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COLABORACIONES
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A
ELLAS LES SALTA
LA TÉRMICA
Por Luis Buero
Ya
sabemos que el género es el conjunto de significados y
mandatos que la sociedad le atribuye al rol femenino y al
masculino en un determinado momento histórico y social. Y
esos parámetros nos condicionan.
Por
ejemplo, cada vez que hubo una guerra el varón marchó al
frente de batalla y las minas ocuparon todos los puestos de
trabajo. Hasta jugaron al béisbol. Pero cuando terminó la
confrontación bélica, los tipos regresaron a sus laburos
y a ellas las mandaron de nuevo a casita, condenándolas a la
invisibilidad del trabajo doméstico, y convirtiéndolas en
las proveedoras obligadas de servicios indispensables pero
gratuitos.
Ellas
entonces volvieron a la carga con sus reclamos de igualdad.
Pero seguimos convencidos de que se requiere cierta virilidad
para ser estibador en el puerto, o agrimensor en medio del impenetrable
chaqueño, o capataz en una mina de carbón en la
cordillera. Es más, no me imagino a un flaco haciendo dedo en
la ruta a una camionera. En cambio el puesto de secretaria es
siempre pensado para una chica joven y linda, de la cual se
espera que reciba, calme o filtre amablemente al
visitante molesto, y que sea muy discreta (vana ilusión).
Las
mujeres son preferidas en algunos puestos donde se maneja
dinero pues han demostrado ser más honestas que los machos, y
muy detallistas en sus funciones (no sólo para criticar el
vestuario de las compañeras).
Ellas
se quejan que a igual función cobran menos que los varones.
Pero reconozcamos que hay damiselas que promueven la
discriminación machista cuando en el mejor momento de su
carrera quedan imprevistamente embarazadas, o rechazan
un ascenso porque las obligaría a viajar todo el tiempo, o
descartan ocupaciones nuevas que las harían transpirar o
afearse demasiado.
Algunos
empresarios dudan de contratar a una mujer porque saben que
ante una controversia son proclives a utilizar su belleza como
arma de último recurso, y la que no posee virtudes físicas
para descolocar las hormonas masculinas, es capaz de ponerse a
llorar desconsoladamente al ser contrariada y hasta quizás
rompa algo y se vaya dando un portazo. En síntesis, son
tildadas como inestables emocionalmente, pues pareciera que
nunca salen del todo del territorio de l sentimental, y
en el momento menos pensado les salta la térmica. Por
el contrario algunos empleadores creen que los machos son más
equilibrados y simples, nada retorcidos ni rebuscados y no hay
que decirles un piropo para que lograr su máxima eficiencia.
En
síntesis, en esta era en la que los perros van al psicólogo,
no es extraño que los hombres cumplan labores típicamente
femeninas y
viceversa.
¿Soy
prejuicioso? Quizás.
De todos modos me resulta improcedente cambiarle el sexo del
oficio a títulos de obras famosas como El Cartero Llama Dos
Veces, La Mujer del Carnicero y La Costurerita Que Dio El Mal
Paso, solo para satisfacer a alguna feminista vehemente. ¿No
les parece?
CRÓNICA
DE UN COMIENZO DE CLASES
Por Luis Buero
García
Marquez respondió a un periodista refiriéndose a su
infancia: “tuve
que interrumpir mi educación para ir a la escuela”.
Sin
embargo, pese al escepticismo del ilustre colombiano, que
muchas veces compartimos al observar el estudio excesivamente
sistemático que se origina en las aulas, el comienzo del
ciclo lectivo sigue siendo una fiesta, un acto ceremonial
intenso que es vivido de manera distinta por cada actor de
esta escena en todos los tiempos. El Himno, la bandera, el
discurso inaugural, los delantales pulcros, todo nos energiza.
Pero
como nuestra mente es como un calidoscopio, la realidad cambia
según el cristal con el que cada uno la mira.
Por
ejemplo, una nena de seis añitos recién cumplidos está muy
ansiosa por conocer a su nueva maestra pues dejó el jardín
de infantes y empieza la primaria, y una semana antes del
primer día de clases se hizo pi pi en la cama como
avisándoles a los papás :
“todavía soy chiquita, ¿y si me pregunta cuánto es dos más
dos?”
En
cambio su hermanita de doce está feliz porque al fin en este
curso podrá tener de compañero a ese rubio “chetongo”
que a ella “le gusta mal”, el que usa los cuellos
de las remeras parados y se peina como Leonardo Di Caprio. Un
varón de diez, en cambio, protesta porque va a tener exámenes
y si no aprueba encima lo retan en la casa, pero lo que más
lo consterna es el uniforme nuevo del colegio, porque ese
color tan zarpado
es para las minitas.
La
Kiosquera reza porque al fin se acabaron sus largas vacaciones
en las que no pudo venderle un helado ni a un soldado de la
Legión Extranjera, pero suplica a San Cayetano que los
docentes no organicen huelgas ni jornadas de reflexión ni de
desinfectación, porque si no se tiene que comer los
chupetines con la oreja.
El
señor de las fotocopias de la zona reabre su libreta
de créditos para recordarle a esa maestra suplente de la
suplente, esa que pidió dos años de licencia porque el polvo
de las tizas le hacía mal, que le pague todo lo que le debe
para que el establecimiento salga del default.
Un
gordito adolescente se queja porque repite tercer año de
secundaria. Cuenta
en broma que había reprobado más asignaturas que las que había
en el plan de estudios, y que
en el último examen oral de Ciencias Naturales, el
profesor le preguntó qué parte del cuerpo humano puede
dilatarse hasta aumentar siete veces su tamaño natural.
La respuesta correcta es: la pupila... pero el
muchachito respondió otra palabra que empieza con “p” en
su más burda acepción, y
eso le costó la materia.
Finalmente,
un padre se emociona al ver a sus “blancas palomitas”
entrando en el mismo lugar en el que él dejó miles de anécdotas
flotando. El
fantasma del niño que fue, sigue recorriendo esos patios,
mientras las imágenes de antiguas travesuras se reflejan en
la pantalla de una lágrima rumbo a la oficina, seguro de que
hay cosas que, no se sabe porqué, nunca se olvidan.
