que no se dice. Las mujeres pueblan hoy en mayoría los
salones para solos y solas, los cursos de terapias del arco
iris y las casas de retiro y geriátricos. Mientras que sus
Romeos están desde hace tiempo mirándole la raíz a la
lechuga.
¿Por
qué pasa eso? Dado que gracias a Dios en nuestro país la
única guerra que existe es la de las vedettes, no se puede
afirmar que faltan hombres por culpa de un frente de batalla.
La cosa no pasa por ahí.
Ellas son longevas y esto es, supongo, debido a que:
1)
Su organismo es tan complicado que las hormonas no se
ponen de acuerdo ni para decidir cuándo partir al campo
santo.
2)
No sufren el stress que ocasiona convivir con una
esposa, y que al propio Adán le costó perder nada menos que
el Paraíso.
3)
Versace nunca diseñó un estilo de mortaja que a
algunas damas las
“diera vueltas” usar.
4)
Están esperando que Arjona escriba la canción Señora
de las Siete Décadas.
5)
Cuando en la noche las despierta un ruido extraño,
ellas siempre
dicen: “negro, anda a ver que me parece que entraron
ladrones”.
En
fin, todo esto me recuerda que mi padre deseaba tener un hijo
varón, pero cuentan que cuando nací yo era tan feo que al
verme, mi viejo salió gritando “¡una chancleta, una
chancleta!”. Todos le preguntaron: ¿”Es una nena”?.
Y él dijo: “¡ No!
denme una chancleta a ver si de un golpe le puedo arreglar
la cara a este monstruo!”.
"LIVING"
LA VIDA LOCA
Por
Luis Buero 
La
resistencia al cambio es un defecto propio de los perros y no
de los gatos, una debilidad más observable en los canarios
que en las golondrinas, un error típico de las moscas y no de
las mariposas, una tendencia de las rosas y no tanto de los
cactus, es una defecto en las estrellas y no en los
asteroides. Y obviamente, el vivir en “gerundio” es
más frecuente en los varones que en las mujeres. Es
una enfermedad masculina, como la inflamación de próstata.
¿Por
qué? Tal vez porque su mandato bíblico, el de ellos, los
obliga a ir por el objeto de deseo, a conquistar la tierra y
el espacio sideral, a dominar la naturaleza y volver con una
empanada de dinosaurio para los chicos. Entonces su
demora resalta, su inacción resplandece. La misión de
Adán es la de ser héroe en algo, y a veces no se anima.
Entonces pasan los años y cada vez que alguien lo encuentra
en la calle le cuenta lo mismo: que
está divorciándose, escribiendo una novela,
preparando un viaje, etcétera, pero nunca termina ni concreta
nada del todo. El
hombre “gerunditivo” es así, jamás entenderá el dilema
de Hamlet: “to be or not to be”...., pues él
permanece en el estar siendo y sus sueños se alojan en
un continuo stand by.
Pero
detrás de esa irresponsable comodidad que lo lleva a no tomar
decisiones, a no respetar plazos,
se esconde la angustia y la incertidumbre que le
propone el salir de su rol actual, es decir, el pánico a la
pérdida de lo seguro, aunque sea indeseable, y la ansiedad
que le provoca lo nuevo y por lo tanto, desconocido.
Obviamente
que a las mujeres no les caen bien estos tipos porque:
1)
No cumplen con sus deseos. Por ejemplo, la está histeriqueando
pero no le declara su amor; y si ella toma la iniciativa él
entonces comienza el siguiente gerundio, continua noviando
indefinidamente pero no propone casamiento. Quizás obligado
por la ballesta del bisabuelo de la joven o un embarazo
sorpresivo tal vez firme la libreta roja, y a partir de allí
seguirá en posteriores situaciones intermedias (buscando
trabajo, estudiando una carrera, planeando mudarse un lugar
más grande).... pero esas metas se corren y estiran como
queso derretido.
2)
No puede ser manipulado fácilmente. Cuando son niñas,
las chicas arman las casitas y juegan con muñecas y títeres,
moviéndolos de una punta a la otra según su libreto
ocasional. De grandes quieren hacer lo mismo en el hogar, con
el marido y los hijos, pero a este espécimen no pueden
obligarlo a que salga de su inercia, de su órbita continua, y
les destruye el guión.
En
síntesis, este señor es abandonado por ellas porque la
relación que les propone “no les sirve”. Pero
además, si evolucionar es cambiar de conflictos, el drama
existencial del hombre “gerunditivo” es el de participar
de una escena congelada en un extraño desdoblamiento de actor
y espectador al mismo tiempo, verdaderamente “living” la
vida loca”, “living”,
si, como si viviera.
