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COLABORACIONES
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GRANDE
PÁ...!!
Acerca
de la función masculina en la fecundación.
por
Jesica
M. Bludzun Fornés (*)
¿Quién
dijo que el único ratoncito que conmueve al mundo es Faivel,
el protagonista de “Un cuento americano”? Probablemente no
sea tan angelical y tierno como aquel ratón americano, ni nos
emocione imaginarlo lejos de su padre, pero lo que no se puede
negar es que el ratoncito asiático acaparó la atención del
mundo científico como ningún otro.
Como
resultado de arduas investigaciones y manipulaciones genéticas,
el mes pasado, científicos en Japón y Corea del Sur dijeron
haber creado el primer mamífero sin necesidad de esperma. Así
es; si bien existen ciertos organismos que se reproducen sin
necesidad de contacto sexual –proceso conocido como partenogénesis-,
como es el caso de las abejas, las hormigas y algunos peces,
hasta el momento se pensaba que esto no podía ser posible
tratándose de mamíferos. Los mamíferos heredan un par de
cromosomas materno y otro par paterno; los embriones que sólo
portan cromosomas femeninos por lo general mueren en el útero
durante la fase inicial de gestación, esto no sucede con los
que sólo portan cromosomas masculinos, pero sin embargo,
estos últimos son anómalos. Consecuentemente, el hallazgo de
este “ratón sin padre” no sólo produjo gran impacto,
sino que además instó a la prensa a insinuar que “algún día
los hombres podrían ser obsoletos”.
Los
hombres del mundo pueden estarse en paz, que por mucho que se
diga sobre la clonación y la aparición del ratón sin padre,
no serán declarados “obsoletos”. Y esto gracias a que un
grupo de científicos de la Universidad Estatal de Wayne,
Detroit, Estado Norteamericano de Michigan, encontraron
pruebas reveladoras, según las cuales los hombres llevan un
rol mucho más destacado del que se creía en la reproducción.
Los
hallazgos publicados el pasado 12 de Mayo en la revista científica
Nature, indican que la función de los espermatozoides no se
agotaría en la fertilización del óvulo, sino que además
proporcionarían cromosomas masculinos y ARN (ácido
ribonucleico)mensajero que -según expresó el científico
Stephen Krawetz-, “podría actuar posiblemente como un
interruptor que establece el programa inicial de desarrollo en
el inicio”. Por lo tanto, sostiene Krawetz que, esta
investigación podrís ayudar a explicar por qué la clonación
es tan difícil.
Ahora
sí, queda bien en claro que, aunque el ratón no tenga papá
y la oveja clonada tampoco, para nosotros papá “tiene su
función”.
(*)Jesica
M. Bludzun Fornés Estudiante de Ciencias de Comunicación
Social Kikables@yahoo.com.ar
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