¡
SE MERECEN SU DÍA INTERNACIONAL !
Por Luis Buero

Las
minas aprovechan el Día Internacional de la Mujer para
recordarnos que aún siguen estando sometidas, sojuzgadas y
pisoteadas por esos bichos cabeza de corcho llamados hombres.
Lo
que las damas olvidan es que la mano que mece la cuna,
mueve al mundo, y que además, sin armas ni tanques, con
sus sencillas astucias, ellas
nos tienen “agarrados de abajo” del mismo
modo en el que la actriz Catherine Fulop paraliza a un
cocinero de ficción en una reciente publicidad de papafritas
.
De
todos modos ellas se han ganado este reconocimiento en el
almanaque , más allá de un hecho histórico, por todos los
sacrificios que involucra ser mujer hoy.
A
saber:
1)
Nacen con la capacidad biológica de crear y alimentar
a la cría humana, que a diferencia de otra clase de mamíferos,
no sobrevive sin un otro que cumpla la función materna
durante largo tiempo. Pero ellas viven quejándose porque
alguien no las deja ser cirujanas mayores o conducir aviones
boeing 747.
2)
Se queman las pestañas estudiando carreras y
haciendo cursos y masters en Harvard, para descubrir
luego que la congénere que más plata gana en este mundo es
una modelo que apenas terminó la primaria, y que plácidamente
declara a los periodistas: “ ¡
me encantaría ser flaquita como esos chicos
hambrientos del Africa que muestran en el noticiero, ay pero
sin todas esas moscas que los rodean!....”
3)
Pasan mucho tiempo sin pareja, dada su necesidad
interior de demostrar autosuficiencia, y el deseo extremo de
practicar la libertad plena y absoluta bajo el lema: “don´t
break my bowls”. Y cuando se deciden a tener un novio
descubren que los tipos que quedan disponibles están casados,
o son gays, o tienen más problemas que un Siam Di Tella
modelo 62.
4)
Finalmente algunas consiguen el alma gemela y se
ilusionan porque al fin han logrado la tan promocionada
completud. Pero les viene miedo a quedar
atrapadas en esa sensación que las subyuga, y sin saber porqué
comienzan a hacerle sonrisitas al profesor de gym box,
aceptan entablar conversaciones con extraños en el colectivo
y se ponen la camiseta musculosa sin soutien para viajar en
líneas de subtes para que muchos tipos la miren como
un pollo al spiedo o le digan guarangadas o se le tiren lances
desubicados. Eva, de pronto necesita percibir siempre que
sigue disponible, y de hecho lo está, porque en pocos días
Adán le dirá que prefiere quedarse con la víbora y
abandonar el paraíso sólo.
5)
Finalmente algunas se quedan para desvestir santos
en los boliches de solos y solas o se casan con el primer gil
que aparece, el famoso peor es nada, el cual no temen
perder y por eso pueden manipular fácilmente y sin culpa,
asumiendo en el rostro ese rictus de resignación inteligente,
que nos informa que para ellas la felicidad no es un estado
que se vive, si no un sentimiento que se recuerda.
En
síntesis, tienen muy bien merecido su Día , ¡y espero que
lo disfruten!.
¡LA
ABUELA TIENE NOVIO!
Por Luis Buero

Si, ¡créanme!
La mamá de mi vieja está enamorada como un adolescente, se
quiere casar de nuevo.... ¡y pretende que alguno de sus
nietos sea su padrino de bodas!
La historia es así. Cuando falleció el abuelo pensamos que
ella iniciaría un período de desconsuelo y depresión....y
no nos equivocamos. Pasaron años en los que su alma era un
naranjo enlutado.
Pero el día en que cumplió 70 su duelo dijo basta. Guardó
el viejo retrato que tanto miraba, fue a la peluquería y se
hizo matizar el cabello de color castaño claro. Poco después
comenzó a anotarse en cursos breves, uno tras otro: Ikebana,
tarot, porcelana fría, radiestesia, grafología. Una vecina
la convenció de practicar natación y gimnasia en el agua, y
ya conectada con las necesidades de su cuerpo se inscribió en
un taller de actuación. No faltó mucho para que un grupo de
amigos de su misma generación la invitara a escuchar tangos
en una confitería del barrio de Flores. Allí de pronto
descubrió que todavía tiene “rating” con los hombres y
que necesitaba nuevos anteojos para ver bien cómo era el
eventual candidato que la sacaba a bailar. Mientras tanto iba
adelgazando, se compraba ropa más ajustada al cuerpo, optaba
por remeras en vez de camisas anchas y estaba aprendiendo a
negarse sin culpa a cuidar a los críos de sus hijos todos los
fines de semana.
Y una noche lo conoció.
“Malvino es viudo,.... tiene casi 80 pero está perfecto”
nos contó ella días después, con un temblor en la
voz. Y él es así, sus compinches lo llaman Roly. Es muy alto
y delgado, y cuando sale a la pista tras el mandato de una
milonga, se gana hasta el aplauso eufórico de Virulazo, que
seguro lo mira desde el cielo. No recuerda qué almorzó el día
anterior, pero tiene anécdotas de una Argentina legendaria
que soñaba no necesitar jamás una segunda oportunidad.
Recita a García Lorca, cuenta chistes verdes sin decir malas
palabras, y se emociona evocando el argumento de la película
Qué Bello Es Vivir. Nunca sale sin su saco sport. Ya viven
juntos, él le prepara el desayuno y a la noche le alcanza el
cepillo de dientes con el dentífrico puesto. Y según parece
conserva sus virtudes varoniles, aunque las malas lenguas
rumorean que su secreto se basa en una pastillita celeste.
Lo cierto es que a la nona le instaló la sonrisa en el
rostro.
Todo esto se lo estaba chusmeando yo a mi otra abuela,
la mamá de mi padre, sentados en un banco de plaza, cuando de
pronto la vi sonrojarse mucho. “Metí la pata, la
escandalicé” pensé, cuando de pronto la vi señalarme un
anciano.