ELLAS
SON CIBERINFIELES
Por
Luis Buero 
Si,
muchas minas son así: responden correos electrónicos de
cualquier vago que busca contactos, o peor aún, sin salir de
casa, adoptan un nick-name y se meten en una sala de chat
para “conocer gente nueva”.
“
Ay, tenía la autoestima baja”, “ay, me sentía aburrida”,
“ay, estaba deprimida”... Para las ciberinfieles cualquier
excusa vale.
Mientras
tanto es trágico reconocer que los hombres durante siglos han
inventado mandamientos, artículos del código civil,
cinturones de castidad, túnicas con capucha, y barrios
privados sin sodero, tratando de controlar a sus esposas para
que no les metieran los cuernos. Inútil tarea.
Pero
lo novedoso es que ahora nuestras parejas ya no solamente
pueden ser abordadas por colectiveros, gerentes, plomeros,
presidentes o el “che pibe” de la pizzería. No
señor, ellas reciben mensajes de texto de otros machos y se
los contestan. Muchas
de las navegantes de los messengers tienen algo que
esconderle al marido, algo que al anochecer no le van a contar
de sus paseos virtuales, mientras
le sirven la milanesa con puré. Por eso es posible que una
novia le done un riñón a su Romeo si lo necesitara, pero si
a este se le ocurriera preguntarle cuál es el password de
su casilla electrónica lo va a mirar como si fuera un asesino
serial amenazándola con un cuchillo.
Pero
lo agravante de esta situación es que
para ellas no es traición a su Adán tener comunicación on-line
con un mengano del que no tienen la menor referencia, y al
que, además, le cuentan intimidades y se abren más que con
su psicólogo. Y no lo consideran engaño porque,
según aseguran, al
final no saldrán a tomar café con él. Y les encanta ese
diálogo cibernético porque él las elogia, y obviamente las
corteja. Por eso no les interesa ni las incomoda saber que el
marsupial que está del otro lado de la red está desesperado
por acostarse con ellas. Porque reconocer esto las colocaría
de inmediato en el rol de “mina casada coqueteando”,
o sea, inventando una manera digitalizada de tirarse una
canita al aire.
Sin
embargo, aunque no les guste saberlo, un estudio
reciente realizado por la Universidad de la Florida, Estados
Unidos, asegura que las relaciones iniciadas en foros y
chateos son hoy la causa más frecuente de ruptura de parejas
estables. Y por ello se están lanzando al mercado softwares
espías y localizadores satelitales para perseguir ciberinfieles,
es decir, sirven
justamente para sorprender a las minitas con las manos en
el teclado, dejando de lado el recurso de contratar los
tradicionales detectives privados.
De
todos modos, nada detendrá a las ciberinfieles. Porque
para ellas, como
en los tiempos de papá, la adulonería masculina (aún
vía Internet) sigue siendo constitutiva, es
la mirada que asegura su
amor a sí misma, una tarea finalmente tan ciclópea, que no
basta un solo varón para realizarla, ella necesita, por lo
menos, a todos los hombres del mundo.
ADIÓS
AL "GRONCHO" Y LA DAMA
Por
Luis Buero 
¡Me
tiraron abajo el mito machista del sketch “El Groncho y
la Dama”, el mensaje La Cenicienta, el encantamiento del
film Mujer Bonita!
Según
publicó un matutino días pasados (y las encuestas lo
confirman), parece ser que un alto y compartido nivel
educativo en los dos miembros de una pareja, contribuye al
éxito del vínculo amoroso más que otros factores con mejor
prensa.
Ahora
lo importante es, según se ve, en el caso de ustedes,
lectoras de esta nota, medir
el status cultural del candidato.
Para
ellos, y dado que hombres cultos solteros no abundan, les
sugiero ir a cazarlos a los lugares que suelen frecuentar y
probar las siguientes opciones.
Como
primer intento recomiendo ir a un "vernisagge"
de una muestra de pintura en una galería de Recoleta.
Ahora bien, si charlando sobre historia del arte con un
galán ocasional, champagne en mano, notás en
éste expresiones tales como “¡qué buenas gomas
tendría la Gioconda”!, o
en caso de que le preguntes quién hizo La Ultima Cena
te contesta “Yiya de Murano”, salí rápido de
allí porque ese tipo es un impostor que fue de levante,
como vos, y tiene cara de piedra.