“¿Ves ese señor que anda caminando de un lado a otro con
un bastón?”. Lo demás no era necesario que me lo
dijera, lo contaba el brillo de sus ojos.
Le di un beso en la frente y me fui, pensando que
los romances de la tercera edad existen porque, en síntesis,
la vida es un hermoso regalo de Dios que podemos desenvolver
todos los días. Sí. Sólo es cuestión de animarse.
UN
SOLO PELO DE CAMILA....
Por Luis Buero

En
la vida cotidiana, tanto como en las leyendas y en los textos
religiosos, el
hijo mayor, ya sea
de sangre azul, roja o de horchata,
es el portador de la mayoría de los mandatos y
esperanzas familiares. Pero además, hay que reconocerlo, es
el destinatario de todos los esfuerzos, inversiones y
desvelos.
Sus
padres lo educan para que
sea El candidato .
Pero
una Ley de Murphy parece erigirse como una serpiente
vengadora: el mejor siempre termina enamorándose
locamente de la peor, de esa mujer “impertinente” (porque
que no es pertinente con nuestras expectativas), que por
lo general es mayor que él, y a los ojos del resto del mundo,
totalmente elemental, insípida, inodora e incolora. Y para
peor, nada virgen, si no que, por el contrario, tiene más
historias encima que la biblioteca de Félix Luna.
Y
allí surge la inevitable frase de una mamá: “¿En qué nos
habremos equivocado?”.
Esa
pregunta se la debe haber hecho mil veces Isabel II, soberana
del Reino Unido, a la que imagino, seguramente, agregando una
amarga reflexión:
“
Hemos sobrevivido a dos guerras mundiales, y
a las aventuras asiáticas a las que nos arrastró
Bush..... ¡pero un simple cabello de Camilla
tiene más fuerza que la Casa Real de Windsor!”.
Y
es posible que, acto seguido, haya redactado el anuncio del
casamiento de su primogénito Carlos, Príncipe de Gales, y su
amante de toda la vida, la sesentona ex de Mr. Parker-Bowles,
bautizada como “the rottweiler” por la dulce Lady
Di, la reina de corazones.
“¿Cómo
te puede gustar esa fulera divorciada, con más arrugas que la
reina madre?...¡you are a naboletti!”
le debe haber gritado inútilmente a Carlos, su papá Felipe,
el duque de Edimburgo, en lunfardo británico.
Me pregunto si también se habrá atrevido a recordarle
lo que escribió una de sus biógrafas, la historiadora
Victoria Glendinning, “Camilla, al igual que su
tatarabuela, tiene la moral sexual de una gata callejera”.
Pero
ya sabemos que en estos casos todo es inútil. Como también
fue en vano casarlo de prepo con
la joven y bella Diana Spencer, de entonces 19 años,
convertida luego en una de las personalidades más famosas,
queridas y carismáticas que la historia haya registrado, a
punto tal que se convirtió en la mujer más fotografiada del
planeta. Y su trágico deceso fue el germen de la “dianamanía”
en lugares tan remotos como Angola y Cuba, sí, en todos
lados......excepto en el corazón de Carlos, que mientras
tanto seguía soñando con ser el tampax de la jovata.
Ya
sabemos que el amor no tiene explicación aunque muchos la
intentan a diario.
“Es
un imaginario, un artificio propio de una situación
transferencial. Probablemente Carlos, como si ella fuera una
pantalla, proyectó sobre Camilla imágenes de una mujer
imaginaria, sufrida y maternal....” podría
afirmar un estudiante novato de Psicología.
En cambio el poeta colocaría en boca del Príncipe,
para interpretar sus sentimientos hacia “la otra”, versos
tales como : “Tu eras el océano, y yo la enhiesta roca
que firme aguarda su vaivén”; y el filósofo inventaría
un aforismo enigmático al estilo de: “Supe que habitabas
en mi cuando interrogué tu ausencia”.
Pero
al final, todos han hablado de lo mismo, al referirse a estos
dos amantes ilegales que en su criticada intimidad se
nombraban con seudónimos: Fred y Gladys.
Han
definido al amor entre ellos como algo que nunca es del
todo, y que lucha por ser.
Y sí. El
poder de Camilla Shand, la indeseable, radica en algo
muy simple: ha sido durante treinta años ese prohibido
y oscuro objeto de deseo.
Pero
el próximo 8 de abril perderá para siempre esa virtud. En
ese instante se volverá
la esposa previsible, aceptada, la que espera a su
marido todas las tardes a las 17 para servirle el té con scons
y quejarse de su osteoporosis.
Ese
día la BBC transmitirá la ceremonia con su habitual
parsimonia, y subrepticiamente Diana pasará a ser Rebecca
esa mujer inolvidable, un mito, es decir, alguien irreal
que tal vez algún día existió. Y los cuentos de hadas sólo
seguirán viviendo en los ojos de los ciegos.
Pero
la boda de Camilla con el Príncipe no mostrará el triunfo
del amor, si no por el contrario, pondrá en evidencia el
fracaso de las prohibiciones absurdas,
y el costo terrible que ciertas tradiciones producen en
las personas, y no sólo en el nivel inconsciente, pues por
esas imposiciones se corre el riesgo de no poder cumplir con
los sueños más profundos, o de morir imprevistamente entre
hierros de un auto retorcido, debajo de un puente que no lleva
a ninguna parte.
ESE
INQUIETANTE DESEO FEMENINO EN LA PANTALLA
Por Luis Buero

Un
muchacho está por casarse y su abuela mientras le arregla el
nudo de la corbata lo aconseja con una frase que es como una
pedrada en el oído: “tu novia está muy
linda ultimamente,...¡ tenés que cuidarla!”.
¿Qué le
habrá querido decir? La respuesta a mi pregunta, para
ustedes, queridos lectores, seguramente es más que clara,
pues aunque el planeta mute según las profecías de Heráclito,
nosotros estamos culturalmente estructurados para pensar como
Parménides, o como Aristóteles, que todo efecto responde a
una causa, y que hay entes, verdades, valores o cosas
perfectas que jamás cambian.