Una
segunda estrategia consiste en ir a tomar algo en un café
temático de esos en los que se habla de filosofía,
sicología, literatura. Puede
ser que la voz de un varón te sorprenda recitando La Ilíada
en griego antiguo. En ese caso te sugiero ponerte urgente los
anteojos, no sea cosa que estés frente a un contemporáneo de
Aristóteles y tu futuro inmediato junto a él sea cumplir el
rol de enfermera a domicilio en lugar de amante esposa.
Otra
oportunidad se te presenta cuando un caballero recomendado por
amigas te invita a bailar.
Empezaste con el pie derecho si en lugar de llevarte a
una bailanta en el Bajo Flores,
rumbea hacia un boliche de la Costanera Norte. De todos
modos, ya en la charla previa en su automóvil sería menester
que averigües cuál fue el último libro que leyó. Si te
confiesa que fue la guía telefónica y que lo aburrió porque
tiene demasiados personajes y poco argumento, te aconsejo
bajarte en el primer semáforo y esperar un geranio más
cultivado. Una
estrategia piola es tratar de seducir durante una cena a un
profesional universitario con dos “masters” en el
extranjero. Pero
ojo, ojito y ojazo: Hay contadores y abogados recibidos con
medalla de oro que luego de cenar faisán a la rouennaise
le gritan al mozo: “che
negro ¿me alcanzás un Mondragón?” Y acto seguido
comienzan a meterse el escarbadientes en la boca y te estrenan
una pieza de El Violinista En El Tejado. De todos modos, no
desesperéis, pese a lo que rezan las estadísticas,
puede pasar de que te enamores de un “impresentable”,
capaz de usar un smoking
negro con medias blancas tipo toalla, o saco a cuadritos con
corbata a lunares, pero estás crazy por él porque el amor es
ciego, sordo, mudo, y azul como los príncipes, hasta que la
primera lluvia los destiñe.
SI
EILEEN COLLINS FUERA ARGENTINA
Por
Luis Buero 
"Discovery,
aquí Houston. ¡Adelante!",
le gritaron desde el centro de control a la comandante Eileen
Collins, y ella con la misma ductilidad con la que Fangio
manejaría un “Fitito”,
estacionó el transbordador
Discovery en
la base Edwards, de California. Y luego descendió lo más
pancha y se fue a mirar los desperfectos sufridos por los
motores.
Y
si, a esta mina ya no le van a poder gritar “¡andá a
lavar los platos!”. Al contrario, las mujeres cuando se
refieren a ella se llenan de orgullo y exclaman a cuanto
varón esté cerca:
“¡ya
no tenemos más nada que demostrarles a ustedes!”
Ahora
bien; Eileen Collins pudo cumplir esa proeza porque nació
en la tierra de la mantequilla de maní. Pero ¿qué hubiera
pasado si ella fuera argentina y viviera en Buenos Aires?
Veamos:
1)
Por empezar no hubiera llegado fácilmente a ser piloto
comercial, pues en las líneas aéreas nacionales deben creer
que la mujer (que casi bíblicamente amamanta y cocina) es la
dadora ancestral de comida, y su puesto inevitable es el de
azafata.
2)
Supongamos que, viendo truncada su carrera oficial,
Eileen hiciera un curso privado para manejar cohetes en alguna
escuela de Don Torcuato. Tal vez sea la única postulante
entre varios hombres (que no se cansaran de invitarla a
salir), y antes de darle el diploma, puede ser que los
profesores se pongan a pensar que quizás a diez kilómetros
de Saturno, por pertenecer al género femenino, ella se
distraiga maquillándose los párpados y se lleve por delante
un satélite. Entonces es probable que sólo le den un permiso
para conducir simuladores de vuelo.
3)
Pero como es una chica terca, imaginemos que hace un
seminario intensivo por correspondencia con la Nasa, del cuál
pierde algunas clases ya que el cartero le lleva los folletos
a sus hijos porque son coloridos. Logra finalmente el título
de astronauta y se entera que Argentina va a mandar una
astronave como el Columbia a pasear por el cosmos.
4)
Entonces ella obtiene el puesto de capitán de ese
futuro viaje, obviamente por dar una “cometa” o ser amiga
de algún funcionario, pues a nadie le interesa leer su
curriculum.
5)
Pero se le
presentan nuevos problemas:
a)
El marido al
enterarse se exaspera: “Negra, ni loca pienses que voy a
dejar que estés sola durante quince días encerrada en esa
lata de sardina con seis machos” , b) Sus hijos le piden
por favor que no los deje solos con el papá, que
no sabe ni poner el despertador para el día siguiente y les
quiere secar el cabello con el microondas, d) Una marca líder
quiere ser auspiciante y ella tiene que repetir la frase: “con
este detergente puedo lava mil
platos voladores”.
6)
Finalmente, si
Eileen fuera argentina, no hubiera podido despegar pues los
piqueteros le habrían cortado la ruta aérea. Es inútil,
querida lectora, para ser heroína tienes que nacer cerca de
Cabo Cañaveral, y sino en Hollywood.
A
Villa Crespo, la
eternidad le queda lejos.
ETERNO
RESPLANDOR DE FELIZ DOMINGO
Por
Luis Buero 
Tal
vez, inocente lectora, no lo sepas, pero te cuento que ahora
que en Buenos Aires hay más separados que habitantes, y que
los varones están en
eterna expedición de conquista,
aunque no lo creas.....¡ ellos también mienten la
edad!.
¿Cómo
darte cuenta en qué año nació un tipo sin ser Aschira? Los
adjetivos, los ejemplos que un hombre
inserta en su vocabulario mientras conversa, te
denuncian si su juventud se desmanteló en los 70, 80 ó 90 o
si nació cuando los relojes eran de arena.
Por
ejemplo, si te dice que la mejor película que vio en su vida
es Ben Hur, no lo dudes, tiene más años que el gofio y las
galochas. Si, en
cambio, te habla
del boliche Reviens, las series Patrulla de Caminos, El Cisco
Kid, El Llanero Solitario y Yo Quiero Lucy, es probable que
pertenezca a la generación de Domingo Caballo, y hasta es
posible que te encandile con los brillos de una pelada
similar. Capaz que te sorprende hablándote del boliche
Zoodíaco, Racing
del 66, El Agente de Cipol,
Johnny Rivers, la música A Go-Go, El Capitán Piluso,
el long play doble de Los Beatles,
Martin Karadagián. Si es así, te aviso, lo que toma
no es para el hígado, ¡es un antidepresivo!.
Pero
puede pasar que tu incipiente galán, entre café y café,
tenga reminiscencias involuntarias de Plaza Sésamo,
Petroccelli, Festilindo, Cantaniño,
los libros “Elige Tu Propia Aventura”, el Naranjú,
el Topolín, los chocolates paragüitas, Gaby, Fofo y Miliki,
entonces casi seguro que ya se tiñe las canas, pero todavía
juega al tenis y hasta
es recuperable para algunas clases de salsa.
Si se acuerda de Marcelo Dos Santos, la doctora Aslán,
y tiene frases como “tu ruta es mi ruta”, “tiráme las
agujas”, “no va a andar”, “no me dejen afuera”, “se
me chispoteó”, seguro tiene hijos adolescentes, una
incipiente pancita, y es celoso e inseguro como Otelo.
Ah, y no te preocupes, éste todavía cumple la noble
voluntad sin la complicidad de la pastillita celeste.
Si
confiesa que su primer auto fue un SierraX84, pero deseaba
comprarse una coupee Fuego, y de chico jugaba al Ludomátic ya
te vas acercando a la época en la que Michael Jackson empezó
a desteñirse .
Ahora
bien, hay ciertas referencias que son atemporales y no te van
a servir para nada. Por
ejemplo, las que tengan que ver con Feliz Domingo, ya que
gente de las más variadas generaciones vio o participó en
ese programa. ¿De dónde surge el eterno resplandor de Feliz
Domingo? Su encanto radica en que por un segundo, al verlo,
sentimos un inevitable volver a los diecisiete, aquel instante
en el que teníamos todas las ilusiones intactas, en especial,
la esperanza de obtener la llave del cofre de la felicidad. Y
ahora, mucho tiempo después, ese hombre que tenés delante
quisiera saber si vos sos su oportunidad para recuperar
la alegría. Y si te lo pregunta, te lo ruego, por
favor, contestáselo rápido, en treinta segundos, sin repetir
y sin soplar.
DISEÑANDO
CANDIDATOS
Por
Luis Buero 
Cada vez que
llega un período de comicios, los candidatos más
importantes comienzan a invertir en los tan
promocionados asesores de imagen. Y ya sean elecciones para
intendente, concejal, diputado o administrador de
asociación de socorros mutuos, las publicidades de
inmediato nos muestran rostros bonitos, reciclados y
presidenciables, cuyos dueños aparecen fotografiados desde
abajo, para enaltecerlos como bustos de plaza sin restos de
paloma.