En
síntesis, si eres un buen amante, satisfacés absolutamente
sus requerimientos, vas
sonriente a saludar con ella a sus ciento cincuenta familiares
y estás atento a todo lo que ella manifieste como
necesidad, esa mujer “siempre será tuya”. Claro que
“siempre” y “tuya” son licencias poéticas, realidades
psíquicas, representaciones ficticias que suenan lindas en
las canciones de Luis Miguel. Paralelamente y volviendo al
consejo de mi abuela, me sorprendió descubrir que no me sugería
proteger el vínculo sino “cuidarla” a ella, como si
fuera una valija que uno deja en el piso de una estación de
trenes repleta de hombres y que si la descuida, se la pueden
robar (recuerden la famosa frase: ese mal amigo me robó a mi
novia).
¿No
será que mi abuela me quiso prevenir del inquietante deseo
femenino, del cuál nunca tenemos registro los varones?
Los
hombres vivimos convencidos durante (por lo menos) cinco mil años,
que el macho en sus vínculos de pareja, estables o casuales,
podía separar el enamoramiento platónico de la pasión,
o sea, querer a una mujer y desear a otra sin un sentimiento
mediante, (la famosa disquisición, es para casarse,o es para
una noche) pero que ellas no tenían esta particularidad
propia del reino al que pertenecemos, sino que sólo se
“entregaban” por amor. Las pantallas de cine y televisión
hoy nos reflejan otro imagen menos tranquilizantes.
En
el ciclo televisivo Resistiré, de gran éxito hace un par de
años, una chica muy joven que tiene como padre y
hermano respectivamente a los personajes interpretados por
Hugo Arana y Pablo Echarri, inicia un romance de gran
intensidad erótica con su jefe o gerente, al cuál le
advierte en una escena, mientras lo besa con pasión, que ella
tiene novio, y que ese novio es el hombre de su vida, que no
se confunda, que con él es “otra cosa”.
Dos
películas, entre tantas, se acercaron en los últimos años
al tema del inquietante deseo femenino (inquietante para
nosotros, los hombres, inventores de la masculina razón, el
pensamiento lógico).
Esos
films son: OJOS BIEN CERRADOS e INFIDELIDAD.
En
esas historias , dos mujeres distintas (una casada con el buen
mozo de Tom Cruise y la otra con el sexy Richard Gere, ambos
profesionales exitosos en la ficción también) manifiestan
sentir la pulsión irrefrenable de acostarse con otro que nada
hizo para conseguirlas y que no tiene ninguna virtud en
especial (¿una vez en sus vidas? ¿Varias? ¿Todos los días?
¿A cada minuto?) . Aunque hay una diferencia argumental entre
esas dos obras, ya que en el primer caso la esposa sólo
confiesa su deseo por otro hombre y un sueño no cumplidos,
pero en el pasado, y en la otra película, la
fantasía se hace realidad. En los dos casos las dos señoras
afirmaban amar sinceramente a sus maridos......pero deseaban a
otro.
Se
trata pues de dos matrimonios felices, sin desavenencias, con
hijos amados y ausencia total de problemas económicos ni
familiares o de salud. Es decir, una vida perfecta, una
familia soñada. Pero.....¿soñada por quién, para quién,
en relación a parámetros establecidos por quién ?.
En
OJOS BIEN CERRADOS, la última realización de Stanley
Kubrick, Nicole Kidman protagoniza a una señora de su casa
que en una fiesta conoce a un dandy maduro que la
galantea, y ella se siente turbada por esta situación.
Al comentárselo al anochecer del día siguiente a su esposo,
éste muy seguro le responde que sabía que ella no iba a
acceder a ese libertino porque la conoce y sabe que ella no es
de esa clase de mujeres, ya que es su esposa, la madre de su
hija, entonces ella ríe a carcajadas, evidentemente
angustiada, y le cuenta que un año antes, en un viaje en
barco que hicieron los tres, ellos y su pequeña niña, ella
conoció un marino que era también pasajero, y aunque nunca
intercambió palabras con el mismo, no podía dejar de pensar
en él. Desde el discurso asegura que de haber él intentado
tener un romance con ella, ella hubiera aceptado y dejado todo
lo que tenía. Y que sin embargo, ese era el momento en el que
más lo quería a su esposo. La película sigue narrando
entonces qué le sucede a él con esta insospechada confesión
, que insólitamente lo mueve a intentar una infidelidad
real a toda costa como venganza. En la película INFIDELIDAD
la dama choca casualmente en la calle con un joven de aspecto
cotidiano, con el que terminará, tarde o temprano,
haciendo el amor en su departamento y engañando a su marido,
personificado por Richard Gere.
A
todo hombre le ha pasado alguna vez, ya sea apuesto o más feo
que el lagarto Juancho, que una mujer casada o con novio, se
le tire un lance.
Si
la chica es muy joven, como la actriz de la telenovela
de Telefe que menciono, nos sorprende porque apenas le
preguntamos nos cuenta que no se lleva mal con el novio, es más,
nos informa que los dos ya tienen fecha fijada de
casamiento, y cuando en la vida real conocemos al pibe,
descubrimos en él a un galancete de primera, de esos que le
quitarían el puesto a Bradd Pitt en cinco segundos si lo
viera Martín Scorcese. Y si se trata de una señora
madura la que nos quiere llevar al lecho, tambíen nos
deja con la boca abierta cuando nos asegura serenamente
que no riñe casi nunca con el marido, sino que por el
contrario lo ama y tiene una relación fogosa con él, el cual
pese al paso del tiempo no ha perdido la costumbre de llevarle
el desayuno a la cama, todos los días, con una rosa roja
fresca.
Aquello
de “hace años que no nos hablamos”, “dormimos en camas
o habitaciones separadas”, “estoy con él porque no me
animo a separarme”, no aparece en su relato. Entonces
nos ahorca una pregunta: “¿por qué se quiere acostar con
nosotros si él, su marido, como diría mi abuela, la está
cuidando?”...