Jamás se
expone una idea, un plan de gobierno, una respuesta concreta
a los interrogantes básicos de la población. Sólo la
eterna seguidilla de lugares comunes ( la sonrisa
permanente, el bebé en brazos, la foto con el indígena, el
beso en la frente al jubilado, el abrazo a un metalúrgico
usando un casco de minero del mismo color que el traje de
Versace que se puso). Pero también hay quienes bajan
en burro por la ladera con un poncho rojo, o se ponen
el uniforme color caqui, la boina negra y el habano, o
logran ser directivos de un club de fútbol muy popular para
ganarse un público clave. En síntesis, dime que
necesitas y te diré de qué me disfrazo.
Para ellos, y
ellas, los elegibles, ha llegado el momento preciso para
apelar a las picaduras de avispa, los cambios de
dentadura, las extensiones de pelo, ¿ y por qué no?, la
visita a la clarividente.
Pero la
estrategia no sólo sirve para maquillar la estética, sino
también la ética.
O dicho de
otra manera, las ideologías han muerto, y si hay miseria
que no se note.
Por eso
hay mandamientos que un líder mediático debe respetar sin
dudar: a) nunca responder “sin comentarios”, pues esto
significaría declarar que uno es culpable, b) elegir
siempre un portavoz especializado en poner cara de naipe
para cuando le hagan esa pregunta maldita, c) es preciso
estar familiarizado con los problemas económicos del medio
de difusión que hace el reportaje para ver si se los puede
solucionar antes del cierre de edición.
En su libro
“Homo -Videns” Giovanni Sartori asegura que formamos
parte de una sociedad teledirigida. Sintetizando, este
sociólogo italiano afirma que alguna vez existió el “homo-sapiens”,
hombre generado por la cultura escrita y la era
de la palabra, un ser que leía, reflexionaba, imaginaba,
pensaba. Luego nació la televisión y las generaciones
comenzaron a criarse delante de una pantalla,
apareciendo un nuevo producto, el “video-niño” y por
consiguiente, con el tiempo, un adulto para el cual todo
debe ser visualizado y al que obviamente le harán creer,
según Sartori, una realidad virtual, artificial, sobre la
cuál no tiene demasiadas opciones de discernimiento. Un
imaginario en el que los políticos se vuelven personajes de
ficción, los turistas se sacan fotos con los piqueteros o
delante de los escombros de las torres gemelas, y la
democracia se vuelve un video-juego en el que la ficha nos
dura por un segundo, ¿y luego de meter el voto?, ...“game
over”.
MAÑANA
DIGO BASTA
Por
Luis Buero
Es
muy común que alguien recién divorciado nos confiese: “yo
debí separarme hace varios años”. Y nosotros, que no
podemos tirar la primera piedra porque, lustro más, década
menos, nos pasó lo mismo, nos preguntamos por qué sostuvimos
una comedia tanto tiempo, hasta que el rating midió cero.
Las respuestas son variadas y una frase que se oye
seguido es: “seguí intentándolo para que mis hijos
tuvieran una imagen de hogar (a pesar de que cuando
llegábamos a la noche a casa, a mi esposa y a mí los vecinos
nos tenían que palpar de armas para que al pelearnos, como de
costumbre, ellos no
tuvieran que llamar de urgencia a la Bonaerense).
Pero
a veces hay parejas en las que no hay críos que puedan sufrir
si la unión de sus padres se rompe,
o si no, sucede
que tanto Adán como Eva se resignan sin daños colaterales a
no poder sostener La Familia Ingalls, justamente porque
comprenden que el gran éxito de Michael Landon se basó en
crear un hermoso y bien hadado imaginario.
También
hay otros dúos de ex tortolitos que se llevan peor que
el Tío Sam y el viejo 0sama, pero no se animan a gritar: “¡tiempo,
referí!”.
Y
es ahí cuando a veces ensayan una triste astucia:
la de tirar todo para adelante, impulsando el conflicto
hacia un después fantasioso, esperando que alguno de los dos
mágicamente cambie o que un eclipse solar salve el romance
(ya inexistente). En
este último caso se trata de gente que se quiere...pero ya no
se ama.
Si
los amantes son inexpertos, pueden creer que al casarse todo
se va a solucionar. Cuando luego de la boda comprueban que
conviven con más roces que los Roses, ensayan tener
descendencia. Al notar que este plan “B”
tampoco da resultado, y ahora también se lanzan los
biberones por la cabeza, analizan nuevas opciones. Si tienen
dinero concretan largos y costosos viajes, preferentemente con
amigos que los entretengan y nunca los dejen del todo solos. Y
cuando vuelven a la ciudad, él se va todos los fines de
semana a jugar al golf a sesenta kilómetros de la casa, y
ella se anota en cuanto curso intensivo para criar caracoles
exista, especialmente si se dicta en día domingo.