Ante
una situación así, muchos hombres hacen “palo y a la
bolsa” y no se cuestionan el porqué. Disfrutan que la
Providencia les regala ese bocado fresco de lomo sin haber
hecho nada para merecerlo. Actúan como el afortunado
caminante que encontró una billetera perdida en
el piso, abultada por el sueldo que un pobre infortunado
acababa de cobrar y le dan curso al dinero sin el menor
remordimiento.
0tros,
aceptando o no el regalo del cielo, tendemos a preguntarle a
la bella que insólitamente nos elige como amantes, a qué se
debe su generosa actitud hacia nuestra simplísima y mortal
existencia, ya que no somos famosos ni tenemos plata ni
belleza ni popularidad de bien dotados físicamente ni le
ofrecimos nuestro riñón para un trasplante ni hicimos todos
los sacrificios que seguramente hizo su esposo como parte
habitual de la convivencia con ella. No cumplimos con ninguna
de las necesarias condiciones del aconsejable cuidarla.
Ella
difícilmente nos devuelva de este caos ontológico a la mágica
seguridad que nos daba mamá, hasta que nos dimos cuenta que
“no estábamos solos” y había papá y hermanos disputándosela.
Pero
lo que verdaderamente nos angustia de su postura, a unos u a
otros, es esa declaración de que tienen una buena
relación con sus parejas, de que él, el otro en cuestión,
ése que mañana podríamos ser nosotros mismos, está
haciendo las cosas bien, y sin embargo le están por meter los
cuernos sin piedad.
Y
ese deseo femenino imprevisto hacia nosotros, y repetido más
de una vez con distintas mujeres sin explicación, lejos de
ser vivido como un guiño de Dios, termina convirtiéndose en
una insoportable sensación de que no hay certezas ni garantías.
Y de que el consejo de mi abuela es inútil.
En
otra película, LO QUE ELLAS QUIEREN, Mel Gibson cree
disfrutar del privilegio de escuchar el pensamiento femenino y
ve en eso una gran ventaja. Estoy seguro que muchos varones
que vieron el film envidiaron esa cualidad. Pero
la ficción que es propia del ingenio autoral no se basa en
este artificio que le da una supuesta chance extra al héroe,
sino en proponer al público la ilusión de que la mujer actúa
en función de una secuencia lógica: sentir, pensar y hacer.
Y
la represión ancestral de la que vive escapando por la
ventana ya se ha encargado de que ella sienta una cosa, pienso
otra y haga la tercera. ¿No sería entonces una tortura
conocer esos deseos complejos que nunca se llevarán a cabo?¿De
qué le serviría a Romeo (al cual Julieta ama sinceramente y
lo considera el hombre de su vida) enterarse gratuitamente por
el sólo hecho de escuchar los pensamientos de ella, que su
futura esposa siempre estuvo enamorada de su tío Martín pero
que nadie lo supo porque había un impedimento familiar,
carnal, de sangre, que hubiera hecho imposible esa unión? ¿qué
utilidad tendría para Kent saber que Barbie guarda entre sus
ropas la foto de otro al que pudo elegir y de cuyo rostro en
fotograma no se ha deshecho nunca?
Y
es allí cuando empezamos a reflexionar que la manera de ser
hombre o ser mujer son hechos del lenguaje, una función simbólica,
una construcción cultural, un rol social, que trata de
cumplir en cada caso con los esperable para el género.
Nosotros
los humanos, mujeres y hombres, somos animales dentro de la
escala zoológica, pero una clase de animales muy
particulares, puesto que no estamos gobernados por el
instinto, sino por eso que Freud descubre como “pulsión”,
y a partir de la cual todas nuestras necesidades se articulan
al goce. Somos animales simbólicos que se angustian,
atravesados por el lenguaje que nos preexiste, buscadores
inclaudicables movidos por el deseo. Un deseo que no siempre
se satisface con los socialmente esperable, un deseo además,
que a veces “no desea satisfacerse”. Un deseo que no
se cancela y que no tiene nombre, ni lugar, ni tiempo ni
destino. Es puro deseo y punto. Es la sensación de que
siempre falta algo.
Esto
tiene consecuencias fundamentales en todos los actos de
nuestra finita existencia, ya que vivir constituye una
ininterrumpida toma de decisiones, y cada una de nuestras
elecciones estarán influidas por nuestra exclusiva manera de
desear y de gozar, y a esta situación no escapa la elección
de nuestro objeto de amor, de nuestra pareja.
Y
es así, que como seres únicos e irrepetibles, del mismo modo
son únicas y propias las características que determinan
nuestro goce y nuestro deseo. Esto evidencia que somos
distintos, diferentes, irremediablemente, los unos de los
otros.
Esto
de las diferencias es un concepto muy caro a la cultura y
representa uno de los aspectos primordiales de su permanente
“mal-estar”. Pensemos solamente en los exterminios y
guerras motivadas por diferencias religiosas, étnicas, ideológicas,
económicas, etc., y cuyo propósito no es otro que eliminar
lo diferente, suprimir la diferencia, hacer desaparecer lo
particular y lo individual, en tanto esto siempre constituye
un peligro latente contra el orden establecido, las
instituciones que lo aplican y controlan y los sistemas que lo
sostienen.
La
diferencia pone de manifiesto que algo falta, y la falta se
hace insoportable, y de alguna manera hay que velarla o
acallar aquello que la denuncia. Lo femenino, encarnado en la
mujer, es el paradigma de lo diverso, lo altero, lo héteros,
que cuestiona el ordenamiento fálico del mundo (¿masculino?).
La mujer del 2005, a sabiendas o involuntariamente, se hace
popó en algún momento de su vida en la corsetería cultural
que le han impuesto, y cuando todo parece perfecto, cuando su
tensión interna debería llegar a un equilibrio
permanente, la tan nombrada homeostasis, aparece el incómodo
deseo.
De
allí, que lo femenino tanto como el deseo, emergen como
“inquietantes”, aquello que pone en duda todo saber, toda
certeza, toda garantía.
La pareja, la del amor, es la unión imposible de lo diferente
con la ilusión de completud unificadora, y allí convergen el
deseo, lo femenino y lo masculino. Genera la fantasía de que
Ella es un espejo que le devuelve la imagen de lo femenino que
él tiene de si mismo, de esa parte de mujer no reconocida si
no ahora si, pero a través de nuestra mirada puesta en ella.
Sin embargo, no es más que una suposición bellamente
reflejada en la poesía, mientras que el amor sigue siendo un
complejo imaginario, un zeppelín suicida, un almacén en el
que él y ella se sirven de sus imposibles (al decir del genio
francés que aseguró que amar es dar lo que no se tiene a
alguien que no es).
Justamente
por eso, en otro film, Todos Dicen Te Quiero, Woody Allen se
desespera por darle a su amada Julia Roberts todo lo que ella
manifiesta desear en la vida, y cuando ha cumplido totalmente
con esa tarea......ella lo abandona.
Imaginen
entonces, la complejidad que supone este encuentro.
Lo perdurable, lo previsible, ya no pertenecen a lo
femenino. Durante siglos y siglos ella ha sido maniatada por
los hombres para que pueda brindarles estas sugestiones de
letras “p” aún a costa de su vida, si era necesario.
Pero ahora la sociedad machista se hunde irremediablemente
como el Titanic, y hace agua por todos lados.
Al nacer soñamos en la unicidad de esa mujer y nosotros, pero
luego descubrimos que hay otro, y otros, que nos la disputan
(por decirlo de alguna manera).
La
misión del ejemplar macho de ciudad será tramitar
internamente esta desilusión de saber que su protagonismo es
compartido, como en esas grandes superproducciones de
Hollywood.
Porque en la vida, ya fuera
del celuloide o el dvd, Desdémona,
cada día, pacientemente volverá
a extraviar su pañuelo
para lograr, ¿ por órdenes
de su inquietante deseo? ¿incluso contra su
voluntad y a costa de su propia angustia?,
interrumpir la siesta eterna del desorientado 0telo, el
moro que asesina porque es incapaz de aceptar que jamás será
el único para ella, ni siquiera en el aqui y ahora, aunque
la filosofía cotidiana siga insistiendo en los beneficios de
portarse bien, como esa abuela que le aconseja al muchacho que
va a casarse "cuidar a su novia, porque está muy
linda", ese ingenuo social que desde
entonces hace todos los deberes, se duerme con un
ojo abierto, y está siempre
al pie del cañón vigilando absurdamente que
suceda lo inevitable.
EMPRESAS
FAMILIARES: ¿PELIGRO SUPREMO?
Por Luis Buero

Ya
lo escribió Shakespeare: aunque tu corazón esté roto en mil
pedazos, el mundo no se detendrá a esperar que lo cures.
Y
cuando se trata de grupos de trabajo, los temas del corazón
son generalmente impedimentos para que circule la energía y
se cumpla la tarea.
Para
peor de males, hay emprendimientos en los cuales el corazón
pertenece a dos mundos.
Si,
asi es. En los países del
“patio de atrás”, entre los cuales estamos
nosotros, gauchos
del primer mundo, un muy importante porcentaje de las pequeñas
y medianas empresas son negocios de familia.
Estos tienen una particularidad, ya que se juegan entre sus
escritorios, carpetas, comunicaciones y decisiones, vínculos afectivos fundantes e insoslayables..
¿Qué
tienen de bueno?
Las
ventajas de una E.F. (empresa familiar) son, sobre todo,
·
La
fe mutua que hay entre los miembros (aunque dicen que la
confianza mata al hombre y embaraza a la mujer....)
·
Hay
una mayor labor participativa, con un alto compromiso por la
función y los resultados.
·
Al
imponerse el vínculo familiar ante los ataques del contexto,
suele ser muy efectivo la iniciativa filial de
que todos “ deben remar para el mismo lado”.
Ahora
bien, tarde o temprano se presentan conflictos: crecer o morir.
Entonces
aparece la gran pregunta: ¿Lo primero es la familia o
“time is gold”? parecen tener que elegir a diario
entonces aquellas sociedades comerciales cuando llega ese
instante en el que sufren el continuo cuestionamiento de ser
o no ser, atados por las crisis econínicas y la sangre
con la misma fuerza.
Muchas
E.F. han nacido por instancia e inspiración de un tótem que
vino de otro país con una mano delante y otra atrás, y que
sentó las bases del futuro
económico familiar. Pero
no todos los miembros de la prole tienen las mismas
necesidades (o realidades), como así tampoco idénticos
valores, y a veces el nene se junta con una especie de Yoko
Ono que abre las grietas de la novela construida por todos, o
la nena se casa simplemente con un “salame” que no concita
la bendición del capo creador de la gallina de los huevos de
oro.
Envidias,
celos, luchas entre hermanos, esposas dilapidantes, nietos que
reclaman sin hacer nada, amantes que aprovechan la bonanza de
las operaciones bursátiles, dinero que no se re-invierte en
el circuito productivo sino que sirve para saldar viejas
frustraciones personales, cuñados que compiten absurdamente,
son contaminantes del normal funcionamiento del sistema, y
van quitanso fuerza a una fuente de ingresos que lucha
por salvarse, infructuosamente.
Los
negocios de familia manifiestan un funcionamiento político,
económico, y vincular distintos, obviamente, a los que se
presentarían en cualquier otro tipo de sociedad comercial, ya
que surgen conflictos en el orden de lo emocional que muchas veces desvirtúan la operatividad de los roles
profesionales.
Los
conflictos en las empresas familiares suelen darse por algunos
de los siguientes motivos:
La
omnipotencia de quien se hizo solo. (Padres absorbentes
y mayores que no dejan desarrollar a los hijos
Padres
no profesionales con calle con hijos profesionales sin calle e
ideas muy teoricas
Padres
no profesionales que no se actualizan con hijos profesionales
con buenas ideas que chocan )
LA
cabeza o dueño de dicha empresa cree que
“nadie lo va a hacer igual que él” (léase tan
bien como él) y por lo tanto no desliga trabajos ni
responsabilidades, entonces siente que él hace todo y a la
vez que los otros no lo acompañan en la empresa.