Si
se trata de sobre-vivientes de la ex clase media, van siempre
al cine (nunca a bailar), acompañados de sus hijos, nietos y
cachorros, más el primito de Singapur que está de visita. Y
cuando llega la noche la televisión los salva de mirarse a la
cara.
Finalmente,
quizás un día envejezcan juntos después de ochenta años de
casados, y
hasta es posible que les hagan una nota en un canal de
noticias. Se podrá advertir algo de paz en ellos pues
creerán que al partir definitivamente, cuando estén ante
Dios, no tendrán
que responder por haber separado lo que El unió. Pero tal vez
no sepan qué decir si a Dios se le ocurriera preguntarles por
qué rifaron la maravillosa vida que
les había regalado, y que no supieron agradecer siendo
obstinadamente infelices.
UN
HOMENAJE AL AMOR
Por
Luis Buero
A
pesar de estar en pleno invierno, éste podría ser
considerado uno de los períodos más cálidos del año. Sea o
no la más piola estrategia a la que pudo echar mano alguna
cámara de minoristas de golosinas o la de mayoristas de
regalos y afines, indirectamente resultamos
beneficiarios de esta “parada de pelota”, que nos permite
reflexionar sobre los sentimientos y sobre nosotros mismos
como portadores o receptores de los mismos. Sí. En este mes
de Julio elegido para la dulzura, los amigos, los encuentros,
besos y reconciliaciones, propongo además un homenaje al
amor. Una suspensión de frases tipo: “es fácil morir por
una mujer, lo difícil es vivir con ella” o “las lágrimas
de una mujer son la fuerza hidráulica más poderosa que se
conoce”.
Si, no se rían. Los redactores que escribimos
sobre los vínculos afectuosos de hoy, le pegamos
siempre muy duro al “otro sexo”, en un reclamo permanente
de cambio, y en una demanda incesante de “completud”.
Nos convertimos en especialistas en arrojar piedras al río, o
expertos en gritar quejas frente al valle del eco; pero si
todos los varones fueran tan necios, obtusos, misóginos, y
estructurados como son pintados por mis colegas de la columna
izquierda, y todas las minas se comportaran de manera
egocéntrica, histérica e insaciable, como yo las
retrato, podríamos preguntarnos: ¿cómo es posible que
todavía sigan existiendo parejas que caminan por la
calle, contentas, sonriendo, y de la mano?”
0bviamente se debe a que la imagen que proyectamos es parcial,
y la anécdota contada por nosotros está puntuada sólo a
medias, poniéndonos como observadores o jueces y no como
partes del relato.
Pero además hay algo más importante que no
consideramos: el amor existe.
Así es: al narrar las vicisitudes de la vida cotidiana
señalamos los defectos sociales que son comunes a cada
género, pero no tenemos en cuenta el ingrediente del amor,
que está tan distante de la cordura como un soneto de
Bécquer de una tabla de multiplicar.
Si, el amor en cada instante y también en ese minuto de
gloria inexplicable que nos hace vivir ese otro ser que nos
colma el alma. Ese amor que habita en el cuerpo que nos
recibe y nos lleva a probar el infinito. Es la caricia que nos
despierta y la voz que incita el fuego y luego lo calma. Y la
sensación, como diría Mario Benedetti, que codo a codo somos
dos para enfrentar un mundo donde nadie tiene permiso para ser
feliz.
Por eso también es parte de nuestra obligación de
comunicadores decir que la media naranja existe, y también el
medio pomelo y la media sandía.
Y la de recordar que esos amores que tuvimos en el pasado
podrían haber sido más fructíferos y menos conflictivos si
nosotros mismos hubiéramos actuado de otra manera. Por el
contrario, en este mes de la dulzura, digamos a quien nos ama
hoy y a quienes alguna vez lo hicieron: gracias por todo lo
que me diste, perdón por lo que no supe darte.
MUCHO
MAS QUE UN CELULAR
Por
Luis Buero
La
circunstancia de que hoy a un pibe de ocho años le suene
su teléfono celular en medio de una clase de
Geometría, porque una nena de nueve que está en otra
aula quiere invitarlo a jugar en el recreo, y su maestra
deba pedirle por favor que lo apague, es para mí la prueba
irrefutable de que cada vez que un nuevo invento cae en manos
del hombre, este se vuelve más peligroso que mono con navaja.
Ya sé, suena exagerado, pero ya no hay concierto, curso,
conferencia, cine, avión, banco, arte de palco, boda o
velorio en el que no tengamos que sufrir la violencia
inesperada del zumbido de esos escarabajos electrónicos, y de
pronto nos enteramos sin desearlo que a la Tota le vino un
soponcio porque el marido la dejó por la verdulera y a ella
de la impresión se le dio vuelta la sangre.
No dudo que desde el día en que Caín descubrió que
con un cacho de hierro le podía partir la cabeza como un
queso a Abel, los avances tecnológicos han demostrado que la
ciencia evoluciona más que la condición humana, porque el
hombre busca afanosamente estar mejor, y no, ser
mejor.
Y cuando en medio de una misa suena un aparatito de estos y
uno protesta, siempre hay alguien que nos pide que no seamos
anticuados, y nos cuenta que la telefonía móvil acaba de
salvar a un alpinista noruego extraviado en el Himalaya justo
en esta época en la que el Yetti está en celo.
Yo, sin embargo, creo que el celular ha sido muy útil para
destruir algunos mitos urbanos:
1) La fantasía de la libertad individual: una
publicidad eficaz ha logrado instalar la necesidad imperiosa
de la radiotelefonía portátil, y la aspiración de mayor
estatus que esta delega. Y nos preguntamos: ¿cómo ha gente
que todavía no lo tiene?.
2) La ilusión de la racionalidad cartesiana: la
publicidad canaliza emociones, temores y deseos, generando la
falsa hipótesis de que se cuida, controla o se tiene a mano a
la persona con la que supuestamente uno puede contactarse en
diez segundos. Pero el prefijo “tele” significa lejos;
sí, podemos escucharlos, pero no estamos ahí para salvarlos
de su destino adverso.
3) La creencia ingenua en la percepción objetiva:
Ante los millones de estímulos que nos lanzan las empresas
con mensajes constantes, en los que nos ofrecen desde sacar
fotografías hasta arrojarnos en paracaídas con estos
equipitos multicolores, generan una sola realidad indiscutible
que parece plantearnos esta dicotomía: o estás en el
presente o te quedaste en el tiempo.
4) Pero el mayor imaginario que nos venden es el
de estar instantáneamente relacionados. En otras palabras, de
haber existido entonces el celular, ¿para qué iba Cristo a
organizar la última cena? Les hubiera avisado a los
apóstoles por teléfono lo que estaba pasando y listo. Sin
embargo él los reunió y estableció la fundamental
diferencia entre comunicación y comunión,
algo que dos mil años después, todavía no hemos llegado a
comprender.
¡SI
EXISTIERA UN VIDEO DEL FUTURO! ....
Por
Luis Buero
Cuando
de varones se trata, las mujeres viven pidiéndole peras al
olmo porque si se las solicitaran al peral las recibirían
enseguida, y no tendrían de qué quejarse, algo que
evidentemente va contra su naturaleza.
Los
hombres en cambio, cuando conocemos a una mina siempre nos
dejamos turbar por nuestras hormonas, que por lo general nos
revolucionan la vida del cinturón para abajo, y si esa
doncella pone cara de desamparada, y nos hace sentir su héroe
quijotesco...en diez segundos nos lleva en un puño como a un
barrilete casero.
Ahora
bien, qué pasaría si
durante esa primera cita romántica en un bar los mozos en
lugar de llevar el pedido a la mesa, nos acercaran una
televisión con un video que
mágicamente mostrara
el devenir de la relación, o dicho de otro modo, en qué lío
nos estamos metiendo.
De
existir esa película del futuro, no tardaríamos mucho en
descubrir que esa vocecita de monja de clausura en voto de
silencio puede
convertirse en el alarido de Mel Gibson en Corazón Valiente,
o en un grito de gol de Boca que opacaría la fama del
propio Fantino.
También
nos revelaría que hemos sido elegidos porque el que
verdaderamente deseaba (y que aparece en ese VHS fantástico)
no le dio bolilla, o sí, pero sólo por una noche.
0tra
verdad expuesta en el film sería que esa joven no llegó al
mundo en un repollo, y que por el contrario tiene una madre
que practica con ella su oficio frustrado de titiritera, o de
general sin ejército. Una suegra a la que obviamente el novio
posible le resulta insuficiente y se lo hará saber a cada
rato, ayudada por su marido, los amigos de ella y los
pretendientes rechazados de la joven, no resignados a
perderla.