Los
otros integrantes están siempre a su sombra, temerosos de
tomar decisiones y adoptan una postura cómoda, que no aporta
nada.
Hay
abusos en el comportamiento concreto de algunos integrantes,
por ejemplo:
1)
la hija del dueño, empleada de la firma lleva a su hijo a la
oficina y el nene juega con la computadora, molesta, corre. Si
fuera una empleada x, la llamarían al orden o le aplicarían
una sanción pero en este caso, se acaba de separar y todos
están sufriendo las consecuencias. ¿Cómo decirle algo?
2)
LA hija acaba de tener un bebe y no tiene con quien dejarlo,
ni plata para una niñera, consecuencia lo lleva a la empresa.
3)
El hijo quiere trabajar pero también estudia y necesita
tiempo para dar los exámenes, para estudiar, para... (más
tiempo que el que otorga la ley y mamá lo defiende porque es
el “nene”)
4)Tomarse
más días de vacaciones de los que corresponden (total nadie
se los va a descontar)
5)Llegar
tarde como algo normal.
6)
Contratar a un cuñado o yerno porque está sin trabajo y éste
quiere “Aprovechar la situación “ creyéndose mejor que
todos y queriendo cambiar las cosas. Sólo logra el caos
familiar y empresarial (aunque pueda estar bien
intencionado).
Cuando
la cabeza de una empresa ve que su empresa es un caos familiar
generalmente no sabe cómo afrontarlo porque el hacerlo
conlleva poner límites, quizás peleas y situaciones incómodas
pero que son necesarias por que ya es muy difícil mantener en
pie hoy día una empresa para sumarle otro problema que en
realidad debería ser una solución. La familia debería ser
un recurso de sostén empresarial por eso de tirar todos
juntos y para delante.
Pero
porqué entonces no se da? Una respuesta podría ser que las
bases no son sólidas, claras ni firmes. Que ese amor y sudor
que puso su fundador, hoy no se “ve” y parece que la
empresa es sólo una vaca lechera eterna, segura y responsable
de darles TODO lo que quieran sin sacrificios ni compromiso.
Cuando
esto no se da y se toma conciencia del error y los
problemas que produce, es hora de buscar ayuda.
Pero
los palos a la rueda de una empresa familiar se empeoran por:
*
La
manera que se resuelven las diferentes cuestiones que atañen
al negocio ( muchas veces, imponiendo una idea, generalmente
dada por el jefe de familia o por el que se encuentre a cargo,
que mantiene siempre su buen ánimo amenos que alguien lo
contradiga)
*
No
haber definido claramente tareas ( así cada miembro se siente
“autorizado” a impartir una orden, siendo
“desautorizado” por el otro ya que todos son gente del
mismo apellido.)
*
Ese
miembro que pasa a ocupar un cargo importante dentro de la
E.F. o pretende dirigirla o lograr más “poder”, nada más
que por ser bien visto por el dueño, tendiendo a demostrar su
“eficiencia y capacidad profesional” sin la preparación
previa, pretendiendo así un reconocimiento personal.
*
Decidir
las necesidades primordiales de la Empresa, tomando en cuenta
sólo las que le proporcionen satisfacción personal
*
Cuando
no se permite la entrada a una persona ajena a la empresa que
visualice los conflictos y actúe como mediador ante las
posibles dificultades
*
El
hecho de que no se fijen “reglas” para el buen
funcionamiento de los intereses de la Empresa y para un mejor
planeamiento estratégico en los negocios, como así también
un “contrato” que ordene horarios de trabajo, remuneración
(o retiro), tareas que ocuparía c/u, etc.
*
...Cuando
no se solicita la colaboración de un profesional que
contemple la posible reconstrucción del tejido vincular y
empresarial, en caso de crisis, como recurso para el buen
funcionamiento y avances en el negocio. Que concentre el éxito
y los intereses de la empresa como beneficio recíproco (
familia- negocio).
Soluciones?
-
¿Por
quién doblan las campanas? (buscar asesoramiento externo,
especialistas en marketing, inversiones y saber vender lo
propio).
-
Vulnerables
(incorporar la mediación de un psicólogo social
que intervenga en reuniones del grpo par clarificar
conflictos de tipo estatutarios o económicas por las
diferencias que se presentan por la superposición de
roles familiares y profesionales, tratando de distinguir
lo profesional de lo personal, lo obvio de lo imaginario,
lo manifiesto de lo latente).
-
Viaje
a las estrellas (no resistirse a los cambios tecnológicos
en las etapas de vida de la empresa, producción, promoción,
distribución, ventas, cobranzas).
UN
CACHO DE CULTURA
Para
terminar, recordemos un texto ya famoso.
IMITEMOS
EL VUELO DE LOS GANSOS: DE
James A.Belasco y Ralph C: Stayer
LOS
GANSOS VUELAN EN FORMA DE “V” CORTA Y LO HACEN PORQUE AL
BATIR SUS ALAS, CADA PÁJARO PRODUCE UN MOVIMIENTO EN EL AIRE
QUE AYUDA AL QUE VA DETRÁS, AUMENTANDO UN 71% SU PODER DE
VUELO.
Cada
vez que un ganso sale de la formación, siente inmediatamente
la resistencia del aire. Se da cuenta de la dificultad de
hacerlo solo y rápidamente vuelve a la formación,
para beneficiarse del compañero que va adelante.
Cuando
el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los lugares
de atrás y otro ocupa su lugar.
Los
gansos que van atrás graznan para alentar a los que van
adelante a mantener la velocidad.
Finalmente
cuando un ganso cae herido o se enferma otros dos salen de la
formación y lo siguen para ayudarlo y apoyarlo.
EN
EL DIA DE SAN VALENTIN: ¡GRACIAS!
Por Luis Buero
Reconozcamos
que en el día de los enamorados, es muy placentero dar un
regalo a un ser amado y recibir su sonrisa reconfortante.
Pero
en el próximo día de San Valentín se me ocurre proponer
algo distinto, original, y un tanto loco, aunque sea por una
sola vez.