Además
la grabación podría enseñarnos que si bien ella nos contó
que es oriunda de Chascomú, se olvidó de decirnos que no
aguanta la nostalgia de estar lejos de su pueblo y todos los
fines de semana religiosamente huye sola al
terruño natal a comer restaurativos asados de campo.
El
caset quizás nos permitiría también observar que la
candidata es fanática del baile, y que toda música (rock,
salsa, merengue, tango, hasta la marcha fúnebre) le hace
temblar el esqueleto, y como la mayoría de los varones no nos
animamos a contornear la cintura ni para jugar a la rayuela,
la chica lejos que quedarse con su media naranja compartiendo
momentos de intimidad, partirá a danzar sola continuamente.
No
me extrañaría que mediante esa grabación sepamos que le
dará celos que estemos mucho tiempo frente a la computadora.
Por el contrario, ella irá de noche a la casa de su profesor
de teatro a tomar clases intensivas de puesta en escena y se
ofenderá si nos sentimos incómodos.
Claro
está que nadie nunca nos ofrecerá el video del futuro, lo
cuál nos da la posibilidad de hacernos nuestra propia
película, obviamente esperanzada y feliz, pequeña fantasía
que hace, nada más y nada menos, que
la humanidad siga existiendo, gracias a Dios.
(*)
Crónica y
Análisis publica estas notas por gentileza del autor Luis
Buero Mail: luisbuero@tutopia.com
ó bueroluis@hotmail.com
Mail: luisbuero@tutopia.com
ó bueroluis@hotmail.com
Luis
Buero es guionista, periodista docente de la materia
Guión en TEA Imagen, en la Universidad de Morón, y en
la Universidad de Belgrano.
Es autor del libro "Historia de la televisión
argentina contada por sus protagonistas", editado en 1999
por la Universidad de Morón (dist. La Crujía) que obtuvo una
mención especial de APTRA en la entrega de los Martín Fierro
1999.
Algunas obras:
* Televisivas:
La Familia Benvenuto (Comedia, TELEFE, 1991-1995)
Comunicado Pop (Magazine juvenil, ATC, 1997)
Un Milagro de Cristo en la Quebrada (Documental, CANAL 2, San
Luis, 1994)
El Laboratorio del Dr. Pipeta (Sketches cómicos infantiles
educativos, TV QUALITY, 1999)
Colaboración autoral en Los Rodríguez (Sketches cómicos,
TELEFE, Junio 1998) y en Señoras sin Señores (Sketches
cómicos, TELEFE, Octubre 1998).
* Radiales:
El Tiempo que viene (Periodístico, FM Comunidad, 1996).
* Literarias:
Príncipes y Medias Lunas (1971)
Cuentodisea (1975)
El Último Otoño (1982) Faja de Honor de la Sade 1983
Historia de la Televisión Argentina contada por sus
Protagonistas 1951/96 (Universidad de Morón, 1999)
* Periodísticas:
Diarios: La Nación - Clarín (calles de Bs.As.) - La Voz del
Interior - La Prensa - Tiempo Argentino - La Razón - Época -
Norte- Publimetro - Diario 16 (España)
Revistas: Flash - Uno Mismo - Cosmopolitan - Nuestra - Clarín
Viva -Autoclub - Sex Humor - Para Ti - Luna - Todo es Historia
- Magazín Semanal
Otros: Clarín Ciudad Digital - - Leedor. com (internet) -
Página Digital (internet) - Mujerweb.com (internet)-
Aglia.com (internet), Sensibles Del Sur (Bariloche/internet),
etc.
* Discográficas:
Para Mamá, Actor Hugo Arana (RCA VICTOR, 1976)
* Cursos y seminarios dictados:
Facultad de Filosofía y Letras U.B.A. - Facultad de Ciencias
Exactas y Naturales U.N. (Córdoba) - Círculo de la Prensa
(de Rosario) - Carolina Cable Color (de San Luis) - Canal 3 de
Santa Rosa (La Pampa) - Círculo de Prensa de Rafaela -
Sindicato Argentino de TV Capital y Filial Santa Fe - Canal 10
de Córdoba - Asociación de Periodistas de la Televisión y
Radiofonía Argentinas - Escuela Superior de Periodismo -
Asociación Argentina de Actores - Centro Cultural Borges -
Universidad nacional de Villa María (Córdoba) - Centro de
Trabajadores Argentinos (Docentes de la Rioja) - Centro de
Estudios Sociales(Córdoba), Universidad de Ciencias Sociales
y Empresariales - Universidad de Flores (Estrategias de
Comunicación) -Universidad Blas Pascal de Córdoba,
Universidad Austral.
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