Se
trata de buscar y hallar los datos de nuestras “ex” y
enviarles al menos un e-mail de agradecimiento por los
momentos compartidos, inventando lo que sería en la
oportunidad, el día de los no enamorados. Esta propuesta le
sirve a cualquier hombre, esté hoy sólo o acompañado.
Yo
le escribiría y
le diría, por ejemplo:
1)
A mi primera novia, la de la primaria, aquella morocha
de trencitas que hizo lo imposible para que yo notara su
presencia, y que a partir del día en que le dije “te
quiero” no hizo otra cosa que mirar y sonreírle a
todos los demás pibes: Thanks! por enseñarme
que si un varón no sabe convivir con la histeria femenina, no
puede formar pareja.
2)
A mi gran idilio de la secundaria, que no me dejaba
darle más que un beso en la mejilla,
y que después de nuestro breve affaire
salió con un vago más grande al que llamaban
“toilette”, porque era tocador de damas: Mercí!
Porque contigo aprendí que el amor no debe golpear la puerta
del corazón femenino, si no que tiene que entrar sin pedir
permiso.
3)
A
mi amor de la
universidad, aquella que ingresó bella y esbelta como
aspirante al staff de Pancho Dotto y egresó opulenta y ancha
como modelo de escultura de Botero: Arigató! por demostrarme que nada se pierde,
todo se transforma.
4)
A mi esposa inicial, que empezó a salir conmigo porque
yo era creativo e imprevisto como un poeta (según ella), y
que desde la ceremonia en la iglesia hasta el trámite de
divorcio veinte años después, nunca dejó de reprocharme que
yo no fuera previsible y formal como un ministro de economía.
Obrigado! Por hacerme saber que las mujeres jamás
se casan con el hombre indicado.
5)
A esa niña mayor de edad con la que se engancha todo
tipo separado. Esa minita es la que luego nos inquieta porque
va a bailar sola con sus compañeras, comparte horas de cine y
bar con sus amigos varones y cuando le objetamos eso nos grita
“sacáte el dinosaurio de adentro”. Thanken! Por
demostrarme que la diferencia entre hechicera y bruja no está
relacionada con la menopausia.
6)
Hay
un segundo pende-amor (porque el macho humano insiste) que
siendo muy joven es más estable, pero es la que es incapaz de
defendernos frente al ostensible rechazo de sus padres y
familiares. Grazie! por recordarme que la
rebeldía juvenil se quedó en las canciones de Pedro y Pablo.
7)
Finalmente
llega la actual, la que nos devuelve la parte nuestra perdida
en un remoto pasado, la afín, la que nos permite recobrar la
identidad, la definitiva, la del ajuste perfecto, la que nos
demuestra que el sacrificio de San Valentin tenía sentido. A
ella, por
devolvernos la fe en el amor y en la vida, ¡gracias!
en este día.
(*) Crónica y Análisis
publica estas notas por gentileza del autor Luis Buero
Mail: luisbuero@tutopia.com
ó bueroluis@hotmail.com
Mail: luisbuero@tutopia.com
ó bueroluis@hotmail.com
Luis
Buero es guionista, periodista docente de la materia Guión
en TEA Imagen, en la Universidad de Morón, y en la
Universidad de Belgrano.
Es autor del libro "Historia de la televisión
argentina contada por sus protagonistas", editado en 1999
por la Universidad de Morón (dist. La Crujía) que obtuvo una
mención especial de APTRA en la entrega de los Martín Fierro
1999.
Algunas obras:
* Televisivas:
La Familia Benvenuto (Comedia, TELEFE, 1991-1995)
Comunicado Pop (Magazine juvenil, ATC, 1997)
Un Milagro de Cristo en la Quebrada (Documental, CANAL 2, San
Luis, 1994)
El Laboratorio del Dr. Pipeta (Sketches cómicos infantiles
educativos, TV QUALITY, 1999)
Colaboración autoral en Los Rodríguez (Sketches cómicos,
TELEFE, Junio 1998) y en Señoras sin Señores (Sketches cómicos,
TELEFE, Octubre 1998).
* Radiales:
El Tiempo que viene (Periodístico, FM Comunidad, 1996).
* Literarias:
Príncipes y Medias Lunas (1971)
Cuentodisea (1975)
El Último Otoño (1982) Faja de Honor de la Sade 1983
Historia de la Televisión Argentina contada por sus
Protagonistas 1951/96 (Universidad de Morón, 1999)
* Periodísticas:
Diarios: La Nación - Clarín (calles de Bs.As.) - La Voz del
Interior - La Prensa - Tiempo Argentino - La Razón - Época -
Norte- Publimetro - Diario 16 (España)
Revistas: Flash - Uno Mismo - Cosmopolitan - Nuestra - Clarín
Viva -Autoclub - Sex Humor - Para Ti - Luna - Todo es Historia
- Magazín Semanal
Otros: Clarín Ciudad Digital - - Leedor. com (internet) - Página
Digital (internet) - Mujerweb.com (internet)- Aglia.com
(internet), Sensibles Del Sur (Bariloche/internet), etc.
* Discográficas:
Para Mamá, Actor Hugo Arana (RCA VICTOR, 1976)
* Cursos y seminarios dictados:
Facultad de Filosofía y Letras U.B.A. - Facultad de Ciencias
Exactas y Naturales U.N. (Córdoba) - Círculo de la Prensa
(de Rosario) - Carolina Cable Color (de San Luis) - Canal 3 de
Santa Rosa (La Pampa) - Círculo de Prensa de Rafaela -
Sindicato Argentino de TV Capital y Filial Santa Fe - Canal 10
de Córdoba - Asociación de Periodistas de la Televisión y
Radiofonía Argentinas - Escuela Superior de Periodismo -
Asociación Argentina de Actores - Centro Cultural Borges -
Universidad nacional de Villa María (Córdoba) - Centro de
Trabajadores Argentinos (Docentes de la Rioja) - Centro de
Estudios Sociales(Córdoba), Universidad de Ciencias Sociales
y Empresariales - Universidad de Flores (Estrategias de
Comunicación) -Universidad Blas Pascal de Córdoba,
Universidad Austral.
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